Los monasterios, centros de la cultura medieval
Una cultura cristiana
La cultura de la Europa medieval era eminentemente cristiana. La tradición cultural
europea perduró gracias al esfuerzo de la Iglesia y, en especial, al de los monasterios, que
desempeñaron importantes funciones:
Se convirtieron en grandes centros de cultura. Sus bibliotecas preservaron las más
relevantes obras del conocimiento y el pensamiento clásicos.
Realizaron una importante labor docente en una época en la que los monjes eran
prácticamente los únicos que sabían leer y escribir. Además, mejoraron las técnicas
de cultivo y las difundieron entre los campesinos.
Desempeñaron funciones asistenciales. Crearon hospicios para atender a los
peregrinos y hospitales en los que atendían a los enfermos y a los pobres. Sin esta
labor, la in mensa mayoría de la población no habría recibido atención sanitaria.
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Las órdenes monásticas
Una orden monástica está formada por un grupo de monjes o de monjas que siguen reglas
establecidas, aprobadas por el papa.
El deseo de llevar una vida sencilla y de penitencia inspiró a las comunidades monásticas a
lo largo de la Edad Media. Una de las primeras fue la orden benedictina, promovida por
san Benito de Nursia. Estos monjes hacían tres votos: de pobreza, de castidad y de
obediencia.
Posteriormente, se crearon nuevas órdenes con la intención de cumplir más estricta
mente los principios evangélicos y volver a la predicación y a la pobreza. Algunas de ellas
fueron la orden del Císter, que nació en el siglo XI, y, un siglo más tarde, la de los
franciscanos, fundada por san Francisco de Asís, y la de los dominicos, creada por santo
Domingo de Guzmán.
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La vida en un monasterio
Los monasterios constaban de un conjunto de edificios, construidos alrededor de una iglesia. En
ellos vivían los monjes o las monjas. Los dirigía un abad o una abadesa, que ejercía de señor feudal
sobre las tierras que rodeaban el monasterio. En el interior del monasterio todo estaba
estrictamente reglamentado. Sus miembros pasaban la mayor parte del tiempo rezando y
trabajando, actividades que llevaban a cabo en silencio. Los monjes realizaban distintas tareas,
según su rango social y educación:
• Algunos monjes efectuaban trabajos manuales (cultivaban el huerto, criaban animales
domésticos, fabricaban utensilios artesanalmente, etc.).
• Otros dispensaban atención sanitaria a los pobres que acudían al monasterio. — Algunos se
dedicaban a las tareas intelectuales (educaban a los novicios, traducían obras clásicas, copiaban
libros para su difusión, estudiaban...).
Las monjas, en cambio, tenían vedadas las tareas intelectuales, y se dedicaban principalmente a
atender a los enfermos.