Décimo Domingo después de Pentecostés
AÑO C - 2025
PROCESIÓN DE ENTRADA
“EL SEÑOR ES MI PASTOR”
EL SEÑOR ES MI PASTOR NADA ME FALTA
EL SEÑOR ES MI PASTOR. (bis)
1. En praderas reposa mi alma,
en su agua descansa mi sed.
Él me guía por senderos justos
por amor, por amor de su nombre.
2. Aunque pase por valles oscuros
ningún mal, ningún mal temeré
porque sé que el Señor va conmigo
su cayado sostiene mi fe.
3. Tú preparas por mi una mesa
frente a aquellos que buscan mi mal.
Con aceite me ungiste, Señor
y mi copa rebosa de ti.
4. Gloria a Dios, padre omnipotente
y a su hijo Jesús, el Señor,
y al Espíritu que habita en el mundo
por los siglos eternos. Amén.
LA ACLAMACIÓN
S. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
P. Amén.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión
del Espíritu Santo estén con todos ustedes.
P. Y con tu espíritu
COLECTA PARA LA PUREZA
Dios Todopoderoso, para quien todos los corazones están manifiestos, todos
los deseos conocidos, y de Ti no se esconde ningún secreto: Limpia los
pensamientos de nuestros corazones con la inspiración de tu Espíritu Santo,
para que nuestro amor sea más perfecto y podamos engrandecer dignamente
tu Santo Nombre; Por Cristo nuestro Señor. Amén.
CONFESIÓN Y ABSOLUCIÓN DE LOS PECADOS
Hermanos: para celebrar dignamente estos sagrados misterios,
reconozcamos nuestros pecados.
Todos: Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti
por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que
hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazón; no
hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sincera y
humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten
piedad de nosotros y perdónamos; así tu voluntad será nuestra alegría
y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén.
Mnistro: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone
nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.
KYRIE ELEISON
Señor ten piedad, señor ten piedad, Señor ten piedad, ten
piedad
Cristo ten piedad, ten piedad, Cristo ten piedad, ten piedad
Cristo ten piedad, ten piedad, ten piedad
Señor ten piedad, señor ten piedad, Señor ten piedad, ten
piedad
GLORIA IN EXCELSIS
Gloria, gloria a Dios en el cielo
Y en la tierra a los hombres paz (BIS)
Te alabamos y te bendecimos
Te adoramos y glorificamos
Y nosotros hoy te damos gracias
Por Tu nombre e inmensa gloria
Gloria, gloria a Dios en el cielo
Y en la tierra a los hombres paz.
Señor, Dios, nuestro padre, padre, padre
Señor Dios hijo,
Piedad, piedad, piedad Señor
Tu que quitas el pecado del mundo
Escuchanos, escuchanos
Tu que estas a la derecha del padre,
Piedad, piedad, piedad señor.
Solo tu eres santo, solo tu Señor
Solo Tu altísimo Jesucristo
Con el santo Espíritu
En la gloria de Dios padre Amén, amén, amén.
Colecta Del Día
Conserva tu Iglesia, Señor, por tu eterna misericordia; y
porque sin ti la fragilidad de nuestra naturaleza nos hace
caer, mantennos de todo lo que nos hace daño, y condúcenos a
todo lo que es útil para nuestra salvación; por Jesucristo
nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un
solo Dios, por los siglos y siempre. Amén.
Del libro del profeta Jeremías
¿Soy acaso Dios solo de cerca?—dice el Señor—.
No, al mismo tiempo estoy lejos.
24 ¿Puede alguien esconderse de mí en algún lugar secreto?
¿Acaso no estoy en todas partes en los cielos y en la tierra?»,
dice el Señor.
25 «He oído a estos profetas decir: “Escuchen el sueño que Dios
me dio anoche”. Y después pasan a decir mentiras en mi nombre.
26 ¿Hasta cuándo seguirá esto? Si son profetas, son profetas del
engaño, pues inventan todo lo que dicen. 27 Con decir estos
sueños falsos, pretenden hacer que mi pueblo me olvide, tal
como lo hicieron sus antepasados, al rendir culto a los ídolos de
Baal.
28 »Que estos falsos profetas cuenten sus sueños,
pero que mis verdaderos mensajeros proclamen todas mis
palabras con fidelidad.
¡Hay diferencia entre la paja y el grano!
29 ¿No quema mi palabra como el fuego?
—dice el Señor—.
¿No es como un martillo poderoso
que hace pedazos una roca?
Palabra de Dios
Demos gracias a Dios
Jeremías 23:23-29
SALMO RESPONSORIAL
R/. Señor, date prisa en ayudarme..
Esperé en el Señor con gran confianza; él se
inclinó hacia mí
y escuchó mis plegarias. R.
Del charco cenagoso y la fosa mortal me puso a
salvo; puso
firmes mis pies sobre la roca y aseguró mis
pasos. R.
Él me puso en la boca un canto nuevo, un
himno a nuestro Dios. Muchos se conmovieron
al ver esto y confiaron también en el Señor, R.
A mí, tu siervo, pobre y desdichado, no me
dejes, Señor, en el olvido. Tú eres quien me
ayuda y quien me salva; no te tardes, Dios mío.
R.
Del salmo 39
De la carta a los Hebreos
12 Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la
vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado
que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que
Dios nos ha puesto por delante. 2 Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el
campeón que inicia y perfecciona nuestra fe.[a] Debido al gozo[b] que le esperaba,
Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está
sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios. 3 Piensen en toda la hostilidad
que soportó por parte de pecadores,[c] así no se cansarán ni se darán por vencidos.
4 Después de todo, ustedes aún no han dado su vida en la lucha contra el pecado.
5 ¿Acaso olvidaron las palabras de aliento con que Dios les habló a ustedes como a
hijos? Él dijo:
«Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor
y no te des por vencido cuando te corrige.
6 Pues el Señor disciplina a los que ama
y castiga a todo el que recibe como hijo»[d].
7 Al soportar esta disciplina divina, recuerden que Dios los trata como a sus propios
hijos. ¿Acaso alguien oyó hablar de un hijo que nunca fue disciplinado por su
padre? 8 Si Dios no los disciplina a ustedes como lo hace con todos sus hijos, quiere
decir que ustedes no son verdaderamente sus hijos, sino que son ilegítimos. 9 Ya
que respetábamos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, ¿acaso no
deberíamos someternos aún más a la disciplina del Padre de nuestro espíritu, y así
vivir para siempre[e]?
10 Pues nuestros padres terrenales nos disciplinaron durante algunos años e
hicieron lo mejor que pudieron, pero la disciplina de Dios siempre es buena para
nosotros, a fin de que participemos de su santidad. 11 Ninguna disciplina resulta
agradable a la hora de recibirla. Al contrario, ¡es dolorosa! Pero después, produce
la apacible cosecha de una vida recta para los que han sido entrenados por ella.
12 Por lo tanto, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y fortalezcan sus
rodillas debilitadas. 13 Tracen un camino recto para sus pies, a fin de que los
débiles y los cojos no caigan, sino que se fortalezcan.
Un llamado a escuchar a Dios
14 Esfuércense por vivir en paz con todos y procuren llevar una vida santa, porque
los que no son santos no verán al Señor.
Palabra de Dios
Demos gracias a Dios
Hebreos 12:1-14
(A - leluuya Aa -leluuya Aa-lelu -uuya
A - leluuya Aa -leluuya Aa-lelu -uuya
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y
ellas me siguen.
(A - leluuya Aa -leluuya Aa-lelu -uuya
A - leluuya Aa -leluuya Aa-lelu -uuya
Celebrante: El Señor esté con ustedes.
Pueblo: Y con tu espíritu.
Del santo Evangelio según san Lucas:+
Pueblo: Gloria a ti Señor.
49 »He venido a traer fuego a la tierra y ¡cómo quisiera que ya estuviera
ardiendo! 50 Pero tengo que pasar por la prueba de un bautismo y ¡cuánta
angustia siento hasta que se cumpla! 51 ¿Creen ustedes que vine a traer
paz a la tierra? ¡Les digo que no, sino división! 52 De ahora en adelante
estarán divididos cinco en una familia, tres contra dos y dos contra tres. 53
Se enfrentarán el padre contra su hijo y el hijo contra su padre, la madre
contra su hija y la hija contra su madre, la suegra contra su nuera y la nuera
contra su suegra.
Señales de los tiempos
54 Luego añadió Jesús, dirigiéndose a la multitud:
—Cuando ustedes ven que se levanta una nube en el occidente, enseguida
dicen: “Va a llover” y así sucede. 55 Y cuando sopla el viento del sur,
dicen: “Va a hacer calor” y así sucede. 56 ¡Hipócritas! Ustedes saben
interpretar la apariencia de la tierra y del cielo. ¿Cómo es que no saben
interpretar el tiempo actual?
Palabra del Señor
Pueblo: Gloria a ti, Señor Jesús.
Lucas 12:49-56
HOMILÍA
______________________
_________CREDO NICENO_______
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo, con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén.
PLEGARIA UNIVERSAL
Presentemos nuestras súplicas al Señor y pidámosle que
atienda las necesidades de cada uno de sus hijos: A cada
invocación responderemos: Escúchanos, Señor.
1. Roguemos al Señor por quienes, a causa de su
enfermedad, o porque están al servicio de sus hermanos
o por cualquier otro motivo razonable, no han podido
venir a celebrar con nosotros el día del Señor.
2. Roguemos por los que hacen obras de misericordia
en favor de sus hermanos, para que Dios recompense
abundantemente el bien que hacen, y les dé en premio la
vida eterna.
3. Roguemos por los que tienen que vivir alejados de
sus familiares y amigos, para que Dios los ayude en sus
dificultades y les conceda retornar, sanos y salvos, a sus
hogares.
4. Roguemos por nosotros mismos, para que el Señor
nos ayude a conocer más y más el Evangelio de Cristo, y
nos guarde de todo mal.
Dios nuestro, que en la Cruz de Cristo nos lo revelas
como “signo de contradicción”, escucha nuestras
plegarias y no permitas que por negligencia o por
cobardía rechacemos el proyecto de verdad y de gracia
que sólo unidos a tu Hijo podemos alcanzar. Por
Jesucristo, nuestro Señor. Amén
Ofertorio
Santifica, Señor, estos dones que te presentamos y, al
aceptar esta ofrenda espiritual, conviértenos para ti en
una oblación perenne. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ESTO QUE TE DOY
Esto que te doy
Es vino y Pan Señor
Esto que te doy es mi trabajo.
Es mi corazón, mi Alma
Es mi Cuerpo y mi razón
Es esfuerzo de mi caminar
Esto que te doy,
mi vida es Señor,
es mi amor, también es mi dolor,
es la ilusión mis sueños,
es mi gozo y mi llorar,
es mi canto y mi oración.
TOMA MI VIDA PONLA EN TU CORAZÓN
DAME TU MANO Y LLÉVAME.
CAMBIA MI PAN EN TU CARNE Y MI VINO EN
TU
Y SÁLVAME.
Esto que te doy
no solo yo Señor,
esta voz también es de mi hermano.
Es la unión, la paz, un orden,
armonía y felicidad,
es un canto en comunidad
El sacerdote se acerca al altar, toma la patena con el pan
y, manteniéndola un poco elevada sobre el altar, dice en
secreto:
Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este pan, fruto
de la tierra y del trabajo del hombre, que recibimos de tu
generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros
Pan de vida.
El diácono, o el sacerdote, echa vino y un poco de agua en
el cáliz, diciendo en secreto:
Por el misterio de esta agua y este vino, haz que
compartamos la divinidad de Quien se ha dignado participar
de nuestra humanidad.
Después, el sacerdote toma el cáliz y, manteniéndolo un
poco elevado sobre el altar, dice en secreto:
Bendito seas, Señor, Dios del universo, por este vino, fruto
de la vid y del trabajo del hombre, que recibimos de tu
generosidad y ahora te presentamos; él será para nosotros
bebida de salvación.
A continuación, el sacerdote, inclinado, dice en secreto:
Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu
humilde; que este sea hoy nuestro sacrificio y que sea
agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.
Luego, el sacerdote, de pie a un lado del altar, se lava las
manos, diciendo en secreto:
Lava del todo mi delito, Señor, limpia mi pecado.
Después, de pie en el centro del altar y de cara al pueblo,
extendiendo y juntando las manos, dice:
Oren, hermanos, para que este sacrificio, mío y de ustedes, sea
agradable a Dios, Padre todopoderoso.
El Señor reciba de tus manos este sacrificio para alabanza y
gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa
Iglesia.
PLEGARIA EUCARÍSTICA
S. El Señor esté con ustedes.
P. Y con tu espíritu.
S. Levantemos el corazón.
P. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
S. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
P. Es justo y necesario.
Celebrante: En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y
salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre
santo, Dios todopoderoso y eterno. Pues, aunque no necesitas
nuestra alabanza, es don tuyo que seamos agradecidos; y aunque
nuestras bendiciones no aumentan tu gloria, nos aprovechan para
nuestra salvación. Por Cristo, Señor nuestro. Por eso, unidos a los
ángeles, te aclamamos llenos de alegría:
SANCTUS
Saaaanto, saaaanto, santo es el señor
Dios del universo
Llenos están, el cielo y la tierra
De su gloria, hossana
Hossana, hossana, hossana
En el cielo
Hossana, hossana, hossana
En el cielo
Bendito el que viene
En nombre del señor
Hossana en el cielo
CONSAGRACIÓN
Santo eres en verdad, Señor, fuente de toda santidad; por eso
te pedimos que santifiques estos dones con la efusión de tu,
Espíritu, de manera que se conviertan para nosotros en
Cuerpo y + Sangre de Jesucristo, nuestro Señor. El cual,
cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente
aceptada, tomó pan, dándote gracias lo partió y lo dio a sus
discípulos, diciendo:
TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTO ES
MI CUERPO, QUE SERÁ ENTREGADO POR
VOSOTROS.
Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, y, dándote
gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:
TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL, PORQUE ÉSTE ES EL
CÁLIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA
NUEVA Y ETERNA, QUE SERÁ DERRAMADA POR
VOSOTROS Y POR MUCHOS PARA EL PERDÓN DE
LOS PECADOS. HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN
MÍA.
V/ Éste es el sacramento de nuestra fe.
R/ Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección.
¡Ven, Señor Jesús!
Así pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la muerte y
resurrección de tu Hijo, te ofrecemos el pan de vida y el cáliz de
salvación, y te damos gracias porque nos haces dignos de servirte
en tu presencia.
Te pedimos humildemente que el Espíritu Santo congregue en la
unidad a cuantos participamos del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra; y con
el Papa N., con nuestro Obispo N., y todos los pastores que
cuidan de tu pueblo, llévala a su perfección por la caridad.
Acuérdate también de nuestros hermanos que durmieron en la
esperanza de la resurrección, y de todos los que han muerto en tu
misericordia; admítelos a contemplar la luz de tu rostro.
Ten misericordia de todos nosotros, y así, con María, la Virgen
Madre de Dios, su esposo san José, los apóstoles y cuantos
vivieron en tu amistad a través de los tiempos, merezcamos, por
tu Hijo Jesucristo, compartir la vida eterna y cantar tus alabanzas.
V/ Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la
unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos
de los siglos.
R/ Amén.
LA COMUNIÓN
El Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre, venganos,
venga tu reino,
y hágase tu voluntad,
así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Y perdona nuestras ofensas,
como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en
nuestros días, para que, ayudados por tu misericordia, vivamos
siempre libres de pecado y protegidos de toda perturbación,
mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador
Jesucristo.
Tuyo es el Reino, tuyo el poder y la gloria por siempre, Señor.
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles:«La paz les dejo, mi
paz les doy»,no tengas en cuenta nuestros pecados sino la fe de tu
Iglesia, y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú
que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
La paz del Señor esté siempre con ustedes.
Y con tu espíritu.
Démonos fraternalmente la paz
Agnus Dei
CORDERO DE DIOS QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO
TEN PIEDAD DE NOSOTROS TEN PIEDAD DE
NOSOTROS(2VCS)
CORDERO DE DIOS QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO
DANOS LA PAZ, DANOS LA PAZ
DA-NOS DA-NOS DA-NOS LA PAZ
DA-NOS DA-NOS DA-NOS LA PAZ
.
El sacerdote, con las manos juntas, dice en secreto:
Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre,
cooperando el Espíritu Santo, diste con tu muerte la vida al
mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de
todas mis culpas y de todo mal. Concédeme cumplir siempre tus
mandamientos y jamás permitas que me separe de ti.
El sacerdote hace genuflexión, presenta el Pan consagrado y el
Cáliz, diciendo:
Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Y, juntamente con el pueblo, añade:
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una
palabra tuya bastará para sanarme.
Oración De Humilde Acceso
Nosotros no nos atrevemos a venir a esta tu Mesa, oh Señor
misericordioso, confiados en nuestra rectitud, sino en tus
muchas y grandes misericordias. No somos dignos ni aun de
recoger las migajas debajo de tu Mesa; mas tú eres el mismo
Señor, cuya naturaleza siempre se muestra misericordiosa.
Concédenos, por tanto, Señor, por tu clemencia, que de tal
modo comamos la Carne de tu amado Hijo Jesucristo y
bebamos su Sangre, que nuestros cuerpos pecaminosos sean
hechos limpios por su Cuerpo, y nuestras almas queden
lavadas por su preciosísima sangre, que siempre vivamos en
él, y él en nosotros. Amén.
Administración De La Comunión
Todos en orden y en silencio reciben la comunión
Después De La Comunión
Celebrante: Oremos. Renovados por este sacramento, Señor,
concédenos vivir de tal manera en tu Iglesia que, perseverando
en la fracción del pan y en la enseñanza de los Apóstoles,
tengamos un sólo corazón y un mismo espíritu, fortalecidos por
tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Pueblo: Dios Todopoderoso, te damos gracias porque en tu
gran amor nos has alimentado con el alimento y la bebida
espirituales del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo Jesucristo, y
nos has dado un anticipo de tu banquete celestial. Haz que
este Sacramento sea para nosotros un consuelo en la
aflicción, y prenda de nuestra herencia en ese reino donde no
hay muerte, ni dolor ni llanto, sino plenitud de gozo con todos
tus santos; por Jesucristo nuestro Salvador. Amén.
Bendición y envío
S. El Señor esté con ustedes.
P. Y con tu espíritu.
La paz de Dios, que excede a todo entendimiento, guarde sus
corazones y mentes en el conocimiento y amor de Dios y de su
Hijo Jesucristo nuestro Señor, y la bendición de Dios
omnipotente, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, esté con
ustedes, y more con ustedes eternamente. Amén.
Celebrante: Pueden ir en paz.
Pueblo : Demos gracias a Dios.
PROCESIÓN SALIDA
El pueblo permanece en sus lugares mientras el sacerdote
termina la procesión