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Poder Judicial de la Nación

CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -


SALA V
EXPTE. Nº CNT 41362/2012/CA1
SENTENCIA DEFINITIVA 85069
AUTOS: “MAYORGA, Luis Ernesto c/ BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA
s/ Indemnización art. 212” (JUZG. Nº 18).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Federal de la República


Argentina, a los 19 días del mes de mayo de 2021 se reúnen
las señoras juezas de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se
expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente, la doctora
BEATRIZ E. FERDMAN dijo:
I- Contra la sentencia de primera instancia obrante a fs. 255/259
que hizo lugar a la acción iniciada en términos del art. 212.4 LCT, se agravia la
parte demandada en los términos y con los alcances que surgen del memorial
presentado en forma digital con fecha 02/10/2020, cuya réplica consta en idéntico
formato.
El recurso interpuesto por la accionada se encuentra dirigido a
cuestionar la decisión de grado por la cual se reconoció el derecho del reclamante
a percibir la indemnización prevista por el art. 212 4° párrafo de la LCT, por
considerarla arbitraria y parcial en relación con el estado de salud del actor, ya
que, a su criterio, el mismo no logró demostrar padecer una incapacidad absoluta
en los términos de la norma citada. Que las patologías psiquiátricas padecidas
incapacitaban al actor en un 33.75% de la t.o. y que el relato unipersonal del actor
no puede dejar de lado dicho porcentaje para convertirlo en uno mayor, conforme
lo invocado por el sentenciante en la anterior instancia. Así, cuestiona la
valoración realizada por el a quo respecto al estado de salud del actor al momento
de la desvinculación laboral como así también la incorporación del dictamen
judicial de la Sala I de la Cámara de Seguridad Social en referencia a la salud
psicofísica del accionante. Que no pudo haberse utilizado el dictamen de la
Cámara de la Seguridad Social por cuanto la misma incluye segmentos físicos
reclamados por el actor que no surgen siquiera referidos en la presente causa, por
ello considera que la sentencia apelada resultó arbitraria. En consecuencia,
sostiene que el actor al momento de la desvinculación contractual no padecía
incapacidad absoluta para encuadrar la situación en la hipótesis del art. 212 4°
párrafo LCT. Por último, se agravia por la imposición de costas y reintegro de
honorarios al conciliador laboral.
Para así decidir, el Sr. Juez de la anterior instancia sostuvo que en
base a los criterios jurisprudenciales que compartía, “si el actor padecía
incapacidad absoluta estando vigente el período de espera previsto en el art. 211

Fecha de firma: 19/05/2021


Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 1
Firmado por: BEATRIZ ETHEL FERDMAN, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: GRACIELA CARAMBIA, JUEZ DE CAMARA

#20170960#290332907#20210519105626595
LCT, tiene derecho a percibir la indemnización prevista en el 4° párrafo del art.
212 del mismo cuerpo legal, sin importar la forma en que se haya producido la
ruptura del vínculo laboral, siempre que el dependiente pruebe que estaba
absolutamente incapacitado antes de ese acto formal de rescisión” y a ese
respecto explicó que el 33.75% t.o. que lo incapacitaba y que fuera determinada
por la CM interviniente, debía ser evaluada en la presente causa conforme todas
las circunstancias que enmarcaron la relación laboral, incluidas las conclusiones
arribadas en la causa seguida ante el fuero de la Seguridad Social que determinó la
existencia de incapacidad total, aclarando además que la norma del art. 212 de la
LCT, no establece pautas numéricas para determinar lo que debe entenderse por
incapacidad absoluta, sino que debe meritarse según el caso particular y la
función especial que desempeñe cada trabajador.
II. Delimitados así los agravios, no resulta cuestionado ante esta
alzada la extinción del vínculo laboral por renuncia del actor el 12/05/2011. Lo
que resulta cuestionado es la acreditación del grado incapacitante total que permita
encuadrar la situación en la hipótesis previstas por la norma del art. 212 4ª párrafo
LCT.
Así, conforme el análisis de las constancias reseñadas (cfr. art. 386
CPCCN), considero que el planteo recursivo no tendrá favorable acogida en mi
voto.
Digo esto porque, es sabido que a diferencia de los tres primeros
párrafos de la norma citada, donde el trabajador cuenta con una capacidad
disminuida que lo habilita a realizar tareas acordes a su estado, el cuarto párrafo
contempla la situación en la cual de la enfermedad deriva en una incapacidad
absoluta.
Si bien la norma no prevé una cuantificación del porcentaje de
incapacidad que configuraría el carácter de absoluto, no lo es menos que parte de
la doctrina y jurisprudencia ha utilizado desde antaño la aplicación analógica de
aquellas normas previsionales que consideran que es incapacidad absoluta aquella
disminución igual o superior al 66% de la total obrera. Así se ha sostenido con
criterio que comparto que constituye, en principio, “la norma de valuación más
equitativa a los fines del otorgamiento de la indemnización incapacidad absoluta,
la disposición de la seguridad social que puede aplicarse en materia laboral
conforme el art. 11 del régimen de contrato de trabajo, pues en tales casos, la
existencia de una capacidad residual puede valorarse útil, desde el punto de vista
médico, para algún tipo de laborterapia o de rehabilitación, pero no puede
computarse como posibilidad seria de ejercer un cargo” (Sala I, “Perlo, Ramón
c/ Micro Ómnibus Quilmes S.A.” del 29/9/00 entre otros).

Fecha de firma: 19/05/2021


2 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
Firmado por:
Firmado por: BEATRIZ ETHEL FERDMAN, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: GRACIELA CARAMBIA, JUEZ DE CAMARA

#20170960#290332907#20210519105626595
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA V
Sentado ello, debo tener en cuenta para el análisis de las
circunstancias esgrimidas, no sólo el dictamen de la CM interviniente sino además
la resolución judicial que incrementó el porcentaje incapacitante allí determinado,
ante el cuestionamiento efectuado por el actor en sede judicial por considerarlo
inferior al realmente padecido.
En este sentido, si bien no se me escapa que las patologías
psiquiátricas padecidas al momento en que se expidió la CM jurisdiccional
ascendían al 33.75% de la t.o. en mayo del 2010, es decir un año antes de
producido el cese de la relación, como dije previamente, luego del
cuestionamiento efectuado por el trabajador ante el fuero de la Seguridad Social -
con miras a gestionar la jubilación por invalidez y de acuerdo a los parámetros de
la ley 24.241-, la Sala I de la Excma. Cámara Federal de la Seguridad Social, en el
expediente citado “Mayorga Luis Ernesto c/ ANSES s/ Retiro por invalidez (art.
49 P.4 Ley 24.241)” (Nº 53.391/2010) de febrero de 2012 –dos años después del
dictamen cuestionado de la CM- (ver fs. 133/134) revocó la decisión del poder
administrador y elevó el grado incapacitante del actor al 66% t.o., considerando no
sólo el informe pericial médico que obra en dicho expediente por el cual surgía
que “el actor presenta hipoacusia neurosensorial bilateral, artrosis cervical y
neurosis depresiva, dichas patologías sumadas a los factores complementarios lo
incapacitan en forma permanente en un 62,03% de la t.o”, sino por sobre todo –y
con especial reparo- “la condición psicológica que ostenta el recurrente y su
actividad profesional – bancario –, la índole de las afecciones padecidas y el
carácter de las mismas, cabe considerarlo totalmente incapacitado a los fines
previsionales”.
Esto sella la suerte del recurso, por cuanto una vez revisado el
dictamen de comisión médica por el ente jurisdiccional y habiéndose considerado
al trabajador con una incapacidad total que habilitaba su retiro por invalidez, ello
encuadra en la hipótesis prevista por la norma laboral citada.
No soslayo que el apelante, en un ítem de sus agravios, plantea
que el actor podría haberse insertado en cualquier otra posición dentro del banco
por cuanto su incapacidad no era total en base a la graduación otorgada en mayo
de 2010. Sin embargo, las circunstancias fácticas invocadas no se condicen con
una disminución permanente parcial de la capacidad laboral, donde la obligación
principal del empleador consistiría en reasignar funciones que aquél pudiera
cumplir, en los términos de los primeros párrafos del art. 212, en tanto en dicha
hipótesis lo que prevalece, en función de la estructura del régimen de contrato de
trabajo, es la continuidad de la relación laboral como principio rector del sistema
(cfr. art. 10 LCT).

Fecha de firma: 19/05/2021


Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 3
Firmado por: BEATRIZ ETHEL FERDMAN, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: GRACIELA CARAMBIA, JUEZ DE CAMARA

#20170960#290332907#20210519105626595
En el caso, se trata que el actor resultó afectado por una
incapacidad que fue determinada como absoluta, en base al análisis de todas las
condiciones que envolvían al actor y a la relación laboral habida entre las partes.
Ello, obviamente le impedía realizar las labores que anteriormente cumplía u otras
que pudiera adecuar la empleadora en base a su disminución parcial, por lo que
dicho impedimento obstruye la continuación del vínculo laboral por la
imposibilidad física del cumplimiento del objeto del contrato de trabajo, lo que
lleva a la extinción de la relación e impone al empleador el pago de la
indemnización prevista por el art. 212 párrafo 4° de la LCT.
Además cabe destacar que, aun extremando la hipótesis de la
demandada, de existir una capacidad residual que pudiera valorarse en favor del
trabajador desde el punto de vista médico, ella no puede utilizarse a instancias de
la empleadora para así reubicar al trabajador y obligarlo a ejecutar tareas, porque
ello implicaría desoír la obligación de adoptar las medidas que según el tipo de
trabajo, sean necesarias para tutelar la integridad psicofísica del trabajador,
debiendo evitar los efectos perniciosos de las tareas que ocasionen un riesgo en el
trabajador, máxime si se tiene en cuenta lo dictaminado por el médico psiquiatra,
su actividad profesional –bancario–, la índole de las afecciones padecidas y el
carácter de las mismas, que incidirían en forma determinante en el agotamiento
prematuro de la capacidad residual de la cual pretendió valerse la empleadora (cfr.
artículos 68 y 75 LCT).
En este contexto, lo que debe analizarse es la existencia de los
requisitos previstos por la norma citada. Primero que exista déficit laborativo de
una magnitud tal que impida al trabajador prestar tareas, aún si se tratasen de
tareas livianas, y segundo que ocurra la extinción de la relación laboral,
circunstancias demostradas en la presente causa, por lo que corresponde confirmar
lo decidido en la anterior instancia en este aspecto.
III. Atento lo resuelto precedentemente, el agravio relativo a
costas carece de sustento por mantenerse la condena de origen.
Tampoco resulta atendible el cuestionamiento respecto la condena
a integrar el fondo de financiamiento del régimen del SECLO, toda vez que la ley
24.635 en su art. 13 dispone que el referido fondo tomará a su cargo el pago al
conciliador laboral del honorario básico, cuando el trámite culminare sin acuerdo
conciliatorio ni designación de conciliador como árbitro; de esa manera, establece
que la condena en costas en sede judicial debe imponer al empleador el reintegro
al fondo del honorario básico oportunamente abonado al conciliador.
Teniendo en cuenta el hecho objetivo de la derrota, las costas en
esta instancia serán impuestas a la demandada vencida (conf. arts. 68 C.P.C.C.N),

Fecha de firma: 19/05/2021


4 JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA
Firmado por:
Firmado por: BEATRIZ ETHEL FERDMAN, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: GRACIELA CARAMBIA, JUEZ DE CAMARA

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Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA V
regulando los honorarios de los profesionales intervinientes en alzada, en el 30%
de lo que fuera regulado por la actuación en la instancia anterior (artículo 30 de la
ley de honorarios).
La doctora GRACIELA LILIANA CARAMBIA manifestó:
Que por análogos fundamentos adhiere al voto de la Sra. Jueza de
Cámara preopinante.
En virtud de lo que surge del acuerdo que antecede, el
TRIBUNAL RESUELVE: 1. Confirmar la sentencia de grado en lo que fue
materia de agravios conforme considerandos del primer voto con costas de alzada
a la demandada vencida. 2. Regular los honorarios de los letrados interviniente en
la anterior instancia como en alzada conforme lo dispuesto por el primer voto. 3.
Regístrese, notifíquese, cúmplase con el art. 1 de la ley 26.856, Acordadas
C.S.J.N. 15/13 (punto 4) y 24/13 y devuélvase. Con lo que terminó el acto,
firmando las señoras juezas por ante mí, que doy fe. Se deja constancia que la
doctora María Dora Gonzalez no vota (art.125 LO).
FL

Beatriz E. Ferdman Graciela Liliana Carambia


Jueza de Cámara Jueza de Cámara

Fecha de firma: 19/05/2021


Firmado por: JULIANA CASCELLI, SECRETARIA DE CAMARA 5
Firmado por: BEATRIZ ETHEL FERDMAN, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: GRACIELA CARAMBIA, JUEZ DE CAMARA

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