A caballo regalado no se le mira el
diente, pero si relincha mucho, mejor
déjalo en el corral, Al mal paso, darle
prisa.
Más vale ser pobre con paz que rico con
miedo a que te quiten lo que no puedes
disfrutar. El que calla otorga
No critiques el camino del otro si no has
andado con sus zapatos, ni sus piedras,
ni sus caídas. Más vale tarde que nunca.
Hay personas que entran en tu vida
como bendiciones, y otras como
lecciones con intereses. El que espera,
desespera.
Más vale tener la boca cerrada y parecer
tonto, que abrirla y confirmarlo ante
todos. Cada oveja con su pareja.
Más vale ser cabeza de ratón que cola
de león, aunque el león tenga melena.
Árbol que nace torcido, jamás su tronco
endereza.
No corras tras quien no te valora;
recuerda que incluso los diamantes se
encuentran sin buscarlos.
Al que no quiere caldo, se le dan dos
tazas y si se queja, una más para que
aprenda. Al mal paso, darle prisa.
Aunque la vaca sea mansa, si le pisan la
cola, da su patada. Al que no quiere
caldo, se le dan dos tazas.
No es lo mismo llamar al diablo que
verlo llegar con sombrero y contrato en
mano. El pez por la boca muere.
Cuando el necio toma una vereda, ni
que le canten vuelve la cabeza. Más vale
pájaro en mano que ciento volando.
Cuando veas las barbas de tu vecino
cortar, pon las tuyas en remojo, y el
jabón cerca. ato con guantes no caza
ratones.
Camarón que se duerme se lo lleva la
corriente, y si se duerme en la orilla, lo
pisa la gente. Cría cuervos y te sacarán
los ojos.
Dios aprieta pero no ahoga, aunque a
veces parece que no afloja tampoco. En
casa de herrero, cuchillo de palo.
Haz el bien sin mirar a quién, pero mira
por si acaso para que no te claven el
puñal. El que mucho abarca, poco
aprieta.
Los árboles más fuertes son los que
crecieron con viento en contra. De
noche, todos los gatos son pardos.
Quien no arriesga no gana, pero quien
arriesga sin pensar, pierde hasta la
camisa. Río revuelto, ganancia de
pescadores.
Más vale tener un amigo en la plaza que
dinero en el banco, porque el amigo te
defiende y el banco te cobra.
Cuando el sabio señala la luna, el necio
mira el dedo y se burla del sabio. Más
vale prevenir que curar.
La lengua no tiene hueso, pero corta
más que el cuchillo y hiere más que el
acero. No hay mal que por bien no
venga.
Por la boca muere el pez, y por hablar
de más se ahogan muchos en sus
propias palabras. El tiempo lo cura
todo.
No hay que contar los pollos antes de
que salgan del huevo, ni los huevos
antes de que pongan la gallina.
No todo lo que brilla es oro, ni todo el
que sonríe es amigo, ni todo lo que calla
es sabio. El que ríe último, ríe mejor.
Cuando el árbol es pequeño se
endereza, pero si lo dejas crecer torcido,
no hay quien lo enderece.
Quien no sabe lo que busca,
no entiende lo que
encuentra, ni valora lo que
pierde. Más vale tarde que
nunca.
Si vas a hablar mal de alguien, mejor
cállate, que las paredes oyen, los techos
chismean y los pisos resbalan.
Más vale perder el tiempo con un sabio
que ganarlo con un necio que te lo hace
eterno.
Cuando uno no quiere, dos no pelean,
pero si el otro insiste, más vale correr.
Del dicho al hecho hay mucho trecho.
El que no tiene cabeza para pensar, que
tenga espalda para cargar las
consecuencias. No hay rosa sin espinas.
Si el amor es ciego, el matrimonio le
devuelve la vista y a veces le pone gafas.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Cuando el burro habla, mejor que el
sabio escuche, porque hasta el necio a
veces dice la verdad.
Quien con lobos anda, a aullar aprende,
y quien con sabios va, en silencio crece.
No por mucho madrugar, amanece más
temprano.
Hay quien cree que tiene la razón
porque grita más fuerte, pero la razón
no necesita gritar. Nadie es profeta en
su tierra.
A veces el camino más corto no es el
más sabio, ni el más fácil el que lleva a
donde debes llegar.
Cuando la envidia entra por la puerta, la
amistad salta por la ventana. Genio y
figura hasta la sepultura.
No hay nada más peligroso que un tonto
motivado con tiempo libre. Quien
mucho corre, pronto para.
Si el mundo te da la espalda, no te
preocupes: tal vez solo te está
empujando para que avances.
Es más fácil encender una vela que
maldecir la oscuridad, pero algunos
prefieren quejarse a buscar cerillos.
No esperes a tener todo perfecto para
comenzar; a veces el caos es el mejor
maestro. El hábito no hace al monje.
Es más fácil encender una vela que
maldecir la oscuridad, pero algunos
prefieren quejarse a buscar cerillos.
No esperes a tener todo perfecto para
comenzar; a veces el caos es el mejor
maestro. Nadie es profeta en su tierra.
La paciencia es amarga, pero sus frutos
son dulces y alimentan más que la rabia.
A falta de pan, buenas son tortas.
A veces la mejor respuesta es el silencio,
porque no todos merecen tus palabras.
No por mucho madrugar, amanece más
temprano.
No pongas todos los huevos en una sola
canasta, y menos si la lleva un burro con
prisa Donde manda capitán, no manda
marinero.
No corras tras quien no te valora;
recuerda que incluso los diamantes se
encuentran sin buscarlos.
Quien no sabe lo que busca, no
entiende lo que encuentra, ni valora lo
que pierde. El muerto al hoyo y el vivo al
bollo.
Cada quien cuenta cómo le fue en la
feria, pero no todos dicen que llegaron
tarde y sin dinero. Cada loco con su
tema.
El tiempo lo cura todo,
menos la imprudencia y los
errores repetidos. Para todo
mal, mezcal; para todo bien,