Cuando llegó la graduación un mes después, ya había logrado encerrar a todas las
mariposas en una jaula, excepto a una rebelde que se escapó dos veces. La primera,
cuando vi a Rhys haciéndole mimos a Flor, quien con lo adorable que era había
conseguido conquistarle. Y otra vez cuando vi cómo se le tensaban los músculos
mientras metía las bolsas de la compra en casa.
No les hacía falta gran cosa para echar a volar. Malditas.
Aun así, a pesar de los bichos pesadísimos que vivían de gratis en mi estómago,
intenté comportarme con normalidad alrededor de Rhys. No me quedaba otra.
—¿Me vas a dar alguna medalla o un certificado de reconocimiento por haberme
portado tan bien estos cuatro meses? —Daba la casualidad de que el último día del
periodo de prueCuando llegó la graduación un mes después, ya había logrado encerrar
a todas las mariposas en una jaula, excepto a una rebelde que se escapó dos veces. La
primera, cuando vi a Rhys haciéndole mimos a Flor, quien con lo adorable que era
había conseguido conquistarle. Y otra vez cuando vi cómo se le tensaban los
músculos mientras metía las bolsas de la compra en [Link] les hacía falta gran cosa
para echar a volar. [Link] así, a pesar de los bichos pesadísimos que vivían de
gratis en mi estómago, intenté comportarme con normalidad alrededor de Rhys. No
me quedaba otra.—¿Me vas a dar alguna medalla o un certificado de reconocimiento
por haberme portado tan bien estos cuatro meses? —Daba la casualidad de que el
último día del periodo de prue
Cuando llegó la graduación un mes después, ya había logrado encerrar a todas las
mariposas en una jaula, excepto a una rebelde que se escapó dos veces. La primera,
cuando vi a Rhys haciéndole mimos a Flor, quien con lo adorable que era había
conseguido conquistarle. Y otra vez cuando vi cómo se le tensaban los músculos
mientras metía las bolsas de la compra en casa.
No les hacía falta gran cosa para echar a volar. Malditas.
Aun así, a pesar de los bichos pesadísimos que vivían de gratis en mi estómago,
intenté comportarme con normalidad alrededor de Rhys. No me quedaba otra.
—¿Me vas a dar alguna medalla o un certificado de reconocimiento por haberme
portado tan bien estos cuatro meses? —Daba la casualidad de que el último día del
periodo de prueCuando llegó la graduación un mes después, ya había logrado encerrar
a todas las mariposas en una jaula, excepto a una rebelde que se escapó dos veces. La
primera, cuando vi a Rhys haciéndole mimos a Flor, quien con lo adorable que era
había conseguido conquistarle. Y otra vez cuando vi cómo se le tensaban los
músculos mientras metía las bolsas de la compra en [Link] les hacía falta gran cosa
para echar a volar. [Link] así, a pesar de los bichos pesadísimos que vivían de
gratis en mi estómago, intenté comportarme con normalidad alrededor de Rhys. No
me quedaba otra.—¿Me vas a dar alguna medalla o un certificado de reconocimiento
por haberme portado tan bien estos cuatro meses? —Daba la casualidad de que el
último día del periodo de prue
Cuando llegó la graduación un mes después, ya había logrado encerrar a todas las
mariposas en una jaula, excepto a una rebelde que se escapó dos veces. La primera,
cuando vi a Rhys haciéndole mimos a Flor, quien con lo adorable que era había
conseguido conquistarle. Y otra vez cuando vi cómo se le tensaban los músculos
mientras metía las bolsas de la compra en casa.
No les hacía falta gran cosa para echar a volar. Malditas.
Aun así, a pesar de los bichos pesadísimos que vivían de gratis en mi estómago,
intenté comportarme con normalidad alrededor de Rhys. No me quedaba otra.
—¿Me vas a dar alguna medalla o un certificado de reconocimiento por haberme
portado tan bien estos cuatro meses? —Daba la casualidad de que el último día del
periodo de prue