Instalación
Se caracteriza por la intervención de un espacio en el que los objetos visuales o hasta
audiovisuales forman parte del contexto, logrando que el público se sienta atraído por la
disposición de elementos. El armado o incluso la utilización de olores, sensaciones térmicas,
sonidos, iluminación o tecnología interactiva, logra que el conjunto tenga un sentido estético. Las
instalaciones pueden ser físicas, lumínicas o interactivas y se van trabajando con objetos
encontrados (ready-made); dichos objetos no son propiamente artísticos, sino que la obra les da el
sentido; un ejemplo de esto es el trash art (arte basura), el arte povera (arte pobre) y el land art
(arte de la tierra). Generalmente son obras por las que el espectador transita y con las que puede
interactuar.
Una instalación puede ser permanente o temporal, estar constituida por objetos de cualquier
forma y material, incluso puede mezclar objetos, colores y texturas sin perder de vista que forma
parte de un concepto, que tiene un significado y que está abierto a la percepción del espectador.
Ilya Kabakov, artista estadounidense de origen ruso, distingue tres tipos de instalaciones:
pequeñas (por su dimensión), adosadas a la pared y las totales (utilizan el espacio de manera
completa).
Land art
Las primeras expresiones del land art se muestran en el arte prehistórico, específicamente en el
periodo Megalítico con los enigmas del círculo de piedra Stonehenge. El término fue creado por
Walter de Maria en 1960 para definir sus primeras intervenciones con la naturaleza; según su
concepción es arte de la tierra, donde el artista tiene una conexión con la naturaleza y la utiliza
como lienzo. El artista hace uso de elementos naturales, ya sea agua, tierra, piedras, viento, fuego,
entre otros; trabaja con patrones abstractos e incluso hasta cierto punto geometrizados para
desarrollar su concepto e idea, dando un aspecto de paisaje natural con un profundo significado,
cuyo sentido en ocasiones es incomprensible o intrigante. Un ejemplo son los trabajos Anual rings
de Dennis Oppenheim y A line made by walking de Richard Long.
Arte objeto
El arte objeto tiene su origen en 1917 con Marcel Duchamp, quien consideró que lo que realmente
debía importar en el arte no era tanto el objeto, sino el concepto. A finales de los años sesenta, los
artistas modificaron esta idea y consideraron que se debe priorizar el objeto sobre la idea con la
finalidad de poner a prueba la actitud mental. El arte objeto no deja de expresar cualidades
estéticas, pero su objetivo principal es resignificar los objetos cotidianos desposeyéndolos de su
función utilitaria y colocándolos en un contexto ajeno. Dentro del arte objeto existen diversas
ramas:
Ready-made: el artista toma objetos de la vida cotidiana y les hace una alteración mínima; el
ejemplo más famoso es Fountain de Marcel Duchamp.
Object trouvé: utiliza objetos funcionales para producir una obra de arte; puede o no ser
manipulado por el artista.
Assemblages: utilización de elementos comunes para hacer un ensamble creando formas y
logrando una escultura tridimensional.
Performance
El término tiene como raíz al performance art (arte en vivo), que basado en el arte conceptual se
liga mucho al happening, fluxus events y al body art; éste ganó importancia a finales de los años
sesenta. Se denomina arte en vivo porque el artista lo realiza ante los ojos del espectador, de ahí
que una de sus características principales es la improvisación, por lo que tiene más libertad de
expresión y logra en el espectador asombro, incluso éxtasis artístico mediante la percepción
sensorial, la reflexión y la interacción con el entorno. Algunos representantes del performance son
Chris Burden, Laurie Anderson y Marina Abramović.
Happening
Manifestación caracterizada por la intervención directa del espectador en la obra, es decir, hay
una participación continua y activa, ya que mantiene una estrecha relación con el teatro. Un rasgo
importante es que no está enfocado en un objeto sino en el evento, de ahí que la palabra
happening se traduce como evento, ocurrencia o suceso. Este tipo de arte pretende una
representación y actividad colectiva, en la que tanto el autor como el espectador se relacionen
mediante una expresión emotiva, y cuya participación sea espontánea, aquí reside su diferencia
con el performance, sin embargo, es una manifestación multidisciplinaria, ya que mezcla
performance e instalación en algunas ocasiones.Algunas obras representativas son Enviroment the
yard de Allan Kaprow y los eventos organizados por Spencer Tunik, los cuales implican a “masas”
de gente desnuda.
Flashmob
Esta modalidad del arte se da por primera vez en Manhattan y se le denominó en su momento
nuevo juego social, debido a que lleva a cabo una actividad en un lapso corto de tiempo; el lugar,
la hora y los detalles de la acción forman parte de la idea del creador. Actualmente no tiene un
significado, aunque la traducción literal del inglés es ‘multitud relámpago’, y alude a la acción que
un grupo organiza y en la cual actúa de manera espontánea: aparece improvisadamente en un
lugar público y en seguida se dispersa. Esta improvisación es aparente porque en realidad es un
trabajo que se ha programado y ha asignado roles a sus participantes. No se pretende que el
público interactúe como en el happening, sino que sean meros espectadores que aprecien y
disfruten la ejecución.
Body art
Se refiere al proceso artístico en el que el creador utiliza el cuerpo humano como soporte para
plasmar su obra. Surge a finales de los sesenta y tiene como base al dadaísmo y al happening,
conjuntamente con el performance. Artistas como Vito Acconci, Chris Burden o Dennis Oppenheim
proyectan temas de violencia, sexualidad, exhibicionismo y utilizan el cuerpo para lograr que el
espectador viva una experiencia artística con juicio y reflexión. Sin embargo, en Europa el body art
se muestra con un tema más dramático, artistas como Herman Nitsch, Gunter Brus, Rudolph
Schwarzkolger o Gina Pane exhiben temas relacionados con el travestismo, el tatuaje y la
sublimación del dolor. Así, el body art se divide en ambas vertientes y provoca ambigüedad en su
concepto.
Fluxus
Es uno de los movimientos artísticos más efímeros de la segunda mitad de siglo XX, y forma parte
de los movimientos de acción dentro del arte conceptual, happening y performance, los cuales
usan el arte como una práctica de crítica social. El fluxus trabaja con todas las propuestas de arte
conceptual, tales como videoarte, música, artes plásticas y otros; ésta es una de sus principales
características: la mezcla de todo; dicha mezcla hace que no sea nada, de ahí que artistas como
Joseph Beuys, John Cage y Allan Kaprov dicen que es sólo un estado de ánimo. George Maciunas
es quien emplea en 1961 el término fluxus; este artista consultó el diccionario y descubrió que la
palabra "flujo" no sólo existía como sustantivo, verbo y adjetivo, sino que tenía un total de
diecisiete acepciones; por ello, retomó cinco de ellas para explicar el uso del término, destacando
la idea de purgar (y su asociación con las entrañas), y fue entonces que comenzó a promover tres
sentidos particulares de la palabra: purga, marea y fusible.
Maciunas en la primera sección de su Manifiesto revela que la intención del fluxus es "purgar el
mundo del arte muerto... arte abstracto, arte ilusionista..."; en la segunda, que debe "promover
una inundación y marea revolucionaria en el arte. Promover el arte vivo, el antiarte, promover la
realidad no artística para ser captada por todos los pueblos, no sólo críticos, diletantes y
profesionales"; finalmente, en la tercera sección relaciona el fluxus con "fusible" y dice que éste
tiene la intención de “fusionar a los cuadros de revolucionarios culturales, sociales y políticos en
frente y acción unidos". Debido a estos cambios y confusiones los artistas modernos consideran
que el fluxus fue pionero en interpretar las cosas cotidianas de la vida como arte, y a partir de ahí
nace la idea de que cada individuo constituye una obra en sí mismo y su propia vida se vuelve una
composición artística.
Fotografía conceptual
Anteriormente comentábamos que la fotografía conceptual requiere de una mayor sensibilidad
hacia el sentido de la vida y de una buena expresión de la idea debido a que hace uso de
conceptos abstractos. El concepto suele ser un tanto confuso, pues mucho depende de la
percepción del receptor, sin embargo, para lograr captar una imagen conceptual, el fotógrafo
debe adentrarse al análisis de sus emociones y estímulos presentes, pues se pretende jugar con
símbolos y objetos cotidianos para lograr una buena composición. Una imagen conceptual
pretende ser sencilla y fácil de interpretar, aunque debido a la percepción del receptor suele ser
una interpretación subjetiva.
Las imágenes conceptuales suelen presentar soluciones sencillas para transmitir ideas complejas,
ya que no es la habilidad técnica la que hará difícil la imagen, sino la imaginación y capacidad de
interpretación del espectador, pues se trata de imágenes cargadas de simbolismo. Un buen
manejo de la cámara y de los recursos técnicos, como lentes, tripies, así como la aplicación de
conocimientos, como encuadre, perspectiva, ángulos, planos, además del buen manejo de la
iluminación y la composición, pueden lograr excelentes fotografías. Sin embargo, no sólo se
necesita de ello en el campo de la fotografía conceptual, sino que puede ser aplicable en todos los
tipos de fotografía, pues depende más de la mirada artística y creatividad del autor.
Arte urbano
El arte puede desarrollarse en cualquier lugar; el arte urbano se enfoca en las manifestaciones
artísticas que cobran vida en la calle, donde los estereotipos, las clases, razas o nacionalidades se
reducen a nada. Estas manifestaciones pueden ser disfrutadas y apreciadas por cualquier persona,
ya que la calle es el lienzo más extenso que el artista puede aprovechar. Surge como reclamo
social en la década de los ochenta, específicamente en los barrios bajos de Nueva York, donde las
paredes de los edificios se convertían en lienzos públicos para firmar; sin embargo, la pintura
sobre muros tiene sus raíces en el arte rupestre y en el arte mural medieval y renacentista, cuyo
objetivo principal era comunicar un mensaje político-cultural.
Actualmente, el arte urbano no sólo se ve en paredes, sino que su incidencia se ha extendido y
diversificado; ahora es posible ver intervenciones en estructuras urbanas y espacios públicos.
Manifestaciones como el graffiti siempre han sido controversiales debido a que se relaciona con el
vandalismo, ya que se hace en paredes o muros públicos o privados, pero sin autorización;
además, en ocasiones los adolescentes sólo tienen la intención de dar a conocer sus nombres o
sus seudónimos, y no pretenden trasmitir ningún mensaje. Sin embargo, el graffiti abrió
panoramas para desarrollar el street-art o arte callejero; algunos artistas suelen llamarlo
postgraffiti; éste empezó a desarrollarse a mediados de los años noventa, cuando los artistas
incorporaron nuevas técnicas además del aerosol, como pinceles, rodillos, esténcil y pintura, entre
otros. Hoy en día, con la diversidad de expresiones, formas y estilos que han surgido a partir del
graffiti, los artistas aseguran que la palabra ya no es contemporánea, así que han asignado
nombres como postgraffiti, street-art y muralismo contemporáneo a sus creaciones.
El muralismo contemporáneo es un término relativamente nuevo que no ha sido aceptado por los
intelectuales mexicanos que trabajaron en la construcción de la identidad nacional y que buscaban
consolidar los ideales sociales de la Revolución, quienes desarrollaron el muralismo mexicano con
técnicas como el fresco (sobre el repello de una pared fresca) o al seco (con pintura acrílica en
paredes secas). Debido a lo anterior, algunos estudiosos del arte contemporáneo lo rechazan o
critican, aunque la intervención de muchos artistas busca denunciar problemáticas sociales e
incluso ecológicas. Sin embargo, es evidente que el arte urbano ha ayudado a modificar muchas
reglas en el arte; además de que ha generado nuevas técnicas bajo el mismo concepto, lo cual deja
claro la evolución del arte. Es interesante hablar de ello porque el arte urbano actual no sólo sirve
para embellecer los exteriores de museos, galerías o edificios, sino que se ha convertido en un
vehículo para encausar a la sociedad y para expresar una identidad cultural.