LICENCIATURA EN TEOLOGÍA PRÁCTICA
INFORME DE LECTURA
Profesor: Lidia Chacón
Alumno: Valeria Contreras Aravena
PROGRAMA DE LICENCIATURA EN TEOLOGÍA PRÁCTICA
REFLEXIÓN LECTORA
Nombre materia Homilética y Oratoria
Nombre alumno Valeria Contreras Aravena
Título lectura asignada “Manual de Homilética”. Autor: Samuel Vila
Fecha de entrega 25 junio 2025
1. Ideas principales.
Idea N°1:
La homilética como arte y ciencia de predicar:
Una de las ideas principales que presenta el autor en su libro radica en la Homilética como una
disciplina que combina el arte y la ciencia de la predicación, es decir, va mucho más allá de
simplemente hablar en público.
El autor define a la homilética como un proceso metódico y creativo diseñado para comunicar
un mensaje bíblico de forma clara, persuasiva y relevante para la audiencia.
Al hablar de ciencia, el autor hace referencia a que la homilética exige una preparación
intelectual rigurosa, es decir, un estudio profundo de la Biblia, una interpretación correcta de los
textos y la estructura lógica del sermón. La homilética como ciencia se trata de organizar las
ideas de manera coherente, definir un tema claro y asegurar que cada punto contribuya a un
mensaje central.
Otro punto importante, es la homilética como arte, esta se enfoca en la presentación del sermón.
Un predicador debe dominar técnicas de comunicación, habilidades oratorias y retóricas para
conectar con su público. El objetivo de la predicación no es dar un monólogo aburrido, sino
crear un acto de comunicación dinámico y envolvente que transmita el mensaje de Dios de
manera que la gente no solo lo escuche, sino que también lo comprenda y se sienta conmovida.
En síntesis, el autor define a la homilética como arte y ciencia de predicar, debido a que está
enseña a los predicadores a combinar una preparación intelectual y espiritual sólida con una
presentación práctica y efectiva, logrando así que el mensaje bíblico sea poderoso, persuasivo y
transformador.
Idea N°2:
Preparación Espiritual
Un punto clave que el autor enfatiza es la importancia de la preparación espiritual del
predicador, es decir, no se limita a la homilética en su disciplina como ciencia y arte, sino que
resalta la importancia de la intervención del Espíritu Santo.
El autor advierte sobre dos errores comunes en el predicador, el primero es confiar solo en la
inspiración divina, descuidando su preparación homilética y apoyándose únicamente en la
inspiración divina, entregando así un mensaje desorganizado, superficial y poco claro.
El segundo error común es confiar solo en la preparación intelectual, en donde el predicador se
basa únicamente en sus habilidades de oratoria y conocimiento, sin depender del Espíritu Santo,
corriendo el riesgo de que el mensaje carezca de poder y profundidad espiritual.
Para el autor, un sermón verdaderamente efectivo y poderoso surge de una combinación
armoniosa entre el arte, la ciencia y el poder del Espíritu Santo, en otras palabras, la suma de un
todo interactuando entre sí, una sinergia que permite al predicador ser usado por Dios para
impactar a la audiencia.
Finalmente, el texto destaca que el predicador, debe ser dotado de humildad, permitiendo que el
mensaje de Dios sea el protagonista, así también, mantener integridad moral y una vida de
oración constante, requisitos indispensables para una preparación espiritual.
Idea N°3:
La construcción de la estructura del Sermón
El último punto principal que podemos destacar en el libro, es en relación a la estructura del
sermón, según la perspectiva del autor, la estructura del sermón es mucho más que un simple
esquema, es un pilar fundamental en la homilética, pues de su diseño depende que el mensaje se
trasmita con claridad y persuasión, es la herramienta para guiar a que los oyentes comprendan y
retengan el mensaje.
El texto detalla cada una de las partes del sermón, desde la introducción hasta la conclusión.
La introducción es crucial para captar la atención del público desde el primer momento,
asegurando que estén dispuestos a escuchar. Por otro lado, la conclusión es el punto decisivo,
donde se invita a la audiencia a la reflexión y la acción.
Un predicador que logra comenzar bien, obtendrá un auditorio dispuesto y que escuchará con
mayor atención al predicador.
Vila argumenta que una estructura sólida es la herramienta principal del predicador para guiar a
los oyentes de manera lógica y persuasiva, asegurando que el mensaje se trasmita con claridad y
logre eficacia.
La estructura bien diseñada, no es simple formalismo, sino que es el medio que el predicador
tiene para asegurar que los receptores puedan seguir un hilo en la predicación y así puedan ser
persuadidos conforme a la Palabra de Dios.
Según el texto el objetivo final de esta meticulosa construcción es la transformación del oyente,
es decir, una estructura sólida entre el conocimiento bíblico y la acción personal.
Un sermón efectivo no termina cuando el predicador deja de hablar, sino cuando el oyente
comienza a actuar.
En definitiva, la construcción de la estructura del sermón, en sinergia con el arte, la ciencia y la
preparación espiritual, permite al predicador comunicar el mensaje de Dios de forma clara,
memorable y, sobre todo, transformadora.
2. Critica textual – diálogo con el autor.
Punto de discusión N° 1:
La estructura del Sermón ¿garantiza la transformación del oyente?
El texto ofrece una metodología de sermón detallada y estructurada, desde la introducción hasta la
conclusión, con énfasis en puntos principales bien definidos, esta claridad es una de las mayores
virtudes del autor, sin embargo, puede surgir una pregunta crítica que debe ser considerada en
diálogo con su propuesta, ¿podría esta rigidez metodológica, aunque bien intencionada, limitar la
libertad del Espíritu Santo en la predicación?
A pesar de que el autor advierte sobre el peligro de irse a los extremos, el énfasis del manual en la
técnica podría inclinar al predicador a valorarla por encima de todo, entonces, si el predicador se
apega estrictamente a esta estructura de un sermón, siguiendo la homilética como disciplina de
arte y ciencia, ¿se puede garantizar que la vida del oyente será transformada?
El autor plantea es una metodología bien definida, pero que conlleva a pensar que quizás esa
rigidez hace cuestionar que aquella estructura quizás podría limitar la libertad del Espíritu Santo
en la predicación.
Punto de discusión N° 2:
Relación entre la Preparación Intelectual y la Espiritualidad del Predicador.
El autor en su parte gruesa del texto plantea la importancia de la preparación intelectual del
predicador, haciendo énfasis en su estructura, la necesidad del conocer el tema, lo que se va a
comunicar, y como se va a comunicar, dando mayor énfasis a la parte metodológica como
preparación de la estructura del sermón en el predicador.
Pero a pesar de que el texto de igual manera menciona la importancia de la vida espiritual,
vagamente se detiene a mencionar la preparación de la vida espiritual del predicador.
Se entiende, que ambas deben estar conectadas e interrelacionadas entre sí, manteniendo un
equilibrio entre ambos, como pilares fundamentales para el predicador, pero ¿Cómo podemos
garantizar que la preparación intelectual no opacara la dependencia de Dios en la preparación
Espiritual en el Predicador?
El único fin es poder comprender de manera coherente y transformadora para el predicador, el
cómo se nutre o se debe nutrir su vida espiritual, ya que esta es la fuente vital de poder.
Punto de discusión N° 3:
El contexto cultural de la audiencia.
El autor, en su libro en el cual detalla de manera específica el arte y la ciencia de la homilética,
establece una base sólida al abordar la preparación intelectual y espiritual del predicador,
proponiendo una entre el arte, la ciencia y la espiritualidad, como método fundamental para evitar
extremos y asegurar un mensaje robusto y equilibrado.
Ahora bien, su enfoque carece de un elemento crucial, la adaptación del mensaje al contexto
cultural y demográfico de la audiencia.
Aunque se habla de la audiencia en términos generales, no se profundiza en sus particularidades,
lo que conlleva a la pregunta central ¿Cómo se adapta un sermón a públicos específicos,
considerando su rango etario, trasfondo cultural y grupo humano?
Un sermón efectivo va más allá de la correcta exposición del mensaje a comunicar, su éxito radica
en la conexión que logra con quienes lo escuchan, para lograr esto, es crucial considerar factores
específicos de la audiencia, tales como, rango etario, ya que el lenguaje y las referencias deben
variar, por ejemplo, un sermón para niños requiere historias sencillas, mientras que uno para
adolescentes debe abordar temas de identidad. Para adultos mayores, se valoran la experiencia y la
sabiduría.
Otro factor a considerar es el trasfondo cultural, ya que cada comunidad tiene sus propias
tradiciones y valores, un mensaje que resuena en un contexto urbano puede no ser comprendido
de la misma manera en un entorno rural. El predicador debe conocer y respetar este trasfondo para
evitar malentendidos.
El último gran factor a considerar es el grupo humano y contexto social, la audiencia puede estar
compuesta por profesionales, estudiantes o personas en situaciones de vulnerabilidad, por ende, el
predicador debe ser sensible a sus preocupaciones y desafíos.
La adaptación del sermón a la audiencia no compromete la verdad bíblica, sino que la hace más
accesible. Para lograrlo, el predicador puede investigar a sus oyentes, usar ejemplos y analogías
relevantes, ajustar su lenguaje y ser empático.
En conclusión, aunque la preparación intelectual y espiritual es la base, el sermón solo alcanza su
máximo potencial cuando se fusiona con un profundo conocimiento y empatía hacia la audiencia.
3. Aplicación Personal.
El Manual de Homilética de Samuel Vila es una obra fundamental para cualquier persona
interesada en la preparación de sermones, su principal aporte es la unificación de la preparación
intelectual como la preparación espiritual del predicador, entendiendo que ambas son cruciales
para un resultado efectivo.
Mas allá de la homilética, el manual nos enseña la importancia de ser intencionales en la
comunicación de cualquier mensaje significativo Para transmitir un mensaje de manera efectiva,
es vital saber estructurar las ideas con claridad antes de comunicarlas. Esta disciplina no solo se
aplica a los sermones, sino a cualquier ámbito de la vida en el que busquemos asegurarnos de
que nuestro mensaje sea recibido de la manera más clara y efectiva posible.
Finalmente, el manual enfatiza que el propósito de un sermón es generar un cambio real en la
vida del oyente. Esta idea puede aplicarse a nuestra vida personal, nuestros mensajes no solo
deben ser informativos, sino también transformadores.
El conocimiento, por sí mismo, no debe quedarse en un plano meramente intelectual, debe ser
un catalizador que produzca un cambio tangible en nuestro carácter, nuestras relaciones y
nuestras decisiones.