GUIÓN OI:
En esta ocasión hablaré acerca de la importancia de las protestas sociales para una
estabilidad democrática, cuestión global que se desprende del campo de indagación
“Política, poder y justicia” y que está presente en el texto no literario “La calle esta
dura” de Javier Días Albertini y en el texto literario “Táctica y estrategia” de Mario
Benedetti.
Empezaré con el análisis del texto literario, que tiene un autor uruguayo, perteneciente
a la Generación del 45, reconocido por su compromiso político y social, y por un estilo
poético accesible, personal y cargado de profundidad humana.
Primeramente, las gradaciones connotan el involucramiento individual progresivo en la
construcción de una sociedad basada en principios democráticos; esto se evidencia en
la estrofa 1, versos 3 y 4.
“Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos”
Esta estructura que comienza en “mirar”, luego “aprender” y finalmente “querer” revela
un proceso de compromiso individual y gradual, que sugiere que la participación en
una sociedad democrática no surge espontáneamente, sino que requiere un proceso
de apertura y conocimiento progresivo de cada ciudadano, de esta manera, cada uno
de sus pasos, es necesario y complementario para la construcción de una sociedad
con una ciudadanía verdaderamente participativa.
Del mismo modo, en la segunda estrofa, versos 6 - 9:
“mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible”
Esta segunda gradación que va desde “hablarte”, “escucharte” y finaliza con “construir
un puente indestructible”, enfatiza la manera en la que el diálogo y la apertura se
convierten en herramientas fundamentales para construir una democracia; en este
sentido, el involucramiento individual y progresivo, no se entiende como una acción
aislada, puesto a que, a partir de la participación consciente de todas las personas, es
posible componer una democracia.
En definitiva, las gradaciones reflejan la participación individual para la construcción de
una democracia a través de un proceso de comunicación progresiva, que forma
vínculos sólidos con el otro.
En cuanto a la manera en la que este elemento estructural desarrolla la cuestión
global, es que resaltan que la democracia se fundamenta en la participación y el
compromiso personal, esto evidenciando que la ciudadanía solo se fortalece cuando
hay un involucramiento real y progresivo en cada persona en la construcción colectiva
de la democracia.
En segundo lugar, los símbolos resaltan la necesidad de una colaboración ciudadana
verdadera para lograr una ciudadanía; esta idea se trata a mayor profundidad en la
estrofa 2, verso 9.
“mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible”
Aquí, el símbolo del puente sugiere que un vínculo sólido de la ciudadanía puede
resistir las tensiones sociales; lo que implica que la comunicación sincera y la
comprensión mutua son clave para superar limitaciones; así mismo, la fortaleza de
este puente se basa en el entendimiento y el respeto, que al describirse como
“indestructible”, proyecta solidaridad y cooperación, valores esenciales para una
convivencia e igualdad que reflejen una ciudadanía consciente y comprometida
Esta idea también se manifiesta en la estrofa 4, versos 21 y 22
“mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos”
Donde se representa la necesidad de transparencia y eliminación de obstáculos que
dificultan el entendimiento entre las personas. El telón simboliza barreras sociales que
limitan la verdad y generan desconfianza, mientras que los abismos reflejan distancias
emocionales o sociales que fragmentan nuestra sociedad; esto releva la importancia
de la honestidad, apertura y empatía como bases de una democracia, que no depende
solo de instituciones, sino de la voluntad de derribar dichas barreras. Así, la escucha
activa y la solidaridad se vuelven herramientas clave para superar estas dificultades
En pocas palabras, los símbolos reproducen la solidaridad y colaboración esencial
para sostener una democracia activa; también se escenifican los obstáculos, como la
falta de transparencia y confianza, que a su vez destacan la necesidad de honestidad
y voluntad para un esfuerzo colectivo que supere las barreras sociales.
Este recurso retórico se vincula con la cuestión global porque muestran que la
democracia no depende solo de leyes e instituciones, sino de la participación activa, la
empatía y la transparencia de los ciudadanos, elementos clave para una convivencia
democrática duradera.
El resto del corpus poético se relaciona con la cuestión global “Importancia de las
protestas sociales para una estabilidad democrática” con el poema “El sur también
existe”, en el que se muestra, una protesta en contra del poder que tiene el norte sobre
el sur; relacionándose con la cuestión global, porque demuestra cómo las protestas
son necesarias para exigir igualdad y justicia; igualmente, el poema “Porque
cantamos”, hace esta conexión al configurar el hecho de “cantar” como las formas en
que la gente se expresa para resistir y exigir cambios, lo que refleja la necesidad de
salir a la calle, alzar la voz y no quedarse callados frente a las injusticias sociopolíticas
En conclusión; las gradaciones ascendentes y los símbolos tratan la cuestión global
desarrollándose en el en involucramiento individual y la necesidad de una colaboración
ciudadana para una democracia duradera y pertinente a sus fines.
Empezando con el análisis del texto no literario “La calle esta dura” de Javier Días
Albertini; sabemos que fue escrito en un contexto marcado por la crisis sociopolítica,
caracterizada por inestabilidad institucional y protestas masivas.
Como primer punto, las oraciones desiderativas condicionan el éxito de las protestas
civiles, esta idea se profundiza en el párrafo 3, líneas 22 – 28.
“Primero, debe existir un sentimiento profundo de indignación de carácter moral por
parte de un grupo significativo de la ciudadanía. Segundo, es necesario construir
identidades colectivas que claramente distingan a un “nosotros” de un “ellos”. Tercero,
es indispensable el convencimiento de que los cambios sociales son posibles por
medio de la acción colectiva”
Donde podemos reconocer que el autor, sugiere como indispensable ciertas
condiciones para la efectividad de un movimiento social, que tiene como objetivo
reformar y hacer validó el poder de la soberanía sobre las decisiones que toma el
estado; en este sentido, refuerza la idea de que una sociedad es sumamente capaz de
realizar sus ideales, los cuales pueden incluir desde destituir a autoridades
incompetentes hasta incluso eliminar a todo un gobierno lleno de corrupción.
Así mismo, de las oraciones desiderativas del párrafo 4, líneas 34 – 36.
“Lo peor, como comenté hace más de dos años (“El pechar en los tiempos de cólera”,
12/06/2019), es que muchas veces no es más que un juego de pecheo.”
Podemos notar que, el escritor revela la gran extensión de casos de corrupción o falta
de conciencia frente a la importancia del manejo de un estado por parte de las
respectivas autoridades, describiendo tales casos como indeseables; por esto mismo,
es lógico que el éxito de las protestas civiles cumplen un papel significativo en la
continuidad de estas situaciones, puesto a que son la manera más contundente e
históricamente más impactante de hacer escuchar la “voz del pueblo”; es decir que, la
salud democrática está fuertemente vinculada al éxito que puede tener una protesta
social ante ciertas coyunturas.
Resumidamente, las oraciones desiderativas resaltan la necesidad e importancia de
acrecentar la democracia en las sociedades con el cumplimiento de ciertos
requerimientos en las manifestaciones colectivas
Con relación a la manera en la que este recurso propio de la actitud discursiva
extiende la cuestión global puedo afirmar que; las oraciones desiderativas exponen los
condicionamientos y situaciones necesarias para que una protesta social perpetue en
pro de la estabilidad democrática de una sociedad.
Como segundo punto se propone que, los contrastes de ideas revelan las limitaciones
de la democracia, esta idea se hace valer del párrafo 4, líneas 32 – 34.
Párrafo 4: “Los políticos y sus organizaciones han reducido las opciones de nuestra
triste democracia a vacar o disolver”
Aquí, este contraste de ideas evidencia como la corrupción reduce la democracia
como tal, lo cual contrasta y cuestiona que tan significativa se convierte la democracia
exigida en los movimientos colectivos frente a las condiciones impuestas.
Del mismo modo, del otro contraste ubicado en el párrafo 4, líneas 36 – 39.
Párrafo 4:“Es decir, ninguna de las partes realmente quiere modificar la situación que
vivimos, sino sacar provecho de la falta de institucionalidad por cuatro años y medio
más”
Se puede decir que, la falta de asociatividad horizontal presente en las sociedades
también es un factor que limita la democracia que estas mismas exigen; señalando
que, en conjunto con la corrupción, plantean un estado de inactividad de las
instituciones y autoridades responsables de conducir nuestra nación frente a la
inestabilidad
En definitiva, los contrastes de ideas muestran como la corrupción y la falta de
asociatividad horizontal reducen la democracia exigida en las protestas sociales.
Con referencia a como este recurso desarrolla la cuestión global, puedo afirmar que:
El contraste de ideas resalta las limitaciones sociopolíticas que tienen los reclamos
colectivos, a pesar de ser el medio de exigencia democrática por excelencia, pues
también se ve reducido por la corrupción y falta de asociatividad horizontal, con lo que
logra complementar y determinar qué tan significativo es el impacto de las protestas
sociales en la democracia.
El resto del corpus se relaciona con la cuestión global “Importancia de las protestas
sociales para una estabilidad democrática” a través de los artículos “La legítima
protesta” y “Wanka ‘Wannabe’” de Javier Díaz Albertini. El primero defiende las
protestas como actos legítimos y esenciales para visibilizar demandas ciudadanas en
la democracia. El segundo analiza cómo, ante la ineficiencia institucional en Perú, las
protestas se convierten en la principal forma de expresión social, aunque a menudo
son manipuladas por intereses políticos.
En conclusión; oraciones desiderativas y el contraste de ideas configuran la cuestión
global desarrollándose en el éxito y limitaciones de estas en la democracia.
Para finalizar con todo este análisis; por una parte, el texto no literario “La calle esta
dura” de Javier Díaz Albertini trata la cuestión global sobre la importancia de las
protestas sociales en la estabilidad democracita, haciéndose valer de las oraciones
desiderativas y los contrastes de ideas, que configuran los condicionamiento
sociopolíticos necesarios para lograr un cambio significativo con las protestas y
exponen como la falta de compromiso ciudadano y la corrupción opacan estos
movimiento colectivos, haciendo un llamado a la reflexión sobre nuestra accionar
cotidiano y colectivo que perpetua en esta limitación. Por su parte, el texto literario
“Táctica y estrategia”, usa recursos como la gradación y los símbolos para destacar un
involucramiento personal de carácter activo, progresivo y consciente en la superación
de límites como la falta de transparencia y confianza presentes en la sociedad, para
lograr construir una democracia legítima.