PEDAGOGÍA
Profesorado de educación física 1er año, escuela ISFD N°16 “JUANA PAULA
MANSO”
Profesora: Zunín Claudia B.
Integrantes: Barbalarga Emanuel, Federico Martín, Ceballe Ayrton, Korec Axel.
Fecha de entrega: 31 de Octubre, 2024
Tema del trabajo: Reflexiones sobre la identidad y práctica docente en contextos
contemporáneos a partir del análisis de diversos enfoques pedagógicos.
Objetivo del trabajo: El propósito de este trabajo es que los estudiantes reflexionen
sobre los distintos enfoques teóricos que abordan la identidad y la práctica docente,
el rol de la escuela y la educación en la sociedad, y los desafíos actuales de la
enseñanza, a partir de la lectura y análisis de los textos propuestos.
Temas elegidos:
▪ Historia y rol de los maestros: A partir del texto de Alliaud (“Los maestros
y su historia”)
▪ Desafíos en la educación contemporánea: A partir de Merieu (“Educar en
la incertidumbre”)
▪ Identidad docente: En diálogo con Vaillant (“Identidad docente”)
Alliaud, en su texto, habla sobre como un Estado puede transformarse en una
Nación mediante la puesta en común de valores morales y culturales entre todos los
individuos. Para ello, se utilizó como medio “…fundamental crear un aparato escolar,
desde una administración fuerte y centralizada, que asegurara la difusión de la
enseñanza elemental y que, al mismo tiempo, propiciara la homogeneización de los
saberes a impartirse. Por lo tanto, era necesario contar con una organización
institucional acorde con semejantes finalidades…” [1]
Esto da lugar al origen de la profesión docente, debido a que el Estado necesitaba
hacerse cargo de los profesores y formarlos de manera sistemática en instituciones
orientadas a la profesión de ser maestro, dejando de ser así una práctica
espontánea, para empezar a poseer, para todo aquel que enseñe, habilidades y
destrezas certificadas y avaladas a nivel nacional. Gracias a esto, podemos
destacar que: “…La constitución de un cuerpo de especialistas lo suficientemente
homogéneo asegurará, así, un proceso unificado de inculcación cultural, del que se
obtendrán ciudadanos homogéneos, librados de las “idiosincrasias sociales o de la
raza de sus padres”. Dicha tarea alcanzará a su vez un mayor grado de efectividad
en la medida en que es desempeñada por individuos considerados “legítimos” para
llevarla a cabo…” [2]
En los siguientes párrafos, nos dedicaremos a desarrollar los siguientes temas que
el autor se cuestiona:
“…Especificidad de la función docente, en el momento de surgimiento del sistema
educativo nacional y de consolidación de la sociedad y el Estado moderno…” [3]
“…Estudiar cómo fue constituida la docencia, desde el Estado, tanto a nivel material
como simbólico…” [4]
“…El aporte que otorgó la formación docente, en tanto preparación sistemática y
certificada con un título…” [5]
a) El maestro: difusor de “cultura”
A partir del nacimiento de la educación primaria, surge con esta una nueva clase
social, los maestros. Su objetivo era remodelar la cultura, cambiando todo aquello
que los individuos tenían incorporado pero que no estaba prescripto. Estos saberes
no necesariamente debían servir para algo, sino que homogenizaban a la población
mediante un proceso de moralización, el cuál imponía (casi bruscamente) los
saberes culturales adaptados y aceptados a nivel escolar, “…ser maestro implicaba
reconocer la cultura dominante –la “alta cultura”– y saber sólo lo que no era posible
ignorar para merecer ser denominado como tal. Saber “para” enseñar y nunca saber
por saber. Enseñanza que no consistía, como dijimos, en la formación de hombres
sabios…” [6]
b) El maestro “disciplinador”
c) Ser maestro: una misión para apóstoles, antes que una profesión
Si se tiene presente la heterogeneidad social propia de nuestro país por el momento
en que se estaba configurando una sociedad “moderna” y, junto a eso, la función
“homogeneizadora” asignada a la institución escolar, se comprenderá la “grandeza”
simbólica que mereció la tarea docente.
“…Predicadores laicos de una nueva doctrina que haría el milagro de conversión
social, los maestros adquirían la fisonomía del apóstol, mientras su tarea se
convertía en “misión”, ”el asesino, el blasfemo, el incendiario, se ha convertido en el
discípulo humilde y respetuoso…”. “Oh, encantadora influencia, oh mágico poder de
la escuela, convertida en santuario y del maestro en sacerdote…”. Esta cualidad
“salvadora” que asume el magisterio en sus orígenes, debe ser considerada en un
análisis abarcativo que pretenda dar cuenta del surgimiento y consolidación del
grupo magisterial…” [7].[8] Esta cualidad “salvadora” que asume el magisterio en
sus orígenes, debe ser considerada en un análisis abarcativo que pretenda dar
cuenta del surgimiento y consolidación del grupo magisterial…”[9]
En efecto, con contenido de moralidad opuesto al religioso pero no de menor
grandeza y sacralidad que aquel, la enseñanza del maestro se asemeja de acuerdo
con su contribución social a la obra de los convertidores de almas: “…esta función
(la de maestro) está equiparada a la del Pastor en Inglaterra y Estados
Unidos…”[10]. De esta peculiar consideración derivaron exigencias acordes: “…Los
deberes del maestro son escasamente menos sagrados y delicados que los del
sacerdote. Bajo varios importantes aspectos se halla en una relación semejante con
la sociedad: y sus motivos y emulaciones para obrar, deben ser de la misma clase
en una considerable extensión…” [11]sic).”(Memoria 1882, p. 24, Pcia de Bs.
As).En[12]
El carácter sacramental del que queda investida la profesión docente puede
explicarse por la conservación, en todo el sistema de enseñanza pública, de la
doctrina cristiana que le dio origen. En este sentido Durkheim sostiene que: “…las
escuelas comenzaron siendo obra de la Iglesia: la Iglesia las trajo a la existencia, y
así se encontraron, desde su nacimiento, desde su concepción por así decirlo,
marcadas por su carácter eclesiástico del que tantas dificultades tuvieron para
despojarse después. “ (Durkheim, 1982 p.52)[13]
Específicamente, la figura del maestro es una creación del cristianismo. Lo
novedoso de este surgimiento está en la definición de la tarea: el maestro prepara
para la vida y la salvación. En su carácter de moralizador, el maestro “laico”,
conserva intacto el carácter sacro que le dio origen al oficio.
En una posición social semejante, al difundir un mensaje de vida basado en normas
y principios seculares, el maestro “moralizador” debía ser en la escuela ejemplo de
conducta, “modelo a imitar”
Vaillant, menciona que “…la identidad docente refiere a cómo los docentes viven
subjetivamente su trabajo y a cuáles son los factores de satisfacción e
insatisfacción…” es decir, es un proceso dinámico que se ve influenciado por
factores sociales, históricos y profesionales. Los desafíos pedagógicos actuales se
relacionan con cambios sociales profundos que han transformado la imagen del
docente y las expectativas que la sociedad tiene sobre ellos.
Entre los principales elementos que configuran la identidad docente, se señala la
necesidad de que los profesores asuman un papel más allá de la enseñanza
tradicional,incorporando competencias comunicacionales, tecnológicas, y una
reflexión continua sobre su práctica. La sobrecarga de responsabilidades, la
creciente diversidad en las aulas, y la revisión de los contenidos curriculares son
parte de los retos pedagógicos que afectan su identidad.
Además, existe una tensión entre el “ideal docente” y la realidad de lo que pueden
lograr, generando insatisfacción y una crisis de identidad en muchos casos.
La profesionalización del docente no se logra simplemente con la obtención de un
título, sino que se construye a lo largo del tiempo mediante la práctica y la reflexión,
tanto individual como colectiva, sobre su rol en la educación. Sin embargo, las
reformas educativas que intentan mejorar los sistemas no siempre toman en cuenta
a los docentes como actores clave del cambio, lo que contribuye a una sensación de
desconcierto y frustración entre los profesionales.
En fin, la identidad docente es un fenómeno complejo que responde tanto a las
transformaciones sociales y educativas, como a las condiciones específicas del
entorno laboral y personal de cada profesor. Enfrentar los desafíos pedagógicos
actuales requiere reconocer el papel central de los docentes en las reformas
educativas, así como mejorar las condiciones que les permitan ejercer su trabajo de
manera efectiva y satisfactoria.
[1] Alliaud, A. “Los maestros y su historia” C.3
[2] Alliaud, A. “Los maestros y su historia” C.3
[3] Alliaud, A. “Los maestros y su historia” C.3
[4] Alliaud, A. “Los maestros y su historia” C.3
[5] Alliaud, A. ‘Los maestros y su historia” C.3
[6] Alliaud, A. “Los maestros y su historia” C.3
[7] Memoria 1883, Pcia de Bs. As., Inf. Dir. Gral
[8]
efecto, con contenido de moralidad opuesto al religioso pero no de menor grandeza
y sacralidad que aquel, la enseñanza del maestro se asemeja de acuerdo con su
contribución social a la obra de los convertidores de almas: “…esta función (la de
maestro) está equiparada a la del Pastor en Inglaterra y Estados Unidos” (Memoria
1883, Pcia de Bs. As., Inf. Dir. Gral). De esta peculiar consideración derivaron
exigencias acordes: “Los deberes del maestro son escasamente menos sagrados y
delicados que los del sacerdote. Bajo varios importantes aspectos se halla en una
relación semejante con la sociedad: y sus motivos y emulaciones para obrar, deben
ser de la misma clase en una considerable extensión (sic).”(Memoria 1882, p. 24,
Pcia de Bs. As).
[9]
efecto, con contenido de moralidad opuesto al religioso pero no de menor grandeza
y sacralidad que aquel, la enseñanza del maestro se asemeja de acuerdo con su
contribución social a la obra de los convertidores de almas: “…esta función (la de
maestro) está equiparada a la del Pastor en Inglaterra y Estados Unidos” (Memoria
1883, Pcia de Bs. As., Inf. Dir. Gral). De esta peculiar consideración derivaron
exigencias acordes: “Los deberes del maestro son escasamente menos sagrados y
delicados que los del sacerdote. Bajo varios importantes aspectos se halla en una
relación semejante con la sociedad: y sus motivos y emulaciones para obrar, deben
ser de la misma clase en una considerable extensión (sic).”(Memoria 1882, p. 24,
Pcia de Bs. As).
[10] Memoria 1883, Pcia de Bs. As., Inf. Dir. Gral
[11]
[12]
[13]