Del Siglo XX al siglo XXI “La España contemporánea”
by
César Quivera
LANG-0545-L01_51165
People and Traditions of Spain
Nova Southeastern University
June 17, 2025
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Durante el siglo XX, España vivió una etapa marcada por el auge del nacionalismo
gallego y diversas tensiones políticas. Tras la monarquía, se instauró la dictadura militar de
Miguel Primo de Rivera, seguida por una república democrática que culminó en Guerra Civil.
Tras cuarenta años de dictadura franquista, se restauró la monarquía de los Borbones
con Juan Carlos I, quien lideró la modernización política y social del país. España se integró
en Europa occidental, ingresando en la OTAN y experimentando un crecimiento económico.
No obstante, permanecen las tensiones entre los gobiernos regionales, específicamente
con Cataluña y el País Vasco y el gobierno central, además de la corrupción y el desarrollo
desigual de las distintas regiones del país, problemas que continúan en el siglo XXI.
A inicios del siglo XX, España vivió el turno pacífico de partidos, mientras enfrentaba
la crisis social causada por la guerra en Marruecos y la Semana Trágica de Barcelona en
1909.
La imparcialidad en la Primera Guerra Mundial generó grandes fortunas, pero la
corrupción y falta de inversión desencadenaron el golpe de Miguel Primo de Rivera en 1923,
cuya dictadura fue aceptada al principio, pero después perdió respaldo.
La llegada de la Segunda República en 1931, impulsada por José Ortega y Gasset y
Manuel Azaña, marcó una era de reformas sociales y educativas profundas, promoviendo
leyes, sufragio femenino y el Estatuto de Autonomía para Cataluña.
La derecha obtuvo el poder en 1934 y paralizó las reformas, provocando grandes
tensiones sociales. La represión de los levantamientos en Asturias y Cataluña, liderada por el
ejército bajo Franco, causó cientos de muertos y aumentó la violencia.
Este conflicto intensificó la división entre las dos Españas, escalando la radicalización
política y social que finalmente desembocaría en la Guerra Civil. Las tensiones entre los
progresistas y conservadoras marcaron un período complejo en España.
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Por otra parte, la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936
produjo conspiraciones militares, llevando al golpe de estado del 18 de julio de 1936 ejercido
por Francisco Franco, que rápidamente escaló a una guerra civil.
Tras tres años de conflicto, con casi un millón de víctimas y la pérdida de gran parte
de la infraestructura, con figuras como Federico García Lorca, asesinadas o exiliadas, la
guerra concluyó el 1 de abril de 1939.
Franco, eliminó el sistema parlamentario y estableció el Movimiento Nacional como
única organización política. Conocidos como los años del hambre, esta etapa se caracterizó
por la escasez, pobreza, el aislamiento internacional.
Durante la década de 1950, la Guerra Fría cambió la visión internacional de España,
que pasó a ser vista como un aliado estratégico contra el comunismo. Esto llevó a un acuerdo
con EE.UU.
Los años 60 tuvieron un desarrollo económico impulsado por la inversión extranjera,
el impulso del turismo y las remesas de emigrantes. Sin embargo, se gestaba una oposición
clandestina por partidos como el PSOE y el PCE, y el grupo terrorista ETA.
Tras la muerte de Franco en 1975, el rey Juan Carlos I lideró la transición de España
hacia la democracia, legalizando partidos políticos como el PSOE y el PCE, y celebrando en
1977 las primeras elecciones democráticas, ganando Adolfo Suárez y su UCD.
La Constitución de 1978 estableció una monarquía parlamentaria y reconoció las
autonomías, aunque la democracia enfrentó amenazas como el golpe de Estado fallido del 23-
F de 1981, frustrado por la intervención del rey.
En los años 80 y 90, el PSOE de Felipe González gobernó con mayoría absoluta,
impulsando la modernización e integración de España en la UE y la OTAN, mientras que el
país vivía un apogeo cultural y deportivo, simbolizado por los eventos de 1992.
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A finales de los 90 y principios del siglo XXI, surgieron el desastre del Prestige y el
atentado del 11-M en 2004, que provocaron cambios y llevaron al poder al PSOE de José
Luis Rodríguez Zapatero, quien implementó reformas sociales progresistas.
La crisis económica de 2008 golpeó a España, con altas tasas de desempleo,
especialmente juvenil, y el surgimiento de movimientos de protesta como el 15-M.
El malestar social y la recesión propiciaron la llegada al poder del Partido Popular con
Mariano Rajoy en 2011, quien aplicó políticas duras, mientras España pasaba de ser una
economía creciente a una de las más endeudadas de Europa.
Además, el inicio del siglo XX en España fue un período de gran importancia cultural,
conocida como la Edad de Plata o Segundo Siglo de Oro, destacándose José Ortega y Gasset,
a través de publicaciones como la Revista de Occidente.
La Residencia de Estudiantes en Madrid, albergó a figuras de la Generación de 1927
como el poeta Federico García Lorca, el pintor Salvador Dalí y el cineasta Luis Buñuel. Sin
embargo, todo fue truncado por la Guerra Civil y la represión franquista.
Tras la Guerra Civil, la cultura española se vio sumida en la supervivencia, para luego
evolucionar en los años 50 hacia el realismo social y el neorrealismo cinematográfico como
forma de crítica al régimen.
Las décadas de 1960 y 1970 presenciaron el surgimiento del nuevo cine español con
directores como Carlos Saura y Víctor Erice, quienes crearon un cine experimental para
evadir la censura y obtener reconocimiento internacional.
Se destacaron figuras como los cineastas Pedro Almodóvar e Icíar Bollaín, en el
deporte, Rafael Nadal y escritores como Javier Marías, consolidando la proyección del arte,
la literatura y la investigación españolas en el ámbito mundial.
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En textos y contextos se destaca la historia política y social de España desde
principios del siglo XX hasta la democracia actual. Se resalta el caso de la ejecución de
Francisco Ferrer en 1909.
La Segunda República introdujo una Constitución progresista en 1931 que defendió la
libertad religiosa, el voto femenino y la autonomía regional, mostrando un avance hacia la
igualdad y los derechos ciudadanos.
Las memorias de Luis Buñuel capturan la vida cultural de Madrid en la preguerra,
donde la tradición convivía con la modernidad y el movimiento surrealista. Durante este
periodo, las asociaciones femeninas lucharon vigorosamente por la igualdad.
La Guerra Civil fue un momento decisivo, con personajes como Pablo Neruda
apoyando la causa republicana y denunciando los horrores del fascismo, representados por el
bombardeo de Guernica.
La posguerra se vivió con miedo y represión bajo el franquismo, que promovió un
nacionalismo excluyente y limitó severamente las libertades.
Finalmente, la Constitución de 1978 restableció la democracia garantizando la
autonomía regional, la igualdad ante la ley y la libertad ideológica, cerrando un ciclo de
violencia, en especial con grupos como ETA.
Reflexión
La historia contemporánea de España está inmersa en una serie de cambios que han
transitado entre dictaduras, guerras civiles y revoluciones culturales para finalmente alcanzar
una democracia.
Pienso que la constante tensión entre las regiones y el gobierno central, especialmente
entre Cataluña y el País Vasco, han forjado una identidad cultural fuerte y un sentido de
autonomía que debe ser respetado y canalizado desde un diálogo abierto y democrático.
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La Constitución de 1978, que estableció la autonomía regional, fue un avance
importante, aunque los desafíos posteriores evidencian que todavía hay espacio para mejorar
en cuanto al reconocimiento de las particularidades regionales dentro del Estado español.
La Guerra Civil y la dictadura franquista representan dos momentos decisivos en la
historia española. Esta etapa marcó la sociedad española, limitando las libertades individuales
y colectivas durante décadas, pero también permitió la resiliencia cultural.
Los periodos de modernización y apertura tras la muerte de Franco, con la transición
liderada por el rey Juan Carlos I y la consolidación democrática, son testimonio de la
capacidad de España para adaptarse y evolucionar.
Pienso que esta transición democrática, como el intento de golpe de Estado en 1981,
es un ejemplo de cómo una sociedad puede transformar su sistema político a través del
consenso y la reforma pacífica.
Finalmente, reflexionando sobre el papel de la cultura en este proceso, destaco la
importancia de figuras como Luis Buñuel, Federico García Lorca y Pedro Almodóvar,
quienes con su arte han expresado las diversas realidades y tensiones del país.
Para mí, esto demuestra que la cultura no es solo un reflejo de la historia, sino también
una herramienta para la crítica, la identidad y la transformación social.
En conclusión, considero que la España contemporánea representa a un país que ha
enfrentado retos con valor y que ha logrado construir una democracia plural y una sociedad
pluralista.
Sin embargo, para seguir avanzando, es fundamental continuar fomentando el diálogo
entre regiones, fortalecer las instituciones democráticas, y promover una cultura de inclusión
que reconozca aún más la diversidad histórica y social del país.
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Referencia
Pereira, C. (2015). Culturas de España (2da ed.). Cengage Learning.