0% encontró este documento útil (0 votos)
76 vistas3 páginas

03-Examinando Tus Necesidades Más Profundas

Celula cristiana

Cargado por

Gianluca Bessone
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
76 vistas3 páginas

03-Examinando Tus Necesidades Más Profundas

Celula cristiana

Cargado por

Gianluca Bessone
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EXAMINANDO TUS NECESIDADES MÁS PROFUNDAS

OBJETIVOS DEL CAPÍTULO


IDEA PRINCIPAL: Comprender que nuestros deseos más profundos se suplen en Dios.
Cambios en el pensamiento: Reflexionar acerca del lugar donde pretendemos saciar nuestras necesidades.
Cambios en las emociones: Evaluar las intenciones del corazón.
Cambios en la conducta: Saciar nuestros deseos más profundos en Cristo.

APERTURA
En este tercer episodio, Nicolás Tranchini propone analizar nuestras necesidades. Reflexionar acerca de las fuentes
donde buscamos saciar el corazón, es necesario para generar cambios profundos.
Dios está completo, pero nosotros necesitamos llenar un vacío. Cuando buscamos completar nuestro ser en todo
aquello que no es Dios, nos sentimos insatisfechos. Cambiar, es comprender la profundidad del amor de Dios para
con nosotros, que supera todo en la vida.

VIDEO
Reproduce el video del capítulo 3: “Examinando tus necesidades más profundas” (09:51 minutos).

REPASO Y ESTUDIO
Cuando hablamos de cambios profundos, es innegable el recorrido por las necesidades del corazón.
El autor inicia el recorrido con una pregunta: ¿Qué distingue mayormente a Dios, de los seres humanos?
Para responder podríamos argumentar muchas características, como eternidad, omnipotencia, omnisciencia y más;
pero el autor hace hincapié en una: Dios no necesita de nada ni nadie para satisfacer sus necesidades.
Dios es autónomo, nosotros dependientes. Autonomía y dependencia son dos conceptos contrapuestos.
Los seres humanos, nacemos dependientes de los que nos rodean, y esta necesidad nos acompaña toda la vida. Es
más, fuimos creados para necesitar. Así llegamos a Dios.
Por otro lado, Dios, está completo. Hay un concepto teológico que explica esto de forma clara: la Perseidad, es una
cualidad en Dios. Perseidad significa que Dios encuentra su razón de ser, en sí mismo.
Nuestro problema aparece cuando esa dependencia está mal enfocada. Cambiar, significa enfocarnos en quien
puede suplirlos de forma completa; es decir, en Cristo.
La teología nos enseña acerca de la relación interna de la Trinidad. Padre, Hijo, Espíritu Santo; en estrecha relación.
Un Dios en tres personas. Autosuficiente.
Además, un análisis de los atributos de Dios, da cuenta de las características propias de un ser que no necesita de
nadie más para ser. Los atributos no relacionados, como omnisciencia, omnipresencia, omnipotencia, justicia,
eternidad, infinidad, etc; reflejan esta realidad.

Lee Juan 14:9, Romanos 1:20; Ezequiel 12:28


Analiza cómo se vinculan con el tema.
Como seres creados, nosotros dependemos de otros. Cuando nuestras necesidades no se suplen en Dios, caemos
en la trampa de creer que los otros y las cosas, pueden darnos plenitud.

Lee Juan 15:5


¿A qué te aferras? ¿Qué te enseña este versículo?
Para explicar la base sobre la cual se asientan nuestras necesidades más profundas, el autor hace mención del
Génesis. En los capítulos 1 y 2 encontramos el origen de la creación y podemos ver que fuimos creados como
sujetos de necesidad
Si bien, hombres y mujeres son diferentes, poseen necesidades en común y diferenciadas. Lo que no cambia es su
necesidad de Dios.

Lee Génesis 1 y 2
1. Haz una lista de las necesidades humanas allí expresadas.
2. Piensa cómo se aplican estas verdades al presente.
Más allá de que Dios es el centro de nuestras necesidades (al menos así fuimos pensados por él), también el Señor
nos hizo para relacionarnos con otros seres humanos.
Ya en Génesis 2:18, Dios estableció que el hombre no podía vivir sin relacionarse. Puso en los seres humanos la
necesidad de vincularse con otros además de con él.
Según las ciencias sociales, el hombre es un ser de necesidades que se satisfacen socialmente en medio de
relaciones que lo determinan. Aunque sabemos que en Cristo somos nuevos, y que él nos satisface por completo;
los otros también son importantes. La construcción de nuestra identidad, se da en relación. La identidad es lo que
nos diferencia. Sin los otros, no hay construcción posible de lo subjetivo.
Abraham Maslow en su obra “Una teoría sobre la motivación humana” diferenció entre las distintas necesidades
que movilizan a las personas. Existen según él necesidades más básicas, relacionadas con sustento y abrigo. Una vez
que éstas son suplidas, el sujeto puede intentar satisfacer otro tipo de necesidades como los vínculos, el
reconocimiento y la autorrealización.
Entonces; lo básico se relaciona más con lo fisiológico, lo vincular con las relaciones interpersonales; el
reconocimiento y autorrealización con los logros personales.
Nicolás menciona otro tipo de necesidades teniendo como base el relato de Génesis; son las espirituales. Los seres
humanos fuimos creados con necesidades vinculadas a lo espiritual. Necesitamos a Dios en la vida.
El problema está dado cuando el enfoque motivacional para sentir que nuestras necesidades están suplidas, se
encuentra en las cosas (casa, automóvil, profesión) o las personas, y no en Dios.
Estas verdades expresadas tienen al menos tres implicaciones:
Primeramente, nos ayudan a comprender que desear aceptación, reconocimiento, seguridad o amor, es
plenamente humano. Estas necesidades no son intrínsecamente pecaminosas. ¿Puedes ponerle nombre a tus
deseos más profundos?
En segunda instancia el problema no es tener sed, sino donde buscamos ser saciados. Fuimos creados para buscar
el bien, y el mayor bien de todos es Dios mismo. Solamente él puede satisfacer nuestras necesidades más
profundas. ¿Dónde has buscado el bien últimamente?

Lee Lamentaciones 3:24


¿Cuál es tu porción? Analiza un día de tu vida y contesta.
A. W. Tozer dice: “Dios es tan vastamente maravilloso, tan absoluta y completamente deleitable, que Él puede, sin
nada más que sí mismo, satisfacer y desbordar los más exigentes anhelos de nuestra naturaleza humana por más
exigentes que estos sean.” Cuánta verdad, sin él vivimos frustrados.

Lee Efesios 4:13


¿Qué nos enseña? “Nuestros deseos profundos sólo pueden ser saciados por Dios.”
Encontramos en Eclesiastés 12:13 una reflexión muy adecuada. El fin de todo, es que Dios nos colme.
Sin él, no podemos. Hay una historia en los evangelios que expresa esta verdad. Se encuentra en Juan 6:25-71. Allí
encontramos a Jesús transmitiendo su mensaje de salvación. Muchos de los judíos dudaban de la palabra del
maestro. Aún algunos de sus seguidores creyeron que eran palabras muy duras. Jesús entonces les dice a sus
discípulos “¿quieren irse ustedes también?” Pedro le dio una respuesta contundente, “¿a quién iremos? tú tienes
palabras de vida eterna”.
Pascal dijo que el hombre tiene en su corazón un vacío con el tamaño de Dios. Y es así solo Dios puede llenar ese
vacío. El hombre intenta llenarlo con otras cosas, solo un cambio profundo trae la llenura de Dios.

¿Recuerdas el día que llegaste a Jesús? ¿Cómo sació tu corazón? ¿Cuáles fueron los cambios iniciales que tu vida
experimentó?
En Efesios 1 encontramos la descripción de mucho de lo que el Señor adquirió para nosotros.
Por ejemplo:
1. Nos bendijo (vers.3)
2. Nos escogió (vers.4)
3. Nos hizo aceptos (vers.6)
4. En él tenemos redención (vers.7)
5. En él tenemos herencia (vers.11)
6. Fuimos sellados con el Espíritu Santo (vers. 13)
¿Cómo dudar de que el único que suple plenamente nuestras necesidades es Dios? Cambiar profundamente,
demanda de nosotros una vuelta sobre estas verdades espirituales.
La presencia de Dios en nuestras vidas hace la diferencia. A lo largo de la historia, su presencia se ha manifestado de
distintas maneras. Primeramente, en el huerto comunicándose con el hombre (Génesis 3 ) , luego en el tabernáculo
de reunión, en el templo (Éxodo 26; 1 Reyes 6). Una vez ascendido Cristo, su presencia se manifiesta en el corazón
de sus hijos. Su presencia hace la diferencia en nosotros. Cuando la experimentamos, sabemos que no hay nada ni
nadie que pueda saciarnos como él lo hace.

¿De qué manera has experimentado su presencia últimamente?


La ecuación es simple, cuanto más disfrutamos a Dios, más gloria él recibe. Él nos creó para alabanza de su gloria
(Efesios 1:12). Le damos gloria cuando él es la fuente donde nuestras necesidades son suplidas.

EXPLORACIÓN BÍBLICA
Si bien en el análisis del capítulo mencionamos el versículo 5 de Juan 15; se hace necesario profundizar en este
pasaje que nos deja una enseñanza tan rica, relacionada con el tema del episodio.
Lee detenidamente Juan 15: 1-17
Allí encontramos un ejemplo muy gráfico de lo que significa ser saciados por el Señor. Nueve veces encontramos la
palabra permanecer.
Identifícalas en el pasaje y toma nota de los versículos.
Así como un pámpano solo puede mantenerse con vida ligado a la vid; nosotros encontramos la respuesta para
todas nuestras necesidades profundas en Cristo. Él es la vid verdadera.
La vida plena se encuentra en Jesús. Los cambios profundos nos llevan a permanecer cada día más ligados a él.

ÚLTIMAS PALABRAS
En este episodio, Nicolás Tranchini enfocó su análisis en el vínculo entre nuestras necesidades, nuestro corazón y
Dios. Solo cuando alineamos el corazón a los deseos de Dios, podemos vivir en plenitud.
Inicialmente el autor confrontó algunas de las características de Dios, que lo hacen diferente a nosotros. Él está
completo en sí mismo. Dios es autónomo.
En contraposición a Dios, nosotros hemos sido creados y dependientes. Llevamos en nuestro interior la necesidad
de alguien que dé sentido a nuestras vidas. Esto nos posiciona en el lugar de la necesidad.
Cuando nuestras necesidades son satisfechas en Cristo, nuestro recorrido es de bendición. Cuando buscamos
saciarnos de otras fuentes, vivimos en frustración.
Además de nuestro vínculo con Dios, fuimos creados para relacionarnos con otras personas. Tanto el matrimonio,
como la familia y las amistades vienen a nuestras vidas para suplir una necesidad, la de aceptación y pertenencia.
Además de las necesidades comunes a la vida; fuimos creados con necesidades espirituales. Hay cierto vacío en el
ser humano que solo se satisface en Cristo. Cuando buscamos llenar ese vacío con cosas o personas, solo vivimos en
frustración.
Nicolás nos recordó que la presencia de Dios en nuestras vidas es lo que nos da verdadera completud. Cambiar
profundamente es entender que no hay otra fuente de gratificación que se compare con Dios.

APLICACIÓN PRÁCTICA
Evalúa tus necesidades más profundas y reflexiona acerca de en qué áreas necesitas que Cristo tome el control.

Ora por ello y entrega a Dios tus deseos.

Elige dos amigos y comparte la trama de este episodio con ellos.

También podría gustarte