LA INFANCIA - PHILLIPE ARIES
La infancia en la antigüedad
• Infancia como objeto de elección: En la Roma antigua, la "elevatio" simbolizaba la
aceptación del niño por parte del padre. Los niños no reconocidos podían ser abandonados,
lo que equiparaba esta práctica al infanticidio.
• Separación entre procreación y sexualidad: La elección de un heredero no dependía
exclusivamente de la descendencia biológica. Las adopciones eran frecuentes y los lazos
sanguíneos menos relevantes que los electivos.
• Impacto del cristianismo: A partir del siglo III, el cristianismo introdujo una nueva moral
que valorizó el matrimonio y la infancia. Este cambio redujo prácticas como el abandono y
vinculó la procreación con la voluntad divina, reforzando la sacralidad de la familia.
La Edad Media
• Fecundidad como riqueza: Durante los siglos VI al XI, en un contexto de incertidumbre
y baja densidad poblacional, tener numerosos hijos era vital tanto para la aristocracia como
para las clases populares.
• Ambigua valorización de la infancia: Aunque se empezó a proteger legalmente a los
niños (infanticidio como delito), persistieron prácticas como el abandono bajo pretextos
vergonzosos (como razones económicas, nacimientos fuera del matrimonio o
discapacidades físicas del niño).
• Rol de la Iglesia: La Iglesia tuvo un papel central en la revalorización de la infancia. Los
monasterios protegieron y educaron a los niños, y el bautismo se estableció como una
práctica esencial que demostraba la importancia de salvar el alma desde el nacimiento.
Además, la Iglesia luchó contra el infanticidio y promovía el uso de cunas para mejorar el
cuidado de los bebés.
Renacimiento y Edad Moderna
• Revalorización de la infancia: Desde el siglo XII al XIV, la infancia recobró importancia
debido a la difusión de la escolarización y los cambios en la estructura familiar hacia una
mayor intimidad.
• Evolución en la vestimenta: A partir del siglo XVI, los niños comenzaron a tener ropa
distintiva, marcando una separación visual y cultural respecto a los adultos.
• Contradicciones en la crianza: Se combinaba una mayor ternura hacia los niños con
actitudes disciplinarias severas, especialmente en las clases altas.
Siglos XVIII y XIX
• Nacimiento de una nueva sensibilidad: La infancia se convirtió en una etapa de gran
valor emocional. La mortalidad infantil comenzó a ser vista como intolerable, reflejada en la
opulencia de las tumbas infantiles.
• Influencia de Rousseau: En el siglo XVIII, prevaleció la idea de respetar la naturaleza
infantil, aunque en la práctica la educación seguía siendo rigurosa.
• Pedagogía y afecto: En el siglo XIX, las tensiones entre ternura y disciplina dieron lugar
a debates sobre el trato adecuado hacia los niños. La Iglesia continuó interviniendo en la
educación moral de los niños y condenando prácticas como el maltrato.
Siglo XX
• Revolución en la afectividad: La infancia se consolidó como un objeto central de amor y
esperanza, pero desde la década de 1960 se observó un cambio en la percepción del niño,
influenciado por la caída de la natalidad y las nuevas dinámicas sociales.
• Riesgo del centro: Aunque los niños siguen siendo valorados, el papel que ocupaban en
el siglo XIX como el centro de la familia ha disminuido. Los niños siguen siendo importantes,
pero su protagonismo emocional y social ha disminuido en comparación con períodos
anteriores.
LA INFANCIA COMO CONSTRUCCIÓN SOCIAL - SANDRA CARLI
La autora argumenta que la infancia no es una etapa natural ni fija, sino una construcción
social que varía según las políticas públicas, los sistemas educativos, las estructuras
familiares y las transformaciones culturales.
En la modernidad, la infancia se definió como una etapa diferenciada de la adultez,
marcada por la escolarización y la privacidad familiar. En Argentina, procesos como la
implementación de la Ley 1420 consolidaron la educación pública como un medio para
estructurar la identidad infantil. Sin embargo, en las últimas décadas, fenómenos como la
globalización (Ha homogeneizado prácticas culturales y ha introducido un consumo masivo
de bienes y valores compartidos a nivel mundial. Esto crea un entorno donde las identidades
infantiles están más influenciadas por mercados internacionales que por contextos locales o
familiares), la influencia de los medios de comunicación (Los niños acceden a información
de manera inmediata, eliminando barreras entre infancia y adultez) y las políticas
neoliberales (Las políticas de ajuste económico y reducción del rol del Estado en áreas como
la educación y la protección social han impactado negativamente en los derechos y
condiciones de vida de los niños. Esto genera desigualdad, fragmenta los lazos comunitarios
y reduce la capacidad de las instituciones para garantizar espacios seguros y adecuados
para la infancia) han alterado profundamente las experiencias de la infancia, desdibujando
las fronteras tradicionales entre niños y adultos.
Históricamente, la percepción del niño ha oscilado entre la libertad y la represión. Estas
tensiones siguen vigentes, reflejando las dificultades de los adultos para ofrecer un horizonte
claro a las nuevas generaciones. A lo largo del tiempo, las teorías sobre la infancia han
pasado de considerarla una extensión de la adultez, como "adultos en miniatura", a
percepciones más complejas, que la sitúan como una etapa autónoma, llena de potencial
pero también de desafíos.
Hoy, las escuelas enfrentan problemas como la diversidad cultural, la pobreza, la violencia
y el impacto del consumo en los niños. Para responder a estas dificultades, es crucial que
las instituciones educativas se adapten a las condiciones contemporáneas y construyan
nuevas miradas pedagógicas que reconozcan a la infancia como un espacio de crecimiento,
creatividad y derechos. En última instancia, Carli subraya que la educación infantil no solo
determina el desarrollo de los niños, sino también los proyectos de la sociedad en su
conjunto, destacando la importancia de la dignificación del trabajo docente y la construcción
de futuros posibles para las nuevas generaciones.
LA CONSTITUCIÓN SUBJETIVA DEL NIÑO - M. KAROL
Conceptos centrales
1. La sociabilidad y la condición humana
La sociabilidad es esencial para la condición humana. El niño no nace como un sujeto
completo, sino que debe atravesar un proceso complejo que implica el desarrollo del
psiquismo y la subjetividad. El caso de "niños ferales", como el salvaje de Aveyron, ilustra
cómo la falta de interacción social y lenguaje limita esta constitución.
2. Función materna
La madre o quien ejerza esta función introduce al bebé en el mundo simbólico a través
del cuidado, la alimentación y el contacto emocional. No solo cubre necesidades básicas,
sino que también instaura tensiones libidinales que fomentan la complejidad psíquica. Este
proceso es esencial para que el niño pueda pasar de ser un "infans" a un sujeto capaz de
significar y crear sentido.
3. Función paterna
El padre representa la ley y la separación entre la madre y el niño, introduciendo al sujeto
en un mundo social más amplio. Esta función simboliza el orden y permite que el niño
abandone su relación exclusiva con la madre, brindándole referentes culturales y sociales
que facilitan su autonomía.
4. El campo social
El campo social es constitutivo de la subjetividad. El niño necesita encontrar en las
instituciones sociales objetos sustitutivos que reemplacen los vínculos primarios y le
permitan proyectarse hacia el futuro. La escuela desempeña un papel clave en este proceso,
ofreciendo un espacio donde lo privado se conecta con lo público.
Procesos clave en la constitución subjetiva
1. Pasajes fundamentales
• De "cachorro humano" a sujeto.
• De un universo privado (endogámico) a uno público (exogámico).
• De la dependencia biológica a la complejidad psíquica.
Estos pasajes implican la introducción de la cultura, el lenguaje y las relaciones sociales,
lo que transforma al bebé en un sujeto histórico y social.
2. Lenguaje y significación
El lenguaje es central en la constitución subjetiva, ya que permite al niño nombrar sus
experiencias y emociones, convirtiéndolas en sentimientos. Este proceso de significación es
facilitado por los adultos significativos, quienes actúan como mediadores entre el niño y el
mundo.
3. Historización y proyecto identificatorio
La posibilidad de proyectarse en el futuro depende de una narrativa coherente sobre el
pasado. Los relatos de los adultos sobre los primeros años del niño ayudan a construir su
identidad y le permiten enunciar un "proyecto identificatorio" que articule sus deseos y metas.
Rol de la escuela en la constitución subjetiva
1. Espacio de terceridad
La escuela opera como un lugar de terceridad, diferenciándose del entorno familiar y
permitiendo a los niños relacionarse con objetos de conocimiento y significados compartidos
socialmente. En este contexto, el maestro no solo transmite contenidos, sino también
significados que ayudan a los niños a interpretar y nombrar sus emociones, acciones y
pensamientos. Esta función evita que el niño quede atrapado en un vínculo primario y facilita
su entrada al mundo exogámico.
2. Oferta de objetos sustitutivos
La escuela ofrece herramientas simbólicas que permiten a los niños elaborar sus
experiencias y conectar sus vivencias privadas con un lenguaje público. Esto fomenta la
socialización y la integración en el tejido cultural.
3. Contratos narcisistas
El "contrato narcisista" describe la relación entre el sujeto y la sociedad, donde el niño
encuentra referentes culturales y sociales que le permiten desarrollar su singularidad
mientras contribuye a la continuidad de lo social. En este contexto, el término alude al
acuerdo implícito entre el individuo y el grupo social al que pertenece. Este "contrato" permite
que la sociedad reconozca la unicidad y valor del sujeto, mientras este último adopta los
valores, normas y referentes culturales del colectivo.
EL VINCULO ADULTO-NIÑO, UNA ASIMETRÍA EN CRISIS - ALLIDIERE N.
Planteo Principal
El texto aborda cómo la globalización y los cambios socioculturales contemporáneos han
afectado la relación adulto-niño, desdibujando la asimetría fundamental que debería
caracterizarla. Se argumenta que la posmodernidad, marcada por la desaparición de
referentes tradicionales (Estado, religión, comunidad), ha llevado a una crisis en el ejercicio
de la parentalidad, afectando la constitución de la infancia y las relaciones
intergeneracionales.
Aspectos Fundamentales
1. Contexto de la Posmodernidad
• Orfandad sociológica y psicológica:
o Los adultos carecen de referentes claros (Dios, Estado, normas culturales).
o Los modelos de parentalidad internalizados (Representaciones mentales o esquemas
que los adultos desarrollan sobre cómo ejercer la función de padres) ya no son funcionales
en el mundo acelerado y efímero actual.
o Prioridad de "tener" (Ejemplo: Se define el éxito por el auto que se conduce, la casa que
se tiene o las marcas que se usan) y "hacer" (Ejemplo: Valorar a una persona por su carrera,
metas alcanzadas o por estar "ocupada" constantemente) sobre "ser" (Ejemplo: Valorar a
una persona por quién es y no por lo que posee o logra), jerarquizando bienes y objetos
sobre las relaciones humanas.
• Impacto de los medios y la globalización:
o Los valores se han "McDonalizado", priorizando eficacia y consumo por encima de la
humanidad en los vínculos.
o Los medios masivos homogeneizan las etapas de la vida, borrando las diferencias entre
infancia y adultez.
2. Crisis en la Relación Adulto-Niño
• Desaparición de la asimetría necesaria:
o La relación adulto-niño requiere de una diferencia estructural en la que el adulto sea
sostén emocional y material.
o Hoy se tiende a "emparejar" o invertir esta relación, tratando al niño como un igual o
exigiéndole sostener emocionalmente al adulto.
• Percepción distorsionada de los niños:
o Se los ve como "adultos pequeños", acelerando su desarrollo emocional y cognitivo de
manera inapropiada.
o Esto genera problemas como pseudomadurez (niños que aparentan ser adultos) e
inmadurez crónica (adultos emocionalmente infantiles).
• Consecuencias psíquicas y físicas:
o Trastornos de alimentación, sueño, aprendizaje, somatización y manifestaciones de
psicopatología infantil (violencia, aislamiento).
3. Expulsión de la Infancia
• Fenómenos diferenciados según el contexto socioeconómico:
o Sectores de pobreza:
▪ Trabajo infantil, abandono, maltrato, prostitución, mortalidad infantil, entre otros.
o Sectores de bienestar:
▪ Sobrestimulación y sobreexigencia intelectual, pérdida del juego espontáneo e
hipervaloración del rendimiento.
• Rol de la cultura de mercado:
o Los niños son tempranamente erotizados y tratados como consumidores.
o La moda y los estímulos audiovisuales refuerzan esta adultomorfización, afectando su
identidad infantil.
4. Responsabilidad de los Adultos e Instituciones
• Desafíos en la parentalidad:
o Los adultos, emocionalmente huérfanos, enfrentan dificultades para sostener material y
emocionalmente a sus hijos.
o Se delegan funciones parentales a instituciones o a dispositivos mediáticos (como la
televisión), generando vínculos impersonales y fragmentados.
• Fallas institucionales:
o Las políticas públicas, los medios, y las instituciones educativas no logran proteger ni
garantizar el desarrollo infantil, contribuyendo a la crisis de la infancia.
CONTRA EL DESAMPARO - PERLA ZELMANOVICH
Aspectos Fundamentales
1. Contexto de Desamparo Social
• Definición de desamparo: La falta de recursos básicos (comida, salud, seguridad)
combinada con la fragilidad del tejido simbólico que estructura los ideales y las creencias.
• Impacto intergeneracional:
o Niños y jóvenes crecen en un entorno de incertidumbre, enfrentando violencia y
vulnerabilidad extrema.
o Los adultos también padecen estas condiciones, debilitando su capacidad de sostener
emocional y simbólicamente a las nuevas generaciones.
2. Rol del "Otro" como Mediador
• El Otro significativo: Es aquel que brinda sentido frente a la realidad incomprensible. Su
función es proteger a través de un "velo simbólico" que amortigüe la crudeza de los hechos.
• Ejemplo simbólico: La figura del padre en La vida es bella, quien crea una narrativa
protectora para su hijo en un campo de concentración.
La Escuela como Espacio de Amparo
1. Mediación cultural:
o La escuela puede ofrecer narrativas, juegos, literatura, y otros medios que permitan a
los niños y jóvenes construir sentido frente a una realidad muchas veces irracional.
o Este espacio protege y facilita el ingreso a la cultura, proporcionando herramientas
simbólicas para lidiar con el entorno.
2. Asimetría en la relación adulto-niño:
o La distancia entre adultos y niños es crucial para garantizar un crecimiento saludable.
o Esta asimetría no debe confundirse con autoritarismo, sino que debe traducirse en
amparo, protección y guía.
3. Evitar el incremento del desamparo:
o La escuela debe cuidar que su rol no reproduzca la vulnerabilidad que los niños ya
enfrentan fuera de ella.
o Los docentes deben posicionarse como referentes disponibles, capaces de ofrecer
significados y sostén emocional.
Particularidades de la Infancia y Adolescencia
1. Vulnerabilidad infantil
• Dependencia del "Otro": Los niños necesitan de adultos que les brinden protección,
significados y espacios seguros para aprender y jugar.
• Impacto de la sobreestimulación:
o La exposición temprana a realidades adultas genera confusión y dificulta la construcción
de subjetividades infantiles sólidas.
2. Adolescencia y ensayos identitarios
• "Drama subjetivo": Los adolescentes atraviesan un proceso de ensayo para construir su
identidad. Los adultos deben entender estas etapas como transitorias y ofrecer apoyo, sin
cristalizar identidades prematuras.
• Papel de la escuela:
o Facilitar espacios donde los jóvenes puedan experimentar, equivocarse y proyectar un
futuro.
o No reducirlos a etiquetas que limiten su desarrollo, como "pibe chorro" o "madre
adolescente".
Responsabilidad de los Adultos
1. No transferir la vulnerabilidad adulta a los niños:
o Los docentes y adultos deben evitar equiparar su propia fragilidad con la de los jóvenes.
o Mantener la asimetría permite construir un espacio seguro para la subjetivación.
2. Apuesta por la mediación:
o Los adultos en la escuela deben ser mediadores de la cultura, ofreciendo narrativas,
significados y herramientas que protejan a los niños y jóvenes.
o Este rol requiere que los adultos encuentren apoyo entre sus pares para fortalecer su
tarea educativa.
TEXTO DE LA LEY 26.061 - PROTECCIÓN INTEGRAL DE LOS DERECHOS DE LOS
NNYA
Objetivo y Principios Fundamentales
La Ley 26.061 establece un marco normativo para la protección integral de los derechos
de niñas, niños y adolescentes en Argentina. Garantiza su ejercicio pleno y efectivo con base
en los siguientes principios:
1. Interés superior del niño: Prioriza sus derechos frente a otros intereses legítimos.
2. Condición de sujetos de derecho: Reconocimiento de niñas, niños y adolescentes
como titulares plenos de derechos.
3. Indivisibilidad de derechos: Los derechos son interdependientes, indivisibles e
intransferibles.
4. Participación activa: Derecho a ser escuchados y que sus opiniones sean
consideradas según su edad y madurez.
Derechos Específicos
La ley asegura diversos derechos fundamentales:
1. Derecho a la vida y dignidad: Protección contra abusos, maltrato y explotación en
todas sus formas.
2. Derecho a la salud: Acceso igualitario a servicios de salud, prevención y rehabilitación.
3. Derecho a la educación: Acceso gratuito, sin discriminación, respetando la identidad
cultural y promoviendo la ciudadanía.
4. Derecho a la identidad: Garantía de un nombre, nacionalidad, lengua de origen y
vínculos familiares.
5. Derecho al juego y recreación: Promoción de actividades recreativas y deportivas.
6. Prohibición de discriminación: Sin distinción por raza, género, situación económica,
salud o creencias.
Sistema de Protección Integral
El Sistema de Protección Integral asegura la promoción, prevención, resguardo y
restitución de derechos mediante políticas públicas. Incluye:
1. Medidas de protección integral: Preservan vínculos familiares y buscan restituir
derechos vulnerados.
o Ejemplo: Asistencia económica, programas de apoyo familiar, becas escolares.
2. Medidas excepcionales: Separación temporal de su entorno familiar solo si es
estrictamente necesario.
o Ejemplo: Adopción de medidas alternativas de cuidado bajo estricta supervisión.
Responsabilidades Gubernamentales y Familiares
1. Del Estado:
o Crear políticas públicas específicas con prioridad en recursos.
o Asegurar servicios esenciales y la reparación de derechos vulnerados.
o Obligar a agentes públicos a reportar vulneraciones de derechos.
2. De la familia:
o Responsabilidad prioritaria en el cuidado, desarrollo y educación integral de sus hijos.
o Apoyo estatal para fortalecer su capacidad de cumplir con estas obligaciones.
Órganos Administrativos
1. Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia:
o Diseña y coordina políticas públicas integrales.
o Supervisa instituciones que protegen derechos de la niñez.
2. Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia:
o Armoniza políticas entre provincias y nación.
o Promueve participación de organizaciones civiles en redes comunitarias.
3. Defensor de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes:
o Supervisa la aplicación de la ley.
o Actúa en casos judiciales y administrativos que involucren vulneración de derechos.
EL RECREO DE LA INFANCIA - EDUARDO BUSTELO
El capítulo "El capitalismo infantil" examina cómo los niños son moldeados como
consumidores desde la infancia, analizando las fuerzas que intervienen en este proceso y
sus implicaciones sociales y culturales. Eduardo Bustelo aborda el tema desde una
perspectiva biopolítica, destacando el impacto del capitalismo en la construcción de
subjetividades infantiles.
1. Ciudadanos o consumidores
El autor introduce la tensión entre formar niños como ciudadanos comprometidos o como
meros consumidores. Argumenta que el capitalismo utiliza la infancia como un espacio para
establecer patrones de consumo desde una edad temprana. Este proceso limita la capacidad
de los niños para desarrollarse como ciudadanos críticos e integrales, reduciéndolos a
sujetos pasivos que se relacionan con el mundo a través del mercado.
La industria cultural y los medios de comunicación desempeñan un rol clave, ya que
actúan como vehículos que perpetúan valores y comportamientos de consumo. La publicidad
infantil, diseñada específicamente para apelar a los deseos y emociones de los niños, es un
ejemplo claro de cómo el sistema fomenta esta transformación.
2. El “buen” Capitán Garfio
Bustelo utiliza al Capitán Garfio como una metáfora para describir las estrategias del
capitalismo que buscan controlar el imaginario infantil. Estas estrategias utilizan la figura del
adulto protector para justificar la introducción de los niños en el mercado de consumo. Bajo
esta óptica, los adultos son representados como cómplices, incluso inconscientes, en la
formación de subjetividades consumistas.
En este contexto, la infancia deja de ser un espacio protegido y se convierte en un terreno
de disputa donde predominan los intereses comerciales. Este proceso refuerza las
estructuras de poder que perpetúan la dominación cultural y económica del capitalismo.
3. La familia y la escuela
Bustelo analiza también el rol de la familia y la escuela como instituciones fundamentales
en la socialización de los niños. Ambas son cooptadas por el sistema capitalista para
reproducir los valores del mercado. Por un lado, la familia actúa como consumidora y
mediadora de bienes y servicios destinados a los niños. Por otro lado, la escuela refuerza la
ideología del mercado al priorizar habilidades y conocimientos orientados hacia la
productividad y el consumo, dejando de lado la formación crítica y emancipatoria.
4. El niño de diseño
El capítulo concluye con una reflexión sobre el concepto de "niño de diseño", una figura
creada por las tecnologías biopolíticas y biotecnológicas que buscan perfeccionar la infancia
bajo los parámetros del mercado. Bustelo advierte sobre las implicaciones éticas y sociales
de estas prácticas, que tratan a los niños como productos que pueden ser optimizados para
cumplir con las demandas del sistema.
Conclusiones
En "El capitalismo infantil", Eduardo Bustelo denuncia cómo el sistema capitalista se
apropia de la infancia para perpetuar sus lógicas de consumo y dominación. Al transformar
a los niños en consumidores en lugar de ciudadanos, el capitalismo debilita los lazos sociales
y obstaculiza el desarrollo de subjetividades autónomas y críticas. Las instituciones que
tradicionalmente protegían y educaban a los niños ahora refuerzan estas estructuras,
contribuyendo a la consolidación del mercado como centro de la vida social.