DANZA TOBAS
Esta danza, conocida como TOBAS, es típica de la selva, pero su influencia puede ser captada
en toda la Región altiplánica, principalmente el Collao. Actualmente es muy bailada en Perú y
Bolivia, en importantes festividades, como “La Candelaria” de Puno y el carnaval de Oruro en
Bolivia. Es una danza acrobática, que expresa el sentimiento del guerrero y actitudes propias de
la caza. La relación de los danzantes con “el espíritu del mundo”, esta representado por los
“hechiceros”. También representa el sacrificio y adoración a los dioses. Una versión antigua dice
que los Tobas arribaron al Collasuyo, cuando Tupac Yupanqui Inca exigió la presencia de una
gran cantidad de habitantes selváticos del recientemente conquistado Chaco, hacia zonas
altiplánicas (Mitmaq). Esta gente vino con sus propias costumbres, entre ellas la danza.
Esta danza es una forma para conectarse con sus dioses y espíritus de la
naturaleza, de transmitir sus creencias y tradiciones de generación en generación.
Los pasos y movimientos están estrechamente ligados a la vida cotidiana de los tobas, como la
caza, la recolección de alimentos y la interacción con la naturaleza. Los participantes a
menudo visten atuendos tradicionales, como plumas, pieles y adornos, que resaltan la
belleza y la riqueza cultural. Esta danza está íntimamente relacionada con la cosmovisión y las
tradiciones de estos pueblos, quienes ven en la selva un espacio sagrado y lleno de significado
espiritual. La danza toba es una forma de expresión cultural viva que sigue siendo practicada y
transmitida por las comunidades indígenas de la región, a pesar de los desafíos y las
transformaciones que han enfrentado a lo largo de la historia.