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Un programa de desintoxicación en tiempo real,

para renovar mente, alma y cuerpo


BIENVENIDOS
¡Abrocha tu cinturón de seguridad!
¡La aventura comienza!
Te invitamos a vivir en solo 7 días un
maravilloso viaje para balancear tu vida.
Todo un retiro de salud.
Vamos a quitar lo que sobra, agregar lo
que falta y conectar las piezas.
Esto es Ephetá.
Es cumplir el mandato bíblico de
renovación total.
(E FE S IOS 4 , 2 3)
CONTENIDO
Prólogo 11
Introducción 14

DÍA 1 RUAJ. ¡PULMONES, A RESPIRAR! 24

Detox Ephetá No. 1: Pulmones 42


Terapia física Ephetá No. 1 44
Dieta Ephetá No. 1: Amarilla (de la miel) 44
Suplemento Ephetá No. 1: Selenio 45
Espíritu Ephetá No. 1: Alaba y ábrete 46
Taller: Alaba y ábrete 48

DÍA 2 MEM. ¡CORAZÓN Y RIÑONES A CIRCULAR! 50

Detox Ephetá No. 2: Corazón y riñones 68


Terapia física Ephetá No. 2 70
Dieta Ephetá No. 2: Roja (de la carne) 70
Suplemento Ephetá No. 2: Magnesio 71
Espíritu Ephetá No. 2: Bautízate 72
Taller: Renovación bautismal y unción con agua
74

DÍA 3 GUIMEL. ¡EL TRIPLE AYUNO INTESTINAL! 76

Detox Ephetá No. 3: Tubo digestivo 94


Terapia física Ephetá No. 3 96
Dieta Ephetá No. 3: Verde (de Daniel) 96
Suplemento Ephetá No. 3: Aloe vera y probióticos 97
Espíritu Ephetá No. 3: Silencio 98
Taller: Meditación contemplativa y sacrificio del silencio 100
DÍA 4 ICHTHYS. ¡GLÁNDULAS, A PESCAR TOXINAS! 102

Detox Ephetá No. 4: Glándulas 130


Terapia física Ephetá No. 4 132
Dieta Ephetá No. 4: Naranja (cetogénica) 132
Suplemento Ephetá No. 4: Omegas 133
Espíritu Ephetá No. 4: Confiésate 134
Taller: Confiesa tu pecado y quémalo 135

DÍA 5 MILCHAMAH. ¡LA BATALLA DE LOS CINCO SENTIDOS! 136

Detox Ephetá No. 5: Cinco sentidos 150


Terapia física Ephetá No. 5 152
Dieta Ephetá No. 5: Blanca (Penta) 152
Suplemento Ephetá No. 5: Glutatión 153
Espíritu Ephetá No. 5: Imposición de manos 154
Taller: Imposición de manos 156

DÍA 6 SHUB. ¡A MOVER EL ESQUELETO! 158

Detox Ephetá No. 6: Huesos duros 174


Terapia física Ephetá No. 6 176
Dieta Ephetá No. 6: Huesos (beige) 176
Suplemento Ephetá No. 6: Vitamina D3 177
Espíritu Ephetá No. 6: Perdona 178
Taller: El perdón 180

DÍA 7 METANOIA. ¡DIVINA-MENTE! 182

Detox Ephetá No. 7: Final-mente 204


Terapia física Ephetá No. 7 206
Dieta Ephetá No. 7: Morada (Shalom) 206
Suplemento Ephetá No. 7: Triptófano 207
Espíritu Ephetá No. 7: Renuévate 208
Taller: Comunión que sana y salva 209

Anexo 1 210
Anexo 2 306
Anexo 3 308
!
ADVERTENCIA
Esta obra no pretende curar, ni tratar patologías.
Se centra en consejos del autor para mejorar la
calidad de vida de los pacientes.
PRÓLOGO

Un verdadero retiro de salud.


(P. MAR I N)

De la mano de Dios vamos a darle calidad a nuestra vida fortalecidos


con la conciencia de una medicina biológica, renovada en una fuente
de mejoramiento de vida, integrando todo nuestro ser, físico, psíquico y
espiritual, en un ambiente natural. Este programa nos ayudará a amar y
cuidar el cuerpo, paso a paso, día a día. “Ephetá” nos ayudará a descubrir
la grandeza del cuerpo, la sanación con la medicina natural y la contem-
plación, que estará fortalecida con la oración. Dirigido y orientado por
mi amigo y compañero, el gran científico Hugo Galindo Salom, MD.

PADRE MARINO MARÍN


S AC ER D OT E D IO C ES A N O

La salud es la unidad que da valor a


todos los ceros de la vida.
(B E R NAR D LE BO U VI E R D E FO NTE N E LLE )

La buena salud es un bien muy anhelado por todos los enfermos, al


tiempo que no siempre es tan adecuadamente cuidada por aquellos que
consideran tenerla. Para alcanzarla, mantenerla y mejorarla es bueno
comprender la maravillosa realidad que es el ser humano, el cual tras-
ciende su compleja estructura corpórea para integrar de una manera
sorprendente su contraparte mental junto a la espiritual, las cuales
guían con sentido y propósito a cada persona en el transcurso de su
PÁG. 12 PRÓLOGO

existencia. Por esto, si la búsqueda es hacia la mejor salud, con todos


sus beneficios, es esencial actuar siempre en el ser integral e incluir
acciones dirigidas a la mente, el cuerpo y, por supuesto, el espíritu.
Ya la ciencia moderna conoce que aquello que de manera importante
afecte a cualquiera de estos integrantes del ser va a alterar su equilibrio
y por ende la buena salud. Así, por ejemplo, la mala adaptación al estrés
afecta de manera directa el área mental y de allí al cuerpo físico. La
alimentación inadecuada, o la falta de actividad física apropiada, alte-
ran la expresión biológica de los humanos, y más temprano que tarde,
sus efectos llegan a su mente, e impiden contar con claridad mental,
por ejemplo, afectando al tiempo el equilibrio emocional necesario para
desarrollar los potenciales de la vida a plenitud, lo que nos recuerda la
famosa frase “mens sana in corpore sano” (mente sana en cuerpo sano),
tan utilizada hoy en diferentes ámbitos de la vida.
Ahora bien, el área espiritual fue el rector de la vida por siglos, hasta
que, a finales del milenio pasado y los albores de este, fue perdiendo
su real importancia por los descubrimientos en la naturaleza biológica
del ser y la mejor comprensión de la mente, pues se maravillaron con la
parte sin comprender la integralidad del todo. Sin embargo, la misma
ciencia ha documentado de manera amplia y suficiente cómo la espi-
ritualidad es un elemento real y esencial en la salud de todo ser, favo-
reciendo el bienestar y la buena salud cuando su presencia es activa y
preponderante, o afectando de manera desfavorable cuando esta no se
presenta, o su expresión y vivencia son insuficientes para darle sentido
a la vida y la manera de dirigir sus propios pasos. Así, entonces, una
persona que practique de manera real un camino espiritual consiente
cuida mejor su organismo, es más responsable con su salud mental y
bienestar físico, al tiempo que se siente parte activa de una humanidad,
que valora y respeta en sus diferencias, lo que la lleva a ser un exponen-
te valioso y útil dentro del grupo social al que pertenece.
Por todo lo anterior, valoro de manera muy positiva la propuesta de
renovación integral de siete días, que se puede volver guía de la propia
salud de manera indefinida, y que de la mano de un excelente ser hu-
mano, y aún mejor médico, el Dr. Hugo Galindo Salom, llamada Ephetá,
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D PÁG. 13

se presenta de manera amplia y suficiente en esta obra. En ella, paso a


paso, se puede desintoxicar el cuerpo de todo lo acumulado, liberar la
mente de lo que contamina y hace daño, al tiempo que se favorece el
reencuentro con el espíritu y el sentido de la propia existencia.
Para terminar, no me queda más que agradecer al Dr. Hugo la opor-
tunidad de acompañarlo en este gran proyecto, al tiempo que invitar al
lector a que haga parte de él en su vida, para que, alcanzando la renovación
integral de su ser, recupere, cuide y conserve la mejor salud posible.

SANTIAGO ROJAS
M ÉD I C O C U I DA D OS PA L I ATI VOS
PÁG. 14 INT RODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN
Como médico epidemiólogo, me cuesta trabajo “tragar entero”. Para
los que no saben en qué consiste esta especialidad de la medicina,
les explico que es simplemente la búsqueda incesante de la verdad.
Cuestionamos los resultados de la medicina que practican los colegas,
a largo plazo.

Dios dio por terminada su obra el séptimo día, y en este día


descansó. (Génesis 2, 2)

Recuerdo mucho cómo mi madre acudía en toda ocasión a sus in-


numerables proverbios, algunos bíblicos. Sin duda, uno de mis favoritos
era: ¡Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre! No
debemos dejarnos arrastrar por la publicidad que hacen las multimillo-
narias empresas que producen el nutriente del nuevo siglo, ni creer en
la panacea que produce la última molécula descubierta, o el novedoso
método quirúrgico de tecnología de punta. Igualmente, debemos ser
tan cautelosos con los charlatanes, brujos y hechiceros que tanto daño
le han hecho a la imagen de la medicina natural, como a los arrogantes
ultraespecialistas, que gozan sentando cátedra muchas veces a favor
de la industria farmacéutica.
Entonces, en lo que respecta a la conquista de la salud plena, ¿cuál
es la verdad? Tal vez nunca la sabremos, porque no existe un estado
de salud total. Siempre tendremos un achaque. Podríamos ser más flexi-
bles utilizando el término salud óptima. Así nos referiremos al máximo
bienestar que podamos lograr, guardando la proporción lógica de algunos
malestares inevitables.
En medicina es muy frecuente percibir la velocidad con que hoy se
rompen los paradigmas de ayer, con simples falacias. Es lógico, pues,
suponer que el mundo exija resultados rápidos. Para un cirujano, un gine-
cólogo, un pediatra o un ortopedista, es muy fácil demostrar resultados
de sus intervenciones en corto tiempo. Grafiquémoslo: ¿un tumor en
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D PÁG. 15

la próstata? ¡Echémosle bisturí, hormonas, y listo! ¿Hemorragias uterinas?,


¡sale el útero! ¿Una espectacular fractura?: la ferretería lo soluciona. ¿Se
me sube la presión?, la bajo con drogas hipotensoras. ¿Problemas de
azúcar?, ponte la agujita. ¿Se tapó la cañería?, bypass coronario. ¿Úlcera
gástrica? Bomba de protones. ¿Viene un bebé? ¡Con “episio” nace!
¿Arrugas? Bótox y ácido hialurónico.
Y muchas, muchísimas veces el eminente doctor se lleva los aplausos.
Nos gusta lo medible, lo rápido, lo que se nota a corto plazo. No en vano
han llevado a la pantalla chica los concursos en que volvemos lindos a
los feos. Pero no se leen las etiquetas de los productos en los supermer-
cados. Para eso está la foto de la sonriente modelo, o el acuerpado Mr.
Universo. Por eso, nuestra medicina no es tan taquillera. Exceptuando
la sensación de mayor vitalidad, jamás notarás de manera inmediata
la infinita bondad de consumir unas uvas al desayuno. O pescado (sin
mercurio) tres veces por semana, o pan integral, o suprimir el azúcar.
O lo que sucede en la microsuperficie de los bronquios al dejar de fumar.
Y mucho menos los inmensurables efectos del cambio de actitud, de
manera de pensar y de la madurez espiritual.

LOS PIL ARES DE EPHETA


Se basan en los pasajes bíblicos
• Abre tu mente (Mc 7,34)
• Renueva tu espíritu (Ef 4,23 )
• Revive tu cuerpo (Ez 37,14)

¿DÓNDE NACE EPHETÁ?


Este programa surge después de muchos años de reflexión sobre los
incompletos resultados de la medicina. En casi todas las áreas, pero
especialmente en el total fracaso de las terapias en pacientes con cáncer.
Aparte de los devastadores efectos secundarios de quimio y radioterapia,
es asombrosa la alta tasa de reincidencia.
No se sabe a ciencia cierta cuál es el porcentaje de pacientes que
recurren en la enfermedad a corto plazo después de recibir estas terapias.
Y nadie se atreve a cuestionarlo.
PÁG. 16 INT RODUCCIÓN

Es curioso ver a nivel mundial que los oncólogos comienzan a cambiar


radicalmente sus hábitos de vida, cuando a ellos mismos se les diagnos-
tica el cáncer.
Son ya docenas de médicos que han acudido a mi consultorio,
“temerosos” por sus vidas, después de enfrentar el mismo terror que
padecieron los pacientes: ahí sí vale la pena considerar muchas opciones.
Pero antes de eso, las preguntas más comunes ante la duda suelen
ser ¿Qué alternativas tengo? ¿Funciona la fe? ¿Se justifica cambiar de
hábitos?¿Sirve la megadosis de vitamina C?
Y las respuestas, en medio de la incertidumbre, no varían demasiado:
“No se ha comprobado”; “si sirviera, todo el mundo la usaría”; “no hay estu-
dios que lo demuestren”; “eso no sirve para nada, no se deje estafar”, etc.
En otras palabras: como desconozco el tema, siga solo mi camino, pero
firme un consentimiento informado de que acepta todos los riesgos con los
medicamentos de la industria farmacéutica, incluso la muerte... ¡Increíble!
Y lo firman los pacientes, como corderos a punto de ser inmolados.
Ephetá nace de una protesta a esta masacre. A este egoísmo de los
médicos. Luego de ver tantos pacientes fallecer, destrozados, me he cues-
tionado ante Dios si lo que afirmamos los medio dioses es el único camino.
Posteriormente, en 2009, llega el Retiro de Emaús a mi vida. Jamás
olvidaré la homilía de cierre del retiro de un sacerdote peruano, el pa-
dre Arturo Urias; trataba sobre la curación de Jesús a un sordomudo
bloqueado por años. Le dio una orden verbal: ¡Ephetá! Quiere decir
“ábrete”. O mejor, “desbloquéate”. Ahí nace Ephetá.

“Ven y te mostraré cosas grandes y maravillosas que tu


ignoras”. (Jeremías 1,5)

Salgo del retiro y lo discuto con mi esposa, la odontóloga Rocy,


quien asienta con su mirada y me da su espaldarazo. Nace Ephetá,
Misión Salud. Como fundación, como marca registrada, como programa
holístico. En resumen, una idea hecha realidad.
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D PÁG. 17

Si se te concede un deseo, pide una idea.


( WALT D I S N E Y )

Pero, naturalmente, toda idea es el resultado de meses o años de


evolución. Así que hay unos antecedentes personales.

EN MI CUERPO
Todos tenemos “momentos gatillo” que disparan nuestra genética dormi-
da. Ephetá es el resultado de tres de estos momentos a lo largo de mi vida.
Nací a la orilla del mar Caribe y me crié en las playas de Cartagena,
haciéndole un tributo al cuerpo. Vanidad propia de la edad y la región.
Mi pasión era dominar las olas y surfear en ellas sin una tabla, con
lo cual lográbamos despertar asombro entre locales y visitantes. Simul-
táneamente, me dejé seducir por la moda del tabaquismo desde los 15
años de edad, batalla que libré hasta los 30.

Lección Ephetá No. 1: Cuando entrenas tu cuerpo, en cualquier dirección,


él responde.

Reflexión Ephetá No. 1: ¿Eres diestro o zurdo? Trata de escribir una


frase con la otra mano. ¿Notas la diferencia? Tu cuerpo es templo del
Espíritu Santo, ¿con qué lo nutres?

EN MI ALMA
Al terminar la secundaria ingresé al Ejército, simplemente a cumplir (sin
querer) un deber patrio, y por “llamado de Dios” soy enviado con las
tropas del batallón Colombia al Sinaí. En mi mente solo era un escalón
más de esta temporal aventura militar.
¡Y qué sorpresa la que me esperaba en Israel! Abrí una puerta que
jamás nadie volvió a cerrar: guiado por el sacerdote del batallón, leí la
Biblia completa y conocí (o mejor, viví) la Palabra de Dios. Allá, donde
sucedieron los hechos.
Y desde ese momento la Biblia rige mi vida. Habita en mí como un
fuego, que a veces quisiera apagar. Pero no puedo.
PÁG. 18 INT RODUCCIÓN

Tristemente, el león de Judá es atacado por el león rugiente de San


Pedro (1Pe 5,10) y permito que lo devore. Ego hinchado por la novedosa
sabiduría bíblica, me dejo tentar por “huestes”, fascinado por los men-
sajes subliminales en la música inadecuada. Y como el que juega con
candela se quema, pues me quemé
.
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y
que seas sano, así como tu alma esté en prosperidad (3 Juan 1,2).

Lección Ephetá No. 2: Cuando entrenas tu alma, en cualquier dirección,


ella responde.

Reflexión Ephetá No. 2: ¿Contra qué estamos luchando? Pablo nos


dejó toda una armadura para protegernos contra los ataques del demo-
nio a nuestra alma. ¿Te sientes blindado? ¿Con qué alimentas a diario tu
alma?

EN MI MENTE
Estudio Medicina, dispuesto a servir al Señor con mi profesión, ¡ Y vuelve
y juega! Culminado mi rural, viajo a Australia a estudiar para volver a
enfrentar a una bendición disfrazada de sorpresa; toda una confrontación
con un pastor evangélico, quien reta no solo mis estudios de médico,
sino mi fe. Rett Toplis venía trasladado a Sídney y, para acortar la histo-
ria, creamos una amistad que permite poner a prueba sus “prédicas de
sanación”. Con imposición de manos, soy sanado de un rebelde taba-
quismo de años... para la vergüenza e incomprensión de tantos años de
pregrado alopático.

Lección Ephetá No. 3: Si entrenas tu mente, en cualquier dirección, ella


responde.

Reflexión Ephetá No. 3: Tu mente cree lo que lee. ¿Con qué alimentas
tu mente?
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D PÁG. 19

UN NOMBRE EXTR AÑO


La poderosa palabra que utilizaba Jesús para sanar a los enfermos era
la expresión griega ephetá. Significa algo así como “ábrete”, “libérate”,
o mejor, “desbloquéate”.
Era una orden de sanación, que se reflejó no solo en el sordomudo
del lago de Galilea, sino en muchos otros como el leproso de Betsaida.
Un bloqueo en cualquiera de los componentes de nuestro trinitario ser
(mente, cuerpo y alma) va a producirnos una enfermedad. Nuestro
programa intenta desbloquear esta maquinaria.

Renuévense en el espíritu de su mente, y revístanse de la nueva


naturaleza, creada en conformidad con Dios en la justicia y
santidad de la verdad. (Ef. 4,23)

Tu parte es la fe. La de Cristo es sanarte. La del médico se limita a


conectarlos.
Jamás un médico sana. Solo manipulamos, de manera arrogante, la
obra de Dios.

¿Y EL LOGO?
Tres ruedas dentadas, cada una girando sobre su eje, pero
sincronizadas entre sí. Nota que tienen tres tamaños distintos.
El orden depende de ti. Hay una grande, una mediana y una
pequeña. A cada una corresponde tu cuerpo, tu mente y tu alma. Y a
medida que pasan los años van intercambiando los tamaños.

¿CÓMO ESTÁS TÚ, HOY?


Te invito a contestar un pequeño quiz. Si cada rueda dentada simboliza
las áreas de tu vida, dale una ubicación a cada una.
La A asignémosla para describir tu cuerpo. Ella predomina en
tamaño si en tu vida hoy es muy importante tu figura. Si haces deporte
a diario. Si renuevas tu ropero con frecuencia.
PÁG. 20 INT RODUCCIÓN

Asignemos la B si la intelectualidad es lo tuyo hoy. Si lees o estudias


a diario. ¿Eres estudiante? ¿Universitario, tal vez?
Y asignémosle a la C la característica espiritual. Si vas a misa a diario. Si
lees la Biblia sin cesar. Si vives en función del servicio sin lucro a los demás.

Ahora bien

A: Cuerpo (rueda pequeña)


B: Mente (rueda mediana)
C: Alma (rueda grande)

I. ¿Qué área predomina en tu vida hoy?


1. A B C (somático)
2. B A C (intelectual)
3. C B A (espiritual)
II. ¿Cuál es la causa de tu actual enfermedad?
1. A B C (física)
2. B A C (mental)
3. C B A (espiritual)
III. ¿En qué orden tratarla, según el camino Ephetá?
1. A B C
2. B C A
3. C B A

No hay una respuesta universal, pues cada individuo es un mundo.


Pero nosotros proponemos arrancar con la mente, para que se corrija
el alma y se sane el cuerpo. Si cambias tu manera de pensar (mente),
y te liberas de tu pecado (alma), se va a reflejar en la sanación de tu
enfermedad (alma). Adoptamos el concepto de que Espíritu es Dios. Es
universal, que rodea y fluye alrededor de todo. El alma es una porción
de cada individuo, que le da vida a esa criatura. Es parte de ese espíritu,
pero le corresponde a cada individuo vivo.
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D PÁG. 21

¿QUÉ CAMBIAR?
El aire que respiramos, los líquidos que ingerimos y los alimentos que
consumimos contienen los principales tóxicos que ingresan en nuestro
cuerpo físico. Los pensamientos fuertes de otros y las emociones ajenas
calan en nuestros huesos y nos modifican día tras día.
Faltan algunos, como los sonidos que superan el umbral de tolerancia,
las sustancias que contactan nuestra piel, y, en general, todo lo que im-
pacte nuestros cinco sentidos. Pero iremos ocupándonos de cada uno
en su debido momento.
¿Será realmente importante el aire inhalado? Al parecer nos da lo
mismo respirar a cualquier velocidad, en cualquier lugar y cualquier tipo
de aire. ¿Es el agua que tomamos simplemente agua? ¿Importa su pH?
¿Su dureza? ¿Acaso la fuente? ¿Dice la Biblia algo al respecto? ¿Yo soy
así, y punto? ¿Y de los alimentos, qué? ¿Cada cuánto sacamos la basura de
casa? ¿A diario? ¿Día por medio? ¿Semanalmente? Imaginémonos que
por alguna razón inesperada nos vemos impedidos de deshacernos de
ella con la frecuencia acostumbrada. ¿Qué tal acumular los desperdi-
cios un par de semanas o meses, y seguir produciéndolos, sin poder
retirarlos? ¡Caos!
Esto es exactamente lo que le sucede a nuestro cuerpo. Atiborramos
nuestro pobre intestino de alimentos en descomposición, desesperados
por salir. Hoy en día se ha roto el paradigma de la “dieta sana”. Si lo que
ingerimos no va acompañado de una evacuación diaria, esta nos hace
tanto daño como la dieta chatarra. Aunque suena un poco exagerado,
es preferible consumir unos perros calientes y gaseosas con papas
fritas, si evacuamos a diario, que un té herbal, con verduras al vapor y
frutas frescas, si se quedan en nuestro organismo por más de dos días.
La basura es eso, basura.

¿Y QUÉ PIENSA DIOS?


Al parecer, nos quiere sanos. La versión Bíblica Hispana de 1964 dice:
“Si ponen ustedes toda su atención en lo que yo, el Señor su Dios, les
digo, y si hacen lo que a mí me agrada, obedeciendo mis mandamientos
PÁG. 22 INT RODUCCIÓN

y cumpliendo mis leyes, no les enviaré ninguna de las plagas que envié
sobre los egipcios, pues yo soy el Señor, el que los sana a ustedes”
(Éxodo 15:26).

Pero estamos rodeados de envidiosos enemigos que nos atacan


a diario. Jesús decía a los discípulos: “Sepan que los envío
como corderos en medio de lobos”. (Lucas 10,3)

Hay un sanador que es Dios. No hay otro. Y tiene un propósito real:


vernos sanos, a cambio de reconocerlo y escucharlo. He aquí pues uno
de los primeros grandes pactos de Dios con los humanos: darle nuestra
obediencia a cambio de recibir de él la salud. La teoría calvinista ha
evitado el verdadero sentido bíblico cristiano. Según Calvin, ser cristiano
es sufrir.
Muchos sacerdotes enseñan que sufrir, financiera o físicamente, era
el camino para la virtud cristiana y complacer a Dios.
Esto se enseñaba en seminarios a pesar de la obvia contradicción con
la voluntad de Dios del amor y la compasión que enseñan las Escrituras.
Cristo demostró que la teoría del sufrimiento ignora la forma agre-
siva en que Jesús lidiaba con la enfermedad, con un componente clave
que es la fe. Recordemos que Jesús nunca dijo “Yo te he sanado” sino
“Tu fe te ha sanado”.
Preferimos, pues, la teoría pentecostal, que afirma que ser cristiano
es sinónimo de salud y alegría.
Es imposible atajar o impedir el odio de los lobos humanos que nos
rodean. Pero sí es posible blindarnos con fe en la sangre de Cristo y
revestirnos con su Palabra diaria.
Esta también dice: “Después que ustedes hayan sufrido por un
poco de tiempo Dios los hará firmes fuertes y seguros” (1 Pedro 5, 10).
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D PÁG. 23

L A RENOVACIÓN
Iniciemos, pues, este viaje de hacer pequeños ajustes diarios de salud
en siete días, ojalá sin retorno. Vamos a ordenar lo que no está en su
puesto. Vamos a limpiar la casa. Quitemos lo que sobra, para luego añadir
lo que falta. Como lo dijo San Pablo a los habitantes de la podrida ciudad
de Éfeso: “Renuévense”.
Recomendamos leer una propuesta de renovación por cada día y
practicarla. Son siete, sin ningún orden cronológico: podemos, por lo tanto,
completar la totalidad del programa en una semana. No es necesario ser
muy estrictos, ni generarnos más angustias de las que ya padecemos
de sobra. ¡Relajados! Si hoy lo olvidamos, mañana retomamos el camino.
Más bien que la meta sea disfrutar desarrollarlo al ritmo de cada uno. Y
si fue de su agrado, hacerlo parte de sus vidas, como miles ya lo estamos
haciendo.
Los invito a intentar conmigo y el padre Marino Marín este programa
llamado Ephetá, honrando la palabra que usaba Jesús en sus curaciones
milagrosas (Marcos 7,31). Mi mejor maestro de medicina me dijo una
vez: “¿La mejor medicina del mundo? La de resultados”.
Y si te funciona, pues ya tendremos un nuevo sano en el planeta y
un cliente menos para la industria farmacéutica. ¿Justo, cierto?
ANEXO 1
Nutrientes
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D . PÁG. 211

¿Saben cuál es la frase más citada en medicina?


“Que tu medicina sea tu alimento, y tu alimento sea tu medicina”.
–Hipócrates

LOS PRINCIPALES ALIMENTOS


No existe el “alimento completo” que pueda generar todos los nutrien-
tes esenciales balanceados para mantener una salud óptima. La leche,
por ejemplo, es ideal en el neonato pero en el adulto es insuficiente su
aporte de hierro. El pan aporta suficiente cantidad de almidón pero no
contiene suficiente vitamina C, proteínas o agua. Un individuo alérgico
al gluten puede generar rechazo al pan blanco. El huevo es un alimento
que contiene todos los aminoácidos esenciales, gran cantidad de pro-
teína y minerales como el calcio, pero carece de carbohidratos, de agua
y de sodio. Y así la lista parece no terminar. Por ello el axioma de “no es
lo que comemos, sino cómo lo balanceamos”. No debemos, pues, basar
nuestra dieta en un solo grupo de alimentos, sino combinar de acuerdo
a su aporte nutricional y variar permanentemente la alimentación. En la
actualidad, los expertos en nutrición recomiendan el consumo diario de
un alimento de cada grupo. Es decir, una hortaliza, una fruta, un tubér-
culo, un lácteo, una proteína, un cereal y una grasa.

CARBOHIDR ATOS (AZÚCARES)


El humano moderno occidental tiene una tendencia marcada a los ali-
mentos dulces. Endulzar la comida no es solamente un efecto de bús-
queda de sabor, sino un acto emocional. Al dulce se le ha relacionado
con el placer, romance, buenos momentos e incluso con estímulos o
premios. Esto ha generado un sobreconsumo de los carbohidratos refi-
nados desde el siglo XIX, con algunas enfermedades con las que se ha
asociado como la obesidad, la caries dental, la diabetes y la enfermedad
PÁG. 212 ANE XO 1

coronaria. En promedio, en Occidente cada persona consume 50 kilos


de azúcar por año. Este carbohidrato refinado, que no es considerado
un nutriente esencial, se encuentra presente en las bebidas gaseosas,
en los postres, en las tortas, en los helados, en los dulces, en los cereales
y en una gran variedad de elementos caseros.
Los azúcares se conocen como carbohidratos debido a que su
estructura consta de carbono, hidrógeno y oxígeno (ver tabla 2).

TABLA 2. CLASIFICACIÓN DE LOS CARBOHIDRATOS

Carbohidratos Fuente Estructura

Glucosa (dextrosa) Frutas, miel Monosacárido

Fructosa Frutas, miel Monosacárido

Sacarosa Azúcar de caña Disacárido

Lactosa Leche Disacárido

Maltosa Bretones Disacárido

Amilasa Fécula Polímero

Celulosa Verduras Polímero

ÍNDICE GLICÉMICO
Esta es una medida de la capacidad de un alimento de elevar el azúcar
sanguíneo en comparación con el patrón glucosa. La glucosa tiene un
índice glicémico del 100% (ver tabla 3). El índice glicémico de los alimentos
es difícil de predecir debido a que este depende no solamente del azúcar
de cada alimento sino de la tasa de digestión y la respuesta hormonal. El
bajo índice glicémico de la pasta, es decir, su lenta liberación de glucosa,
es una de las razones por las cuales es considerado uno de los alimentos
perfectos. Debemos evitar el consumo excesivo de alimentos con un
alto índice glicémico como la zanahoria y los corn flakes.
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D . PÁG. 213

TABLA 3. ÍNDICE GLICÉMICO

Zanahoria 90%

Lactosa 85%

Corn Flakes 80%

Miel 75%

Pan Blanco 70%

Papas 70%

Muesly 66%

Uvas Pasas 64%

Bananos 62%

Sacarosa 60%

Maíz 60%

Spaghetti 50%

Naranjas 40%

Manzana 39%

Yogurt 36%

Fríjoles 35%

Leche 34%

Fructosa 20%

REACCIÓN MAILL ARD


El consumo de grandes cantidades de azúcar sobrecarga al páncreas,
incapaz en ese estado de producir suficiente insulina. Esto genera una
sobrecarga de glucosa y fructuosa en la circulación sanguínea, las cua-
les se pueden unir a las proteínas y producir la reacción Maillard. Esto
ocurre inicialmente en el ojo, y genera cataratas, un problema común
de los diabéticos. Cuando la glucosa o la fructosa permanecen mucho
tiempo en la circulación sanguínea, cada órgano del cuerpo, incluyen-
do el músculo cardíaco y el tejido renal, es sujeto a glicosilación y ataque
por radicales libres.
PÁG. 214 ANE XO 1

Esto conduce a un deterioro generalizado que conduce al envejeci-


miento. Los polímetros resultantes de la reacción Maillard son conocidos
como productos de Amadori. Aparte de la reacción de Maillard, la glu-
cosa puede reaccionar con el oxígeno circulante y formar peróxido de
hidrógeno, un fatal radical libre.
Debemos reducir nuestro consumo de azúcares simples al mínimo
posible ya que la generación de radicales libres producida por los car-
bohidratos refinados acelera el envejecimiento, genera cambios en el
estado de ánimo, diabetes y obesidad. Un postre ocasional no afecta
la salud, pero el hábito sí lo hace. La miel, contrario a lo que muchos
agricultores argumentan, no contiene muchos beneficios sobre el azúcar
de caña. La dieta moderna es rica en azúcares refinados, lo cual nos
impide evitarla. El 50 % de una pequeña cucharita de salsa de tomate,
por ejemplo, consta de azúcar; y el aclamado saludable yogurt a menudo
tiene un 22% de azúcar, para no mencionar el contenido de azúcar de
las gaseosas. Basta con dar un vistazo a los carritos de supermercados
y notaremos que la mitad de los alimentos que seleccionan los consu-
midores contienen azúcares. Los endulzantes artificiales son más salu-
dables que el azúcar de mesa, pero no hay estudios suficientes sobre la
relación en la salud humana a largo plazo.

LÍPIDOS (GR ASAS)

TABLA 4. CLASIFICACIÓN DE LAS GRASAS

Según su origen:

De origen animal
• Usualmente sólidas a temperatura ambiente.
• Manteca, grasa de carne, piel de pollo, tocino, crema de leche

De origen vegetal
• Usualmente líquidas a temperatura ambiente.
• Aceite de canola, de oliva, maíz, girasol, soya, el aguacate.
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D . PÁG. 215

Según su saturación de carbonos

• Saturada
• Insaturada (1. mono y 2. poli)

Saturada
• Enlaces sencillos (ej.: Ac palmitito 116: omega 0) ch3-ch2-ch2ch2-ch2-cooh, carne,
jamón, cordero, cerdo, leche, mantequilla, queso crema, aceite de coco, de palma,
margarina, manteca. Aumentan el colesterol y la placa de ateroma.
Insaturada
• Omega 9 (mono)
• Omega 6 (poli)
• Omega 3 (poli)

Monoinsaturada (MUFA)
• Un enlace doble (ej.: ácido oleico 18: omega 9) ch3-ch2ch2-ch2 = ch2-ch2-cooh.
• Aceite de canola, oliva, maní, nueces y aguacate. Disminuye el colesterol y triglicéridos
en la sangre. Aumenta el colesterol bueno (HDL).

Poliinsaturada (PUFA)
• Dos o más enlaces dobles (ej.: ácido linolénico (18: omega 6) Ch3-ch2-ch2-ch2 = ch2-
ch2-cooh.
• Ácido linolénico (18: omega 3) Ch3-ch2-ch2-ch2= ch2-ch2-cooh
• Aceite de maíz, cártamo, soya, girasol, pescados. Disminuye los niveles de colesterol
en la sangre y la placa de ateroma.

Según su esencialidad (aporte a la salud). No esenciales

• Saturados
• Nocivos en exceso
• Monoinsaturados saludables
• No esenciales (omega 9)
• Ácidos grasos trans
• Creados por hidrogenación de los aceites para hacer margarina o manteca
• Alimentos de paquete
• Aumenta el colesterol y disminuye el HDL en la sangre
• Esenciales (EFA)

¡El organismo los necesita y no puede producirlos!


• Omega 6
• Omega 3
PÁG. 216 ANE XO 1

Omega 6: interfieren en el metabolismo de los 3 y viceversa. Compiten


por “zinc delta desaturasa”. Exceso de 3 o 6 es nocivo.
Lo ideal: omega 6 y 3 (2:1) Leche materna.
Controla el colesterol, membranas celulares, cerebro. Ac. araquidó-
nico (PG, TX, PGI).
Aceite de onagra, semillas de girasol, aceite de canola, nueces,
verduras, granos, pollo y carne.
Omega 3: disminuye los triglicéridos, LDL, aumenta HDL. Sistema
inmune, retina y cerebro. Requieren vitamina E.
Sardinas, atún, salmón, bacalao, trucha, trigo, espinaca, linaza, ver-
duras, aceite canola.

TABLA 5. CONSUMO PROMEDIO DE GRASA AL DÍA

Papas fritas 45 gr.

Pizza 30 gr.

Hamburguesa 25 gr.

Salchichas 25 gr.

Carne y pollo 15 gr.

Confíte dulce 15 gr.

Mantequilla 10 gr.

Donuts 10 gr.

Helado 10 gr.

Huevos 6 gr.

Pescado 1 gr.

Verduras 0.1 gr.

Frutas 0.1 gr.

Pasta 0.1 gr.

Cereale 0.1 gr.

Pan 0.1 gr.


E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D . PÁG. 217

TABLA 6. DIETA DE GRASAS IDEAL

Grasa trans 0 x semana

Grasa saturada 1 x semana

Grasa mono insaturada 2 x semana

Omega 6:3 (2:1) 3 x semana

Cada tipo de ácido graso esencial puede interferir con el metabo-


lismo de los otros debido a la competencia que existe por la enzima
dependiente del zinc, delta6-desaturasa. Un exceso de ácidos grasos,
omega 6, reduce el metabolismo del omega 3, ácido linolénico. Una alta
ingesta de aceites de pescado, por lo tanto, puede conducir a una defi-
ciencia de los metabolitos del ácido linolénico.

TABLA 7. COMPOSICIÓN DE UN HUEVO (HERVIDO)

Componente Concentración*

Calorías 80

Proteínas 10%

Grasa total 11%

Grasa saturada 3%

Colesterol 0.5%

Sulfuros 0.06%

Metionina 0.4%

Cistina 0.3%

Calcio 30 mg

Magnesio 6 mg

Zinc 0.7 mg

* 60-gramos de huevo.
ANEXO 2
Programa
Ephetá
Día a Día
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D . PÁG. 307

TABLA 9. TERAPIAS EPHETÁ

Día A - Suprime B - Agrega C - Conecta


Nº1.
Humo Aire puro Relajación + camina 10’
Pulmones
Nº2.
Corazón y Orden desayuno Agua alcalina Vit C 20g + spa 20’
Riñones
Nº3.
Toxinas digestivas Ayunow Ozono + camina 30’
Digestivo
Nº4.
Venenos ambiente Grasas sanas Vit C 40g + camina 40’
Glándulas
Nº5.
Órganos Estrés Oxidativo Antioxidantes Saox + árbol limón
Sentidos
Nº6.
Sedentarismo Ejercicio Camina 60’
Huesos
Nº7.
Pensamientos nocivos Sanación eucarística Myers
Mente

TABLA 10. DIETAS EPHETÁ DÍA A DÍA

Dieta - Día A - Suprime B - Agrega C - Conecta


Nº 1.
Amarilla Azúcar Pollo y miel Selenio
(de la miel)
Nº 2. Roja
Sal Carne, banano y agua Magnesio y potasio
(de la carne)
Nº 3. Verde Frutas, verduras y
Proteína animal. Pan Aloe
(de Daniel) granos
Nº 4.
Salmón, aguacate,
Naranja Fritos, manteca Omega 3
coco
(cetogénica)
Nº 5. Blanca
Amenaza blanca Ensalada César Glutation
(penta)
Nº 6. Hueso
Café, gaseosas Pavo, queso Vitamina D3
(beige)
Nº 7. Morada
Frutas Pescado, yuca Triptófano
(shalom)
ANEXO 3
Etiología
espiritual de
las enfermedades
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D . PÁG. 309

TABLA. 11. ENFERMEDADES EPHETÁ


DIETA - DÍA A - SUPRIME B - AGREGA C - CONECTA
Nº 1. Epheta /
Soberbia Humildad Alaba y ábrete
Soberbia
Nº 2. Lepra de
Rencor Unción agua Bautizate
Nahaman / Rencor
Nº 3. Ayuno de Daniel Contempla
Miedo Silencio
/ Miedo (Rosario)
Nº 4. La Pesca
Lujuria Limpieza Confiesa
Milagrosa /Lujuria
Nº 5. Las manos
Celos Confianza Imposición manos
impuras / Celos
Nº 6. Los huesos
Odio Perdón Sanación interior
secos / Odio
Nº 7. La última cena /
Depresión Gozo Eucaristía
Depresión

CHARLAS / TESTIMONIO

Día 1 Sana tu Mente Nicodemo

Día 2 Sana tu Espíritu Hemorroisa

Día 3 Sana tu Cuerpo Leproso

TALLERES

Día 1 Preparación de jugos orgánicos

Día 2 Todo entra por la boca


PÁG. 310 ANE XO 3

TABLA. 12. ETIOLOGÍA ESPIRITUAL DE LAS ENFERMEDADES

Condición Causa relacionada

Artritis y osteoporosis Odio, rencor, amargura

Asma, sinusitis, bronquitis Temores, traumas, rechazo

Ceguera, cataratas Idolatría, ocultismo

Dolor espalda, lumbago, hernias Odio, amargura, rebelión

Murmuración, chismes, odio conyugal,


Cáncer de seno, quistes
infidelidad, abortos

Cáncer cervical, infección urinaria Promiscuidad, odio conyugal

Cáncer de colon Maldiciones, brujería, conjuros

Sordera Temor a la muerte

Diabetes Baja autoestima, rechazo, víctima

Desórdenes digestivos Ansiedad, temores, ira,angustia

Otitis Aborto, maldiciones, reiki

Eczema Brujería, masonería, ocultismo

Complejos, traumas infancia, rencor conyugal,


Quistes en ovarios
falta de perdón

Hipertensión arterial Resentimiento, ambición, rencor, ira

Insuficiencia renal Ira, rencor, odio

Escoliosis Abuso sexual, odio, rencor, amargura

Cáncer de próstata Lujuria, pornografía

Cáncer gástrico Gula, odio

REFERENCIAS
1. Disertación sobre el origen espiritual de las enfermedades. Hugo Galindo y
Rett Topliss en Sydney, Australia. 1998. Obra: Healing (P. Wayman Mitchell).
E P H E TÁ , M I S I Ó N S A L U D . PÁG. 311

Para cada dolencia,


una música

Op. 9 n.o 3
Insomnio
Op. 15 n.o 2
(Nocturnos de Choping)
Op. 9 n.o 2

Las cuatro estaciones de Vivaldi

Hipertensión Serenata nº13 en Sol Mayor de Mozart

Música acuática de Haendel

Concierto de Aranjuez de Rodrigo

Ansiedad Las cuatro estaciones de Vivaldit

La sinfonía Linz, k425 de Mozart

Sueño de Amor de Lisz

Dolor de cabeza Serenata de Schubert

Himno al Sol de Rimsky-Korsakov

Música para la Mesa de Telemann

Dolor de estómago Concierto de Arpa de Haendel

Concierto de oboe de Vivaldi

La suite Karalia de Sibelius

Energéticas Serenata de Cuerdas (op. 48) de Tschaikowsky

Obertura de Guillermo Tell de Rossini

Para la sanación y armonía


Todo lo de Wolfang Amadeus Mozart
de tu hogar
Canción referencia
programa Ephetá

L A CREACIÓN
Piero

Todo era frió, sin vida y tenebroso


Cuando de pronto se oyó la vos de Dios
La luz rasgo con un trueno las tinieblas
Y el mundo entonces de la nada surgió.

Nace el universo, la tierra soleada


Brisa de alborada de la creación
Espigas que ondulan, savia que se agita
Seres que se invitan a alabar a Dios.

Estribillo
Por eso hay que cantar aleluya,
Por eso hay que cantar aleluya,
Por eso hay que cantar aleluya,
Aleluya, aleluya, aleluya.

Al crear la vaca Dios hizo la leche


Hizo el dulce de leche, todo lo hizo bien
Crea el firmamento, pone en él la luna
Crea medialunas, todo lo hizo bien.

Estribillo
Por eso hay que cantar aleluya,
Por eso hay que cantar aleluya,
Por eso hay que cantar aleluya,
Aleluya, aleluya, aleluya.

Crea Dios las aguas frescas y muy anchas


Para hacer la plancha y poder nadar
Dios crea ballenas, crea mojarritas
Que en las lagunitas se pueden pescar.

Estribillo
Por eso hay que cantar aleluya,
Por eso hay que cantar aleluya,
Por eso hay que cantar aleluya,
Aleluya, aleluya, aleluya.

Al crear a Eva crea Dios las madres


Obra formidable, todo lo hizo bien
Cuántos seres brincan ante nuestra vista
Todo es una pista para hallarlo a él.

Estribillo
Por eso hay que cantar aleluya,
Por eso hay que cantar aleluya,
Por eso hay que cantar aleluya,
Aleluya, aleluya, aleluya.
VUELVO
A VIVIR
HIMNO EPHETA - MISIÓN SALUD
(AU TO R : R A FA E L C A S T R O B U I T R AG O)
Un nuevo propósito ha llegado a mí…
Revisar la vida y reconstruir…
Renovarlo todo y volver empezar…
Por mí por los míos, lo puedo lograr…

En la travesía yo solo no estoy…


Una gran familia sostiene mi ser…
El cielo se mueve todo a mi favor…
Con Dios a mi lado espero lo mejor…

Tengo que, quitar lo que sobra, poner lo que falta…


Y unirlo todo esa es mi misión (Bis)… Epheta.

Abro hoy mi corazón y dejo entrar a Dios en mi vida…


Abro hoy, desbloqueo hoy, vuelvo a nacer, vuelvo a vivir… (Bis)
EL SHEMA
(DEUTERONOMIO 6,4)

LA ORACIÓN EPHETÁ

Considerada por los judíos la oración más poderosa que existe en el


mundo. Nace como un llamado de Dios a Moisés para advertir la total
fidelidad a un solo Dios. Jesús la pronunciaba en algunos casos cuando
quería llamar la atención del pueblo

Es una frase fuerte, de Dios a su pueblo. Cargada de riqueza espiritual,


que cuando un hombre se atreve a usar, está prometiendo públicamente
que será fiel a un sólo Dios, a una sola fe, a un solo bautismo y a una
sola mujer.

Aparece en el último libro de la Torá o Pentateuco bíblico, el Deuteronomio:

“Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es uno”

‫שִי ע ַמ ְׁש‬
ׂ ְ ‫ד ָח ֶא ה ָוה ְי ּוני ֵה ל ֹ ֱא ה ָוה ְי ל ֵא ָר‬
Shemá Israel, Adonai, Elohen, Ejad

Considerada la expresión fundamental de la creencia judía monoteísta,


es decir: Creo en un único Dios.
Si seguimos en la Biblia el texto un poco más adelante, la plegaria con-
siste en tres fragmentos extraídos del Deuteronomio (Deut. 6, 4-9; 11,
13-21) y de los Números (Num. 15,37-41). Estas tres partes son con-
sideradas como un resumen del éxodo de Egipto. De hecho, el Talmud
señala que en los tres textos se pueden encontrar sutiles referencias a
los Diez Mandamientos.

El Shemá es visto como una oportunidad para recordar los diez man-
damientos.
El texto hebreo de los dos primeros párrafos del Shemá, tal como se
escriben en un Mezuzah, que se hallan en las puertas de todos los judíos
que lo reconocen

Ephetá es una invitación a creer que solo hay un Dios todopoderoso,


único capaz de curar, sanar y salvar. No hay otra medicina más poderosa

Te invito a afirmarlo: El Señor es nuestro Dios. Es uno sólo. Y Jesús es el


camino para llegar a él
PÁG. 318 ANE XO 1

Agradecimientos
A Rocy, mi esposa, y a mis hijos, por su paciencia y
amor durante los años dedicados a esta obra; a mis
pacientes de cáncer, que tanto me han enseñado,
al Dr. Ian Dettman, mi mentor incansable, y al padre
Marino Marín, guía espiritual de este proyecto.

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