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Fallo Duarte

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D. 429. XLVIII.

Duarte, Felicia s/ recurso de casación.

Buenos Aires, 5 de agosto de 2014.

Vistos los autos: “Duarte, Felicia s/ recurso de casación”.

Considerando:

1°) Que la imputada Felicia Duarte fue llevada ante


el Tribunal Oral Federal de Formosa acusada del delito de
contrabando de estupefacientes para comercialización en grado de
tentativa (artículos 866, 2da. parte y 871 del Código Aduanero).

Una vez realizado el debate oral y público, los


jueces decidieron por mayoría absolver de culpa y cargo a la
recurrente porque entendieron que no existían pruebas para
endilgarle la pertenencia del estupefaciente ni el consecuente
intento de burlar el control de aduanas para importar la
mercadería prohibida.

2°) Que el fiscal de juicio en su apelación, en


términos de un supuesto de errónea valoración de los hechos y la
prueba, solicitó que se case la resolución impugnada y se
aplique de manera correcta el derecho inculpando a la nombrada
Duarte o bien, que se nulifique lo actuado y se reenvíe al
tribunal para una nueva sustanciación del proceso en el tramo
final (artículos 470 y/o 471 del Código Procesal Penal de la
Nación).

Concedido el recurso y habiéndose pronunciado las


partes, la Cámara Federal de Casación Penal —por mayoría— casó
la absolución y condenó a la imputada a la pena de cuatro años y
medio de prisión, accesorias legales y costas por contrabando de

-1-
estupefacientes con fines de comercialización en grado de
tentativa.

3°) Que contra tal decisión la defensa oficial de la


imputada interpuso recurso extraordinario federal, en el que
concluyó que se advertía una conculcación al derecho de
inocencia, culpabilidad, defensa en juicio, debido proceso —en
rigor tildó de arbitraria la sentencia— a la vez que planteó de
manera clara la imposibilidad de emitir condena por parte de la
cámara de casación en razón de violarse el artículo 8.2.h. de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos y el 14.5 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en tanto la
apelación federal no garantizaba la revisión amplia requerida
para lograr la absolución pretendida, conforme el criterio del
precedente “Giroldi” (Fallos: 318:514), sino que exigía
previamente una evaluación a modo de producto más elaborado. En
esta misma línea, sumó el criterio que surge del caso “Maqueda”
de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y los
recientes requisitos de la acordada 4/2007 y el sentido amplio
de examen que se postula en el conocido precedente “Casal”.

Al dictaminar el Fiscal General ante la Cámara


Federal de Casación Penal se pronunció por la concesión de la
apelación para que se realice una amplia revisión en los
términos de “Giroldi” y “Casal” (Fallos: 318:514 y 328:3399,
respectivamente).

4°) Que concedido el recurso, elevado a este Tribunal


y dispuesta la vista a la Procuración General de la Nación, su
titular se pronunció por la apertura del mismo con el expreso

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D. 429. XLVIII.
Duarte, Felicia s/ recurso de casación.

pedido de que no se revoque la condena en sintonía con lo


propiciado en su contemporáneo dictamen en el caso C.416.XLVIII
“Chambla, Nicolás Guillermo y otros s/ homicidio –causa n°
242/2009-”.

En síntesis, para resolver el caso, la señora


Procuradora General de la Nación planteó dos interrogantes a
despejar. El primero relacionado con la necesidad de una
revisión amplia de la primera sentencia condenatoria, mientras
que el segundo con la vía más idónea para realizarla,
pronunciándose por la afirmativa en el primer caso pues así lo
regula el artículo 8.2.h de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, pero, sin embargo, admitió que el recurso
federal no era la vía idónea para llevarla a cabo, con lo cual
sugirió un reenvío para que sea una sala distinta del mismo
tribunal de casación que realice la tarea (cita en abono de su
conclusión numerosos casos y fallos; entre los más destacados el
11.618 “Mohamed vs. Argentina” del 23 de noviembre de 2012;
Serie C 255 “Barreto Leiva vs. Venezuela” del 17 de noviembre de
2009 Serie C 206 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos;
11.086 “Maqueda” de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos y “Ghiroldi” y “Casal” de este Tribunal).

5°) Que el recurso se dirige contra una sentencia


definitiva dictada por el superior tribunal de la causa y
suscita cuestión federal suficiente, pues se encuentra en tela
de juicio el alcance del derecho a recurrir el —primer— fallo
condenatorio dictado por el superior tribunal de la causa
(artículos 14 de la ley 48, 18 de la Constitución Nacional,
8.2.h. Convención Americana sobre Derechos Humanos y 15.5 del

-3-
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) y sin
perjuicio de la invocación del cercenamiento de otros derechos
de igual índole, esta Corte no se encuentra limitada por los
argumentos de las partes o del tribunal apelado, sino que le
incumbe realizar una declaración sobre el punto en disputa de
acuerdo con la inteligencia que rectamente le otorgue (Fallos:
326:2880; 323:1406 y 1566, entre otros).

6°) Que el núcleo de decisión a adoptar pasa por


dilucidar si lo que se ha dado en llamar en doctrina “casación
positiva” debe ser revisado en forma amplia en los términos del
precedente de Fallos: 328:3399 y de la sentencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos “Mohamed vs. Argentina”
—Excepción preliminar, fondo, reparaciones y costas— del 23 de
noviembre de 2012.

7°) Que desde ese punto de vista, el derecho


reconocido que prioriza la Convención Americana sobre Derechos
Humanos en el art. 8.2.h. es el doble conforme en resguardo de
la inocencia presumida, aún con la primer sentencia adversa,
pues la propia Corte Interamericana excepciona la intervención
de un tribunal superior —cuando no existe otro en el organigrama
de competencias— aunque exige como único requisito que sean
magistrados diferentes a los que ya juzgaron el caso los que
cumplan con la revisión amplia (cfr. parágrafo 90 del caso —de
competencia originaria local— “Barreto Leiva vs. Venezuela”
Corte Interamericana de Derechos Humanos).

8°) Que en ese orden de ideas, el escaso margen


revisor que tiene esta Corte mediante el recurso extraordinario

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D. 429. XLVIII.
Duarte, Felicia s/ recurso de casación.

federal, dejaría afuera una cantidad de aspectos esenciales que


no podrían ser abordados sin poner en crisis el propio alcance
de la excepcional vía de competencia del máximo tribunal
constitucional, por el contrario el nuevo examen del caso —
primera condena mediante— en la mecánica de funcionamiento de la
Cámara de Casación —máxime luego de la adecuación al recurso a
partir del citado precedente “Casal”— no haría mella en su
cotidianeidad desde lo eminentemente práctico.

Así, el recurso extraordinario federal no cumpliría


con la exigencia convencional tal como advierte la propia Corte
Interamericana en el párrafo 104 del caso 11.618 “Mohamed vs.
Argentina” que dice: “...el recurso extraordinario federal no
constituye un medio de impugnación procesal penal sino que se
trata de un recurso extraordinario regulado en el Código
Procesal Civil y Comercial de la Nación, el cual tiene sus
propios fines en el ordenamiento procesal argentino. Asimismo,
las causales que condicionan la procedencia de dicho recurso
están limitadas a la revisión de cuestiones referidas a la
validez de una ley, tratado, norma constitucional o a la
arbitrariedad de una sentencia, y excluye las cuestiones
fácticas y probatorias, así como el derecho de naturaleza
jurídica no constitucional”.

9°) Que por otro lado, en cuanto a la necesidad de la


revisión de la primera sentencia adversa, la Corte
Interamericana en el mencionado caso “Mohamed” —párrafo 92—
afirma: “Teniendo en cuenta que las garantías judiciales buscan
que quien esté incurso en un proceso no sea sometido a
decisiones arbitrarias, la Corte interpreta que el derecho a

-5-
recurrir del fallo no po-dría ser efectivo si no se garantiza
respecto de todo aquél que es condenado, ya que la condena es la
manifestación del ejercicio del poder punitivo del Estado.
Resulta contrario al propósito de ese derecho específico que no
sea garantizado frente a quien es condenado mediante una
sentencia que revoca una decisión absolutoria. Interpretar lo
contrario, implicaría dejar al condenado desprovisto de un
recurso contra la condena. Se trata de una garantía del
individuo frente al estado y no solamente una guía que orienta
el diseño de los sistemas de impugnación en los ordenamientos
jurídicos de los Estados Partes de la Convención”.

10) Que la concreta afectación a la garantía del


doble conforme (artículos 18 de la Constitución Nacional y
8.2.h. de la Convención Americana sobre Derechos Humanos) que
impidió la revisión de la condena dictada contra Felisa Duarte
mediante un recurso ordinario, accesible y eficaz, impone —
conforme los antecedentes y lo puesto de manifiesto en este
fallo— que se designe a otra sala de la Cámara Federal de
Casación Penal para que actúe como tribunal revisor.

Por ello, oída la señora Procuradora General de la Nación,


se declara procedente el recurso extraordinario con el alcance
antes indicado. Hágase saber y remítase a la Cámara Federal de
Casación Penal para que, por intermedio de quien corresponda, se
-//-

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D. 429. XLVIII.
Duarte, Felicia s/ recurso de casación.

-//-designe una nueva sala de ese tribunal para que de acuerdo


con los lineamientos de este fallo proceda a la revisión de la
sentencia. ELENA I. HIGHTON de NOLASCO - ENRIQUE SANTIAGO
PETRACCHI (según su voto)- JUAN CARLOS MAQUEDA - E. RAÚL
ZAFFARONI.

ES COPIA

VO-//-

-7-
-8-
D. 429. XLVIII.
Duarte, Felicia s/ recurso de casación.

-//-TO DEL SEÑOR MINISTRO DOCTOR DON ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI

Considerando:

Que esta Corte comparte y hace suyas —en lo


pertinente— las consideraciones formuladas en el dictamen de la
señora Procuradora General de la Nación, a cuyos términos se
remite en razón de brevedad.

Por ello, se declara procedente el recurso extraordinario


con el alcance allí indicado. Notifíquese y devuélvanse los
autos a la Cámara Federal de Casación Penal para que por
intermedio de quien corresponda designe la sala de ese tribunal
que deberá proceder a la revisión de la sentencia en los
términos de la presente. ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI.

ES COPIA

Recurso extraordinario interpuesto por Felicia Duarte, representada por el Dr.


Nicolás Ramayón, Defensor Público Oficial ad hoc ante la Cámara Federal de
Casación Penal.

Traslado contestado por el Dr. Javier De Luca, Fiscal General ante la Cámara
Federal de Casación Penal.

Tribunal de origen: Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal.

Tribunal que intervino con anterioridad: Tribunal Oral en lo Criminal de


Formosa.

-9-

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