El Nuevo Enfoque de Regulación Y Supervisión para El Mercado
El Nuevo Enfoque de Regulación Y Supervisión para El Mercado
FINTECH EN COLOMBIA
SUMARIO
Introducción – I. FINTECH, PARTICIPANTES Y RIESGOS – 1. Concepto de Fintech –
2. Antecedentes y origen de la industria Fintech – 3. Segmentos bajo los cuales se ha
desarrollado el Fintech – 4. Los beneficios y riesgos derivados del Fintech – II. ANÁLISIS
DEL MARCO TEÓRICO INTERNACIONAL SOBRE LA REGLAMENTACIÓN DEL
FINTECH EN EL MERCADO FINANCIERO – III. REVISIÓN DE LA EXPERIENCIA EN
COLOMBIA SOBRE LA APLICACIÓN DE TECNOLOGÍAS FINTECH Y SU
REGULACIÓN – 1. Fintech en Colombia – 2. Aspectos generales: regulación,
supervisión y protección de la actividad financiera – 3. Una aproximación de las
operaciones de los Agentes Fintech a la luz de las actividades exclusivas de las
entidades financieras. – 3.1 Pasarelas de Pago – 3.2 Monederos electrónicos o tarjetas
prepago – 3.3 Operaciones con monedas virtuales – 4. Regulación Fintech en Colombia
– IV. CONCLUSIONES – Referencias.
Abstract
Fintech presents opportunities - like lower costs, enhanced financial products and
services and financial inclusion – and new risks and challenges for regulators. Given the
rapid expansion of the Fintech industry in Colombia, it is very important that the Fintech
laws in the country are adequate to regulate the sector. The aim of this research is to
undertake a systematic exposition of the rules governing the Fintech industry. Based on
the insight gained from the Fintech regulations and the practice in other jurisdictions of
the world, this research will explain areas of difficulty in the applicable Fintech laws in
Colombia and suggest a direction for future legislative intervention in the country.
Glosario
Para efectos de este documento y su adecuada interpretación, cuando sean utilizados
los siguientes términos, ya sea en singular o plural, deberán entenderse de acuerdo con
las definiciones que se incluyen a continuación. Los términos que no sean expresamente
definidos se entenderán en el sentido dado a ellos por el lenguaje técnico respectivo o
por su significado y sentido natural y obvio, de acuerdo con su uso general:
2El (Financial Stability Board (FSB), 2017 A) ha analizado las ventajas y los riesgos de las innovaciones Fintech
desde el punto de vista de la estabilidad financiera, y ofrece una definición en la página 7 de su informe Financial
Stability Implications from FinTech, Supervisory and Regulatory Issues that Merit Authorities’ Attention,
publicado el 27 de junio de 2017.
4
Introducción
El Fintech (primera sílaba de las palabras Finance y Technology) es un desarrollo
tecnológico que ha logrado cambiar el concepto de banca tradicional, facilitando el
acceso a los servicios financieros mediante el desarrollo de aplicativos digitales cada vez
más sofisticados. En palabras del CGAP, la Industria Fintech tiene el potencial de
incrementar la inclusión financiera y de generar una mayor acumulación de activos para
los consumidores e inversionistas a través del ofrecimiento de productos y servicios
financieros más rápidos, más eficientes, más accesibles y con menores costos que los
ofrecidos usualmente por las entidades financieras. (Consultative Group to Assist the
Poor (CGAP), 2018, p. 1)
Teniendo presente todo lo anterior, las nuevas iniciativas regulatorias y políticas públicas
anunciadas por diversas jurisdicciones entre 2016 y 2018 han abierto el camino para que
se generen marcos normativos para los Agentes Fintech. En esta misma línea, Colombia
ha reconocido la necesidad de abordar las características cambiantes del ecosistema
financiero y la necesidad de promover su crecimiento a través de la innovación
responsable y, aun cuando no se ha comprometido a establecer un marco regulatorio
integral para la industria, paulatinamente ha diseñado reglas particulares sobre la
materia.
Por ello, se estima necesario revisar los modelos de negocio y actividades comerciales
ofrecidas por los Agentes Fintech e identificar si la regulación colombiana actual es
suficiente para acotar los riesgos que se derivan de su operación, particularmente en lo
que se refiere al ejercicio irregular de la actividad financiera y la posible captación de
ahorros del público. Y, en caso que este marco regulatorio se muestre insuficiente,
convendría analizar el tipo de marco regulatorio necesario para el efecto.
Esta premisa apoyaría la tesis sostenida por diferentes reguladores al señalar como
conveniente la adopción de licencias especiales para los Agentes Fintech, a fin de que
sean equiparados a los mismos estándares de idoneidad que las entidades financieras
y que sean sujetos vigilados, considerando que proveen servicios financieros.
En tal sentido, para abordar el problema jurídico descrito se propone (i) explorar los
beneficios y avances de la Industria Fintech en el mercado financiero global y local, así
como los riesgos inherentes a su desarrollo; (ii) determinar si los Agentes Fintech en
Colombia intervienen de manera activa en el mercado financiero a través de la prestación
servicios complementarios y conexos con la actividad financiera y/o mediante la
realización de actividades de captación y colocación de dineros del público mediante el
análisis de tres casos de estudio, estos son las pasarelas de pago, los monederos
electrónicos o tarjetas prepago y las monedas virtuales; (iii) abrir la discusión jurídica
referente a si el regulador debería establecer un marco legal para los Agentes Fintech
en Colombia y (iv) finalmente, se presentarán las conclusiones y recomendaciones del
trabajo.
Si bien prima facie es dado interpretar que Fintech es un término que pretende hacer
referencia a una nueva industria de servicios financieros, lo cierto es que ninguna
jurisdicción ha ofrecido una definición legal del concepto Fintech. Sin embargo, los
reguladores emplean referencias y denotaciones como “Empresas de Servicios
Tecnológicos”, “Instituciones de Tecnología Financiera” y “Sociedades de Innovación y
Tecnología Financiera”, entre otras, para hacer referencia a aquellas sociedades
dedicadas al desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías en la prestación de los
servicios financieros que ofrecen productos innovadores.
El primer antecedente digital de la industria financiera tuvo origen en los años de 1960
cuando varios bancos e instituciones financieras alrededor del mundo –en su mayoría
países desarrollados- emplearon el uso de los cajeros automáticos como un canal para
facilitar la disponibilidad inmediata de efectivo.
3 El M-banking es definida como “la prestación de servicios bancarios y financieros con la ayuda de aparatos
de telecomunicación móvil donde los servicios incluyen operaciones bancarias y del mercado de valores, el
acceso remoto a cuentas y el acceso a información financiera personalizada”. (Tiwari Rajnish & Busf Stephan
(2007). The Mobile Commerce Prospects: A Strategic Analysis of Opportunities in the Banking Sector. Hamburg
University Press)
4 La sigla SMS es una abreviatura de la referencia en ingles a “short message system”.
8
y transacciones bancarias. A principios del nuevo siglo, la rápida acogida del M-banking
desarrolló un concepto similar denominado E-Money5, lo cual más adelante dio origen a
las tarjetas prepago y los monederos electrónicos.
Sin embargo, en el año 2008 y con ocasión de la crisis financiera global, la capacidad
crediticia de las entidades financieras se contrajo, la confianza depositada por los
usuarios en el sistema financiero se redujo, y se paralizó el crecimiento económico. Así,
con una actitud disruptiva frente a las formas tradicionales de la banca, surgieron
competidores que funcionaron al margen de toda regulación (sin que por lo mismo se
entiendan como ilegales) denominados “Shadow Banking”, un sector no financiero que
facilitó y desarrolló actividades de transito de recursos de los sectores superavitarios a
los deficitarios sin que los mismos circularan a través del sistema financiero o requirieran
involucrar entidades financieras. (Lemma, 2016, p. 13)
5 E-money es dinero electrónico que se intercambiaba de forma electrónica utilizando redes computacionales,
internet o sistemas de depósito digitales de dinero.
9
6 Blockchain, es una estructura de datos que se halla distribuida entre diferentes participantes, protegida
criptográficamente y organizada en bloques transaccionales relacionados entre sí matemáticamente. Véase
(Preukschat, Kuchkovsky, Fernández Hergueta, & Molero, 2018, p. 29)
7 La inteligencia artificial (Artificial Intelligence, o AI) es la simulación de procesos de inteligencia humana por
parte de máquinas, especialmente sistemas informáticos. Estos procesos incluyen el aprendizaje (la adquisición
de información y reglas para el uso de la información), el razonamiento (usando las reglas para llegar a
conclusiones aproximadas o definitivas) y la autocorrección. Véase Rouse, M. (12 de abril del 2017). Inteligencia
artificial, o AI. Techtarget Datacenter, recuperado de [Link]
8 Una API (por sus siglas en inglés, Application Programming Interface) es un conjunto de comandos, funciones
y protocolos que tienen el objetivo de permitir la interacción entre sistemas para aprovechar tendencias como
la nube, la movilidad, la analítica y el cómputo cognitivo. Véase Osores, M. (29 de septiembre del 2016). APIs
L cognitivas, impulsadoras de la innovación digital. Techtarget Datacenter, recuperado de [Link]
9 Un agregador es cualquier dispositivo que provee múltiples servicios a otros dispositivos, ya sea con sus
propias capacidades o reenviando transmisiones de una manera más eficiente y concentrada. Un agregador
típico es un dispositivo que gestiona llamadas de entrada de conexiones de líneas conmutadas desde una red
de internet (u otra red) y ejecuta otros servicios. Véase (Asociación de Supervisores Bancarios de las Américas
(ASBA), 2017, p. 8).
10 Es un gestor automatizado que proporciona asesoramiento financiero mediante algoritmos con una mínima
intervención humana Véase Fein. M.L. (30 de junio de 2015). Robo-advisors: a closer look, recuperado de
[Link]
11 Peer-to-peer lending (P2P, por sus siglas en inglés) es un modelo de negocio que usa plataformas
tecnológicas para ofertar microcréditos de bajo monto en línea. Véase Cosentino. A. (26 de abril de 2019). La
financiación alternativa P2P y su favorable impacto en Latinoamérica, recuperado de [Link]
12 Se refiere a un programa informático que se ejecuta de manera autónoma conforme a las previsiones del
contrato, minimizando costos para asegurar su cumplimiento Véase (Preukschat, Kuchkovsky, Fernández
Hergueta, & Molero, 2018, p. 184) .
13 Análisis de big data comprende actividades de análisis a través de plataformas tecnológicas para facilitar el
procesamiento de información Véase (Asociación de Supervisores Bancarios de las Américas (ASBA), 2017, p.
10).
10
De igual forma, una aproximación de (Dermine, 2016, p. 5) sugiere que los Segmentos
Fintech también pueden ser clasificados según la operación individual o conjunta que
desarrollen con las entidades financieras en su estructura de negocio, pues se identifican:
(i) modelos donde la contraparte de los clientes en relación con los productos y servicios
ofrecidos es una entidad financiera, (ii) otros donde es una entidad no financiera pero
que actúa a través de una entidad financiera o viceversa, y finalmente, (iii) modelos
donde empresas no financieras son contraparte de clientes.
Sin perjuicio de lo anterior, también puede identificarse un modelo hibrido que responde
a la tendencia denominada “Bank-Led” o Modelo liderado por Bancos, donde las
entidades financieras suscriben acuerdos o joint ventures con proveedores, en este caso
Agentes Fintech, para el ofrecimiento de servicios financieros. En palabras de (Flórez
Villegas & Tovar Niño, 2014, p. 64), este modelo no habilita a terceros que no tengan la
calidad de entidades financieras para que presten o realicen operaciones financieras por
cuenta propia sino por cuenta de una entidad financiera. Estos terceros sirven como
“agentes” de las instituciones financieras para permitir a los clientes depositar en éstas o
retirar de sus cuentas sus ahorros. Contractualmente, la relación se establece entre la
entidad financiera y los clientes con la ayuda o colaboración de un agente.
En este contexto, se pone en evidencia que los Agentes Fintech pueden entrar a operar
en una variedad de segmentos financieros y de manera individual o conjunta con las
entidades financieras, lo cual denota su interconexión y dinamismo respecto del sistema
financiero. De hecho, (Flórez Villegas & Tovar Niño, 2014) sugieren que las tendencias
del SFD se ha ido alejando del Modelo Bancario tradicional, y en la actualidad está
comenzando a protagonizar un rol más central e independiente mediante el desarrollo
del Modelo Liderado por Entidades no Bancarias.
crédito, además de limitar, valorar, aunar e intercambiar los riesgos resultantes de esas
actividades.
Por su parte, el Fintech también aporta propuestas de valor al mercado no muy diferentes
a las que el sistema financiero tradicional ofrece. Según el (Financial Stability Board
(FSB), 2017 A, p. 3), las funciones económicas que realiza el sistema financiero también
son realizadas por los Agentes Fintech y pueden ser ejemplificados de la siguiente
manera:
(i) Los préstamos pueden ser otorgados por los bancos mediante la captación de
dineros del público y su posterior colocación directa al mercado u otorgados a
través de plataformas de crédito en las que los deudores pueden acceder a un
número plural de acreedores o inclusive, acceder a préstamos en cooperación
con bancos14.
(ii) Igualmente, el segmento de pagos puede ejecutarse en moneda física, dinero
electrónico o en plataformas de pago móviles y basadas en la web, sin que los
mismos sean operados a través de una red bancaria.
(iii) La asesoría en materia de inversión ha sido una actividad predominante
conducida por sociedades comisionistas de bolsa, hoy en día existen opciones
de asesoría mediante la aplicación de inteligencia artificial y machine learning15.
(iv) También, la compensación y liquidación de transacciones de valores y divisas
puede ejecutarse a través de Blockchain.
Es por esto que entidades como (Fundación de Estudios Financieros, 2017, p. 8) (Global
Partnership for Financial Inclusion (GPFI), 2014, p. 2) y el (European Banking Authority
(EBA), 2018, p. 12) afirman que, si bien la aparición del Fintech no es más que la última
oleada de innovación que afecta a la industria financiera, a diferencia de otras fases de
para la ejecución de sus actividades con el fin de capturarlas dentro del marco regulatorio
existente. Dicha decisión incluye a los Agentes Fintech como nuevos sujetos especiales
de supervisión, sujetos a autorización y otorgamiento de un permiso estatal previo de
operación y al cumplimiento de regulaciones referentes a medidas de capital, liquidez y
gestión de riesgos similares a las entidades financieras que serán determinadas según
el perfil de los solicitantes.
18 Véase para Europa, el derecho a conceder licencias restringidas en virtud del artículo 8 (4) de la Directiva
2011/61/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de 8 de junio de 2011, relativa a los gestores de fondos de
inversión alternativos y por la que se modifican las Directivas 2003/41/CE y 2009/65/CE y los Reglamentos (CE)
no 1060/2009 y (UE) no 1095/2010.
19 Véase para Estados Unidos, (Office of the Comptroller of the Currency (OCC), 2018 A) donde el 31 de julio
de 2018, la OCC aprobó y publicó el suplemento a su manual de licencias mediante el cual incluyó a las
compañías Fintech como nuevo sujeto especial de supervisión.
20 Ley bancaria alemana (Kreditwesengesetz).
21 Artículo 1b de la Ley Federal de Bancos.
22 Ley de Bancos No. 5411 de 19 de octubre de 2005.
23 El Gobierno chino introdujo en 2015 la denominada «Estrategia Internet+», con la que pretende promover un
uso incremental en las industrias convencionales tanto de Internet como de las tecnologías relacionadas. En
línea con estos objetivos, se incluyó la creación de licencias especiales para las Fintech. Véase Gorgón. S. (30
de octubre de 2018). El crecimiento de la industria Fintech en china: un caso singular, recuperado de
[Link]
24 Véase para México. Ley de Instituciones tecnológicas financieras, recuperado de [Link]
17
Fintech para fomentar la aplicación coherente de la ley y sus regulaciones en todo el país
y garantizar que los consumidores reciban un trato justo; (iii) proporcionar un camino para
que los Agentes Fintech se conviertan en bancos nacionales, lo cual puede fortalecer el
sistema bancario; y por último (iv) garantizar que estas compañías operen de manera
sólida y segura, así como alentarlas a explorar nuevas formas de promover la inclusión
financiera e innovar de manera responsable.
Dentro de los aspectos formales, las licencias especiales para los Agentes Fintech se
ocupan en determinar su nacimiento a la vida jurídica, su reconocimiento por parte del
Estado y la habilitación para desarrollar su actividad en el mercado financiero. Para
ilustrar este modelo, jurisdicciones como Estados Unidos y Alemania han dispuesto
requisitos, exigencias y autorizaciones que en palabras del (U.S. Department of the
Treasury, 2018, p. 81) y el (Office of the Comptroller of the Currency (OCC), 2018 B, p.
2) son elementos que aseguran la integridad del sistema financiero al capturar los riesgos
de su operación sin que constituyan un obstáculo para la innovación.
En el mismo sentido aboga (Zetzsche, Buckley, Arner, & Barberis, 2017, p. 47) al
establecer que las licencias no solo permitirán que los reguladores mantengan acceso a
altos niveles de información y que permanezcan conectados a un mercado innovador
que cambia rápidamente, permitiendo ajustar los enfoques de regulación y políticas en
función de su evolución, sino también facilitará que estos agentes operen en diversas
jurisdicciones, lo cual supone una ventaja competitiva para su operación y un beneficio
para la economía global.
De esta manera, los aspectos más relevantes de esta licencia se fundamentan en los
siguientes aspectos:
18
Sin embargo, aunque pueden existir razones a favor de esta medida regulatoria, no
pueden dejar de mencionarse algunas en contra. Argumentos sostenidos por
(International Organization of Securities Commissions (IOSCO), 2016, p. 26) y (Long,
Steiner, & Springer, 2018, p. 1) señalan que un nivel óptimo de especificidad regulatoria
no necesariamente trae consigo el fortalecimiento de la Industria Fintech. A juicio de
(Zetzsche, Buckley, Arner, & Barberis, 2017, p. 29) a medida que aumenta la cantidad y
la variedad de actores que solicitan las licencias, aumenta la presión sobre la capacidad
del regulador de evaluar y procesar estas solicitudes caso a caso, lo cual genera altos
costos y riesgos que podrían distorsionar la competencia y llevar a una producción de
servicios financieros deficientes. También, apuntan que las licencias deban ser una
19
Lo anterior muestra las dificultades de adoptar una normativa común sobre la materia,
ya que, si bien las propuestas regulatorias examinadas tienen el potencial de superar las
fallas del mercado, también pueden desembocar en resultados menos eficientes. Sin
embargo, le corresponde al regulador identificar el régimen más compatible con su
ordenamiento jurídico para dar cumplimiento a los objetivos legales y principios
regulatorios que debe salvaguardar.
Una revisión inicial del marco regulatorio indica que, mediante la promulgación de la Ley
1735 de 2014, que facilitó la creación de sociedades especializadas en depósitos y
pagos electrónicos (SEDPEs), se promovió un entorno más sólido de servicios
transaccionales como pagos, transferencias, giros y recaudos buscando llegar a sectores
no bancarizados. Igualmente, la emisión del Decreto 661 de 2018, estimuló el uso de
herramientas tecnológicas en el mercado de valores para el suministro de adecuadas
recomendaciones profesionales y/o asesorías en esta materia.
Además, a través de la reciente publicación de Ley 1955 de 2019 que contiene el Plan
Nacional de Desarrollo para 2018 - 2022, el Gobierno anunció mejoras clave en el marco
legal vigente con el fin de fomentar la implementación de nuevas economías e
21
Así pues, una revisión inicial de la situación parecería indicar que Colombia
paulatinamente ha venido logrando avances importantes en temas de regulación
Fintech. No obstante, el desarrollo actual de los Agentes Fintech y la incorporación de
nuevas tecnologías se enfrenta a la ausencia de un marco regulatorio compresible que
aborde de forma específica la interacción de estos agentes con el sistema financiero. En
el mismo sentido aboga (Asobancaria, 2016, p. 5) al señalar que los Agentes Fintech se
enfrentan a vacíos normativos que pueden convertirse en una barrera eminente para la
implementación de estas nuevas soluciones tecnológicas y solo en la medida en que
25 Superintendencia Financiera de Colombia. Circular básica Jurídica. Circular Externa 024 de 2014, Parte I,
Título I, Capítulo VI.
26 Superintendencia Financiera de Colombia. Circular básica Jurídica. Circular Externa 024 de 2014, Parte I,
28 Se presenta una actividad financiera cuando una entidad ofrece al público la prestación de servicios
financieros sin contar con autorización estatal.
23
Es por ello que, (Acosta Chacón, Bernate Ochoa, Blanco Serrano, Calderón Villegas, &
Canosa Suárez, 2006, p. 76) señalan que el Gobierno nacional, en nombre del Estado
y conforme a la ley, autoriza a instituciones profesionales para que se encarguen de
realizar actividades financieras, consistentes en la captación de recursos del público o
provenientes del ahorro de terceros, de manera masiva, habitual y con carácter
profesional, mediante operaciones pasivas de crédito, con el objeto de colocarlos
mediante operaciones activas de crédito a través de las cuales se realiza su manejo,
aprovechamiento e inversión.
De lo anterior se sigue que, por tratarse de una actividad que se relaciona con el ahorro
privado y en la que debe garantizarse la confianza en el sistema financiero, bursátil y
asegurador, la actividad financiera debe ser ejercida únicamente por entidades
financieras especializadas en nichos específicos de mercado, que cuenten con la
habilitación del estado para desarrollarlas. Las personas que incumplan tal mandato
podrán ser intervenidas conforme a la regulación prevista en la ley.
Sobre este punto, vale la pena agregar que la actividad de captación masiva y habitual
de recursos del público comprende la captación de recursos del público (recepción de
dineros) y la colocación de los mismos a terceros (otorgamiento de terceros), actividad
que por su naturaleza requiere de autorización previa y vigilancia permanente por parte
del Estado, tal y como se mencionó anteriormente.
Así, según el artículo 1 del Decreto 1981 de 1988, una persona natural o jurídica “capta
recursos del público de manera masiva y habitual” en cualquiera de los siguientes
eventos:
25
(i) Cuando su “pasivo con el público”29 esté compuesto por (a) obligaciones con más
de 20 personas; o (b) por más de 50 obligaciones, independientemente de que
dichas obligaciones hayan sido contraídas directamente o a través de un tercero
(“Premisa No. 1”); o
(ii) Cuando dicha persona haya (a) suscrito más de 20 contratos de mandato con
terceros, de manera conjunta o separada, por un periodo de tres meses
consecutivos con el objeto de administrar los dineros de dichos terceros bajo la
modalidad de libre administración o para invertirlos en títulos o valores según las
instrucciones de los mismos; o (b) haya vendido títulos de crédito o de inversión
con la obligación para el comprador de transferirle la propiedad de títulos de la
misma especie, a la vista o en un plazo convenido, y contra reembolso de un
precio (“Premisa No. 2”).
En conclusión y según los términos, una persona natural o jurídica capta recursos del
público de manera ilegal cuando (i) capta masivamente ya que está inmerso en los
supuestos de la Premisa No. 1 o la Premisa No. 2; (ii) se cumplen las condiciones de
29Por pasivo para con el público se entiende el monto de las obligaciones contraídas por haber recibido dinero
a título de mutuo o a cualquiera otro en que no se prevea como contraprestación el suministro de bienes o
servicios.
26
patrimonio líquido o difusión masiva; y (iii) no cuenta con la autorización previa del
Estado.
En cualquier caso, cabe resaltar que la SFC ha señalado que una entidad no autorizada
puede efectuar operaciones de crédito sin el permiso de esta autoridad, siempre y
cuando lo hagan disponiendo de recursos propios y no de recursos captados del público,
o en su defecto, cuando se ejerza la actividad sin exceder los supuestos de la Premisa
No. 1 o la Premisa No. 2 y las Condiciones Objetivas antes descritas30.
Así las cosas, las personas naturales o jurídicas que “capten recursos del público de
manera masiva y habitual” según los términos descritos, podrán ser investigadas e
intervenidas por las autoridades administrativas y judiciales, y estarán expuestas a las
sanciones administrativas y/o penales descritas a continuación:
Lo anterior, dado que los actos y operaciones de las entidades vigiladas por la SFC solo
pueden realizar aquellas operaciones que expresamente les han sido autorizadas o
permitidas por el legislador, por lo que no es dable abstraer una definición de
“servicio financiero” a través de esta lectura.
Es por ello que, atendiendo al criterio de interpretación sistemática de las normas legales
y constitucionales aplicables a la materia, es posible distinguir dos normas que permiten
aproximarse a la noción de servicio financiero. La primera referencia normativa es el
literal e), artículo 2 de la Ley 1328 del 2009 (Estatuto del Consumidor Financiero), la cual
ampliamente define productos y servicios financieros así:
“Se entiende por productos las operaciones legalmente autorizadas que se
instrumentan en un contrato celebrado con el cliente o que tienen origen en la ley.
Se entiende por servicios aquellas actividades conexas al desarrollo de las
correspondientes operaciones y que se suministran a los consumidores
financieros”.
29
33 El Anexo sobre Servicios Financieros de la Ley 170 de 1994 establece que por proveedor de servicios
financieros se entiende toda persona física o jurídica de un Estado miembro que desee suministrar o que
suministre servicios financieros, pero la expresión “proveedor de servicios financieros” no comprende las
entidades públicas.
30
Así, a la luz de esta interpretación es posible identificar que varios de los servicios
financieros antes enunciados, en la actualidad, son ejecutados y ofrecidos por Agentes
Fintech, lo que permitiría inferir que sus actividades califican dentro de las enunciadas
por Ley 170 de 1994 como servicios financieros, y por lo mismo, bajo el artículo 335 de
la Constitución Política, podrían ser consideradas como una actividad de interés público
que sólo puede ser ejercida mediante autorización y supervisión del Estado, dado que
en la actualidad estas actividades son reservadas a las entidades financieras y no
existiría la posibilidad para que entidades no bancarias de realizar estas operaciones.
No obstante, olvidan los críticos que si bien existen Agentes Fintech que operan
mediante el Modelo Bancario y el Modelo Liderado por Bancos, a través de los cuales
eliminan el riesgo de intermediación teniendo en cuenta que su actividad se encuentra
regulada indirectamente a través de los lineamientos establecidos por la SFC a las
vigiladas con las que contratan, se evidencia una dificultad sobre aquellas que operan a
través del Modelo Liderado por Entidades no Bancarias, quienes al tenor de la citada ley
desarrollan actividades exclusivas de las entidades financieras.
34 Véase el comunicado del 17 de enero de 2017 de Lending Club por parte de Richard H. Neiman, recuperado
de [Link]
35 Skinner. C (1 de mayo de 2017). America’s troubled regulatory regime laid bare by the OCC, recuperado de
[Link]
36 Ibíd.
31
Las pasarelas de pago se entienden como sistemas de pago electrónico que permiten la
realización de pagos y transferencias entre tiendas electrónicas y establecimientos de
crédito de forma rápida y segura. Así, las pasarelas de pago se encargan de cifrar la
información confidencial que se requiere para ejecutar transacciones bancarias por las
redes electrónicas.
En el modelo agregador, el dinero llega a las cuentas bancarias del proveedor de servicio
de pago en línea y este, posteriormente, transfiere los recursos a las cuentas bancarias
del establecimiento de comercio.
De esta forma, se encuentra que no hay normatividad que en este momento regule
directamente este tipo de actividades, y en esa medida, se deben analizar los servicios
de las pasarelas frente a las actividades que son exclusivas de las entidades vigiladas.
Preliminarmente, podría advertirse un riesgo de captación en el modelo agregador pues
el administrador del sistema recauda los recursos del público y posteriormente, hace la
transferencia a los establecimientos de comercio correspondientes, distinto de lo que
sucede en el modelo Gateway, donde el dinero llega directamente a las cuentas del
establecimiento del comercio.
37
De acuerdo con el artículo [Link].1 del Decreto 2555 de 2010, las tarjetas de débito y de crédito se entienden como
instrumentos de pago que actúan como “documentos o datos físicos” que permiten a una persona extinguir una
obligación dineraria o transferir fondos a través de un sistema de pago.
33
Paso No. 3: Al final del día (T+0) o al comienzo del día siguiente (T+1), la Pasarela
de Pagos compensa y liquida las obligaciones del Comercio que surgen de las
instrucciones de pago de sus Clientes y la tarifa de contraprestación por sus
servicios.
Revisado el modelo de operación del modelo agregador, conviene precisar que, estas
pasarelas ofrecen un sistema de gestión de pagos electrónicos que permite a los
34
Ello cobra aún más relevancia cuando se analizan las cifras estimadas por la (Cámara
Colombiana de Comercio Electrónico, 2018) donde figura que del total de transacciones
digitales realizadas en el año 2017, $7.1 billones de pesos colombianos corresponden al
comercio electrónico y $17.3 billones de pesos colombianos son por operaciones de
recaudo, una cifra cercana al 1.5% del PIB nacional. Así mismo, al cierre de 2018 este
tipo de plataformas llegaron a ser 97 en el país, lo cual representó un crecimiento del
53.9% desde la cifra anterior que manejaba la entidad de cerca de 63 pasarelas de pago
que ha permitido aumentar los niveles de transaccionalidad del país38.
Sobre este modelo en particular, la SFC señaló que debido al auge de la sistematización
se han desarrollado programas tecnológicos tendientes a cubrir las nuevas necesidades
de pago de bienes y servicios, de tal manera que el dinero efectivo ha venido siendo
reemplazado por otros mecanismos como el dinero plástico, que incluyen las tarjetas
crédito y débito, o el dinero electrónico que comprende las tarjetas inteligentes, dentro de
las cuales se encuentran las tarjetas prepagadas o los monederos electrónicos39.
38 Venegas Loaiza, A. (16 de febrero del 2019). El número de pasarelas de pago en línea en Colombia ha
crecido 53,9%. La República, recuperado de [Link]
39 SFC. Concepto 2005061072-1 (14 de febrero de 2006).
36
(i) Las tarjetas o monederos electrónicos solo pueden ser emitidas con la finalidad
de adquirir o comprar bienes o servicios, que es el único propósito con el que ellas
cuentan41. La emisión de las tarjetas prepago debe siempre comportar la
adquisición real bienes o servicios, de lo contrario, quien las emite podría estar
incurso en captación de dinero del público.
(ii) La persona que emite las tarjetas o monederos electrónicos debe ser la misma
que ofrece el bien o servicio respectivo por el recibo de estos recursos42.
(iii) El recaudo de los recursos debe corresponder a la persona natural o jurídica que
comercializa los distintos bienes o servicios y no por un tercero ya que este último
evento implicaría la administración de recursos de terceros de manera masiva,
actividad que sólo puede ser desarrollada por entidades vigiladas por la SFC y
que expresamente estén autorizadas para tales efectos por las normas que
regulan sus actividades43.
40 Ibid.
41 SFC. Concepto 2012021788-002 (27 de marzo de 2012).
42 Ibid.
43 SFC. Concepto 2008081133 (9 de febrero del 2009).
37
(iv) Los monederos electrónicos y/o las tarjetas prepago se utilizan para pagos de
bajo valor, por lo que el cliente puede tener un instrumento de pago que le permita
realizar compras diarias de forma rápida y sencilla sin llevar efectivo.44
(v) Los derechos que incorpore la tarjeta prepago o monedero electrónico, no pueden
contemplar por ningún efecto la restitución de dinero en forma total o parcial45.
Por tanto, las “tarjetas de valor acumulado” o tarjetas que comporten al mismo
tiempo el carácter de tarjetas débito o prepago no son legalmente viables.
(vi) Cualquier instrumento (llámese tarjeta prepago, tarjeta inteligente o teléfono
celular) que suponga mantener en depósito dineros y sirva como mecanismo para
la movilización de los mismos solo puede ser prestado por una institución vigilada.
(vii) Los monederos electrónicos no requieren para su utilización estar en un sistema
en línea con el emisor; basta que el establecimiento de comercio posea una
terminal en la cual se descarga el valor de la compra46.
Ahora bien, un punto esencial para el análisis que nos ocupa es que las Fintech, incluso
emprendimientos diferentes al sector financiero, utilizan aplicaciones móviles, páginas
web y plataformas digitales a través de las cuales actúan como intermediarios o
facilitadores en las operaciones comerciales, acercando a quienes demandan y ofrecen
un determinado producto o servicio, sin mandato de ninguna de ellas, a cambio una tarifa
por su gestión.
44 SFC. Concepto 98014397-2 (17 de abril de 1998) y Concepto 2007054433-003 (23 de noviembre de 2007).
45 Ibid.
46 Ibid.
38
tienen un monto máximo y no se utilizan para pagos de bajo valor; y por último, (iv)
implican la posibilidad de entrega o devolución de los saldos, esto es del dinero que
entregan los adquirientes al momento de adquirir la tarjeta respectiva y no sea utilizado,
sea devuelto y retirado en efectivo o consignado en una cuenta bancaria47.
Una revisión preliminar del modelo parecería indicar que la emisión de las mencionadas
tarjetas prepago por parte de los emprendimientos Fintech podría configurar
eventualmente una actividad de capitación masiva y habitual de recursos del público al
ejecutar la Premisa No. 1. Su ejercicio constituye un pasivo con el público por la
configuración de contratos de depósito de ahorro, donde se mantienen los dineros
entregados de manera anticipada y surge la obligación del depositario de conservarlo,
restituirlo y de disponer de estos bajo las instrucciones de pago realizadas por los
depositantes, las cuales ejecuta a través del suministro de una tarjeta debito (no prepago)
para su disposición y movilización, actividad que solo puede ser desarrollada por una
institución financiera.
En contraste con lo anterior, los defensores de este modelo consideran que los fondos
recibidos por el pago de bienes y servicios del cliente no se reciben o administran por
una entidad no financiera, por el contrario, los recursos son custodiados y administrados
en cuentas bancarias, respaldadas por entidades financieras, mitigando así cualquier
riesgo de captación e intermediación.
47Véase los términos y condiciones de Allied Wallet , recuperado de [Link] los términos y
condiciones de E-toro, recuperado de [Link] también los términos y condiciones de Samsung
Pay, recuperado de [Link] y Amazon Pay, recuperado de [Link]
39
Atendiendo a estos argumentos, puede argumentarse que aun con la vinculación de una
entidad financiera en el modelo de negocio de estos emprendimientos, tal y como
también ocurre en las pasarelas de pago, contablemente los recursos son registrados en
las cuentas patrimoniales de las Fintech al momento en el que el dinero es depositado
por los “tarjetahabientes”, cuando en realidad los fondos son propiedad de los terceros
prestadores del bien o servicio. Una situación similar ocurre con la disposición de los
recursos, pues únicamente es a través de la orden que efectúe su titular (Fintech) a la
entidad financiera los mismos podrán movilizarse.
Las criptomonedas o monedas virtuales (“MV”) se han convertido en una forma de pago
y financiamiento internacionalmente reconocida que tienen mayor capacidad, mejor
seguridad, liquidación y compensación que las estructuras financieras tradicionales con
el potencial de mejorar los pagos y las transferencias internacionales. (Kuo Chuen, Guo,
& Wang, 2019, p. 5)
Conceptualmente, Financial Action Task Force las define como unidades digitales
susceptibles de ser usadas como medio de pago en el intercambio de bienes y servicios,
como depósito de valor y como unidad de cuenta. Usualmente están denominadas en
su propia unidad de cuenta y son guardadas, negociadas y transferidas
electrónicamente. (Financial Action Task Force (FATF), 2015, p. 38)
Hoy por hoy, estos activos son reconocidos por tener la capacidad de satisfacer las
funciones de medio de pago, depósito de valor y fungir como unidad de cuenta. En
Colombia no ha sido prohibido el uso, compra y venta pero el Banco de la República ha
enfatizado que las MV no son reconocidas como moneda por el legislador ni por la
autoridad monetaria y carecen de poder liberatorio para la extinción de obligaciones48.
Es por ello que, el interés por este instrumento no ha parado de aumentar y lo demuestra
el hecho que las Fintech lo utilizan como una oportunidad de negocio por su potencial
uso como medio alternativo de pago o como instrumento de inversión que, por su
configuración jurídica y régimen de trasmisión, representan un derecho de contenido
patrimonial susceptible del ejercicio de derechos reales, derechos patrimoniales y de
negocios jurídicos.
49 Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) (16 de febrero del 2019). Glossary of
statistical terms, recuperado de [Link]
50 El token constituye una unidad de cuenta o de valor reconocida por una comunidad de usuarios
51 El concepto de utility tokens utilizado por (Financial Markets Supervisory Authority (FINMA), 2018, p. 3) se
refiere a aquellos tokens que están destinados a proporcionar acceso digital a una aplicación o servicio.
41
y poder producir un incremento en el patrimonio, deben ser declarados e influyen en el impuesto a la renta.
Concepto 20436 (2 de agosto de 2017), recuperado de [Link]
42
Si bien las autoridades colombianas han aconsejado al público que esté al tanto de los
riesgos relacionados con estos activos digitales, ya que no están cubiertos por ningún
tipo de garantía o por el seguro de depósito, a partir de las consideraciones anteriores
resulta necesario que este modelo sea revisado y modernizado el alcance de los
conceptos jurídicos que hoy día aplican para las MV, pues basta revisar las cifras
presentadas a nivel mundial donde se atribuye que el 80% de las emisiones de MV son
estafas 56.
A manera de ilustración, (Gurrea-Martínez & Remolina, 2019, p. 23) plantean que para
proveer un ambiente regulatorio seguro para las MV se debe garantizar los derechos del
consumidor y la protección a los inversionistas como principios rectores del sistema
financiero, por ello sugieren que cualquier emisión de tokens, sin importar su naturaleza,
debe ser informada al regulador a través de un formulario electrónico en el cual se provea
un mínimo de información. De igual forma, aboga el regulador mexicano al establecer
que cualquier tipo de emisión de MV debe contar con autorización previa del estado57.
Así, considerando las reflexiones realizadas a lo largo del capítulo sobre la industria
Fintech en Colombia puede argumentarse que, los Agentes Fintech podrían estar
desarrollando de manera irregular actividades financieras sin contar con autorización
56 Alexandre. A (julio 13 de 2018). New Study Says 80 Percent of ICOs Conducted in 2017 Were Scams,
recuperado de [Link]
57 Véase Ley para regular las Instituciones de Tecnología Financiera, recuperado de [Link]
43
Esta premisa apoyaría la tesis sostenida por (Financial Stability Board (FSB), 2017 A, p.
2) y el (Basel Committee on Banking Supervision (BCBS), 2018, p. 5) al estimar
conveniente contar con un marco legal que otorgue suficiente flexibilidad a los
reguladores para adecuar y generar normativas acordes a los nuevos desarrollos,
tecnologías y procesos que se puedan implementar en las diversas industrias reguladas,
sin dejar de lado otras consideraciones de índole prudencial58, toda vez que las licencias
que contempla el marco jurídico vigente no se muestran como una alternativa para los
Agentes Fintech.
Por lo anterior, cabe cuestionarse qué tipo de regulación sería necesaria para el efecto,
pues es necesario que la misma cobije una autorización a entidades no bancarias para
prestar servicios financieros y además establezca bajo qué circunstancias estas
entidades podrían desarrollarlo.
Dado el importante papel que han cumplido la Industria Fintech en la economía y el papel
que están llamada a ejercer en el futuro, Colombia no descarta que en el futuro pueda
existir un marco regulatorio comprensivo para los Agentes Fintech y para las entidades
financieras que ofrezcan servicios bancarios utilizando innovaciones tecnológicas.
Ello, entre otras razones, porque el Gobierno de turno a través de la Ley 1955 de 2019 ,
por la cual se expide del Plan Nacional de Desarrollo (“PND”) vigente para el periodo
2018 a 2022, afirmó que uno de los objetivos primordiales es profundizar la actividad
financiera aprovechando en mayor escala las eficiencias de las nuevas tecnologías e
innovaciones para modernizar los productos y canales financieros para una mayor
inclusión.
“Desde 2015 el 100% de los municipios del país tienen presencia del sistema
financiero, en buena parte gracias al modelo de corresponsales. Por su parte, la
población adulta con acceso a un producto financiero creció del 73,9% al 80,1%
entre en 2014 y 2017, y la que tiene un producto activo pasó del 61,8% al 68,6%
en el mismo periodo. Igualmente, ha aumentado el uso de productos de ahorro
de bajo monto con apertura simplificada y digital, como las cuentas de ahorro y
los depósitos electrónicos, que tienen un control proporcional de lavado de activos
y de manejo de riesgos. Entre 2014 y 2017 el número de colombianos con estos
productos aumentó en 300.000 y 2.000.000, respectivamente, lo que ha permitido
digitalizar la dispersión de subsidios y avanzar en la inclusión.” (Bases del Plan
Nacional de Desarrollo, 2018, p. 1305)
En este contexto, el Gobierno colombiano reconoció que el creciente ritmo del uso de la
tecnología ha promovido el surgimiento de nuevos operadores e infraestructuras que, sin
encajar en ninguna de las licencias financieras tradicionales, generan servicios
financieros similares a los que ofrecen los jugadores incumbentes y por ello, propone la
creación de una regulación que tenga un enfoque basado en la naturaleza de las
actividades y no en el tipo de entidad que las realiza. (Bases del Plan Nacional de
Desarrollo, 2018, p. 1310)
45
59Gómez Rodríguez, L. (abril 8 del2019). Preparan una licencia condicionada y por etapas para las ‘Fintech’.
Portafolio, recuperado de [Link]
46
Para este propósito, la SFC anunció a través de medios de prensa que esta licencia
estará condicionada al cumplimiento de dos etapas previas, la primera consiste en la
aplicación a la oficina o “Hub” de innovación del Programa Innovasfc donde se presenta
el modelo de negocio y el interesado recibirá una revisión y diseño metodológico o
normativo del proyecto, así como un análisis de factibilidad por parte del supervisor60.
Identificada su viabilidad, se avanzará a la segunda etapa que comprende ingresar a la
“Arenera”, un espacio controlado y supervisado donde se podrá poner a prueba la
sostenibilidad del negocio61. Demostrada su funcionalidad, la SFC otorgará una licencia
temporal que tiene la virtualidad de concederle el permiso de funcionamiento para poder
desarrollar regularmente su objeto social, conservando la facultad de revocar o
suspender en cualquier tiempo la autorización otorgada cuando no esté dando
cumplimiento a las normas aplicables 62.
Esta iniciativa legislativa ha tenido opiniones encontradas, hay una corriente que,
precisamente para escapar del riguroso marco regulatorio que sería las licencias
especiales para los Agentes Fintech, aboga por que el régimen actual es suficiente. Los
proveedores de servicios de pagos digitales consideraron que dichas actividades se
encuentran cubiertas con la creación de las SEDPEs y, aun cuando el modelo de negocio
implique el desarrollo de servicios financieros o actividades de captación, mecanismos
como alianzas comerciales o joint ventures con entidades vigiladas permitiría su
participación sin riesgos legales.
Aunque esta apreciación no es del todo errada, lo cierto es que la realidad desmiente tal
afirmación. Según las cifras publicadas por (Finnovista, 2019), el ecosistema Fintech en
Colombia alcanza a registrar 180 Fintech, las cuales se agrupan en siete segmentos
principales, así:
En contraste con los reportes de la SFC, solo 3 SEDPES han sido constituidas desde su
habilitación en 201463 y solo 5 plataformas de Crowfunding operan en el país en los
términos del Decreto 1357 del 201864, lo cual permite cuestionar el interés de los Actores
Fintech de operar como entidades vigiladas y cumplir de lleno con los requisitos exigidos
por el estatuto financiero.
Así mismo, pese la reciente autorización del Decreto 2443 en 2018, algunos Agentes
Fintech quieren operar sin la intermediación de un banco, entre muchas cosas por los
costos financieros y legales que representa dentro de su modelo de negocio que
repercuten negativamente en su crecimiento.
En este sentido, con la sanción del PND se cumplirá con el objetivo de impulsar la
Industria Fintech en Colombia para promover una mayor competencia en condiciones de
igualdad. Sin embargo, tal decisión se muestra insuficiente para favorecer su plena
integración, principalmente porque la mayoría de las brechas parecen estar
concentradas en la prevención y control de los riesgos específicos del negocio, como lo
son el riesgo de captación y el ejercicio irregular de la actividad financiera, tal y como
quedó expuesto en el capítulo anterior, situación que no queda resuelta de una manera
definida y cuya existencia reclamaba una respuesta normativa.
Esta medida no solo permitiría dilucidar cuáles productos o servicios que proveen los
Agentes Fintech verdaderamente constituyen una actividad captación de recursos o el
ejercicio irregular de la actividad financiera, sino que además favorecería para identificar
propiamente los nichos que deben ser regulados y aquellos excluidos se regulen
mediante instrucciones particulares por otras autoridades, como lo sería por ejemplo la
Supersociedades. A ello se agrega que se reducirían los costos asociados a la
concentración de funciones que tendría la SFC, en la medida que se segregaría la
supervisión y control interno de la Industria Fintech.
Bajo el contexto anterior, el contenido que la definición de captación debería (i) establecer
expresamente las asociaciones y sociedades, así como el grupo de personas naturales
que están autorizadas a captar. En su defecto, determinar que solo existiría captación en
la medida que haya colocación de los recursos; (ii) extender a cualquier instrumento
representativo de dinero, incluyendo recepción de especies monetarias, cheques,
depósitos, anticipos, mutuos, colocación de bonos, títulos u otras obligaciones la
49
Ahora bien, en lo que respecta a la implementación de licencias para los Agentes Fintech
esta debería ser aplicable únicamente para aquellas entidades que provean servicios
relativos a segmentos propios de entidades vigiladas y que deseen distribuirlo a través
de un Modelo Liderado por Entidades no Bancarias. En este caso, los emprendimientos
deberán estar sujetos a la vigilancia y control de la SFC con el fin de promover, organizar
y desarrollar el mercado Fintech en Colombia y la protección de los inversionistas,
ahorradores y asegurados, así como ser equiparadas a los mismos estándares de
idoneidad que las entidades financieras, incluyendo aspectos como (i) régimen de
autorización; (ii) capital mínimo para la constitución, (iii) reglas para la administración de
riesgo y requerimientos prudenciales, y (iv) las obligaciones especiales que deben
cumplir en el desarrollo de su actividad.
IV. CONCLUSIONES
De las reflexiones realizadas a lo largo del documento podemos concluir que a diferencia
de otras fases de innovación que el sector financiero ha experimentado en el pasado, el
Fintech tiene la capacidad de reducir las barreras de entrada al mercado de servicios
financieros al desarrollar múltiples modelos de financiación con la capacidad de aportar
desde una perspectiva diferente las necesidades del mercado.
El estudio de varios aspectos aquí señalados permiten una visión general sobre los
Segmentos del Fintech, a partir de la cual se puede identificar que estos agentes de
innovación se dedican a la prestación de servicios financieros (préstamos, administración
de activos y pagos), alejándose del Modelo Bancario tradicional y comenzando a
protagonizar un rol más central e independiente mediante el desarrollo del Modelo
Liderado por Entidades no Bancarias, que actualmente se ejerce por fuera de cualquier
autorización y supervisión.
Así, la modificación del Decreto 1981 de 1988 constituye un parámetro esencial para la
regulación para esta industria al permitir su delimitación de los Segmentos Fintech que
verdaderamente deben ser sujetos de la normativa que propone el Gobierno Nacional,
recordemos que la solución no está en transformar a estos agentes en entidades
vigiladas ni promover el Modelo Bancario sino asegurar reglas homogéneas para la
misma actividad o servicio, con independencia de la entidad que lo desarrolle.
actividades que pudieran encajar en las definiciones tradicionales de captación, pero que
posiblemente no se realizarían si tuvieran que constituirse como entidades vigiladas. En
segundo lugar, se lograría una vigilancia homogénea y eficaz de las diferentes entidades
que comprenden el sistema financiero (incluyendo los Agentes Fintech con licencia
financiera), lo que permitirá garantizar que los mercados sean justos, eficientes y
transparentes. Finalmente, se pueden obtener lineamientos enfocados para evitar
prácticas excesivamente riesgosas, procurando así tanto la protección de los
depositantes e inversionistas como la reducción del riesgo sistémico y evitando una
restricción indebida de la innovación financiera.
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