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Cultura Del Perú

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Machu Picchu, icono de la cultura
prehispánica del Perú.
La cultura del Perú es un conjunto diverso de costumbres, prácticas, códigos,
normas, formas de vida y tradiciones existentes en la sociedad peruana.1 La [ ]

cultura peruana ha sido profundamente influenciada por la cultura nativa,


la cultura española, la cultura africana, cultura china, cultura japonesa 2 3 4 5 6 y
[ ] [ ][ ][ ][ ]

también está emparentada con la cultura de los países hispanoamericanos.

El Ministerio de Cultura peruano se encarga de promoverla y cuidarla por


medio del presupuesto público.

Orígenes
La cultura peruana es una gran mezcla de componentes de distintas etnias que
habitaron y habitan lo que actualmente es el territorio del Perú, las más
importantes son el bloque indígena y criollo o español, seguido por los
bloques afroperuano y asiático y en menor medida el italoperuano, todo esto es
potenciado por las tres principales regiones naturales, es decir la costa,
la selva y la sierra. Es por eso que la cultura peruana se la considera una
cultura mestiza y eso queda ampliamente demostrado en su gastronomía que
es reconocida por su variedad de platos, bebidas y postres, en
las danzas como la marinera, el festejo, el tondero, el huayno, el huaylas,
el wititi, los huayruros, entre otros.

Características
Dentro del contexto mundial, la cultura peruana siempre ha presentado
características especiales, entre las que se pueden mencionar las siguientes: 7 [ ]

• Se ha desarrollado en un medio geográfico difícil, por lo que el


hombre ha tenido que esforzarse y hacer uso de su creatividad para
dominar ese espacio, formando sociedades y culturas regionales.
• Es un proceso que ha venido dándose a través de los milenios,
desde los albores de la civilización andina, y, aunque ha sufrido la
irrupción violenta de la civilización occidental en el siglo XVI, ha
continuado desarrollándose de manera continua, intentando
mantener una unidad.
• Contiene valores y legados culturales que se mantienen a través del
tiempo. De la civilización andina podemos mencionar: el dominio de
la naturaleza, la unidad política, la misión civilizadora, el espíritu de
justicia social y la dignidad imperial. De la herencia española
destaca: la idea de la persona humana, el cabildo, el estado de
derecho, el idioma, la concepción cristiana de la vida. De la etapa
republicana: la independencia, la libertad política, la soberanía, la
concepción democrática del Estado, la idea de una vida más digna,
por obra de la educación y la técnica al servicio del bien común, la
idea de una distribución más equitativa de la riqueza, etc.
• Hay una constante fusión de las realidades culturales existentes, así
como las que continúan llegando de afuera, y tiende así siempre
hacia el mestizaje cultural.
Desarrollo
Cultura prehispánica
Artículo principal: Imperio incaico

Pirámides de 5 000 años en Caral. Patrimonio


Común de la Humanidad.
La civilización andina, que se desarrolló en el actual territorio peruano, se fue
forjando desde hacía quince mil años, con la llegada de los primeros hombres a
esta parte del mundo. Estos se hallaban en la etapa del paleolítico superior y
fue exclusivamente a su esfuerzo, sin influencia foránea, que pudieron escalar
paulatinamente hacia la alta cultura. Los restos culturales de los primeros
cazadores-recolectores han sido hallados en Guitarrero
I, Piquimachay, Chivateros (taller lítico), Toquepala (pinturas
rupestres), Paiján (puntas líticas). Los primeros vestigios de cultivos agrícolas
se hallan en Nanchoc (calabaza y zapallo loche) y Guitarrero I (frijoles y
pallares), de hace 6000 a. C. Otras plantas que se empiezan a cultivar son el
camote, el achiote, la quinua. La papa y el maíz son cultivos más tardíos. Los
restos de la primera aldea de pescadores se hallaron en Santo Domingo de
Paracas; de los primeros camélidos domesticados, en Telarmachay; y de los
primeros cuyes domesticados, en Piquimachay.

La presencia del templo circular de Sechín Bajo en 3500 a. C. marca el inicio


del surgimientos de las sociedades complejas. 8 9 Luego, hacia 3200 a. C. surge
[ ][ ]

la civilización caral en el Norte Chico peruano y cuyo centro fue la ciudad


sagrada de Caral y su ciudad pesquera, El Áspero. Caral fue contemporánea
de otras grandes civilizaciones como las
de China, Egipto, India y Mesopotamia. Se trata, pues, de uno de los pocos
centros irradiadores de civilización en el mundo por su antigüedad (al menos
5000 años); así como el único en el hemisferio austral. Caral floreció durante
más de mil años; entre sus ruinas se han hallado el primer quipu, instrumentos
musicales, estatuillas de arcilla, entre otros restos culturales. Contemporánea a
ella fueron otros centros como Bandurria, Ventarrón, Kotosh (templo de las
manos cruzadas), Cerro Sechín, La Galgada, Las Haldas y El Paraíso.10 11[ ][ ]

Caral desapareció hacia 1800 a. C. pero su legado cultural se mantuvo,


continuando así el proceso de la civilización andina. Surgieron otros centros
culturales en el actual Perú, como Cupisnique, Pacopampa, Kuntur
Wasi, Garagay y Chavín de Huántar. Hacia el 900 a. C. la cultura
chavín prevaleció sobre las demás, hasta que hacia 200 a. C. decayó su
influencia y se incentivó el desarrollo de Estados más amplios en la base de
nuevas culturas locales como Mochica, Lima, Nazca, Wari y Tiahuanaco. Los
Wari formaron el primer imperio panandino del que se tiene certeza, con centro
en la ciudad de Wari, cerca de la actual Ayacucho.

Con la decadencia de Wari y Tiahuanaco hacia fines del siglo IX se reactivó la


producción cultural regionalista,
como Chimú, Lambayeque, Cajamarca, Chachapoyas, Chincha, Chanca, Huan
ca, Chancay y los quechuas o incas del Cuzco. Estos últimos, tras pasar
sucesivamente por las etapas de señorío local y confederación quechua, en el
siglo XV formaron el Imperio inca, que se anexó todos los pueblos andinos
entre los ríos Maule y Ancasmayo, alcanzando un área cercana a los
3.000.000 km², hoy ubicada en los territorios
de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile.

La civilización incaica fue la cúspide de la cultura andina, la síntesis de todas


las culturas preincas. Lo que los incas hicieron fue asimilar y desarrollar todas
las influencias culturales del territorio que dominaron. Su mérito principal fue
crear un estado imperial cuyo fin era la unificación del mundo andino, pero cuya
consolidación definitiva se vio truncada por la invasión española. Sin embargo,
la cultura andina ha seguido su propio curso y ha llegado hasta la actualidad;
prueba de ello están las comunidades indígenas, las modalidades alimenticias,
los idiomas (quechua, aimara), etc.

La influencia hispánica
Artículo principal: Virreinato del Perú

Mapa del Perú. Ioannem Ianssonium (1647).


En el siglo XVI, las tropas de Francisco Pizarro, con el apoyo de muchos
pueblos o etnias gobernados por los incas, conquistaron este
imperio para España. En 1542, se estableció el virreinato, que en un inicio
abarcó un territorio desde lo que hoy es Panamá hasta el extremo sur del
continente. El imperio español significó para el Perú una profunda
transformación social y económica. Se implantó un sistema mercantilista,
sostenido por la minería de la plata, el monopolio comercial y la explotación del
pueblo llano indígena.

En el aspecto social, los españoles instauraron una sociedad dividida en


estamentos o clases sociales, diferenciada por el linaje y la raza. En el aspecto
cultural, introdujeron los estilos artísticos que imperaban en Europa, pero los
mestizos los asimilaron hasta convertirlos en arte propio. El artista peruano
captó modelos e imprimió sus propias características. Las letras también fueron
el reflejo de las escuelas literarias que se daban en Europa, pero hubo literatos
nacidos en el Perú que bajo ese influjo destacaron creando peculiares obras
maestras, como el Inca Garcilaso de la Vega, Juan Espinoza Medrano, Pedro
Peralta y Barnuevo, entre otros.

A partir de fines del siglo XVI e inicios del siglo XVII, el poder virreinal se vio
lentamente debilitado por el contrabando comercial y la insurgencia separatista,
primeramente indígena (como la de Túpac Amaru II) y posteriormente
también criolla. Sin embargo, en los últimos años estas fueron fuertemente
reprimidas, por lo que ninguna logró su objetivo último.

Hay que destacar que en el siglo XVIII ya existía la conciencia de ser peruano;
esto se evidencia a través de escritores e ideólogos como José Eusebio de
Llano Zapata, José Baquíjano y Carrillo, Hipólito Unanue, Toribio Rodríguez de
Mendoza y periódicos como el Mercurio Peruano. También sabios y científicos
como Jorge Juan, Antonio de Ulloa, Tadeo Haenke y Alexander von
Humboldt divulgaron la riqueza y la gente del Perú.

Desarrollo de la República del Perú


Artículo principal: Historia republicana del Perú

Proclamación de la Independencia.
La emancipación peruana del dominio político español forma parte de un
proceso más amplio que se dio en todo el mundo hispanomericano a principios
del siglo XIX. La independencia del Perú fue una obra conjunta de precursores
y próceres, locales y foráneos, con la decisiva ayuda del pueblo. Hay autores
que remontan el inicio del proceso emancipador del Perú a la rebelión de
Túpac Amaru II de 1780-1781. Sea como fuese, la etapa final empezó en 1820,
con la llegada desde Chile de la Expedición Libertadora del Perú dirigida por el
general argentino José de San Martín, que el 21 de julio de 1821 proclamó
la independencia e instauró un nuevo estado: la República del Perú cuyo
nombre lo consigna tácitamente el Acta de Independencia de este país. 12 Sin
[ ]

embargo, recién en 1824 el general venezolano Simón Bolívar logró expulsar


definitivamente las tropas realistas afincadas en la sierra sur tras las batallas
de Junín y Ayacucho.

Dos temas fundamentales dominaron los inicios del naciente Estado peruano:
la búsqueda de un sistema propio de gobierno y la determinación de su
territorio. El primero se definió con el triunfo de los republicanos sobre los
monarquistas; en el segundo caso se siguió el principio del uti possidetis,
según el cual el territorio debía ser el mismo del Virreinato del Perú de
principios del siglo XIX. Las primeras disputas territoriales se dieron con
la Gran Colombia que reclamaba para sí los territorios peruanos de Tumbes,
Jaén y Maynas, pero luego de una guerra sin resultado definitivo, el asunto se
mantuvo en suspenso y solo posteriormente el Ecuador (una de las tres
repúblicas en las que se fraccionó la Gran Colombia) resucitaría los reclamos.

Los primeros años de independencia se desarrollaron entre


luchas caudillescas organizadas por los militares para alcanzar la Presidencia
de la República. En este contexto, entre 1836 y 1839, se conformó
la Confederación Perú-Boliviana, disuelta luego de la derrota de Yungay contra
el Ejército Unido Restaurador. Una nueva guerra con Bolivia estalló en 1841, y
si bien los bolivianos ganaron la batalla de Ingavi e invadieron el sur peruano,
fueron prontamente repelidos por las milicias peruanas en 1842. Este fue un
año clave en el que quedó definido el territorio peruano, hasta entonces bajo la
grave amenaza de perder toda su zona sur a favor de Bolivia.

El predominio de los militares en el poder se mantuvo hasta los años 1870,


cuando aparecieron los caudillos civiles, como Manuel Pardo y Lavalle,
presidente de 1872 a 1876; y Nicolás de Piérola, dictador de 1879 a 1881, en
plena guerra con Chile. Esto conflicto, de resultado calamitoso para el Perú,
marcó el inicio de una nueva etapa en la historia peruana, basado ya no en la
explotación del guano y el salitre sino en otras materias primas como los
metales, el algodón y el azúcar. Dio pase a la Reconstrucción Nacional,
resurgiendo el militarismo en la vida política, hasta 1895, cuando se inició una
etapa de predominancia civil, llamada la República Aristocrática, que abarcaría
hasta 1919. Otro caudillo civil, Augusto B. Leguía, inició entonces otra etapa
conocida como el Oncenio, que duró hasta 1930.

Luego sobrevino una etapa de crisis política, social y económica, caracterizada


por gobiernos militares y civiles que se intercalaron a lo largo de cincuenta
años. El Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada de 1968 a 1980, fue un
intento de cambiar los viejos moldes de la sociedad peruana y en muchos
sentidos lo logró; no obstante, fracasó en el aspecto económico. Los gobiernos
populistas de la década de 1980 no hicieron sino agravar la economía y no
supieron contener el embate del terrorismo de extrema izquierda. El gobierno
de Alberto Fujimori (1990-2000) afrontó la situación orientando la economía del
país al neoliberalismo y derrotando al terrorismo, aunque cayendo en el
autoritarismo y la corrupción. A partir de 2001 se inició un nuevo periodo de
continuidad democrática, que entró en crisis políticas a causa de la debilidad
del Estado y su compromiso social. 13[ ]
Bellas Artes
Véase también: Arte del Perú

Arquitectura

Reconstrucción de una de las pirámides de El Áspero,

la ciudad pesquera de Caral. La piedra de los doce

ángulos, en un edificio inca del Cuzco. Catedral del

Cusco. Grabado de 1872 que muestra la


arquitectura Neoclásica afrancesada de la fachada principal del Palacio de la
Exposición Nacional de Lima.
En el Perú preincaico, los primeros ejemplos de arquitectura monumental son
las pirámides de terrazas superpuestas, construidas básicamente de adobe. Su
función era religiosa (templo) y administrativa (palacios). Son típicas de las
culturas costeras, comenzando por Caral, donde destaca la Pirámide Mayor.
Forman complejos con otros edificios, siendo denominados Templos en U, por
la forma de su disposición: una pirámide principal, con dos construcciones
laterales en forma de brazos. 14 Otras construcciones piramidales destacadas
[ ]

son los de la cultura moche, como las llamadas Huacas del Sol y de la Luna.
En Lima destacan las huacas de Pucllana, Maranga, y Mateo Salado. Las
pirámides o huacas de las culturas costeras del Perú eran tan imponentes
como las de Mesoamérica, pero el hecho de estar construidas en adobe ha
imposibilitado su conservación plena; actualmente más parecen elevaciones
naturales del terreno, aunque se han restaurado algunas de ellas.

Otros ejemplares de la arquitectura preinca son los templos de Chavín de


Huántar, hechos en piedra tallada; las construcciones de Cahuachi de los
nazcas; los edificios de adobe de Chan Chan, considerada la ciudad de barro
más grande del mundo; los templos de Tiahuanaco (Akapana, Kalasasaya,
Pumapunku); la ciudad de Wari, con edificaciones de piedra de varios pisos. En
la costa los materiales utilizados preferentemente fueron los adobes y tapiales;
en la sierra, la piedra.

La arquitectura incaica tiene tres grandes características: solidez, sencillez y


simetría. Destaca por el uso refinado de la piedra, así como por sus técnicas
avanzadas de aprovechamiento del espacio territorial. Hasta hoy causa
asombro el tamaño de las piedras en algunos edificios, como en la llamada
“fortaleza” de Sacsahuamán. En esta y otras construcciones se admira también
el ensamblado de piedras de diferente forma y tamaño sin usar argamasa y
que encajan tan perfectamente que entre sus junturas no pasa ni una hoja de
papel. Ejemplo clásico de esta técnica es la llamada Piedra de los doce
ángulos.15 Otros edificios, como el Coricancha y los palacios incas del Cuzco,
[ ]

están construidos con piedras labradas de forma rectangular o cuadrada,


alineadas de manera simétrica. Pero indudablemente es Machu Picchu,
construido en un cerro cuya cima fue aplanada, el icono de esta arquitectura;
es considerado una de la siete maravillas del mundo moderno.

Los españoles trajeron nuevas técnicas arquitectónicas, como el uso de la


bóveda, el arco, la columna y el empleo de materiales fuertes como el ladrillo,
necesario en los lugares en donde no había piedra. La arquitectura virreinal se
adaptó al medio de cada región y desarrolló los estilos imperantes en Europa.
Estos fueron el barroco, con sus variantes del churrigueresco, el plateresco y el
rococó, que se caracterizan por su recargada ornamentación; y el neoclásico,
que se caracteriza por la vuelta a las líneas rectas y a la sencillez. Los
ejemplos de estos estilos se ven en la arquitectura religiosa, es decir los
templos, iglesias y conventos, así como en los característicos balcones de la
ciudad de Lima.16
[ ]

La arquitectura republicana, al igual que la colonial, siguió las corrientes


europeas. El primer gran edificio construido fue el de la Penitenciaría de Lima.
En lo largo del siglo XIX persiste la influencia del neoclasicismo (Hospital
Nacional Dos de Mayo, Iglesia Matriz del Callao, Escuela Militar de Chorrillos).
En el gobierno de José Balta se edificó el Palacio de la Exposición, de estilo
neorrenacentista. También se introdujo la arquitectura metálica importada de
Francia (catedral de Tacna, el puente Balta). En el siglo XX, se desarrollaron
varios estilos arquitectónicos, como el estilo académico de influencia francesa
(palacio del Congreso de la República del Perú, la Cripta de los Héroes, etc.);
el estilo neocolonial (fachada del Palacio Arzobispal); el estilo neoperuano, que
es una fusión de elementos coloniales e indígenas (fachadas de la Escuela de
Bellas Artes y la del Museo de Arqueología); el estilo indigenista (Museo de la
Cultura Peruana).17 [ ]

Escultura
En la época prehispánica se hicieron esculturas menores, como ídolos y
estatuillas de piedra y de madera; así como esculturas de carácter
monumental, pero estas hechas mayormente por las culturas chavín (el Lanzón
monolítico) y tiahuanaco (monolitos). También se labraba en la roca madre o
en grandes piedras haciendo diseños que aparentan maquetas (piedra
de Sayhuite). En lo que respecta a los incas, estos tuvieron una arte escultórico
muy sobrio y esquemático; se sabe que hicieron estatuas que representaban a
sus reyes, y una del dios Viracocha, en piedra. Por lo general la escultura era
un complemento de la arquitectura.

La escultura colonial siguió las corrientes europeas, y al igual que la pintura,


tuvo la finalidad práctica de decorar los ambientes religiosos. Proveyó así de
mobiliario religioso a los templos y conventos, a través de sus Retablos o
Altares, Sillerías de Coro, Púlpitos, Cajonerías y Techos o Artesonados, así
como de escultura exenta, en grupos sagrados, imágenes de santos,
simbolismos y esculturas funerarias de personajes religiosos o donantes
célebres de la época. Ejemplo de todo ello se puede ver todavía en las iglesias
de Lima, Cuzco, Arequipa, Trujillo, Cajamarca, Ayacucho y tantos otros lugares
del Perú. Se recuerdan los nombres de algunos de los escultores, como Pedro
de Noguera y Baltazar Gavilán, este último autor de la célebre escultura de La
Muerte, hecha en madera. 18
[ ]

En la época republicana, los talleres escultóricos siguieron produciendo obras


de tema religioso. La escultura académica se importaba de Europa, como en el
caso de las estatuas de la Alameda de los Descalzos, de estilo neoclásico. En
la primera mitad del siglo XX surgen artistas nacionales, como David Lozano,
Luis Agurto y Artemio Ocaña, que hicieron estatuas de héroes y próceres para
orlar las plazas y avenidas públicas. Aunque todavía en esta época se
siguieron importando monumentos, como la estatua ecuestre de José de San
Martín, elevada en la plaza de su nombre (1921). Al fundarse la Escuela de
Bellas Artes (1918), el español Manuel Piqueras Cotolí dio un impulso a la
escultura nacional, al propiciar la fusión hispano-indígena. La escultura
moderna la inició Joaquín Roca Rey, hacia 1948. Años después se manifiesta
la modernidad figurativa con Víctor Delfín y Cristina Gálvez.19
[ ]

Pintura

Relieve polícromo del Dios Degollador, deidad principal

moche, en la Huaca de la Luna. Cuadro Los funerales


de Atahualpa, de Luis Montero.
En la época prehispánica, la pintura se expresó en los murales que decoraban
los templos, tanto sobre las paredes enlucidas como en los altorrelieves; así
como en el decorado de las piezas de cerámica, destacando en este arte las
culturas nazca y moche. Se sabe también que los incas pintaron escenas
históricas en tablas y telas, que se guardaban en el edificio de Puquincancha,
en el Cuzco, pero de los que no se conserva ningún ejemplar.

En la época colonial brilló la pintura religiosa, destinada a satisfacer la gran


demanda de cuadros que hacían las iglesias, conventos y grandes residencias
coloniales. Por otra parte, la nobleza colonial también mandaba hacer otra
clase de obras, muy especialmente retratos. Las primeras obras la realizaron
religiosos venidos de España; luego llegaron los artistas italianos Bernardo
Bitti, Mateo Pérez de Alesio y Angelino Medoro (siglo XVI-XVII). Posteriormente
destacan Fray Francisco de Bejarano, Cristóbal Daza, Cristóbal Lozano y José
del Pozo. Pronto, los indios y mestizos aprendieron el arte pictórico y formaron
escuelas propias, como la famosa escuela cusqueña, que se desarrolló a lo
largo de los siglos XVII y XVIII, y que es un neto ejemplo del mestizaje en las
bellas artes virreinales. Los pintores de dicha escuela han permanecido por lo
general en el anonimato, pero se mencionan algunos nombres, como el
de Diego Quispe Tito.20[ ]

La pintura de los inicios de la República siguió bajo los moldes coloniales.


Luego surgieron varias corrientes: La pintura costumbrista, cuyo máximo
representante es Pancho Fierro; la pintura académica, influenciada por las
escuelas de Europa, y cuyos exponentes son Ignacio Merino, Francisco
Laso, Luis Montero, Francisco Masías, Daniel Hernández Morillo, Teófilo
Castillo, Carlos Baca-Flor; la pintura indigenista, que resalta el nacionalismo y
el regionalismo provinciano, siendo su iniciador José Sabogal y que contó con
varios representantes, como Julia Codesido, Jorge Vinatea Reinoso, Mario
Urteaga Alvarado, Enrique Camino Brent. Tras el indigenismo surge un grupo
de “independientes”, influenciado por el vanguardismo, cuyos principales
representantes son Macedonio de la Torre, Ricardo Grau, Carlos Quizpez Asín.
Luego vienen Juan Manuel Ugarte Eléspuru, Sérvulo Gutiérrez, Fernando de
Szyszlo, etc. En el arte mural destaca Teodoro Núñez Ureta.21[ ]

Música académica
Artículo principal: Música clásica del Perú
El Perú tiene grandes representantes en la música académica. En el siglo XIX y
comienzos del siglo XX destacan los compositores José María Valle Riestra,
autor de la ópera Ollanta; Daniel Alomía Robles, autor de El cóndor
pasa…; Ernesto López Mindreau; Luis Duncker Lavalle, que compuso valses y
piezas de salón; entre otros. Predomina en esta época la composición de
óperas.22
[ ]

En el siglo XX aparece una segunda generación que sabe emplear los


elementos folclóricos haciendo con ellos una transformación de las armonías y
melodías (estilización del folklore). Músicos representativos de esta tendencia
son Theodoro Valcárcel, Alfonso de Silva, Roberto Carpio, Carlos Sánchez
Málaga y Rodolfo Holzmann. Una tercera generación está representada por
Enrique Iturriaga, Celso Garrido Lecca, Olga Pozzi Escot, Enrique Pinilla,
Francisco Pulgar Vidal, Edgar Valcárcel y Luis Meza; la mayor parte de ellos
prefieren escribir obras orquestadas. 23[ ]
Merecen también citarse a los compositores Manuel Bañón, autor de la marcha
militar El ataque de Uchumayo; José Bernardo Alcedo, autor de la música
del Himno Nacional del Perú; Claudio Rebagliati, autor de Rapsodia peruana;
y Carlos Valderrama Herrera, autor de la célebre marcha militar Los peruanos
pasan.24
[ ]

Los tenores peruanos de relieve mundial son Alejandro Granda Relayza, Luis
Alva Talledo, Ernesto Palacio, Francesco Petrozzi y Juan Diego Flórez.

José Bernardo Alcedo.

Daniel Alomía Robles.

Juan Diego Flórez.


Cerámica
La cerámica del Perú prehispánico fue muy elaborada. Tiene decoraciones
pictóricas de alta calidad artística, y muchas son de forma escultórica. Estos
ejemplares se hallan en profusión en las tumbas prehispánicas, debido a la
costumbre de enterrar al muerto con vasijas llenas de alimentos y bebidas. Las
muestras de cerámica más antiguas detectadas en suelo peruano serían las
de Kotosh, fase Wayrajirca, fechada hacia 1.850 a. C.,25 aunque si hablamos
[ ]

de la civilización andina en general, la más antigua cerámica es la de la cultura


Valdivia, que se desarrolló en el actual Ecuador, hacia 4.000 a. C. En los sitios
de la civilización caral (3.000-1800 a. C.) no se ha hallado cerámica, pero si
piezas escultóricas de barro crudo, que representan figuras humanas. 26[ ]
El arte de la cerámica empezó a mostrar notables progresos a partir de
la cultura Cupisnique. La cerámica chavín tiene excelentes ejemplares de
forma globular y con asa estribo, decoradas con motivos plasmados con
incisiones y resaltados en alto relieve plano, generalmente monócroma (de un
solo color: negro, gris o rojo). 25
[ ]

La etapa del apogeo de la cerámica corresponde a las culturas Moche y Nazca,


que se desarrollaron en la primera mitad del primer milenio de nuestra era,
aunque ambas tuvieron como antecedentes a otras culturas (Salinar y
Gallinazo; y Paracas, respectivamente).25 [ ]

La cerámica moche es considerada como la mejor del Antiguo Perú y entre las
mejores del mundo, gracias al fino y elaborado trabajo que evidencian sus
ejemplares. En ellas representaron, tanto de manera escultórica como pictórica,
a divinidades, hombres, animales y escenas significativas referidas a temas
ceremoniales y mitos que reflejaban su concepción del mundo, destacándose
la asombrosa expresividad, perfección y realismo con que los dotaban. De este
arte sobresalen los huacos retratos y los huacos eróticos.

La cerámica nazca es otra de las mejores del Perú, por su variedad y su alta
calidad. Destaca sobre todo por sus diseños pictóricos, con una profusión de
colores excepcionalmente brillantes. Se pintaban plantas, animales y sobre
todo la figura de un ser sobrenatural, con rasgos de felino y ave. 25 [ ]

Posteriormente surge la cerámica tiahuanaco-wari, influida al parecer por la


moche y la nazca; a la primera le debería la predilección por la forma
escultórica, y a la segunda por el uso de una variedad de colores brillantes.
Una característica peculiar es la representación de una divinidad que parece
ser la misma que aparece en la Portada del Sol de Tiahuanaco.25 [ ]

Destacan luego la cerámica chancay, que se caracteriza por ser bicroma (sobre
un engobe blanco se pincelaba con tinte negro). Es de destacar también las
estatuas llamadas cuchimilcos.25 [ ]

En cuanto a la cerámica incaica, es más sobria en expresiones figurativas y


poco dada a reproducir formas escultóricas. Sus diseños son geométricos y se
usa mayormente como colores el blanco, el negro y el rojo. 25 Ejemplares típicos
[ ]

de la cerámica inca son el aríbalo o puyñun (cántaro), el pucu (plato de asa) y


el quero (vaso).27 El más conocido es el aríbalo, nombre que le dieron los
[ ]

españoles por su lejano parecido con las ánforas griegas.

Cerámica cupisnique

Cerámica chavín.

Huaco retrato moche.

Cerámica escultórica moche (jaguar).

Cerámica escultórica nazca.


Vasija nazca.

Cerámica wari.

Vasija de la cultura chancay

Aríbalo incaico.
Orfebrería
La más remota evidencia del trabajo de metales finos en el Antiguo Perú y en la
América en general se remonta al 1.500 a. C. Se encuentra en
Waywaka, Apurímac, donde se hallaron láminas de oro martilladas asociadas
con herramientas utilizadas para tal efecto. Pero solo posteriormente la
metalurgia en su forma compleja alcanzó una hábil manufactura,
siendo Chongoyape y Kuntur Wasi, hacia 1000-200 a. C., los centros más
antiguos que testimonian este florecimiento. 28 [ ]

Un desarrollo más extraordinario de este arte pertenece a las culturas moche,


lambayeque o sicán, nazca y chimú, de la costa peruana.

Los moche fueron los mejores metalurgistas de su época. Utilizaron el oro, la


plata, el cobre y sus aleaciones, que fundían en hornos de diversos tipos (como
la huayra). La aleación más característica fue la tumbaga (mezcla de oro y
cobre). Doraron el cobre mucho antes que en Europa y conocieron una
variedad de técnicas, como el laminado, martillado, alambrado, soldadura, etc.
Una cantidad asombrosa de joyería se halló en la tumba del Señor de Sipán.

Los lambayeque adoptaron las técnicas de los moches y para algunos


expertos, sus creaciones tienen un mejor acabado. Piezas representativas del
arte lambayeque y de la orfebrería peruana en general son el tumi
lambayeque y la máscara funeraria lambayeque, hechas en oro con
incrustaciones de piedras preciosas, y con diseños que representan al
dios Naylamp.

Los chimúes heredaron las técnicas de las anteriores culturas y produjeron


artefactos de extraordinaria calidad, de baja concentración de oro y algunos
elaborados con bronce arsenical. 28 [ ]

Los incas adoptaron las técnicas metalúrgicas de los pueblos que dominaron y
trasladaron a orfebres chimués al Cuzco para que realizaran su labor al servicio
del estado imperial. En esa época se difundió el uso del bronce cuproestañífero
(aleación de cobre y estaño). 28 [ ]

Es de resaltar que la cultura del Antiguo Perú fue la única de América que
produjo el bronce, entre otras aleaciones. Desconocieron sin embargo, el
hierro, salvo el de origen meteórico, que fue usado en herramientas pesadas
que se tallaban y bruñían. 28
[ ]

Ornamento de oro hallado en Chongoyape


Joya labrada en oro, de estilo chavín.

Orejera moche de oro con incrustaciones de piedras preciosas.

Tumi lambayeque o tumi de Illimo.

Vasos de oro del periodo Sicán medio (Lambayeque).


Máscara funeraria lambayeque hallada en Batán Grande.

Estatuillas incas de oro y plata, elaboradas a base de láminas repujadas y


soldadas.
Textilería
La textilería fue una de las técnicas mejor desarrolladas en el Antiguo Perú. Los
mismos conquistadores españoles atestiguaron que los incas fueron los
mejores vestidos de toda la América prehispánica, por la variedad y la calidad
de sus prendas de vestir. 29 La materia prima para los tejidos fue la fibra de
[ ]

algodón y de otras plantas, así como la lana de los camélidos; a veces se usó
también pelos humanos y de murciélago. Como instrumento utilizaron el telar
manual. La costumbre de enterrar a los muertos con sus mejores vestimentas y
el clima seco de la costa peruana han posibilitado la conservación de muestras
espléndidas de esta técnica y arte a la vez.

Los antiguos peruanos conocieron prácticamente todas las técnicas textiles,


desde el torzal, el paño sencillo y los bordados, hasta brocados y tapicería en
telar. Asimismo, decoraron sus telas de las más diversas maneras. Incluso
utilizaron otras técnicas peculiares, que actualmente son imposibles de
reproducir.30 [ ]

Los primeros indicios de textilería en el Antiguo Perú se remontan a unos 5.000


años. Entre los primeros ejemplares bien conservados de este arte depurado
están las telas pintadas de Carhua, en la costa sur, que muestran motivos de
estilo chavín, por lo que han sido fechados en el primer milenio antes de
Cristo.30
[ ]

Pero sin duda los ejemplares más esplendorosos son los de la cultura topará,
antes llamada Paracas Necrópolis, que usó preferentemente la técnica del
bordado. Los famosos mantos paracas, con los que envolvían a sus momias,
han ganado con justicia la admiración universal. Algunas de estas telas
contienen trescientos hilos por pulgada cuadrada. Sobre ellas se bordaron con
gran colorido temas naturalistas (peces, felinos, aves, serpientes, frutos y
flores), así como figuras míticas y simbólicas, todas con un gusto
extraordinario. La variedad, vivacidad e intensidad de los colores de los mantos
aún se mantienen en su vigor, pese al tiempo transcurrido.

La textilería preinca continuó con su extraordinario apogeo técnico y artístico,


como se evidencian en otras culturas costeñas como Moche y Nazca. De los
moche, al no haberse conservado ejemplares, se deduce su desarrollo textil al
contemplar el arte pictórico de sus ceramios. Los nazca, herederos de los
topará o paracas, abandonaron el bordado y desarrollaron una tapicería fina. 30 [ ]

Bajo la época Tiahuanaco-Wari alcanzó su esplendor la tapicería y floreció


también el arte plumario como complemento del tejido; su decoración es
altamente simbólica y de trazos sofisticados, sobre todo cuando representa al
dios de los báculos, el mismo que aparece en la Portada del Sol.30 [ ]

Otra cultura que destaca en este arte es la cultura chancay, con sus finas telas
de tapicería y telas pintadas; son de destacar las gasas decoradas. También
destaca la cultura chachapoyas, de la que se puede mencionar como ejemplo
una tela monumental de algodón decorada íntegramente con diseños de
aves.30
[ ]

Los incas heredaron y desarrollaron las técnicas preincas. Destacan sus tejidos
de lana de vicuña, llamados cumbis, decorados con motivos geométricos
pequeños, llamados tocapus. Actualmente se continúa tejiendo en el Perú
utilizándose las técnicas ancestrales, especialmente en la región surandina. 30[ ]

Manto Paracas.

• Manto Paracas decorado con diseños de deidades mitológicas.

Detalle de una pieza textil Paracas.

• Tejido chancay.

Fragmento de un tejido chancay.

Fardo funerario wari.

Túnica inca decorada con tocapus.


Cultura popular
Música popular
Artículos principales: Música del Perú y Danzas del Perú.
La música del Perú es producto de la fusión a través de muchos siglos. Existen
muchos géneros de música peruana: andina, criolla y amazónica. Estas se
puede clasificar en música y danzas de la costa peruana, sierra
peruana y amazonía peruana. Popularmente se conocen a estas
manifestaciones como música folclórica.

Música andina
La música andina o vernacular proviene de tiempos inmemoriales y aunque ha
recibido el influjo hispánico, se ha perpetuado en huainos, mulizas, etc. Suele
interpretarse especialmente en las fiestas de concurrencia masiva y como
acompañamiento de las danzas.

Nos limitaremos a hacer una ligera relación de los más altos exponentes de la
música folclórica peruana: Por Áncash sobresalen Ernesto Sánchez, el Jilguero
del Huascarán; María Alvarado, la Pastorita Huaracina; y Angélica Harada,
la Princesita de Yungay; en tanto que en la región central resaltan los
intérpretes Víctor Alberto Gil, el Picaflor de los Andes; Juan Bolívar, El Zorzal
Jaujino; y Amanda Portales, la Novia del Perú.

Como ejecutores sobresalen Jaime Guardia en el charango, Raúl García


Zárate, en la guitarra, Florencio Coronado Gutiérrez y Tony Medina en el arpa;
Alejandro Vivanco en la quena y la flauta; y Máximo Damián, en el violín.

Música criolla y afroperuana


Más reciente es la música criolla y afroperuana. Se utilizan guitarras,
castañuelas, cajón peruano y muchos otros instrumentos modernos. El vals, la
polca, la marinera y otros expresan los sentimientos del pueblo. Con ellos se
amenizan las “jaranas” y las fiestas populares.

Destacan en este género Felipe Pinglo, Manuel Acosta Ojeda, Chabuca


Granda, Augusto Polo Campos, Jesús Vásquez, Arturo "Zambo" Cavero, Óscar
Avilés y tantos otros intérpretes y compositores.

Felipe Pinglo Alva.

Chabuca Granda.

Augusto Polo Campos.


Otros géneros musicales
La cumbia peruana, popularmente conocida como chicha desde su
consolidación, es producto de la fusión de la cumbia colombiana, el rock y
ritmos nativos de los Andes y Amazonía del Perú, así como la presencia en
menor escala de la música criolla y afroperuana. En los ochenta, se comenzó a
denominarla Chicha debido a que poseía diversas características que la
diferenciaban de la cumbia colombiana. Cabe señalar, sin embargo, que la
cumbia peruana no es un género totalmente unificado desde el punto de vista
del estilo. Posee muchas variantes, tanto geográficas como temporales y
continuamente se va fusionando con géneros internacionales. Se distingue
la cumbia norteña y la cumbia sureña.

Danzas y bailes
Artículo principal: Danzas del Perú
Siendo el Perú un país donde anualmente se celebran unas tres mil
celebraciones en todas sus ciudades y pueblos, desde pequeñas fiestas
patronales hasta multitudinarias peregrinaciones, 31 las danzas y bailes ocupan
[ ]

en ese marco mucha importancia. Han sido declaradas 120 danzas como
Patrimonio Cultural de la Nación. 32 [ ]

Puno es el departamento que sobresale por su variedad de danzas, de las que


se han catalogado unas 300. Entre ellas destacan la Diablada puneña,
la Llamerada, la Pandilla Puneña, los Arayachis, el Carnaval de Arapa, los
Chokelas, los Chunchos de Yahuarmayo, el Kajelo, los Sicuris de Taquile y la
Wifala.31
[ ]

En la región central sobresalen el Huaylarsh, la Chonguinada, la Huaconada,


la Tunantada, los Negritos, los Avelinos, la Majtada. 31 [ ]

En la sierra sur destaca la Danza de tijeras (Ayacucho, Huancavelica y


Apurímac); y el Wititi (Arequipa).31 [ ]

Hay bailes de ascendencia negroide. En la costa central del Perú figura


el Hatajo de Negritos y las Pallitas. El festejo, la zamacueca, el alcatraz, etc.,
también tienen ascendiente africano y lo cultivan especialmente la gente
morena del Perú, como se conocen a los afroperuanos.

La Danza de Tijeras, la Huaconada, el Wititi y el Hatajo de Negritos y las


Pallitas han sido declarados Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad por
la Unesco.33 34[ ][ ]

Estas canciones y danzas no aparecen solo en las fiestas; algunas son propias
del trabajo; así, los cantos de zafra, en los cañaverales norteños, cantos de
cosecha en la sierra, cantos de pesca en la costa, etc. También son
característicos los trajes y las formas de vestir y los objetos de adorno.

Pareja bailando una marinera.

Niños bailando tondero.

Diablada puneña.

Huaylarsh

La Tunantada.

La Huaconada de Mito.

Danza de las tijeras.

Wititi.

El Huayno.

La Morenada.
Artesanía
El Perú alberga una de las más extensas variedades de artesanías del mundo
que a través del tiempo se han ido enriqueciendo sin perder su originalidad. Se
hacen trabajos en arcilla, en madera, en tejidos, en piedra, en oro, en plata, en
frutos secos, etc. La calidad del artesano peruano está muy reconocida
internacionalmente. 35
[ ]

Los más importantes centros productores de artesanías son: 36 [ ]

• La localidad de Písac y el barrio de San Blas, en el Cuzco


(sombreros de paja, textiles de alpaca, cerámica, joyas, etc.).
Ver: Artesanía cuzqueña.
• Chulucanas (Piura), célebre por su cerámica modelada a mano,
siguiendo las técnicas ancestrales (cerámica de Chulucanas).
• Catacaos (Piura), donde se vende joyas de oro y plata, tallados en
madera y artículos de paja y cuero.
• Quinua (Ayacucho), cuyos artesanos elaboran las célebres iglesias,
esculturas modeladas en barro que suelen adornar los techos de las
casas.
• San Francisco de Yarinacocha (Ucayali), con artesanías elaboradas
por los nativos amazónicos (tejidos con figuras geométricas, pulseras
y aretes hechos con semilla, pinturas y objetos en madera).
También debemos mencionar a Puno como productor tradicional de los Toritos
de Pucará; a Ayacucho por sus célebres esculturas hechas de piedra de
Huamanga y sus retablos ayacuchanos; y el valle de Mantaro (Junín) como
principal productor de los mates burilados.

toritos de Pucará.

Cerámica de Catacaos.

Textilería peruana.

• Cerámica de Chulucanas.

Iglesia de Quinua, Ayacucho.


Retab

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