Las 10 enfermedades de transmisión sexual más frecuentes
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que se transmiten
principalmente a través del contacto sexual. Estas enfermedades, si no se
diagnostican y tratan a tiempo, pueden provocar complicaciones graves en la salud
de las personas afectadas. Entre las ETS más comunes se encuentran la clamidia,
gonorrea, sífilis, herpes genital, y el VIH/SIDA, además de infecciones como la
tricomoniasis y el molluscum contagiosum.
Cada una de estas enfermedades presenta diferentes síntomas y tratamientos,
siendo esencial la prevención, diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado para
evitar su propagación y complicaciones. En este artículo vamos a describir cada una
de ellas, sus síntomas y su posible tratamiento.
Tipos de enfermedades de transmisión sexual (ETS)
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) comprenden un grupo diverso de
infecciones que se transmiten, principalmente, a través del contacto sexual vaginal,
anal u oral. Desde una perspectiva dermatológica, muchas de estas infecciones
presentan manifestaciones en la piel o mucosas, lo que facilita su detección precoz
mediante examen clínico.
Las ETS se pueden clasificar en bacterianas, víricas, parasitarias y fúngicas:
• Bacterianas: incluyen la sífilis, causada por Treponema pallidum, que suele
manifestarse con úlceras indoloras (chancros) y erupciones cutáneas;
la gonorrea y la clamidia, que pueden provocar secreciones y enrojecimiento
en la zona genital.
• Víricas: destacan el herpes genital (por virus herpes simple tipo 1 o 2), que
genera lesiones dolorosas en forma de vesículas; el virus del papiloma
humano (VPH), asociado a verrugas genitales y ciertos tipos de cáncer; y
el VIH, que debilita el sistema inmunológico, aumentando el riesgo de
infecciones cutáneas atípicas.
• Parasitarias: como la pediculosis pubis (ladillas) y la escabiosis (sarna),
causan picor intenso e irritación en zonas íntimas.
• Fúngicas: aunque no siempre son consideradas ETS, ciertas candidiasis
genitales pueden transmitirse sexualmente y presentan placas blanquecinas e
irritación.
El papel del dermatólogo es clave en el diagnóstico de muchas ETS, ya que las
manifestaciones cutáneas pueden ser el primer signo de alerta. Un diagnóstico
precoz y un tratamiento adecuado no solo benefician al paciente, sino que también
previenen la propagación de estas infecciones.
Las 10 enfermedades de transmisión sexual más frecuentes
Infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH)
La Infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH) es una de las enfermedades
de transmisión sexual más comunes, causada por un grupo de virus que afectan la
piel y las mucosas. Existen más de 100 tipos de VPH, de los cuales algunos provocan
verrugas genitales y otros, denominados de alto riesgo, pueden estar relacionados
con el desarrollo de cáncer en áreas como el cuello uterino, vulva, pene y ano.
Síntomas
Muchas personas infectadas por el VPH no presentan síntomas. Sin embargo,
algunos tipos pueden causar verrugas en los genitales, mientras que los tipos de alto
riesgo pueden generar lesiones precancerosas.
Tratamiento
Aunque no hay cura para el VPH, las verrugas genitales pueden ser tratadas con
medicamentos o procedimientos médicos. Además, la vacuna contra el VPH es
altamente efectiva para prevenir los tipos de virus asociados con el cáncer. La
detección temprana mediante pruebas como la citología cervical (Papanicolaou) es
clave para prevenir complicaciones graves.
Clamidia
La clamidia es una de las enfermedades de transmisión sexual causada por la
bacteria Chlamydia trachomatis. Es una de las ETS más comunes y puede afectar
tanto a hombres como a mujeres, principalmente en los genitales, pero también en el
recto y la garganta.
Síntomas
En muchos casos, la clamidia es asintomática. Cuando hay síntomas, en las mujeres
puede causar dolor abdominal, flujo vaginal anormal y dolor al orinar. En los
hombres, puede provocar secreción por el pene y dolor o ardor al orinar.
Tratamiento
La clamidia se trata con antibióticos, generalmente azitromicina o doxiciclina. Es
importante completar el tratamiento y abstenerse de relaciones sexuales hasta que la
infección haya desaparecido. Sin tratamiento, la clamidia puede causar
complicaciones graves como infertilidad.
Gonorrea
La gonorrea es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Neisseria
gonorrhoeae. Afecta principalmente las áreas genitales, el recto y la garganta, y es
común tanto en hombres como en mujeres.
Síntomas
Muchas personas pueden no presentar síntomas, pero cuando los hay, en las
mujeres puede causar dolor al orinar, flujo vaginal inusual y sangrado entre periodos.
En los hombres, los síntomas incluyen secreción por el pene, dolor o ardor al orinar, y
en algunos casos, hinchazón en los testículos.
Tratamiento
La gonorrea se trata con antibióticos, generalmente una combinación de ceftriaxona y
azitromicina. Es crucial completar el tratamiento y evitar relaciones sexuales hasta
que se haya eliminado la infección para prevenir complicaciones, como la infertilidad
o infecciones más graves.
Sífilis
La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema
pallidum. Se desarrolla en varias etapas: primaria, secundaria, latente y terciaria, con
diferentes síntomas en cada una.
Síntomas
En la fase primaria, aparece una úlcera indolora en el lugar de la infección. En la
secundaria, pueden surgir erupciones cutáneas y fiebre. Si no se trata, la infección
entra en la fase latente y puede progresar a la terciaria, afectando órganos vitales
como el corazón y el cerebro.
Tratamiento
La sífilis se trata con antibióticos, principalmente penicilina. Es crucial detectar y
tratar la infección en las primeras etapas para evitar complicaciones graves.
Herpes genital
El herpes genital es una de las enfermedades de transmisión sexual causada por el
virus del herpes simple (VHS), principalmente por el tipo 2, aunque el tipo 1,
responsable del herpes labial, también puede afectar la zona genital.
Síntomas
Se manifiesta en forma de ampollas o llagas dolorosas en los genitales, el recto o
alrededor de la boca. Además de las lesiones, los síntomas pueden incluir picazón,
dolor al orinar, fiebre y malestar general.
Tratamiento
Aunque no tiene cura, el herpes genital se maneja con antivirales como el aciclovir,
famciclovir o valaciclovir, que ayudan a reducir la severidad y duración de los brotes,
así como a disminuir la frecuencia de las recurrencias. Es importante iniciar el
tratamiento lo antes posible al detectar los primeros síntomas. Además, se
recomienda el uso de preservativos para reducir el riesgo de transmisión a la pareja,
aunque no elimina completamente el riesgo, ya que el virus puede transmitirse
incluso cuando no hay síntomas visibles.
Tricomoniasis
La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual causada por el
parásito Trichomonas vaginalis. Es una de las ETS más comunes y afecta tanto a
hombres como a mujeres, aunque las mujeres suelen presentar síntomas con mayor
frecuencia.
Síntomas
En las mujeres, los síntomas incluyen picazón, ardor y flujo vaginal anormal con mal
olor. Los hombres, en la mayoría de los casos, no presentan síntomas, pero pueden
experimentar irritación o secreción leve.
Tratamiento
La tricomoniasis se trata con antibióticos, generalmente metronidazol o tinidazol. Es
importante que ambos miembros de la pareja reciban tratamiento para evitar la
reinfección. Además, se debe evitar el contacto sexual durante el tratamiento.
VIH/SIDA
El VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) es un virus que ataca el sistema
inmunológico, debilitando las defensas del cuerpo y haciéndolo más susceptible a
infecciones y enfermedades. Si no se trata, el VIH puede progresar a SIDA (Síndrome
de Inmunodeficiencia Adquirida), la etapa más avanzada de la infección.
Síntomas
En las primeras etapas, esta enfermedad de transmisión sexual se manifiesta con
fiebre, fatiga y dolor de garganta. A medida que la enfermedad avanza, los síntomas
se vuelven más graves, como infecciones recurrentes.
Tratamiento
Aunque no existe una cura, los antirretrovirales (ARV) son efectivos para controlar el
virus, reducir la carga viral y permitir que las personas con VIH vivan una vida
saludable. Es fundamental la detección temprana y el inicio del tratamiento para
evitar la progresión al SIDA.
Hepatitis B
La Hepatitis B es una infección viral que afecta el hígado, causada por el virus de la
hepatitis B (VHB). Se transmite a través del contacto con sangre, fluidos corporales o
mediante relaciones sexuales sin protección.
Síntomas
En muchos casos, la infección es asintomática. Sin embargo, cuando hay síntomas,
pueden incluir fiebre, fatiga, ictericia (coloración amarilla de la piel y ojos), dolor
abdominal y náuseas.
Tratamiento
En la mayoría de los casos, la hepatitis B aguda no requiere tratamiento específico y
se resuelve por sí sola. Para infecciones crónicas, los antivirales pueden ayudar a
controlar la replicación del virus y prevenir daños graves en el hígado. Existe una
vacuna eficaz para prevenir la hepatitis B.
Linfogranuloma venéreo (LGV)
El Linfogranuloma venéreo (LGV) es una infección de transmisión sexual causada
por ciertos tipos de la bacteria Chlamydia trachomatis. Es más común en áreas
tropicales, pero se ha observado un aumento de casos en países desarrollados.
Síntomas
El LGV suele comenzar con una pequeña llaga indolora en los genitales, que a
menudo pasa desapercibida. Posteriormente, puede causar inflamación dolorosa de
los ganglios linfáticos en la ingle, fiebre, dolor y, en casos más graves, puede llevar a
complicaciones rectales.
Tratamiento
Se trata eficazmente con antibióticos, generalmente doxiciclina o azitromicina. Es
esencial un diagnóstico temprano y el tratamiento de las parejas sexuales para evitar
la propagación.
Molluscum Contagiosum
El Molluscum Contagiosum es una infección viral de la piel causada por el virus del
molusco contagioso, que provoca pequeñas protuberancias en la piel con apariencia
de perlas o verrugas. Es común en niños, pero también puede afectar a adultos,
especialmente a aquellos con sistemas inmunológicos debilitados o que han tenido
contacto sexual con personas infectadas.
Síntomas
Las lesiones suelen ser pequeñas, indoloras y pueden aparecer en cualquier parte del
cuerpo, pero son más comunes en áreas genitales, abdomen o muslos.
Tratamiento
Aunque las protuberancias pueden desaparecer por sí solas, el tratamiento puede
incluir la eliminación física (raspado, congelación) o cremas antivirales para acelerar
el proceso.
Preguntas frecuentes de ETS
¿Cada cuánto debo hacerme pruebas de ETS si tengo una vida sexual activa?:
Depende de tu nivel de riesgo. Como recomendación general, si tienes múltiples
parejas sexuales o prácticas sin preservativo, deberías hacerte pruebas al menos una
vez al año. En algunos casos, cada 6 meses puede ser lo más adecuado. Consulta
con un profesional para establecer la frecuencia ideal.
¿El uso del preservativo evita todas las enfermedades de transmisión sexual?:
El preservativo reduce significativamente el riesgo de contraer ETS, pero no elimina el
riesgo al 100%. Algunas infecciones, como el virus del papiloma humano (VPH) o el
herpes, pueden transmitirse por contacto con zonas no cubiertas por el preservativo.
Aun así, su uso sigue siendo la mejor medida preventiva.
¿Es necesario hacerse pruebas aunque no tenga síntomas?:
Sí, es altamente recomendable. Las ETS no siempre presentan síntomas visibles,
pero pueden estar causando daño al organismo o ser transmitidas a otras personas.
Hacerse pruebas periódicas forma parte de una vida sexual responsable y saludable.
¿Las ETS pueden afectar la fertilidad?:
Sí, algunas infecciones no tratadas, como la clamidia o la gonorrea, pueden causar
complicaciones que afectan el aparato reproductor. En mujeres, pueden derivar en
enfermedad inflamatoria pélvica, y en hombres, afectar la calidad del esperma o
producir obstrucciones en los conductos seminales.
¿Las ETS se curan con antibióticos o son crónicas?:
Depende del tipo de ETS. Infecciones bacterianas como clamidia o sífilis pueden
curarse con antibióticos. En cambio, infecciones virales como el VIH o el herpes no
tienen cura, pero sí tratamientos que controlan sus efectos y reducen la posibilidad
de transmisión.
¿Puedo contagiarme de una ETS en una relación monógama?:
Sí, si uno de los miembros de la pareja ya estaba infectado antes de iniciar la relación
o si ha habido contactos sexuales externos sin protección. Es importante que ambas
personas se realicen pruebas antes de dejar de usar preservativo, incluso dentro de
una relación monógama.
¿Qué debo hacer si creo que tengo una ETS?:
Lo primero es no automedicarse. Debes acudir a un profesional de salud, idealmente
un dermatólogo o especialista en infecciones de transmisión sexual. Se realizarán
pruebas específicas según tus síntomas o exposición, y se indicará el tratamiento
adecuado si se confirma la infección.
¿Se puede transmitir una ETS sin penetración?:
Sí, el contacto genital sin penetración, sexo oral o incluso el contacto con fluidos
corporales infectados puede ser suficiente para transmitir algunas ETS. El virus del
herpes y el VPH, por ejemplo, pueden contagiarse por simple roce piel con piel.
¿Se pueden tener enfermedades de transmisión sexual sin presentar síntomas?:
Sí, muchas ETS pueden cursar de forma asintomática, especialmente en etapas
iniciales. Esto significa que una persona puede estar infectada y transmitir la
enfermedad sin saberlo. Por ello, es clave realizar chequeos periódicos si se ha
mantenido actividad sexual de riesgo, aunque no haya síntomas visibles.
¿Una mujer embarazada puede transmitir una ETS al bebé?:
Sí, algunas ETS pueden transmitirse durante el embarazo, el parto o la lactancia. Esto
puede poner en riesgo la salud del recién nacido. Por eso es fundamental que las
mujeres embarazadas se realicen pruebas de ETS como parte del control prenatal.