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PP3 Polvo Quimico

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POLVOS QUIMICOS

INTRODUCCION
Tuvo importancia fundamental, la enunciación en abril de 1960 por el Dr.
Arthur Ghise, de la existencia de un cuarto factor de singular Importancia
que Intervenía en forma decisiva en toda combustión, nos referimos a la
"reacción química en cadena", complementando los tres factores
clásicos: combustible, oxígeno y calor.

Antecedentes

Sabemos que existen combustiones sin y con llamas. Considerando


estas últimas, podemos clasificarlas en tres grupos:

a) Llamas de difusión: En las que el oxígeno es un agente externo, lo


más común.

b) Llamas premezcladas: Son aquellas en las que el combustible


fluye con un adicional de aire (u oxígeno). Un ejemplo clásico, es
la llama de un soplete oxiacetilénico.

c) Llamas autónomas: En las que la descomposición de las


moléculas del combustible suministran el oxígeno necesario para
mantener de por sí la combustión. Citaremos, como ejemplo, la
combustión de la nitrocelulosa.

Debemos considerar que una acción extintora del tipo bloqueo" o


“sofocación”, esencialmente física, como en el caso del anhídrido
carbónico o las diversas espumas, controlarán seguramente una llama
de difusión, pero no podrán en cambio actuar sobre las premezcladas o
autónomas, en la mayoría de los casos.

No obstante esta clase de llamas, es extinguida con determinados


agentes: los polvos químicos y los compuestos halogenados (halons)
aprobados o de 3ra. Generación.

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La explicación de este hecho, surge evidentemente del mencionado
cuarto factor, la "reacción química en cadena.

Así, la usual representación gráfica del triángulo del fuego reemplazada


por la actual, el tetraedro (figura geométrica piramidal con cuatro caras
triangulares simultáneamente en contacto). Se da así cabida al nuevo
concepto. El triángulo no ha perdido validez; sólo se ha ampliado.

1) Acción física: la clásica, es cuando el efecto extintor. Incide sobre los


factores: combustibles, aire (u oxígeno) y el calor.

2) Acción química: El agente extintor actúa, de alguna manera, sobre la


reacción química propia de toda combustión.

Analicemos, aun más, estos Interesantes fenómenos que ocurren detrás


del "frente de llama". Sabemos que cuando un combustible liquido está
en llamas, no es el liquido propiamente dicho el que arde, sino los gases
o vapores que de él se desprenden. Luego, hay una zona Imprecisa, en
la cual no hay combustible líquido, ni llamas.

Precisamente en esa especie de “zona de nadie”, es donde se producen


los fenómenos químicos sumamente complejos, que se traducen en una
“reacción en cadena”, cuya mayor o menor velocidad, dará la pauta de
la magnitud del proceso, con la consiguiente liberación de energía. Ver
figura "A".

Dicha reacción en cadena, consiste en la formación de unas partículas


denominadas "especies activas" o radicales libres, que transitan desde
el combustible, hacia el frente de la llama.

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Entonces, todo producto o elemento que interfiera en esa zona,
anulando total o parcialmente el tránsito de dichas especies activas será
considerado como un "supresor" y su forma de actuación será por
supuesto, química.

Llegamos entonces a un concepto de fundamental Importancia


disminuyendo el traslado de especies activas, entre el combustible y el
frente de llama, se logrará atenuar o suprimir la combustión.

Esta consecuencia trajo aparejada la paulatina comprensión del hasta


entonces, extraño mecanismo que lograba una elevada eficacia
extintora de agentes, tales como: Sales metálicas (polvos químicos y
secos) y compuestos químicos (halons).

Análisis comparativo

En la “guerra” contra el fuego, el arsenal de armas con que contamos,


es cada vez más vasto. El agua que es el agente extintor más antiguo y
abundante, luego de una aparente pérdida de prestigio, lo ha
recuperado, al conocerse más a fondo su Increíblemente versátil
mecanismo de extinción. Efectivamente, puede comprobarse que, si
bien es cierto, su acción fundamental la ejerce sobre el factor calor por
absorber fácilmente calorías, en función de la superficie que logra
ofrecer al fuego, también Incide sobre los restantes factores: aire
(oxígeno), combustible y la reacción química inclusive.

Los gases inertes, anhídrido carbónico (CO2) y nitrógeno, diluyen el


oxígeno ambiente, reduciéndolo a porcentajes en lo que es muy difícil o
directamente imposible que se mantenga una combustión; además
ejercen un muy pequeño efecto refrigerante y cierta acción dinámica de
“barrido”. Hoy día son una de las alternativas más firmes para el
reemplazo de los halons, por ejemplo INERGEN, compuesto de
nitrógeno y argón.

Mencionaremos, por último, las espumas: de alta y baja expansión,


proteínicas y sintéticas, que efectivizan su acción al interponerse entre el
combustible y el oxígeno del ambiente. También actúan como
refrigerantes por ser básicamente agua. Espumas, CO2 y agua son
agentes extintores físicos.

En cambio, los Polvos Químicos, Halons y Polvos Especiales son


agentes extintores químicos o supresores, teniendo en cuenta su forma
de actuar.

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Mencionaremos dos casos singularmente importantes:

1) Efecto especifico de los componentes metálicos alcalinos (por


ejemplo: el potasio es superior al sodio en una relación 2:1).

2) Hay una acción evidente del componente ácido: sea bicarbonato,


cloruro, etc. Este aspecto es algo que no ha podido ser completamente
dilucidado al día de hoy.

Hemos llegado a un punto en el que se impone una capitulación sobre


todo lo expuesto:

1) Aceptamos la acción "supresora" de algunos agentes extintores


sobre la emisión de "especies activas", elementos esenciales en el
proceso químico de toda combustión.

2) Algunas sustancias han demostrado poseer alta eficiencia de


extinción, entre ellas los compuestos halogenados y las sales
metálicas.

3) Entre los metales alcalinos algunos son más eficaces que otros:
así por ejemplo: el potasio es dos veces superior al sodio en
igualdad de base y peso.

4) Es muy difícil seguir avanzando en el aspecto aumento de


rendimiento por modificación de granulometría o agregado de
aditivos para lograr la fluidez e higroscopicidad técnicamente más
correctas.

Quedaría por asomarnos al complejo problema de lo que ocurre


internamente en el "frente de llama" y cuál es, esencialmente, el proceso
de irrupción de los agentes químicos en la reacción en cadena.

Debemos coincidir con la siguiente teoría: las partículas sólidas de un


agente extintor químico poseen potencialmente habilidad para interferir
en la reacción química por un proceso de absorción de energía.

La capacidad de absorción de energía será, lógicamente función de la


composición química del agente extintor. La efectividad es resultado de
la interacción resultante entre partículas atómicas cargadas
eléctricamente. No es necesario que el agente extintor se descomponga
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ya que casi toda la energía puede ser absorbida directamente antes que
la descomposición molecular ocurra. El porcentaje de polvo que
realmente se descompone es muy bajo (3 % aproximadamente). Los
metales alcalinos tienen electrones solitarios en su órbita externa y ello
los convierte en agentes extintores. Sabemos que eléctricamente el
potasio es dos veces superior al sodio. Ahora bien, y éste es el punto
clave de la teoría, precisamente para una misma base -digamos
bicarbonato- el potasio tiene doble potencia extintora que el sodio.

Estamos considerando el hecho de que el proceso de extinción se deba


a la acción de iones metálicos. Dado que el ión potasio es más grande
que el ión sodio y más alejado, su carga será menos concentrada y por
consiguiente también los electrones estarán menos firmes; entonces por
consecuencia, mayor será la probabilidad de vibración interna y de
absorción de energía de los mismos. Pensamos, igual que en el caso
del agua, que la acción extintora de los Polvos Químicos no es única
sino una sumatoria de efectos que sinergizan su actividad.

También surgen los Polvos Químicos ABC, o sea, aptos para dichas
clases de fuego. Con respecto a estos Polvos Químicos ABC cada vez
más difundidos tener en cuenta que no deben extinguirse Fuegos Clase
C superiores a 1.000 Volts.

Polvos organometáticos

Éstos aprovechan el concepto de que se puede obtener una alta eficacia


de extinción cuando se logra una mayor dispersión de las partículas del
agente extintor. Algo de esto habíamos dicho cuando mencionamos la
singular actividad del oxalato de potasio.

La idea básica fue preparar bicarbonato de potasio disperso finamente


en una matriz sólida, técnicamente inestable y con características no
tóxicas.

Quiere decir que dicha matriz (o recubrimiento) ejercerá dos efectos de


especial importancia:

1) Por ser más denso mejorará las condiciones de proyectado y


penetración.

2) Cuando se produce el choque térmico con el fuego la matriz colapsa


rápidamente y libera el compuesto potásico finamente dividido.

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El primer material elegido para las experimentaciones fue el úrea;
sucesivos desarrollos llevaron a un compuesto del tipo órgano- metálico,
conocido como Monnex. Sólido, blanco, no tóxico formulado para darle
excepcional fluidez. Además del mencionado estallido hay una
volatilización de pequeñas partículas, químicamente reactivas que
forman una masa gaseosa con notables propiedades inhibidoras o
“supresoras”. La relación de potencia extintora entre el Polvo Químico
tipo órgano-metálico y otro de base sódica está en el orden de 16: 1.

Misceláneas

La técnica de "extinción combinada" Implica una revalorización de todos


los agentes extintores existentes, sin exclusiones. El autor preconiza un
análisis para cada riesgo en particular, mediante el cual se prevén
técnicas que implican generalmente, el uso simultáneo de dos y aun
más agentes extintores, en determinado orden y con método
preconcebido. Ello permitirá una sensible reducción en las cantidades de
agentes extintores necesarios, una disminución en el tiempo de control,
un menor riesgo para los operadores de equipos y menores daños a los
elementos, máquinas, materiales, etc., que existan en el lugar del
incendio.

Es de fundamental importancia tener en cuenta en los operativos de


extinción, sobre todo aquellos en los que intervienen agentes de acción
química (polvos químicos y secos compuestos halogenados) el tiempo
en que ellos se aplican.

Esto lleva al interesante concepto de "Caudal de extinción", que es la


cantidad de un agente extintor que por unidad de tiempo puede lograr
una acción eficaz.

En función de la magnitud del fuego, existe un valor “de caudal” del


agente extintor con menos del cual no es posible la extinción. Luego es
posible prever, con alguna aproximación para cada equipo, cuáles son
sus capacidades máximas de extinción

Las sales de fosfato amónico son usadas en las formulaciones de los


agentes multipropósito, conocidos como polvos triclase (ABC), por su
acción extintora sobre fuegos clase A y B dando además protección,
contra riesgos eléctricos, fuegos clase C, con la salvedad mencionada,
de limitar el uso hasta 1.000 volts.

Estos agentes tienen como base un fosfato monoamónico cuyo efecto


sobre fuegos B y C es similar a la de otros polvos, no obstante no
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presenta características saponificantes de grasas y aceites, por lo que
no debe ser usado en fuegos de este tipo de materiales.

A diferencia de otros químicos secos posee una considerable acción


extintora sobre los materiales sólidos de fuegos tipo A, dado que el calor
lo descompone formando un manto inerte denso que actúa evitando la
entrada de oxígeno, para la propagación del fuego. Se acepta que el
Polvo Químico ABC, es cuatro veces más potente como extintor que el
agua para fuegos Clase A.

Resumiendo:

1) La principal acción extintora “interrupción de la reacción en


cadena” se efectúa por:

- Reacción química (captura de las especies activas


- Reducción de la velocidad de evaporación del combustible por
reducción del calor radiante de la llama a la superficie líquida.
- Efectos inertizantes debido a la reducción de la concentración de
la llama de oxígeno dentro de la zona activa de la llama

2) Se acepta una acción extintora secundaria que incluye los


siguientes fenómenos:

- Efectos de absorción del calor (particularmente a altas


concentraciones de polvo).
- Efecto refrigerante adicional debido a la formación de vapor de
agua por los procesos de pirólisis.

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