Gastroenteritis
La gastroenteritis es una inflamación de la membrana interna del intestino causada por bacterias, parásitos, virus o ciertos tipos
de antiinflamatorios no esteroideos. Se propaga a través de alimentos o agua que estén contaminados y el contacto con una
persona infectada. La mejor prevención es lavarse las manos frecuentemente.
Grupo de trastornos cuya causa son las infecciones y la aparición de síntomas como pérdida de apetito, náuseas, vómitos,
diarrea moderada a intensa, retortijones y malestar en el abdomen.
Se pierden los electrólitos, particularmente el sodio y el potasio y agua.
Un desequilibrio electrolítico puede provocar una deshidratación en las personas muy enfermas y en niños y ancianos.
Microorganismos presentes en el agua o en los alimentos contaminados habitualmente por heces infectadas.
Las infecciones también se pueden transmitir de persona a persona, especialmente si alguien con diarrea no se lava bien
las manos tras una evacuación (infección ano-mano-boca).
Tipos de diarrea (gastroenteritis)
Algunas bacterias producen toxinas (enterotoxinas) que hacen que las células de la pared intestinal
aumenten la secreción de agua y electrólitos.
Otras bacterias y virus invaden el revestimiento mucoso intestinal. Dañan las células subyacentes,
provocando ligeras ulceraciones que sangran y condicionan una pérdida considerable de líquido rico en
proteínas, electrólitos y agua (necrotoxinas)
Algunos parásitos invaden o se adhieren al revestimiento intestinal y causan náuseas, vómitos, diarrea y
un estado de malestar general.
La gastroenteritis también puede ser consecuencia de la ingestión de toxinas químicas presentes en los
mariscos, en plantas como los hongos y las papas o en alimentos contaminados.
La intolerancia a la lactosa (incapacidad para digerir y absorber el azúcar de la leche) también puede
causar gastroenteritis.
La ingesta accidental de metales pesados como arsénico, plomo, mercurio o cadmio, con el agua o los
alimentos, puede provocar repentinamente náuseas, vómitos y diarrea. (restos de pilas, celulares,
computadoras y otros productos electrónicos)
Muchos fármacos, incluidos los antibióticos, ocasionalmente provocan retortijones abdominales y
diarrea.
Síntomas gastroenteritis
El tipo y la gravedad de los síntomas dependen del tipo y de la cantidad de la toxina o del microorganismo
ingeridos. También varían de acuerdo a la resistencia de la persona a la enfermedad.
Pérdida de apetito, náuseas o vómitos. Ruidos intestinales audibles, retortijones y diarrea con o sin presencia de
sangre y moco. Gases. Puede o no haber fiebre, cansancio y dolores musculares.
Deshidratación e hipotensión (disminución de la presión arterial). Pérdida de potasio (hipopotasemia), sodio
(hiponatremia) (pueden producir calambres o ataques cardíacos)
Diagnóstico gastroenteritis
Por sintomatología y pbe. causa: por contagio familiar o de trabajo. Ingesta de alimentos inadecuadamente
cocinados, en mal estado o contaminados. Los viajes recientes, especialmente a ciertos países.
Si los síntomas son intensos o duran más de 48 horas, pueden realizarse perfil coprológico o copro seriado.
Si los síntomas persisten más de algunos días, el médico puede tener que examinar el intestino grueso con un
colonoscopio (tubo flexible de visualización) para descartar una colitis ulcerosa o una disentería amebiana
(amebiasis).
Tratamiento gastroenteritis
Ingesta de líquidos adecuados. Incluso una persona que esté vomitando debe tomar pequeños sorbos de líquido
para corregir la deshidratación. Administrar los líquidos por vía intravenosa si la deshidratación es grave.
Sin embargo, no son apropiados para los niños con diarrea los líquidos que generalmente se administran, como
las bebidas carbonatadas, el té, las bebidas consumidas por deportistas y los zumos de frutas. Si los vómitos son
intensos, el médico puede administrar una inyección o prescribir supositorios.
Comidas blandas como cereales cocinados, plátanos, arroz, compota de manzana y pan tostado. Si la
modificación de la dieta no corta la diarrea después de 12 a 24 horas y si no hay sangre en las heces que indique
una infección bacteriana más importante, pueden administrarse fármacos como difenoxilato, loperamida o
subsalicilato de bismuto.
Como los antibióticos pueden causar diarrea y favorecer el crecimiento de organismos resistentes a los mismos,
raramente resulta apropiado su uso, aun en el caso de que una bacteria conocida esté produciendo la
gastroenteritis.
Sin embargo, los antibióticos se pueden usar cuando los causantes son ciertas bacterias como el Campylobacter,
la Shigella y el Vibrio colerae.
Intoxicación alimentaria por sustancias químicas: hongos, químicos (cadmio, mercurio, plomo, níquel), alimentos
exóticos como peces globo.
Efectos adversos de los fármacos: los responsables más frecuentes son los antiácidos que contienen magnesio
como ingrediente principal, los antibióticos, los fármacos anticancerosos, la colchicina , digoxina y los laxantes.
Por arrastre: fibras, aceites o gel.
Algunas bacterias causantes de diarrea o gastroenteritis
Escherichia coli (colitis hemorrágica): agua contaminada con heces fecales.
Estafilococos: natillas, la pastelería de crema, la leche, la carne en conserva y el pescado. Infecciones de la piel.
Clostridium botulinum (botulismo): carne infectada.
Clostridium perfringens: carne cruda o semicruda
Virus Norwalk: diarrea del viajero
Vibrio cholerae: cólera
Salmonella tiphy : pollo, raspados o nieves