Derechos humanos, Derecho de Asilo y proceso de asilo en España
Las Naciones Unidas nacieron oficialmente el 24 de octubre de 1945 después
de que la mayoría de los 51 Estados Miembros signatarios del documento
fundacional de la Organización, la Carta de la ONU, la ratificara. En la
actualidad, 193 Estados son miembros de las Naciones Unidas, que están
representados en el órgano deliberante y la Asamblea General.
ONU/Yutaka Nagata. Sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
Debido a las facultades que le confiere la Carta y su singular carácter
internacional, las Naciones Unidas pueden tomar medidas sobre los problemas
que enfrenta la humanidad en el siglo XXI, como la paz y la seguridad, el
cambio climático, el desarrollo sostenible, los derechos humanos, el desarme,
el terrorismo, las emergencias humanitarias y de salud, la igualdad de género,
la gobernanza, la producción de alimentos y mucho más.
La ONU también proporciona un foro para que sus miembros puedan expresar
su opinión en la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo
Económico y Social y otros órganos y comisiones. Al permitir el diálogo entre
sus miembros y la organización en las negociaciones, la ONU se ha convertido
en un mecanismo para que los gobiernos puedan encontrar ámbitos de
acuerdo y resolver problemas juntos.
El término «derechos humanos» se menciona siete veces en la Carta
fundacional de la ONU, por lo que su promoción y protección son objetivos
fundamentales y principios rectores de la Organización. La Declaración
Universal de los Derechos Humanos (DUDH) fue adoptada por la ONU el 10 de
diciembre de 1948. Su adopción reconocía que los derechos humanos son la
base de la libertad, la justicia y la paz. La Declaración contiene 30 derechos y
libertades que pertenecen a todas las personas y que nadie nos puede
arrebatar.
La DUDH establece en su Art. 1 que Todos los seres humanos nacen libres e
iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia,
deben comportarse fraternalmente los unos con los otros. Además, toda
persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta
Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión
política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica,
nacimiento o cualquier otra condición. No se hará distinción alguna fundada en
la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya
jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente,
como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a
cualquier otra limitación de soberanía.
Cuando alguno de estos derechos universales es quebrantado por motivo de
raza, color, identidad de género, orientación sexual, idioma, religión, opinión
política… en un país determinado, el artículo 14 de la Declaración establece
que:
1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a
disfrutar de él, en cualquier país.
2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente
originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y
principios de las Naciones Unidas.
1.- Convención sobre el Estatuto de los Refugiados
La Convención relacionada con el estatuto de los refugiados de las Naciones
Unidas es una convención internacional que define qué significa ser una
persona refugiada, y decide las reglas de los individuos a los que se les
garantiza el asilo y las responsabilidades de las naciones que lo garantizan. La
convención también decide qué personas no se consideran como refugiadas,
tales como criminales de guerra, personas que ya disfrutan de algún tipo de
protección, etc.
La convención fue aprobada durante una conferencia especial de las Naciones
Unidas el 28 de julio de 1951. Esta fue inicialmente limitada para proteger a
refugiados europeos después de la Segunda Guerra Mundial, pero el Protocolo
sobre el Estatuto de los Refugiados de 1967 (Protocolo de Nueva York)
modificó las restricciones geográficas y tiempo, expandiendo el alcance de la
convención.
Estados parte en la convención relacionada con el estatuto de los refugiados:
- Los estados parte solamente de la convención de 1951.
- los estados parte solamente en el protocolo de 1967.
- Los estados parte en ambos en verde oscuro.
- los no-miembros.
El Artículo 1 de la convención enmendado por el Protocolo de 1967 en Nueva
York provee la definición de refugiado:
«Una persona que, debido a un miedo fundado a ser perseguida por razones
de raza, religión, nacionalidad, pertenecer a un grupo social determinado o de
una opinión política en particular, se encuentra fuera de su país de nacimiento
y es incapaz, o, debido a tal miedo, no está dispuesto a servirse de la
protección de aquel país; o de quien, por no tener nacionalidad y estar fuera del
país de su antigua residencia habitual como resultado de tales eventos, es
incapaz, debido a tal miedo, de estar dispuesto a volver a éste.»
Nace el ACNUR (1950)
El Estatuto de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados fue adoptado en la resolución 428 (V) de la Asamblea General de
las Naciones Unidas el 14 de diciembre de 1950, e inició su andadura el 1 de
enero de 1951, teniendo como primer decreto el de ayudar a reasentar a más
de un millón de refugiados europeos que aún estaban sin hogar como
consecuencia de la Segunda Guerra Mundial1.
2.- Sistema Europeo Común de Asilo (SECA).
1
[Link]
El Sistema Europeo Común de Asilo establece los criterios mínimos comunes
para el tratamiento de todos los solicitantes y las solicitudes de asilo en toda la
UE. La idea de tener este sistema común de asilo está presente desde finales
de los 90, hubo un primer paquete de directivas que se hicieron en 2003/2004 y
diez años después se vio la necesidad de reformularlo (el SECA II), esta
segunda versión del sistema común de asilo que contenía una serie de
directivas y reglamentos hechos en 2011/2013 son las que están ahora mismo
en vigor.
2.1.- Directivas europeas
la directiva de cualificación o de requisitos donde se establece la definición de
persona refugiada y beneficiaria de protección subsidiaria, y cuáles son los
derechos y deberes que tiene. La Directiva sobre requisitos especifica los
motivos que dan lugar a la concesión de protección internacional. Sus
disposiciones recogen también una serie de derechos en materia de protección
frente a la devolución, permisos de residencia, documentos de viaje, acceso al
empleo y a la educación, protección social, asistencia sanitaria, acceso al
alojamiento y acceso a los instrumentos de integración, así como disposiciones
específicas para los menores y las personas vulnerables.
La Directiva de procedimientos de asilo fija las normas de todo el proceso de
solicitud de asilo, incluidas las relativas a la presentación de la solicitud, su
examen, la asistencia a los solicitantes, las vías de recurso, las condiciones en
las que el recurso permite al solicitante permanecer en el territorio, las medidas
procedentes en caso de fuga del solicitante o el procedimiento aplicable a la
reiteración de solicitudes. En el momento de su adopción, la anterior Directiva
era el mínimo denominador común entre Estados miembros. Muchas de sus
disposiciones eran demasiado imprecisas y las excepciones permitían a los
Estados miembros mantener sus propias normas, aunque no llegasen al nivel
mínimo acordado.
Finalmente, la directiva de acogida establece los estándares mínimos que
tienen que cumplir los sistemas de acogida nacionales. Contempla la provisión
de determinadas condiciones de acogida a los solicitantes de asilo mientras
esperan que se estudie su solicitud. Asegura el acceso de los solicitantes a
alojamiento, alimentos, asistencia sanitaria y empleo, además de a atención
médica y psicológica. En el pasado, la divergencia de prácticas entre Estados
miembros podía desembocar en unas condiciones materiales de acogida
insuficientes para los solicitantes de asilo.
Sobre estas 3 directivas se pueden mejorar las condiciones, es decir, sí la
directiva dice que a los nueve meses tienen que tener autorización de trabajo
(los solicitantes de protección internacional), España puede hacer una norma
más favorable que sea a los 6 meses (como es el caso). Existe mucha
disparidad entre los estados miembro y por eso se ha visto la necesidad ya en
2016 de reformar este Sistema Europeo Común de Asilo que no ha cumplido
su objetivo de armonizar, es decir, que todos los Estados miembro tengan las
mismas condiciones.
2.2.- El reglamento de Dublín
Es una ley de carácter internacional que tiene como fin determinar qué Estados
miembro de la UE se hacen cargo de cada solicitud de asilo realizada por una
persona en suelo europeo. Igualmente, busca evitar que una misma persona
solicite asilo en varios países de la UE a la vez, para armonizar las decisiones
en este ámbito y evitar contradicciones.
El reglamento de Dublín establece las normas de reparto o las normas de
asunción de estudio de cualquier solicitud de asilo que se presente en territorio
europeo, es decir, una persona que solicita asilo en Alemania, según el
reglamento de Dublín, si ha entrado por España y se han registrado sus huellas
en ese país, debe ser ésta (España), la responsable de estudiar su caso. En
Alemania podrá hacer la solicitud de asilo, pero será España quién asuma la
responsabilidad de estudiar su caso. No siempre el primer país donde se
solicita asilo es el responsable de estudiar el caso, hay excepciones.
3.- Ley de asilo española
La ley de asilo española 12/2009 tiene por objeto establecer los términos en
que las personas nacionales de países no comunitarios y apátridas podrán
disfrutar, por derecho, de la protección internacional constituida por el derecho
de asilo y la protección subsidiaria, así como el contenido de dicha protección
internacional.
Esta ley posee un reglamento que la desarrolla y estructura de forma detallada.
Aunque actualmente (2020) se está utilizando un reglamento de 1995 (la
anterior ley de asilo).
Todo lo que sea compatible del antiguo reglamento con la nueva ley, es
utilizado. Sin embargo, hay cosas que son totalmente diferentes. El problema
radica en los detalles de cómo se tienen que tramitar ciertos aspectos del
procedimiento de asilo en la nueva ley.
¿Qué significa ser una persona refugiada?
- Es toda persona que tiene un temor fundado a ser perseguida por unos
motivos en concreto:
o Ideología política.
o Creencia religiosa.
o Etnia.
o Nacionalidad.
o Pertenecer a un grupo social determinado (orientación sexual e
identidad de género).
- la persona debe estar fuera de su país de origen y no puede o no quiere
reclamar la protección del Estado para retornar.
- Tiene que haber unos actos de persecución: la ley de asilo define estos
actos como una violación grave de los DDHH. La gravedad de la
violación depende de la importancia del derecho contra el que se atente,
por ejemplo, una amenaza contra la vida puede ser una violación muy
grave, pero también puede serlo por su reiteración en el tiempo. Por
ejemplo, si desde que una persona nace, por pertenecer a un grupo
étnico en concreto, se le ha privado de su derecho a la salud, a la
educación, a la alimentación... no se trata un atentado directo contra su
vida, pero si se va sumando esa ausencia de derechos durante 20 años,
es igual de grave que un atentado directo contra su vida.
¿A partir de qué punto se puede hablar de persecución en lugar de
discriminación? es decir, ¿Dónde está el límite en la gravedad de los
actos para considerarlos actos persecutorios y no actos
discriminatorios? En asilo nos chocamos mucho con conceptos jurídicos
indeterminados que están a la discrecionalidad de la OAR (Oficina de
Asilo y Refugio). Discrecionalidad que no arbitrariedad, es decir, hay
unos límites jurídicos marcados por la jurisprudencia, pero que en
muchas ocasiones son complejos de correlacionar con la realidad. Por
ello, intentaremos establecer los límites formales de lo que se
consideran actos persecutorios:
o Tiene que haber unos motivos: estos actos de persecución tienen
que estar conectados con los motivos por los que se solicita asilo
(motivos políticos, religiosos, étnicos, de nacionalidad o
pertenecer a un grupo social determinado) o con los daños graves
de la protección subsidiaria (riesgo a ser condenado/a a pena de
muerte, a ser torturado/a o a retornar en una situación de guerra).
o Esta conexión con los motivos es lo que llamamos Nexo Causal y
es lo que a nivel jurídico cuesta encajar con los motivos, porque
hay personas que, por ejemplo, han sufrido en su país una serie
de amenazas, han intentado matarlas, les han secuestrado, pero
cuando intentamos encontrar el motivo por el que les ha ocurrido
esto, es difícil encajarlo con los motivos por los que se puede
solicitar la protección internacional y en muchas ocasiones
imposible.
o Tiene que haber una falta de protección estatal: el nexo causal
está en la falta de protección estatal, es decir, el motivo por el que
se solicita protección internacional es porque el estado del que
proviene la persona (país de origen) ha dejado de protegerle,
nunca le ha protegido o es el agente persecutor. Un ejemplo de
esta falta de protección la encontramos cuando una persona
homosexual acude a denunciar una agresión física o verbal a las
autoridades de su país y éstas ignoran la denuncia o se niegan a
poner alguna medida de protección porque en ese país las
personas homosexuales no tienen derechos y no están
amparadas por la ley.
¿Qué significa la frase Fundados Temores?
Significa que, si la persona regresara a su país de origen algo malo podría
pasarle, es decir, existe un riesgo en caso de retorno. Sin embargo, aunque
una persona cumpla todos los requisitos de la definición de refugiado/a, puede
quedarse fuera de ésta si incurre una causa de exclusión:
- Personas que no necesitan protección porque ya están protegidas por
otro organismo u otro estado diferente y tienen reconocidos todos los
derechos que tendrían como refugiados.
- Personas a las que se les deniega porque han cometido un delito grave
contra la paz, la humanidad o un delito de guerra que hace que no sean
merecedoras de la protección internacional.
Protección subsidiaria
Este tipo de protección internacional viene recogida en las directivas europeas
y se concede a aquellas personas que se encuentran fuera de su país de
origen y no reúnen los requisitos para ser refugiadas, pero en caso de retornar
a su país de origen hay un riesgo de que lo siguiente suceda:
- Que pueda ser condenada a pena de muerte.
- Que pueda ser torturada.
- Que pueda sufrir amenazas graves contra la vida o integridad física en
contextos de conflicto armado.
Siempre que una persona huya de un conflicto armado se le va a reconocer
protección subsidiaria. Aunque huya también por un motivo étnico, religioso,
político… Se concederá protección subsidiaria cuando haya un éxodo más
generalizado de la población por motivos de guerra.
Una persona puede cumplir con todos los requisitos de la protección
subsidiaria, pero puede quedarse fuera de ésta si incurre en una causa de
exclusión:
- Personas que no necesitan protección porque ya están protegidas por
otro organismo u otro estado diferente y tienen reconocidos todos los
derechos que tendrían como refugiados.
- Personas a las que se les deniega porque han cometido un delito grave
contra la paz, la humanidad o un delito de guerra que hace que no sean
merecedoras de la protección internacional.
En 1951 cuando se estableció el estatuto de los refugiados el agente
persecutor era el estado (ya fuera el estado Nazi, el estado soviético o EEUU).
La cuestión es que a lo largo de los años se ha visto que no siempre ha sido el
Estado el agente persecutor, sino que también pueden ser partidos políticos (el
pinochetismo, Partido Comunista de Kampuchea), organizaciones, grupos
armados que controlan parte del estado (durante la Segunda guerra civil de
Costa de Marfil en 2011, la mitad del país estaba controlado por el gobierno
oficial y otra parte estaba controlada por las milicias de Ouattara que
perseguían a la población civil contraria a su ideología), las FARC.
Además del estado u organizaciones que controlan parte del estado, pueden
ser también agentes de persecución lo que llamamos Agentes Terceros, es
decir, agentes no estatales. Esto se ve claramente en los casos de mujeres
víctima de violencia de género donde quien persigue normalmente es la pareja
o expareja, o en grupos neonazis de países de las antiguas repúblicas
soviéticas que se dedican a agredir y pegar palizas a personas LGTBIQ+.
En los casos donde quien persigue no es el estado o paraestado, sino un
agente tercero, es muy importante demostrar la falta de protección estatal (en
todos los casos es importante hacerlo). Si el agente persecutor es el estado es
más sencillo de demostrar, pero si el agente persecutor es la pareja de una
víctima de violencia de género, se tiene que demostrar o intentar acreditar que
si la persona acude a la policía no le van a ofrecer ningún tipo de protección.
¿Cómo detectamos que una persona necesita protección internacional?
Lo primero que se debe tener en cuenta es que se trata de una persecución
futura, de algo que puede ocurrir en el futuro. Tanto en la definición de persona
refugiada: persona que tiene un temor fundado a ser perseguida por unos
motivos en concreto en su país de origen; como en la definición de protección
subsidiaria: persona que, al no cumplir con los requisitos del estatuto de los
refugiados, corre un riesgo real de que en caso de retorno a su país la suceda
algo malo. En ambos casos se habla de lo que puede llegar suceder en
caso de retorno, es decir, se hace una valoración del riesgo. No se puede
tener la certeza de lo que le va a suceder si vuelve, pero se pueden encontrar
indicios de lo que puede ocurrir. Esto es lo que se debe acreditar ante las
autoridades del país de acogida en el proceso de solicitud de asilo. Por
ejemplo, si a una persona la han perseguido en su país de origen por ser
miembro de un partido político de la oposición y pasados 5 años no ha habido
ningún cambio político, es decir, sigue en el poder el mismo gobierno que
persigue a la oposición. Entonces, hay un indicio muy claro de que, si retorna,
volverá a ser perseguida. Pero no es obligatorio, no es requisito imprescindible
que haya sufrido persecución antes de huir, pero es lo más común. De hecho,
la propia ley de asilo establece en su artículo 15 lo que llamamos refugiados
sobrevenidos: la necesidad de protección internacional puede haberse
producido después de haber salido del país o después de haber entrado en el
país de acogida.
Hay muchas víctimas de trata que salen de su país por cualquier motivo que no
está relacionado con la protección internacional (mejorar las condiciones
laborales y profesionales). Pero luego resulta que ese contrato de trabajo que
le habían ofrecido para mejorar sus condiciones, no existe, sino que la persona
es captada por una red de trata para ser explotada sexual o laboralmente hasta
devolver la deuda acordada (esta deuda se convierte en algo interminable). Si
esa persona consigue escapar de esa red de trata y sigue teniendo una deuda
y, además, esa red sabe dónde vive en su país de origen y pueden ir a
buscarla e incluso pueden amenazar a su familia en el país de origen y su
estado o país no protege a las víctimas de trata. Esta persona tiene un riesgo
real de que, si vuelve a su país, será perseguida por pertenecer a un grupo
social determinado (ser mujer víctima de trata).
La persona sale de su país de origen para mejorar sus condiciones laborales,
pero el riesgo si retorna (futuro), está relacionado con la protección
internacional. Por eso es importante que se exploren, no sólo los motivos de
salida (nos van a dar mucha información), sino también los motivos para no
volver.
Procedimiento de solicitud de protección internacional
¿Qué procedimiento jurídico debe seguir una persona para ser
reconocida como refugiada?
En España no es un proceso judicial, sino un procedimiento administrativo, es
decir, se hace ante la administración y no ante un juez. Es la Oficina de Asilo y
Refugio (OAR) la que gestiona el proceso y ésta depende directamente del
Ministerio de interior.
El proceso está regulado por la ley de asilo 12/2009, 30 de octubre, reguladora
del derecho de asilo y la protección subsidiaria, y por la Directiva de la UE
2013/32/UE de procedimiento. Esta directiva tiene que ser trascrita o
introducida en nuestra ley nacional. Si han pasados dos años y todavía no se
ha introducido por el Estado, será de aplicación directa. Esto quiere decir que
se le puede exigir al estado cumplir con las directivas 2013/32/UE aunque no
las haya introducido en la ley.
El procedimiento tiene dos fases, la de admisión a trámite y la de instrucción.
En ambas intervienen tres organismos:
- La Oficina de Asilo y Refugio: responsable de hacer el estudio de las
solicitudes de protección internacional.
- la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio: reunión que se realiza
cada mes donde se hacen las propuestas de decisión.
- El Ministerio del Interior: es quien redacta la resolución favorable o
desfavorable decidida previamente por la Comisión Interministerial.
Estas resoluciones pueden ser de cuatro tipos:
- Estatuto de refugiado.
- Protección Subsidiaria.
- Visado por razones humanitarias: se deniega el estatuto de refugiado y
la protección subsidiaria, pero se concede una autorización de
residencia por razones humanitarias.
- Denegación.
¿Cómo se inicia el procedimiento de protección internacional?
Se hace a través de una entrevista personal, que, en el territorio, es decir, una
vez la persona consigue cruzar la frontera y entrar en territorio español, se
hace en la oficina de asilo y refugio, en la oficina de extranjería o en las
comisarías provinciales de policía. Ahí, la persona debe manifestar su deseo de
solicitar asilo a las autoridades pertinentes, quienes le darán cita para hacerle
una entrevista personal.
El plazo para presentar esta solicitud es de un mes desde que la persona entra
en territorio español o desde que se produzcan los hechos (la necesidad de
protección internacional puede producirse después de haber salido del país o
después de haber entrado en España). Es el caso de un joven sirio que llevaba
5 años estudiando medicina en España y que volvía todos los veranos a visitar
a su familia hasta que empezaron a bombardeando su ciudad. Debido a este
conflicto bélico y por ser kurdo tuvo que solicitar protección internacional a las
autoridades españolas.
La entrevista se hace de forma presencial e individual a cada persona de la
familia adulta (en caso de que sea una familia), los menores dependen de la
solicitud de asilo de uno de los miembros de la familia a su cargo. En caso de
no hablar castellano debe haber un intérprete y tienen derecho a un abogado
en la entrevista (en territorio no es obligatorio, pero en frontera sí).
Manifestación de voluntad
Es un concepto que no está en nuestra ley, pero sí que podría derivarse de la
directiva de procedimiento 2013/32 que distingue tres fases para el inicio del
procedimiento de solicitud de protección internacional:
- Formular la solicitud: que la persona manifieste su voluntad de solicitar
protección internacional. Se le entregará un documento con sus datos y
con su manifestación de voluntad de solicitar asilo. Este documento
impide que la persona se encuentre en situación irregular o que sea
sancionada por las autoridades.
- Registro: grabar los datos en la base de datos de la policía.
- Presentación: la formalización de la solicitud, es la entrevista. Se trata de
un formulario estándar donde se preguntan los datos personales,
familiares, idiomas que habla, qué estudios tiene, su profesión, su
documentación. Si pertenece a un grupo político, social, algún grupo
étnico o religioso; y finalmente se pregunta el motivo por el que se
solicita asilo. Esta entrevista debe ser completa, detallada, dándole la
oportunidad a la persona solicitante a explicar todo lo que le había
pasado.
¿Qué derechos se tiene en el momento que se hace la solicitud de
protección internacional?
- Principio de no devolución: se suspende cualquier procedimiento de
expulsión, o de retorno a su país hasta que no le den una respuesta a su
solicitud de protección internacional.
Por ejemplo, si en el aeropuerto una persona llega como turista, pero le
deniegan la entrada al país. La persona puede solicitar asilo y paralizar
su devolución hasta que termine el procedimiento de solicitud de
protección internacional.
- Si la persona está en el territorio se le autoriza a permanecer en España
y se le da un documento como solicitante de protección internacional (el
resguardo blanco y luego la tarjeta roja). Tienen derecho a la asistencia
letrada, a un intérprete, a la asistencia sanitaria. Si la persona no tiene
medios económicos para sobrevivir, existe la posibilidad de ingresar en
el sistema de acogida de solicitantes de protección internacional de la
que CEAR gestiona una parte importante de los dispositivos de acogida
y la intervención social a nivel estatal.
- Si la persona pasa 6 meses sin que le hayan dado una respuesta a su
solicitud de asilo, tendrá también autorización a trabajar.
Durante el primer mes o 6 meses se tiene el documento blanco (el resguardo
de presentación de la solicitud) y cuando se admite a trámite, se hace entrega
de la tarjeta roja (en el aeropuerto se entrega la tarjeta roja directamente).
Debido al gran número de solicitudes de asilo actuales, han prolongado la
validez del resguardo de presentación de la solicitud (documento blanco)
durante 6 meses. Entonces, durante los primeros 6 meses, desde la admisión a
trámite, la persona tendría el documento blanco y pasados esos 6 meses, si
todavía no tiene una respuesta a su solicitud de asilo, se le haría entrega de la
tarjeta roja (le autoriza a trabajar y es el documento que tendría durante todo el
procedimiento hasta que obtenga una respuesta a su solicitud). Es un
documento provisional.
Junto a los derechos también hay unos deberes como cooperar con las
autoridades presentando toda la documentación necesaria, dando todos los
detalles que se requieran e informar de todos los cambios de domicilio que
pueda hacer.
El procedimiento de solicitud de asilo en territorio
La persona tiene un mes para hacer la solicitud de protección internacional (un
plazo que no es preclusivo, se puede justificar por qué se ha tardado más de
un mes en hacer la solicitud). Una vez hecha, es decir, desde que se hace la
entrevista y se formaliza. Se abre la fase de admisión a trámite que tiene
también una duración de un mes y ahí se decide si la solicitud se va a estudiar
en profundidad o directamente no se estudia porque no cumple unos requisitos
formales. Si se decide que no se estudia, se termina el procedimiento, se le da
una resolución por escrito a la persona, explicando cuál de los requisitos no
cumple para continuar el estudio de su solicitud de protección internacional
pudiendo recurrirla ante la propia OAR o ante los juzgados de lo contencioso
administrativo. En el procedimiento en territorio, para que no admitan a trámite
una solicitud, son casos muy excepcionales ya que los motivos son muy
formales:
- Reglamento de Dublín: que sea otro país el responsable de estudiar tu
petición de asilo. Que la persona haya llegado a suelo europeo por Italia,
pero ha ido hasta España para hacer la solicitud de protección
internacional, realmente es Italia la responsable de estudiar el caso o si
por ejemplo la persona ha venido a Europa con un visado de Polonia,
éste sería el país responsable de estudiar el caso.
- Ya es refugiada en un país donde se respetan sus derechos como
refugiada.
- Que venga de un tercer país seguro (hay una lista de países seguros
elaborada por la UE)
- Una reiteración de la solicitud. Solicitar asilo sin aportar ningún
documento nuevo y sin que haya ocurrido nada relevante que te permita
hacer la solicitud, cuando ya te ha sido denegada la anterior solicitud.
- Las personas de la UE no pueden solicitar asilo en Europa.
Si se decide que se estudia, se pasa a la fase de instrucción.
Procedimiento de solicitud de asilo en frontera
En el caso de Madrid el 80% de los casos de solicitudes de asilo en el
aeropuerto los asume CEAR a través de un equipo de abogadas. En este
procedimiento la situación se hace mucho más compleja:
- Los plazos son más cortos
- Hay unas causas extra para que no se admita a trámite una solicitud de
asilo.
- si una persona solicita asilo en territorio y se le deniega, ésta se queda
en situación irregular en el territorio español (situación difícil), pero no la
deportan inmediatamente, como ocurre en el aeropuerto. Donde, si al
final del procedimiento, se le deniega la solicitud de protección
internacional, la devolución es inmediata.
Al denegarle la entrada al país a una persona que no cumpla con los requisitos
para hacerlo (que no tenga ningún tipo de visado si las personas de dicho país
requieren de uno para entrar a territorio español). Ésta, está en su pleno
derecho a solicitar asilo a las autoridades aeroportuarias. Inmediatamente es
llevada a unas dependencias especiales donde recibirá asistencia jurídica y
social para empezar con el procedimiento.
Se hace la misma entrevista, con el mismo formulario que en el territorio. La
diferencia está en que para inadmitir a trámite hay unas causas extra:
- Que la solicitud sea por una cuestión ajena a la protección internacional.
Es el caso de las personas que piden asilo porque vienen huyendo de
las Maras.
- Personas que vienen de un país de origen seguro.
- Que una persona incurra en una causa de exclusión o denegación
(delito contra la humanidad, contra la paz o de guerra).
- Que la solicitud esté manifiestamente infundada porque las alegaciones
sean incoherentes, contradictorias, inverosímiles, insuficientes o que
contradigan la información del país de origen.
El tribunal supremo de justicia ha manifestado que este tipo de casos se
deben atender de una forma muy restrictiva e inadmitir a trámite las
solicitudes en las que las alegaciones sean de manera obvia y patente
inverosímiles, ya que las personas llegan a frontera de vuelos muy
largos, con mucho cansancio acumulado y en muchos casos con
traumas y miedos. Tener que relatar una situación complicada y
personal frente a una persona desconocida (policía, intérprete y
abogada) en estas circunstancias de estrés da pie a realizar alegaciones
que son incoherentes, contradictorias, inverosímiles e insuficientes. Por
tanto, es muy difícil que en esas circunstancias se recabe la información
necesaria para presentar una solicitud adecuada.
Si inadmiten a trámite la solicitud (la OAR tiene 96 horas para admitir o
inadmitir la solicitud) el servicio jurídico de CEAR tienen 48 horas para
presentar un reexamen. En ese período de tiempo se debe evaluar la solicitud
con la persona para modificar cualquier fallo en las alegaciones y presentar
más información compatible con lo que relata. La intención es rebatir los
argumentos por los que inadmiten su solicitud de protección internacional y
conseguir que la admitan. La OAR tiene otras 48 horas para responder a este
reexamen. En caso de conseguir que la solicitud sea admitida a trámite, la
persona puede entrar a territorio español. En caso contrario la persona recibe
otra inadmisión contra la que se puede presentar un recurso contencioso
administrativo ante la audiencia nacional, que tiene 2 meses para dar una
respuesta (la persona no está 2 meses esperando en el aeropuerto, sino que
retorna en el siguiente vuelo que haya a su país). En estos casos se presenta
una medida cautelarísima ante la audiencia nacional que paraliza ese retorno
para que la persona no embarque en el siguiente vuelo, sino que entre en
territorio español mientras que la audiencia nacional estudia su caso.
Si se decide que se estudia la solicitud, tanto en territorio como en frontera, se
pasa a la fase de instrucción.
Solicitar protección internacional fuera de España
La posibilidad de solicitar protección internacional en las Embajadas o
Consulados Españoles, en aquellos casos en los que el solicitante estuviera
fuera de España y siempre y cuando se encontrara en un país distinto al de su
nacionalidad, ha sido modificada en la nueva Ley. En su artículo 38 se
establece que, en aquellos casos en los que una persona que no sea nacional
del país en el que se encuentre se dirija a las autoridades de la Representación
diplomática española alegando un peligro para su integridad física, los
Embajadores respectivos podrán promover su traslado a España para permitir
la presentación de su solicitud conforme al procedimiento previsto.
Fase de Instrucción
Una vez que la persona ya está en territorio y su solicitud ha sido admitida a
trámite empieza la fase de instrucción, que es la fase de estudio en profundidad
de los casos. Este estudio lo hace la OAR. El plazo genérico para hacer el
estudio de una solicitud de protección internacional es de 6 meses (en algunos
casos se puede reducir hasta 3 meses. Es el proceso de urgencias). La ley dice
que, si el proceso dura más de 6 meses, se le renueva la tarjeta roja por otros 6
meses con autorización a trabajar. Actualmente (2020) hay más de 100.000
personas esperando una respuesta a su solicitud de asilo.
¿Qué sucede durante esta fase de instrucción?
Se presentan todos los elementos que se tienen para acreditar los motivos de
persecución, los actos de persecución y la falta de protección estatal. La ley
establece que no se puede exigir prueba plena, es imposible demostrar, por
ejemplo, que la policía no protege a una persona por ser mujer y que la
violencia de género en su país no está penada. No existen certificados de la
policía alegando que no protegen a las mujeres víctima de violencia de género.
No se cuenta con ese tipo de pruebas en el procedimiento de protección
internacional y la ley no lo exige. Lo que hay que presentar son indicios
suficientes de credibilidad.
Estos indicios de credibilidad son unas alegaciones detalladas, coherentes,
verosímiles y amplias de los hechos ocurridos en el país de origen. Es
importante acreditar, por lo menos, la nacionalidad (con el pasaporte o la
partida de nacimiento), o que, por ejemplo, tenga un certificado de pertenencia
a un partido político perseguido en su país (a través de un informe de amnistía
internacional o de la ONU que pueda demostrar que a los miembros de ese
partido político se les encarcela en su país).
Estos indicios deben ser concordantes con la situación psicosocial de la
persona. Por ejemplo, en los casos de violencia de género, vemos que la
persona tiene unas secuelas psicológicas por toda la violencia sufrida. A través
de un informe psicológico se puede acreditar que esa persona tiene unas
secuelas psicológicas compatibles con, por ejemplo, el síndrome de la mujer
maltratada. A nivel jurídico es muy importante tener informes psicológicos y
sociales que aporten contenido a esos indicios de credibilidad y demuestren la
vulnerabilidad a la que puede estar expuesta la persona.
Este concepto de vulnerabilidad viene definido en la ley de asilo, Art. 46. donde
dice que aquellos perfiles que sean especialmente vulnerables tienen que tener
un tratamiento diferenciado. Si a través de un informe psicológico se demuestra
un protocolo de Estambul, es decir, que la persona ha sufrido tortura, se puede
solicitar a la OAR que le den un tratamiento diferenciado y que no la entrevisten
una segunda vez (es doloroso volver a testificar). Se puede solicitar que le den
un tratamiento procedimental diferente según sus necesidades.
La OAR hace el estudio del caso, pero no es la que toma la decisión. El
instructor o instructora de la Oficina de Asilo y Refugio hace un informe donde
recoge por qué motivo considera que cumple o no con los requisitos del
estatuto de los refugiados, de la protección subsidiaria o del visado por razones
humanitarias, y lo envía a la comisión interministerial de asilo y refugio (CIAR).
LA CIAR es una reunión de carácter mensual donde hay un miembro del
Ministerio de Justicia, del Ministerio de Interior, del Ministerio de Exteriores, del
Ministerio de Inclusión, del Ministerio de Igualdad y el ACNUR con voz, pero sin
voto. Son esos 5 miembros ministeriales quienes deciden qué tipo de
protección internacional se va a conceder o no. Entonces, la CIAR da una
propuesta a esa valoración y la envía al Ministerio del interior donde se redacta
la resolución (desde que se celebra la CIAR hasta que está lista la resolución
pasa un mes).
¿En qué situación legal se encuentra una persona cuando se le
reconocen la protección internacional?
Estatuto de Refugiado
- La documentación es una tarjeta de residencia como la de cualquier otra
persona extranjera, sólo que en el reverso constará el siguiente estatus
legal: Estatuto de Refugiado-Autorización a trabajar.
- La persona tiene una autorización de residencia de larga duración (5
años). Pasados esos 5 años, si no ha habido ningún cambio sustancial
en la situación del país de origen, lo más normal es que se le renueve
automáticamente el estatuto.
- El mayor derecho que tiene una persona que recibe el estatuto de
refugiado es el principio de no devolución. No se puede devolver a la
persona a su país de origen, porque si esto ocurriera la persona podría
sufrir graves consecuencias. El principio de no devolución es la piedra
angular de la protección de un refugiado.
- Como consecuencia de que no se puede devolver a la persona a su
país, se le entrega un título de viaje (se le retira el pasaporte) con el que
puede viajar a cualquier lugar del mundo (con el visado necesario, una
persona refugiada no deja de ser nacional de su país), menos al país de
origen.
- Para todos los trámites que tenga que hacer en España (homologación
de títulos, solicitud de la nacionalidad, cualquier trámite administrativo
que tenga que hacer) no tendrá que aportar documentación de su país
de origen (hacerlo, representa revelar dónde se encuentra a su país de
origen, que puede ser el agente persecutor). Para evitar el contacto con
las autoridades del país, el estado español, expide un certificado para
cada trámite.
- La persona tiene derecho al servicio público de empleo, a la educación,
a la asistencia sociosanitaria en las mismas condiciones que los
españoles.
- Tiene derecho a la extensión familiar. A traer a sus familiares directos
(progenitores, hijos/as y pareja).
- A los 5 años (2 años si es un país iberoamericano o filipinas) tienen
derecho a solicitar la nacionalidad española.
Protección subsidiaria
- la documentación es una tarjeta de residencia de larga duración, sólo
que en el reverso constará el siguiente estatus legal: protección
internacional/protección subsidiaria. Pasados 5 años, si no ha habido
ningún cambio sustancial en la situación del país de origen, lo más
normal es que se le renueve automáticamente el estatuto.
- Principio de no devolución.
- Si la persona no tiene pasaporte o no pueden renovarlo, se le puede
expedir un título de viaje.
- Si necesita hacer algún trámite y no consigue la documentación
necesaria de su país de origen, se le puede expedir también un
certificado diciendo que la persona tiene la protección subsidiaria y que
no puede conseguir la documentación.
- La persona tiene derecho al servicio público de empleo, a la educación,
a la asistencia social y sanitaria en las mismas condiciones que los
españoles.
- Tiene derecho a la extensión familiar. A traer a sus familiares directos
(progenitores, hijos/as y pareja).
- A los 10 años (2 años si es un país iberoamericano o filipinas) tienen
derecho a solicitar la nacionalidad española.
Autorización por razones humanitarias
- Es también una autorización de residencia, de 1 año (residencia y
trabajo).
- En 2019 el gobierno español, atendiendo a un reclamo del ACNUR y de
las distintas sentencias de la Audiencia Nacional anunció que las
personas de nacionalidad venezolana deberían recibir, como mínimo, la
autorización por razones humanitarias debido a la situación de crisis que
atraviesa el país. En marzo de 2019 se empezó a conceder esta
autorización a los/las ciudadanos/as venezolanos/as.
- También suele concedérsele a personas que vienen huyendo de su país
de origen y tienen alguna discapacidad o enfermedad.
Derecho internacional (lo que debe ser) vs. Situación actual (lo que es).
¿Qué está pasando en la frontera sur?
Seguro que has oído la expresión “devoluciones en caliente”, pero ¿qué es
esto? ¿a quiénes afecta? ¿tienen alguna implicación sobre los derechos
humanos?
¿Qué es esta práctica y por qué es contraria a Derecho?
Actualmente, muchas personas - especialmente subsaharianas - son
expulsadas de forma colectiva de nuestro país sin recibir asistencia de un
intérprete o de un/a abogado/a y sin tener la posibilidad efectiva de solicitar
asilo. Además, las autoridades españolas se han inventado el concepto de
“frontera móvil” para justificar estas prácticas argumentando que las
expulsiones son “rechazos en frontera”. ¿De dónde viene esta invención? En
2015, el Gobierno aprobó la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de
protección de la seguridad ciudadana, con la que pretendió dar cobertura legal
a este tipo de prácticas. Entre las Disposiciones Finales de esta Ley podemos
leer:
Disposición final primera Régimen especial de Ceuta y Melilla
1. Se adiciona una disposición adicional décima a la Ley Orgánica 4/2000, de
11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su
integración social, con la siguiente redacción:
«Disposición adicional décima Régimen especial de Ceuta y Melilla
1. Los extranjeros que sean detectados en la línea fronteriza de la
demarcación territorial de Ceuta o Melilla mientras intentan superar los
elementos de contención fronterizos para cruzar irregularmente la frontera
podrán ser rechazados a fin de impedir su entrada ilegal en España.
2. En todo caso, el rechazo se realizará respetando la normativa
internacional de derechos humanos y de protección internacional de la que
España es parte.
3. Las solicitudes de protección internacional se formalizarán en los lugares
habilitados al efecto en los pasos fronterizos y se tramitarán conforme a lo
establecido en la normativa en materia de protección internacional.»
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ya se ha dado cuenta de que
“hecha la Ley, hecha la trampa” y ha condenado al gobierno español a
indemnizar a dos personas por su devolución ilegal a territorio marroquí. Del
contenido de la sentencia destacamos la importancia del reconocimiento de la
inexistencia de un régimen excepcional para Ceuta y Melilla. La línea fronteriza
entre el Reino de Marruecos y las Ciudades de Ceuta y Melilla es la delimitada
por los tratados Internacionales, aclara CEAR en sus aportaciones a la
demanda, desacreditando de este modo, el argumento de ‘frontera móvil’ que
en tantas ocasiones han alegado las autoridades españolas.
La sentencia también recoge que la jurisdicción española afecta tanto al
entrevallado como a la zona inmediata tras la superación de la valla,
independientemente de haber superado o no a la línea representada por las
fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. El Tribunal, haciendo suya la
argumentación de CEAR, sentencia que la línea fronteriza en ningún caso
podrá ser modificada a iniciativa de uno de los estados afectados, basándose
en una necesidad concreta.
El hecho de incluir el respeto a los Derechos Humanos en la Ley de Seguridad
Ciudadana no significa en sí un respeto efectivo de estos derechos, ni puede
legitimar una vía de hecho que no prevé procedimiento administrativo ni
garantía alguna. En este sentido, la sentencia considera que los dos afectados
fueron privados de todo procedimiento administrativo, sin recibir asistencia
jurídica y lingüística, ni posibilidad de solicitar asilo ni presentar recurso, lo que
supuso una grave violación de los derechos humanos.
Estas devoluciones “en caliente” incumplen de forma sistemática la normativa
internacional, europea y española. No se puede intentar legalizar lo ilegal, y
menos cuando se pone en riesgo la vida de quienes se han visto obligados a
huir para ponerla a salvo.