Hombre Lobo
Hombre Lobo
(...) incorpora tambi�n escarcha recogida bajo la luna que ilumina toda la noche y
las funestas alas de un vampiro con su propia carne y las entra�as de un mudable
lobo, que acostumbra a cambiar su rostro de fiera en hombre; (...)
Ovidio. Metamorfosis[1]?
Petronio refiere la transformaci�n de un soldado en un lobo al pasar por unas
tumbas cuando la luna resplandec�a como si fuera mediod�a; durante un sangriento
ataque a ovejas, es herido por una lanza, siendo que al retornar a su condici�n
humana un m�dico le curaba el cuello.[2]?
(...) y es, que en el reino de Galicia se hall� un hombre, el cual andaba por los
montes escondido y de all� se sal�a a los caminos cubierto de un pellejo de lobo, y
si hallaba algunos mozos peque�os desmandados, matavalos, y hartabase de comer en
ellos, y era tanto el da�o que hac�a que los de la tierra procuraron quitar aquella
bestia del mundo y prendieronle, y viendo que era hombre, le pusieron en una c�rcel
(...)
Antonio de Torquemada. Jard�n de flores curiosas, 1575[4]?
V�ase tambi�n: ni�o lobo
Etimolog�a
La palabra lic�ntropo tiene su ra�z en el griego lycanthropos y este a su vez en
las palabras griegas: ?????, l�kos ['lobo'] ; ?????p??, �nthropos ['hombre'].
Caracter�sticas
En algunos pa�ses y culturas otros animales desempe�an el papel del hombre lobo.
As�, en �frica a�n se cree en hombres hiena u hombres leopardo; en India se pensaba
que los tigres enemigos de los hombres eran capaces de convertirse en humanos para
atraer a estos. Abundan hasta hoy en Latinoam�rica las leyendas de los �hombres-
tigres�, asociados con yaguaret�s, jaguares, otorongos o pumas ya que �stas son las
fieras m�s temidas en ese continente. Los dos mitos m�s importantes son: el runa
uturuncu, �indio-tigre� u �hombre-puma� en el quichua del noroeste argentino;[5]?
[6]? b) el Yaguaret�-Ab� o �tigre-capiango� de las leyendas guaran�ticas del
Paraguay.[7]?[8]? Estas leyendas aparecen tambi�n en la obra p�stuma del poeta
Leopoldo Lugones.[9]? Sin embargo, desde cierto punto de vista no ser�a apropiado
llamar a todos los seres citados anteriormente lic�ntropos ya que, como se puede
ver en su etimolog�a, la palabra lic�ntropo designa a un hombre lobo.
El mito de los hombres lobo parece (o es) originario de Europa, y estaba muy
vinculado con otras supersticiones y la magia negra. El mito es esencialmente
masculino y, entre las causas de que un ser humano se convirtiera en hombre lobo,
las m�s frecuentes eran las siguientes:
Ingerir ciertas plantas vinculadas tradicionalmente con los lobos y la magia negra.
Beber en el mismo lugar donde lo hubiera hecho un lobo.
Cubrirse con la piel de un lobo.
Dormir desnudo a la luz de la luna llena.
Usar una prenda hecha de piel de lobo.
Adquirir la capacidad de transformarse en lobo mediante magia y sortilegios.
Ser el s�ptimo hijo var�n de una familia y no ser bautizado (ver Luis�n).
Ser mordido por otro hombre lobo.
Nacer despu�s de morochos (mellizos) o gemelos siendo hijo var�n.
En todos los casos la explicaci�n tradicional del mito parece solapar la violaci�n
de alguna norma natural o social. Puede, como el m�s moderno y literario mito de el
hombre y la bestia, resumir las tendencias conscientes y sociales del hombre y sus
tendencias pulsionales inconscientes, incluso, m�s que pulsionales, instintivas
previas a la socializaci�n del sujeto.
No es sino durante la noche de luna llena cuando se transforma, pues la luz de este
sat�lite es la que controla sus transformaciones. Aunque var�a seg�n las versiones,
el aspecto de un hombre lobo transformado puede ir desde un lobo aut�ntico aunque
m�s grande de lo normal, hasta un humanoide peludo y con colmillos que va en busca
de carne humana.
�Los hombres-lobo, son ciertos hechiceros, que al untar sus cuerpos con un ung�ento
que ellos elaboran con el instinto del diablo, y lo ponen en cierta faja encantada,
no s�lo a la vista de otros lucen como lobos, sino que su propio pensamiento tiene
la forma y naturaleza de lobos, tan pronto como estos visten la faja mencionada. Y
disponen de s� mismos como lobos, al mordisquear y matar, en especial a criaturas
humanas�
Richard Verstegan Restitution of Decayed Intelligence, 1628
Tales eran los puntos de vista acerca de la licantrop�a en Europa continental
cuando Verstegan escribi�: �Los ung�entos y las savias en cuesti�n pueden contener
agentes alucin�genos (en particular los derivados de la belladona)�.
Hay teor�as que dicen que a los lic�ntropos, cuando no est�n convertidos en lobos,
el pelo de lobo les crece hacia adentro, y cuando es lobo, le crece la piel hacia
afuera; as� que cuando se transformase le dar�a vuelta a su propia piel.[cita
requerida]
Tambi�n existen varios m�todos para eliminar la forma bestial. El m�s simple era el
acto de desencantar (funcionando en s� mismo o en una v�ctima), y otro era el
retiro del cintur�n o piel del animal. Otros m�todos de posibles curas son:
arrodillarse en un punto durante cien a�os, ser reprochado por ser un hombre lobo,
ser saludado con el signo de la cruz, ser llamado tres veces por el nombre
bautismal, ser golpeado tres veces en la nuca con un cuchillo, o al menos derramar
tres gotas de su sangre. Muchos cuentos folcl�ricos europeos incluyen lanzar un
objeto de hierro sobre o hacia el hombre lobo, para que este revele su forma
humana.
Historia
Seg�n Lica�n, los humanos son saludables pero saben MUY feo
Hombre lobo devorando un ni�o. Grabado de Lucas Cranach el Viejo. 1512.
Muchos pa�ses y culturas europeas tienen historias sobre hombres lobo, incluyendo
Espa�a, Grecia (lycanthropos), Bulgaria (varkolak, vulkodlak), Dinamarca (Varulv),
Finlandia (Ihmissusi), Holanda (Weerwolf), Hungr�a (Farkasember), Indonesia
(manusia ser�gala), Irlanda (Bleidd-ddyn), Islandia (var�lfur), Italia
(lic�ntropo), Serbia (vukodlak), Sicilia (Lupu mannaru), Rusia (volkodlak), Polonia
(wilkolak), Rumania (v�rcolac), Turqu�a (Kurt Adam), Inglaterra (werewolf),
Alemania (Werwolf), Suecia (Varulv), Francia (loup-garou), Galicia (lobishome, lobo
da xente), Portugal Brasil (Lobisomen) Brasil Paraguay Argentina y Uruguay
(Luis�n), Lituania (vilkolakis y vilkatlakis) y Estonia (libahunt). Paraguay
(Luis�) en guaran�
Seg�n la leyenda, el primer hombre lobo reconocido fue Lica�n, rey de Arcadia,
Grecia. En la mitolog�a griega, Lica�n era un rey sabio y culto y una persona muy
salvaje que hab�a sacado a su pueblo de las condiciones salvajes en que viv�an
originariamente. No obstante, parece que �l mismo continu� siendo un salvaje, pues
a pesar de todo sigui� sacrificando seres humanos, e incluso se dijo que asesinaba
a todo forastero que llegara a su reino pidiendo hospitalidad.
Al enterarse, el dios Zeus quiso comprobar los rumores y se disfraz� de vagabundo
para hacer una visita a Lica�n. Este inmediatamente pens� en matar a su visitante,
pero se enter� a tiempo de que se trataba de Zeus y lo invit� a participar en un
suntuoso banquete. Todo habr�a salido bien de no ser porque Lica�n no pudo resistir
la tentaci�n de jugar una horrible broma al rey del Olimpo; orden� que le sirvieran
la carne de un ni�o (presuntamente un hijo suyo).
La historia de Lica�n provee uno de los primeros ejemplos de la leyenda del hombre
lobo. De acuerdo a la historia de Lica�n, este se transformaba en un lobo como
resultado de comer carne humana; un testigo que estuvo presente en un sacrificio
peri�dico en el Monte Lica�n dijo sufrir un destino similar. Plinio el Viejo dijo,
citando a Euanthes (Historia Naturalis viii. 22/34. 81): que un hombre de la
familia de Anteo fue seleccionado por Lot y fue llevado a un lago en Arcadia, donde
coloc� su ropa en un �rbol y nad� a trav�s del lago. Esto dio como resultado su
transformaci�n en un lobo, y vag� en esta forma durante nueve a�os. Entonces, si
durante este tiempo �l no atacaba a ning�n ser humano, tendr�a la libertad de nadar
de regreso y volver a su forma original.
Probablemente las dos historias son id�nticas, aunque no se haya mencionado del
sacrificio de Lica�n por los descendientes de Anteo. Her�doto (iv. 105) menciona
que la tribu de los Neuri, un pueblo que �l ubica al noroeste de Escitia, se
transformaban anualmente durante algunos d�as. Virgilio tambi�n estuvo
familiarizado con la transformaci�n de seres humanos en lobos (v�ase Eglogas viii.
98). En la novela El Satiric�n, escrita por Cayo Petronio cerca del a�o 60, uno de
los personajes relata una historia sobre un hombre que se convierte en lobo.
A partir de ese momento las leyendas sobre hombres lobo parecen haberse
multiplicado; al llegar la Edad Media los cuentos de hombres que se transformaban
en lobo eran comunes y la gente ten�a tanta fe en ellos que ni siquiera se atrev�a
a salir de noche al bosque. Hay que recordar que en aquellos tiempos los lobos
aut�nticos eran comunes y no era raro que atacaran a las personas. M�s tarde los
lobos fueron cazados y exterminados en gran parte de su �rea de distribuci�n, pero
el temor a los hombres bestia sigui� igual de fuerte que antes.
Seg�n las creencias armenias, hay mujeres que a consecuencia de pecados mortales
est�n condenadas a pasar siete a�os bajo la forma de un lobo. Un esp�ritu llega a
tales mujeres y les da la piel de lobo. Este les ordena pon�rsela, y tan pronto
como lo hacen aparecen marcas de lobo en su mano derecha. Una vez que su naturaleza
es conquistada, se comen a sus propios hijos, uno por uno, despu�s devoran a los
hijos de sus parientes de acuerdo a la cercan�a geneal�gica, y finalmente atacan a
los ni�os ajenos a su familia. Pasan a vagar entonces solamente durante la noche, y
las cerraduras y puertas se abren en su aproximaci�n. Cuando est� cerca la ma�ana,
vuelven a su forma humana y se quitan la piel de lobo. En estos casos la
transformaci�n es involuntaria. Pero junto a esta creencia sobre metamorfosis
involuntaria, se encuentran las creencias de que los seres humanos pueden
transmutar en animales a voluntad y despu�s reasumir su forma original.
En particular, Francia parece haber sido infestada con hombres lobo durante el
siglo XVI, por lo que fueron numerosos los consecuentes juicios. En algunos casos,
por ejemplo, los de la familia de Gandillon en el Jura, el sastre de Chalons y de
Roulet, ocurridos en el a�o 1598, hab�a clara evidencia en contra del acusado de
asesinatos y canibalismo, pero ninguno asociado con lobos; en otros casos, como el
de Gilles Garnier en Dole, 1573, hubo clara evidencia de existencia de alg�n lobo,
pero ninguna en contra del acusado; en todos los casos, con muy pocas excepciones,
hab�a una predisposici�n del acusado en confesar e incluso en detallar las
circunstancias de la metamorfosis, la cual es una de los temas recurrentes de la
brujer�a medieval. Aun cuando esta fiebre licantr�pica (de ambos, acusadores y
sospechosos) lleg� a su cenit, se decidi� en el caso de Jean Grenier en 1603, en
Burdeos, que la licantrop�a no era m�s que una ilusi�n enfermiza. Desde entonces el
llamado loup-garou dej� de ser considerado como un her�tico peligroso, y regres� a
su posici�n precristiana como una simple amenaza �lobo-hombre�. Las mujeres-lobo
(lubins o lupins) fueron consideradas en Francia, no obstante, como hembras t�midas
e inofensivas, en contraste con los temidos loup-garou.
De acuerdo con los obispos Olaus Magnus y Majolus, en las provincias de Prusia,
Livonia y Lituania, los hombres lobo del siglo XVI eran m�s destructivos que los
�aut�nticos lobos�, y su heterodoxia surge de la aserci�n de los obispos cat�licos
de que ellos formaron una �escuela maldita� de aquellos �deseosos de las
innovaciones contrarias a la ley divina�.
Sin embargo, al principio del siglo XVII en Inglaterra, las personas acusadas de
brujer�a eran a�n perseguidas celosamente por Jaime I de Inglaterra. Para entonces
el lobo ya estaba extinto hac�a largo tiempo en la isla, por lo que este piadoso
monarca estaba libre (Demonologie, lib. iii.) de acusar a los werewolfes como
v�ctimas de una ilusi�n inducidas por una �superabundancia de melancol�a natural�.
Solamente las criaturas peque�as tales como el gato, las liebres y la comadreja
permanec�an como veh�culos para que el hechicero malo se transformase en ellos.
Los hombres lobo de dispensaci�n cristiana no eran todos considerados como herejes
o viciosamente dispuestos en contra de la humanidad. De acuerdo con Baronius, en el
a�o 617, se present� un grupo de lobos en un monasterio, y destrozaron a varios
frailes quienes manten�an opiniones sobre herej�a. Los lobos mandados por Dios
despedazaron a los ladrones sacr�legos del ej�rcito de Francesco Maria, duque de
Urbino, quien hab�a llegado para saquear el tesoro de la Santa Casa de Loreto. Un
lobo vigil� y defendi� a San Edmundo M�rtir, rey de Inglaterra ante las bestias
salvajes. San Odo, Abad de Cluny, asolado por una manada de zorros, fue liberado y
escoltado por un lobo (A. de Gubernatis, Zoological Mythology, 1872, vol. ii. p.
145). Gran parte de los hombres-lobo de los cuentos medievales eran personas
inocentes y temerosas de Dios, que sufr�an a trav�s de embrujos de otros, o
simplemente estaban destinados a un destino infeliz, y quienes en forma de lobo se
comportaban de una manera admirable, honrando y protegiendo a sus benefactores. El
Bisclaveret en el poema William y el Hombre-lobo de Mar�a de Francia (c. 1200), el
h�roe pertenec�a a esta clase y los numerosos pr�ncipes y princesas, damas y
caballeros, quienes aparecieron temporalmente en forma de bestias en los cuentos de
hadas alemanes (o M�rchen). V�ase Blanca Nieves y Rosa Roja, donde el oso feroz es
realmente un pr�ncipe encantado.
Como la mayor�a de los intentos de usar la ciencia moderna para explicar creencias
religiosas y folclore, esta teor�a es controvertida e insatisfactoria. Por ejemplo,
no explica por qu� los brotes de histeria sobre brujer�a y las leyendas de
transformaciones en animales existen en todo el mundo, incluyendo lugares donde no
hay cornezuelo del centeno. La histeria y la superstici�n han existido por todo el
mundo durante toda la historia registrada, y, generalmente hablando, el
envenenamiento por consumo de hongos no es la raz�n de todos estos acontecimientos.
Otros creen que las leyendas del hombre lobo nacieron como parte del chamanismo y
sus t�tems, animales sagrados que supuestamente protegen a la tribu en las culturas
primitivas con sus creencias basadas en la naturaleza. El t�rmino �teriantrop�a� ha
sido adoptado para describir un concepto espiritual en el que el individuo cree
tener el esp�ritu o alma, en su totalidad o en parte, de un animal no-humano.
Una idea explorada en el Libro de los hombres lobo de Sabine Baring-Gould es que
las leyendas de los hombres lobo se pueden haber usado tambi�n para explicar los
asesinatos en serie. Tal vez el ejemplo m�s famoso sea el de Peter Stumpp
(ejecutado en 1599), un campesino alem�n acusado de asesinato en serie y
canibalismo, tambi�n conocido como el hombre lobo de Bedburg.
Desde finales del siglo XX, la descripci�n de los hombres lobo ha tomado un giro
m�s comprensivo en algunos c�rculos. Con la llegada del medioambientalismo y otros
ideales de retorno a la naturaleza, el hombre lobo se ve como la representaci�n de
la humanidad aliada con la naturaleza. Un ejemplo t�pico de esta perspectiva se
puede considerar en el juego de rol Werewolf: The Apocalypse, en el cual los
jugadores toman el papel de un hombre lobo que trabaja en nombre de Gaia, en contra
del esp�ritu destructivo sobrenatural llamado Wyrm, que representa las fuerzas
destructivas de industrializaci�n y contaminaci�n.
El autor Whitley Strieber explor� previamente estos temas en sus novelas The Wild
(en las cuales se retrata al hombre lobo como medio con el que se trae de vuelta a
la naturaleza la inteligencia y esp�ritu humano) y The Wolfen (en el que los
hombres lobo se retratan como depredadores de la humanidad, actuando como control
�natural� en su poblaci�n ahora que han sobrepasado los l�mites tradicionales de la
naturaleza).
La novela Howling Mad, de Peter David, toma el argumento inusual de ofrecer un lobo
que ha sido mordido por un hombre lobo, y como resultado se convierte en un �lobo-
hombre�. El lobo-hombre provee al lector con una perspectiva �nica sobre la
civilizaci�n humana. Con el mismo argumento existe un relato de Boris Vian, en el
que Denis, un lobo que habita en el Bois des Fausses-Reposes, es mordido por un
hombre lobo, y cada plenilunio, convertido en hombre, vive como tal las noches de
Par�s. En la d�cada de 1980 este relato fue llevado a canci�n por el grupo musical
espa�ol La Uni�n con el tema �Lobo-hombre en Par�s�. Tambi�n se utiliza esta idea
en el libro infantil La leyenda de Tsobu, de Juan Jos� Plans, publicada en
Alfaguay, donde un hombre es convertido en hombre lobo y, posteriormente, muerde a
un lobo, con lo que este �ltimo se dedica a controlar las acciones del primero
mientras est� transformado.
El talism�n, novela de Stephen King y Peter Straub, retrata a los hombres lobo como
protectores del Mundo de los Territorios. Un hombre lobo en particular (llamado
Lobo) ayuda al joven Jack Sawyer en su aventura para localizar un art�culo antiguo
de poder. Aunque a�n contin�an los retratos de hombres lobos malignos en la cultura
popular.
El escritor valenciano Sergi Dur� actualiz� el personaje del hombre lobo
adapt�ndolo al mundo dist�pico del tercer milenio en su novela sat�rica Un home
llop xangain�s a Dubai (2011).
En el famoso juego MMORPG World of Warcraft est�n las criaturas denominadas worgen,
que son unas bestias-lobos. En su nueva expansi�n World of Warcraft: Cataclysm en
la facci�n de la alianza estar� disponible la raza de los worgen, con aspecto de
lic�ntropo.
Existe una canci�n de Iron Maiden, �Prowler�, que narra las aventuras de un hombre
lobo alcoh�lico y adicto al sexo que vaga por la ciudad.
Tambi�n existen varios juegos en los cuales el jugador toma el rol de un hombrelobo
como Wolf, WolfTeam, BiteFight y Crimson Moon.
Tambi�n se puede ver a un hombre convertirse en lobo al ser mordido por este animal
en la pel�cula del a�o 1994 Wolf, protagonizada por Jack Nicholson y Michelle
Pfeiffer.
En 2010, se estren� un nueva versi�n, protagonizado por Benicio del Toro y Anthony
Hopkins, del cl�sico de Universal. Para el aspecto de la bestia se tom� como base
el que ten�a en la original de 1941, pero m�s realista y actualizado gracias a los
avances del maquillaje y los efectos digitales por ordenador (CGI).[16]? Su
reinicio del 2025, dirigido por Leigh Whannell, trata de abordar el tema sobre la
licantrop�a como una enfermedad relacionada con la vida salvaje y no una maldici�n
como en las versiones anteriores.
El espa�ol Paul Naschy, que cre� al hombre lobo Waldemar Daninsky, es el actor que
m�s veces ha interpretado a un lic�ntropo en la pantalla. Tambi�n en Espa�a se
produjo la pel�cula de Pedro Olea, El bosque del lobo, donde se da un tratamiento
m�s naturalista y realista al fen�meno de la licantrop�a.
En la pel�cula Van Helsing, los hombres lobo son monstruos diab�licos al servicio
de Dr�cula, sufriendo en la transformaci�n el cambio de piel: la luna llena s�lo
los controla los primeros d�as de su licantrop�a, luego la maldici�n los consume
hasta que llegan a ser lobos por siempre.
The Company of Wolves, de Neil Jordan, es una reinterpretaci�n moderna del cuento
de Caperucita Roja, en la cual el lobo feroz es realmente un hombre lobo.
Tambi�n cabe citar la serie japonesa Wolf's Rain, donde los protagonistas son en
realidad lobos (en toda su forma animal) pero pueden tomar apariencia humanas ante
otras personas. La pel�cula Okami Kodomo no Ame to Yuki, dirigida por Mamoru
Hosoda, tiene tintes de drama familiar y se aprecia el mito del hombre lobo.
En 2011 sale la serie Teen Wolf dirigida por Jeff Davis para MTV. En esta un ni�o
es mordido por un "Alfa" y hace que su vida cambie por completo gracias a esas
habilidades que un hombre lobo puede tener. A medida que pasan los episodios van
descubriendo nuevos enemigos y especies como hombres coyote, kitsune, hellhounds,
kanima, quimeras, entre otros.
En juegos de rol
Hombre lobo: el Apocalipsis (Werewolf: The Apocalypse en ingl�s) es un juego de rol
editado por la compa��a White Wolf y en el que el jugador interpreta a un hombre
lobo.[17]? Los hombres lobo (llamados garou en su lengua) son guerreros de Gaia (la
Madre Tierra) que luchan contra el Apocalipsis, el fin de los tiempos profetizado,
que anuncia la destrucci�n de la Tierra. En el juego, el jugador representa a un
hombre lobo. A diferencia de la mitolog�a tradicional estos hombres lobos pueden
transformarse a voluntad, los Garou poseen cinco formas, desde el lobo al humano,
pasando por dos formas intermedias hasta una forma similar a la que se puede
apreciar en la pel�cula Van Helsing.
En el juego de cartas Los hombres lobo de Castronegro, entre uno y tres de los
jugadores participantes en el curso de una partida han de emular a hombres lobo,
teniendo que matar al resto de jugadores (los aldeanos). Los aldeanos, por su
parte, han de identificar y matar a los hombres lobo, antes de que estos los maten
a ellos.