Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA VI
SENTENCIA DEFINITIVA
SALA VI
Expediente Nro.: CNT 7952/2023
(Juzg. N° 19)
AUTOS: ”VALGOLIO NATALIA C/ INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS
SOCIALES PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS (PAMI) s/ DESPIDO”
Buenos Aires, 13 de noviembre de 2024
En la Ciudad de Buenos Aires reunidos los integrantes de la
Sala VI a fin de considerar los recursos deducidos en autos y
para dictar sentencia en estas actuaciones, practicando el
sorteo pertinente, proceden a expedirse en el orden de votación
y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.
EL DOCTOR CARLOS POSE DIJO:
La demandada argumenta que la actora reconoció el cobro de
$866.954,63 como consecuencia del despido directo impuesto sin
justa causa lo que merma su magnitud; estima, asimismo,
arbitraria las condenas impuesta imperio del art. 80 de la LCT
y el DNU 34/19. Sin perjuicio de ello se agravia de lo decidido
en materia de accesorios del crédito tema que, también, es
controvertido por la accionante.
Ahora bien Valgoglio, en un primer momento, desconoció
haber percibido la suma referida pero, posteriormente, admitió
sul cobro en forma expresa –digital de fs. 105- por lo que el
pago debe ser computado a cuenta de los mayores créditos
tarifados ordinarios adeudados que, en el caso, ascienden a
$1.070.167,99 (sumatoria de $675.520,55, $ 135.104,11,
$11.258,68, $4.358,20, $363,18, $130.745,91, $44.787,94,
$2.796,39 y $5.233,03) por lo que mediaría un remanente impago
–esto es $203.213,36 -sobre el que debe calcularse la punición
reglamentada por el art. 2º de la ley 25.323 que, en
consecuencia, asciende a $101.606,68.
La punición de $405.312,33 por imperio del art. 80 de la
LCT debe mantenerse: si bien la demandada acompañó, con su
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950
escrito de réplica, la certificación de los servicios prestados
no adjuntó la certificación de los aportes y contribuciones al
sistema previsional lo que legitima la condena impuesta. Sin
perjuicio de ello debe dejarse sin efecto la obligación
impuesta de emitir dichos documentos ya que, como ha señalado
esta Sala en diversas oportunidades, resulta improcedente
condenar a la entrega de certificaciones con aportes al sistema
ya que no resulta viable transformar el litigio laboral en un
proceso destinado al acatamiento del régimen de seguridad
social ya que éste debe tramitar por vías autónomas
predeterminadas y con la legitimación activa del ente
recaudador (CNTr. Sala III, 29/8/03, “Del Médico c/Haras Las
Ortigas SA”, LL 3/2/04, nº 106.813; Sala V, sent. 67.199,
38/4/04, “Lazzaletta c/Telefónica de Argentina SA”; Sala VI,
28/6/21, “Corral c/Galeno ART SA”)
En cuanto a la punición extraordinaria aplicada por
despido sin justa causa impuesto en momentos de pandemia –
$500.000- mantendré la condena impuesta en la instancia de
grado. Lo expuesto por cuanto, como he señalado en causas
similares, la ley 24.156 sólo obliga a las empresas o
sociedades estatales a subordinarse a los mandatos del Estado
pero no limita la potestad de éste para vincularse con sus
subordinados mediante el régimen de la ley 20.744 y otorgarles
una tutela patrimonial específica en materia indemnizatoria.
El 13 de diciembre de 2019 se dictó el Decreto 34/2019 que
estableció la duplicación de las indemnizaciones derivadas del
despido sin justa causa –sin distinción alguna entre sector
público y privado-, cuyas directivas fueron prorrogadas
sucesivamente pero, en forma insólita y a través del DNU
156/2020, se estableció que las disposiciones del Decreto N° 34
del 13 de diciembre de 2019 no resultan aplicables en el ámbito
del Sector Público Nacional definido en el artículo 8° de la
Ley N° 24.156 y sus modificatorias, con independencia del
régimen jurídico al que se encuentre sujeto el personal de los
organismos, sociedades, empresas o entidades que lo integran.
La decisión adoptada se encontraba en pugna con los
considerandos del decreto emitido en los que se destacaba: a)
que la medida prevista por el Decreto 34/2019 fue concebida
para atender la situación de vulnerabilidad de los sectores más
desprotegidos y, al mismo tiempo, evitar que se acreciente el
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA VI
nivel de desprotección de los trabajadores y trabajadoras
formales, de modo de poder establecer pautas esenciales para el
incremento de la demanda y la consecuente puesta en marcha del
aparato productivo y b) se argumentaba, paralelamente, en los
que altos directivos con responsabilidades jerárquicas
pretenden encontrarse abarcados por las previsiones de la norma
lo que no resultaría justificado pero, en lugar de quitar a
dichos dependientes, la tutela discernido excluyó a todo un
grupo colectivo de subordinados de una tutela general que les
correspondería.
Es otras palabras, la Administración Pública dictó una
prohibición de carácter general para luego eximirse a sí misma
y procedió a perfeccionar un despido sin causa que, sin
embargo, se encuentra vedado para todo el resto de los
empleadores. En este punto, no debe confundirse la naturaleza
jurídica del empleador con las obligaciones que las normas le
imponen, toda vez que las entidades dependientes de la
Administración Pública Nacional, Provincial o Municipal pueden
establecer, en el marco de las relaciones laborales con sus
trabajadores, la aplicación de la Ley de Contrato de Trabajo e
incluso, como en el caso, la posibilidad de negociar
colectivamente (v.gr. PAMI, ANSES, ADUANA; etc.), de
conformidad con lo previsto en el inc. “a” del art. 2 de la
LCT.
Lo expuesto tiene un aspecto positivo relacionado al
enriquecimiento que la negociación colectiva aporta, pero no
puedo soslayar que evita el otorgamiento a dichos trabajadores
del principio constitucional del artículo 14 bis de nuestra
Carta Magna que consagra, entre muchas otras cosas, la
estabilidad del empleo público. Los trabajadores del Sector
Público poseen una estabilidad absoluta y propia, mientras que
los trabajadores del Sector Privado sólo poseen una estabilidad
relativa e impropia. Esto significa que la protección contra el
despido arbitrario prevista también en el art. 14 bis, en el
caso del empleo privado, se ve reflejada en la norma del art.
245 de la LCT que impone el pago de una indemnización
“tarifada” como consecuencia del despido sin causa. Dicho de
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950
otra manera, tanto el empleo público como el privado se
encuentran protegidos y alcanzados por el principio de
protección contra el despido arbitrario previsto en el art. 14
bis de la CN, pero sólo el empleo público posee la estabilidad
“absoluta y propia” que ese mismo artículo consagra. Ahora
bien, como ya dije, la doble indemnización se encuentra en los
diversos decretos que ha dictado el Poder Ejecutivo Nacional
invocando razones fundadas en una situación especial: la
aparición de una enfermedad virósica.
Sin embargo resulta que esa autoridad, en el mismo acto en
que incrementa la indemnización prevista en el art. 245 de la
LCT, se exime a sí misma sin ninguna razonabilidad de la norma
general que establece para el resto de la población, sin
sustento alguno más que los contradictorios reseñados
previamente. De esta forma, en lugar de tener dos sistemas de
protección distintos para empleados públicos y privados, el
propio Estado Nacional ha creado una tercera categoría:
aquellos que no gozan de estabilidad absoluta y propia, ni
gozan de la protección especial brindada por el Decreto 34/19,
sino que se encuentran fuera de este, y por tanto vulnerados en
el principio de igualdad previsto en el art. 16 de la
Constitución Nacional. Cabe recordar que en este sentido se ha
sostenido que la pertenencia a la órbita estatal por parte de
una empresa, no la exceptúa del cumplimiento de las normas
laborales ni tampoco la coloca fuera del poder de policía
estatal.
Ello así pues lo contrario importaría la violación del
principio constitucional de "igualdad ante las leyes" (art. 16
de la C.N.). Asimismo, considero que resultan análogos los
argumentos sostenidos por la Corte Suprema de la Justicia
Nacional en el precedente “Ramos, José Luis c/ Estado Nacional
(Min. de Defensa - A.R.A.) s/ indemnización por despido” en
cuanto sostuvo que si bien el mandato que expresa el tantas
veces citado artículo 14 bis, de acuerdo con lo expuesto, se
dirige primordialmente al legislador, no por ello su
cumplimiento deja de proyectarse sobre los restantes poderes
públicos, los cuales, dentro de la órbita de sus respectivas
competencias, deben hacer prevalecer el espíritu protector que
anima a dicho precepto ("Vizotti", cit. p. 3688 y sus citas).
Finalmente, corresponde puntualizar que, al someterse al
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA VI
régimen previsto por la Ley de Contrato de Trabajo, la
demandada quedó sujeta, entre otras cosas, a su art. 81, que
impone, en el ámbito legal, la igualdad de trato
constitucionalmente protegida, estableciendo que el empleador
debe dispensar a todos los trabajadores igual trato en
identidad de situaciones. Se considerará que existe trato
desigual cuando se produzcan discriminaciones arbitrarias
fundadas en razones de sexo, religión o raza, pero no cuando el
diferente tratamiento responda a principios de bien común, como
el que se sustente en la mayor eficacia, laboriosidad o
contracción a sus tareas por parte del trabajador.
Considero que, en este caso, el artículo citado resulta
aplicable por cuanto el empleador, en definitiva, no es otro
que el que dictó la resolución otorgando un trato desigual a
sus dependientes con respecto al resto de los trabajadores
públicos y privados. Cabe señalar que la igualdad de trato
regulada en el art. 81 no es absoluta, sino que admite
excepciones fundadas en principios de bien común o en la mayor
eficacia, laboriosidad o contracción a las tareas por parte del
trabajador. Sin embargo, no existió ningún fundamento objetivo
o de bien común que sustente la decisión adoptada por el Poder
Ejecutivo Nacional, más que excluir a un grupo de empleados por
el sólo hecho de ser “jerárquicos” y por pretender que se les
concediera una protección prevista para el resto de los
trabajadores, aun cuando los considerandos de la norma que hizo
tal distinción (Decreto 156/2020) revelan que el objetivo era
la protección de toda forma de empleo formal, sin distinción de
régimen alguno.
Por último, considero que la protección contra el despido
arbitrario no sólo es consagrada por el art. 14 bis de nuestra
Carta Magna, sino que el derecho a trabajar es tutelado también
por el art. 6º del Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales, por el art. 23.1 de la Declaración
Universal de Derechos Humanos y por el art. 14 de la Convención
Americana de los Derecho y Deberes del Hombre, instrumentos
incorporados a nuestra Constitución Nacional a partir de 1994,
en el sistema establecido por el art. 75 inc. 22.
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950
Por todo lo expuesto, es correcto declarar la
inconstitucionalidad del Dto. 156/2020 en tanto prohíbe la
percepción de la doble indemnización dispuesta por el DNU
34/2019 a los empleados del sector público (conf. crit. esta
Sala, sent. 28/2/24, expte. 20684/20.” Muñiz, Milagros María
c/Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado”).
En síntesis, por las expuestas, la actora resulta
acreedora a $1.210.132,37 y, en materia de accesorios del
crédito corresponde aplicar una solución valorista.
Paso a explicarme: al margen de su función económica, la
moneda es uno de los elementos constitutivos del Estado Moderno
y un símbolo de su soberanía y, mediante la reforma
constitucional de 1.994, se encomendó al Congreso de la Nación
defender el valor de la moneda (ver art. 75, inc. 19, de
nuestra Carta Magna.
La citada directiva, incluida entre lo que popularmente
fueron conocidas como cláusulas de desarrollo de la
Constitución Reformada, buscaba que el Congreso Nacional
desarrollase una política activa en el que el valor de la
moneda nacional fuera defendido frente a las distorsiones
impuestas por el mercado y la globalización económica: se ha
argumentado, en tal sentido, que la reforma constitucional del
año 1.994 conlleva una condena al emisionismo y a las
políticas inflacionarias y prohibiría la emisión sin respaldo
(Gelli, “Constitución de la Nación Argentina”, t. II, p. 200;
Bidart Campos, “Tratado Elemental de Derecho Constitucional
Argentino”, t. VI, p. 385), aunque no impediría los ajustes
razonables del signo monetario argentino, ni tampoco la emisión
de moneda bajo un respaldo adecuado, es decir impondría una
aplicación inteligente de la manda constitucional.
Es por ello que, en su momento, la Corte Suprema desestimó
la posibilidad de actualizar los créditos laborales defendiendo
la tesis nominalista y la validez de la prohibición impuesta
por ley 23.928 por entender: a) que la declaración de
inconstitucionalidad de una ley configura un acto de suma
gravedad que debe ser considerado como última ratio del orden
jurídico, al que sólo cabe acudir cuando no existe otro modo de
salvaguardar algún derecho o garantía amparada por la
Constitución Nacional; b) que el mantenimiento de la
prohibición de toda clase de actualización monetaria escapa al
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA VI
control de constitucionalidad, pues la conveniencia del
criterio o método elegido por el legislador no puede estar
sujeto a revisión judicial y el Congreso Nacional no ha hecho
otra cosa que ejercer las funciones que le confiere nuestra
Carta Magna, es decir “hacer sellar la moneda, fija su valor y
el de las extranjeras” y c) que aceptar una solución de cuño
valorista podría alimentar una patología económica como lo es
la inflación, llevar a la afectación del derecho de propiedad e
implicaría desconocer el objetivo antinflacionario que se
proponen alcanzar las leyes federales emitidas en ejercicio de
la soberanía monetaria (CSJN, 20/12/11, “Belatti c/FA”;
8/11/16, “Puente Olivera c/Tizado Patagonia Bienes Raíces del
Sur SRL”, Fallos 339:1583; 5/11/19, “Álvarez c/Estado
Nacional”, Fallos 342:1850).
Pero el poder político no respetó la manda constitucional
puesto que, según señala la doctrina, el Poder Ejecutivo
mediante decretos y el propio Banco Central, a través de
simples circulares, modificaron periódicamente el valor de la
moneda nacional con su secuela de inseguridad, atrofiando el
hábito del ahorro (Badeni, ”Tratado de Derecho Constitucional
Argentino”, t. II, p. 1122) lo que explica que la teoría
nominalista pierda, al presente, encaje axiológico: si bien la
Argentina no pasó por un nuevo proceso hiperinflacionario, si
se vio afectada por fenómenos institucionales que dañaron
seriamente su economía e hicieron que la moneda emitida por el
Estado perdiese su idoneidad como instrumento de cambio y común
denominador de valores dentro de un proceso lento y paulatino,
pero constante, de degradación institucional y social,
potenciada por una pandemia que afectó la actividad económica y
la torpeza e ineficiencia de quienes gobernaron la nación sin
favorecer al desarrollo productivo del país.
Frente al esquema nominalista, la Cámara Laboral emitió
distintas actas –las nº 2764, 2783 y 2784- tendientes a lograr
que, mediante la aplicación de intereses, se compensara la
pérdida del poder adquisitivo de la moneda que las citadas
mandas pretorianas fueron descalificadas por el Superior (CSJN,
casos “Oliva” y “Lacuadra”) lo que obliga a buscar una nueva
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950
solución en la materia que, lamentablemente, debe ser de cuño
valorista.
En efecto, el nominalismo es un principio aceptable
mientras la capacidad adquisitiva de la moneda se mantiene
estable pero, cuando la inflación comienza a deteriorarla, el
sistema se torna injusto y afecta el derecho de los acreedores
puesto que el interés que pueden percibir como fruto del
capital debido se reduce exponencialmente por efectos de esa
misma inflación: el hombre, ha buscado desde las épocas más
remotas, que, en sus transacciones, reine la seguridad pero
siempre como un medio o camino para obtener justicia: el
nominalismo es una expresión de seguridad en cuanto prefija la
cantidad de monedas que deben entregarse que permanece
invariable y, en consecuencia, se consigue la justicia pero
cuando se emite moneda en forma incontrolada se provoca la
inflación y se priva al dinero de su función de medida de
valores, por lo cual mantener el nominalismo en tales
circunstancias, conduce a vulnerar la justicia (Bidart Campos,
“La indexación de las deudas dinerarias como principio
constitucional”, ED 72-697; Sagües, “Discusión constitucional
sobre la prohibición de indexar”, LL 1992-B-1174).
El cuestionado DNU 70/23 buscaba innovar en el sistema
imponiendo un reajuste de los créditos laborales mediante la
aplicación del índice de precios al consumidor con más una tasa
pura del 3% anual desde la fecha de exigibilidad del crédito
hasta el efectivo pago y, si bien dicho manda ejecutiva carece
de adecuado engarce jurídico, conserva un valor político que no
puede ser ignorado porque el Poder Ejecutivo ha estimado que
las referidas pautas serían razonables para ser aplicadas en
nuestra actual realidad económica, social e institucional.
Por ello, entiendo que, en el caso, corresponde aplicar
como accesorio del crédito en disputa su actualización conforme
índice de precios al consumidor con una tasa pura de interés
del 3% anual, sin capitalización (conf. crit. esta Sala, expte.
24.737/2018, 30/8/24, “González c/Aguas Danone de Argentina
SA”, BCNTr. 418).
El sentido que estoy dando a mi voto conduce a una nueva
regulación arancelaria (ver art. 279, CPCC)
En síntesis, propongo: 1) Modificar el fallo de primera
instancia fijando como monto de condena la suma de
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA VI
$1.210.132,37 y ordenando su reajuste mediante IPC con más una
tasa pura del 3% anual sin capitalizar; 2) Dejar sin efecto la
manda pretoriana de emitir certificaciones de servicios y
aportes y lo resuelto en materia de costas y honorarios; 3)
Imponer las costas del litigio a la demandada en razón del
contenido alimentario del crédito en disputa y 4) Fijar los
honorarios de representación y patrocinio de la actora,
demandada y auxiliar contable en los porcentuales del 18%, 10%
y 6%, respectivamente del monto de condena –capital actualizado
más intereses- que resulte al practicarse liquidación,
aclarando que los emolumentos regulados recompensan la
totalidad de las tareas –judiciales y extrajudiciales-
realizadas en beneficio de los litigantes.
LA DOCTORA GRACIELA L. CRAIG DIJO:
En atención a las particulares circunstancias de la causa
y constancias probatorias merituadas, adhiero a la solución
propuesta por el Dr. Pose en su voto.
Por lo que resulta del acuerdo que antecede (art. 125 de
la Ley 18.345), el TRIBUNAL RESUELVE: I) Modificar el fallo de
primera instancia fijando como monto de condena la suma de
$1.210.132,37 y ordenando su reajuste mediante IPC con más una
tasa pura del 3% anual sin capitalizar. II) Dejar sin efecto la
manda pretoriana de emitir certificaciones de servicios y
aportes y lo resuelto en materia de costas y honorarios. III)
Imponer las costas del litigio a la demandada en razón del
contenido alimentario del crédito en disputa. IV) Fijar los
honorarios de representación y patrocinio de la actora,
demandada y auxiliar contable en los porcentuales del 18%, 10%
y 6%, respectivamente del monto de condena –capital actualizado
más intereses- que resulte al practicarse liquidación,
aclarando que los emolumentos regulados recompensan la
totalidad de las tareas –judiciales y extrajudiciales-
realizadas en beneficio de los litigantes.
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950
Oportunamente, cúmplase con lo dispuesto en el art. 1º de
la ley 26856 y con la Acordada de la CSJN Nº 15/2013.
Regístrese, notifíquese y vuelvan.
CARLOS POSE
JUEZ DE CAMARA GRACIELA L. CRAIG
JUEZA DE CAMARA
Ante mí:
Fecha de firma: 13/11/2024
Firmado por: GRACIELA LUCIA CRAIG, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: CARLOS POSE, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: LUCIANA SO GRIGONI IRIART, PROSECRETARIA DE CAMARA
#37579199#435294781#20241113125955950