Lagunas Facultativas
Lagunas Facultativas
FACULTATIVAS
LAGUNAS DE ESTABILIZACION
INTRODUCCION
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INCONVENIENTES A TENER EN CUENTA AL PROYECTAR LAGUNAS.
• En comparación con la cantidad de experiencias efectuadas en lagunas, hay pocos modelos
matemáticos y formulaciones sobre el tema.
• Salvo algunas excepciones, en nuestro país no se han desarrollado investigaciones para obtener
parámetros racionales de diseño.
• Normalmente no se dispones de la caracterización del liquido a tratar, por no contar con el
respectivo sistema de recolección domiciliario.
• Se requiere disponer de terrenos aptos para implantar laguas de estabilización . Los mismos deben
estar alejados de la zona poblada, lo que obliga a proyectar emisarios de mayor longitud. De allí la
necesidad de evaluar esos mayores costos con las economías operativas. Especialmente la relativa
ala energía eléctrica, de mayor peso en los tratamientos convencionales.
• Cuando el efluente contiene algas y en el curso receptor hay poco nutriente, las algas vegetan y
tienen una pequeña demanda que generalmente no es objetable. En cambio si no hay luz solar
suficiente se mueren y sedimentan produciendo demanda de oxigeno por respiración endógena en
la materia orgánica depositada.
• En curos normalmente sin agua permanente, como ocurre en zonas secas, no es aconsejable la
aplicación de lagunas de estabilización, ya que las algas del efluente pueden producir malos olores al
descomponerse
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Entre las acciones que desarrollan las algas en las lagunas se mencionan.
• Su principal función es la de producir oxigeno (energía para la descomposición de la
materia orgánica y mantener las condiciones aerobicas del liquido. Oswald estableció que
1 Kg de algas en peso seco, puede producir 1,56 Kg O2.
• Remueven los nutrientes como son los compuestos de fosforo, nitrógeno y carbono para
satisfacer sus propias necesidades nutricionales.
• El consumo de dióxido de carbono , producto de la respiración de las bacterias saprofitas y
del contenido de CO2 en el liquido a tratar, ocasiona una elevación del pH a valores que
varían de 8 a 11. cuando el incremento supera este valor se tiene juna disminución del
numero de bacterias, precipitación de los fosfatos del calcio y perdida del amoniaco en la
atmosfera. O sea, el mayor valor del pH es favorable para la destrucción o reducción de las
bacterias patogenasd, pero es negativo por la disminución de las bacterias saprofitas y en
consecuencia perjudicial para el proceso de descomposición de la materia orgánica.
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• Las algas que escapan con el efluente de las lagunas de estabilización pueden crear
problemas en la zona de derrame por ser materia orgánica con posibilidad de tener
demanda de oxigeno, especialmente en periodo estival.
• La profundidad de la laguna, hasta donde llega la luz solar necesaria para la
fotosíntesis, depende de la intensidad de su incidencia y de la densidad o
concentración de las algas en la masa liquida.
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La mayor parte de la población algacea se encuentra en los primeros centímetros de la
capa superficial.
Durante la noche las algas también consumen oxigeno para su respiración. En
consecuencia el oxigeno disuelto resulta inferior al producido.
En las lagunas pueden estar presentes diversos tipos de algas, las que están
relacionadas con los procesos que tiene lugar en la laguna. Entre ellas están
las algas verdes, azules, fitoflageladas y diatomáceas.
Son organismos que están en suspensión en las masa liquida de una laguna.
Comprende a pequeños invertebrados (larvas, insectos, etc.) y organismos
unicelulares denominados protozoarios.
Es conveniente que los rotíferos, cladóceras y copecoides se desarrollen en lagunas
secundarias y de maduración, ya que reducen el balance de oxigeno por aumento
de la demanda respiratoria y disminuyen la población algacea en esas lagunas..
También sirven para clarificar el efluente de las lagunas al alimentarse de bacterias,
desechos orgánicos y protozoarios menores.
Los helmintos, nematodos y anélidos que se encuentran en el lodo de esas lagunas
contribuyen a la estabilización de los barros orgánicos sedimentados, ya que se
alimentan de desechos.
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Procesos que se desarrollan en las lagunas de estabilización
Los solidos sedimentables y los coloidales floculados (al igual que barros activados)
sedimentan en el fondo de la laguna y particularmente en la zona de ingreso. En
cambio, el resto de la materia orgánica permanece en la masa liquida.
Son las mas usadas de las lagunas de estabilización. Reciben desechos crudos o de
tratamiento preliminares como son los tratamientos anaeróbicos (lagunas y procesos
anaeróbicos)
Cuando el liquido crudo o proveniente de otros procesos ingresa en una laguna
facultativa se producen las reacciones biológicas de oxidación, de fotosíntesis, de
fermentación acida y de fermentación metánica.
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En una laguna facultativa convencional se desarrollan las siguientes
zonas.
Capa de lodo anaeróbico : ubicada en el fondo de la laguna, producida por el deposito de
solidos sedimentables y floculados.
Zona facultativa: situada sobre la zona de barros, en donde el oxigeno molecular no siempre
se encuentra disponible. Generalmente de día es aeróbica y de noche anaeróbica (se
comienza la digestión anaeróbica)
Zona aeróbica: que comprende el sector entre la superficie liquida y la zona facultativa, en
donde el oxigeno molecular siempre esta disponible y suministrado principalmente por las
algas y en menor escala por la aeración superficial.
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Oxipausa
Termoclima
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EFLUENTE DE UNA LAGUNA DE ESTABILIZACION FACULTATIVA
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Las formulas han sido desarrollada para conocer la DBO soluble del efluente, no considerando
las algas que escapan en el mismo.
Vientos
Temperatura
Precipitación pluvial
Evaporación
Radiación solar
Carga orgánica aplicada
Tirante liquido de las lagunas
pH
Oxigeno disuelto
Elementos tóxicos
Nutrientes
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1. Antecedentes
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Con excepción de las letrinas y los tanques sépticos, las demás estructuras para la disposición
de aguas residuales y excretas fracasaron tarde o temprano, con unas pocas excepciones. Lo
anterior hizo que los municipios y los gobiernos no se sintieran estimulados a invertir en
obras de tratamiento. Lo mismo sucedió con otros organismos del Estado que proveían estos
servicios. A su vez, las autoridades responsables de controlar a las industrias no se sienten
con suficiente autoridad moral y técnica para obligarlas a tratar sus desechos. Algunas veces
se escucha el comentario de que estamos ante un problema que no sabemos cómo resolver.
Lo grave es que hay que resolverlo y no podemos esperar alcanzar el nivel de vida de los
países desarrollados para recién buscar la solución. Existen posibilidades de resolver el
problema con las tecnologías apropiadas, pero ello nos obliga a cambiar el enfoque del
problema. Con las tecnologías apropiadas no se puede pensar en tratar las aguas y
desinfectarlas (sistema convencional), resolviendo así los problemas ecológicos y de salud
como hacen los países desarrollados. Primero debemos pensar en resolver el problema de los
patógenos (es decir el problema de salud), reteniendo las aguas residuales
en lagunas de estabilización.
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En 1958 se comenzaron a usar en América Latina y el Caribe las lagunas de
estabilización para el tratamiento de aguas residuales y se ha tenido mucho más éxito
que con las plantas convencionales, estimándose en 1993 más de 3.000 lagunas de
estabilización en esta Región. Su uso se ha popularizado y la gran mayoría de las
lagunas continúan operando. El empleo de lagunas de estabilización obligó a romper
con algunas tradiciones del tratamiento, entre ellas la guía "30/30" muy usada en los
países desarrollados, según la cual los efluentes de las plantas de tratamiento de
aguas residuales deben tener una DBO y una concentración de sólidos suspendidos
menor de 30 mg/l. Los efluentes de las lagunas de estabilización no necesariamente
cumplen con estos requisitos, pero su calidad microbiológica es alta. Si lo que
queremos es proteger la salud pública, las lagunas son una herramienta excelente.
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"La cloración de los efluentes de aguas residuales es una operación considerablemente
más compleja e impredecible que la cloración en los sistemas de abastecimiento de agua.
Es muy difícil mantener un nivel elevado, uniforme y predecible de desinfección eficaz en
las instalaciones de tratamiento de aguas residuales, excepto las de mayor rendimiento".
Chambers (1971). Además se generan trihalometanos y compuestos organoclorados que
aumentan el riesgo carcinogénico de los consumidores.
Del cuadro 1 podemos observar que en el mejor de los casos, los procesos convencionales
de tratamiento pueden remover dos órdenes de magnitud de bacterias equivalentes a un
porcentaje de remoción de 99%. Las aguas residuales de tipo doméstico tienen bacterias
del orden de 1010 por 100 ml. En América Latina, la concentración típica de coliformes
fecales (CF) en las aguas residuales crudas es 108/100 ml. Con un tratamiento
convencional el efluente tendría una concentración de coliformes fecales de 106/100 ml,
lo que corresponde a un agua de muy
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El manejo del recurso hídrico involucra una serie de procesos que buscan la solución de
conflictos entre los múltiples usuarios que dependen de un recurso compartido. La
oferta de agua proviene generalmente de un sistema común cuenca hidrográfica y los
excedentes de uso, así como de los efluentes vuelven a integrar el sistema. El
gerenciamiento implica optimizar los usos del recurso hídrico mediante el consumo ra-
cional y una calidad aceptable, debiendo esta gestión maximizar con criterio de equidad
los beneficios económicos, sociales y ambientales.
En este contexto, el tratamiento de las aguas residuales no puede desligarse del
manejo integral del recurso hídrico.
La ampliación de la cobertura de tratamiento que los países de la Región tendrán
que asumir tarde o temprano debe hacerse mediante planteamientos creativos e
integrales y no basados en conceptos estrechos, exclusivamente técnicos. Los
sistemas integrados de tratamiento y reuso facilitan la optimización de los recursos
hídricos, ya que al usar aguas residuales para
fines acuícolas o de riego se permite que volúmenes importantes de
agua limpia o potable se destinen al consumo humano. 34
3. Lagunas de estabilización-aspectos básicos
Una laguna de estabilización es una estructura simple para embalsar aguas residuales
con el objeto de mejorar sus características sanitarias. Las lagunas de estabilización se
construyen de poca profundidad (2 a 4 m) y tienen períodos de retención
relativamente grandes, por lo general de varios días.
Cuando las aguas residuales se descargan en lagunas de estabilización, ocurre en
forma espontánea un proceso conocido como autodepuración o estabilización natural
mediante fenómenos de tipo físico, químico, bioquímico y biológico. Este proceso se
lleva a cabo en casi todas las aguas estancadas con alto contenido de materia orgánica
putrescible o biodegradable.
Los parámetros más utilizados para evaluar el comportamiento de las lagunas de
estabilización y sus efluentes son la demanda bioquímica de oxígeno (DBO) que
caracteriza la carga orgánica; y el número más probable de coliformes fecales (NMP
CF/100 ml) que indica la contaminación microbiológica. También tienen importancia
los sólidos totales, sedimentables, en suspensión y disueltos.
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Es conveniente que las lagunas de estabilización trabajen bajo condiciones
definidamente facultativas o exclusivamente anaerobias, ya que el oxígeno es un tóxico
para las bacterias anaerobias que realizan el proceso de degradación de la materia
orgánica y la falta de oxígeno hace que desaparezcan las bacterias aerobias que realizan
este proce-so. Por consiguiente, se recomienda diseñarlas lagunas facultativas (a 15 ºC)
para cargas orgánicas menores de 300 kg DBO/ha/día y las lagunas anaerobias para
cargas orgánicas mayores de 1.000 kg de DBO/ha/día. Cuando la carga orgánica aplicada
se encuentra entre los dos límites antes mencionados, se pueden presentar malos
olores y la presencia de bacterias formadoras de sulfuros. El límite de carga para las
lagunas facultativas aumenta con la temperatura. Las lagunas de estabilización con una
gran relación largo-ancho (lar-go-ancho > 5) reciben el nombre de lagunas alargadas.
Estas lagunas son muy eficientes en la remoción de carga orgánica y bacterias pató-
genas, pero deben estar precedidas por dos o más lagunas primarias que retengan los
sólidos sedimentables. Estas lagunas primarias evitan suspender la operación de las
lagunas alargadas para llevar a cabo la remoción periódica de lodos.
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Las lagunas que reciben agua residual cruda son lagunas primarias.
Las lagunas que reciben el efluente de una primaria se llaman secundarias;
sucesivamente, las lagunas de estabilización se pueden llamar terciarias, cuaternarias,
quintenarias, etc. A las lagunas que reciben efluentes de las secundarias, también se les
suele llamar lagunas de acabado, maduración o pulimento. Siempre se debe construir por
lo menos dos lagunas primarias (en paralelo) con el fin de que una se mantenga en
operación mientras se hace la limpieza de los lodos en la otra.
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El proceso que se lleva a cabo en las lagunas facultativas es diferente del que ocurre en
las lagunas anaerobias. Sin embargo, ambas son efectivas para estabilizar la materia
orgánica y reducir los organismos patógenos de las aguas residuales.
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A través de estos procesos bioquímicos en presencia de oxígeno di-
suelto, las bacterias logran el desdoblamiento aerobio de la materia orgánica. El
oxígeno consumido es parte de la demanda bioquímica de
oxígeno (DBO).
A través de procesos inversos a los anteriores, en presencia de la luz
solar, las algas utilizan los compuestos inorgánicos para sintetizar materia
orgánica que incorporan a su protoplasma. A través de este proceso,
conocido como fotosíntesis, las algas generan gran cantidad de oxígeno
disuelto.
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3.2 Proceso anaerobio
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En las lagunas secundarias se incrementa el número de géneros y la
densidad de algas, y predominan las algas verdes (Chlorella, Scene-
desmus). En las lagunas terciarias se presenta mayor número de géne-
ros de algas, entre las cuales predominan las algas verdes (Chlore-
lla, Scenedesmus, Ankistrodesmus, Microactinium). En muchos casos se
ha observado el predominio de algas verde-azules (Rao, 1980; Uhlman,
1971). El predominio de géneros varía según la temperatura de la esta-
ción.
El zooplancton de las lagunas de estabilización está conformado por
cuatro grupos mayores: ciliados, rotíferos, copépodos y cladoceros.
Ocasionalmente se presentan amebas de vida libre, ostracodos, ácaros,
turbelarios, larvas y pupas de dípteros.
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4. Decaimiento de los organismos patógenos
Esta razón de decaimiento es muy baja, por ello, para lograr efluentes
de buena calidad microbiológica, las lagunas de estabilización necesitan
períodos de retención muy grandes (de 5 a 30 o más días), según las
características del agua residual, de la temperatura, de la radiación so-
lar, y del uso que se le dará a los efluentes.
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Este mecanismo actúa sinérgicamente con un pH elevado, tal vez
debido a que las formas tóxicas dañan la membrana interna de los coli-
formes fecales. No es sorprendente encontrar que la fotooxidación se
vea afectada por la luz, pH y la concentración del oxígeno disuelto (Cur-
tis et al. 1992). Curtis concluye también que la luz destruye más colifor-
mes fecales en lagunas turbias que en lagunas claras, si las lagunas
turbias tienen un pH suficientemente alto y oxígeno disuelto.
Además la radiación ultravioleta UV de la luz solar afecta directamen-
te el ADN de las células de las bacterias patógenas eliminándolas.
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4.4 Valor de pH
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4.5 DBO y nutrientes
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4.7 Concentración de algas
La influencia de las algas en el decaimiento bacteriano no es directa. El efecto más importante
para las bacterias está determinado por la relación de las algas y otros factores,
especialmente el pH, oxígeno disuelto y la penetración de luz en las lagunas. Durante el día las
algas producen oxígeno y absorben CO2. Estos procesos metabólicos dependen de la luz e
incrementan los niveles de oxígeno disuelto y pH.
Durante el día las algas también producen biomasa y la concentración total de algas aumenta.
Su incremento ocasiona mayor turbiedad, lo cual dificulta la penetración de la luz a través de
la columna de agua. La importancia de las algas también ha sido demostrada por Pearson
(1987). Ellos encontraron que dos lagunas bajo las mismas condiciones (solo una con
Daphnia) dieron diferentes resultados de tratamiento. La investigación demostró que la
Daphnia se alimentaba con microalgas, por lo cual disminuía su concentración en la laguna. El
efecto redujo el valor de pH durante las horas del día e incrementó la penetración de la luz
superficial, al menos en los primeros 20 cm. El efluente de esta laguna contenía una
concentración significativamente más alta de coliformes fecales. 55
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4.9 Sedimentación
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Las aguas residuales están contaminadas por una fuerte carga de or-
ganismos patógenos excretados por individuos enfermos o portadores
sanos.
Entre estos agentes patógenos se encuentran los protozoos y los helmintos que parasitan
al hombre y son evacuados con las heces y el esputo. En menos cantidad se encuentran los
parásitos propios de ani-males, pero que pueden ser causa de zoonosis parasitarias. Shuval
y otros investigadores (1978) han estimado la posible concentración de huevos de
helmintos en aguas residuales. Si se toma como base un sistema convencional de
abastecimiento de agua en el que cada persona produce 100 litros de agua residual por día
y se asume una producción de huevos por los parásitos según Craig y Faust (1970), en un
área endémica en la cual el 10% de la población está infectada con Ascaris, Tri-churis y
Ancylostoma, se calcula que en un litro de agua residual podrían existir cerca de 200
huevos de Ascaris, 25 huevos de Ancylostoma y 6 huevos de Trichuris.
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En el desagüe municipal de una zona endémica de la India, Lakshminarayana y Abdallupa
(1972) reportan por litro 200 huevos de uncinaria y cerca de 1.000 huevos de Áscaris. En
Suecia, en 22 muestras de agua residual se reportaron los siguientes niveles de parásitos:
Dhiphylloboth-rium latum 100%, Taenia 45%, Ascaris 27% y Toxocora 27% (Graham,
1981). En Perú, en desagües de la ciudad de Tacna se detectaron los siguientes parásitos:
Entamoeba histolytica, Giardia lamblia, Ascaris lumbricoides, Hymenolepis nana, Isospora
hominis, Strongyloides stercoralis, Trichuris trichiura, Isospora belli. En Lima, San Juan de
Miraflores, se reportó la presencia de G. lamblia, E. coli, E. nana, E. histolytica, Iodamoeba
butschlii, A. lumbricoides, H. nana, T. trichiura, S. stercoralis y Dyphyllobotrium (Binnie,
1971; Yánez 1980).
En muestras de aguas residuales de los distritos San Juan, Callao y
San Martín de Porres, de Lima-Perú se observó que los protozoarios
más frecuentes fueron: Giardia lamblia (30,7%) y Entamoebacoli
(47,3%), y entre los helmintos Ascaris lumbricoides (29,7%) (Castro,
1990).
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Los factores que pueden influir en el tiempo de sedimentación de los parásitos son el
movimiento de las aguas, el flujo no uniforme, y la presencia de detergentes y material
flotante, entre otros. Se han realizado numerosos trabajos de investigación referentes al
tiempo de remoción de los parásitos en las lagunas de estabilización. Wachs (1961) refiere
una remoción efectiva de los quistes de Entamoeba histolytica en 20 días. Arceivala (1970),
en la India, reporta la obtención de efluentes libres de parásitos en lagunas de
estabilización divididas en tres celdas y un tiempo de retención de 6 días.
La curva A es una curva teórica para una dispersión ideal en la cualel afluente se dispersa
instantánea y uniformemente por todo el tanque(completamente mezclado), mientras que
la línea vertical en F representa lo que podría ocurrir en un reactor idealizado en el cual la
velocidad del flujo es siempre la misma (flujo tipo pistón). Las curvas B, C, D y Emuestran los
flujos característicos bajo condiciones parcialmente mezcladas. De manera similar, los
modelos de flujo hidráulico que se cumplen en los estanques con una gran razón de longitud
y ancho (L/W)1,normalmente se ubican entre los completamente mezclados y los de flujo
tipo pistón.
Las lagunas con coeficientes relativamente altos de L/W se aproximan a las características de
mezcla de las curvas E y F, y son más deseables puesto que la ocurrencia de cortocircuitos
será mínima y permite una mayor eficiencia en la remoción de microorganismos entéricos.
La inclusión de las características de dispersión en las ecuaciones de diseño de lagunas de
estabilización producen mejores resultados en la predicción de la calidad de sus efluentes,
porque ellas dan razón de los fenómenos hidráulicos que ocurren en la laguna, v.g. forma de
la laguna, velocidad del flujo, cortocircuitos y dispositivos de entrada y salida. Sin embargo,
el uso del modelo de flujo disperso no da razón de la existencia de zonas muertas o
estancadas, las cuales reducen el volumen efectivo de lagunas con bajas relaciones L/W. El
número de dispersión de flujo (d) puede expresarse como: 64
Donde:
D = coeficiente de dispersión longitudinal o axial que caracteriza el
grado de mezcla en el flujo, m2/día
U = velocidad del flujo, m/día
L = longitud del paso del fluido desde el afluente hasta el efluente, m
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Las fórmulas para las condiciones de mezcla completa y detón, suponiendo cinética de
primer orden, condiciones estables pérdidas debido a la evaporación y la infiltración, se
muestran ecuaciones 2 y 3, respectivamente.
Donde:
N = número de coliformes fecales en el efluente, N/100 ml
No = número de coliformes fecales en afluente, N /100 ml
Kb = tasa de mortalidad de coliformes fecales, día-1
La ecuación (2) se ha usado para diseñar lagunas de estabilización
para la remoción de coliformes fecales. Marais encontró que el
Kb para la reducción de coliformes fecales sería:
. 66
Donde:
T = temperatura del agua de la laguna en el mes más crítico o
frío, ºC
Puesto que normalmente las lagunas de estabilización se
en serie, Marais encontró que para alcanzar el máximo decaimiento
bacterial, todas las lagunas deberían ser del mismo tamaño, y aplica
la siguiente ecuación:
Donde:
n = número de lagunas en serie
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Donde:
X = coordenada en la dirección del flujo, m
t = tiempo, días
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En la ecuación (6) el primer término de la derecha es la dispersión por difusión
molecular (en la práctica se utiliza el término dispersión), el segundo término es la
dispersión convectiva (llamado también transporte convectivo) y el tercero es la
remoción del contaminante, en este caso la mortalidad de las bacterias. Esta ecuación es
conocida como "modelo de flujo pistón con dispersión axial" o "modelo de flujo
disperso".
La ecuación diferencial anterior fue desarrollada por Wehner y Wilhelm (1956) con el
criterio de continuidad en la entrada y salida del reactor, ubicando adecuadamente el
submodelo hidráulico de un reactor entre los límites de mezcla completa y flujo tipo
pistón. Esta solución se expresa en la siguiente ecuación aplicada para bacterias:
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Para facilitar el uso de la ecuación (7) en la figura 5 se muestra la relación entre los
valores de Kb. PR y los porcentajes de reducción de bacterias. Se puede ver que para
alcanzar condiciones completamente mezcladas, el valor de "d" en una laguna debería
ser por lo menos 5.
Por otro lado, se observa que cuanto menor es el valor de "d", para un mismo valor de
Kb. PR se obtiene una mayor remoción de bacterias. Las lagunas que se aproximan a las
condiciones de flujo tipo pistón (valores bajos de d) tienen obviamente menos
cortocircuitos y proporcionan más tiempo para las reacciones, produciéndose un
tratamiento más eficaz. Lo opuesto se da en lagunas que se aproximan a las condiciones
de mezcla completa.
En lagunas de estabilización, el valor de d raras veces excede el valor de 1 debido a las
bajas cargas hidráulicas. Thirumurthi (1969) recomienda simplificar la ecuación (7) dado
que el valor de d en lagunas de estabilización generalmente es menos de 2. La ecuación
(8) es la versión simplificada propuesta por Thirumurthi y el error relativo en su
aplicación no es significativo siempre que el valor de d sea menor de 2. 70
La principal dificultad para usar la ecuación (7) o simplificarla (8) es que se debe
conocer el factor de dispersión d. En lagunas en operación, este factor puede
determinarse mediante pruebas de trazadores.
Donde:
? = viscosidad cinemática del agua, m2/día
Z = profundidad de la laguna, m
Sáenz Forero (1987) ha transformado la ecuación (9) para expresar la
viscosidad cinemática en función de la temperatura del agua (T), en ºC,
quedando entonces:
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5.2 Validación del modelo de flujo disperso para la predicción de la remoción de coliformes
fecales en lagunas de estabilización
El indicador principal para la vigilancia de la calidad bacteriológica son los coliformes fecales.
Las ventajas de su aplicación como indicador de remoción de bacterias patógenas en lagunas
de estabilización han sido comprobadas en estudios a nivel mundial y en el Perú a través de
las experiencias desarrolladas en las lagunas de San Juan de Miraflores en Lima (Yáñez y
colaboradores, 1980). Como es de suponer, los modelos de remoción de bacterias están en
su mayoría orientados a coliformes fecales. Para la exitosa aplicación de esta tecnología es
necesario entender los fenómenos que gobiernan la eficiencia de remoción de las lagunas
de estabilización y que tal conocimiento se traduzca en modelos de pre-dicción simples que
sirvan como herramienta para la operación de sistemas de tratamiento de aguas residuales,
sin que esto signifique que se desestime un programa de vigilancia y control mínimos. Se
debe tomar en consideración que los programas de vigilancia y control, por sí solos, no
permiten una toma de decisión inmediata, ya que ésta debe esperar los tiempos que tomen
los ensayos de laboratorio, v.g. DBO (5 días), coliformes fecales (4 días con el medio lauril
triptosa).
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Por otro lado, todo cambio en el caudal de ingreso produce una modificación estable
en la calidad del efluente, probablemente, después de un tiempo similar al del período
de retención real de las lagunas de estabilización. Se debe mencionar, además, que los
modelos de calidad del agua deben estar asociados a un adecuado submodelo
hidráulico que no solo incorpore el balance hídrico, sino también los tiempos de
retención promedio reales.
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El modelo de flujo disperso surge como una alternativa al usado tradicionalmente para
bacterias que es el de mezcla completa. Su aplicación ha sido investigada y
recomendada por Dissanayake,(1981); Yáñez,(1986); Polprasert y Bhattarai, (1985); y
Sáenz Forero (1987). Este modelo ha sido utilizado en las fases III y IV del Proyecto de
Acuicultura de San Juan de Miraflores con el fin de estimar el período de retención
necesario para reducir los niveles de coliformes fecales en los efluentes de las lagunas
de estabilización que abastecen una unidad experimental piscícola.
Se determinó la regulación de caudales de ingreso a las lagunas para lograr una calidad
microbiológica constante en los efluentes del sistema, tomando en cuenta la
temperatura del agua promedio. Los caudales se calcularon con ayuda del modelo de
dispersión; el éxito logrado permite asegurar que dicho modelo es una gran
herramienta para la operación de lagunas. Para la calibración del modelo se han
procesado tasas de mortalidad evaluadas en el proyecto Evaluación de las Lagunas de
Estabilización de San Juan, Fase II (1981-1982), para lagunas facultativas
primarias, secundarias y terciarias, reportadas por Yánez (1986), y las
evaluadas en el proyecto Evaluación Microbiológica y Toxicológica sobre
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Reuso de Aguas Residuales en Riego (1986-1988). Con estos datos y tomando en
cuenta la temperatura promedio del agua, se han establecido las siguientes
relaciones para tasas de mortalidad neta de coliformes fecales (Kb):
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Se debe mencionar que para el caso de lagunas terciarias solo se contó con tres datos, los
que no son suficientes. Sin embargo, la ecuación (13) nos brinda una estimación del
orden de magnitud y tendencia.
La figura 6 muestra las relaciones mencionadas en función de la temperatura del agua.
Los mecanismos de remoción de bacterias son diferentes para cada nivel de tratamiento
por las condiciones ambientales diferentes, v.g. variaciones de pH, oxígeno disuelto,
nutrientes disponibles, bacterias adheridas a sólidos sedimentables, etc., y en cada nivel
de tratamiento predominarán mecanismos de remoción diferentes.
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La calibración final del modelo de flujo disperso, que utiliza las ecuaciones (7) y (10), incluye
las características geométricas de las lagunas del sistema de tratamiento para uso en
piscicultura y sus tasas de evapofiltración correspondientes. Asimismo, se utilizaron los
valores de Kb dados por las ecuaciones (11), (12) y (13). Alimentando este modelo con los
valores de caudal de ingreso al sistema, el nivel de coliformes fecales y la temperatura del
agua, se han calculado valores de coliformes fecales en los efluentes de cada laguna.
Estos se han comparado con los valores observados en el programa de vigilancia del
proyecto de acuicultura tomando en cuenta los períodos de retención nominal
correspondientes, así como los caudales y temperaturas compatibles.
De esta forma se ha encontrado una correlación entre el valor calculado y el valor
observado, como se muestra en la figura 7. Se indica también el intervalo de confianza al
95%. Como se puede apreciar, la recta de correlación está muy cercana a la curva teórica (y
= x); el intervalo de confianza incluye a esta recta, lo que permite afirmar que el modelo de
flujo disperso no solo puede ser una ayuda para la operación de
lagunas, sino también una herramienta de diseño.
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La aplicación del modelo de flujo disperso en otras áreas geográficas debe enriquecerse
con información local, si está disponible, v.g. tasas de mortalidad, modelos de predicción
del factor de dispersión d, tasas de evapofiltración, etc.
La restricción en el uso de las lagunas de estabilización es el requerimiento de terreno, por
lo que en su dimensionamiento se debe usar modelos adecuados de diseño, a fin de
lograr la mayor eficiencia con la menor área y por ende el menor costo. En este sentido, el
uso de un submodelo hidráulico apropiado es de trascendental importancia para la
optimización del diseño. Los éxitos en la aplicación del modelo de flujo disperso permiten
recomendar su aplicación como una herramienta para la operación y diseño de las lagunas
de estabilización.
80
PARÁMETROS DE CALIDAD PARA EL USO EN RIEGO DE AGUAS RESIDUALES. GUÍAS DE
CALIDAD DE EFLUENTES PARA LA PROTEC- CIÓN DE LA SALUD
El grupo de coliformes totales es menos fiable como indicador, pues no todos los coli-
formes son exclusivamente de origen fecal y, a menudo, la proporción de coliformes no
fecales es muy elevada en los climas cálidos. Los coliformes fecales son indicadores
menos satisfactorios de los virus excretados y tienen uso muy limitado cuando se trata de
protozoarios y helmintos, para los cuales no existen indicadores seguros.
Por lo general, las normas o directrices sobre la calidad de las aguas residuales que se
pretende emplear para riego de cultivos sin restricciones, incluso para cultivos de
legumbres y verduras para ensaladas que se consumen crudas, contienen reglas explícitas
(i.e., indican el máximo número de coliformes) y requisitos mínimos de tratamiento
(primario, secundario o terciario) según la clase de cultivo que se debe regar (si es para
consumo o no).
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Las normas establecidas en los últimos 50 años han sido, en general, muy estrictas, ya
que se han basado en una evaluación teórica de los posibles riesgos que para la salud
tiene la supervivencia de agentes patógenos en las aguas residuales, el suelo y los
cultivos, antes que en pruebas epidemiológicas fehacientes del riesgo real. Hasta cierto
punto, esas primeras normas se basaron en un concepto de "riesgo nulo", con el fin de
lograr un medio "antiséptico" o carente de agentes patógenos.
Por ejemplo, las normas del Departamento de Salud Pública del Estado de California
permiten solo 2,3 ó 2,2 coliformes por cada 100 ml, según el cultivo regado y el método
de riego empleado.
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gran esfuerzo por establecer una base epidemiológica más racional para las
directrices sobre el riego con aguas residuales.
Se han acumulado nuevas pruebas epidemiológicas y evaluado estudios e informes de
años anteriores. Las comprobaciones de estos estudios fueron analizadas
cuidadosamente por destacados expertos en slud pública, epidemiología y medio
ambiente en las reuniones de Engelberg y Adelboden en 1985 y 1987,
respectivamente, así como en numerosas reuniones y consultas nacionales e
internacionales. Los expertos concuerdan en que el riesgo real de las aguas residuales
tratadas es mucho menor de lo previsto y que no se justifica que hayan sido tan se-
veras las primeras normas y pautas sobre la calidad microbiológica de los efluentes
usados en riego sin restricciones de legumbres y verduras normalmente consumidas
crudas, sobre todo en lo que respecta a agentes patógenos bacterianos.
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Las nuevas directrices sobre la calidad bacteriológica son compatibles con la calidad real
del agua de río empleada para riego sin restricciones de todos los cultivos en muchos
países, sin efectos nocivos conocidos. En el cuadro 1 se presentan concentraciones de
coliformes fecales típicas en los ríos del mundo basados en datos reportados de 1979 a
1984. En cerca de 45% de los ríos, esas concentraciones eran de 1.000 por 100 ml o
más, pero casi 15% tenía concentraciones de coliformes fecales de 10.000 por 100 ml o
más. Las aguas de esos ríos se emplean fuera de los Estados Unidos de América para
riego sin ninguna restricción legislativa al respecto. En los Estados Unidos, la Agencia de
Protección Ambiental y la Academia Nacional de Ciencias recomendaron en 1973 que la
norma estableciera 1.000 coliformes totales por 100 ml para riego con agua natural de
superficie, incluida la de río.
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El Grupo Científico también comparó sus normas anteriores para el riego con aguas
residuales y sus directrices sobre el riego de verduras consumidas crudas (2,2-100
coliformes totales por 100 ml) con las direc- trices y normas vigentes sobre la calidad
bacteriológica para determinar la calidad del agua de baño establecidas por el Programa
de Vigilancia e Investigación de la Contaminación en el Mediterráneo, adscrito al Pro-
grama de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, conjuntamente con la OMS (1.000
coliformes fecales por 100 ml) y la Comunidad Económica Europea (menos de 10.000
coliformes totales por 100 ml y menos de 2.000 coliformes fecales por 100 ml).
Por último, el Grupo concluyó que no es razonable ni lógico mantener las antiguas
directrices sobre el riego con aguas residuales, semejantes a las establecidas para el agua
potable si las autoridades sanitarias con- sideran aceptables las aguas naturales de los ríos
empleadas para riego y las utilizadas para el baño, cuyas concentraciones de coliformes
fecales sean de 1.000 por 100 ml o más. Sin duda, el empleo irracional de normas
excesivamente estrictas para la calidad microbiológica de las aguas residuales empleadas
para riego ha llevado a ciertas situaciones anómalas. Usualmente, las normas no se
cumplen y han surgido graves problemas de salud pública por el riego con aguas
residuales sin tratar, carente de reglamentación y a menudo ilegal, práctica muy difundida
en los países en desarrollo. 90
El método recomendado ahora exige la introducción de normas na- cionales revisadas,
estrictas y acordes con la realidad para la elimina- ción de huevos de helmintos, pero las
normas son menos exigentes con respecto a las concentraciones bacterianas permisibles. El
Grupo consideró que este nuevo método incrementaría la protección de la salud de un
público mayor, y al mismo tiempo, permitiría establecer metas que fueran factibles técnica y
económicamente.
Sin embargo, los valores de las directrices dadas en el cuadro 1 se deben interpretar con
cuidado, y de ser necesario, se deben modificar según los factores epidemiológicos,
socioculturales y ambientales de cada lugar. Se puede justificar mayor precaución donde hay
grupos expuestos más susceptibles a la infección que la población en general, por ejemplo,
las personas carentes de inmunidad a las infecciones endémi- cas locales. Por otra parte,
algunas veces se puede justificar cierto gra- do de flexibilidad. Por ejemplo, donde los
helmintos intestinales no son endémicos, no es necesario eliminar 99,9% de los huevos. Los
cultivos comestibles como el tomate para enlatados y el maní para tostar podrían
considerarse como cultivos industriales y los campos de deporte que no se pretende usar por
muchas semanas después del riego se podrían in- cluir en la categoría B.
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En casos específicos se debería tener en cuenta los factores epidemiológicos,
socioculturales y ambientales de cada lugar y modificar las directrices de acuerdo a
ello.
Conviene establecer una directriz más estricta (<200) coliformes fecales por 100 ml)
para prados públicos, como los de los hoteles, con los que el público puede entrar
en contacto directo.
En el caso de los árboles frutales, el riego debe cesar dos sema- nas antes de
cosechar la fruta y ésta no se debe recoger del suelo. No es conveniente regar por
aspersión.
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No existen datos sobre los ríos de África.
Cuando el público tiene acceso directo a prados y parques regados con aguas
residuales tratadas, el peligro potencial para la salud pública puede ser mayor
que el que presenta el riego de verduras consumidas crudas.
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El Grupo Científico opinó que sería prudente aceptar esta directriz más estricta para los
prados públicos. Esta directriz sobre la calidad bacteriológica de los efluentes puede
cumplirse de ordinario solo por medio del tratamiento biológico secundario (estanques
o tratamiento convencional), seguido de desinfección efectiva. Se necesita tratamiento
suplementario para eliminar los huevos de los helmintos, cuando procede.
El valor indicado en la directriz sobre huevos de helmintos en el cuadro 1 es una meta
para el diseño de sistemas de tratamiento de aguas residuales y no una norma que
demanda exámenes regulares de la calidad de los efluentes. Actualmente, las técnicas
más sensibles para la detección de huevos de helmintos en aguas residuales permiten
encontrar, como mínimo, un huevo por litro.
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Directrices sanitarias para la acuicultura
Varias infecciones causadas por agentes patógenos son motivo de preocupación cuando
se emplean aguas residuales en acuicultura. Los caracoles acuáticos son huéspedes
intermedios de varios parásitos helmínticos, incluida la especie Schistosoma. La
transmisión puede ocurrir cuando las personas se bañan en estanques de peces donde
hay caracoles infectados, ya que las larvas de los esquistosomas penetran en la piel
humana. Ciertas especies de peces son los huéspedes intermedios secundarios de
varios parásitos helmínticos, por ejemplo de la especie Clonorchis (trematodos). La
transmisión ocurre cuando se consume pescado crudo o mal cocido; los quistes que
contiene la carne del pescado se incuban en el intestino humano.
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Es probable que las bacterias invadan el músculo de los peces cuando éstos se cultivan
en estanques con coliformes fecales y Salmonellas en concentraciones superiores a 104
y a 105 por 100 ml, respectivamente, y el potencial de invasión muscular aumenta
cuando es mayor la exposición de los peces al agua contaminada.
Ciertas pruebas sugieren que hay poca acumulación de organismos entéricos y agentes
patógenos en el interior o en la superficie del tejido comestible de los peces, cuando la
concentración de coliformes fecales en el agua de los estanques es inferior a 103 por
100 ml.
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Esta directriz sobre la calidad bacteriológica, basada en el conocimiento actual sobre
el uso de aguas residuales en acuicultura, debería prevenir la invasión del músculo de
los peces. Los microorganismos patógenos acumulados en las vías digestivas y líquido
intraperitoneal de los peces pueden presentar un riesgo de contaminación de la carne
y otras partes comestibles del pescado, ocurriendo la transmisión a los consumidores
si no se observan las debidas normas de higiene en su preparación. Por lo tanto, en
beneficio de la salud pública, se debe asegurar el cumplimiento de estrictas normas de
higiene durante el manejo del pescado, sobre todo durante la evisceración. Esto se
puede lograr con mayor facilidad en las operaciones comerciales antes que en la
acuicultura de subsistencia y se necesitarán programas continuos de educación para la
salud. La práctica de cocinar el pescado, común en muchas regiones donde se
emplean aguas residuales en acuicultura, es una importante medida de protección de
la salud.
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Existen consideraciones similares para el control de la esquistosomiasis, enfermedad
endémica en una zona mucho más extensa. Por lo tanto, la directriz apropiada sobre
el contenido de helmintos para el uso de aguas residuales en acuicultura es la
ausencia de huevos viables de trematodos. Ese requerimiento se logra fácilmente
con el tratamiento en lagunas.
Guías para sustancias químicas presentes en aguas residuales
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La exposición a la contaminación, las condiciones del suelo, los hábitos dietéticos y las
rutas de exposición difieren considerablemente en todo el mundo. Por ello, es difícil
establecer límites numéricos que se apliquen adecuadamente de manera universal.
En lugar de concentrarse en el desarrollo de límites numéricos, los lineamientos de la
OMS para la aplicación de residuos en el terreno deben enfatizar el desarrollo de una
metodología para evaluar el destino y transporte de los contaminantes a través de
diferentes rutas, y en los datos técnicos para realizar tal evaluación.
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Cuadro 3
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Normas existentes en los países que favorecen el uso de aguas residuales
La comunidad científica ha elaborado criterios de calidad, los cuales son utilizados por
organismos como la FAO y la OMS para elaborar las pautas de calidad que se han
mencionado anteriormente (ej. lineamientos de Engelberg) y a su vez, los gobiernos pueden
utilizarlos para establecer normas de calidad que se aplican de manera coactiva en los paí-
ses mediante leyes y reglamentos.
En general, estas normas o pautas de calidad de las aguas residuales para uso en riego de
cultivos especifican las normas explícitas (ej. concentración máxima de coliformes) y en
algunos casos el tratamiento mínimo requerido, de acuerdo con la clase de cultivo que se va
a regar. En el cuadro 4 se muestra un ejemplo de normas microbiológicas vigentes para la
reutilización de aguas residuales en riego.
Cuadro 4
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