Mark Stephens - La Enseñaza Del Yoga
Mark Stephens - La Enseñaza Del Yoga
LA ENSENANZA
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DEL
editorial lflO
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2010 Mark Stephens
© de la presente edición
EDITORIAL SIRIO, S.A.
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Impreso en España
7
La enseñanza del Yoga
estudios intensivos de Santa Cruz (California) leyeron y comentaron las primeras ex•
posiciones de los borradores iniciales de cada capítulo.
Mi asistente de investigación, la profesora de yoga Cindy Cheung, me ayudó a
encontrar y organizar múltiples recursos; además leyó cada uno de los capítulos y me
ofreció su visión crítica de ellos. Melinda Stephens-Bukey leyó y criticó varios borra•
dores iniciales del manuscrito, y me hizo preguntas y sugerencias que solo podría hacer
un editor profesional reflexivo ajeno a la comunidad del yoga. Muchos otros amigos,
estudiantes, y compañeros de enseñanza leyeron porciones del manuscrito y ofrecieron
sugerencias inestimables.
Bryce Florian, Maya Gil-Cantu, Jody Greene, Debbie Jordan, JuJu Kim, Jeanette
Lehouillier, Joanna Saxby, Jennifer Stanley y Dana Wingfield tuvieron la gentileza de
servir de modelos para las asanas del capítulo siete. Las fotografías que aparecen en el
resto de los capítulos son cortesía de James Wvinner. Chris Mclvor proporcionó las
ilustraciones de anatomía que aparecen en el capítulo cuatro, que fueron en su totali•
dad realizadas para la serie de libros de anatomía de Bandha yoga del doctor en medi•
cina Ray Long.
Con los miembros de North Atlantic Books fue una delicia trabajar, empezando
por el coeditor Lindy Hough, quien encontró la aguja de mi manuscrito original en el
pajar de propuestas de libros y aceptó mi visión de esta obra. Mi maravillosa editora
del proyecto editorial en North Atlantic, Jessica Sevey, me guió expertamente a través
de todas las fases de convertir el borrador de un manuscrito en un libro completo, ofre•
ciendo una amplia variedad de conocimientos sobre todos los elementos incluidos en
él. Christopher Church editó magistralmentela totalidad del manuscrito, llevando una
mayor claridad y consistencia a la narrativa general. El bello diseño de Ayelet Maida
habla por sí mismo.
Todos los errores son de mi entera responsabilidad.
Nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo lleno de cariño de Michael, Melin•
da, Reatha, John, Jennifer, Jo y DiAnna.
8
de Mariel Hemingway
11
La enseñanza del Yoga
16
Introducción
Ca uno
,
ices as
Hay una luz que brilla más allá de todas las cosas
de la Tierra, más allá de todos nosotros, más allá de las alturas,
más allá del cielo más elevado.
Es la luz que brilla en tu corazón.
CHANDOGYA UPANISHAD
1yoga viene de un río ancho y profundo de tradición antigua. Sus múltiples co•
rrientes surgen de una historia compleja de exploración espiritual, reflexión
filosófica, experimentacióncientíficayexpresióncreativa espontánea. Lasfilo•
sofías, enseñanzas y prácticas del yoga que emergen de culturas diversas y en continuo
desarrollo de la India están a menudo ligadas al hinduismo, el budismo, el jainismo y
otras religiones y condicionadas por ellas, y tienen una variedad tan rica en todas sus
manifestaciones como los innumerables subafluentes de la inmensidad del yoga. Lo
que sabemos de los orígenes y del desarrollo de esta disciplina llega a nosotros desde
diversas fuentes, entre ellas los textos antiguos, la transmisión oral a través de ciertos
linajes yóguicos o espirituales, la iconografía, las danzas ylos cantos. Mientras que para
algunos estudiantes y profesores de yoga la historia apenas cuenta, para otros la apre•
ciación total de la práctica es más rica y más clara cuando adquieren un conocimiento
más profundo del origen de todo.
Aquí se dibujará a grandes rasgos un lienzo que represente la sabiduría de la tra•
dición recibida que sigue dando forma a las prácticas que investigamos y compartimos
hoy día. Veremos los textos que forman la base del yoga para identificar las prácticas
tradicionales, deteniéndonos en el camino para reflexionar sobre su relevancia y su
aplicación práctica al hacer y enseñar yoga en el siglo XXI.
17
La enseñanza del
LosVEDAS
La historia del yoga se remonta probablemente a miles de años de antigüedad; sin
embargo, los primeros escritos conocidos sobre esta disciplina se han encontrado en
los textos espirituales conocidos como los Vedas (cuyo significado es «conocimiento»),
el más antiguo de los cuales es el Rig Veda. Aunque entre los investigadores existe
una polémica acerca de su fecha exacta y de sus orígenes (1700-1100 a. de C.), la
mayoría está de acuerdo en que los mil veintiocho himnos que forman el Rig Veda,
considera• dos por muchos como de origen divino, son la fuente escrita original del
yoga (Witzel 1997). Compuesto en forma de poemas por los líderes espirituales
(profetas) en una cultura en la que la mayoría de las prácticas espirituales
conectaban de forma directa e inmediata con la naturaleza en la búsqueda del
significado y el bienestar, estos him• nos reflejan la exploración mística de la
conciencia, el ser y la conexión con lo divino. Aquí es donde el término «yoga», con
el significado de «uncir un yugo» o «unificar»,
se menciona por primera vez. Lo que se preten•
de unificar es la mente y lo divino, una cualidad
que trasciende al ser y crea un estado puro de
conciencia en el que la conciencia del <<yo» des•
aparece fundiéndose en una sensación de esen•
ciadivina.
La meditación es la principal herramienta
que describen los visionarios védicos para obte•
ner un estado de conciencia y unidad. La prin•
;¡1 ; :1 { <f(¡ll ):!_l ' > >1 1:r w+:1
,sri) 11 ,i-tttn:1 :-,.J {n i1 ;3. 1 4n cipal forma de meditación es a través del man•
r- ·!.cf:!_, ':'!<f ,i ::..t't! ·1 1 ,:5m:l\ , -
t.r'll:1 tra, el canto repetitivo de ciertos sonidos que
·:!'l11m:, ·t ,h ·ti.:\ l :ni crea una resonancia interna con la esencia di•
ifts \i'{{l:Sfr1':':!@ 11 \ ltt!)'3l 3"i:
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, ;r 1 1 ,1. ,1 ,fil"'!(i-<;111,1- .;¡
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1m i , " - ,.;¡, 1·.;H ;.n·-fü":; pura de expresión divina, no diluida por el pen•
;1
El Gayatri Mantra, tomado del Rig Veda, es uno de los mantras más
altamente re• verenciados del hinduismo. La traducción y grabación más
popular en Occidente es la de Deva Premal:
Traducción:
A través del ir y venir, y del equilibrio de la vida,
es adorable la naturaleza esencial que ilumina la
existencia. Oue todos lleguemos a percibir mediante
nuestro intelecto sutil el brillo de la iluminación.
20
Las raíces antiguas del
yogInatrmodoudcecrnióon
gurú como una manera de alcanzar la iluminación. La práctica del satsang (de sat, que
significa «verdadero», y sangha, que significa «compañía»), que implica sentarse con un
maestro, un gurú o un grupo con elfinde aprender y experimentar el despertar espiri•
tual mediante la asimilación de los pensamientos del maestro, se encuentra en algunos
espacios de yoga de Occidente.
Los Upanishads son además la primera fuente escrita que describe aquello a lo que
hoy nos referimos como la anatomía tradicional del cuerpo sutil. El concepto del cuer•
po de tres partes (causal, sutil y físico) y de los koshas (o «cinco envolturas», expuesto
detalladamente en el capítulo tres) se encuentra en uno de los más antiguos Upanis•
hads, el Taittiriya Upanishad (2.10-9). Prana, o «fuerza vital», aparece en varios Upa•
nishads. Un pasaje en el Kaushitaki Upanishad (3.2) nos da una de las descripciones
de prana más conocidas hoy en día: «La vida es el prana, el prana es la vida. Mientras
el prana permanezca en el cuerpo, habrá vida. A través del prana uno obtiene, incluso
en este mundo, la inmortalidad».
En los Upanishads posteriores, escritos durante el siglo xv, empezamos a ver
evi• dencias de experimentación en varias prácticas yóguicas utilizando la
respiración y el sonido como herramientas de transformación física. Como veremos
más tarde en este capítulo, gran parte de esta exploración estaba asociada con el
surgimiento del tantra y creó el trabajo previo para el futuro desarrollo del Hatha
yoga. Esto culmina en la descripción en los Darshana Upanishad, del siglo xv, de
asanas específicas, todas las cuales, menos una, son posiciones sentadas en las que
la práctica esencial es el prana• yama(Aiyar1914).
EL BHAGAVAD GITA
Algunos de los Upanishads describen minuciosamente las prácticas meditativas y
contemplativas para alcanzar la unidad. El Bhagavad Gita, o Cantar de Dios, considera•
do parte del movimiento upanishádico, explora el misterio de la mente, ofreciendo un
conjunto de principios de orientación para una vida de acción consciente.
El simbolismo del Bhagavad Gita, aunque puede estar basado en un acontecimien•
to histórico, es una guía hacia la liberación espiritual. La llama del deseo y las manifes•
taciones del ego crean conflictos internos que nos impiden iluminarnos o autorreali•
zarnos. Las prácticas descritas en el Bhagavad Gita nos proporcionan una senda hacia
la «paz interior» mediante la conexión con lo divino. La paz interior reside en nosotros,
pero el divagar·continuo de la mente (el «yo») nos aleja de tomar conciencia de ella.
La narración se desarrolla en medio del Mahabharata épico en forma de una
con• versación entre el príncipe guerrero Arjuna y el conductor de su cuadriga,
Contemplando el campo de batalla, Arjuna ve a quienes conoce y ama. Han tratado
Krishna.
21
La enseñanza del
destruirle y le han amargado la existencia; sin embargo, él piensa que es un error ha•
cerles la guerra y matarlos para recuperar su reino. Pide consejo a Krishna. Este le ex•
plica la idea del dharma, o el deber que constituye nuestro destino. Podemos
trascender nuestra mortalidad, nuestro apego al mundo material, y vivir en el amor de
lo infinito identificándonos con el yo inmortal, con brahman, con el uno, con la
conciencia di• vina absoluta. Arjuna quiere abstenerse de emprender acción alguna,
pero Krishna le advierte de que a través de la acción es como se manifiestan el deber al
que hemos sido destinados y nuestra naturaleza divina. Para aclarar esta idea, Krishna
explica las tres sendas yóguicas que se corresponden con los dharmas asociados a las
distintas natura• lezas de la gente (Prabhavananda y Isherwood 1944):
Puede que no esté al alcance del moderno profesor de yoga la tarea de relacionar
estas tres sendas yóguicas con la enseñanza de las clases en una sala o en un gimnasio.
22
Las raíces antiguas del
yoIngtaromdoudcceirónno
Sin embargo, podemos establecer algunas conexiones significativas entre estas sendas y
cómo vivimos, lo cual tiene una relación inmediata y vital con las cualidades que apor•
tamos a nuestra enseñanza. El acto de comprometerte por completo a enseñar yoga
puede ser una forma de Karma yoga, haciendo que las necesidades y las intenciones de
tus estudiantes sean el foco de tus esfuerzos a medida que expandes y pules tus aptitu•
desy tu conocimiento. El Jnana yoga es una senda más difícil: entregarte a un proceso
de introspección profundo, riguroso y, sin embargo, compasivo les aporta claridad a tu
mente y a tu corazón, lo cual a su vez repercute en una mayor claridad al orientar a tus
estudiantes. Si tu senda es la del Bhakti yoga, el hecho de permanecer inmerso en un
estado de conexión con los sonidos y las sensaciones de tus guías espirituales se mani•
festará en la voz y en el amor que transmites en tus clases. Profundizando aún más a lo
largo de estas sendas, es importante recordar que el yoga es mucho más que la práctica
que se realiza en clase, que la vida yóguica se extiende mucho más allá de la esterilla y
penetra en nuestro mundo cotidiano. En esta integración y expresión delyoga en la vida
diaria es donde la senda del maestro se manifiesta en su totalidad.
A muchos estudiantes y profesores de yoga les sorprende que los Yoga Sutras no
comenten ni describan ni una sola asana o postura. Un punto central de los Sutras (y
como veremos más tarde, lo que más distingue al Raja yoga del Hatha yoga) es que uno
debe empezar con observaciones éticas y espirituales, avanzando firmemente a lo largo
de una senda de ocho etapas para finalmente llegar a experimentar todos los frutos del
yoga. Como recalca B. K. S. Iyengar (2001, 29), «hay etapas secuenciales en el peri•
plo vital de un individuo a través del yoga». La senda de ocho etapas, o Ashtanga yoga,
consiste en: yama, n!Jama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi. De•
dicaré los últimos capítulos a enseñar la asana, el pranayama y las prácticas meditativas
y transcendentes de pratyahara, dharana y dhyana. Aquí se contemplará con más aten•
ción yama y niyama, y se presentarán brevemente las otras etapas tal y como se descri•
ben en los Yoga Sutras.
Yama
Yama explica los principios del comportamiento ético que uno debería seguir en la
vida diaria, en nuestra relación con los otros y con nosotros mismos. La definición late•
ral de yama es «contener» o «controlar». Los yamas proporcionan una fuente de orien•
tación en las relaciones entre maestro y estudiante y en las de la vida. Hay cinco yamas:
1. Ahimsa: significa «no hacer daño», y se interpreta a menudo como «no violen•
cia». Comienza por respetar el propio cuerpo y por extender este respeto a to•
dos los demás seres del mundo. Al enseñar yoga esta sabiduría se aplica direc•
tamente creando un espacio seguro para que los estudiantes puedan aprender
y practicar, tratándolos con compasión y comprensión, y ofreciendo cualida•
des de orientación que no losdañan nilesionan ni aellos ni anosotros mismos.
2. Satya: significa ser sinceros con nosotros mismos y con los demás. Una pre•
gunta surge a veces sobre el posible conflicto entre este segundo principio y
ahimsa: lqué hacer si la verdad duele? En la antigua epopeya del Mahabharata
se ofrece una cuidadosa respuesta a este dilema: «La verdad debería decirse
cuando es agradable, debería decirse de manera agradable y no debería decirse
cuando hace daño; sin embargo, nunca mientas para agradar a alguien».
3. Asteya: la esencia de asteya, «no robar», es liberarnos del deseo de tener algo
que no nos hemos ganado o que no hemos pagado. Al considerar la codicia
como uno de los «siete pecados espirituales», Gandhi subrayó que «la riqueza
sin trabajo» no es apropiada. Algunos maestros extendieron esto a sus clases de
yoga, animando a sus estudiantes a «pagar sus deudas» sobrela esterilla de yoga
antes de esperar los frutos dela práctica. Crear formas para que los estudiantes
24
Las raíces antiguas del yoga
moderno
y
Al enseñar Urdhva Dhanurasana, la postura del arco hacia arriba, llamada
a veces la postura de la rueda, en una clase intermedia, una estudiante
llamada Christina, de treinta y un años, con los hombros inestables,
quejas recientes de dolores en la parte inferior de la espalda y una
actitud luchadora, está esforzándose por en• derezar los brazos. No
hay la menor evidencia de sthira o sukham -estabilidad o comodidad-.
Se describe a sí misma como una estudiante fuerte y parece tener la
actitud de estar muy satisfecha con su práctica. Decirle la verdad (que
creo que no está preparada para esta asana) va, casi con toda seguridad,
a menoscabar su idea de sí misma, a herir sus sentimientos. De manera
que adopto un enfoque distinto.
2251
La enseñanza del Yoga
Le pido quevenga un momento, y le pregunto si puedo ayudarle a
prepararse para hacer la postura de una manera más estable y más fácil
como parte de su «prácti• ca avanzada». Le gusta la idea. Observamos
atentamente sus puntos fuertes y sus limitaciones a la hora de prepararse
para la asana. Le enseño varios estiramientos preparatorios, apoyos y
acciones energéticas que la llevarán a una expresión más grácil y plena
de la postura. Sonríe y se pone manos a la obra. En budismo a esto se
le llama «medios hábiles», a los que el profesor recurre basándose en
distintas prácticas y enseñanzas para guiar al estudiante por una senda
adecuada hacia el despertar. Redirigir el esfuerzo del estudiante no es
mentir si el propósito y el efec• to es ayudarle a profundizar en su
práctica.
1yama
Los niyamas son ritos personales, un instrumento de bienestar que lleva nuestra
atención de las relaciones con los otros a la intimidad de nuestra relación con nosotros
mismos. Vivir los niyamas nos conduce a una autenticidad más profunda en nuestra
práctica de enseñanza. Aunque en los Upanishads se exponen diez o más niyamas, los
Yoga Sutras se centran en cinco:
1. Saucha: al cultivar la pureza del cuerpo y de la mente, saucha nos dice que
tra• temos al cuerpo como si fuera un templo. La práctica de la asana
desintoxica el organismo, eliminando las impurezas causadas por el
entorno yla dieta ali• menticia. Mantenernos limpios con baños frecuentes
nos ayuda a purificar el cuerpo externo al tiempo que comer alimentos
frescos y saludables nos ayu• da a aumentar la higiene interior. Pero
limpiar la mente, mantener tu estado mental tan despejado como sea
posible, es incluso más importante. Cuando limpiamos el cuerpo y la
mente, prestamos más atención a los aspectos más
elevadosdevivirconscientemente,manteniéndonosenraizadosycentradosen
nuestra vida diaria. Ser modelos de una salud radiante y un bienestar
vibrante sirve de acicate alos estudiantes para hacer lo mismo con
susvidas.
2. Santosa: desde un lugar de pureza, sentimos humildad y la satisfacción en la
sencillez de la naturaleza de las cosas, y esa misma sensación nos inspiran
tan• to el pasado como nuestra idea del futuro. Santosa nos abre a la felicidad
de ser quienes somos y de tener lo que tenemos en estos momentos. Cuando
reconocemos y aceptamos la idea de la vida como un proceso continuo de
aprendizaje, crecimiento y evolución, nos sentimos más inclinados a aceptar•
nos a nosotros mismos. Ser feliz con lo que tenemos es también contagioso,
26
Las raíces antiguas del yoga
moderno
Asana
La tercera etapa del yoga que aparece en los Yoga Sutras es asana. Aunque los Yoga
Sutras no exponen ninguna asana específica, hay un sutra que trata de manera especí•
fica el tema de las asanas diciendo sencillamente «sthira sukham asanam» (Bouanchaud
1997, 130-131). Este antiguo aforismo ofrece una comprensión esencial para la ins•
trucción de la asana. El término «asana» se traduce normalmente como «postura»,
pero su significado es mucho más rico. Bernard Bouanchaud, en The Essence efYoga: Re-
jlections on the Yoga Sutras efPatanjali (La esencia del yoga: reflexiones sobre los Yoga
Su•
tras de Pantajali), observa que la raíz verbal as comunica la sensación de «estar presente
en el propio cuerpo, de habitarlo, de existir y vivir en él». La traducción literal de asana
27
La enseñanza del Yoga
Pranayama
Patanjali nos dice que el pranayama es «la toma y la liberación controladas de la
respiración en una postura establecida firmemente» (Bouanchaud 1999, 135-136).
Cuando observamos el curso de la respiración a través de sus fases naturales de inha•
lación-pausa-exhalación-pausa, el proceso se vuelve más suave y sus efectos más suti•
les. La respiración se depura mediante la observación delicada. Gradualmente se van
presentando técnicas más depuradas y difíciles. Uno siempre está cultivando una sen•
sación de firmeza y comodidad a lo largo de cada fase de esta práctica en desarrollo.
Finalmente se supera la técnica, alcanzándose un estado de dicha. Como preparación
para esta práctica Patanjali nos recuerda que las ocho fases tienen que seguirse en for•
ma de secuencia. Si uno tratara de hacer pranayama antes de preparar adecuadamente
el cuerpo y la mente, la tensión se incrementaría y le ocasionaría daños. Dominar las
asanas nos proporciona la salud física y mental que permite hacer el pranayama de ma•
nera segura. Como veremos, muchos gurús y profesores actuales adoptan este enfoque
secuencial. Volveré a esto más tarde al tratar sobre el surgimiento del Hatha yoga, así
como al cubrir detalladamente la orientación de las prácticas de las asanas y el prana•
yama, examinando con mayor profundidad estas perspectivas antiguas y contemplán•
dolas a la luz de la enseñanza del yoga en nuestrosdías.
28
Las raíces antiguas del yoga
moderno
Samadhi
Las ocho etapas del Ashtanga yoga se comparan a menudo con un árbol. B. K. S.
Iyengar ofrece esa metáfora en su Light on the Yoga Sutras efPatanjali (Luz sobre los Yoga
Sutras de Patanjali). Yama crea las raíces para vivir clara y honorablemente a través del
ser ético. Niyama es el tronco del árbol, estableciendo una base de pureza en el propio
cuerpo y mente. Asana crea las ramas, extendiéndose con fuerza y a la vez con flexibi•
lidad para moverse con las brisas de lavida. Pranayama vienesimbolizado por las
hojas del árbol, atrayendo la fuerza vital mediante el intercambio de la respiración.
Pratyaha• ra es la corteza que protege el árbol de los elementos exteriores e impide
que su esencia se evapore. Dharana es la savia que corre por las venas del árbol y
por sus hojas, mante• niendo el cuerpo-mente firme. Dhyana es la flor de la
conciencia integral, madurando lentamente en el fruto máscompleto de la práctica,
samadhi, pura dicha.
Aunque los orígenes históricos y las bases filosóficas del Hatha yoga señalan
una desviación de muchos de losdogmas del Raja yoga de Patanjali, gran parte de
losestilos de yoga de hoy (o linajes) se basan considerablemente en los Sutras. El
linaje Krishna• macharya, que incluye a Iyengar, Ashtanga Vinyasa, y las bases
fundamentales de Vinya• sa Flow, Anusarayotras perspectivas, estáligadofuertemente
alafilosofía de Patanjali. Estas raíces se verán más claramente cuando se traten los
estilos principales de yoga en el próximo capítulo. No deja de ser una ironía que B.
K. S. Iyengar, Pattabhi Jois y 30otros del linaje Krishnamacharya inicien
inmediatamente a sus estudiantes en la asana
La enseñanza del
Las raíces antiguas del yoga
moderno
y en el ujjayi pranayama, la tercera y cuarta etapas, mientras afirman que sus enfoques
encarnan plenamente los Yoga Sutras. Independientementede que uno considere o no
significante esta inconsistencia, la senda del Raja yoga puro es muy ardua, y como pron•
to veremos, las prácticas tántrica yhatha que surgieron algunos siglos más tarde sonuna
respuesta práctica a esa dificultad. En la práctica y en la enseñanza podemos encontrar
varias formas de contemplar la senda de ocho etapas como un árbol completo de yoga,
cada etapa inseparable y ofreciendo conocimiento, aliento y orientación a las otras, una
mezcla que los yoguis posteriores encontraron eficaz en su práctica y en su enseñanza.
Enseñar con integridad implica más claridad acerca de las fuentes que utilizamos
en nuestra enseñanza. Los Yoga Sutras se escribieron hace unos dos mil años en una
época y una cultura muy alejadas del Occidente moderno. Cuando nos basamos en esa
fuente, resulta útil plantearnos a conciencia qué pensamos sobre lo que estamos pre•
sentando. ¿Qué le estás diciendo a tu clase? ¿Lo crees? ¿Lo aceptas? Seguiremos explo•
rando estas preguntas cuando miremos la ulterior evolución del yoga.
TANTRA
Las sendas que unen los Vedas, los Upanishads y los Yoga Sutras con las
prácticas modernas y bien conocidas de Hatha yoga suelen describirse como una
serie de líneas rectas de evolución. Pero esto no es cierto. El Hatha yoga surge más
bien de la influen• cia formativa del tantra, un hecho envuelto en el velo de la
ilusión arrojado por mu• chos seguidores que rechazan apasionadamente el tantra
por considerarlo antitético a su perspectiva espiritual y social. El movimiento tantra
de la India, que surge de la in• fluencia del budismo Mahayana en los primeros
siglos del primer milenio, fue en parte una reacción contra las prácticas dualísticas y
de renunciación enseñadas en los Vedas y en los Upanishads y posteriormente
codificadas en los Yoga Sutras. La idea esencial del tantra (que todo en el universo
es una expresión de lo divino y que por tanto pue• de utilizarse como fuente de
conciencia y de ser divinos) es una clara desviación de las enseñanzas tradicionales
de los Vedas y los Upanishads que ponían al yogui devoto en una cueva aislada e
insistían en que las experiencias humanas normales como el deseo o la sexualidad
impiden, o al menos limitan, la verdadera felicidad o la iluminación del ser. En
algunos de los Upanishads (sobre todo en el Svetasvatara Upanishad no dual)
podemos encontrar una apertura alaidea de vivir plenamente aquí y ahora en un
estado de autorrealización y liberación (jivan mukti) pero aún se sitúa en gran
medida dentro de unaperspectiva dualística que separa al individuoysu experiencia
de latotalidad del orden natural y del ser espiritual (Feuerstein 2001, 341).
De la raíz de la palabra tan, que significa «expansivo» o «entero», el tantra recono•
ce el entramado integral de la existencia como una expresión de lo divino femenino, o
29
energía de Shakti. La idea está abierta a una sensación de lo divino dentro de cualquier
experiencia. Para la filosofía tántrica, la senda de la libertad no se consigue renuncian•
do al deseo y la experiencia humanos, sino, de hecho, principalmente a través de ellos:
Tantra es ese cuerpo de creencias y prácticas asiáticas que, trabajando a partir del
principio de que el universo que experimentamos no es nada más que la manifesta•
ción concreta de la energía divina de la Divinidad que crea y mantiene ese
universo, busca apropiarse de esa energía y canalizarla ritualmente, dentro del
microcosmos humano, de maneras creativas y emancipadoras (D.G. White 2000).
Mantra: esta práctica lleva al practicante a la divina energía del sonido a través
del cántico repetido de himnos o vocablos, muchos de ellos encontrados en los
Vedas (como el Gayatri Mantra), junto con un rico conjunto de rituales en los
que toman parte la meditación, un espacio sagrado de purificación y la imagi•
nación de un muro protector de fuego.
Yantra: cuando la intimidad entre el practicante y la energía mántrica crece, la
práctica se extiende a la meditación sobre un yantra, una expresión vibratoria
visible de lo divino femenino representado en forma geométrica. Como mapa
del mundo mántrico, esto encarna las fuerzas de la energía Shakti, la intensi•
dad, el brillo, el deleite, el placer, el deseo, la rapidez yantra, la iluminación,
el ser y vighna vinashini, el poder que destruye la resistencia. La práctica yantra
conlleva una serie de rituales, visualización, meditación, canto y ofrendas.
Puja: en contraste conla senda tántrica «diestra» de mantra yyantra, la senda «si•
30 niestra» parte de las prácticas internas esotéricas y llega hasta vivir plenamente
La enseñanza del
Yoga Las raíces antiguas del yoga moderno
en el mundo, aceptando con intensa concentración la expresión más
podero• sa de la energía Shakti en las experiencias sensuales más fuertes.
En la práctica puja, uno cultiva el autodominio, launión delplacer sensual y
el éxtasis divino, en el acto más intenso, con elpropósito de «llevar la
espiritualidad ala existen• ciacotidianayviceversa»(Tigunait 1999, 104-105).
En el corazón del tantra está la idea, nacida de la experiencia más que de una
es• peculación filosófica grandiosa, de que existe una continuidad entre lo que
parece la esfera de la vida humana normal y corriente y el infinito. En lugar de
trascender la rea• lidad material de la experiencia humana, entrar en ella más
intensamente es la senda a la iluminación y la felicidad. Este enfoque, que salió de
la gente normal y corriente de las castas más bajas de la sociedad india, altamente
estratificada, abrió la totalidad de la práctica espiritual a cualquiera (Davidson
2003). Como remarca Georg Feuerstein (2001, 343), esta gente «respondía ala
necesidad sentida por la mayoría de una orien• tación más práctica que integrara los
sublimes ideales metafísicos de no dualismo con procedimientos más prosaicos
para vivir una vida devota sin tener que abandonar las propias creencias en
lasdeidadeslocalesylosritualesinmemoriales paraadorarlas».
Cuando la influencia del tantra creció, su esencia se vio distorsionada por las
reac• ciones que provocaban algunos de sus rituales, en particular los que conllevan
relacio• nes sexuales. Hablar de tantra en Occidente suele evocar la noción de «sexo
sagrado», lo que convierte al tantra en poco más que «sexualidad espiritual». Aunque
el sexo es parte del tantra, su filosofía y sus prácticas espirituales son más profundas y más
sutiles. Esto quizá se expresa de una manera más rica en la forma de tantra que arraigó
en Ca• chemira en el siglo IX conocida como Shaivismo de Cashemira, expresada
poéticamen• te en el Spanda Karika (Odier 2004). La idea principal del Spanda Karika
es considerar toda la existencia como pura y no dividirla en pura o impura. Esta es la
idea central del tantra, cuyas semillas se encuentran en los más antiguos Vedas y
Upanishads, pero en gran parte perdida o descartada en el Bhagavad Gita y en el Raja
yoga como lo describió Patanjali. La idea de yoga en la perspectiva tántrica es existir
sin separación, reconciliar el cuerpo, la respiración, la mente y la emoción como una
sola cosa, sin distinción, sin nada considerado como impuro o profano. La mayoría de
los textos tántricos declaran que Shiva y Shakti, o las energías divinas masculina y
femenina, son una: una en el cuer• po, una en la mente, una en el corazón del ser
emocional (Davidson, 2005). En esta expresión de ser estamos aceptando la plenitud
de toda nuestra energía, ser esta sola cosa, no distinguirse, no ser nada más que el
espacio en el que todo está vivo. Cuando nos adentramos en esta práctica,
encontramos la liberación del ego, del pensamiento
32
31
Las raíces antiguas del yoga moderno
33
La enseñanza del
Las raíces antiguas del yoga moderno
HATHA YOGA: EL HATHA YOGA PRADIPIKA,
HERANDA SAMHITA y SHIVA SAMHITA
La totalidad de los estilos mejor conocidos de yoga practicados en Occidente hoy
en día son una forma de Hatha yoga: Vinyasa Flow, Iyengar, Anusara, Ashtanga
Vinyasa, Power yoga y otras docenas que ofrecen solo variaciones leves sobre una
tradición o estilo pero con un nombre propio. Quizá te sorprenda saber que los
primeros escritos detallados sobre Hatha yoga y las explicaciones relacionadas con él
de prácticas de asanas tienen una antigüedad de solo unos cientos de años, no miles,
como suele asegurarse o sugerir en los medios de comunicación y en las publicaciones
populares sobre yoga. Piensa en cuántas veces has leído un artículo sobre Hatha yoga
que empieza: «En esta antigua práctica que se remonta a más de cinco mil años...».
El primer texto importante sobre Hatha yoga, el bien conocido Hatha Yoga
Pradipika, fue escrito en el siglo XV por el sabio indio Swami Swatmarama. El
Pradipika, texto de dimensiones prácticamente enciclopédicas, trata
detalladamente las asanas, shatkarma, el pranayama, los mudras, bandha y el
samadhi, dando una orientación muy precisa sobre cada una de estas prácticas
interrelacionadas (veremos estos elementos más adelante). El Shiva Samhita,
escrito en algún momento entre los siglos XV y XVII, muestra más claramente que el
Pradipika la influencia del budismo y el tantra en el desarrollo del Hatha yoga
(Vasu 2004). Aunque solo se describen con detalle cuatro asanas, el Shiva Samhita
ofrece una detallada explicación de los nadis (los canales de energía a través de los
cuales fluye el prana), la naturaleza del prana o «fuerza vital», y muchos obstáculos
con los que nos encontramos en la práctica y cómo superarlos por medio de varias
técnicas. Entre estas técnicas están tristana (contemplación consciente), el mantra
silencioso, y prácticas tántricas para despertar y mover la energía kundalini. El
Gheranda Samhita, escrito a finales del siglo XVII, refleja la decreciente influencia del
tantra, en particular cualquier aspecto que tenga que ver con la relación sexual
(Mallinson 2004). Siete capítulos describen los siete medios de perfeccionarse uno
mismo en lasendayóguica: shatkarmas para la purificación, asanas para la fuerza,
mudras para la firmeza, pratyahara para la serenidad, pranayama para la ligereza,
dhyana para la concienciaciónysamadhi paraladicha.
Según los textos originales, el Hatha yoga tiene tres propósitos: la purificación
total del cuerpo, el equilibrio completo de los campos físico, mental y energético, y el
despertar de una conciencia más pura a través de la cual uno llega a conectar con lo
di• vino mediante la realización de prácticas enraizadas en el cuerpo físico. Hoy vemos
que la mayoría de las tradiciones Hatha yoga atribuyen sus raíces a la filosofía Raja
yoga de Patanjali. Puede parecer que el Raja yoga, enormemente influenciado por la
filosofía budista de yama y niyama, tiene más que ver con la religión que con la vida
espiritual
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Las raíces antiguas del yoga moderno
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La enseñanza del
Yoga
Las raíces antiguas del yoga
moderno
Asana y Pranayama: prácticas de equilibrio energético
En la mayoría de las clases de yoga, suele haber al principio un momento para
sentarse, adquirir una sensación inicial de calma y, normalmente, realizar un saludo
de namaste seguido de una breve reverencia. Encontramos las raíces de este ritual en el
Pradipika, con Swami Swatmarama ofreciendo estos mismos saludos y postraciones a
su gurú, Adinath. Es un acto de humildad, que simboliza el desprendimiento del ego y
la apertura a algo mucho mayor, a una fuerza superior. Luego el Pradipika se aleja del
Raja yoga al prescribir una práctica que empieza con shatkarmas y asanas, con asana
que ahora cuenta con varias posiciones corporales específicas que ayudan a abrir los
nadis (canales de energía) y los chakras (centros psíquicos) del cuerpo sutil. El objetivo
final es el mismo que en Raja yoga: llegar a un estado de samadhi. Entonces, ¿por qué
empezar con asanas?
Los Hatha yoguis descubrieron que a través de la práctica de las asanas, uno
logra un delicado equilibrio de cuerpo, menteyespíritu. Siguiendo las prácticas de
purificación de shatkarma, las asanas purifican todavía más el cuerpo creando un
fuego interno que quema las impurezas. Estimulan un incremento de la circulación,
revitalizan tú• dos los órganos, tonifican los músculos ylosligamentos, estabilizan las
articulaciones, relajan los nervios y promueven la mejora del funcionamiento de
todos los sistemas corporales. En el primer verso del Pradipika sobrela asana, sedice
que «una vez hecho asana se consigue firmeza de cuerpo y mente, ausencia de
enfermedad y ligereza de miembros» (Muktibodhananda 1993, verso 17). Al
purificar en profundidad el cuerpo ycultivar lafirmeza, el prana circula con
máslibertad, nutriendo, curando eintegrando el cuerpo yla mente. Como en los Yoga
Sutras, el Pradipika enseña aabrir y estabilizar · el cuerpo con la práctica de la asana
antes de comenzar con el pranayama. Esto lo re• pite B. K. S. Iyengar (1985, 10),
que dice: «Si un principiante se preocupa por la perfección de las posturas, no puede
concentrarse en la respiración, pierde el equilibrio y la profundidad de las asanas.
Antes de presentar técnicas de respiración rítmica logra estabilidadyreposo en
lasasanas».
En el verso 33 del Pradipika, Swatmarama nos dice:«[...] ochenta y cuatro asanas
nos enseñó nuestro Señor Shiva». En el Pradipika solo se describen quince asanas. El
Gheranda Samhita, por su parte, nos dice que Shiva enseñó ocho millones
cuatrocientas mil asanas, «tantas asanas como especies de criaturas vivientes existen».
La idea es que las asanas son infinitas, subrayando una práctica que consiste más en el
proceso en sí que en llegar a alcanzar alguna forma perfecta preconcebida. El
Gheranda Samhita describe diecisiete asanas, además de las quince que aparecen en el
Pradipika. Varias de
ellas son variaciones muy ligeras de otras (como un cambio en la posición de la mano
o en la mirada). Aunque las asanas tienen los mismos nombres que los que aparecen en
el
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31
Las raíces antiguas del yoga moderno
Así comienza la explicación de mudra y bandha del Pradipika. La energía que fue
desencadenada en la creación, kundalini, yace enroscada y dormida en la base de la
columna. El propósito del Hatha yoga es despertar esta energía cósmica con la ayuda
de las prácticas tántricas descritas hace siglos en el Kankamalinitantra y en otras
fuentes, haciéndole resurgir a través de chakras progresivamente más sutiles hasta
alcanzar la unión con Dios en el sahasrara chakra en la coronilla de la cabeza. Los
mudras son las posiciones específicas del cuerpo, como la colocación precisa de los
dedos y de la mi• rada, que dirigen la energía pránica generada en la práctica de las
asanas y el pranayama para fluir en equilibrio a través del cuerpo sutil. Los bandhas son
«cierres energéticos» que generan y acumulan todavía más prana en los cuerpos físico
y sutil. Estudiaremos los mudras y los bandhas en el capítulo tres junto a otros
elementos de energía sutil.
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Quiero
desplegarme. No dejar en mí
contracción alguna,
porque ahí donde estoy cerrado, me siento falso.
RAINER MARIA RILKE
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Casi un siglo antes de que Mahatma Gandhi, arrestado en Sudáfrica por protestar
contraladiscriminación, leyera Ladesobediencia Civil de Henry David Thoreau, este, en
un retiro en Walden Pond, leyó la traducción de Charles Wilkin del Bhagavad Gita, de
1785, así como los Vedas y los Upanishads (B. S. Miller 1986, 58-63). En una carta a
su amigo H. G. O. Blake en 1849, Thoreau escribió: «Libres en este mundo como
las aves en el aire, desapegados de todo tipo de ataduras,
quienes practican el yoga reúnen en Brahma los fru•
tos ciertos de sus trabajos. Puedes estar seguro de que,
pese a ser rudo y descuidado, tomaré con agrado la
práctica del yoga». Continúa asegurando que «hasta
cierto punto... hasta soy un yogui» (B. S. Miller 1986,
63). Los escritos de Ralph Waldo Emerson,
Thoreau y otros autores en los primeros tiempos del
movi• miento trascendalista norteamericano
expandieron el conocimiento del yoga en Occidente
en un lenguaje que resonaba con la cultura no india
en la que vivían. Como los maestros de yoga, los
escritores contempo• ráneos estaban interesados en
hacer más accesibles a Occidente las nociones y las
prácticas del yoga, con frecuencia esotéricas. No
había profesores, ni salas, ni clases de yoga. En su
lugar, los primeros practican• tes norteamericanos se
basaron casi enteramente en lo que estos
exploradores contemplativos recogían de la literatura
antigua, de manera que la práctica reco• nocible de
la asana no llegó hasta un siglo más tarde.
Pronto los buscadores espirituales empezaron a
viajar a la India esperando encontrar a los gurús que Vista desde la cabaña de Thoreau (Lutyens 1975)
la literatura clásica describía como esenciales para
aprender el yoga. Entre estos buscadores estaban Helena Petrovna Blavatsky, fundadora
de la Sociedad Teosófica, y Annie Besant, bajo cuyo liderazgo la sociedad adoptaría más
tarde una mezcla de hinduismo, budismo y yoga como parte de la creencia de que to•
das las religiones contienen porciones de una verdad más grande. Besant jugó un papel
clave, junto con C. W Leadbeater, al descubrir en un joven llamado Jiddu Krishnamurti
al esperado «maestro mundial», hacerse cargo de él, formarlo en varias disciplinas -
entre las que se encontraba el yoga- y finalmente llevarlo a Occidente. En su juventud
Krishnamurti, que influenció enormemente el desarrollo del yoga y otras disciplinas
42
La enseñanza del
El Hatha yoga moderno
espirituales alrededor del mundo, abandonó la teosofía y afirmó, en unas declaraciones
que continúan resonando en el mundo de la enseñanza del yoga:
Afirmo que la verdad es un territorio sin camino, y que no se puede abordar median•
te ningún sendero, ninguna religión, ninguna secta. Ese es mi punto de vista, y me
adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La verdad, al ser ilimitada, no condicio•
nada, inasequible a través de una senda específica, no puede estar organizada; ni
se debería formar ninguna organización para guiar u obligar a la gente a seguir una
de• terminada senda.
A principios del siglo XX en la enseñanza del yoga existía esta tensión entre los en•
foques jerárquicos y basados en la autoridad, por un lado, y los impulsos creativos de la
práctica, por otro. De hecho, cuando la americanización inicial del yoga mezcló la
sabi• duría recibida de la tradición con la sensibilidad cultural y física de los Estados
Unidos y el resto del mundo occidental, los enfoques innovadores del yoga estaban
haciendo su aparición por todo el país. Antes de que se iniciara el siglo, un oriundo de
Lincoln (Nebraska), Pierre Baker (alias Oom el Omnipotente o Pierre Arnold Bemard) se
unió al yo• gui tántrico Sylvais Hamati para recorrer los Estados Unidos yllevar a cabo
unas exhibi• ciones de yoga bastante originales y creativas. Unos años después, Baker
fundó el New York Sanskrit College en el centro de Manhattan, donde ricos famosos
como Gloria
Vanderbilt patrocinaron generosamente
un centro de yoga, un centro de retiro ru•
ral y un centro de investigación espiritual
de nivel internacional. En 1943 el hijo de
Baker, Theos, escribió, mientras impartía
unas clases en el Upper East Side de Man•
hattan que llegaron a las élites de la co•
rriente cultural dominante, una tesis ma•
gistral sobre el tantra y, posteriormente,
una disertación que leyó en la Universidad
de Columbia titulada «Hatha Yoga: infor•
me de una experiencia personal». El jo•
ven Bernard viajó extensamente por la In•
dia y el Tíbet, generando una importante
cobertura mediática sobre el yoga y otras
prácticas espirituales orientales. En Esta•
Theos Bernard dos Unidos la enseñanza del yoga floreció
41
de principios a mediados del siglo xx con la influencia creciente de maestros de fuera
de Norteamérica. Yogendra Mastamani llegó de la India en 1919, enseñó Hatha yoga
durante varios años y estableció una de las primeras cadenas de salas de yoga. Un año
después Paramahansa Yogananda, cuya Autogrcifla de un Yogui (1946) terminaría sien•
do uno de los libros de yoga más vendidos de todos los tiempos, llegó a Boston para el
Congreso Internacional de Liberales Religiosos tras fundar una escuela para «enseñar a
vivir» a los niños en la India en 1917, en la que ofrecía clases de yoga y de filosofía es•
piritual. También él se unió rápidamente al circuito de conferencias intercontinental,
estableciéndosefinalmente en Los Ángeles, donde fundó el Self-Realization Fellowship
como centro líder del yoga en Occidente. Se dice que su modelo inspiró a otros como
B. K. S. Iyengar a llevar su enfoque al mundo occidental. 3 Al crear la primera marca
norteamericana de yoga, llamada Yogoda, la enseñanza de Yo•
gananda (principalmente Bhakti y Raja y muy poco Hatha) se
extendió rápidamente cuando los medios de comunicación
resaltaron la imagen de numerosas estrellas de cine de Ho•
llywood haciendo yoga. Las enseñanzas de Yogananda final•
mente crearían la fundación del Ananda yoga, mientras que
su hermano menor, Bishnu Ghosh, enseñaría Hatha yoga a un
niño de cuatro años llamado Bikram Choudhury.
Décadas antes de que Bikram y algunos más se apropia•
ran del título de «maestro de yoga de las estrellas», otros po•
drían haber reivindicado legítimamente ese apelativo. En la
década de los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo, una
joven profesora nacida en Letonia que tomó el nombre Indra
Devi popularizó una forma de Hatha yoga en Hollywood y a
lo largo de todo el país. A los veintiocho años de edad, Devi,
hija de un banquero suizo y una noble rusa y formada como
bailarina y actriz, se embarcó hacia la India, donde actuó en
películas indias y se casó con un diplomático checoslovaco.· lndra Devi
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formación de profesorado u otros recursos para aprender su enfoque. Algunos
siguen evolucionando mientras que otros están dedicados al seguimiento estricto de
las en• señanzas tradicionales, que, según afirman, pasaron hasta ellos a través de un
linaje de gurús y estudiantes, y en ocasiones se presentan como el único sistema o
método co• rrecto de enseñar y de practicar el yoga. Cuando parece que la
investigación médica o científica occidental no apoya, e incluso contradice, los
métodos y técnicas tradiciona• les, los maestros entran en un terreno abonado para
la exploración de las perspectivas antiguas y contemporáneas, a menudo sobre sus
mismas esterillas de yoga, refinando y redescubriendo cómo funciona elyoga en
formas diversas que pueden animar la prác• ticaysu enseñanza.
Podemos ver que estas escuelas tradicionales abarcan una gama que va desde la
relativa insistencia en la enseñanza y la práctica de una manera prescrita hasta otros
enfoques más abiertos y eclécticos en los que los profesores sienten una sensación de
libertad creativa. Para muchos observadores lo que caracteriza al primer extremo es
que promueve la dependencia de la autoridad y disminuye el espíritu y la humanidad
de la práctica, mientras que el otro extremo se deja arrastrar por el culturismo y por
otras prácticas que son más bien ejercicio que yoga, y en donde las ideas tradicionales
prácticamente desaparecen.4 A lo largo de toda esta gama se pueden encontrar ense•
ñanzas auténticas, y también chapucería y prácticas que provocan una alta incidencia
de lesiones. Echaremos un vistazo a los estilos de yoga más populares que se enseñan
actualmente en Occidente, y sopesaremos estas tendencias y maneras que la creatividad
de los profesores está desarrollando.
45
La enseñanza del
El Hatha yoga moderno
manera en que mejor la sientas, la conozcas y la entiendas. En último término esto es
el resultado del estudio intensivo y de saber exponerse a diversas tradiciones con una
mentalidad abierta, así como de la experiencia en la esterilla y en el arte de enseñar.
No cabe duda de que gran parte de la sabiduría recibida de la tradición fue transmitida
oralmente, con frecuencia mediante la memorización de cantos o slokas. Bien podría
ser que todas esas pretensiones sean verdaderas, aunque para aceptar muchas de ellas
haría falta tener una imaginación delirante, sobre todo al planteárnoslas en el contexto
de otras declaraciones hechas por el gurú que no resultan creíbles. Unas cuantas cues•
tiones de las que estamos seguros pueden aplicarse al pensar sobre este tema y al tratar
sobre las tradiciones.
En primer lugar, muchos textos de yoga que se remontan a miles de años de
an• tigüedad están bien conservados y proporcionan instrucciones excelentes y
ricamen• te detalladas de las prácticas de yoga; sin embargo, hasta el siglo XIV
ninguno de ellos da el menor detalle sobre las asanas (aunque algunos textos
tántricos de los siglos VI al IX exponen unas pocas posturas sedentes). Esto arroja
algunas dudas sobre la veraci• dad de las declaraciones de muchos linajes que
aseguran que su sistema de práctica de asanas les fue directamente transmitido
desde el antiguo pasado, cuando no se puede encontrar el menor rastro de ese
sistema (ni de ninguna práctica de asanas aparte de la postura sentada) en las
antiguas escrituras y objetos. En segundo lugar, las nociones sobre propiedad y
responsabilidad de la India y de la cultura hindú desaconsejan que nadie se atribuya
méritos por ninguna práctica divina, promoviendo así la aseveración de que sus
enseñanzas le vienen canalizadas o transmitidas de algún otro modo desde
lasantiguasfuentes. Esto nos lleva auna tercera consideración, quelalegitimidad
delas enseñanzas se refuerza si aparecen como recibidas através de un linaje antiguo
o de una fuente divina. Limitarse a decir sencillamente la verdad (por ejemplo,
afirmar que he• mos sintetizado una práctica que sebasa en fuentes antiguas
ycontemporáneas) debería conferir toda la legitimidad necesaria, siempre que la
práctica proporcione beneficios al practicante, como el bienestar físico, la curación
emocional o el despertar espiritual. Pero cuando crees que estás haciendo algo que
ha pasado prácticamente intacto de una generación a otra durante miles de años,
como veremos que se suele afirmar, esa es una motivación irresistible para aceptar
lo que el gurú dice y brillar con el sentimiento de ser parte de esa conexión, sea o no
comprobable. Lo que encontramos en las diversas enseñanzas mismas es un bello
tapiz de posibilidades en la exploración y la expresión del yoga, que se basan en el
cuerpo humano como fuerza de curación, integridad, vita• lidad ydespertar
espiritual. Esteyoga físico descrito hace mucho tiempo puede así con• vertirse en
una práctica metafísica, que abarque toda la gama del sentimiento, la sen• sación
yla conciencia en los seres humanos. Amedida que estas prácticas evolucionan
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desde el desarrollo de la psicología, la filosofía, la ciencia y la espiritualidad, nuestras
contribuciones creativas pueden extenderlas, ampliarlas y ahondarlas.
Ananda yoga
El Ananda yoga está basado en las enseñanzas de Paramahansa Yogananda, funda•
dor de la Self-Realization Fellowship yautor deAutobiogrl!fta deunyogui. El énfasis de
Yo• gananda en abrirse a la experiencia directa de la divinidad interior
(«autorrealización»)
forma el núcleo de las enseñanzas de Ananda, desarrolladas en 1968 por J. Donald
Walters, un estudiante de Yogananda conocido como Swami Kriyananda (Kriyananda
1967). Como estilo clásico de Hatha yoga que incluye asana, pranayama y meditación,
Ananda se distingue en parte por ser una forma suave de practicar las asanas.
Como sucede con la mayoría de las formas de Hatha yoga, el propósito de las asa•
nas y el pranayama en Ananda yoga es despertar, experimentar y en último término
controlar el flujo de la fuerza vital dentro de uno mismo, con la meta de incrementar la
atenciónyelevarlaconciencia. Loque haceúnico al Anandayogasonsus«ejercicios de
energización» [Link]écnicasderegula•
ciónde energía desarrolladas por Yogananda para ayudar aexpandir, dirigir ycontrolar
la fuerza vital. Las afirmaciones se practican en silencio mientras se está en una postu•
ra, «ayudando a reforzar el efecto natural de la asana en nuestro estado de conciencia,
llevando a la mente de forma activa y directa a la propia práctica» (Kriyananda 1967,
23). La enseñanza Ananda de las asanas de yoga que recalca fuertemente la seguridad y
el alineamiento correcto presta considerablemente más atención que la mayoría de los
demás enfoques a mantener la relajación en medio del esfuerzo requerido para
hacer las asanas. Se dice que las afirmaciones de asanas fomentan una expansión de la
con• ciencia de los aspectos internos dela práctica, profundizando en la percepción de
cómo semueve la energía en el cuerpo, también la energía de la mente, dando lugar a
distintos estados mentales. Los profesores Ananda, más que tratar de obligar a los
estudiantes a adquirir una forma o una postura idealizadas, los animan a adaptar su
expresión de las asanaspara que encajeconsus necesidadesycapacidades.
Anusara yoga
John Friend fundó el Anusara yoga en 1997, integrando su formación mayorita•
riamente Iyengar con el enfoque tántrico del Siddhi yoga. Friend (2006) describe Anu•
sara como «un sistema cautivador de Hatha yoga que unifica una filosofía tántrica vital
de Bondad intrínseca con unos Principios Universales de Alineación extraordinaria•
mente elegantes», creando un sistema que era, asegura, «inmediatamente reconocido
por la mayor comunidad de yoga de Norteamérica como un estilo excepcionalmente
47
La enseñanza del
Yoga
El Hatha yoga
moderno
integrado de Hatha yoga en el que la gloria artística del corazón humano se mezcla
im• pecablemente con los principios científicos de la biomecánica». La filosofía
central de Anusara empieza con la creencia de que «Dios... es conciencia suprema y
dicha divina... A medida que piensa y siente se transforma en el mundo». Esta creencia,
con claras raíces en los Vedas y en las doctrinas saivísticas de Cashemira del tantra,
mantiene que Dios oculta su naturaleza divina, creando la ilusión del yo como una
entidad separada y, por tanto, fuente de nuestro sufrimiento. El yoga es una
herramienta para realinear nuestra conciencia con lo divino, creando un estado de
unidad que es nuestra propia naturaleza.
Al practicar y enseñar Anusara yoga, la intención es «alinearse con el flujo de la
Gracia, para despertar a la verdad de que nuestra naturaleza esencial es parte de este
flujo divino, y servir amorosa y jubilosamente a este flujo» (Friend 2006, 20); es una
práctica «orientada al corazón» en la que las asanas se expresan desde el interior como
modeladas siguiendo la «Fórmula óptima», el diseño magistral para extraer el poten•
cial del cuerpo. El centro de esta perspectiva es el corazón espiritual y emocional. Por
ejemplo, al describir las «tres direcciones principales del flujo» de la «Energía Muscu•
lar», se dice que la acción muscular de abrazar tiene «las cualidades de la firmeza, el
amor, la seguridad y la sensibilidad. Es como dos miembros de una familia abrazándose
el uno al otro cuando se reúnen tras una separación prolongada» (Friend 2006, 32-
33). Es el énfasis en la orientación hacia el corazón lo que más diferencia los aspectos
técnicos de Anusara de las raíces de Friend en el método Iyengar. Muchos profesores
se sienten atraídos por Anusara tanto por su enfoque centrado en el corazón como por
el sentimiento de pertenecer a una comunidad consciente de profesores y estudiantes
que comparten ideas semejantes y que están inmersos profundamente en una práctica
de alineación con lo divino en el yoga y en la vida cotidiana.
48
El Hatha yoga moderno
Bikram yoga
Muy pocos enfoques del yoga en Occidente se llaman como su profesor principal.
B. K. S. Iyengar, Ana Forrest y Bikram Choudhury son los únicos en llamar a un siste•
ma con sus nombres. Quizá más que ningún otro profesor de yoga, Choudhury se jacta
sin ningún pudor describiendo sus logros en la esterilla («Estoy por encima de Super•
man») y fuera de ella, recordando a los demás su éxito financiero. Ya sea por auténtica
megalomanía o por una brillante táctica de relaciones públicas (o por ambas cosas), él
y su estilo de yoga reciben una cobertura extensiva por parte de los medios de comuni•
cación. Con cientos de Bikram's Yoga College of India y de salas de Hot yoga esparci•
dos por todo el mundo, muchos miles de estudiantes siguen religiosamente el método
Bikram de Hatha yoga.
En su obra, convertida ya en un clásico, Bikram's Be9innin9 Yo9a Class, Choudhury
explica al lector que «aprenderá las asanas (posturas) de Hatha yoga tal y como las es•
tableció Patanjali hace más de cuatro mil años». Dejando a un lado por el momento
que Patanjali escribió hace aproximadamente dos mil años y nunca describió una sola
50
49
El Hatha yoga moderno
el Bikram yoga permite a la persona estirarse mucho más de lo que de otra forma sería
posible para su cuerpo. El problema es que esta capacidad ampliada de estiramiento va
a menudo más allá de lo que el cuerpo puede permitirse, dando lugar frecuentemente
alesiones (A. Stephens 2005). 7
El Bikram yoga responde bien al fuerte impulso de la cultura occidental por ob•
tener resultados inmediatos ante cualquier esfuerzo. Cuando completas la formación
como profesor de Bikram yoga, aprendes la rutina de las veintiséis posturas, las dos
técnicas de respiración, los beneficios médicos declarados de cada postura y la expli•
cación recomendada de cada clase dada por Choudhury. Conseguirás la certificación
para enseñar uno de los estilos más populares de Hatha yoga que miles de occidentales
ensalzan como el ejercicio físico más poderoso que existe.
Integral yoga
El objetivo básico del Integral yoga es la integración de muchas sendas diferentes
de yoga (Hatha, Raja, Bhakti, Karma, Jnana yJapa) en una sola con una integridad glo•
bal, y sin embargo, irónicamente, hay dos movimientos integrales de yoga, uno fundado
por Aurobindo Akroyd Ghosh (1872-1950) y el otro por Ramaswamy Satchidananda
(1914-2002). Conocidos respectivamente como Sri Aurobindo y Swami Satchidanan•
da, ambos congregaron a un gran número de seguidores a través de sus escritos y de sus
redes de centros de enseñanza y ashrams.
Aurobindo, educado en la Universidad de Cambridge a principios del siglo xx, era
un líder del grupo nacionalista indio conocido como los Extremistas por su reivindi•
cación de la independencia de Gran Bretaña y su disposición a usar la violencia como
medio de obtenerla. Encarcelado por actividades políticas, su periplo espiritual co•
menzó, según sus palabras, mientras meditaba sobre el Bhagavad Gita y al ser visitado
durante sus meditaciones por Swami Vivekananda. Una vez libre, estudió en profun•
didad y empezó a publicar sus extensos escritos (Van Vrekhem 1999). The Synthesis ef
Yoga fue publicado en forma de serial desde 1914 hasta 1921, esbozando la práctica del
Integral yoga. El propósito central del yoga, escribió, es: «La transformación de nuestra
manera humana de pensar, ver, sentir y ser, superficial, estrecha y fragmentaria, en una
conciencia espiritual amplia y profunda y en una existencia interior y exterior integra•
das; y la transformación de nuestra vida humana corriente en la forma de vida divina»
(Satprem 1968). La práctica en sí se basa ampliamente en las tradiciones espirituales
de la India y las sintetiza con sus propios métodos. Como las metas de este yoga se ob•
tienen solo a través de la orientación divina, la senda específica de cada individuo difie•
re. Los enfoques básicos son Karma yoga, Jnana yoga, Bhakti yoga y lo que Aurobindo
llamó «el yoga de la autoperfección», en el que el cultivo de la mente para conseguir
51
El Hatha yoga moderno
lyengar yoga
Belur Krishnamachar Sundararaja (B. K. S.) Iyengar nació en 1918 en una situa•
ción difícil. Su familia era pobre en una época en la que solo los ricos podían permitirse
escapar de la epidemia de gripe que barría la India. Durante toda su infancia sufrió de
desnutrición general así como tuberculosis, malaria y fiebre tifoidea. Su padre murió
cuando él tenía nueve años, por lo que se vio obligado a marcharse a vivir con su herma•
no a Bangalore. En 1932 su hermana le invitó a vivir con ella y con su marido, Tirumalai
Krishnamacharya, en Mysore, donde este último enseñaba en el palacio local. Iyengar
nunca describe el contenido específico de esa práctica en sus escritos. Sin embargo, un
noticiario publicado en el sitio de internet YouTube en 2006 mostraba a Iyengary Kris•
hnamacharya en 1938 haciendo lo que parece ser parte de la serie avanzada (tercera)
de Ashtanga Vinyasa yoga.9 Tras cinco años estudiando yoga con su cuñado y mostrando
mejoras en su salud, Krishnamacharya le pidió a Iyengar que fuera a Pune a enseñar.
En los primeros años de su enseñanza, Iyengar a menudo era menos competen•
te que sus estudiantes en las asanas. En una práctica que describe como realizada con
una técnica incorrecta, con frecuencia sentía dolor. Empezó a experimentar con los
diversos apoyos y modificaciones por los que su método es bien conocido. Con la pu•
blicación de Light on Yoga (Luz sobre el yoga) en 1996 (con un prólogo escrito por Ye•
hudi Menuhin), las precisas instrucciones para las asanas de Iyengar, entre ellas los ali•
neamientos muy específicos de cada postura, empezaron a transformar la práctica del
Hatha yoga a nivel mundial.
Aunque sus raíces se hunden en los Yoga Sutras de Patanjali, Iyengar innovó en su
práctica y en la enseñanza de la asana. En publicaciones posteriores 10 prestó una
aten• ción más depurada a su enfoque de la práctica. Al explicar por qué se centra en las
prác• ticas físicas, Iyengar hace referencia al Kathopanishad, uno de los Upanishads,
escrito
53
El Hatha yoga moderno
alrededor del 300 a. de C., que compara el cuerpo con un carro, los sentidos con los
caballos que tiran de él, la mente con las riendas, el intelecto con el cochero y el alma
con el dueño del carro. Todo debe funcionar bien para que el carro se desplace. Ante
los muchos enfoques del yoga que desprecian el cuerpo, Iyengar (2001,16) afirma su
compromiso con la totalidad de los ocho miembros del Ashtanga yoga de Patanjali, en•
tre ellos la asana. En lugar de buscar un modelo único para todos, recalca que «las asa•
nas satisfacen las necesidades de cada individuo de acuerdo con su estado y condición
física específicos». Iyengar (2001, 17) va más allá del concepto de «postura», resaltan•
do que «una asana se consigue cuando todas las partes del cuerpo están correctamente
colocadas, con plena conciencia e inteligencia», y que los beneficios de la asana surgen
cuando «estás absolutamente cómodo en la postura final». La idea de la «postura per•
fecta» está presente en todos sus escritos y enseñanzas. En su traducción de los Yoga
Sutras II.27 (1993), escribe: «La perfección en una
asana se consigue cuando ya no notamos el esfuerzo
y entramos en contacto con el ser infinito que hay
en nuestro interior». Hay que observar que ninguna
otra traducción publicada de este sutra (entre otras
las del linaje Krishnamacharya como lade susobrino
Desika• char) usa el término «perfección».
Al contrario que en la sendaAshtanga Vinyasa en•
señada por Krishnamacharya a Pattabhi Jois (y tam•
bién a Iyengar), normalmente en el Iyengar yoga las
posturas se mantienen durante mucho más tiempo.
Mantener las asanas hace que se perfeccione el alinea•
miento además de las acciones energéticas que refinan
la asana. En las fases iniciales de la práctica Iyengar
recalca la importancia de captar la asana en su totali•
dad, de esforzarse por lograr la estabilidad en lugar de
perderse en detalles sin tanta importancia. Desde esta
Belur Krishnamachar Sundararaja lyengar
base fuerte, con el cuerpo bajo control, la práctica de•
bería hacerse más reflexiva y meditativa. «Debes tomar conciencia de tus tejidos, de
tus órganos, de tu piel e incluso de tus células individuales... Tu mente debe fluir con
estas partes» (B. K. S. Iyengar 2001, 43). Finalmente uno alcanza un estado de cono•
cimiento íntimo en el que «la mente deja de ser una entidad separada, y la inteligencia
y el cuerpo se vuelven uno». Se produce un equilibrio entre movimiento y resistencia,
la inteligencia se implica en todos los niveles, hay una sensación de amplitud y sutilidad
55
La enseñanza del Yoga
Krishnamacharya yoga
Puede que Tirumalai Krishnamacharya (1888-1989) haya influenciado la prác•
tica del Hatha yoga más que ningún otro maestro desde que apareció el Hatha Yoga
56
El Hatha yoga moderno
Pradipika en el siglo XV. Este miembro de la casta Brahmán, de 1,57 de altura, nació en
una pequeña aldea del sur de la India, ycuando apenas había cumplido los cinco años de
edad empezó a aprender historia, filosofía y prácticas de yoga con su padre, que le contó
que su familia descendía de un gran sabio del siglo IX, Nathamuni. Tras la muerte de su
padre siendo aún un niño, Krishnamacharya comenzó a instruirse en yoga en un tem•
plo cercano, y allí aprendió las asanas básicas. Cuenta que a los dieciséis años se aven•
turó a viajar al templo de Nathamuni, en Alvar Tirunagari, donde tuvo lo que describe
como una experiencia mística en la cual se le apareció Nathamuni y recibió la trans•
misión del Yoga Rahasya, un antiguo texto
yóguico perdido hacía ya mucho en el que
Nathamuni explicaba la esencia de la prác•
tica. Tras regresar a su hogar su familia se
mudó a Mysore, donde empezó los estudios
formales, que le llevarían a asistir a la Uni•
versidad de Benarés. En los descansos de
sus estudios se aventuraba en los Himalayas
buscando maestros, hasta que finalmente
encontró a Ramamohan Brahmachari, cuya
escuela de yoga estaba en una cueva en la
falda del monte Kailash. Allí permaneció
Krishnamacharya durante siete años, estu•
diando las asanas y el pranayama,
memorizó los Yoga Sutras e inició su
estudio profundo de los aspectos
terapéuticos del yoga. Tras volver del Tíbet,
empezó a estudiar ayurve-
da, la práctica médica tradicional de la In- Krishnamacharya trabajando
dia. Estos estudios profundizaron su enseñanza individualizada de yoga al hacerle reco•
nocer el estado de único de cada estudiante. En 1924 el Maharaja de Mysore lo invitó a
enseñar en el palacio Mysore. Adaptando la práctica al estado de sus jóvenes estudiantes
brahmanes, Krishnamacharya les enseñó Ashtanga Vinyasa yoga. 11 Al mismo tiempo
enseñó a otros miembros del palacio prácticas más ligeras y terapéuticas.
Varios estudiantes de Krishnamacharya llegarían a convertirse en algunos de los
maestros más famosos del mundo, como Pattabhi Jois, B. K. S. Iyengar, Indra Devi y su
propio hijo, T. V. K. Desikachar, que escribió que la esencia de la enseñanza de su padre
es que «la persona no tiene que acomodarse al yoga sino que es la práctica del yoga la
que tiene que adaptarse para adecuarse a cada uno» (Desikachar 1995). Desikachar y
A. G. Mohan, también estudiante de Krishnamacharya, desarrollarían más aún el yoga
57
La enseñanza del
Kundalini yoga
El Kundalini yoga podría parecer un primo lejano del Hatha yogaporque
secentra menos en las asanas que en la respiración, los cánticos y la meditación.
Aunque algu• nas prácticas de Hatha yoga hacen una referencia indirecta a la
conexión entre la res• piración, los movimientos físicos y el movimiento de la
energía a través de los chakras, en esto es en lo que se centra el Kundalini yoga.
Las técnicas kundalini son considera• das supremamente poderosas, y peligrosas en
potencia, por lo que históricamente se practicaron en secreto. Las llevó a Occidente
en 1969 Harbhajan Singh Puri, llamado cariñosamente Yogi Bhajan (1929-2004).
Este «yoga de la conciencia» se comparte
58
El Hatha yoga moderno
Poweryoga
El Power yoga entró de lleno en escena en 1995 con la publicación del libro de
Beryl Bender Birch Power Yoga: Tbe Total Strengtb and Flexibility [Link], la serie de
vídeos de Power yoga de Bryan Kest a través de Warner Brothers y el lanzamiento del
Power
* N. del T.: Organización Saludable, Feliz y Sagrada.
59
Laenseñanza del Yoga
60
El Hatha yoga moderno
Sivananda yoga
El hombre que llegó a ser conocido como Swami Sivananda (1887-1963), autor
de casi trescientos libros de yoga, metafísica, religión, filosofía, bellas artes, ética, sa•
lud y muchos otros temas, tuvo una influencia enorme en la práctica del Hatha yoga.
Nacido en Tamil Nadu, donde recibió el nombre de Kuppuswami, asistió a la facultad
de medicina, dirigió una publicación médica llamada Ambrosia y practicó la medicina
durante muchos años en Malaya antes de emprender en 1923 una búsqueda espiritual
que terminó por llevarle a Rishikesh en 1924. Allí conoció a su gurú, Vishwananda
Saraswati, y fue iniciado en la orden renunciante Sannyasan. Tras establecerse en Ris•
hikesh, Sivananda se dedicó en cuerpo y alma a la práctica Sannyasa mientras seguía
ofreciendo sus servicios médicos. Viajó extensamente por toda la India, visitando entre
otros lugares el ashram de Aurobindo. En 1936 creó la Divine Life Foundation, en la
que ofrecía literatura espiritual gratuita y orientación espiritual más formal a muchos
seguidores que iban a visitarlo a Rishikesh. Llamó a su estilo «el yoga de la síntesis»,
rindiendo homenaje a The Synthesis efYoga, de Aurobindo. Sivananda subrayó la aplica•
ción práctica de la filosofía de yoga por encima del pensamiento abstracto. La síntesis
representa una integración equilibrada de las cuatro sendas principales del yoga ense•
ñadas por Krishnaa Arjuna en el Bhagavad Gitayadoptadas por lafilosofíavendántica:
Jnana, Bhakti, Karmay Rajayoga. Mientras quealgunasinterpretacionesdel Bhagavad
Gita dicen que uno puede elegir cualquiera de las cuatro sendas, Sivananda enseñó que
todo el mundo debería practicar ciertas técnicas de cada una de ellas de acuerdo
con su propio temperamento y gusto.
Uno de los muchos discípulos de Sivananda, Swami Vishnudevananda (1927 -
199 3) estudió este enfoque del yoga con él durante diez años hasta que le pidieron que
llevase las enseñanzas al Oeste. Vishnudevananda viajó y enseñó yoga por toda
Nortea• mérica, donde se estableció primero en Montreal para crear el Sivananda Yoga
Vedanta
61
Laenseñanza del Yoga
62
61
El Hatha yoga moderno
por Ganga White (2007, 114) con relación al Hatha yoga, «implica una práctica con un
tema o propósito con posturas ligadas o asociadas». Así, en conjunto, Vinyasa Flow su•
giere una práctica en la que conscientemente colocamos el cuerpo-respiración-mente
en medio del flujo constante del espacio y el tiempo. En The Complete Book ef½nyasa Yoga,
Srivatsa Ramaswami (2005, xvii, 260), un estudiante experimentado de Krishnama•
charya, define vinyasa sencillamente como «variación» o «variaciones y movimientos».
Godfrey Devereux (1998, 253) ofrece dos definiciones: vinyasa en minúscula, que sig•
nifica «progresión, continuidad», y Vinyasa en mayúscula, que significa «una secuencia
continua de posturas conectadas por la respiración». En el núcleo de cada una de estas
definiciones hay un espíritu yun proceso que en palabras de Shiva Rea, maestra de Vin•
yasa Flow, «despierta y mantiene la conciencia». Continúa diciendo:
De esta manera vinyasa conecta con la práctica meditativa de nyasa dentro de las tra•
diciones del yoga tántrico. En la práctica de nyasa, diseñada para despertar nuestra
energía divina inherente, los practicantes llevan su conciencia a las distintas partes
del cuerpo y luego, a través de un mantra y de la visualización, despiertan las sendas
internas para que Shakti (la fuerza divina) fluya a través de todo su ser. A medida que
dejamos que las técnicas de vinyasa nos conduzcan a través de nuestras vidas, nos va•
mos abriendo a sendas parecidas de transformación, interna y externa, paso a paso y
respiración a respiración (Rea 200 5, 6)
64
Permite que la belleza que
amas sea aquello a lo que te
dedicas
RUMI
Los koshas, que comienzan por la periferia del cuerpo físico y van avanzando
ha• cia el núcleo de tu ser como espíritu encarnado, no son un modelo anatómico
literal del cuerpo sino más bien, en palabras de Shiva Rea (2002), «una metáfora
que ayuda a describir lo que se siente al hacer yoga desde dentro: el proceso de
alinear lo que, utili• zando un lenguaje contemporáneo, solemos llamar "mente,
cuerpo, y espíritu" o "co• nexión mente-cuerpo"». Usando esta tipología para
conceptualizar la naturaleza del ser, el yoga ayuda a poner el cuerpo, la respiración,
la mente, la sabiduría y el espíritu (dicha) en armonía. Todos los aspectos de las
cinco fundas, que existen como un todo energético, están presentes
simultáneamente, entretejidos como en un tapiz. El Hatha
68
La enseñanza del Yoga
yoga es un medio para volverte más plenamente consciente de este tejido entremez•
clado de la existencia, conectando los cuerpos físico y sutil, acercando cada vez más la
conciencia hacia un lugar de dicha para el ser.
El cuerpo físico
Annamaya kosha es la funda del yo físico, llamada así por el hecho de que se ali•
menta de comida (anna significa «comida»; maya, «lleno de»). Aquí es donde
comen• zamos nuestra práctica en Hatha yoga, explorando el cuerpo físico. Pero este
es solo el principio. Se trata de una dimensión de la existencia en la que
experimentamos lama• teria, que es una combinación de energía y conciencia,
aunque no seamos totalmente conscientes de esa interconexión. El yoga comienza a
producirse cuando empezamos a explorar y a experimentar el cuerpo físico en sus
múltiples conexiones con los cuerpos energético, intelectual y dichoso.
El cuerpo sutil
El pranamaya kosha, o funda energética, conecta el cuerpo físico con los otros kos•
has, vitalizando y cohesionando el cuerpo y la mente. La fuerza vital, formada de
pra• na, impregna todo el organismo, manifestándose físicamente en el flujo y
movimiento constantes de la respiración. El prana, que es parte del cuerpo sutil, no
puede verse ni tocarse físicamente mientras circula a través de miles de nadis, o
canales de energía, sosteniendo todo el sistema físico y energético. En tanto y en
cuanto este elemento vi• tal exista en el organismo, lavida continúa. El pranamaya
kosha está asociado a un nivel fisiológico con los sistemas respiratorio y
circulatorio, pero no se reduce ni se puede equiparar a ellos. Al enseñar pranayama,
podemos guiar a los estudiantes a expandir y dirigir esta energía para cultivar una
interacción más fluida y armoniosa entre koshas, integrando cuerpo, mente y
espíritu. Trabajar con la respiración en el cuerpo físico mientras exploramos las
asanas (probando diversas posturas, manteniéndolas, perfec• cionándolas y saliendo
de ellas) expande nuestra conciencia más allá de él. Teniendo a prana como
fuenteyguía, empezamos adescubrir sus expresiones mássutiles, llamadas prana
vayus, cadauna con un movimiento yefecto únicos.
El manomaya kosha está compuesto de manos, o «mente», y de las cinco facultades
sensoriales, que transmiten las facultades de pensamiento y de juicio. El manomaya
kosha, asociado con el cerebro y el sistema nervioso, es lo que distingue a los seres hu•
manos de otros organismos vivos. Dotado de la capacidad de distinguir, es la causa de las
distinciones como «yo» y «mío» a partir de las cuales crea libertad o esclavitud. La res•
piración media en la interacción entre esta funda y el cuerpo físico, y esto lo sentimos
69
La enseñanza del
cuerpo causal
En los Upanishads al anandamaya kosha, de ananda, que significa «dicha», se le
conoce como karana sharira, o el «cuerpo causal». Es la conciencia que está siempre
ahí, que siempre ha estado y siempre estará, incluso cuando la mente, los sentidos y el
cuerpo están durmiendo. Se manifiesta a sí misma al atrapar un reflejo de lo divino,
que es la dicha absoluta, sentida en momentos de calma, paz interior y tranquilidad.
70
La enseñanza del Yoga
71
La energía sutil
En las clases guiadas hay varias formas eficaces de llevar una mayor conciencia a
los vayus:
Los NADIS
La energía de la fuerza vital del prana fluye a través de todo el pranamaya kosha por
medio de una red de canales finos y sutiles llamados nadis, cuyo significado es «canal» o
«vena», y que deriva de la raíznad, quesignifica «flujo» o «movimiento». Se mencionan
por primera vez en los Upanishads alrededor del siglo VII a. de C. como parte de una
fisiología mística, aunque no podemos detectar ni mostrar físicamente la localización
ni el número preciso de los nadis. Aun así, los textos tradicionales dan cifras específicas
e incluso mapas de los canales en lo que parece una densidad increíble de líneas que
atraviesan el cuerpo: setenta y dos mil en el Hatha Yoga Pradipika, doscientos mil en el
Goraksa Paddhati, trescientos cincuenta mil en el Shiva Samhita; setenta y dos mil es
la cifra aceptada normalmente, probablemente por la influencia de la obra The Serpent
Power, deArthur Avalon (1974, 115). Todos están enraizados en eLkanda («bulbo») cer•
ca de la base de la columna vertebral. En el Sita Samhita se subrayan diez, y en el Go•
raksa Sataka y el Hatha Yoga Pradipika llegan a catorce aquellos a los que se considera
especialmente importantes. Las descripciones originales tienden a ser imprecisas, ge•
neralmente envueltas en un lenguaje que intenta expresar en palabras fenómenos que
resisten la descripción verbal excepto utilizando los términos simbólicos más florea•
dos, como podemos ver en algunos de los libros de Avalon.
Entre los miles de nadis hay tres que tienen más importancia que el resto:
sushum• na, ida y pingala. El [Link], uno de los primeros textos sobre
la energía
73
La enseñanza del Yoga
sutil, los llama sasiJ mihira y susumna. Sushumna nadi va desde la base de la columna,
«bella como una cadena de relámpagos y fina como una fibra de loto, y brilla en las
mentes de los sabios. Es extremadamente sutil; despierta el conocimiento puro y es la
manifestación de toda Dicha, cuya verdadera naturaleza es la Conciencia pura» (Avalan
1974, 12). Prana-vayu se mueve a través del sushumna nadi, energizando la columna,
los nervios y el cerebro mientras lleva la energía pránica de todos los demás nadis al
tercer ojo. Los nadis ida y pingala se entrecruzan hacia atrás y hacia delante cuando
surgen del kanda «como la hélice doble de nuestro ADN» (Bailey, 2003), ramificando
el tercer ojo hacia las fosas nasales izquierda y derecha. Empezando y terminando en el
lado izquierdo del cuerpo físico, la cualidad refrescante y vibrante de ida nadi nutre el
cuerpo de energía pránica. Al ida nadi se le suele llamar el canal «luna» por su natura•
leza delicada; se dice que regula el sistema nervioso simpático, calma la mente y nutre
nuestras facetas más tiernas. Al pingala nadi, que empieza y termina en el lado dere•
cho, se le suele denominar el canal «sol», expresando así su fuerte energía. Controla el
sistema nervioso parasimpático.
Cuando los nadis están bloqueados, se impide que el prana fluya libremente a tra•
vés delcuerpo sutil, loque causa desequilibrios en nuestros procesos físicos ymentales.
Expresándolo en términos más puramente yóguicos, cuando hay una disfunción en el
pranamaya kosha, elannamaya koshayelmanomaya kosha, seperturbanydesconectan
aún más. Abrir todos los nadis, cultivar el flujo equilibrado de la energía a través de los
nadis ida y pingala y tomar conciencia del movimiento del prana (en la forma de ener•
gía kundalini-shakti) ascendiendo por el sushumna nadi lleva a un éxtasis dichoso (Vasu
2004). Los nadis se purifican y se abren eficazmente mediante las prácticas de asanas,
pranayama y meditación
74
La energía sutil
los BANDHAS
Los bandhas (con el significado de «amarrar») se describen por vez primera en los
textos tántricos y son contracciones musculares del cuerpo físico que retienen la
cir• culación de prana en el cuerpo sutil. Estos bandhas primarios (mula bandha,
uddiyana bandha y jalandhara bandha) aparecen en el Hatha Yoga Pradipika y en el
Gheranda Samhita. Todos se describen haciéndolos mientras se está sentado,
principalmente al mismo tiempo que se realizan prácticas de pranayama, pero nunca
relacionándolos con otras asanas. Las instrucciones para los tres bandhas más
importantes suelen ser tradi• cionalmente las siguientes:
Mula Bandha: el Gheranda Samhita dice que «el yogui sabio debería aplicar
presión al perineo con el talón del pie izquierdo y empujar cuidadosamente el
plexo epigástrico contra la columna» y «presionar firmemente el pene con el
talón derecho. Este mudra elimina la decrepitud [i!] y es llamado Mulabandha»
(Mallinson 2004, 66). El Hatha Yoga Pradipika añade: «Contrayendo vigoro•
samente el ano para que el apana vayu ascienda...» (Muktibodhananda
1993, 340).
Uddiyana Bandha: que significa «tirar hacia arriba»; el Gheranda Samhita dice:
«Tirar del abdomen hacia atrás por encima del ombligo para que la gran ave
[shakti] vuele incesantemente hacia arriba. Esto es uddiyana-bandha, un león
contra el elefante de la muerte» (Mallinson 2004, 62). El Pradipika resalta «ha•
ciendo que el ombligo se eleve» (Muktibodhananda 1993, 334).
Jalandhara Bandha: el Pradipika y el Gheranda Samhita indican al yogui que
debe «contraer la garganta y colocar la barbilla sobre el pecho» (Muktibodha•
nanda 1993, 352; Mallinson 2004, 62).
Al practicarlos juntos, los tres bandhas principales crean mahabandha (el «gran
bandha»): «Contrayendo el ano, haciendo uddiyana bandha, y cerrando el ida y el pin•
gala con jalandhara, sushumna se vuelve activo. Esto significa que el prana y la respira•
ción se aquietan. Así se conquistan la muerte, la edad y la enfermedad» (Muktibodha•
nanda 1993, 359). Se dice que esta es la manera más segura de establecer equilibrio y
unión entre mente y cuerpo. Muchas enseñanzas contemporáneas subrayan el uso de
bandhas en toda la práctica de las asanas, pero hay opiniones diferentes (incluso contra•
dictorias) sobre cómo, cuándo y hasta qué punto. También hay opiniones ampliamente
variadas sobre las acciones musculares y otros elementos corporales físicos de cada ban•
dha, lo mismo que sobre sus efectos. En capítulos posteriores expondré cómo se ense•
ña la activación y la aplicación de bandhas en las prácticas de las asanas y el pranayama.
75
La enseñanza del Yoga
Los CHAKRAS
Según los Hatha yoguis, las intersecciones de los nadis principales cuando
giran en espiral y se elevan por la columna dan lugar a chakras («ruedas»), los
principales centros energéticos psicoespirituales del cuerpo sutil. Lo mismo que
sucede con todo en el mundo del yoga, con los chakras hay opiniones numerosas e
incluso contradic• torias acerca de lo que son, cómo funcionan, su localización e
incluso si la localización es un concepto relevante. Los distintos modelos que
aparecen en trabajos históricos, filosóficos y literarios tienen un número tan
reducido de chakras como cinco o bien una infinidad de ellos esparcidos por todo el
cuerpo sutil. En los textos yóguicos tradi• cionales la cantidad varía desde los
chakras en la intersección de todos los nadis hasta la identificación de los chakras
principales -normalmente se dice que son entre cinco u ocho-. El modelo tántrico,
desarrollado alrededor del siglo XI, y descrito en el Sat• Cakra-Nirupana, es el más
ampliamente aceptado, y habla de siete chakras que descri• be como emanaciones de
la conciencia divina (Avalon 1974, 318).
Igual que el movimiento del prana se siente en el cuerpo físico y en nuestra con•
ciencia mental pese a ser invisible, los chakras son centros psíquicos de experiencia
energética y espiritual, no puntos físicos que puedan tocarse, salir en los rayos X o ser
detectados con tecnología de simulación de resonancia magnética. «La concentración
sobre losórganos físicos o puntos del cuerpo como laprescriben muchos maestros es•
pirituales -dice Harish Johari-, puede confundirnos, porque los chakras no son mate•
riales» Qohari 1987, 15). Sin embargo, los chakras pueden relacionarse con los plexos
nerviosos principales del cuerpo físico; algunas escuelas de pensamiento los asocian
con sensaciones concretas en el cuerpo.2 Más frecuentemente se relacionan con cua•
lidades psicológicas, emocionales y mentales. En una conferencia de 1932, Carl Jung
resaltaba que «simbolizan hechos psíquicos altamente complejos que en la actualidad
posiblemente no podríamos expresar a no ser con imágenes» (Shamdasani 1996, 61).
Si las relaciones que indican estos símbolos son o no útiles es una pregunta que como
mejor se responde es con la práctica personal. En breve estudiaremos todos estos ele•
mentos, que pueden sernos útiles para mezclar creativamente la paleta de recursos de
la enseñanza.
Los chakras son parte de un sistema de energía mucho mayor que el cuerpo
físico. Tradicionalmente se ha dicho que para despertar los chakras hay que abrir
una fuente de energía superior a la que el cuerpo físico puede proporcionar, para la
cual se requiere una calidad concentrada del nivel de conciencia (Frawley 1999).
Despertar la kundalini requiere que elprana entre en elsushumna, el canal
energético central del cuerpo sutil. Por eso, mientras la energía y la conciencia de
nuestra vida se identifiquen con el cuer• po físico, el prana no puede entrar en el
canal sushumna. Activar la kundalini implica
76
La energía sutil
un estado de samadhi, un estado parecido al trance del ser despierto que es el octavo
miembro del Ashtanga yoga. En la raíz del yoga está el concepto de kundalini-shakti,
la fuerza vital de energía latente que descansa en el cuerpo sutil. Durante la conciencia
normal esta energía está dormida. Cuando se despierta a través del movimiento cons•
ciente de prana a través de los nadis ida y pingala uniendo los elementos femeninos y
masculinos de nuestra naturaleza, esta energía cósmica se eleva por el canal sushumna
creando una dicha extática. Para que esto suceda debe haber equilibrio en cada uno de
los chakras en los que se cruzan ida y pingala.
77
La enseñanza del Yoga
LAs GuNAS
En Samkhya, una de las seis escuelas clásicas de filosofía india, el universo está
di• vidido en purusha, o conciencia, y prakriti, o naturaleza/materia. Prakriti consiste en
tres cualidades conocidas como gunas, que describen las tendencias naturales de la
mente y las emociones que son la expresión de los koshas manomaya y vijnanamaya.
La expre• sión única de las gunas dentro de cada uno es lo que nos da nuestra
identidad. Es tam• bién una manera de describir el contento relativo que encontramos
en nuestra relación emocional con el deseo. Este modelo es una herramienta útil para
analizar y entender los patrones de nuestros pensamientos y emociones, con aplicación
directa en nuestra práctica y enseñanza de yoga. Los tres gunas son sattva, rajas y tamas:
78
La energía sutil
En conjunto, los tres gunas están siempre presentes en mayor o menor medida en
nuestras vidas, forman nuestra actitud, nuestro carácter y nuestro potencial. En lugar
de juzgar estas tendencias como buenas o malas, podemos observarlas para compren•
der cómo nos sentimos en nuestro interior y cómo nos relacionamos con los demás.
En nuestra vida normal tendemos a sentirnos atraídos por las cosas y las gentes que nos
rodean. Esto no tiene nada de malo. Es más importante la cualidad de esa atracción.
Aquello a lo que nos sentimos atraídos es lo que ocupa nuestra mente. Si tenemos el
propósito de llegar a un punto de claridad, ser conscientes de dónde enfocamos nues•
tra atención y nuestra energía en las actividades más sencillas de la vida nos permitirá
ver qué nos impide lograr esa claridad. Si te das cuenta de que estás preocupado por
cavilaciones o fantasías interminables, quizá descubras que tu energía te aleja de otros
valores que podrías tener, como vivir con sencillez o alinearte con lo divino.
79
La enseñanza del Yoga
DosHAS
Cuando prana se manifiesta en el cuerpo físico, se mueve de manera distinta en
cada persona dependiendo de las circunstancias de su vida. En ayurveda, la manifesta•
ción de prana en el cuerpo se describe por cómo se relacionan entre sí los elementos
universales: aire, fuego, agua, tierra y éter. Los elementos nos dan varias cualidades,
caliente y frío, seco y húmedo, ligero y pesado, duro y blando, así como tendencias
funcionales como enraizado o flotante, amplio o constreñido. La forma en que inte•
ractúan estos elementos crea unas pautas en tres manifestaciones de prana en el cuerpo
físico denominadas doshas (literalmente «desviaciones»). Las tres doshas principales
son vata, pitta y kapha, que en conjunto forman las tridoshas («tres doshas»). Todos los
procesos del cuerpo físico están gobernados por el equilibrio de las doshas. Una dosha
tiende a ser dominante en una persona, proporcionándole una constitución dóshica
específica. A veces hay dos doshas que están igualmente presentes, o cuando hay tres
equilibrados, llamamos a esa constitución «tridóshica». El ayurveda nos ofrece una
ciencia del cuerpo que en gran parte está basada en mirar a los individuos a través del
80
La energía sutil
82
La enseñanza del Yoga
81
La energía sutil
81
Capítulo cuatro
LEONARDO DA VINCI
nseñar yoga de forma eficaz implica dirigir a los estudiantes hasta las asanas, y
a través y fuera de ellas, de una manera segura, clara y eficaz. Para describir las
asanas de yoga hay que recurrir a la anatomía del movimiento equilibrado y có•
modo. Como sucede con cualquier descripción especializada, hay un lenguaje técnico:
el lenguaje de la anatomía. A partir de ahora vamos a examinar atentamente las prin•
cipales articulaciones del cuerpo, prestando atención entre otras cosas a su estructura
y sus movimientos. En el capítulo siete, estas ideas se ampliarán y relacionarán con las
complejidades de la práctica real de las asanas individuales. También dan forma a la
secuenciación de asanas, parte del vinyasa krama que forma una clase entera o un con•
junto de clases como expondré en el capítulo diez.
Los PIES
Con veintiséis huesos que forman veinticinco articulaciones, veinte músculos y
varios tendones y ligamentos, los pies son, sin duda, complejos (Netter 1997, lámi•
nas 488-499). Esta complejidad está relacionada con su papel, que es apoyar todo el
cuerpo con una base dinámica que nos permite permanecer de pie, caminar, correr
y tener estabilidad y movilidad en la vida. En yoga son el asentamiento principal para
todas las posturas de pie y parte activa de todas las inversiones y equilibrios sobre bra•
zos, de la mayoría de las flexiones posteriores y anteriores, y de muchas torsiones con
abridores de cadera. Aunque aparte de esto están sujetos a una tensión casi continua,
85
LLaaeennsseeññaannzzaaddeel lo Y
delas pantorrillas y de los muslos se tensan. Esto no solo crea un tirón hacia arriba so•
bre los arcos de pada bandha (principalmente por el efecto como de tirar de un estribo
que se produce al activar los músculos tibial posterior y peroneo largo) sino que causa
una expansión a través de las articulaciones y una sensación de estar más firmemente
arraigado en tus pies, y al mismo tiempo resiliente, mientras todo tu cuerpo se
alarga ysevuelvemásligero.
• Pide a los estudiantes que se pongan de pie con los pies juntos al
frente de la esterilla.
• Pídeles que se miren los pies y levanten y extiendan ampliamente los
dedos de los pies.
• Manteniendo los dedos alzados, guía a tus estudiantes a sentir los
bordes inter• nos de los metatarsos (a alrededor de unos dos
centímetros y medio desde el espacio entre el pulgar del pie y el
cuarto dedo) y a presionar ese punto más fir• memente contra el
suelo.
• Ahora pídeles que dejen caer repetidamente los dedos y los
vuelvan a elevar mientras mantienen los bordes internos de los
metatarsos enraizándose, notan• do cómo, al levantar los dedos, la
parte interna de los tobillos y los tobillos en sí se alzan
automáticamente.
• Anima a la clase a intentar mantener los arcos internos y los tobillos
alzados y a sentir cómo esto crea una sensación de elevación del
centro de los pies, como una pirámide, despertando pada bandha. El
reto surge al tratar de mantener esta activación del pie mientras se deja
que los dedos caigan suavemente y se extien• dan sobre el suelo.
• Con pada bandha activo, dirige su atención al efecto rebote, sintiendo
la activa• ción más fuerte de los músculos de sus piernas,
despertando la cara interior de los muslos y alargándose hacia arriba
por todo el cuerpo.
Resulta útil dividir los pies en «pie talón» y «pie tobillo». El «pie talón» surge del
arco lateral, que está conectado al peroné en la parte inferior de la pierna, un distribui•
dor de la fuerza que no aguanta peso. Situado en relación con loshuesos calcáneo ycu•
boides, y desde ahí hasta elcuarto yquinto metatarsos yfalanges, crea un enraizamiento
y una estabilidad más directos. El «pie talón», que relaciona la tibia con el astrágalo, el
87
LaLaenesnesñeañnaznazadedle Yl Yogoaga
navicular, los cuneiformes y los tres primeros metatarsos y falanges, es más resiliente y
constituye una fuente de movimiento refinado. Así, en las asanas de equilibrios de pie
como Vrksasana o Virabhadrasana III, puedes llevar a los estudiantes a un equilibrio
más estable si les pides que presten una mayor atención a enraizarse através de la parte
interna del talón de la pierna apoyada en el suelo. Al mismo tiempo, enraizarse a tra•
vés de las cuatro esquinas de cada pie mientras cultivas pada bandha proporciona un
mayor equilibrio general y estabilidad en medio de una sensación de mayor resiliencia.
lApuntar o flexionar? En muchas asanas o bien «apuntamos» o bien «flexiona• mos»
el pie, movimientos que en anatomía se describen respectivamente como «fle• xión
plantar» y «dorsiflexión». La dorsiflexión crea una mayor estabilidad en la arti•
culación de la rodilla cuando la parte más amplia (anterior) del astrágalo en forma de
cuña se aloja en el espacio entre el peroné y la tibia.
En la flexión plantar la parte más estrecha del astrágalo entra en este espacio, crean•
do menos estabilidad pero más facilidad para sentir la energía irradiando a través del pie.
lAs RODILLAS
Las rodillas, que conectan el fémur con la tibia, reciben una tensión considera•
ble desde arriba y desde abajo. Por eso sus músculos estabilizadores, y en especial los
ligamentos, se encuentran entre los que más a menudo sufren esguinces durante las
prácticas de yoga. Los atletas, los corredores e incluso los meditadores diligentes en
posición sentada descubren que la tensión creada en las rodillas como consecuencia de
su vocación atlética o espiritual puede provocarles una lesión debilitadora, sobre todo
cuando carecen de los efectos positivos de una práctica física adecuada y equilibrada de
asanas. Incluso en una práctica equilibrada de yoga, la rodilla tiene que resistir fuerzas
considerables, principalmente porque soporta un peso, pero también debido a fuerzas
de torsión ejercidas desde arriba y desde abajo (Cole). En prácticas más extenuantes
de yoga, la rodilla se ve obligada a aguantar fuerzas físicas muy poderosas. Aunque en
principio es una articulación ginglimoide capaz de extensión y flexión, con menor ca•
pacidad para rotar cuando se flexiona a unos noventa grados, realizar de manera brus•
ca o excesiva cualquiera de estos movimientos puede rasgar alguno de los ligamentos
o cartílagos que la sostienen. Conocer y respetar las rodillas es una de las claves para
dirigir una práctica prolongada de yoga. Vamos a examinar más atentamente la rodilla,
que en realidad son dos articulaciones:
Dorsalancho
lliopsoas
Glúteo medio
Glúteo máximo
Sartorio
Tensor de la fascia lata
Pectíneo
Grácil
Aductor largo 1O. Recto femoral
Cuádriceps
Bíceps femoral
Semitendinoso
Semimembranoso
Aductor mayor El aductor mayor ayuda a mantener las rodillas sobre los brazos o los hombros en Bakasana, así como a extender
el fémur en las flexiones posteriores, limita la apertura
en Hanumanasana y ayuda a estimular el Mula Bandha.
Pectíneo
Aductor largo
Grácil
Aductor mayor
90
considerable si la rodilla no está alineada adecuadamente. El ligamento cruzado pos•
terior (LCP), localizado justo detrás del LCA, limita la hiperextensión excesiva (mo•
vimiento hacia atrás) de la articulación de la rodilla. La lesión en el LCP es muy poco
común, sobre todo en el yoga, donde no hay asanas que ejerzan una gran fuerza sobre
este ligamento. Al ligamento de la rótula se le llama a veces tendón rotular porque no
hay una separación definitiva entre el tendón cuádriceps, que rodea la rótula, y el área
que conecta la rótula a la tibia. Este ligamento, que tiene una gran resistencia, ayuda a
proporcionarle a la rótula su potencia mecánica y funciona como una cubierta para los
cóndilos delosfémures.
Los músculos que actúan sobre la rodilla desde arriba, es decir, los abductores
(principalmente los glúteos y el tensor de la fascia lata, que intervienen mediante su
sujeción a la banda iliotibial), los cuádriceps (para la extensión), los tendones de las
corvas (para la flexión) y el sartorio (un sinergista en flexión y rotación lateral) ayudan
a los ligamentos a estabilizar la rodilla cuando se contraen desde sus diversos orígenes
en el frente, la parte posterior y la parte baja de la pelvis. El glúteo y el tensor de la fascia
lata se adhieren a la banda iliotibial, que a su vez está sujeta al cóndilo lateral tibial bajo
la rodilla, contribuyendo a la estabilidad lateral. El lado medial de la rodilla obtiene más
estabilidad equilibrada a través de las acciones de los músculos gráciles, los sartorios
y el semitendinoso (uno de los tendones de las corvas) cuando estos tiran hacia arri•
ba y hacia dentro desde sus inserciones en la tibia medial justo bajo la rodilla: el grácil
de la rama púbica en la parte inferior de la pelvis, el sartorio (el músculo más largo del
cuerpo) desde su origen en la espina ilíaca anterosuperior y el semitendinoso que se
extiende por la parte posterior de la pierna a sus orígenes en la tuberosidad isquiática
(más comúnmente conocida como los isquiones). Estos estabilizadores medial y late•
ral también juegan un pequeño papel en la rotación de la tibia sobre el fémur cuando
la rodilla está flexionada y el pie encogido hacia la cadera en posturas como Vrksasana
o Padmasana.
Los cuádriceps y los tensores de las corvas dan estabilidad a la rodilla y son los
músculos más potentes que intervienen en la extensión y flexión de la rodilla. El mús•
culo más poderoso del cuerpo, el cuádriceps (llamado así en latín porque original•
mente significa «cuatro cabezas») tiene solo un pie ya que las cuatro partes se ajustan
para formar el tendón cuadricipital, que se extiende a lo largo del frente de la rodilla
para formar el tendón rotular y se inserta en el borde proximal de la rótula, que luego
transfiere su acción, por medio del tendón rotular, a la tibia. Tres de estos cuatro (vasto
medial, vasto lateral y vasto intermedio) surgen del eje femoral, mientras que el recto
femoral emerge de la parte superior de la pelvis, otorgándole al recto femoral un
pa•
pel determinante en la flexión de la cadera así como en la extensión de la rodilla. Esta
92
La enseñanza del
Yoga Estructura corporal y
movimiento
acción combinada toma parte en el Utthita Hasta Padangusthasana. Su poder conjunto
en la extensión de la rodilla se incrementa a través de la estructura en forma de fulcro
de la rótula. Su contracción concéntrica o isométrica extiende o mantiene la rodilla en
extensión para alargar los tendones de la corva en varias posturas de pie y sentadas y
contribuye a elevar el cuerpo a través de la contracción excéntrica en flexiones poste•
riores como Setu Bandha Sarvangasana y Urdhva Dhanurasana.
Los tres tendones y medio son los principales flexores de la rodilla. El semimem•
branoso y el semitendinoso surgen de la tuberosidad isquiática y se extienden hasta
la cara medial de la rodilla, dando un apoyo medial a esta y al mismo tiempo ayudan•
do a la rotación medial. Los bíceps femorales se originan en la parte posterior de la
91
Estructura corporal y
movimiento
tuberosidad isquiática y en la parte posterior del eje femoral, juntándose antes de cru•
zar la cara lateral de la rodilla (contribuyendo a la estabilidad lateral) e insertándose en
la cabeza del peroné a través de un tendón común. El origen parcial del bíceps femoral
(su «cabeza corta») en la parte posterior del eje femoral también lleva a la adhesión del
aductor mayor, dándole a este la función de «medio tendón» que, cuando está
tenso, añade una mayor limitación a las flexiones posteriores en ángulo amplio
como Upa• vista Konasana.
LA PELVIS
La pelvis, al estar entre la parte superior del cuerpo y las piernas, es el eje del cuer•
po. Incrustados en ella encontramos nuestros órganos abdominales profundos y el lu•
gar donde reposa la energía kundalini-shakti que los antiguos yoguis reverenciaban en
tiempos remotos. Al ser el centro principal de la estabilidad y la comodidad, hacemos
surgir de ella los movimientos fundamentales, y a la vez amortiguamos el impacto de
estos movimientos, a través de los huesos, los músculos, los ligamentos y las acciones
energéticas que emanan del interior de esta estructura vital y de su entorno. Como
es una estructura fuertemente estabilizadora, los desequilibrios posturales pélvicos,
los traumas y las lesiones tienden a manifestarse por debajo de las rodillas o por
encima de la columna y la zona superior, aunque el desgaste de la cadera en sí puede
causar un dolor debilitador que en algunos casos solo encuentra alivio mediante el
reemplazo de la articulación. Cuando está fuerte, equilibrada y flexible, extiende estas
mismas cua• lidades por encima y por debajo. Con alrededor de treinta músculos
dando apoyo al movimiento y a la estabilidad de la cadera, hay mucho aquí con lo que
trabajar en prác• ticamente todaslasfamilias de asanas.
En la cara frontal inferior de la pelvis está el acetábulo, la oquedad en la que
encaja la esfera de la cabeza femoral creando la articulación de la cadera, que une los
fémures a la pelvis y aguanta el peso del cuerpo al tiempo que le permite movilidad a
través de su estructura de esfera encajada en un hueco. Está formado en la
intersección de los tres huesos que en la infancia están fundidos en uno: el ilion, el
isquion y el pubis. Las porciones articulares del acetábulo y la cabeza femoral están
cubiertas de cartílago, lo que permite un movimiento suave de la cabeza femoral. El
borde exterior del acetábulo tiene un fuerte anillo fibrocartilaginoso, el rodete o labrum,
que incrementa la profun• didad del hueco y brinda una mayor estabilidad a la
articulación. Esta cápsula está re• forzada por cuatro ligamentos que se extienden
alrededor de la cabeza del fémur, enro• llándose ydesenrollándosecuando movemos el
fémur y creando así una estabilidad que además limita la amplitud de movimientos. En
Virabhadrasana I y Ashta Chandrasana la tensión creada por estos ligamentos,
especialmente el ligamento iliofemoral, limita
93
La enseñanza del
Estructura corporal y
movimiento la profundidad de la
estocada y hace que la pelvis se
PELVIS salga hacia delante, creando lordosis
Cresta ilíaca
Ilion además
Sacro
Eminencia iliopúbica de presionar posiblemente en ex•
Sínfisis púbica
Tuberosidad isquiática
ceso los discos intervertebrales
FÉMUR de la región lumbar de la colum•
Cabeza
Cuello na. Estos mismos ligamentos son
Tuberosidad mayor
Tuberosidad menor
también los que impiden que el
fémur se salga de la cavidad de
la cadera (acetábulo) en Virabha-
drasana II cuando la pierna atra•
Características óseas de la pelvis y las caderas (vista sada está totalmente estirada yro•
anterior)
tada externamente. La longitud y
circunferencia de la cabeza y el
cuello del femoral varían en cada individuo, limitando aún más los movimientos per•
misibles del fémur que aparecen en varias posturas, especialmente cuando el fémur
está completamente abducido* en posturas como Upavista Konasana. El acetábulo de
las mujeres tiene por lo general más amplitud que el de los hombres, otro factor que
afecta a la amplitud de movimiento y a la estabilidad. La cadera izquierda y la derecha
están unidas en la sínfisis púbica por un disco fibrocartilaginoso y al sacro por la arti•
culación sacroilíaca.
Las caderas ganan una mayor estabili•
dad para soportar el peso del cuerpo, ade•
más de precisión en los movimientos gra•
cias a un complejo conjunto de músculos
que se extienden en todas las direcciones.
Seis rotadores laterales profundos con va•
Piriforme rios orígenes dentro de la pelvis se inser•
Gamelus
Obturador interno
tan en diferentes partes del gran trocánter,
Obturador externo de la cabeza femoral, creando varios movi•
Cuadrado femoral
mientos refinados del fémur: el piriforme
y el cuadrado femoral crean la rotación la•
teral cuando el sacro está fijo y el muslo es•
tirado, o causan aducción cuando el mus•
Retadores laterales profundos de la lo está flexionado (como enVrksasana); el
cadera (vista anterior
oblicua) obturador interno y externo junto con el
* N. del T.: separado con respecto al eje del
cuerpo.
94
Estructura corporal y
movimiento
gemelo superior e inferior dan unos movimientos más refinados de rotación lateral de•
pendiendo de la posición del fémur. Los músculos cuyo estiramiento sientes en
Upa• vista Konasanay Baddha
Konasanasonprincipalmenteloscincoaductoresdelacadera: el aductor mayor, el más
largo y potente del grupo de aductores; el aductor mayor y el aductor breve, que se
extiende desde el pubis medio a la línea aspera; el pectíneo, des• de el pubis lateral
hasta la línea que conecta el trocánter menor con la línea aspera, y el gracilis, un
músculo largo y fino que va del pubis medial a la tibia justo bajo el cóndilo medial. La
fuerza de los aductores es crucial en varias posturas, desde los equilibrios sobre
brazos como Bakasana, hasta Salamba Sirsasana, donde su capacidad de llevar
energía a la línea medial del cuerpo es esencial.
El psoas, como expresa Mabel Todd en The Thinking Body (El cuerpo
pensante), es el músculo más importante para determinar la postura erguida.
Elevándose de los cuerpos vertebrales de T12 a través de LS, sus fibras se
extienden en sentido descen• dente por la pelvis anterior, donde se unen formando
un tendón común con el mús• culo ilíaco, que surge del interior del ilion. Luego el
iliopsoas llega por abajo hasta el trocánter menor de la cabeza femoral, creando el
flexor principal de la articulación de la cadera (lo sientes en Navasana) y uno de los
primeros !imitadores en las asanas de extensión de las caderas, como las flexiones
posteriores y estocadas como Anjaneyasa• na. Cuando el fémur está fijo, como cuando
nos sentamos en Dandasana, el psoas y el ilíaco crean diversos movimientos (flexión
lumbar y aducción de cadera más rotación pélvica anterior, respectivamente). Al crear
la flexión lumbar, el psoas actúa sobre la articulación del S1 relativamente
independiente de la posición de las caderas (Myers 1998, 82). Cuando es corto y
rígido puede llegar a causar una lordosis lumbar grave y compresión de los discos
intervertebrales de la región lumbar. Cuando está débil puede contribuir a causar una
espalda plana. Como veremos más tarde, el iliopsoas también juega un papel
importante en la estabilidad profunda de la zona abdominal así como en la
integridad de la respiración y el movimiento de la parte superior del cuerpo, en
parte debido a su conexión compartida en T12 con el pilar diafragmático y las fibras
más bajas del trapecio.
El músculo piriforme, en forma de pirámide, se origina en el sacro anterior, pasa
bajo la escotadura ciática (inflamación que puede causar una presión dolorosa en el
nervio ciático) y se inserta en la parte superior del trocánter mayor. Con el sacro fijo, el
piriforme rota lateralmente la pierna estirada o abduce el muslo flexionado, ayudando
a abrir las caderas en posturas como Padmasana. Si el fémur está fijo, su contracción
inclina hacia atrás la pelvis, oponiéndose a la acción del psoas y creando una estabilidad
y un movimiento más equilibrados en la articulación sacroilíaca.
95
La enseñanza del Yoga
96
Estructura corporal y
movimiento
LA MUSCULATURA ABDOMINAL
Podría sernos útil empezar nuestro recorrido por la musculatura abdominal tra•
tando el ombligo. El ombligo es un punto de referencia importante del abdomen en
parte porque su posición es relativamente uniforme, el centro inamovible de la gra•
vedad humana, como se representa en el Hombre
de Vitruvio de Leonardo da Vinci. Quizá aun más
importante es la psicofisiología de este centro del
abdomen, el pórtico de la nutrición y el desarrollo
durante los nueve meses de nuestra vida embriona•
ria. Durante toda la existencia es un pozo poderoso
de emoción y, para muchos, un centro de atención
obsesiva a partir del cual esculpir el cuerpo, que se
encuentra conectado a sentimientos o proyecciones
de sexualidad y poder. También es el hogar del mani•
pura chakra, la fuente energética sutil de la voluntad
en el mundo.
Al mirar en profundidad, descubrimos los ór•
ganos abdominales vitales: el hígado, el bazo, el
pán• creas, el estómago, el intestino grueso y el
intesti- no delgado, la vesícula y el apéndice. 1;
LA COLUMNA VERTEBRAL
La columna vertebral está en el centro delyoga. En los textos yóguicos
tradiciona• lesselamenciona como el canalsushumna, quellevalaenergía pránica
delafuerzavital ascendiéndola hasta el cuerpo sutil. Su relativa estabilidad, movilidad
yfuncionamiento general son una de las mayores fuentes de motivación de la gente a
la hora de comen• zar a practicar yoga. La columna vertebral participa directamente,
más que ninguna otra parte del esqueleto, en cada una de las asanas. Al sentarnos a
meditar una fuente principal de distracción es la debilidad de la columna vertebral
como soporte. Con una amplitud de movimiento mayor y más estable en la columna,
experimentamos más co• modidad y activación sensorial por todo el cuerpo. «En
realidad la columna es en esen• cia un sistema esquelético, neurológico, eléctrico,
vascular y químico de entrada que, cuando está equilibrado y conectado -afirma
entusiásticamente Susi Hately Aldous, (2004, 30)-, crea un movimiento que fluye de
manera mágica, muy parecida a la forma en que una orquesta bien equilibrada y
unida crea una música impresionante.» Cuando hay un desequilibrio por causa de
unos músculos poco desarrollados o débiles, estrés continuado, tensión orgánica o
un sobrecogimiento emocional, empezamos a ver va• rios problemas: lordosis,
cifosis, discos protuberantes o herniados y otras afecciones dolorosas que afectan al
delicado equilibrio, estabilidad y movilidad de la columna.
99
La enseñanza del Yoga
y
Antes vimos cómo se cultivaba pada bandha, el despertar energético
de los pies a través del efecto, parecido a tirar de un estribo, de
contraer los músculos tibial posterior y peroneo largo de la pierna
inferior. Las adherencias fasciales de es• tos dos músculos se
entrelazan con los de los aductores de cadera, que tienen su origen en
las tuberosidades isquiáticas (los isquiones) y alrededor de ellas. Los
isquiones son las caras laterales del perineo, con la sínfisis púbica en el
frente y el coxis en la espalda. La mitad frontal de este diamante es el
triángulo urogenital, un hito para el diafragma urogenital, una capa con
aspecto de hamaca creada por tres conjuntos de músculos: transverso
perineal (que conecta los dos isquiones), bulboesponjoso (que rodea la
vagina o el bulbo del pene) e isquiocavernoso (que une el isquión al
clítoris o cubre la crura del pene) (Aldous 2004, 41). Contraer este
conjunto de músculos activa el músculo elevador del ano, otra capa
en forma de hamaca compuesta por los músculos coxígeo, iliocoxígeo y
pubocoxígeo. Cuando estos músculos se contraen, tiran de todo el suelo
pélvico hacia arriba y estimulan naturalmente el despertar de los
abdominales centrales con sujeciones al pubis (entre ellos el ATy el
RA). Esta es la acción muscular de mula bandha, que crea una sensación
de levedad enraizada en la práctica de la asana, aguanta los órganos
pélvicos, crea un movimiento ascendente de energía y estimula
uddiyana band• ha. Con la práctica se puede acceder directamente a
mula bandha (por ejemplo, independientemente de pada banda) y
mantenerlo sistemáticamente mediante la práctica de la asana.
Uddiyana bandha es uno de los aspectos de la práctica que ocasionan
más mal• entendidos. En parte esto se debe a las muy diversas
definiciones e instrucciones de las diferentes tradiciones y maestros. En
su forma básica, uddiyana bandha consiste en tirar hacia atrás de toda
la región abdominal acercándola a la columna y luego, cuando está
completamente vacía de aire, para arriba hacia el esternón. Realizarlo
es parte de prácticas específicas de pranayama y de kriya, no prácticas
de asanas, aunque muchos maestros instruyen a los estudiantes para
realizarlo mientras están haciendo asanas. En la práctica de asanas el
aire debe fluir suave, continua y completamente, lo cual requiere que
el diafragma funcione al máximo y de manera natural. Sin embargo,
uddiyana bandha le impide al diafragma expan• dirse naturalmente y así
se restringe en gran medida la inhalación del aire.
La confusión sobre uddiyana bandha surge de una acción muscular
muy diferen• te relacionada con la respiración que tenemos que cultivar
en la práctica de las asanas. Con cada exhalación completa los
músculos abdominales maycwP P
100
Estructura corporal y
movimiento
101
La enseñanza del Yoga
102
EstrEucstururactcuorarpcoorrapl
oyraml oyvmimoiveinmtoiento
psoas tenso?), pueden afectar a las raíces de estos nervios y contribuir a la ciática, flexión
que se siente como un dolor que baja por la parte posterior de ambas piernas hasta los vertebr
pies. al
Las doce vértebras torácicas tienen una forma única de integrarse con los doce pa•
res de costillas. Aumentando en anchura desde T12 hasta Tl, se distinguen por tener
facetas en los lados de sus cuerpos para integrarse con las cabezas de las costillas y por
las facetas en las apófisis transversas de todas, excepto T11 y T 12, para articularse con
las tuberosidades de las costillas. T 1 tiene un gran parecido con las anchas vértebras
cervicales, que se encuentran más arriba, mientras que T11 y T 12 se aproximan al ta•
maño y a la forma de las vértebras lumbares.
Las cervicales son las más pequeñas de las vértebras auténticas y pueden
distin• guirse fácilmente de las torácicas y de las lumbares por un agujero en cada
apófisis transversa por el que pasa la arteria vertebral. C1, llamada el atlas, rota de
izquierda a derecha por encima de C2, llamada el eje, dando a la columna vertebral
la mayoría de su capacidad de rotación. C3-C6 son parecidas entre sí, pequeñas y
más amplias de lado a lado que desde el frente a la parte posterior. C7, llamada
vértebra prominente, es única por su apófisis espinosa máslargay más sobresaliente.
Los discos intervertebrales amortiguan cada vértebra, formando una articulación
que permite que tengan un ligero movimiento mientras las mantiene separadas. El dis•
co está formado por un anillo llamado anillo fibroso, constituido por varias capas de
fibrocartílago, cada una extendiéndose en una dirección distinta. Este anillo rodea el
núcleo pulposo interior, una sustancia parecida a la gelatina que absorbe los impactos
en la columna. Los discos intervertebrales permiten la flexibilidad de la columna ver•
tebral al tiempo que absorben el impacto de caminar, correr y otras actividades físicas.
En el pliegue anterior profundo (flexión) de la columna la parte frontal del disco se
comprime y empuja el núcleo hacia atrás cuando el lado posterior del disco se expande;
exactamente lo contrario de lo que sucede en la extensión (pliegue posterior), mientras
que en las posturas de pliegue lateral como Parighasana (postura de la puerta) el nú•
cleo se desplaza al lado contrario. Las lesiones y la edad pueden causar que el lado que
se expande del disco se hinche y, posiblemente, se hernie. Esto ocurre normalmente
en la parte posterior del disco, precisamente donde los nervios espinales principales
se extienden hacia diversos tejidos y extremidades. Mientras que la formación de una
hernia tiende a producirse más comúnmente en las asanas de flexiones anteriores, el
dolor resultante suele sentirse al estar de pie o en las flexiones posteriores.
Junto a los discos intervertebrales maleables, un sistema complejo y finamente
integrado de ligamentos aporta una mayor estabilidad y movilidad a la columna.
Tres ligamentos se extienden por toda la longitud de la columna vertebral: los
ligamentos longitudinalesanterioryposteriory el ligamento supraespinoso. Enla
103
101
La enseñanza del Yoga
(piensa en doblarte hacia delante), los ligamentos longitudinales posteriores
absorben algunas de las presiones del núcleo del disco presionando hacia atrás,
aunque con una presión excesiva se provoca la protuberancia de la parte exterior del
ligamento (late• ralmente). Los ligamentos longitudinales anterior y posterior
limitan la extensión y la flexión, respectivamente. Otrosligamentosvertebrales
conectanlasvértebrasadyacen• tes. Todos crean estabilidad, limitando al mismo
tiempo el grado de rotación, flexión, extensión yflexiónlateral.
Los dos psoas y los dos músculos posteriores transversoespinosos forman
cuatro bandas musculares dispuestas alrededor de la columna vertebral que pueden
contraer• se juntas para crear un alargamiento equilibrado delazonalumbar. Algunos
han sugeri• do que los segmentos superiores e inferiores del psoas ayudan a este
equilibrio porque las fibras inferiores tiran de LS y de L4 por delante provocando
una hiperextensión lumbar mientras que las fibras del psoas superior tiran de T12 y
Ll hacia el escroto en la flexión lumbar.1 Pero el psoas en su totalidad tira de las
vértebras lumbares inferiores hacia delante, llevando consigo el sacro al inclinar la
pelvis hacia el frente. Si recorda• mos que el psoas es un potente flexor de la cadera
(que lleva la rodilla hacia el pecho), podemos apreciar cómo la hipertensión de este
poderoso músculo no solo comprime potencialmente los discos lumbares sino que
crea una limitación importante en todas las asanas de flexiones posteriores. Hay que
tener en cuenta además que cuando el psoas en un lado se contrae solo, esto crea un
doblamiento hacia un lado o rotación de la columna. Si está relativamente más tensa
en un lado, pueden surgir varias asimetrías que causen desequilibrio o desgaste en la
articulación S1 y en sentido ascendente por la columna, muchas de las cuales
pueden fácilmente observarse cuando un estudiante está de pie en Tadasana o
invertido en Salamba Sirsasana I. Un psoas fuerte y a la vez flexible y equilibrado
es una de las fuentes más importantes de estabilidad y movilidad generales para la
columna y el cuerpo como un todo. Asanas como Anjaneyasana, Vira• bhadrasana I
y Supta Virasana estiran el psoas, mientras que Navasana y Utthita Hasta
Padangusthasana lo fortalecen. Un vecino cercano del psoas, el cuadrado lumbar, se
origina en la cresta ilíaca posterior y seinserta en la apófisis transversa de L1-LS y
de la costilla 12. Con la contracción ipsilateral (o hipertonicidad en un lado), acerca
la pelvis y las costillas de un mismo lado; con la contracción bilateral, crea una
extensión verte• bral a la que se contraponen el psoas ylos músculos abdominales.
A lo largo de la parte posterior de la columna se extienden varias capas de músculos
profundos, algunos conectando una apófisis transversa a la siguiente (músculos inter•
transversos), otros conectando la apófisis espinosa (interespinosos), y otros que conec•
tan la apófisis transversa con apófisis espinosa (transversoespinosos). En el cuello, un
conjunto de músculos muy parecidos a los transversoespinosos, el recto de la cabeza y
104
Estructura corporal y
movimiento
1. Esplenio de la cabeza
2. Esplenio cervical
3. Largo cervical
4. Semiespinoso
5. Multífido
6. lliocostal
7. Ligamento interespinoso
8. Fascia lumbosacra
9. Ligamentos sacrotuberosos
1. Elevador de la escápula
2. Trapecio
3. Romboide
4. Ligamento interespinoso
5. Serrato posterior
6. Dorsales anchos
7. Erector de la columna
8. Fascia lumbosacra
9. Ligamentos sacrotuberoso
el oblicuo de la cabeza, conectan la columna con la parte baja posterior del cráneo en
el occipucio. Dependiendo de cómo se contraigan estos músculos, pueden ayudar a la
extensión, a la flexión lateral y a la rotación de la columna. Por encima de los
músculos
105
La enseñanza del Yoga
también lo bastante fuerte como para permitirnos elevar, empujar, tirar, torcer y mo•
ver a favor o en contra de una fuerza en múltiples direcciones. De hecho, la conciencia
humana en sí y el tejido mismo del pensamiento humano están inextricablemente en•
trelazados con esta facultad únicamente humana de interaccionar creativamente
con el mundo físico frecuentemente con la delicadeza y complejidad que nos permiten
los hombros, los brazos y las manos. Los humildes hombros, sobre los que cargamos
mu• cha de nuestra responsabilidad (y donde el dios hindú Shiva lleva una cobra
adormeci• da), determinan en gran parte la postura y el movimiento que adoptamos en
el mundo, dentro y fuera de la esterilla.
Anatómicamente el hombro no es una articulación sino una estructura compleja
que comprende tres huesos: el húmero (hueso de la parte superior del brazo), la claví•
cula y la escápula (omóplato), unidos por músculos, tendones y ligamentos. Las articu•
laciones entre los tres huesos se corresponden con las tres articulaciones del hombro:
glenohumeral, acromioclavicular y esternoclavicular. Funcionando en conjunto, les
dan a los brazos una tremenda amplitud de movimiento y una gran estabilidad es un
malabarismo que cuando se descuadra crea varios problemas que normalmente solo se
producen en esta parte del cuerpo.
La articulación glenohumeral es la primera articulación del hombro, donde la ca•
beza del húmero se apoya en la fosa glenoidea de la escápula, de una forma muy pare•
cida a la pelota de golf sobre su soporte. Se trata de una articulación esférica* que per•
mite al brazo rotar circularmente o alejarse del cuerpo. Cuatro músculos forman un
«manguito rotador» alrededor de la cabeza humeral para mantenerla asegurada a la fosa
glenoidea: supraespinoso, infraespinoso, subescapulary redondo menor. Los tendones
de estos músculos conectan con la cápsula de la articulación glenohumeral, llevando a
una mayor estabilidad. Aun así la poca profundidad de la fosa glenoidea hace que esta
sea una de las articulaciones que más suelen dislocarse, y ajustes inapropiados durante
la práctica en posturas como Urdhava Dhanurasana han llegado a provocar que esta ar•
ticulación se disloque. Los suaves movimientos del brazo superior en la fosa glenoidea
dependen del equilibrio en la fuerza, flexibilidad y funcionamiento neurológico de los
músculos del manguito rotador junto con la cápsula de tejido blando que rodea la arti•
culación y la sujeta a la escápula, el húmero y la cabeza del bíceps.
Revestida de una delgada membrana sinovial, la cápsula está reforzada por el liga•
mento coracodavicular.
La articulación acromioclavicular se encuentra en la parte superior del hombro,
situada entre la apófisis del acromion de la escápula y el extremo distal de la clavícula, y
está estabilizada por tres ligamentos: el ligamento acromioclavicular sujeta la clavícula
107
Estructura corporal y
movimiento
Clavícula Escápula
Acromion Columna escapular
Cabeza del húmero Borde lateral
Cuello escapular Borde medial [Link] glenoidea
Ángulo superior
1. Elevador de laescápula
Elevador de la escápula 2. Deltoide anterior
3. Deltoide lateral
Romboide menor
4. Bíceps (cabeza larga
Romboide mayor 5. Bíceps (cabeza corta)
Supraespinoso 6. Coracobraquial
lnfraespinoso 7. Subescapular
Redondo menor 8. Redondo mayor
Redondo mayor 9. Serrato anterior
Serrato anterior
Deltoide posterior 1O. Tríceps (cabeza larga)
11. Tríceps (cabeza corta)
mayor rotación para asanas como Urdhva Hastasana y Adho Mukha Svanasana. En el
extremo medial de la clavícula está la articulación esternoclavicular, en la que la forma
convexa del manubrium encaja el extremo redondeado de la clavícula. La escápula es
un hueso plano y de forma más o menos triangular emplazado detrás de la caja torácica,
formando la parte posterior de la cintura escapular. El borde lateral de la escápula, re•
lativamente más grueso, contiene la fosa glenoide, donde se aloja el extremo proximal
del hueso de la parte superior del brazo. Las distintas caras de la escápula permiten que
se acoplen a este hueso diecisiete músculos que le dan su estabilidad y seis movimientos
básicos que permiten una mayor amplitud de movimiento del brazo:
Los músculos que sujetan el húmero a otras partes del hombro crean movimiento
del hueso del brazo. El infraespinoso, ayudado por el redondo menor, rota externa•
mente el brazo, como cuando estamos de pie en Tadasana y giramos las palmas de las
manos hacia fuera o cuando sujetamos el brazo por el lado del tríceps para acercarlo al
oído en Utthita Parsvakonasana. El subescapular aduce y rota el brazo medianamente,
un movimiento poco usual en Hatha yoga (hay alguna rotación interna en Parsvotta•
nasana). El supraespinoso abduce el brazo, como cuando extendemos hacia fuera los
brazos y los alzamos en Virabhadrasana II. De nuevo, estos cuatro músculos funcionan
conjuntamente como el manguito rotador para estabilizar la articulación glenohume•
ral, manteniendo la cabeza humeral en la cavidad glenoidea.
109
La enseñanza del Yoga
Imagina estar de pie en Tadasana y rotar los huesos de los brazos para
meter los pulgares hacia dentro y hacia atrás. Esta es la rotación interna.
Ahora intenta man• tener una rotación interna fuerte, mantén las
escápulas bajadas, y trata de alargar los brazos hacia fuera y hacia arriba
(en abducción), elevándolos por encima de la cabeza en Urdhva
Hastasana. A menos que tus hombros sean extremadamente
hipermóviles, serás incapaz de elevar los brazos por encima de los
hombros. Aho• ra rota externamente los brazos y repite el movimiento;
nota que ahora pueden moverse fácilmente por encima de la cabeza en
una flexión completa libre relati• vamente de constricciones.
Sin embargo, con los brazos sobre la cabeza la rotación externa parece
ser justo lo contrario. Esto suele dar lugar a mucha confusión en asanas
como Utthita Pars• vakonasana. Una vez en la asana, la instrucción verbal
de «rotar externamente el brazo» con frecuencia tiene como resultado que
los estudiantes hagan justo lo contrario, y por consiguiente encajen el
húmero en la apófisis del acromio, lo cual no es agradable. Por eso es
conveniente aconsejarles que extiendan el brazo en sentido descendente
hacia la cadera, retándolo externamente mientras esté co• locado ahí, y
que mantengan luego esa rotación mientras llevan los brazos por en• cima
de la cabeza. Ahora Utthita Parsvakonasana tiene más sentido.
11101
D segundo hueso del antebrazo, el radio, seextiende cerca delaescotadura radialydel
os cúbito yalejado de los huesos carpianos delamuñeca. El antebrazo puede moverse en
hu flexión y extensión -a través de un movimiento pare• cido al deslizamiento en la
eso articulación entre el húmero y el cúbito- y en pronación o supinación -como cuando
s giramos la palma de la mano alternativamente boca arriba o boca abajo mientras el
for húmero está fijo-. La sencilla articulación deslizante de los co• dos se vuelve más
ma compleja por la articulación del cúbito y el radio y la manera en que estos tres
n huesos comparten las cavidadesyligamentos sinoviales. Comolarodilla (que también
la es una articulación deslizante), el codo es muy propenso a la hiperextensión, una
arti causa de desalineación ylesiones especialmente en asanas de equilibrios sobre bra•
cul zos en las que hay que aguantar un peso.2
aci La flexión y la extensión de la articulación del codo surge de la contracción de
ón los músculos desde arriba: los bíceps, los braquiales y los braquiorradiales crean la
del flexión mientras que el tríceps es el principal extensor. En los movimientos de
co pronación y supinación, el cúbito y el radio se cruzan el uno sobre el otro para rotar
do: la palma hacia
el
dis
tal
del
hú
me
ro,
en
el
bra
zo,
y
el
cú
bit
o
pro
xi
ma
l,
en
el
ant
ebr
az
o.
Un
Estructura corporal y
movimiento
arriba y hacia abajo. Los músculos pronador redondo y pronador cuadrado (ayudados
por elbraquiorradial desde una posición supina) son los pronadores principales, mientras
que los bíceps ylos supinadores crean la supinación. Ladificultad de pronación es evidente
al intentar mantener las palmas completamente enraizadas en Pincha Mayurasana, que es
más difícil cuando los bíceps están tensos.
La evolución humana se debe en gran
medida a nuestra capacidad de mantener y
manipular objetos, una capacidad que debe•
mosfundamentalmente a nuestro pulgar opo•
nible. Junto conlas cualidades de espíritu, EXTENSORES
Largo del pulgar
ins• trucciones verbales y demostración de Breve del carpo radial
Largo del carpo radial
asanas, la mano es quizá nuestra Propio del meñique
FLEXORES
herramienta para enseñar, ya que nos De los dedos
Cubital del carpo
permite comunicar con precisión táctil, Profundo de losdedos en elantebrazo
Pronador redondo
sutilidad y sensibilidad. En la práctica de la Superficiales de los dedos 1O. Del carpo radial
LA ANATOMÍA DE LA ENSEÑANZA
Casi todos los libros de anatomía describen la estructura delcuerpo que observamos
en la mayor parte de la gente. Los profesores sefrustran a menudo porque los estudiantes
de sus clases no concuerdan del todo conlas ilustraciones o los textos que han estudiado.
La estructura esquelética diferirá debido a las variaciones de forma, longitud y grosor de
los huesos. Hay variación en tamaño, forma y sujeción de músculos y tendones. También
existen divergencias entre hombres y mujeres, diferentes grupos de edades, así como di•
ferencias que surgen de anomalías congénitas. En lugar de ignorar las variaciones e inten•
tar lograr la conformidad con una estructura estandarizada, es importante mantener la
mente abierta con curiosidad yun espíritu de exploración y de aprendizaje al encontrarte
con estudiantes cuya anatomía difiera de las descripciones de los libros de texto.
Aparte de esto, el cuerpo nunca funciona como el conjunto de partes aisladas que
aparece en la mayoría de los análisis anatómicos. Siempre es un todo, aunque en ocasio•
nes pueda no parecerlo. Lo que le sucede a nuestros pies afecta a lo que le ocurre a nues•
tra columna vertebral en la misma medida en que lo que acontece entre nuestras
orejaE afecta a lo que sentimos en nuestros cuerpos. Mientras seguimos diseccionando el
tejidc del cuerpo físico humano usando conceptos y términos técnicos, ten en cuenta que
si ese es todo lo que haces como profesor, tus clases tenderán a ser técnicas y
aburridas y ne tendrán en cuenta elespíritu más profundo de la práctica. Aun así, es
importante ofrece1 una instrucción técnica detallada. Para dotarla de suavidad y claridad
hay que aprende1 cómo funciona el cuerpo, entre otras cosas la anatomía funcional, la
biomecánica y la ki•
nesiología de cualquier asana o secuencia de asanas. Empleando una mayor variedad dE
conocimiento y de ideas en elyoga, puedes transmitir esta información a tus estudiante
en forma de explicaciones que incorporen nuevos elementos al tejido de tu enseñanza;
111
Capítu\o cinco
os Hatha yoguis descubrieron que activar y mover la energía del cuerpo les daba
una sensación de bienestar y plenitud radiantes al tiempo que abría de par en par
los portales del ser consciente. Pero puede que la senda del yoga (uncir un yugo,
hacerse completo) no se revele automáticamente. De hecho, nuestra tendencia como
seres humanos es a separar el cuerpo, la respiración y la mente, una desconexión que
crea sufrimiento cuando nos distanciamos de nuestra naturaleza esencial como seres
completos.1 Esta separación se expresa en todo, desde el estrés y la confusión hasta la
enfermedad y la desesperanza. El Hatha yoga ofrece una serie de herramientas para
desatar los nudos que nos atan a este sentido limitado de nosotros mismos. «La trans•
formación que brinda elyoga te hace ser más tú mismo -explica Joel Kramer (198O)-y te
abre a amar con una mayor profundidad. Conlleva una perfección y una depuración
que liberan tu verdadera esencia, del mismo modo que el escultor saca a la luz la be•
lleza de la forma escondida en la piedra cincelando lenta y cuidadosamente el resto».
Las funciones principales de un profesor de yoga son mostrarles una senda yó•
guica a los estudiantes y ofrecerles orientación a lo largo de ese camino. Lo que
carac• teriza a un buen maestro es hacer esto con inspiración, conocimiento,
habilidad, pa• ciencia, compasión y creatividad. Toda la variedad de elementos de la
enseñanza (crear un espacio seguro para la autoexploración, diseñar secuencias de
prácticas de asanas y pranayama que hacen emprender a los estudiantes viajes
físicos y energéticos, darles instrucciones en su proceso de depuración, ofrecerles
una orientación práctica en la
113
Crear un espacio para
laautotransformación meditación, brindarles ejemplos para extender las práctica
más allá de la esterilla) en conjunto conduce a una misma cosa: el yoga como proceso
para despertar a la verdad del propio ser, a un sentido permanente de la ecuanimidad
en medio de las turbulen•
cias de la cotidianidad y de la etapa de
la vida en la que nos encontremos.
Si el yoga fuera una práctica para
alcanzar metas en la que todos estu•
viésemos apuntando a un determina•
do objetivo, el papel del profesor sería
mucho más sencillo. Les diríamos a los
estudiantes lo que tienen que hacer y
cómo hacerlo. Recurriríamos a nues•
tros conocimientos sobre la filosofía
del yoga, la energética, la anatomía y la
psicología para crear clases y dar ins•
trucciones que los orientaran correc•
tamente para avanzar hacia su objetivo.
En la práctica física, la instrucción se
centraría en perfeccionar las posturas; en pranayama les enseñaríamos a perfeccionar
la respiración y el equilibrio energético; en meditación les mostraríamos cómo serenar
la mente. Pero el yoga no es una práctica para alcanzar una meta sino un proceso inter•
minable de autodescubrimiento y de autotraniformación. Un proceso en el que los maes•
tros son los facilitadores y los guías que ofrecen a cada estudiante un estímulo
intuitivo durante el recorrido de su propia senda que va evolucionando con cada
respiración.
Todo lo que verdaderamente necesita uno para practicar yoga es la intención de
hacerlo. Esta es la cualidad más básica de la práctica y el punto de arranque de la en•
señanza. Cuando un profesor tiene claro su propósito, el resto de las cualidades para
enseñar sevuelven más definidas ymás alineadas. Por eso la primera pregunta queuno
debehacerse es: «lPor qué quiero enseñar?». Para muchos profesores la intención fun•
damental essencilla: crearunespacio en el quelosestudiantes sesientan segurosyapo•
yados en su práctica. Acontinuación veremos lasherramientas para crear ese espacio.
EL ENTORNO FÍSICO
Es posible hacer yoga en cualquier parte. En cierto modo la idea es practicar yoga
todo el tiempo: ser consciente de la respiración, del cuerpo y de la mente de una for•
ma ininterrumpida que nos brinde una sensación perdurable de paz interior y alegría.
Puedes estar haciendo yoga mientras esperas en la cola del supermercado, mientras
114
La enseñanza del Yoga
la misma frase y en la misma sala, dando lugar en gran medida alyoga y la aroma•
terapia de los años ochenta y posteriormente. Muchos estudiantes disfrutan la
forma en que ciertas esencias transportan su conciencia a un estado o sensación
yóguicos, mientras que para otros estas esencias son una fuente de distracción
o incluso les resultan nauseabundas. Del mismo modo en que les pedimos a los
estudiantes que asistan a la clase sin usar perfumes ni lociones, es mejor ofrecer
una sala que esté llena de aire fresco y natural, libre de olores artificiales.
Los APOYOS: la aplicación práctica de los apoyos, o ayudas, se tratará en el capí•
tulo siete. Estos son los apoyos básicos:
para avanzar al siguiente nivel consiste en cierto grado de destreza observable y me•
dible? Hay muchas opiniones muy fuertes y contradictorias acerca de estos asuntos.
Algunos son inflexibles al limitar las clases solo a ciertos estudiantes y cumplen esto
en parte requiriendo una preinscripción y la aprobación previa de un profesor. 4
Ofrecer clases para periodos programados de tiempo, delmismo modo en que una
escuela divi• de las clases en términos de semestres, ayuda a estructurar máslas
clases. Esto requiere que los estudiantes se comprometan, le da una mayor cohesión
a la clase y permite al profesor ofrecer un programa planeado de antemano y
diseñado para llevar progresi• vamente a los estudiantes de un punto a otro en su
práctica, fomentando en el proceso la autodisciplina de estos.
Pero del mismo modo también hay muchas razones para ofrecer clases abiertas.
Primero, aunque la disciplina es un valor importante, a la mayoría de los estudiantes
les da más facilidades para asistir una estructura de clase relativamente abierta (que les
permita incorporarse en cualquier momento del curso). Mucha gente quiere explorar
el río probando la corriente en varios puntos en lugar de empezar por lo más alto y en
las aguas lentas y superficiales y avanzar solo en la medida en que está establecido de
antemano para ese periodo de tiempo o en un programa fijo. Cada estudiante llega al
yoga proveniente de un entorno diferente y podría ser que algunos, incluso sin conocer
nada de esta disciplina, resultaran idóneos para una clase intermedia. Algunos tienen
situaciones vitales que les impiden comprometerse a un horario específico durante se•
manas o meses. A muchos estudiantes experimentados les resulta provechoso asistir
cada día a distintos tipos de clases; si se ofrecen varios niveles durante la semana, y dis•
tintos profesores y estilos, podrán estudiar con más libertad. Para los estudiantes oca•
sionales, en especial los totalmente novatos o quienes tienen dificultades excepcionales
hace falta más de un profesor. Pero incluso en las clases más altamente estructuradas
los estudiantes habituales aparecen con necesidades que requieren el mismo grado de
atención especial. Una política estricta que les prohíba asistir a clases sueltas puede ser
tan desalentadora como admitir a los alumnos en una clase sin ningún criterio. La pri•
mera vez que ves a un nuevo estudiante parte de la conversación inicial debería incluir
preguntas acerca de su experiencia previa con el yoga, lesiones y otras circunstancias
físicas que pudieran limitar su práctica. Si percibes que no es apropiado para la clase,
primero explícale la naturaleza de la clase y muéstrale alternativas dentro de tus clases o
en otro centro de tu comunidad local de yoga. Si aun así el estudiante sigue queriendo
asistir a la clase, enséñale Balasana y subráyale la importancia de tomarse las cosas con
calma. Ofrecer un horario abierto de clases con diversos niveles y estilos puede com•
plementarse con «intensivos» que ofrecen una enseñanza más estructurada. Los inten•
sivos pueden estructurarse para la introducción delyoga, para niveles específicos o para
119
Crear un espacio para
laautotransformación
determinados públicos. Los profesores pueden mandar a los estudiantes que aparecen
cuando las clases ya han comenzado a realizar intensivos cuando resulte apropiado
y permitirles generalmente la libertad de participar en cualquier clase que quieran.
ETIQUETA DE CLASE
Tu eficacia como profesor y la capacidad de tus estudiantes para perfeccionar y
profundizar su práctica en tus clases dependen en parte de la conducta de todos los que
están en la sala. Por lo general, la mayoría de los estudiantes nunca tendrá un problema
para respetar la etiqueta básica que a ti te permite enseñar y a sus compañeros practi•
car. Los problemas normalmente surgen de no saber que cierta conducta interrumpe
o distrae a la clase. Por tanto, es importante establecer claramente las normas básicas
de conducta, entre ellas:
121
Crear un espacio para la
autotransformación
123
La enseñanza del
Yoga Crear un espacio para
laautotransformación
7
consciente, en la que uno está plenamente presente en el momento. Este proceso
vi• vencial (no la adoración religiosa de una deidad o la insistencia en una forma
precisa en las posturas ejecutadas) es lo que hace de la práctica de la asana una
práctica espiri• tual en sí. Y es precisamente aquí, en la creación de un espacio que
fomente un estado de atención plena, donde el profesor de yoga se convierte en
facilitador espiritual. Al guiarlas clases de yoga que fomentan la atención
autorreflexiva en cada asana, en cada momento dentro de la asana y entre una asana
y otra, cada respiración, cada sensación, cada pensamiento y cada sentimiento se
transforman en ventanas a través de las cuales asoma la naturaleza de la mente, la
conciencia y el espíritu. La práctica se convierte en un proceso
quenosllevaacomprender «lanaturaleza adictivayengañosa de lamente», que, como
escribe Stephen Levine (1979, 69), «seve más claramente cuando lavemos desde el
corazón». Aquí es donde hacer asanas de yoga se convierte en una práctica de
autotransformación y sanación, y empieza a surgir una profunda sensación de
desper• tar consciente y conexión.
Existen muchas maneras de fomentar este enfoque más consciente de la
práctica de yoga. Teniendo en cuenta que algunos estudiantes se sienten incómodos
cantan• do aum mientras que otros se implican profundamente en la práctica
bhakti, utiliza tu inteligencia para crear un espacio en el que todos se sientan a
gusto y tú puedas man• tenerte fiel a tus convicciones. Seguramente la manera en
que enfocas este asunto irá cambiando a medida que evoluciones en tu enseñanza.
Intenta mantenerte abierto a explorar diversas formas de llevar ese espacio
espiritual, mirando y escuchando cómo los distintos enfoques crean reacciones
diferentes en tus estudiantes. Aquí tienes unas cuantas maneras de crear una clase
más despierta espiritualmente:
SALUDARA TU CLASE: trata de saludar a cada estudiante cuando entra en la sala (mira
el capítulo seis para una orientación detallada sobre las preguntas que se deben hacer
a los nuevos estudiantes). Míralo a los ojos y procura estar presente con él aunque solo
sea durante unos instantes. Cuando estés preparado para empezar, saluda a toda la
clase diciendo «bienvenidos» o «namaste».
SITUARTE: empezar las clases sentándose en silencio durante unos cuantos minu•
tos como mínimo ayuda a los estudiantes a «llegar» del todo y a sintonizar con lo que
están sintiendo en su cuerpo, su respiración y su espíritu. Invita a toda la clase a colo•
carse cómodamente en una posición de piernas cruzadas o en cualquier otra posición
sentada. Anímalos a emplear un cojín, y enséñales a usarlo para levantar los isquiones
tan alto como sea necesario para llevar la pelvis a una posición neutral. Pídeles a los
estudiantes que conecten con su interior, que sientan el flujo sencillo y natural de su
respiración. Pídeles que sientan sus isquiones, aconséjales que sienten más firmemente
124
Crear un espacio para la
autotransformación
los isquiones como si se hundieran en la tierra, dándoles una mayor sensación de estar
enraizados. Luego, que lleven la atención de vuelta a su respiración, sintiendo los mo•
vimientos naturales en su cuerpo debidos a la respiración. Pídeles que relajen la cara,
los ojos y la zona entre las sienes. Desde un lugar de comodidad y estabilidad, diles
que empiecen a respirar gradualmente de forma
más profunda, sintiendo los efectos naturales de
la respiración en su cuerpo, expandiéndose, cre•
ciendo y ensanchándose con cada inspiración,
re• lajándose y aquietándose más profundamente
con cada espiración. Anímalos a prestar atención
a los espacios entre respiraciones, sin retener el
aire ni aguantar sin inspirar, y a permitir que la
cualidad de la sensación entre respiraciones
llegue hasta ellos mientras fluyelarespiración.
Pídeles alos es• tudiantes que mientras cultivan,
de forma sosega• da y continua, la respiración,
escuchen su sonido al circular por la garganta,
un sonido como el de la brisa entre los árboles o
como el de las olas en la playa. Aliéntalos a
permanecer conectados con el
sonido, la sensación y el fluir sereno de la respiración durante toda su práctica.
ESTABLECER EL PROPÓSITO: desde el espacio interior suave y receptivo que se
crea al sentarse, respirar, observar y sentir, invita a tus estudiantes a juntar las
palmas delan• te del corazón en anjali mudra (la posición de plegaria de las manos).
Animándolos a permanecer conectados con la respiración, pídeles que se lleven las
puntas de los dedos a la frente, conectando así simbólicamente la cabeza con el
corazón. Desde este lugar de conexión, pídeles que se tomen unos momentos para
reflexionar, para recordarse a sí mismos por qué están ahí y para darse una
sensación más clara de ese propósito, el propósito interior de su práctica. Teniendo
en cuenta tu propio propósito y el entorno dela clase, quizá podrías considerar
algunas de las opciones siguientes:
Pasar unos cuantos minutos sentados en silencio o con una meditación guiada.
Leer un poema u otro texto que cree un estado de ánimo o sugiera un tema.
Dirigir un canto, que puede cambiar según la clase o la estación del año.
Despertar a los estudiantes con pranayama: es fundamental hacer ujjayi; nadi
shodhana y kapalabhati son buenas opciones para iniciar algunas clases (ver el
capítulo ocho).
125
La enseñanza del
Yoga Crear un espacio para
laautotransformación
Aquí también puedes crear un espacio para que los estudiantes (y tú mismo) de•
diquen su práctica a alguien o algo que sea importante para ellos. Si permites que esta
sea una cuestión personal y privada, en lugar de sugerir la dedicación a un concepto
determinado de lo espiritual, se sentirán más libres y cómodos en esta parte de la prác•
tica. Más tarde, en la clase, aprovechando intervalos naturales como las pausas tras
una secuencia intensa de asanas, pídeles una y otra vez que junten las palmas de las
manos frente al corazón, con las puntas de los dedos apuntando a la frente, y que
recuerden su propósito.
CANTAR EL SONIDO AUM: en las clases de yoga a la mayoría de los estudiantes les
gusta entonar juntos el sonido aum. Aum es una sílaba mística o sagrada mencionada
en los Vedas, los Upanishads y el Bhagavad Gita, descrita de diversas maneras, entre
ellas como «el sonido esencial del universo», la «voz de Dios» y «el sonido que dio origen
a la creación». En algunas formas de hinduismo la letra a representa creación (que
surge de la esencia de Brahma), u simboliza la preservación del equilibrio en el mundo
(porque el dios Vishnu mantiene a Brahma en equilibrio encima de su cabeza sobre
una flor de loto) y m significa que se completa el ciclo de la existencia (cuando
Vishnu se duerme y todas las cosas existentes terminan disolviéndose en sus esencias). 8
Significa el prin• cipio de la práctica de yoga, marca la pauta de la clase y ayuda a llevar la
conciencia más hacia el interior. Puedes simplificar el sonido haciéndolo om. Quizá
veas que algunos sienten cierto rechazo y lo expresan a través de su lenguaje corporal;
déjalo estar y sigue con tu clase, o tómate un tiempo para explicarles a tus alumnos el
significado de aum y los motivos para cantarlo.
GUIAR LA PRÁCTICA DE LA ASANA COMO UNA MEDITACIÓN EN MOVIMIENTO: con fre•
cuencia oímos hablar de las asanas, pranayama y meditación como si fueran
prácticas separadas. La práctica completa de pranayama, como se expone en el
capítulo ocho, se hace sentados, y algunas de las prácticas más profundas de
meditación se realizan sentados sin moverse (ver el capítulo nueve). Pero como
comenté antes, hacer de ver• dad la práctica de las asanas implica estar presente,
que es el corazón de la meditación, mientras respiramos conscientemente con ujjayi
pranayama. Conectar el flujo rítmico de la respiración con la expansión y la
contracción rítmicas del cuerpo en la asana, y entre una asana y otra, permite a los
estudiantes experimentar su práctica de la asana como una meditación en
movimiento. Comenzar con movimientos sencillos, lentos y rítmicos ayuda a los
estudiantes a sentir la conexión cuerpo-respiración-mente y per• manece con ella.
Empezar la práctica de la asana en movimiento con una secuencia fluida como
Surya Namaskara es una manera excelente de que la clase como totalidad sienta el
flujo sincopado de la respiración, la energía y el espíritu. Recuerda a menudo alos
estudiantes que sientan elflujo rítmico de sensación que se produce en el cuerpo
126
Crear un espacio para la
autotransformación
Crear el espacio para que los estudiantes puedan abrir más conscientemente las
puer• tas de su percepción a la vida humana y la experiencia como una expresión
natural del universo puede entonces llevar más luz y claridad a la evolución del
propio espíritu de uno. Al tomar cada vez una mayor conciencia de la práctica, los
ritmos y los patrones de la vida diaria pueden llegar asentirse cada vez más como
la expresión del espíritu en lapulsación energética de lapropia vida.
AMBIENTE: muchos espacios de yoga no escatiman ningún esfuerzo para crear un
ambiente espiritual. Entrar en ese tipo de espacio puede crear una sensación inmedia•
ta de apertura a la posibilidad de que suceda algo en el corazón o en el espíritu. Puede
también ocurrir que muchos estudiantes se alejen porque estas cualidades no encajan
en la sensibilidad cultural occidental convencional. Tener en cuenta lo que siente tu
clientela mientras respetas tus propias ideas te llevará a conseguir un equilibrio en los
elementos de diseño que se encuentran en tu espacio. Iluminar con una sola vela pue•
de ayudar a transformar lo que de otra manera sería un frío espacio industrial en un
templo de despertar yóguico.
ARQUETIPOS Y MITOLOGÍA
La raíz verbal as, en asana, incluye la idea de ritual, un conjunto de acciones con
significado simbólico que se puede ligar a la práctica para resaltar ciertas áreas de ex•
periencia personal, emocional, espiritual, social y ecológica. Al enseñar yoga podemos
acentuar estas ligazones haciendo hincapié en el simbolismo expresado en distintas
partes de la práctica. Una fuente de simbolismo es el inmenso número de figuras mi•
tológicas que encontramos en los diversos entornos culturales del mundo. Tanto si
interpretamos el mito como alegoría y como «un vehículo para expresar una realidad
eterna, inmutable, o una versión defectuosa de ella, creada por o para mentes poco so•
fisticadas» o como «una función esencial de la mente (consciente o inconsciente) para
expresar necesidades y deseos reprimidos o para encontrarle un sentido a la vida y so•
lucionar todos los conflictos que se suceden en ella», como contrasta Devdutt Pattanaik
(2003, 161-162), podemos descubrir en ellos una sabiduría profunda sobre las situa•
ciones y circunstancias de la vida y de la conciencia (estudiaremos esto en la siguiente
sección). La mitología india es esencialmente rica en narraciones, símbolos y rituales
que son una reacción al conocimiento humano de la naturaleza y el ser y una comuni•
cación de ese conocimiento. Parte de la belleza de la mitología india reside en que está
viva y evoluciona con nuevas interpretaciones que se identifican con la búsqueda de
cualquiera que profundice en estas historias aparentemente infinitas. Muchas asanas
reciben el nombre de personajes de estas historias, ofreciendo varias metáforas que
tienen que ver con la vida cotidiana y el yoga. El objetivo de la filosofía espiritual india y
128
La enseñanza del Yoga
129 129
Crear un espacio para la
autotransformación 151-157). Como forma primigenia de magia, el baile induce al trance,
el éxtasis y la au• torrealización. Shiva se manifiesta en la forma de Nataraja para reunir
fuerzas y proyec•
tar sus giros interminables y frenéticos con objeto de despertar las energías dormidas
que son las fuerzas creativas que dan forma al mundo. Conducir a una clase a través de
una serie unida como una danza de asanas
de guerrero y vinyasas despierta la energía
creativa de los estudiantes porque el cuer•
po y la respiración actúan sincronizados en
un movimiento fluido. Pero Nataraja tam•
bién es el dios de la destrucción, manifes•
tando el elemento del fuego que simboliza
la aniquilación de las ilusiones a las que
nos aferramos en la vida y en el mundo.
Así, en el equilibrio del Shiva bailarín
encontramos una contrapostura de
destrucción y crea• ción en la
representación de la danza cós•
mica, ofreciendo una senda a la iluminación y a la ecuanimidad.
VIRABHADRA, EL FIERO GUERRERO ESPIRITUAL: cuando la prometida de Shiva,
Shakti, fue asesinada por el caudillo de los dioses, Daksha, Shiva se arrancó los
cabellos del do• lor y la rabia que sentía, y creó con sus mechones al fiero guerrero
Virabhadra. Con mil brazos, tres ojos incandescentes y el pelo fiero, Virabhadra llevaba
un collar de cráneos y portaba muchas armas terroríficas. Se indinó en reverencia a los
pies de Shiva y le preguntó cuál era su voluntad. Shiva le mandó a que liderara su
ejército contra Daksha para vengar la muerte de Shakti, lo cual hizo con un éxito
inmediato. Como Shiva, el objeto de Virabhadra en la destrucción no es la venganza,
sino acabar con el verdadero enemigo, que es el ego que nos impide ser humildes. Al
acercarnos a las asanas llama• dos, en honor a Virabhadra, Virabhadrasana I, II y III,
podemos animar a los estudian• tes a cultivar la mente del guerrero espiritual,
consciente de todos los flancos, desape• gado del logro, centrado en su ser. Al
permanecer centrados en la práctica, resistiendo en medio del miedo y la intensidad, el
espíritu de Virabhadra ayuda a los estudiantes a descubrir la fuerza y la humildad para
explorar los retos en su práctica y en la vida con mayor coraje y determinación.
SHAKn, LO DMNO FEMENINO: aquí es donde podemos imbuir de creatividad y
espíritu lúdico nuestras clases. Shakti es el poder creativo de la existencia, la
energía cósmica que anima el universo, la fuente de energía, la madre diosa,
representante de los principios activos y dinámicos del poder femenino. En algunas
tradiciones hindúes todos los dioses de la panoplia de las deidades tienen su Shakti,
su energía femenina
133
La enseñanza del Yoga
divina, sin la cual el dios no tendría poder. Shakti es el aspecto maternal, femenino,
protector del mundo, de dios, que simboliza la aceptación espontánea y amorosa de
la realidad tangible de la vida. Es la alegría creativa de la vida, la belleza, la
tentación y la seducción del mundo viviente, que nos inculca la rendición ante las
cualidades cam• biantes de la existencia. Es el enigma preeminente al principio
masculino del espíritu, simbolizando la manera en que el flujo de la experiencia de
la vida diaria envuelve de neblina la claridad del ser. A medida que proyectamos y
exteriorizamos constantemen• te nuestra energía Shakti, creamos el universo de
nuestra vida, la pequeña esfera de las cosas que nos interesan. Como un pintor cubre
la tela, así poblamos y coloreamos las telas de nuestras vidas, creando dramas y
placeres que son las ilusiones de nuestra propia energía Shakti. Cuando nos
enredamos y dejamos cautivar por lo que creemos que son los temas vitales y
apasionantes de nuestras vidas, estamos tratando con la pro• yección de quienes
somos, el hechizo de nuestro ser creativo. Ser consciente de estas proyecciones
creativas, observarlas mientras nos deleitamos en ellas, le brinda dina• mismo a una
vida que de otra manera sería bastante aburrida. Más que guiar siempre a los
estudiantes para que mantengan las posturas de una manera estática, Shakti insiste
en liberar ese dinamismo en las asanas, jugando con ellas, danzando con ellas,
sintién• dolascomo totalmente vivas, vibrantesysensuales.
AsTAVAKRA, TRASCENDER LA EQUIVOCACIÓN: Kagola, un pobre estudiante de los Ve•
das, se sentaba por las noches a recitar en voz alta los versos sagrados de estos escritos,
con su esposa embarazada a su lado bajo la tenue luz de las velas. Una noche a altas ho•
ras oyó una voz que, riendo, lo corregía por pronunciar mal un verso. El futuro padre,
cansado e irascible, se enfureció y maldijo al niño que estaba en el vientre de su mujer,
haciéndole nacer con ocho jorobas en el cuerpo. El pequeño se llamó Astavakra por su
deformidad (asta significa «ocho»; vaha < orobado»). El niño tullido y humillado bus•
có redimirse a sí mismo ante su padre estudiando profundamente la sagrada filosofía
de la India, y, con el tiempo, convirtiéndose en un gran estudioso de los Vedas. Pero
sus deformidades hacían que los demás le juzgaran por lo que veían, no por su conoci•
miento, sabiduría y expresión sencilla de la esencia de la experiencia mística. Cuando
era solo un niño, el reyJanaka oyó hablar de la sabiduría de Astavakra y lo buscó como
sabio y maestro. Cuando Kagola supo de los grandes logros intelectuales de Astavakra
y del honor que le otorgó el rey Janaka de ser el maestro real, lo bendijo, su deformi•
dad se desvaneció y Astavakra se irguió. La narración representa la tendencia humana a
fijarnos en las apariencias más que en las verdades internas que frecuentemente están
ocultas por lo que vemos. Con frecuencia, al abordar Astavakrasana, la asana llamada así
por Astavakra, los estudiantes se sienten intimidados por lo que parece ser una postura
muy complicada y difícil. En realidad es uno de los equilibrios más fáciles sobre brazos,
130
Crear un espacio para la
autotransformación
solo requiere una técnica básica y el conocimiento de lo que hay que hacer. Cuando
les pedimos a los estudiantes que descansen, respiren, observen, sientan y analicen
pa• cientemente con el conocimiento que les estamos impartiendo, encuentran una
sen•
sación de liberación en Astavakrasana y en
otras asanas aparentemente difíciles. Esto se
extiende a la vida fuera de la esterilla, donde
tendemos a evitar ciertas acciones de la vida
debido a un malentendido de la verdadera
naturaleza de lo que tenemos frente a noso•
tros. Con paciencia y aprendizaje podremos
avanzar con una renovada sensación de liber•
tad nacida del conocimiento.
GANESHA, ELIMINAR LOS OBSTÁCULOS:
Ganesha es el miembro más popular del pan•
teón hindú de deidades mitológicas. Repre•
sentado como un hombre de baja estatura, barriga protuberante, la piel amarilla, cua•
tro brazos y cabeza de elefante con un colmillo, Ganesha es el segundo hijo de Shiva y
Parvati (una forma de Shakti). Como sucede con todos los dioses hindúes, hay una in•
finidad de mitos que se refieren a su creación y a su papel en el universo. Es el Señor
de los Obstáculos, se le reverencia popularmente como eliminador de obstáculos,
aunque en muchas narraciones aparece no solo eliminándolos, sino también
colocándolos. 12 La cabeza de elefante de Ganesha simboliza su poder y buenos
auspicios ilimitados; su cuerpo rotundo y su panza, la abundancia, y la rata servil sobre
la que va montado, la sabiduría que surge al sublimar los deseos egoístas. Aunque
podría parecer que estas cualidades son contradictorias, Ganesha representa el
equilibrio en la vida material y espiritual. Tierno, misericordioso y emotivo, puede ser
despiadado al luchar contra el mal. Si se le ama y respeta, se dice que Ganesha concede
todos los deseos y garantiza un progreso constante hacia el éxito.
VASISTHA Y VISHVAMITRA, ELEGANCIA SIN ESFUERZO Y PRÁCTICA COMPROMETIDA: la
leyenda de Vasistha y Vishvamitra en el Ramayana nos habla de la tensión dinámica en
la vida espiritual entre la comodidad que surge de la satisfacción y la profundidad es•
piritual que puede surgir de la lucha y el esfuerzo. Vasistha fue un sabio espiritual ilu•
minado que creó una sociedad pacífica, autónoma y cooperativa en la que todos eran
felices. Tenía una «vaca de la abundancia» llamada Nandini con el poder de concederle
todo lo que quisiera. El poderoso gobernante de un reino vecino, Vishvamitra, sentía
curiosidad por la sociedad de Vasistha y fue a visitarlo con su ejército. Vishvamitra que•
dó impresionado con la vaca de Vasistha y trató de llevársela a la fuerza, pero el poder
133
La enseñanza del Yoga
espiritual de este (su tolerancia y dominio de la emoción) era mayor que las numerosas
armas que Vishvamitra usó contra él. En una batalla épica entre ambos, cien hijos de
Vishvamitra fueron incinerados por el aliento de Vasistha. Vishvamitra terminó abdi•
cando y se consagró a una vida ascética sencilla buscando la fuerza espiritual. Pese a sus
pocas esperanzas por alcanzar los logros espirituales, la misma dificultad de su senda
espiritual le llevó a convertirse en un gran sabio, y Vasistha fue uno de los que lo visi•
taron para rendirle homenaje. Aunque las dos asanas que llevan los nombres de estos
sabios son difíciles, Vishvamitrasana es bastante más complicada y requiere un grado
de compromiso, fuerza y entrega mucho más profundo.
HANUMAN, SALTAR POR DEVOCIÓN: como Ganesha, Hanuman exige respeto yvene•
ración en toda la cultura hindú por su fuerza, humildad, desprendimiento, devoción,
determinación, arrojoycompromiso conladisciplina espiritual. Es hijode Vaya, el dios
del viento, y de Anjana, un ser celestial con una cola de mono (una vanara). A Hanu•
man también se le llama Anjaneya, que significa «el que surge de Anjana», de donde
la postura de la estocada baja toma el nombre de Anjaneyasana. Era amigo, confidente
y sirviente del rey Rama y realizó muchas hazañas en la guerra Ramayana. Cuando la
es• posa de Rama, Sita, es raptada, Hanuman la busca por todo el mundo,
encontrándose finalmente con el vasto océano. Todos los miembros del grupo de
rescate se lamentan
de la incapacidad de Hanuman para saltar al agua, y también él está entristecido por
el fallo de su misión. Pero su compromiso hacia su dueño es tan grande que
Hanuman siente sus poderes, agranda su cuerpo y se lanza al océano para
encontrarla. La leyen• da habla de la pureza de motivos al unir lo que ha sido
separado, y del compromiso de hacer cualquier esfuerzo que sea necesario para
superar los desafíos con los que nos enfrentamos en la vida. Hanuman nos recuerda
que podemos dar pasos más grandes en nuestras vidas si abrimos nuestra conciencia
más allá de las limitaciones de nuestras circunstancias inmediatas. La complicada
asana que toma el nombre de Hanuman, Hanumanasana, nos permite encarnar estos
atributos al enfrentarnos a las limitacio• nes aparentes que encontramos en la
flexibilidad de nuestros tendones de las corvas, cuádriceps y flexores de las caderas.
Con devoción paciente y apertura a la posibilidad de ir más allá de lo que creemos
que son sus límites, los estudiantes pueden invocar el espíritu de Hanuman para
dominar no solo esta difícil asana, sino también otros desa• fíosensusvidas.
134
La enseñanza del
Yoga Crear un espacio para la
autotransformación
136
Crear un espacio para
laautotransformación
tus estudiantes armonizados de forma más sutil con su respiración, puedes guiarlos a
perfeccionar su conciencia de esta a medida que empiezan a moverse en la práctica de
las asanas, conectando el pranamaya y el annamaya koshas. Cuando la respiración se
convierta en la fuente de orientación en la asana, anímalos a observarla y sentirla cons•
tantemente, creando así una sensación de envolver la mente en la respiración mientras
se mueven en el cuerpo.
DESARROLLAR LA CONCIENCIA DE SÍ MISMO: el manomaya kosha (funda de
lamen• te) esdonde creamos la diferenciación en elmundo, distinguiendo entre <<yo» y
«mío», que abarca la sensación de «mi respiración» y «mi cuerpo». Desde aquí es
desde donde percibimos mentalmente el mundo. Gran parte de la lucha vital
(dukha) es consecuen• cia de la falta de percepción clara que surge del miedo, la
ira, la inseguridad, elodio, los prejuicios y las reacciones inconscientes a
experiencias que están distorsionadas por hechos que sucedieron en el pasado. Esto
crea un sentido del yo confuso, que provo• ca una manifestación más profunda de
dukha en forma de perturbación del cuerpo, la respiración y la mente. La práctica
del yoga ofrece una senda de integración sanadora a medida que empezamos a
redescubrir la belleza natural del cuerpo, el flujo vital de la respiración y los
procesos claros de la mente. Al dirigir a los estudiantes a lo largo de esta senda
haciendo hincapié en la claridad mental, puedes guiarlos en un proceso de
introspección que les ayudará a desarrollar un sentimiento de integridad y salud.
Algu• nas de las herramientas que podemos compartirson:
139
Crear un espacio para
laautotransformación
138
La enseñanza del Yoga
139
Capítu seis
.
1e
la ense- el
Un buen viajero no tiene planes fijos
ni intención de llegar a ningún sitio.
LAOTSÉ
1. ¿AJguna vez has practicado yoga? Y, si es así, ¿qué tipo deyoga? ¿Durante cuánto tiem•
po? ¿Con cuántafiecuencia? Esto te dará una idea inicial de la experiencia previa
del estudiante.
2. ¿[Link] algunas lesiones o alguna eefermedad o estado que debo tener en cuenta? ¿Cómo
están tus tobillos, rodillas, caderas, espalda, hombros, cuello, muñecas... ? Intenta siem•
pre hacer la pregunta complementaria.
3. Si un estudiante declara que tiene una lesión o algún problema, continúa con
preguntas más específicas: ¿Q_ué le sucede a tu rodilla? ¿Te han operado? ¿Cuándo?
¿Cómo estás ahora? Basándote en las respuestas a estas preguntas, dale alguna
orientación inicial sobre cómo podría modificar su práctica. Utiliza tu conoci•
miento pero también tienes que estar preparado para reconocer que no sabes
lo suficiente sobre la lesión o el problema y aconsejar al estudiante que se cuide.
4. ¿Estás embarazada ohas dado aluz recientemente? Pregúntale esto a cualquier mujer
que creas que esté embarazada o que haya sido madre recientemente; si es así,
explícale las precauciones básicas del trimestre descritas en el capítulo once.
5. ¿En qué trabajas o cómo es tu vida cotidiana? Esta pregunta puede descubrirte un
estado crónico de estrés, dolor, rigidez y debilidad así como circunstancias vi•
tales más generales que afecten al cuerpo, la respiración y la mente.
142
141
Técnicas y herramientas para la enseñanza del yoga
6. ¿Q_ué ejercicio haces? Si el estudiante corre, monta en bicicleta, hace surfing, al•
pinismo o participa en otras actividades deportivas intensas, esto puede de•
cirte mucho sobre tensión crónica o dolor en las caderas, piernas, hombros,
espalda, muñeca o cualquier otro lugar. Si responde que no hace ejercicio,
también es una información importante para que la tengas en cuenta.
Prns: lestán rectos? lUn pie hacia fuera, otro hacia dentro? lPies planos o con
un arco excesivo?
TALONES: lestán alineados de forma recta, desviados hacia el eje central o hacia
· los lados?
TOBILLOS: mirar y tocar. lHay más tensión en un tobillo que en el otro? lHay
más tensión en la parte exterior de los tobillos o en la interior?
RODILLAS: ¿la parte trasera de la rodilla está dura o blanda, flexionada, exten•
dida o hiperextendida?
CADERAS: coloca las palmas hacia abajo y rectas sobre las caderas con los
pulga• res rectos a lo largo del sacro. lEstán niveladas las caderas?
BRAZOS: lcuelgan uniformemente a los costados, o una mano está más adelan•
tada que la otra? ¿Hacia dónde miran las palmas? ¿Hay un ángulo en el codo?
HOMBROS: ¿están igualados o nivelados? lEstá uno de los hombros más alto
que elotro?
CABEZA: ¿está centrada entre los hombros? lEstá indinada o rotada hacia
un lado?
rnl orificio del oído (conducto auditivo externo) está alineado con el hombro?
¿La cabeza se mueve por delante o por detrás del hombro? ¿Los hombros están
caídos hacia delante o echados hacia atrás?
rnl hombro está alineado con la cadera?
¿La parte superior de la espalda está encorvada (cifosis)? rnl pecho está
hundido?
¿La cadera está alineada con la rodilla? ¿La pelvis está inclinada hacia delante
o hacia atrás?
¿La rodilla está alineada con el tobillo? lEstá hiperextendida?
rnl orificio ocular está alineado con el tobillo?
¿Qué notas sobre sus pies? ¿Hay alguna diferencia notoria viéndolos desde
esta perspectiva?
144
141
Técnicas y herramientas para la enseñanza del
yoga
¿Las rótulas apuntan hacia el frente? ¿Las rodillas se hunden hacia el eje central,
están rectas o arqueadas hacia los lados?
¿Las caderas muestran rotación? ¿y el torso, se ve algo de rotación en él?
¿Está un brazo más adelantado que el otro? ¿Dónde caen las manos en los cos•
tados?
¿Los hombros están a la misma altura?
¿y la cabeza? ¿Qué notas desde esta posición?
Ahora emplea unos cinco minutos en compartir los resultados con tu pareja, sin
hacer ningún juicio, e intercambiad los papeles. Si se hace como parte de un proceso
global, juntaos y preguntad: «¿Quién tenía la postura perfecta?». Descubrirás que
casi todo el mundo presenta alguna anomalía postural.
145
La enseñanza del Yoga
146
Técnicas y herramientas para la enseñanza del
yoga
Estilos de aprendizaje
El objetivo principal de enseñar asanas es capacitar a los estudiantes para
percibir y entender con mayor claridad lo que hacen al desarrollar una práctica
personal dura• dera, ya sea en la clase o independientemente. Pero hay muchas
formas diferentes de aprendizaje que requieren un enfoque variado de la enseñanza.
La manera de aprender de la gente está estrechamente ligada a lo que el educador
Howard Gardner (1993) llama las «cualidades de inteligencia múltiple», que varían
considerablemente en los estudiantes de cualquier clase de yoga, donde entre
losobjetivos de la enseñanza se en• cuentran elementos conceptuales, emocionales,
físicos y metafísicos, donde participa todo el ámbito de las inteligencias múltiples.
Al mismo tiempo, un ser humano es más que sus facultades intelectuales; la
motivación, la personalidad, las emociones, la salud física y la [Link] personal
son más importantes que un estilo determinado de apren• dizaje al perfilar cómo,
dónde y cuándo aprendemos. Esto sugiere que una enseñanza eficaz de yoga tiene en
cuenta estas variables al tratar con los estudiantes aunque sigue reconociendo
lossiguientes estilos de aprendizaje:
149
La enseñanza del Yoga
LA VOZ Y El LENGUAJE
Tu voz y tu uso del lenguaje son herramientas invaluables de enseñanza. Según
la perspectiva delchakra, la voz semanifiesta através de vishuddha chakra, que se
abrecon facilidad y claridad cuando el cuerpo está enraizado, con los jugos creativos
fluyendo, el centro de la voluntad fuerte aunque flexible, el corazón abierto yla
mente despejada. Por tanto, tu forma de hablar como profesor refleja a qué altura
estás en tu vida, tus aptitudes y tu conocimiento. A partir de esta base hay varios
elementos de la voz que hemos de tener en cuenta.
Primero y por encima de todo, tu voz debería ser lo suficientemente audible
para que todos pudieran oírte en la clase, pero no tan fuerte que interfiera en la
atención de los estudiantes al sonido de su respiración y en su sensación de estar en
un espacio de tranquilidad. Si decides utilizar música en las clases, procura que esté
más baja del volumen al que puedes proyectar tu propia voz cómodamente durante
toda la práctica. Si tienes la voz muy baja o estás enseñando a clases muy
numerosas, podrías plantearte usar un micrófono.
Estudia cómo puedes modular tu voz para que coincida con la atmósfera o con la
intensidad de las asanas sin emplear un tono monótono de elocución. Tu voz debería
fluir siguiendo el arco de la clase, empezar suavemente mientras los estudiantes hacen
el calentamiento, alcanzar crescendos moderados acentuados por la fuerza y el
dinamismo conforme la práctica avanza a través de ondas de intensidad, suavizándose y
calmándose a medida que la clase languidece hacia Savasana. En una clase restaurativa
intenta man• tener un tono equilibrado y relajado que aliente a los estudiantes a
abandonarse, dejan• do más espacio entre tus comentarios para que puedan sentir la
libertad del silencio.
Sé consciente de tu tono de voz. Prueba a grabar y escuchar una de tus clases para
tomar másconciencia de tu tono. Muchos profesores no saben que sus voces suenan de
una manera determinada. Habla desde el corazón, deja que las instrucciones técnicas
surjan con la misma tonalidad equilibrada, como si estuvieras hablando informalmente
con un amigo. Al mismo tiempo juega a llevar el entusiasmo y la inspiración a tu ense•
ñanza a través de la corriente de tu voz, equilibrando estas cualidades con la asertivi•
dad que tiende más hacia una amabilidad comprensiva que hacia una autoridad severa.
El lenguaje en sí mismo juega un papel importante en cómo oyen y
comprenden los estudiantes lo que estás diciendo. Intenta usar un lenguaje sencillo
que describa
151
Técnicas y herramientas para la enseñanza del
yoga
claramente la instrucción que intentas darles. Por lo general es mucho más eficaz usar
un lenguaje directo y sencillo que términos esotéricos que aprendiste estudiando ana•
tomía, fisiología, filosofía del yoga y psicología. Dar instrucciones de una manera con•
cisa suele ser más eficaz para ayudar a los estudiantes a entender que ellenguaje florido
poético o las explicaciones prolijas. Si quieres que tus estudiantes pongan los pies jun•
tos al frente de la esterilla, di: «Por favor, juntad los pies al frente de la esterilla». Solo
hace falta eso. Centra tus instrucciones iniciales en los elementos básicos esenciales de
la asana, dejando las instrucciones más detalladas (pero aun así concisas y específicas)
para la transición a la asana y las matizaciones.
Los diversos términos tienen un mayor o menor peso. Utilizar formas verbales
de acción como «presiona los dedos» o «respira profundamente» tiene una cualidad
más imperativa que sus formas sustantivas, que tienden a ser más alentadoras:
«presionan• do los dedos» o «respirando profundamente». Una instrucción todavía
más suave es la que se expresa con términos como «siente», «permite» y «explora».
Como enfoque general, intenta emplear las formas verbales más fuertes de acción al
dar instruccio• nes para las que consideras las acciones fundamentales más
importantes de una asana. Luego usa un lenguaje más suave para guiarlas
matizaciones yla exploración interna.
Utilizar términos en sánscrito para las asanas y otros aspectos de la práctica es una
cuestión de elección personal. Quizá sientas que el sánscrito no resuena bien con tus
estudiantes (o con tu jefe o contigo), o puede que sientas que conduce a un sentimien•
to más profundo de autenticidad en tus enseñanzas ya que pone el punto de referencia
de tus expresiones en el lenguaje antiguo y tradicional del yoga. Si decides usar el sáns•
crito, intenta emplear también los términos en español de esas posturas. Por ejemplo,
di: «Preparándonos para Ardha Chandrasana, postura de la media luna, por favor...».
Algunos términos en sánscrito se han hecho tan populares en las clases de yoga que
ahora han entrado en la lengua común: Chaturan9a (abreviatura de Chaturanga Danda•
sana) es ciertamente más familiar para la mayoría de los estudiantes que su traducción
en español: «postura del palo con cuatro miembros». Como sucede con otros aspectos
de tu enseñanza, prueba varias opciones para ver cuál es la más cómoda para ti y para
tus estudiantes.
ser. Joel Kramer (198O, 13) asegura que esta práctica ingeniosa «consiste en aprender
cómo concentrar y generar energía hacia distintas partes del cuerpo, en escuchar los
mensajes del cuerpo (retroalimentación) yen dejarse llevar a donde elcuerpo te dirija».
Por un lado, es una práctica que implica una precisión física; sin embargo, por el otro,
como explica Dona Holleman (1999, 22), tiene un «lado poético, en el que el cuerpo
pierde su clara línea divisoria entre síyelespacio que lo rodea, y la asana se convierte en
parte de ese campo unificado, el flujo continuo de espacio/tiempo en el que todos te•
nemos nuestro ser». El arte enseñar la práctica
de la asana consiste en dirigir a los estudiantes
hacia una conciencia expansiva de este proceso
de hacer yoga.
Al pensar en la asana podemos identificar
varios elementos esenciales importantes: estar
presente, relajarse, respirar, enraizarse, estabi•
lizarse, alinearse, moverse e implicarse energé•
ticamente. Pero cuando lo expresamos en una
práctica integrada (es decir, cuando hacemos
yoga), estos elementos no pueden separarse,
sino que constituyen parte del todo de la prác•
tica. Aunque esta consiste en moverse hacia estas cualidades, también empezamos por
las cualidades mismas, poniéndolas a punto y perfeccionándolas gradualmente a través
de la práctica.
Estar presente
En la novela utópica de Aldous Huxley La isla (1962), Will Farnaby, un periodista
que ha sobrevivido a un naufragio, llega la costa ficticia de Pala. Will es un occidental
cuya mente abarrotada se encuentra lejos de ser consciente de dónde está, y mucho
menos de «qué es qué». Mientras escala los desolados acantilados de la isla cubiertos
de selva, las palabras «atención, atención» y «aquí y ahora, chicos, aquí y ahora»,
resuenan desde varias direcciones. Su aventura le llevará finalmente a descubrir que la
voz per• tenece a un ave tropical particularmente erudita que canta mantras en el
corazón de la cultura ecológica budista taoísta y tántrica de Pala. La idea de «estar aquí
ahora», que es como Ram Das titularía después un libro que fue popular en los años
sesenta, es el punto de arranque de la práctica de la asana: concentrar la atención de
uno completa
y directamente en lo que está sucediendo en el momento, en este lugar, este
cuerpo, esta respiración, estasensación.
152
TTééccnnicicaassyyhheerrrraammieienntatasspp
aarraalalaeennsseeññaannzzaaddeel l yyooggaa
Relajarse
La intensidad de muchos estilos de la práctica del yoga de asanas puede parecer
cualquier cosa menos relajante por el esfuerzo requerido para hacer ciertas asanas o
secuencias de asanas. Esta disociación común de esfuerzo y comodidad, en lugar de
su integración, surge principalmente de la idea de la relajación asociada a dejar el
cuerpo completamente blando. En el contexto de la práctica de las asanas la
relajación signi• fica desprenderse de la tensión nerviosa mientras se mantiene la
participación activa en cualquier acción muscular y energética requerida para
mantener la integridad de la alineación. Al liberar la tensión nerviosa, los estudiantes
pueden trabajar intensamente con una determinación intencionada mientras integran
esfuerzo y comodidad de un modo que le permite al cuerpo abrirse de una manera
estable durante las asanas.
La integración del esfuerzo y la comodidad en la expansión y profundización
de la conciencia corporal requiere práctica. La clave es ser consciente de la totalidad
del cuerpo, explorar qué se necesita para soportar la estructura esquelética sin un
esfuer• zoexcesivo.
Animando a los estudiantes a usar su corriente constante de ujjayi pranayama y
sus reacciones corporales como el dolor y el temblor como barómetros del esfuerzo
excesivo, puedes dirigirlos a través del proceso de «explorar los límites», que
expon• dré a continuación. Como la tendencia es a trabajar más intensamente los
músculos superficiales, los músculos profundos más cercanos y más capaces de
sostener las arti• culaciones no participan apropiadamente. Usala respiración para
llevar la conciencia a mayor profundidad en el cuerpo para que los estudiantes
empiecen a sentir cómo pue• den activar los músculos profundos mientras dejan que
los más superficiales se liberen de una tensión innecesaria. Expandiendo su
conciencia desde los músculos profundos activados hasta la superficie de la piel,
comenzarán a sentir cómo pueden experimen• tar con varios grados de tensión
muscular por todo el cuerpo, trabajando tan intensa, y al mismo tiempo tan
relajadamente, como puedan. Guíalos a sentir cómo se expan•
den sus cuerpos desde el interior, y a cultivar la amplitud, la levedad y una sensación de
transparencia que permite a la energía circular libremente.
Respirar
Respirar conscientemente es a la vez la parte más importante de la asana y con fre•
cuencia la más evasiva. La respiración alimenta y guía la práctica del asana pero tiende
a desaparecer de nuestra conciencia en medio de todo lo demás que está sucediendo,
entre otras cosas la tendencia natural a perder concentración ypermitir quela atención
se aleje del aquí y el ahora. En los Yoga sutras de Patanjali podemos ver el énfasis en
la respiración inmediatamente después de la definición de la palabra asana como
«sthira
153
La enseñanzadel Yoga
sukham asanam» y el uso de la palabra prayatna, que habitualmente se traduce de for•
ma literal como «esfuerzo». Pero como señala Srivatsa Ramaswami (2000, 95-96),
hay tres tipos de prayatna; uno, el jivana prayatna, se refiere a los «esfuerzos hechos
por el individuo para mantener la vida y, más especialmente, la respiración». La idea
central
es explorar la práctica de las asanas a tra•
vés de la estabilidad y la comodidad de la
respiración, conectando continuamente la
respiración con el cuerpo y la mente.
Cimientos:
enraizamiento e
irradiación con
corrientes de energía
Cuando estamos de pie o sentados sin
prestar atención a la postura, tenemos ten•
dencia a conectar con la tierra de una ma•
nera pasiva. El resultado es que el cuerpo
se hunde dentro de sí, las articulaciones se comprimen y el cuerpo se desploma y se
comba. Pero en el momento en que conscientemente te enraízas en cualquier cosa que
haya en el suelo, el resultado inmediato es que se crea amplitud corporal. Esta relación
entre las raíces y la extensión, que Dona Holleman (1999, 26) llama el «efecto rebote»,
es una expresión de la «fuerza normal»1 explicada por la tercera ley de movimiento
de Isaac Newton: por cada acción hay una reacción igual y opuesta. En la medida en
que aplicas la fuerza mediante una acción muscular intencional (por ejemplo
presionando con más firmeza los pies contra el suelo al estar de pie), se produce la
«reacción igual y opuesta» de la energía subiendo por el cuerpo. El profesor de yoga
Chuck Miller, subra• yando la importancia de la conciencia en el descubrimiento de
los elementos básicos de cada asana, lo ha definido como el propósito de buscar el
origen de cada acción. Al enraizarnos estimulamos de forma natural la tensión
muscular y creamos espacio me• diante las articulaciones, particularmente a través de
la columna, estableciendo los ci• mientos de la estabilidad estructural y de la
comodidad que se vuelven más importante a medida que los estudiantes pasan a asanas
cada vez más avanzadas. 2 El punto o puntos específicos varían en las distintas asanas,
pero la práctica de establecer y explorar desde la base de estos cimientos se mantiene a
lo largo de todas ellas.
Mientras mantienen estos cimientos iniciales, los estudiantes pueden
encontrar una mayor estabilidad y comodidad en las asanas aplicándoles
conscientemente lo que Joel Kramer (1980, 19) denominó «corriente de energía».3
Llevar un esfuerzo consciente a la irradiación de esfuerzo (o «corriente», en los
términos de Kramer)
154
TTééccnniiccaass yy hheerrrraammiieennttaass
ppaarraa llaa eennsseeññaannzzaa ddeell
yyooggaa
neuromuscular a través del cuerpo crea líneas de energía. Al irradiar hacia fuera
des• de el núcleo hasta la periferia, estas corrientes de energía expanden tu cuerpo
desde dentro hacia fuera en todas las direcciones creando amplitud mientras
mantienen la estabilidad atrayendo el sistema muscular de soporte del cuerpo hacia
la estructura es• quelética.4 Enviar conscientemente corrientes de energía por el
cuerpo es una manera de acentuar el principio de las raíces y la extensión. Los
estudiantes pueden aplicar esta técnica de varias formas al explorar el nivel de
intensidad que es apropiado a su práctica personal, escuchando al cuerpo-
respiración- mente como una retroalimentación que sugiera cuándo, dónde y cómo
de intensamente mover la energía por el cuerpo. Re• cuerda alos estudiantes que no
es importante lolejos que llegan en una asana; más bien, mantenlos enfocados en
cómo lo hacen, cultivando la estabilidad y la comodidad al ex• plorar la relativa
intensidad delas asanas que son aun tiempo enraizadas y expansivas.
155
La enseñanza del Yoga
Tabla 6.1 - Raíces y extensión
Cimientos Principios e instrucciones verbales Ejemplo de
asanas
Manos Cuando las palmas están sobre el suelo, pídeles a los Adho Mukha
estudiantes que abran los dedos todo lo quepuedan Svanasana
sin
sentirse incómodos, los pulgares no tan abiertos (perro abajo)
(como
mucho una tercera parte menos) para impedir lesiones
en el
espacio tenar entre los dedos pulgar e índice.* Adho Mukha
Irradiando desde el centro de la palma a través de los Vrksasana
nudillos y la punta de cada dedo, los estudiantes (el pino sobre las
deberían
enraizarse firmemente a través de todos los nudillos, manos)
de toda
la superficie de las palmas y de toda la longitud de
cada uno
de los dedos de la mano. Chaturanga
Desde este enraizamiento, pídeles que creen una Dandasana
sensación
de tirar energéticamente del interior de la palma a (postura de1
través
del interior de la muñeca y ascendiendo por los brazos palo con cuatro
hasta
entrar en los hombros.** miembros)
Es importante enraizar los nudillos de los dedos índice
y pulgar con objeto de equilibrar la presión por toda la
superficie de las palmas y crear una base equilibrada
para la
estabilidad y el espacio a través de las muñecas.
156
Técnicas y herramientas para la enseñanza del
yoga
115588
Técnicas y herramientas para la enseñanza del yoga
ENSEÑAR ASANAS
La ironía yla dificultad centrales de la enseñanza del yoga
es que tanto la esencia como los mecanismos de la práctica
de las asanas son principalmente internos y en gran medida
159
imperceptibles para el profesor. Para un estudiante la principal fuente de orientación y
perfeccionamiento es cómo se siente en una asana. Lo que hace en ella para perfeccio•
narse se basa en último término en los mecanismos internos de sensación, reflexión y
acción, entre los que se encuentran la intención, la atención, la respiración y el cuer•
po, con sus muchos resortes y palancas de movimiento. Así, el papel del profesor es en
cierto modo limitado, ya que se basa en su capacidad de dar instrucciones claras acerca
de la respiración, la alineación, las acciones energéticas, las variaciones, las modifica•
ciones, el uso de apoyos, los riesgos y las técnicas para encontrar una mayor facilidad
y estabilidad en cada asana y en cada transición. Como todo estudiante es diferente,
nuestra eficacia depende de nuestra capacidad para dar orientación general a una clasey
también sugerencias individualizadas dirigidas a las experiencias únicas de los distintos
estudiantes. Tu capacidad de verlos y escucharlos en su práctica (teniendo en cuenta sus
dificultades para alinearse, las características de su estabilidad y facilidad, su atención)
y luego referirte a esto de forma significativa y apropiada basándote en tu percepción
y en tu comprensión son fundamentales para enseñar de forma secuenciada y eficaz la
práctica de la asana.
Al trabajar con esta realidad, es importante enseñar asanas de forma razonable
y sistemática. Tienes que empezar por reconocer tu propia capacidad y tus propias
limi• taciones personales y comprometerte luego a enseñar lo que conoces por
experiencia. Antes de enseñar una asana deberías saber lo que vas a enseñar y cómo
enseñarlo, entre otras cosas, como mínimo, los principios básicos de la alineación y
las acciones ener• géticas, con instrucciones verbales que guíen claramente paso a
paso a los estudiantes para entrar y salir de la asana, métodos de demostración,
formas alternativas de la asa• na, claves físicas, y el uso de apoyos para ayudarlos a
explorar la asana de la manera más segura y con mayor profundidad. Tus años de
práctica, de estudio intensivo, de entre• namiento como profesor, de aprendizaje y
de práctica enseñando alcanzan ahora una cohesión plena con tu práctica personal y
de ahí pasan a formar parte de tu conjunto de recursos para la enseñanza.
Antes de enseñarle una asana a tu clase, enséñatela primero a ti. Hazla una y otra
vez, probando lo que crees que sabes y jugando con lo que a tu entender son sus prin•
cipios básicos. Luego haz lo mismo con una secuencia de asanas, experimentando con
los efectos de las distintas secuencias y maneras de hacer la transición. Junta las secuen•
cias formando una clase entera, luego imparte la clase para ti, como si fueras tu propio
alumno, dándote instrucciones verbales silenciosas para desarrollar y perfeccionar las
explicaciones de los ejercicios. Pasa por cada uno de estos pasos enseñando a tus
amigos o a tu familia, practica una y otra vez para perfeccionar tus aptitudes y tu
conocimien• to. Piensa en lo que parece fluir fácilmente y no tan fácilmente para ti,
160 integrando de
160
La enseñanza del
Yoga Técnicas y herramientas para la enseñanza del
yoga
Posición y demostración
Con anterioridad se ha tratado en este capítulo cómo comenzar la clase, entre
otras cosas en qué lugar colocarte para realizar las demostraciones de asanas. La de•
monstración es una parte esencial del proceso de enseñanza y aprendizaje, sobre
todo para los estudiantes que tienen una orientación más visual. Hay dos tipos
básicos de demostración:
Por lo general, deberías hacer las demostraciones sin interrumpir la clase para
in• dicar visualmente los movimientos iniciales de cada asana. Dependiendo del
carácter de la clase (principalmente de hasta qué punto fluye y del nivel de destreza
de los es• tudiantes con las asanas), puedes dedicar más o menos tiempo a esta
indicación visual inicial. Con las clases de nivel más inicial que se mueven más
lentamente, realiza de• mostraciones más lentas que realcen más los elementos de
alineación y reducción de riesgos de la asana, aunque estés en medio de la práctica.
En las clases más avanzadas, podrías hacer la demostración visual en el espacio de
una sola respiración, indicando a la clase que permanezcan en la asana mientras
empiezas a moverte alrededor de los estudiantes observándolos en su práctica y
dándoles más instrucciones.
La enseñanza del Yoga
Parte inferior «Contrae las espinillas hacia atrás mientras sueltas Todas las
de las piernas las pantorrillas y las expandes hacia los talones». asanas de pie
162
161
Técnicas y herramientas para la enseñanza del
yoga
posición asanas*
Mula «Consciente de mula bandha, siente una sensación Padmasana
bandha/ de energía elevándose por la columna vertebral y
paladar dejando una cualidad de ligero alzamiento y
expansión del paladar».
Mula bandha/ «Permaneciendo en mula bandha, estírate desde la Dandasana
coronilla base de la columna hasta la coronilla».
Pada «Conectando con la tierra, siente el despertar de Tadasana
bandha/ los pies y los arcos internos como una fuente de
coronilla energía subiendo desde el eje central de tu cuerpo
y hasta la coronilla».
DENTRO-FUERA
Tobillos «Nivela los huesos interiores y exteriores del tobillo y Todoas las
céntralos entre el pie y la pierna». asanas de
pie
Rodillas «Relajando las caderas y la cara interior de los Baddha
muslos, flexiona las rodillas y junta los pies mientras Konasana
mantienes una sensación de presión uniforme entre
el interior y el exterior de las rodillas».
163
La enseñanza del Yoga
Intenta colocarte donde a todos les resulte más fácil verte, en principio sobre tu
esterilla pero durantetodala clase en cualquier lugar en el que haya una mayor
visibili• dad paralamayoría de los estudiantes (ver el capítulo cinco para una
explicación sobre el espacio yla posición). Desde la primera asana haz
demostraciones de lo que le estás pidiendo exactamente alaclaseque haga. Por
ejemplo, di:«Adelantad ambos piesjun• tos frente a la estera y juntad las palmas de
las manos frente al corazón». Al decir estas palabras haz exactamente esto de una
manera ligeramente teatral que capture la aten• ción de losestudiantes yque
transmita con eficacia lo que les estás pidiendo quehagan, acompañando
lasinstrucciones verbales con tus movimientos físicos. Amedida que la clase
progresa hasta asanas más complejas, sigue mostrándole cómo abordar cada una de
ellas, resaltando siempre cómolarespiración iniciayguía el movimiento delcuerpo.
Aunque un taller de yoga es el sitio donde es menos probable que puedas hacer
demostraciones complicadas con los estudiantes formando un corro a tu alrededor,
les ayudará que interrumpas de vez en cuando el flujo de la clase para concentrarte
en una sola asana o en unas pocas asanas entrelazadas.6 Cuando uses el método de
formar un
corro, haz lo siguiente:
164
Técnicas y herramientas para la enseñanza del
yoga
zona lumbar y del cuello) y ponte de nuevo sobre las rodillas y las manos en
Balasana (postura del niño).
Repite la misma demostración, esta vez haciendo pausas en cada paso, para ex•
plicar detalladamente la alineación, las acciones energéticas, las modificacio•
nes, las variaciones y el uso de apoyos para la asana. Habla con la mayor claridad
posible, quedándote con lo esencial de las asanas y explicando solo tres o
cuatro puntos principales de cada una.
Sé especialmente claro al explicar los movimientos graduales y sucesivos
del cuerpo al hacer su transición para entrar en una asana, mantenerla y
hacer otra transición para salir (todo esto se tratará más adelante).
Después de la demostración pregúntales si tienen alguna duda, si hay algo que no
les haya quedado claro. Sigue animándolos a hacer más preguntas acerca de aspec•
tos específicos de la asana, por ejemplo las transiciones para entrar y salir de ella.
Cuando los estudiantes vuelvan a sus esterillas, guíalos a través de la misma se•
cuencia de pasos moviéndote por la sala para ofrecer una orientación y un apo•
yo individualizados.
165
Laenseñanza del Yoga
partes del cuerpo parecen estar activamente implicadas en la asana? ¿Dónde le vendría
bien aplicar más o menos esfuerzo para crear más estabilidad, comodidad y espacio?
Basándote en tus observaciones, ofrece instrucciones más específicas. Debes te•
ner muy claro que estas instrucciones se dirigen a la totalidad de la clase, no a un solo
estudiante o a un grupo de ellos. Por ejemplo, en la postura del triángulo, es probable
que algunos estudiantes extiendan excesivamente la rodilla de la pierna adelantada.
Al dar instrucciones para toda la clase, puedes decir: «Enraizaos fuertemente desde la
parte superior de la piernas hasta los pies, mientras seguid activando los músculos de
las piernas, empleando los cuádriceps y sintiendo cómo se elevan las rótulas». Al diri•
girte a los estudiantes que han extendido excesivamente la rodilla continúa diciendo:
«Si tenéis tendencia a extender en exceso la rodilla adelantada, tratad de flexionarla lo
mínimo posible y mantener esa posición mien•
tras intentáis emplear los cuádriceps». Si te estás
dirigiendo a un solo estudiante con instrucciones
específicas, ve directamente a ese estudiante para
trabajar con él (obsérvalo, dale instrucciones ver•
bales, dale instrucciones prácticas, ofrécele un
apoyo) o dirígete a él por su nombre aunque no
vayas a su lado para asegurarte de que quede claro
que esas instrucciones específicas son solo para
él. Lo ideal sería que le dieras más instrucciones
verbales individualizadas de una forma discreta
solo a ese estudiante.
Al mantener una asana durante un periodo
de tiempo relativamente largo puedes presen•
tar varias instrucciones para guiar al estudiante
a profundizar en su perfeccionamiento. En el capítulo siete se cubrirán alternativas
específicas que puedes ofrecer a los estudiantes para modificar las asanas, entre
ellas adaptaciones y uso de apoyos para adecuarse alas limitaciones físicas y las
lesiones, así como una exploración de variaciones más complicadas. Aquí tienes
unos pocos ejem• plos; cada uno de ellos implica que la clase está preparada para
profundizar y que se han hecho las modificaciones oportunas con los estudiantes a
nivel individual:
168
Laenseñanza del Yoga
167
Técnicas y herramientas para la enseñanza del
y y o o g g aa
de asanas. Sin embargo, incluso con ellos puedes crear el espacio para pro•
fundizar de una manera muy valiosa en la práctica ofreciendo momentos para
detenerse, descansar, sentir, reflexionar, renovar el propósito y sentir la inte•
gración total de la experiencia. Observa que un malentendido que suele darse
en los profesores y en los estudiantes es la idea de que, de alguna manera, un
ritmo rápido es un reto mayor y más «avanzado». En realidad moverse despacio
y de una forma consciente con un ujjayi pranayama suave y amplio es más di•
fícil físicamente (y también mental y emocionalmente) que las clases de ritmo
extremadamente rápido del tipo «yogaerobics» y permite profundizar mucho
más en la práctica, a nivel tanto físico como energético. Anima a los estudian•
tes a dar una mayor importancia al fluir de la respiración que a la manera co•
rrecta de hacer la asana; aliéntalos a moverse siguiendo su respiración, no tus
palabras, y a tomar cuantas respiraciones requieran para hacer la transición con
seguridad y comodidad.
EL TEMA DE LA CLASE: si durante el solsticio de verano estás enseñando un curso
intensivo para abrir el pecho, es aconsejable mantener la clase en movimiento
para ayudar a los estudiantes a mantener elcalor mientras ofreces las secuencias
para abrir los cuádriceps, los flexores de las caderas, los erectores de la columna
y la cintura escapular. Una clase durante el solsticio de invierno, centrada en
los abridores de pecho, se movería mucho más despacio, aprovechando más la
relajación intensa que el calor interno para preparar el cuerpo para las flexiones
posteriores expansivas.
LAs LIMITACIONES TEMPORALES: la duración de muchas clases que se ofrecen en
los gimnasios es inferior a una hora. En estas circunstancias puedes o bien
en• señar una menor cantidad de asanas o bien aumentar el ritmo. Estas
clases son buenas para ponerles «tareas» a los estudiantes, animándolos a
hacer determi• nadas secuencias por sí mismos fuera de clase.
Independientemente del tiem• po del que dispongas, asegúrate de que el
ritmo sea cómodo para ti y para tus estudiantes. Siempre reserva al menos
cinco minutos para Savasana.
171
La enseñanza del Yoga
174
La anza del Yoga
transición hacia ella o al realizarla y explorarla. Como dice Desikachar (199 5, 27): «No
basta con trepar al árbol; también debemos ser capaces de bajar de él».
Guiar a los estudiantes para salir de una asana implica utilizar tu conocimiento
de lo que está en riesgo en el movimiento de transición y ofrecerles acciones físicas
especí• ficas que puedan aplicar a su propio movimiento. Lo mismo que la extensión
del riesgo variará dependiendo de la asana y de los estudiantes, tus instrucciones
deberían ajus• tarse para tratar cada situación. Esto empieza, en la mayoría de las
transiciones entre asanas, por volver a llevar la atención consciente a la base de la
asana y restablecer una sensación estable de enraizamiento. Para animar a los
estudiantes a prestar atención a la columna y otras articulaciones potencialmente
vulnerables, tus instrucciones verbales deberían guiarlos por acciones secuenciales
para ir saliendo gradualmente de la asana, con lo que se mantiene su base estable. En
la mayoría de las asanas esto conlleva esfor• zarse más con una corriente específica
de energía que, una vez activada, alivia la posi• ble presión de las articulaciones
vulnerables. Por ejemplo, al hacer la transición desde Utthita Trikonasana para
volver a ponerse de pie, muchos estudiantes (especialmente aquellos que tienen la
idea de que las asanas son posturas desconectadas de la forma de entrar y salir de
ellas) la harán con desgana, inconscientemente, o darán marcha atrás con rapidez. A
algunos esta manera de realizar la transición les provocará tensión en la zona lumbar
o una distensión de los tendones de la pierna adelantada. Cuando estés dando
instrucciones para minimizar los riesgos, puedes decir: «Completando la exha•
lación, enraizaos más firmemente en elpie atrasado desde lo alto de la cadera
posterior. Manteniendo esa acción energética firme, inspirad, y durante esa
inspiración, llevad lentamente el torso a la posición erguida». En diversas asanas de
pie en las que el tor• so está extendido lateralmente o plegado hacia adelante, puedes
usar unas instruccio• nes parecidas resaltando la tensión espontánea de los músculos
abdominales durante la espiración, y luego dando instrucciones de mantener esa
ligera tensión en el tronco mientrasvuelven ainspirar.
Muchas transiciones de asanas conllevan acercar parte del cuerpo a la tierra rriás
que alejarse de ella; en estos casos el riesgo consiste en perder control y forzar un
músculo estabilizador por el estiramiento reflejo o bien caer al suelo. Esto sucede en
muchas asanas de equilibrio de pie, equilibrio sobre brazos e inversiones. Antes de
guiar a tus estudiantes a estas asanas, ofréceles una demostración visual, adecuada a su
nivel de experiencia, de cómo hacer la transición para salir de ellas con seguridad. Una
vez que hayas guiado a la clase a la asana, dales instrucciones verbales claras sobre cómo
hacer la transición de salida unas cuantas respiraciones antes de pedirles que salgan. Al
salir de las asanas invertidas, adviérteles que no lo hagan de golpe, ya que esto podría
causar mareos y desmayos.
175
Técnicas y herramientas para la enseñanza del yoga
En todas las transiciones de asanas es importante hacer hincapié en una salida gra•
dual conectada a la respiración; esto permite a los estudiantes sentir lo que sucede al
iniciar el movimiento de transición. Se logra así la relajación gradual de los músculos
que estaban tensos apoyando los movimientos de la asana al tiempo que se toma más
conciencia de otros músculos que han empezado a tensarse al empezar a salir de la
asana. En la medida en que la transición de salida se realice con suavidad y soltura, los
estudiantes pueden permanecer más conectados a los efectos energéticos sutiles de la
asana, que luego se extenderán de forma más plena a la próxima asana.
La integración de la asana
Cada práctica es un movimiento hacia una autotransformación más profunda.
Un movimiento que se produce en cada respiración, en cada asana, en cada
secuencia, y se extiende a lo largo de todas las prácticas que uno realiza durante su
vida. El cultivo de un despertar gradual, sencillo, estable y creciente en este proceso
de autotransfor•
mación gira en torno a regresar continuamente a
una sensación de samasthihi, es decir, de calma
en el cuerpo, la respiración, la mente y el
espíritu. Esto dota a la práctica de la asana de
una cualidad de yogachikitsa (literalmente
«terapiayoga») en la que se reestructura el
cuerpo y se depura la tota• lidad del ser
energético de la persona.10 Este es un elemento
esencial de cada clase. Un elemento que requiere
que tú, como profesor, crees el espacio,
secuencies las asanas y dirijas la clase de manera
que ayudes a los estudiantes a ser conscientes de
esta transformación e integración que se produ•
cen en sus cuerpos. A continuación verás algunas
maneras de promover esta integración de la práctica de las asanas extrayendo así el
máximo de beneficios en cada caso, desarrollando lo que hemos visto hasta ahora en
esta sección:
haces daño mientras ayudas a los estudiantes. Para eso tienes que estar pendiente de la
zona lumbar, las muñecas y otras partes de tu cuerpo que estén tensas o que sean más
susceptibles a una lesión. En lugar de adoptar una postura específica para hacer cada
ajuste, prueba distintas posiciones con objeto de no lastimarte mientras atiendes a tus
estudiantes. Un factor importante a la hora de adoptar una posición es el tamaño de
tu cuerpo, en relación con el de ellos. Puedes estar de pie, de rodillas, sentado, o co•
locarte de alguna otra forma que te permita trabajar con más estabilidad y facilidad y
permaner atento a los estudiantes.
Aparigraha, elyamaquesignifica«nocodiciar», seaplicaigualmenteatupropósito
de dar asistencia y guiar a tus estudiantes a dejar que la asana se abra a ellos de manera
espontánea sin forzarla. Aveces los profesores, en vez de fijarse en cómo se presenta la
asana al estudiante, se apegan a cierta preconcepción de lo que un estudiante puede o
debe hacer al profundizar en ella. Esto podría darlugar a que seexcedan empujándolos,
con instrucciones verbales o físicas. Igualmente, los estudiantes suelen estar apegados
a su propia idea de hasta dónde deben llegar y puede que pidan ajustes excesivamen•
te intensos para los que su cuerpo no está aún preparado. Para poder darte cuenta
de esto tienes que estar en contacto con tu intención y propósito como profesor y
alentar a tus estudiantes a que vean la asana como un proceso de profundización en su
propia conciencia y de autotransformación en el que la frase «menos es más» cobra
mucho
sentido.
178
Técnicas y herramientas para la enseñanza del
yoga
El carácter íntimo del contacto físico también puede provocar reacciones que
entran en la esfera de bramacharya, el yama que se podría traducir aproximadamente
como «el uso adecuado de la energía» y, de manera más literal, como «contención se•
xual». Tal y como ha subrayado Esther Myers, los sentimientos sexuales tienden a surgir
espontáneamente en los estudiantes, los profesores, o entre ambos, provocando sen•
timientos de atracción, transferencia y proyección o intensificando esos mismos sen•
timientos si ya existían desde un principio. Myers (2002, 3) observa: «Mientras que
la mayoría de los maestros de hoy en día no eligen el celibato, nuestra disciplina ética
como prefesores requiere bramacharya en relación con nuestros estudiantes». 12 Cuando
esta sea una actitud intrínseca en tu intención, podrás dirigirte a cualquier estudiante
expresando una claridad en tu energía física que transmita sin ambigüedades tu actitud
comprensiva y libre de pensamientos o sentimientos confusos. Si estos pensamientos o
sentimientos surgieran en ti, tómalo como una señal de que ha llegado el momento de
que tomes distancia y reexamines tu intención y tu propósito al trabajar de cerca con
tus estudiantes. Si percibieras que en un estudiante surgen esos sentimientos, cosa en
absoluto infrecuente cuando se activa la energía sexual dormida o cuando algún otro
sentimiento de despertar emocional o físico durante la práctica se proyecta en ti, po•
drías crear más distancia entre tú y el estudiante y hacerle solo los ajustes que tengas la
seguridad de que ve claramente como una ayuda profesional y no como expresión de
interés personal o deseo.
En un mundo en el que muchos nos sentimos juzgados, las clases de yoga
ofrecen un espacio en donde los estudiantes pueden ser aceptados plenamente tal y
como son. Sin embargo, como profesores, tenemos la responsabilidad de
transmitirles honesta• mente nuestras opiniones más francas sobre lo que están
haciendo en su práctica. Esto implica, inevitablemente, ver valor en que el estudiante
haga algo diferente de lo que en esos momentos está haciendo. Por ejemplo, si su
rodilla está abierta hacia dentro y se proyecta más allá de su talón en Utthita
Parsvakonasana (postura del ángulo lateral ex• tendido), verás y apreciarás el
beneficio de realinear la rodilla para que se centre sobre el talón. En lugar de
transmitir esta idea como una «corrección», trata de encontrar el lenguaje y el tono
que comuniquen la belleza de lo que está haciendo, además del apo• yo que le
ofreces, mientras le sugieres, e incluso le diriges, físicamente, que realinee su
postura. Por ejemplo, podrías decir: «Bien, sigue enraizando por el pie, y fíjate en lo
que sientes al adelantarlo un poco más y alinear la rodilla justo por encima del talón,
que es una posición más estable y mejor para la rodilla». Podrías darle una
instrucción táctil ligera animándolo a presionar un poco hacia fuera la rodilla para
alinearla hacia el centro del pie y añadir sencillamente: «Estupendo. Céntrate en la
respiración».
181
La enseñanza del Yoga
Tanto si estás trabajando con un estudiante nuevo como con uno experimenta•
do, concédele espacio para explorar las asanas por su cuenta sin estar pendiente de
él. Los estudiantes nuevos pueden sentirse abrumados por la novedad de las
posiciones básicas, por ujjayi pranayama y por todos los pequeños detalles que han
de tener en cuenta en una clase. Con frecuencia la mejor manera de tratar a los
nuevos es dejarlos prácticamente a su aire, a menos que los veas haciendo algo que
podría causar una le• sión, dándoles así la oportunidad de sentir lo que es estar en la
clase, y en su cuerpo, de una forma distinta. Cuando tengan más experiencia y les
hayas dado más orientación individual, ofréceles de vez en cuando periodos de
varias clases, o incluso de semanas, en los que los observas con atención a distancia,
permitiéndoles al mismo tiempo su• ficiente espacio para poder investigar por sí
mismos. Altrabajar con estudiantes más experimentados, procura prestar la misma
atención a cómo responden sus cuerpos, y rechaza hacerles ajustes durosyagresivos
aunque te lo pidan.13 Con la práctica desarro• llarás durante losajustes una forma de
contacto mássutil que puede transmitir distintos tipos de información, como las
cualidades del contacto mostradas en la tabla 6.4, en la página 184. En el capítulo
siete veremos instrucciones físicas y ajustes específicos para cada asana, y se
ofrecerán ejemplos de las diversas maneras en que puedes usar las manos, los
brazos, los pies, las rodillas, la cadera y el pecho.
183
La enseñanza del Yoga
Movilizadora Cambiar de forma significativa la posición de una parte del cuerpo para
conseguir un cambio en la alineación básica, como al levantar y
desplazar la parte inferior de la cadera de un estudiante hacia el centro
de la esterilla en una torsión supina.
Enraizamiento Presionar hacia abajo parte del cuerpo para mejorar la base de una
asana, como al presionar uniformemente los huesos de la cadera de
un estudiante en Paschimottanasana.
Alentadora Ofrecer apoyo y contacto humano, como al reposar la mano en el
hombro de un estudiante para transmitirle comprensión.
puede sernos útil la máxima yóguica de que no se trata de lo lejos que llega uno en las
asanas, sino de cómo llega. Ahora, al volver a nuestro mantra de sthira sukham asanam
(estabilidad, comodidad y presencia de ánimo), podemos apreciar mejor lo convenien•
te y eficaz que resulta modificar las asanas para ayudar a los estudiantes a explorar la
práctica, perfeccionarla y profundizar en ella.
Como las modificaciones adaptan la postura de la asana para hacerla más accesi•
ble a los estudiantes, que de otro modo no podrían disfrutar de sus beneficios, las va•
riaciones van más allá de la forma básica de una asana para ofrecerles formas nuevas y
distintas de experimentar las interconexiones del cuerpo, la respiración y la mente. Las
variaciones se exploran cuando un estudiante ya ha desarrollado la estabilidad y la co•
modidad en la forma básica de una asana y puede empezar a adentrarse en las extensio•
nes más complicadas de la asana sin menoscabo de la estabilidad y la comodidad. Con
frecuencia la curiosidad, un sentido de la aventura, la competitividad impulsada por el
ego y otras motivaciones llevan a los estudiantes a intentar variaciones para las que no
184
La
el Yoga
Técnicas y herramientas para la enseñanza del
yoga
ar
187
el material de base presentado en los capítulos precedentes, explicaré dónde hay que
centrar la atención visual, qué hay que dirigir, cómo dar instrucciones y cómo
ofrecer apoyo con las modificaciones y variaciones que resulten apropiadas para los
distintos estudiantes.
Cada asana forma parte de una familia de asanas: de pie, central, equilibrio
sobre brazos, flexiones posteriores, torsiones, flexiones anteriores, abridores de
cadera e in• versiones. Observa que muchas asanas pueden ser categorizadas
razonablemente en másde unafamilia; en estos casos, se colocan en una u otra
teniendo en cuenta susefec-
. tos o acciones principales. El Surya Namaskara se nutre de varias familias y lo veremos
a fondo como una familia combinada de movimiento dinámico. Presento los
aspectos comunes de cada familia antes de pasar a sus asanas individuales. Para una
orientación visual detallada sobre la enseñanza de estas asanas a diferentes
estudiantes, puedes ver losciento ochovídeos disponibles en
[Link]/[Link].
188
a enseñanza del
LYoga
Enseñar asanas
abren las articulaciones,y estimulan los circuitos neurológicos, los circulatorios ylos de
energía sutil, iniciando la sincronización del movimiento en la respiración, el cuerpo, la
mente y el espíritu. Hay numerosas variaciones y adaptaciones de Surya Namaskara. En
su libro Sun Yoga (2001), Janita Stenhouse describe veinticinco variaciones distintas de
los saludos del sol. Aquí nos centraremos en tres formas: el Surya Namaskara clásico tal
y como lo describe Erich Schiffmann y el Surya Namaskara A y B como se enseña en el
linaje Krishnamacharya. En cada forma hay muchas variaciones y modificaciones que
permiten a los profesores adaptarse a las diversas capacidades, necesidades especiales,
y circunstancias de los distintos estudiantes.
Inspiración Espiración
189
1. Extiende los brazos hacia fuera y hacia 2. Pliégate hacia delante y hacia abajo
arriba desde Samasthihi hasta Urdhva en Uttanasana.
Hastasana.
3. Extiende la columna y el centro del 4. Lleva hacia atrás el pie derecho, la rodilla
corazón hacia delante en Ardha al suelo, los dedos de los pies hacia atrás.
Uttanasana.
5. Tira del torso y de los brazos hacia arriba 6. Extiende las palmas en el suelo como si
en Anjaneyasana. te zambulleras en él.
7. Retrocede a Phalakasana. 8. Afloja lentamente las rodillas, el pecho y la
barbilla, secuencialmente, hasta tocar el suelo.
9. Enraízate en las palmas y eleva el pecho a 1O. Presiona apoyado sobre las rodillas y las
Salabhasana B (con los pies enraizándose). manos o levántate directamente volviendo
a Adho Mukha Svanasana.
11. Adelanta el pie derecho y álzate en 12. «Zambulle» las palmas en el suelo.
Anjaneyasana.
13. Extiende la columna y el centro del 14. Pliégate en Uttanasana.
corazón hacia delante en Ardha
Uttanasana.
15. «Zambúllete» en Urdhva Hastasana. 16. Ponte recto mientras llevas las palmas de
Alargamiento relajante de la espalda en Uttanasana.
Extensión enraizada de la columna vertebral y activación del corazón en
Ardha Uttanasana.
Alargamiento activador de los flexores de la cadera, los cuádriceps y la
cintura escapular en Anjaneyasana.
Fortalecimiento de los brazos, los hombros, los músculos abdominales y las
piernas en Phalakasana.
Fortalecimiento de los erectores de la columna vertebral y de los extensores de
lacadera en una forma modificada de Salabhasana B.
Fortalecimiento y alargamiento de todo el cuerpo en Adho Mukha Svanasana.
de la piel para mantener una columna neutral. Esto ayudará a los estudiantes
a notar y desarrollar la integridad de alineación en su relación lumbar-pélvica
y en su flexión de hombros mientras cultivan la estabilidad y la comodidad de
la columna.
Para proteger el cuello, ofrece siempre la opción de mirar hacia delante en lugar
de hacia arriba en Urdhva Hastasana.
190
Enseñar asanas
estas áreas, este método de flexión puede causar un desgaste de la zona lumbar
y de los tendones de las corvas.
Ardha Uttanasana a
Anjaneyasana
Al llevar atrás el pie dere•
cho y soltar la rodilla hasta
tocar el suelo para Anjane•
yasana, subraya la impor•
tancia de mantener la co•
lumna alargada y el centro
del corazón abierto.
Los estudiantes con rodi•
llas sensibles a la presión al
apoyarlas en el suelo pue•
den colocar una almoha•
dilla bajo la rodilla en con•
tacto con el suelo.
Anjaneyasana
192
191
La enseñanza del Yoga
Anjaneyasana a Phalakasana
Desde Anjaneyasana, haz la transición a Phalakasana.
La primera vez que hagan esta secuencia, mantén a los estudiantes en Phalaka•
sana durante varias respiraciones mientras los guías a través de los principios
básicos de alineamiento y las acciones energéticas.
Amuchos estudiantes les ayudará colocar las rodillas en el suelo mientras
están en Phalakasana con objeto de desarrollar gradualmente la fuerza
necesaria en los brazos, los hombros, el abdomen y la zona lumbar para
sostener cómoda• mente el cuerpo en la forma completa de la asana.
193
La enseñanza del Yoga
Phalakasana
Phalakasana a Salabhasana B
Desde Phalakasana, llevasecuencialmentelasrodillas, el pechoylabarbillahas•
ta el suelo (Ashtanga Pranam) al espirar; luego inspira en el Salabhasana B
mo• dificado (postura de la langosta), enraizando las caderas y los pies
firmemente en el suelo, extiéndete energéticamente hacia atrás a través de
las piernas y los pies, girando en espiral la cara interna de los muslos hacia
arriba y empujando larabadilla hacialostalones.
Mientras los estudiantes mantienen la tensión activa en las piernas, pídeles que
presionen las manos (colocadas por detrás de los hombros) contra el suelo y
eleven el pecho al tiempo que encogen los omóplatos haciéndolos bajar por la
espalda y miran ligeramente hacia el suelo para mantener el cuello relajado.
Se puede incrementar la relativa intensidad de Salabhasana B enraizándo•
se más firmemente por las palmas mientras creamos la sensación de girarlas
194
Enseñar asanas
195
La enseñanza del Yoga
Sobre las manos y las rodillas (arriba); Adho Mukha Svanasana (abajo)
196
Enseñar asanas
197
La enseñanza del Yoga
contra las costillas posteriores, mientras se extienden los omóplatos
alejándolos de la columna. Observa que rotar externamente los
hombros tiende a provocar que la parte interna de las palmas se eleve.
Esto se puede contrarrestar rotando los antebrazos internamente.
El principio de raíces y extensión se aplica igualmente a la parte
inferior del cuer• po. Enraizar los metatarsos ayudará a elevar los arcos
internos, un efecto de pada bandha. Esto ayudará a estimular la
activación de mula bandha (como se expuso en el capítulo cuatro). Los
pies deberían colocarse a la anchura de las caderas o más separados,
con los bordes exteriores paralelos. Afirmar los muslos y presio• nar
fuertemente el extremo superior del fémur es una acción clave (junto
con las manos enraizadas) para alargar la columna en esta asana.
Mientras los estudiantes afirman los muslos, anímales a girar
ligeramente hacia atrás la cara interna de es• tos para aligerar la
presión del sacro, y al mismo tiempo tirando del hueso púbico hacia
atrás y hacia arriba, la rabadilla atrás y ligeramente hacia abajo. Las
primeras veces que se hace esta asana en cualquier práctica, torcer y girar
alternativamente cada cadera y estirarse por los costados mientras se
exploran los tendones, la zona lumbar, los hombros, los codos y los pies
puede producir una sensación agradable y ayudar al cuerpo a abrirse para
hacer la «bicicleta» con las piernas.
Los estudiantes muy flexibles tenderán a extender en exceso las
rodillas en Adho Mukha Svanasana. Pídeles que las doblen levemente. A
los estudiantes con las ca• deras y los tendones de las corvas rígidos les
será difícil, doloroso o imposible en• derezar las piernas. Aconséjales que
separen más los pies (incluso hasta la anchura de la esterilla de yoga)
para aflojar la rotación anterior de la pelvis y la curvatura natural de la
región lumbar de la columna. Explícales que está bien mantener las
rodillas dobladas mientras mantienen esta asana, pasando muy
gradualmente a profundizar la flexibilidad de los tendones y de los
extensores de la cadera.
Con la práctica habitual el cuello se vuelve lo suficientemente fuerte y
flexible como para poder mantener la cabeza entre la zona superior de
los brazos (con las orejas alineadas con los brazos). Hasta que se
desarrolle esa fuerza, aconseja a los estudiantes que dejen el cuello
suelto y la cabeza colgando. Con cada espira• ción sentirán la tensión
ligera y natural de los músculos abdominales. Pídeles que mantengan esa
tensión ligera y sutil en el vientre mientras inspiran, sin apretarlo.
Vuelve a llevar una y otra vez la atención de los estudiantes al ujjayi
pranayama equilibrado, a las raíces y la extensión, a la mirada firme, y
al desarrollo de la esta• bilidad y la comodidad.
198
La nza del Yoga
Surya Namaskara A
Surya Namaskara A empieza ytermina igual que en los saludos al sol clásicos, con
Samasthihi, Urdhva Hastasana, Uttanasana y Ardha Uttanasana. Presenta cuatro ele•
mentos nuevos en los saludos al sol: Chaturanga Dandasana (postura del palo con cua•
tro miembros), Urdhva Mukha Svanasana (perro mirando hacia arriba), «flotando» y
manteniendo Adho Mukha Svanasana durante cinco o más respiraciones. En conjun•
to, estos elementos nuevos hacen esta secuencia considerablemente más difícil y más
orientada a tapas que la forma clásica.
Enseña igual que en los saludos al sol clásicos hasta llegar a Ardha Uttanasana. Al
guiar el primer Surya Namaskara A, pídele a toda la clase que retroceda de Ardha Utta•
nasana a Phalakasana (postura de la plancha). Explica los distintos aspectos de Pha•
lakasana como se describieron anteriormente para el Surya Namaskara clásico. Resalta
que los aspectos <landa (palo o vara) Phalakasana son esenciales en la transición para
bajar a Chaturanga Dandasana. Al guiar el movimiento de Phalakasana a Chaturanga,
recalca las cinco acciones energéticas siguientes: las piernas activas (los muslos firmes,
la cara interna de los muslos rotada hacia arriba), los talones presionan hacia atrás, los
músculos abdominales activos (el vientre tirando ligeramente hacia la columna con la
espiración), los omóplatos hacia atrás y hacia abajo y el esternón hacia el horizonte.
Sugiere la opción de bajar hasta llegar al suelo con «rodillas-pecho-barbilla» como en
Surya Namaskara C como alternativa a bajar a Chaturanga Dandasana y haz una demos•
tración. Si un estudiante está bajando con «rodillas-pecho-barbilla», anímale a perma•
necer con Salabhasana B en lugar de Urdhva Mukha Svanasana. Conforme los codos se
doblan, van directamente detrás de los hombros sin encajarse en los costados ni abrirse.
199
Enseñar asanas
Mientras están bajando, aconseja a los estudiantes que presionen firmemente con toda
la superficie de las palmas y mantengan los nudillos de los dedos índices enraizándose;
estas acciones en las manos ayudarán a equilibrar la presión de las muñecas y reducir así
la incidencia de una tensión repetida en esta articulación tan vulnerable. La mirada va
hacia abajo para que el cuello conserve su curvatura natural, o con el tiempo y la prác•
tica, y con estabilidad y comodidad en el cuello, la mirada se dirige hacia el horizonte.
El carácter fluido de los saludos al sol con frecuencia da lugar a un Chaturanga
Dandasana muy descuidado (y por eso potencialmente perjudicial) o a la práctica des•
aparición total de la asana. Recuerda a los estudiantes que Chaturanga Dandasana de•
bería mantenerse durante la breve pausa natural de la respiración entre la espiración y
la inspiración que inicia el movimiento en Urdhva Mukha Svanasana. Al guiarlos a Cha•
turanga, resalta que elfrente de los hombros debería bajar justo a la altura de los codos
mientras continúan enraizando los omóplatos presionando hacia abajo en la espalda y
dentro contra las costillas posteriores para una mayor estabilidad. Esta es la prepara•
ción esencial para pasar a Urdhva Mukha Svanasana, como se describe a continuación.
Cuando los hombros bajan por debajo de los codos en Chaturanga, se somete a una
200
La del Yoga
presión excesiva al labro de la articulación del hombro. Esta posición también hunde
el pecho y conduce a un Urdhva Mukha Svanasana en el que los hombros tienden a en•
cogerse sobre las orejas, creando una presión indebida en el cuello y perjudicando a la
expansibilidad del centro del corazón. Si los estudiantes carecen de la fuerza suficiente
para impedir que los hombros bajen por debajo de los codos al descender a Chaturan•
ga, pídeles que mantengan las rodillas en el suelo durante esta transición.
Cuando desarrollen la fuerza para descender con estabilidad y comodidad a
Cha• turanga desde Phalakasana, enséñales el movimiento más fluido de flotar desde
Ardha Uttanasana directamente a Chaturanga Dandasana (o al suelo). Muchos
estudiantes han aprendido a saltar hacia atrás a Phalakasana, lo cual es problemático
por dos razo• nes: el impacto de la sacudida en la zona lumbar y la interrupción de
la conexión sin• cronizada entre la respiración y el movimiento hasta Chaturanga (ya
que al saltar hacia atrás se expulsa todo el aliento). Enseña el movimiento flotante
desde Ardha Uttanasa• na pidiéndoles que doblen las rodillas lo suficiente como
para enraizar las palmas fir• memente en el suelo mientras tiran del pecho hacia
adelante a través de la ventana de los brazos al inspirar. Luego guíalos a doblar los
codos mientras simultáneamente dan un salto hacia atrás con ambos pies y
extienden el pecho hacia delante directamente en Chaturanga (o hacia el suelo).
Anima a los estudiantes a hacer este movimiento de una manera sencilla; con tiempo
y práctica, podrían flotar en Adho Mukha Vrksasana (el pino sobre las manos) en el
trayecto hacia Chaturanga. Al enseñarles la técnica de flotar, mantén Ardha
Uttanasana durante unas cuantas respiraciones mientras recalcas cómo el vientre se
tensa espontáneamente al exhalar, estimulando el uddiyana bandha ligero que crea
una mayor levedad.
Urdhva Mukha Svanasana es una asana de flexión posterior intensa y
poderosa• mente activadora. Aparece dentro de las cualidades de alineamiento de
Chaturanga Dandasana descritas anteriormente. Ofrece siempre a los estudiantes la
opción de Sa• labhasana B como alternativa en las siguientes circunstancias: dolor
lumbar o fuerza insuficiente en los brazos, los hombros o las piernas para mantener
el cuerpo sobre las manos y sobre el pie. Al aprender Urdhva Mukha Svanasana,
resulta útil practicar primero Salabhasana B, que fortalece la región lumbar y enseña
la activación de pier• nas que es importante en esta asana. Subraya la importancia de
las piernas activas y ali• neadas: los pies están extendiéndose hacia atrás y
presionando firmemente hacia aba• jo mientras las piernas permanecen firmes con la
cara interna de los muslos rotando hacia arriba. Alienta a los estudiantes a presionar
firmemente el extremo superior de las piernas hacia abajo y crear una sensación de
extender los dedos de los pies direc• tamente hacia atrás. Las piernas se vuelven más
activas al enraizar los pies. Desde esta base de los pies, pídeles que tiren hacia
delante de la pelvis, separándola de los tobillos,
201
Enseñar asanas
presionando la rabadilla hacia atrás hacia los talones y manteniendo las nalgas relajadas
mientras permiten que el peso de la pelvis proporcione la tracción sobre la parte infe•
rior de la espalda. No les pidas que aprieten los músculos del glúteo, porque esto hace
que elfémur rote externamente y comprima la articulación sacroilíaca.
Guía a los estudiantes hasta la expresión plena de la asana pidiéndoles que
presio• nen firmemente con las manos, que eleven el pecho y que creen la sensación
de centrar la flexión posterior en su centro de corazón. Enraizarse firmemente en los
nudillos de los dedos índices ayuda a asegurar una presión equilibrada a través de
las manos y de las articulaciones de la muñeca, reduciendo así la probabilidad de
sobreesfuerzo en las muñecas. El enraizamiento fuerte y equilibrado de las manos
también conduce a una mayor extensión de los brazos y a una elevación y apertura
del pecho, que es esencial para crear la longitud de la columna que se requiere para
profundizar la flexión poste• rior. Las muñecas deberían estar alineadas
directamente bajo los hombros en Urdhva Mukha Svanasana. Si están colocadas por
delante de los hombros, los estudiantes sen• tirán una presión excesiva en la zona
lumbar; si están colocadas más atrás, las extende• rán excesivamente. El punto
donde terminan los hombros con relación a las muñecas viene determinado por el
movimiento de los pies en la transición desde Chaturanga. Mantener las puntas de
los pies fijas y girar sobre ellas adelantará las caderas y los hom• bros; extender los
pies hacia atrás mientras se presionan los brazos rectos desplazará más atrás los
hombros. No hay un método correcto. Más bien la única, y cambiante, estructura
corporal de cada estudiante (la longitud de sus brazos, piernas y torso, ade•
másdelgrado de su arco de flexión posterior) determina cuánto hay que resaltar el
girar sobre los dedos de los pies o extender los pies hacia atrás. Al hacer la
demostración de estas alternativas, subraya el efecto de Urdhva Mukha Svanasana
sobre la zona lumbar, las muñecas yla integridad global.
Pídeles a los estudiantes que eleven conscientemente la curva de la flexión
poste• rior por la columna y que creen la sensación de tirar, hacia dentro y hacia
arriba, de los extremos más bajos de los omóplatos, como si los llevaran al centro
del corazón. Los estudiantes con hombros débiles tienden a tenerlos caídos. Esto
suele crear tensión en el cuello, cerca del centro del corazón, afecta a la respiración y
agrava la tendencia a apoyarse en la zona lumbar. Enséñales a presionar más
enérgicamente con las manos (si las muñecas lo permiten) para poder así tirar mejor
de los hombros hacia abajo, sepa• rándolos delasorejas. Lacabeza puede mantenerse
nivelada; con lapráctica, lasolturay laestabilidad, la acción final de laasana podría
ser soltar la cabeza para quevuelva atrás. Pídeles que mientras presionan firmemente
las palmas las giren con fuerza hacia fuera para crear más espacio entre el centro del
corazón, tirando de toda la columna, hacia el corazón, para hacer una flexión
posterior más pronunciada.
2CY2
Enseñar asanas
203
La enseñanza del
Yoga Enseñar asanas
muñecas. A partir de aquí el camino de vuelta a Samasthihi es el mismo que en los sa•
ludos al sol clásicos. Con el tiempo puedes llevar a los estudiantes a hacer cinco ciclos
continuos de Surya Namaskara A.
Surya Namaskara B
Surya Namaskara B añade dos asanas más a la familia de Surya Namaskara: Utka•
tasana (postura de la silla) y Virabhdrasana I (postura del guerrero I). La secuencia co•
mienza con un movimiento fluido de Samasthihi a Utkatasana. Al enseñar el primer
Utkatasana, pide a los estudiantes que coloquen las manos en el pliegue de las ingles,
que doblen profundamente las rodillas, que empujen las cabezas de los femorales hacia
los talones, y que luego roten la pelvis adelante y atrás unas cuantas veces para ver en
qué punto sienten como si la columna se saliera naturalmente de la pelvis. Conservando
esta neutralidad pélvica, pídeles que dejen caer los brazos junto a los costados, girando
las palmas fuertemente hacia fuera, y sintiendo cómo el pecho se expande mientras los
omóplatos tiran hacia abajo y hacia dentro apoyándose contra las costillas posteriores.
Guía a la clase a extender los brazos hacia fuera y hacia arriba sobre la cabeza con la
ins• piración, manteniendo los omóplatos enraizándose mientras ellos se estiran a través
del
pecho y de los brazos. Los estudiantes pueden mantener los
brazos alineados a la distancia de los hombros y la mirada li•
geramente hacia abajo, o mirando al horizonte si no les causa
molestias en el cuello. Si pueden mantener losbrazos rectos,
pídeles que junten las palmas y miren a los pulgares. Prue•
ba a llevar a la clase de Samasthihi a Utkatasana y de vuelta
a Samasthihi varias veces, resaltando la conexión de la
respira• ción con el movimiento, pada bandha con mula
bandha, las raíces con la extensión por toda la columna ylos
brazos. En el transcurso normal de Surya Namaskara B, haz
la transición de Utkatasana a Uttanasana enderezando las
piernas al espi• rar mientras se extienden hacia delante y
hacia abajo. Desde Uttanasana, sigue la misma secuencia de
Surya Namaskara A a Adho Mukha Svanasana.
Al hacer la transición de Adho Mukha Svanasana a
Vi• rabhadrasana I, hay dos técnicas básicas. En el yoga
Ashtan• ga Vinyasa tradicional, el talón izquierdo gira
hacia dentro aproximadamente a la mitad del recorrido y
se enraíza antes de dar un paso adelante con el piederecho.
En muchas clases
Utkatasana
204
Enseñar asanas
de Vinyasa Flow, la pierna derecha está extendida hacia atrás y hacia arriba mientras se
inspira, luego al espirar el pie se trae hacia delante y se coloca cerca de la mano dere•
cha. Al usar cualquiera de estos métodos, piensa primero en enseñar Ashta
Chandra• sana (postura de octava luna creciente) en lugar de Virabhadrasana I para
presentar así posturas de estocada alta y ofrecer el espacio en el que se pueden despertar
suavemente los flexores de cadera y las ingles asegurándose de que los estudiantes
entiendan el im• portante principio de alineación de rodilla-sobre-talón. En una
preparación posterior para el primer Ashta Chandrasana o Virabhadrasana I, pídeles
que eleven todo lo que puedan las puntas de los dedos, tirando de los omóplatos hacia
abajo y hacia la espalda, y extendiendo el esternón hacia delante para alargar más la
columna y crear más espa• cio alrededor del cuello.
En Ashta Chandrasana y también en Virabhadrasana I, pídeles a los estudiantes
que estiren la pierna adelantada enderezándola totalmente mientras tiran del dorso
hacia arriba hasta la posición vertical, con las manos en las caderas y llevando la pelvis
a un punto de neutralidad al tiempo que apoyan con fuerza la pierna atrasada estirán•
dola. Si empiezas con Ashta Chandrasana, indícales que arrastren hacia dentro el talón
atrasado y lo lleven al suelo para establecer ahí la base para Virabhadrasana I: cultivar
pada bandha, rotar la cadera posterior hacia el frente, el lado interior del muslo de la
pierna atrasada rotando hacia atrás y la pelvis a la altura. Con las manos quietas sobre
las rodillas, pídeles que intenten mantener toda la neutralidad pélvica que puedan (el
espacio entre la cadera y el muslo adelantado) mientras flexionan lentamente la pierna
adelantada y guían conscientemente la rodilla hacia el lado del dedo pequeño del pie.
Es muy importante asegurarse de que la rodilla adelantada no se desplaza más allá del
talón; permitir que la rodilla avance más supone una presión excesiva sobre el ligamen•
to cruzado anterior. Si un estudiante siente presión en la rodilla atrasada o en la zona
lumbar al flexionar la rodilla adelantada en Virabhadrasana I, guíalo de vuelta a la es•
tocada o hazle flexionar la rodilla con menor profundidad. Mantener el talón atrasado
deslizado hacia arriba en la posición de Ashta Chandrasana también reducirá o elimi•
nará la presión sobre la rodilla atrasada y la zona lumbar. En cualquiera de estas asanas,
una vez que los estudiantes están arriba en la posición de estocada, pídeles que suelten
los brazos dejándolos caer a los costados, que giren las palmas hacia fuera para sentir
la rotación externa de los brazos en la articulación del hombro y que estiren los brazos
hacia fuera y hacia arriba por encima de la cabeza mientras mantienen los omóplatos
enraizados y contra las costillas posteriores. Indícales que miren abajo un momento y
que metan ligeramente hacia dentro las costillas frontales, intentando luego mantener
esa posición mientras llevan la mirada al frente y los brazos hacia atrás. Esto les ayudará
a desarrollar una extensión neutral de la columna con una mayor capacidad de flexión
205
La enseñanza del Yoga
207
La enseñanza del Yoga
208
Enseñar asanas
Guíalos a ampliar las clavículas elevando primero los hombros hacia las orejas,
luego tirando hacia atrás y hacia abajo de ellos sin perder el alineamiento en las
áreas inferior y media de la región torácica de la columna.
El cuello y la cabeza
Refina la posición del cuello y de la cabeza pidiéndoles a los estudiantes que
sientan la posición de las orejas alineadas con los hombros, y que tiren luego
muy ligeramente de la barbilla hacia fuera y hacia abajo, alargando la parte pos•
terior del cuello mientras estiran la garganta.
Finalmente, guíalos a abrir la coronilla hacia el cielo.
VRKSASANA
Riesgos principales
Rodillas: flexión de la rodilla doblada, hiperextensión o presión
sobre la rodilla de la pierna que está de pie.
210
La enseñanza del Yoga
VIRABHADRASANA 11
Riesgos principales
La rodilla adelantada si está mal alineada, la rodilla atrasada si está
excesivamente extendida, los hombros si hay pinzamiento, la zona lumbar si la pelvis
no está neutral.
209
Enseñar asanas
UTIHITA PARSVAKONASANA
Riesgos principales
Los mismos que con Virabha•
drasana II; también el cuello al mi•
rar hacia arriba, la parte superior de
los hombros si está inestable o hay
pinzamiento.
211
La enseñanza del Yoga
UTTHITA TRIKONASANA
Riesgos principales
El cuello, las rodillas si están excesivamen•
te extendidas, la zona lumbar.
212
Enseñar asanas
ARDHA CHANDRASANA
Riesgos principales
La rodilla de la pierna de pie, si está
inestable o excesivamente extendida; la
cadera de la pierna de pie, si la parte supe-
rior de la cadera está rotada hacia el frente;
el cuello.
Ver la sección sobre Surya Namaskara para las siguientes asanas de pie rotadas
internamente: Tadasana/Samasthihi, Utkatasana, Anjaneyasana, Ashta Chandrasana y
Virabhadrasana l.
213
La enseñanza del Yoga
PARIVRTTA PARSVAKONASANA
Riesgos principales
La rodilla y el tobillo de la pierna atrasada, la rodilla adelantada, la zona lumbar,
el cuello.
PRASARITA PADOTTANASANA A 8 1 C Y D 1
Riesgos principales
Los tendones de las corvas y la zona lumbar, los hombros en la variación C.
214
La enseñanza del Yoga
215
Enseñar asanas
PARSVOTTANASANA
Riesgos principales
Los tendones de las corvas yla región lumbar, las muñecas y los codos si las palmas
están en posición de oración a la inversa.
atrasada; rotar la pelvis hacia delante, tirando hacia atrás y hacia arriba del hueso
púbico mientras estiras el ombligo y el esternón hacia el suelo.
PARIVRTTA TRIKONASANA
Riesgos principales
Los tendones de las corvas, la región
lumbar, el cuello.
217
Enseñar asanas
VIRABHADRASANA 111
Riesgos principales
Los tendones y la rodilla de la pierna de pie, la zona lumbar, los hombros y el
cuello.
219
La enseñanza del Yoga
218
Enseñar asanas
GARUDASANA
Riesgos principales
Las rodillas si los ligamentos están muy tensos, los hombros si hay pinzamiento.
PADANGUSTHASANA Y PADAHASTHASANA
Riesgos principales
Los tendones y la zona lumbar.
excepto en la colocación de las palmas bajo los pies, los dedos de los pies hacia las
mu• ñecas y las puntas de los dedos hacia los talones.
fuera al costado. Ofrece la opción de usar una correa alrededor del pie de la pierna
al• zada o agarrar esa rodilla y mantenerla doblada al abducir el muslo.
222
La enseñanza del Yoga
TRABAJAR EL TORSO
BICICLETAS YÓGUICAS
Riesgos principales
La zona lumbar.
224
La enseñanza del Yoga
mientras llevas el brazo derecho al otro lado de la rodilla izquierda y juntas los
codos. Inspirando, suéltatehacia abajo, llevandolasrodillashacia el
pechoylacabezaylosco• dos al suelo. Repite en el otro lado continuando de uno a
tres minutos.
ESTIRAMIENTOS PÉLVICOS
Riesgos principales
La zona lumbar y el cuello.
la zona superior de la espalda y los hombros alzados, con cada espiración muy lenta y
suavemente dobla hacia arriba la rabadilla, dejándola caer hacia abajo cuando termine
la exhalación. Repite de cinco a veinticinco veces.
226
La enseñanza del Yoga
hacia arriba; luego tira del otro talón hacia dentro, agarrando ambas rodillas
mientras te recuestas ligeramente hacia atrás. Manteniendo el peso sobre la parte
frontal de los metatarsos, eleva con lentitud los pies del suelo, enderezando
finalmente las piernas y llevando los dedos delos pies ala altura de los ojos sin
desplomarse en la columna. Poco a poco ve sujetando cada vez con menos fuerza en
las manos, llegando con el tiempo a extender los brazos hacia delante.
TOLASANA
Riesgos principales
Las rodillas, las muñecas.
227
Enseñar asanas
LOLASANA
Riesgos principales
Las muñecas.
Para equilibrar todo el cuerpo sobre las manos se requiere una concentración
ab• soluta y hacerlo adentra a los estudiantes más hondamente en la cualidad de
dharana durante la práctica de la asana. Además, el equilibrio sobre brazos los
acerca a su mie• do a caer, un miedo profundo y absolutamente racional que va
inextricablemente en• tretejido con el ego y con el deseo de, al menos, dar la
impresión de tener el control. Estohacequelosequilibrios debrazosseanlafamilia
perfecta deasanas para cultivarla seguridad en uno mismo y la humildad (Sparrowe,
2003). Como al menos algunos de estos equilibrios de brazos les resultarán muy
difíciles a la mayoría de los estudiantes, estas asanas ofrecen asimismo una
oportunidad estupenda de explorar la práctica con humor y un espíritu lúdico.
Como sucede con cualquier asana, lapaciencia yla práctica
lashacenmásaccesiblesyllevaderasmientrasquelaimpaciencia conducecasiinvaria•
blemente a la frustración o a una lesión.
228
La enseñanza del
Yoga Enseñar asanas
de la asana?, len qué están pensando?, lqué están sintiendo?... Anima a los estudiantes
a seguir reflexionando sobre lo que sucede cada vez que intentan las asanas, perfec•
cionando gradualmente lo que están haciendo para hacer las asanas más sencillas, más
estables y más divertidas.
BAKASANA
Riesgos principales
Las muñecas y los hombros.
231
La enseñanza del Yoga
PARSVA BAKASANA
Riesgos principales
Las muñecas, los hombros, la zona lumbar, el cuello.
230
Enseñar asanas
BHUJAPIDASANA
Riesgos principales
Las muñecas, los hombros y la zona lumbar.
232
La enseñanza del Yoga
las caderas ligeramente hacia el suelo para elevar los pies con más facilidad; luego in•
tenta cruzar los tobillos.
TITTIBHASANA
Riesgos principales
Las muñecas, los hombros, los codos si están excesivamente extendidos, la región
lumbar, los tendones de las corvas.
233
Enseñar asanas
234
La enseñanza del Yoga
PINCHA MAYURASANA
Riesgos principales
Las muñecas, los hombros, la zona lumbar, el cuello.
ASTAVAKRASANA
Riesgos principales
Las muñecas, los hombros, la región lumbar, el cuello.
extiendes hacia el frente el brazo derecho, colocando la palma derecha junto a la cade•
ra derecha y la palma izquierda junto a la cadera izquierda; eleva la pierna izquierda del
suelo, luego con una espiración presiona a través de las manos para elevar las caderas del
suelo; cruza el tobillo derecho sobre el izquierdo y extiende las piernas rectas hacia fue•
ra a la izquierda, y por último, dobla los codos hasta que estén al nivel de los hombros.
235
La enseñanza del Yoga
GALAVASANA
Riesgos principales
Las muñecas, los hombros, la rodilla y la cadera de una pierna cruzada, la zona
lumbar.
237
Enseñar asanas
UTTANA PRASITHASANA
Riesgos principales
Las muñecas, la cadera de la pierna inferior, los hombros, la zona lumbar.
VASISTHASANA
Riesgos principales
La muñeca y el hombro del brazo apoyado, los tendones de la pierna alzada, el
cuello.
URDHVA KUKKUTASANA
Riesgos principales
Las muñecas, los hombros, las rodillas, la región lumbar, el cuello.
en Parsva 239
La enseñanza del Yoga
LAS FLEXIONES POSTERIORES
Rota los muslos internamente. La manera más eficaz de enseñar y de sentir esta
acción es usar un bloque entre los muslos en Tadasana, luego en Setu Bandha
Sarvangasana, y llevar el bloque hacia atrás (en Tadasana) o hacia abajo (en Setu
Bandha Sarvangasana). Aplica pada bandha para acentuar esta acción.
No aprietes nunca las nalgas. En lugar de eso, afloja las fibras superiores (más
horizontales) del glúteo máximo, que, al contraerlo, rotará y abducirá externa•
mente los muslos, ejerciendo por tanto una presión indebida sobre la articula•
ción sacroilíaca en la base de la columna.
Inclina la pelvis hacia el frente. Esta acción alarga más la región lumbar de
la columna, reduce la presión sobre los discos intervertebralesy ayuda
adistribuir la flexión posterior en sentido ascendente por toda la columna.
Prosigue la ins• trucción pidiéndoles a los estudiantes que lleven el área
ilíaca superior anterior dela columna hacialascostillasfrontales inferiores.
240
Enseñar asanas
241
La enseñanza del Yoga
FLEXIONES POSTERIORES CON EXTENSIÓN DEL HOMBRO: la extensión de los brazos
requiere que la escápula se estabilice con la ayuda de los músculos romboide,
trapecio inferior y serrato anterior, mientras que los pectorales mayores y me•
nores deben relajarse.
FLEXIONES POSTERIORES CON FLEXIÓN DEL HOMBRO: la flexión requiere que el
romboide, el dorsal ancho, los pectorales mayores y los tríceps se relajen.
SALABHASANA A, BY C
Riesgos principales
La región lumbar, el cuello, los hombros en C.
Salabhasana A y B
242
Enseñar asanas
Salabhasana C
NARAVIRALASANA
Riesgos principales
La región lumbar y el cuello.
BHUJANGASANA
Riesgos principales
La región lumbar, el cuello si está excesivamente extendido.
244
La enseñanza del Yoga
BHEKASANA
Riesgos principales
Las rodillas, la región lumbar, los hombros, el cuello.
245
Enseñar asanas
pies. Intenta rotar el hombro derecho hacia delante para cuadrar los hombros hacia
el frente de la esterilla. Si tienes la suficiente flexibilidad, haz esto con ambas manos y
pies simultáneamente.
DHANURASANA
Riesgos principales
La región lumbar, las rodillas, el cuello si está excesivamente extendido, los hom•
bros.
246
La enseñanzadel
Yoga Enseñar asanas
USTRASANA
Riesgos principales
La región lumbar, el cuello.
LAGHU VAJRASANA
Riesgos principales
La región lumbar, las ingles, las
ro• dillas, el cuello.
KAPOTASANA
Riesgos principales
El área lumbar, el cuello, los hombros.
247
La enseñanza del Yoga
SUPTA VIRASANA
Riesgos principales
La región lumbar, las rodillas, el cuello si está excesivamente extendido.
gión lumbar. Entrelaza los dedos bajo la espalda y encoge los hombros ligeramente
por debajo, solo lo justo para aliviar cualquier presión que pueda sentir el cuello.
URDHVA DHANURASANA
Riesgos principales
La región lumbar, las muñecas, los hom•
bros, el cuello, las ingles. Si un estudiante es
incapaz de enderezar los brazos en esta asana,
el esfuerzo por hacerla le causará una tirantez
en las muñecas y en los hombros, tensando
aun más los músculos que había que relajar
para abrirse más naturalmente a la postura.
249
La enseñanza del Yoga
hombros y en línea con ellos. Rota los hombros para colocar los codos apuntando
di• rectamente hacia arriba; si no puedes hacer esto, prueba a separar un poco más
las manos y a girar las puntas de los dedos ligeramente hacia fuera para facilitar la
rotación externa, creandola
sensacióndedeslizarlaspalmasparavolveraenraizarlosomóplatos contra las costillas
posteriores. Con una inspiración, presiona sobre la parte superior de la cabeza con
las caderas alzadas del suelo y reafirmando la posición de los codos y los hombros.
Con una inspiración, presiona los brazos enderezándolos.
VIPARITA DANDASANA
Riesgos principales
La región lumbar, los hombros, el cuello.
251
Enseñar
asanas
EKA PADA VIPARITA DANDASANA
Riesgos principales
La región lumbar, los hombros, el cuello.
255
La enseñanza del
Yoga Enseñar asanas
la rodilla derecha. Para explorar esta postura como abridor de cadera, pliégate hacia
delante. Para la flexión posterior, manteniendo el isquion enraizado y las caderas nive•
ladas, sujeta el pie izquierdo con la mano izquierda, y lleva el talón hacia la cadera, el
codo junto al pie y el brazo derecho por encima de la cabeza para apretar las manos, o
ambos brazos por encima de la cabeza para sujetar el pie y soltar la parte superior de la
cabeza en el arco del pie.
NATARAJASANA
Riesgos principales
El área lumbar, los tendones y la rodilla de la pierna de
pie, los hombros si están inestables o hay un pinzamiento.
presiona las puntas inferiores de los omóplatos hacia delante y hacia arriba para abrir
el centro del corazón. Si la coronilla está estable y suelta, déjala caer hacia el arco del
pie y junta los codos. iRespira!
PURSVOTTANASANA
Riesgos principales
Las muñecas, la región lumbar, el cuello.
254
La enseñanza del
Yoga Enseñar asanas
MATSYASANA
Riesgos principales
Las rodillas y el cuello.
UTTANA PADASANA
Riesgos principales
El cuello, la región
lumbar.
255
La enseñanza del Yoga
SETU BANDHASANA
Riesgos principales
El cuello, la zona lumbar.
256
La enseñanza del
Yoga Enseñar asanas
Las claves para realizar unas torsiones más pronunciadas son respirar profun•
damente, enraizarse por abajo y alargarse hacia arriba.
Durante la torsión, las vértebras tienden de forma natural a juntarse más, com•
primiendo la caja torácica y los pulmones, lo que hace que resulte más difícil
inspirar plenamente y espirar despacio. Además de resaltar la importancia de
las raíces y la extensión, haz incluso más hincapié en profundizar la inspiración
y enlentecer la espiración.
Como sucede con otras asanas, la clave del alargamiento es enraizarse, espe•
cialmente en las torsiones sentadas. Enseña a los estudiantes a enraizarse fir•
memente a través de los isquiones y la pelvis en todas las torsiones sentadas con
objeto de mantener la longitud y la estabilidad de la región lumbar.
Si un pie está en el suelo como en Ardha Matsyendrasana, guía a los estudian•
tes a presionarlo hacia abajo como si estuvieran de pie sobre él para acentuar la
relación de raíces y extensión.
Ya se trate de una torsión sentada o supina, guíalos a aumentar el alargamiento
de la columna en cada inspiración, creando más espacio para permitir una tor•
sión más profunda mientras se exhala.
Alienta a los estudiantes a explorar este proceso de forma dinámica, llévalos
a salir ligeramente fuera de la torsión cada vez que inspiran, para que así les
257
La enseñanza del Yoga
ARDHA MATSYENDRASANA
Riesgos principales
La región lumbar, las rodillas, el cuello.
MARICHYASANA C
Riesgos principales
La región lumbar, el cuello, la rodilla doblada.
259
La enseñanza del Yoga
BHARADVAJRASANA
Riesgos principales
Las rodillas, la región lumbar, el cuello.
260
La enseñanza del
Yoga Enseñar asanas
SUPTA PARIVARTANASANA
Riesgos principales
La región lumbar, el cuello.
261
Laenseñanza del Yoga
PARIVRTTAJANU SIRSASANA
Riesgos principales
La rodilla doblada, la región lumbar, los tendones de la pierna recta, el cuello, los
hombros.
262
Enseñar asanas
263
Enseñar asanas
de la columna, multífido y dorsal ancho (Aldous 2004, 65). Para lograr esta relajación
hace falta tener paciencia mientras la parte trasera se va soltando poco a poco,
dejando que se manifieste la elegancia de la flexión anterior. Cuando se realiza de
forma agre• siva, es probable que se produzcan lesiones en los tendones o en la zona
lumbar. Los estudiantes con lesiones en las vértebras deberían practicar las flexiones
anteriores con mucha precaución, quedándose con las asanas en las que pueden
concentrar el esti• ramiento en los tendones y en las caderas, no en la zona lumbar
(Dandasana y Supta Padangusthasana).
Guía a los estudiantes a las flexiones anteriores de esta manera:
Aunque la mayoría de las asanas y flexiones anteriores de pie estiran los múscu•
los de la pelvis y de su alrededor, la familia más pura de abridores de caderas la
encon• tramos en las posiciones sentada, supina o prona. Cuando las caderas están
firmes y
264
264
La enseñanza del Yoga
abiertas, son la clave de nuestra movilidad en el mundo, a pesar de que sentarse habi•
tualmente en sillas y participar en una actividad atlética intensa pueden, cuando existe
una predisposición genética, hacer de las caderas una de las partes más rígidas del cuer•
po, reduciendo el alcance de movimiento y pudiendo llegar a provocar una distensión
en la región lumbar. Las caderas abiertas son uno de los elementos fundamentales para
practicar sin riesgo y a fondo flexiones posteriores y anteriores, y también para sentar•
se cómodamente en meditación. Podemos desarrollar y mantener una amplitud salu•
dable de movimiento en las caderas con una práctica equilibrada que implique a todos
los músculos relacionados, consiguiendo numerosos beneficios en asanas de pie, y en
flexiones anteriores y posteriores:
Los FLEXORES DE CADERAS: cuando los flexores de las caderas (el iliopsoas y el
recto femoral) están tensos, se tira de la pelvis llevándola a una rotación an•
terior y la región lumbar tiende a desarrollar una lordosis. Los flexores de las
caderas tensos también limitan las flexiones posteriores. Aunque las asanas de
pie Anjaneyasana y Virabhadrasana son muy eficaces para estirar estos múscu•
los, también lo son los abridores clásicos de caderas como Supta Virasana y
Eka Pada Raj Kapotasana Prep.
Los EXTENSORES DE CADERAS: los extensores de las caderas tensos tiran de los
isquiones hacia la parte posterior de las rodillas, pudiendo dar lugar a un apla•
namiento de la zona lumbar y provocando cifosis en la región torácica de la co•
lumna. Los extensores de las caderas tensos (especialmente los tendones y las
fibras inferiores del glúteo máximo) limitan las flexiones anteriores; la forma
más directa de estirarlos es mediante las flexiones anteriores con las piernas
rectas.
Los ABDUCTORES DE CADERAS: los abductores tensos (especialmente el glúteo
medio) son una de las causas principales de que se abra la parte frontal de la
rodilla en las asanas de estocadas de pie (además de los aductores débiles), el
castigo de los estudiantes que intentan cruzar las rodillas en Garudasana y Go•
mukhasana y una fuente de presión en la articulación sacroilíaca. Una vez más,
las asanas en las que la tirantez de estos músculos limita más el alcance de mo•
vimiento son también las que más los estiran, especialmente Gomukhasana.
Los ADUCTORES DE CADERAS: los aductores tensos (además de los aductores dé•
biles) provocan que la rodilla se abra para adentro en asanas de estocada de pie
y hacen que resulte difícil abrir las piernas en varias asanas de pie, o sentadas, y
en equilibrios sobre brazos (la relativa pequeñez de las cabezas de los femorales
y de los ligamentos iliofemorales también limitará la amplitud de movimiento
268
Enseñar asanas
que se suele pensar que viene causada por unos aductores tensos). Upavista
Konasana y Baddha Konasana son las asanas clásicas para abrir los aductores.
Los ROTADORES INTERNOS: la tirantez de los rotadores internos puede causar
que las rodillas se abran la una hacia la otra al permanecer de pie en Tadasana
y limitar la apertura en posturas como Padmasana y Virabhadrasana II. Estre•
chamente asociados con los aductores, Upavista Konasana y Baddha Konasana
son eficaces para estirar estos músculos.
Los ROTADORES EXTERNOS: los músculos más poderosos del cuerpo, los glúteos
mayores, son los rotadores externos principales de los fémures. Cuando es•
tán tensos o excesivamente usados (como sucede con muchos bailarines), las
rodillas y los pies tienden a girar hacia fuera, causando una falta de alineación
en muchas asanas de pie y ejerciendo presión sobre la articulación sacroilíaca.
Gomukhasana y Jathara Parivartanasana estiran eficazmente estos músculos.
APANASANA
Riesgos principales
La región lumbar, las ingles.
265
La enseñanza del Yoga
BALASANA
Riesgos principales
La zona lumbar, las rodillas.
SUPTA PADANGUSTHASANA
Riesgos principales
Los tendones de las corvas.
268
267
La enseñanza del Yoga
Qué buscar y resaltar
Intenta rotar el pubis hacia delante y hacia abajo mientras elevas el esternón
ale• jándolo del abdomen. Hazla transición a la variación B dejando caer la espalda
al sue• lo, girando la cabeza a la izquierda y extendiendo lentamente la pierna
izquierda a la izquierda en abducción. Interésate más por mantener la nalga
izquierda en el suelo que por separar más la pierna derecha.
ANANDA BALASANA
Riesgos principales
La región lumbar, el lado interno de la ingle.
DANDASANA
Riesgos principales
Los tendones y la región lumbar.
268
Enseñar asanas
PASCHIMOTTANASANA
Riesgos principales
Los tendones y la región lumbar.
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269
La enseñanza del Yoga
JANU SIRSASANA
Riesgos principales
Los tendones y la región lumbar, la rodilla doblada.
MARICHYASANA A
Riesgos principales
Los tendones, la región lumbar.
270
Enseñar asanas
lentamente el torso y el brazo derecho hacia delante, y rodea la espinilla derecha por
abajo con el brazo derecho mientras pasas la mano izquierda alrededor de la espalda
para sujetar la muñeca derecha. Inspirando, eleva la columna y el pecho; espirando,
pliégatehaciadelante.
UPAVISTA KONASANA
Riesgos principales
Los tendones, la región lumbar.
271
La enseñanza del Yoga
KURMASANA
Riesgos principales
Los tendones, la región lumbar, los hombros.
HANUMANASANA
Riesgos principales
Los tendones de las corvas, la ingle, la región lumbar.
272
Enseñar asanas
caderas para sujetarse. Es importante colocar las caderas niveladas con el frente de la
esterilla mientras el isquion de la pierna frontal está enraizado firmemente, creando así
una base simétrica para la extensión de la columna y reduciendo el riesgo de tensión
en la zona lumbar.
273
La enseñanza del Yoga
BADDHA KONASANA
Riesgos principales
Las rodillas y la región lumbar.
274
Enseñar asanas
VIRASANA
Riesgos principales
Las rodillas, los tobillos, la región lumbar.
KROUNCHASANA
Riesgos principales
La rodilla de la pierna doblada, los tendones de
la pierna recta, la región lumbar.
GOMUKHASANA
Riesgos principales
Las rodillas, los hombros, la región lumbar.
277
Enseñar asanas
278
La enseñanza del Yoga
PADMASANA
Riesgos principales
Las rodillas, las caderas, las ingles.
BADDHA PADMASANA
Riesgos principales
Las rodillas, los hombros, la región lumbar.
279
Enseñar asanas
ARKANA DANDASANA
Riesgos principales
La región lumbar.
Eka Pada Sirsasana A, Eka Pada Sirsasana B, Chakorasana (de izquierda a derecha)
AGNISTAMBHASANA
Riesgos principales
Las rodillas, la región lumbar.
INVERSIONES
Cuando nos ponemos cabeza abajo, el mundo parece volverse del revés. Aquí
in• cluso el movimiento más sencillo puede ser confuso ya que estamos
experimentando una relación desconocida y contraria con la gravedad. Este cambio
de perspectiva y de conciencia neuromuscular crea una oportunidad para expandir
más nuestra sensa• ción de estar en el mundo revirtiendo al mismo tiempo los
efectos de la gravedad en el cuerpo. El cerebro está regado de sangre nutritiva, la
mente se despeja, los nervios se tranquilizan y todo parece volverse más sosegado y
sin embargo alerta, invitándonos agradablemente a la meditación. Con la práctica
incluso la que en un principio resulta la inversión más difícil, Salamba Sirsasana
(equilibrio sobre la cabeza con apoyo), se vuelve tan estable como su contraria,
Tadasana, permitiéndoles a los estudiantes per• manecer durante varios minutos
seguidos en esta posición. Tanto en Salamba Sirsa• sana como en Salamba
Sarvangasana (equilibrio sobre los hombros), los estudiantes desarrollan una
coordinación muscular más variada que aporta estabilidad y facilidad a varias
asanas, entre ellas en los movimientos fluidos de dentro hacia fuera de Adho Mukha
Vrksasana.
Las inversiones y
El mayor riesgo físico que se da en las inversiones es el que afecta al cuello (esto
no se aplica a Viparita Karani). Es muy importante darles a los estudiantes una orienta•
ción clara y metódica al preparar las inversiones de manera que se minimice este riesgo.
Aquellos con problemas en la región cervical de la columna no deben practicar asanas
que tensen más su cuello. Aquí examinaremos la preparación de dos de las inversiones
que más se enseñan habitualmente, Salamba Sirsasana I y Salamba Sarvangasana, antes
de exponer otras. Para Salamba Sirsasana I:
Si los estudiantes son nuevos en esta asana, haz que la practiquen al lado de una
pared.
Instruye sobre las dos raíces básicas: los antebrazos y la parte superior (coro•
nilla) de la cabeza, empezando por la colocación de los brazos con los codos
separados a la distancia de los hombros.
Empiezaconlasrodillasylosantebrazossobre el suelo. Al entrelazarlosdedos,
pide a los estudiantes que mantengan las palmas muy abiertas y los dedos
lo suficientemente sueltos como para poder enraizarse firmemente desde el
lado ulnar de las muñecas alos codos.
282
La enseñanza del Yoga
283
Enseñar asanas
Con los brazos bajados a los costados, espira, presiona las palmas y lentamente
lleva las piernas por encima de la cabeza en Halasana (postura del arado).
Si los pies no llegan al suelo, apoya las caderas con las manos y los codos en la
media postura de equilibrio sobre hombros, o desciende y practica sobre la ca•
beza, con una silla o pared para los pies.
Con los pies sobre el suelo cabeza abajo, entrelaza los dedos tras la espalda y
encoge ligeramente los hombros para cargar más el peso del cuerpo sobre ellos
y quitarlo del cuello.
Presiona los pies firmemente hacia abajo en el suelo para activar las
piernas, presionando los extremos superiores de los fémures hacia arriba para
ayudar a rotar la pelvis hacia delante y, de esta manera, alargar más la región
lumbar de la columna. Si es posible, haz esto con los pies apuntados en flexión
plantar; si hace falta, mantén los dedos de los pies encogidos y plantéate
colocarlos sobre un bloque, una silla o una pared.
Ahora coloca las manos sobre la espalda tan cerca del suelo como sea posible,
aguantando la espalda, y lentamente extiende para arriba las piernas hacia el
cielo (la forma más fácil es con las rodillas dobladas y una pierna detrás de
otra; luego, con el tiempo, con las piernas rectas elevándose a la vez).
VIPARITA KARANI
Riesgos principales
Los tendones, la región lumbar.
285
La enseñanza del Yoga
HALASANA
Riesgos principales
El cuello, la región lumbar, los tendones.
SALAMBA SARVANGASANA
Riesgos principales
El cuello, la región lumbar, los hombros.
KARNAPIDASANA
Riesgos principales
El cuello, la región lumbar.
286
La enseñanza del
Yoga Enseñar asanas
URDHVA PADMASANA
Riesgos principales
Las rodillas, el cuello, la región lumbar.
PINDASANA
Riesgos principales
Las rodillas, el cuello, la región lumbar.
287
La enseñanza del Yoga
SALAMBA SIRSASANA 1
Riesgos principales
El cuello, la región lumbar, los hombros.
SALAMBA SIRSASANA 11
Riesgos principales
El cuello, las muñecas, la región
lumbar.
288
La enseñanza del
Yoga Enseñar asanas
SAVASANA
Si los estudiantes deben salir pronto de clase, aconséjales que antes de hacerlo des•
cansen en Savasana. Despierta suavemente a la clase con voz baja llevando su conciencia
a la respiración. Sugiéreles que sientan el sencillo movimiento de alzarse y bajar del pe•
cho y el abdomen, guiándolos a respirar de manera gradualmente más profunda y cons•
ciente, usando la respiración para volver a despertar la conciencia del cuerpo-mente,
haciendo el menor número de cambios posible. Pídeles que muevan muy ligeramente
los dedos, las manos, los dedos de los pies y los pies. Con una inhalación profunda,
que estiren los brazos por encima de la cabeza antes de girarse colocándose de costado,
acurrucándose ycuidándose y mimándose durante unas cuantas respiraciones antes de
empezar lentamente a sentarse. Ahora es el momento ideal para meditar.
289
290
Capítu
ar
Inspirar experiencia,
espirar poesía.
MURIEL RUKEYSER
espirar conscientemente es una de las partes más importantes del Hatha yoga
yconfrecuencia, paralamayoría de losestudiantes, lamás elusiva. Larespira•
nutre y guía la práctica de las asanas. Es la fuente del despertar energéti•
co a través del cuerpo. Mediante la respiración consciente nos abrimos en la práctica
de la asana a aprender más acerca de nosotros, cultivando la integridad del cuerpo, la
mente y el espíritu. Sin embargo, la respiración a menudo desaparece de la conciencia
en medio de todo lo que está ocurriendo en la práctica de la asana. La respiración, al
pasar inadvertida por la conciencia, normalmente se debilita. Los estudiantes tienden a
perder la concentración, su atención vaga a la deriva o se separa del aquí y ahora.1
Conforme la respiración se debilita, los estudiantes pierden la conciencia sutil del fluir
de la energía por su organismo, de la sutilidad de la sensación del cuerpo, de la unifi•
cación del cuerpo y la mente, del refinamiento de la práctica. Mantener la atención en
la respiración puede ser especialmente difícil para los nuevos estudiantes que intentan
colocar el cuerpo en posiciones nuevas y, a menudo, complejas, haciéndolo además
en un lugar y en una situación con los que no están familiarizados. Incluso cuando
pro• gresan en la práctica de la asana, normalmente su práctica de respiración queda
reza•
gada. A medida que las asanas se vuelven más difíciles, tener unas técnicas respiratorias
limitadas restringe a su vez la profunda fuente de estabilidad y comodidad que encon•
tramos en la respiración consciente. Por eso es fundamental que los profesores guíen
a
294
los estudianteshastalarespiraciónyóguicabásica (ujjayipranayama) yquelesenseñen
técnicas respiratorias más depuradas que forman parte delarte general del
pranayama.
Elpranayama esuno de losaspectosmásdesconcertantesdelyoga. Diversasescue•
las de yoga describen incluso su forma más básica, ujjayi, de maneras distintas y con•
tradictorias. ¿Es el «prana-yama», lo que la mayoría está de acuerdo en traducir como
«control de la respiración» o «control de la fuerza vital»? ¿Q es el «prana-ayama», que
sugiere prácticamente lo contrario: «liberación de la respiración» o «expansión de la
fuerza vital»?2 Incluso cuando algunas enseñanzas y maestros lo han desmitificado, en•
tre ellos fuentes con tanta autoridad como, el Hatha Yoga Pradipika y B. K. S. Iyengar,
esta práctica se vuelve desconcertante cuando se advierte a los estudiantes que «no in•
tenten hacer pranayama hasta que hayan perfeccionado las posturas».3
Este capítulo aclara el descubrimiento, el desarrollo, las prácticas y la
enseñanza delpranayama.
Veremosbrevementelasantiguasenseñanzasparaconocerlasintencio• nesy técnicas
originales de las distintas prácticas de pranayama. Visitaremos laciencia moderna
de la respiración para entender mejor la anatomía y la psicología de este acto vital.
Con esta información exploraremos el artedelaenseñanza del pranayama, empe•
zando por ayudar a los estudiantes a redescubrir su respiración natural. Siguiendo
con nuestro énfasis en Hatha yoga, exploraremos la enseñanza del pranayama
básico como parte de la práctica de las asanas contemporáneas y estudiaremos cómo
enseñar varias técnicas más refinadas de pranayama que aumentan el equilibrio de la
energía del cuer• po-mente y causan una sensación más profunda de integración y
de bienestar general.
294
La enseñanza del Yoga
Enseñar Pranayama
296
Enseñar Pranayama
lateralmente, en lugar de movilizar las costillas en ambas direcciones y de esta forma ex•
pandir la capacidad respiratoria. La práctica de la asana es una herramienta eficaz para
desarrollar la movilidad de la caja torácica y fomentar así la respiración equilibrada.
Los movimientos de la caja torácica están combinados con la posición y el movi•
miento de la pelvis, las piernas y los hombros. La pelvis y la caja torácica están conec•
tadas a través de la región lumbar de la columna, a la que se sujetan varios
músculos respiratorios. El movimiento de la pelvis afecta al movimiento de la caja
torácica (y vi• ceversa) además de al de los órganos contenidos en la pelvis yen el
tórax. El movimien• to de las piernas en extensión estira los músculos iliopsoas desde
sus inserciones en el trocánter menor de las cabezas femorales ascendiendo por la
pelvis y hasta su origen en las vértebras lumbares y la duodécima vértebra torácica.
Este es el mismo lugar en el que el diafragma se sujeta en el tendón central. La cintura
escapular, que consiste en esternón, clavículas y escápula, participa en la respiración
mediante sus articulaciones óseas y sus inserciones musculares en la caja torácica. Los
brazos y los hombros enri• quecerán o limitarán las inspiraciones ylas espiraciones
dependiendo de su posición.
El diafragma y los músculos que actúan en la caja torácica hacen el trabajo princi•
pal de la respiración. El diafragma es responsable de alrededor del setenta y cinco por
ciento de la inspiración. Es una pared fibrosa y muscular en forma de cúpula doble lo•
calizada en medio del pecho, justo bajo los pulmones y el corazón, colgando como un
paracaídas sobre el estómago y el hígado (Netter 1997, láminas 180-181). Su base está
formada por fibras vertebrales asimétricas que se sujetan a la tercera vértebra lumbar.
Tiene un tendón central fibroso del que surgen fibras musculares para sujetarse a toda
la circunferencia de la caja torácica, el esternón y la superficie profunda de las ocho
costillas bajas. El diafragma se aplana y cae hacia abajo al contraerse, varía de
forma dependiendo de la presión de las costillas, los pulmones, y los músculos y los
órganos del abdomen. Como el corazón, funciona incesantemente. Cuando se
contrae y baja, desplazando los contenidos blandos del abdomen, se incrementa el
volumen del pul• món, reduciendo la presión del aire en él y absorbiendo aire del
exterior. Cuando el diafragma se relaja, se eleva cuando la elasticidad natural del
pulmón expulsa el aire, completando un ciclo de respiración.
Los músculos que actúan en la caja torácica, particularmente los intercostales,
ayudan al diafragma. El pectoral menor eleva las costillas hacia delante, abriendo espa•
cio en la parte superior del pecho y permitiendo que la respiración sea más fácil
para llenar la parte superior de los pulmones. Los músculos esternocleidomastoideo
y es• caleno también elevan la parte superior de la caja torácica, ayudando a que la
respira• ción penetre en las regiones superiores de los pulmones. El pectoral mayor
extiende
lascostillasinferioresyeleva el esternón, creando unainspiración másespaciosa que es
294
297
La enseñanza del Yoga
más profunda en los pulmones. Varios músculos con inserciones en las costillas
latera• les y posteriores tienen además otras funciones: el serrato interior ayuda a
mantener la postura de la caja torácica (y ayuda en la espiración), los músculos
transversoespinosos extienden la columna y por tanto ayudan a elevar la caja
torácica, y el serrato posterior expande las costillas posteriores y facilita la
respiración en la parte posterior de los pul• mones. Los músculos intercostales
también ayudan a completar la espiración juntan• do más las costillas y
comprimiendo los pulmones. El volumen del pulmón se reduce más al contraer los
músculos abdominales: el transversal abdominal ciñe la cintura, los oblicuos bajan
las costillas y comprimen el abdomen, y el recto abdominal cierra más el abdomen
anterior acercando entre sí el pubis y el esternón. Los músculos del suelo pélvico
ofrecen una base adaptable que resiste la presión que viene desde arriba mien• tras
inician el levantamiento activo de los músculos abdominales profundos con espi•
raciones completas (Calais-Germain 2005, 101), acciones que están estrechamente
relacionadas con mula bandha yuddiyana bandha.
298
Enseñar Pranayama
Repite este proceso con los estudiantes sentados en una posición recta. Plantéales
las mismas preguntas a todos, haciéndoles sentir las diferencias de sensaciones en esta
nueva relación con la gravedad. Una vez realizada esta práctica inicial de conciencia, los
estudiantes pueden obtener un mayor conocimiento, haciendo estas observaciones en
varias posiciones distintas, particularmente mientras se realiza una práctica de asanas.
294
299
La enseñanza del Yoga
Enseñar Pranayama
Puraka: la
inspiración
La inspiración recibe el nombre de puraka, término que se refiere a «la toma de
energía cósmica por el individuo para su crecimiento y progreso» (B. K. S. Iyengar
1985, 99). Dependiendo de qué otras acciones estemos haciendo (ciertas asanas,
pra• nayamas o sentarse en meditación), podemos recibir el aliento de maneras que
apo• yen estas acciones. Los siguientes ejercicios tienen por objeto ayudar a los
estudiantes a desarrollar y depurar su conciencia y la práctica de puraka. Al guiar
estas prácticas, aconseja a los estudiantes que adopten una actitud receptiva ante el
aliento en lugar de aferrarse a él. Con la práctica el aliento se recibe delicadamente
pero por completo, de forma constante y sin embargo cómoda, causando tan pocas
perturbaciones como sea posible para el cuerpo-mente.
La inspiración diafragmática
Recostado de espaldas, flexiona las caderas y las rodillas como si te prepararas
para Setu Bandha Sarvangasana, colocando una palma sobre el vientre, la otra
sobre el centro del corazón. Siente cómo la espiración completa provoca la
contracción de los músculos abdominales.
Con la siguiente inspiración siente cómo el vientre se expande hacia fuera. Si•
gue centrándote en este movimiento, que está causado por la contracción y el
descendimiento del diafragma.
Prueba a variar la extensión de la espiración, sintiendo cómo esto afecta al mo•
vimiento subsiguiente del abdomen. Intenta dejar que la columna y las costillas
permanezcan relajadas y se muevan solo con el movimiento de la respiración
causado por el diafragma.
Prueba a empezar, parar, y variar la frecuencia y el volumen de cada
respira• ción, concentrando este esfuerzo en el diafragma mientras sientes
los efectos en otras partes del cuerpo. Sigue esta exploración con las palmas
más abajo del abdomen.
Prueba a dirigir distintos volúmenes de inspiraciones diafragmáticas a diferen•
tes áreas (un lado y el otro, la parte anterior y posterior, más arriba y más
abajo) en varias posiciones: recostado de espaldas con los brazos extendidos
sobre la cabeza, acurrucado sobre un lado o el otro, tumbado boca abajo.
Por último, explora las inspiraciones diafragmáticas sin dejar que el abdomen
se expanda, empleando las manos sobre las costillas para sentir la expansión y
el alzamiento gradual de estas. Intenta dejar que este movimiento surja de lo
hondo del tórax en lugar de del nivel más superficial de las costillas. Explora
esto en distintas posiciones.
303
Enseñar Pranayama
La inspiración costal
Sentado cómodamente recto en Vajrasana (la postura del relámpago, con apo•
yos si hicieran falta para establecer la neutralidad pélvica y la extensión neutral
de la columna), coloca las palmas en la parte alta de las costillas laterales.
Exhala por completo sintiendo cómo las costillas laterales y posteriores tienden
a acercarse y a descender.
Con las inspiraciones, empuja las costillas contra las manos mientras permites
que se separen entre sí cuando se contraen los músculos serratos anteriores,
elevando las rodillas y tirando de ellas hacia atrás y hacia fuera. Trata de crear el
movimiento solo en las costillas, manteniendo los hombros y el abdomen rela•
jado mientras sienten toda la expansión de la caja torácica y de los pulmones.
A continuación activa las inspiraciones con los músculos pectorales mayores
en la parte superior del pecho: tirando hacia abajo suavemente de los omópla•
tos contra las costillas posteriores, coloca las puntas de los dedos de una mano
frente a los hombros y las de la otra mano sobre las costillas frontales en línea
con la apófisis :xifoidea Gusto bajo la línea del pecho).
Inspirando y espirando, trata de sentir la contracción del pectoral mayor ele•
vando el esternón mientras separas las costillas inferiores y medias.
Llevando la atención a las áreas superiores del pecho y de los pulmones, coloca
las puntas de los dedos justo bajo la clavícula y trata de sentir las costillas.
Manteniendo los omóplatos relajados y bajados, apoyados contra las
costillas posteriores, intenta concentrar la inspiración como si respiraras en
las claví• culas, activando los músculos pectorales menores para abrir del
todo el centro delcorazón.
Trata de alternar las inspiraciones usando los músculos pectorales menores y
mayores, sintiendo cómo la diferencia en los movimientos resultantes abre dis•
tintas áreas de la caja torácica.
Ahora explora la respiración superior usando los esternocleidomastoideos y
los escalenos.
Con la punta de los dedos hacia dentro y ligeramente por encima del espacio
vacío entre las clavículas, indina levemente hacia atrás la cabeza para sentir la
activación de los ECM. Inspira con rapidez, como si estuvieras «olfateando»,
para sentir cómo se contraen los ECM. Prueba a hacer esto tras realizar una
inspiración completa y mantenerla, elevando el esternón y observando cómo
esto te permite absorber más aire.
Coloca las puntas de los dedos ligeramente sobre los lados del cuello y siente la
textura de los músculos escalenos, que descienden de la apófisis transversa de
300
las vértebras cervicales superiores y hacia fuera hasta las dos primeras costillas.
Estos músculos ayudan a ejecutar los movimientos respiratorios superiores.
Rechaka: la espiración
A la espiración se la llama rechaka, «el proceso por el cual la energía del cuerpo se
une gradualmente con la de la mente», en palabras de B. K. S. Iyengar (1985).
La espiración abdominal
Sentado en Vajrasana, expulsa el aliento lenta y completamente mientras
man• tienes la posición neutral de las costillas inferiores, sintiendo la
contracción natural del abdomen superior justo bajo las costillas inferiores.
Observa la ten• dencia de la columna a redondearse hacia delante
flexionándose.
Colocando las palmas sobre el vientre, repite este ejercicio con la columna
ex• tendida.
Ahora añade mula bandha, contrayendo y levantando ligeramente los músculos
transverso perineal y los pélvicos profundos.
Prueba a conectar la elevación energética y muscular de mula bandha con la
contracción gradual del abdomen, activando cada vez más los músculos
trans• versos del abdomen.
A continuación, trata de tensar sucesivamente los músculos abdominales su•
biendo desde debajo del ombligo hasta las costillas inferiores cuando se expulsa
el aliento.
La espiración costal
Colocando la palma de una mano sobre el corazón y la otra sobre el vientre,
espira lentamente mientras tiras hacia atrás del esternón hasta la columna y
minimizas la contracción de los músculos abdominales. Esta práctica lleva la
atención al músculo transverso del tórax, que cierra al caja torácica en la parte
delantera. Trata de sentir la ligera flexión de la región superior de la columna
mientras expulsas el aliento.
Repite este ejercicio con las palmas sobre las costillas laterales, sintiendo cómo
estas bajan mientras se contraen los oblicuos y se flexiona ligeramente la co•
lumna.
Coloca las puntas de los dedos sobre la apófisis xifoidea y repite este ejercicio,
sintiendo cómo bajan y se meten hacia dentro las costillas frontales inferiores.
303
enseñanza del
L
a Yoga Enseñar Pranayama
Usa estos ejercicios básicos de inspiración y espiración en tus clases para ayudar a
los estudiantes a desarrollar el equilibrio y la integridad de su respiración. Al principio
la mayoría notará que las inspiraciones y las espiraciones difieren en ritmo, textura, so•
nido, intensidad y duración. Más tarde exploraremos la enseñanza de variaciones en el
ritmo de inspiración y espiración, entre ellas la proporción igual y desigual entre ambas
(sama-vritti y vishama-vritti). Con la práctica, puraka y rechaka alcanzan el equilibrio y
forman la base de las demás prácticas de pranayama, entre ellas ujjayi pranayama.
304
303
La enseñanza del
Yoga Enseñar Pranayama
Sama-vritti pranayama
+ Empieza por guiar a los estudiantes a observar la respiración natural. Pídeles
que observen sencillamente la respiración sin alterarla en lo más mínimo, fi•
jándose en la sensación del aire al entrar, al salir y en las pausas entre medias.
Llévalos a respirar de forma suave y constante.
Luego pídeles que empiecen a contar la duración de las inspiraciones y las es•
piraciones, observando la diferencia.
A continuación deben imprimir una duración uniforme a las inspiraciones y
espiraciones, empezando por un número con el que se sientan cómodos (para
la mayoría de los estudiantes será de tres a cinco).
Gradualmente, ve ampliando con cada práctica la longitud de las inspiraciones
y de las espiraciones manteniéndolas equilibradas.
305
La enseñanza del Yoga
Alienta a los estudiantes a interesarse más por la estabilidad yla comodidad que
por hacer las respiraciones más largas y profundas, respirando solo tan profun•
damente como puedas mientras permanecen relajados y cómodos.
Vishama-vritti pranayama
Empieza por enseñar vishama-vritti pranayama con sama-vritti. Al final de una
espiración natural y equilibrada, guía a los estudiantes a hacer la inspiración un
número más larga que la espiración, permaneciendo con esta proporción du•
rante varias rondas de respiración.
Alienta a la clase a observar y notar los cambios en la calidad de la respiración
así como las reacciones físicas y mentales sutiles.
Aumenta gradualmente la proporción desigual alargando más las inspiraciones,
llegando con el tiempo a inspirar el doble de la espiración.
Permanece así durante varios minutos antes de volver a la respiración natural
e invertir las proporciones, alargando gradualmente las espiraciones y mante•
niendo la duración de las inspiraciones.
Antara kumbhaka
Con los estudiantes sentados en una posición recta cómoda, guía a la clase a
una respiración natural con un puraka-rechaka (sama-vritti pranayama)
equi• librado.
Llévalos a ujjayi pranayama, guiándolos a profundizar gradualmente la respira•
ción. La columna debería estar erguida y relajada de forma natural, el centro
del corazón espacioso y blando, el cerebro tan ligero y tranquilo como sea po•
sible en ese momento.
306
La enseñanza del
Yoga Enseñar
Pranayama
Bahya kumbhaka
Enseña bahya kumbhaka una vez que los estudiantes estén cómodos haciendo
antara kumbhaka.
Llévalos aujjayi, guiando laatención ala pausa natural que seproduce al
expul• sar todo el aliento. Hazvarias rondas de ujjayi perfeccionando la
conciencia del movimiento al entrar ysalir de esa pausa.
Con las primeras retenciones de la espiración, mantenlas contando solo hasta
uno y luego haz varias rondas de ujjayi ininterrumpido antes de repetir.
307
La enseñanza del Yoga
308
Enseñar Pranayama
Viloma: a contracorriente
El término viloma, que en una traducción literal significa «contrapelo», se refiere
a ir contra la corriente o movimiento natural de la respiración. En viloma pranayama,
nos detenemos repetidamente durante puraka o rechaka procurando cambiar lo me•
nos posible la posición y la tensión del diafragma, la caja torácica y los pulmones. Con
la práctica logramos permanecer conscientes constantemente durante cada ciclo de la
respiración, y los nervios se calman y tranquilizan apoyando el flujo y la pausa.
Empieza por invitar a los estudiantes a sentarse cómodamente erguidos y a hacer
varias rondas de ujjayi pranayama, concentrándote en el equilibrio y la comodidad de
la respiración; a continuación ofréceles las siguientes instrucciones:
309
La enseñanza del Yoga
Empieza por guiar a los estudiantes por varias rondas de ujjayi pranayama, ca•
lentando y activando los pulmones mientras activas mula bandha.
Tras finalizar una espiración ujjayi, se absorbe a medias el aire y luego rápida y
repetidamente se expulsa por la nariz, haciendo una leve pausa tras expulsarlo.
El sonido se produce en las fosas nasales, no en la garganta.
La inspiración ocurre espontáneamente.
Eneldesarrollo inicial de esta práctica, pídeles a los estudiantes que hagan vein•
ticinco espiraciones rápidas, llenando luego los pulmones y haciendo antara
kumbhaka durante unos cuantos segundos antes de soltar el aliento y relajarse.
317
Enseñar Pranayama
Después de esta ronda y tras cada una de las sucesivas, lleva la atención de los
estudiantes a las sensaciones que sienten en la cabeza, poniendo énfasis en los
efectos calmantes y despejantes de esta práctica.
Incrementa gradualmente hasta varios minutos de kapalabhati mantenido
se• guidopor kumbhakas.
Completa la práctica kapalabhati con Savasana o pasa a la práctica de las asanas.
Explora kapalabhati sentado recto, sentado tomándote de uno a dos minutos
para extender los brazos hacia fuera y por encima de la cabeza, en Shishula
Pha• lakasana (postura de la plancha de delfín) o en Ardha Navasana.
312
EEnnsseeññaarr PPrarannaayyaammaa
Lleva los dedos a las fosas nasales tal y como se describe en la sección del nadi
shodhana», más adelante, bloqueando la fosa nasal izquierda.
Inspira lenta y profundamente por la fosa nasal derecha, cierra ambas fosas
y ejecuta antara kumbhaka durante unos cuantos segundos con mula bandha
y jalandhara bandha.
Sal de jalandhara bandha, abre la fosa nasal izquierda, y espira lenta y comple•
tamente.
Esto completa un ciclo de suryabheda pranayama. Repite durante un máximo
de treinta minutos, seguido por Savasana.
Presenta bahya kumbhaka a los estudiantes más experimentados, mantenién•
dolos con uddiyana bhanda.
Explora las variaciones de viloma pranayama, como expuse anteriormente, con
suryabheda.
313
La enseñanza del Yoga
losnadis idaypingala yarmoniza loshemisferios delcerebro (Muktibodhananda 1993,
166). En su forma básica, nadi shodhana combina puraka como se ejecuta en pratiloma
yrechaka,comoenanuloma. Lasvariacionesmásavanzadasañadenkumbhakasyband-
has.12 Esta práctica, altamente contemplativa es,
como lo expresa B. K. S. Iyengar (1985, 210),
«de ajustes delicados. El cerebro y los dedos de•
ben aprender a actuar juntos canalizando las res•
piraciones hacia dentro y hacia fuera mientras
permanecen en comunicación constante en•
tre sí». Es, prosigue, «el más difícil, complejo
y refinado de todos los pranayamas. La forma
más elevada de introspección sensible y control.
Cuando se depura hasta su nivel más sutil, nos
lleva a lo más recóndito de nuestro ser».
Enseña esta técnica de la siguiente forma:
314
EEnsnesñeañraPr rPanraanyaaymaama
316
EEnnsesñeañrarPrParnaanyaaymama a
317
La enseñanza del Yoga
orno parte de la belleza del yoga, la meditación es la semilla que siempre pue•
de brotar inmediatamente en la flor de loto de mil pétalos de la felicidad, el
bienestar y la plenitud como ser humano iluminado. Es la forma más excelsa
de la práctica de yoga, y una parte integral de la totalidad de la senda que nos lleva
a descubrir, amar, curar y transformar la totalidad de nuestro ser. Todas las múltiples
sen• das de la práctica llevan a la meditación, convirtiéndola en un método más
profundo y sin embargo más fácil de sentirnos completos en nosotros mismos y
conectados como parte de la totalidad del universo. Al meditar abrimos las ventanas
de la mente a una conciencia más clara. En la medida en que perfeccionemos el
templo del cuerpo físico a través de la práctica consistente de la asana, nos
proporcionará un mayor apoyo para permitir que las ventanas se abran sin
contratiempos. Del mismo modo, las prácticas consistentes de pranayama despiertan
la energía sutil de una forma que crea una invita• ción más fuerte a las corrientes de la
conciencia clara, llevando a un sentido más ligero y equilibrado del ser. Sin embargo,
para meditar no hace falta esperar hasta alcanzar un determinado nivel en la práctica
de las asanas o del pranayama; por el contrario, se puede empezar desde la primera vez
que un estudiante pisa la esterilla, o incluso antes, sin haber hecho siquiera una sola
asana.
Muchos estudiantes de yoga dicen que no pueden meditar porque su conversa•
ción mental no cesa. Frustrados, es frecuente que dejen de explorar la meditación.
Esta mentalidad expresa el malentendido habitual de que meditar significa no tener
322
La enseñanza del Yoga
Aunque las distintas corrientes de la filosofía del yoga nos proporcionan diferen•
tes mapas para obtener samadhi, la mayoría ofrece una senda a través de pratyahara,
dharana y dhyana. Aquí se tendrán en cuenta estos elementos como herramientas úti•
les para ayudar a los estudiantes a cultivar una conciencia, comprensión y aceptación
de sí mismos más claras, lo que, en conjunto, tiende a conducir a una vida más estable,
fácil y en último término más feliz y llena de significado. Pero en lugar de plantearnos
todo esto como algo que nos llevará a obtener ciertos resultados prometidos, es más
provechoso estudiar estas herramientas como fuentes que guían a los estudiantes a un
conocimiento más profundo aquí y ahora.2 Tras tratar este proceso de meditación del
yoga clásico, veremos cómo podemos incorporar en las clases de las asanas otras técni•
cas de meditación prácticas, y así ofrecer varias maneras de ayudar a los estudiantes a
descubrir la dicha plena de la meditación.
323
Enseñar meditación
verdad del propio ser como amor y luz. Hay una sensación de conocer directamente la
esencia de cualquier cosa sobre la que estemos meditando, de ser parte de la totalidad
de laexistencia.
¿A dónde conduce este esfuerzo? Samadhi (Kempton 200 2, 114). Los orígenes al•
ternativos del término son reveladores: sam (<1untos»), a («hacia») y dha («conseguir»);
sama («igual») y dhi («intelecto»). En cualquier caso, samadhi significa entrar en una
sensación de integridad y conciencia equilibrada. Dicha pura. La senda de ocho eta•
pas del Raja yoga de Patanjali es el planteamiento clásico de cómo adentrarse en este
estado de ser dichoso. Hay muchas otras escuelas de pensamiento yóguico con distin•
tos enfoques de samadhi, que van desde la alegría que proporciona el trance inducido
por la danza de laya samadhi hasta la senda de los yoguis vaishnava bhakti puramente a
través del amor devoto a Dios.5 Pero como vimos en el ejemplo de los monjes budistas
tibetanos que hace varios años visitaron Los Ángeles, es posible encontrar ese estado de
dicha haciendo prácticamente cualquier cosa. Lo que Patanjali y otros nos han legado
son algunas herramientas prácticas que somos libres de adaptar y aplicar en nuestras
vidas de maneras que hagan al ser dichoso mucho más abundante y accesible.
TOMAR ASIENTO
Cuando Patanjali resumió la sabiduría recibida de las antiguas tradiciones de yoga
en los Yoga Sutras, fue sucinto acerca de la asana: sthira sukham asanam. En capítulos
anteriores nos hemos centrado en la estabilidad y en la comodidad. Asanam, «tomar
asiento», es una base para chitta vritti nirodaha, «calmar las fluctuaciones de la mente.»
La práctica periódica de la asana crea una base para la estabilidad y la comodidad físicas
que hay que tener al sentarse a meditar. Igualmente refinar la respiración y cultivar la
fuerza vital a través del pranayama da lugar, de una forma más espontánea, a una con•
ciencia despierta durante la meditación. Mediante estas prácticas podemos sentarnos
más cómodamente erguidos, con la columna en su forma natural, el centro del corazón
amplio yla respiración fluyendo sin esfuerzo; pratyahra viene más naturalmente, es más
fácil quedarse con dharana y dhyana aparece más a menudo y permanece más tiempo.
Al ayudar a los estudiantes a prepararse para la meditación sentada les pido que elijan
una posición cómoda para sentarse. La cualidad más importante al sentarse es la
comodidad; con el tiempo el alineamiento con la columna conducirá a una comodi•
dad mayor al sentarse durante periodos más largos. Con la práctica la mayoría de los
estudiantes llegarán a ser capaces de sentarse en el extremo de los isquiones con una
pelvis neutral que le permita a la columna mantenerse más fácilmente erecta de forma
natural. Con algunos, para lograr esto hará falta una silla, un cojín alto o una pared para
apoyar la espalda. Con el tiempo y con la práctica (además de una forma de vida que
324
La enseñanza del Yoga
ayude y una genética favorable), puede que descubran que son capaces de permanecer
cómodamente en Padmasana, la asana fundamental para sentarse (aunque en realidad
pocos occidentales, incluidos quienes llevan toda su vida practicando la meditación,
pueden sentarse en esta posición durante periodos prolongados de tiempo, quizá por
haberse criado sentados en sillas, y como consecuencia pueden hacerse daño en las ca•
deras al sentarse en Padmasana). Guía a los estudiantes a sentarse empleando los
apoyos que requieran para establecer y mantener una neutralidad pélvica; luego
pídeles que se enraícen conscientemente en los isquiones, sintiendo cómo esa acción de
entrar en contacto con la tierra conduce al alargamiento de la columna, a la mayor
apertura del centro del corazón, a que el flujo de la respiración sea más natural y a una
sensación de
tener la cabeza flotando en lo alto de la columna. Explorando esta posición estable y,
con el tiempo, más prolongable, pídeles a los estudiantes que sientan la columna y la
coronilla de la cabeza alargándose cuando se sienten más enraizados en la tierra a tra•
vés de los isquiones, permitiendo desde ahí que los omóplatos se suelten bajando por
la espalda y la barbilla se relaje cayendo ligeramente. Las palmas de las manos pueden
descansar juntas en el regazo o en un mudra sobre las rodillas.6
Uno: la respiración 7
325
Enseñar meditación
4. Con la misma facilidad y natunwdad que entra el aire en tu cuerpo, déjalo
volver a salir, también sinningúnesfuerzo. Hazlo con lasensación de devolver el
regaloque compartimos con todos los seres.
5. Deja que tu mente quede completamente absorta en el flujo de la respiración,
ob• servando cómo y dónde surge, y la sensación que transmite durante su
recorrido.
6. Cuando tu mente se distraiga de la respiración, llévala suavemente de vuelta a la
tranquilidad, al flujo rítmico de la inspiración y la espiración.
7. Permaneciendo totalmente absorto en la respiración y permitiéndole seguir flu•
yendo libremente, observa las pausas naturales entre cada inspiración y espiración.
8. Observa cómo la mente se serena y se sosiega de forma espontánea cuando expul•
sas el aire, dejando que esa sensación de paz acompañe a la siguiente inspiración.
9. En la cima de la inspiración, siente cómo se expande esa paz dando lugar a una
sensación de apertura y espacio en tu mente, y, con la misma sencillez, deja que el
aliento fluya hacia el exterior.
1O. Permanece centrado en la respiración, volviendo una y otra vez a percibir tus pen•
samientos como si estuvieran envueltos por ella. Sé uno con la respiración
mientras fluye dentro y fuera de tu cuerpo.
Tres: contar9
1. Haz la meditación centrada en la respiración durante unos cuantos minutos, de•
jando que tu conciencia se instale en el flujo natural de la respiración.
2. Con una inspiración, di para ti mismo «cien» al absorber el aire, luego «noventa y
nueve» cuando lo exhalas.
3. Con el siguiente ciclo de la respiración di «noventa y ocho» cuando inspiras y
«no• venta y siete» al espirar. Sigue de esta manera hasta espirar en «cincuenta y
uno».
4. Cuando interfieran otras palabras y pensamientos, sencillamente vuelve a la respi•
ración y a la cuenta regresiva.
5. Ahora inspira y espira diciéndote en silencio un solo número, empezando por
esti• rar «cincuenta» durante un ciclo completo de inspiración-espiración, y
continuan• do de esta manera hasta espirar en «veintiuno».
6. Tras espirar en «veintiuno», deja de contar y sencillamente sigue la respiración.
Cuando surjan palabras o pensamientos, obsérvalos y regresa a la respiración.
7. Sigue sentado y observando durante más tiempo del que te habría llevado contar
hasta cero, observando cómo la mente se vuelve más tranquila y serena mientras
tanto.
Cinco: la luz
1. Siguiendo la meditación de chakra o la meditación de la respiración, junta las pal•
mas de las manos frente al corazón en una posición de oración, anjali mudra, el
sello reverencial.
328
Enseñar meditación
Seis: mala
1. Sosteniendo una ristra de cuentas mala (ciento ocho cuentas) a lo largo del dedo
medio de la mano izquierda, con las palmas apoyadas en el regazo o sobre las
rodi• llas, haz la meditación de la respiración durante unos cuantos minutos.
2. Coloca el pulgar contra elsemuru (la cuenta principal), y al inspirar rodea la siguien•
te cuenta con el pulgar.
3. Al espirar, usa el pulgar para mover la mala a la siguiente cuenta, rodeándola con
el pulgar cuando inspiras y rotando la mala hasta la siguiente cuenta cuando
espiras.
4. Sigue así hasta completar una mala, llegando finalmente a pasar las cuentas ciento
ocho veces.
329
Enseñar meditación
5. Al usar el pulgar para mover las cuentas, enfráscate totalmente en hacer solo eso,
abriendo tu conciencia a cada suave presión del pulgar llevando la energía de lo
di• vino, o la esencia de la naturaleza, más hondamente en tu conciencia.
CUÁNDO MEDITAR
Uno puede meditar en cualquier momento y lugar. En las clases podemos ofre•
cer periodos breves o extensos de meditación sentada al principio o al final. En medio
del flujo de las clases puedes siempre llevar a los estudiantes a samasthihi o a sentar•
se durante unos momentos de meditación introspectiva. Yendo más allá de las clases
de las asanas, también podrías ofrecer clases dedicadas enteramente a la meditación o
a una combinación de pranayama y meditación. Al proporcionarles a los estudiantes
más herramientas para la meditación, podrán además estudiar cuál es el momento y
el entorno más propicios para una meditación más profunda. La mayoría de la gente
encuentra la paz interior y la tranquilidad más naturales en las horas más tempranas
de la mañana, antes de que el día llene su mente con nuevos pensamientos. A otros les
parece que la práctica de las asanas y el pranayama conduce al estado interno más fa•
vorable para meditar. Aquí veremos un enfoque para llevar la meditación a la práctica
misma del asana-pranayama.
330
La enseñanza del
Yoga Enseñar
meditación
tracción práctica, y donde el tantra brinda una consciencia meditativa más profunda al
flujo de las asanas.
Un buen ejemplo de esto: las secuencias de asanas de pie. Normalmente,
enlama• yoría de las clases, hacemos asanas de pie tras calentar todo elcuerpo con
los saludos al sol o con otros movimientos dinámicos. Las asanas de pie siguen
calentando el cuerpo mientras abren y fortalecen las caderas y las piernas. Pero si
enseñas una secuencia de posturas de pie de una longitud y duración inadecuadas
que requiera fuerza sobre todo en una pierna, la fatiga del músculo terminará por
arraigar, perjudicando al funciona• miento neuromusculary dando lugar a que para
hacer el trabajo requerido se movilicen losmúsculosinadecuados.
Si lo que estás enseñando a tus estudiantes es que tienen que «luchar para con•
seguirlo» o «esforzarse más por encontrar su verdadero ser», es probable que lo que
encuentren y lo que consigan sea tensión, o incluso una lesión grave. Sin duda nues•
tros propios pensamientos pueden confundirnos de varias formas, llevándonos bien a
esforzarnos en exceso o a huir de los desafíos, normalmente como reflejo hasta cierto
punto de lospatrones de conducta que adoptamos en general en nuestras vidas. Uno de
los propósitos de hacer yoga es cultivar una mente másclara y una vida más equilibrada.
Esta claridad surge de la práctica de la asana de yoga con la interacción de cuerpo, men•
te y respiración, especialmente cuando «exploramos los límites» de la intensidad de la
experiencia con una conciencia cada vez más sutil de lo que estamos sintiendo. Ignora
el sentimiento y ahí lo tienes, regresamos al mundo del aerobic, o quizá al yogaerobic.
Hay un nivel mucho más profundo desde el que se puede guiar una práctica de yoga
dirigiéndola al despertar consciente al espíritu, la dicha o la paz interna. La clave
consiste en guiar a los estudiantes a:
Al aplicar este enfoque al flujo de la práctica de las asanas, los estudiantes pueden
aceptar la abundancia de la energía de un modo que hace de la práctica de las
asanas
en sí una forma de meditación. Cuando están completamente absortos en la conexión
332
fluida de respiración-cuerpo-mente, llegan a experimentar el momento presente en
un estado de conciencia sin pensamiento, tan directo que lleva a la espontaneidad y
deja paso a la alegría que ya no depende de las circunstancias externas de libertad o
de logros personales. Esta es la esencia del tantra tal y como está expresada en el
Hatha yoga. Dirigir a los estudiantes a crear el espacio interior para sentir
realmente los lleva al núcleo del ser al incluir toda su experiencia (la sensación de
los pies conectándose con el suelo, la pulsación rítmica de la respiración y el
corazón, la vibración de la ener• gía en las piernas y por la columna, las emociones
y los pensamientos girando a través y alrededor de ellos), acercándolos cada vez
más al sentido de la esencia. Por último, los frutos de esta práctica van mucho más
allá de la esterilla. En las experiencias más sencillas (saborear una manzana, montar
en bicicleta, arreglar el jardín, permanecer en Tadasana, fluir de perro arriba a
perro abajo) es lo mismo: ser consciente, darte a ti mismo el espacio para respirar
plenamente, sentir con plenitud, moverte con espon• taneidad intuitiva en cada
momento de libertad y descubrir ahí más dicha para un mo• mento en continua
expansión.
331
La enseñanza del Yoga
Capítulo diez
r rl
PRINCIPIOS DE LA SECUENCIACIÓN
Existen infinidad de posibilidades para estructurar y secuenciar las clases de
yoga. Siguiendo estos cinco principios de la secuenciación, tendrás la certeza de que
cada clase es segura, eficaz e integrada:
333
La enseñanza del Yoga
336
La enseñanza del Yoga
337
Secuenciar y planificar las clases
de acercarse a pratikriyasana asana por asana, es mejor tener una visión general de la
totalidad de las prácticas, observando en qué puntos de las pequeñas secuencias que
forman una clase entera podrían las asanas neutralizantes y opuestas ayudar a los estu•
diantes a integrar su práctica.
338
La enseñanza del
Yoga Secuenciar y planificar las
clases
2. Calentar el cuerpo
Calentar gradualmente el cuerpo incrementa la flexibilidad, reduce el riesgo de le•
siones y genera tapas, fuego interno, para quemar la toxicidad. En la ciencia tradicional
de la flexibilidad, el calentamiento se divide en dos categorías amplias: la pasiva, que usa
una fuerza externa como una sala con calefacción o un baño caliente, y la active, que es
autoiniciada (Alter 1996, 149-150). Las investigaciones muestran que el calentamien•
to pasivo, tal y como se da en Bikram y en otros estilos «calientes» de yoga, es
significa• tivamente más eficaz que el calentamiento activo para incrementar la flexión
de cadera (por ejemplo, salir en Balasana).2 Sin embargo, el aumento de la temperatura
reduce la fuerza elástica de los tejidos conjuntivos, pudiendo llegar a causar fisuras
(Troels 1973, 1-126), debidas en parte a la menor atención consciente a lo que está
sucediendo en el cuerpo cuando las fuentes de calentamiento son pasivas en lugar de
activas. Aunque el calentamiento pasivo es útil para preparar el cuerpo para una
actividad intensa, el calentamiento activo tiene varios beneficios añadidos en el yoga: el
aumento de la fre• cuencia cardiaca, que prepara al sistema cardiovascular para una
actividad más intensa; el incremento del flujo sanguíneo a través de los músculos
activos; el aumento de la frecuencia metabólica; una mayor velocidad de los impulsos
nerviosos, que facilita una conciencia más sutil de los movimientos corporales, y un
aumento de la enervación re• cíproca en la que los músculos opuestos funcionan más
eficazmente.
Hay dos tipos de calentamiento activo: general y específico. El primero consiste
en actividades que proporcionan calor a la totalidad del cuerpo. Estas actividades de
calentamiento deberían hacerse al principio de la práctica, bien inmediatamente tras
los primeros momentos de la iniciación del proceso yóguico comentado con
anterio• ridad o bien incorporadas a ella:
El calentamiento específico imita las acciones más intensas que vendrán luego en
la práctica. Estas actividades pueden incorporarse a la práctica del calentamiento gene•
ral o a los conjuntos anticipatorios más especializados que describiré a continuación.
Por ejemplo, si la clase se centra en las flexiones posteriores, puedes integrar el calen•
tamiento (y la apertura) más profundo de la cintura pélvica, la columna y la cintura es•
capular en Surya Namaskara manteniendo las asanas relacionadas durante mástiempo,
haciendo más asanas y ofreciendo variaciones en ellas (Anjaneyasana y Virabhadrasana
I con brazos en Gomukhasana o Viparita Dandasana, Urdhva Mukha Svanasana y Adho
Mukha Svanasana).
Las secuencias de pie mantenidas, el trabajo de la musculatura abdominal como
Navasana, Tolasana y Lolasana, y los movimientos de torso como las bicicletas yóguicas
y Jathara Parivartanasana son maneras excelentes de calentar aún más el cuerpo. Tam•
bién puedes combinar eficazmente en las asanas de pie varios estiramientos de la cin•
tura escapular y pélvica para preparar mejor las acciones específicas de los equilibrios
de brazos, las flexiones posteriores, la apertura de cadera más profunda y la flexión
anterior, ofreciendo así a los estudiantes una senda más clara hacia la postura cumbre
al tiempo que sigues desarrollando el calentamiento general y específico. La secuencia
dinámica de plancha, chaturanga, perro arriba, perro abajo es una manera excelente de
desarrollar más calor, avivando el fuego interno mientras integras pratikriyasana entre
las secuencias de asanas de pie.
340
La enseñanza del
Yoga Secuenciar y planificar las
clases
3. La senda a la cumbre
Cada asana requiere ciertas acciones muscula•
res, contraerse o relajarse de un modo que fomente
la estabilidad, la comodidad y el equilibrio en la asa•
na. En vez de crear secuencias aleatorias de asanas,
es importante colocarlas estableciendo entre ellas
una relación que haga a cada una de ellas más accesi•
ble. El principio básico es avanzar progresivamente
desde las acciones sencillas hasta las complejas que
llevan a la exploración más profunda y fácil posible
durante toda la senda hacia la asana cumbre y,
conel tiempo, hasta Savasana. Como un niño
aprende a gatear antes de andar y a andar antes de
correr, a los estudiantes de yoga les beneficia
aprender primero las asanas básicas antes de
enfrentarse a las comple• jas, explorando sus límites
con cada respiración a lo
largo del camino. Del mismo modo, en una sola clase, es beneficioso para los estudian•
tes ir de posturas sencillas a complejas, cultivando con cada postura y respiración una
conciencia más profunda de cómo el cuerpo puede abrirse y estabilizarse de determi•
nadas formas. Lo ideal es que este proceso gradual de aprendizaje conlleve
experiencias anticipatorias durante la senda, dando a los estudiantes la oportunidad de
investigar su• cesivamente (con la ayuda de tu orientación clara) las diversas formas de
alineamiento, las acciones energéticas y otras cualidades de actuación que se les pedirá
que apliquen en la cumbre. Presentando con mayor sencillez los elementos
constituyentes de la asa• na cumbre, los ayudarás a comprender intelectualmente y
plasmar conscientemente las combinaciones más complicadas de elementos que
aparecen en la asana cumbre. Por ejemplo, al presentar Adho Mukha Svanasana en una
clase de nivel 1, empieza a ga• tas con los brazos extendidos hacia delante en la
variación de la postura del cachorro; aquí puedes guiar a los estudiantes hacia los
elementos de la mano, el brazo, la cintura escapular y la columna vertebral de toda la
asana sin añadir la dificultad de pasar por la pelvis y las piernas. Entonces podrás
explorar los estiramientos del gato y el perro como una manera de experimentar la
neutralidad pélvica en relación con la columna lumbar mientras que Uttanasana puede
utilizarse para enseñar sobre pada bandha, la rotación interna de los muslos y la
activación de los cuádriceps. Ahora a los estudiantes les resultará más fácil integrar
estos elementos en la asana completa.
Plantéate las siguientes preguntas al dividir la asana cumbre en sus elementos
constituyentes; luego aplica ese análisis a crear una secuencia específica que te lleve a
341
la asana cumbre (en el Apéndice D aparecen las asanas básicas preparatorias e integra•
doras):
¿Qué tiene que estar abierto? ¿Qué tiene que cooperar para permitir esa aper•
tura específica?
¿Qué tiene que permanecer estable? ¿Cuáles son las fuentes de esa estabilidad?
¿Cuáles son los principios de alineamiento de la asana cumbre?
¿Qué otras asanas tienen los mismos o parecidos principios de alineamiento?
¿Cuáles son las acciones energéticas de la asana cumbre?
¿Qué otras asanas tienen las mismas o parecidas acciones energéticas?
4. Explorar la cumbre
Las asanas cumbre son a un mismo tiempo la parte más fácil y más complicada
de la clase. Son lo más fácil si la senda hacia la cumbre ofrece una visión clara y senci•
lla de ella, de manera que haya pocas sorpresas y mucha alegría en el sentimiento de
emoción al explorar lo que de otra manera hubiera sido inalcanzable. Son lo más com•
plicado porque hace falta muchísima fuerza, apertura o equilibrio. La mayoría de las
clases con estructura de arco colocan las flexiones posteriores en la cumbre. Esto es
totalmente razonable pero desde luego no es la única opción. La asana cumbre puede
ser de cualquier familia de asanas y elegirse basándose en el tipo de clase, estudiantes,
tema y otras consideraciones. Una vez
que llegamos a la aproximación final a
la cumbre, es importante crear un espa•
cio para que los estudiantes se relajen
del todo, equilibren la respiración y
entren en contacto con su propósito
personal en la práctica. Este es un buen
momento pararecordarles,
comoobservamos en el capítulo seis,
que la práctica no consiste en realizar
unas posturas físicas ideales,
342
La enseñanza del
Yoga
Secuenciar y planificar las clases
5. Integración
Como comenté antes, pratikriyasana se aplica a las asanas individuales, a los con•
juntos de asanas y a las secuencias completas de clase. Con la experiencia, los estudian•
tes aprenderán a mantener el equilibrio entre el esfuerzo y la relajación desde el prin•
cipio de cada práctica hasta dejarse ir por completo en Savasana. Aun así, en una
clase con estructura de arco es importante ofrecer asanas más profundamente
integradoras y restauradoras tras la cumbre de la práctica. Hay tres fases en este
proceso integrativo que se produce tras la cumbre:
343
Chandrasana) porque la presión extrema hacia abajo de la cabeza del femoral
puede dañar el hueso o la articulación de la cadera.
No hagas más de dos o tres asanas prolongadas en una secuencia enlazada en un
lado excepto con estudiantes muy experimentados y físicamente aptos.
Las asanas de pie están relacionadas especialmente con los chakras manipura,
svadhisthana y muladhara. También son estimulantes energéticamente, ayu•
dando a centrar la mente en la parte inicial de la práctica.
El núcleo dorsal
Preparación excelente para equilibrios sobre
brazos. Calienta el cuerpo.
Nunca secuencies flexiones posteriores profundas inmediatamente después
de prácticas de fortalecimiento de los músculos abdominales internos. Si el
ejercicio del núcleo dorsal se hace antes de las flexiones posteriores, primero
neutraliza el núcleo dorsal.
Eficaz para volver a estabilizar el apoyo para la región lumbar de la columna tras
las flexiones.
Ver las directrices en el capítulo once sobre la presión abdominal durante el
embarazo.
346
Secuenciar y planificar las clases
interrumpida. Esta es una serie fuerte que debería practicarse prestando mu•
cha atención al cuello y a las muñecas.
Adho Mukha Vrksasana y Pincha Mayurasana son una preparación excelente
para las flexiones posteriores con flexión de hombros como Urdhva Dhanura•
sana y Natarajasana.
Ofrece siempre varios estiramientos de terapia de muñeca tras unas
secuencias mantenidas de equilibrio sobre brazos
Flexiones posteriores
Las flexiones posteriores están integradas naturalmente en Surya Namaskara
como parte de la práctica de calentamiento e iniciación.
Las flexiones posteriores profundas y mantenidas deberían secuenciarse en la
cima de una práctica cuando el cuerpo está más caliente y más preparado para
estas asanas relativamente complejas.
Deja un tiempo para las asanas neutralizantes y relajantes tras las flexiones pos•
teriores, especialmente por la noche.
Las flexiones posteriores «activas» que requieren el uso de los músculos erec•
tores de la columna (por ejemplo, flexiones posteriores de contracción como
Salabhasana) deberían ser secuenciados antes de las flexiones posteriores en las
que los brazos, las piernas o una pared apoyen la asana.
Secuencias específicas de asanas de pie pueden abrir los cuádriceps, las
caderas y las ingles, lo que contribuye a una mayor extensión de la cadera.
Emplea los abridores de flexión de hombros (que abren los músculos dorsales
anchos, los pectorales mayores y el romboide) para preparar los hombros para
una flexión segura en las flexiones posteriores: Adho Mukha Svanasana, brazos
en Gomukhasana, brazos en Garudasana.
Supta Baddha Konasana y Anjaneyasana, que tienen elementos de flexión
pos• terior suave, ofrecen una apertura excelente de las caderasydelosmuslos
como preparación para las flexiones posteriores. Ambas asanas pueden
incorporar estiramientos de flexión de hombro para una mayor comodidad
en las flexiones posteriores de flexión dehombros.
Emplea a anas como Prasarita Padottanasana C para abrir los hombros para su
extensión en Setu Bandha Sarvangasana.
En medio de una secuencia de flexión posterior, no lleves las rodillas al pecho
ni hagas ninguna postura de flexión anterior de la columna hasta que la
secuencia esté completa, mantén una flexión posterior o una posición neutral de
la co• lumna hasta que haya terminado.
347
La enseñanza del Yoga
Crea el espacio para recostarte inmóvil en una posición de columna neutral
antes de empezar las contraasanas: Savasana, Ananda Balasana y Supta
Baddha Konasana.
Usa torsiones suaves para la contraposición inicial, luego pasa a flexiones an•
teriores sucesivamente más profundas, abridores de cadera y torsiones más
profundas. Dales tiempo a los estudiantes para caer lenta y profundamente en
estas contraposturas, animándolos a continuar siguiendo su respiración mien•
tras disfrutan de la conciencia despierta que las flexiones posteriores estimulan
de manera natural.
La integración de los movimientos del dorso abdominal tras las flexiones pos•
teriores ayudará a estabilizar la región lumbar.
Torsiones
Relajar las largas capas externas de los músculos del tronco con flexiones an•
teriores, flexiones posteriores y flexiones laterales permite una rotación más
completa y másfácil al nivel profundo de los pequeños músculos de la
columna. Como asanas neutralizantes, las torsiones son excelentes para calmar
la ansie• dad y remediar el aletargamiento.
Constituyen una preparación estupenda para las flexiones posteriores y una
asanainicial neutralizadora (también relajante) excelente traslas flexiones
pos• teriores.
Las torsiones estimulan ligeramente el sistema nervioso y vuelven a
despertar la energía tras las secuencias profundamente relajantes de
flexiones anteriores y abridores de cadera.
Tras una secuencia intensiva de torsiones, una flexión posterior levemente pa•
siva como Setu Bandha Sarvangasana sienta bien y ayuda a integrar los efectos
de las torsiones.
• Practica las torsiones uniformemente en cada lado, promoviendo el equilibrio.
Flexiones anteriores
Todas las flexiones anteriores deberían acometerse con atención consciente a
un sentido profundo de sukham, empezando con los movimientos de calenta•
miento de Surya Namaskara al plegarse en Uttanasana.
Aunque las flexiones anteriores pueden practicarse en cualquier momento,
es más seguro realizarlas cuando el cuerpo está caliente y despierto a través
de otras asanas.
348
Secuenciar y planificar las
clases
Abridores de cadera
Surya Namaskara inicia el viaje a las caderas.
La mayoría de las asanas de pie son abridores de cadera que calientan y abren
la parte inferior del cuerpo como preparación eficaz para los requerimientos
de la apertura más profunda de caderas que se dan en muchos equilibrios
so• bre brazos, flexiones posteriores y abridores profundos de cadera y
flexiones anteriores.
En Adho Mukha Svanasana, ofrece la opción de extender una pierna hacia arri•
ba y estirar pasivamente la cadera en una posición de «cola de escorpión».
Los abridores de cadera específicos pueden secuenciarse de una forma inte•
ligente como preparación para muchos equilibrios de brazos que requieren
flexores o aductores de cadera abiertos, despiertos y activados.
Los abridores de cadera pueden adaptarse creativamente para incluir abrido•
res de hombros como preparación para los equilibrios de brazos y las flexiones
posteriores.
En el lado tha de la práctica, los abridores de cadera mantenidos son profun•
damente relajantes y permiten una integración más profunda de las secuencias
fuertes de asanas de pie, equilibrios sobre brazos, flexiones posteriores e in•
versiones.
Se combinan fácilmente a nivel energético con las flexiones anteriores, las
flexiones laterales y las torsiones.
349
La enseñanza del Yoga
Inversiones
Normalmente se secuencian como parte del final de la práctica.
Sirsasana I es una asana excelente de calentamiento cuando se mantiene du•
rante más de dos minutos y como tal puede hacerse al principio de la clase.
Para ello, Adho Mukha Svanasana y Uttanasana son una preparación excelente.
En la secuencia final, haz Salamba Sarvangasana tras Sirsasana (no viceversa)
para relajar el cuerpo más profundamente.
Entre las variaciones de Salamba Sarvangasana está soltar una tras otra las
pier• nas hacia el suelo, o hasta tocarlo, por encima de la cabeza, piernas en
Baddha Konasana, piernas en Upavista Konasana (girando sobre el torso y las
caderas) y soltar las piernas hacia delante en Setu Bandha Sarvangasana.
Desde Salamba Sarvangasana, ofrece la opción de Urdhva Padmasana y Pin•
dasana a los estudiantes que tienen estabilidad y pueden doblar las piernas en
Padmasana sin ningún problema. De lo contrario, ofrece Halasana y Karnapi•
dasana. Prueba las mismas variaciones de Urdhva Dandasana en Sirsasana.
Contrapón Balasana a Sirsasana.
Contrapón Matsyasana y Uttana Padasana a Salamba Sarvangasana.
Las inversiones son una preparación excelente para la meditación.
353
La enseñanza del Yoga
6. Adho Mukha Svanasana (1O respiraciones) 18. Supta Parivartanasana (1 minuto cada
lado)
7. Tadasana (1 minuto; enseña pada 19. Supta Padangusthasana (1 minuto cada
bandha) lado)
8. Surya Namaskara clásico (3 veces) 20. Baddha Konasana (2 minutos)
11. Vrksasana (1 minuto por cada lado) 23. Viparita Karani (2 minutos)
354
Secuenciar y planificar las clases
356
Secuenciar y planificar las clases
357
MODELO DE SECUENCIACIÓN CHAKRA
En el capítulo tres vimos el modelo chakra de energía sutil. En conjunto, el modelo
chakra ofrece un enfoque a la integración de la totalidad del ser, unificando lo físico,
lo emocional ylo espiritual. Este modelo nos proporciona un enfoque útil para
secuenciar asanas mientras exploramos las cualidades más profundas de conciencia
de nosotros mismos que encarnan una autocomprensión más multidimensional. Ya
sea aplicado como modelo para una clase completa o para estimular áreas específicas
de equilibrio energético o autoconciencia, una clase del modelo chakra tiene gran
variedad de posi• bilidadescreativas.6
Usaestatablaparadiseñarsecuenciasdechakraespecíficas:
358
La enseñanza del
Yoga Secuenciar y planificar las
clases
360
La enseñanza del
Yoga Secuenciar y planificar las
clases
La secuencia Bikram
Las formas Bikram de asanas difieren de las formas con el mismo nombre en otros
estilos de Hatha yoga. Para una aclaración, ver Choudhury (2000). Cada asana se hace
dos veces.
361
La enseñanza del Yoga
La secuencia lyengar
Esta secuencia se basa en el primer tercio del curso básico de Iyengar de veintiu•
na semanas (B. K. S. Iyengar 2001, 390) y ofrece una muestra representativa de cómo
pueden ordenarse las asanas en un nivel 1 o 2 de clase Iyengar. La mayoría de las
asanas se mantiene durante uno o dos minutos, con la forma final de algunas asanas
manteni• das durante tanto tiempo como sea posible. En la mayoría de ellas se utilizan
apoyos.
362
La enseñanza del
Yoga Secuenciar y planificar las
clases
363
La enseñanza del Yoga
Yoga reconstituyente
En clases reconstituyentes y profundamente relajantes, las asanas suelen mante•
nerse de cinco a diez minutos. La siguiente secuencia reconstituyente clásica es de Ju•
dith Lasater (1995, 33-53):
3. Postura del arroyo de montaña (lo mismo que la primera postura, excepto
que las piernas están extendidas y las rodillas apoyadas en cojines)
8. Savasana (parte inferior de las piernas elevada sobre cojines, cuello y cabeza
apoyados)
364
La enseñanza del
Yoga Secuenciar y planificar las
clases
365
366
Capítulo once
a 1 i
PRINCIPIANTES EN EL YOGA
Al principio la gente acude al yoga empujada por diversas situaciones y
motivacio• nes. La mayoría de los nuevos estudiantes ha participado previamente en
clases de ejer• cicios y puede tener un nivel elevado de inteligencia corporal. Sin
embargo, muy pocos han pasado por una práctica física en la que se los invite a moverse
y explorar de laforma
367
La enseñanza del Yoga
1
TRABAJAR CON LESIONES
Muchos estudiantes acuden al yoga para curarse lesiones o un dolor crónico que
sienten constantemente fuera de la esterilla. Otros muchos se lesionan o sienten dolor
haciendo yoga, a menudo como resultado de actividades no relacionadas con esta disci•
plina, pero con la misma frecuencia debido a una secuenciación inapropiada de las asa•
nas, ajustes forzados o esfuerzo excesivo en la práctica. Conocer el origen de la lesión
o de la sensación de dolor, como las pautas de actividad que pueden haber creado las
circunstancias subyacentes, puede proporcionarte información para trabajarcon los
estudiantes en su proceso de curación. rnl problema es el resultado de desequilibrios
en fuerza, flexibilidad y coordinación, en un cuerpo que por lo demás está sano, yviene
originado por el uso, falta de uso o abuso excesivos? ¿Q su causa es patológica como
la artritis o la escoliosis? ¿Son factores probables la edad, el peso o la forma de vida
del
369
estudiante? ¿Qué gravedad tiene la enfermedad? ¿Cuándo experimenta los síntomas?
¿Hay otras circunstancias que puedan complicarla, como el embarazo, los problemas
cardiacos, el asma o la hipertensión?
Al comentar el origen, la naturaleza y las manifestaciones de las lesiones con los
estudiantes, es importante recordarles que eres un profesor de yoga, no un médico ni
un terapeuta físico (por supuesto, a menos que lo seas, en cuyo caso tienes que guiarte
por la norma ética de esa profesión). A partir de ahí puedes continuar y ofrecerles ayu•
da de tres formas: en primer lugar, ofreciéndoes un entorno seguro en el que explorar
en sus propios cuerpos cómo moverse y mantener posturas de formas que faciliten el
proceso de sanación natural; en segundo lugar, mediante las modificaciones de las asa•
nas y la utilización de apoyos en esas asanas que ayuden a reducir más lesiones, y en
tercer lugar, a través de asanas que mejoren la curación. Aquí nos centramos en cómo
apoyar a los estudiantes con asanas alineadas con los protocolos de terapia física para
ciertas lesiones. Se tratarán las lesiones que nos encontramos más frecuentemente en
las clases de yoga: esguinces de tobillo, distensiones de rodilla (y rehabilitación), es•
guinces de tendones, dolor de la zona lumbar, escoliosis (una enfermedad, no una le•
sión), tendinitis de la muñeca y síndrome del túnel carpiano, pinzamiento del hombro
y problemas del rotador del manguito. Todas las sugerencias que verás aquí deberías
ofrecerlas a los estudiantes recordándoles expresamente que se las ofrece un profesor
de yoga, no un médico.
En el capítulo seis vimos que podemos ver el dolor como un amigo o como un
maestro: su lenguaje único te comunica dónde terminan loslímites seguros de tu prác•
tica de asanas. En vez de luchar contra esta expresión de la inteligencia del cuerpo, es
importante que los estudiantes aprendan a cooperar con ella, explorando los mensa•
jes del dolor para obtener orientación sobre dónde y cómo crear un espacio y un mo•
vimiento seguros. Centrándote en cultivar la curación, la integridad, el equilibrio y el
bienestar radiante, tu papel como profesor cuando trabajas con estudiantes lesionados
y con quienes padecen dolor crónico es ayudarles a crear una resonancia curativa, a
hacer solo lo que les resulta agradable en la práctica, moviendo la energía consciente•
mente a las áreas sensibles, yendo despacio para escuchar, sentir, adaptarse y disfrutar
del proceso.
Esguince de tobillo
Los esguinces de tobillo se producen al torcer, girar o doblar el pie más allá de su
arco de movimiento, provocando que los ligamentos del tobillo se estiren superando su
longitud normal y, en casos extremos, se desgarren. Como los ligamentos están excesi•
vamente estirados, con frecuencia se reproduce la lesión y se convierte en un problema
370
La enseñanza del
Yoga Enseñanza
especializada
crónico. Más del noventa por ciento de los esguinces son torceduras de inversión en
las que el tobillo gira excesivamente hacia fuera. Un pequeño porcentaje son esguinces
«altos» en los que hay tirantez en los ligamentos que unen la tibia y la fíbula, por lo
que hayqueempleartornillosyunaescayolaparacurarlos. Lagranmayoría de
losesguinces de tobillo puede tratarse satisfactoriamente usando el método RICE:*
descanso, hielo, compresión y elevación. Dependiendo de su gravedad, la curación
debería efectuarse en cincofases:
* N. del T.: por las siglas de estas palabras en inglés: rest, ice, compression, elevation.
** N. del T.: en la inversión el tobillo está girado hacia el interior, en la eversión, hacia el exterior.
337711
La enseñanza del Yoga
para estimular las fibras de contracción lenta en los músculos gastrocnemio y
sóleo. Continúa colocando hielo tras el ejercicio.
4. Solo con comodidad y facilidad, empieza a restablecer la priocepción ( el con•
trol y la coordinación neuromuscular) usando Vrksasana y otras asanas de
equilibrio de pie; podrías emplear una pared para mantener el equilibrio y
ayudar aprevenir quevuelva aproducirse unalesión. Además hazdiariamente
«el ABC del tobillo», sentado en una silla y escribiendo todo el alfabeto en
el suelo con el pulgar del pie.
5. Varias asanas desarrollarán eficazmente más fuerza y flexibilidad: Ashta Chan•
drasana para estirar el gastrocnemio, los dedos de los pies sobre un bloque en
Tadasana para estirar el sóleo, Balasana para estirar el extremo superior de la
pierna, Anjaneyasana para estirar el tendón de Aquiles, movimientos de punti•
llas en Tadasana para fortalecer el gastrocnemio y el sóleo, Virasana para estirar
el extremo superior del tobillo y los muslos y Baddha Konasana para trabajar
suavemente en la inversión (o la eversión si se torció el lado contrario). Apli•
ca gradualmente más peso al pie al volver a colocarlo en Utthita Trikonasana y
Virabhadrasana I y II.
372
La enseñanza del
Yoga Enseñanza especializada
373
La enseñanza del Yoga
374
La enseñanza del
Yoga Enseñanza especializada
375
La enseñanza del Yoga
376
La enseñanza del
Yoga Enseñanza especializada
Esguinces de tendones
Los esguinces de los tendones son frecuentes en las clases de Hatha yoga. Nor•
malmente se producen por forzar las flexiones anteriores, por hacer estiramientos
ex• cesivos inconscientemente cuando el cuerpo ha entrado en calor (más aun
cuando está muy caliente), por estiramiento reflejo cuando los músculos que hacen
la contracción externa están fatigados y por la sobreexposición de las inserciones de
los tendones en las tuberosidades isquiáticas (isquiones) separando la carne delas
nalgas antes de hacer las flexiones anteriores sentadas. La mayoría de los desgarros
prolongados de tendones en yoga son de los isquiones; normalmente se sienten
como un ligero pellizco, no en los cuerpos de los músculos. Debido en parte al uso
inevitable de los tendones en las tareas diarias como caminar, es fácil que los
desgarros vuelvan a sufrir tensión, por lo que requieren una paciencia considerable
para curarlos. Sigue estos pasos para ayudar asu curación:
377
La enseñanza del Yoga
recostándote boca arriba y presionando a través de los talones cada vez con
más fuerza (empieza despacio, con paciencia prueba a hacerlo más
fuertemente), luego repite este ejercicio de manera gradual con los talones
colocados sobre una pila de bloques cada vez más alta (o apoyándolos a una
altura gradualmente superior sobre una pared, llegando finalmente a Viparita
Dandasana).
5. Haz estiramientos y fortalecimientos cada vez más profundos, combinados
a ser posible con masaje de los tejidos profundos de los tendones un día sí y
otro no. Practica Baddha Konasana para estirar los aductores y rotadores
internos próximos, sé consciente del dolor cuando se estira cerca de los
isquiones. Pres• ta especial atención a las acciones iniciales de todos los
movimientos en los que el estiramiento o la contracción de los tendones
cambia (por ejemplo, en lossaludos al sol).
6. Cuando el dolor desaparezca por completo, empieza el estiramiento estático
en Upavista Konasana, Paschimottanasana, Halasana y Parsvottanasana (coloca
las manos sobre una pared y prueba a doblar hacia delante de forma gradual).
Muchos estudiantes tienden a volver a lesionar los tendones en asanas de pie
como Parsvottanasana y Utthita Trikonasana.
7. Además del estiramiento sin dolor, empieza un estiramiento adicional con la
extensión de cadera boca abajo: elevando las piernas del suelo en Salabhasana,
manteniendo Setu Bandha Sarvangasana, Virabhadrasana III con las manos
sobre una pared. Como práctica de estiramiento final, es importante hacer
estiramiento excéntrico: teniendo cuidado de no forzar los tendones, realiza
cinco respiraciones para hacer una flexión anterior desde Tadasana a Uttana•
sana (dobla las rodillas si hace falta y plantéate usar una pared para apoyarte).
Dolor lumbar
La mayor parte del dolor de la parte inferior de la espalda está causado por una
degeneración de los discos intervertebralesypor la consiguiente presión de los
nervios. Aunque esto es parte del proceso normal de envejecimiento, las lesiones, el
tabaquismo yuna mala postura aceleran ladegeneración. Dependiendo de lagravedad
de ladegene• ración, pueden desarrollarse problemas adicionales, como desgarros
anulares, hernia de disco, artritis, inestabilidad segmentaria y estenosis. Parte del
dolor lumbar esun re• flejo del producido en áreas alejadas de la columna, como el
de los espasmos en el cua• drado lumbar. Una causa habitual de la distensión de la
zona lumbar es el estiramiento excesivo durante las flexiones anteriores de Hatha
yoga, especialmente cuando no exis• te un contacto firme con la tierra mediante los
isquiones en las flexiones anteriores o cuando, en lasflexiones anteriores de pie,
falla el afianzamiento de loscuádriceps. Otra
378
La enseñanza del
Yoga Enseñanza especia\izada
de las causas de las distensiones en la parte inferior de la espalda son los movimien•
tos rápidos al pasar de las asanas de flexiones anteriores a las de flexiones posteriores
(como hacer la transición directamente de Urdhva Mukha Svanasana a Adho Mukha
Svanasana en lugar de hacerla de forma gradual), al forzar cualquier flexión anterior o
posterior y en asanas y transiciones complejas que conllevan simultáneamente flexión
de cadera, rotación axial y extensión de la columna, como al flotar desde
Astavakrasana a Chaturanga Dandasana.
La mejor manera de prevenir o minimizar el dolor lumbar es con un ejercicio
habitual que ayude a mantener una postura equilibrada; esta depende de que haya un
equilibrio entre fuerza y flexibilidad en todo el cuerpo, especialmente en los múscu•
los que actúan sobre la pelvis, la columna y los hombros. Con la pelvis es importante
tener equilibrada la fuerza y la flexibilidad en los flexores y extensores de las caderas
para crear una base estable que fomente la neutralidad pélvica y la extensión neutral
de la columna. La combinación de unos flexores de caderas tensos con unos tendones
de las corvas débiles o excesivamente flexibles, que puede producirse por una práctica
desequilibrada de yoga, conduce a una lordosis excesiva de la parte baja de la espalda,
que con el tiempo contribuye a la compresión de disco y a la artritis. Con la columna
es importante equilibrar la fuerza y la flexibilidad de los músculos erectores de la co•
lumna, los multifidos y el cuadrado lumbar con fuerza y flexibilidad en los músculos
abdominales centrales.
Con los estudiantes que sufren dolor lumbar haz hincapié en hacer un «setenta
y cinco por ciento de la práctica» evitando las posturas a las que, de otro modo,
llegarían en todos los estiramientos y fortalecimientos relacionados con la zona
lumbar, aunque no sientan dolor en esas asanas. Luego sigue con la próxima
secuencia, pasando pro• gresivamente, y en la medida en que puedas hacerlo con
comodidad, a cada una de las asanas sucesivas:
379
La enseñanza del Yoga
Tabla 11.1 - Secuencia de la zona lumbar sana
7. Setu Bandha Sarvangasana 20. Anjaneyasana
8. Naraviralasana 21. Eka Pada Raj Kapotasana Prep
9. Salabhasana A, B, C 22. Marichyasana C
1O. Levantamiento de pierna boca abajo 23. Parsvottanasana Prep
11. Levantamientos de brazos y piernas opuestos 24. Jathara Parivartanasana con las piernas rectas
boca abajo
12. A gatas con levantamientos de brazos y 25. Virasana
piernas opuestos
13. Gato/Perro 26. Práctica completa
Escoliosis
La escoliosis es una afección en la que la columna está curvada de lado a lado
y posiblemente girada. La mayoría de las escoliosis no tiene una causa conocida,
aunque un pequeño porcentaje de ellas son congénitas o síntomas de otras
afecciones, como la parálisis cerebral. Casi todos los casos muestran una curva
torácica hacia la derecha: al verlo desde la espalda, el segmento torácico de la
columna se curva hacia fuera (a la derecha) desde la línea vertical de la columna. En
la escoliosis lumbar izquierda la re• gión lumbar se curva a la izquierda. Con
frecuencia la curva torácica a la derecha y la lumbar a la izquierda aparecen juntas,
creando una curva en forma de S, mientras que la lumbar derecha y la torácica
derecha crean una larga curva en C. La escoliosis puede ser dolorosa porque
losmúsculos tratan de adaptarse a la curvatura, creando a menudo espasmos
musculares. Normalmente este problema se detecta advirtiendo la muscu• latura
desigual a lo largo de la espalda, las caderas y los hombros desnivelados, y otras
asimetrías que sugieren una anomalía estructural. Las mujeres tienen cinco veces
más probabilidades que los hombres de desarróllar escoliosis.
Al enseñar yoga a estudiantes con escoliosis, recalca la importancia de establecer
una base equilibrada para la columna a través de las acciones de los pies, las piernas y
la pelvis. Céntrate, al igual que los estudiantes, en apoyar uniformemente el peso en
ambos pies, cultivando pada bandha, despertando los músculos de las piernas y desa•
rrollando la conciencia de la neutralidad pélvica. Muchos estudiantes con escoliosis son
propensos a desarrollar desequilibrios musculares en la zona que conecta la pelvis y la
columna, sobre todo debido a la compensación en los músculos iliopsoas, cuadrado
lumbar y piriforme. A todos los que sufran escoliosis les beneficiará una apertura y un
equilibrio más extensos de estos músculos en los lados derecho e izquierdo del cuerpo
a través de Anjaneyasana, Virabhadrasana I, Gomukhasana y Ardha Matsyendrasana.
3388
00
Enseñanza especializada
de sufrir lesiones. Además, a muchos de ellos su forma de vida puede provocarles dis•
tensión de la muñeca, ya sea por practicar ciclismo de montaña, escribir a máquina o
hacer masajes. Algunas de las lesiones son el estiramiento excesivo o el desgarro de los
ligamentos de la muñeca, la tendinitis de la muñeca y el síndrome del túnel carpiano
(STC). Los estudiantes con dolor agudo de muñeca deben someterse a unas pruebas
de diagnóstico (como la de Phalen y la de Phalen invertida para determinar si tienen
el STC o la de Finkelstein para detectar si tienen la tenosinovitis de De Quervain, fre•
cuente en las madres primerizas). Ten en cuenta que muchos casos de STC se diagnos•
tican incorrectamente; con frecuencia en lugar de que la inflamación de los tendones
flexores pase por el túnel carpiano causando presión en el nervio medial, la presión
surge de la compresión del nervio en cualquier otro punto, especialmente en el área del
cuello y el hombro. Independientemente del trastorno específico, el tratamiento, que
comprende la modificación de las asanas, debería basarse en la causa y en la diagnosis.
En todos los casos cuando hay dolor intenso están contraindicados los equilibrios sobre
brazos y otras asanas en las que las muñecas soporten un peso significativo.
Alos estudiantes que sienten un dolor ligero de muñeca les puede beneficiar
reali• zar un calentamiento de dedos, manos, brazos y hombros antes de empezar la
práctica. Los masajes de muñeca y de antebrazo son eficaces para reducir el dolor.
En tanto en cuanto el dolor sea leve, los siguientes ejercicios pueden ser curativos:
382
381
Enseñanza especializada
383
La enseñanza del Yoga
l. Recostado boca abajo sobre una mesa con el brazo colgando, hazlo oscilar de
atrás adelante como un péndulo de Codman y girar formando círculos.
2. Estira los romboides con brazos en Garudasana; usa un brazo para tirar del
otro suavemente a lo largo del pecho en aducción horizontal si no consigues
colocarlo en la posición de Garudasana.
3. Emplea los brazos en Gomukhasana para estirar los tríceps, dorsal ancho, in•
fraespinoso, redondo menor y pectoral mayor del brazo superior y el pectoral
mayor, el serrato anterior y el trapecio del brazo inferior.
4. Emplea los brazos en Parsvottanasana para estirar el infraespinoso, elredondo
menor, el serrato anterior, el deltoide anterior y los pectorales.
5. Emplea los brazos en Prasarita Padottanasana C para estirar los pectorales y los
deltoides anteriores.
6. Estabiliza la escápula fortaleciendo y estirando el serrato anterior y el rom•
boides: a gatas y manteniendo los brazos rectos, alterna entre bajar
lentamen• te el pecho hacia el suelo y separarlo de él; cuando te resulte
fácil, hazlo en Phalakasana y pasa a moverte lentamente atrás y adelante
entre Phalakasana y Chaturanga.
7. Para fortalecer los músculos del rotador del manguito: supraespinoso a través
de la abducción de los brazos en Virabhadrasana II; infraespinoso y redondo
menor a través de la rotación externa de los brazos en Adho Mukha Svanasana;
subescapular a través de la contracción isométrica en Parsvottanasana.
8. Si no hay dolor, prueba a fortalecer más los hombros manteniendo los brazos
en flexión por encima de la cabeza en Salabhasana C y Virabhadrasana III. Si
sigues sin dolor tras estas asanas, prueba a mantener Adho Mukha Svanasana
durante un minuto como máximo llegando finalmente a los cinco minutos. Si
sigues sin sentir dolor, prueba a hacer Adho Mukha Vrksasana, manteniendo
la postura hasta llegar con el tiempo a alcanzar los dos minutos.
384
381
Enseñanza especializada
385
violento o impropio, como el producido por las sacudidas de un carruaje, montar a
caballo, bailar y cualquier cosa que perturbe el cuerpo o el alma» (Mittelmark y otros
1991). En el siglo XIX el estudio científico del ejercicio y sus repercusiones en el parto
llega en todos los casos a conclusiones similares que muestran una relación entre la ac•
tividad atlética y el peso más bajo del bebé al nacer, lo cual condujo a una legislación en
varios países (aunque no en los Estados Unidos) que prohibía el trabajo de las mujeres
en las semanas inmediatamente anteriores y posteriores al parto. A principios del siglo
xx descubrimos una lista de restricciones arbitrarias de la actividad, surgidas más de
los prejuicios culturales y sociales que del estudio científico. En un ejemplar deModern
Motberbood del año 1935 se habla de «bañarse, nadar, el golf y el baile, pero no cami•
nar excesivamente, montar a caballo ni jugar al tenis», observando al mismo tiempo
que algunas embarazadas no sufren ningún trastorno por realizar esas actividades. Sin
embargo, también en los años treinta, la escritora británica y defensora de los dere•
chos de la mujer Kathleen Vaughan proponía que había que mejorar la flexibilidad de
las articulaciones haciendo sentadillas para ampliar el canal de salida pélvico así como
posiciones parecidas a Baddha Konasana y ejercicios de suelo pélvico para evitar des•
garres en el perineo. Aun así, durante los años cuarenta y prácticamente la totalidad de
los cincuenta, la mayoría de las publicaciones aconsejaban una actividad muy modera•
da y nada de deportes, dando lugar en los años cincuenta a la crítica de Vaughan de la
vida sedentaria de las mujeres inglesas en Exercises befare Cbildbirtb (Ejercicios antes
del parto), que presenta los beneficios físicos y psicológicos del ejercicio habitual en
grupo durante el embarazo.
En los años setenta y a principios de los ochenta, vemos cómo hay un cambio y
ahora se pone énfasis en tener control sobre el cuerpo y en lograr una sensación de
bienestar, pero al guiar a las estudiantes se suelen ignorar los cambios fisiológicos
bá• sicos como el síndrome de compresión aórtica, la laxitud de las articulaciones y
los ligamentos, la lordosis lumbar exagerada y los trastornos de compresión
abdominal. También empezamos aencontrarnos conlahipótesis, no
suficientementeestudiada, de
que cualquier pequeño error enla die•
ta o no someterse a determinado régi•
men de ejercicios prenatales podrían
dañar al feto o a la madre. Esto ha he•
cho que muchas embarazadas se em•
barquen rápidamente en programas
de ejercicios, a menudo
predisponiéndo• se (y predisponiendo
a sus bebés) a da• ños físicos. En los
últimos veinte años
386
Enseñanza especia\izada
hemos llegado a entender mucho mejor la relación entre ejercicio y embarazo, entre
otras cosas que hay pruebas evidentes de que las actividades cotidianas en ningún caso
ponen en peligro a la madre o al hijo, a menos que exista un trastorno patológico im•
portante. La nueva sabiduría popular ofrece varias sugerencias con relación al ejercicio
durante el embarazo: debe realizarse de forma periódica, no intermitente, y sin carác•
ter competitivo; si es vigoroso, hay que evitar hacerlo en un entorno de calor o hume•
dad intensos o cuando se tiene una fiebre alta; evitar también los movimientos muy
rápidos y las sacudidas así como la flexión y extensión profundas de las articulaciones;
y si hasta ese momento se ha llevado un estilo de vida sedentaria, hay que empezar con
ejercicios muy sencillos.
Estas nociones surgen principalmente del enfoque del modelo occidental médi•
co y científico que, en su mayor parte, sigue asumiendo la separación entre el cuer•
po y la mente. Llevada al extremo, esta perspectiva considera los pensamientos y
los sentimientos prácticamente irrelevantes para el bienestar físico, por lo que su
forma de tratar los trastornos y problemas físicos es mediante la terapia puramente
física, los medicamentos o la cirugía. Ysin embargo, tenemos suficientes pruebas de
que las emociones son un factor extremadamente importante durante el embarazo y
el parto; losmiedos ocultos, lafalta de compromiso yotros trastornos detipo
emocional pueden influir directamente en lafisiología del cuerp o.7 Cadavezson
más los hospitalesycen• tros de maternidad que reconocen que dejar fluir las
emociones facilita el parto, y en consecuencia ofrecen un entorno mássosegado e
incluso fomentan lasprácticas de res• piración consciente ymeditación para facilitar
el proceso del parto y el alumbramiento.
Puedesernosútildividiralasestudiantesembarazadas endoscategoríasgenerales:
las que llevan un estilo de vida sedentario, o sufren problemas de salud o un
embarazo con niveles elevados de riesgo, ylas que llevan un estilodevida activo,
disfrutan debue• na salud general y un embarazo con un nivel mínimo de riesgo.
Aquienes se encuentran en la primera habría que aconsejarles que asistieran a clases
creadas específicamente para estudiantes embarazadas, lo que normalmente
conocemos por yoga prenatal o posnatal. Alas pertenecientes ala segunda categoría
habría que alentarlas a asistir a cla• ses normales de yoga con profesores que tengan
una preparación para orientarlas con conocimiento de causa sobre cuándo y cómo
modificar su práctica. Habría que acon• sejar a las mujeres de la segunda categoría
que ya están practicando con asiduidad que realizaran prácticas de mantenimiento
además de las modificaciones que se exponen más adelante; el embarazo no es el
momento para empezar una práctica enérgica de yoga ni paraintentar asanas nuevas
o más complicadas.8
387
Conciencia pélvica y salud
A todas las estudiantes embarazadas les puede resultar provechoso conocer mejor
y fortalecer más la estructura, los músculos y los órganos de la pelvis. Sería conveniente
que esto comenzara mucho antes del embarazo con una práctica más focalizada de mula
bandha como herramienta para tonificar y refinar la propia conciencia de los músculos
y los órganos de la zona inferior de la pelvis. Mula bandha ayuda a desarrollar un con•
junto más fuerte y másflexible de músculos perineales, más conciencia de los órganos
de la pelvis baja y de la estructura de apoyo que los rodea, una mayor comodidad en el
proceso del parto yunadisminución de varios riesgos físicos que a menudo se producen
naturalmente durante el embarazo, la dilatación y el alumbramiento, como los desga•
rros perineales (o una indicación reducida de episiotomía), la incontinencia urinaria y
el prolapso vaginal. Practicando el mula bandha básico, las mujeres pueden desarrollar
una conciencia y control más precisos de todos los músculos superficiales del suelo pe•
rineal y, en la parte superior, de las capas profundas de músculos pélvicos que rodean
9
y sostienen la vejiga, la vagina y el recto. Al tomar conciencia, pueden participar en el
proceso del parto con una mayor seguridad y de una manera más alerta.
Toma una mayor conciencia de la pelvis haciendo Bridge Rolls (ondular la pelvis
y la columna lentamente dentro y fuera de Setu Bhandasana ), Supta Baddha
Konasana, Swastikasana, Vajrasana, Virasana, Upavista Konasana, Gomukha•
sana, Ananda Balanasana y Eka Pada Kaj Kapotasana Prep. Familiarízate con
Malasana.
Haz varios ejercicios fortalecedores y abridores de los hombros (ver la
exposi• ción anterior sobre los hombros).
Explora Utthita Trikonasana, Virabhadrasana II y Utthita Parsvakonasana como
abridores de cadera que estimulan la circulación de las piernas y ayudan a de•
sarrollar unas piernas y unos pies fuertes, creando una base más estable para la
distribución de peso descentrada que está a punto de llegar.
Mientras todavía estás en el primer trimestre, empieza a explorar las asanas
y los apoyos que se usan en el segundo y tercer trimestres.
Segundo trimestre
Con la placenta a pleno funcionamiento, los niveles hormonales se equilibran y la
gestación suele estar establecida sólidamente. Este es el momento adecuado para cen•
trarse en desarrollar la fuerza y la resistencia, para volverse más consciente de la pelvis
y de la columna, y para desarrollar un mayor apoyo interno que contrarreste el des•
equilibrio y la incomodidad inevitable_s que se producirán a medida que va creciendo el
feto. El tamaño del abdomen varía mucho en el segundo trimestre; en cada mujer los
signos del embarazo aparecen en un momento diferente. Cuando empieza a ser visible,
la pelvis ya ha dejado de proteger el útero, así que es el momento de empezar a adaptar
las asanas teniendo esto en cuenta. Hacia la mitad del segundo trimestre, las estudiantes
deben prestar más atención a cualquier sensación de entumecimiento mientras están
recostadas sobre la espalda, ya que el peso creciente del feto puede ejercer presión so•
bre la vena cava, restringiendo el flujo de la sangre que regresa al corazón de la madre.
Durante la práctica marca las siguientes pautas:
Evita los movimientos bruscos, el ejercicio abdominal intenso como en las bi•
cicletas yóguicas y Navasana y el kapalabhati pranayama. Es importante evitar la
presión en el abdomen y desarrollar un vientre flexible; las atletas con músculos
abdominales tensos corren másriesgo de sufrir desgarros perineales einconti•
nencia urinaria como consecuencia de la presión descendente.
Emplea ejercicios de neutralidad pélvica en Tadasana y Urdhva Hastasana para
cultivar elalineamiento de la columna y continúa con la práctica de Bridge Roll.
389
La enseñanza del Yoga
Practica Surya Namaskara con los pies separados en Tadasana, retrocede a
Pha• lakasana, y usa mantas dobladas para apoyar las costillas y la cadera al
recostarte boca abajo como preparación para Salabhasana o Urdhva Mukha
Svanasana. Integra sentadillas en los saludos.
Practica las asanas de pie para desarrollar o mantener la fuerza de las piernas
y abrir las caderas y la pelvis (modifica y usa una pared o una silla como apoyo
cuando se requiera): Vrksasana, Garudasana, Anjaneyasana, Ashta Chandrasa•
na, Virabhadrasana I y II, Utthita Trikonasana, Parsvottanasana, Utthita Pars•
vakonasana.
Prueba varios abridores de caderas sentados y flexiones anteriores: Baddha
Konasana, Upavista Konasana, Parivrtta Janu Sirsasana, Bharadvajrasana, Eka
Pada Raj Kapotasana Prep, Gomukhasana, Dandasana, Paschimottanasana con
las piernas separadas, Marichyasana A y Janu Sirsasana. Libera la presión de la
articulación sacroilíaca con las rodillas ampliamente separadas en Supta Pari•
vartanasana.
Para la relajación prueba Viparita Karani (postura activa invertida) con las pier•
nas rectas apoyadas en la pared, separadas, y con los pies juntos y las rodillas
separadas; eleva los pies en Baddha Konasana; levanta las caderas y las piernas
apoyándolas en un cojín largo en Savasana.
Tercer trimestre
Este es el momento devolver a centrarse en cultivar la energía, sobre todo descan•
sando en medio del flujo de asanas para permitirle al cuerpo asimilar mejor la práctica.
A medida que el peso del feto va ejerciendo mayor presión en la vena cava, es cada vez
más importante acortar el tiempo empleado yaciendo en la posición supina. Los nive•
les de la hormona relaxina son ahora lo suficientemente elevados para causar un ablan•
damiento de todos los ligamentos del cuerpo (no solo de la pelvis), lo que en muchos
casos provoca arcos caídos* (al estirarse los ligamentos calcaneonaviculares), debilidad
en las rodillas e inestabilidad en la articulación sacroilíaca y en otras articulaciones de
todo el cuerpo.
390
La enseñanza del
Yoga Enseñanza
especializada
Ten presente que después de la semana treinta y seis Adho Mukha Svanasana y
otras inversiones pueden causar (io revertir!) la presentación podálica.
Empieza a hacer visualizaciones del parto al ponerte en cuclillas y en otras po•
siciones de apertura de cadera abducidas.
Prueba ausar un cojín másalto cuando mantengas Supta Baddha Konasana
du• rante un periodo prolongado de tiempo.
Ve aumentando progresivamente el tiempo de descanso en Savasana,
recostada de lado con cojines entre las rodillas, bajo la cabeza y bajo la parte
superior del brazo para descansar yrelajarte másfácilmente.
Tras el parto
Es importante que, tras el parto, las nuevas madres aumenten gradualmente la
energía, que vuelvan a desarrollar la fuerza muscular y a cultivar una mayor resistencia
física. No debería haber presión en el abdomen como consecuencia del ejercicio de la
musculatura abdominal, ni kapalabhati pranayama durante al menos seis semanas (más
si hubo una episiotomía o un desgarro perineal, dejando un tiempo para la recupera•
ción total antes de empezar con los ejercicios del suelo pélvico); gradualmente vuelve a
tonificar la musculatura abdominal. Todavía hay niveles elevados de la hormona relaxi•
na hasta unos dos meses después del parto o del final de la lactancia, así que aconseja a
las estudiantes que sigan con el ochenta por ciento de la práctica al hacer estiramientos
profundos (especialmente pliegues anteriores y flexiones posteriores).
391
La enseñanza del Yoga
392
La enseñanza del
Yoga Enseñanza especializada
393
La enseñanza del Yoga
El pranayama yla meditación son herramientas fundamentales en los entornos
alternativos; prueba a usarlas para profundizar más de forma segura en los sen•
timientos ocultos y para detener los ciclos de pensamiento obsesivo.
394
La enseñanza del Yoga
Capítu doce
l negocio del yoga mueve más de 5.700 millones de dólares al año, con un
ochenta y siete por ciento de crecimiento desde 2004 y no muestra ninguna
señal de estar disminuyendo. Tan solo en los Estados Unidos hay más de dieci•
séis millones de practicantes regulares de esta disciplina (otros dieciocho millones
lo han practicado esporádicamente). En la actualidad, existen más de setenta mil
profe• sores de yoga con distintos niveles de experiencia y de capacidad en este
país, lo que constituye un incremento del cincuenta y cinco por ciento durante los
últimos cinco años. Aunque los Estados Unidos están a la cabeza, esta corriente se
extiende por todo el mundo y es particularmente fuerte en otros países
angloparlantes y en Europa (en Gran Bretaña hay más de once mil profesores de
yoga). Su crecimiento se da en to• dos los estilos, aunque los que más han crecido
son los estilos eclécticos como Vinyasa Flow y Power yoga, que combinan las
enseñanzas de varios enfoques. Los negocios y asociaciones de yoga están
incrementando rápidamente la creación de programas de formación de profesores de
yoga para satisfacer la creciente demanda de profesionales cualificados, mientras
que miles de nuevos estudiantes se aventuran en la enseñanza sin formación o con
una formación mínima (menos del veinticinco por ciento de los profesores ha
completado un programa de entrenamiento). La verdad es que cualquie• ra puede
enseñar yoga. No se requieren conocimientos, experiencia, formación, certi• ficación
ni licencia. Pero si estás interesado en dar unas clases informales a los amigos y a la
familia, o en enseñar a media jornada o jornada completa, para ser un profesor
395
eficiente tienes que tener una práctica personal, una formación y un estudio
continuos y comprometerte a aprender algo nuevo de cada estudiante y de cada
clase. Si adoptas una actitud profesional con respecto a la enseñanza, harás todo lo
que puedas para per• feccionar tus aptitudes y conocimiento, disfrutando de la senda
de la enseñanza como un camino de aprendizaje en sí mismo.
396
La enseñanza del
Yoga La profesión del yoga
1. ¿Cuáles son los criterios profesionales del centro educativo? ¿Cómo se re•
flejan esos criterios en el programa de estudios del centro y en su núcleo do•
cente?
2. ¿Cuáles son los valores filosóficos del centro? ¿Pertenece a un linaje, estilo o
tradición específicos? ¿Tiene un gurú o dirigente espiritual? En caso afirma•
tivo, ¿qué sabes sobre él? ¿Compartes los mismos o parecidos valores?
3. ¿Qué trayectoria tiene el centro en cuanto a formación, certificación y oferta
de orientación continua a los graduados? ¿Qué dicen los estudiantes que aca•
ban de terminar la formación sobre el programa y los instructores?
4. ¿Qué experiencia anterior tienen los instructores principales del programa
en formar profesores de yoga al nivel de formación en el que estás interesado
(una certificación de doscientas o de quinientas horas)?
5. lEl centro está inscrito en la Yoga Alliance? Si no, ¿por qué?
6. Si se trata de un programa acelerado de enseñanza, ¿cómo integrarás
comple• tamente el material en tu repertorio de aptitudes y conocimiento
en continua evolución?
7. ¿De qué manera te facilita el programa una experiencia directa para aprender
a ver, leer y comprender significativamente instrucciones verbales y físicas -y
396
397
relacionarte con ellas- a una amplia variedad de estudiantes en cada una de
las cincuenta, o más, asanas básicas?
8. ¿Cómo te prepara el programa para trabajar con estudiantes que estén em•
barazadas, que no conozcan el yoga, que sufran alguna lesión u otro tipo de
limitación importante?
9. ¿Cómo es el precio del programa comparado con el de otros?
1O. ¿Cuál es el plazo de finalización y cuáles son los requerimientos para la certi•
ficación?
APRENDIZAJE
En el yoga existela tradición antiquísima del aprendizaje. Aquí el
conocimientoy la aptitud se transmiten directamente de maestro a alumno; uno de
los propósitos es que el alumno entre también en la senda de la enseñanza. En esta
relación, el profesor con más experiencia tiene la oportunidad de compartir
sabiduría, conocimiento y ha• bilidades en el espíritu del Karma yoga, o seva
(servicio), mientras que el menos expe• rimentado tiene la oportunidad de aprender
a través de una interacción más estrecha
con quien desea compartir su experiencia
(Briggs 2001). Tras completar un programa
de formación de profesor (o como parte de
él), el aprendizaje es una de las formas más
provechosas de seguir desarrollando tus ap•
titudes docentes. El propósito de un apren•
dizaje es observar más de cerca las clases,
adquirir una experiencia directa de ellas,
trabajando estrechamente con un profesor
cualificado y desarrollar las aptitudes y la
confianza para dirigir una clase bien equili•
brada, segura y eficaz por ti mismo. Lo ideal
en el aprendizaje es que tu profesor mentor
teexpliquepacientemente losdetalles de suoficio, explicándote secuencias,
exploran• do contigo las distintas formas de hacer ajustes físicos durantelas clases
ycontestando las numerosas preguntas que surgen en la mente de todo buen
profesor a lo largo de cualquier clase. Hay muchas maneras deestructurar el
aprendizaje. Este es un modelo:
Asiste una vez a la semana durante seis semanas a un tipo de clase, luego otras
seis a otro tipo (o nivel) diferente de clase con el mismo profesor mentor o con
dos profesores diferentes.
398
La enseñanza del
Yoga La profesión del
yoga
Tras cada clase elige un tema que haya surgido en ella como pregunta, proble•
ma, curiosidad, etc., y céntrate en él durante esa semana. Puede ser algo que el
aprendiz o el mentor piense que es un área en el que al aprendiz le podría be•
neficiar un aprendizaje adicional.
El profesor mentor le ofrece al aprendiz algunas ideas iniciales sobre el tema
y le orienta sobre cómo investigarlo, entre otras cosas dónde puede leer o
buscar información específica, explorando algo en la propia esterilla o
haciendo algo que de alguna otra forma le parezca la mejor manera de
enfocar el área cuyo conocimiento se quiere desarrollar.
Cuando el aprendiz ha investigado el tema, escribe una página (solo una) sobre
él y se la entrega al mentor, dándole así la oportunidad de seguir interactuando
de una manera significativa con el aprendiz para hacerle avanzar en la senda de
la enseñanza. Esto se hace todas las semanas.
En la propia clase el papel y las actividades del aprendiz pueden variar considera•
blemente basándose en sus requisitos y expectativas y en los del profesor así como en
los estudiantes que haya en la clase.
400
399
La enseñanza del Yoga
considerablemente, por lo general con una base (la cantidad que te pagan
inde• pendientemente de cuántos estudiantes asistan), más una prima
(empezando a partir de cierto número de estudiantes, como diez oveinte).
GIMNASIOS: entre quienes contratan profesores de yoga con un mayor creci•
miento están los gimnasios, los centros de preparación física y los balnearios. A
medida que estos negocios han ido reconociendo las posibilidades del mercado
del yoga, muchos han creado espacios exclusivos que prestan el mismo apoyo
que una sala de yoga totalmente equipada, aunque también hay muchos que
ofrecen clases de yoga en el mismo espacio en el que otros usuarios están
ejerci• tándose con máquinas. Al contratar profesores, los gimnasios tienden a
confiar más en justificantes de formación y experiencia, entre ellos la
inscripción en la Yoga Alliance, que en las relaciones p_ersonales. Con frecuencia
las clases duran más de una hora y la retribución del profesor se fija en una
cantidad determi• nada por clase (sin primas).
ENTORNOS PROFESIONALES: a menudo las empresas y organizaciones grandes
como los hospitales y las escuelas ofrecen clases de yoga a los empleados antes
o después del trabajo e incluso durante el almuerzo. Algunas incluso tienen es•
pacios dedicados al yoga y un programa completo de clases. Si no ofrecen cla•
ses, podrías proponerles un programa de yoga a través de su departamento de
recursos humanos. En algunos entornos profesionales el programa de yoga está
subvencionado por la organización; en otros, el
profesor establece un precio.
PROGRAMAS DE RECREACIÓNy BIENESTAR: la ma•
yoría de las ciudades y pueblos tienen centros
de recreación que ofrecen una programación
de actividades en salas multiusos que están
dis• ponibles para alquilar. Contacta con el
departa• mento encargado de ello para
informarte sobre los espacios de alquiler y
para poner tus clases en suagenda.
ENTORNOS ALTERNATIVOS: escuelas, prisiones,
centros de rehabilitación de drogadictos, cen•
tros de tratamiento de enfermedades mentales,
centros de reinserción social, instituciones ju•
veniles, hospitales, hospicios, residencias para
ancianos, centros para veteranos, y muchos
otros entornos suelen estar abiertos al yoga y
La profesión del yoga
402
401
La enseñanza del Yoga
Venbrook lnsurance
22801 Ventura Boulevard, Third Floor
Woodland Hills, CA 913 64
Teléfono: 800-991-3080
E-mail: sports@[Link]
Página web: [Link]
REGULACIÓN DE LA PROFESIÓN
A mediados de los años noventa, la rápida expansión de la profesión del yoga lla•
mólaatención devarioslegisladores yreguladores estatales cuyassesiones especiales e
investigaciones aumentaron la capacidad de los estados para otorgar licencias y para la
supervisión. El motivo aparente, suscitado en parte por los reportajes de los medios de
comunicación que hablaban de lesiones y abusos de estudiantes, fue la
preocupación por la seguridad de estos. Con profesiones como la cosmetología, la
higiene dental y el masaje terapéutico bajo regulación, muchos consideraron que el
yoga era un objetivo legítimo para una reglamentación. Pero la pregunta, y obstáculo,
central tenía que ver con la definición de yoga y con qué era exactamente lo que se iba
a regular: ¿era solo el yoga físico o todas las formas, entre ellas Bhakti y
meditación? Este control de la profesión del yoga desapareció en seguida, en parte
porque en la comunidad del yoga surgieron iniciativas verificables de establecer un
estándar profesional para la forma• ción de profesores. A finales de los noventa, Unity
in Yoga, una empresa organizadora deconferencias, seunió a Ad Hoc Yoga
Allianceparacrear Yoga Alliance, que dosaños antes había empezado a trabajar en la
creación de unos estándares mínimos para los profesores de yoga. A pesar de la
oposición por parte de la misma comunidad de yoga, la nueva Yoga Alliance, empezó a
arraigar rápidamente entre los principales medios de comunicación, los centros y los
profesores de yoga (aunque muchos nunca se unieron aellayalgunos siguen rechazando
suliderazgo autoproclamado).
Actualmente Yoga Alliance establece dos estándares mínimos ampliamente reco•
nocidos para los profesores de yoga y para los programas de formación de profesores,
entre ellos el número mínimo de horas de formación en cada una de las cinco áreas:
métodos de enseñanza, técnicas, anatomía y fisiología (que abarca la energía sutil),
404
403
La enseñanza del Yoga
filosofía y estilo de vida y enseñanza de la práctica. Los centros cuyo programa se ajuste
alos estándares mínimos de Yoga Alliance, olos supere, pueden solicitar convertirse en
un centro registrado de yoga (RYS)* en el nivel de doscientas horas o en el de quinien•
tas, y los profesores que se gradúan de RYS pueden solicitar automáticamente su ins•
cripción como profesores registrados de yoga (RYT)** en el nivel de doscientas horas o
en el de quinientas. En 2005, YogaAlliance empezó a reconocer y a registrar profesores
con una experiencia significativa más allá del entrenamiento básico como profesores
registrados de yoga con experiencia (E-RYT 200 o E-RYT 500).*** Inscribirse en la Yoga
Alliance confiere legitimidad como profesor y ayuda a abrir las puertas de la profesión
mediante un acceso más fácil al seguro de responsabilidad civilyapuestos profesiona•
les en la enseñanza. Yoga Alliance propugna el siguiente código ético de conducta para
todos los profesores y centros de yoga:
407
La profesión del yoga
405
Apéndice
rsos ra 1
RECURSOS DE INTERNET
Yoga Journal
[Link]
La página web más completa de yoga; su base de datos con capacidad de búsqueda
ofrece acceso gratuito a artículos de Yoga Journal. Hay una amplia información sobre
todos los aspectos del yoga y una sección especial para profesores.
Human Anatomy
[Link]
Cada tema cuenta con animaciones, cientos de gráficos y miles de enlaces des•
criptivos.
409
La enseñanza del Yoga
La profesión del yoga
L.A. Yoga - Ayurveda and Health Magazine
[Link]
L.A. Yo9a Ma9azine cubre la práctica y la cultura del yoga, el ayurveda y la salud.
Pubmed
[Link]/pubmed
Base de datos con capacidad de búsqueda para artículos de revistas relacionados
con la salud, el yoga y temas afines.
Yoga Direetory
[Link]
Base de datos con capacidad de búsqueda y enlaces a salas de yoga, profesores,
eventos y ofertas de empleo.
Yoga Finder
[Link]
Motor de búsqueda dirigido a numerosos temas relacionados con el yoga, como
centros de retiro, formación de profesores y ofertas de yoga. Publica tu anuncio de yoga
en esta página web.
Yoga Site
[Link]
Información sobre ámbitos muy diversos relacionados con el yoga; anuncios gra•
tuitos para profesores.
410
Recursos para \a enseñanza de\ yoga
ASOCIACIONES PROFESIONALES
La mayoría de los países tienen asociaciones independientes de yoga cuyos obje•
tivos varían ampliamente, con algunas de ellas creadas principalmente para establecer
vínculos y otras dedicadas a fijar estándares para la formación y certificación de los
profesores.
412
California Yoga Teachers Association (CYTA)
[Link]
Fundada en 1973 por un grupo de profesores de yoga que querían conectar y
apoyarse mutuamente a través de la educación y la amistad, más tarde los miembros de
CITA fundaron Yo9a Journal, que hoy en día es un recurso principal para la comunidad
de yoga. Actualmente la CITA funciona como fundación sin ánimo de lucro que pro•
porciona apoyo financiero a la Yoga Dana Foundation, institución de carácter benéfico
descrita más adelante.
YogaAlliance
[Link]
La misión de la Yoga Alliance es dirigir a la comunidad del yoga, establecer están•
dares, fomentar la integridad, proporcionar recursos y respaldar las enseñanzas del
yoga. Es la fuente principal para decidir los estándares de los programas de formación
de profesores de yoga. Mantiene un registro nacional de profesores de yoga para reco•
nocer y promover a aquellos con una formación adecuada a sus estándares. Los profe•
sores registrados en Yoga Alliance están autorizados a usar las iniciales RIT (profesor
registrado de yoga) o E-RIT (profesor de yoga registrado con experiencia) si tienen una
411
La enseñanza del
Yoga Recursos para \a enseñanza de\ yoga
Esa/en lnstitute
[Link]
Esalen es un lugar, como Thomas Wolfe dijo acerca de los Estados Unidos, en el
que los milagros no solamente ocurren, sino que ocurren todo el tiempo. Yluego está la
gente, la que vive allí y ama la tierra, y los trescientos mil más que han acudido de todo
el mundo para participar en las Olimpiadas de Esalen del cuerpo, la mente y el espíritu
que se celebran desde hace cuarenta años, comprometiéndose no tanto al «más fuerte,
más rápido, más alto» como al más profundo, más rico y más perdurable.
Himalayan lnstitute
[Link]
El Himalayan Institute, una de las instituciones de mayor liderazgo en el campo
del yoga, la meditación, la espiritualidad y la salud holística, fue fundado por Swami
Rama. Su misión es descubrir y adoptar la herencia del espíritu humano sagrado que
une el Oriente y el Occidente, la espiritualidad yla ciencia, la sabiduría antigua y la
tec• nología moderna.
413
La enseñanza del
Yoga Recursos para la enseñanza del
yoga
Lineage Projeet
[Link]
El Lineage Project enseña a adolescentes de Nueva York en situación de riesgo y
bajo control penitenciario prácticas de atención consciente para ayudarles a manejar
el estrés, a incrementar la conciencia de sí mismos, y a cultivar la compasión y el com•
promiso de implicarse de manera no violenta con sus comunidades.
414
415
La enseñanza del Yoga
Street Yoga
[Link]
Street Yoga enseña yoga, atención plena y comunicación compasiva a los
jóvenes y las familias sin hogar, o con problemas pobreza, abuso, adicción, trauma y
trastornos psiquiátricos.
Yoga Ed.
[Link]
Yoga Ed. desarrolla y produce programas y entrenamientos de salud y bienestar, y
productos para padres, niños y profesionales de la salud que mejoran el rendimiento
académico, la forma física, la inteligencia emocional y el manejo del estrés.
416
La enseñanza del Yoga
A. «sin-,» como en ahimsa, sin violencia. AsTAVAKRA. Sabio indio y erudito del sánscrito;
ABDUCTOR. Músculo que separa el hueso del eje la asana Astavakrasana lleva su nombre.
central del cuerpo. AsTEYA. No robar.
ADUCTOR. Músculo que acerca el hueso al eje ATMAN. El Yo auténtico; la conciencia.
central del cuerpo. AUM. Descrito por primera vez en los Upanis•
ADHo. Hacia abajo. hads como el sonido que originó y que abar•
ADHO MUKHA. Mirando hacia abajo. ca la totalidad del universo; también se es•
AFLICCIONES. Las cinco formas de cribe om.
sufrimiento (kleshas). AvrnYA. Ignorancia.
AGNI. Fuego. AYURVEDA. Ciencia antigua india; forma tradi-
AHIMSA. Sin violencia; sin hacer daño. cional de la medicina india.
AJNA CHAKRA. Chakra del tercer ojo. BADDHA. Atadura.
AKARNA. Al oído. BAHYA. Externo.
ANAHATA CHAKRA. Chakra del corazón. BAHYA KUMBHAKA. Suspensión de la respira-
ANANDA. Éxtasis; dicha; amor. ción tras una espiración completa.
ANJALI MUDRA. El gesto de anjali, las palmas BAKA. Grúa.
juntas frente al corazón. BANDHA. Unir; vínculo energético.
ANJANEYA. El dios mono. BHADRA. Pacífico o prometedor.
ANTARA. Interno. BHAGAVAD GITA. «Canto del Señor», un
ANTARA KUMBHAKA. Contener la respiración capítu• lo del Mahabharata épico y el más
tras inspirar. influyente de todos los shastras.
ANTERIOR. Adelante, enfrente. BHAKTI. La práctica de la devoción.
ANuLOMA. A la par; se refiere al movimiento de BHARADVAJ. Sabio indio.
la respiración. BHARIRAVA. Un aspecto de Shiva.
APANA. Pelvis o parte inferior del abdomen. BHASTRIKA. Fuelle usado en un horno; tipo de
APANASANA. Posturas del suelo pélvico. pranayama en el que el aire se inhala y se ex•
APANA-VAYU. La fuerza neurológica que opera hala con fuerza a través de las fosas nasales.
en la parte inferior del abdomen. BHAYA. Miedo.
APARIGRAHA. Liberarse del acaparar o acumular. BHEKA. Rana.
ARDHA. Medio. BHUJA. Brazo u hombro.
AsANA. Tomar asiento; una postura de yoga; el BHUJANGA. Cobra.
tercer miembro de Ashtanga. BHUJAPIDA. Presión en el brazo o en el hombro.
417
La enseñanza del Yoga
BRAHMA. Dios; el ser supremo; el creador; HIPEREXTENSIÓN. Extensión de una articu•
la primera deidad de la trinidad hindú. lación por encima de los ciento ochenta
BRAHMACHARYA. Celibato o uso apropiado de la
grados.
energía sexual; uno de los yamas. HÚMERO. Hueso superior del brazo.
BRAHMAN. Conciencia infinita.
IDA. Un nadi o canal de energía que empieza
BuDDHI. Intelecto, asiento de la inteligencia.
desde la fosa nasal izquierda, se eleva hasta
CIFOSIS. Curvatura hacia delante
la coronilla y desciende hasta la base de la
delacolumna. COLUMNA CERVICAL. Las
columna.
vértebras del cuello. CHAKRA. Centro de
INSERCIÓN DE LOS MÚSCULOS. Parte final de los
energía sutil.
músculos alejada del eje central del cuerpo.
CHANDRA. Luna.
IsHVARA. El ser supremo; Brahman con forma.
DANDA. Palo o vara.
ISOMÉTRICO, EJERCICIO. Ejercicio en el que los
DHANu. Arco.
músculos no se contraen.
DHARANA. Concentración mental; el sexto
ISOTÓNICO, EJERCICIO. Ejercicio que implica la
miembro del A shtanga yoga de Patanjali.
contracción de un músculo.
DHARMA. Obligación virtuosa. JALANDHARA BANDHA. El cierre de barbilla
DHYANA. Meditación.
en el que se empuja a la barbilla hacia las
Drusn. Punto de mira. clavículas.
DuKHA. Dolor; tristeza; pena.
JANu. Rodilla.
DWI. Dos.
JATHARA. Abdomen.
EKA. Uno.
JNANA. Conocimiento sagrado derivado de la
EKAGRATA. Concentración mental en un punto.
meditación sobre las verdades superiores
EKA PADA. Con una pierna o con un pie.
de la religion y la filosofía, que enseña a la
EXTENSIÓN. Movimiento de una articulación
gente cómo entender su propia naturaleza.
en el que una parte del cuerpo se aleja de otra.
KAPALA. Cráneo.
FLEXIÓN. Movimiento de pliegue que reduce el
KAPALABHATI. Limpieza de cráneo, una técnica
ángulo entre dos puntos.
de pranayama.
GALAVA. Sabio indio.
KAPHA. Uno de los tres humores ayurvédicos.
GARUDA. Águila; nombre del rey de las aves.
KAPOTA. Pichón, paloma.
Garuda se representa como un vehículo de
KARMA. Acción.
Vishnu con la cara blanca, pico aquilino, alas
KARMA YOGA. El yoga de la acción.
rojas y un cuerpo dorado.
KARNA. Oídos.
GHERANDA. Un sabio, autor del Gheranda
KARNAPmA. Oídos apretados.
Sa• mhita, una obra clásica sobre Hatha
KLESHA. Sufrir por la ignorancia, el egoísmo, el
yoga.
deseo, el odio o el miedo.
GoMUKHA. Cabeza de vaca.
KoNA. Ángulo.
GuNA. Literalmente «cuerda», se refiere a algo
KouNDINYA. Un sabio.
que ata; con respecto al yoga, se refiere a las
KRAMA. Secuencia de momentos; sucesión de
tres propiedades fundamentales e interre•
momentos.
lacionadas que son inherentes a todos los
KruSHNA. Una forma de Dios.
fenómenos: sattva, rajas, tamas.
KRIYA. Un proceso de purificación.
GuRú. Caramba, tú eres tú; un instructor es•
KRouNCHA. Garza.
piritual, el que ilumina la senda espiritual.
KuKKUTA. Gallo.
HALA. Arado.
KUMBHAKA. Retención de la respiración tras
HANUMAN. Un dios mono, hijo de Anjaneya
una inhalación o una exhalación completas.
y Vayu.
KuNDALINI. Energía pránica, simbolizada por
HAsTA. Mano o brazo.
una serpiente enroscada y dormida que
Hatha yoga. Prácticas de purificación físi• permanece en estado de letargo en el centro
ca definidas por primera vez por escrito en
nervioso inferior en la base de la columna
el siglo XIV de nuestra era en el Hatha Yoga
Pradipika.
418
La enseñanza del
Yoga Glosario
419
PrusHTA. Atrás.
SvADHISTHANA CHAKRA. Asiento de la fuerza vi•
PuRAKA. Inspiración.
tal, situado por encima de los órganos de
PURNA. Completo.
generación.
PuRsvo. Este; la parte frontal del cuerpo.
SvANA. Perro.
PURSVOTTANA. El estiramiento intenso de la
SvASA. Inspiración.
parte frontal del cuerpo.
SvATMARAMA. Autor del Hatha Yoga Pradipika,
RAGA. Amor, pasión, ira.
el libro original sobre Hatha yoga.
RAJA. Rey, gobernador.
TADA. Montaña.
RAJAKAPOTA. Rey palomo.
TAMAS. Embotamiento; inercia; ignorancia;
RAJAS. Pensamiento impulsivo o caótico; el
uno de los tres gunas.
as• pecto del movimiento en la naturaleza;
TANTRA. La práctica de usar todas las energías,
uno de los tresgunas.
entre ellas la mundana, para el despertar
REcHAKA. Espiración, vaciado de los pulmones.
espiritual.
SADHANA. Práctica para alcanzar un logro.
TAPA. Austeridad.
SAHASRARA CHAKRA. Loto delosmilpétalos, si-
TAPAS. Calor; esfuerzo violento que conlleva
tuado en la cavidadcerebral.
purificación, autodisciplina y austeridad.
SAHITA. Ayudado.
TORÁCICA, COLUMNA. Las vértebras de la caja
SAHITA-KUMBHAKA. Suspension intencionada
torácica.
de la respiración.
TIBIA. Canilla.
SALABHA. Langosta.
TIRIANG MUKHA. Mirando hacia atrás.
SALAMBA. Con apoyo.
TITTIBHA. Luciérnaga.
SAMA. Igual; mismo.
ToLA. Equilibrio; escalas.
SAMADHANA. Paz mental.
Tru. Tres.
SAMADHI. Dicha; absorción meditativa.
TruKONA. Triángulo.
SAMASTHIHI. Un estado de equilibrio.
llBHAYA. Ambos.
SAMsKARA. Huella subconsciente.
UoANA. Un prana vayu.
SAMYAMA. Aplicación combinada de dharana,
UoDIYANA. Volar hacia arriba; un bandha.
dhyana y samadhi.
UooIYANA BANDHA. Llevar el núcleo abdominal
SANTOSA. Satisfacción.
inferior adentro y arriba.
SARVANGA. La totalidad del cuerpo.
llJJAYI. Victorioso.
SATTVA. Luz y orden; uno de los tres elementos
llJJAYI PRANAYAMA. Respiración yóguica básica.
de prakriti.
UPANISHADS. Sentarse junto a un gurú para re-
SAUCHA. Pureza; limpieza.
cibir instrucción espiritual; el núcleo de las
SAYA. Cadáver.
enseñanzas de Vedanta.
SETU BANDHA. Puente.
llPAVISTA. Sentado con las piernas abiertas.
SHAKTI. Fuerza vital, prana; consorte de Shiva.
llRDHVA. Hacia arriba.
SHISHULA. Delfín.
UsTRA. Camello.
SIMHA. León.
llTKATA. Violento; poderoso; fiero.
SrnsA. Cabeza.
llTPLUTI. Elevar o inflar.
SITALI. Una forma refrescante de pranayama.
llTTANA. Estiramiento intenso erguido.
SLUMPASANA. Hundimiento habitual del centro
llTTANASANA. Flexión hacia delante.
del corazón asociado con un desplome dis•
llTTHITA. Extendido.
plicente de la columna y el torso.
VAJRA. Rayo.
SmrnAM. Comodidad; tranquilidad; placer.
VAKRA. Encorvado.
SuPTA. Supino; dormir.
VASISTHA. Un sabio védico.
SURYA. El sol.
VATA. Uno de los tres humores ayurvédicos,
SusHUMNA. Canal de energía central,
traducido a veces como «viento».
localiza• do en la columna vertebral.
VAYU. Viento; corriente de aire vital.
442200
La enseñanza del
Yoga Glosario
VEDANTA. Literalmente «el fin de los Vedas»; la VISHUDDHA CHAKRA. Puro; situado en la región
tradición filosófica dominante hindú.
faríngea.
VEDAS. Los textos sagrados más antiguos de la
VRKSA. Arbol.
humanidad.
VRSCHIKA. Escorpión.
VrnYA. Conocimiento; aprendizaje; sabiduría
VYANA. Un prana vayu.
popular; ciencia.
YAMA. Restricción; contención; el primero de
VILOMA. A contrapelo; contra el orden de las
los ocho miembros de Ashtanga yoga.
cosas.
YOGA. De la raízyuj, que significa «unirse», «un•
VINYASA. Colocar de una manera especial;
cir a un yugo», «formar un todo».
la conexión consciente de respiración y
YoGAEROBICS. Rutinas de ejercicios que
movimiento.
utilizan las asanas de yoga para el
VIPARITA. Invertido; cabeza abajo.
entrenamiento pu• ramente físico.
VrnA. Héroe, valiente.
VrnABHADRA. Un guerrero.
421
DI C
Lista
xiste una gran incoherencia en la manera en que aparecen en los textos sobre
yoga los nombres, la pronunciación, las formas físicas y las descripciones de las
múltiples posturas. Los diversos estilos, tradiciones, linajes, maestros, libros y artículos
a menudo dan nombres completamente diferentes a la misma forma física, o usan el
mismo nombre para diferentes posturas. Aquí me he basado principalmente en las
fuentes que gozan de un reconocimiento más amplio, como el Yoga Journal, el libro
Light on Yoga (La luz del yoga), de B. K. S. Iyengar, y Ashtanga Yoga, de David Swenson.
Lista de asanas
Mukha Svanasana
Agnistambhasana
El leño ardiendo, o la paloma
doble
Apanasana
Rodillas al pecho, o postura para liberar los gases
Anjaneyasana
Postura de la estocada baja
426
Lista de asanas
Matsyendrasana
Ardha Uttanasana
Media postura del señor de los peces Media flexión anterior
Ashtanga Pranam
Postración de ocho puntos
Astavakrasana
Postura de ocho ángulos
425
La enseñanza del Yoga
Baddha Konasana
Postura del ángulo con ayuda
Bakasana
Postura de la grulla
Baddha Padmasana
Postura del loto con ayuda
Balasana Bharadvajrasana
Postura del niño Postura de Bharadvajra
426
427
La enseñanza del Yoga
Bhekasana
Postura de la rana
Bhujapidasana
Postura del hombro presionando
Bhujangasana
Postura de la cobra
Chaturanga Dandasana
Postura del palo con cuatro miembros
428
Lista de asanas
Dandasana
Postura del palo
Dhanurasana
Postura del arco
429
Usta de asanas
Pada Koundinyasana
Postura de Koundinya sobre un pie
430
La enseñanza del Yoga
Galavasana
Postura del cuervo volando
Garudasana
Postura del águila
Gomukhasana
Postura de la cara de vaca
Halasana
Postura del arado 431
Lista de asanas
Hanumanasana
Postura del mono
Janu Sirsasana
Postura de flexión anterior con la cabeza a la rodilla
Jathara Parivartanasana
Postura de torsión invertida
432
Lista de asanas
Kapotasana
Postura de la paloma
Krounchasana
Postura de la garza
Karnapidasana
Postura de las rodillas a las orejas
Kurmasana
Postura del galápago
433
La enseñanza del Yoga
Marichyasana C
Postura de Marichi
Natarajasana
Postura de la bailarina
Matsyasana
Postura del pez
434
Lista de asanas
Naraviralasana
Postura de la esfinge
Padahasthasana
Postura de las manos al pie
Navasana
Postura del barco
Padmasana
Postura del loto Padangusthasana
Postura del pulgar del pie
435
La enseñanza del Yoga
Parsvottanasana
Postura intensa extendida de estiramiento lateral
Pincha Mayurasana
Postura del pavo
desplegando las plumas
Paschimottanasana
Flexión anterior sentada, o postura de estiramiento occidental
Phalakasana Pindasana
Postura de la plancha Postura del embrión
437
La enseñanza del Yoga
Prasarita Padottanasana
Estiramiento anterior
intenso con piernas
extendidas
438
Lista de asanas
Pursvottanasana
Plancha mirando hacia arriba, o postura de estiramiento interno hacia el este
Salabhasana C
Postura de la
langosta
439
La enseñanza del Yoga
Savasana
Postura del cadáver
Setu Bandhasana
El puente con apoyo, o postura de Charlie Chaplin
444400
La enseñanza del
Lista de asanas
Shishulasana
Postura del delfín
Supta Padangusthasana
Postura del pulgar del pie reclinado
Lista de asanas
Supta Parivartanasana
Postura de la torsión reclinada
Tadasana
Postura de la montaña
Virasana
Postura del héroe reclinado
Tittibhasana
Postura de la
442 luciérnaga
441
Lista de asanas
Upavista Konasana
Postura de flexión anterior sentada en ángulo amplio
Urdhva Kukkutasana
Postura del gallo hacia arriba
443
La enseñanza del Yoga
Urdhva Padmasana
Postura del loto ascendente
Ustrasana
Postura del camello
Uttana Prasithasana
Postura del lagarto volador
Uttanasana
Flexión anterior de pie
445
La enseñanza del Yoga
Utthita Parsvakonasana
Postura extendida del ángulo lateral
Utthita Trikonasana
Postura extendida del triángulo
446
Lista de asanas
Vasisthasana
Postura de la plancha lateral
Viparita Dandasana
Postura del palo invertido
Viparita Karani
Activa inversa, o piernas hacia arriba de la pared 447447
La enseñanza del Yoga
Virasana
Postura del héroe
Virabhadrasana 1
Postura del guerrero 1
Virabhadrasana 11
Postura del guerrero 11
448
Lista de asanas
Virabhadrasana 111
Postura del guerrero 111
Vrksasana
Postura del árbol
449
ÉN
Ele la
454
Tabla D - Secuenciación de las asanas
ASANA PREPARACIÓN INTEGRACIÓN EXPLORACIÓN
Ananda Balasana Apanasana, Supta Apanasana, Viparita Extender las piernas rectas en una
Padangusthasana Karani forma modificada de Supta Konasana
Anjaneyasa na Adho Mukha Balasana, Adho Usar para abrir los flexores de
Svanasana, Supta Mukha Svanasana, caderas en preparación para
Padangusthasana, Uttanasana flexiones posteriores y equilibrios
Apanasana, sobre brazos en los que se
Ananda Balasana, extienden las caderas; Ashta
Utkatasana, Chandrasana, Virabhadrasana 1,
Prasarita Virabhadrasana 111, Virasana, Supta
Padottanasana, Virasana, Hanumanasana
Virasana
Apanasana Savasana, Virasana Supta Baddha Ananda Balasana, Supta
Konasana, Padangusthasana
Adho Mukha
Svanasana
Ardha Baddha Dandasana, Balasana, Marichyasana By D, Arkana
Padma Paschimottanasana, Pursvottanasana, Dandasana, Krounchasana, Eka Pada
Paschimottanasana Janu Sirsasana, Setu Bandha Raj Kapotasana, Eka Pada Sirsasana
Marichyasana Sarvangasana
A, Tiriang
Mukha Eka
Pada
Paschimottanasana,
Agnistambhasana,
Padmasana
Ardha Baddha Adho Mukha Tadasana, Urdhva Manteniendo el pie en medio
Padmottanasana Svanasana, Mukha Svanasana, loto, espirar, flotar hacia atrás a
Uttanasana, Adho Mukha Chaturanga Dandasana y seguir
Vrksasana, Svanasana a
Garudasana, través de Adho Mukha Svanasana,
Padmasana saltar al frente de la esterilla y
volver a Tadasana antes de soltar el
pie en loto
Ardha Utthita Trikonasana, Prasarita Impedir que la parte superior de la
Chandrasana Virabhadrasana Padottanasana cadera gire hacia delante, flexionar
11, Utthita A, Malasana, la pierna alzada para llevar el pie
Parsvakonasana, Balasana; o no atrás hacia la mano superior,
Vrksasana, hacer la transición sujetando
Utthita Hasta directamente a el pie y separándolo de la
Padangusthasana, Virabhadrasana 111 cadera o colocando la mano
Prasarita o Parivrtta Ardha como en
Padottanasana Chandrasana Bhekasana y presionando el talón a la
cadera. Si te resulta fácil, sujétalo con
las dos manos
451
E\ementos de \a asana
453
Elementos de la asana
Tabla D - Secuenciación de las asanas
AsANA PREPARACIÓN INTEGRACIÓN EXPLORACIÓN
454
La enseñanza del Yoga
Bicicletas yóguicas Jathara Apanasana, Supta Prueba junto con los movimientos
Parivartanasana, Parivartanasana, de abdominales centrales, entre
Paripurna Ananda Balasana, ellos Paripurna a Ardha Navasana y
Navasana, Ardha Supta Baddha Jathara Parivartanasana
Matsyendrasana, Konasana
Marichyasana C
Bidalasana Apanasana, Ananda Balasana, Anahatasana, Phalakasana, Adho
Balasana, Balasana, Svanasana Mukha Svanasana
Salabhasana A
Chakorasana Krounchasana, Setu Bandha Chaturanga Dandasana a Urdhva
Eka Pada Raj Sarvangasana, Mukha Svanasana a Adho Mukha
Kapotasana 1 Balasana, torsiones Svanasana
y sus posturas sencillas, terapia
preparatorias, Eka de muñeca (ver el
Pada Sirsasana A, capítulo once)
B, C y sus
posturas
preparatorias
Chaturanga Tadasana, Adho Mukha Nakrasana
Dandasana Phalakasana, Adho Svanasana,
Mukha Svanasana, Balasana con
Urdhva Mukha terapia de muñeca
Svanasana
Dandasana Supta Baddha Konasana, Todas las flexiones delanteras
Padangusthasana, Supta Baddha sentadas, abridores de cadera
Adho Mukha Konasana, Viparita y torsiones; Pursvottanasana a
Svanasana, Ardha Karani, Svanasana Tolasana a Lolasana a
Uttanasana Chaturanga Dandasana
Dhanurasana Salabhasana A, Balasana, Parsva Dhanurasana, Bhekasana,
B, C, Urdhva Apanasana, Ardha Urdhva Mukha Svanasana, Ustrasana,
Mukha Svanasana, Matsyendrasana, Laghu Vajrasana
Setu Bandha Supta
Sarvangasana, Parivartanasana
Anjaneyasana,
Ashta Chandrasana,
Virasana, Supta
Virasana
Dwi Pada Chaturanga Terapia de muñeca Extender la pierna superior atrás a
Koundinyasana Dandasana, (ver el capítulo Eka Pada Koundinyasana 1, luego
Bakasana, once), Adho flotar hacia atrás a Chaturanga
Parsva Bakasana, Mukha Svanasana, Dandasana; probar como parte de un
Astavakrasana, Balasana Salamba Sirsasana 11Vinyasa
Dandasana
455
Elementos de la asana
Tabla D - Secuenciación de las asanas
ASANA PREPARACIÓN INTEGRACIÓN EXPLORACIÓN
456
La enseñanza del Yoga
Eka Pada Eka Pada Raj Chaturanga Chakorasana, Dwi Pada Sirsasana,
Sirsasana A, B, C Kapotasana 1 Dandasana a Yogadrasana
y sus posturas Urdhva Mukha
preparatorias, Svanasana a Adho
Agnistambhasana, Mukha Svanasana,
Tolasana, Lolasana Balasana, torsiones
sencillas
Galavasana Eka Pada Raj Chaturanga Uttana Prasithasana, Eka Pada
Kapotasana 1, Dandasana a Bakasana
Utkatasana, Urdhva Mukha
Bakasana y Svanasana a Adho
sus posturas Mukha Svanasana,
preparatorias Balasana, terapia
de muñeca (ver el
capítulo once)
Garudasana Tadasana, Tadasana, Aprieta los codos más firmemente
Utkatasana, Uttanasana, Adho entre sí mientras los mantienes a
Gomukhasana, Mukha Svanasana, nivel con los hombros
Vrksasana Baddha Konasana
Gomukhasana Ardha Dandasana,Baddha Desliza los talones hacia delante
Matsyendrasana, Konasana, Upavista hasta que la parte inferior de las
Virasana, Parivrtta Konasana, Adho piernas esté en un plano de ciento
Janu Sirsasana, Mukha Svanasana ochenta grados, flexionando cada
Marichyasana C, vez más los pies para proteger las
Paschimottanasana rodillas
Halasana Dandasana, Uttana Padasana, Karnapidasana, Salamba
Prasarita torsiones sencillas, Sarvangasana
Padottanasana Adho Mukha
C, Setu Bandha Svanasana, Viparita
Sarvangasana, Karani, Savasana
Salamba
Sarvangasana
Hanumanasana Anjaneyasana, Balasana, Eka Pada Raj Kapotasana I y 11;
Virabhadrasana Setu Bandha prueba la variación de la flexión
1, Supta Sarvangasana posterior o Hanumanasana
Virasana, Supta
Padangusthasana,
Upavista Konasana,
Janu Sirsasana
457
Elementos de la asana
laghu Vajrasana Ustrasana y Balasana, torsiones Kapotasana, caer hacia atrás desde
sus posturas sencillas, Supta Tadasana a Urdhva Dhanurasana,
preparatorias, Baddha Konasana, Natarajasana
Virasana, Supta flexiones anteriores
Virasana, despertar sentadas
de la musculatura
abdominal
lolasana Tolasana, Bakasana, Apanasana, Ananda Hacer lentamente la transición
despertar de Balasana, Supta con movimiento continuo desde
la musculatura Baddha Konasana, Dandasana a Tolasana, luego a
abdominal Gomukhasana, Lolasana y desde ahí a Chaturanga
Adho Mukha Dandasana; transición en Bakasana o
Svanasana Adho Mukha Vrksasana
Malasana Baddha Konasana, Balasana, Arkana Dandasana, Bhujangasana,
Upavista Konasana, Paschimottanasana, Bakasana, Tittibhasana
Marichyasana A, Adho Mukha
Virasana Svanasana,
torsiones sencillas,
Uttanasana
Marichyasana A Dandasana, Apanasana, Ananda Balasana, Arkana
Paschimottanasana, Supta Baddha Dandasana, Bhujangasana, Bakasana,
Ardha Baddha Konasana, Supta Tittibhasana
Padma Parivartanasana
Paschimottanasana,
Anjaneyasana
Marichyasana C Marichyasana A Flexiones anteriores Ardha Matsyendrasana,
y sus posturas simétricas, Baddha Bharadvajrasana B, Parsva Bakasana,
preparatorias, Konasana, Upavista Eka Pada Koundinyasana 11
Ardha Konasana, Supta
Matsyendrasana Baddha Konasana
Matsyasana Padmasana y Apanasana, Transición a Uttana Padasana;
sus posturas Ananda Balasana, tras cinco respiraciones presiona
preparatorias, Svanasana las palmas sobre el suelo junto a
Setu Bandha los hombros como para Urdhva
Sarvangasana, Dhanurasana; luego, espirando, lleva
Uttana Padasana los pies por encima de la cabeza,
al suelo mientras ruedas sobre la
cabeza y terminas en Chaturanga
Dandasana
459
Elementos de la asana
461
La enseñanza del Yoga
460
Elementos de la asana
Tabla D - Secuenciación de las asanas
ASANA PREPARACIÓN INTEGRACIÓN EXPLORACIÓN
Parsva Bakasana Bakasana, Balasana con Extiende las piernas en Dwi Pada
Marichyasana A y C terapia de muñeca, Koundinyasana, haciendo la tijera
Supta Baddha llévalas a Eka Pada Koundinyasana 1,
Konasana, Viparita luego flota a Chaturanga. Pruébalo
Karani como parte de un Salamba Sirsasana
11 vinyasa.
Parsvottanasana Adho Mukha Tadasana, Balasana, Úsalo como base para hacer la
Svanasana, Ardha Apanasana, transición a Parivrtta Trikonasana
Uttanasana, Supta Baddha y posturas preparatorias para
Uttanasana, Konasana, Supta Hanumanasana
Gomukhasana, Padangusthasana
Utthita Trikonasana,
Prasarita
Padottanasana
Paschimottanasana Balasana, Supta Torsiones sencillas Transición a Halasana y
Padangusthasana, sentadas y Karnapidasana; Upavista
Adho Mukha supinas, Supta Konasana; Tiriang Mukha Eka Pada
Svanasana, Baddha Konasana, Paschimottanasana, Krounchasana,
Dandasana, Janu Apanasana, Kurmasana
Sirsasana Svanasana
462
La enseñanza del Yoga
Pursvottanasana Setu Bandha Adho Mukha Extiende una pierna recta hacia
Sarvangasana, Svanasana, terapia arriba en la variación Eka Pada
Ustrasana, Prasarita de muñeca (ver
Padottanasana el capítulo once),
C, Anjaneyasana, Balasana, Supta
Supta Virasana Parivartanasana,
flexiones anteriores
sentadas
Salabhasana A Anjaneyasana, Balasana, torsiones Transición en las variaciones By C,
Ashta Chandrasana, sencillas, Supta Dhanurasana y Bhekasana
Virabhadrasana Baddha Konasana,
1, Virasana, flexiones anteriores
Gomukhasana, sentadas
Bhujangasana,
Naraviralasana
463
Elementos de la asana
Tabla D - Secuenciación de las asanas
ASANA PREPARACIÓN INTEGRACIÓN EXPLORACIÓN
464
La enseñanza del Yoga
465
Elementos de la asana
Tabla D - Secuenciación de las asanas
AsANA PREPARACIÓN INTEGRACIÓN EXPLORACIÓN
Tittibhasana Adho Mukha Urdhva Mukha Flexiona las rodillas, llévalas para
Svanasana, Utthita Svanasana, Adho atrás, hacia arriba y juntas en
Trikonasana, Mukha Svanasana, Bakasana, luego flota en Chaturanga
Prasarita Balasana, terapia Dandasana
Padottanasana A, de muñeca (ver el
Baddha Konasana, capítulo once)
Upavista Konasana,
Bakasana, ejercicio
de musculatura
abdominal,
Garudasana,
Malasana,
Bhujapidasana
Tolasana Padmasana y Dandasana, Transición directamente a Lolasana o
sus posturas Pursvottanasana, Urdhva Kukkutasana
preparatorias, Urdhva Mukha
ejercicio de Svanasana, Adho
musculatura Mukha Svanasana,
abdominal Balasana, terapia
de muñeca (ver el
capítulo once)
Upavista Konasana Supta Dandasana, Acercando más las piernas entre
Padangusthasana, Marichyasana sí, desliza los brazos sacándolos
Dandasana,Baddha C, Virasana, lateralmente bajo las piernas,
Konasana, Prasarita Gomukhasana, flexiona las rodillas y extiende el
Padottanasana A, Adho Mukha torso hacia delante en Kurmasana.
Utthita Trikonasana Svanasana, Haz la transición directamente
Balasana a Chaturanga Dandasana, o
alternativamente en Bhujapidasana y
Tittibhasana
Urdhva Adho Mukha Apanasana, Acerca más las manos a los pies
Dhanurasana Svanasana, torsiones sencillas, sin afectar a la posición paralela de
Anjaneyasana, Supta Baddha los pies; extiende una pierna recta
Virabhadrasana Konasana, Ananda hacia arriba en la variación Eka Pada;
1, Virasana, Balasana, Balasana, elévate hasta ponerte de pie en
Supta Virasana, flexiones anteriores Tadasana y déjate caer hacia atrás
Shishulasana, sentadas en Urdhva Dhanurasana hasta cinco
Bhujangasana, veces
Setu Bandha
Sarvangasana,
Urdhva Mukha
Svanasana, Viparita
Dandasana
466
La enseñanza del Yoga
467
Elementos de la asana
Tabla D - Secuenciación de las asanas
ASANA PREPARACIÓN INTEGRACIÓN EXPLORACIÓN
468
La enseñanza del Yoga
469
Tabla D - Secuenciación de las asanas
AsANA PREPARACIÓN INTEGRACIÓN EXPLORACIÓN
Virabhadrasana 11 Tadasana, Urdhva Mukha Úsalo como base para probar Utthita
Anjaneyasana, Svanasana, Adho Parsvakonasana, Utthita Trikonasana,
Ashta Chandrasana, Mukha Svanasana, Ardha Chandrasana, Svarga
Baddha Gomukhasana, Dvidasana y otras asanas de pie con
Konasana, Supta Paschimottanasana, las caderas rotadas externamente
Padangusthasana, Balasana
Utthita Trikonasana,
Vrksasana
Virabhadrasana 111 Tadasana, Malasana, Úsalo como base para Parivrtta
Anjaneyasana, Garudasana, Supta Ardha Chandrasana, Parivrtta Hasta
Ashta Chandrasana, Baddha Konasana, Padangusthasana, Natarajasana y
Supta Balasana; no hagas Adho Mukha Vrksasana
Padangusthasana, directamente la
Vrksasana, transición a Ardha
Uttanasana, Chandrasana
Virabhadrasana 1
Virasana Apanasana, Phalakasana, Adho Reclínate para atrás en Supta
Balasana, Baddha Mukha Svanasana Virasana
Konasana,
Gomukhasana
Vrksasana Supta Tadasana, Ardha Úsalo como base para la transición
Padangusthasana, Uttanasana, a Utthita Hasta Padangusthasana;
Baddha Konasana, Uttanasana, alternativamente, prueba a
Tadasana, Utthita Garudasana, permanecer en equilibrio con los
Trikonasana, Balasana ojos cerrados
Virabhadrasana 11
471
La enseñanza del Yoga
8. La interpretación que nos hace Desikachar de este mismo sutra dice: «Al desarrollar la lim•
pieza se revela lo que constantemente hay que mantener y lo que es eternamente limpio»,
mientras que Bouanchaud traduce este mismo pasaje como: «La pureza protege tu cuerpo y
tebrinda relaciones no físicascon losdemás» (Desikachar 1995, 178).
9. [Link] fue publicada en YouTube: [Link]
(página visitada el 12 de mayo de 2006).
10. Ver, especialmente, las obras de B. K. S. Iyengar The Tree efYoga (El árbol del yoga), de 1988;
Light on the Yoga Sutras ef Patanjali (Luz sobre los yoga sutras de Patanjali), de 1993; Yoga, de
2001 y Light on Life (Luz sobre la vida), de 2005.
11. Observa que esta versión de la historia de Ashtanga Vinyasa contrasta claramente con la
ofre- cida por Pattabhi Jois, contribuyendo a la mistificación de la que hablé antes.
12. Para investigar este tema másextensamente, ver Shannahoff-Khalsa (2004) y Sovatsky (1998).
472
La enseñanza del
Yoga Notas
práctica de estar en el momento a través de sus escritos y charlas, entre ellos El poder del ahora
(1999); y Sarah Powers (2008) explora la atención plena y la práctica de la asana.
8. Aum aparece en todos los Upanishads, donde se le presenta como objeto de meditación
profunda o espiritual, su sonido se corresponde con Brahma. Se analiza extensamente en el
Chandogya Upanishad, el Taittiriya Upanishad y el Mandukya Upanishad. Ver el Katha Upa•
nishad (1.2.15) para una definición sencilla de aum como la sílaba «más elevada», la «meta
de todo deseo humano», que al conocer el amparo de este sonido, su significado, nos hace
sentir
«amados en el mundo de Brahma».
9. Sobre el tiempo y el espíritu, ver Medina (1996); sobre el círculo de día y noche y el
compor• tamiento humano, ver Thompson y Harsha (1984).
10. En los últimos años hemos visto el desarrollo del «yin» y «yang» yoga, y a veces «yin-yang»
yoga, los términos chinos para las mismas polaridades esenciales que pueden verse como los
padres arquetípicos, la «primera bifurcación de la realidad primal, cosmogénica, unida ahora
en armonía productiva» (Zimmer 1972, 127). En otras tradiciones se los llama «Padre Cielo
y Madre Tierra», «Zeus y Hera», «Urano y Gaia», «T'ien y Ti», etc. Cuando las clases de
yoga usan estos epítetos para describir su enfoque, puede significar que otras tradiciones se
han incorporado en la práctica, como la activación de los meridianos chinos de Sarah Power
a tra• vés de unas secuencias específicas de asanas en su enfoque al Yin yoga. Para
investigar, ver el análisis de Campbell (1949, 97-171) sobre la «Iniciación» así como Zimmer
(1972). Acerca del Yin yoga, desarrollado orginalmente por Pauli Zink, ver Grilley (2002).
11. Jody Greene (comunicación personal, 2009) sugirió apropiadamente que cuestionemos y eli•
minemos las tipologías arcaicas y autolimitadoras que interpretan las cualidades energéticas
como polaridades masculinas-femeninas. lPor qué deberíamos aceptar que ser «expansivo»
es algo más masculino que femenino, o que ser «integrador» es más femenino que masculi•
no? Aunque ofrecer polaridades conceptuales pueda tener un valor heurístico, asociarlas con
el sexo, que es relativamente fluido y va evolucionando a medida que se desarrolla el ser hu•
mano, solamente refuerza las ideas equivocadas sobre las cualidades de la masculinidad y la
feminidad que nos apartan de un sentido de la totalidad.
12. Hay cientos de fuentes sobre Ganesha. Courtright (1985) ofrece un tratamiento académico
de Ganesha que muchos hindúes puristas han pedido asiduamente que se elimine de la cir•
culación; Ganesa, de Getty (1936) se encuentra entre las primeras introducciones a Ganesha
en inglés; Swami Chinmayananda (1987) ofrece una interpretación tradicionalista que puede
haber motivado la obra de Courtright; una magnífica interpretación de esta aparece en
Ganes• ha Goes to Lunch (Ganesha va a almorzar), de Kapur (2007).
13. Blitz, seguidor de Krishnamurti y estudiante de Desikachar (fue el primero quellevó a Desika•
char a Europa a principios de los años sesenta), fundó con su padre el Club Mediterraneo en
195O, en el que ofrecía retiros lujosos de vacaciones con clases de yoga, adelantándose a
una moda de la última década del siglo xx y la primera del XXI.
14. Desarrollando esta idea, Desikachar (1998) refiere que las escrituras reverenciadas de la anti•
gua India «preparan definiciones, clasificación y métodos apropiados para cada individuo. Se
toman en cuenta los intereses personales, la vocación, la edad, el sexo, la familia, la posición
social y el entorno cultural. Hay descripciones detalladas de las actitudes apropiadas hacia
uno mismo y los demás: de cuándo actuar y cuándo no; cuándo hablar, cuándo permanecer
en silencio».
15. Ver los Yo9a Sutras de Patanjali, especialmente II. 27 -31.
16. El doctor en medicina Dean Ornish (1998, 211) le preguntó a Swami Satchidananda: «lCuál
es la raíz de la curación?». Satchidananda contestó: «La satisfacción. La satisfacción llega al
aquietar el cuerpo yla mente lo suficiente (ya sea con la meditación, el yoga o la oración) como
para experimentar una sensación interna de regocijo y bienestar...».
473
La enseñanza del Yoga
17. Ver Cope (2006), especialmente las páginas 231-262.
474
La enseñanza del
Yoga Notas
13. Algunos estilos de yoga, en particular Ashtanga Vinyasa, se inclinan por realizar ajustes
físi• cos muy fuertes. Esto puede resultar peligroso en manos de un profesor poco preparado
o insensible.
14. El planteamiento uniforme en el que se pide que todos los estudiantes hagan todas las
asanas de la misma forma y sin ayudas irá desapareciendo a medida que cada vez más
estudiantes se den cuenta de que modificando las asanas y usando ayudas pueden sentirse
más seguros y li• bres al practicar yoga y de esta manera experimentarlo como fuente de una
autotransforma• ción más profunda.
Cap.7. Enseñarasanas
1. Como expuse en el capítulo dos, Indra Devi, B. K. S. Iyengar, Pattabhi Jois y T. V K. Desika•
char trajeron esta tradición a Occidente. A partir de ahí sus estudiantes nos han aportado
varias formas híbridas de práctica de asanas como Vinyasa Flow, Power yoga, Anusara, Prana
Vinyasa, y otrosvarios enfoques y estilos.
2. Hay cientos de libros sobre asanas. Los siguientes son especialmente relevantes: B. K. S. Iyen•
gar (1966), B. K. S. Iyengar (2001), Schiffmann (1996), Holleman (1999), Devereux
(1998), Maehle (2006), Lasater (1995), Desikachar (1995), y Mohan (1993). La revista Yoga
Journal tiene cientos de artículos extraordinarios sobre asanas, entre ellos muchos escritos
para pro• fesores.
3. Para conocer detalladamente la anatomía de pada bandha, lee lo escrito acerca de los pies en
el capítulo cuatro. Para más información sobre el equilibrio de los pies, ver Holleman
(1999) y Little (2001).
4. Para conocer más detalles sobre las funciones y los beneficios para los músculos y las articula•
ciones empleados en las torsiones, lee a Gudmestad (2003) y Cole (2005).
5. Ver Schatz (2002) sobre la perspectiva de que la inversión no causa endometriosis. Muchos
otros siguen aún oponiéndose a la inversión durante la menstruación: Geeta Iyengar (1995,
77) escribe: «Durante el periodo mensual, se aconseja un descanso de 48 a 72 horas. No de•
berían practicarse asanas». Clennell (2007, 18), basándose en Geeta Iyengar, va todavía más
lejos, precaviendo contra las «posturas en las que tu cabeza esté más baja que tu torso, cade•
ras y piernas».
475
4. Los chinos habían desarrollado antes un concepto en parte filosófico, en parte fisiológico de la
respiración, lien chi, que significa transmutar el aliento en la sustancia del espíritu o la esencia
vital del aire; ver Morse (1934).
5. Ver Farhi (1996, 74-90) sobre los patrones respiratorios.
6. Estos ejercicios son adaptaciones de las detalladas prácticas anatómicas expuestas en Calais•
Germain (2005, 176-203). Ver Netter (1997, lámina 183) para músculos de inspiración y
espiración.
7. Ver Ganga White (2007, 66-67) para una exposición sucinta de este debate.
8. La práctica de la retención de la respiración aparece en los Yoga Sutras, donde el cese de la res•
piración se asocia con chitta vritti nirodaha, calmar las fluctuaciones de la mente (Yoga Sutras
II. 49-52).El término kumbhaka aparece en el Hatha Yoga Pradipika (II. 43-46) junto con una
descripción más detallada de esta práctica. Aquí nos centramos en las formas de sahita-kum•
bhakas, aquellas que incumben a la práctica triple de inspiración, espiración y retención.
Una cuarta forma, kevala-kumbhaka, surge espontáneamente de estas prácticas y trasciende
las fa• ses de la respiración; más allá de la técnica, en kevala-kumbhaka el cuerpo-respiración-
mente está en suspensión sin esfuerzo. Según el Hatha Yoga Pradipika, hay ocho prácticas
kumbhaka (todas sahita): suryabheda, ujjayi, seetkari, sitali, bhastrika, bhramari, morchha y
plavini.
9. Más allá de la inspiración, la espiración y la retención.
10. Con respecto a kapalabhati y a bastrika, Iyengar (1985, 180) nos dice: «Si la gente los hace
porque cree que despiertan el kundalini, puede producirse un desastre para el cuerpo, los
nervios y el cerebro». Sin embargo, el Hatha Yoga Pradipika, la fuente principal de Iyengar,
dice que este pranayama «activa rápidamente el kundalini. Es agradable y beneficioso, y eli•
mina la obstrucción debida al exceso de mucosidad acumulada en la entrada al brahma
nadi» (Hatha Yoga Pradipika II.66).
11. Ver también Powell (1996).
12. El enfoque aquí se basa principalmente en el Hatha Yoga Pradipika (II. 7-9) y en las lúcidas
perspectivas de Bailey (2003) acerca del equilibrio del prana.
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La enseñanza del
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APANA-VAYU 71,72,417
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ARDEN, ELIZABETH 43
341,344,347,349,350,351,354,355,356,359,
ARDHA BADDHA PADMA PASCHIMOTTANASANA 277,360,
362,363,369,373,379,381,384,391,424,451,
424,452,459
452,453,454,455,456,457,458,459,460,461,
ARDHA BADDHA PADMOTTANASANA 222, 360,425
462,463,464,465,466,467,468,469,470
ARDHA CHANDRASANA 96, 151, 169,184,213,219,
ADHO MuKHA VRKSASANA 109, 112, 201,228,229,
234,235,281,347,352,359,384,424,453,459, 345,346,351,352,356,361,425,436,452,453,
461,463,467,468,469,470 461,462,468,469,470
ARDHA MATSYENDRASANA 257,258,276,353, 355, 365,
ADINATH 36
ADUCTORES 95,100,207,263,265,266,349,373,
376,380,426,453,454,455,457,458,459,467
ARDHA NAVASANA 226
378
ARDHA UTTANASANA 188, 189, 190, 192, 199,201,
AGNI 417
AGNISTAMBHASANA 280,424,451,452,457
203,207,220,222,426,453,455,460,462,465,
AHIMSA 24, 25, 178,417
468,470
ARJUNA 21, 22,61,67
AJNA CHAKRA 77,328,417
ARKANA DANDASANA 279
ALMA 9,10,20,22,25,55,61,123,136,294,386
ARTRITIS 81, 369, 372, 376, 378, 379, 383
ANAHATA CHAKRA 77,328,417
ASANAS
ANANDA BALASANA 268,348,363,424,452,453,455,
459,461,465,466,467,469 Básicas 57, 187,341,342,369,398
ANANDAMAYA 68,70,138.Véase también KosHAs
Desarrollo inicial 31O,471
ANANDA YOGA 43,47,414
Dinámica 28,62,85,132,158,174,257,336,
ANJANEYASANA 95, 104, 133, 188, 189, 190, 192,
340,474
193, Embarazo y 12,317,318,346,367,370,385,
199,213,265,272,340,344,345,347,353,355, 386,387,388,389
363,372,375,380,390,425,452,453,455,456, Modificacionesde 50,54,58,65,160, 165, 166,
457,459,460,462,463,464,465,466,467,469, 167, 181, 184, 185, 187, 188,189,343,370,
470 381,387,396,409,471,477
ANTARA KUMBHAKA 306,317,417
Práctica centrada en el corazón 18, 191, 358
ANTARANGA 321
ANULOMA 312,318,417 487
Bibliografí
Principios 7, 9, 12, 15, 21, 24, 42, 43, 48, 52, 63, 352,358 a
130, 142, 145, 147, 155, 159, 160, 181, 185, BAPTISTE, BARON 44, 60, 61, 363, 479
187, 193,197,334,342,359,381,386,396, BASTI 35
405,473,477 BEATLES, THE 44
AsHTA CHANDRASANA 93,205,206,213,214,218, BENAGH,BARBARA 282,477,479
345,352,356,363,372,374,375,376,390,426, BERNARD, THEOS 481
452,453,455,462,463,469,470 BESANT, ANNIE 41
AsHTANGA 417,419,421 BHAGAVAD GITA 21, 23, 25, 32, 41, 52, 61, 123, 126,
ASHTANGA PRANAM 194, 195, 426, 463 417,419
ASHTANGA VINYASA 29, 34, 48, 49, 50, 54, 55, 57, 60, BHAJAN, YOGI 58, 59, 479
63, 158, 169, 170, 177, 204, 336, 345, 359, 360, BHAKTI 18, 22, 23,43, 52,61,404,417
415,471,472,474,475,477,497 BHARADVAJRASANA 260, 263, 353, 356, 362,390,427,
ASHTANGA VINYASA YOGA 48, 49, 54, 57, 63,415,474 453,454,459
AsTAVAKRA 131, 417 BHASTRIKA 311,318,417
ASTAVAKRASANA 131,132,235,257,279,352,356, BHEKASANA 169, 245, 428, 452, 454, 455, 460, 463,
379,417,426,453,454,455,468 464,465
AsTEYA 24, 417 BHUJANGASANA 195, 244, 361, 365, 428, 454, 459,
ATMAN 20, 67,417 460,463,465,466,467
AuM 19,124,126,417,473 BHUJAPIDASANA 232, 233, 346, 352, 356, 360, 428,
AuROBINDO, Sru 52, 53, 54, 61,481,483, 484 453,454,466
AUSTERIDAD 27, 420. Véase también BÍCEPS FEMORAL 93
AuTOTRANSFORMACIÓN 67, 113, 114, 123, 124, 129, BICICLETAS YÓGUICAS 22 4
141, 151, 173, 176,179,293,320,343,393,406, BIKRAM 39, 43, 50, 51, 52, 60, 64,177,339,361,
472,475 415,471,477,480,484
AvALON, ARTuR 73, 74, 76, 479 BIKRAM YOGA 50, 51, 52, 60,415
AvmYA 67,417 BIRCH, BERYL BENDER 59, 60, 61, 479
BLAVATSKY, HELENA PETROVNA 41
B BLITZ, GÉRARD 133, 473
BRAHMA 41,126,418,419,473
BADDHAKONASANA 95,117,163,262,263,266,274, BRAHMACHARI, RAMA MoHAN 48, 49, 57
285,347,348,349,350,353,354,355,357,360, BRAHMACHARYA 25,418,471
362,363,364,371,372,378,386,389,390,391, BRAHMAN 20,22, 122,418
427,452,453,454,455,456,457,458,459,460,
461,462,463,464,465,466,467,468,469,470
BADDHA PADMASANA 278, 360, 427
e
BAHIRANGA 321 CELIBATO. Véase
BAHYA KUMBHAKA 307, 317, 417 CHAKORASANA 279, 280, 455,457,458
BAKASANA 90, 95, 109, 164, 230, 231, 232, 233, 236, CHAKORASANA VINYASA 279
239,260,272,288,346,352,356,363,365,427, CHANDRA 313,418,484
436,453,454,455,456,457,459,462,466,467, CHANDRABHEDA 3 13, 3 18
468 CHATURANGADANDASANA 109,151,188,194,199,
BAKER, PIERRE 42 200,201,206,207,228,229,230,231,272,280,
BALASANA 119, 121,165,263,267,283,339,348, 379,381,428,452,453,455,456,457,458,459,
349,350,351,353,354,356,357,363,368,372, 461,462,463,464,466,467,468
374,424,427,451,452,453,454,455,456,457, CHóDRÓN,PEMA 320
458,459,460,461,462,463,464,465,466,467, CHOUDHURY, BIKRAM 43, 50, 51, 52,361,480
468,469,470 COMPASIÓN 24, 59, 65, 77, 79, 81, 113, 240, 415
BANDHAS 37, 38, 50, 68, 75, 99,308,314,317,318 CONCENTRACIÓN. Véase
Hasta 112,157 CONSCIENCIA 331
Jalandhara 72, 75,303,305,312,313,315 CONTRACCIÓN
Mula 72, 75, 86, 97, 100, 101, 156, 162, 163, Concéntrica 92
164, 168, 198, 204, 206, 208, 223, 234, 239, Excéntrica 92
275,287,298,302,305,307,308,309,310, CoNTRAPOSTURAS. Véase
312,313,315,316,358,388 CooPER, GARY 44
Pada 72, 86, 87, 88, 100, 146, 162, 163, 164, 168, Cóxis 102
190, 198,204,205,206,207,208,215,220,
223,239,240,246,249,250,251,253,341, D
354,371,380,475
Uddiyana 75, 97, 99, 100,101,201,203,236, DANDASANA95, 102, 109, 151, 156, 157, 163, 188,
239,298,305,307,308,309,310,313,316, 194,199,200,201,206,207,226,228,229,230,
488
La enseñanza del
Yoga Índice temático
DESAPEGO 22,60
279,
DESESPERACIÓN 385
280,430
DESIKACHAR, T. K. V. 15,55,57,58, 134, 174, 175,
,452,45
472,473,474,475,477,480 3,455,
DEVEREUX, GODFREY 63,474,475,480
456,45
DEVI,lNDRA 43,44, 57,475,479
8
DHANURASANA 25,89,92,96,107,163,184,241, EKA PADA
246,251,337,347,353,355,356,360,361,363, VIPARITA
365,373,429,443,451,454,455,456,458,459, DANDASANA
460,463,464,465,466,469 252,
DHARANA 24, 29, 127,166,228,321,322,323,324, 430
418,420,476 EMERSON,
DHARMA 22,129,418,480,484 RALPH
DHYANA 24, 29,34,321,323,324,420 WALDO
DIOS 21, 22, 27, 38, 48, 59, 126, 41,484
129,134,324,418 EMOCIONES
DIOSA 130 12,77,78,
DIOSES HINDÚES 81,149,18
Anjaneya(mono) 133,417,418 7,263,332
Brahma(creación) 41, 126,418,419, 473 ,387
Daksha(gobernador de los dioses) 13O ENERGÍA
Ganesha(señor de los obstáculos) 132, 133, 473, 14,25,27,
480,481 31,32,34,
Hanuman(hijo de Anjaeya) 133,418 35,36,38,
Krishna(consciencia) 19, 21, 22, 61,67,418,480 47,49,
Nataraja (señor del baile) 129, 130, 419 50, 58,
Shakti(poder creativo de la existencia) 31, 32, 59,60,
35, 63,64,6
63, 130, 131,132,420,482 7,68,69
Shiva(destrucción) 7, 32, 34, 35, 36, 56, 63,68, ,70,71,
70,73, 107, 129, 130, 132,411,417, 419, 72,73,
420, 74,76,77
483,484 ,78,79,
Surya(sol) 62,63, 126, 129, 188, 189, 195, 81, 82,
199, 86,
203,204,207,213,242,245,336,339,340, 88,93,95
344,345,346,347,348,349,351,354,355, ,99,
356,358,359,360,365,369,390,420,484 100,
Vayu(viento) 37,71,72,73,74,75, 81,417,420, 101,
421 113,
Vishnu( conservación, equilibrio) 126,418 126,
DOLOR 11,23,54,93, 103, 106, 123, 130, 135, 142, 127,
143, 153,187,201,229,256,274,369,370,371, 130,
372,374,375,376,377,378,379,381,382,383, 131,
384,393,477 136,
DRISTANA 34,49, 127, 283 147,
DuKHA 137,418 152,
DWI p ADA KOUNDINYASANA 232 153,
DWI PADA SmsASANA 272, 457 154,
155,
E 157,
158,
EGO 21,23,27, 32,36,70, 118, 130, 184, 162,
228,329 163,
166, 168, 169, 173,
175, 176, 180, 182, 184, 185, 187,189,206,211,
212,223,238,240,251,255,264,284,291,292,
293,294,296,298,300,302,304,307,313,317,
319,322,323,327,328,329,330,331,332,336,
337,338,348,358,370,390,391,392,404,418,
419,420,472,474
ERECTOR DE LA COLUMNA 283
ESCÁPULA 105, 106, 107, 108, 109, 197, 242,297,
383,384
ESTIRAMIENTO 52,92,95, 172, 175,193,216,226,
240,262,263,264,274,281,349,365,374,377,
378,381,382,420,424,425,437,439,442,474
ESTIRAMIENTOS PÉLVICOS 225
ESTREÑIMIENTO 223
ÉTICA 61, 178,180,370,392,397,477
EXPLORAR LOS LÍMITES 92, 153, 343
F
FARHI, DONNA 298,472,474,476,477,480
FATIGA 317,331
FEUERSTEIN, GEORG 20,30,32,414,480
29, 50,60,73, 81,92, 102, 103, 107,
FLEXIBILIDAD
121, 123, 133, 166, 169, 172, 183, 187, 192, 197,
198,214,229,246,257,260,296,335,339,358,
368,369,371,372,379,383,386,474
FLEXIONES
Anteriores 103,106,111,157,174,188,223,
263,264,265,268,337,340,344,348,349,
359,377,378,379,385,390,458,459,460,
463,464,465,466,467,469
Posteriores 82,85,90,92,93,95,96,103,104, 106, 111,
136, 162, 171, 188,195,240,241,
246,257,263,265,337,340,342,344,345,
346,347,348,349,379,381,385,391,451,
452,453,465
FoLAN, LILIAS 44, 480
FoRREsT, ANA 50,223
FRAWLEY, DAVID 74,76, 80,480
G
GALAVASANA 237,238,352,356,431,451,457,468
GALENO 295
GANDHI, MAHATMA24, 41
GARDNER, HowARD149, 481
GARUDASANA 220,265,345,347,355,356,361,363,
376,384,390,431,451,452,454,456,457,463,
465,466,468,469,470
489
Índice temático
GENÉTICA 183,265,296,311,325 JANu SIRSASANA 98, 270, 275, 279, 353, 355, 357,
GHERANDA SAMHITA 34, 35, 36, 37, 75,310,418,482 360,361,362,363,381,390,432,436,452,453,
GHosH, AuROBINDO AKRoYD 52, 481 454,457,458,461,462,465
GHOSH, BISHNU 43, 51 JAPA 52
GLÚTEO JATHARA PARIVARTANASANA 224, 257, 261, 266, 340,
Mayor 96, 102, 263 352,353,379,380,432,453,455,458
Medio 96, 265 JIVANA PRAYATNA 154, 293
GoMUKHASANA 109, 263, 265, 266, 276, 340, 345, JIVAN MUKTI 30
347,355,356,380,381,384,389,390,431,451, J NANA MUDRA 329
453,454,456,457,458,459,460,461,462,463, }NANA YOGA 22, 23, 52
465,466,468,469,470 JoIS, PATTABHI 15, 29, 43, 48, 49, 50, 55, 57,406,
GRACILIS 95, 373 471,472,475,481
GuNAS 68, 78, 79, 80,420 JuNG, CARL 76, 135, 481, 484
GuRú 21, 31, 36, 38, 46, 51, 61,64, 397,420,476
K
H
I<ANDA 73, 74
HÁBITOS 368 KAPALABHATI 72,310,317,339,351,352,355,356,
HALASANA 284, 285, 286, 343, 350, 353, 355, 356, 361,418
360,363,365,378,431,457,458,462,464 KAPALABHATIPRANAYAMA 72,339,355,356,361
HAMATI, SYLVAIS 42 KAPOTASANA 241,248,265,363,380,389,390,430,
HAMILTON, ALEXANDER 385 433,451,452,454,455,456,457,458,459,460,
HANUMAN 133, 418. Véase también DIOSES HINDÚES 465,467,468
HANUMANASANA 90, 133, 272, 432, 451, 452, 456, KARNAPIDASANA 286, 287, 350, 353, 355, 360, 363,
457,462 433,457,458,462,464
HATHA YOGA PRADIPIKA 34, 35, 38, 39, 56, 73, 75, MMPTON, SALLY 7,138,322,323,324,476,481
292,310,313,418,420,476,482,484 KEsT, BRYAN 59, 60, 61,481
HITTLEMAN, RIHARD 44, 481 KLESHAS 67, 134, 135,320,417, 472
HoLLEMAN, DONA 7, 152, 154,157,292,474,475, KOUNDINYASANA
481 Dwi Pada 346, 429, 455, 456, 462
Eka Pada 231, 232, 236, 259, 345, 346, 351, 352,
I 356,430,453,455,456,459,462,468,469
KRAMER,JOEL 7, 12, 44,113,152,154,474,475,
IGNORANCIA 67, 129,418,420 476,481,482
ILUMINACIÓN 19, 21, 22, 30, 31, 32, 130, 174 KrusHNA. Véase DIOSES HINDÚES
IMAGINACIÓN 14, 31, 35, 39, 46, 79, 185,322,327, KrusHNAMACHARYA, TIRUMALAI 15, 29, 43, 48, 49, 54,
475 55, 56, 57, 58, 63, 177, 187,189,395,471,480
INFRAESPINOSO 107, 109, 197, 384 KruSHNAlvlACHARYA YOGA 56, 58
INSOMNIO 81 KruSHNAlvlURTI, JIDDU 41, 44,414,473, 482
INTEGRACIÓN 23, 35, 40, 52, 61, 82, 129, 134, 136, KRouNCHASANA 276,353,433,452,454,455,458,
137, 153, 155, 156, 170, 171, 176,177,292,336, 462,465
348,349,356,358,367,368,464 KUMBHAKA 293,305,306,307,308,309,310,312,
INTEGRAL YOGA 52, 53, 415, 480 313,315,316,317,352,417,418,420,476
INTELECTO 19, 22, 55, 68, 324 KUNDALINI 34, 38, 58, 59, 74, 76, 77, 93,476
INTELIGENCIA 35, 55, 81, 123, 124, 149,166,206, KUNDALINI YOGA 58, 59,412,415,484
306,346,349,367,370,416,418 KuPPUSWAlvlI, SwAMI 61
INTERCOSTALES, MÚSCULOS 98 KURMASANA 272,349,353,360,361,433,454,458,
INTERNOS, ROTADORES 207, 266, 378 462,465,466
IRA 79, 81,137,329,420
IYENGAR, B. K. S. 13, 15, 24, 25, 29, 34, 36, 39, 43, L
47, 48, 50, 54, 55, 56, 57, 63, 64, 158, 165, 171,
177, 183,185,292,294,300,302,314,357,362, LAGHU VAJRASANA 247, 248,263,434,455,458,459,
411,415,423,472,474,475,476,477,481,483, 465,467
497 LASATER,JUDITH 7,364,475,482
lYENGAR YOGA 54, 55, 56, 165,171,411,415 LAVOISIER, ANTOINE 29 5
LCA. Véase LIGAlvlENTO CRUZADO ANTERIOR
J LEADBEATER, C. W 41
LEVINE, STEPHEN 124, 482
JALANDHARA BANDHA. Véase UGAMENTO CRUZADO ANTERIOR 89, 205
JANAKA 131 LIGAMENTOS 14, 36, 85, 88, 89, 91, 92, 93, 94, 97,
491
La enseñanza del Yoga
360,363,373,389,435,455,461,468
102,103,104,107,110,111,197,220,265,281,
NETI35
337,345,370,371,373,382,383,386,390
LOLASANA 170,228,336,340,352,356,360,434,
455,457,459,461,466
LORDOSIS 94,95,96,99,265, 379,386
M
MAHABHARATA 21, 24,129,417,419,480
MAHARISHI, RAMANA 53
MALASANA 346,356,373,375,389,390,452,454,
459,463,466,468,470
MANIPURA CHAKRA 72,77,97,328,419
MANTRA 18, 19, 31, 34, 50, 53, 59,63, 123,
184,
320,322,323,326,327,419,476
MAR!CHYASANA 258,279,353,360,362,380,390,
434,452,453,455,456,457,458,459,462,466,
468
MARlCHYASANA A 270
MARlCHYASANA C 259
MATSYASANA 255, 350, 353, 356, 358, 360, 363,
365,
434,459,460,463,467
MAx, PETER 53
MAYA 69, 122
MAYURASANA 111,229,235,347,356,359,437,451,
463,469
MEDITACIÓN 15, 18, 20, 31, 39,47, 53, 54, 58,
59,
60,61,62,67,73,74, 86, 113, 114, 121, 123,
125, 126, 129, 135, 138, 139, 158,
177,185,265,
281,294,300,317,319,320,321,323,324,325,
326,327,328,329,330,331,333,338,343,350,
359,385,387,394,396,404,413,418,419,473,
476
MENSTRUACIÓN 281,282,357,475
MIEDO 78, 130, 135, 137, 207, 228, 230, 263,
329,
418,477
MILETO, ANAXIMENES DE 294
MILLER, CHUCK 7, 154
MoHAN, A. G. 57,482
MONROE, MARILYN 44
MooRE, THoMAs 123,482
MuDRA 38,49,75,109,125,190,191,227,279,
325,328,329,382,417,419,461,476
MuLA BANDHA. Véase
MULADHARA CHAKRA 77, 327,419
N
NADIS 14, 34,36, 38,49,68,69,73,74,76,77,
136,
293,313,314,419
NADISHODHANA 81,293,313,318
NADISHODHANAPRANAYAMA 313,358
NARAVIRALASANA 243,380,435,454,460,463,467
NATARAJASANA 253, 347,363,434, 454,456,458,
490 459,460,470
NATHAMUNI 57
NAULI 35,419
NAVASANA 95, 102, 104,173,227,311,340,352,
NEWfON, ISAAC 60,361,362,363,373,374,
154,474,48 375,379,435,441,445,452,453,454,455,
3 456,
NIRODAHA 457,458,460,461,462,463,465,466,468,
23,134,324, 469,
476 470,480
NIYAMA PADMASANA 37, 89,91,95, 163, 227, 239, 266,
24,26,29, 278,
34,54,321,4 286,287,325,350,353,360,376,427,435,
19 444,
451,452,458,459,460,463,464,466,46
o 7
PARINAMAVADA 333,334,335,337,350
34,
ÜBSTÁCULOS
PARIPURNA NAVASANA 226
115, 132, PARIVRTTAARDHA CHANDRASANA 219,345,352,436,
174, 294 452,453,461,462,470
ÜCHO MIEMBROS
PARIVRTTAJANU SIRSASANA 98, 262, 353, 355, 357,
(OCHO ETAPAS)
48, 390,436,453,457,458,461,462
55,419,421. PARIVRTTA PARSVAKONASANA 214,345,346,352,355,
V 356,360,436,453,456,462
é PARIVRTTA TRIKONASANA
a 217,219,344,345,346,352,
s 355,356,360,363,381,436,456,461,46
e 2
PARSVA BAKASANA 231,232,236,239,346,352,356,
A 436,453,455,456,459,462
s PARSVA DHANURASANA 89,455
H PARSVOTTANASANA 109, 162,216,217,344,352,355,
T 356,360,363,374,378,380,381,384,390,
A 437,
N 456,462
G PASCHIMOTTANASANA 96,106,156,172,184,263,264,
A 269,270,276,353,354,355,356,357,360,
ÜJOS 70,85, 361,
124, 125, 362,363,365,373,377,378,390,424,437,
127, 130, 442,
139,185,227, 452,453,454,457,458,459,460,461,462,
298, 465,
303,305, 470
312,322, PATANJALI
365,385, 23,27,28,29,32,34,38,48,50,54,55,
470 58,67, 122,
ÜM. Véase
134,153,293,321,322,323,324,
p 418,419,472,473,475,479,481,483
PATTANAIK, DEVDUTT 128,483
PERCEPCIÓN 47,56,70,79, 128, 137, 160, 185,
P
293,
A
294,320,321
D PESCADO. Véase MATSYASANA
A PHALAKASANA 109, 188, 189, 190, 193,
194,199,201,
B
229,238,311,317,381,384,390,437,451,
A
453,
N
455,460,463,465,467,469,470
D
PINCHA MAYURASANA 111,229,235,347,356,359,
H
437,451,463,469
A
PINDASANA
8 255,286,287,350,360,437,463,467
7 94,95,97,263,380
PIRIFORME
PADAHASTHASANA
220,435,451
,460, 468
PADANGUSTHASAN
A92, 104,
184,
210,220,221
, 264,
3491351,
352,354,3
Índice temático
POSTURAS PREMAL, DEVA 19
De alivio de gases. Véase Apanasana PsoAs 95,97, 103, 104,
De ángulo obligado. Véase Baddha 229
Konasana PUJA 31
De la cobra. Véase Bhujangasana 323,419
De la garza. Véase Krounchasana
De la grulla. Véase Bakasana
Del águiia. Véase Garudasana
De la langosta. Véase Salabhasana
De la luna creciente. Véase Ashta Chandrasana
De la mariposa. Véase Baddha Konasana
De la mesa. Véase Pursvottanasana
De la montaña. Véase Tadasana
De la paloma. Véase Kapotasana
Del arado. Véase Halasana
Del árbol. Véase Vrksasana
De la rueda. Véase Urdhva Dhanurasana y Chako-
rasana
Del cadáver. Véase Savasana
Del gallo. Véase Urdhva Kukkutasana
Del guerrero. Véase Virabhadrasana
Del Loto. Véase Padmasana
Del niño. Véase Balasana
Del pavo real. Véase Mayurasana
Del perro mirando hacia abajo. Véase Adho Mukha
Svanasana
Del perro mirando hacia arriba. Véase Urdhva
Mukha Svanasana
Del puente. Véase Setu Bandha Sarvangasana
Del rayo. Véase Vajrasana
Del triángulo. Véase Utthita Trikonasana
Pino sobre cabeza. Véase Sirsasana
Pino sobre manos. Véase Adho Mukha Vrksasana
POWERYOGA 34,59,60,61,64, 170,177,363,395,
415,475,479,481
PRAKRITI 78,419,420,484
PRANA 14, 21, 34, 36, 37, 38,49,
68,69,70,71,72,
73,74,75,76,77, 80, 83, 123, 136, 292, 293,
294,313,321,419,420,421,475,476
PRANA-VAYU 71,72,74
PRANAYAMA 15,21,23, 24, 25,28,29, 30,33,34,35,
36, 37, 38, 39,47, 50, 54, 57, 58, 62,63,69,
72,
73,74,75, 82,98, 100, 101, 113, 114, 125,
126,
129, 135, 136, 139, 153, 159, 170, 171, 183,
185,
198,227,275,283,289,291,292,293,294,295,
296,298,303,304,305,306,307,308,309,310,
311,312,313,314,315,316,317,318,319,320,
321,324,325,330,333,335,338,339,343,351,
352,354,355,356,358,361,365,369,385,388,
389,391,394,396,397,417,418,419,420,461,
463,475,476,480,481,483
PRASARITA PADOTTANASANA 157,215,344,345,346,
347,352,354,355,356,360,362,363,375,384,
438,452,454,457,462,463,464,466,468,469
A, B, CyD 214
PRATIKRIYASANA 58, 63,177,337,338,340,343,382,
419
PRATILOMA 312,318,419
492
PRATILOMA PRANAYAMA 312
PRATYAHARA 24, 29, 34, 50, 115,
127,166,321,322,
PUL 19,420
MO Puru, HARBHAJAN SINGH 58
NES PURSVOTTANASANA 106, 254, 358, 360, 363,439,452,
257 455,463,466,469
,29 PURUSHA 78
4,2
95, R
296
,29 RAJAS 78,80,418,419
7,2 RAJAYOGA 23,24,29,30,32,34,36,38,61,324
98, [Link], SRIVATSA 63,154,293,483
301 RAMAYANA 129, 132, 133,482
,30 RANGASWAMY, SHARATH 50
3, REA, SHIVA 7,56,63,68,70,411,474, 483
3 RECHAKA 302,303,304,305,306,308,309,310,
0 314,420
RECTO
7
, Del abdomen 229
3 Femoral 91,265
0 RELIGIÓN 34,42,61, 113, 122, 123,476
9 REMEN, RACHEL NAOMI 122, 472,483
RESPIRACIÓN. Véase PRANA Y
, PRANAYAMA RETENCIÓN DE LA RESPIRACIÓN.
3 Véase KUMBHAKA
1
RrG VEDA 18,
0 19,293 RrLKE,
, RANIER MARIA 39
3 RIÑONES 72, 257
2
Rrsm, VAMANA 48
5
RODILLAS 15, 88,90,93,96, 136, 142, 145, 162,
,
163, 164, 165, 179, 183, 189, 191, 192,
4
193, 194,
2
195, 196, 197, 198, 199, 201, 203, 204,
0
205, 209,
PuR
212,215,218,220,224,225,227,228,23
AK
0,231,
A
232,233,236,237,239,245,246,247,24
300
8,249,
,30
255,258,260,261,265,266,267,268,26
3,3
9,272,
04,
274,275,276,277,278,280,281,282,28
305
3,284,
,30
286,287,289,300,301,325,329,347,35
6,3
3,357,
08,
309 364,371,372,373,374,375,376,377,37
,31 8,379,
4,4 390,391,433,457,464,465,466,467
ROMBOIDE 106,242,347
20
RosEN,RrCHARD 129,293,298,475,483
PUR
IFIC Ross, STEVE 7,134,483
ACI RuKEYSER, MuruEL 291
ÓN RUMI 67
31,
34, s
35,
SACRO 94,95, 101, 102, 104, 144, 162, 163, 198,
36,
49, 243,253,264,268,269,284,465,467
SACROILÍACA, ARTICULACIÓN 94,95,202,207, 240, 265,
54,
240 266,390
,29 SAHASRARA CHAKRA 38,59,328
4,3 SALABHASANA 96,106, 188, 189, 190, 194, 195,
13, 196,
4 199,201,241,242,243,244,245,347,353,
1 354,
8 356,361,363,365,374,378,380,384,39
, 0,439,
4
La enseñanza del Yoga
454,455,460,463,464,465,467 360,362,374,379,441,452,453,454,455,456,
A,By C 242 457,458,460,461,462,463,465,466,468,469,
SALAMBA SARVANGASANA 174, 281, 282, 283, 284, 470,480
286, SuPTA PARIVARTANASANA 224,261, 354,355,357,390,
287,343,350,353,355,356,360,363,365,440, 442,453,454,455,459,460,463,464,465,467
457,463,464,467 SuPTA VIRASANA 104,249,263,265,355,357, 359,
SALAMBA SIRSASANA I 104,174,282,284,288,335, 442,451,452,455,456,457,458,459,460,463,
337,360,365,440,451,463,464,467 465,466,467,469,470
SALAMBA SIRSASANA II 277,288,440,453,455,456, SURYABHEDA 313,318
458,462,463,464,467 SURYABHEDA PRANAYAMA 313
SALUDOS AL SOL. Véase SuRYA NAMASKARA SuRYA NAMASKARA 62,63,126,129,188,189,195,
SAMADHI 23,24,29, 34,36,77,320,321,324,420 199,203,204,207,213,242,245,336,339,340,
SAMANA-VAYU 71,72 344,345,346,347,348,349,351,354,355,356,
SAMASTHIHI 176, 177, 189, 358,359,360,365,369,390,484
190,199,204,207,213, Variación A 63,189,199,203,204,344,354,355,
330,356,360,420,464,467 356,360
SAMSKARA 420 Variación B 204,207,344,345,355,356,360
SANTOSA26,134, 135,384,419,420 Versión clásica 189, 199,344,345,354,355,365
SARASWATI, VISHWANANDA61 SUSHUMNA 38,73,74, 75,76,77,99,420
SATCHIDANANDA, RAMASWAMY 52 SVADHISTHANA CHAKRA 73,77,328,420
SATCHIDANANDA, SWAMI 52 SVADHYAYA 27,419
SATTVA 78,80, 134, 135,418,419 SWATMARAMA, SWAMI 34, 36,484
SATYA 24,25,178
SAUCHA 26, 54,419 T
SAVASANA 62, 150, 170, 171,177,289,309,311,312,
313,316,318,334,341,343,348,351,354,355, TADASANA 86, 104, 109, 110, 148, 156, 157, 162,
356,357,358,359,360,361,362,363,364,365, 163, 168, 184, 188, 189,190,209,213,222,237,
373,385,390,391,440,451,452,454,457,458, 240,253,266,281,303,332,335,337,344,351,
464,465,469 354,356,358,360,361,362,372,373,374,375,
ScARAVELLI, VANDA 174,474,483 377,378,382,389,390,442,451,452,453,455,
ScmFFMANN, ErucH 7, 12, 56,189,410,474,475, 457,459,460,462,464,465,466,467,468,469,
476,477,483 470
SETU BANDHASANA 256,360,440,468 TALONES 117, 157, 162, 191, 194, 195,199,202,
SETU BANDHA SARVANGASANA 92,96, 240,241,249, 204,216,221,228,230,233,234,243,244,247,
250,267,300,347,348,349,350,353,354,355, 250,251,254,255,256,260,267,268,274,275,
357,362,363,365,373,375,377,378,380,441, 276,280,283,373,376,378,457
452,454,455,457,458,459,463,464,465,466, TAMAS 78, 80,418,419,420
467,468,469 TANTRA 14, 21, 30,31,32,34,35,42,48, 53,67,
SEXUALIDAD 30, 32,77,79,97 331,332,419,420,480,483,484,497
SHATKARMA 34, 35,36 TAPAS 27,59, 135, 199, 339,419,420
SHISHULASANA 356,441,456,460,463,464,465, TENDONES DE LAS CORVAS 91, 92, 96, 133, 157, 162,
466,469 172, 191, 192,198,210,214,216,217,222,233,
SHIVA SAMHITA 34,73 236,267,272,335,373,374,376,379,474
SIRSASANA 95,98, 104, 157, 164, 169,174,237,239, TENSOR DE LA FASCIA LATA 91, 373
251,272,275,277,279,280,281,282,283,284, THOREAU, HENRY DAVID 41,482, 484
288,335,337,346,350,352,353,355,356,357, TIRIANG MUKHA EKA P ADA PASCHIMOTTANASANA 275,
359,360,361,362,363,365,371,381,390,430, 276,353,357,360,442,452,454,458,462,465
432,436,440,451,452,453,454,455,456,457, TITTIBHASANA 233, 272, 346, 352, 356, 442, 453,
458,461,462,463,464,465,467 454,458,459,466
SITA 73, 133 TOBILLOS 15, 87, 136, 142, 144, 146, 156, 157, 201,
SITALI 311,318,420 208,228,231,232,233,246,247,275,280,281,
SITALI PRANAYAMA 296 283,373
SIVANANDA 39, 53,61,62, 365,415,484 ToDD, MABEL 95,484
SIVANANDA, SWAMI 61 ToLASANA 109, 170, 227, 228, 336, 340, 352, 353,
SIVANANDA, SWAMI VISHWANANDA 53 356,360,443,455,457,459,460,466
SIVANANDA YOGA 61,62,415 TORSIÓN 88,156,184,214,217,219,224,231,238,
STENHOUSE, JANITA 189,484 257,258,259,260,261,262,376,381,388,432,
STHIRA SUKHAM 27, 153, 173,184,293,294,299, 442,453,454,461,467
305,324,343 TOXINAS 49, 116
STROM,MAx 368,484 TRANSVERSO ABDOMINAL 99
SUFRIMIENTO. Véase
SUPTA PADANGUSTHASANA 184, 264,267,349, 354, 493
Índice temático
95,105, 106, 109,242,384
TRAPECIO V
TRATAKA 35
VAJRASANA 228, 248, 263, 301, 302, 361,389,434,
u 455,458,459,465,467
V AMANA RISHI 48
UDANA-VAYU 71,72,73 VANDERBILT, GLORIA 42
UDDIYANA BANDHA. Véase BHANDAS VASISTHA 132, 133,420
UJJAYI PRANAYAMA 30,50,63,72, 126, 153, 159, 170, VASISTHASANA 238,363,447,463,469
171, 183,198,283,292,303,304,306,307,309, VASTO
310,311,312,314,316,339,351,354,369,388 Intermedio 91
UPANISHADS 20, 21, 23, 26, 28, 30, 32,41, Lateral 91
54,67,70, Medial 91
71,73,126,417,420,473,475,479,480,482, VAUGHAN, KATHLEEN 386, 484
485 VAYU 71,418,420
UPAVISTA KONASANA 93,94,95,157,262,266,271, VEDANTA 20,61,420,421,483
272,274,285,350,353,354,355,360,362,364, VEDAS 18,20,23,28,30,31,32,41,48,71, 126,
378,379,389,390,443,453,457,458,459,460, 129, 131, 293,421,475, 485
461,462,465,466,468 VERDAD. Véase
URDHVA DHANURASANA 25,92, 163, 184, 241, 250, VIDYA 421
251,337,347,353,355,360,363,443,451,454, VIJNANA BHAIRAVA 33,476
456,458,459,460,465,466,469 VIJNANAMAYA KOSHA 70, 137
URDHVA HASTASANA 109, 110, 162, 188, 189, 190, VILOMA 309,317,421
191, 199, 344, 389, 467, 468 VILOMA PRANAYAMA 62,309,310,312,313,315
URDHVA KUKKUTASANA 239, 346, 352,443,451,458, VINYASA 13,29,34,39,48,49,50,54,55,56,57,
460,466,467 60,62,63,64, 85, 158, 159, 169, 170, 174, 177,
URDHVAMUKI--IA 168, 188,199,200,201,202,203, 204,205,333,334,335,336,345,346,350,352,
207,340,360,379,381,390,444,452,453,454, 353,356,359,360,363,395,415,421,453,455,
455,456,457,458,462,465,466,467,468,469, 456,458,462,463,467,471,472,474,475,477,
470 483,497
URDHVA MuKI--IA SVANASANA 168, 188, 199, 200,201, Flow 13, 29,34,39,56,62,63,64, 158, 177,205,
202,203,207,245,340,379,381,390,444,452, 363,395,415,475,497
453,454,455,456,457,458,462,465,466,467, Krama 63,85, 159, 333, 334, 335, 350, 359
468,469,470 VINYASA Fww YOGA 62,64, 415
URDHVA PADMASANA 286,287,350,353,360,444, VIPARITA DANDASANA 241,251,252,340,353,378,
463,464,467 430,447,456,463,466,469
USTRASANA 241,247,248,361,363,444,454,455, VIPARITA KARANI 174,282,284,343,353,354,357,
458,459,463,465,467 390,447,451,452,455,457,458,462,464,465,
UTKATASANA 162,188,204,207,213,344,345,346, 469
356,360,361,363,373,374,375,377,444,452, VIRABHADRA 130,421
453,457,462,467 VIRABHADRASANA l 93, 104, 117, 130, 162, 168, 188,
UTTAL, JAI 19 204,205,206,207,210,213,214,340,344,345,
UTTANA PADASANA 255,350,353,355,356,360,444, 351,352,355,356,360,362,372,374,380,390,
457,458,459,463,464,467,468 448,452,456,457,460,462,463,466,467,469,
UTTANA PRASITHASANA 238,352,356,445,451,457, 470
468 VIRABHADRASANA Il 94,96,109, 162, 168,211,266,
UTTANASANA 92,96, 106,168,188,189,190,191, 335,344,345,351,354,355,356,360,362,384,
192,199,201,203,204,207,220,221,222,335, 389,448,452,456,465,468,469,470
341,346,348,350,362,363,378,382,420,426, VIRABHADRASANA III 88,218,219,344,352,363,378,
445,451,452,453,455,457,459,460,461,462, 384,449,452,453,460,461,470
463,464,465,467,468,470 VIRASANA 104,249,260,263,265,275,317,338,
UTTHITA HASTA PADANGUSTHASANA 92, 104, 210,221, 353,355,357,359,362,372,373,374,380,389,
351,360,363,373,374,375,379,445,452,456, 442,448,451,452,453,454,455,456,457,458,
460,461,468,469,470 459,460,461,463,464,465,466,467,468,469,
UTTHITA HASTA PADANGUSTHASANA A 221 470
UTTHITAPARSVAKONASANA 109,110,180,184,211, VISHNUDEVANANDA, SWAMI 61,62,484
351,354,355,356,360,362,363,381,389,390, VISHUDDHA CHAKRA 72,77, 150,328,421
446,452,453,456,461,462,468,470 VISHVAMITRA 132, 133
UTTHITA TRIKONASANA 145, 162, 163,175,212,213, VISHVAMITRASANA 133,469
335,344,346,351,354,355,356,360,361,362, VIVEKENANDA 40
365,371,372,378,381,389,390,446,452,461, VRITTI PRANAYAMA 305
462,463,465,466,468,469,470
494
La enseñanza del Yoga
Sama 305 y
Vishama 306
VRKSASANA 88, 89,91, 96, 109, 112, 156, 157, YAMA 24,25,29,34,179,180,292,321,421
184, YANTRA 31
201,209,210,221,228,229,234,235,238,281, YESUDIAN, SELVARAJAN 44,485
347,351,352,354,359,363,372,374,375,384, YOGANANDA,PARAMAHANSA 43,47, 51,485
390,424,449,451,452,453,457,458,459,461, YOGA RAHASYA 57
462,463,465,467,468,469,470 YOGA RECONSTITUYENTE 364
VYANA-VAYU 71,73 YOGA SuTRAS DE PATANJALI 23,29, 54, 122, 134,472,
473,475
w Y OGI, MAHARISHI MAHESH 44
WATTS,[Link] 320,322,327,472,484 z
WmTE, DAVID GoRDON 31,471,484
WHITE, GANGA 7, 14,63, 113, 122,414,474,476, ZAIMAN, JACK 44
485
495
Índice temático
496
r
Reconocimientos .................................................................................................................... 7
Prólogo................................................................................................................................... 9
de Mariel Hemingvvay ............................................................................................................. 9
Introducción........................................................................................................................... 11
1. Las raíces antiguas del yoga moderno ................................................................................... 17
Los Vedas ........................................................................................................... ............... 18
Los Upanishads ................................................................................................................. 20
El Bhagavad Gita................................................................................................................ 21
Los Yoga Sutras de Patanjali........................................................................................... ..... 23
Tantra................................................................................................................................ 30
Hatha yoga: el Hatha yoga Pradipika, Gheranda Samhita y Shiva Samhita............................. 34
Hacia el Hatha yoga moderno ............................................................................................ 38
2. El Hatha yoga moderno....................................................................................................... 39
El viaje a Occidente del yoga .............................................................................................. 40
Estilos contemporáneos de Hatha yoga............................................................................... 45
La paleta de estilos de un profesor...................................................................................... 65
3. La energía sutil.................................................................................................................... 67
Las cinco fundas .................................................................................................... ............ 68
El Prana ............................................................................................................................ 70
Los Nadis .......................................................................................................................... 73
Los Bandhas ......................................................................................................... ............. 75
Los chakras........................................................................................................................ 76
Las Gunas.......................................................................................................................... 78
Las Doshas ........................................................................................................................ 8O
Poner de relieve la energía sutil en las clases ........................................................................ 82
4. Estructura corporal y movimiento ....................................................................................... 85
Los pies............................................................................................................................. 85
Las rodillas ..................................................................................................... ................... 88
La enseñanza del Yoga
La pelvis ............................................................................................................................ 93
La musculatura abdominal................................................................................................. 97
La columna vertebral......................................................................................................... 99
Los hombros, los brazos y las manos................................................................................... 106
La anatomía de la enseñanza............................................................................................... 112
5. Crear un espacio para la autotransformación........................................................................ 113
El entorno físico................................................................................................................ 114
Configuración y orientación de la clase............................................................................... 117
Niveles de clases y prerrequisitos ....................................................................................... 118
Etiqueta de clase................................................................................................................ 120
Despertar el entornoespiritual .......................................................................................... 121
Arquetipos y mitología.................................................................................................................128
Crear un espacio de felicidad ............................................................................................. 133
Un espacio para sanar y despertar ...................................................................................... 135
Mantener un espacio integrado .......................................................................................... 139
6. Técnicas y herramientas para la enseñanza del yoga.............................................................. 141
Enseñar a quienes tienes delante......................................................................................................... 142
La voz y el lenguaje ............................................................................................................ 150
Los elementos básicos de la práctica de las asanas................................................................ 151
Enseñar asanas................................................................................................................... 159
Principios generales al dar instrucciones físicas y hacer ajustes ............................................ 177
Miodificaciones, variaciones y el uso de ayudas ................................................................... 183
Juntando todas las piezas.................................................................................................... 185
7. Enseñar asanas .................................................................................................................... 187
Surya Namaskara: los saludos al sol.................................................................................... 188
Las asanas de pie ............................................................................................................... 207
Asanas de pie - fémures rotados externamente ................................................................... 209
Asanas de pie - fémures rotados internamente ................................................................... 213
Trabajar el torso................................................................................................................. 223
Las asanas de equilibrio sobre brazos ................................................................................. 228
Las flexiones posteriores .................................................................................................... 240
Torsiones sentadas y supinas .............................................................................................. 257
Las flexiones anteriores y los abridores de caderas............................................................... 263
Inversiones ....................................................................................................................... 281
Savasana ............................................................................................................................ 289
8. Enseñar Pranayama ............................................................................................................. 291
El descubrimiento y desarrollo de Pranayama ..................................................................... 292
La ciencia moderna de la respiración.................................................................................. 294
Enseñar a tener una conciencia básica de la respiración....................................................... 298
Refinar el flujo de la respiración......................................................................................... 299
Ujjayi pranayama: la respiración yóguica básica................................................................... 303
Profundizar en la práctica de pranayama............................................................................. 304
Cultivar la energía conscientemente .................................................................................. 317
9. Enseñar meditación.......................................................................................................................319
La senda de meditación de Patanjali: pratyahara, dharana, dyana ......................................... 321
Tomar asiento.................................................................................................................... 324
500
499
Índice
YOGA
D
La enseñanza del yoga es un recurso esencial para todos los profesores y estudiantes que
de• seen mejorar sus habilidades e incrementar su conocimiento del yoga. Con rnás de
doscien• tas fotos e ilustraciones, este libro es ideal corno texto para los programas de
formación de maestros de yoga. Contiene información detallada
sobre los métodos de enseñanza, los principios
delas secuencias y los fundamentos de las 108
asanas, así corno técnicas para enseñar la
meditación y el pra• nayama. Expone igualmente
la filosofía y la historia del yoga, y también
aspectos claves de la anatomía, tanto en su visión
tradicional corno moderna. Mark Stephens, famoso
formador de profesores, guía al lector con claridad
a través de los procesos que lle• van a convertirse
en profesional del yoga.
La enseñanza del yoga es el manual que se necesitaba urgentemente y será una herramienta valiosa en el arsenal
de quienes aspiran a ser profesores de yoga, pues les dotará de perspectiva y les proporcionará un acervo de infor•
mación esencial, así como asesoría, consejos, orientación y recursos.
GANGA WHITE, fundador de la White Lotus Yoga Foundation, Santa Barbara (California)
y autor de Yoga Beyond Belief: Insights to Awaken and Deepen Your Practice
La enseñanza del yoga es un libro fácil de usar, bien planteado, útil, claro y extraordinariamente detallado. A
muchos les vendrá bien este regalo, porque es exactamente lo que se requiere para ayudar a un profesor que se
está formando. Me alegro de que por fin esté disponible y haya salido justo a tiempo para mi próximo curso de
formación de profesores.
ERicH ScHIFFMANN,
autor de Yoga: The Spirit and Practice of Moving into Stillness
Mark Stephens está haciendo una verdadera ofrenda a los profesores de yoga, dotándoles de herramientas prácti•
cas e inspiración, y mostrándoles un camino que abarca todas las formas del yoga corporal. En este libro hay
joyas difíciles de encontrar, que hacen de él un gran tesoro, desde la sección sobre el significado mitológico que
subyace bajo las asanas, a las instrucciones para enseñar las asanas básicas y las herramientas para hacer
secuencias de vinyasa krama. Disfruta de este gran recurso y sumérgete profundamente en tu propio proceso de
transformación en la enseñanza del yoga.
SmvA REA, instructora principal de
Transformational Prana Flow Yoga y Yoga Trance Dance
ISBN: 978-84-16233-19-9
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9 788416 233199
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