El antiguo reino de Israel fue una teocracia, es decir, un
gobierno divino. En este sistema político, la religión influía
fuertemente en las decisiones políticas y el rey era visto como el
representante de Dios.
La ley judía de la sociedad se fundaba en los códigos civiles
revelados en los cinco libros de Moisés. Siendo que Moisés
escribió los primeros cinco libros bíblicos, se mencionaban estas
normas como “las leyes de Moisés”.
Cuando Dios originalmente dio las leyes a Moisés, lo hizo
previendo un Estado en el que él, Dios mismo, sería la cabeza, y
la gente cumpliría sus mandatos legales. En el tiempo de Jesús,
los judíos estaban sujetos a la ley romana. Sin embargo, el
Gobierno romano les permitía usar la ley mosaica para resolver
los problemas relacionados con sus costumbres. En esto, el
trabajo del Sanedrín era especialmente importante. Una especie
de Corte Suprema que trataba con las costumbres, las
tradiciones y las leyes judías.
Características de la teocracia en Israel:
El sacerdote supremo tenía un papel importante en el
gobierno.
La ley se basaba en la Torá.
El pueblo era siervo de Jehová, quien gobernaba sus
asuntos públicos y privados.
Se comunicaba la voluntad de Dios a través de los
profetas.
El pueblo vivía siguiendo los preceptos de Dios
Las leyes civiles del Antiguo Testamento fueron creadas para
mantener la justicia y el orden en la comunidad israelita.
Ejemplos de leyes civiles: El tratamiento de los esclavos, La
restitución por robo, Las penas por ciertos pecados..., El cuidado
de los pobres y vulnerables, etc. (
En el AT, las leyes civiles eran normas que regulaban la vida de
la comunidad israelita. Se centraban en la justicia, el orden, los
derechos de propiedad y las relaciones entre personas.
Ley Civil de pena de muerte......
Aunque las leyes civiles del Antiguo Testamento no se aplican
directamente hoy en día, los principios de justicia, equidad y
compasión que subyacen a ellas sí son relevantes.
La ley civil/judicial
Sobre este punto responderemos tan solo dos preguntas: 1. ¿Qué es la
ley civil y cómo se relación con la moral? 2. ¿Es vigente para nosotros la
ley civil?
1. ¿Qué es la ley civil y cómo se relación con la moral? La ley civil, o
judicial, es ese grupo de leyes relacionadas con el buen funcionamiento
de la vida social del pueblo de Israel.
Primero, en la segunda tabla del decálogo se dan instrucciones
generales y perpetuamente morales en cuanto a LA vida social ya que
se dan instrucciones en cuanto al trato del prójimo. Estos son
mandamientos que, por ser parte del decálogo —la ley moral —, son
vigentes por todas las edades.
Sin embargo, a la segunda tabla del decálogo viene a anexarse la ley
civil, en la cual se detalla de forma mucho más precisa como debían
proceder en Israel en casos particulares en diferentes situaciones de la
vida social y en el trato al prójimo……
Por ejemplo, en el decálogo se nos dice simplemente «no matarás» (Ex.
20:13), con lo cual Dios nos quiere enseñar que debemos tomar la vida
como algo sagrado y, por lo tanto, cuidarla en vez de extinguirla. Sin
embargo, ¿qué pasa si alguien mata? ¿Qué debe suceder con él? ¿Qué
pasa si alguien mata por accidente? …..Para responder a algunas de
esas preguntas, un capítulo más adelante, Dios mismo hace un
comentario a ese mandamiento desarrollando con mayor detalle su
aplicación.
«El que hiriere a alguno, haciéndole así morir, él morirá. Mas el que no
pretendía herirlo, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te
señalaré lugar al cual ha de huir. Pero si alguno se ensoberbeciere contra
su prójimo y lo matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que
muera.» (Exo. 21:12-14)
Este desarrollo, ampliación y especificación es parte de aquello a lo que
llamamos «ley civil». De hecho, después de Éxodo 20, casi todos los
demás capítulos de Éxodo son un desarrollo, ampliación y especificación
de cada uno de los diez mandamientos; una superestructura contruida
sobre el cimiento de la segunda tabla.
Por lo cual, para darle una definición a la ley civil, la cual también es
llamada judicial, podemos acudir nuevamente a las palabras de William
Perkins:
«La ley judicial es aquella parte de la Palabra de Dios que prescribe
ordenanzas para el gobierno de la comunidad judía y castigo civil a los
ofensores. La ley ceremonial concierne únicamente a los judíos. La ley
judicial, de hecho, les concierne principalmente a ellos, no obstante, en
la medida en que tiende a establecer la ley moral —teniendo en ella una
equidad común—, concierne a todas las personas, en todos los tiempos
y lugares.» (William Perkins (1558–1602), The Works of William Perkins,
1:243–44)
2. ¿Es vigente para nosotros la ley civil del Antiguo Testamento? La ley
civil no es vinculante para nosotros literalmente, sin embargo sí lo es en
cuanto a su equidad general.
En cuanto a porqué el sentido literal de las leyes civiles no es vinculante
para nosotros, el argumento bíblico que podemos presentar es Romanos
13. En el primer versículo de este capítulo leemos:
«Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay
autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido
establecidas» (Rom. 13:1)
Pablo exhorta a sus lectores a someterse a sus autoridades civiles. El
contexto en que esto fue escrito no fue el de la teocracia judía del
Antiguo Testamento sino el del Imperio Romano. Pablo llama a sus
lectores, los creyentes de Roma, a someterse al impío gobierno romano
el cual, evidentemente, no sostenía la ley civil del Antiguo Testamento.
Todo lo cual sería muy contradictorio si aun fuera deber de los cristianos
ante Dios seguir guardando literalmente la ley civil del Antiguo
Testamento. Básicamente Pablo nos estaría pidiendo pecar. Como esto
es imposible, debemos concuir que la ley civil no nos ata más.
Pero, ¿qué significa que la equidad general de la ley civil sí es vigente
para nosotros? Esto significa que, aunque por un lado, lo que las leyes
civiles dicen, tal cual, ha expirado, cierto principio subyacente en ellas
trasciende hasta nuestro tiempo. De esto habla la Confesión de Fe de
Westminster cuando dice:
«A ellos [a los judíos] también, como cuerpo político, Él [Dios] les dio
diversas leyes judiciales, las cuales expiraron junto con el Estado de ese
pueblo; no obligando a ninguno otro ahora, más de lo que la equidad
general de las mismas lo requiera.» (CFW 19.4)
Para explicar un poco más qué es la «equidad general», Harold
Cunningham, dice que, en pocas palabras, «es preguntarse, ¿cuál es la
intención detrás de esta ley específica?» (Harold G. Cunningham, God’s
Law, «General Equity» and the Westminster Confession of Faith, 58
TYNDALE BULLETIN 289, 2007). Algunos otros han explicado esto mismo
haciendo una comparación entre la letra de la ley —lo que sería el
sentido literal de ella— y el espíritu de la ley —que vendría a ser su
intención—.
Por ejemplo, Pablo (1 Cor. 9), hablando a la iglesia de corinto sobre los
apóstoles y el derecho de ellos a recibir un pago por su trabajo entre la
iglesia, emplea una ley del Antiguo Testamento: «No pondrás bozal al
buey que trilla» (Deu. 25:4).
Pablo, entonces, nos dice que más allá de hablar de bueyes trillando, el
texto de Deuteronomio 25:4 nos habla de la intención de Dios de que
aquel que trabaja reciba un salario por su trabajo. Pablo entonces,
acude, no al significado literal sino a la equidad general detrás del
mandamiento, no a la letra de la ley sino al espíritu de ella. De otro
modo, la ley sobre no poner bozas al buey que trilla sería
completamente irrelevante para nosotros.
Existen muchísimas leyes civiles, leyes sobre esclavos, sobre
violaciones, sobre robos, y de todas podemos extraer cierta equidad
general que aún comunica la voluntad de Dios para nosotros y para
nuestra vida social.
Por lo tnato, las leyes civiles no son vinculantes literalmente y en cuanto
a la letra, sin embargo todavía permanece en ellas esta intención de
Dios subyacente, el espíritu de la ley, a lo cual debemos prestar atención
para que la ley civil no nos sea del todo inútil.
Conclusión
Con esto hemos respondido a la pregunta: «¿Qué leyes del Antiguo
Testamento son vinculantes para nosotros?». En resumen:
La ley moral, contenida en los Diez Mandamientos, es completamente
vinculante para nosotros siendo la norma perpetua e inmutable de moral
dada por Dios a los hombres.
La ley ceremonial no es vinculante de ningún modo en su calidad de ley,
sin embargo todavía nos es de beneficio al señalarnos a la persona y
obra de Cristo.
La ley civil no es vinculante literalmente y en cuanto a la letra, pero lo es
en su equidad general y en cuanto al espíritu de la ley.
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