Manual de Procedimientos: Uso de Chata y Papagayo
1. Introducción
Este manual describe de forma detallada el procedimiento para el uso de la chata y el
papagayo en pacientes encamados, con el objetivo de estandarizar la técnica, garantizar la
seguridad del paciente y mantener altos niveles de higiene. Está dirigido a profesionales de
enfermería, cuidadores y estudiantes, y puede ser aplicado en entornos hospitalarios,
clínicas, centros geriátricos o cuidados domiciliarios.
2. Objetivo
Estandarizar el procedimiento para la utilización de la chata y el papagayo, asegurando la
comodidad y privacidad del paciente, la prevención de complicaciones y el cumplimiento de
las normas de bioseguridad.
3. Alcance
Este procedimiento es aplicable a todos los pacientes encamados que, por su condición
física, no puedan desplazarse hasta el baño, ya sea de forma temporal o permanente. Se
dirige a personal de enfermería, técnicos y cuidadores.
4. Definiciones
• Chata: Recipiente plano y de borde bajo, fabricado en metal o plástico resistente, utilizado
para la recolección de orina y/o heces en pacientes encamados.
• Papagayo: Urinal anatómico, generalmente destinado al paciente masculino, diseñado
para recolectar orina de manera cómoda y segura.
• Solera: Protector impermeable utilizado para evitar que la cama se ensucie durante el
procedimiento.
• Higiene perineal: Limpieza cuidadosa de la zona genital y perianal para prevenir
infecciones y mantener la piel saludable.
5. Normas de Bioseguridad
1. Lavado de manos antes y después del procedimiento.
2. Uso de guantes desechables en todo momento.
3. Desinfección de los dispositivos después de cada uso.
4. Manejo y eliminación adecuada de residuos y fluidos.
5. Mantenimiento de la privacidad del paciente.
6. Procedimiento para el Uso de la Chata
6.1 Preparación
• Explicar el procedimiento al paciente y obtener su consentimiento.
• Lavarse las manos y colocarse guantes desechables.
• Colocar la solera impermeable debajo del paciente.
• Preparar la chata limpia y desinfectada.
6.2 Colocación
• Si el paciente colabora: pedir que flexione las rodillas y eleve la pelvis para deslizar la
chata por debajo.
• Si no colabora: girar al paciente hacia un lado, colocar la chata contra las nalgas y
devolverlo a posición supina.
• Asegurar la correcta posición de la chata para evitar derrames.
6.3 Retiro y Limpieza
• Retirar la chata con cuidado una vez finalizado el uso.
• Limpiar la zona perineal (en mujeres, de adelante hacia atrás).
• Desechar el contenido, lavar y desinfectar la chata.
• Registrar el procedimiento y observaciones.
7. Procedimiento para el Uso del Papagayo
7.1 Preparación
• Informar al paciente sobre el procedimiento.
• Lavarse las manos y usar guantes.
• Colocar solera impermeable en la cama.
• Preparar el papagayo limpio y desinfectado.
7.2 Colocación
• Posicionar el papagayo entre las piernas del paciente, alineado con el pene.
• En pacientes con movilidad limitada, colocarlo suavemente sin realizar movimientos
bruscos.
• Asegurar la estabilidad para evitar derrames.
7.3 Retiro y Limpieza
• Retirar el papagayo cuidadosamente.
• Realizar higiene genital si es necesario.
• Vaciar, lavar y desinfectar el dispositivo.
• Registrar el procedimiento y características de la orina.
8. Cuidados Posteriores
• Revisar el estado de la piel en la zona perineal y glútea.
• Aplicar crema protectora si hay riesgo de irritación.
• Verificar la comodidad del paciente después del procedimiento.
• Mantener la cama limpia y seca.
9. Registros
El registro debe incluir:
• Fecha y hora del procedimiento.
• Tipo de dispositivo utilizado.
• Características de la eliminación (color, olor, consistencia, cantidad).
• Observaciones relevantes y reacciones del paciente.
10. Medidas de Seguridad Adicionales
• Evitar la colocación incorrecta que pueda provocar lesiones o incomodidad.
• No dejar al paciente sobre la chata o el papagayo por periodos prolongados.
• Supervisar constantemente si el paciente presenta dolor o malestar.
• Mantener el equipo limpio y en buen estado.
11. Conclusión
La correcta aplicación de este procedimiento garantiza no solo la higiene y confort del
paciente, sino también la prevención de complicaciones y el cumplimiento de normas de
bioseguridad. El uso de la chata y el papagayo debe realizarse con respeto, profesionalismo
y atención a los detalles, considerando siempre la dignidad del paciente como prioridad.