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INFANTIL

Hace exactamente 12 años, 8 meses y 17 días que nuestros padres plantaron nuestra
semilla en este jardín de rosas, concretamente en aquel del número 16 de la calle
Alonso de Pineda. Desde entonces, hemos crecido, evolucionado y florecido, hasta
convertirnos en las rosas que somos a día de hoy.

Las primeras raíces crecieron en la etapa de infantil. Nuestro primer contacto allí, fue
de la mano de Oliva, nuestra primera tutora, o, por ese entonces, nuestra madre en el
Cole. Ella nos enseñó y cuidó en nuestro primer año en esta familia, haciendo crecer
nuestros primeros brotes, algo por lo que siempre le estaremos agradecidos.

Continuamos este ciclo en 4 años, con Maria Japón, alguien con quien nos
reencontraríamos más tarde. Ella nos enseñó a leer, adentrándonos en ese mundo tan
mágico que ahora algunos disfrutamos y otros no tanto. También tuvimos nuestro
primer contacto con las exposiciones, dónde Hugo nos deleitó con una sobre la cultura
egipcia, mostrándonos su temprano interés por la historia.

En 5 años, nuestro último curso allí, nos encontramos con Lucía, quien nos contaba
mil historias que escuchábamos siempre con mucha atención y nos hacía grabar
vídeos en todas las festividades, como el día de la madre. Con ella vivimos muchos
recuerdos, como su boda, cuando cada uno le escribió un pequeño libro deseándole lo
mejor en su gran día.

Durante nuestra estancia allí no solo nos conocimos entre nosotros, sino que
estuvimos acompañados de diferentes y pequeños compañeros. Búho, Hámster y Mika
fueron cruciales en nuestro paso por esta etapa, y los seguimos recordando a día de
hoy gracias a los álbumes de fotos y recuerdos que tenemos de la época.

En infantil vivimos muchos momentos mágicos que se han quedado en nuestras


mentes. Aquellos recreos que pasábamos dentro de una rueda dando vueltas hasta
marearse, las fiestas del agua que anhelábamos durante todo el curso o aquellos días
de carnaval en los que nos disfrazábamos de aquello con lo que soñábamos ser
entonces. Recordamos también con mucho cariño los momentos en el comedor, de la
mano del personal del cole, que nos ha visto crecer y nos han aguantado al igual que
los profesores, cuando teníamos “Un hambre atroz” o hacíamos “pizzas” con arroz.

Estas vivencias nos ayudaron a conocernos entre nosotros y las recordamos con tanto
cariño, que cada vez que volvemos y rememoramos lo que hemos vivido, sentimos
que deberíamos seguir allí, que todo pasó demasiado rápido. Las vivencias también
nos supusieron una gran ayuda para fortalecer nuestro tallo, que crecería en la
siguiente etapa, la de Primaria, o, como le llamábamos en aquellos tiempos, “el cole
de los grandes”.

PRIMARIA
Fue en esta maravillosa etapa cuando esta clase empezó a florecer con la llegada de
muchos de nuestros compañeros.

Nuestra tutora y catequista Maricarmen Palomar, nos impulsó a comenzar este viaje
lleno de espinas. Fue una mujer que sentó las bases de lo que somos a día de hoy. De
la otra mano nos acompañaba de nuevo María Japón, con su gran cariño, que nos
ayudó a creer y confiar en nosotros, eso sí, sin caernos de la silla, sus míticas
tarjetitas “Tienes un gran corazón” o “Tienes un gran cerebro”, nos hizo sentirnos
seguros.

En cuanto a nuestras profesoras de inglés; Lola y Evelyn, nos gustaría mencionar esa
dedicación para que pudiésemos adentrarnos en el idioma desde lo más pequeños
posible, con sus clases dinámicas y divertidas, haciéndonos sentirnos demasiado
agradecidos por ello.
Los juegos de vocabulario con imanes en forma de letra con Evelyn en la antigua clase
verde o las infinitas canciones de cada unidad que cantábamos sin falta nada más
empezar la clase de Inglés con Lola, son momentos realmente inolvidables y sin ellos,
tenemos claro que el inglés no sería lo mismo para nosotros a día de hoy.

Sin darnos cuenta entramos en el 2 ciclo, donde Almudena nos recibió con las manos
y el corazón abierto. Ella fue una profesora que, sin ninguna duda, nos ha dejado
huella. Gracias a su paciencia infinita nos enseñó a resolver nuestros problemas, a
respetarnos y a ser compañeros. Con ella vivimos algunos eventos icónicos, como el
paso de lápiz a bolígrafo, eso que tanta ilusión nos hacía, o nuestro cuaderno de
escritura donde plasmamos nuestras historias más especiales. Nunca olvidaremos su
manera de enseñar tan dulce y acogedora, además de transmitirnos cada día su
alegría.

En 4 de Primaria, Jose Antonio se encargó de mantenernos entretenidos y motivados


para aprender mediante infinidad de juegos que sacaban nuestro lado más ambicioso,
tales como el circuito de coches, el que todos deseábamos acabar para conseguir es
gran piruleta que tenía como premio, el trivial, colgado por las paredes de las clase o
sus famosas gymkhanas matemáticas. Quién diría que el día que prometimos
enseñarle nuestro cochecito el día de la graduación ha llegado. Además, en ese año
muchos de nosotros recibimos la primera Comunión, una bonita celebración que nos
unió más como grupo.

Durante este año también conocimos a una profesora indudablemente maravillosa,


Gloria, quien nos daba clase de francés, pero no se limitó a enseñarnos el idioma si no
que nos transmitió su alegría, dulzura y positividad constante, al igual que haría más
tarde en la etapa de secundaria cuando nuestros caminos se juntarán otra vez y se
convirtiera en nuestra profesora de religión, aunque también en la persona a la que
recurrir cuando teníamos algún problema.
Hay más personas que contribuyeron para el crecimiento de nuestra flor, como fue el
caso de Manolo quién nos enseñó el arte de la manera más creativa y especial,
dándonos una visión diferente de la asignatura de plástica y haciéndonos conocer la
historia detrás de cada pintura. También mencionamos aquí a Ani, quien nos
acompañó en cantidad de clases de robótica donde la experimentación y diversión
abundaban.

Y como dejamos lo mejor para el final, nos adentramos en el último ciclo de primaria,
en el que la mayoría de nosotros no empezamos con muchas expectativas. Y desde
luego, que nunca nos hubiésemos imaginado que nos iba a marcar tanto.

Lo más destacable fue la gran persona que nos acompañó, nos dedicó todo el tiempo
que necesitábamos, fuimos y seguimos siendo “sus niños”, y esa persona se llama
Jose Luis, o para nosotros “El Profe”. No solo, pudimos disfrutar de una persona
intelectual, llena de experiencias, consejos y conocimientos que nos siguen
enriqueciendo a día de hoy. Sino que, lo que nos llevaremos para siempre, es un
profesor que llegó a ser en muchos momentos nuestro padre, nuestra persona de
confianza, a quien recurríamos para cualquier cosa, que puso un gran granito de
arena para ser mejor personas, que nos recordaba siempre que “no somos el ombligo
del mundo” o que “un solo garbanzo no estropea el puchero”.

Son dignas de recordar las fiestas de Halloween, a las que el profe le sería imposible
asistir, pero cada año a medianoche siempre aparecía un personaje diferente, con la
misma capa negra, pero máscaras diferentes, quien nos reunía en clases para hablar
de temas demasiado paranormales, diría yo. Madrugadas en la biblioteca,
acompañados de la siniestra muñeca rubia con tanta historia en el cole.

Pero no penséis que aquí se acaba todo, él nos acompañaba a todo lo que podía;
como el campamento, con sus infinitos trucos de magia o historias o el inolvidable
viaje a Marbella, donde nos acompañaba a comprar un collar a la otra punta del
pueblo o un refresco si hacía falta, y es que el profe siempre ha estado ahí, sin
importar el año, o las asignaturas que nos daba.

Profe, queremos agradecerte lo mucho que te has implicado en nuestro crecimiento


personal y académico. Siempre nos tendrás, porque nuestra admiración hacía ti no se
basa en si seguimos en el colegio o no. No sé si hasta ahora eras consciente de lo
muchísimo que te queremos y significas para nosotros, pero esperamos que ahora sí.
Además, siempre viene bien recordar a alguien lo mucho que vale y que es querido.

Por esto, queríamos agradecerte, por lo mucho que te has implicado en nuestro
crecimiento tanto personal como académico y recordarte que siempre tendrás un
hueco en nuestra memoria y que la admiración que sentimos hacia ti será permanente
a pesar de finalizar esta etapa de nuestras vidas. Creemos que eres consciente de lo
importante que eres para nosotros y si no, esperamos habértelo recordado.
En resumen, Primaria ha sido una etapa inolvidable para todos, en la que hemos
crecido y donde se crearon grandes lazos y conexiones entre nosotros. Nos llevamos
muchos recuerdos preciosos que siempre guardaremos con mucha ilusión en el
corazón. Gracias a todas esas personas que se han encargado de que nuestra infancia
sea maravillosa.

ESO

INTRODUCCIÓN ESO

Y por fin llegó la hora en la que nuestros pétalos se abrieran, la ESO. Esa etapa que
no sabemos si clasificarla como la más bonita y divertida o la más estresante. Tuvimos
que decirle adiós a algunos compañeros de toda la vida, pero también dimos la
bienvenida a otros que hoy son como familia.

En este periodo nos concienciamos, algunos, de que ya no bastaba con estudiar el día
de antes, ya debíamos estudiar de verdad. Nos enfrentamos al famoso examen del
universo, el favorito de Luis, la prueba con la que tanto miedo te meten justo antes de
entrar y que resulta ser más interesante que difícil. Y también conocimos los
interminables exámenes de Antonio, que por mucho que él diga que no, todos
sabemos que sí que son muy largos, por ejemplo el de hoy.

En estos cuatro años hemos tenido que estudiar mucho, unos más que otros, pero
también hemos disfrutado de cada momento en el que no era necesario prestar
atención y concentrarse, como todas esas celebraciones que tanto nos gustan, las
comidas compartidas, que con los años se volvieron más especiales, y escasas, las
competiciones de navidad que nos tomábamos demasiado enserio, y todas y cada una
de las excursiones y viajes.

Durante todo este tiempo no solo hemos estado acompañados de nuestros


compañeros, sino que también de nuestros profesores, los que nos han tenido que
aguantar en nuestros momentos más insoportables, pero que también nos han visto
disfrutar y reír con ellos, viviendo juntos nuestros momentos más memorables.

1º ESO

Roberto ha sido un profesor que nos ha acompañado durante todo nuestro recorrido,
pero en 1º de ESO tuvimos el placer de tenerle de tutor, algo que nos unió todavía
más a él. Junto a Roberto hemos vivido momentos inolvidables, como la excursión al
Scape Room, las actividades de Halloween en las que tanto se esfuerza todos los años
y, por supuesto, todas las risas que hemos vivido con él, y es que es por algo que le
aplaudimos cada vez que entra por la puerta. Roberto ha sido un profesor, que aparte
de intentar siempre entretener a todos, y mantenernos alegres, se preocupa por todos
los alumnos que tiene sin excluir ninguno, tiene un corazón enorme y nosotros a él
siempre le llevaremos en el nuestro, por ayudarnos en cada conflicto y problemas que
tuviésemos a diario, fuese él o no nuestro tutor, gracias Roberto.

Primero fue un curso importante porque nos encontramos con profesores que nos
acompañan a día de hoy, como Luis, con quien compartimos las anécdotas más
divertidas en sus famosas excursiones de la ETAP y de la playa. Luis nos ha intentado
enseñar física, biología y tecnología pero, sobretodo, nos ha dado momentos que
recordaremos con mucho cariño como la feria de las ciencias donde el caos y las
prisas de los meses anteriores se convirtieron en felicidad y disfrute, o sus famosas
prácticas en el laboratorio donde Riki acabó con su preciado embudo, aun te debe uno
por cierto.

Antonio llegó al mismo tiempo que él, aunque solo para darnos inglés, en los
siguientes cursos descubriríamos sus larguísimos exámenes de literatura y nuestra
mayor pesadilla, sintaxis, que con el tiempo se vuelve algo más fácil, o eso dice él.
António nos ha dado recuerdos y rutinas memorables, como los famosos vocabularios
que Julio siempre corregía con entusiasmo. Aunque en clase parece serio descubrimos
que no lo era en las tómbolas, donde presenciamos sus divertidos bailes, que siempre
queremos repetir con él al año siguiente.

También conocimos a otros profesores que han marcado nuestra estancia aquí, como
Tomás con sus dinámicas de clases creando avatares que tanto nos divertían y
enseñaban o aquellas horas de dibujo técnico con Elena tratando de entender la
asignatura por primera vez, lo que es complicado porque seguimos sin entenderla. Y
sin olvidarnos de las divertidas clases de música con Enrique que siempre recordamos
con una sonrisa.

2º ESO

En 2º de la ESO tuvimos a Cristina García como tutora, pero ella no ha sido


simplemente nuestra tutora durante un curso, sino que ha sido nuestra profesora de
religión durante numerosos años y, por supuesto, nuestra directora. Una persona
cercana y comprensiva que nos ha guiado con cariño y ha sabido sacarnos una sonrisa
en todo momento, incluso en los días más complicados.

Durante este curso también recibimos a dos profesoras que ya habíamos tenido en el
pasado, Cristin y Sonia, que aunque no hayamos podido terminar nuestro camino
junto a ellas, nos han regalado momentos inolvidables y bonitos. Todas esas
actividades que hicimos con Cristin, como cuando regalamos rosas por todo el colegio
en San Valentín o cuando fuimos al museo de las ilusiones, se quedarán en nuestro
recuerdo. Y sin duda no olvidaremos todos los absurdos regalos que le hicimos a
Sonia, como nuestra obra de arte con nuestros pelos, y sus divertidas clases en las
que descubrimos nuevas culturas y realizamos actividades sobre ellas, como nuestra
gran cata de chocolate.

3º ESO

También hemos convivido con José Manuel, que a pesar de llegar en 3º y tan solo
darnos matemáticas, ha acompañado también nuestros años aquí, desde el primer
momento, en el que no nos acostumbrábamos al cambio, hasta a día de hoy, que con
un gran esfuerzo y paciencia nos hace enfrentarnos a momentos que no nos divierten,
como las olimpiadas de matemáticas, pero en el fondo sabemos que todo lo que ha
hecho nos beneficiará en un futuro.

4º ESO

Y llegó el curso que nunca pensamos que llegaría, que veíamos tan lejos hace unos
años, que jamás hubiéramos imaginado lo rápido que hemos llegado a él, 4º de la
ESO.

Este curso no ha sido como los demás, ya que hemos intentado disfrutar de cada
momento un poco más de lo que lo hubiéramos hecho antes, siendo conscientes esta
vez que los momentos que estábamos viviendo iban a ser los últimos que
compartiéramos juntos. Durante este curso también nos han acompañado numerosos
profesores y profesoras que han hecho de este año uno más agradable.

Una de ellas es Cristina Gumiel, quien tuvimos la suerte de conocer, alguien que,
aunque apenas nos ha acompañado un año, nos ha marcado profundamente. Cristina
ha sido mucho más que una simple profesora de historia: además de hacernos amar
su asignatura, ella ha confiado en nosotros y en nuestras capacidades desde el primer
momento. Pasara lo que pasase, siempre nos recibía con una sonrisa de oreja a oreja,
una energía contagiosa y muchas ganas de aprender, compartir y disfrutar junto a
nosotros. Y, aunque a ella no le haga mucha gracia, para nosotros siempre será
nuestra reina, por la que sin dudarlo lucharíamos la Primera Guerra Mundial… y hasta
la segunda si hiciera falta.

Sara es otra profesora que siempre tendremos en nuestros corazones. Nos


reencontramos con ella en su primer año en la ESO, y no podríamos haber tenido
mejor suerte. Aprendíamos con ella mientras que nos divertíamos, algo que no nos
pasa mucho, y compartimos con ella momentos imborrables, el más especial, cuando
hicimos el Baby Shower. Queremos agradecerte, Sara por todos esos momentos.

Cuando tuvo que darse de baja, llegó Natalia, que, aunque le gusta trabajar más que
a nosotros, nos entiende, ayuda y opina sobre nuestros outfits cada vez que se lo
pedimos.
4º de ESO ha sido un curso muy intenso, una montaña rusa de emociones, a la que se
subió con nosotros nuestra tutora Geno, a la que le damos las gracias de corazón por
haber sido más que una profesora. Ella nos ha acompañado toda la ESO, o incluso
antes, ya que cada vez que teníamos un problema siempre nos decían que podíamos
contar con ella. En 3º de la ESO, nos ayudó a formar nuestro camino profesional,
orientándonos en los temas que nos gustan y las materias que se nos dan mejor.
Gracias a ella fuimos capaces de conocernos más aún, buscar nuestra identidad y
enfocarnos en nuestras virtudes para escoger lo que vamos a estudiar. Geno ha tenido
que aguantar nuestras quejas, tonterías, dudas, e incluso nuestros problemas más
personales. Ella se ha encargado de guiarnos y por supuesto de reñirnos cuando ha
sido necesario. Pero su confianza y comprensión han sido fundamentales para nuestro
progreso como personas, aprender a conocernos y mantener un bienestar general con
nosotros mismos. Y por supuesto mencionar el papel fundamental que tuvo Geno en
nuestro viaje a París. Con ella, creamos recuerdos juntos divertidos e inolvidables,
como las charlas en el metro o en las calles de esta ciudad.

DESPEDIDA

Y bueno, al final, aunque no queríamos, ha llegado la hora. El momento de decir


adiós. De ver como hemos florecido y lo mucho que hemos crecido. Sin quererlo ni
beberlo, estamos aquí, el día de nuestra graduación, despidiéndonos para siempre de
la que es y siempre será nuestra segunda casa. Muchos llevamos aquí toda la vida,
otros a lo mejor llevan menos e incluso algunos se han ido. Pero da igual en qué parte
del crecimiento llegues, porque al final, todos formamos parte de la familia de Los
Rosales.

Por ello, queremos daros las gracias. No sólo a los profesores. A todo el personal de
limpieza y cocina, Mari, que siempre ha estado con nosotros acompañándonos desde
los 3 años, ayudándonos siempre a librarnos de esas comidas que se nos hacían
demasiado apetecibles, y María José, Dori y Ángel, ya que nos han aguantado cada
vez que hacíamos un show en el comedor. A Carmela quien nos ha dado el desayuno y
nos ha acompañado en todas las mañanas durante estos años. A Kiko, que siempre
nos consigue los materiales y no nos deja poner los pies en la pared. A Ana y Genny,
por gestionarlo todo siempre con una sonrisa y darnos lo que necesitábamos cuando
lo necesitábamos.

Y también a nuestros padres, los responsables de incluirnos en esta bonita y especial


familia. Estamos muy agradecidos y contentos de estar compartiendo el final de
nuestro crecimiento en el colegio y de que vosotros, quienes más nos quieren, hayáis
formado parte del mismo. Al final, y sin quererlo, nuestra flor, tiene los pétalos
abiertos, brillando más que nunca, y esperamos que estéis tan orgullosos como
nosotros de en lo que nos hemos convertido.

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