Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) los aditivos alimentarios son
sustancias que se añaden a los alimentos para mejorar su inocuidad, su
frescura, su sabor, su textura o su aspecto. Aunque no nos demos cuenta
algunos de los aditivos alimentarios más comunes se utilizan desde hace muchos
años (o siglos), como por ejemplo, la sal para conservar la carne o el pescado. El
uso de los aditivos alimentarios solo se justifica si se debe a una necesidad
tecnológica y no induce a error al consumidor.
Tipos de aditivos alimentarios y su
clasificación
Según la legislación europea se pueden distinguir 27 tipos de aditivos
alimentarios. El listado de aditivos alimentarios sería el siguiente:
1. Edulcorantes. Se utilizan para dar un sabor dulce a los alimentos o como
edulcorante de mesa.
2. Colorantes. Dan color a los alimentos o les devuelven su color natural.
3. Conservantes. Alargan la vida de los alimentos.
4. Antioxidantes. Prolongan la vida de los alimentos evitando la oxidación.
5. Soportes. Se utilizan para diluir, disolver o dispersar.
6. Acidulantes. Incrementan la acidez o proporcionan un sabor ácido a un
alimento.
7. Correctores de acidez. Controlan o alteran la acidez de un alimento o le dan
sabor ácido.
8. Antiaglomerantes. Reduce la tendencia de las partículas a adherirse unas a
otras.
9. Agentes de carga. Aumentan el volumen de un alimento.
10. Emulgentes. Permiten el mantenimiento de una mezcla.
11. Sales de fundido. Se utilizan en el queso para mantener una distribución
homogénea de la grasa y otros componentes.
12. Endurecedores. Mantienen el tejido de las frutas y hortalizas firmes.
13. Potenciadores de sabor. Realzan el sabor y/o el aroma de un alimento.
14. Espumantes. Hacen posible formar una dispersión homogénea de una fase
gaseosa en un producto alimenticio líquido o sólido.
15. Antiespumantes. Se añaden a los alimentos para evitar o reducir que
produzcan espuma.
16. Gelificantes. Dan textura a un alimento mediante la formación de un gel.
17. Agentes de recubrimiento. Aportan un aspecto brillante a los alimentos o
crean una capa protectora.
18. Humectantes. Impiden que los alimentos se sequen.
19. Almidones modificados. Se obtienen por uno o más tratamientos químicos de
almidones comestibles.
20. Gases de envasado. Se introducen en el recipiente antes o después del
alimento o mientras se coloca.
21. Gases propelentes. Son los que expulsan los alimentos en un recipiente.
22. Gasificantes. Sustancias que liberan gas y aumentan el volumen de una masa.
23. Secuestrantes. Sustancias que forman complejos químicos con iones
metálicos.
24. Estabilizantes. Mantienen el estado físico-químico de un alimento.
25. Espesantes. Aumentan la viscosidad de un alimento.
26. Agentes de tratamiento de las harinas. Se añaden a la harina o a la masa
para mejorar su calidad de cocción.
27. Potenciadores de contraste. Se aplican en el exterior de frutas y hortalizas y
ayudan a distinguir entre partes.
Los aditivos alimentarios más comunes
Ahora que ya tienes una lista de aditivos alimentarios, vamos a hablar de algunos
de los más utilizados en los alimentos que consumimos a diario. Los aditivos
alimentarios más comunes son los siguientes:
Glutamato monosódico. Es uno de los más conocidos y se trata de un
potenciador de sabor. Te contamos más acerca del glutamato monosódico.
Nitrito de sodio. Se utiliza para conservar la carne y los fiambres.
Carragenina. Se usa como espesante, gelificante y estabilizante.
Edulcorantes artificiales. Aportan más dulzor que el azúcar y se utilizan en
productos de dieta y bebidas para mejorar la dulzura.
Goma guar. Se encuentra en aderezos para ensaladas, salsas y sopas.
Colorante artificial. Suelen encontrarse en la mayoría de los alimentos
procesados.
Monoglicéridos y diglicéridos de ácidos grasos. Se trata de sustancias con
poder emulsionante y antioxidante.
Ácido ascórbico. Es la vitamina C y se utiliza como antioxidante. Aquí puedes
aprender a diferenciar los diferentes tipos de vitaminas que actúan en el
organismo.
Lecitinas. Es un emulsionante que facilita el mezclado.
Existen numerosos aditivos alimentarios muy diferentes unos de otros, por lo que su clasificación
es muy extensa. Se pueden agrupar en base a la función que realizan: estabilizadores, espesantes,
gelificantes, conservantes, antiaglutinantes…
La OMS y la FAO dividen estas sustancias en tres grandes grupos basándose en su función:
Aromatizantes: se añaden para mejorar el olor o sabor en una amplia variedad de alimentos
(cereales, dulces, refrescos, yogures, etc.). Son los aditivos más utilizados y existen cientos de
variedades.
Preparaciones de enzimas: es un tipo de aditivos que pueden no estar presentes en el producto
alimenticio final. Son proteínas naturales que aceleran reacciones como la descomposición de
moléculas grandes en más pequeñas. Se emplean en pastelería, fabricación de zumos, queso, vino,
cerveza…
Otros aditivos: se añaden durante la preparación, el envasado, el transporte o el almacenamiento
del alimento y son un ingrediente del producto final, normalmente con el fin de conservar mejor el
producto y mejorar su aspecto. Entre ellos encontramos: espesantes, conservantes, edulcorantes y
colorantes.
10 de los aditivos alimentarios más comunes
Glutamato monosódico (E621)
La estrella de los aditivos y el más conocido, sobre todo por su mala fama. Es un aminoácido
natural no esencial presente en casi todos los alimentos, especialmente en los ricos en proteínas,
como leche, carne, pescado, etc. Se suele utilizar en la cocina asiática y en los alimentos
procesados de los países occidentales. Sirve como potenciador del sabor y añade un quinto,
denominado "umami". Además, como potencia el sabor, puede ayudar a reducir la cantidad de sal
en un producto sin alterar su sabor.
Al contrario de lo que se cree, no existen estudios que demuestren que sea perjudicial para la
salud. La ingesta diaria aceptable (IDA) del glutamato está establecida en 30 mg/kg de peso
corporal por día, una cantidad significativamente mayor a la que se consumiría de forma periódica
Ácido ascórbico (E300)
Es un antioxidante que está presente en numerosas frutas y verduras. Lo conocemos
popularmente como vitamina C, aunque su uso como aditivo no aporta valor nutricional y se basa
en aumentar la tasa de absorción de agua en las masas de pan, ralentizar la descomposición de las
bebidas o atrasar la aparición de manchas en la fruta.
Nitritatos y nitritos (E 249 a E252)
Otros de los más utilizados, suele contener sodio, oxígeno y nitrógeno. Se utiliza para conservar las
propiedades de los embutidos, carnes, pescados y quesos. Por ejemplo, el nitrito de sodio (E-250)
produce una reacción química con la mioglobina de la carne que da ese color rojo que se suele
asociar a las carnes de calidad.
Lecitina (E322)
Es un emulsionante natural, que se obtiene de la soja, pipas de girasol o yemas de huevo. Se
emplea para poder mezclar agua con aceites y grasas. Además, se puede utilizar también como
estabilizante, antioxidante y conservante.
Aspartamo (E-951)
Es sustituto popular del azúcar bajo en calorías. Se puede encontrar en las bebidas gaseosas sin
azúcar, leche, chicles, mermeladas de frutas y productos edulcorantes sin azúcar. Se ha
comprobado que, en las cantidades recomendadas, es seguro y está autorizado para el consumo
humano desde hace muchos años y en muchos países, después de evaluaciones exhaustivas de la
seguridad.
Sacarina (E-954)
Es otro edulcorante bajo en calorías de origen químico y uno de los más antiguos. Su consumo no
suele ser perjudicial, siempre que no se consuman más de 2,5 mg por kilo de peso o lo que
equivale a menos de 20 pastillas de sacarina al día, o siempre que no se tengan patologías con las
cuales no sea recomendable como daños en la mucosa de la vejiga.
Curcumina (E100)
Es un colorante amarillo/naranja de sabor amargo que se obtiene a partir de la cúrcuma. Se utiliza
en mantequillas, quesos, salsas, pures, sopas, postres, fideos instantáneos, tés. No se le conocen
efectos adversos, de hecho el consumo habitual de curcumina molida posee efectos antitumorales
y otros beneficios para la salud.
Ácido cítrico (E-330)
Es un acidulante y saborizante cítrico, regulador de la acidez que se puede encontrar en muchos
alimentos procesados y bebidas como zumos, refrescos, dulces, mermeladas, gominolas, yogures,
cervezas, etc. No posee efectos secundarios, aunque no se aconseja consumir en exceso porque
puede producir corrosión dental.
Goma tara (E-417)
Es un espesante y gelificante natural que se usa para aumentar la consistencia de ciertos
productos. Se utiliza lácteos, gelatinas, mermeladas, helados y conservas vegetales. No tiene
efectos perjudiciales, pero en muy altas cantidades se pueden sentir molestias gastrointestinales
Sulfitos (E-220 a E-228)
Son conservantes y sirven para prevenir el deterioro y la oxidación, además de proteger a los
alimentos de bacterias. Según diversos estudios los sulfitos son seguros para la mayoría de los
consumidores, aunque hay personas hipersensibles que pueden sufrir reacciones adversas.
Aditivos para piensos
Los aditivos para piensos son los productos utilizados en la
alimentación animal para lograr un efecto en el propio pienso,
en los animales, en los productos alimenticios obtenidos a
partir de los animales que consumen el aditivo para piensos o
en el medio ambiente.
Los aditivos para piensos incluyen los siguientes:
Aditivos tecnológicos, por ejemplo, conservantes,
antioxidantes, emulsionantes, reguladores de la acidez,
aditivos para ensilaje.
Aditivos sensoriales: por ejemplo, aromas, colorantes.
Aditivos nutritivos: por ejemplo vitaminas, aminoácidos,
oligoelementos.
Aditivos zootécnicos: por ejemplo, digestivos.
Coccidiostatos e histomonostatos.
ADITIVOS PARA ANIMALES
El hidroxianisol butilado (BHA), el hidroxitolueno butilato (BHT) y
la etoxiquina son los aditivos artificiales que se usan con más
frecuencia en la alimentación para mascotas. BHA y BHT se
suelen utilizar conjuntamente y son bastante eficaces para
proteger las grasas animales pero no tanto los aceites vegetales.
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