Artículo 2: URSS vs EE.
UU
Será el mundo dividido en dos bloques, el capitalista liderado por
EEUU y el comunista encabezado por URSS
Surgirá tras el fin de la guerra en 1945 una nueva guerra, la Guerra Fría, donde ambas
superpotencias se enfrentarán por el dominio mundial y lo harán en todos los campos
posibles (político, económico, tecnológico, cultural, ideológico y militar; esta última de
manera indirecta ya que EEUU y URSS nunca se enfrentaron en un conflicto militar).
La carrera espacial será la oportunidad de las dos superpotencias
de competir directamente
El progreso en el espacio se mostraba como un indicador de la capacidad tecnológica y
económica de cada país en competencia, demostrando la superioridad de la tecnología,
ideología, política y gobierno del país en competencia. La investigación espacial tenía un
doble propósito: podía servir a fines pacíficos, pero también podía contribuir en alcanzar
objetivos militares. La carrera espacial también lograba influir psicológicamente en la
moral de la población. Un gigantesco desafía en ver quién lograse algo primero, si EEUU o
URSS.
Comienza la carrera, el Sputnik
(URSS)
El 4 de octubre de 1957, la URSS lanzó con éxito
el Sputnik 1, el primer satélite artificial en alcanzar la
órbita, y así comienza la carrera espacial. Por sus
implicaciones militares y económicas, el Sputnik
causó miedo en Estados Unidos. Al mismo tiempo, el
lanzamiento del Sputnik se percibió en la Unión
Soviética como una señal importante de las
capacidades científicas e ingenieriles de la nación.
Primer animal en el espacio (URSS)
El primer animal que se puso en órbita, la perra Laika, viajó a
bordo de la nave soviética Sputnik 2 en 1957. En esa época no
existía la tecnología para recuperar a Laika tras el vuelo, y
murió de estrés y sobrecalentamiento poco después de llegar al espacio.
Luna 3 (URSS)
Luna 3, lanzada el día 4 de octubre de 1959,
fue la tercera sonda espacial enviada a la Luna,
y esta misión fue una hazaña a principios de
la exploración del espacio exterior.
Realizó las primeras fotografías de la cara
oculta de nuestro satélite. A pesar de que
envió imágenes de pobre calidad, estas
imágenes de la cara oculta de la Luna causaron entusiasmo e interés cuando se publicaron
en todo el mundo.
Humanos en el espacio (URSS)
En 1961, a bordo de la nave Vostok 1, la Unión Soviética lleva al primer hombre al espacio,
Yuri Gagarin. Luego logrará llevar 2 tripulantes al espacio, llevará la primera mujer al
espacio y logrará el primer paseo espacial (operación realizada por un astronauta fuera del
entorno de una nave).
Humano en la luna (EEUU)
Aunque los soviéticos ganaron a los
estadounidenses en casi todos los hitos de la
carrera espacial, no consiguieron ganar
al programa Apolo 11 estadounidense a la hora de
posar un hombre en la luna (20 de julio de 1969).
Para el presidente Kennedy, la única manera de
ganar la carrera espacial era llevando humanos a
la luna.
Salyut 1 (URSS)
La Salyut 1 fue la primera estación espacial de la
historia, se lanzó el 19 de abril de 1971 en órbita a
200 km sobre la Tierra. Llevaba dos telescopios
para observar las estrellas. Los cosmonautas realizaron pruebas médicas entre ellos y
estudiaron el crecimiento de plantas en el espacio.
Mariner 9 (EEUU)
La sonda Mariner 9 fue utilizada como
parte del programa Mariner para la
exploración de Marte. Fue lanzada hacia
su destino el 30 de mayo de 1971,
llegando a Marte el 13 de noviembre del
mismo año, convirtiéndose en la primera
nave espacial que orbitó otro planeta.
Apolo Soyuz (URSS-EEUU), fin de la carrera
La misión Apolo-Soyuz, en julio de 1975, fue la misión que logró el primer acoplamiento de
naves entre dos naciones en el espacio.
Los tripulantes de EEUU eran tres, y los de la URSS, dos.
Además de la importancia política, la misión Apolo-Soyuz produjo grandes avances
técnicos, incluyendo un sistema de acoplamiento común,
que tuvo que ser especialmente diseñado de modo que
ambas naves pudieran acoplarse en órbita. La misión
también permitió que ambas naciones conocieran el
programa espacial de la otra.
La misión Apolo-Soyuz fue un evento único en el tiempo y
sirvió para crear un sentimiento de buena voluntad entre
ambos países.
Las dos naves estuvieron acopladas durante 44 horas, tiempo suficiente para que los
astronautas y cosmonautas intercambiaran banderas y regalos (incluyendo tres semillas
que fueron plantadas en los dos países), conversaran en ambos idiomas y comieran juntos.
La misión también incluyó maniobras de acoplamiento y desacoplamiento.
Es el Apolo Soyuz el evento que se interpreta como el final de la carrera espacial.
A pesar de que la URSS haya cometido la mayoría de los hitos más importantes de la
carrera espacial, sucede que por lo general se considera a EEUU como ganador de esta por
haber concretado el primer alunizaje de la humanidad.
La carrera espacial fue una competencia entre EE.UU. y la URSS que sirvió para demostrar
su poder sin enfrentarse directamente. Cada avance —como el Sputnik o la llegada del
hombre a la Luna— se usó como propaganda para mostrar qué sistema político era
superior. Estos logros reforzaron la imagen interna de ambos gobiernos y marcaron el
liderazgo global. Además, generaron símbolos universales como el astronauta y la visión
de la Tierra desde el espacio, que influyeron en la conciencia colectiva y en movimientos
sociales. Aunque hoy ya no hay una “carrera” como tal, el espacio sigue siendo un
escenario de poder y cooperación internacional.
Artículo 3: Las mujeres que llegaron al espacio
La historia de la carrera espacial ha estado dominada por nombres como Yuri Gagarin, Neil
Armstrong o Buzz Aldrin. Sin embargo, detrás y dentro de las misiones espaciales también
hubo mujeres que desafiaron prejuicios, vencieron barreras y contribuyeron de forma
esencial a los avances científicos de la época. Muchas de ellas fueron invisibilizadas, pero
hoy su historia comienza a contarse con justicia.
Valentina Tereshkova: la pionera
En 1963, la Unión Soviética lanzó al
espacio a Valentina Tereshkova, la
primera mujer cosmonauta. A bordo de
la nave Vostok 6, orbitó la Tierra
durante casi tres días. Tenía solo 26
años y provenía de una familia
trabajadora. Aunque no era piloto
profesional, había destacado como
paracaidista y fue seleccionada como
parte de una estrategia de la URSS para
demostrar que el socialismo ofrecía
igualdad de oportunidades, incluso en el espacio.
Su vuelo fue tanto un logro científico como un símbolo político. Tereshkova fue celebrada
como heroína, recibió múltiples condecoraciones y su figura fue utilizada en carteles y
campañas del gobierno soviético. Sin embargo, después de su misión, pasaron 19 años
antes de que otra mujer —la también soviética Svetlana Savitskaya— volviera al espacio.
Científicas y técnicas tras bambalinas
Más allá de las astronautas, miles de mujeres participaron en los programas espaciales
como ingenieras, matemáticas, físicas, operadoras de vuelo y técnicas. Muchas lo hicieron
en condiciones de discriminación y sin recibir el crédito que merecían.
En Estados Unidos, las llamadas “computadoras humanas” jugaron un rol esencial.
Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson, tres mujeres afroamericanas que
trabajaron para la NASA, realizaron los cálculos que permitieron las primeras misiones
tripuladas, incluido el vuelo orbital de John Glenn en 1962. Durante décadas su trabajo fue
invisibilizado, pero su historia se hizo más conocida tras el éxito de la película Talentos
ocultos (Hidden Figures, 2016).
Estas mujeres desafiaron no solo las barreras de género, sino también las del racismo, en
una época donde la segregación racial aún era legal en muchas partes de EE.UU.
Otras pioneras en el espacio
Tras Tereshkova, la segunda mujer
en viajar al espacio fue Svetlana
Savitskaya, quien además se
convirtió en la primera en realizar
una caminata espacial en 1984. En
ese mismo año, Sally Ride se
convirtió en la primera astronauta
estadounidense. Su participación
marcó un cambio en la política de inclusión de la NASA, que hasta entonces había enviado
solo hombres al espacio.
Desde entonces, muchas otras mujeres han formado parte de misiones espaciales, entre
ellas Ellen Ochoa (primera astronauta latina), Mae Jemison (primera mujer afroamericana
en el espacio), y más recientemente, Jessica Meir y Christina Koch, quienes realizaron la
primera caminata espacial exclusivamente femenina en 2019.
El legado femenino en la exploración espacial
La participación de las mujeres en la carrera espacial demostró que el talento no tiene
género. Sin embargo, también dejó en evidencia las barreras culturales y estructurales que
ellas enfrentaron. Aunque hubo avances, durante años fueron minoría tanto en las
misiones como en los laboratorios.
Hoy, las agencias espaciales promueven mayor equidad de género. La NASA, por ejemplo,
planea que una mujer sea parte de la próxima misión tripulada a la Luna (Artemis). El
ejemplo de estas pioneras inspira a
nuevas generaciones de niñas y
jóvenes a interesarse por la ciencia, la
tecnología y la exploración espacial.
Artículo 4: Tecnología y espionaje en el espacio
● Satélites
Durante la carrera espacial, los satélites fueron esenciales tanto para fines científicos como
estratégicos. Desde el lanzamiento del Sputnik 1 en 1957, la tecnología satelital evolucionó
rápidamente. Estados Unidos y la URSS desarrollaron satélites para comunicaciones,
observación meteorológica y, sobre todo, espionaje. Los satélites espías permitieron a
ambos bandos vigilar movimientos militares, pruebas nucleares y bases enemigas desde el
espacio, sin necesidad de infiltrarse físicamente en territorio contrario. Fue una forma de
vigilancia silenciosa, pero extremadamente poderosa.
● Misiones secretas
Muchos lanzamientos espaciales de la época tenían un objetivo militar oculto. Aunque se
anunciaban como misiones científicas o tecnológicas, algunos cohetes transportaban
cargas clasificadas o realizaban experimentos con fines defensivos. Tanto la NASA como la
agencia espacial soviética encubrieron fallos, explosiones e incluso muertes para proteger
su imagen ante el mundo. Las misiones secretas eran parte de una guerra fría que también
se libraba desde la órbita.
● Avances tecnológicos
La rivalidad por dominar el espacio impulsó una enorme inversión en ciencia e innovación.
Se desarrollaron nuevas aleaciones, sistemas de navegación, telecomunicaciones,
computadoras más potentes y tecnologías de propulsión. Muchos de estos avances,
aunque pensados inicialmente para misiones espaciales o aplicaciones militares,
terminaron beneficiando a la sociedad civil. El GPS, las imágenes satelitales o los
materiales resistentes al calor son solo algunos ejemplos del legado tecnológico que dejó
esta intensa competencia espacial.
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