Nombre del FIGUEROA NORMA DEL
Documento: 17865474
Paciente: VALLE
Fecha de
01/10/1966 Estudio ID: 1
Nacimiento
Edad: 58 años Sexo: F
HOSP. MATERNO INFANTIL
Solicitado por: NO DISPONIBLE Centro:
QUINTANA
Estudio Fecha del
COLUMNA^LUMBAR 07/08/2025
realizado: estudio:
Se observa una desviación de la columna lumbar; de convexidad izquierda.
Se aprecian signos de artrosis de la columna lumbar, con presencia de osteofitos
marginales anteriores y laterales visibles en todos los niveles estudiados, y en muchos
de ellos se acompañan de diverso grado de protrusión discal adyacente.
El disco intervertebral L5-S1 es hipointenso en la secuencia T2, compatible con signos
de degeneración discal. La altura discal está conservada en línea media, disminuyendo
levemente hacia ambos laterales. Se observa una pequeña protrusión discal posterior
visible en línea media. Es una protrusión de grado leve que contacta con la pared
anterior del saco dural adyacente, sin provocar un estrechamiento significativo. Esta
protrusión se proyecta hacia ambos laterales, observándose la conformación de sendas
hernias foraminales bilaterales. Ambas hernias contactan con la raíz nerviosa que
atraviesa cada foramen, desplazando a cada uno de ellas hacia arriba, y provocando un
efecto compresivo sobre las mismas. Esto resulta más significativo del lado izquierdo,
en donde impresiona que la hernia foraminal se extruye dentro del propio agujero de
conjunción, desplazando a la raíz nerviosa que atraviesa el mismo, hacia arriba,
generando un efecto compresivo severo sobre dicha raíz que, por tal razón, resulta de
difícil discriminación por sí misma.
En L4-L5 se observan signos de degeneración discal, con moderada a severa
disminución de su altura, especialmente del lado derecho. Se observa aquí una hernia
discal posterior visible en línea media. La misma presenta una altura de
aproximadamente 11,8 mm, y desplaza a la pared anterior del saco dural adyacente
hacia atrás en forma muy leve, alcanzando a provocar un estrechamiento del saco dural
que, en línea media, presenta un diámetro anteroposterior de 6,3 mm. Esta hernia se
proyecta hacia ambos laterales, y llega a contactar con ambos forámenes, a los cuales
compromete, observándose sendas protrusiones foraminales bilaterales, que contactan
con la raíz nerviosa que atraviesa cada foramen. Esto es más significativo del lado
derecho, en donde la protrusión foraminal es un poco más significativa, y desplaza a la
raíz nerviosa hacia arriba, generando un efecto compresivo leve a moderado sobre dicha
raíz.
El disco intervertebral L3-L4 presenta signos de degeneración discal, con altura discal
conservada. Se aprecia aquí una hernia discal posterior visible en línea media, que
desplaza a la pared anterior del saco dural adyacente hacia atrás. También se observa un
estrechamiento del saco dural a este nivel que, en línea media, presenta un diámetro
anteroposterior de 5,4 mm. La hernia resulta un poco más voluminosa que la
mencionada previamente, y se proyecta también hacia ambos laterales manteniéndose
como una protrusión moderada, y alcanza a comprometer ambos forámenes. Se generan
sendas protrusiones foraminales bilaterales y foraminales externas bilaterales. Esto es
más significativo del lado derecho, en donde la raíz nerviosa que atraviesa el foramen es
desplazada hacia arriba, con aparente efecto compresivo leve sobre la misma.
El disco intervertebral L2-L3 presenta signos de degeneración discal, con altura discal
aproximadamente conservada. Se observa aquí una protrusión discal posterior de grado
leve, visible en línea media, y a nivel subarticular derecho, con parcial compromiso
foraminal derecho. No provoca efecto de masa sobre la raíz nerviosa que atraviesa el
foramen derecho. El efecto de masa sobre el saco dural a este nivel resulta menos
significativo que el mencionado previamente.
En L1-L2 se observan signos de degeneración discal leves con altura discal conservada.
Se aprecia un leve abombamiento discal posterior poco significativo.
No se observan otras protrusiones discales posteriores significativas, en el resto de los
niveles que alcanzan a ser visibles en el presente estudio.
El canal raquídeo, desde el punto de vista óseo, mantiene diámetros dentro parámetros
normales para la edad aproximadamente.
Signos de degeneración ósea tipo II, se observan en los platillos vertebrales adyacentes
al disco intervertebral L4-L5, en ubicación anterolateral derecha. Se acompañan de
signos de degeneración ósea tipo I, también en similar localización, pero en este caso se
proyectan también hacia la región lateral derecha de ambos platillos vertebrales, y
levemente en línea media, y progresivamente hacia la región anterolateral izquierda,
siendo progresivamente menos significativos.
Signos de degeneración ósea tipo I, se observan en adyacencias de varios de los
múltiples osteofitos marginales que presenta la paciente, y también leves signos de
degeneración ósea tipo II.
A nivel del cuerpo vertebral de L5, del lado derecho, se observa una imagen ovalada,
hiperintensa en la secuencia T1, que presenta una altura de 14 mm, de aspecto moteado,
trabeculado, que en la secuencia T2 con supresión grasa y en STIR no es claramente
visible, aunque alcanza a observarse una pequeña zona en la porción central de la
imagen, hiperintensa tenuemente, rodeada por una zona de hipointensidad de señal. Este
comportamiento podría guardar relación con que la imagen corresponda a un pequeño
hemangioma vertebral.
Pequeños nódulos de SCHMÖRL son visibles en la mayoría de los niveles, y solo en
L4-L5 se acompañan de signos de degeneración ósea tipo I, ya mencionados
previamente.
Se observa la presencia de derrames intraarticulares, visibles en ambas articulaciones
interfacetarias L2-L3, L3-L4 y L4-L5. Resultan un poco más significativas en L2-L3 del
lado derecho.
Signos de edema óseo se observan en las facetas articulares que constituyen la
articulación interfacetaria derecha L4-L5. Se observan fenómenos de hipertrofia
facetaria derecha a este nivel, que contribuyen a provocar una estenosis foraminal
derecha, y el efecto de masa con compresión de la raíz nerviosa que atraviesa este
foramen, mencionado previamente.
En el cuerpo vertebral de S1 se aprecia una imagen que por su comportamiento podría
corresponder a un pequeño hemangioma vertebral, de forma ovalada, que presenta un
diámetro anteroposterior de 11,6 mm.
En las secuencias axiales T1 puede observarse poco mejor el engrosamiento que
presenta el ligamento amarillo, a la altura de L4 y de L5, y que contribuye provocar el
estrechamiento del saco dura a este nivel.