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Analisis Def

sentencia C-533/00

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FORMATO DE ANÁLISIS PARA SENTENCIAS DE CONSTITUCIONALIDAD

ESTUDIANTE
Danna Rangel Peñafiel, Dayana Rodríguez Ordóñez, Julián Pérez
Nombre Herazo, Mayerlis Sánchez Diaz.
Fecha 22/02/2025
DERECHO DE FAMILIA, LA INFANCIA Y LA
Curso ADOLESCENCIA GRUPO 2

1. MARCO DECISIONAL
1.1. IDENTIFICACIÓN
Número Sentencia C-533/00
Fecha Santafé de Bogotá, D.C., diez (10) de mayo de dos mil (2000)
Magistrado Ponente Dr. VLADIMIRO NARANJO MESA
Aclaran el voto No hay aclaración de voto.
Salvan el voto No hay salvamento de voto.
1.2. NORMA CONTROLADA
Se demandó la inexequibilidad de los artículos 140 numeral 5° (parcial) y 145 del Código Civil.

“Artículo 140. El matrimonio es nulo y sin efecto en los casos siguientes:

(...)

“5. Cuando se ha contraído por fuerza o miedo que sean suficientes para obligar a uno a
obrar sin libertad; bien sea que la fuerza se cause por el que quiere contraer matrimonio
o por otra persona. La fuerza o miedo no será causa de nulidad del matrimonio, si después
de disipada la fuerza, se ratifica el matrimonio con palabras expresas, o por la sola
cohabitación de los consortes.

“Artículo 145. Las nulidades a que se contraen los números 5 y 6 no podrán declararse
sino a petición de la persona a quien se ha inferido la fuerza, causado el miedo u obligado
a consentir.

“No habrá lugar a la nulidad por las causas expresadas en dichos incisos, si después de
que los cónyuges quedaron en libertad, han vivido juntos por el espacio de tres meses,
sin reclamar.”

1.3. DEMANDA
El demandante sostiene que el artículo 140, numeral 5° del Código Civil vulnera la libertad, pues
la validez del matrimonio no debe depender solo del consentimiento formal, sino de la
autonomía y conciencia de los contrayentes. Argumenta que el Estado no debe legitimar
situaciones que atenten contra la convivencia ni permitir o autorizar la comisión de hechos
punibles que afecten la autonomía individual y libertad personal.

Asimismo, señala que el artículo 145 del Código Civil restringe el acceso a la justicia, ya que
solo la víctima de la coerción puede solicitar la nulidad del matrimonio, lo que considera
inaceptable. Esto por cuanto, a su modo de ver, es inaceptable que la única persona legitimada
para emprender la acción legal encaminada hacia la declaración de la enunciada nulidad, sea la
misma víctima de la fuerza o violencia.

Finalmente, afirma que convalidar matrimonios celebrados viciado por la fuerza, violencia o
constreñimiento ejercidos sobre la voluntad de los contrayentes, vulnera garantías
constitucionales, pues “el matrimonio no nace de la cohabitación sino de la coincidencia de
voluntades.”

1.4. PROBLEMA JURÍDICO QUE ENUNCIA LA CORTE


¿Los artículos 140 numeral 5° y 145 del Código Civil, vulneran la Constitución política de
Colombia al permitir que en el matrimonio el vicio de consentimiento pueda ser subsanado por
ratificación expresa o solo por la cohabitación de los consortes?

1.5. NORMAS JURÍDICAS RELEVANTES PARA RESOLVER EL CASO


1. Artículo 140 numeral 5° (parcial) Código Civil
2. Artículo 145 del Código Civil
3. Artículo 115 del Código Civil
4. Ley 54 de 1990

1.6. DECISIÓN
RESUELVE
Primero: Declarar EXEQUIBLES la expresión “La fuerza o miedo no será causa de nulidad del
matrimonio, si después de disipada la fuerza, se ratifica el matrimonio con palabras expresas, o
por la sola cohabitación de los consorte”, contenida en el numeral 5° del artículo 140 del Código
Civil, y el segundo inciso del artículo 145 del mismo Código, bajo el entendido de que la
cohabitación a que se refieren sea en todo caso voluntaria y libre, y dejando a salvo el derecho
de demostrar, en todo tiempo, que ella no tuvo por objeto convalidar el matrimonio.

Segundo: Declarar EXEQUIBLE el primer inciso del artículo 145 del Código Civil.

Cópiese, notifíquese, publíquese, comuníquese al Gobierno Nacional, insértese en la Gaceta de la


Corte Constitucional y archívese el expediente.
2. ARGUMENTO DE LA DECISIÓN
2.1. PROBLEMA JURÍDICO QUE REALMENTE RESUELVE LA CORTE
El problema jurídico que resuelve la Corte es:
¿Es constitucionalmente válido exigir que la cohabitación en una unión marital de hecho sea
voluntaria para que sea reconocida y protegida por la ley?

En otras palabras, la Corte se pregunta si la ley puede establecer la voluntariedad de la


cohabitación como un requisito para reconocer y proteger las uniones maritales de hecho.

Al resolver este problema jurídico, la Corte establece que la cohabitación voluntaria es un


requisito esencial para que una unión marital de hecho sea reconocida y protegida por la ley, lo
que tiene implicaciones importantes para la protección de los derechos de las parejas en uniones
maritales de hecho.

2.2. RATIO DECIDENDI (RD) "La razón de la decisión".


● El matrimonio debe fundarse en la voluntad libre y autónoma de los contrayentes. Esto
implica que cualquier vicio en el consentimiento, como la fuerza o el miedo, afecta su
validez, pues vulnera principios fundamentales como la dignidad humana, la autonomía
de la voluntad y el libre desarrollo de la personalidad.
● Si una persona se casa bajo la coacción, el matrimonio puede ser anulado. Esta nulidad
no es absoluta, sino relativa, es decir, que el matrimonio inicialmente contraído bajo
coacción no será nulo si una vez desaparecida la fuerza, los cónyuges continúan
conviviendo. Argumentando, que esta posibilidad protege mejor la libertad del cónyuge
afectado, ya que le da la opción de ratificar el matrimonio o de anularlo, en lugar de
imponer una nulidad automática.
● Sin embargo, advierte que esta convalidación sólo es constitucional si la convivencia es
absolutamente libre, es decir, si la persona afectada no sigue cohabitando por temor,
presión social o dependencia económica.
● La convalidación del matrimonio, ya sea expresa o tácita, no vulnera los derechos
fundamentales ni la Constitución, siempre que se garantice la ausencia de nuevas
presiones y se realice en total libertad.
● El cónyuge que fue forzado a contraer matrimonio siempre tendrá la posibilidad de
demostrar la coacción sufrida y solicitar la nulidad del matrimonio o, por el contrario,
confirmar libremente el consentimiento que en su momento dio bajo presión.
● Si la nulidad fuera absoluta, se eliminaría esta opción, ya que el matrimonio se
considerará inválido de manera definitiva y cualquier persona podría solicitar su
anulación, incluso el juez de oficio. Sin embargo, sólo el cónyuge afectado puede
solicitar la nulidad del matrimonio, debido a que esta medida garantiza que sólo él tenga
el derecho de ratificar el matrimonio o de anularlo.
● Al reconocer efectos retroactivos al consentimiento libremente ratificado, el matrimonio
se considerará válido desde su celebración original y no desde el momento de la
convalidación, evitando así la necesidad de una nueva ceremonia, en aras del sentido
común y la economía jurídica.
● El legislador también debe proteger la familia que se haya formado a partir de un
matrimonio inicialmente viciado.
3. ARGUMENTOS NO ESENCIALES
3.1. OBITER DICTA RESALTABLES (OD): "Dichos de paso”.
En la sentencia se menciona el aforismo jurídico "Non concubitus sed consensus matrimonium
facit", que enfatiza que no es la cohabitación, sino el consentimiento, lo que da lugar al
matrimonio. La razón antropológica que fundamenta la importancia del consentimiento en el
matrimonio se encuentra en la libertad humana. El ser humano es un ser autónomo que se
autoposee y se autodomina, por lo que requiere de la libre decisión de cada uno de los cónyuges
para conformar una comunidad de vida y amor.

La libertad en el consentimiento en el matrimonio involucra los derechos humanos


fundamentales, como la libertad, la dignidad, la intimidad, el libre desarrollo de la personalidad
y la personalidad jurídica. Por lo tanto, es esencial garantizar que ningún hecho o acto distinto de
la libre expresión del consentimiento pueda producir un vínculo matrimonial.

Este argumento teórico refuerza la idea de que la cohabitación voluntaria es un requisito esencial
para el reconocimiento y protección de las uniones maritales de hecho, y que la libertad en el
consentimiento es fundamental para garantizar los derechos humanos de las personas.

3.2. INTERVENCIONES
La ciudadana Ximena Garrido Restrepo, obrando en representación del Instituto Colombiano de
Bienestar Familiar (ICBF), sugiere que las normas demandadas no deben ser declaradas
inexequibles pues se limitan a permitir el saneamiento de matrimonios afectados de nulidad
subsanable, en razón a la posterior coincidencia de voluntades de los cónyuges. Al respecto destaca
que “es un hecho cierto que las nulidades del matrimonio se gobiernan por normas propias y no
por las reglas generales”. Estas normas especiales se justifican “como criterio de seguridad jurídica
de la institución matrimonial”. Indica, además, que corresponde al derecho penal ocuparse de las
conductas que, en un determinado momento, pudieren vulnerar la libertad personal.

Por otro lado, el Procurador General de la Nación solicita a la Corte declarar inexequibles las
disposiciones legales demandadas. Hace especial énfasis en la coincidencia de voluntades libres
como elemento esencial para su correcta celebración. La vista fiscal estima que los apartes
acusados del artículo 140 y el artículo 145 del Código Civil vulnera de varias maneras las normas
constitucionales. Alega que tales disposiciones legales desconocen el concepto de dignidad
humana que acoge nuestra Carta, pues permiten “la convalidación de un acto que ha estado
precedido de hechos que como la violencia reducen a la víctima a la condición de cosa, pues como
tal debe ser considerado quien no ha puesto el concurso de su voluntad para la consumación de un
acto que le concierne tan íntimamente como el matrimonio.” En su sentir, “circunstancias como
la cohabitación o la posterior disipación de la violencia, no pueden subsanar la ausencia de
elementos subjetivos que conciernen directamente a la dignidad del ser humano”. Además, el
Procurador General alega que el inciso 1° del artículo 145 del Código Civil vulnera el derecho que
tiene toda persona a acceder a la administración de justicia, pues los actos violentos que generan
la nulidad del matrimonio son asimilables a tipos penales que se ubican dentro de la órbita del
interés público. Tales actos, contrario a lo que prescriben las normas acusadas, deben erigirse en
vicios de nulidad insubsanables y, por lo tanto, alegables por cualquier persona y no en forma
exclusiva por el afectado

3.3. ACLARACIONES DE VOTO


No hay aclaración de voto.
3.4. SALVAMENTOS DE VOTO
No hay salvamento de voto.

4. COMENTARIO (C):

La Sentencia permite realizar un análisis jurídico relevante en relación a las nulidades relativas y
absolutas en el matrimonio. La nulidad matrimonial implica la invalidez del vínculo conyugal
debido a determinadas circunstancias, las cuales se clasifican en dos categorías principales:
nulidad absoluta y nulidad relativa, dependiendo de si es o no subsanable.

La nulidad absoluta, también denominada insubsanable, se presenta cuando se han vulnerado


requisitos legales esenciales para la celebración del matrimonio. Estas nulidades responden a
razones de orden público. La declaración de nulidad absoluta debe ser efectuada por el juez
competente y tiene efectos "erga omnes", es decir, afecta a todos. Dado su carácter esencial,
estas nulidades no pueden subsanarse ni por acuerdo entre las partes ni por prescripción. Así, es
absolutamente nulo el matrimonio entre parientes consanguíneos en línea recta y hermanos, entre
padres e hijos adoptivos, también de las personas que se encuentran en primer grado de la línea
recta de afinidad, cuando existe un matrimonio anterior no disuelto o en casos de conyugicidio.
Estas pueden ser solicitadas por cualquier persona o ser declaradas de oficio por el juez.

Por otro lado, la nulidad relativa, o subsanable, se da cuando existen vicios o irregularidades en
el consentimiento de los contrayentes. Se ha previsto que no puede ser declarada de oficio por el
juez ni ser solicitada por el Ministerio Público en interés de la ley, sino únicamente por los
cónyuges. Esta regla en materia de nulidad relativa ha sido destacada por la doctrina al señalar
que “la acción de nulidad relativa sólo la tiene el contratante a quien la ley ha querido proteger al
establecer la nulidad” sin que sea posible su alegación por parte de la contraparte. Entre estas
nulidades se encuentra aquella que surge cuando uno de los cónyuges es sometido a presión o
coacción, generando un temor que lo lleva a actuar sin libertad. Las disposiciones legales
señaladas establecen el mecanismo mediante el cual esta nulidad puede ser subsanada,
específicamente en los fragmentos cuestionados.

En este sentido, la parte final del numeral 5° del artículo 140 establece que la nulidad no
procederá si, una vez desaparecida la coacción, el matrimonio es ratificado expresamente o
mediante la cohabitación de los consortes. De manera similar, el último inciso del artículo 145,
al referirse a la fuerza como un vicio del consentimiento, dispone que no habrá lugar a la nulidad
si, luego de recuperar su libertad, los cónyuges han convivido durante tres meses sin impugnar el
matrimonio.

En la presente sentencia, la Corte se pregunta si el legislador al establecer que la fuerza como


vicio de consentimiento en el matrimonio origina una nulidad saneable y no una absoluta,
desconoce o no la Constitución. A esto se concluye entonces que la nulidad relativa es más
garantista de la libertad del cónyuge afectado, permitiéndole decidir si anula o ratifica el
matrimonio una vez desaparecida la coacción. Esta opción protege tanto los derechos
fundamentales de la persona como la estabilidad familiar, garantizando la libre voluntad del
contrayente y la protección de la familia constituida bajo estas circunstancias.

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