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8 Técnicas y herramientas para realizar un Diagnóstico Comunitario

En el trabajo comunitario es importante el diagnostico comunitario.

Para lo cual es importante conocer dos términos comunidad y diagnostico comunitario.

«La comunidad es una agrupación organizada de personas que se perciben como unidad
social, cuyos miembros participan de algún rasgo, interés, elemento, objetivo o función
común, con conciencia de pertenencia, situados en una determinada área geográfica en la
cual la pluralidad de personas interacciona más intensamente entre si que en otro contexto».

«Un diagnostico comunitario, es aquel que se realiza con los miembros activos de una
comunidad y cumplen ciertas características, la cuales están señaladas en la definición
anterior».

Las 8 tecnicas son:

1. Lluvia de ideas.

2. El árbol del problema

3. Dibujando la comunidad

4. Matriz FODA.

5. Observación directa

6. La entrevista

7. Investigación Acción Participativa (IAP)

8. Diagrama Causa efecto

8 Técnicas y herramientas para realizar un Diagnóstico Comunitario

En el trabajo comunitario es fundamental realizar un diagnóstico comunitario, ya que


permite conocer la realidad de una comunidad desde la participación activa de sus
integrantes.

Antes de explicar las técnicas, es importante conocer dos conceptos clave:

Comunidad: es un grupo organizado de personas que comparten elementos, intereses,


objetivos o funciones comunes. Se sienten parte de una unidad social y viven en una zona
geográfica donde interactúan frecuentemente.
Diagnóstico comunitario: es el proceso de análisis que se realiza con la participación de los
miembros de la comunidad. Permite identificar problemas, necesidades, recursos y
potencialidades para transformar su realidad de manera colectiva.

A continuación, se presentan 8 técnicas y herramientas útiles para llevar a cabo un


diagnóstico comunitario:

1. Lluvia de ideas

Es una técnica participativa donde los miembros de la comunidad expresan libremente sus
ideas, preocupaciones o propuestas. Se promueve la participación sin juicios ni críticas, y se
registran todas las ideas para analizarlas posteriormente.

2. El árbol del problema

Se utiliza para identificar las causas y consecuencias de un problema central. Se dibuja un


árbol donde el tronco representa el problema principal, las raíces son las causas y las ramas
las consecuencias. Ayuda a profundizar en el análisis del problema.

3. Dibujando la comunidad

Consiste en hacer un dibujo colectivo del territorio de la comunidad. Se incluyen casas,


calles, escuelas, iglesias, ríos, y cualquier otro elemento importante. Sirve para ubicar zonas
de conflicto, recursos o necesidades visibles en el espacio.

4. Matriz FODA

FODA significa Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. Esta herramienta


ayuda a analizar los aspectos internos (fortalezas y debilidades) y externos (oportunidades y
amenazas) que afectan a la comunidad.

5. Observación directa

Consiste en observar de manera sistemática la vida cotidiana de la comunidad: sus


costumbres, espacios públicos, formas de organización, etc. Es útil para complementar la
información obtenida en otras técnicas.

6. La entrevista

Es una conversación guiada entre un entrevistador y un miembro de la comunidad. Permite


conocer experiencias, opiniones o vivencias personales que enriquecen el diagnóstico.

7. Investigación Acción Participativa (IAP)


Es un método en el que la comunidad participa activamente en todas las etapas del
diagnóstico: planeación, recolección de datos, análisis y toma de decisiones. Promueve la
transformación social desde dentro.

8. Diagrama causa-efecto

También conocido como “espina de pescado”, esta técnica sirve para analizar las causas
principales de un problema específico. Se organiza de forma gráfica, dividiendo las causas
en categorías para facilitar su comprensión.

Conclusión:

Estas técnicas permiten que el diagnóstico comunitario sea participativo, reflexivo y


orientado a la acción. Son herramientas fundamentales para promover el desarrollo desde
las propias comunidades.

Diagnóstico participativo

Presentación 3

Introducción 8

1. Marco conceptual del diagnóstico 9

1.1. Características del diagnóstico participativo 10

1.2. Beneficios del diagnóstico participativo 10

1.3. Etapas del diagnóstico participativo 11

1.4. ¿Por qué el desarrollo comunitario a menudo fracasa? 12

2. Marco metodológico del diagnóstico 16

2.1. Análisis del perfil comunitario 18

2.2. Análisis del capital social 21

2.3. Análisis de las organizaciones locales 22

2.4. Análisis de la institucionalidad de la comunidad 25

[Link]álisis de la información 26

[Link]ón de resultados 27
[Link] de anteproyecto 30

Bibliografía consultada y sugerida 31

Métodos e instrumentos para realizar el

diagnóstico participativo comunitario

Capítulo 2

ÍNDICE

Anexo 1. Guía para la entrevista del perfil de la comunidad 34

Anexo 2. Guía para la entrevista del análisis del capital social 42

Anexo 3. Guía para la entrevista para el perfil de las organiza- 52

ciones comunitarias

Anexo 4. Puntuaciones para el perfil de la organización 65

Anexo 5. Guía para la entrevista del perfil institucional 71

Presentación

De las estrategias para lograr el manejo forestal sustentable destaca la silvicultura


comunitaria por la relevancia que tiene la superficie forestal en manos de ejidos y
comunidades. Al respecto es fundamental promover el fortalecimiento de la organización
social con el fin de que el aprovechamiento de bienes y servicios ecosistémicos sea
realizado directamente por los propios ejidos y comunidades y crear condiciones para que
los dueños y poseedores de tierras forestales realicen procesos de valor agregado de su
materia prima, y de que disminuya la tremenda presión que tienen los recursos naturales
por el hecho de que sus dueños son también, en numerosas ocasiones, las comunidades más
pobres del país.

Para generar sinergias que propicien un impacto mayor de las acciones de la Comisión
Nacional Forestal (Conafor) en su población objetivo, particularmente en los ejidos y
comunidades, la institución promueve una coordinación permanente a nivel intra e
interinstitucional.

Es responsabilidad de la Conafor conducir la política nacional de desarrollo forestal


sustentable, así como definir y emitir los lineamientos necesarios para el cumplimiento de
sus objetivos, para lo cual establece las normas y procedimientos que facilitan a los dueños
del recurso forestal la oportunidad de solicitar y acceder a los diferentes apoyos
económicos que aquélla ofrece.
En este rubro la estrategia institucional de la Conafor a través de la Gerencia de Silvicultura
Comunitaria (GSC) se propone fortalecer y expandir el modelo de desarrollo forestal
comunitario, con el fin de obtener beneficios sociales y económicos para los habitantes de
las zonas forestales, orientando los esfuerzos al incremento de las capacidades locales para
una mejor administración y una producción más eficiente.

La Conafor se ha dado a la tarea de diseñar un instrumento de trabajo práctico para las


personas que desarrollan actividades de promoción y de seguimiento a procesos de
desarrollo local y regional, fomentando en los dueños y poseedores de recursos forestales
de uso común la toma de decisiones y la generación de actividades productivas que, con
base en la acción colectiva, generen beneficio social.

También se promueve el establecimiento y consolidación de espacios regionales


permanentes de participación y consulta social para monitorear y difundir información
relativa al desarrollo forestal comunitario, de importancia local y regional.

Los apoyos del Programa de Desarrollo Forestal Comunitario, en este sentido, están
destinados a fortalecer las instituciones comunitarias mediante la consolidación de su
capital social y humano y el desarrollo de su capacidad de gestión para maximizar los
beneficios que obtienen del manejo de sus recursos naturales.

Además de la promoción de los programas forestales que se realiza a través de la gerencias


estatales de la Conafor en todo el país, en los estados de Baja California, Coahuila,
Chihuahua y Sonora se promueve de manera particular el Proyecto de Desarrollo
Sustentable para las Comunidades Rurales e Indígenas del Noroeste Semiárido (Prodesnos);
en los estados de Campeche, Chiapas y Oaxaca, el Programa de Desarrollo Comunitario
Forestal de los Estados del Sur (Decofos), y en los estados de Guerrero, Michoacán y
Oaxaca, el Programa para la Conservación Comunitaria de la Biodiversidad (Coinbio),
como estrategia complementaria de atención a grupos indígenas, además de otros aspectos
relevantes relacionados con el sector forestal.

Son tareas del promotor forestal comunitario promover y apoyar la operación de todos los
programas para el desarrollo forestal sustentable.

El promotor adquiere un papel relevante en la participación a nivel ejidal/ comunal, pues el


eje central de sus funciones radica en el trabajo permanente con los núcleos agrarios, donde
emprende acciones para consolidar el funcionamiento de los órganos de representación
comunitarios, fortaleciendo la gestión del territorio y promoviendo la constitución de
estructuras especializadas para dirigir los procesos productivos con recursos de uso común,
impulsando procesos incluyentes para grupos vulnerables (posesionarios, avecindados,
jóvenes, mujeres, migrantes y adultos mayores entre otros), la administración transparente y
la rendición de cuentas.

Otras actividades que debe desarrollar el promotor es la promoción –con enfoque de


silvicultura comunitaria y de construcción de capital social y humano– del Programa de
Desarrollo de Técnicos Forestales Comunitarios, que se orienta a formar cuadros técnicos
locales en temas relativos al manejo silvícola y a la conservación de recursos forestales);
auxiliar la realización de talleres y cursos de capacitación y actualización de los asesores
técnicos; apoyar la prestación de estos servicios a favor de los productores forestales;
elaborar diagnósticos locales y guías forestales de campo dirigidas a divulgar información
general sobre aspectos ambientales, sociales y económicos de la actividad forestal a nivel
local; hacer recomendaciones sobre mejores prácticas de manejo forestal y brindar asesoría
especializada a los beneficiarios del programa.

El presente manual integra un conjunto de aportes conceptuales, metodológicos y prácticos


que sirven como instrumentos de trabajo para apoyar y enriquecer las diversas actividades
que realizan los promotores forestales comunitarios.

Los materiales recogidos aquí son presentados en un marco de referencia general del propio
trabajo de los promotores, del que se describen los rasgos más característicos, de tal manera
que la ubicación misma de cada material en este manual responde a las funciones y
actividades que realizan, siguiendo un orden de presentación para convertirlo en un
instrumento lo más práctico posible.

Este manual va dirigido a los facilitadores que han de ayudar a los núcleos agrarios
forestales de México a fomentar la planeación y organización social. Proporciona
información y orientación en las diferentes etapas de acercamiento a los ejidos y
comunidades.

Consta de varios capítulos, cada uno de ellos contiene las directrices y los ejemplos para
aclarar determinados conceptos y procesos. De igual manera se anexan documentos con la
información que deben conocer para enriquecer su trabajo.

Para facilitar la utilización del Manual del Promotor, cada una de las etapas de las
actividades principales del promotor están descritas en un documento diferente, de modo
que los promotores únicamente tendrán que utilizar un capítulo en específico, dependiendo
de la actividad que estén realizando.

Este manual está constituido por los siguientes ocho capítulos:

Capítulo 1. El papel del promotor

Este capítulo describe los objetivos del manual, las funciones y la metodología de trabajo
del promotor, así como los aspectos básicos de la promoción, actividad que debe realizar la
Conafor.

Capítulo 2. Diagnóstico participativo

Para iniciar el trabajo de promoción es necesario que el promotor elabore un diagnóstico de


los núcleos agrarios en los aspectos sociales, económicos y ambientales, con énfasis en el
sector rural y forestal.

Capítulo 3. Foros regionales


Este capítulo integra el marco de referencia para la construcción de los Foros regionales, así
como la mecánica para su organización y ejecución, buscando su apropiación por parte de
los representantes ejidales y comunales.

Capítulo 4. Proyecto de intervención

En este capítulo se describen los recursos metodológicos necesarios para establecer un


proyecto de intervención a mediano plazo mediante la definición de estrategias y líneas de
acción sobre algún eje de interés social, productivo, agrario y ambiental para el
ejido/comunidad y la región de que se trate.

Capítulo 5. Programa operativo anual

Una vez formulado el proyecto de intervención multianual es necesario que el promotor


determine las estrategias, objetivos, metas y acciones a corto plazo, derivadas del
diagnóstico participativo realizado con el ejido/comunidad y de las acciones consensuadas
en el foro regional que den consistencia al proyecto de intervención. Este capítulo describe
la forma de orientar estos procesos.

Capítulo 6. Herramientas de comunicación

Para poder efectuar las actividades de promoción y atención a ejidos y comunidades


forestales es necesario tener las herramientas básicas de comunicación que permitan
establecer el puente entre el núcleo agrario y el promotor. En este capítulo se presentan
ejercicios prácticos de comunicación con los ejidatarios y comuneros.

Capítulo 7. El papel de los actores

En este capítulo se define la importancia de la participación y la influencia de los


principales actores, órganos de representación, grupos de poder, líderes; organizaciones
productivas, políticas y sociales de los núcleos agrarios, y su relación con los tres órdenes
de gobierno, asesores técnicos, organizaciones de la sociedad civil y empresas locales y
regionales en los procesos de desarrollo comunitario a nivel local y regional.

Capítulo 8. Evaluación y seguimiento

La evaluación y el seguimiento de la promoción permiten a los responsables de las


actividades desarrolladas establecer el mecanismo para aprender de lo realizado y hacer una
adecuada planificación. En este capítulo se muestran los instrumentos y métodos necesarios
para tal caso.

Introducción

El reconocimiento de la importancia que tiene la participación de la población rural en el


proceso de desarrollo es cada vez mayor. Pero también es evidente que los enfoques,
métodos y herramientas utilizados para trabajar con la población rural en el manejo de los
recursos forestales necesitan ser reforzados y mejor desarrollados.

El capítulo 2 “Diagnóstico participativo” de la serie Manual del Promotor, muestra los


conceptos, métodos y técnicas que requieren ser integrados para planificar y conducir la
elaboración de un diagnóstico como un primer paso para el diseño de procesos de
desarrollo local y regional, en los cuales las decisiones de manejo y los beneficios de las
actividades del proyecto queden en manos de la comunidad, teniendo el carácter de
diagnóstico comunitario participativo.

La metodología propuesta por la Organización de las Naciones Unidas para la


Alimentación y la Agricultura (FAO) y por el Banco Mundial es sencilla, práctica,
multidisciplinaria y participativa para conducir estos procesos y sugiere incluir activamente
a la población para asegurar que los programas para el desarrollo comunitario sean
efectivos y relevantes para la gente, y propicien una adecuada apropiación de los sujetos
beneficiados. La metodología ha sido puesta a prueba en proyectos de desarrollo
relacionados con temas como la agricultura, la ganadería, la conservación de suelos, el
alivio a la pobreza, la seguridad alimentaria, la educación de adultos, la salud, la
planificación familiar, agua, sanidad y el manejo de los recursos naturales.

La experiencia de campo muestra que hay un buen número de potenciales beneficios para la
gente que utiliza los procesos descritos en este manual. En cuanto a la población de las
comunidades, esta metodología fortalece las destrezas para articular sus opiniones,
identificar y priorizar sus problemas y necesidades y, lo más importante, les permite buscar
formas y medios para resolverlos sin depender de una intervención externa.

De esta manera, la metodología es una forma de afinar los procesos de toma de decisiones
en la comunidad y de empoderar a la población para poder enfrentar aquellas situaciones
donde personas ajenas a ella pretenden imponerles sus visiones e intereses.

1. Marco conceptual del diagnóstico

El diagnóstico consiste en la recolección y el análisis sistemáticos de información a fin de


determinar si algo está cambiando. El diagnóstico es más que una evaluación que se realiza
una sola vez; la información debe recolectarse con intervalos regulares que sean adecuados
para el tema y no supongan gastos o cargas excesivas. La información se analiza y los
resultados se evalúan y se usan en la toma de decisiones.

El término diagnóstico participativo se aplica a actividades de monitoreo que suponen la


participación de personas locales que no cuentan con capacitación profesional especializada
y que tienen distintos grados de conocimiento, experiencia, roles sociales e intereses. El
diagnóstico participativo es un proceso continuo en el que los usuarios locales de los
recursos naturales registran sistemáticamente información acerca de su bosque, reflexionan
al respecto y llevan a cabo acciones de gestión en respuesta a lo aprendido.

Asimismo, el diagnóstico participativo es un método para determinar, desde el punto de


vista de los miembros de la comunidad, qué actividades son necesarias y pueden apoyarse;
si los miembros de la comunidad aceptan las actividades propuestas por el promotor y si
tales actividades son razonables y prácticas.

Los miembros de la comunidad, ayudados por el promotor, pasan por un proceso en el cual
identifican las condiciones que son necesarias para la realización exitosa de las actividades
y acopian información para determinar si la comunidad reúne estas condiciones o si puede
crearlas. El marco referencial del diagnóstico examina cada actividad en relación con las
condiciones necesarias y elimina las actividades para las cuales no se dan estas condiciones.

Los ejes del diagnóstico abarcan una serie de actividades, desde el aprovechamiento
maderable, la provisión de servicios ambientales, el suministro de agua y la producción de
miel, hasta la administración transparente y rendición de cuentas para empresas forestales
comunitarias.

Los métodos pueden incluir asambleas ejidales/comunales, reuniones de trabajo con


representantes agrarios y comités, entrevistas, levantamiento de datos en campo, talleres
comunitarios, análisis documental y muchos otros.

1.1 Características del diagnóstico participativo

El diagnóstico comunitario participativo se caracteriza por tener las siguientes


características:

Analítico: hace posible el análisis de las necesidades específicas y particulares de cualquier


sector de la comunidad; permite revalorizar los elementos positivos que existen en la
misma.

Sencillo: sirve para obtener información útil de una manera fácil, siempre y cuando la
comunidad disponga de datos ordenados y sistematizados.

Participativo: procura la participación de todas las personas involucradas en la solución de


los problemas que afectan a la comunidad.

Compromiso: al realizar los trabajos del diagnóstico se van tomando acuerdos, mismos que
emanan del sentir comunitario, lo cual conlleva a compromete a los miembros de la
comunidad y las dependencias que participan a cumplirlos.

Incluyente: se promueve la participación de todos los usuarios de los recursos naturales,


tengan o no derechos agrarios sobre ellos; se impulsa la participación de organizaciones de
la sociedad civil, funcionarios públicos y asesores que inciden en la comunidad y faciliten
el proceso de discusión, reflexión y consenso entre todos los actores involucrados.

Útil: aprovecha toda la información disponible para conocer parte de la realidad de la


comunidad y sus problemas.

1.2 Beneficios del diagnóstico participativo


El diagnóstico participativo es un ejercicio de reconocimiento de las condiciones presentes
en una comunidad, permitiendo a sus habitantes tener los beneficios siguientes:

• Permite que los miembros de una comunidad se relacionen en igualdad de condiciones,


fomentando la participación de todas las personas sin que alguna se quede al margen.

• Abre un espacio de diálogo donde las ideas se debaten y se asume por consenso la mejor
alternativa para el desarrollo local.

• Es una escuela de interaprendizaje: unos aprenden de otros y viceversa, permitiendo


comprender la dinámica del desarrollo local.

• Proporciona información relevante de la situación de la localidad (línea de base) que


servirá para evaluaciones presentes y futuras.

• Respeta los conocimientos y saberes locales como punto de partida, afir-mando la


identidad del grupo con su cultura y sus tradiciones.

• Favorece la democratización de la toma de decisiones comunitarias.

• Sirve como instrumento de divulgación de la información entre los miembros de la


comunidad que participan.

• Ayuda a crear políticas acertadas, eficaces y eficientes de trabajo comu-nitario.

• Permite destinar el uso de los recursos propios en la solución de los problemas prioritarios
que afecten a la población.

• Coadyuva a mejorar el acceso y la utilización de los bienes y servicios públicos por parte
de las comunidades.

1.3 Etapas del diagnóstico participativo

El promotor y los miembros de la comunidad deben examinar primero la finalidad y los


beneficios del diagnóstico participativo para después planificar la reunión inicial, si deciden
continuar.

Un diagnóstico participativo debe iniciar con una Asamblea General, en la cual se nombre
el grupo que participará en los trabajos; el diagnóstico definitivo deberá analizarse y
validarse en Asamblea General, a la que se debe invitar a todos los miembros de la
comunidad o a quienes se pretende que sean sujetos de la acción, así como a quienes
puedan verse afectados por el proyecto (tales como avecindados, posesionarios y usuarios
de la tierra y los recursos naturales del núcleo agrario).
El tiempo necesario para hacer un diagnóstico participativo variará según la comunidad de
la cual se trate. Es recomendable utilizar todo el tiempo necesario y procurar no acelerar los
procesos.

El esquema del marco del diagnóstico se presenta en las siguientes etapas:

Paso 1. Conformación del equipo responsable del diagnóstico

En la Asamblea General se conformará el equipo responsable del diagnóstico.

Éste es el equipo de trabajo que dirigirá todo el proceso. Estará conformado por los y las
líderes de la comunidad, apoyados por los promotores, quienes facilitarán el proceso
participativo.

Paso 2. Elaboración del plan de trabajo del equipo

El plan de trabajo debe considerar aspectos como: ¿para qué hacer el diagnóstico?, ¿sobre
qué aspectos y actividades realizar el diagnóstico?, ¿qué técnicas y herramientas utilizar
para diagnosticar cada aspecto?, ¿con qué recursos se contará para hacer el diagnóstico? y
¿cómo será la organización para hacer el diagnóstico?

Paso 3. Convocatoria de las reuniones de diagnóstico

Se harán las reuniones necesarias teniendo en cuenta los calendarios comunales


(producción, ferias, fiestas, entre otras), de manera que se pueda contar con participación de
la mayor cantidad de los actores principales. En la primera Asamblea se debe aprobar el
plan de trabajo del equipo responsable y conformar las comisiones de trabajo.

Paso 4. Ejecución del diagnóstico participativo

El diagnóstico puede hacerse en una o varias reuniones de trabajo. Para ello es necesario
seguir un proceso secuencial: caracterizar la comunidad, describir las necesidades,
problemas, potencialidades y demandas, identificar las actividades generales, organizar la
información relevante y finalmente hacer un análisis de la información obtenida.

Paso 5. Taller de validación del diagnóstico participativo

En este taller se presenta a la población la información analizada y se comprueba si ésta


responde a la realidad y si el diagnóstico aporta soluciones a los problemas.

1.4 ¿Por qué el desarrollo comunitario a menudo fracasa?

Los proyectos de desarrollo pueden fracasar por muchas razones, pero se citan como las
causas más profundas la falta de participación de la gente y una apropiación inadecuada
entre los proyectos y la población. A continuación se describen algunas de las razones más
comunes del fracaso del desarrollo comunitario.
a) Una deficiente planificación y formulación de programas

A menudo se ignora la percepción de los problemas y sus posibles soluciones por parte de
la población rural, como también se menosprecia su cúmulo de información, experiencia y
capacidad de análisis. De esta manera, con frecuencia se considera a la población rural sólo
como objeto de las acciones y política pública y no como creadores del cambio y del
progreso. Como resultado de esta situación se obtiene un análisis inadecuado de los
problemas y una identificación incompleta de soluciones, lo que lleva a una deficiente
planificación y formulación de programas , propiciando a la larga que los
ejidatarios/comuneros se rehúsen a participar en la implementación de estos programas
puesto que no los perciben como relevantes para sus necesidades más apremiantes.

b) Una mala distribución de los recursos del proyecto

Cuando se utiliza información incompleta e inadecuada sobre la comunidad para planificar


los esfuerzos del desarrollo, existe la tendencia a distribuir recursos para una población que
no es la más necesitada o no es realmente pobre. A menudo los recursos destinados a los
proyectos son capturados por los grupos más influyentes y con mayor poder económico,
con mayores relaciones, con mejor información y mejores niveles educativos, excluyendo
así a los más pobres.

c) El poco sentido del poder de la población rural

En la población rural, especialmente las mujeres, los jóvenes, los ancianos, los indígenas,
los migrantes y los pobres en general sienten que no son capaces de tener influencia en las
decisiones políticas, en las prioridades, en una agenda o algunos programas. Creen que el
desarrollo está controlado y decidido por personas ajenas a sus comunidades, y que ellos no
pueden determinar estos procesos.

Este poco sentido de poder podría deberse a la no inclusión de la población en la creación


de los programas de desarrollo. Más aún, donde existe la política de inclusión, el poco
sentido de poder y de propiedad de la población rural podría deberse a la falta o al poco uso
de los métodos que les permitirían participar en los diseños, las decisiones, la
implementación y evaluación de los programas de desarrollo.

En ocasiones el promotor podría no estar dispuesto a usar métodos participativos para


empoderar a las comunidades o podría no conocerlos.

d) La promoción de soluciones técnicas no apropiadas

Con frecuencia los facilitadores de procesos de desarrollo promueven soluciones poco


apropiadas y la gente rehúsa adoptarlas por considerar que no atienden sus necesidades.
Ello se debe a la insuficiencia de metodologías efectivas que involucren a la población en la
identificación y desarrollo de técnicas apropiadas que tomen en cuenta las condiciones,
necesidades y problemas locales y que ayuden a aprovechar los recursos locales y las
oportunidades.
En tales situaciones los promotores generalmente culpan a las comunidades por ser
resistentes al cambio y por no tomar las actitudes apropiadas para reconocer lo útil y
valioso de las soluciones que se ofrecen.

e) Una promoción inadecuada

La información sobre programas, convocatorias, reglas para acceder a los apoyos y su


ejecución, periodos y lugares para presentar solicitudes, requisitos para participar, el papel
del asesor técnico y la relevancia del interés general sobre el interés personal, con
frecuencia son identificados y analizados de una manera inadecuada para el contexto
sociocultural de las comunidades forestales. Cuando esto ocurre no sólo es escasa la
participación, sino que se generan actitudes de rechazo.

Muchos de los facilitadores del desarrollo que están a cargo de la promoción no cuentan
con la capacitación apropiada para identificar, recolectar y trabajar la información de una
manera que sea útil y atractiva para que las asambleas tomen las decisiones adecuadas.
Además, en numerosas situaciones se utiliza lenguaje técnico, en la gestión se recurre a las
estructuras de poder y autoridades existentes que pueden ser parte del problema; también es
frecuente que se usen canales y medios de información inapropiados y se difundan
conocimientos, mensajes y decisiones que no son pertinentes ni accesibles para los núcleos
agrarios.

f) Metodologías de capacitación poco eficaces

A menudo las metodologías de capacitación utilizadas en el desarrollo comunitario no son


efectivas para la transferencia de información, conocimientos y destrezas a la población
rural debido a que no consideran sus niveles de escolaridad y de habilidades en los procesos
de educación formal. La transmisión de información y conocimientos de ejidatario a
ejidatario y por parte de personal local es muy relevante para establecer un buen proceso de
comunicación. En este proceso el papel del promotor es fundamental.

g) Falta de políticas que promuevan e implementen el desarrollo local

Existe muy poco reconocimiento acerca del verdadero papel de las metodologías de
participación en la planificación e implementación de los programas de desarrollo
comunitario, especialmente entre quienes formulan políticas y toman decisiones en las
agencias de desarrollo (promotor y personal de gobierno).

Esta falta de reconocimiento a la importancia que tiene la aplicación de metodologías


participativas y el poco financiamiento que se destina para ello ocasionan impactos muy
limitados de la acción gubernamental.

En el ámbito de las agencias gubernamentales y los expertos del desarrollo prevalece una
visión sobre la aplicación de políticas públicas enfocadas al desarrollo local como un
proceso de una sola vía para enviar información, conocimientos y destrezas desde un
proyecto o desde una instancia del gobierno que todo lo conoce y sabe.
En todas las razones expuestas, el fracaso de un proyecto de desarrollo local se debe al
desconocimiento que se tiene de las condiciones, necesidades y problemas locales, lo que
impide establecer soluciones verdaderas que garanticen beneficios favorables a los
habitantes de los núcleos agrarios.

Es por ello que este documento tiene como objetivo el brindar a los promotores, agentes de
desarrollo local, funcionarios públicos y tomadores de decisiones una metodología basada
en un diagnóstico participativo, integral e incluyente, que establezca un nexo basado en el
análisis local entre facilitadores y núcleos agrarios y posibilite procesos adecuados de
desarrollo local.

2. Marco metodológico del diagnóstico

El objetivo de la elaboración de un diagnóstico participativo es permitir a los promotores el


desarrollo de una comprensión profunda de la comunidad que les capacite para:

• Decidir qué actividades y opciones productivas de las comunidades forestales hay que
investigar más a fondo.

• Definir qué actores locales y cuáles reglas del juego podrían ser impor-tantes para las
actividades productivas en la comunidad y necesitan, por tanto, ser investigadas con mayor
detenimiento.

• Entender el contexto en el que operan las comunidades, actores e insti-tuciones locales e


identificar sus vínculos.

• Diseñar y ejecutar, de manera conjunta con los actores, proyectos más eficaces y más
sostenibles.

Todo lo que puedan recabar los promotores durante los recorridos y visitas a la comunidad
hará más profunda su comprensión del mismo y ayudará a mejorar y enriquecer el
diagnóstico. Además, todo lo que aprendan durante este proceso les abrirá una puerta de
entrada que les permitirá saber a dónde tienen que mirar, con quién tienen que hablar y qué
enfoque utilizar durante el resto de su tarea.

El objetivo de este capítulo es ofrecer herramientas que permitan hacer un análisis de la


comunidad sobre los aspectos ambiental, económico y social.

El diagnóstico no tiene que ser necesariamente definitivo, los promotores no tienen que
saber absolutamente todo sobre el núcleo agrario en el que está trabajando. Esto no quiere
decir que una vez que el diagnóstico esté completo no tengan nada más que aprender sobre
la comunidad en su conjunto.

El modelo que se propone se construye con base en dos metodologías: la primera es


utilizada por la mayoría de las misiones de la FAO, tomada del documento Guía rápida para
misiones de la FAO, y la segunda, del documento Instrumentos y herramientas para la
evaluación del capital social del Banco Mundial, ambos adaptados a las necesidades de
información para la elaboración del diagnóstico.

Dichas metodologías implican los pasos y elementos siguientes:

• Reunión inicial con las partes interesadas (Asamblea General)

- Presentación de la propuesta del diagnóstico a los miembros de la comunidad o Foro


regional y partes involucradas.

- Debatir los términos de referencia, objetivos, metodología de la propuesta del diagnóstico.

- Lluvia de ideas sobre asuntos claves que deben ser afrontados en la propuesta.

- Acuerdo sobre cuáles serán las actividades productivas a las que se dirigirá el diagnóstico.

• Entrevistas a los actores clave a nivel familiar, núcleo agrario, localidades y regional

- Representantes agrarios (Comisariado Ejidal/Bienes Comunales, Consejo de Vigilancia).

- Representantes populares y líderes locales.

- Funcionarios relevantes de la administración pública (federal, estatal, intermunicipal y


municipal).

- Organizaciones de la sociedad civil y sector privado.

• Trabajo a nivel comunitario

- Elección de grupos de trabajo comunitario respaldados por la Asamblea Comunitaria.

- Ejecución del plan de trabajo del diagnóstico participativo.

- Seguir con el análisis cualitativo de la información con los grupos de trabajo comunitario
para el análisis transversal y la aportación de ideas.

• Encuentro final para compartir las conclusiones del diagnóstico y debatir sus
implicaciones con las partes involucradas.

Derivado de lo anterior se determina que el diagnóstico participativo debe partir de la


acción colectiva. Para ello es necesario que el inicio de los trabajos, así como la toma de
decisiones que afecten a todo el núcleo agrario, se hagan mediante la convocatoria y
realización de una Asamblea General, invitando a avecindados, pobladores y demás
usuarios de los recursos del núcleo agrario.
En dicha Asamblea los participantes expondrán la problemática existente en la comunidad,
así como las condiciones y objetivos que ellos persiguen para resolverla. De igual manera
la Asamblea, conjuntamente con los promotores, establecerá el mecanismo de trabajo, la
formación de grupos de trabajo, el programa de actividades y la calendarización de
reuniones y asambleas.

Una vez que se ha realizado esta actividad el promotor deberá efectuar reuniones con los
grupos de trabajo y con los líderes comunitarios, que conlleven a determinar:

• Las características de la comunidad: población, hogares y principales actividades


productivas.

• La base de recursos de la comunidad: tierra, agua, recursos naturales, infraestructura y


servicios.

• El contexto de vulnerabilidad (rupturas, crisis que afectan a los recursos de los


pobladores).

• Si las reglas formales e informales que actualmente rigen la vida comu-nitaria son
adecuadas para promover la acción colectiva y la generación de beneficios sociales o
requieren elaborarse o modificarse.

2.1 Análisis del perfil comunitario

El perfil comunitario se suscita a través de una serie de entrevistas de grupo que se deben
hacer en la comunidad durante los primeros días de trabajo de campo, lo cual proporcionará
una fotografía real de la misma, su posición actual y los hechos importantes que han
formado a la comunidad a través del tiempo.

El perfil comunitario permite que el promotor se familiarice con las características de la


comunidad y las cuestiones relativas al capital social. Las entrevistas de grupo intentan
captar las ideas, aspiraciones y preocupaciones de toda la comunidad; establecen una
definición consensuada de la comunidad, la cual se usa en todo el ejercicio del perfil
comunitario y servirá como referencia para las entrevistas y encuestas para el perfil de la
organización.

El objetivo de la elaboración de un perfil comunitario es brindar al promotor una


comprensión profunda de la comunidad que le capacite para:

• Proponer los procesos de desarrollo local (para lo cual debe investigar a fondo el contexto
de la comunidad).

• Definir qué instituciones locales son importantes para los procesos de desarrollo local y
necesitan, por tanto, ser investigadas con mayor detenimiento.
• Entender el contexto en el que operan las organizaciones e instituciones locales y poder
identificar sus vínculos.

• Apoyar el diseño y ejecución de proyectos más eficaces y sostenibles.

Varios métodos participativos se utilizan para desarrollar el perfil comunitario, entre ellos
entrevistas con grupos de interés, recolección de datos y un ejercicio de mapeo de la
comunidad, seguido de ejercicios con diagramas. Los datos que se generen de las
entrevistas, mapas, diagramas y diversos ejercicios deben ser los siguientes:

• Historia de la comunidad (cronología): frecuencia de las crisis y me-canismos de


supervivencia, hechos importantes en la organización comunitaria.

• Mapa social en el que se destaquen las principales características so-ciodemográficas,


ambientales y económicas.

• Grado de riqueza: características de los grupos que gozan de riqueza y bienestar en la


comunidad.

• Capital humano: fuerza de trabajo, migración, educación, estatus de dependencia por


grupo socioeconómico.

• Condiciones de acceso a la tierra, al agua y a los recursos naturales; propiedad de ganado;


capital físico y financiero.

• Capital social por grupo socioeconómico.

• Procesos de desarrollo local y sus fuentes de recursos por cada grupo socioeconómico.

• Resultados producidos por los procesos de desarrollo en cada grupo de interés.

• Estimación del número de hogares en los que las mujeres son la cabeza de familia en cada
categoría socioeconómica.

• Movilidad hacia la mejora o el empeoramiento en cada categoría socioe-conómica: qué


categorías de hogares mejoran su riqueza, cuáles lo mantienen y cuáles están cayendo en la
pobreza (y las razones de ello).

• Identificación del número de hogares que pertenecen a cada categoría de riqueza (mapa
social).

De igual manera deberá establecer reuniones con los grupos de trabajo para obtener
información que le permita elaborar los siguientes elementos:

• Mapa de recursos locales: principales tipos de bosque, actividades productivas en cada


tipo de bosque, infraestructura física (caminos, aserraderos, estufas de secado, transporte
para materias primas, centros de acopio y beneficio, almacenes cercanos, transporte
público, cuerpos de agua, escuelas, centros de salud, electricidad, bancos, servicios
forestales, entre otros).

• Calendario estacional de actividades (actividades forestales como der-ribo y extracción,


transporte de madera en rollo, operación del aserradero, aplicación de tratamiento silvícolas
como podas, aclareos y preaclareos, mantenimiento de caminos, control de plagas y
enfermedades, restauración del paisaje forestal, protección contra incendios, así como
cosechas, venta de ganado, actividades no agrícolas, trabajo doméstico, roles de género,
entre otras).

• Contexto de vulnerabilidad: rupturas, crisis, proporción de hogares que viven en


inseguridad alimentaria como media anual en los años malos y en los años buenos (razones
de ello); proporción de hogares que tienen inseguridad en los ingresos como media anual,
en los años malos y en los años buenos (razones de ello).

• Módulo de análisis de problemas: principales problemas percibidos de las actividades


productivas (insumos, tecnología, financiamiento, mano de obra, mercados, entre otros) y
sus causas; mecanismos de supervivencia y oportunidades de las mujeres y hombres (por
separado).

• Diagrama de Venn de las reglas del juego usadas a niveles locales, su impacto relativo y
accesibilidad.

• Listado de las instituciones formales e informales de la comunidad.

• Estudio de caso de la acción colectiva y diagramas institucionales de la comunidad.

Para ello se recomienda realizar entre dos y ocho entrevistas de grupo. Cada grupo debe
tener entre cinco y doce integrantes. Los grupos pueden ser estratificados con base en sus
características sociodemográficas, las cuales pueden ser importantes dentro del contexto de
la comunidad, considerando al menos dos entrevistas que deben aplicarse con mujeres y
hombres por separado. En el Anexo 1 se muestra la Guía para el cuestionario del perfil de
la comunidad.

Cada grupo debe tener un moderador y dos observadores. El papel del moderador es
facilitar la discusión, investigar sobre temas clave, obtener comentarios de todos los
participantes y centrar la discusión en los temas de interés sin que parezca que interrumpe o
ignora los comentarios realizados por los participantes. El papel de los observadores es
tomar notas sobre el contenido del proceso de la discusión y la dinámica de grupo.

El equipo debe tener los siguientes materiales: guía para la entrevistas, hojas de papel de
tamaño carta, bolígrafos, papel de rotafolio, marcadores (varios colores), círculos de papel
de colores de diferentes tamaños, cinta adhesiva, tijeras, entre otros.

2.2 Análisis del capital social


El capital social es un recurso derivado de las relaciones entre individuos, organizaciones,
comunidades o sociedades. Como otras formas de capital, el capital social es un activo
valioso que se refiere a los atributos de las organizaciones y a los activos sociales como las
redes, las normas, la confianza, que pueden facilitar la coordinación y la cooperación para
el mutuo beneficio de los individuos o los diversos niveles organizativos (Putnam, 1995).

El desarrollo teórico relacionado con el capital social presenta múltiples variantes, siendo
en ocasiones difícil tener una visión única de este concepto. Aquí se plantea una serie de
cuestiones con el fin de ordenar su estudio.

1) El concepto de capital social utiliza y se basa en una serie de conceptos relacionados que
ayudan a configurar esta teoría. El concepto de embeddedness (arraigo) representa las
redes, los lazos, entre otros. En concreto, el arraigo puede considerarse como un concepto o
atributo más genérico que ayuda a la propia definición del capital social.

2) El capital social puede ser estudiado como un bien colectivo o, por el contrario, como un
bien privado, dependiendo de si es considerado como un bien del que se beneficia una
comunidad o sociedad del cual pueden hacer uso los individuos o si, por el contrario, es
considerado como un bien que poseen los individuos de manera particular a partir de su
localización en la red social a la que pertenecen.

3) El capital social se da y ha sido estudiado en diversos niveles: macro (comunidad, países,


regiones), de organizaciones, de grupos o equipos, e individuos.

4) El capital social presenta diversas dimensiones como son: la estructural, la relacional y la


cognitiva. La estructural hace referencia al conjunto de relaciones de la red, sus atributos,
su densidad o dispersión; la dimensión relacional hace referencia a los vínculos concretos,
su contenido en términos de fortaleza o debilidad y por último, la dimensión cognitiva hace
referencia a la visión conjunta, a la identificación del conjunto de la red.

5) El capital social puede generar diversos beneficios, creando mecanismos que permiten
obtener ventajas relacionadas con la exploración (acceso a nuevos y exclusivos recursos) y
la explotación (intercambio y combinación de recursos).

6) El capital social puede presentar riesgos y un lado oscuro. Un exceso de arraigo sin que
exista una contrapartida de vínculos externos (huecos estructurales) o relaciones autónomas
puede provocar problemas relacionados con dificultades en la innovación.

7) El capital social puede ser generado o ampliado a partir de determinadas acciones o


condiciones. Las organizaciones pueden deliberadamente crear mecanismos que propicien
la ampliación del capital social. Asimismo, el capital social está sujeto a la necesidad de su
uso para lograr su mantenimiento.

Para ello en este manual se propone una simple metodología de entrevista que se puede
aplicar a una selección de hogares en la comunidad, considerando que esta selección
abarque un rango socioeconómico aceptable. La Guía para la entrevista del análisis de
capital social se muestra en el Anexo 2.

2.3 Análisis de las organizaciones locales

Las organizaciones sociales representan un conjunto importante de factores internos y


externos determinados por sus miembros que influyen en las distintas opciones productivas
con que cuentan los núcleos agrarios, así como en el acceso a los activos y en la
vulnerabilidad ante las rupturas.

El objetivo del análisis de las organizaciones es delimitar las relaciones y redes que existen
entre las organizaciones formales e informales que operan en la comunidad, como una
medida de la estructura social. Esto es importante porque el contexto en el que se
desenvuelven las organizaciones locales puede tanto reforzar como menoscabar los
esfuerzos por generar beneficios sociales.

En concreto, se evalúa el perfil de los orígenes de las organizaciones y su desarrollo


(contexto histórico y de la comunidad, la longevidad y sostenibilidad), la calidad de la
membresía (las razones de la gente para unirse, el grado de inclusión de la organización), la
capacidad institucional (calidad de liderazgo, participación, cultura organizacional,
capacidad de organización) y los vínculos institucionales.

Quienes trabajan en desarrollo tienden a prestar mayor atención a las organizaciones


visibles, relativamente formales, tales como las agencias de desarrollo o las diversas formas
de asociaciones y organizaciones que encuentran en el seno de las comunidades, ya que son
fácilmente identificables y por lo general tienen objetivos claramente declarados.

Pero a menudo las organizaciones se traslapan (grupos de interés político económico;


organizaciones sociales o socioculturales informales o desestructuradas, como grupos
religiosos y grupos deportivos) y pueden existir en la sociedad y en el interior de las
asociaciones estructuradas y formales. Estas organizaciones anidadas pueden socavar los
objetivos formales y la eficacia en la consecución de éstos.

Una organización de base comunitaria es un término genérico que se aplica a todas las
organizaciones controladas por la comunidad. Pueden dividirse en dos grandes categorías:
a) organizaciones como ejidos y comunidades a nivel comunitario (Comisariado Ejidal y
Consejo de Vigilancia), que están concebidas para representar los intereses de toda la
población residente; y b) grupos de interés común, que tienen funciones privadas y
representan los intereses personales de sus miembros, por ejemplo una sociedad de
producción rural o un grupo empresarial femenino, una asociación de usuarios de agua, una
asociación de campesinos o una cooperativa de ahorros de la localidad.

Las organizaciones se pueden clasificar en:

• Organizaciones formales, como cooperativas, sociedades rurales, asocia-ciones o grupos


registrados.
• Organizaciones informales, como grupos de trabajo o comités que traba-jan al interior de
la comunidad, sin contar con reglas formales, y por lo tanto no rinden cuentas ni pueden ser
sancionados formalmente.

• Organizaciones políticas, como partidos y asociaciones políticas, repre-sentantes


populares (diputados, senadores, regidores por ejemplo).

• Organizaciones económicas, como empresas privadas, bancos y cajas populares.

• Instituciones socioculturales, como parentesco, matrimonio, compa-drazgo, herencias,


religiones o actos de confraternización.

Para realizar el análisis de las organizaciones se deben seleccionar las organizaciones de


cada comunidad sobre las cuales se debe elaborar un perfil. Las organizaciones tienen que
ser identificadas a través de entrevistas o encuestas aplicadas tanto a los hogares como a las
organizaciones clave de la comunidad que tengan el mayor impacto o influencia en el
desarrollo comunitario.

Para cada organización seleccionada las entrevistas deben llevarse a cabo con sus
directivos, miembros y no miembros. Las entrevistas individuales deben hacerse hasta con
tres personas por cada organización. Las entrevistas de grupos deben realizarse a socios y
no socios. Es recomendable grupos de 5 a 12 personas, dependiendo del tamaño y la
diversidad de los miembros del grupo. En cuanto a los que no son miembros, el esfuerzo
debe hacerse para establecer dos grupos focales: uno para los no socios que quieran ser
miembros y otro para los no socios que no tienen interés en convertirse en miembros de la
organización. Las guías para las entrevistas de las organizaciones locales se encuentran en
los anexos 3 y 4 de este manual.

La metodología propone entrevistar a:

• Líderes de la localidad (tradicionales, innovadores, electos o no, políti-cos y religiosos).

• Líderes de distintos sectores dentro de la localidad más grande.

• Informantes clave sobre sectores relevantes (profesores de escuela, médicos, curanderos,


comadronas tradicionales, campesinos de referencia, entre otros).

• Tenderos, comerciantes, vendedores de insumos, compradores, trans-portistas locales,


entre otros.

• Organizaciones de la sociedad civil, locales o no, que estén activas en la comunidad.

• Líderes de organización de base comunitaria (líderes electos, grupos de campesinos,


grupos femeninos, grupos juveniles, asociaciones de productores y comerciantes, entre
otros).
• Personas implicadas en resolución y arbitraje de disputas tradicionales a nivel local.

• Líderes de grupos externos a la comunidad que regularmente recalan en la localidad,


usando recursos locales en ciertos momentos del año, por ejemplo los pastores que van de
potrero en potrero, leñadores o pescadores.

Cada grupo seleccionado deben tener un moderador y dos observadores. El papel del
moderador es facilitar la discusión, sondear sobre temas clave, obtener comentarios de
todos los participantes y centrar la discusión en los temas de intereses sin que parezca que
interrumpe o ignora los comentarios de los participantes. El papel de los observadores es
tomar notas sobre el contenido del proceso de discusión y de la dinámica de grupo. Al
finalizar la entrevista de grupo, el moderador y los observadores deben hacer un
seguimiento informativo para afinar las notas de la entrevista y discutir los resultados
preliminares.

2.4 Análisis de la institucionalidad de la comunidad

Por instituciones de la comunidad entendemos las reglas formales e informales que rigen el
funcionamiento de la Asamblea General, el uso y acceso a la tierra y los recursos naturales,
el funcionamiento de los órganos de representación, la formación de estructuras
organizativas para conducir las actividades productivas, de representación y gestión de la
comunidad.

La comunidad y el promotor deben analizar las condiciones en que se encuentran las


instituciones comunitarias, su eficiencia (que cubra los ámbitos agrario y productivo y
garantice los derechos humanos, sociales, políticos y ambientales) y su eficacia (que las
reglas se conozcan, y se cumplan y que se sancione a quienes las incumplen).

La metodología a utilizar es la aplicación de encuestas y/o entrevistas tanto a los


representantes agrarios (miembros del Comisariado Ejidal/de Bienes Comunales o
miembros del Consejo de Vigilancia), como a ejidatarios/comuneros que carecen de
representación agraria y a los habitantes de la localidad sin derechos agrarios, con la
intención de obtener un análisis coherente de la institucionalidad del núcleo agrario. En el
Anexo 5 se muestra la Guía para la entrevista del perfil institucional.

3. Análisis de la información

El análisis de la información del diagnóstico participativo consiste en examinar la


información (clasificarla, organizarla, sistematizarla y compararla) a fin de entender las
relaciones entre las partes y el conjunto.

El análisis de la información debe seguir una metodología establecida entre el grupo de


trabajo y el promotor a fin de obtener resultados reales del diagnóstico participativo. Para
ello se propone realizar este análisis en los siguientes pasos:

a) Revise las preguntas


Se deben revisar las preguntas que se formularon antes de recoger la información. ¿Por qué
era necesaria esta información particular?, ¿a qué preguntas tenía que responder?, ¿qué
tipos de decisiones hay que tomar sobre la base de esta información?

Es muy frecuente que la gente trabaje intensamente para organizar la información que
necesita y entonces, una vez reunida ésta, no se le vuelve a ver para actualizar su
comprensión sobre los temas centrales y las preguntas clave.

Sin embargo, no deben ignorarse los resultados importantes que no se esperaban. A veces,
al juntar toda la información, surgirán preguntas importantes, imprevistas y pertinentes.
Éstas pueden anotarse para futuras referencias e indicarse en la presentación de los
resultados.

b) Organice la información

La mecánica de organizar la información para el análisis varía según los procesos mentales
de las personas. Es preferible no forzar una determinada manera de pensar pero, por otra
parte, es preciso seguir una cierta lógica. Por ello:

• Junte toda la información pertinente que se ha recolectado.

• Si es necesario, clasifique la información en partes que tengan uni-dad.

• Algunas informaciones tal vez ya están analizadas. Otras estarán parcialmente analizadas,
algunas necesitarán análisis.

c) Decida cómo analizar la información

El análisis de las partes puede consistir simplemente en sumar números y calcular el


promedio, o en comparar la información para examinar la relación de una cosa con otra o
dos cosas juntas. En el análisis también se puede tomar nota de las similitudes.

Mediante el análisis se puede contrastar la información colocando dos cosas en oposición


para mostrar las diferencias. El análisis permite relacionar diversas piezas de información
para establecer las conexiones entre ellas.

d) Analice la información cuantitativa

Esta información se refiere a cifras de producción, de supervivencia; población, cantidades


relativas al número de viviendas y los servicios públicos con los que se cuentan, entre otros.

e) Analice la información cualitativa

El análisis de la información cualitativa (descriptiva) es un proceso creador y crítico.


Probablemente la forma en que se recolecta la información es lo que determina la mejor
manera de analizarla.
f) Integre la información

El equipo al que se ha asignado la compilación y el análisis de la información puede


encargarse de la tarea de juntar todas las partes analizadas de una manera que relate toda la
historia. Igualmente, al grupo mayor se le puede presentar el análisis parcial para que lo
complete.

4. Presentación de resultados

Al enfocar el diagnóstico participativo en la comunidad, la identificación, la compilación y


el análisis de la información deparan beneficios a la comunidad y al personal de campo. Sin
embargo, el trabajo no estará terminado hasta que los resultados lleguen al público al que
están destinados y se hayan tomado las decisiones correspondientes.

Con frecuencia se dejan de utilizar resultados válidos, confiables y de vital importancia, lo


que supone no solamente una pérdida de recursos (planificación de la información,
recolección y análisis de la misma), sino también que se toman decisiones importantes sin
la información adecuada.

Es importante que los responsables de la toma de decisiones obtengan la información


pertinente, y que la información se reciba a tiempo. También es importante que los
resultados se presenten de tal manera que resulten comprensibles a las personas para
quienes están destinados.

Los usuarios potenciales de la información pueden ser numerosos. La comunidad debe


decidir quién la recibe.

a) Beneficiarios del proyecto. Personas de la comunidad que han participado directamente


en el proyecto.

b) La comunidad. Los miembros de la comunidad que no han participado directamente,


pero que pueden estar muy interesados en saber cómo van las cosas.

c) Otras comunidades. Las comunidades cercanas, dentro de la región o incluso fuera de


ella, pueden beneficiarse de las enseñanzas y de la experiencia de otros.

d) Promotores. El promotor, los responsables del proyecto, los funcionarios locales y el


personal de otros sectores pueden estar interesados en la experiencia de la comunidad.

e) Dependencias gubernamentales. Los tres órdenes de gobierno, de manera particular la


Conafor y otras dependencias del sector forestal, están interesadas en el desarrollo forestal
comunitario en el país y en saber cómo evolucionan los núcleos agrarios.

f) Donantes. Los organismos gubernamentales, las organizaciones de la sociedad civil, las


empresas que hacen donaciones y otros organismos de desarrollo que trabajan en
actividades análogas o conexas estarán interesados en los resultados.
g) Público en general. Diversas personas dentro y fuera del país pueden estar interesadas en
las experiencias de la comunidad.

h) Asesores técnicos e instituciones académicas. Los prestadores de servicios estarán


interesados en los resultados que les ayuden a focalizar su atención al núcleo agrario, así las
instituciones educativas para el desarrollo de investigaciones relevantes.

La presentación de los resultados puede variar según los usuarios. En algunos casos la
comunidad no está en condiciones de preparar los resultados en otra forma que no sea la
que les resulte más útil. Si otras personas solicitan los resultados, esto debe hacerse con el
consentimiento de la comunidad. Si demanda mucho tiempo preparar los resultados para
otros, posiblemente haya que compensar de alguna manera a la comunidad. Cuando los
resultados salen de la comunidad, es necesario respetar a los propietarios de la información
y reconocer sus aportes.

La forma en que se presenten los resultados dependerá del tipo de información que se haya
recolectado (cualitativa o cuantitativamente), de las herramientas de recolección de
información que se hayan utilizado, de si la información es resultado del diagnóstico, el
estudio de base, el seguimiento o la evaluación participativos, así como de los recursos
disponibles.

Los resultados cuantitativos (números) se presentan más fácilmente en forma visual como,
por ejemplo, cuadros o gráficos, mientras que los resultados cualitativos (descripciones) se
pueden presentar en forma de historias, estudios de casos o representaciones teatrales.
Ambos tipos de información se pueden integrar para que en la presentación se
complementen y se apoyen. Imaginemos una noticia televisada. La información cuantitativa
(números) frecuentemente se presenta junto con citas o entrevistas para comunicar
eficazmente el mensaje.

Cuadro 1. Algunas directrices para la presentación de los resultados

Deben ser interesantes:Utilice una forma de comunicación que capte el interés de los
miembros de la comunidad/foro regional o asociación.

Deben ser comprensibles:Comuníquese en un lenguaje que entienda la comunidad.

Deben ser convincentes:Los resultados no deben ser las opiniones de unos pocos. Es
importante presentar los hechos y la información verificados por los miembros de la
comunidad que no participaron en el proceso de compilación o análisis. Presente un cuadro
lo más verídico posible.

Deben presentarse oportunamente:Para que lleguen a las personas responsables de las


decisiones, los resultados deben presentarse a tiempo con el fin de proporcionarles la
información necesaria antes de que tomen dichas decisiones.
Si para presentar los resultados se ha elegido un informe escrito, un estudio de caso o un
boletín comunitario, hay que considerar varios aspectos. Al presentar los resultados
escritos:

a. Una vez identificado el tema, no se aparte de él.

b. Identifique al público, utilice un lenguaje imaginativo, introduzca historias relacionadas


con la práctica local y cosas que mantengan el interés de los lectores.

c. Identifique las barreras de comunicación que puedan existir entre el autor y el lector y
téngalas en cuenta (lengua, regionalismos, temas delicados).

d. Incluya diálogos, citas de lo que ha dicho la gente e ilustraciones. Cuando describa a las
personas no las conciba como números, sino como personajes vivos que toman decisiones
activamente, personas que cuestionan, adoptan o comparten las innovaciones. Los informes
ilustrados de las actividades o las fotografías harán más interesantes los resultados escritos.

5. Propuesta de anteproyecto

Una vez que ha hecho un trabajo de perfil y modelo comunitario, el promotor tendrá la
tarea de elaborar un proyecto de intervención multianual en el núcleo agrario o región, para
lo cual deberá plasmar primero una propuesta de anteproyecto que debe presentar al pleno
de la Asamblea General para su análisis, modificación o aprobación, en su caso.

La propuesta de anteproyecto (o el anteproyecto en sí) tiene como objetivo facilitar la


ejecución de las actividades obligatorias (fortalecimiento de sus reglas internas,
funcionamiento de las estructuras agrarias y productivas, administración transparente y
rendición de cuentas) y las opcionales (innovación tecnológica, financiamiento de
actividades productivas para mejorar su competitividad, entre otras) necesarias para
formular una propuesta de proyecto.

El anteproyecto puede ayudar a:

• Describir la situación de un problema en detalle, destacando los aspec-tos o factores que


puedan interferir con la formulación de un proyecto completo o facilitarla.

• Identificar los actores/beneficiarios y detallar sus características y nece-sidades, así como


el efecto del problema en los mismos.

• Recopilar datos básicos que permitan medir los efectos e impactos del proyecto.

• Diseñar un proyecto.

El anteproyecto debe ayudar a identificar el problema central que se debe abordar y las
actividades y resultados/productos del proyecto previsto. Además de la propuesta de
proyecto, otros resultados que se pueden derivar del anteproyecto incluyen las conclusiones
de estudios y análisis técnicos o la identificación del organismo ejecutor y las entidades
colaboradoras del proyecto futuro. Por lo tanto, en la propuesta de anteproyecto se deben
explicar claramente el fundamento y los objetivos de la propuesta de proyecto prevista.

Bibliografía consultada y sugerida

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GLOBALIZACION Y ECONOMIA SOCIAL EN MEXICO

IX Coloquio Ibérico Internacional de

Cooperativismo y Economía Social


Economía Social y globalización: nuevos desafíos, nuevas oportunidades

Martha E. Izquierdo Muciño

Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM)

RESUMEN

No obstante que en México prevalece en su Constitución vigente una tendencia al


constitucionalismo social, como puede observarse a través de lo dispuesto por los artículos
25, 27 y 123 principalmente, que garantizan un mejor estilo de vida para los mexicanos,
mejores empleos y mejores ingresos, lo cierto es que la economía mexicana denota que las
metas por lograr son aún una tarea pendiente. Es por ello que se propone un modelo de
economía social y solidaria, basado en las prácticas autogestivas, de la economía social, que
en nuestro ordenamiento constitucional encuentra su sustento en lo dispuesto por el artículo
25 constitucional principalmente, pues constituyen experiencias productoras de democracia
en las relaciones de trabajo y en la distribución del ingreso, alcanzando con ello un gran
impacto en la economía solidaria.

PALABRAS CLAVE

Economía social, Economía solidaria, Constitucionalismo social, Rectoría económica,


Problemas de la E S en México.

1. INTRODUCCIÓN

La globalización es el proceso por medio del cual los habitantes del mundo, tienen una
mayor interrelación en todos las facetas de la vida: culturales, económicas, políticas,
tecnológicas y del entorno, sin embargo algo que se observa es que el crecimiento
económico cuando está fundado sobre las bases de un capitalismo globalizado conduce
forzosa y necesariamente a la concentración del capital, lo cual genera miseria.

En nuestro país a 23 años del tratado de libre comercio (TIC) el cual está fundado sobre el
capital global, nos ha conducido a que en la actualidad contemos con más de 50 millones de
gente en la pobreza y casi 20 millones en la pobreza extrema.

En un informe sobre Desarrollo Humano de 1992 que fue un programa de Naciones Unidas
para el desarrollo, se contemplaba que el 20% de la humanidad con mayores ingresos
recibía el 82.7% del producto mundial y que en cambio el 20% situado en la pobreza
extrema apenas recibía 1.4% de ese producto, por tanto el producto combinado del 20%
más rico sería 6 veces más grande que el de los más pobres, de lo cual se infiere que era
dramáticamente extrema la diferencia que existía entre ambos ingresos, creándose con ello
un abismo infranqueable (150 veces entre ambos ingresos.), pues bien esta situación no ha
cambiado en estas fechas y lejos de ello se observa que se agrava cada vez más.
Esta división entre países ricos y pobres se refleja en las clases sociales actuales, esto es:
entre propietarios y no propietarios sin importar el país al que pertenezcan.

De hecho puede decirse que la lógica del capitalismo tiene efectos perversos, pues se
genera división del trabajo de acuerdo a los intereses de las grandes corporaciones,
contraponiéndose a la satisfacción de las necesidades sociales de cada país, ocasionando
disgregación y enfrentamientos en todo el mundo, de tal suerte que para que las fuerzas de
la economía y la tecnología se realicen positivamente, confiriéndole al individuo la
posibilidad de superar sus limitaciones materiales y de todo tipo, es necesario aprovechar la
mundialización rescatando los valores del trabajo, y de la cooperación de la sociedad.

Se hace hincapié en que la única forma de eliminar los fundamentos objetivos de la


especulación es acabando con las condiciones de sobre acumulación generalizada del
capital productivo, con lo que se daría un gran salto en la dinámica general de la
productividad social del trabajo.

Para el desarrollo las verdaderas libertades individuales y con ello el de toda la sociedad
radica en la “autoorganización” y en la “autogestión” comunitaria entre los individuos que
la conforman, eliminando con ello la preeminencia tanto del estado como del mercado y
debiendo prevalecer el principio de la solidaridad, pues la historia ha demostrado que con el
mercado se anula la posibilidad de satisfacer las necesidades colectivas e individuales y con
la concentración del poder del Estado se liquida la libertad del individuo y de la sociedad.

Por lo anterior, es por lo que debe adoptarse el modelo de “economía solidaria,” este
modelo reconoce el rol del Estado y del Mercado, pero también de la sociedad civil, por
tanto puede decirse que resultaría más prometedor este modelo porque implica el debate, el
diálogo social, la iniciativa de cada uno de los ciudadanos y la gestión tanto en el plano
económico como en el social, que por otra parte encontraría su sustento en el ordenamiento
constitucional.

Este modelo resulta ser más democrático por que los ciudadanos participan y es más
humano y respetuoso del medio ambiente ya que descansa en valores de solidaridad y
cooperación, que permite a los hombres y a las mujeres desarrollarse colectivamente y
responder a sus propias necesidades integrando los valores de la solidaridad y la justicia
social.

De tal suerte que los nuevos servicios, los nuevos empleos, las nuevas formas de
organización y de integración ofrecen respuestas a la población que reclama inútilmente
frente a la omnipresencia de una economía liberal deshumanizada.

Los alcances de este modelo de economía social y solidaria sobrepasan la respuesta


inmediata a las necesidades, pues los grupos sociales pueden participar en la construcción
de una nueva economía, rompiendo el fatalismo de que la ideología neoliberal es el único
modelo de desarrollo y en la práctica permite imaginar otras estrategias más amplias y
completas, para desarrollar una economía mundial global y solidaria, convirtiéndose cada
vez más en una opción real para la población del planeta, que bien podría aplicarse en
nuestro país pues contribuye conscientemente a la a la construcción democrática, ya que al
fortalecer la capacidad colectiva se crea verdaderamente una economía solidaria.

Resulta entonces necesaria una revaloración del papel del Estado realmente democrático en
que se amplié la participación popular en las decisiones de carácter económico, político y
social, siendo fundamental para condicionar adecuadamente la inserción de nuestro país al
mercado mundial.

Se requiere realmente una revisión del modelo económico que nos ha empobrecido y
pulverizado socialmente, trayendo consigo corrupción e irresponsabilidad de la función
pública, se requiere de un modelo económico que no olvide que la economía tiene como
propósito fundamental el bienestar de la sociedad en general.

2. LA ECONOMIA SOCIAL EN MEXICO

El término “economía social” aparece por primera vez en 1830, el economista liberal
francés Charles Dunoyer quien publicó en esta fecha un traité d´economie sociale, en donde
propugnaba por un enfoque moral de la economía. De hecho fue en Francia en el periodo
de 1820–1860 donde se desarrolló una corriente de pensamiento que puede denominarse de
economistas sociales, influenciados en su mayoría por las teorías de Malthus y de S. de
Sismondi.

Desarrollaron un enfoque teórico de lo social y de la sociedad, persiguiendo la


reconciliación de la moral y de la economía a través de la moralización de las conductas
individuales que pretendían la paz social.

Posteriormente en la segunda mitad del siglo XIX la economía social conoce una profunda
reorientación bajo el impulso de Stuart Mill y León Walras.

J. S. Mill dedicó una gran atención al asociacionismo empresarial de los trabajadores, tanto
en su vertiente cooperativa como mutualista. En su obra “principios de economía política,
analizó con detalle las ventajas e inconvenientes los detalles de las cooperativas de
trabajadores, pugnando por el fomento de este tipo de empresas, en virtud de sus ventajas
económicas y sociales.

Por su parte León Walras al igual J. S. Mill, consideró que las cooperativas podían
desempeñar una relevante función en l solución de conflictos sociales, cumpliendo un gran
papel económico que consistía en:

“no suprimir al capital sino luchar por que el mundo sea menos capitalista y en introducir la
democracia en el mecanismo de la producción” (Chávez, 2009:14)

Su obra “Estudios de economía social,” fue publicada en Lausana en 1896 y trajo consigo
una importante reflexión de forma diferente al enfoque primitivo de la Economía Social, en
este sentido la Economía Social pasa a ser parte de la ciencia económica en la que se
estudian a las cooperativas, las mutualidades y las asociaciones tal como actualmente se
conocen.

Posteriormente en el siglo XIX se vinieron a perfeccionar las principales características del


moderno concepto de Economía Social, el cual se inspiró en valores de asociacionismo
democrático, de mutualismo y desde luego de cooperativismo.

Por otra parte puede mencionarse que la denominación y el concepto de Economía Social
tal como se entienden en Europa no responden al sentir mayoritario en otros países como
Ibero América, puesto que los términos Economía Solidaria o Tercer Sector son más
aceptados y generalmente referidos al cooperativismo.

Lo cierto es que la Economía Social está dejando claro que promueve un desarrollo
equitativo, humanizado, carente de agresividad y eso molesta.

Molesta a quienes han practicado un empresariado feroz y excluyente, carente de los


principios éticos más simples y esenciales. De los que creen en la explotación y en las
prácticas tramposas para ganar dinero, con resultados egoístas.

Luego nos enfrentamos a una primera dificultad respecto al término de Economía Social
(ES). En América latina a la que también se le denomina economía solidaria o de la
solidaridad desde hace varias décadas empieza a extenderse, viene a popularizarse desde
mediados de los años 70’s desde un punto de vista contemporáneo y económico-social pues
es en América en donde se viven los rigores de las crisis económicas del petróleo dentro de
un modelo neo liberal y la recesión económica internacional de los años 80’s que refleja un
ciclo de regímenes autoritarios con altos niveles de exclusión y represión social.
(Radrigán,2008 :.16)

En este contexto en el que se extiende el uso del concepto “Economía Solidaria”,


principalmente por los esfuerzos de la cooperación internacional no gubernamental que se
traduce como aquella que no fluye a través de los gobiernos sino de las ONG y otros
autores sociales como Sindicatos, Organizaciones de base.

Los principales exponentes desde el punto de vista intelectual y académico son: el Chileno
Luís Razeto, Paul Singer (Brasil), Palilo Buerna (Uruguay), etc.

En Brasil la administración del gobierno que se encontraba encabezada por Luís Ignacio
Lula da Silva, creo en el contexto del Ministerio del trabajo una Secretaria de Estado en
Economía Solidaria a cargo de la cual ha estado ya por varios años el profesor Paul Singer.

En Colombia el antiguo Departamento Nacional de Cooperativa DANCOOP, ha pasado a


llamarse desde fines de los 90’s Departamento Nacional de Economía Solidaria
DANSOCIAL, ahora dependiente del Presidente de la República.

En Argentina, Uruguay y en Chile también ha ido cobrando fuerza este concepto.


Otro concepto que se ha extendido al respecto en los últimos años es el “Tercer Sector” que
pone en énfasis que en la idea de que la organización económico-social de los países y de
las sociedades se organiza en torno a tres sectores de la economía: pública, privada y aquel
que reúne a todas las otras formas de empresa y organizaciones que se caracterizan porque
no tienen fines de lucro y por la generación de bienes y servicios de interés público.

A la par de los anteriores términos se encuentra extendido el concepto de “Sector de


Economía Social” el cual es todavía anterior a los ya citados, ya que se registra su uso en la
mitad del siglo XIX en Francia.

En general todos ellos coinciden al afirmar que sus principios o estímulos son:

• Primacía de la reforma y del objeto social sobre el capital.

• Control democrático de sus miembros.

• Conjunción de los intereses de los miembros o usuarios y del interés general.

• Defensa y aplicación de los principios de la solidaridad y responsabilidad.

• Autonomía de gestión e independencia respecto de los poderes públicos.


(Radrigán,2008 :.19)

Dentro de la mayoría de los excedentes a la consecución de los adjetivos a favor del


desarrollo sostenible, del interés de los servicios a los miembros y del interés general.

Para conceptuar al Sector Social pueden encontrarse algunos otros términos como
Economía Popular, economía alternativa, economía de interés general, sociedad civil,
sector sin fines de lucro, economía de pobres etc.

La economía solidaria en México se define como: “…aquel conjunto de organizaciones que


fundamentan su racionalidad económica y sus lógicas operaciones en la autogestión y la
participación democrática de las comunidades productivas y sociales en las cuales se
privilegian los objetivos y las expectativas de la comunidad y el trabajo como factores
organizadores de la economía empresarial.” (Cadena,2005 :.26)

Por tanto puede afirmarse que es en este entorno en donde aparece la realización de la
“utopía” al hablar de solidaridad, que se concreta necesariamente en una realidad
compartida y en un esfuerzo común, (Castro,2002:37)

En México como en otros países existen diversos grupos en los que participan activistas
sociales, académicos, líderes, funcionarios de gobierno, en aras de generar acciones a través
de espacios de reflexión y discusión colectiva con el propósito de poder consensuar un
marco conceptual acerca de la economía alternativa, como: Pablo González Casanova, José
Luís Calva, Julio Boltuinik, Félix Cadena Barquín, Juan José Rojas, entre otros más, y en
América Latina esta acción se ve coordinada por José Luís Coraggio (de Argentina),
Francisco Gutiérrez (de Costa Rica), Luís Razeto (de Chile), Euclides Mance (Brasil), entre
otros más. Participan también en torno a la disensión de la economía solidaria Francia y
España.(Cadena,2005 :13)

3. CONSTITUCIONALISMO SOCIAL

Conviene señalar que en nuestro país a partir de la Constitución de 1917 ha estado a la


vanguardia del constitucionalismo contemporáneo, al establecer en la ley fundamental las
bases del régimen económico como en otras naciones. A esta tendencia se le ha
denominado “CONSTITUCIONALISMO SOCIAL”. De ahí mismo ha surgido el concepto
de Estado social de derecho, como una derivación de la idea del Estado liberal del derecho,
que se observa en los dictados de la Constitución mexicana a través de diversos artículos,
entre ellos el artículo 25 Constitucional que habla sobre la rectoría económica.

En efecto, la rectoría económica obedece a la tradición Constitucional Mexicana de atribuir


al Estado la responsabilidad de organizar el desarrollo nacional, varios preceptos
constitucionales desde su redacción original dan cuenta de ello, como lo son los
artículos.25, 27, 28, 123, 131 entre otros.

La rectoría económica ha servido en nuestro país como guía del desarrollo económico
desde 1917, época en la que se le atribuyó al Estado Mexicano la facultad de impulsar el
desarrollo nacional como forma indispensable para integrar a la nación dentro de sus
valores económicos y sociales.

La tendencia clara y definida del Constitucionalismo moderno de establecer en las leyes


fundamentales las bases del régimen económico de cada nación, proporcionando el marco
jurídico adecuado para la estructura y funcionamiento de la actividad económica a seguir,
fue ampliando progresivamente sus responsabilidades en el campo de la política económica
y social, por ello se ha sostenido que la política del Estado era cada vez más política, más
económica y más social. (De La Madrid ,2004: 439)

El párrafo VII del artículo 25 constitucional de nuestra Carta Magna menciona el impulso
al desarrollo de la actividad económica del sector social. De esa manera queda claro que
nuestra Constitución plasmó dentro de su texto los ideales de una nación preocupada por el
mejoramiento de vida de los integrantes de la clase social más desprotegida, de grupos de
personas económicamente débiles y que con el fortalecimiento que se le pueda dar a las
actividades sociales, ya sea mediante la difusión de técnicas de mejoramiento en la
producción en los ejidos, ó con el establecimiento de cualquier otro mecanismo que facilite
la expansión y organización de la actividad económica que realice dicho sector social, los
grupos que lo integran contribuirán junto con el sector público y privado al desarrollo
económico de la nación.

El Estado Mexicano encuentra así en esta disposición Constitucional la responsabilidad


ineludible de ser el rector del desarrollo nacional garantizando que sea integral, que proteja
la Soberanía de la Nación, aplicando la democracia, no sin la intención de fortalecer el
empleo, el crecimiento económico y como consecuencia con una mas una justa distribución
del ingreso y riqueza de tal suerte que efectivamente se proteja a los grupos y clases
sociales desvalidas dado que la Constitución Mexicana fue la primera Constitución Política
Social en el mundo que se preocupó por reconocer los Derechos Sociales. Sin embargo la
realidad hoy día, es que ante la fuerza incontrolable de las leyes del mercado por la que
atraviesan nuestros países, este artículo ha venido quedando poco a poco como letra muerta
como más adelante expondremos.

En base a lo anterior, consideramos que dada su gran trascendencia, es nuestro deber de


transcribir dicha disposición íntegramente:

Artículo 25 constitucional.

“Artículo 25: Corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que
éste sea integral, que fortalezca la Soberanía de la Nación y su régimen democrático y que,
mediante el fomento del crecimiento económico y el empleo y una más justa distribución
del ingreso, y la riqueza, permita el pleno ejercicio de la libertad y la dignidad de los
individuos, grupos y clases sociales, cuya seguridad protege esta Constitución.

El Estado planeará, conducirá, coordinará y orientará la actividad económica nacional, y


llevará a cabo la regulación y fomento de las actividades que demande el interés general en
el marco de libertades que otorga esta Constitución

Al desarrollo económico nacional concurrirán, con responsabilidad social, el sector público,


el sector social y el sector privado, sin menoscabo de otras formas de actividad económica
que contribuyan al desarrollo de la Nación.

El sector público tendrá a su cargo, de manera exclusiva, las áreas estratégicas que se
señalan en el artículo 28, párrafo cuarto de la Constitución, manteniendo siempre el
Gobierno Federal la propiedad y el control sobre los organismos que en su caso se
establezcan.

Así mismo, podrá participar por sí o en los sectores social y privado, de acuerdo con la ley,
para impulsar y organizar las áreas prioritarias del desarrollo.

Bajo criterios de equidad social y productividad se apoyará en impulsará a las empresas de


los sectores social y privado de la economía, sujetándolos a las modalidades que dicte el
interés público y al uso, en beneficio general de los recursos productivos, cuidando su
conservación y el medio ambiente.

La ley establecerá los mecanismos que faciliten la organización y la expansión de la


actividad económica del sector social: de los ejidos, organizaciones de trabajadores,
Cooperativas, comunidades, empresas que pertenezcan mayoritariamente o exclusivamente
a los trabajadores y, en general, de todas las formas de organizaciones social para la
producción, distribución y consumo de bienes y servicios socialmente necesarios.
La ley alentará y protegerá la actividad económica que realicen los particulares y proveerá
las condiciones para que el desenvolvimiento del sector privado contribuya al desarrollo
económico nacional en los términos que establece ésta Constitución

Un análisis imparcial conduce a reconocer que los creadores de este artículo se propusieron
llevar a cabo, no una simple inserción exitosa en la economía , sobre la base de mejorar la
producción y elevar la productividad— sino también, y con la misma fuerza, establecer un
orden económico no ideal, sino concreto que, utilizando los mecanismos del mercado, así
como el apoyo a funciones e instituciones del sector social de la economía y de
regulaciones estatales, pudiese favorecer la coordinación de los intereses de los diversos
sectores de esa sociedad. Este artículo procura estudiar y resolver los problemas y procesos
económicos en su conjunto, tomando en cuenta los intereses legítimos de todos los agentes
participantes y no solamente la operación del mecanismo del mercado.

Luego la economía social en México, debe convertirse en un estilo de vida que practique
una amplia coordinación entre el mercado, el poder público y los grupos sociales
participantes en la producción, instaurando diversos mecanismos de concertación social y
de solución pacífica de conflictos.

Lo anterior resulta importante, dado que la riqueza del planeta habrá de triplicarse por lo
menos en ciertas regiones, pero al mismo tiempo las personas que viven bajo el umbral de
la pobreza también habrán de triplicarse, por tanto nos encontramos en una situación de
incertidumbre y en una agravación extrema de los mecanismos de creación y reparto de la
riqueza.

Ante esta situación que resulta ser a escala mundial, nos dice Jaques Attali que es necesario
que existan no más mercados mundiales sino estructuras de solidaridad, por las
contradicciones que existen. Pone como ejemplo el que actualmente la riqueza de cincuenta
países equivale a la riqueza de los tres hombres más ricos del mundo, lo cual es un ejemplo
claro de la concentración de riqueza. (Attali, 2002: 54)

En efecto, la Economía social (en México denominada: economía de solidaridad), parte de


la idea de que el interés y el lucro privado no son los únicos motores de la organización
económica y que es posible desarrollar formas solidarias sustentadas en el trabajo de los
beneficiarios, complementado por donaciones.

Se estima que en un mercado de donaciones los oferentes pueden tener diversas


motivaciones, altruistas o interesadas pero canalizadas a través de las Organizaciones no
gubernamentales que compiten por esos recursos a través de la presentación de proyectos
de la promoción de la economía popular.

La posible contradicción entre el sentido de las donaciones y el interés de los intermediarios


podría resolverse mediante una ética de los agentes involucrados consecuente con la opción
por los pobres, y mecanismos de control y evaluación de resultados. (Coraggio, 2002: 100)

Como puede observarse esta propuesta impone fuertes adhesiones ideológicas a sus agentes
pues se debe optar por los pobres, esto es: promover relaciones de solidaridad y
cooperación interpersonal directa y sostener proyectos a “escala humana”, locales y
comunitarios.

Por otro lado de una economía de “donaciones” no pretende auto sustentarse a través del
mercado, más bien intentaría usar tecnologías apropiadas utilizando con eficiencia social
recursos que usualmente el mercado no valora y satisfaciendo necesidades que este no
considera de interés satisfacer. Depende entonces de un flujo permanente de donaciones y
del sostenimiento activo de una cultura de valores apartados del lucro y del consumismo
(Coraggio,2003:101) Esto no excluye que algunos emprendimientos lleguen efectivamente
a la auto sustentación económica, pero a condición de que no abandonen esa matriz de
valores solidarios.

De hecho es importante contar con un programa democrático que genere desde la sociedad
las condiciones para la emergencia de otro modelo de mercado, toda vez que las políticas
neoliberales y sus efectos excluyentes, emergen respuestas espontáneas de la propia
población afectada, que con menos nivel de teorización y con mayor carga empírica ha
debido generar mecanismos para resolver las necesidades de empleo e ingreso. Oswald por
su parte menciona que por sus características se pueden definir como estrategias de
supervivencia y de resistencia (Oswald,2003:65)

Asimismo se observa una transformación del mercado laboral. Algunos autores señalan
como responsables de la reducción de la demanda de empleo a los procesos de
automatización y robotización, al adelgazamiento del sector público consecuente con las
políticas de ajuste y retiro del gobierno en la conducción de la economía.

Si la globalización Los cambios en la estructura laboral, el cierre de fuentes de empleo, la


desregulación y la violación constante de la legislación social y la agresión hacia las
iniciativas de los sindicatos justifican al calificar este modelo globalizador como
excluyente, mas no se trata solo de un debate ideológico, los datos en torno a sus efectos
prueban la incapacidad del actual modelo neoliberal. Personajes como Joseph Stiglitz
(1998) Premio Nobel de Economía y el expresidente William Clinton así como otros
funcionarios del FMI y del BID que en un momento fueron impulsores del Consenso de
Washington, reconocen que las recetas que aplicaron con el auspicio de las élites políticas y
financieras nacionales, tuvieron efectos negativos y que es necesario cambiar por otras
estrategias y volver los ojos hacia el desarrollo de los mercados internos.

Stiglitz menciona que la globalización actual para muchos de los pobres de la tierra no está
funcionando, así como tampoco para buena parte del medio ambiente ni para la estabilidad
de la economía global. Que la transición del comunismo a la economía de mercado ha sido
gestionada tan mal que con excepción de China, Vietnam y unos pocos países del este de
Europa la pobreza ha crecido y los ingresos se han hundido. (Stiglitz, 2000: 269).

En efecto, para millones de personas la globalización no funciona y lejos de ello han visto
como su situación ha empeorado, sus empleos han sido destruidos, convirtiendo sus vidas
cada vez más inseguras, sintiéndose cada vez más impotentes frente a las fuerzas
económicas más allá de su control, y han visto debilitadas sus democracias y erosionadas
sus culturas.
Continuamos sin aprender de nuestros errores, la globalización no solo fracasará en la
promoción del desarrollo sino que seguirá generando pobreza e sigue siendo conducida
como hasta ahora, sostiene el citado autor, si inestabilidad. Si no hay reformas la reacción
que ya ha comenzado se extenderá y el malestar ante la globalización aumentará. (Stilglitz,
2000: 310).

Volviendo los ojos a México podemos decir que se requieren políticas para un crecimiento
real y sostenido, equitativo y democrático, esto es : solidario, pues el desarrollo no consiste
en ayudar a unos pocos individuos o enriquecerse ó en crear un puñado de absurdas
industrias protegidas que solo beneficien a una elite del país abandonando los pobres del
campo a su miseria sino que el desarrollo consiste en transformar nuestras sociedades,
mejorar sus vidas y permitir que tengan la oportunidad de salir adelante.

Lo importante es rescatar la idea de que la Economía Social es sustancialmente diferente a


lo individual o a una forma aislada , pues se conduce por los principios de compartir en
lugar de competir , de intercambiar en lugar de dividir y de incluir en lugar de excluir, lo
cual significa que en nuestro país el aspecto solidario debe marcar una nueva manera de
relacionarse con el trabajo, con el hábitat, con el dinero, accediendo de manera conjunta a
la salud y a la educación, sin olvidar que uno de los más importantes fines primarios del
Estado es mantener la cohesión social y la integridad de todos sus habitantes.

4. PRINCIPALES ACTORES DE LA ECONOMÍA SOCIAL EN MÉXICO.

La Economía Social aun cuando no es un sistema institucionalizado y rígido para cada país,
está constituido por una gran variedad de tipos de entidades que responden más bien a la
historia vivida por cada uno de ellos, así como a sus procesos sociales, económicos y
políticos.

Sin embargo y más allá de la diversidad propia de cada país, en lo fundamental el sector de
economía social está básicamente constituido por:

1. Cooperativas. Que en la mayor parte de los países tienen un rol central, tanto por su
número de entidades como de socios, a la vez que por su trayectoria histórica.

2. Mutuales.

3. Fundaciones sin fines de lucro.

4. Asociaciones con finalidad socio-productiva.

En México podemos afirmar que el Sector Social de la Economía (SSE) se contempla en el


propio artículo 25 Constitucional ya citado, que enumera algunas figuras asociativas del
mismo, esto es:

Art. 25.
“…la ley establecerá los mecanismos que faciliten la organización y la expansión de la
actividad económica del sector social: de los ejidos, organizaciones de trabajadores,
cooperativas, comunidades, empresas que pertenezcan mayoritaria o exclusivamente a los
trabajadores………

Como puede observarse sobre esta base, diversas leyes de carácter particular, definen de
forma más precisa las diferentes figuras asociativas que forman parte del SSE. Entre dichas
leyes destacan principalmente las siguientes:

• La Ley Agraria, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 26 de febrero de


1992, regula el Ejido y a la Comunidad así como a las diferentes organizaciones
productivas que se pueden crear al interior de dichos núcleos agrarios básicos, ellas son los
sectores de producción, la Unidad Agrícola Industrial para la Mujer (UAIM), la Unidad
Productiva para el Desarrollo Integral de la Juventud, las Empresas Ejidales especializadas,
la Parcela Escolar v la Sociedad de Producción Rural (SPR). De igual manera, la Ley
Agraria, regula los siguientes organismos de segundo y tercer grado: la Unión de
Sociedades de producción Rural, la Unión de Ejidos y/o Comunidades y a la Asociación
Rural de Interés Colectivo (ARIC).

• La Ley de Sociedades de Solidaridad Social, publicada en el DOF el 26 de mayo de 1976,


se encarga de regular a la Sociedad, a la Federación y a la Confederación de Sociedades de
Solidaridad Social (SSS).

• Por su parte la Ley General de Sociedades Cooperativas (LGSC), publicada en el DOF el


3 de agosto de 1994, regula a la Sociedad, a la Unión, a la Federación y a la Confederación
de Sociedades Cooperativas.

• Por último, la Ley Federal de Fomento de las Organizaciones de la Sociedad Civil,


promulgada en el 2005, registra y regula a las Asociaciones y Sociedades Civiles que se
dedican a la prestación de diversos servicios de Asesoría y Capacitación en diversas áreas
de la actividad económica, social cultural y educativa.(Radrigán, 2008 :.38)

La presentación de los diferentes ordenamientos jurídicos que regulan las distintas figuras
asociativas que forman parte del SSE permiten advertir que las empresas sociales
mantienen diferentes puntos de contacto entre sí, no existiendo una especialización
funcional, territorial, social o económica claramente definida. No obstante, podemos
considerar que el Sector Social en México se esta conformando con la participación de
cuatro subsectores, a saber: agrario, cooperativo, de sociedades de solidaridad social y de
agrupaciones de carácter civil.

En función de la situación normativa y legal que entregan tanto el ordenamiento


constitucional, como los cuerpos legales que se han citado, se puede indicar que en la
actualidad el sector de Economía Social (o el Sector Social de la Economía), está
constituido especialmente por el siguiente tipo de entidades

a) Entidades del sector agrario


Donde destacan los siguientes tipos de organizaciones:

• Ejidos

• Comunidades agrarias

• Uniones de Ejidos

• Sectores de producción

• Empresas especializadas

• Y otros tipos específicos de empresas rurales

b) Empresas cooperativas

En donde tienen un peso muy superior todo el sistema de cooperativas de ahorro y crédito
popular.

c) Sociedades de solidaridad social

Corresponden a sociedades de personas constituidos a lo menos por 15 personas tanto en el


ámbito urbano como rural, que se orientan a práctica de la solidaridad social, la afirmación
de valores cívicos, la independencia política del país, y a cualquiera actividad que ayude a
elevar la calidad de vida de sus asociados.

d) Agrupaciones de la sociedad civil

Este tipo de agrupaciones tiene una larga data en México, a través de lo dispuesto en su
Código Civil Federal, que cobra un nuevo impulso a través de la dictación en el año 2003
de la Ley Federal de Fomento de las Organizaciones de la Sociedad Civil.(Radrigán,
2008 :39)

Los datos cuantitativos del sector de la Economía Social en México ò Sector Social, como
quiere que sea su denominación, son los siguientes:

Para el caso de las organizaciones asociativas agrarias, estas son en total para el segundo
semestre de: 2008, 29.261 entidades, que asocian a un total de: 3,179816 personas.

Para el caso del sector cooperativo éstas son un total de 13,316 empresas, que asocian a :
3,051281 personas.

Las sociedades de Solidaridad Social son: 4371 organizaciones que agrupan a un total de:
143,187 personas.

Las Asociaciones Civiles son 45, que asocian a un total de 7,881186 personas
De ésta forma se observa que en México existen un total de 47,313 entidades propias de la
Economía Social que asocian a un total de 7,881186 personas (Radrigán, 2008 :58)

5. PROBLEMAS DE LA ECONOMÍA SOCIAL EN MÉXICO

En la mayoría de los estados democráticos la economía social ha sido fomentada a través de


la entrega de recursos económicos y distintos programas de capacitación.

Se presentan a través de planes y proyectos para incentivar este tipo de organizaciones, así
como la apertura de espacios para la negociación en conjunto, logrando posicionarse como
una entidad consolidada dentro del mercado nacional y a veces en el internacional.

Sin embargo quienes han estudiado con profundidad a estos países, encuentran una gran
divergencia entre el discurso oficial, estatal y los hechos esta es la puesta en marcha de
acciones para las entidades de la ES, con lo cual se presume que todo queda en buenas
intenciones.

En nuestro país (México) se observa que no obstante lo establecido en la Constitución de


1917 en materia de rectoría económica, así como la voluntad de los gobiernos locales que
han manifestado la importancia de fomentar al sector social de la economía, lo que
realmente se refleja son algunas lagunas legales y un desordenado esquema de ejecución,
de las políticas públicas, lo cual impide alcanzar su consolidación.(Rojas,2006 :153)

En efecto el citado artículo 25 Constitucional menciona que:

….el Estado mexicano y los gobiernos que de él emanan tienen la obligación de dirigir y
planear el desarrollo nacional, mediante el fomento económico de los sectores público,
social y privado, que favorecen el empleo y una más justa distribución del ingreso y la
riqueza, entre los individuos, grupos y clases que integran la nación

…………………………………………………………………….

Sin embargo como bien nos dice Rojas Herrera; actualmente ni desde el punto de vista
jurídico ni de las políticas públicas, existe uniformidad o criterios comunes en lo relativo a
la forma en que deben apoyarse o promoverse a las empresas y organizaciones que forman
parte del sector social de la economía.

Lo anterior pone de manifiesto que no se estipula claramente qué papel juegan las empresas
sociales dentro de la economía nacional y por otra parte no existe el apoyo del estado que
obligue a respetar un funcionamiento bajo los valores asociativos, en consecuencia se
enfrenta un panorama desfavorable para la ES, que como bien comenta el citado autor:

“lo cierto es que el contexto macroeconómico en el que las empresas nacionales deben
mantener sus actividades asociativas y empresariales es bastante desfavorable, teniendo que
enfrentar la apertura comercial indisciplinada, contrabando masivo de bienes y mercancías,
ausencia de apoyo crediticio para financiar los procesos productivos y el retiro casi total de
los apoyos gubernamentales a las actividades empresariales de las entidades asociativas del
SSE”. (Rojas,2006 :.54),

De tal suerte que se observa un diagnóstico sumamente pesimista para estas empresas por
las políticas públicas de fomento y apoyo a la Economía Social, afirmando que no existe
propiamente hablando una infraestructura institucional de apoyo al SSE ni un enfoque
coherente en las políticas gubernamentales que privilegien el apoyo a este tipo de entidades
asociativas, lo cual puede traducirse en un acceso limitado al financiamiento de sus
actividades productivas, a una escasa capacitación y formación empresarial y por tanto una
alta informalidad de sus actividades productivas.

De hecho se estipula que la intervención del estado realmente tiene un carácter paliativo
para el SSE, además de desarticulado toda vez que no se observan directrices que generen
una estrategia ordenada, sistemática y de largo plazo que realmente satisficiera los
requerimientos mas elementales para el crecimiento y para el desarrollo de las unidades
productivas del SSE en México.

En consecuencia puede afirmarse que hace falta poner en marcha políticas publicas que
sean variables dentro del contexto en el que se desarrollan ya que como menciona el citado
autor: “los representantes de las organizaciones sociales desean dejar de ser “población
objeto” de programas oficiales cargados de asistencialismo y clientelismo y demandan la
elaboración de verdaderas políticas públicas que favorezcan la asociatividad y el control de
los recursos y los mercados por parte de los productores y consumidores locales”. (Rojas,
2006:67)

Por otra parte la Constitución Mexicana plantea la necesidad de un desarrollo equitativo


entre todos los sectores de la economía, reconociendo la existencia de un sistema donde
confluyen tres actores principales, integrados por las organizaciones y empresas tanto del
sector publico como privado y social.

El citado artículo Art. [Link] menciona:

“… al desarrollo económico nacional concurrirán, con responsabilidad social, el sector


público, el sector social y el sector privado, sin menoscabo de otras formas de actividad
económica que contribuyan al desarrollo de la nación…”

Asimismo establece los mecanismos adecuados para llevar a cabo sus objetivos, esto es:

“…la ley establecerá los mecanismos que faciliten la organización y la expansión de la


actividad económica del sector social: de los ejidos, organizaciones de trabajadores,
cooperativas, comunidades, empresas que pertenezcan mayoritaria o exclusivamente a los
trabajadores y, en general, de todas las formas de organización social para la producción,
distribución y consumo de bienes y servicios socialmente necesarios…”

De tal suerte se derivan diversos ordenamientos jurídicos cuya finalidad es potenciar a la


Economía Social, por ejemplo la Ley de Desarrollo Social (Enero 2004) cuyo objeto es
fomentar al Sector Social de la Economía como lo demuestran los artículos 14 y 19 que
mencionan:

“…Son prioritarios y de interés público:

I. Los programas de educación obligatoria;

II. Las campañas de prevención y control de enfermedades transmisibles y los programas


de atención médica;

III. Los programas dirigidos a las personas en condiciones de pobreza, marginación o en


situación de vulnerabilidad;

IV. Los programas dirigidos a zonas de atención prioritaria;

V. Los programas y acciones públicas para asegurar la alimentación y nutrición materno-


infantil;

VI. Los programas de abasto social de productos básicos;

VII. Los programas de vivienda;

VIII. Los programas y fondos públicos destinados a la generación y conservación del


empleo, a las actividades productivas sociales y a las empresas del sector social de la
economía…”

Sin embargo y no obstante las buenas intenciones, no existe una clara conceptualización
sobre que entidades quedan comprendidas dentro de este sector y cual será la definición del
mismo.

Tampoco existe alusión a los valores y principios que la Economía social debiera
considerar por lo que la ambigüedad de los mismos prevalece por sobre las buenas
intenciones del aparato estatal.

Existen no obstante claros reclamos de diversos estudios sobre esta materia hacia el Poder
Legislativo Federal para concretizar el tema de promoción y fomento de que habla la propia
Constitución.

Por otra parte se cuenta con diversos proyectos e iniciativas ante el Congreso de la Unión
que pretenden reglamentar al citado artículo 25 Constitucional a fin de resolver todos estos
problemas, sin que hasta el momento se haya Concretizado nada.

6. PROPUESTAS PARA LA ECONOMIA SOCIAL EN MÈXICO

En los países pobres como el nuestro, la autogestión y la auto determinación económica son
totalmente compatibles con la democracia, razón por la que empiezan a reconsiderarse y a
revalorarse las empresas familiares y asociativas, precoperativas, cooperativas, el auto
empleo etcétera, a través de una dimensión social y política, como un proceso de toma de
conciencia de los actores sociales y como un proceso educativo que permite el surgimiento
de una entidad colectiva y la capacidad de organización.

Si queremos para México la emergencia de una sociedad más justa, culturalmente


renovada, es necesario invertir la lógica del sistema entre los fuertes y los poderosos que
sólo utilizan la tecnología avanzada para su beneficio, esto es: optar por un modelo de
economía que sea social y solidaria contando que tal vez que en ocasiones convendrá
desechar la sofisticación técnica y utilizar tecnologías apropiadas, sencillas y a escala
humana que primen la proyección personal del trabajo a través de ellas y favorezcan la
integración del grupo que las utiliza, pues como se ha mencionado constitucionalismo y
democracia son inseparables, ya que a partir del concepto de soberanía popular, el pueblo
es soberano y de él emanan los poderes del Estado y en especial el poder constituyente
como poder extraordinario para constituirse del modo que mejor le convenga. (Colomer,
2007: 29)

Por otra parte el Constitucionalismo Social adoptado por nuestra constitución a través de
diversos artículos entre ellos el artículo 25 Constitucional que habla sobre la rectoría
económica, pueden muy bien adaptarse a este modelo social y solidario toda vez que en el
se reconoce al sector social de la economía sin distinción alguna .

Lo anterior resulta sumamente trascendental, bajo las siguientes premisas: ¿es posible que
puedan ser titulares de soberanía por igual ciudadanos en situaciones de radical desigualdad
y hasta excluidos y discriminados algunos de ellos?, ¿son estos conceptos tan sólo un mito
político y por tanto una ficción jurídica? ó bien ¿si a pesar de todas las dificultades es un
orden por construir, vertebrado por los valores de justicia, solidaridad, libertad e igualdad?,
como puede observarse estas situaciones plantean la dificultad de una democracia política
sin democracia económica y también la necesidad de unas políticas solidarias que faciliten
un equilibrio interpersonal, impulsando los medios para facilitar la igualdad y la libertad,
siendo la solidaridad el fundamento de la constitucionalidad para alcanzar la igualdad de
oportunidades, elemento indispensable para la paz social. (Colomer, 2007: 31)

Víctor Flores Olea, menciona:

“Frente a la disyuntiva entre planificación y mercado debemos enfatizar que la única forma
para el desarrollo de las libertades individuales y con ello las de toda la sociedad, radica en
la autoorganización y autogestión necesariamente comunitaria de los individuos que la
conforman, de tal manera que se anule la preeminencia tanto del Estado como del mercado
y que prevalezca universalmente el principio de la solidaridad. La experiencia Histórica
muestra que el mercado va liquidando la posibilidad de satisfacer adecuadamente las
necesidades colectivas e individuales, mientras que la concentración del poder del Estado
liquida las libertades del individuo y de la sociedad” (Flores, 2000: 293)

Asimismo Antonio Colomer, menciona: “un clamor universal se escucha en el mundo, por
mas que se le quiere ahogar, la exigencia de una sociedad diferente, que reemplace la
avidez, la agresión, la competitividad, la obsesión consumista; un mundo en el que
podamos auto organizarnos y decidir por nosotros mismos; en donde la visión del otro
como competidor u objeto de lucro se sustituya por el de compañero con el que
establezcamos relaciones solidarias en un esfuerzo común” (Colomer, 2002: 88)

En efecto, a pesar de la gran diversidad de alternativas existentes, el modelo de economía


social (solidaria en México), es hoy una realidad, ha enfrentado y seguirá enfrentando
obstáculos para su instrumentación y desarrollo en todo el mundo, pero a la vez contiene
dinamismos propios y concretizadores, que la hace confiable como camino seguro para la
realización del hombre en su entorno productivo.

Ya sea que la economía solidaria se materialice en nuestro país a través de empresas


cooperativas de gran envergadura, o en formas incipientes de participación ó de asociación,
es sin duda un modelo que puede desafiar las formas individualistas y capitalistas de
producción y distribución de bienes y servicios, dado su humanismo intrínseco y su carácter
solidario.

Por otra parte la economía solidaria se relaciona con procesos de paz en aquellas regiones
apartadas en las que se busca la inserción de los grupos en conflicto hacia un desarrollo y
modernización económica pero con Justicia Social, ya que sólo de esta forma se construye
una respuesta adecuada esto es que: “…el énfasis de la política económica será la
ampliación del mercado interno, la autosuficiencia alimentaria y el estímulo permanente de
la producción, la pequeña y gran industria privada, a la autogestión a la microempresa y a la
economía solidaria” (Economía Solidaria, 2003: 3)

Pues no debemos olvidar que se fundamenta su racionalidad económica y sus lógicas


operaciones en la autogestión y la participación democrática de las comunidades
productivas y sociales en las cuales se privilegian los objetivos y las expectativas de la
comunidad y el trabajo como factores organizadores de la economía empresarial.” (Cadena,
2005: 26)

Asimismo la E S puede proyectarse como una constructora del tejido social, capaz de
regenerar las relaciones sociales hacia una economía más justa y pluralista, en donde
puedan coexistir: Estado, iniciativa privada y trabajo solidario, representando la diferencia,
la autoridad y necesidades de los demás.

Es además un mecanismo del desarrollo alternativo, capaz de construir nuevas propuestas


al quehacer económico y social en el campo de la autogestión democrática toda vez que
nace como una reacción a la exclusión social ó económica de todos los beneficios básicos
para la vida, por eso esta reacción puede considerarse ante todo como una actitud defensiva.

Dicha reacción no surge en forma individual sino que se da en forma colectiva, puesto que
la economía social es siempre colectiva, es la forma en que el hombre se agrupa con los
demás hombres para integrarse al esquema económico del que se siente excluido,
reaccionando con los “otros”, de forma igualitaria. Así el proyecto que llegue a construir
incluye una responsabilidad compartida al igual que los beneficios que se obtengan, por eso
a estas organizaciones se les llama también “sociedad de personas”.
Por tanto puede afirmarse que es en este entorno en donde aparece la realización de la
“utopía” al hablar de solidaridad, que se concreta necesariamente en una realidad
compartida y en un esfuerzo común, ya sea en la construcción de una vivienda, en la
construcción de una pequeña empresa etc. Siempre y cuando dicha “utopía” mida sus
posibilidades y su viabilidad toda vez que esto denota una realidad económica distinta, esto
es: denota una alternativa económica. (Castro, 2002: 37)

De hecho el modelo de economía social que se propone servirá para neutralizar lo que
sienta como amenaza o exclusión, creando riqueza y compitiendo con el mercado pero de
una manera alternativa. Su base económica deberán ser los ahorros de las personas
generalmente hecho a base de esfuerzos, lo cual exige mayor transparencia y eficacia.

Pero el ingrediente que podrá dar mayor cohesión es la solidaridad, siendo tan fuerte este
concepto que bien podría afirmarse es el motor de la economía social para la creación de
empresas colectivas cuando estas sean creadas para el beneficio de todos sus integrantes, de
forma igualitaria repercutiendo en el entorno social en forma de generación de empleo, en
consecuencia hace falta tan sólo convencer a nuestros gobiernos de apoyar el desarrollo de
esta economía social que parte de la base, “desde abajo” a través de políticas públicas, de la
misma forma que brindan su apoyo al desarrollo de las empresas capitalistas y en general a
la economía de mercado. Es necesario por tanto que los poderes públicos pongan en marcha
políticas incluyentes para facilitar el desarrollo de todos los sectores sociales. (4)

7. CONCLUSIONES

1.- La E S en México abarca amplios sectores de la población, generalmente marginada o


en condiciones de pobreza, los cuales han decidido realizar alguna actividad en forma de
empresa o asociación civil, con reconocimiento legal y en muchas ocasiones sin el, y de esa
manera puedan participar productivamente dentro de un sistema económico.

2.- La E S un fenómeno social que expresa su voluntad a través de los distintos segmentos
de la población, que definen sus procesos de desarrollo a nivel local, regional ò nacional,
para que mediante su participación eviten ser excluidos del actual sistema económico, pues
la ausencia de un estado de derecho y la adicción mercantilista y consumista actualmente,
reducen los espacios de participación y condicionan las oportunidades de desarrollo ya
individual o colectivamente.

3.-Los sectores sociales afectados se apoyan en la economía social como una respuesta con
distintos grados o niveles de organización formal y de elaboración política e ideológica,
utilizando diferentes conceptos como : economía del trabajo, economía solidaria, economía
popular, economía de los pobres entre otros

4.- El concepto de economía social es aun un concepto en franco proceso de construcción,


aunque en términos generales tanto el Gobierno Federal, como de los Estados reconocen a
la Economía Social, en la que se han integrado empresas eficientes y competitivas con alto
poder de decisión por parte de los trabajadores y a través del ejercicio de la autogestión,
5.-Reconocer la existencia de la economía social en México, significa que se México
requiere de un sector que contribuya a la búsqueda de nuevas formas de diseñar e
instrumentar políticas públicas, mediante la generación de una sociedad mas participativa y
de un sistema democrático, con plena participación de todos.

6.-. 5.-La rectoría económica obedece a la tradición Constitucional Mexicana de atribuir al


Estado la responsabilidad de organizar el desarrollo nacional, varios preceptos
constitucionales desde su redacción original dan cuenta de ello, como lo son los
artículos.25, 27, 28, 123, 131 entre otros.

7.-La rectoría económica ha servido en nuestro país como guía del desarrollo económico
desde 1917, época en la que se le atribuyó al Estado Mexicano la facultad de impulsar el
desarrollo nacional como forma indispensable para integrar a la nación dentro de sus
valores económicos y sociales.

8.-En el párrafo VII del artículo 25 constitucional; nuestra Carta Magna se habla del
impulso al desarrollo de la actividad económica del sector social. De esa manera nuestra
Constitución plasma dentro de su texto los ideales de una nación preocupada por el
mejoramiento de vida de los integrantes de la clase social más desprotegida.

9.- Con el fortalecimiento que se le de a las actividades sociales, ya sea mediante la


difusión de técnicas de mejoramiento en la producción en los ejidos, ó con el
establecimiento de cualquier otro mecanismo que facilite la expansión y organización de la
actividad económica que realice dicho sector social, los grupos que lo integran contribuirán
junto con el sector público y privado al desarrollo económico de la nación.

10.-El artículo 25 Constitucional, establece un orden económico no ideal, sino concreto


que, utilizando los mecanismos del mercado, así como el apoyo a funciones e instituciones
del sector social de la economía y de regulaciones estatales, consigue favorecer la
coordinación de los intereses de los diversos sectores de esa sociedad.

11.- El artículo 25 Constitucional procura estudiar y resolver los problemas y procesos


económicos en su conjunto, tomando en cuenta los intereses legítimos de todos los agentes
participantes y no solamente la operación del mecanismo del mercado.

12.-La economía social de mercado se convierte así en un estilo de vida que practica una
amplia coordinación entre el mercado, el poder público y los grupos sociales participantes
en la producción, instaurando diversos mecanismos de concertación social y de solución
pacífica de conflictos.

13.-La Economía social parte de la idea de que el interés y el lucro privado no son los
únicos motores de la organización económica y que es posible desarrollar formas solidarias
sustentadas en el trabajo de los beneficiarios, complementado por donaciones.

14.-Se requieren políticas para un crecimiento real y sostenido, equitativo y democrático,


esto es : solidario, pues el desarrollo no consiste en ayudar a unos pocos individuos o
enriquecerse ó en crear un puñado de absurdas industrias protegidas que solo benefician a
la elite del país abandonando los pobres del campo a su miseria sino que el desarrollo
consiste en transformar las sociedades, mejorar sus vidas y permitir que tengan la
oportunidad de salir adelante, accediendo de manera conjunta a la salud y a la educación

BIBLIOGRAFIA

- ATTALI, Jaques. (2002) “Desarrollo de la economía social y solidaria: necesidades y


oportunidades”, Foro Internacional de Economía social y Solidaria (memoria), Secretaría
de Economía, Comisión de Fomento Cooperativo y Economía Social, FONAES México.

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complementario e incluyente, Foro Internacional de Economía Social y Solidaria
(memoria), Secretaría de Economía , Comisión de Fomento Cooperativo y Economía
Social, FONAES, México

CHAVES, Rafael y Monzón, José Luís. La economía social en la Unión Europea. Comité
Económico y Social Europeo. 2009

COLOMER Viadel, Antonio, (2002) Autogestión, democracia y Cooperación para el


desarrollo, Madrid, Acción Cultural Cristiana.

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Solidaridades, Valencia España, Universidad Politécnica de Valencia

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- DE LA MADRID Hurtado. Miguel. (2004). Constitución comentada. México


decimoctava edición UNAM y Porrúa. México

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Gobierno de Tlaxcala, CANACINTRA y COLTLAX. México 2003
RADRIGÁN, Mario (coordinador),(2008) La economía social en Iberoamérica FUNDIBES
VOL.3, Valencia

ROJAS Herrera, Juan José .(2006) Análisis del panorama asociativo presente . Llamado
Sector Social de la Economía Mexicana, en Pérez de Uralde J.M.(coordinador) : la
economía social en Ibero América. Un acercamiento a su realidad. FUNDIBES VOL.2
Valencia.

STIGLITZ, Joseph. (2000) El malestar en la globalización. Fondo de Cultura Económica.


México .

Mapeo Comunitario

PARTE 1: ¿QUÉ ES MAPEO COMUNITARIO?

¿QUÉ ES MAPEO COMUNITARIO?

Mire este video para saber más acerca de lo que es el Mapeo Comunitario

Los niños y las familias vulnerables tienen necesidades muy diversas, y ningún programa
puede satisfacerlas todas. "Se necesita una aldea para criar a un niño", es un proverbio
africano que significa que los niños crecen mejor cuando son apoyados por toda una
comunidad de personas. Una de las formas que las organizaciones pueden apoyar a los
niños y a las familias es apoyando el desarrollo de ese sistema, entendiendo que sólo
podemos satisfacer sus necesidades cuando trabajamos juntos.

Mapeo Comunitario

La creación de un sistema para atender a los niños y a las familias vulnerables comienza
con la elaboración de un mapeo comunitario.

El mapeo comunitario es un proceso de identificación y catalogación

de quién hace qué en una zona geográfica determinada. Permite identificar a los principales
interesados, conocer los servicios disponibles en la actualidad, señalar las deficiencias de
los servicios y facilitar la colaboración.

Imagina...

Una ciudad en la que cada programa que sirve a niños y a familias vulnerables está tratando
de proporcionar todos los servicios a cada niño y familia con quienes trabajan. Cada uno de
ellos necesita convertirse en experto en cuanto al desarrollo infantil, protección de la niñez,
educación, sanidad, formación vocacional, transición a la edad adulta, defensa del gobierno,
etc. Se sienten abrumados. Nunca hay suficientes fondos ni personal para satisfacer las
necesidades, y sienten que son los únicos que hacen el trabajo.
Ahora imagina una ciudad diferente...

Una en la que existe un mapa colectivo y público de todos los programas de la comunidad
con los servicios está proporcionando cada uno. Cada programa sabe exactamente quién
está haciendo qué, y dónde están sirviendo. El gobierno puede pedir a las ONG apoyo en
sus áreas de especialización. Las propias familias saben dónde buscar los servicios, cuando
los necesitan. Los asistentes sociales que gestionan los casos pueden encontrar fácilmente
servicios de apoyo para las familias con las que trabajan.

Los programas trabajan juntos para llenar los vacíos en los servicios, en lugar de replicarse
unos a otros. Los programas son interdependientes, en lugar de ser competitivos. Las partes
interesadas se sienten como si fueran parte de algo más grande, y los niños y las familias
están bien atendidos.

Esto es posible a través del mapeo comunitario. Ninguna organización será excelente en
todos los componentes de la atención a los niños y a las familias vulnerables, pero juntos
podemos crear un sistema comunitario que apoye a los niños y a las familias en riesgo.

¿Cómo se relaciona el Mapeo Comunitario con el cuidado de los niños y de las familias que
viven en adversidad?

Los niños y las familias que viven en adversidad suelen tener una

variedad de necesidades al mismo tiempo. Una familia puede necesitar aprender sobre
habilidades de crianza, sobre cómo generar de ingresos, asesoramiento matrimonial, apoyo
educativo, tratamiento médico, sobre cómo hacer mejoras en el hogar y pueden necesitar
tratamiento contra el abuso de sustancias, todo al mismo tiempo. Es ineficaz e ineficiente
que un programa trate de hacer todas estas cosas bien. Sin embargo, al saber qué servicios
se ofrecen y dónde, y al actuar como un centro de conexión, los programas pueden
desempeñar un papel vital para que se satisfagan todas estas necesidades. Esto es parte del
proceso de la Gestión de Casos que cada niño y familia en nuestros programas debe recibir.

[Para más información sobre el Manejo de Caso, vea nuestro Modulo de Manejo de Caso
para el Bienestar Infantil].

El alcance de este módulo de capacitación se limita al mapeo a nivel

de comunidad, aunque algunos de los principios pueden aplicarse de manera más amplia.
Además, se pretende que esta actividad sea realizada principalmente por los adultos de las
partes interesadas.

PARTE 2: ¿CÓMO PUEDE MI PROGRAMA IMPLEMENTAR EL MAPEO


COMUNITARIO?

¿CÓMO PUEDE MI PROGRAMA IMPLEMENTAR EL MAPEO COMUNITARIO?


Reunir los Construir Establecer los Evaluación si Principales Relaciones Parámetros es
Adecuando

Interesados

¿Donde Empezamos?

1. Reunir los principales interesados.

Crear sa Mapa

Informe Final

El proceso del mapeo comunitario y del establecimiento de asociaciones comienza con la


reunión de los principales interesados. Es el momento de compartir conocimientos y
aprender unos de otros, y tratar de hacer mapeo comunitario uno solo es perder la
oportunidad de colaborar

unos con otros. La clave es tener un número suficiente de programas representados en la


sala, incluyendo los que se centran en diferentes objetivos. Esto puede expandir la reserva
de conocimientos, conduciendo a una experiencia y un producto más rico.

Como programas que sirven a niños vulnerables, quisiéramos incluir representantes de:

• Hogares de niños

• Agencias de adopción

• Proveedores de acogimiento familiar

• Programas de fortalecimiento familiar y familia extensa

Sin embargo, en lugar de limitar la reunión a sólo los que participan en la colocación de los
niños fuera del cuidado de los padres, considere a los representantes de:

• Escuelas

• Iglesias y comunidades de fe

• Departamentos del gobierno

• Instalaciones médicas

• Programas de alimentación

• Redes comunitarias
• Niños y familias

• Universidades

• Los organismos de protección de la infancia

• Tratamiento de abuso de sustancias

• El sector empresarial

El único requisito previo es una sólida comprensión de los acontecimientos de la


comunidad. Algunas de las personas más valiosas para tener en la reunión pueden ser los
ancianos, que a menudo han vivido en una comunidad durante décadas y saben todo lo que
sucede. No tenga miedo de los grupos grandes. Si termina con mucha gente, siéntase libre
de dividir el grupo en secciones más pequeñas para discutir, quizás divididas por el área
geográfica de la comunidad.

Para facilitar una excelente sesión de mapeo comunitario, queremos hacer lo siguiente:

Establecer una hora de reunión en un lugar neutral. Puede ser organizado por un programa
específico, pero tenga en cuenta las dinámicas políticas. Si realizarla en un lugar
determinado puede llevar a algunos participantes invitados a declinar la invitación, elija un
lugar diferente.

Separe un día entero para la reunión y planifique la comida, el agua, etc. Está bien pedir a
todos que traigan su propia comida, pero sería útil ofrecerla. Sólo asegúrate de que todos
sepan qué esperar.

Tenga una breve conversación con cada participante invitado para ayudarles a entender los
objetivos de la reunión. Debe quedar claro que la reunión es:

• De naturaleza colaborativa - todas las partes involucradas tendrán la misma voz

• Colectivo en producto - el mapa comunitario no le pertenece a nadie, todos pueden usarlo.

• Centrado en el impacto - el propósito es ayudarnos a todos a servir mejor a los niños y las
familias

• Propiedad local - esto es creado por la gente local, para la gente local

Pida a cada participante que traiga su propia lista de quién hace qué en la comunidad.

Pida a cada participante que identifique a otras dos personas que deberían estar
involucradas, y que las invite.
Reúna sus materiales. A algunos grupos les gusta imprimir un mapa gigante de su
comunidad y añadir anotaciones. Algunos usan post-its, stickers o cinta adhesiva. Algunos
dibujan mapas a mano. No tenga miedo de tomar un enfoque más creativo con materiales
como plastilina, pintura, limpiapipas o materiales reciclados.

Luego envíe cuantos recordatorios necesarios para poder reunir a todas las personas.

2. Construir Relaciones

Como el mapeo de la comunidad es un proceso altamente interactivo, comienza la reunión


con la construcción de relaciones. Las presentaciones pueden ser breves, pero deben cubrir:

• Nombre

• Organización

• Rol

• Tiempo de vida en la comunidad

Puede que quiera añadir una pregunta para romper el hielo como: "¿Cuál es tu pasatiempo
favorito?" o "¿Qué superpoder te gustaría tener?" Puede que tengas otra idea
completamente diferente, ¡sea creativo! El objetivo es hacer que la gente hable.

3. Establecer los Parámetros

Empiece con una conversación sobre el propósito del mapeo comunitario. Aunque lo haya
declarado muchas veces, no puede ser demasiado claro. Eche un vistazo al proceso.
Discutan en grupo:

• Cuando el mapa comunitario esté completo, ¿qué pasará con él?

• ¿Quién usaría el mapa y cómo?

• ¿Cómo ayudará un mapa comunitario a los niños y a las familias?

• ¿Cómo ayudará un mapa comunitario a los programas que

apoyan a los niños y a las familias?

• ¿Qué esperan ver los miembros del grupo?

• ¿Por qué es importante para la comunidad?

Entonces, comiencen a establecer parámetros. ¿Cómo se definirá la comunidad? ¿Dónde


establecemos la frontera de lo que somos y qué es lo que no estamos mapeando? Es más
efectivo comenzar con un área más pequeña y expandirla, en lugar de tratar de hacer
demasiado a la vez. ¿Qué tipos de servicios van a mapear?

Puede ser útil considerar lo siguiente:

• Los servicios educativos, como los preescolares, las escuelas primarias, la escuela
secundaria y las universidades.

• Servicios de salud, como hospitales, clínicas, cuidado prenatal o programas de


alimentación

• Servicios psicosociales, como asesoramiento matrimonial y familiar, apoyo espiritual y


grupos de apoyo.

• Entrenamiento, en temas como habilidades de crianza, higiene, nutrición, disciplina


positiva, trauma, etc.

• Servicios de cuidados alternativos, apoyo familiar, como adopción, acogida y cuidado


residencial.

• Apoyo para generar ingresos, como formación profesional, cuentas de ahorro


comunitarias, microcréditos y cursos de gestión financiera.

• Otros servicios de apoyo a la familia, como asistencia y reparación de viviendas, asesoría


legal y otros.

Estas ideas son sólo un punto de partida y no deben limitar su proceso. Simplemente
pregunte al grupo: "¿Qué tipos de servicios podrían ser útiles para los niños y las familias
en situación de riesgo?".

4. Crear su Mapa

Una vez que el grupo se haya establecido dentro de los parámetros, empiece a añadir
programas al mapa. Hay muchas maneras de hacer esto. Algunos grupos pueden pedir a los
individuos que escriban cada proveedor de servicios relevantes en un post-it, y luego hacer
que todos peguen post-its en un mapa de pared. Otros pueden mencionar los programas uno
a uno a una registradora anotará la información. Hay numerosas maneras de realizar bien
esta tarea. Para cada proveedor de servicios, se debe registrar:

• Nombre

• Dirección

• Correo electrónico Contacto

• Teléfono Contacto
• Sitio web

• Servicios prestados

El objetivo no es obtener todos los detalles de la información que alguien pueda desear,
sino crear un marco que comprenda amplias categorías de qué servicios se prestan y dónde.

Utilizando una herramienta como Cerca de Mí, comparta su aprendizaje públicamente.


Cerca de Mí es una herramienta de mapeo global basada en la web (en inglés y español),
enfocada en servicios de mapeo para apoyar a niños y familias en riesgo. Puede que haya
partes interesadas clave que no pudieron ser parte de la reunión que se beneficiarán de ver
lo que usted ha aprendido. Poner esta información a disposición

del público beneficiará en última instancia a los niños y las familias vulnerables.

La elaboración de mapas comunitarios es una de las formas en las que asociaciones pueden
desarrollarse. Para obtener más información sobre este proceso, vea este video sobre el
Mapeo Comunitario en la práctica.

5. Informe Final

El mapeo comunitario es el comienzo de la actividad y la asociación, no el final. Realizar


esta actividad y alejarse sin un plan para los próximos pasos sería una pérdida del gran
potencial existente. Como grupo de mapeo, reflexione sobre las siguientes preguntas:

• ¿Qué aprendimos de este ejercicio?

• ¿Qué servicios están disponibles?

• ¿Qué servicios faltan? ¿Cómo podríamos llenar esos vacíos?

• ¿Existen algún socio natural con quien se podría forjar una

sociedad?

• ¿Quién más necesita saber lo que hemos aprendido? ¿Quién se

encargará de comunicárselo?

• ¿Con quién podemos compartir este mapa?

• ¿Deberíamos planear reunirnos de nuevo?

• ¿Cuáles son nuestros próximos pasos?

PARTE 3: HOJA DE TRABAJO DEL MAPA DE LA COMUNIDAD


HOJA DE TRABAJO DEL MAPEO

Fecha y hora de la reunión: Participantes:

Establecimiento de la Visión:

• Cuando el mapa comunitario esté completo, ¿qué pasará con él?

• ¿Quién usará el mapa y cómo?

• ¿Cómo ayudará el mapa comunitario a los niños y a las familias?

• ¿Cómo ayudará un mapa comunitario a los programas que apoyan a los niños y a las
familias?

• ¿Qué esperan ver los miembros del grupo?

• ¿Por qué es importante para la comunidad?

Parámetros:

• ¿Cómo se definirá la comunidad?

• ¿Dónde establecemos la frontera de lo que somos y qué es lo que no estamos mapeando?

• ¿Qué tipos de servicios se van a mapear?

Cree su mapa:

Para cada proveedor de servicios, registre (a través de una grabadora, en post-its, etc.):

• Nombre

• Dirección

• Contacto por correo electrónico

• Teléfono de contacto

• Página web

• Servicios prestados

A medida que graba cada programa, ¡añádalos al mapa!


* No olvide utilizar una herramienta como Cerca de Mí para compartir tu mapa
públicamente. Poner esta información y sus aprendizajes a disposición de todos los
participantes de la reunión y otros interesados en la comunidad beneficiará en última
instancia a los niños y familias vulnerables.

Reflexione sobre su aprendizaje:

• ¿Qué aprendimos de este ejercicio?

• ¿Qué servicios están disponibles?

• ¿Qué servicios faltan? ¿Cómo podríamos llenar esos vacíos?

• ¿Existe algún socio natural con quien se podría forjar una sociedad?

• ¿Quién más necesita saber acerca de lo que hemos aprendido? ¿Quién se encargará de
comunicárselo?

• ¿Con quién podemos compartir este mapa?

• ¿Deberíamos planear reunirnos de nuevo?

• ¿Cuáles son nuestros próximos pasos?

Principios básicos de la economía social y solidaria en el marco de la satisfacción de las


necesidades humanas colectivas

I. Mauro Carlos Tapia-Toral

mtapia@[Link]íster en Finanzas y Proyectos Corporativos, Diploma Superior


en Docencia Universitaria, Economista con Mención en Gestión Empresarial
Especialización Finanzas, Contador Público Autorizado, Docente de la Universidad Agraria
del Ecuador, Guayaquil, Ecuador.

II. Freddy Gonzalo Alvarado-Espinoza II

freddyalvarado@[Link]

Magíster en Negocios Internacionales y Gestión en Comercio Exterior, Diplomado en


Docencia Superior, Diploma Superior en Economía Internacional, Diplomado en Docencia
Superior, Economista, Docente de la Universidad de Guayaquil, Guayaquil, Ecuador.

Recibido: 15 de mayo de 2019 *Aceptado: 25 de junio de 2019 * Publicado: 05 de julio de


2019

Resumen
La economía social y solidaria, es un enfoque de la actividad económica que tiene en
cuenta a las personas, el medio ambiente y el desarrollo sostenible y sustentable, como
referencia prioritaria, por encima de otros intereses abarca la integralidad de las personas y
designa la subordinación de la economía a su verdadera finalidad, que es proveer de manera
sostenible las bases materiales para el desarrollo personal, social y ambiental del ser
humano. Con base a este postulado, se propone como objetivo estudiar los principios
básicos de la economía social y solidaria en el marco de la satisfacción de las necesidades
humanas colectivas. La metodología fue de tipo La metodología analítica- documental.
Para el análisis de la información se siguió un enfoque hermenéutico, cuyos resultados
permitieron concluir que la economía solidaria y social permite intercambiar bienes y
servicios entre las personas a partir del ofrecimiento de las empresas u organizaciones de
sus bienes y servicios al total de las sociedades.

Palabras clave: Economía social; economía solidaria; necesidades humanas colectivas y


principios básicos sociales.

Introducción

La Economía Social y Solidaria, está explicada como un conjunto de iniciativas


socioeconómicas, formales o informales, individuales o colectivas, que priorizan la
satisfacción de las necesidades de las personas por encima del lucro. También se
caracterizan porque son independientes con respecto a los poderes públicos, actúan
orientadas por valores como la equidad, la solidaridad, la sostenibilidad, la participación, la
inclusión y el compromiso con la comunidad, y, también, son promotoras de cambio social.

Al respecto, Arcos et al (2011), señala que la economía solidaria es el conjunto de


emprendimientos asociativos de producción, transformación, comercialización y servicios
de grupos de personas que se han juntado con el fin de mejorar su calidad de vida y el de su
comunidad, generando desarrollo territorial y fortalecimiento de tejidos de los colectivos
sociales. Asimismo, cabe destacar que la economía social y básica presenta sus orígenes
para el siglo XIX, si consideramos donde existe el mayor manifiesto para lo cual se
fortalecen las organizaciones de carácter cooperativa, asociativa y de ahorro y crédito, que
surgen como respuesta a las necesidades manifiestas e de la población (Guridi et al, 2014).

Es de indicar, que ya para los años 60 y 70 este tipo de economía solidaria manifiesta una
significativa expansión, tanto en Europa como en América Latina, debido a la crisis
económica por la que atravesaba el mundo. Sin embargo, se conoce que desde muchos años
antes ya se presentaban, ejemplo de ellos agricultores se asociaban y se ayudaban
mutuamente para obtener productos y alimentos que satisfagan sus necesidades.

De allí que, para hablar de economía Solidaria se debe tomar en cuenta en primer término
la Economía Social, de cuyo tronco nace aquella. La revolución industrial, a pesar del
progreso material que proporcionó, también trajo consigo el empobrecimiento masivo de
las amplias capas de la población que se agrupaban en torno a las nuevas formas de
producción en las industrias: largas e intensas jornadas laborales, salarios insuficientes,
problemas de salud asociados a pésimas condiciones en el puesto de trabajo. El objetivo de
maximizar el beneficio de una parte de las empresas no iba en consonancia con el respeto a
unas garantías básicas para todas las personas trabajadoras de las mismas, lo que, a su vez,
y como no podía ser de otro modo, redundaba en un menor rendimiento durante la jornada
laboral y, en el ámbito doméstico, fue contribuyendo a gestar situaciones de pobreza y
desigualdad que no estaban previstas por el nuevo sistema. A partir de lo planteado, se
pretende en este artículo estudiar los principios básicos de la economía social y solidaria en
el marco de la satisfacción de las necesidades humanas colectivas

Desarrollo

Las necesidades humanas colectivas, encuentran repuestas fundamentales en la economía


social y

solidaria a través de las cooperativas de ahorro y crédito, al constituirse fundamentales en la

promoción del desarrollo económico y a su vez en la generación de empleo. Estas empresas


crean

nuevos circuitos e instrumentos de financiación para fomentar la creación de pequeñas y


medianas

empresas y sus respectivas actividades. Al ser instituciones de depósito y crédito facilitan el


acceso

de la población a los recursos productivos, movilizan el ahorro local, permiten que se dé


una

reinversión en la zona. Generan además un aumento del emprendimiento por parte de los
habitantes

del territorio, evitando a su vez que se dé una migración por falta de empleo en la
comunidad. La asociación y la cooperación se convierten en medios de regulación que
permiten que un territorio pueda generar un desarrollo económico local. (Jácome, 2014).

Para Ojeda (2009), “La economía solidaria pasa a ser una herramienta fundamental para
mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más afectadas a causa del fenómeno de
la globalización. Es por esto que se la considera un modelo de desarrollo económico y
humano” (p 24).

Factores que conforman la economía social y solidaria

Arcos (2011), propone algunos factores comunes que conforma la economía social y
solidaria en el marco de la satisfacción de las necesidades humanas colectivas y que le
definen su carácter transformador:

• La gestión democrática y participativa. En lugar del modelo organizativo jerárquico en


que unas cuantas personas controlan, gestionan y deciden sobre los recursos, el patrimonio,
la información y el futuro de la mayoría, la Economía Social y Solidaria introduce la
democracia en la economía y en la empresa.

• La orientación a las necesidades humanas. La Economía Social y Solidaria trata de


recuperar la función originaria de la economía poniéndola al servicio de las personas para
gestionar los recursos equitativamente y explotarlos de forma sostenible, así como crear un
modelo de producción que convierta el trabajo en un instrumento de satisfacción de las
necesidades humanas.

• El compromiso con la comunidad. Las organizaciones de la Economía Social y Solidaria


contribuyen a mejorar la sociedad mediante la creación de empleo, la prestación de
servicios, la vinculación al territorio, el apoyo a causas sociales, la financiación de
iniciativas de solidaridad con los países empobrecidos y la colaboración con movimientos
sociales transformadores.

Ejes transversales de los Principios de la Economía Social y Solidaria

La economía solidaria, en el marco de la tradición de la economía social, pretende


incorporar a la gestión de la actividad económica, los valores universales que deben regir la
sociedad y las relaciones entre toda la ciudadanía: equidad, justicia, fraternidad económica,
solidaridad social y democracia directa. Y en tanto que una nueva forma de producir, de
consumir y de distribuir, se propone como una alternativa viable y sostenible para la
satisfacción de las necesidades individuales y globales y aspira a consolidarse como un
instrumento de transformación social. (Cadena y col, 2015). Las organizaciones que
participan en el movimiento de la economía solidaria en general y en las redes en particular,
comparten los siguientes ejes transversales sobre los que se vertebran los siguientes
principios:

− La autonomía como principio de libertad y ejercicio de corresponsabilidad.

− La autogestión como metodología que respeta, implica, educa, iguala las oportunidades y

posibilita el empoderamiento.

− La cultura liberadora como base de pensamientos creativos, científicos y alternativos que

nos ayuden a buscar, investigar y encontrar nuevas formas de convivir, producir, disfrutar,

consumir y organizar la política y la economía al servicio de todas las personas.

− El desarrollo de las personas en todas sus dimensiones y capacidades: físicas, psíquicas,


espirituales, estéticas, artísticas, sensibles, relacionales...en armonía con la naturaleza, por
encima de cualquier crecimiento desequilibrado económico, financiero, bélico, consumista,
transgénico y anómalo como el que se está propugnando en nombre de un desarrollo

“ficticio”.
− La compenetración con la naturaleza.

− La solidaridad humana y económica como principio de las relaciones locales, nacionales


e internacionales.

Principios de la economía social y solidaria

Principio de Equidad

Introduce un principio ético o de justicia en la igualdad. Es un valor que reconoce a todas


las personas como sujetos de igual dignidad, y protege su derecho a no estar sometidas a
relaciones basadas en la dominación sea cual sea su condición social, género, edad, etnia,
origen, capacidad, entre otros.

Principio de Trabajo

El trabajo como elemento clave en la calidad de vida de las personas, de la comunidad y de


las relaciones económicas entre la ciudadanía, los pueblos y los Estados.

Princípio de Sostenibilidad Ambiental

Indica que la buena relación con la naturaleza es una fuente de riqueza económica, y de
buena salud para todos y todas. De ahí la necesidad fundamental de integrar la
sostenibilidad ambiental en todas las actividades a desarrollarse en las comunidades para
evaluar el impacto ambiental de manera permanente.

Principio de Cooperación

Fomenta la cooperación en lugar de la competencia, dentro y fuera de las organizaciones,


buscando la colaboración con otras entidades y organismos públicos y privados, para
fomentar las relaciones en red y la generación de sinergias “Sin fines lucrativos”. De
manera tal, que el modelo económico que se practique y persiga tenga como finalidad el
desarrollo integral, colectivo e individual de las personas y, como medio, la gestión
eficiente de proyectos viables, sostenibles e integralmente rentables, cuyos beneficios se
reinvierten y redistribuyen.

Principio de Compromiso con el Entorno

El compromiso con el entorno se concreta en la participación en el desarrollo local


sostenible y comunitario del territorio. Para ello, las instituciones han de estar plenamente
integradas en el territorio y el entorno social en el que se desarrollan sus actividades, lo que
exige la implicación en redes y la cooperación con otras organizaciones del tejido social y
económico cercano, dentro del mismo ámbito geográfico.

Metodología
La metodología fue de tipo analítica- documental, que según Hurtado (2015), se refiere a la
investigación que tiene como objetivo analizar un evento y comprenderlo en términos de
sus aspectos menos evidentes. La investigación analítica incluye tanto el análisis como la
síntesis. El enfoque documental viene dado por la revisión teórica que fundamentan los
principios básicos de la economía social y solidaria en pro de las necesidades humanas
colectivas, al respecto Por otra parte, al realizar una revisión documental concordamos con
lo mencionado por Hurtado (2015), la define como una técnica en la cual se recure a la
información escrita, ya sea bajo la forma de datos que pueden haber sido productos de
mediciones hechas por otros, o como textos que en sí mismos constituyen los eventos de
estudios.

Resultados

− Cabe resaltar, que luego de examinar y evaluar los contenidos teóricos que refieren las
variables en estudio, se obtuvieron los siguientes resultados que permitieron exponer
algunas conclusiones, entre los que se mencionan:

− Existe total coincidencia en el nivel de importancia de la economía solidaria y social,


específicamente en el 80% del material analizado, de los beneficios que pueden generarse a
las personas al conocer los bienes y servicios al que pueden acceder para su mercado social.

− La gestión de la actividad económica de los valores universales, en el 95% de las lecturas


refieren bajo fórmulas diversas las llamada Economía Solidaria como una manera de vivir
que abarca la integralidad de las personas y designa la subordinación de la economía a su
verdadera finalidad: proveer de manera sostenible las bases materiales para el desarrollo
personal, social y ambiental del ser humano.

− Existe coincidencia en aceptar que la economía solidaria busca fomentar en las


organizaciones sin fines de lucro la autonomía, igualdad, participación y la actividad
cooperativa, el establecimiento de escalas salariales justas y proporcionales, la
transparencia y auditoría social, la sostenibilidad medioambiental y social. Envuelve las
diferentes formas de organización que utiliza la población para crear sus propios recursos
de trabajo o para acceder a bienes y servicios de calidad, en una dinámica de
correspondencia y solidaridad que articula los intereses individuales con el colectivo.

− La economía solidaria, es un enfoque de la actividad económica que tiene en cuenta a las


personas, el medio ambiente y el desarrollo sostenible y sustentable, como referencia
prioritaria, por encima de otros intereses. La economía solidaria en sus formas más diversas
es una manera de vivir que abarca la integralidad de las personas y designa la
subordinación de la economía a su verdadera finalidad: proveer de manera sostenible las
bases materiales para el desarrollo personal, social y ambiental del ser humano. La
referencia de la economía solidaria es cada sujeto y las comunidades creadas desde las
iniciativas sociales, por lo que no se la identifica según los beneficios materiales de una
iniciativa, sino que se define en función de la calidad de vida y el bienestar de sus
miembros y de toda la sociedad como sistema global.

Conclusiones
− La economía solidaria y social, puede considerarse de gran relevancia para el mercado
social, al permitir intercambiar bienes y servicios entre las personas a partir del
ofrecimiento de las empresas u organizaciones de sus bienes y servicios al total de las
sociedades.

− Las empresas económicas de carácter social y comunitario a través del fomento de


nuevos circuitos e instrumentos de financiación permiten la creación de pequeñas y
medianas empresas y sus respectivas actividades, beneficiando el nivel de empleo y calidad
de vida de sus entornos sociales al darse la reinversión en las mismas.

− La economía solidaria desde la tradición de la economía social, permite incorporar a la


gestión de la actividad económica los valores universales, que deben regir la sociedad y las

relaciones entre toda la ciudadanía: equidad, justicia, fraternidad económica, solidaridad


social y democracia directa.

− Desde la perspectiva de sus principios básicos se crean relaciones de conveniencia e


intereses de solidaridad, al permitir el acceso a servicios públicos básicos administrados y
sostenidos por las instituciones de economía popular y solidaria, aunado a defensores de sus
programas y de aquellos proyectos comunitarios y sociales que apuntan a favorecen su
desarrollo económico.

Referencias bibliográficas

Arcos, C. Sánchez, J. Villavicencio, A. López, F. Marchán, C. Bonilla, M. (IAEN). (2011).


Economía Solidaria una alternativa de desarrollo integral para la sociedad. Quito: Imprenta
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Cadena, Carlos, & Ruiz, Domingo. (2015). “¿Qué es una política pública?”. Recuperado
en:
[Link]
7E3400731431/$FILE/QU%C3%89_ES_UNA_POL%C3%8DTICA_P%C3%9ABLIC
[Link]

Hurtado, J (2015). El Proyecto de Investigación. Octava Edición. Caracas. Venezuela.

Guridi, L. De Mendiguren, J. (2014). La dimensión económica del Desarrollo Humano


Local: La economía social y solidaria. España: UPV/EHU

Jácome, Víctor (2014). Introducción a la Economía Social y Solidaria. Quito: Instituto de


Altos Estudios Nacionales.

Ojeda, S. (2009). La economía solidaria, un modelo de desarrollo social caso de estudio en


el Ecuador Fundación Chankuap y Huertos G.Z., período 2001-2007 (Disertación de
Grado). Facultad de Economía, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito.
INTEGRACIÓN DE LOS PRINCIPIOS DE
LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA EN

EL DISEÑO SOSTENIBLE DE BIENES DE CONSUMO1

INTEGRATION OF SOCIAL AND SOLIDARITY ECONOMY PRINCIPLES IN THE


SUSTAINABLE DESIGN OF CONSUMER GOODS

INTEGRAÇÃO DOS PRINCÍPIOS DA ECONOMIA SOCIAL E SOLIDÁRIA NO


DESENHO SUSTENTÁVEL DOS BENS DE CONSUMO

Julia Galán Serrano2

Carmela Forés Tomás3

Francisco Felip Miralles4

Resumen

Desde un enfoque sostenible del diseño, es inevitable el cuestionamiento del actual sistema
económico, así como de la propia práctica de la disciplina enfocada a la producción de
objetos de consumo. En los últimos años, son muchos los sectores sociales que apuntan a la
emergencia de un cambio en los modelos productivos y de consumo, y también a la
necesidad de desarrollar nuevos modelos económicos que prioricen la supervivencia del ser
humano. Este artículo establece un marco de reflexión sobre la integración de los principios
de la economía social y solidaria en los procesos de diseño como portadores de una cultura
de la solidaridad y de la sostenibilidad, con el fin de promover la generación de bienes de
consumo destinados al mercado social. La estructura del artículo responde a una
orientación teórica, puesto que tratamos de definir, en primer lugar, el concepto de
economía social y solidaria, para después vincular

DOi: [Link]

Fecha de recepción: 24-09-2018. Fechas de reenvíos: 08-10-2018, 20-11-2018. Aceptado el


26-11-2018. Publicado el 27-11-2018.

1 Agradecimientos: El presente trabajo pertenece al proyecto de investigación Arte y diseño


en la nueva sociedad digital (2016-2018), con código P1·1B2015-30 y financiado por la
Universitat Jaume I, Castellón de la Plana, España.

2 Universitat Jaume I, Castellón de la Plana, España. Doctora en Bellas Artes. Catedrática


de Universidad. Correo electrónico galan@[Link]

3 Escola d’Art i Superior de Disseny de Castellón, Castellón de la Plana, España. Doctora


en Diseño. Funcionaria interina del cuerpo de Profesorado de Artes Plásticas y Diseño.

Correo electrónico cfores@[Link]


4 Universitat Jaume I, Castellón de la Plana, España. Doctor en Bellas Artes. Profesor
contratado doctor. Correo electrónico ffelip@[Link]

este modelo transformador al concepto de diseño para el desarrollo humano sostenible. El


principal objetivo es asentar unas bases conceptuales que nos permitan continuar con el
estudio de herramientas y estrategias que promocionen el diseño como factor de
culturización sostenible, de innovación y de bienestar social.

Palabras claves: Economía social y solidaria; mercado social; diseño sostenible; valores
universales; consumo responsable.

Abstract

From a sustainable design approach, it is inevitable to question the current economic


system and its practice focused on the production of consumer goods. In recent years, many
social sectors have stated the urgent need to change production and consumption models
and develop new economic models that would prioritize human survival. This paper
establishes a framework to reflect on the integration of social and solidarity economy
principles in the design processes as bearers of a solidarity and sustainability culture in
order to promote the generation of consumer goods for the social market. The paper is
structured with a theoretical approach since the authors first try to define the concept of
social and solidarity economy and then link this transforming model to the concept of
sustainable human development design. The paper’s main objective is to establish
conceptual bases that allow us to continue studying tools and strategies to promote the
design as a factor of sustainable culture, innovation, and social welfare.

Keywords: Social and solidarity economy; social market; sustainable design; universal
values; responsible consumption

Resumo

A partir de um enfoque sustentável do desenho, o questionamento do atual sistema


econômico é inevitável, assim como a prática da disciplina voltada para a produção de
objetos de consumo. Nos últimos anos, são muitos os setores sociais que apontam para a
emergência de uma mudança nos modelos de produção e consumo, e também para a
necessidade de se desenvolver novos modelos econômicos que priorizem a sobrevivência
do ser humano. Este artigo estabelece um marco para a reflexão sobre a integração dos
princípios da economia social e solidária nos processos de desenho como portadores de
uma cultura de solidariedade e sustentabilidade, a fim de promover a geração de bens de
consumo destinados ao mercado social. A estrutura do artigo responde a uma orientação
teórica, uma vez que tentamos definir, em primeiro lugar, o conceito de economia social e
solidária, e então vincular esse modelo transformador ao conceito de desenho para o
desenvolvimento humano sustentável. O objetivo principal é estabelecer bases conceituais
que nos permitam continuar com o estudo de ferramentas e estratégias que promovam o
desenho como um fator de culturalização sustentável, da inovação e do bem-estar social.
Palavras-chave: Economia social e solidária; mercado social; desenho sustentável; valores
universais; consumo responsável

1. Introducción

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, con la conquista de la Revolución Industrial y
el dominio de los modelos científicos reduccionistas y mecanicistas, se consolida una nueva
economía que propicia un modelo de bienestar social basado en la posesión y acumulación
de capital. Las consecuencias negativas de la expansión de este sistema económico se hacen
evidentes hoy y su globalización ha convertido a la especie humana en una patología
parasitaria que avanza a ritmos incontrolados (Naredo, 2005).

La evolución del diseño industrial no ha quedado al margen de este modelo convirtiéndose


en una disciplina basada en valores dirigidos principalmente al aumento y el estímulo de la
demanda de mercado. La Organización Internacional de Diseño Industrial ICSID
(International Council of Societies of Industrial Design), ahora denominada World Design
Organization (WDO), define el diseño como un proceso estratégico de resolución de
problemas que aporta nuevos valores y ventajas competitivas desde la esfera económica,
social o ambiental (WDO, 2015). Actualmente el diseño se concibe como un valor de
innovación para la empresa; sin embargo, en muchas ocasiones el peso del ámbito
económico convierte el producto en un fin y no en un instrumento para mejorar el bienestar
social y ambiental; aunque no siempre fue así. En sus inicios, la escuela de la Bauhaus
defendió la democratización de los bienes en un intento de hacerlos llegar a la mayoría de
la población. Finalmente, la subyugación al mercado hizo prosperar metodologías que
abanderaban valores como la eficiencia, viabilidad, productividad, rentabilidad, eficacia o
calidad; conceptos todos ellos vinculados a actividades puramente económicas. No fue
hasta los años 60, con el nacimiento del movimiento ecologista, que se introdujo la
preocupación ambiental en el proceso de diseño como valor a tener en cuenta hasta
convertirse en una metodología propia como lo es el ecodiseño.

Sin embargo, y pese a que el crecimiento de la concientización social es cada vez más
evidente, el deterioro del capital ambiental y social es cada vez mayor. En el ámbito del
diseño, la preocupación por la actual crisis sistémica se hace patente con el auge de algunas
tendencias ecosociales -como es el caso del diseño abierto o el diseño para la innovación
social- y también en el creciente discurso de profesionales (Bonsiepe, 2012; Chaves, 2002;
Margolín, 2005) que reclaman la necesidad de integrar los principios éticos y sociales en
los procesos de diseño. No obstante, todavía existe una gran dificultad para integrar valores
intangibles en estos procesos.

No ocurre así en otras disciplinas, como la arquitectura, el urbanismo e incluso la


economía, que si están encontrando nuevas vías para la integración de valores cualitativos
en la toma de decisiones y valoración de los impactos sociales, culturales, económicos y
éticos que generan.

Un ejemplo lo tenemos en la economía social y solidaria (de aquí en adelante ESS), que nos
ofrece nuevos escenarios para el análisis de los procesos de integración de valores tangibles
e intangibles que conforman una cultura alternativa al modelo de crecimiento ilimitado. El
actual modelo económico se caracteriza por la acumulación de capital, la competencia, el
control social y la sobreabundancia de bienes de consumo, lo cual conlleva a la destrucción
del bienestar social, cultural y ambiental.

Hablar de sostenibilidad, desde el modelo económico capitalista, resulta casi imposible


(Figura 1). Pero no ocurre así desde las economías transformadoras. La ESS entiende la
economía como un medio y no como un fin, generando una esfera de valores que incluye,
además del capital económico y material, otros valores inmateriales difícilmente
cuantificables (valor social, ecológico, estético, emocional, simbólico, cognitivo, histórico,
cultural, comunicativo, entre otros), los cuales configuran los principios éticos que guiarán
todas las actividades económicas. Desde este modelo es posible hablar de desarrollo
sostenible, puesto que su crecimiento no solo está ligado a la acumulación del capital
económico, sino también al incremento del capital humano, social y ambiental.

Modelo Económico: Dominante

Incentiva: COMPETITIVIDAD LUCRO

Orientada a la maximización de beneficios

Mide PRODUCTIVIDAD CRECIMIENTO ECONÓMICO

Genera EXTERNALIDADES NEGATIVAS ecológicas sociales

Construcción del MERCADO CAPITALISTA

Crea DESEOS

Con valores: desigualdad explotación individualismo competencia relaciones de poderes

Modelo Economía Solidaria

Incentiva COOPERACIÓN BIEN COMÚN

Orientada a las necesidades humanas

Mide EFICACIA ECONÓMICA IMPACTO SOCIAL

Genera EXTERNALIDADES POSITIVAS ecológicas sociales

Construcción del MERCADO SOCIAL

Satisface NECESIDADES PARA EL DESARROLLO HUMANO

Con valores equidad justícia fraternidad económica democracia directa


Figura 1. Esquema conceptual de los diferentes modelos económicos.

Fuente: adaptado del balance social de la Xarxa d’Economia Solidària (XES, 2013).

En este artículo se analizan los valores y principios de la ESS y, también, las herramientas
transformadoras que facilitan su integración en la práctica cotidiana económica. Su estudio
permitirá conocer mejor cómo deben ser los bienes y servicios que derivan de su filosofía y,
por tanto, cuáles son los valores que deben regir la práctica de un diseño transformador de
bienes de consumo dirigidos al mercado social.

2. Conceptos de la economía social y solidaria

Definimos la economía social y solidaria como el “sistema socioeconómico, cultural y


ambiental desarrollado de forma individual o colectiva a través de prácticas solidarias,
participativas, humanistas y sin ánimo de lucro para el desarrollo integral del ser humano
como fin de la economía” (Askunze, 2007, p. 108). La ESS se enmarca, junto con otras
propuestas, dentro de las llamadas economías transformadoras.

Luis Razeto define la ESS con base en dos características: “su orientación fuertemente
crítica y decididamente transformadora respecto a las grandes estructuras y los modos de
organización y de acción que caracterizan la economía contemporánea” (Razeto, 2000,
citado en Pérez de Mendiguren et al., 2008, p. 10). No obstante, el autor enfatiza la
importancia de un cambio cultural hacia modelos más austeros y simples que satisfagan las
necesidades humanas desde actividades productivas, de consumo y distribución más
responsables, próximas y sostenibles.

Esta cuestión es esencial para un nuevo diseño enfocado en el desarrollo humano sostenible
puesto que, como actividad creativa y productiva, debe dirigir su mirada hacia una nueva
cultura de la suficiencia desde la práctica responsable y la innovación social.

En esta línea se mueve el manifiesto de la Red de Economía Solidaria (firmado en 2002)


que nombra como valor central de la economía a las personas y su trabajo. Así, los
mercados pasan a estar al servicio de la sociedad y de su bienestar. El beneficio de una
empresa no se limita a las aportaciones económicas, sino que también tiene en cuenta los
beneficios ambientales y sociales. La ESS se propone como alternativa sostenible y viable,
dentro de los límites biofísicos del planeta, al actual sistema económico, por medio de la
transformación de las actividades económicas de producción (y, por tanto, también de
diseño), consumo, distribución y financiación.

La Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria (de aquí en adelante REAS) sitúa
entre las principales razones para apoyar la ESS y cambiar nuestros hábitos de consumo, la
opulencia de unos pocos grupos y, por tanto, el aumento de la desigualdad social, la
expoliación de los recursos naturales y el grave deterioro ambiental que ponen en peligro la
continuidad de la vida humana en el planeta. Estas razones son suficientes para pensar que
el consumo responsable y el desarrollo sostenible deben ser las referencias prioritarias para
nuestro presente.
La ESS pretende incorporar, en las actividades económicas de producción, distribución,
consumo y financiación, los valores universales que deberían guiar a la sociedad en su
conjunto. Algunos elementos claves que nombra la Carta de Principios de la Economía
Solidaria, elaborada por la REAS (2011), entre los que también está implicada la práctica
del diseño de bienes y servicios, son: la reducción de la huella ecológica; la promoción de
modelos de producción y consumo donde prime la austeridad, la suficiencia y la
simplicidad; el apoyo de tecnología limpia; el uso racional de recursos; la diminución de la
demanda energética, y el fomento de un consumo responsable, entre otros.

Pablo Guerra (2004) apunta hacia dos grandes objetivos en la ESS (a la que también llama
socieconomía de la solidaridad): un objetivo práctico, que se vertebra en torno a valores
solidarios en todas sus fases (producción, distribución, consumo y acumulación); y un
objetivo teórico, que busca la construcción de una caja de herramientas que posibilite la
aplicación de estas experiencias. Por tanto, la dirección que toma esta definición también
iría, al igual que las anteriores, hacia la generación de un modelo transformador y
alternativo a los modelos capitalistas predominantes.

El autor define las características de esta economía desde las diferentes actividades
económicas. Así, en el plano de la producción, contempla que la racionalidad económica
viene dada por el factor trabajo, donde la solidaridad siempre está por encima del capital.
Es el llamado factor C, el cual engloba la cooperación en el trabajo, el conocimiento
compartido para aumentar la creatividad social, la adopción colectiva de decisiones para
reducir la conflictividad, el desarrollo personal dentro de la empresa y, por último, el
aumento de la participación para satisfacer las necesidades personales y sociales, las cuales
aportan beneficios no monetarios. Por otra parte, en el plano de la distribución, los recursos
y productos, además de intercambiarse a través del valor monetario, permiten establecer
nuevas maneras de relacionarse económicamente que asimismo aumentan la integración y
la participación social a través de la cooperación y la redistribución. Por último, en el
proceso de consumo, la satisfacción de necesidades se realiza tomando conciencia del acto
de consumir de manera responsable y solidaria. Algunas características que encontramos en
este proceso son un mayor consumo comunitario que individual, la honestidad en la
satisfacción de las necesidades, la proximidad en las relaciones entre ente productor y
público consumidor, o la simplicidad y austeridad personal con el fin de frenar los graves
problemas sociales y ecológicos globales.

En la misma línea del autor añadimos el plano del diseño, por considerarlo una actividad
económica más. Así, y atendiendo las características mencionadas, se evidencia un cambio
en la manera de entender la actividad, pues la demanda de necesidades ya no se realiza
desde las esferas de mercado (como creadoras de deseos), sino que parten de las bases
sociales (demanda de bienes útiles para el desarrollo humano). Numerosas tendencias en el
diseño nos muestran estos cambios transformadores (diseño participativo, diseño para la
innovación social y diseño colaborativo, entre otros) aunque no son muchas las que emanan
de una visión integral de la cultura de la solidaridad y de la sostenibilidad.

Es importante remarcar el potencial transformador de la ESS para no caer en definiciones


laxas que pretenden vaciarlo de significado, legitimando cualquier tipo de emprendimiento
que pretenda contribuir al desarrollo social (Pérez de Mendiguren et al., 2008). Por ello, la
práctica de un diseño transformador debe entenderse desde este enfoque crítico, así como
también lo serán los principios y criterios que guiarán la integración de valores intangibles
en el diseño de bienes y servicios dirigidos al mercado social.

3. Valores y principios orientadores

Hablar de economía social y solidaria es hablar desde un proyecto común e inclusivo que
“consolida los valores universales que deben regir la sociedad y las relaciones entre toda la
ciudadanía: equidad, justicia, fraternidad económica, solidaridad social y democracia
directa” (REAS, 2011, p. 1).

La Carta de Principios de la Economía Solidaria (REAS, 2011) toma, como principios de


esta nueva racionalidad económica: la equidad, que defiende la distribución justa de
recursos; la igualdad de derechos y de oportunidades; el derecho a la participación en la
comunidad; un acceso transparente y libre a la información; la solidaridad con los
colectivos más empobrecidos; el principio del trabajo desde su multidimensionalidad, para
garantizar unas condiciones laborales dignas y justas que recoloquen las necesidades
sociales en el centro, y que permitan desarrollar bienes y servicios sostenibles y
responsables con el entorno; el principio de la sostenibilidad ambiental, que desde su
multidimensionalidad profundiza en las relaciones que se establecen entre soberanía
alimentaria, consumo consciente, decrecimiento, extracción y producción responsable,
ambientalización educativa y estudio integral de la Naturaleza y, finalmente, la ordenación
sostenible del territorio; el principio de la cooperación para trabajar desde relaciones
colaborativas, íntimas y democráticas que promuevan un desarrollo local armónico y unas
relaciones comerciales justas; el principio sin fines lucrativos desde una financiación ética y
una rentabilidad integral de la empresa que promocione tanto los beneficios económicos
como los ambientales y sociales; y por último, el principio de compromiso con el entorno
que, partiendo desde la comunidad local, favorezca la generación de redes solidarias entre
los diferentes movimientos sociales transformadores para la construcción de alternativas
globales.

La REAS estipula los siguientes ejes transversales, que son la unión de los principios y las
actuaciones de toda actividad ligada a la ESS:

La autonomía como principio de libertad y ejercicio de la corresponsabilidad; la


autogestión como metodología que respeta, implica, educa, iguala las oportunidades y
posibilita el empoderamiento; la cultura liberadora como base de pensamientos creativos,
científicos y alternativos que nos ayudan a la investigación y el encuentro de nuevas
maneras de convivir, producir, disfrutar, consumir y organizar la política y la economía al
servicio de las personas; el desarrollo de las personas en todas sus dimensiones y
capacidades: físicas, psíquicas, espirituales, estéticas, artísticas, sensibles, relacionales,
entre otras, en armonía con la naturaleza, por encima de cualquier crecimiento
desequilibrado económico, financiero, bélico, consumista, transgénico y anómalo como el
que se está propugnando con el nombre de un desarrollo «ficticio»; la compenetración con
la Naturaleza; la solidaridad humana y económica como principio de nuestras relaciones
locales, nacionales e internacionales. (REAS, 2011, p. 1)
Como hemos comentado anteriormente, la ESS debe entenderse desde un enfoque
multisistémico que abarca -además de la esfera económica- las esferas social, cultural y
ambiental. La Figura 2 muestra una visión global de la complejidad del sistema, y ayuda a
entender mejor las interacciones y relaciones que se producen en este nuevo paradigma.

Figura 2. Enfoque multisistémico de la economía social y solidaria. Fuente: Forés (2016)

En suma, la esencia del movimiento de la ESS es la transformación social, la coherencia


con sus valores y principios, y la racionalidad económica basada en la solidaridad, la
sostenibilidad y unas relaciones horizontales y cooperativas que persiguen la satisfacción
de necesidades y el desarrollo humano, individual y comunitario, en vez de la
maximización del beneficio económico. Así pues, los bienes y servicios de la ESS están
centrados en su valor de uso, es decir, son socialmente útiles para el desarrollo humano
sostenible y, por tanto, será necesaria la práctica de un diseño, entendido como proceso
creativo y transmisor de valores culturales, con una visión crítica y multisistémica,
mediante la construcción de herramientas que facilitan la internalización de los valores
éticos y de una cultura de la sostenibilidad y la solidaridad. La economía solidaria cuenta
con herramientas enfocadas en conocer el grado de integración de los principios y valores
en los procesos económicos. De entre ellas destacamos el mercado social, por la
vinculación directa que tiene con el diseño de bienes de consumo.

4. El mercado social como herramienta de transformación social

La economía solidaria reflexiona sobre todos aquellos aspectos que, de alguna manera,
sostienen el funcionamiento económico de la comunidad, desde la producción de bienes y
servicios hasta el consumo, pasando por las relaciones que se establecen entre personas y
organizaciones. El componente ideológico sobre qué, cómo, para qué y para quién producir
afecta directamente la vida colectiva y, por lo tanto, debe estar presente en las prácticas
económicas de manera clara y transparente. Por ello, desde el ideario de la ESS, se
fomentan los bienes y servicios destinados al mercado social con criterios democráticos,
solidarios y sostenibles.

Situándonos en la práctica del diseño transformador, la cuestión es cómo se integran estos


criterios en la configuración de los productos. Como se ha comentado antes, la ESS cuenta
con herramientas enfocadas a analizar el grado de integración de los principios y valores en
la práctica de las entidades, pero aún no dispone de herramientas que puedan permitir el
análisis, evaluación o incluso la toma de decisiones para desarrollar los productos que
ofrecen. Algunas de las herramientas que desarrolla la ESS, además del mercado social, y
que tienen potencial para integrar, a corto o largo plazo, criterios evaluativos enfocados en
los productos son: los balances sociales y las certificaciones de garantía ecosocial:

• Los balances sociales son herramientas de autodiagnóstico para conocer el nivel de


integración de los principios y valores de la ESS en las organizaciones. Es interesante su
análisis por los criterios de evaluación que utiliza, aunque al día de hoy apenas cuenta con
indicadores de medida para los productos que desarrollan las empresas.
• Las certificaciones de garantía ecosocial, por otra parte, son procedimientos para
garantizar que un producto, servicio o empresa está en conformidad con ciertas normas,
criterios o estándares. Los sellos o etiquetas son instrumentos de certificación que tienen
como objetivo principal aportar transparencia al público consumidor, por tanto, deben
mostrar desde qué criterios éticos, sociales y ambientales se ha configurado un producto o
servicio. Aunque la ESS apenas cuenta con sellos propios, hay un interés creciente, sobre
todo en cuanto a la escalabilidad de los productos del mercado social y el fomento del
consumo responsable y consciente entre la sociedad.

4.1 Definiendo el mercado social

La REAS define el mercado social como “una red de producción, distribución y consumo
de bienes y servicios y aprendizajes comunes, que funciona con criterios éticos,
democráticos, ecológicos y solidarios, en un determinado territorio, constituida tanto por las
empresas y entidades de la economía solidaria y social como por consumidores/ as
individuales y colectivos” (Ortega, 2000, p. 1). La XES (Xarxa d’Economia Solidària)
considera el mercado social como una herramienta transformadora necesaria para articular
modelos cooperativos entre los diferentes agentes del circuito económico, como muestra la
Figura 3.

Figura 3. Nodos y flujo del mercado social.

Fuente: adaptado de Jordi García Jané en Crespo y Sabín (2014, p. 99).

La cooperación entre las organizaciones es una práctica necesaria y la interrelación es una


de las condiciones más importantes, así lo subrayan miembros del Proyecto Democracia
Económica (2009) cuando se refieren a las diferentes realidades económicas alternativas de
cada uno de los tres mercados conocidos: bienes y servicios, capitales y trabajo.

Crespo y Sabín (2014) señalan cuatro elementos mínimos que identifican un mercado
social: una base transformadora de las condiciones de mercado, los agentes económicos
conscientes (público consumidor y empresas), un proceso democrático en la organización
del mercado (transparencia y participación) y, por último, la combinación de herramientas
de visibilización, comercialización y de acceso a un consumo responsable. Para que estos
elementos sean reconocidos socialmente, el mercado social debe fomentar la creación de
herramientas que faciliten su dinamización y escalabilidad, así como generar las estrategias
necesarias para difundir los principios y valores de la ESS de manera que aumente la
confianza entre los consumidores y las consumidoras.

4.2 Servicios y bienes económicos en el mercado social

Los bienes y servicios económicos se regulan con base en la disponibilidad de recursos; por
lo tanto, en un mundo finito, las sociedades no disponen de suficientes recursos para
satisfacer todas sus necesidades, y por ello tienen que elegir qué bienes se producen y
cuáles no, así como definir también qué necesidades son prioritarias. De esta forma nos
encontramos ante tres grandes cuestiones en toda economía: qué, cómo y para quién.
A la hora de preguntar acerca de qué bienes y servicios se han de producir y en qué
cantidades, se plantea el problema de cómo y en qué se utilizan los recursos disponibles. La
economía solidaria promueve la creación de herramientas capaces de detectar las
necesidades sociales e individuales y, de esta manera, producir productos socialmente útiles
que permitan un desarrollo humano sostenible. También reflexiona sobre cómo aumentar la
participación social para determinar qué bienes y servicios son más prioritarios para el bien
común. No son los agentes económicos unilateralmente los que deciden en función de su
beneficio propio, sino la sociedad en su conjunto para asegurar las necesidades básicas, y
también diferenciadas, de toda la población.

Para responder a la pregunta de cómo deben ser producidos, hay que anteponer criterios de
producción local, solidaria y sostenibilidad por encima de criterios económicos.

Por último, sobre para quién o de qué manera se distribuirán, la economía solidaria
defiende una distribución justa, equitativa y racional de la riqueza, los recursos y las
capacidades, y también un consumo responsable basado en la solidaridad. De este modo, la
libre elección -o el poder adquisitivo- para obtener un bien o servicio por unos pocos
individuos en el mercado, no puede suponer la reducción de libertad de otros. Los bienes
económicos no son meramente cosas para ser consumidas, sino satisfactores de necesidades
para el desarrollo humano. En la distribución de los bienes se debería evitar el lucro
excesivo de una minoría a costa de la pobreza extrema de la mayoría.

Teniendo en cuenta estas cuestiones, el diseño dirigido al mercado social debe ser un
instrumento transformador que potencie un nuevo sistema de necesidades para un
desarrollo humano sostenible y con capacidad para generar satisfactores que estén al
servicio del bienestar colectivo (Figura 4). El ámbito del diseño tiene que abandonar la idea
de un mundo lleno y embarcarse en el desarrollo de productos que potencian aquellas
capacidades humanas que dotan a las personas de una buena vida, autosuficiente y en
equilibrio con el entorno.

Figura 4: Diseño de bienes y servicios para un desarrollo humano sostenible y solidario.


Fuente: Forés (2016)

5. El diseño transformador en la economía social y solidaria

La nueva racionalidad económica solidaria posiciona el valor de uso y simbólico de los


bienes y servicios por encima de los valores de cambio y de la lógica del mercado. El
diseño de bienes y servicios dirigidos al mercado social no queda al margen de estos
valores, y así su práctica debe entender el consumo como un proceso social de construcción
de una nueva identidad colectiva ligada al desarrollo sostenible y a una mejora de la calidad
de vida, alejada de la cultura de la materialidad característica de la sociedad de consumo.
Los objetos diseñados han de tener en cuenta esta lógica de la significación atendiendo las
informaciones -valores semánticos en muchas ocasiones difíciles de visibilizar- que
transmiten al grupo receptor.

En este marco podemos entender el diseño desde dos vertientes. Una más creativa e
innovadora, desde donde generar bienes y servicios que fomentan nuevos modelos de
consumo orientados desde una cultura de la solidaridad y de la sostenibilidad, y también,
potenciar aquellos satisfactores que desarrollan las capacidades de las personas y de las
comunidades, a fin de mejorar su calidad de vida. Y otra más metódica, como proceso
proyectual, desde donde tomar decisiones de configuración de los productos teniendo en
cuenta el ciclo de vida y, por tanto, los impactos, con una visión sistémica (ambiental,
social, cultural y económica), a lo largo de todas las actividades económicas (producción,
distribución, comercialización y consumo).

Así, Razeto (1993) nos aporta algunas consideraciones e implicancias que pueden tener la
aplicación de la cultura de la solidaridad a lo largo de las actividades económicas de una
economía a escala: en el proceso productivo, en la distribución y en el proceso de consumo.

En el proceso productivo, fomentar una producción descentralizada y con mayor control


por parte de los sectores involucrados para reducir el gasto energético. También implica la
demanda de recursos (materiales y energéticos) renovables y locales para utilizar procesos
de menor intensidad mecánica y química. Todo ello favorece la mejora de la gestión final
de residuos. En el ámbito del diseño de productos, implica la selección de métodos
productivos de menor intensidad energética y una preferencia por el uso de materiales
locales, renovables y reciclables.

En la distribución, la localización reduce el gasto energético en el transporte de bienes;


además, de esta manera se fomenta el uso de recursos locales y se recortan distancias entre
sector productor y grupo consumidor. En el ámbito del diseño, la distribución a escala
supone la creación de productos de proximidad, lo que implica la selección de sistemas
productivos y de materiales cuanto más cercanos mejor, de manera que se consigue reducir
la huella ecológica. Actualmente, el diseño de nuevos sistemas de distribución más
sostenibles abre las puertas para la innovación social y, por tanto, a nuevos escenarios
desde donde el diseño experto pueda aportar sus conocimientos.

Por último, en el proceso de consumo se deben anteponer los bienes comunes sobre los
individuales, y asociar íntimamente bienestar personal con bienestar comunitario como
síntoma de calidad de vida. Esta participación fomenta la visión de proyecto común y, por
tanto, de corresponsabilidad. En este punto, resulta conveniente fomentar cierta austeridad
en el consumo de algunos productos y un cambio en los patrones de consumo actuales, más
vinculados a la posesión material. Para ello es imprescindible reflexionar sobre la
satisfacción de necesidades dirigidas hacia un desarrollo humano sostenible alejado de las
prácticas consumistas actuales. Otras estrategias transformadoras a promover serían el uso
eficiente y perdurable de los bienes, para evitar que sean sustituidos por otros rápidamente,
e impulsar el consumo de bienes comunitarios para mejorar la utilidad potencial del
producto y reducir el gasto energético innecesario.

Con base en Razeto (1993), se puede definir el buen diseño como aquel diseño
perfeccionado, más humano, saludable y ecológico, lo cual implicaría, entre otras cosas, la
preferencia por el diseño de bienes públicos o colectivos por encima de los privados; el
aumento de los bienes relacionales, culturales o espirituales que favorezcan el desarrollo de
las capacidades humanas de manera sostenible y, para evitar la sustitución prematura de
productos, la restitución del valor simbólico por encima del valor de signo (moda, estatus,
etc.) y de mercado.

En la misma línea de reflexiones convergen algunos de los criterios que se establecen desde
el Mercado de Economía Social de Madrid (MESM, 2014) y que determinan cómo deben
ser los buenos productos dirigidos al mercado social: productos naturales, es decir, que no
sufran alteraciones artificiales o contaminaciones químicas; que sean ecológicos; que
acompañen al ciclo natural local en la distribución, venta y consumo y minimicen el uso de
materiales; productos sanos y transparentes con las personas y con el entorno; que estén
pensados, diseñados, distribuidos y comercializados a pequeña escala, preferentemente de
manera local y con un vínculo estrecho entre los diferentes actores económicos; productos
artesanos, fabricados con una contribución manual directa del artesano o artesana y con el
uso de materias primas procedentes de recursos sostenibles; productos de calidad, que
garanticen la transparencia desde la producción hasta su consumo y que tengan en cuenta la
rentabilidad integral (económica, social y ambiental); que minimicen la huella ecológica al
considerar el ciclo de vida del producto y la incorporación de estrategias para reducir el
impacto ambiental, como, por ejemplo, en el uso preferente de materiales renovables, la
eficiencia energética en la producción o mejoras en la gestión final de residuos; que se
potencie la producción libre, los bienes del procomún y la cultura libre; preferencia por los
productos de comercio justo que garanticen la libertad de comercio en igualdad de
condiciones, seguridad en el ámbito laboral y un precio justo para cada agente económico
involucrado, especialmente aquellos que provienen de países empobrecidos, y, por último,
preferencia por aquellos productos que tengan en cuenta la inserción laboral de las personas
en riesgo de exclusión.

Finalmente, conviene reseñar que el propio contexto sociohistórico marca las formas de
pensar lo social y, por tanto, define la lógica en las actividades económicas. Por ello, con
más motivo, se debe apostar por implicar a todos los agentes económicos (incluyendo
profesionales del diseño) en este caminar hacia un mundo mejor y asumir la
responsabilidad social en un proyecto común. En un mundo conectado a tiempo real, la
praxis del diseño puede impactar masivamente de manera positiva o negativa en numerosos
ámbitos de la sociedad (ambiental, cultural, salud, entre otros). El lenguaje comunicativo
(simbolismo y significación) empleado en el diseño de los productos tiene potencial para
transformar determinados comportamientos, por lo que la práctica del diseño, dirigida a la
reproducción de la vida, debe apoyarse necesariamente en una cultura de la sostenibilidad y
de la solidaridad.

6. Conclusiones

La economía social y solidaria se constituye como un nuevo paradigma para lograr un


desarrollo humano sostenible. El mercado social, como espacio de intercambio de
satisfactores de necesidades, demanda la construcción de un nuevo sistema de necesidades
de acuerdo con el desarrollo sostenible de las capacidades humanas para la mejora de
oportunidades en armonía con los sistemas naturales. La transformación de la actual cultura
de la opulencia solo será posible desde un nuevo sistema de necesidades instrumentales,
históricas y, por tanto, susceptibles de modificación, que cambian los hábitos hacia el acto
de consumir desde un metabolismo socionatural sostenible. Dentro de este metabolismo, el
mercado social demanda la producción de bienes y servicios responsables y sostenibles;
también, la generación de herramientas participativas que localicen las necesidades
colectivas con la finalidad de priorizar aquellos productos socialmente útiles. En este
marco, el diseño tiene que abandonar la idea de un «mundo lleno» y pasar a potenciar
aquellas capacidades humanas que dotan a las personas de una buena vida, autosuficiente y
sostenible con el entorno natural. Diseñar para el desarrollo humano sostenible implica la
práctica de un diseño perfeccionado, más humano, saludable y ecológico.

La economía solidaria utiliza herramientas evaluativas, analíticas y exploratorias para poner


en práctica y revisar el cumplimiento de su filosofía, como son los balances sociales o las
etiquetas de garantía ecosocial, si bien aún no cuenta con indicadores que, de alguna
manera, midan la internalización de sus valores en los productos ofrecidos en el mercado
social. El desarrollo de bienes y servicios desde criterios democráticos, solidarios y
sostenibles implica la integración de valores cualitativos en su diseño y, también, la
generación de criterios específicos que puedan certificar los atributos de confianza a nivel
ambiental, social y ético. La promoción del diseño como factor de culturización sostenible,
de innovación social y de bienestar, debe ser una herramienta más en la búsqueda de
estrategias hacia la transformación social. En este proceso, el diseño también debe
posicionarse como un medio y no como un fin, centrarse en el desarrollo de las personas y
no en el mercado e integrar, entre sus estrategias, los principios y valores de las economías
transformadoras.

La economía social y solidaria nos ofrece un marco transformador para el diseño desde
donde reflexionar sobre los procesos de integración de los valores universales que
promueve. Los objetivos de las diferentes actividades económicas de producción,
distribución y consumo, incluyendo el diseño, evidencian que otras maneras de hacer las
cosas son posibles. Se encuentran ejemplos en los bienes y servicios dirigidos al mercado
social, que se configuran para ser socialmente útiles para el desarrollo humano sostenible.
Así, podemos concluir que la práctica de un diseño transformador desde la economía social
y solidaria -entendida como actividad económica, pero también como sistema de signos y,
por lo tanto, transmisor de valores culturales- debe realizarse desde una visión crítica y
multisistémica, mediante la construcción de herramientas que faciliten la internalización de
los valores éticos y una cultura de la sostenibilidad y la solidaridad.

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GLOBALIZACION Y ECONOMIA SOCIAL EN MEXICO

IX Coloquio Ibérico Internacional de

Cooperativismo y Economía Social

Economía Social y globalización: nuevos desafíos, nuevas oportunidades

Martha E. Izquierdo Muciño

Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM)

RESUMEN

No obstante que en México prevalece en su Constitución vigente una tendencia al


constitucionalismo social, como puede observarse a través de lo dispuesto por los artículos
25, 27 y 123 principalmente, que garantizan un mejor estilo de vida para los mexicanos,
mejores empleos y mejores ingresos, lo cierto es que la economía mexicana denota que las
metas por lograr son aún una tarea pendiente. Es por ello que se propone un modelo de
economía social y solidaria, basado en las prácticas autogestivas, de la economía social, que
en nuestro ordenamiento constitucional encuentra su sustento en lo dispuesto por el artículo
25 constitucional principalmente, pues constituyen experiencias productoras de democracia
en las relaciones de trabajo y en la distribución del ingreso, alcanzando con ello un gran
impacto en la economía solidaria.

PALABRAS CLAVE

Economía social, Economía solidaria, Constitucionalismo social, Rectoría económica,


Problemas de la E S en México.
1. INTRODUCCIÓN

La globalización es el proceso por medio del cual los habitantes del mundo, tienen una
mayor interrelación en todos las facetas de la vida: culturales, económicas, políticas,
tecnológicas y del entorno, sin embargo algo que se observa es que el crecimiento
económico cuando está fundado sobre las bases de un capitalismo globalizado conduce
forzosa y necesariamente a la concentración del capital, lo cual genera miseria.

En nuestro país a 23 años del tratado de libre comercio (TIC) el cual está fundado sobre el
capital global, nos ha conducido a que en la actualidad contemos con más de 50 millones de
gente en la pobreza y casi 20 millones en la pobreza extrema.

En un informe sobre Desarrollo Humano de 1992 que fue un programa de Naciones Unidas
para el desarrollo, se contemplaba que el 20% de la humanidad con mayores ingresos
recibía el 82.7% del producto mundial y que en cambio el 20% situado en la pobreza
extrema apenas recibía 1.4% de ese producto, por tanto el producto combinado del 20%
más rico sería 6 veces más grande que el de los más pobres, de lo cual se infiere que era
dramáticamente extrema la diferencia que existía entre ambos ingresos, creándose con ello
un abismo infranqueable (150 veces entre ambos ingresos.), pues bien esta situación no ha
cambiado en estas fechas y lejos de ello se observa que se agrava cada vez más.

Esta división entre países ricos y pobres se refleja en las clases sociales actuales, esto es:
entre propietarios y no propietarios sin importar el país al que pertenezcan.

De hecho puede decirse que la lógica del capitalismo tiene efectos perversos, pues se
genera división del trabajo de acuerdo a los intereses de las grandes corporaciones,
contraponiéndose a la satisfacción de las necesidades sociales de cada país, ocasionando
disgregación y enfrentamientos en todo el mundo, de tal suerte que para que las fuerzas de
la economía y la tecnología se realicen positivamente, confiriéndole al individuo la
posibilidad de superar sus limitaciones materiales y de todo tipo, es necesario aprovechar la
mundialización rescatando los valores del trabajo, y de la cooperación de la sociedad.

Se hace hincapié en que la única forma de eliminar los fundamentos objetivos de la


especulación es acabando con las condiciones de sobre acumulación generalizada del
capital productivo, con lo que se daría un gran salto en la dinámica general de la
productividad social del trabajo.

Para el desarrollo las verdaderas libertades individuales y con ello el de toda la sociedad
radica en la “autoorganización” y en la “autogestión” comunitaria entre los individuos que
la conforman, eliminando con ello la preeminencia tanto del estado como del mercado y
debiendo prevalecer el principio de la solidaridad, pues la historia ha demostrado que con el
mercado se anula la posibilidad de satisfacer las necesidades colectivas e individuales y con
la concentración del poder del Estado se liquida la libertad del individuo y de la sociedad.

Por lo anterior, es por lo que debe adoptarse el modelo de “economía solidaria,” este
modelo reconoce el rol del Estado y del Mercado, pero también de la sociedad civil, por
tanto puede decirse que resultaría más prometedor este modelo porque implica el debate, el
diálogo social, la iniciativa de cada uno de los ciudadanos y la gestión tanto en el plano
económico como en el social, que por otra parte encontraría su sustento en el ordenamiento
constitucional.

Este modelo resulta ser más democrático por que los ciudadanos participan y es más
humano y respetuoso del medio ambiente ya que descansa en valores de solidaridad y
cooperación, que permite a los hombres y a las mujeres desarrollarse colectivamente y
responder a sus propias necesidades integrando los valores de la solidaridad y la justicia
social.

De tal suerte que los nuevos servicios, los nuevos empleos, las nuevas formas de
organización y de integración ofrecen respuestas a la población que reclama inútilmente
frente a la omnipresencia de una economía liberal deshumanizada.

Los alcances de este modelo de economía social y solidaria sobrepasan la respuesta


inmediata a las necesidades, pues los grupos sociales pueden participar en la construcción
de una nueva economía, rompiendo el fatalismo de que la ideología neoliberal es el único
modelo de desarrollo y en la práctica permite imaginar otras estrategias más amplias y
completas, para desarrollar una economía mundial global y solidaria, convirtiéndose cada
vez más en una opción real para la población del planeta, que bien podría aplicarse en
nuestro país pues contribuye conscientemente a la a la construcción democrática, ya que al
fortalecer la capacidad colectiva se crea verdaderamente una economía solidaria.

Resulta entonces necesaria una revaloración del papel del Estado realmente democrático en
que se amplié la participación popular en las decisiones de carácter económico, político y
social, siendo fundamental para condicionar adecuadamente la inserción de nuestro país al
mercado mundial.

Se requiere realmente una revisión del modelo económico que nos ha empobrecido y
pulverizado socialmente, trayendo consigo corrupción e irresponsabilidad de la función
pública, se requiere de un modelo económico que no olvide que la economía tiene como
propósito fundamental el bienestar de la sociedad en general.

2. LA ECONOMIA SOCIAL EN MEXICO

El término “economía social” aparece por primera vez en 1830, el economista liberal
francés Charles Dunoyer quien publicó en esta fecha un traité d´economie sociale, en donde
propugnaba por un enfoque moral de la economía. De hecho fue en Francia en el periodo
de 1820–1860 donde se desarrolló una corriente de pensamiento que puede denominarse de
economistas sociales, influenciados en su mayoría por las teorías de Malthus y de S. de
Sismondi.

Desarrollaron un enfoque teórico de lo social y de la sociedad, persiguiendo la


reconciliación de la moral y de la economía a través de la moralización de las conductas
individuales que pretendían la paz social.
Posteriormente en la segunda mitad del siglo XIX la economía social conoce una profunda
reorientación bajo el impulso de Stuart Mill y León Walras.

J. S. Mill dedicó una gran atención al asociacionismo empresarial de los trabajadores, tanto
en su vertiente cooperativa como mutualista. En su obra “principios de economía política,
analizó con detalle las ventajas e inconvenientes los detalles de las cooperativas de
trabajadores, pugnando por el fomento de este tipo de empresas, en virtud de sus ventajas
económicas y sociales.

Por su parte León Walras al igual J. S. Mill, consideró que las cooperativas podían
desempeñar una relevante función en l solución de conflictos sociales, cumpliendo un gran
papel económico que consistía en:

“no suprimir al capital sino luchar por que el mundo sea menos capitalista y en introducir la
democracia en el mecanismo de la producción” (Chávez, 2009:14)

Su obra “Estudios de economía social,” fue publicada en Lausana en 1896 y trajo consigo
una importante reflexión de forma diferente al enfoque primitivo de la Economía Social, en
este sentido la Economía Social pasa a ser parte de la ciencia económica en la que se
estudian a las cooperativas, las mutualidades y las asociaciones tal como actualmente se
conocen.

Posteriormente en el siglo XIX se vinieron a perfeccionar las principales características del


moderno concepto de Economía Social, el cual se inspiró en valores de asociacionismo
democrático, de mutualismo y desde luego de cooperativismo.

Por otra parte puede mencionarse que la denominación y el concepto de Economía Social
tal como se entienden en Europa no responden al sentir mayoritario en otros países como
Ibero América, puesto que los términos Economía Solidaria o Tercer Sector son más
aceptados y generalmente referidos al cooperativismo.

Lo cierto es que la Economía Social está dejando claro que promueve un desarrollo
equitativo, humanizado, carente de agresividad y eso molesta.

Molesta a quienes han practicado un empresariado feroz y excluyente, carente de los


principios éticos más simples y esenciales. De los que creen en la explotación y en las
prácticas tramposas para ganar dinero, con resultados egoístas.

Luego nos enfrentamos a una primera dificultad respecto al término de Economía Social
(ES). En América latina a la que también se le denomina economía solidaria o de la
solidaridad desde hace varias décadas empieza a extenderse, viene a popularizarse desde
mediados de los años 70’s desde un punto de vista contemporáneo y económico-social pues
es en América en donde se viven los rigores de las crisis económicas del petróleo dentro de
un modelo neo liberal y la recesión económica internacional de los años 80’s que refleja un
ciclo de regímenes autoritarios con altos niveles de exclusión y represión social.
(Radrigán,2008 :.16)
En este contexto en el que se extiende el uso del concepto “Economía Solidaria”,
principalmente por los esfuerzos de la cooperación internacional no gubernamental que se
traduce como aquella que no fluye a través de los gobiernos sino de las ONG y otros
autores sociales como Sindicatos, Organizaciones de base.

Los principales exponentes desde el punto de vista intelectual y académico son: el Chileno
Luís Razeto, Paul Singer (Brasil), Palilo Buerna (Uruguay), etc.

En Brasil la administración del gobierno que se encontraba encabezada por Luís Ignacio
Lula da Silva, creo en el contexto del Ministerio del trabajo una Secretaria de Estado en
Economía Solidaria a cargo de la cual ha estado ya por varios años el profesor Paul Singer.

En Colombia el antiguo Departamento Nacional de Cooperativa DANCOOP, ha pasado a


llamarse desde fines de los 90’s Departamento Nacional de Economía Solidaria
DANSOCIAL, ahora dependiente del Presidente de la República.

En Argentina, Uruguay y en Chile también ha ido cobrando fuerza este concepto.

Otro concepto que se ha extendido al respecto en los últimos años es el “Tercer Sector” que
pone en énfasis que en la idea de que la organización económico-social de los países y de
las sociedades se organiza en torno a tres sectores de la economía: pública, privada y aquel
que reúne a todas las otras formas de empresa y organizaciones que se caracterizan porque
no tienen fines de lucro y por la generación de bienes y servicios de interés público.

A la par de los anteriores términos se encuentra extendido el concepto de “Sector de


Economía Social” el cual es todavía anterior a los ya citados, ya que se registra su uso en la
mitad del siglo XIX en Francia.

En general todos ellos coinciden al afirmar que sus principios o estímulos son:

• Primacía de la reforma y del objeto social sobre el capital.

• Control democrático de sus miembros.

• Conjunción de los intereses de los miembros o usuarios y del interés general.

• Defensa y aplicación de los principios de la solidaridad y responsabilidad.

• Autonomía de gestión e independencia respecto de los poderes públicos.


(Radrigán,2008 :.19)

Dentro de la mayoría de los excedentes a la consecución de los adjetivos a favor del


desarrollo sostenible, del interés de los servicios a los miembros y del interés general.
Para conceptuar al Sector Social pueden encontrarse algunos otros términos como
Economía Popular, economía alternativa, economía de interés general, sociedad civil,
sector sin fines de lucro, economía de pobres etc.

La economía solidaria en México se define como: “…aquel conjunto de organizaciones que


fundamentan su racionalidad económica y sus lógicas operaciones en la autogestión y la
participación democrática de las comunidades productivas y sociales en las cuales se
privilegian los objetivos y las expectativas de la comunidad y el trabajo como factores
organizadores de la economía empresarial.” (Cadena,2005 :.26)

Por tanto puede afirmarse que es en este entorno en donde aparece la realización de la
“utopía” al hablar de solidaridad, que se concreta necesariamente en una realidad
compartida y en un esfuerzo común, (Castro,2002:37)

En México como en otros países existen diversos grupos en los que participan activistas
sociales, académicos, líderes, funcionarios de gobierno, en aras de generar acciones a través
de espacios de reflexión y discusión colectiva con el propósito de poder consensuar un
marco conceptual acerca de la economía alternativa, como: Pablo González Casanova, José
Luís Calva, Julio Boltuinik, Félix Cadena Barquín, Juan José Rojas, entre otros más, y en
América Latina esta acción se ve coordinada por José Luís Coraggio (de Argentina),
Francisco Gutiérrez (de Costa Rica), Luís Razeto (de Chile), Euclides Mance (Brasil), entre
otros más. Participan también en torno a la disensión de la economía solidaria Francia y
España.(Cadena,2005 :13)

3. CONSTITUCIONALISMO SOCIAL

Conviene señalar que en nuestro país a partir de la Constitución de 1917 ha estado a la


vanguardia del constitucionalismo contemporáneo, al establecer en la ley fundamental las
bases del régimen económico como en otras naciones. A esta tendencia se le ha
denominado “CONSTITUCIONALISMO SOCIAL”. De ahí mismo ha surgido el concepto
de Estado social de derecho, como una derivación de la idea del Estado liberal del derecho,
que se observa en los dictados de la Constitución mexicana a través de diversos artículos,
entre ellos el artículo 25 Constitucional que habla sobre la rectoría económica.

En efecto, la rectoría económica obedece a la tradición Constitucional Mexicana de atribuir


al Estado la responsabilidad de organizar el desarrollo nacional, varios preceptos
constitucionales desde su redacción original dan cuenta de ello, como lo son los
artículos.25, 27, 28, 123, 131 entre otros.

La rectoría económica ha servido en nuestro país como guía del desarrollo económico
desde 1917, época en la que se le atribuyó al Estado Mexicano la facultad de impulsar el
desarrollo nacional como forma indispensable para integrar a la nación dentro de sus
valores económicos y sociales.

La tendencia clara y definida del Constitucionalismo moderno de establecer en las leyes


fundamentales las bases del régimen económico de cada nación, proporcionando el marco
jurídico adecuado para la estructura y funcionamiento de la actividad económica a seguir,
fue ampliando progresivamente sus responsabilidades en el campo de la política económica
y social, por ello se ha sostenido que la política del Estado era cada vez más política, más
económica y más social. (De La Madrid ,2004: 439)

El párrafo VII del artículo 25 constitucional de nuestra Carta Magna menciona el impulso
al desarrollo de la actividad económica del sector social. De esa manera queda claro que
nuestra Constitución plasmó dentro de su texto los ideales de una nación preocupada por el
mejoramiento de vida de los integrantes de la clase social más desprotegida, de grupos de
personas económicamente débiles y que con el fortalecimiento que se le pueda dar a las
actividades sociales, ya sea mediante la difusión de técnicas de mejoramiento en la
producción en los ejidos, ó con el establecimiento de cualquier otro mecanismo que facilite
la expansión y organización de la actividad económica que realice dicho sector social, los
grupos que lo integran contribuirán junto con el sector público y privado al desarrollo
económico de la nación.

El Estado Mexicano encuentra así en esta disposición Constitucional la responsabilidad


ineludible de ser el rector del desarrollo nacional garantizando que sea integral, que proteja
la Soberanía de la Nación, aplicando la democracia, no sin la intención de fortalecer el
empleo, el crecimiento económico y como consecuencia con una mas una justa distribución
del ingreso y riqueza de tal suerte que efectivamente se proteja a los grupos y clases
sociales desvalidas dado que la Constitución Mexicana fue la primera Constitución Política
Social en el mundo que se preocupó por reconocer los Derechos Sociales. Sin embargo la
realidad hoy día, es que ante la fuerza incontrolable de las leyes del mercado por la que
atraviesan nuestros países, este artículo ha venido quedando poco a poco como letra muerta
como más adelante expondremos.

En base a lo anterior, consideramos que dada su gran trascendencia, es nuestro deber de


transcribir dicha disposición íntegramente:

Artículo 25 constitucional.

“Artículo 25: Corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que
éste sea integral, que fortalezca la Soberanía de la Nación y su régimen democrático y que,
mediante el fomento del crecimiento económico y el empleo y una más justa distribución
del ingreso, y la riqueza, permita el pleno ejercicio de la libertad y la dignidad de los
individuos, grupos y clases sociales, cuya seguridad protege esta Constitución.

El Estado planeará, conducirá, coordinará y orientará la actividad económica nacional, y


llevará a cabo la regulación y fomento de las actividades que demande el interés general en
el marco de libertades que otorga esta Constitución

Al desarrollo económico nacional concurrirán, con responsabilidad social, el sector público,


el sector social y el sector privado, sin menoscabo de otras formas de actividad económica
que contribuyan al desarrollo de la Nación.

El sector público tendrá a su cargo, de manera exclusiva, las áreas estratégicas que se
señalan en el artículo 28, párrafo cuarto de la Constitución, manteniendo siempre el
Gobierno Federal la propiedad y el control sobre los organismos que en su caso se
establezcan.

Así mismo, podrá participar por sí o en los sectores social y privado, de acuerdo con la ley,
para impulsar y organizar las áreas prioritarias del desarrollo.

Bajo criterios de equidad social y productividad se apoyará en impulsará a las empresas de


los sectores social y privado de la economía, sujetándolos a las modalidades que dicte el
interés público y al uso, en beneficio general de los recursos productivos, cuidando su
conservación y el medio ambiente.

La ley establecerá los mecanismos que faciliten la organización y la expansión de la


actividad económica del sector social: de los ejidos, organizaciones de trabajadores,
Cooperativas, comunidades, empresas que pertenezcan mayoritariamente o exclusivamente
a los trabajadores y, en general, de todas las formas de organizaciones social para la
producción, distribución y consumo de bienes y servicios socialmente necesarios.

La ley alentará y protegerá la actividad económica que realicen los particulares y proveerá
las condiciones para que el desenvolvimiento del sector privado contribuya al desarrollo
económico nacional en los términos que establece ésta Constitución

Un análisis imparcial conduce a reconocer que los creadores de este artículo se propusieron
llevar a cabo, no una simple inserción exitosa en la economía , sobre la base de mejorar la
producción y elevar la productividad— sino también, y con la misma fuerza, establecer un
orden económico no ideal, sino concreto que, utilizando los mecanismos del mercado, así
como el apoyo a funciones e instituciones del sector social de la economía y de
regulaciones estatales, pudiese favorecer la coordinación de los intereses de los diversos
sectores de esa sociedad. Este artículo procura estudiar y resolver los problemas y procesos
económicos en su conjunto, tomando en cuenta los intereses legítimos de todos los agentes
participantes y no solamente la operación del mecanismo del mercado.

Luego la economía social en México, debe convertirse en un estilo de vida que practique
una amplia coordinación entre el mercado, el poder público y los grupos sociales
participantes en la producción, instaurando diversos mecanismos de concertación social y
de solución pacífica de conflictos.

Lo anterior resulta importante, dado que la riqueza del planeta habrá de triplicarse por lo
menos en ciertas regiones, pero al mismo tiempo las personas que viven bajo el umbral de
la pobreza también habrán de triplicarse, por tanto nos encontramos en una situación de
incertidumbre y en una agravación extrema de los mecanismos de creación y reparto de la
riqueza.

Ante esta situación que resulta ser a escala mundial, nos dice Jaques Attali que es necesario
que existan no más mercados mundiales sino estructuras de solidaridad, por las
contradicciones que existen. Pone como ejemplo el que actualmente la riqueza de cincuenta
países equivale a la riqueza de los tres hombres más ricos del mundo, lo cual es un ejemplo
claro de la concentración de riqueza. (Attali, 2002: 54)
En efecto, la Economía social (en México denominada: economía de solidaridad), parte de
la idea de que el interés y el lucro privado no son los únicos motores de la organización
económica y que es posible desarrollar formas solidarias sustentadas en el trabajo de los
beneficiarios, complementado por donaciones.

Se estima que en un mercado de donaciones los oferentes pueden tener diversas


motivaciones, altruistas o interesadas pero canalizadas a través de las Organizaciones no
gubernamentales que compiten por esos recursos a través de la presentación de proyectos
de la promoción de la economía popular.

La posible contradicción entre el sentido de las donaciones y el interés de los intermediarios


podría resolverse mediante una ética de los agentes involucrados consecuente con la opción
por los pobres, y mecanismos de control y evaluación de resultados. (Coraggio, 2002: 100)

Como puede observarse esta propuesta impone fuertes adhesiones ideológicas a sus agentes
pues se debe optar por los pobres, esto es: promover relaciones de solidaridad y
cooperación interpersonal directa y sostener proyectos a “escala humana”, locales y
comunitarios.

Por otro lado de una economía de “donaciones” no pretende auto sustentarse a través del
mercado, más bien intentaría usar tecnologías apropiadas utilizando con eficiencia social
recursos que usualmente el mercado no valora y satisfaciendo necesidades que este no
considera de interés satisfacer. Depende entonces de un flujo permanente de donaciones y
del sostenimiento activo de una cultura de valores apartados del lucro y del consumismo
(Coraggio,2003:101) Esto no excluye que algunos emprendimientos lleguen efectivamente
a la auto sustentación económica, pero a condición de que no abandonen esa matriz de
valores solidarios.

De hecho es importante contar con un programa democrático que genere desde la sociedad
las condiciones para la emergencia de otro modelo de mercado, toda vez que las políticas
neoliberales y sus efectos excluyentes, emergen respuestas espontáneas de la propia
población afectada, que con menos nivel de teorización y con mayor carga empírica ha
debido generar mecanismos para resolver las necesidades de empleo e ingreso. Oswald por
su parte menciona que por sus características se pueden definir como estrategias de
supervivencia y de resistencia (Oswald,2003:65)

Asimismo se observa una transformación del mercado laboral. Algunos autores señalan
como responsables de la reducción de la demanda de empleo a los procesos de
automatización y robotización, al adelgazamiento del sector público consecuente con las
políticas de ajuste y retiro del gobierno en la conducción de la economía.

Si la globalización Los cambios en la estructura laboral, el cierre de fuentes de empleo, la


desregulación y la violación constante de la legislación social y la agresión hacia las
iniciativas de los sindicatos justifican al calificar este modelo globalizador como
excluyente, mas no se trata solo de un debate ideológico, los datos en torno a sus efectos
prueban la incapacidad del actual modelo neoliberal. Personajes como Joseph Stiglitz
(1998) Premio Nobel de Economía y el expresidente William Clinton así como otros
funcionarios del FMI y del BID que en un momento fueron impulsores del Consenso de
Washington, reconocen que las recetas que aplicaron con el auspicio de las élites políticas y
financieras nacionales, tuvieron efectos negativos y que es necesario cambiar por otras
estrategias y volver los ojos hacia el desarrollo de los mercados internos.

Stiglitz menciona que la globalización actual para muchos de los pobres de la tierra no está
funcionando, así como tampoco para buena parte del medio ambiente ni para la estabilidad
de la economía global. Que la transición del comunismo a la economía de mercado ha sido
gestionada tan mal que con excepción de China, Vietnam y unos pocos países del este de
Europa la pobreza ha crecido y los ingresos se han hundido. (Stiglitz, 2000: 269).

En efecto, para millones de personas la globalización no funciona y lejos de ello han visto
como su situación ha empeorado, sus empleos han sido destruidos, convirtiendo sus vidas
cada vez más inseguras, sintiéndose cada vez más impotentes frente a las fuerzas
económicas más allá de su control, y han visto debilitadas sus democracias y erosionadas
sus culturas.

Continuamos sin aprender de nuestros errores, la globalización no solo fracasará en la


promoción del desarrollo sino que seguirá generando pobreza e sigue siendo conducida
como hasta ahora, sostiene el citado autor, si inestabilidad. Si no hay reformas la reacción
que ya ha comenzado se extenderá y el malestar ante la globalización aumentará. (Stilglitz,
2000: 310).

Volviendo los ojos a México podemos decir que se requieren políticas para un crecimiento
real y sostenido, equitativo y democrático, esto es : solidario, pues el desarrollo no consiste
en ayudar a unos pocos individuos o enriquecerse ó en crear un puñado de absurdas
industrias protegidas que solo beneficien a una elite del país abandonando los pobres del
campo a su miseria sino que el desarrollo consiste en transformar nuestras sociedades,
mejorar sus vidas y permitir que tengan la oportunidad de salir adelante.

Lo importante es rescatar la idea de que la Economía Social es sustancialmente diferente a


lo individual o a una forma aislada , pues se conduce por los principios de compartir en
lugar de competir , de intercambiar en lugar de dividir y de incluir en lugar de excluir, lo
cual significa que en nuestro país el aspecto solidario debe marcar una nueva manera de
relacionarse con el trabajo, con el hábitat, con el dinero, accediendo de manera conjunta a
la salud y a la educación, sin olvidar que uno de los más importantes fines primarios del
Estado es mantener la cohesión social y la integridad de todos sus habitantes.

4. PRINCIPALES ACTORES DE LA ECONOMÍA SOCIAL EN MÉXICO.

La Economía Social aun cuando no es un sistema institucionalizado y rígido para cada país,
está constituido por una gran variedad de tipos de entidades que responden más bien a la
historia vivida por cada uno de ellos, así como a sus procesos sociales, económicos y
políticos.

Sin embargo y más allá de la diversidad propia de cada país, en lo fundamental el sector de
economía social está básicamente constituido por:
1. Cooperativas. Que en la mayor parte de los países tienen un rol central, tanto por su
número de entidades como de socios, a la vez que por su trayectoria histórica.

2. Mutuales.

3. Fundaciones sin fines de lucro.

4. Asociaciones con finalidad socio-productiva.

En México podemos afirmar que el Sector Social de la Economía (SSE) se contempla en el


propio artículo 25 Constitucional ya citado, que enumera algunas figuras asociativas del
mismo, esto es:

Art. 25.

“…la ley establecerá los mecanismos que faciliten la organización y la expansión de la


actividad económica del sector social: de los ejidos, organizaciones de trabajadores,
cooperativas, comunidades, empresas que pertenezcan mayoritaria o exclusivamente a los
trabajadores………

Como puede observarse sobre esta base, diversas leyes de carácter particular, definen de
forma más precisa las diferentes figuras asociativas que forman parte del SSE. Entre dichas
leyes destacan principalmente las siguientes:

• La Ley Agraria, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 26 de febrero de


1992, regula el Ejido y a la Comunidad así como a las diferentes organizaciones
productivas que se pueden crear al interior de dichos núcleos agrarios básicos, ellas son los
sectores de producción, la Unidad Agrícola Industrial para la Mujer (UAIM), la Unidad
Productiva para el Desarrollo Integral de la Juventud, las Empresas Ejidales especializadas,
la Parcela Escolar v la Sociedad de Producción Rural (SPR). De igual manera, la Ley
Agraria, regula los siguientes organismos de segundo y tercer grado: la Unión de
Sociedades de producción Rural, la Unión de Ejidos y/o Comunidades y a la Asociación
Rural de Interés Colectivo (ARIC).

• La Ley de Sociedades de Solidaridad Social, publicada en el DOF el 26 de mayo de 1976,


se encarga de regular a la Sociedad, a la Federación y a la Confederación de Sociedades de
Solidaridad Social (SSS).

• Por su parte la Ley General de Sociedades Cooperativas (LGSC), publicada en el DOF el


3 de agosto de 1994, regula a la Sociedad, a la Unión, a la Federación y a la Confederación
de Sociedades Cooperativas.

• Por último, la Ley Federal de Fomento de las Organizaciones de la Sociedad Civil,


promulgada en el 2005, registra y regula a las Asociaciones y Sociedades Civiles que se
dedican a la prestación de diversos servicios de Asesoría y Capacitación en diversas áreas
de la actividad económica, social cultural y educativa.(Radrigán, 2008 :.38)
La presentación de los diferentes ordenamientos jurídicos que regulan las distintas figuras
asociativas que forman parte del SSE permiten advertir que las empresas sociales
mantienen diferentes puntos de contacto entre sí, no existiendo una especialización
funcional, territorial, social o económica claramente definida. No obstante, podemos
considerar que el Sector Social en México se esta conformando con la participación de
cuatro subsectores, a saber: agrario, cooperativo, de sociedades de solidaridad social y de
agrupaciones de carácter civil.

En función de la situación normativa y legal que entregan tanto el ordenamiento


constitucional, como los cuerpos legales que se han citado, se puede indicar que en la
actualidad el sector de Economía Social (o el Sector Social de la Economía), está
constituido especialmente por el siguiente tipo de entidades

a) Entidades del sector agrario

Donde destacan los siguientes tipos de organizaciones:

• Ejidos

• Comunidades agrarias

• Uniones de Ejidos

• Sectores de producción

• Empresas especializadas

• Y otros tipos específicos de empresas rurales

b) Empresas cooperativas

En donde tienen un peso muy superior todo el sistema de cooperativas de ahorro y crédito
popular.

c) Sociedades de solidaridad social

Corresponden a sociedades de personas constituidos a lo menos por 15 personas tanto en el


ámbito urbano como rural, que se orientan a práctica de la solidaridad social, la afirmación
de valores cívicos, la independencia política del país, y a cualquiera actividad que ayude a
elevar la calidad de vida de sus asociados.

d) Agrupaciones de la sociedad civil

Este tipo de agrupaciones tiene una larga data en México, a través de lo dispuesto en su
Código Civil Federal, que cobra un nuevo impulso a través de la dictación en el año 2003
de la Ley Federal de Fomento de las Organizaciones de la Sociedad Civil.(Radrigán,
2008 :39)

Los datos cuantitativos del sector de la Economía Social en México ò Sector Social, como
quiere que sea su denominación, son los siguientes:

Para el caso de las organizaciones asociativas agrarias, estas son en total para el segundo
semestre de: 2008, 29.261 entidades, que asocian a un total de: 3,179816 personas.

Para el caso del sector cooperativo éstas son un total de 13,316 empresas, que asocian a :
3,051281 personas.

Las sociedades de Solidaridad Social son: 4371 organizaciones que agrupan a un total de:
143,187 personas.

Las Asociaciones Civiles son 45, que asocian a un total de 7,881186 personas

De ésta forma se observa que en México existen un total de 47,313 entidades propias de la
Economía Social que asocian a un total de 7,881186 personas (Radrigán, 2008 :58)

5. PROBLEMAS DE LA ECONOMÍA SOCIAL EN MÉXICO

En la mayoría de los estados democráticos la economía social ha sido fomentada a través de


la entrega de recursos económicos y distintos programas de capacitación.

Se presentan a través de planes y proyectos para incentivar este tipo de organizaciones, así
como la apertura de espacios para la negociación en conjunto, logrando posicionarse como
una entidad consolidada dentro del mercado nacional y a veces en el internacional.

Sin embargo quienes han estudiado con profundidad a estos países, encuentran una gran
divergencia entre el discurso oficial, estatal y los hechos esta es la puesta en marcha de
acciones para las entidades de la ES, con lo cual se presume que todo queda en buenas
intenciones.

En nuestro país (México) se observa que no obstante lo establecido en la Constitución de


1917 en materia de rectoría económica, así como la voluntad de los gobiernos locales que
han manifestado la importancia de fomentar al sector social de la economía, lo que
realmente se refleja son algunas lagunas legales y un desordenado esquema de ejecución,
de las políticas públicas, lo cual impide alcanzar su consolidación.(Rojas,2006 :153)

En efecto el citado artículo 25 Constitucional menciona que:

….el Estado mexicano y los gobiernos que de él emanan tienen la obligación de dirigir y
planear el desarrollo nacional, mediante el fomento económico de los sectores público,
social y privado, que favorecen el empleo y una más justa distribución del ingreso y la
riqueza, entre los individuos, grupos y clases que integran la nación
…………………………………………………………………….

Sin embargo como bien nos dice Rojas Herrera; actualmente ni desde el punto de vista
jurídico ni de las políticas públicas, existe uniformidad o criterios comunes en lo relativo a
la forma en que deben apoyarse o promoverse a las empresas y organizaciones que forman
parte del sector social de la economía.

Lo anterior pone de manifiesto que no se estipula claramente qué papel juegan las empresas
sociales dentro de la economía nacional y por otra parte no existe el apoyo del estado que
obligue a respetar un funcionamiento bajo los valores asociativos, en consecuencia se
enfrenta un panorama desfavorable para la ES, que como bien comenta el citado autor:

“lo cierto es que el contexto macroeconómico en el que las empresas nacionales deben
mantener sus actividades asociativas y empresariales es bastante desfavorable, teniendo que
enfrentar la apertura comercial indisciplinada, contrabando masivo de bienes y mercancías,
ausencia de apoyo crediticio para financiar los procesos productivos y el retiro casi total de
los apoyos gubernamentales a las actividades empresariales de las entidades asociativas del
SSE”. (Rojas,2006 :.54),

De tal suerte que se observa un diagnóstico sumamente pesimista para estas empresas por
las políticas públicas de fomento y apoyo a la Economía Social, afirmando que no existe
propiamente hablando una infraestructura institucional de apoyo al SSE ni un enfoque
coherente en las políticas gubernamentales que privilegien el apoyo a este tipo de entidades
asociativas, lo cual puede traducirse en un acceso limitado al financiamiento de sus
actividades productivas, a una escasa capacitación y formación empresarial y por tanto una
alta informalidad de sus actividades productivas.

De hecho se estipula que la intervención del estado realmente tiene un carácter paliativo
para el SSE, además de desarticulado toda vez que no se observan directrices que generen
una estrategia ordenada, sistemática y de largo plazo que realmente satisficiera los
requerimientos mas elementales para el crecimiento y para el desarrollo de las unidades
productivas del SSE en México.

En consecuencia puede afirmarse que hace falta poner en marcha políticas publicas que
sean variables dentro del contexto en el que se desarrollan ya que como menciona el citado
autor: “los representantes de las organizaciones sociales desean dejar de ser “población
objeto” de programas oficiales cargados de asistencialismo y clientelismo y demandan la
elaboración de verdaderas políticas públicas que favorezcan la asociatividad y el control de
los recursos y los mercados por parte de los productores y consumidores locales”. (Rojas,
2006:67)

Por otra parte la Constitución Mexicana plantea la necesidad de un desarrollo equitativo


entre todos los sectores de la economía, reconociendo la existencia de un sistema donde
confluyen tres actores principales, integrados por las organizaciones y empresas tanto del
sector publico como privado y social.

El citado artículo Art. [Link] menciona:


“… al desarrollo económico nacional concurrirán, con responsabilidad social, el sector
público, el sector social y el sector privado, sin menoscabo de otras formas de actividad
económica que contribuyan al desarrollo de la nación…”

Asimismo establece los mecanismos adecuados para llevar a cabo sus objetivos, esto es:

“…la ley establecerá los mecanismos que faciliten la organización y la expansión de la


actividad económica del sector social: de los ejidos, organizaciones de trabajadores,
cooperativas, comunidades, empresas que pertenezcan mayoritaria o exclusivamente a los
trabajadores y, en general, de todas las formas de organización social para la producción,
distribución y consumo de bienes y servicios socialmente necesarios…”

De tal suerte se derivan diversos ordenamientos jurídicos cuya finalidad es potenciar a la


Economía Social, por ejemplo la Ley de Desarrollo Social (Enero 2004) cuyo objeto es
fomentar al Sector Social de la Economía como lo demuestran los artículos 14 y 19 que
mencionan:

“…Son prioritarios y de interés público:

I. Los programas de educación obligatoria;

II. Las campañas de prevención y control de enfermedades transmisibles y los programas


de atención médica;

III. Los programas dirigidos a las personas en condiciones de pobreza, marginación o en


situación de vulnerabilidad;

IV. Los programas dirigidos a zonas de atención prioritaria;

V. Los programas y acciones públicas para asegurar la alimentación y nutrición materno-


infantil;

VI. Los programas de abasto social de productos básicos;

VII. Los programas de vivienda;

VIII. Los programas y fondos públicos destinados a la generación y conservación del


empleo, a las actividades productivas sociales y a las empresas del sector social de la
economía…”

Sin embargo y no obstante las buenas intenciones, no existe una clara conceptualización
sobre que entidades quedan comprendidas dentro de este sector y cual será la definición del
mismo.
Tampoco existe alusión a los valores y principios que la Economía social debiera
considerar por lo que la ambigüedad de los mismos prevalece por sobre las buenas
intenciones del aparato estatal.

Existen no obstante claros reclamos de diversos estudios sobre esta materia hacia el Poder
Legislativo Federal para concretizar el tema de promoción y fomento de que habla la propia
Constitución.

Por otra parte se cuenta con diversos proyectos e iniciativas ante el Congreso de la Unión
que pretenden reglamentar al citado artículo 25 Constitucional a fin de resolver todos estos
problemas, sin que hasta el momento se haya Concretizado nada.

6. PROPUESTAS PARA LA ECONOMIA SOCIAL EN MÈXICO

En los países pobres como el nuestro, la autogestión y la auto determinación económica son
totalmente compatibles con la democracia, razón por la que empiezan a reconsiderarse y a
revalorarse las empresas familiares y asociativas, precoperativas, cooperativas, el auto
empleo etcétera, a través de una dimensión social y política, como un proceso de toma de
conciencia de los actores sociales y como un proceso educativo que permite el surgimiento
de una entidad colectiva y la capacidad de organización.

Si queremos para México la emergencia de una sociedad más justa, culturalmente


renovada, es necesario invertir la lógica del sistema entre los fuertes y los poderosos que
sólo utilizan la tecnología avanzada para su beneficio, esto es: optar por un modelo de
economía que sea social y solidaria contando que tal vez que en ocasiones convendrá
desechar la sofisticación técnica y utilizar tecnologías apropiadas, sencillas y a escala
humana que primen la proyección personal del trabajo a través de ellas y favorezcan la
integración del grupo que las utiliza, pues como se ha mencionado constitucionalismo y
democracia son inseparables, ya que a partir del concepto de soberanía popular, el pueblo
es soberano y de él emanan los poderes del Estado y en especial el poder constituyente
como poder extraordinario para constituirse del modo que mejor le convenga. (Colomer,
2007: 29)

Por otra parte el Constitucionalismo Social adoptado por nuestra constitución a través de
diversos artículos entre ellos el artículo 25 Constitucional que habla sobre la rectoría
económica, pueden muy bien adaptarse a este modelo social y solidario toda vez que en el
se reconoce al sector social de la economía sin distinción alguna .

Lo anterior resulta sumamente trascendental, bajo las siguientes premisas: ¿es posible que
puedan ser titulares de soberanía por igual ciudadanos en situaciones de radical desigualdad
y hasta excluidos y discriminados algunos de ellos?, ¿son estos conceptos tan sólo un mito
político y por tanto una ficción jurídica? ó bien ¿si a pesar de todas las dificultades es un
orden por construir, vertebrado por los valores de justicia, solidaridad, libertad e igualdad?,
como puede observarse estas situaciones plantean la dificultad de una democracia política
sin democracia económica y también la necesidad de unas políticas solidarias que faciliten
un equilibrio interpersonal, impulsando los medios para facilitar la igualdad y la libertad,
siendo la solidaridad el fundamento de la constitucionalidad para alcanzar la igualdad de
oportunidades, elemento indispensable para la paz social. (Colomer, 2007: 31)

Víctor Flores Olea, menciona:

“Frente a la disyuntiva entre planificación y mercado debemos enfatizar que la única forma
para el desarrollo de las libertades individuales y con ello las de toda la sociedad, radica en
la autoorganización y autogestión necesariamente comunitaria de los individuos que la
conforman, de tal manera que se anule la preeminencia tanto del Estado como del mercado
y que prevalezca universalmente el principio de la solidaridad. La experiencia Histórica
muestra que el mercado va liquidando la posibilidad de satisfacer adecuadamente las
necesidades colectivas e individuales, mientras que la concentración del poder del Estado
liquida las libertades del individuo y de la sociedad” (Flores, 2000: 293)

Asimismo Antonio Colomer, menciona: “un clamor universal se escucha en el mundo, por
mas que se le quiere ahogar, la exigencia de una sociedad diferente, que reemplace la
avidez, la agresión, la competitividad, la obsesión consumista; un mundo en el que
podamos auto organizarnos y decidir por nosotros mismos; en donde la visión del otro
como competidor u objeto de lucro se sustituya por el de compañero con el que
establezcamos relaciones solidarias en un esfuerzo común” (Colomer, 2002: 88)

En efecto, a pesar de la gran diversidad de alternativas existentes, el modelo de economía


social (solidaria en México), es hoy una realidad, ha enfrentado y seguirá enfrentando
obstáculos para su instrumentación y desarrollo en todo el mundo, pero a la vez contiene
dinamismos propios y concretizadores, que la hace confiable como camino seguro para la
realización del hombre en su entorno productivo.

Ya sea que la economía solidaria se materialice en nuestro país a través de empresas


cooperativas de gran envergadura, o en formas incipientes de participación ó de asociación,
es sin duda un modelo que puede desafiar las formas individualistas y capitalistas de
producción y distribución de bienes y servicios, dado su humanismo intrínseco y su carácter
solidario.

Por otra parte la economía solidaria se relaciona con procesos de paz en aquellas regiones
apartadas en las que se busca la inserción de los grupos en conflicto hacia un desarrollo y
modernización económica pero con Justicia Social, ya que sólo de esta forma se construye
una respuesta adecuada esto es que: “…el énfasis de la política económica será la
ampliación del mercado interno, la autosuficiencia alimentaria y el estímulo permanente de
la producción, la pequeña y gran industria privada, a la autogestión a la microempresa y a la
economía solidaria” (Economía Solidaria, 2003: 3)

Pues no debemos olvidar que se fundamenta su racionalidad económica y sus lógicas


operaciones en la autogestión y la participación democrática de las comunidades
productivas y sociales en las cuales se privilegian los objetivos y las expectativas de la
comunidad y el trabajo como factores organizadores de la economía empresarial.” (Cadena,
2005: 26)
Asimismo la E S puede proyectarse como una constructora del tejido social, capaz de
regenerar las relaciones sociales hacia una economía más justa y pluralista, en donde
puedan coexistir: Estado, iniciativa privada y trabajo solidario, representando la diferencia,
la autoridad y necesidades de los demás.

Es además un mecanismo del desarrollo alternativo, capaz de construir nuevas propuestas


al quehacer económico y social en el campo de la autogestión democrática toda vez que
nace como una reacción a la exclusión social ó económica de todos los beneficios básicos
para la vida, por eso esta reacción puede considerarse ante todo como una actitud defensiva.

Dicha reacción no surge en forma individual sino que se da en forma colectiva, puesto que
la economía social es siempre colectiva, es la forma en que el hombre se agrupa con los
demás hombres para integrarse al esquema económico del que se siente excluido,
reaccionando con los “otros”, de forma igualitaria. Así el proyecto que llegue a construir
incluye una responsabilidad compartida al igual que los beneficios que se obtengan, por eso
a estas organizaciones se les llama también “sociedad de personas”.

Por tanto puede afirmarse que es en este entorno en donde aparece la realización de la
“utopía” al hablar de solidaridad, que se concreta necesariamente en una realidad
compartida y en un esfuerzo común, ya sea en la construcción de una vivienda, en la
construcción de una pequeña empresa etc. Siempre y cuando dicha “utopía” mida sus
posibilidades y su viabilidad toda vez que esto denota una realidad económica distinta, esto
es: denota una alternativa económica. (Castro, 2002: 37)

De hecho el modelo de economía social que se propone servirá para neutralizar lo que
sienta como amenaza o exclusión, creando riqueza y compitiendo con el mercado pero de
una manera alternativa. Su base económica deberán ser los ahorros de las personas
generalmente hecho a base de esfuerzos, lo cual exige mayor transparencia y eficacia.

Pero el ingrediente que podrá dar mayor cohesión es la solidaridad, siendo tan fuerte este
concepto que bien podría afirmarse es el motor de la economía social para la creación de
empresas colectivas cuando estas sean creadas para el beneficio de todos sus integrantes, de
forma igualitaria repercutiendo en el entorno social en forma de generación de empleo, en
consecuencia hace falta tan sólo convencer a nuestros gobiernos de apoyar el desarrollo de
esta economía social que parte de la base, “desde abajo” a través de políticas públicas, de la
misma forma que brindan su apoyo al desarrollo de las empresas capitalistas y en general a
la economía de mercado. Es necesario por tanto que los poderes públicos pongan en marcha
políticas incluyentes para facilitar el desarrollo de todos los sectores sociales. (4)

7. CONCLUSIONES

1.- La E S en México abarca amplios sectores de la población, generalmente marginada o


en condiciones de pobreza, los cuales han decidido realizar alguna actividad en forma de
empresa o asociación civil, con reconocimiento legal y en muchas ocasiones sin el, y de esa
manera puedan participar productivamente dentro de un sistema económico.
2.- La E S un fenómeno social que expresa su voluntad a través de los distintos segmentos
de la población, que definen sus procesos de desarrollo a nivel local, regional ò nacional,
para que mediante su participación eviten ser excluidos del actual sistema económico, pues
la ausencia de un estado de derecho y la adicción mercantilista y consumista actualmente,
reducen los espacios de participación y condicionan las oportunidades de desarrollo ya
individual o colectivamente.

3.-Los sectores sociales afectados se apoyan en la economía social como una respuesta con
distintos grados o niveles de organización formal y de elaboración política e ideológica,
utilizando diferentes conceptos como : economía del trabajo, economía solidaria, economía
popular, economía de los pobres entre otros

4.- El concepto de economía social es aun un concepto en franco proceso de construcción,


aunque en términos generales tanto el Gobierno Federal, como de los Estados reconocen a
la Economía Social, en la que se han integrado empresas eficientes y competitivas con alto
poder de decisión por parte de los trabajadores y a través del ejercicio de la autogestión,

5.-Reconocer la existencia de la economía social en México, significa que se México


requiere de un sector que contribuya a la búsqueda de nuevas formas de diseñar e
instrumentar políticas públicas, mediante la generación de una sociedad mas participativa y
de un sistema democrático, con plena participación de todos.

6.-. 5.-La rectoría económica obedece a la tradición Constitucional Mexicana de atribuir al


Estado la responsabilidad de organizar el desarrollo nacional, varios preceptos
constitucionales desde su redacción original dan cuenta de ello, como lo son los
artículos.25, 27, 28, 123, 131 entre otros.

7.-La rectoría económica ha servido en nuestro país como guía del desarrollo económico
desde 1917, época en la que se le atribuyó al Estado Mexicano la facultad de impulsar el
desarrollo nacional como forma indispensable para integrar a la nación dentro de sus
valores económicos y sociales.

8.-En el párrafo VII del artículo 25 constitucional; nuestra Carta Magna se habla del
impulso al desarrollo de la actividad económica del sector social. De esa manera nuestra
Constitución plasma dentro de su texto los ideales de una nación preocupada por el
mejoramiento de vida de los integrantes de la clase social más desprotegida.

9.- Con el fortalecimiento que se le de a las actividades sociales, ya sea mediante la


difusión de técnicas de mejoramiento en la producción en los ejidos, ó con el
establecimiento de cualquier otro mecanismo que facilite la expansión y organización de la
actividad económica que realice dicho sector social, los grupos que lo integran contribuirán
junto con el sector público y privado al desarrollo económico de la nación.

10.-El artículo 25 Constitucional, establece un orden económico no ideal, sino concreto


que, utilizando los mecanismos del mercado, así como el apoyo a funciones e instituciones
del sector social de la economía y de regulaciones estatales, consigue favorecer la
coordinación de los intereses de los diversos sectores de esa sociedad.
11.- El artículo 25 Constitucional procura estudiar y resolver los problemas y procesos
económicos en su conjunto, tomando en cuenta los intereses legítimos de todos los agentes
participantes y no solamente la operación del mecanismo del mercado.

12.-La economía social de mercado se convierte así en un estilo de vida que practica una
amplia coordinación entre el mercado, el poder público y los grupos sociales participantes
en la producción, instaurando diversos mecanismos de concertación social y de solución
pacífica de conflictos.

13.-La Economía social parte de la idea de que el interés y el lucro privado no son los
únicos motores de la organización económica y que es posible desarrollar formas solidarias
sustentadas en el trabajo de los beneficiarios, complementado por donaciones.

14.-Se requieren políticas para un crecimiento real y sostenido, equitativo y democrático,


esto es : solidario, pues el desarrollo no consiste en ayudar a unos pocos individuos o
enriquecerse ó en crear un puñado de absurdas industrias protegidas que solo benefician a
la elite del país abandonando los pobres del campo a su miseria sino que el desarrollo
consiste en transformar las sociedades, mejorar sus vidas y permitir que tengan la
oportunidad de salir adelante, accediendo de manera conjunta a la salud y a la educación

BIBLIOGRAFIA

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oportunidades”, Foro Internacional de Economía social y Solidaria (memoria), Secretaría
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STIGLITZ, Joseph. (2000) El malestar en la globalización. Fondo de Cultura Económica.


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“Economía social y solidaria:

nuestro camino común hacia el Trabajo Decente”

Prefacio

Después de la crisis financiera en 2007-2008, algunas regiones y países, particularmente en


Asia y América Latina, fueron testigos de signos alentadores y acelerados de recuperación
en la economía real, en términos de empleo y reducción de la pobreza. No obstante, debido
a la crisis de la deuda soberana en Europa que comenzó con el episodio griego a mediados
de 2010 y la continuada recesión de balance en los Estados Unidos, el mundo ha entrado en
una nueva fase de crisis financiera, económica y social internacional. En un contexto de
grandes desequilibrios sociales y económicos y una inestabilidad cada vez más creciente, la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), con el apoyo de muchos otros interlocutores,
defiende una globalización más equitativa y justa, con el trabajo decente en el centro de la
política pública.

La Declaración de la OIT sobre justicia social para una globalización equitativa, adoptada
por la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de 2008, ya reconocía que "las
empresas productivas, rentables y sostenibles, junto con una economía social sólida y un
sector público viable, son fundamentales para un desarrollo económico y oportunidades de
empleo sostenibles". En realidad, la economía social y solidaria desempeña un papel
significativo y creciente en la economía real mediante la provisión de empleo, protección
social y otros beneficios sociales y económicos. Del mismo modo, el Pacto Mundial para el
Empleo (2009) reconoció que "las cooperativas, desde las muy pequeñas a las grandes
multinacionales, proporcionan empleos en nuestras comunidades".

Debido a sus características distintivas y ventajas comparativas, incluyendo la gobernanza


democrática y la gestión autónoma, las empresas y organizaciones de economía social y
solidaria son alentadas por un creciente número de Estados. Se están creando los marcos de
política para el desarrollo de la economía social y solidaria a escalas nacional y regional en
todo el mundo. Se basa en asociaciones entre los gobiernos, los interlocutores sociales y la
sociedad civil. También está ocurriendo en países de América Latina. Por ejemplo, se están
produciendo reformas de política y legales en Bolivia, Ecuador y Perú para reconocer el
papel que desempeñan las cooperativas y otras organizaciones de economía social y
solidaria en la reducción de la pobreza y la promoción de la inclusión social.

Actualmente, la economía social y solidaria es una realidad en la vida de muchas personas,


porque promueve valores y principios que se centran en las necesidades de las personas y
en sus comunidades. En un espíritu de participación voluntaria, autoayuda y autonomía, y a
través de empresas y organizaciones, busca equilibrar el éxito económico con la equidad y
la justicia social, del nivel local al nivel mundial. En el Canadá, donde tiene lugar esta
segunda Academia, más del 30 por ciento de la población son miembros de cooperativas.
En el Brasil, las cooperativas producen el 75 por ciento del trigo y el 40 por ciento de la
leche, y las exportaciones cooperativas superaron los 1 300 millones de dólares.

Promover la economía social significa contribuir a cada dimensión del Programa de


Trabajo Decente. Las empresas y organizaciones en la economía social y solidaria crean y
mantienen empleos y medios de vida, amplían la protección social, fortalecen y amplían el
diálogo social a todos los trabajadores y promueven la aplicación y cumplimiento de
normas para todos. En estos tiempos de crisis e inestabilidad, la promoción de la economía
social y solidaria, dentro del marco del Programa de Trabajo Decente, es una forma eficaz
de promover la justicia social y la inclusión social en todas las regiones.

La OIT ha sido una pionera en la promoción de la economía social y solidaria. En 1920, el


Director General de la OIT, Albert Thomas, creó el servicio de cooperativas de la OIT. En
la década de 1980, la OIT desarrolló el concepto de 'finanza social', y a finales de la década
de 1990 se había convertido en una pionera en apoyar el desarrollo de las sociedades
mutuales para ampliar la protección social. En 2001, la CIT adoptó un "Nuevo Consenso"
sobre seguridad social que dio la máxima prioridad a la ampliación de la cobertura para
quienes no tenían ninguna, haciendo que la OIT incrementara aún más su apoyo a los
esquemas comunitarios de protección y las sociedades mutuales. En 2002, después de la
adopción de la recomendación 193 sobre la promoción de las cooperativas, el Director
General de la OIT, Juan Somavia, afirmó que las cooperativas eran "uno de los
instrumentos más poderosos en el proceso de crear empleos decentes". Más recientemente,
la OIT comenzó a promover las 'empresas sociales' y el 'emprendimiento social' y, en 2009,
la OIT lanzó el Plan de Acción para la promoción de las empresas y organizaciones de
economía social como resultado de una Conferencia Internacional celebrada en
Johannesburgo. La Organización de Naciones Unidas ha designado el 2012 como el Año
Internacional de las Cooperativas.

Actualmente, el concepto de economía social y solidaria figura en un gran número de


acciones de la OIT, como los programas que demandan gran cantidad de mano de obra,
promoción del ecoturismo y el comercio justo, apoyo a los pueblos indígenas, proyectos de
desarrollo económico local, iniciativas comunitarias sobre VIH/SIDA, "empleos verdes",
empresas sostenibles y el "piso de protección social". La OIT ha desarrollado gran
experiencia en la economía social y solidaria, junto con un amplio conjunto de estrategias y
herramientas para servir a las personas en su búsqueda de la justicia social a través del
trabajo decente. En África, la OIT gestiona directamente proyectos para promover las
cooperativas, sociedades mutuales y empresas sociales. En América Latina, la OIT apoya la
investigación, la reforma de políticas y la creación de capacidades con respecto a la
economía social y solidaria.

En la Conferencia Internacional del Trabajo en 2010, los mandantes enfatizaron la


necesidad de fortalecer el trabajo de la Oficina con relación a la economía social y solidaria
como un área importante de creación de trabajo decente. Con el apoyo de la Oficina
Regional de la OIT para África, la Oficina Regional de la OIT para

América Latina y el Caribe y el Centro Internacional de Formación de la OIT, se decidió


celebrar esta segunda Academia Interregional en Quebec para fortalecer la capacidad de los
mandantes de la OIT y otros interlocutores de la economía social y solidaria.

Este Documento de Trabajo servirá de base para la segunda Academia, la cual brindará una
gran oportunidad para que los hacedores de políticas promuevan la economia social y
solidaria, los trabajadores mantengan y mejoren su bienestar económico y social, y las
empresas desarrollen su competitividad en un entorno más justo. La Academia, que reunirá
a participantes de todo el mundo, contribuirá al trabajo de la OIT con relación a la
economía social y solidaria para promover el trabajo decente para todos.

Introducción general

La OIT y la iniciativa de economía social y solidaria

La economía social y solidaria (ESS) es un concepto que se refiere a las empresas y


organizaciones, en particular las cooperativas, sociedades mutuales, asociaciones,
fundaciones y empresas sociales, que específicamente producen bienes, servicios y
conocimiento y a la vez persiguen objetivos económicos y sociales y promueven la
solidaridad.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha creado una larga tradición y


desarrollado una experiencia profunda sobre las empresas y organizaciones de economía
social y solidaria (OESS). Durante su primer año (1920), la OIT estableció una Filial
Cooperativa, que todavía existe actualmente (por ejemplo, el Programa de Cooperativas de
la OIT, EMP/COOP). El primer documento oficial de la OIT que hace referencia a la
economía social se remonta a las actas de la 11a Sesión del Consejo de Administración
(CA, enero 1922). En la década de 1980, la OIT desarrolló el concepto de “finanza social”,
que cubre una amplia variedad de instituciones de microfinanza y servicios. En la década
de 1990, la OIT comenzó a promover esquemas comunitarios de protección y sociedades
mutuales en el área de la protección social. Más recientemente, la OIT ha participado en la
promoción de las “empresas sociales” y el “emprendimiento social”.

La OIT desarrolló varios instrumentos normativos relacionados con la promoción de las


OESS, como la Recomendación 193 sobre la promoción de las cooperativas (R.193, 2002)
y la Recomendación 189 sobre la creación de empleos en las pequeñas y medianas
empresas (1998). Además, la cooperativa es la única empresa entre las OESS que está
reconocida universal y legalmente a escala mundial con la R.193, el único instrumento
gubernamental internacional sobre las cooperativas. Dentro del sistema multilateral, la OIT
también es el único organismo de las Naciones Unidas que tiene una unidad dedicada a
todas las formas de cooperativas.

La experiencia de la Oficina Internacional del Trabajo también se forjó a través de la


provisión de asistencia técnica a los países (por ejemplo, diseñando estrategias, políticas y
leyes nacionales) y a las organizaciones (por ejemplo, mejorando la gobernanza y la
productividad) en una variedad de escenarios (por ejemplo, las economías informal y
formal, comunidades rurales y urbanas) y en el trabajo con las personas desde el nivel de
base hasta un amplio rango de interlocutores, incluyendo los Mandantes de la OIT. Esta
asistencia técnica también se brinda a través de la creación de capacidad (por ejemplo,
desarrollo de habilidades), investigación y estudios, promoción de redes y mecanismos de
intercambio de conocimientos y defensa en foros nacionales e internacionales.

La OIT también ha establecido poderosas asociaciones internacionales con prominentes


representantes mundiales de los interlocutores de la ESS, como el Comité para la
Promoción y Avance de las Cooperativas

(COPAC), la Asociación Internacional de Mutualidad (AIM), el Grupo Consultivo para


Asistir a los Pobres

(CGAP), el Comité Económico y Social Europeo (CESE) y el Centro Internacional de


Investigación e

Información sobre Economía Pública, Social y Cooperativa (CIRIEC).

En particular, la OIT creó una asociación duradera con la Alianza Cooperativa


Internacional (ACI); ambas firmaron un Memorando de Entendimiento en 2003. La ACI
tiene un estatus consultivo en el Consejo de Administración de la OIT y en la Conferencia
Internacional del Trabajo. La Cooperación entre la OIT y la ACI es de beneficio mutuo: a
través de la ACI, la OIT puede tenderles la mano a 1 000 millones de miembros, mientras
que la ACI puede beneficiarse de la estructura tripartita y el mandato de la OIT.

El interés de la OIT en la ESS se renovó recientemente con la Declaración de la OIT sobre


justicia social para una globalización equitativa (2008), que llama a promover las OESS
dentro de una economía pluralista. En 2010, los Mandantes de la OIT solicitaron un mayor
apoyo para la promoción de la ESS, así como la aclaración del concepto de ESS.

Actualmente, los conceptos de ESS y OESS son una parte integral de: las iniciativas y
programas de la OIT (por ejemplo, la Iniciativa de Piso de Protección Social); los
programas que demandan abundante mano de obra; la promoción del ecoturismo y el
comercio justo; el apoyo a las minorías indígenas; los proyectos de desarrollo económico
local; la lucha contra el VIH/SIDA; la promoción de empleos verdes; y, más ampliamente,
empresas sostenibles.

En las regiones, la Conferencia Regional “La economía social: la respuesta de África a la


crisis mundial” (Johannesburgo, del 19 al 21 de octubre de 2009) condujo a la adopción del
“Plan de acción para la promoción de empresas y organizaciones de economía social en
África”.

La Asociación Internacional de Mutualidad (AIM) ofrece cobertura a más de 170 millones


de personas en 26 países de todo el mundo. La AIM fue fundada en la década de 1950.
Reúne a 40 federaciones o asociaciones de sociedades mutuales autónomas en la protección
médica y social. Los afiliados de la AIM operan según los principios de solidaridad y no
lucro. El secretariado de la AIM radica en Bruselas ([Link]).

El Grupo Consultivo para Asistir a los Pobres (CGAP) es apoyado por más de 30
organismos de desarrollo y fundaciones privadas que comparten la misión común de aliviar
la pobreza. El CGAP es un centro independiente de política e investigación dedicado a
promover el acceso financiero para los pobres del mundo. El CGAP, que radica en el Banco
Mundial, ofrece inteligencia de mercado, promueve normas, desarrolla soluciones
innovadoras y ofrece servicios de asesoría a los gobiernos, proveedores de microfinanza,
donantes e inversionistas ([Link]).

El CIRIEC (Centro Internacional de Investigación e Información sobre Economía Pública,


Social y Cooperativa) lidera una red científica internacional que reúne a más de 150
expertos en la economía pública, social y cooperativa. Está representado en 15 países de
América, Asia y Europa.

La Conferencia Regional sobre Economía Social (Johannesburgo, 19-21 de octubre de


2009)

Más de 200 promotores de la economía social e interlocutores de África, representantes de


gobiernos de 25 países africanos, organizaciones de empleadores y trabajadores, OESS de
otras partes del mundo y especialistas de unidades y de campo de la OIT participaron en la
conferencia. Los participantes aprobaron un Plan de Acción con el objetivo de movilizar la
ESS en África en respuesta a la crisis, a escala local, nacional y regional.

Además de conducir a un consenso tripartito sobre una definición inclusiva de ESS, los
participantes hicieron varios aportes en el Plan de Acción, como:
n el reconocimiento del papel de la ESS y sus empresas y organizaciones en la sociedad
africana, y su papel en la respuesta a la crisis multifacética que afecta los países africanos y
sus habitantes;

n la convicción de que la ESS ofrece vías complementarias al desarrollo, que reúnen de


manera coherente aspectos como la sostenibilidad económica, justicia social, equilibrio
económico, estabilidad política, solución de conflictos e igualdad de género;

n el reconocimiento de la contribución de las OESS a la satisfacción de las necesidades y


aspiraciones de mujeres y hombres, la contribución al Programa de Trabajo Decente, el
empoderamiento y una mayor representación y el enfrentamiento a la crisis alimentaria, la
pandemia de VIH/SIDA y los desafíos ambientales.

En 2010, el Centro Internacional de Formación (CIF) de la OIT lanzó la primera Academia


Interregional sobre ESS, que significó un paso decisivo hacia la creación de un consenso
mundial sobre las características fundamentales y principios universales de la ESS y sus
organizaciones y empresas. Esta primera edición de la Academia fue organizada en
asociación con el Comité Económico y Social Europeo (CESE) y en colaboración con el
CIRIEC. La Academia reunió a unos 67 diseñadores de políticas y especialista (27 mujeres
y 40 hombres) de 43 países. Los participantes provenían de varias instituciones:
aproximadamente el 30 por ciento provenía de instituciones gubernamentales/públicas, 14
por ciento de organizaciones sociales, 12 por ciento de organizaciones no gubernamentales
(ONG) y 17 por ciento de instituciones académicas. Los demás participantes provenían de
las Naciones Unidas, otras organizaciones intergubernamentales y el sector privado.

La Academia fue estructurada como una mezcla de sesiones plenarias teóricas y talleres
prácticos. Los participantes en la Academia de 2010 estaban familiarizados con el concepto
de ESS. Más que experimentar la capacitación, disfrutaron la oportunidad de formar redes e
intercambiar sus experiencias e ideas. Utilizando la primera versión del Documento de
Trabajo, los participantes de la Academia de 2010 plantearon algunos aspectos que
deberían ser explorados con mayor profundidad en la edición de 2011 de la Academia (por
ejemplo, el sector informal, protección social, financiamiento de la ESS, la ESS y los
grupos específicos vulnerables como las personas con discapacidades, los que viven con el
VIH, presos y migrantes) y sugirieron temas adicionales (por ejemplo, los empleos verdes,
desarrollo económico local, apoyo a las empresas sociales) que deberían incluirse en la
próxima versión del Documento de Trabajo.

Los participantes también estaban muy preocupados por la necesidad de reconocimiento


mundial de la ESS como un nicho situado entre los sectores público y privado. La ESS no
debe reemplazar al sector privado, sino ofrecerle soluciones complementarias y prácticas
innovadoras. La OIT desempeña un importante papel en el logro de dicho reconocimiento,
por ejemplo, proponiendo una definición que pueda ser refrendada a través de un proceso
tripartito. Los participantes insisten en que la OIT debe seguir desempeñando un papel
rector y pionero en la defensa de la ESS entre sus mandantes, socios de desarrollo y en todo
el sistema de las Naciones Unidas.

Actividades para promover la ESS


La OIT y sus interlocutores están comprometidos con la promoción de la ESS a través de
varias actividades, desde el nivel local al regional. Las actividades descritas en esta sección
no son una lista exhaustiva, pero presentan ejemplos de lo que se está haciendo en las
diferentes regiones del mundo y cómo la OIT y sus interlocutores están promoviendo la
ESS.

A escala mundial y además de la Academia sobre ESS de la OIT, la Oficina (por ejemplo,
la Oficina Internacional del Trabajo, que es el secretariado permanente de la Organización
Internacional del Trabajo) busca sugerir a la consideración de sus Mandantes que se celebre
un debate en la Conferencia Internacional del Trabajo sobre la contribución de las empresas
y organizaciones de ESS, como se acordó en el Plan de Acción aprobado en
Johannesburgo. Recientemente, los Mandantes de la OIT solicitaron aclaraciones sobre el
concepto de ESS y también demandaron mayor apoyo a la ESS.

Peticiones de aclaración y mayor apoyo a la ESS de los Mandantes de la OIT

'Entre las prioridades de la Oficina, cabe señalar las siguientes: (...) (viii) mejorar su trabajo
sobre las cooperativas y la economía social como áreas importantes para la creación de
empleo' (Conclusiones relativas a la discusión recurrente sobre el empleo, párrafo 30 (viii)).

Resolución relativa a la discusión recurrente sobre el empleo, aprobada el 16 de junio de


2010 por la Conferencia

General de la OIT, en reunión de su 99a Sesión

Como parte de las discusiones, el grupo de trabajadores enfatizó que el concepto de


economía social es 'útil para enfrentar los enormes desafíos de la economía informal y la
economía rural' (párrafo 68).

En la sesión de clausura, relativa a la orientación que podría brindarse al Consejo de


Administración y la Oficina en cuanto a sus responsabilidades con respecto al objetivo
estratégico del empleo, el vicepresidente de los empleadores apoyó la sugerencia del grupo
de trabajadores y solicitó la 'aclaración del término “economía social”' (párrafo 138).

En lo concerniente al mejoramiento de la empleabilidad, productividad, nivel de vida y


progreso social, el vicepresidente de los trabajadores llamó a un 'mayor apoyo a las
cooperativas, la economía social (…) plenamente centrado en el enfoque de trabajo decente'
(párrafo 143).

El vicepresidente de los trabajadores concluyó que 'era necesario trabajar más en el


concepto de economía social, y coincidió con el vicepresidente de los empleadores en que
ese debía ser el tema de discusión por parte del Consejo de Administración para aclarar el
concepto y beneficios potenciales del trabajo ulterior en esta área' (párrafo 146).
Finalmente, los gobiernos miembros del Comité del Grupo de Países de América Latina y
el Caribe destacaron la necesidad de 'más investigación sobre la economía social en los
países en desarrollo' (párrafo 155).

Comité para la discusión recurrente sobre el empleo, 99a Sesión de la CIT (junio de 2010)

Como miembro constitutivo del COPAC, la OIT también participa activamente en la


preparación del Año Internacional de las Cooperativa 2012 de las Naciones Unidas, para lo
cual el COPAC había sido nombrado como Comité Coordinador. La OIT también participó
en el grupo de expertos de las Naciones Unidas en la preparación de este año internacional.

Actividades regionales de la OIT

África

La Oficina Regional de la OIT para África dirige el desarrollo de un programa para apoyar
a la ESS en el África. Guiada por el “Plan de acción para la promoción de las empresas y
organizaciones sociales en África” aprobado en Johannesburgo (octubre de 2009), este
programa integra, y está basado, en una serie de proyectos y actividades existentes de la
OIT que ya están operando en África.

En cooperación con los gobiernos, organizaciones de empleadores y sindicatos a escala


nacional, la promoción de la ESS ya está implícita en muchos de los Programas de Trabajo
Decente por País (PTDP) en África. Por ejemplo, los PTDP en el Camerún, Lesotho,
Sudáfrica y Swazilandia hacen referencia explícita al término “economía social”, mientras
que en los PTDP en otros países africanos, el concepto de “economía social” está implícito
cuando mencionan el apoyo a las cooperativas y la creación de empleo a través de pequeñas
y medianas empresas, incluyendo las OESS.

La promoción de las OESS en África es una parte integral de muchas iniciativas y


programas de la OIT, como los desarrollados en áreas que demandan abundante mano de
obra, ecoturismo y comercio justo; los que apoyan a las minorías indígenas, el desarrollo
económico local, las intervenciones relacionadas con el SIDA y los empleos verdes; y, más
ampliamente, los que apoyan a las empresas sostenibles y la creación de un piso de
protección social.

El programa regional de la OIT para promover las OESS en África establece intervenciones
a diferentes niveles (por ejemplo, meta, macro y micro) en las categorías siguientes:
concienciación y defensa, investigación y conocimiento, política y entorno jurídico,
creación de capacidad y redes y asociaciones. Estas actividades pueden aplicarse en
diferentes niveles (por ejemplo, mundial, regional, nacional y meso/micro), como se
establece en el Plan de Acción aprobado en Johannesburgo.

Las intervenciones definidas en el programa serán adaptadas según las especificidades de la


ESS en los contextos nacional o subregional. Por ejemplo, se implementarán los proyectos
con un enfoque geográfico (el observatorio regional sobre ESS, redes regionales e
intercambio de conocimientos sobre la ESS) o con un enfoque temático (estimulación de la
adquisición pública de la ESS, certificación de las empresas de ESS).

La Oficina Regional de la OIT para África también se ha comprometido a ampliar el


conocimiento para promover la ESS y reforzar las redes africanas de ESS. Como ejemplos,
en octubre de 2011, la OIT participará en un panel técnico sobre ESS en la 12a Reunión
Regional Africana (Johannesburgo, Sudáfrica), y la Confederación Sindical Internacional –
África (CSI África) en Accra debe aprobar una resolución sobre los sindicatos y la ESS.

Estados árabes

En noviembre de 2010, la OIT organizó un Taller Subregional de Intercambio de


Conocimientos sobre las

Cooperativas en los Estados Árabes en Beirut (Líbano). Este taller tripartito reunió a
representantes de los Mandantes de la OIT, cooperativas de seis países árabes (Iraq,
Jordania, Líbano, los territorios palestinos ocupados, Siria y Yemen) y los donantes. El
objetivo de este taller fue reflexionar sobre el movimiento cooperativo árabe en el contexto
de la experiencia mundial y examinar más detalladamente el papel potencial de las
cooperativas en el progreso del Programa de Trabajo Decente en los estados árabes.

Más específicamente, el taller buscó:

n ofrecer un panorama general del movimiento cooperativo en los estados árabes, mediante
el análisis de las políticas reguladoras y marcos legislativos, necesidades y oportunidades,
desafíos fundamentales, mejores prácticas y lecciones aprendidas;

n crear conciencia entre los interlocutores sociales acerca de las cooperativas en el contexto
de la ESS y sobre el papel de las cooperativas, sus logros y deficiencias;

n llegar a un acuerdo sobre las vías prácticas para promover y fortalecer la colaboración
entre las cooperativas y los interlocutores sociales; y

n enumerar los logros fundamentales, destacar las mejores prácticas y analizar las lecciones
aprendidas y las recomendaciones fundamentales con respecto a un plan de acción
participativo para el desarrollo cooperativo en los estados árabes.

Con respecto a marco de política y regulador para el desarrollo cooperativo, los


participantes expresaron la necesidad de: apoyar las reformas legislativas nacionales y las
políticas nacionales para las cooperativas dentro del marco de la R.193 de la OIT; divulgar
los materiales de recurso de la OIT sobre las cooperativas para eliminar las brechas en el
conocimiento y la capacitación; y unificar la representación regional y nacional mediante el
establecimiento de estructuras verticales y horizontales.

En el área de la creación de empleo, el movimiento cooperativo es responsable de crear


conciencia sobre las cooperativas e incluir los programas de estudio nacionales y las
campañas mediáticas. La membresía cooperativa puede ampliarse a través de incentivos,
como el acceso a los servicios sociales (por ejemplo, seguro médico, fondo nacional de
seguridad social). Las organizaciones cooperativas también necesitan ser fortalecidas. Es
necesario tener en cuenta los aspectos específicos de las cooperativas dentro de un contexto
nacional, en colaboración con los interlocutores principales (por ejemplo, ministerios,
interlocutores sociales, federaciones cooperativas). También es esencial que las partes
interesadas estén mejor organizadas y participen en los comités nacionales.

América del Sur

La OIT apoya y promueve el desarrollo de las OESS, como las cooperativas y asociaciones,
en América Latina, por ejemplo, en los países andinos. En el nivel de política, la OIT
colabora con el Gobierno del Perú y el movimiento cooperativo (por ejemplo, la
Confederación Nacional de Cooperativas del Perú – CONFENACOOP) en la reforma de la
ley sobre cooperativas. En Bolivia, la OIT tiene el objetivo de ofrecer apoyo técnico al
movimiento cooperativo en relación con la legislación sobre cooperativas, capacitación y
desarrollo del conocimiento.

En términos de formación, la OIT traducirá y divulgará el próximo paquete de capacitación


“My COOP”, que está específicamente orientado a las cooperativas agrícolas y fue
desarrollado por varias organizaciones de Kenya, los Países Bajos, Nigeria, Tanzania,
Uganda y el Reino Unido. Estas organizaciones incluyeron organizaciones rurales, colegios
cooperativos, gobiernos, federaciones cooperativas, organizaciones internacionales (por
ejemplo, OIT, FAO, CIF-OIT) y una red internacional de universidades y organizaciones
investigativas que trabajan en la investigación agrícola, educación, capacitación y
fortalecimiento de capacidades para el desarrollo. “My COOP” tiene el objetivo de
fortalecer la gestión de las cooperativas agrícolas para que puedan ofrecer servicios
eficientes y eficaces de alta calidad a sus miembros. Primeramente, “My COOP” será
adaptado e implementado en Bolivia y el Perú, en colaboración con universidades locales.

A un nivel más amplio, ACI Américas y la OIT están desarrollando un análisis para hacer
un inventario del movimiento cooperativo en América Latina. Este análisis se basa en
estudios de caso nacionales en Bolivia, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Paraguay y Perú
y en un análisis global del movimiento cooperativo en América Latina. Esta colaboración
entre la OIT y la ACI se formalizará próximamente con la firma de un Memorando de
Entendimiento que define, entre otros aspectos, las actividades conjuntas entre la OIT y
ACI Américas en 2012, el Año Internacional de las Cooperativas.

Europa

El Parlamento Europeo aprobó una resolución sobre la economía social en 2009,10 la cual
reconoce a las OESS en la Unión Europea (UE). Las cooperativas están representadas en el
CESE11 con la “Categoría de Economía Social” (por ejemplo, cooperativas, sociedades
mutuales, asociaciones, fundaciones y ONG sociales). El Consejo de la UE, el Comité de la
Región y la Comisión Europea condujeron una iniciativa con el objetivo de reconocer el
potencial de las OESS para el crecimiento económico, el empleo y la participación
ciudadana.
Como resultado, la Comisión Europea reconoció la importancia de la “Economía Social en
la Unión Europea”.

La OIT ha colaborado con el CESE en muchas instancias. El Plan de Acción aprobado en


Johannesburgo fue presentado en la sesión del CESE sobre ESS. En julio de 2010, el CESE
adoptó una opinión que esboza varias medidas para promover la ESS africana en la
cooperación para el desarrollo, incluyendo asegurar que la UE reconozca el papel y la
contribución de la ESS en el desarrollo de África; incluir a las OESS en los Acuerdos de
Cotonou ; integrar a la ESS en la Asociación UE-África; reconocer la contribución de la
ESS a la creación de empleos decentes en África; incluir a la ESS en el Informe Europeo
sobre Desarrollo de 2010; promover un entorno habilitante para la ESS; e incluir a la ESS
en las asociaciones estratégicas existentes entre la Comisión y la OIT.

Después de la adopción de esta opinión, la OIT presentó su concepto de ESS y el Plan de


Acción aprobado en Johannesburgo en la Unión Africana (UA) – taller de la UE sobre
empleo y trabajo decente (Dakar, Senegal, julio de 2010). El concepto de ESS fue integrado
a este plan de acción entre la UA y la UE.

10 Parlamento Europeo (2009), Informe sobre economía social

([Link]
0015&language=ES – agosto 2011).

11 El Comité Económico y Social Europeo (CESE) es un organismo consultivo que provee


a los representantes de grupos de interés socio-ocupacional de Europa, y otros, de una
plataforma para expresar sus puntos de vista sobre asuntos de la UE. Sus opiniones son
remitidas a instancias superiores (el Consejo, la Comisión y el Parlamento Europeo). Los
miembros del CESE proceden de grupos de interés económico y social en Europa
(empleadores, empleados y varios intereses). La presencia de diversos grupos de interés,
junto a los empleados y empleadores, asegura que el Comité pueda expresar plenamente las
preocupaciones de las diversas organizaciones sociales, ocupacionales, económicas y
culturales que forman la sociedad civil. Este tercer grupo está constituido por
organizaciones de granjeros, pequeñas empresas, el sector artesanal, profesiones,
cooperativas y asociaciones no lucrativas, organizaciones de consumidores, organizaciones
ambientales, asociaciones que representan a la familia, personas con discapacidades, la
comunidad científica y académica y organizaciones no gubernamentales.

Actividades de los socios de la OIT

Redes regionales

Existen, o han existido, muchas redes africanas específicas para un cierto tipo de OESS en
África. Por ejemplo, la OIT creó una asociación con la Red de Empresarios Sociales
Africanos (African Social Entrepreneurs Network, ASEN). El objetivo de esta plataforma
es facilitar el intercambio de ideas, capital intelectual y otra información relevante para
promover el desarrollo del espacio empresarial social en África.
Como seguimiento directo de la Conferencia de Johannesburgo, 14 redes africanas de
economía social (de

Argelia, Benin, Burkina Faso, Camerún, Côte d’Ivoire, Gabón, Mali, Mauricio, Marruecos,
Níger, República Democrática del Congo, Senegal, Togo y Túnez) se reunieron en Mehdia
(Marruecos, octubre de 2010) para crear una red regional sobre ESS (Réseau Africain de
l’Économie Sociale et Solidaire, RAESS). Esta reunión, con el apoyo de la Oficina
Regional de la OIT para África, puede considerarse un resultado del compromiso expresado
por los participantes en el Plan de Acción aprobado en Johannesburgo. En realidad, la
declaración consultiva de esta red regional (Déclaration Africaine de Kénitra sur
l’Économie Sociale et Solidaire) demanda la implementación de la R.193 (2002) de la OIT
y el Plan de Acción adoptado en Johannesburgo (2009). La próxima reunión de la RAESS
tendrá lugar en Túnez el 15 y 16 de diciembre de 2011.

Las lecciones aprendidas de experiencias anteriores en el continente deben tenerse en


cuenta al crear redes para promover las OESS. En el pasado, la creación de dichas redes
parecía ser insostenible y quedaron como una declaración de intención debido a la carencia
de recursos humanos y financieros a largo plazo y la falta de capacidad necesaria para
gestionar dichas redes nacionales y subregionales.

A escala regional y mundial, la Red Intercontinental de Promoción de la Economía Social y


Solidaria (Réseau Intercontinental de Promotion de l'Économie Social Solidaire – RIPESS)
conecta a las redes de ESS en todo el mundo. La RIPESS es una red de redes que une a las
redes continentales que a su vez enlazan a las redes nacionales y sectoriales. La RIPESS
está compuesta por cinco redes regionales en cada continente (África, Asia, Europa,
América Latina y el Caribe, y América del Norte).

La nueva vía de crecimiento en Sudáfrica

Entre los demás países de África y en otras regiones del mundo, la República de Sudáfrica
aprobó recientemente una nueva vía de crecimiento que ubica el empleo en el centro de la
política económica del Gobierno. En cooperación con los interlocutores sociales, esta nueva
vía de crecimiento económico establece la meta de crear cinco millones de empleos en los
próximos diez años o, en otras palabras, reducir el desempleo del 25 al 15 por ciento. Para
lograr este objetivo, se identificaron cinco “promotores de empleo” como “áreas que tienen
el potencial para crear empleo a gran escala y asegurar un crecimiento fuerte y sostenible
en la próxima década. Entre dichos objetivos estaba el apoyo a la ESS y sus empresas y
organizaciones mediante ”el afianzamiento del capital social en la economía social y los
servicios públicos" para lograr un crecimiento rico en empleos. Las nuevas oportunidades
de empleo en la ESS se calculan en 260 000.

El apoyo del gobierno a las iniciativas de ESS se implementará a través de: (1) asistencia
(por ejemplo, mercadeo, contabilidad, servicios tecnológicos y financieros); (2) actividades
de capacitación; (3) desarrollo y reforzamiento dentro de la ESS para alentar el aprendizaje
y el apoyo mutuo; (4) cooperación con los sindicatos y las compañías inversionistas
comunitarias para desarrollar una carta con los compromisos con la creación de empleo; y
(5) mayor adquisición estatal y entrega de servicios a través de las organizaciones de ESS.
El paquete microeconómico está compuesto por diez programas, incluyendo la política de
desarrollo rural en la cual las OESS pueden contribuir a mejorar los medios de vida en las
comunidades rurales y ayudar a las familias rurales a aumentar su producción.

El Foro Internacional sobre ESS

El Foro Internacional sobre ESS (Forum International de l’Économie Sociale et Solidaire –


FIESS), que se celebrará del 17 al 20 de octubre de 2011, fue organizado por el Chantier de
l’économie sociale en Montreal, Quebec (Canadá). El tema principal del FIESS será “la
necesidad de diálogo entre el Estado y la sociedad civil para elaborar políticas públicas a
favor de la economía social y solidaria”, y se definieron cinco subtemas (territorios y
desarrollo local, innovación y emprendimiento colectivo, finanza solidaria y comercio,
trabajo y empleo, y seguridad y soberanía alimentarias).

La OIT ha participado activamente en la preparación de este evento. Ha presentado una


ponencia de antecedentes para el subtema sobre trabajo y empleo y ha financiado y
supervisado los estudios de caso nacionales en Mali y Sudáfrica.

El FIESS tiene el objetivo de reunir a aproximadamente 1,000 participantes (promotores,


investigadores, financiadores, ONG, funcionarios gubernamentales, organizaciones de la
sociedad civil e interlocutores sociales) de Quebec, Canadá, y más de 50 países de
América, África, Asia y Europa.

Los Encuentros de Mont Blanc (Les Rencontres du Mont Blanc)

Organizadas todos los años por una asociación en Francia, los Encuentros de Mont Blanc
reúnen a interlocutores que lideran la promoción de la ESS, como los directores ejecutivos
(CEO) de sociedades mutuales, cooperativas, organizaciones no lucrativas, fundaciones,
organizaciones no gubernamentales y organizaciones internacionales (por ejemplo, OIT,
PNUD).

Más allá de ofrecer un foro internacional para los participantes en la ESS, los Encuentros de
Mont Blanc reúnen los esfuerzos para apoyar e implementar proyectos concretos de ESS.
Desde 2004, se han lanzado más de 30 proyectos en varias áreas, incluyendo la
capacitación, seguimiento internacional, protección y fortalecimiento de la ESS y la
creación de un observatorio internacional sobre prácticas de la ESS.

El documento de trabajo y la Academia de 2011

Basada en el éxito de la Academia ESS (Academia sobre Economía Social y Solidaria) de


2010, la segunda edición (Montreal, Canadá, del 24 al 28 de octubre de 2011) tiene el
objetivo de ampliar el conocimiento sobre la ESS en relación con los cuatro pilares del
Programa de Trabajo Decente (creación de empleo, protección social, diálogo social y
marcos jurídicos y de política).
Este Documento de Trabajo está dividido en dos partes principales. La primera parte tiene
la intención de establecer los límites para el concepto de ESS y abordar aspectos
fundamentales de su funcionamiento y desarrollo. La segunda parte del Documento de
Trabajo explora aspectos específicos de la ESS desde la perspectiva de estudios de caso.
Los temas abordados en esta segunda parte han sido sugeridos principalmente por los
participantes en la Academia de 2010.

El objetivo del primer capítulo es crear una comprensión común del concepto de ESS.
Comienza con el diseño del mapa de la ESS a través de sus tipos más comunes de empresas
y organizaciones. Luego describe las características comunes de las organizaciones de ESS,
demostrando la coherencia del concepto de ESS mientras enfatiza las diversas formas en
que puede manifestarse el concepto. El capítulo también ofrece un panorama general de
algunos conceptos y enfoques afines utilizados en la ESS.

El segundo capítulo trata sobre aspectos de la gobernanza y gestión de las OESS. En


realidad, una característica común de las OESS es que su gobernanza y operaciones están
influenciadas por la propiedad colectiva y los principios participativos. El capítulo también
ofrece una perspectiva de los puntos fuertes y débiles en la gestión de las OESS y las
oportunidades para mejorar su eficiencia. Se describen varios instrumentos de gobernanza y
gestión en el contexto de la realidad diaria de las OESS.

El desarrollo de la ESS a menudo necesita políticas públicas para reconocer las


particularidades y el valor agregado de la ESS en términos económicos, sociales y
societales (por ejemplo, formas de gobernanza, asistencia a los grupos vulnerables). El
capítulo 3 presenta algunas políticas públicas que han sido creadas para apoyar el desarrollo
de la ESS a escala internacional, nacional y local. El capítulo también describe las mejores
prácticas en la elaboración de políticas públicas.

Las organizaciones y empresas aisladas no pueden desarrollar ni mantener la ESS. El


capítulo 4 aborda las redes y asociaciones, que son factores fundamentales en la creación de
una ESS fuerte, reconocida y visible. Las OESS necesitan arraigarse en la comunidad,
movilizar a varios interlocutores y crear alianzas poderosas con los interlocutores sociales y
las autoridades públicas. Las OESS también necesitan crear redes entre sí a escala local,
nacional e internacional. A través de sus federaciones y redes, amplían sus capacidades de
representación y colaboración.

Mundialmente, nuestras sociedades enfrentan grandes desafíos sociales y económicos. A


escala mundial, se han elaborado varios marcos internacionales de desarrollo para abordar
estos problemas. El capítulo 5 examina cómo las OESS contribuyen a uno de estos marcos
internacionales de desarrollo, como el Programa de Trabajo Decente de la OIT. Analiza los
cuatro objetivos y pilares del Programa de Trabajo Decente y sugiere las áreas de acción
para las OESS.

El capítulo 6 tiene el objetivo de valorar específicamente el papel de las empresas sociales


en la promoción de empleos decentes. Basado en la experiencia italiana y los estudios de
caso de Alemania, Polonia y Ucrania, el capítulo demuestra la variedad de estrategias de
empleo desarrolladas por las empresas sociales para ofrecer y garantizar trabajo decente
para los jóvenes, desempleados, mujeres y personas con discapacidades.

Las empresas sociales también están presentes en el capítulo séptimo. Basado en la


experiencia del proyecto piloto “Emprendimiento Social Centrado en la Juventud en
Sudáfrica” (SETYSA) de la OIT, el capítulo narra cómo este proyecto ha apoyado
exitosamente el desarrollo de la empresa social y ha incluido a las empresas sociales en el
programa de los mandantes de la OIT y otros interlocutores mediante el desarrollo de un
enfoque sistémico que combina intervenciones a escala micro, meso y macro y se centra en
la creación de capacidad de las instituciones y redes locales. El capítulo también analiza
bajo qué condiciones dicho proyecto podría reproducirse y fortalecerse.

En los países en desarrollo, la persistencia y crecimiento de la economía informal presenta


interrogantes sobre la creación de empleos decentes y la posibilidad de formalizar la
economía informal. El capítulo 8 trata sobre el potencial de la ESS para facilitar la
transición de algunas actividades informales a la economía formal.

Basado en dos estudios de caso en el sector lechero de Kenya, el capítulo demuestra este
potencial y también explora los obstáculos y factores determinantes del éxito para lograr
dicha transformación.

Una de las características de la ESS es que las OESS persiguen tanto objetivos económicos
como sociales. Pero ¿qué hay con la sostenibilidad ambiental? El capítulo 9 analiza la
posible relación entre la ESS y la sostenibilidad ambiental a través de la creación de
empleos verdes, por ejemplo. El capítulo ilustra esta oportunidad con ejemplos de todo el
mundo (Bangladesh, Brasil, Indonesia, Mozambique y Sudáfrica), y muestra que los
empleos verdes abarcan una amplia gama de perfiles ocupacionales, habilidades y
formación educacional que están presentes en la ESS.

Debido a sus objetivos sociales y económicos, las OESS a menudo son vulnerables a escala
financiera; tienen dificultad para crear reservas financieras o cubrir sus costos de operación.
Los inversionistas privados convencionales frecuentemente ven la ESS como poco
atractiva. Las OESS a menudo tienen que depender de subsidios públicos que pueden
presentar desafíos para su autonomía. El capítulo 10 examina los diferentes tipos de
financiamiento (por ejemplo, membresía, fondos, subvenciones, deudas, capital propio y
cuasi-capital propio) utilizados por tres OESS. Basado en estos estudios de caso y en la
literatura financiera, el capítulo propone cuáles podrían ser los elementos constituyentes de
un modelo bueno y equilibrado para financiar las OESS.

El capítulo final del Documento de Trabajo de 2011 propone aprender de la experiencia de


Quebec con respecto al desarrollo local comunitario. Esta experiencia exitosa e innovadora
se caracteriza por el énfasis en las estrategias ascendentes y las asociaciones entre la
sociedad civil, las empresas de ESS y los gobiernos locales tanto en contextos urbanos
como rurales. El capítulo muestra cómo esta estrategia ha dado resultados tangibles en
términos de creación de empleo, mejor calidad de vida y mayor cohesión social.

Siglas
ASCA Asociaciones de acumulación de ahorro y crédito

CDL Centros de desarrollo local

CIT Conferencia Internacional del Trabajo

EES Empresa de economía solidaria

ESS Economía social y solidaria

FBES Fórum Brasileiro de Economia Solidária (Foro Brasileño de Economía Solidaria)

OESS Organizaciones y empresas de economía social y solidaria

OIT Organización Internacional del Trabajo

ONG Organización no gubernamental

ONL Organización no lucrativa

PTD Programa de Trabajo Decente

RGA Reunión General Anual

ROSCA Fondos rotatorios y asociaciones crediticias

RSE Responsabilidad social de la empresa

SENAES Secretaria Nacional de Economía Solidaria (Secretaría Nacional de Economía


Solidaria)

UE Unión Europea

Índice

Agradecimientos.............................................................................iii

Prefacio ..........................................................................................iv

Introducción general.......................................................................vi

Siglas .........................................................................................vii

Capítulo 1: Comprensión de la economía social y solidaria.............1

1.1 Introducción ..............................................................................................................1


1.2 Diseño de la ESS .....................................................................................................1

1.3 Rasgos comunes de las organizaciones de ESS.....................................................5

1.4 Conceptos relacionados.........................................................................................10

1.5 Ventajas comparativas de la ESS .........................................................................12

1.6 Conclusiones fundamentales.................................................................................15

Capítulo 2: Gobernanza y gestión de las OESS..............................17

2.1 Introducción ............................................................................................................17

2.2 Gobernanza y gestión de las OESS .....................................................................17

2.3 Gestión de los recursos en las OESS ...................................................................25

2.4 Mecanismos de financiamiento de las OESS .......................................................28

2.5 Hacia la gestión eficiente de las OESS .................................................................29

2.6 Conclusiones fundamentales.................................................................................30

Capítulo 3: Marco de políticas para desarrollar la ESS .................35

3.1 Introducción ............................................................................................................35

3.2 Políticas públicas para la ESS ................................................................................35

3.3 Construidas de abajo hacia arriba .........................................................................39

3.4 Acciones transversales ..........................................................................................40

3.5 ¿Posibilidades de “emancipación”?.......................................................................41

3.6 La ESS en países seleccionados............................................................................42

3.7 Conclusiones fundamentales.................................................................................49

Capítulo 4: Creación de la ESS a través de asociaciones y

redes ...........................................................................53

4.1 Introducción ............................................................................................................53


4.2 La importancia de las asociaciones y redes .........................................................53

4.3 Formas de colaboración ........................................................................................56

4.4 Interlocutores fundamentales ...............................................................................57

4.5 Diferentes tipos de redes y asociaciones..............................................................62

4.6 Papeles y funciones de las redes en el apoyo a la ESS........................................63

4.7 Creación de un plan de acción ..............................................................................66

4.8 Estructuras internacionales de la ESS ..................................................................68

4.9 Conclusiones fundamentales.................................................................................69

Capítulo 5: Contribuciones de la ESS al Programa de Trabajo

Decente de la OIT........................................................77

5.1 Introducción ............................................................................................................77

5.2 Promoción y realización de las normas laborales y los derechos en el trabajo ...78

5.3 Garantizar el empleo decente y los ingresos .......................................................80

5.4 Mejoramiento y ampliación de la protección social.............................................84

5.5 Fortalecimiento y ampliación del diálogo social...................................................86

5.6 Conclusiones fundamentales.................................................................................88

Capítulo 6: Empresas sociales y trabajo decente...........................89

6.1 Resumen..................................................................................................................89 6.2


Introducción ............................................................................................................89

6.3 Adaptar el programa de trabajo decente a los contextos locales:

el potencial de las empresas sociales ...................................................................90

6.4 ¿Qué puede aprenderse de la experiencia italiana?.............................................93

6.5 Estudios de caso de empresas sociales exitosas ................................................94

6.6 Observaciones finales.............................................................................................99


Capítulo 7: Apoyo al desarrollo de la empresa social en África:

la experiencia de un proyecto piloto de la OIT ..............101

7.1 Resumen ...............................................................................................................101

7.2 Introducción ..........................................................................................................101

7.3 Experiencias..........................................................................................................103

7.4 Potencial de reproducción ...................................................................................107

7.5 Conclusiones ........................................................................................................107

Capítulo 8: Economía social y solidaria y la economía informal..111

8.1 Resumen................................................................................................................111

8.2 Introducción ..........................................................................................................111

8.3 De la economía informal a la economía formal ..................................................113

8.4 El sector lechero en Kenya...................................................................................114

8.5 l surgimiento de la economía informal en el sector lechero..............................115

8.6 Conclusiones.........................................................................................................122

Capítulo 9: Economía social y solidaria y empleos verdes:

la búsqueda de la sostenibilidad ambiental ...................125

9.1 Resumen................................................................................................................125

9.2 Introducción ..........................................................................................................125

9.3 Acciones prácticas de la ESS y sus consecuencias ambientales .....................127

9.4 Conclusiones.........................................................................................................131

Capítulo 10: Financiamiento social para la economía social........133

10.1 Resumen................................................................................................................133

10.2 Introducción ..........................................................................................................133


10.3 Organizaciones de economía social ....................................................................134

10.4 Acceso al financiamiento para las organizaciones de economía social............135

10.5 Estudios de caso que ilustran los tipos de financiamiento utilizados por las

organizaciones de economía social ....................................................................136 10.6


Conclusiones.........................................................................................................144

Capítulo 11: La economía social y el desarrollo local

comunitario: lecciones de la experiencia de Quebec .....145

11.1 Resumen................................................................................................................145

11.2 Antecedentes ........................................................................................................145

11.3 El papel de las organizaciones comunitarias de desarrollo local.......................146

11.4 El papel de la economía social en el desarrollo local.........................................146

11.5 Los desafíos de los diseñadores de políticas......................................................153

11.6 Los desafíos de las organizaciones de la sociedad civil.....................................154

Bibliografía...................................................................................155

Capítulo 1: Comprensión de la economía social y solidaria

1.1 Introducción

Este capítulo tiene el objetivo de explicar el significado y naturaleza de la economía social


y solidaria (ESS). La ESS existe en nuestro entorno y se refiere a realidades que resultan
familiares a todo el mundo: todos somos miembros de al menos una asociación, los
vegetales que compramos y consumimos son frecuentemente producidos o comercializados
por personas organizadas en cooperativas, muchos de nosotros tenemos cuentas bancarias
en bancos cooperativos o mutuales. En varios países africanos, europeos y
latinoamericanos, los seguros médicos son proporcionados por organizaciones mutuales de
salud. Todos hemos escuchado hablar sobre famosos empresarios sociales como Mohamad
Yanus, quien recibió el Premio Nobel de la Paz en 2006.

1.2 Diseño de la ESS

La ESS comprende formas específicas de empresas y organizaciones. Las cooperativas,


sociedades mutuales, asociaciones y empresas sociales son los tipos más comunes pero no
los únicos. Es un grupo de interlocutores dinámico y en evolución en el cual todos
promueven y administran organizaciones económicas centradas en las personas.

1.2.1 Cooperativas

Formalizada por la Rochdale Society of Equitable Pioneers (Manchester, Inglaterra, 1844),


la empresa cooperativa se expandió rápidamente y actualmente puede encontrarse en todo
el mundo. Una cooperativa es una “asociación autónoma de personas unidas
voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y
culturales en común a través de una empresa de propiedad conjunta, y de gestión
democrática” (ACI 1995; OIT 2002, R193 Recomendación sobre la promoción de las
cooperativas, sección I, párrafo 2). No todas las cooperativas están legalmente registradas;
esta forma organizativa es frecuentemente escogida por grupos de productores o
consumidores sin ser legalmente reconocida como una cooperativa. Las empresas
cooperativas se encuentran prácticamente en todas las ramas de actividad, como las
cooperativas agrícolas, cooperativas de seguros, cooperativas de ahorro y crédito,
cooperativas de distribución, cooperativas de trabajadores, cooperativas de viviendas,
cooperativas de salud y cooperativas de consumidores.

La historia de las cooperativas en África, en los antiguos países comunistas o durante


algunos regímenes dictatoriales en América del Sur, por ejemplo, ha estado plagada de
incidentes, debido particularmente al hecho de que fueron altamente explotadas por los
Estados y que su autonomía y la participación voluntaria de sus miembros fueron por tanto
socavadas. Esta estructura económica es escogida cada vez más frecuentemente por
personas que desean administrar colectivamente una organización. Un estudio (Pollet &
Develtere, ILO-COOP Africa, 2009) muestra que el número de cooperativas está
aumentando nuevamente en muchos países africanos: el 7 por ciento de los africanos
pertenecen en efecto a una o más cooperativas. (Develtere, Pollet & Wanyama, 2008).

Un renacer similar de las cooperativas se observa en todo el mundo. La Alianza


Cooperativa Internacional (ACI) considera al continente latinoamericano como la región de
“más rápido crecimiento” en términos de nuevas cooperativas y membresía (Conferencia
Regional de la ACI, 2009). Estos fenómenos son notables debido a la reciente crisis que
cuestiona el sistema económico y financiero predominante. Varios estudios también
muestran que el sector cooperativo ha sido particularmente fuerte durante la reciente crisis
financiera y económica, que comenzó en 2008 (Birchall & Ketilson, 2009).

Cuadro 1.1: La Alianza Cooperativa Internacional

La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) fue fundada en Londres en 1895. Actualmente


tiene 223 miembros que operan en todos los sectores de actividad, particularmente en la
agricultura, seguros, bancos, consumidores, vivienda, industria, pesca, salud y turismo, con
un total de unos 800 000 000 de miembros en todo el mundo. La Corporación Mondragón
en la región vasca española es un ejemplo bien conocido de una empresa insertada en un
territorio. En la década de 1950, la población local comenzó a trabajar en un complejo
verdaderamente industrial para reconstruir la economía regional que había sido destruida
por la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Mondragón se ha convertido en un
Grupo Cooperativo Internacional que emplea a más de 92 000 personas, la mayoría en la
industria y el sector minorista (Mondragon CC, 2010). En el Reino Unido, el grupo
cooperativo incluye a unos 75 000 empleados e invierte muchos recursos en apoyar a las
nuevas cooperativas e iniciativas comunitarias.

En reconocimiento al potencial de las cooperativas para evitar y reducir la pobreza y crear


oportunidades de empleo, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha declarado el
2012 como el Año Internacional de las Cooperativas para “alentar a todos los Estados
Miembros, así como a las Naciones Unidas y a todos los demás interesados pertinentes, a
que aprovechen el Año Internacional de las Cooperativas para promover las cooperativas y
aumentar la conciencia sobre su contribución al desarrollo económico y social” (Resolución
A/RES/64/136 de las Naciones Unidas, párrafo operacional 3).

1.2.2 Sociedades mutuales

Las organizaciones de ayuda mutua han existido durante mucho tiempo en todo el mundo.
Las sociedades mutuales son organizaciones cuyo objetivo es esencialmente ofrecer
servicios sociales a sus miembros individuales y a las personas a su cargo. Estas sociedades
(ya sean formales o informales) satisfacen la necesidad de las comunidades de organizar
ellas mismas la ayuda social colectiva para compartir una amplia variedad de riesgos:
servicios de salud, medicinas, dolencias (como enfermedades o accidentes), apoyo material
a las familias afligidas, repatriación de un cadáver, gastos incurridos en rituales (como las
sociedades funerarias), malas cosechas, mala temporada de pesca, etcétera. Las sociedades
mutuales ofrecen servicios a través de mecanismos donde los riesgos son compartidos y los
recursos se encuentran en un fondo común. Las principales diferencias entre estas
sociedades y las compañías de seguros clásicas son que las sociedades mutuales no son
lucrativas y no seleccionan a sus miembros ni calculan las primas de los miembros sobre la
base de sus riesgos individuales.

Muchas estructuras mutuales operan en el sector de la protección social. La Association


Internationale de la Mutualité (AIM) fue fundada en la década de 1950. Agrupa a 40
federaciones o asociaciones de sociedades mutuales autónomas en la salud y la protección
social en 26 países en todo el mundo. Los afiliados de la AIM operan según los principios
de solidaridad y sin fines lucrativos, dando cobertura a más de 170 000 000 de personas en
todo el mundo. En el sector de los seguros, la Federación Internacional de Cooperativas y
Seguros Mutuales (ICMIF, siglas en inglés) representa los intereses de las cooperativas y de
las organizaciones mutuales. La ICMIF tiene actualmente 212 afiliados en 73 países.

Algunos esquemas de rotación de la fuerza laboral o fondos rotatorios y las asociaciones


crediticias informales (conocidas también como tontines en algunas partes del mundo)
pueden estar asociadas con las sociedades mutuales en el sentido de que combinan el
desarrollo social y la interacción social con las funciones económica y financiera (fuerza
laboral o ahorros y créditos), donde los participantes deciden las condiciones y reglas. El
servicio ofrecido es parte de una relación social que crea y resuelve obligaciones recíprocas
e intereses compartidos (Servet, 2006).

1.2.3 Asociaciones y organizaciones comunitarias


La libertad de asociación es un derecho humano reconocido, pero su práctica depende de
cómo es salvaguardada en las jurisdicciones nacionales y de la aceptación y apoyo de
dichos esfuerzos. En la práctica, la ESS puede verse como un marco para realizar diferentes
formas de libertad individual de asociación, ya que tiene el objetivo de producir bienes y
servicios sobre una base continua sin centrarse fundamentalmente en la ganancia

(Develtere & Retrato de un aldeano boliviano, Bolivia.

Defourny, 2009). Las innumerables asociaciones, organizaciones voluntarias,


organizaciones comunitarias, organizaciones no lucrativas y grupos de interés económico
forman un grupo heterogéneo y operan en todos los campos posibles. Ya sean “modernas”
o “comunitarias” o “tradicionales”, todas operan sobre la misma base (por ejemplo, reglas
negociadas y reciprocidad garantizada particularmente por el control social) y persiguen los
mismos objetivos (por ejemplo, la utilidad económica o la creación y mantenimiento de
vínculos sociales). Uno de los objetivos de las asociaciones creadas alrededor de vínculos
comunitarios en la ESS ha sido, y continúa siendo, la reducción de la brecha entre los
individuos y las autoridades. Las asociaciones tienen muchas ventajas; por ejemplo, su
establecimiento y métodos de operación son relativamente flexibles y proporcionan una
base para nuevas formas de sociabilidad (particularmente en las áreas urbanas).

Considerables esfuerzos han sido realizados en los últimos diez años para aumentar nuestro
conocimiento de las asociaciones, y particularmente del sector no lucrativo que, como
sugiere el vasto programa de investigación coordinado por la Universidad Johns Hopkins,
representa la mayor parte del componente de asociación de la economía social y parte del
componente de ayuda mutua que tiene un estatus legal. Las conclusiones más recientes de
este programa (Salamon et al, 2003) revelan que entre los 35 países analizados más
profundamente por el estudio, el sector no lucrativo equivale a aproximadamente 39 500
000 trabajadores a tiempo completo, incluyendo 21 800 000 trabajadores asalariados y 12
600 000 voluntarios (Defourny & Develtere, 2009).

1.2.4 Empresas sociales

La empresa social es relativamente reciente y un fuerte fenómeno emergente. En Europa y


América del Norte, el fenómeno surgió en el contexto de la crisis de finales de la década de
1970, como una respuesta a las necesidades sociales insatisfechas y a los límites de las
políticas sociales y laborales tradicionales para abordar la exclusión social (Nyssens, 2006).
Este fenómeno creció de la voluntad de algunas asociaciones voluntarias para generar
empleo para las personas excluidas del mercado laboral tradicional y de empresarios
individuales que querían administrar negocios pero con marcados objetivos sociales.

Las empresas sociales se refieren a una variedad de situaciones. Existen diferentes


definiciones. Según Thompson & Doherty (2006), las empresas sociales son
“organizaciones que buscan soluciones empresariales a los problemas sociales”. El
proyecto SETYSA de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Sudáfrica define
a las empresas sociales en los siguientes términos:

n tienen un propósito social primario, que está


claramente enunciado como su objetivo principal;

n utilizan un modelo empresarial financieramente sostenible, con una perspectiva realista


de generar suficientes ingresos para exceder los costos y de tener una proporción
significativa de sus ingresos a partir de las ganancias (a diferencia de las subvenciones o
donaciones);

n son responsables ante sus accionistas, con un mecanismo adecuado para asegurar la
responsabilidad a los beneficiarios y medir y demonstrar su impacto social.

Las empresas sociales difieren de otros tipos de organizaciones descritos anteriormente


porque su propiedad no es necesariamente colectiva. También difieren de las empresas
lucrativas porque no solamente buscan ganancias

rentabilidad y el cambio social. En ese sentido, frecuentemente son organizaciones híbridas


ya que hacen negocios y a la vez promueven los valores sociales. También se caracterizan a
menudo por una gobernanza y propiedad de varios accionistas (por ejemplo, reúnen a
usuarios, fundadores, financiadores, autoridades locales, etcétera) que de alguna manera
garantizan el propósito social de la empresa. Las empresas sociales también se caracterizan
por tener una democracia económica. Esta democracia económica es frecuentemente
traducida límites del poder de votación y límites a la distribución de las ganancias del
capital (por ejemplo, topes en la distribución de la ganancia y bloqueo a la venta de activos)
(Nyssens, 2006).

Desde la década de 1990, las empresas sociales son formas legales reconocidas en varios
países. Algunos de estos marcos jurídicos están claramente inspirados por el tipo
cooperativo (por ejemplo, la pionera ley sobre las Cooperative Sociali en Italia en 1991).
También se desarrollaron otros marcos jurídicos, como la Community Interest Company en
el Reino

Unido y la Société à finalité sociale en Bélgica. En

Italia, el Consorzio Gino Mattarelli (Consorcio Gino Mattarelli - CGM) agrupa 1,100
cooperativas sociales y 75 consorcios locales.

financieras sino también generar beneficios sociales en virtud del tipo de productos o
servicios que comercializan, el perfil de los trabajadores que participan en ella (por
ejemplo, trabajadores poco cualificados o trabajadores empleados bajo esquemas de
integración vocacional) y la asignación de las ganancias financieras que son generadas.

La empresa social enfatiza que el modo de pensar y el comportamiento empresariales


pueden manifestarse en cualquier parte (Dees, 1998) y que la actividad económica combina
la

La empresa social es promovida por muchas redes y organizaciones como la Red Ashoka y
la Fundación Schwab, que han lanzado importantes iniciativas durante varios años para
identificar y alentar a los empresarios sociales y las empresas sociales. Su enfoque de
empresa social es, en alguna medida, más abierto que otros enfoques (por ejemplo, el
enfoque europeo) o marcos jurídicos, ya que la mayoría de ellos hace énfasis en el papel de
las empresas sociales individuales y su propósito social sin otros criterios relacionados con
la propiedad colectiva o la distribución de los excedentes que son particularmente
importantes desde la perspectiva social y solidaria.

1.2.5 Fundaciones

Las fundaciones pueden ser calificadas parcialmente como componentes de la ESS. Sin
embargo, no todas las fundaciones operan con ese espíritu.

Algunos países hacen una distinción entre las fundaciones de beneficio público o caritativas
y las fundaciones privadas (Gijselinckx & Develtere, 2006). Las fundaciones de beneficio
público o caritativas persiguen objetivos no lucrativos y de valor público y por tanto sirven
a los intereses de la comunidad. Las fundaciones privadas también persiguen objetivos no
lucrativos, aunque pueden tener una naturaleza privada que puede estar incluida o no en el
campo de la ESS. Además, algunos autores consideran que las actividades que generan
recursos que son invertidos parcialmente en fines filantrópicos son contradictorias de cierta
manera (frecuentemente son actividades desarrolladas por grandes empresas
multinacionales). La ausencia de gobernanza participativa en la mayoría de las fundaciones
y las críticas clásicas a este sector (incluyendo los supuestos motivos detrás de la creación
de ciertas fundaciones como el mercadeo, la evasión de impuestos y la vanidad) (Prewitt,
2006) podrían ofrecer argumentos contra la afiliación de las fundaciones a la economía
social.

No obstante, las fundaciones son consideradas como parte de la ESS. Un ejemplo es el


European Foundation Centre (con sede en Bruselas), cuya misión es fortalecer el
financiamiento independiente de organizaciones filantrópicas en Europa. Reúne a más de
230 organizaciones en 40 países e incluye su misión explícitamente en la economía social.
Otro ejemplo es la Social Economy Europe, una red europea de cooperativas, sociedades
mutuales, asociaciones y fundaciones. Su misión es fortalecer el reconocimiento político y
legal de la economía social a escala europea, e incluye explícitamente a las fundaciones en
su comprensión de la economía social.

La afiliación de las fundaciones a la economía social continúa siendo un debate abierto y


probablemente no exista una respuesta definitiva debido a la variedad y naturaleza a veces
contradictoria de las diferentes formas legales de fundaciones. Para diferenciar las que
pertenecen a la economía social de las demás, debemos referirnos a los rasgos comunes de
las organizaciones y empresas sociales y solidarias, especialmente la naturaleza
democrática de su proceso de toma de decisiones.

1.3 Rasgos comunes de las organizaciones de ESS

1.3.1 Objetivos
A pesar de las diversas formas organizativas, las organizaciones y empresas de economía
social y solidaria (OESS) tienen rasgos comunes que las diferencian de las empresas y
organizaciones públicas y privadas. Los académicos, profesionales y políticos se han
basado en estos rasgos para identificar a estas organizaciones y empresas en todo el mundo.

El principal rasgo distintivo de una organización social y solidaria es que produce bienes y
servicios. Este rasgo es particularmente importante para diferenciar a algunas asociaciones
que, por ejemplo, solamente pueden reunir a algunos amigos para jugar al fútbol en un club
deportivo no lucrativo que ofrece lecciones deportivas e instalaciones de entrenamiento al
público.

Figura 1.1: Objetivos sociales y económicos combinados

Algunas definiciones enfatizan el hecho de que el propósito de la economía social tiene que
ver más con la producción de bienes y servicios que con la maximización de las ganancias.
La consigna del Consejo Mundial de Cooperativas de Crédito lo resume en pocas palabras:
“no por el lucro, no por la caridad, sino por el servicio”. Las ganancias son esenciales para
la sostenibilidad y desarrollo de las organizaciones y empresas. Pero en las OESS, los
beneficios no son la meta fundamental, y su utilización o distribución debe cumplir reglas
específicas inherentes a las estructuras jurídicas que conciernen a los miembros de la
organización o son negociadas colectivamente por ellos. Por supuesto, nada puede evitar
que las OESS generen excedentes. Por el contrario, los excedentes son necesarios para la
viabilidad de estas empresas y organizaciones económicas. Pero las diferencias entre las
OESS y las empresas lucrativas incluyen que este objetivo es secundario; la forma en que
se producen estas ganancias y excedentes (“cercanos al costo”); y las reglas para su
redistribución entre las personas que han contribuido a generarlos con su trabajo, capital o
cualquier otro recurso.

Debido a que las economías de la mayoría de los países operan según los principios del
mercado, los bienes y servicios aportados por las OESS son comerciados en esos mercados
y compiten con los bienes, productos y conocimientos de otros operadores privados. Sin
embargo, en ciertos casos (particularmente con los servicios sociales), las reglas del
servicio público sirven de referencia. La economía social también puede tener que crear
mercados especiales (como el mercado de comercio justo) donde los principios de la
economía de mercado (particularmente la competencia) se combinan con ciertos rasgos
(por ejemplo, las externalidades positivas para un grupo de productores o la protección
ambiental).

Algunos interlocutores económicos consideran paradójico el hecho de que la ESS combine


objetivos sociales y económicos. Algunas autoridades públicas también encuentran difícil
ubicar a las OESS en las políticas públicas que a menudo no son elaboradas con enfoques
integrales. La inclusión de las dimensiones sociales, financieras y ambientales de la
sostenibilidad es realmente un desafío para las OESS.

1.3.2 ¿Economía de quién?


La economía social es a veces confundida con una economía de los pobres o “para los
pobres y otras categorías vulnerables,” como las mujeres, personas discapacitadas,
trabajadores poco cualificados, migrantes o trabajadores jóvenes. Ciertamente este criterio
no diferencia la economía social de otras formas de economía. La economía social no es,
por definición, una economía para los más pobres o los más vulnerables. Es, en realidad,
una opción. Las personas pueden decidir combinar objetivos (económicos, sociales,
ambientales o de otro tipo), no maximizar las ganancias financieras en inversiones y
establecer una gobernanza participativa.

Sin embargo, esta percepción de la economía social no es del todo incorrecta. En virtud de
los principios de solidaridad y los mecanismos involucrados, las empresas y organizaciones
de economía social a menudo son las únicas formas accesibles para las personas que no
pueden movilizar suficiente capital u otros recursos para lanzar y desarrollar actividades
económicas. Y, como ha dicho Jacques Defourny (1992) tan acertadamente, la necesidad es
frecuentemente una condición que provoca el surgimiento de iniciativas de economía
social. Dado el propósito social específico de este tipo de economía, tiende naturalmente a
atraer a grupos, usuarios o clientes que no tienen acceso al empleo o a ciertos bienes,
productos y conocimientos, o cuyo acceso a ellos es limitado.

De esta manera, la economía social se desarrolla tanto por aspiración como por necesidad
(Lévesque, 2003). Sin embargo, las organizaciones de la economía social están interesadas
en asegurar una mezcla en su membresía mientras que garanticen que sus miembros tengan
intereses comunes. Porque no tiene sentido para una sociedad mutual de salud, por ejemplo,
reunir miembros cuyos perfiles o actividades económicas los hicieran más vulnerables en
cuanto a la asistencia médica. Esto equivaldría a establecer mecanismos de solidaridad
entre los pobres o los vulnerables (solidaridad distributiva). Por el contrario, interesa mucho
más a las organizaciones de economía social tener miembros de diferentes categorías
económicas y sociales para asegurar mayor viabilidad económica y crear la base para la
solidaridad distributiva. Las organizaciones muy frecuentemente tienen que encontrar un
equilibrio entre los intereses económicos, este mecanismo de solidaridad y un mecanismo
mutuamente generador y fortalecedor de la cohesión social, que es esencial para la acción
colectiva.

1.3.3 Principios operativos comunes

Participación

Los miembros, usuarios o beneficiarios de las OESS tienen la oportunidad de ser dueños de
la organización o participar activamente en el proceso de toma de decisiones. Al otorgar a
los miembros o los beneficiarios/usuarios la capacidad de participar equitativamente en la
toma de decisiones, estas organizaciones establecen métodos operativos participativos.

Esta participación puede existir de diversas formas. En las cooperativas, las sociedades
mutuales y las asociaciones, el principio es, en teoría, "una persona, un voto". Este
principio tiene el objetivo de asegurar que las diversas contribuciones de los miembros
individuales (por ejemplo, trabajo, contribución en especie, dinero) reciban igual
reconocimiento y que ninguna de estas formas de ingreso (como el dinero) sea valorada
mas que otras o reciba mayor peso en la organización y en la toma de decisiones. En
algunas OESS, el proceso de toma de decisiones puede ser diferente (por ejemplo, las
decisiones se toman por consenso). El grado de participación puede por tanto variar
ampliamente de un tipo de empresa u organización a otra, incluso entre las organizaciones
que comparten el mismo estatus legal. Algunas OESS serán por tanto más "democráticas"
que otras. Las formas de participación pueden ser incluso más variadas cuando involucran a
interlocutores adicionales (por ejemplo, miembros, beneficiarios, usuarios) o como
resultado de las particularidades de algunos sectores en los que operan las OESS
(particularmente en términos de eficiencia, velocidad o perfil del usuario/cliente, entre
otros).

La posibilidad de control y de imponer sanciones, que es inseparable de la participación,


garantiza que las decisiones que se tomen estén en línea con los objetivos acordados
originalmente y el espíritu de la organización. La naturaleza participativa de la toma de
decisiones diferencia a las OESS de las empresas lucrativas privadas o las empresas
públicas, en las cuales las sanciones son impuestas por el mercado o el voto. En el análisis
final, estos mecanismos y procedimientos operativos garantizan la confianza del usuario,
miembro o beneficiario en la organización de economía social y en sus dirigentes, ya sean
electos (como en el caso de las cooperativas) o no (como en el caso de las empresas
sociales).

Solidaridad e innovación

Los métodos operativos de las organizaciones de economía social son descritos


frecuentemente como basados en la solidaridad. En realidad, algunos autores prefieren
utilizar el término “economía solidaria” precisamente para enfatizar esta dimensión. Los
métodos operativos basados en el principio de la solidaridad tienen el objetivo de incluir
más que excluir; sus metas no están limitadas a acumular capital o generar ganancias, pero
incluyen la utilización de recursos para lograr los objetivos que beneficiarán a los
iniciadores, así como a los trabajadores y usuarios/beneficiarios involucrados.

Es este aspecto solidario el que también explica por qué la flexibilidad y la innovación son
a menudo rasgos de estas organizaciones. El objetivo fundamental es encontrar soluciones
y satisfacer las necesidades que cambian y evolucionan constantemente. Los estrechos
vínculos que estas organizaciones mantienen con los usuarios/beneficiarios (ya sean
miembros de la organización o no) sin confinarse a las “señales del mercado” significan
que se centran constantemente en adaptarse para continuar cumpliendo esta función.

Participación voluntaria y autonomía

Un rasgo distintivo de las cooperativas, las sociedades mutuales y otras asociaciones es que
las personas no están obligadas a participar; lo hacen libre y voluntariamente. En algunos
países o bajo períodos específicos, las organizaciones sociales y solidarias no están
asociadas automáticamente con el concepto de membresía voluntaria o acción colectiva
porque estos tipos de organizaciones han sido utilizadas por gobiernos o autoridades
coloniales para organizar a la población de forma obligatoria para producir o con propósitos
políticos.
Dimensión colectiva

El surgimiento de las OESS es el resultado de la voluntad de las personas y/o grupos que
aúnan sus fuerzas para satisfacer sus propias necesidades o las de otros. Es por eso que
algunos autores (Defourny & Develtere, 1999) plantean que la cohesión social y la
identidad colectiva virtualmente están asociadas sistemáticamente con la economía social.
Tradicionalmente, este factor colectivo diferencia a las OESS de las empresas privadas
lucrativas, donde el empresario (concebido como un individuo) es presentado como la
fuerza motriz detrás de la iniciativa.

La dimensión sistemáticamente colectiva de las OESS puede ponerse en duda. Para las
cooperativas, las sociedades mutuales y las

asociaciones, las condiciones en que surgen (por ejemplo, necesidades colectivas o


necesidades comúnmente compartidas) y sus métodos operativos reflejan una dimensión
colectiva, particularmente en términos de fuentes de recursos, métodos de toma de
decisiones y distribución de beneficios. Sin embargo, en la práctica real, esta dimensión
colectiva no existe en la misma medida en todas las empresas y organizaciones. Puede estar
presente en ciertos momentos en la vida de una organización (al comienzo, en particular) y
entonces deteriorarse (particularmente cuando la organización se profesionaliza), aunque la
organización no tiene necesariamente que perder de vista sus objetivos iniciales o filosofía.
Como mencionamos anteriormente, la dimensión colectiva también puede ser cuestionada
para empresas y organizaciones particulares, como las empresas sociales o las fundaciones.

Cuadro 1.2: Responsabilidad social de la empresa y la ESS

El origen del concepto de responsabilidad social de la empresa está enraizado en la


filantropía

empresarial desarrollada en el siglo XIX, pero que fue particularmente promovida después
de la Segunda Guerra Mundial. La responsabilidad social de la empresa (RSE) es una
manera “en que las empresas toman en consideración las repercusiones que tienen sus
actividades sobre la sociedad, y en la que afirman los principios y valores por los que se
rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos como en su relación con los demás
interlocutores. La RSE es una iniciativa de carácter voluntario y que sólo depende de la
empresa, y se refiere a actividades que se considera rebasan el mero cumplimiento de la
legislación” (OIT, Junta Directiva, 2006).

Los programas de RSE pueden traducirse en una variedad de actividades y dominios, como
las donaciones y el apoyo a las organizaciones externas, responsabilidad social, evaluación
del impacto social ambiental, gestión de los recursos humanos internos y gestión de riesgos.

¿Existe algún vínculo entre la RSE y la ESS? Si existiera, ¿cuál podría ser?

Hasta ahora, la RSE ha sido una tendencia dentro de algunas empresas convencionales y
lucrativas como una manera de redistribuir parte de sus excedentes para resolver problemas
sociales o ambientales, mejorar su imagen pública, compensar o mitigar algunos aspectos
negativos generados por sus actividades o mejorar el bienestar, la motivación y la
productividad de sus empleados. En la medida en que no modifique profundamente el
funcionamiento y la finalidad de una organización, no transforma a estas empresas en
OESS. Sin embargo, puede establecerse el vínculo entre la RSE y la ESS de varias
maneras, como cuando una empresa promueve la ESS apoyando a las OESS o cuando una
empresa de RSE crea una fundación de beneficio público gestionada participativamente
como instrumento de redistribución. Las asociaciones entre las OESS y las empresas
comerciales privadas son más frecuentes en el sector del comercio justo (por ejemplo,
asociación conjunta en la búsqueda de contratos y etiquetado del comercio justo con las
prácticas de comercialización) (Huybrechts, Mertens & Xhaufflair).

El vínculo también puede existir en la otra dirección. Algunas OESS, especialmente las
más antiguas y más establecidas (por ejemplo, en el sector de las finanzas y los seguros),
también pueden elaborar políticas de RSE que irían más allá de su objetivo primario y
mejorarían o complementarían sus operaciones internas con respecto al personal o los
miembros. Fue en este espíritu que el Grupo

Mondragón creó la Fundación Mukundide en 1999 para promover iniciativas de producción


comunitaria y cooperativa para el desarrollo sostenible en los países en desarrollo.

Esta dimensión colectiva a veces esconde un factor clave en el éxito de las organizaciones
de economía social, el liderazgo de sus fundadores o dirigentes. Este liderazgo es
concebido como una expresión de legitimidad pero también como un factor que permite el
acceso a los recursos internos y externos (por ejemplo, confianza, compromiso, capital
propio, participación voluntaria) que son más difíciles de movilizar a través de otros
medios. El liderazgo no es intrínsecamente antinómico con la dimensión colectiva de una
organización. Sin embargo, en la práctica, un liderazgo demasiado fuerte puede conllevar a
formas de gobernanza menos colectivas. De hecho, así fue como surgió el concepto de
empresas sociales o empresarios sociales. Las empresas sociales difieren de las estructuras
clásicas de la economía social, enfatizando un rasgo que es típico de las empresas
lucrativas: el empresario individual, con su dinamismo, compromiso personal y prácticas
innovadoras (Defourny & Nyssens, 2009).

1.3.4 Recursos

Los recursos no son, por definición, un criterio para diferenciar a la economía social de
otras formas de economía, pero proporcionan una base para determinar donde se encuentra
la economía en relación con otras e identificar los problemas en la utilización de varios
recursos. El problema de los recursos también plantea la interrogante de la autonomía de las
organizaciones de economía social y realmente de cualquier iniciativa privada.

Debemos destacar primeramente que no existe un modelo único para representar los
recursos de la economía social. La economía social utiliza recursos públicos y recursos
generados por el comercio y el mercado, así como la participación voluntaria y el trabajo
(un recurso al cual otras pocas formas de economía tienen acceso).
Las OESS utilizan recursos que son suministrados de una forma u otra por sus iniciadores y
miembros. En una cooperativa, estos recursos adoptan la forma de acciones de los
miembros. En una asociación o sociedad mutual, adoptan la forma de subscripciones de los
miembros. En las empresas sociales, este ingreso podría ser en contribuciones al capital o
activos en especie. En las fundaciones, las donaciones o legados permiten que la
organización logre sus metas.

Se dice generalmente que la autonomía es el factor que diferencia la economía social de la


economía pública. Sin embargo, la economía social utiliza recursos públicos en forma de
subsidios de los gobiernos nacionales y en ayuda oficial al desarrollo para los países del
Sur. El hecho de que los recursos públicos sean suministrados de esta manera puede indicar
que las autoridades públicas reconocen la existencia y función de la economía social (entre
otras formas de economía) o puede representar una forma de “subcontratación” o
asociación en la implementación de las políticas públicas. Generalmente nos referimos a la
economía “planificada” (donde el precio de un producto o servicio no refleja el costo
incurrido) siempre que al menos el 50 por ciento de los costos de producción no sean
cubiertos por recursos generados por el mercado. Los recursos de las asociaciones en los
países del Sur provienen fundamentalmente de la ayuda internacional, ya sea porque las
asociaciones quieren que sus bienes y servicios estén disponibles para garantizar la
accesibilidad, o porque el grupo destinatario o los miembros no pueden pagar, o porque la
organización es incapaz de generar los recursos adecuados a través de subscripciones,
ventas, etcétera.

Debido a que las OESS tienen una misión económica por definición, muchas de ellas
obtienen una gran parte de sus recursos de la venta de bienes y/o la provisión de servicios,
en cuyo caso a menudo compiten con otros operadores privados. En la competencia
(algunas veces por los mismos productos o servicios), la economía social puede estar a
veces en desventaja, ya que puede ser más difícil para esa economía proponer alternativas
equivalentes en términos de precio (ya que carece de economías de escala), receptividad (ya
que la toma de decisiones es participativa) o calidad. Una de las estrategias de la ESS es
enfatizar su ventaja comparativa desde el punto de vista microeconómico (por ejemplo,
objetivos combinados, innovación, flexibilidad), así como en términos macroeconómicos y
sociales.

El trabajo voluntario es un recurso al cual pocas organizaciones lucrativas privadas o


públicas tienen acceso. Las OESS son capaces de movilizar este recurso porque los
trabajadores voluntarios suscriben los principios de una organización de economía social,
consideran que su objetivo es importante y que sus acciones son legítimas y suscriben la
participación y control que puede tener lugar en las actividades de la organización y las
instancias de toma de decisiones. El trabajo voluntario es un recurso especial y un tremendo
valor para la economía social. Sin embargo, si no existe un equilibrio entre los diferentes
tipos de recursos, el voluntarismo puede constituir un obstáculo para el desarrollo de la
organización si los trabajadores voluntarios carecen de profesionalización, habilidades
adecuadas o suficiente disponibilidad.

1.4 Conceptos relacionados


En este libro, utilizamos el término “organizaciones y empresas de economía social y
solidaria”. Este término no es el único utilizado para abarcar las realidades que
describimos. La economía social, economía solidaria, economía popular y organizaciones
no lucrativas son conceptos relacionados. Todos tienen cierto origen geográfico y otros
antecedentes teóricos y enfatizan dimensiones particulares de esta forma económica. Al
analizar brevemente algunos de estos conceptos, deseamos enfatizar que a pesar de sus
rasgos comunes, las OESS pueden diferenciarse en formas y enfoques organizativos.

1.4.1 Economía social

El término “economía social” es a menudo presentado como utilizado por primera vez a
finales del siglo XIX para describir las asociaciones voluntarias y de autoayuda establecidas
por los trabajadores para enfrentar las consecuencias de la extensión del capitalismo
industrial. El término fue redescubierto en la década de 1970 cuando los movimientos
cooperativos, mutuales y asociativos franceses redescubrieron sus rasgos comunes y
fortalecieron su reconocimiento institucional (Defourny & Develtere, 2009). La economía
social está clásicamente asociada con las cooperativas, las organizaciones mutuales y las
asociaciones. Estas organizaciones comparten el objetivo de reunir a las organizaciones
autónomas cuya meta es ofrecer un servicio a sus miembros o a la comunidad sin
considerar las ganancias y que incorporan procesos democráticos de toma de decisiones a
pesar de algunas diferencias en términos de la distribución de los beneficios (por ejemplo,
las cooperativas permiten la distribución de los excedentes en efectivo a sus miembros
mientras que las asociaciones y las sociedades mutuales lo prohíben).

En algunas partes del mundo (por ejemplo, Bélgica, Francia, Quebec y España), la
economía social beneficia el reconocimiento político y económico entre los ministerios y la
administración y apoya las políticas públicas. En estas regiones, la economía social agrupa
a diversas organizaciones, incluyendo grandes bancos bien establecidos, organizaciones de
seguros o agrícolas y, más recientemente, pequeñas iniciativas apoyadas o no por las
políticas públicas.

1.4.2 "Economie solidaire" o economía solidaria

Mujer trabajando en el cultivo de orquídeas en Thailandia

La “economía solidaria” es un término especialmente utilizado en Francia, América Latina


y Quebec. Claramente, el término expresa la solidaridad como el rasgo principal de este
tipo de economía a diferencia de la economía capitalista convencional. En América Latina,
este término se utiliza para cubrir una amplia gama de iniciativas. En otras regiones
(Francia y Quebec), este término ha sido promovido para diferenciar los componentes
establecidos de la economía social (por ejemplo, cooperativas, asociaciones, sociedades
mutuales) y los mecanismos y organizaciones solidarios más recientes.

Esta distinción no sólo está dirigida a diferenciar a las iniciativas más antiguas de las más
recientes. Enfatiza el hecho de que algunas organizaciones más antiguas, grandes y
establecidas (especialmente en los sectores bancario y de seguros) ya no funcionan según
sus rasgos comunes teóricos porque sus vínculos están demasiado cerca de la economía
capitalista convencional (por ejemplo, debido a las fusiones y uniones). Sobre todo, los
defensores del enfoque de economía solidaria desean arrojar un poco de luz sobre las
iniciativas innovadoras, más participativas y a menudo menores. Estas iniciativas son
creadas frecuentemente para responder a los problemas sociales contemporáneos, como el
cuidado de los niños y los ancianos, los problemas ambientales, los sistemas de intercambio
y comercio local (LETS) y la agricultura sostenible. Estas organizaciones o redes de
economía solidaria también están más insertadas en el mismísimo nivel local y se basan en
un mecanismo de reciprocidad. También dependen de recursos híbridos: monetarios y no
monetarios, basados en el mercado y ajenos al mercado, empleos remunerados y
voluntarios (Laville, 2007).

1.4.3 Economía popular

El término “economía popular” está arraigado en América Latina y ha sido conceptualizado


por investigadores como Luis Razeto (Chile) o José-Luis Corragio (Argentina). Algunas
organizaciones no gubernamentales (ONG) africanas (por ejemplo, ENDA en el Senegal)
también adoptaron esta terminología.

Como plantea claramente el término, esta economía es vista como desarrollada por la clase
popular (por ejemplo, los más vulnerables) y sus organizaciones de base para abordar la
subsistencia económica y los problemas sociales. El grupo a menudo comparte la misma
situación de vida, comunidades religiosas o políticas e intenta solucionar los problemas
cotidianos a través de procesos de concienciación colectiva y soluciones prácticas. Desde el
punto de vista conceptual, el énfasis recae en la lógica interna de una economía
autogestionada por los trabajadores. Estas organizaciones frecuentemente tienen que
depender de sus recursos no monetarios: fuerza laboral, capacidad organizativa y de
movilización, imaginación, creatividad. Además de los recursos

Un grupo de Suecos de COOMPANION visitando LE MAT Verona

clásicos de trabajo y capital, Razeto sugiere agregar un tercer factor (un Factor C que
significa colaboración o cooperación) del cual las organizaciones populares pueden
depender además del capital o en vez del capital.

La economía popular también está correlacionada con un fuerte programa político porque
está economía es percibida como un modelo económico y político que es una alternativa a
la prominente y (en sus opiniones) excluyente economía (neo) liberal.

1.4.4 Organizaciones no lucrativas

El enfoque no lucrativo anglo-estadounidense (consulte, por ejemplo, Salamon & Anheier,


1999) describe a las organizaciones que no pertenecen al sector lucrativo privado ni al
sector público. Reúne a un grupo más restrictivo de organizaciones que los conceptos
descritos anteriormente, ya que excluye a cualquier organización que practique la
redistribución de los excedentes. En este enfoque, la “restricción de la no distribución de las
ganancias” realmente excluye a las cooperativas,
catalogándolas como organizaciones lucrativas privadas más que como organizaciones
donde las ganancias no son la meta principal. Los defensores de la economía social, sin
embargo, consideran que es perfectamente factible catalogar a las cooperativas junto con
las sociedades mutuales y las asociaciones, ya que comparten el mismo espíritu a pesar de
que operan sobre la base de diferentes principios (Defourny and Develtere, 2009).

En los Estados Unidos y el Reino Unido, la exclusión de las organizaciones lucrativas


como las cooperativas puede explicarse por el origen del enfoque no lucrativo, donde
fueron creadas muchas asociaciones (originalmente de autoayuda) para enfrentar los
problemas relacionados con la construcción de una sociedad, la urbanización, la
inmigración u otros problemas económicos en un espacio no ocupado por el Estado o las
compañías lucrativas. Se podría decir que el sector no lucrativo corresponde al componente
asociativo de la economía social.

1.4.5 El tercer sector

En algunos países, el término “tercer sector” es utilizado a nivel de la política y los


profesionales como sinónimo de sector no lucrativo o sector de la economía social. Aunque
este término no explica bien el concepto de OESS, ofrece un valor agregado al sector de la
economía social, ubicándolo a continuación del sector público y el sector privado en el
discurso.

1.5 Ventajas comparativas de la ESS

La ESS se caracteriza por diversas formas organizativas, dominios de actividades,


enfoques, locaciones geográficas e incluso terminologías. Esta variedad a menudo dificulta
obtener reconocimiento, no sólo para algunas OESS en sí mismas sino también para los
interlocutores públicos y privados a escala local, nacional e internacional. Sin embargo, la
ESS presenta varias ventajas comparativas para abordar los desafíos sociales, económicos y
políticos en todo el mundo.

1.5.1 Cohesión social

Debido a que nuestras sociedades están en constante cambio, la cohesión social entre las
personas y las comunidades a menudo está en peligro. Los programas de cohesión social se
establecen en todas partes para crear o mantener los vínculos y un sentido de comunidad
entre personas que comparten las mismas áreas de residencia, instalaciones comunes o
destino.

A través de todos estos principios operativos, la ESS se basa en la cohesión social y


contribuye a dicha cohesión. Como explica Jacques Defourny (1992), la cohesión social (o
el reconocimiento de una identidad colectiva) es uno de los factores que hacen realidad la
ESS. Es realmente debido a este sentido de colectivo que los grupos de personas deciden
abordar los asuntos sociales y económicos a través de las organizaciones de economía
social y solidaria. Además, la ESS genera cohesión social a través de sus principios de
funcionamiento, sus propósitos sociales encaminados a beneficiar a los miembros y la
comunidad y su impacto local.
1.5.2 Empoderamiento

El empoderamiento es un factor importante que permite a los individuos y las comunidades


tener voz y ser representados. El empoderamiento puede crearse a través de una variedad de
procesos y mecanismos. Es indudable que la participación y la membresía en las OESS
contribuyen a un proceso de empoderamiento. Los miembros y usuarios ganan
empoderamiento a través de su participación activa en el proceso participativo de toma de
decisiones dentro de la organización y fuera de las organizaciones cuando están negociando
con interlocutores externos. A escala colectiva, las OESS también contribuyen al proceso
de empoderamiento de los individuos y las comunidades demostrando que todos los
individuos pueden convertirse en interlocutores económicos y sociales activos y
productivos.

Cuadro 1.3: La economía informal y la ESS

La economía informal es un hecho de vida que no puede ignorarse en cualquier economía.


En algunos países africanos, la economía informal genera ingresos y “empleo” para más del
80 por ciento de la población urbana. ¿Cómo se encuentra la economía informal en relación
con la economía social?

La OIT define la economía informal como un grupo de actividades desarrolladas por


trabajadores y unidades económicas que no son cubiertos o son inadecuadamente cubiertos
(de jure o de facto) por los convenios formales. Sus actividades no son cubiertas por la
legislación, lo que significa que las leyes no se aplican o que las leyes desalientan el
cumplimiento porque son inadecuadas o implican procedimientos lentos y pesados o costos
excesivos.

El rasgo primario de la economía informal es la tremenda vulnerabilidad e inseguridad de


las personas que participan en ella (ya sean empleados, trabajadores por cuenta propia o
empleadores) debido a la falta de protección, derechos y representación. En muchos países,
la economía informal se traslapa con el sector económico privado en gran medida, con
excepción de las actividades delictivas o ilegales, pero no puede incluirse en las estadísticas
públicas oficiales.

La economía informal puede ser diferente de la economía social en la esfera jurídica


(Fonteneau, Nyssens & Fall, 1999). Es muy posible que una organización que opere según
los principios de la economía social tenga un status informal debido a lo inadecuado de los
instrumentos jurídicos existentes o a la dificultad de satisfacer formalmente esos criterios.
La economía informal y la economía social se parecen en las circunstancias en que surgen,
la forma en que operan y los objetivos que persiguen.

Tanto en la economía social como en la informal, la necesidad a menudo conduce a las


personas a iniciar sus actividades. Las personas y las organizaciones en estas economías
también operan en el mismo contexto de mercado (un contexto que da forma a los
productos y servicios y asegura que sean muy accesibles en términos de proximidad y
precios). Los métodos operativos de muchas de estas actividades no se asemejan a las
características de las empresas lucrativas. Por el contrario, pueden estar asociados con una
economía que combina asuntos relacionales (Hyden [1988] se refiere a la economía del
afecto) con las prácticas de mercado. También, mientras que las organizaciones de
economía social persiguen explícitamente los objetivos económicos y los sociales, las
unidades económicas en la economía informal pueden hacerlo en cierta medida, aunque los
operadores no lo expresen explícita o conscientemente.

Para ellos, la persecución de ambos objetivos es simplemente más lógica, ya que, en el


contexto en que se desarrollan, esas organizaciones persiguen estrategias de sostenibilidad,
cohesión social, etcétera.

Básicamente, sólo puede hacerse una distinción o conexión entre una organización de
economía social y una organización de economía informal observando los principios que
rigen la conducta de estas unidades económicas en espíritu o práctica. Esa es la base sobre
la cual podemos juzgar si los objetivos perseguidos por una unidad en la economía informal
son más afines a los de la economía social o los de una empresa capitalista. Esta manera de
ver las unidades de economía informal podría ofrecer también oportunidades para ayudar a
formalizar algunas unidades bajo formas organizativas sociales y solidarias.

Cuadro 1.4: Los movimientos sociales, la sociedad civil y la ESS

¿Qué tienen en común las organizaciones de campesinos, sociedades mutuales de salud,


cooperativas de ahorro y crédito, cooperativas, asociaciones de lucha contra el VIH/SIDA,
empresas sociales, ciertas fundaciones, asociaciones que operan en la reforestación o
programas que integran a los innumerables jóvenes graduados y desempleados en las
capitales africanas?

Todas ellas limitan sus actividades a producir bienes y servicios (que pueden ser
suministrados o no por otros operadores) y perciben su misión económica como el logro de
uno de varios objetivos, como mejorar las condiciones productivas, hacer que los servicios
que ofrecen sean accesibles a personas que de lo contrario no tendrían acceso a ellos o
enfrentar desafíos sociales y ambientales.

Otro rasgo de estas organizaciones es que establecen hitos en sus principios operativos,
como permitir el control a los miembros, trabajadores o usuarios, ajustar las reglas para la
distribución y ubicación de los excedentes generados, encontrar un equilibrio entre la
generación de ganancias (necesaria para desarrollar cualquier empresa) y el servicio a los
miembros y/o la comunidad, asegurar la correlación de fuerzas entre los participantes en la
toma de decisiones y así sucesivamente.

Estas preocupaciones ciertamente nos recuerdan las de las organizaciones de trabajadores y


demuestran los vínculos naturales que existen entre la economía social y los movimientos
sindicales de trabajadores y campesinos.

Incluso donde las regulaciones ofrecen un marco para todos estos componentes, la
economía social también es un movimiento, ya que su objetivo es adaptar y corregir ciertas
fallas o tendencias. La formación de un movimiento significa adoptar un enfoque más
progresista, mirar hacia las tendencias futuras para protegerse de los riesgos (generados por
el mercado y por el Estado) y prepararse para hacer los ajustes necesarios en el sector. Si
las organizaciones de economía social estuvieran aisladas en su sector de actividad o
agrupadas solamente sobre la base del estatus legal, perderían la ventaja de compartir las
experiencias y la visibilidad de una fuerza económica y social apoyada por ciudadanos
comprometidos.

Dado el perfil de pioneras y los rasgos comunes de estas organizaciones, es lógico que se
desarrolle un enfoque más político. Estos movimientos de economía social tienen varias
preocupaciones:

combinar los objetivos económicos y sociales en sociedades donde los sectores económico
y social a menudo están segmentados (como puede verse en las jurisdicciones de los
ministerios en cuestión) y son financiados por recursos que provienen de fuentes muy
diferentes (impuestos y/o solidaridad nacional e internacional en el primer caso y el
mercado en el segundo caso), la defensa de ciertas prácticas en las economías de mercado
(como la naturaleza no lucrativa del seguro y la atención médica), la legitimidad y la
protección (legal y política) de ciertas formas de institución en la economía de libre
mercado o la detección de problemas sociales.

Como resultado, la economía social puede adoptar la forma de movimientos sociales, que
pueden ser formales (por ejemplo, plataformas o federaciones), informales y ad hoc.
Igualmente, pueden ser el resultado de esfuerzos para agrupar organizaciones por sector,
país, región, etcétera.

Independientemente de las razones por las cuales se han unido, estas organizaciones son
una fuerza económica, social y política y tienen preocupaciones comunes. Aunque algunos
de estos movimientos son a menudo frágiles y están muy lejos de ser globales, las
organizaciones que pueden afiliarse a la ESS son parte de la sociedad civil en el escenario
político regional, nacional o internacional.

DOCUMENTO DE TRABAJO

Figura 1.2: Ilustración de una economía plural: enfoque holístico de la protección social

FINANCIAMIENTO INTERLOCUTORES POBLACIÓN

CUBIERTA

1.5.3 Reconocimiento de una economía plural

Existen diversos mecanismos que pueden lograr objetivos similares como la generación de
empleo, protección social, bienestar, riqueza, innovación, atención, etcétera. La mayoría de
las sociedades están compuestas de una pluralidad de interlocutores públicos y privados que
pueden estar orientados hacia acciones lucrativas o no lucrativas. La protección social es un
buen ejemplo de cómo diferentes mecanismos provistos por diferentes interlocutores y
basados en diferentes razonamientos podrían articularse para lograr un objetivo común, por
ejemplo, la protección social para todos. En muchos países, estos mecanismos coexisten sin
estar vinculados entre sí, pero podrían articularse a través de un proceso de redistribución
(Figura 1.2) para finalmente ofrecer lo que la OIT denomina piso de protección social.

1.6 Conclusiones fundamentales

n La ESS se refiere a formas específicas de organizaciones y empresas. Los tipos más


comunes son las cooperativas, sociedades mutuales, asociaciones, organizaciones
comunitarias, empresas sociales y algunas fundaciones. La ESS es en realidad un grupo de
organizaciones dinámico y en evolución.

n Las OESS comparten rasgos comunes que las

diferencian de la economía pública y de la economía lucrativa convencional. Todas


persiguen objetivos sociales y económicos combinados y comparten principios operativos
específicos basados en la participación, solidaridad, innovación, incorporación voluntaria y
propiedad colectiva.

n El término economía social y solidaria no se

utiliza solamente para agrupar a estas realidades. La economía social, economía solidaria,
economía popular y organizaciones no lucrativas son conceptos relacionados. Todos tienen
ciertos orígenes geográficos y antecedentes teóricos y enfatizan dimensiones particulares de
esta forma económica.

n Las OESS ofrecen muchas ventajas comparativas

para abordar los retos sociales, económicos y políticos en todo el mundo, incluyendo la
cohesión social, el empoderamiento y el reconocimiento de una economía plural.

Capítulo 2: Gobernanza y gestión

de las OESS

2.1 Introducción

Aunque las OESS son heterogéneas, operan sobre la base de principios similares. En gran
medida, la gobernanza y gestión de estas organizaciones han sido influenciadas
significativamente por su membresía y propiedad colectivas. Impulsadas principalmente
por motivos de beneficios sociales en contraposición con la acumulación de capital, estas
organizaciones mayormente están “centradas en las personas”. En consecuencia, cada
miembro tiene el mismo derecho a participar en la empresa y a pesar de las diferentes
estructuras organizativas, todas estas organizaciones se esfuerzan por ofrecer a sus
miembros la oportunidad de participar en su gobernanza y gestión.
El objetivo de este capítulo es explicar como las OESS son gobernadas y gestionadas,
prestando atención a la naturaleza de la propiedad y la membresía y a las implicaciones
para la participación de los miembros. Este capítulo debe darnos una mejor comprensión de
los puntos fuertes y débiles en la gestión de las OESS y las posibilidades de mejorar la
eficiencia en sus operaciones. Considerando que las OESS utilizan un enfoque empresarial
para satisfacer las necesidades y expectativas sociales, el capítulo comienza con la
comparación de su gobernanza y gestión con las empresas capitalistas convencionales.

2.2 Gobernanza y gestión de las OESS

2.2.1 Definición de gobernanza y gestión

Aunque los conceptos de gobernanza y gestión son utilizados a veces indistintamente,


tienen significados ligeramente diferentes. La gobernanza ha sido definida a menudo en el
contexto del ejercicio del poder del estado (consulte Hyden y Court, 2002: 13-33; Olowu,
2002: 4; Hyden, 1992: 7), pero en realidad el concepto se aplica a un contexto mucho más
amplio de la sociedad humana. Más que politizar el concepto, definimos la gobernanza aquí
como el ejercicio de la autoridad institucional para determinar la utilización de los recursos
en la manera de abordar los asuntos de una sociedad

(Banco Mundial, 1991). Esta definición implica que la gobernanza ocurre en las
organizaciones sociales de todas las formas y tamaños y en las organizaciones privadas,
públicas, lucrativas y no lucrativas. La lógica detrás de la gobernanza es normalmente
asegurar que una organización produzca resultados importantes, a la vez que evite
consecuencias indeseables para las personas interesadas.

El concepto de gestión también ha atraído muchas definiciones en la literatura. Por


ejemplo, una definición popular en la literatura sobre microfinanzas es que la gestión es el
proceso de hacer las cosas eficiente y eficazmente con las personas y a través de ellas.
(Churchill y Frankiewicz, 2006: 2). Para nuestros objetivos, definimos la gestión como la
organización y coordinación de las actividades y los esfuerzos de las personas de acuerdo
con políticas diseñadas para lograr las metas deseadas (Business Dictionary,
[Link] [Link]). Como proceso, la
gestión consiste en planificar, organizar, dirigir y supervisar a las personas para que
realicen las tareas necesarias para lograr las metas trazadas. (Churchill y Frankiewicz,
2006: 2-8). Claramente, la gestión ocurre en las organizaciones de todas las formas y
tamaños.

La distinción básica entre estos dos conceptos es que mientras que la gobernanza crea el
marco para desarrollar las actividades organizativas, la gestión se ocupa de la
implementación cotidiana de las actividades organizativas previstas en el marco. Por tanto,
la gobernanza es más amplia que la gestión, porque proporciona las políticas que
conforman la base del trabajo de gestión. En el contexto de las OESS, la gobernanza tiene
que ver con la formulación de políticas que identifiquen las

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actividades y movilicen los recursos para lograr las aspiraciones o las metas de los
miembros y/o usuarios; la gestión se ocupa realmente de realizar las actividades para
alcanzar las metas o aspiraciones de los miembros y/o usuarios. El cuadro 2.1 intenta
simplificar esta distinción.

Cuadro 2.1: Gobernanza vs. gestión en las organizaciones

Cuando un grupo de personas delibera y decide que tipo de actividades realizarán para
lograr ciertas metas, están desempeñando un rol de gobernanza, pero cuando participan en
la realización de las actividades seleccionadas para alcanzar un objetivo, están
desempeñando un rol de gestión.

La determinación de quién desempeña cuál de estos dos roles en una organización se basa a
veces en la propiedad y la membresía de la organización. Mientras que los dueños y los
miembros deberían actuar como jefes y desempeñar los roles de gobernanza, quienes no
son miembros serían los agentes de los jefes y desempeñarían los roles de gestión. En
algunos casos, el tamaño de la organización influye en este aspecto: las organizaciones
pequeñas tienen más probabilidades de combinar estos roles que las grandes
organizaciones.

La siguiente sección intenta mostrar cómo la propiedad influye en la separación de las


funciones de gobernanza y gestión en las empresas privadas y las OESS.

2.2.2 Propiedad y gobernanza

Las empresas capitalistas son empresas comerciales cuyo objetivo es obtener ganancias de
sus actividades para distribuirlas entre sus miembros. Existen generalmente tres formas de
propiedad en estas empresas: sociedad unipersonal, asociaciones y corporaciones. Mientras
que una sociedad unipersonal es un negocio que pertenece a una sola persona, una
asociación es un negocio que pertenece a más de una persona. Las corporaciones son
compañías legalmente constituidas que pertenecen a accionistas que compran las acciones

o títulos de la compañía en los mercados de capital (Kim y Nofsinger, 2007: 2).

Independientemente de esta distinción, la práctica común en las empresas capitalistas, con


excepción de una sociedad unipersonal, es la separación de las funciones de gobernanza y
gestión. Mientras que los dueños desempeñan los roles de gobernanza, la gestión (que
involucra al personal ejecutivo empleado por los dueños) se encarga de la función de
control. (Kim y Nofsinger, 2007: 3). El personal ejecutivo incluye a los administradores o
directores ejecutivos a través de los contadores y auditores y los oficinistas, secretarias y
asistentes de oficina. Por tanto, en la mayoría de estas empresas quienes realizan las
funciones de gobernanza se diferencian de quienes desempeñan las funciones de gestión.
Mientras que los dueños son los jefes y se limitan a establecer las metas y políticas para
lograrlas, el personal ejecutivo trabaja cotidianamente para que los dueños logren las metas
trazadas.
Las formas de propiedad en las empresas capitalistas también son discernibles en las OESS.
El cuadro 2.2 muestra las formas de propiedad en diferentes tipos de OESS.

Cuadro 2.2: Formas de propiedad en las OESS

Propiedad Type of SSEO

Sociedad unipersonal Empresas sociales, fundaciones

Asociación Empresas sociales, fundaciones, sociedades mutuales, asociaciones,


cooperativas

Corporación/acciones Cooperativas

Sin embargo, a diferencia de las empresas capitalistas, la mayoría de las OESS no han
separado eficazmente la realización de los roles de gobernanza y gestión. Esto sucede en
parte porque estas organizaciones operan sobre la base de principios colectivos y
democráticos que traen como resultado la prevalencia de la autogestión y la gestión
colectiva en contraposición con la gestión jerárquica que es típica de las empresas
capitalistas.

La autogestión también prevalece en algunas OESS en parte debido a su pequeño tamaño.


En organizaciones como las empresas sociales, las sociedades mutuales y las
organizaciones comunitarias, los dueños o miembros que establecen las metas y diseñan las
políticas para guiar las actividades de la organización son las mismas personas que
participan en la gestión de la organización realizando las actividades cotidianas necesarias
para lograr sus objetivos. De esta manera, los mismos miembros alternan en los roles de
gobernanza y gestión.

La gestión jerárquica también está presente en algunas OESS. Sin embargo, la membresía
abierta y voluntaria y el liderazgo democrático en estas organizaciones reduce la jerarquía a
un mecanismo para compartir la información más que para dar órdenes o instrucciones. Un
caso en cuestión son las cooperativas en los países anglófonos que han evolucionado con un
marco jurídico que establece la separación de las funciones de gobernanza y gestión
(Develtere, 2008; Wanyama, Develtere y Pollet, 2009), dando lugar así a una estructura
jerárquica que separa a los miembros, el comité de dirección y el personal administrativo.

Por tanto, la separación (o no separación) de los papeles de gobernanza y gestión en las


OESS ha dado lugar a sistemas de gestión ligeramente diferentes, con implicaciones para la
participación de los miembros en la gobernanza y gestión de sus organizaciones.

La siguiente sección explora las formas de participación de los miembros en diferentes


tipos de OESS.

2.2.3 Participación
La diversidad entre las organizaciones de economía social sugiere que la forma de
gobernanza y gestión adoptada por cualquier organización tiende a estar determinada por su
naturaleza y contexto de operación. No es inusual que el mismo tipo de organización tenga
diferentes estructuras y prácticas de gobernanza y gestión en diferentes lugares y
circunstancias. Al ser conscientes de estas realidades, es útil intentar analizar algunas
generalizaciones sobre la participación de los

Neela, 39 años, fundadora de un proyecto de cooperativa rural (sostenido por la OIT)


reagrupando a las mujeres en su pueblo de Kesavarayampatti (Madras).

miembros en la gobernanza y gestión de diferentes tipos de OESS.

Como mencionamos anteriormente, la propiedad colectiva y la gobernanza democrática son


típicas de la mayoría de las OESS en todo el mundo, con excepción de algunas empresas
sociales. Dicha propiedad y gobernanza permite que los miembros (y algunas veces los
trabajadores, usuarios y beneficiarios) participen equitativamente en el proceso de toma de
decisiones; o sea, las diversas contribuciones de los miembros reciben el mismo
reconocimiento y valor.

Sin embargo, el grado de participación varía ampliamente con el tipo de organización y el


contexto de operación. Por ejemplo, algunas organizaciones pueden sopesar los votos de los
miembros, no sólo para reflejar los diferentes grados de actividad de los miembros del
grupo sino también para reconocer las diferencias entre ellos

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Figura 2.1: Papel de los miembros en un modelo de autogestión

en términos del número de miembros de base. Algunas organizaciones pueden resultar más
democráticas que otras. Siendo así, puede generalizarse que algunas organizaciones
permiten que sus miembros participen tanto en los asuntos de gobernanza como de gestión,
mientras que otras permiten que sus miembros participen en unos u otros. En esta medida,
podemos identificar la autogestión, la gestión colectiva y la gestión jerárquica en las OESS.

Autogestión

Es el arquetipo del principio de dirección democrática en las OESS. La autogestión concede


a todos los miembros (y algunas veces a los trabajadores y usuarios) el derecho a participar
en la gobernanza y gestión de la organización a través del voto sobre asuntos que requieren
decisiones. A diferencia de las empresas privadas donde los accionistas votan sobre la base
de su porción de capital en la firma, los votos de los miembros en las OESS son iguales. El
resultado de conceder la igualdad a todos los miembros es la autogestión que confiere el
control de la organización a cada miembro. Las estructuras solidarias son utilizadas para
generar bienes y servicios para los miembros y las personas a su cargo. Los miembros
dependen de reglas negociadas y recíprocas basadas en la acción colectiva y el control
social para desarrollar sus actividades. Esto ayuda fundamentalmente a establecer una
estructura de dirección más o menos uniforme que reduce la autoridad jerárquica en la
gobernanza y la gestión. Cada miembro, por tanto, es responsable de la gobernanza y la
gestión de la organización cada cierto tiempo. La figura 2.1 ilustra cómo los miembros
desempeñan diferentes papeles en diferentes momentos.

Este modelo de control de la gestión por parte de los miembros es típicamente aplicado en
organizaciones pequeña donde los miembros también son los trabajadores y algunas veces
los beneficiarios. Los ejemplos incluyen las cooperativas de trabajadores, sociedades
mutuales, asociaciones, empresas sociales y organizaciones comunitarias. En América
Latina y en la mayoría de los países francófonos, esta forma de gestión es la más común en
las OESS, no sólo debido al tamaño de las organizaciones, sino también al énfasis en la
naturaleza empoderadora y liberadora de la economía solidaria.

Gestión colectiva

La propiedad de los miembros de una organización a veces conlleva a compartir las


responsabilidades entre ellos mismos sin ceder necesariamente la autoridad controladora
democrática de todos los miembros. El resultado es que los miembros gestionan
colectivamente las organizaciones, pero desempeñan diferentes roles. Es a esto a lo que nos
referimos como gestión colectiva, que es ampliamente utilizada en organizaciones sociales
y solidarias de mediano y gran tamaño, particularmente en Europa, América del Norte y
África. Esta forma de gestión surge del hecho de que la autogestión puede no resultar
efectiva en un negocio a gran escala (Davis, 2004: 92). A medida que crece la empresa en
tamaño, su gestión necesita transformar sus estructuras de gobernanza y gestión para
aceptar la especialización de roles. Un ejemplo de empresas sociales puede ayudar a
explicar este aspecto.

Las empresas sociales – organizaciones que buscan soluciones empresariales a los


problemas sociales (Thompson y Doherty, 2006: 362) – tienden a comenzar mayormente
como sociedades unipersonales o como asociaciones. En consecuencia, la propiedad y
membresía tienden a ser pequeñas al principio. Esto hace innecesaria la separación de los
roles de gobernanza y gestión; los dueños desempeñan ambos papeles y la

Figura 2.2: Un modelo de gestión colectiva

organización es autogestionada. Cuando la organización crece en tamaño, se requieren


cambios en la gobernanza y la gestión que conducen a la separación de los dos roles en la
realización de las actividades organizativas. La organización entonces adopta la gestión
colectiva. El ejemplo de la compañía de alimentos integrales Suma en el estudio de caso 2.1
ilustra claramente esta transformación.

La gestión colectiva es también utilizada comúnmente en fundaciones que son clasificadas


como OESS. Como son en gran medida organizaciones filantrópicas, las fundaciones
comienzan con la iniciativa de individuos y subsecuentemente expanden la propiedad a
otros que comparten las mismas metas. Con una pequeña propiedad, los socios comparten
la responsabilidad de gobernar la organización constituyéndose ellos mismos en una junta
directiva. La composición y tamaño de la junta tiende a depender del número de socios:
donde existen pocos socios, todos ellos podrían convertirse en miembros de la junta, pero
donde existen muchos socios, probablemente elegirían a un grupo más pequeño para
constituir la junta. La junta entonces contrata a personal profesional para implementar sus
decisiones. De esta manera, la junta desempeña el papel de gobernanza, mientras que el
personal contratado desempeña el rol de gestión.

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ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

Las sociedades mutuales y las organizaciones comunitarias también son ejemplos de la


gestión colectiva en el sentido de que los participantes negocian y deciden sobre las
condiciones y regulaciones que gobiernan la conducta de los miembros y las actividades de
grupo para lograr sus objetivos. Los procedimientos y los roles de dirección también son
negociados y acordados en el mismo comienzo. A partir de entonces, los roles de dirección
son asignados, ya sea a través de elecciones simples o mediante la selección de individuos
sobre la base de sus capacidades. En la mayoría de los casos, se crean tres roles de
dirección: presidente, secretario y tesorero. El presidente tiene normalmente la
responsabilidad de actuar como representante del grupo y de convocar y presidir las
reuniones, el secretario lleva el registro de las actividades del grupo y el tesorero custodia
los bienes o recursos del grupo. Estas responsabilidades de dirección tienden a ser
consideradas como un servicio entre iguales. Un dirigente es visto como el “primero entre
los iguales” quien no se espera que “comande” a sus colegas, sino que “consulte, facilite y
guíe”.

Con esta simple estructura, todos los miembros participan colectivamente en la gobernanza
y gestión de sus organizaciones, con dirigentes que sólo desempeñan un papel de
facilitadores. Esta forma de estructura es particularmente visible en los fondos rotatorios y
las asociaciones crediticias (ROSCA), asociaciones de acumulación de ahorro y crédito
(ASCA), asociaciones mutuales de seguro de salud y pequeñas organizaciones comunitarias
como los grupos de mujeres y los grupos de jóvenes (Wanyama, 2001). La figura 2.2 a
continuación ilustra un ejemplo de modelo de gestión colectiva en las OESS.

Por tanto, en este modelo de gestión, los miembros y/o usuarios comparten la
responsabilidad de gobernar y gestionar las organizaciones sin ninguno de ellos ser
necesariamente superior a los demás. Al igual que en la autogestión, la estructura de
gobernanza y gestión permanece uniforme, pero los miembros desempeñan diferentes
papeles.

Sin embargo, el entorno competitivo en el que se encuentra la ESS obliga cada vez más a
algunas

La cooperativa San Lorenzo en Cerdeña

organizaciones en algunas partes del mundo a adoptar estructuras más formales y algunas
veces jerárquicas de gobernanza y gestión, sin perder el carácter colectivo y solidario. Por
ejemplo, las organizaciones de microseguros, que necesitan profesionalidad para mantener
sus actividades en un entorno competitivo, contratan cada vez más personal especializado
para gestionar sus actividades, mientras los miembros mantienen la responsabilidad
gobernadora a través de juntas elegidas (Qureshi, 2006). Las cooperativas en los países
anglófonos también están adoptando este modo de gobernanza, cambiando de la
autogestión o la gestión colectiva a la gestión jerárquica.

Gestión jerárquica

La gestión jerárquica es típica de las empresas capitalistas (o incluso del servicio público)
donde una junta directiva lega se encarga de la política y la dirección, y la administración
es responsable de los negocios cotidianos. Esta forma de gestión también surge lentamente
en la ESS. El ejemplo más evidente son las cooperativas en los países anglófonos y algunas
empresas sociales a gran escala.

gestión de las cooperativas. Figura 2.3: gobernanza y gestión en las cooperativas

Dicha legislación es informada por la noción de que las cooperativas tienen dos partes: la
parte empresarial que obtiene el dinero y la parte social que lo gasta. Según esta opinión,
las cooperativas son, por una parte, asociaciones de personas y, por la otra, tareas
económicas gestionadas como cualquier otro negocio (Davis, 2004: 91). Esta visión
dualista de las cooperativas es parcialmente responsable de la idea de separar las funciones
de gobernanza y gestión, que crea una estructura jerárquica en la gobernanza y gestión de
las cooperativas en el mundo anglófono.

La gestión jerárquica en la ESS puede ser el resultado de demandas de eficiencia y


competitividad, mientas que en algunos casos es una respuesta al entorno legal de las
organizaciones. Por ejemplo, en los países anglófonos que siguen la tradición británica de
desarrollo cooperativo, los marcos jurídicos han sido desarrollados para guiar la gobernanza
y la De acuerdo con los principios cooperativos de membresía libre y voluntaria y de
dirección democrática, los miembros son los dueños de estas organizaciones y constituyen
el organismo supremo del proceso de toma de decisiones. Los miembros, por tanto,
desempeñan la función de gobernanza en las cooperativas. En consecuencia, todos los
miembros participan directa o indirectamente en la Reunión General Anual (RGA) o
Asamblea que celebran las cooperativas todos los años y que es la autoridad suprema de la
organización. Cuando los miembros participan indirectamente, como en el caso de las
grandes cooperativas, eligen a delegados que los representen en la RGA. La Asamblea elige
democráticamente a un Comité de Dirección por un período especificado que será
responsable de la gestión de la cooperativa.

La RGA también elige a un Comité Supervisor que desempeña la supervisión y el


monitoreo de la gestión de la cooperativa. Este comité es responsable de asegurar que el
Comité de Dirección y el personal empleado realicen sus funciones de acuerdo con los
reglamentos de la cooperativa, las provisiones de la legislación cooperativa, las
resoluciones de la RGA y los mejores intereses de los miembros.

El Comité de Dirección es responsable de implementar las decisiones tomadas por la


Asamblea General o la RGA de la cooperativa. Para lograr este objetivo, el Comité tiene la
potestad de contratar al personal que lo ayudará en la realización de las funciones
administrativas.

Consecuentemente, las actividades cotidianas de las cooperativas son realizadas por el


personal administrativo bajo la dirección del Comité de Dirección. Dicho personal
normalmente incluye a un gerente, contador(es), empleado(s) y secretaria. La cantidad de
personal varía según la naturaleza y el tamaño de la cooperativa. Por tanto, al igual que en
las empresas privadas, la mayoría de las cooperativas han separado las funciones de
gobernanza y gestión. La figura 2.3 ilustra la estructura jerárquica de la gobernanza y la
gestión en las cooperativas en países anglófonos.

2.2.4 Regulaciones

Las OESS han existido durante siglos, pero muchas de ellas, especialmente las
organizaciones pequeñas y/o informales, no han sido reconocidas legalmente en algunos
países. Por ejemplo, las organizaciones comunitarias, asociaciones comunales y las
sociedades mutuales han sido una característica de

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la mayoría de las sociedades (Defourny y Develtere, 2009: 2-8), pero pocas veces son
reconocidas legalmente con esos nombres en la mayoría de los países anglófonos. En
consecuencia, no ha existido un marco regulador específico para la gobernanza y la gestión
de estas organizaciones en estos países. Las regulaciones para las organizaciones públicas y
las empresas capitalistas que ofrecen servicios similares generalmente no se aplican a las
OESS. Incluso en los países francófonos (donde las OESS mutuales son ampliamente
reconocidas por la ley), las regulaciones para ofrecer ciertos servicios tienden a excluir a
algunas de las más pequeñas de estas organizaciones. El ejemplo de la aplicación del
“Código de Seguros” (Code des Assurances CIMA) en África Occidental (consulte el
cuadro 2.3) ilustra este aspecto.

Cuadro 2.3: Aplicación del

“Código de Seguros CIMA” en África Occidental

En 1995, los países de la Zona del Franco (Zone Franc) de África Occidental adoptaron el
marco regulador de seguros de la Conference

Inter-Africaine des Marches d’Assurance (CIMA) para regir la industria de los seguros. El
“Código de Seguros CIMA” define las 23 clases diferentes de negocios de seguros que
pueden practicarse, estipula el proceso de licencias para las diferentes clases de empresas
de seguros y establece las normas (como los requisitos de capital mínimo, proporciones de
solvencia y requisitos de contabilidad) para los operadores. A pesar de la existencia de esta
legislación en la región, la mayoría de los países no la aplican a las sociedades mutuales
que operan esquemas de seguros. Los gobiernos y los funcionarios de la CIMA son
conscientes de que estas sociedades no se ajustan al “Código” debido a su incapacidad de
cumplir normas como los requisitos de capital mínimo y las proporciones de solvencia, sin
embargo satisfacen necesidades que las compañías comerciales de seguros no satisfacen.
Los funcionarios de la CIMA y los gobiernos han, por tanto, optado por tolerar el no
cumplimiento de las sociedades mutuales, que continúan siendo regidas al margen de
cualquier regulación.

Fuente: Aliber e Ido, 2002: 8

No obstante, existen intentos en muchos países de reconocer formalmente a todas las OESS
dentro de la ley, que está allanando el terreno para el desarrollo de marcos reguladores para
estas organizaciones. Por ejemplo, los gobiernos de Etiopía, Rwanda y Sudáfrica están
desarrollando legislaciones y organismos reguladores para las cooperativas. En los países
francófonos de África Occidental, existen intentos para legislar las sociedades mutuales y
las asociaciones, que podrían allanar el terreno para la creación de un marco regulador para
su gobernanza y gestión.

Esto no debe malinterpretarse como que toda la ESS carece de legislación y regulaciones
sobre gobernanza y gestión. En algunos países existen regulaciones para algunas
organizaciones, pero no para otras. Por ejemplo, ya nos hemos referido a las cooperativas
en los países anglófonos de África que operan según provisiones legislativas y existen
organismos gubernamentales que regulan su registro, gestión y liquidación (Develtere y
Pollet, 2008). Sin embargo, en los mismos países, no existe legislación o regulación para
otros tipos de OESS, particularmente las pequeñas e informales como las organizaciones
comunitarias y las sociedades mutuales. Mientras que las cooperativas son gestionadas y
gobernadas según las provisiones jurídicas impuestas por un organismo regulador, no
sucede lo mismo con los otros tipos de OESS. Igualmente, los países francófonos parecen
enfatizar el papel de las sociedades mutuales en sus leyes más que otras formas de OESS,
particularmente las cooperativas. Como resultado, existen marcos reguladores para las
sociedades mutuales, pero no para las cooperativas. Este tipo de escenario ha dado lugar a
diferentes prácticas en la gobernanza y gestión de la ESS en los países y regiones del
mundo.

2.2.5 Gestión de los recursos humanos

La gestión de los recursos humanos se refiere al proceso de contratación, desarrollo y


motivación de las personas que trabajan para lograr las metas organizativas. Esto incluye el
desarrollo de la estructura organizativa para determinar las necesidades de personal,
contratación del personal requerido, orientación y formación del personal contratado,
desarrollo profesional, compensación y remuneración y evaluación del desempeño
(Churchill y Frankiewicz, 2006: 200; Davis, 2004: 132). Esta definición implica, al menos
en teoría, la separación de las funciones de gobernanza y gestión en el sentido de que tiene
que haber un “dueño” que desempeñe el papel de gobernanza para determinar las
necesidades de personal y contratar a las personas en la organización para que realicen las
funciones de gestión. Esto sugiere poca aplicación de la gestión de los recursos humanos en
las OESS, ya que la mayoría de ellas tienden a combinar las funciones de gobernanza y
gestión. Sólo en aquellas organizaciones que han separado las funciones de gobernanza y
gestión, los problemas de la gestión de los recursos humanos son claramente discernibles.

En dichas organizaciones, el comité de dirección o la junta directiva contrata al personal


para que realice las funciones administrativas. Mientras que las grandes organizaciones,
particularmente las cooperativas, tienden a aplicar un proceso de contratación profesional
que sigue un procedimiento típico, las organizaciones relativamente pequeñas pocas veces
se ajustan a ese proceso. Esto podría ser debido a una variedad de razones, como la carencia
de recursos para pagar los gastos relacionados y el carácter de la junta directiva o el comité
de dirección. Después de la contratación, pocos en la ESS capacitan a su personal, la
principal excepción nuevamente son las cooperativas. En algunos países como Kenya,
Tanzania y el Reino Unido, existen colegios cooperativos donde los gerentes de las
cooperativas pueden recibir cursos de formación. Los otros tipos de organizaciones no
tienen instituciones especializadas que puedan capacitar a su personal. La baja
remuneración, relativa a las tasas del mercado, ha provocado que muchas organizaciones se
esfuercen por mantener al personal capacitado, competente y cualificado ya que su rotación
tiende a ser alta.

Aunque las OESS relativamente pequeñas no tienen sistemas de gestión de recursos


humanos tan elaborados, utilizan vías alternativas para alentar a las personas a trabajar para
lograr sus objetivos. Para la contratación, la mayoría de las organizaciones comunitarias,
sociedades mutuales y asociaciones buscan entre sus miembros el personal cualificado y
dependen de los talentos especializados de sus miembros. Como se ilustra en el ejemplo de
Suma en el estudio de caso 2.1, las empresas sociales y las cooperativas de trabajadores
dependen de la ingeniosidad de sus miembros para realizar el trabajo. Los trabajadores
miembros dependen de la conciencia de sí mismos y la reflexión continua sobre el
desempeño del personal para identificar las áreas donde se puedan aprender lecciones para
mejorar el trabajo. De ese modo, ellos desarrollan lo que Davis (2004: 120120-122)
denomina “habilidades de autogestión”. Convierten toda la organización en un “centro de
aprendizaje” que desarrolla los recursos humanos para la empresa. La creación de
capacidades está dentro de la organización y los sistemas de aprendizaje internos se basan
en la democracia y el empoderamiento. También debemos destacar que la remuneración de
los trabajadores no está simplemente compuesta por el dinero tradicional y el paquete de
beneficios, sino también incluye bienes y servicios generados por la organización.

2.3 Gestión de los recursos en las OESS

2.3.1 Necesidades de recursos

Las condiciones necesarias en la sociedad tienden a generar una gran cantidad de respuestas
de las personas, la mayoría de las cuales terminan como OESS. Habiendo nacido de la
necesidad (Defourny y Develtere, 2009: 18), las necesidades de recursos de la ESS son tan
diversas como los problemas que enfrenta la sociedad humana. En su búsqueda por cubrir
los diversos riesgos que enfrentan sus miembros, las sociedades mutuales necesitan
recursos para cubrir a sus miembros en caso de enfermedad, gastos funerarios, malas
cosechas, matrícula escolar y otras formas de condiciones de vida precarias. Igualmente, las
organizaciones comunitarias y las asociaciones tienen que resolver una gran cantidad de
problemas en su búsqueda por satisfacer las necesidades individuales y comunales: déficits
de trabajo agrícola y pastoral,

instalaciones educacionales, médicas, hidráulicas, de comunicación y del hogar, e


innovaciones en varias actividades económicas para mejorar las condiciones de vida, entre
otras. Las cooperativas y las empresas sociales en diferentes sectores necesitan capital
laboral para operar y mejorar la productividad de sus diferentes negocios para cumplir sus
objetivos sociales. En resumen, las OESS necesitan una variedad de recursos, desde
humanos hasta financieros, para producir bienes y servicios para responder a los riesgos y
escaseces que enfrenta la sociedad humana.

2.3.2 Fuentes de recursos

Aunque las OESS pueden obtener recursos de diversas fuentes, mayormente dependen de
recursos suministrados por sus iniciadores y/o miembros. Los recursos suministrados por
los miembros en las cooperativas adoptan la forma de acciones, mientras que en las
sociedades mutuales, las organizaciones comunitarias y las asociaciones son subscripciones
periódicas, activos en especie y trabajo voluntario. En las empresas sociales, estos recursos
adoptan la forma de contribuciones al capital o activos en especie. En las fundaciones, los
partidarios de la causa hacen donaciones filantrópicas o legados (Fonteneau y Develtere,
2009).

Además de los recursos generados por los iniciadores y miembros, las OESS también
obtienen recursos de sus propias actividades. Al ser empresas económicas, muchas de ellas
generan dividendos de la venta de bienes y servicios al público, a menudo en competencia
con otros operadores privados. Los dividendos generados de esta manera tienden a ser
invertidos nuevamente en las actividades de las organizaciones, si no se necesitan para
ofrecer un servicio social.

Debido a que las OESS dependen de los recursos suministrados por sus miembros y de los
dividendos obtenidos de sus actividades, a menudo se dice que se financian
autónomamente. Sin embargo, estas organizaciones también reciben recursos de
organizaciones públicas y filantrópicas para fortalecer su capacidad de ofrecer bienes y
servicios. Los recursos públicos adoptan la forma de subsidios de los gobiernos locales y
nacionales, así como la asistencia oficial al desarrollo de los países desarrollados a los
países del Sur. Las contribuciones filantrópicas son donaciones de organizaciones no
gubernamentales y fundaciones, principalmente del Norte.

No obstante, debe enfatizarse que la aceptación de recursos públicos y donaciones no


usurpa necesariamente la autonomía de las OESS. Las organizaciones tienden a aceptar los
recursos en el interés de apoyar y preservar su propia trayectoria. Típicamente, estas
organizaciones reciben recursos externos debido al deseo del público de incrementar la
disponibilidad y accesibilidad de sus bienes y servicios, incluso cuando el grupo
destinatario no puede pagar adecuadamente los costos de producción. A veces las
subscripciones de los miembros no pueden cubrir los costos de producción y el suministro
de bienes y servicios que son considerados deseables por la organización y la comunidad.
2.3.3 Supervisión de los recursos

La protección de los recursos contra el fraude, el robo y el uso indebido es importante en


todas las organizaciones. Las organizaciones privadas se defienden del fraude y la mala
administración mediante el establecimiento de sistemas de gestión que incluyen un estricto
control o procesos de contabilidad, auditorías internas y poderosas juntas directivas para
supervisar la gestión de la

Una Cooperativa de Mujeres en Mtongani (Dar Es Salaam,

Tanzania). El proyecto (apoyado por la OIT) es dirigido de forma cooperativa para el


cultivo de hongos y cría de

gallinas, fue propuesto como una alternativa a la actividad que solía ser la principal de la
mujer en la zona: quebrar piedras.

En esta foto: hongos procedentes de la cooperativa que se vende en el mercado.

organización (Biety, 2005: 239). Aunque las OESS tienen sistemas de contabilidad,
auditoría y supervisión, el grado en que se utilizan en la administración de los recursos
varía según las diferentes formas de organización.

Contabilidad

Se refiere a la función de recopilar, compilar, informar y archivar las actividades y recursos


de una organización. La información generada por esta función ayuda a los individuos
encargados de la gobernanza y la gestión a adoptar decisiones informadas (Kim y
Nofsinger, 2007: 25). En las organizaciones privadas, esta información no es solamente
importante para el uso interno sino también para personas ajenas: inversionistas, banqueros,
acreedores y empleados muy interesados en la salud financiera de la firma.
Consecuentemente, la función de contabilidad es fundamental para controlar los recursos y
actividades de las organizaciones privadas.

Las prácticas de contabilidad varían en las OESS. Mientras que las organizaciones grandes
y relativamente formalizadas utilizan normas internacionales de contabilidad para generar,
informar y mantener la información sobre los recursos y actividades de la organización, las
organizaciones más pequeñas y menos formalizadas no los utilizan. Esas organizaciones
utilizan sistemas básicos de contabilidad, en los cuales un individuo u organización registra
transacciones financieras como ventas, compras, ingresos y pagos. Algunas organizaciones
incluso dependen de la memoria individual para generar y reportar información sobre sus
recursos y actividades.

Esta variación en los procesos de contabilidad se debe parcialmente a las regulaciones (o


falta de regulaciones) en estas organizaciones. Por ejemplo, en la mayoría de los países
anglófonos, las regulaciones exigen que las cooperativas utilicen normas internacionales de
contabilidad para informar anualmente sobre sus activos y pasivos a los miembros. Sin
embargo, no existe esa regulación para las organizaciones comunitarias, las sociedades
mutuales y las asociaciones y por tanto sus procedimientos de contabilidad pueden incluir
el uso de la memoria individual, el registro de las actas de las reuniones o la contabilidad
básica. En estas situaciones, incluso los miembros que tienen un amplio conocimiento de
los recursos de la organización pueden tener dificultad para ofrecer todas sus percepciones
individuales al proceso de planificación. En consecuencia, los directores o miembros
pueden tomar decisiones basadas en premisas erróneas debido a una información subjetiva
e insuficiente.

Auditoría

Generalmente, la auditoria es una evaluación de una persona, organización, sistema,


proceso, empresa, proyecto o producto. Las auditorías se realizan para determinar la validez
y confiabilidad de la información y para hacer una valoración del control interno de un
sistema. El objetivo de una auditoría es expresar una opinión sobre la persona, organización
o sistema en cuestión.

En la gestión de las empresas capitalistas, existen auditores internos y externos. Los


auditores internos supervisan los procedimientos financieros y operativos de la
organización, verifican la exactitud de los registros financieros, aseguran el cumplimiento
de las regulaciones de contabilidad, mejoran el control interno y detectan fraudes y el uso
indebido de los recursos. Por el contrario, los auditores externos son contadores ajenos a la
organización cuyo papel es revisar las declaraciones financieras de la organización y su
desempeño en la satisfacción de las necesidades de sus miembros y sus objetivos de
responsabilidad social. Los auditores externos dan fe de la veracidad y exactitud de las
declaraciones financieras en la representación material de la condición socioeconómica de
la organización (Kim y Nofsinger, 2007: 27-28). Por tanto, mientras que los contadores son
los responsables de presentar la información administrativa de la organización, los
auditores son los encargados de supervisar y verificar la exactitud de dicha información.

La auditoría, al igual que la contabilidad, se aplica moderadamente en las OESS. La


auditoría externa se utiliza ampliamente en las cooperativas, las empresas sociales y las
fundaciones, pero pocas

DOCUMENTO DE TRABAJO

veces es utilizada en las sociedades mutuales, las organizaciones comunitarias y las


asociaciones. Mientras que las empresas sociales y las fundaciones buscan auditores
externos ocasionalmente para que expresen sus opiniones sobre el buen estado de sus
organizaciones en aras de asegurarse a sí mismas de su sostenibilidad, las cooperativas,
especialmente en los países anglófonos, han tenido que presentar informes de auditorías
externas anualmente para cumplir con los requisitos de las regulaciones de gobernanza. La
auditoria interna es más frecuente en las cooperativas anglófonas y, en alguna medida, en
las empresas sociales y las fundaciones. La auditoría interna en las cooperativas la realiza la
mayoría de las veces el comité supervisor en los países anglófonos o un Commissaire aux
comptes en algunos países francófonos, que no se encuentra en la estructura administrativa
de otros tipos de OESS.
Es evidente que las sociedades mutuales, las organizaciones comunitarias y las asociaciones
no tienen estructuras formales para realizar la función de auditoría. La implicación es que
estas organizaciones pueden ser débiles al evaluar sus procedimientos operativos y verificar
la exactitud de la información administrativa. Por mucho que todos los miembros tiendan a
supervisar la gestión de estas organizaciones, pueden ser incapaces de detectar el fraude o
el uso indebido de los recursos, ya que son ellos quienes participan en el proceso de
gestión.

Supervisión

Al igual que en las empresas capitalistas, los miembros y dueños de las OESS supervisan
fundamentalmente el desempeño de sus organizaciones. Sin embargo, las prácticas de
supervisión varían en las diferentes formas de organización y regiones del mundo. En los
países francófonos y en la mayor parte de América Latina, donde las tradiciones mutuales y
solidarias enfatizan el empoderamiento y la igualdad, todos los miembros supervisan
directamente las actividades de sus organizaciones como parte de sus procesos laborales.
En los países anglófonos, la supervisión varía según las formas organizativas. En las
empresas sociales y las fundaciones, la supervisión

la realiza la junta directiva, mientras que en las cooperativas, las sociedades mutuales, las
organizaciones comunitarias y las asociaciones, la supervisión es responsabilidad de la
asamblea general, a veces a través de la administración, como ocurre con las cooperativas.
La junta directiva en las empresas sociales y las fundaciones y el comité de dirección en las
cooperativas utilizan los informes de las auditorías para evaluar el desempeño de la
organización y realizar las acciones necesarias para salvaguardar las metas de la
organización. Sin embargo, la falta de informes de auditoría en otros tipos de OESS puede
provocar que la asamblea general actúe sobre la base de las opiniones subjetivas de los
miembros. La situación podría ser peor donde no exista un marco regulador para
complementar el papel supervisor de la asamblea general o de los miembros.

2.4 Mecanismos de financiamiento de las OESS

Además de sus recursos internos, las OESS han sido financiadas tradicionalmente a través
de subvenciones y préstamos. Mientras que las subvenciones son regalos de los donantes,
los préstamos son fondos que las OESS piden a las instituciones financieras. Debido a que
los donantes tienen la prerrogativa de otorgar las subvenciones, las OESS no tienen control
sobre esta fuente de financiamiento y ha demostrado ser insostenible. Por otra parte, la
disponibilidad de créditos para las OESS se ha reducido debido a que las instituciones
financieras las consideran prestatarias de alto riesgo. También, las instituciones financieras
a menudo han ofrecido préstamos a corto plazo en vez de los más deseables préstamos a
largo plazo. Estas realidades se han combinado para reducir la disponibilidad de recursos
financieros para la ESS desde fuera de las organizaciones en medio de crecientes demandas
financieras.

Con este fin, el 70 por ciento de las acciones del banco pertenecen a la cooperativa,
mientras que el 30 por ciento son propiedad de cooperativistas individuales. Sin embargo,
esta estructura de propiedad cambió en 2008 cuando el banco abrió sus acciones al público
general, después de la conclusión de una oferta pública inicial exitosa (OFI) de 700 000 000
de acciones. Las acciones del banco ahora son comerciadas en el Mercado de Valores de
Nairobi para recaudar más capital, que ha permitido al

Estas demandas han llevado a la innovación financiera en muchas partes del mundo. Una
de las innovaciones es el desarrollo de un sector financiero personalizado que no reproduce
o extiende simplemente los productos e instrumentos financieros existentes, sino que ofrece
un entorno complejo de inversión social con diversos productos financieros que se
corresponden con las necesidades y el ciclo de vida de las OESS (incluyendo las etapas de
puesta en marcha, o incluso antes de la puesta en marcha en algunos casos, de
consolidación y de crecimiento). Los donantes también responden a este entorno con una
reorientación estratégica a partir de obsequios a la inversión mediante la creación de nuevas
corrientes de financiamiento como la filantropía empresarial. La creación de nuevos
productos financieros y un nuevo vocabulario (por ejemplo, inversión relacionada con la
misión, inversión de impacto, inversión relacionada con el programa, finanza social,
finanza solidaria, etc.) que se inclina hacia la inversión ética y socialmente responsable
(ISR) podría ser una fuente potencial de financiamiento para la economía social (Mendell y
Nogales, 2009: 97-98).

Algunas OESS también están avanzando hacia el mercado bursátil para recaudar capital
para sus operaciones. Por ejemplo, en Kenya, el Banco Cooperativo, aunque tiene una
licencia para realizar negocios bancarios según la Ley Bancaria de 1968, ha mantenido
durante mucho tiempo su tradición de ser una cooperativa mediante la restricción de la
propiedad del banco al movimiento cooperativo.

Banco Cooperativo tener una base de capital de más de 13 500 000 000 de chelines de
Kenya (180 000 000 de dólares de los Estados Unidos), que lo convierte en uno de los
bancos más poderosos de Kenya.

En realidad, la innovación para recaudar más capital para la economía social va mucho más
allá del mercado de valores capitalista a la creación de mercados sociales de valores en
países como el Brasil y Sudáfrica. Está innovación particular ha inspirado a la Fundación
Rockefeller en los Estados Unidos para financiar la investigación en la Universidad de
Oxford en Gran Bretaña sobre el desarrollo de mercados secundarios y un mercado social
de valores para la ESS en otras partes del mundo (Mendell y Nogales, 2008).

También es significativo destacar la creación de redes de instituciones financieras que


invierten directamente y, en algunos casos, exclusivamente en la economía social en
algunas partes del mundo. Hasta hace poco tiempo, por ejemplo, no había disponibilidad de
productos de inversión a largo plazo en Quebec, Canadá. Esto tendía a limitar toda la
financiación disponible a préstamos a corto plazo. Esta circunstancia obstaculizó
significativamente la capacidad de las OESS de consolidar sus actividades y crecer. En
respuesta a esta situación, la Chantier de l’économie sociale estableció recientemente el

DOCUMENTO DE TRABAJO
Fiducie du Chantier de l’économie sociale, un fondo de capital paciente que ofrece capital
de inversión a largo plazo a las OESS. El estudio de caso 2.3 explica con más detalles esta
iniciativa.

2.5 Hacia la gestión eficiente de las OESS

2.5.1 Conceptualización de la eficiencia

La eficiencia tiende a ser definida de diferentes maneras en diferentes contextos y para


diferentes propósitos. En un sentido más general, la eficiencia es normalmente definida
como una medida de cuan bien una institución utiliza los recursos disponibles (insumos)
para maximizar los resultados (productos). En círculos empresariales, significa minimizar
los insumos y maximizar los productos o ganancias. Sin restringirnos necesariamente a las
mediciones, utilizamos el término aquí desde su perspectiva administrativa con el
significado de hacer las cosas bien para lograr las metas establecidas. Debido a que las
OESS abordan los problemas sociales dentro del contexto de su identidad y principios
operativos, la interrogante que surge es ¿cuán mejor pueden gobernar y gestionar sus
actividades?

2.5.2 Fortalecimiento de la gestión

Como se ha explicado anteriormente, las prácticas de gestión en las OESS varían


ampliamente. Mientras que las organizaciones grandes y más profesionales emplean
personal capacitado para realizar funciones de gestión como la contabilidad y la auditoría,
las pequeñas tienden a depender de sus trabajadores miembros para desarrollar estas
funciones. Esta variación se debe en parte a que, en muchos lugares del mundo, las OESS
han operado en gran medida con limitados requisitos para informar sobre el desempeño,
pocas convenciones de contabilidad y sólo regulaciones mínimas de revelación. (Nicholls,
2009: 758).

No obstante, las OESS operan en el mismo entorno que las empresas lucrativas y la
competencia resultante está impulsando cada vez más las innovaciones en la gestión de las
OESS. Algunas organizaciones están siendo más competitivas, aumentando la
especialización de sus funciones, empleando personal profesional para que se encargue de
sus funciones de gestión y utilizando prácticas convencionales para la gestión de los
recursos humanos que incluyen la negociación colectiva de los acuerdos de trabajo con los
empleados. El estudio de caso 2.2 sobre la Sociedad Cooperativa de Granjeros Lecheros de
Githunguri, en Kenya, ilustra claramente cómo la profesionalidad ha mejorado la eficiencia
de esa organización.

Otras organizaciones, sin embargo, no han avanzado en la dirección de la empresa privada


sino que han fortalecido la información sobre el desempeño a través de auditorías sociales
que se centran en informar sobre el progreso hacia los objetivos de la misión dentro de las
actividades fundamentales. Este informe social actúa típicamente como una evaluación
longitudinal del desempeño interno y tiende a utilizar métricas descriptivas que son
típicamente humanas en escala. Observa los cambios o acontecimientos mayoritariamente
no comparativos, individuales o a nivel de la comunidad (por ejemplo, los perfiles de las
poblaciones destinatarias o las características de los partes interesadas) y alguna
información financiera. Esta información sobre la auditoría ofrece una narrativa de acciones
particulares y objetivos y puede ser utilizada para demostrar el progreso a través del
tiempo. Las auditorías sociales son generalmente cualitativas, lo que significa que se
centran en mediciones del impacto a través de la contabilidad para resultados descriptivos
específicos (y, por tanto, a menudo parciales) de la acción estratégica (Nicholls, 2009: 761).

2.5.3 Supervisión y monitoreo

Ya se ha explicado que los miembros siguen siendo los supervisores clave de las
organizaciones. Las organizaciones que han separados los roles de gobernanza y gestión
ciertamente necesitan una mayor vigilancia por parte de las juntas directivas o los comités
de dirección. Estas OESS se benefician particularmente de las juntas que están
comprometidas con el espíritu del empresariado social y la visión de aumentar la
producción de bienes y servicios para los miembros. Al igual que las juntas directivas de las
empresas privadas, los miembros de los comités de dirección o las juntas directivas de estas
organizaciones necesitan poner los intereses de los miembros y de la comunidad por
delante de sus propios intereses personales y ejercer el deber de cuidar haciendo lo que
cualquier persona prudente común haría en la misma posición y circunstancias. Para
ejecutar el deber esencial de supervisión, la junta o el comité celebran reuniones periódicas
para revisar las operaciones y la gestión de la organización. Nuevamente, el estudio de caso
2.2 ilustra cómo una junta directiva comprometida puede darle un giro a las vicisitudes de
la economía social.

Sin embargo, en algunos lugares del mundo donde la participación directa de los miembros
es la norma, el papel de supervisión está tomando un rumbo diferente. En el Brasil, por
ejemplo, las juntas directivas de las cooperativas no se reúnen periódicamente (en gran
medida porque estas organizaciones rechazan este modo de gobernar a favor de la
participación directa de los miembros). El resultado es el surgimiento de las cooperativas de
trabajadores (como en la Argentina desde el colapso económico en el país). En este caso,
los miembros están ejerciendo celosamente su papel de supervisores mientras desempeñan
el rol de gestión.

2.6 Conclusiones fundamentales

Este capítulo explica como las OESS son gobernadas y gestionadas. Resulta claro a partir
de este análisis que estas organizaciones están guiadas por el principio de dirección
democrática y participativa para gobernar y gestionar sus actividades. Estas actividades
adoptan diferentes formas, desde la participación directa de los miembros en los procesos
de gobernanza y gestión hasta la participación representativa de los miembros en funciones
separadas de gobernanza y gestión. Mientras que las demandas de eficiencia y
competitividad conducen cada vez más a algunas organizaciones a profesionalizar su
gobernanza y gestión, otras responden a los mismos desafíos con formas innovadoras
alternativas de financiar y gestionar las organizaciones para mantenerlas centradas en las
personas y orientadas a su causa social. Estas innovaciones demuestran la ingeniosidad
empresarial de la ESS, que está acostumbrada a responder a los problemas y las crisis que
surgen en la sociedad.
DOCUMENTO DE TRABAJO

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

Estudio de caso 2.1: Alimentos integrales Suma

Suma es un vendedor mayorista de alimentos integrales con sede en Elland, Reino Unido,
que emplea a 150 personas. Comenzó en 1974 como un negocio de una persona cuando su
propietario, Reg Tayler, se mudó de Londres a Leeds y abrió una tienda minorista, Plain
Grain. En agosto de 1975, en una reunión en la que participaron todas las tiendas de
alimentos integrales en el norte de Inglaterra, Reg propuso la creación de una cooperativa
mayorista de alimentos integrales para suministrarse entre ellos mismos.

Reg y sus amigos se instalaron en la cocina trasera de una casa en Victoria Road, Leeds,
desde donde vendieron hojuelas de cereal, frutos secos y arroz integral. Pronto necesitaron
más espacio, por lo que alquilaron un garaje cerrado cercano (es aquí donde el nombre
'Suma' se utilizó por primera vez para el creciente negocio). Al mismo tiempo, Reg
trabajaba como chofer repartidor para Jonathan Silver, llevando ropa a su cadena de tiendas
de ropa masculina en el norte de Inglaterra. Reg entregaba los pedidos de alimentos
integrales de Suma entre los pedidos “oficiales” de su jefe, que sabía lo que estaba
sucediendo pero se hacía de la vista gorda.

En un año, Suma necesitó un local propio y, en 1976, adquirió un pequeño almacén de dos
pisos en Warf Street, Leeds. En 1977, Reg vendió el negocio de Suma a los siete empleados
de entonces, quienes se convirtieron en miembros fundadores de Triangle Wholefoods
Collective, una cooperativa de trabajadores que realizaba negocios como Suma.

En 1978, Suma se trasladó a un almacén mayor de tres pisos en el número 46 de The Calls,
en Leeds. Parecía inmensa, pero la rápida expansión del mercado de alimentos integrales
obligó a Suma a trasladarse a un almacén de 70 000 pies cuadrados en Dean Clough Mills,
Halifax, en 1986.

Transcurrieron 15 años de crecimiento constante en la facturación y de la cooperativa. Se


produjo un incremento correspondiente en la complejidad y sofisticación del negocio y la
estructura de la cooperativa sufrió muchas modificaciones para adaptarse a este cambio.

En los días iniciales, los socios se reunían una vez por semana para discutir abierta y
libremente la estrategia y las operaciones y tomar decisiones por consenso. Sin embargo,
con el paso del tiempo, la acritud se hizo habitual cuando empleados individuales
comenzaron a tomar decisiones cotidianas e implementarlas. Además, las decisiones
adoptadas una semana eran revocadas a la siguiente. En 1986, Suma se reorganizó y eligió
a un comité de dirección de seis personas que se reúne semanalmente para administrar el
negocio rutinariamente en nombre de los miembros. El comité recibe el apoyo del personal
administrativo especializado en recursos humanos, finanzas y operaciones. Los 150
empleados tienen varias cualificaciones y todos poseen una parte del negocio. No hay un
director ejecutivo y cualquier empleado puede presentar una propuesta a la consideración
del comité de dirección.
Fuente: Thompson y Doherty, 2006: 364-365; [Link]

Estudio de caso 2.2: Sociedad Cooperativa de Granjeros Lecheros de Githunguri, Kenya

La Sociedad Cooperativa de Granjeros Lecheros de Githunguri fue fundada en 1961 por 31


ganaderos lecheros en la División Githunguri del Distrito de Kiambu en la región central de
Kenya. Su objetivo era recolectar y vender la leche que producían sus afiliados. Como
muchas otras cooperativas lecheras, el control estatal sobre el mercado de la leche y la
gestión de las cooperativas había sofocado sus operaciones a casi un letargo a mediados de
la década de 1990.

La liberalización del movimiento cooperativo desde 1997, unido a un comité de dirección


centrado y bien intencionado que asumió la administración en 1999, ayudó
significativamente a mejorar el desempeño de la Sociedad. Con el nuevo poder para
contratar y despedir al personal, el comité contrató a un equipo profesional para dirigir la
gestión cotidiana de la cooperativa. También utilizó su poder para pedir un préstamo contra
la propiedad de la sociedad de cerca de 70 000 000 de chelines de Kenya (unos 800 000
euros) al OIKO Credit de los Países Bajos en 2003 para construir una planta procesadora de
leche. Se ha producido un tremendo cambio en la situación de la cooperativa desde que la
planta comenzó a operar en 2004.

Los miembros de la cooperativa ahora suman 17 000. Su facturación anual es de 3 000 000
000 de chelines de Kenya (unos 30 000 000 de euros) y recolecta un promedio de 170 000
litros de leche diariamente, de 25 000 litros en 1999. Tiene varios vehículos para
transportar la leche desde 41 centros recolectores en la División de Githunguri en el Distrito
de Kiambu a su planta en el pueblo de

Githunguri. La planta produce cuatro tipos fundamentales de productos que son vendidos
en Nairobi: leche fresca, yogurt, ghee (mantequilla purificada) y mantequilla.

Además de esta actividad, la cooperativa también suministra servicios productivos a sus


miembros, incluyendo inseminación artificial, servicios de extensión y pienso animal en sus
31 almacenes a través de su área de operación. Estos servicios están disponibles para los
miembros a través de créditos que son amortizados con la venta de leche. Estas actividades
han mejorado considerablemente la producción de leche de los afiliados, a quienes la
cooperativa ha respondido ofreciéndoles precios competitivos y el pago inmediato por sus
productos. También vende la leche a otros procesadores en Nairobi.

Las actividades expansivas de la cooperativa son responsabilidad de unos 300 empleados


que son contratados sobre la base de una política de empleo. Mientras que el personal de
menor rango es contratado dentro de la División, el personal administrativo es buscado
nacionalmente y nombrado sobre la base de sus cualificaciones profesionales. Es
significativo que los empleados han creado un sindicato, que ha entrado en el acuerdo de
negociación colectiva (ANC) con la administración de la cooperativa. Esto permite cada
vez más a la cooperativa atraer y mantener el personal más eficientemente que en la época
del control estatal, cuando no existía una política de empleo sino sólo el criterio del
Comisionado de Desarrollo Cooperativo.
Fuente: [Link]

DOCUMENTO DE TRABAJO ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y


SOLIDARIA

Estudio de caso 2.3: La Fiducie de l’economie sociale y Finance

Solidaire en Quebec

La Fiducie de la Chantier de l’économie sociale fue fundada en 2007. Durante varios años,
las empresas de la economía social expresaron la necesidad de productos financieros que no
fueran las subvenciones tradicionales y los préstamos y, al mismo tiempo, discutieron las
maneras de retener el capital a largo plazo en sus negocios. Querían nuevos productos que
tuvieran en cuenta su misión social. Muchos inversionistas privados e institucionales se
mostraban reticentes a incorporarse a la economía social, a pesar de pruebas convincentes
de menores proporciones de pérdida por préstamo en las empresas de economía social y
una tasa de supervivencia dos veces mayor que la de los negocios privados tradicionales.

La Fiducie es una respuesta a estas necesidades. Es un intermediario entre el mercado


financiero y las empresas de la economía social. La Fiducie ofrece un producto que
complementa los que ya están disponibles en el mercado: capital “paciente”, en otras
palabras, préstamos con una moratoria de pago del capital de 15 años. Estas inversiones se
ofrecen de dos formas: capital paciente de operaciones (para financiar los costos
relacionados con el capital laboral, la mercadotecnia de nuevos productos y la compra de
equipos) y capital paciente de bienes raíces (para financiar los costos que están
directamente vinculados a la adquisición, construcción o renovación de bienes raíces). La
Fiducie trabaja con una impresionante red de accionistas, aumentando su capacidad para
evaluar los proyectos eficientemente de una manera realista y cuidadosa.

El suministro inicial de capital de la Fiducie vino de Economic Development Canada (una


subvención del Gobierno de Canadá) y un número de inversionistas, incluyendo dos
grandes fondos solidarios laborales (el Fonds de solidarité de la Fédération des Travailleurs
du Québec y la Fondaction, Fonds de développement de la CSN pour la co-opération et
l'emploi de la Confédération des syndicats nationaux) e Investissement Québec (un
préstamo del Gobierno de Quebec). Con este fondo inicial de 52 800 000 dólares
canadienses, la Fiducie puede invertir y apoyar el desarrollo de empresas de la economía
social. Al atraer a diferentes inversionistas, la Fiducie puede agrupar el riesgo y reducir el
costo de financiamiento para las empresas.

Desde su fundación en 2007, la Fiducie ha invertido 11 430 000 dólares canadienses en 29


empresas de economía social en diversos sectores en toda la región de Quebec. Estas
inversiones de la Fiducie han generado un total de 66 200 000 dólares canadienses en
inversiones que han creado y/o consolidado más de 1 120 empleos. La capacidad de
optimización de la Fiducie es de casi 1 a 6, demostrando el significativo impacto de sus
inversiones iniciales en las empresas de economía social.
Fuente: Mendell y Nogales, 2009. Para más información consulte
[Link]

Capítulo 3: Marco de políticas para desarrollar la ESS

3.1 Introducción

La ESS es un fenómeno que ha ganado una creciente visibilidad económica, social y


política. Una de sus novedades es la manera en que ha impactado la planificación de las
políticas públicas, ya que sus sujetos (organizaciones y entidades) buscan reconocimiento,
institucionalización y apoyo para los proyectos y actividades.

Las políticas públicas para la ESS están evolucionando y demandan una participación
fuerte y activa de la sociedad civil en su planificación, ejecución y supervisión.

Este capítulo comienza con la presentación de los antecedentes de las políticas públicas en
la ESS, incluyendo los instrumentos y tendencias principales, así como la relación de estas
políticas con las acciones públicas “transversales” y “emancipadoras”. A continuación del
debate, se presentan algunas experiencias en países seleccionados de África, Asia, Europa,
América Latina y América del Norte.

3.2 Políticas públicas para la ESS

3.2.1 Antecedentes

Las iniciativas para producir y prestar servicios sociales y personales, organizadas según la
libre asociación y los principios de cooperación y autogestión, pueden encontrarse en
muchos países bajo distintos nombres. En realidad, la existencia y crecimiento de este
campo de la práctica ha dado lugar a programas y acciones en instituciones públicas para
promover estas prácticas como opciones con respecto al trabajo, los ingresos, la
participación social y democrática y una mejor calidad de vida (Gaiger, 2004; Morais &
Bacic, 2009).

Sin embargo, la ESS se caracteriza por las dificultades y contradicciones en su definición,


conceptualización y medición y en la delimitación de sus actividades y organizaciones. La
ESS es un concepto dinámico que ha sido definido de diferentes maneras en varios
contextos históricos y sociales. Su significado continúa evolucionando en respuesta a las
condiciones cambiantes. No obstante, a pesar de estas dificultades, se entiende que desde
los puntos de vista económico, social, político y cultural, la ESS ha desempeñado un
importante rol. Mundialmente, se puede percibir este significativo papel en el creciente
número de documentos, declaraciones, resoluciones, convenios y recomendaciones hechas
por renombradas instituciones internacionales en el campo de la ESS.

Cuadro 3.1: La ESS y su reconocimiento en la OIT


En un proyecto para sistematizar los documentos e instrumentos jurídicos de la OIT, la
expresión “economía social y solidaria” apareció reflejada en cinco documentos, dos
declaraciones, dieciséis convenios y seis resoluciones, además de otros informes y
memorandos, incluyendo resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
También es importante destacar la dirección de las actividades técnicas de la OIT que
apoyan las iniciativas de la ESS en África; existe un reconocimiento de la ESS y su relación
con el asesoramiento sobre política y derecho; mejoramiento y apoyo del acceso a las
finanzas; y creación de capacidades. (Poorter, 2010).

Otra realidad global es el considerable número de

OESS. Según la definición de la Conferencia

Regional de la OIT en Johannesburgo (2009), que

DOCUMENTO DE TRABAJO

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

adopta una amplia visión de la ESS, la ESS designa “a aquellas empresas y organizaciones,
en particular cooperativas, sociedades mutuales, asociaciones, fundaciones y empresas
sociales, que se caracterizan por producir bienes, prestar servicios y desarrollar
conocimientos, al tiempo que persiguen objetivos económicos y sociales y promueven la
solidaridad”. Desde esta perspectiva, vale la pena mencionar que:

n según la Alianza Internacional de Cooperativas (ACI), existen casi 1000 000 000 de
miembros cooperativos y más de 100 000 000 de empleos en sus 91 países miembros. En el
Canadá y Noruega, una de cada tres personas es miembro de una cooperativa, mientras que
en los Estados Unidos, la proporción es una de cada cuatro y en

Kenya es una de cada cinco. En China, Argentina,

Brasil y Malasia existen 180 000 000, 9 000 000, 6 000 000 y 5 500 000 miembros
cooperativos, respectivamente.

n Según la Federación Internacional de Cooperativas y Seguros Mutuales (ICMIF), la


proporción del mercado mutual a finales de 2008 aumentó al 24 por ciento con respecto a
2007. De los diez mayores países en el sector de los seguros que equivalen al 77 por ciento
del mercado mundial, cinco tienen más del 30 por ciento de sus mercados en empresas
mutuales y cooperativas (los Estados Unidos tiene el 30 por ciento, Japón el 38 por ciento,
Francia el 39 por ciento, Alemania el 44 por ciento y los Países Bajos el 33 por ciento).
Esto se deriva de una muestra de 2 750 aseguradores mutuales y cooperativos.

n La Association Internationale de la Mutualité (AIM) es un grupo de organismos de seguro


de salud y protección social que operan según los principios de solidaridad y con una
orientación no lucrativa. La AIM tiene miembros en Europa, América Latina, América del
Norte y África del Norte y Subsahariana. En Europa solamente, existen 102 000 000 de
afiliados y 168 000 000 de beneficiarios.

n El Consejo Mundial de Cooperativas de Crédito ofrece a sus miembros la oportunidad de


tener su propia institución financiera y les ayuda a crear oportunidades para iniciar
pequeños negocios, construir sus hogares y educar a sus hijos. Está presente en 97 países en
todos los continentes y tiene casi 50 000 cooperativas de crédito y 184 000 000 de
miembros. En 2009, había sobrepasado los 1 000 000 000 000 de dólares de los Estados
Unidos en transacciones financieras (activos).

n La Unión Internacional Raiffeisen (IRU) es una asociación voluntaria mundial de


organizaciones cooperativas nacionales cuyo trabajo e ideas se basan en los principios de
Friedrich W. Raiffeisen

(por ejemplo, la autoayuda, la autorresponsabilidad y la autoadministración). Fue fundada


en 1968 y tiene más de 900 000 cooperativas y 500 000 000 de miembros en más de 100
países.

n Eventos como el Foro Social Mundial, la Reunión

Internacional sobre Globalización de la

Solidaridad, la Red Intercontinental para la

Promoción de la Economía Social y Solidaria, la

Asamblea de Ciudadanos Asiáticos por una

Economía Solidaria, el Foro por una Nueva

Gobernanza Mundial y la Conferencia Internacional sobre la Economía Social nos


muestran que otras muchas experiencias de “abajo-arriba” (bottom-up) tienen lugar en todo
el mundo, aunque todavía no hayan sido valoradas adecuadamente o sistematizadas.

Por tanto, podemos percibir que la proporción de la ESS está creciendo en términos de
empleo, importancia económica y penetración social.

Al tener en cuenta estos acontecimientos, la preocupación principal desde el comienzo


podría haber sido la conceptualización del fenómeno. Sin embargo, actualmente, es más
bien el problema de la relación con las políticas públicas. Este tema es un desafío tanto para
el conocimiento como para la acción (Laville et al., 2006).

La ESS está adquiriendo más importancia en la actualidad por la crisis mundial y su


modelo de desarrollo inclusivo y ambientalmente sostenible. Esta crisis presenta la
oportunidad de: 1) repensar el estilo de vida en una sociedad que padece de exclusión,
desigualdad, pobreza y calentamiento global; y 2) planificar políticas públicas más
abarcadoras y democráticas que tengan en cuenta la inclusión de la producción, la igualdad
social, la erradicación de la pobreza, la reducción de la concentración de las riquezas y la
sostenibilidad ambiental.

Estos desafíos ya han sido señalados por Schwettmann (2006) cuando analizó el papel de
las entidades de ESS y el Programa de Trabajo Decente (PTD). En su opinión, existe una
convergencia perfecta entre los objetivos de la ESS y las metas del PTD, porque:

n los valores y principios en que se basan las empresas de ESS incluyen el respeto por los
principios y derechos fundamentales en el trabajo (derechos);

Cuadro 3.2: Crisis y oportunidades

Este período de crisis en el que nos encontramos no es sólo una amenaza, sino también una
oportunidad para sentar las bases de un modelo económico mejor. Las empresas de ESS
pueden contribuir al diseño de este nuevo modelo ya que representan otro formato
empresarial basado en valores como los beneficios a largo plazo, la primacía de las
personas sobre el capital y el respeto al medio ambiente (…) Por tanto, se trata de trabajar
para generar un nuevo crecimiento basado en acciones empresariales más transparentes,
más sostenibles y en resumen, más responsables. Un modelo de crecimiento comprometido
con la generación de empleo, la inversión en el capital humano y la lucha contra la
exclusión social.

Figura 3.1: La ESS y el PTD

Derechos

n en algunos países, la ESS ofrece empleo a más

del 10 por ciento de la población económicamente activa (empleo);

n las empresas de ESS han demostrado durante mucho tiempo su habilidad única para
ampliar los servicios de protección social a las personas y comunidades que no están
cubiertas por sistemas formales de seguridad social (protección);

n un gran número de organizaciones de ESS representan la voz y los intereses de quienes


normalmente no están representados por los interlocutores sociales tradicionales, por
ejemplo, los sindicatos y las organizaciones de empleadores, pequeños agricultores
representados a través de cooperativas de comercialización y suministro agrícola,
operadores de la economía informal organizados en asociaciones de vendedores callejeros,
etcétera (diálogo social).

Desarrollo local

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY


Una empresa social que se ocupa de turismo y servicios culturales en Liguria, Italia

3.2.2 Tendencias e instrumentos

El surgimiento de las políticas de ESS inicia una fase de la construcción de un nuevo


modelo para la relación entre la acción gubernamental y la sociedad civil. La idea de
“política en progreso” está relacionada con el hecho de que son experiencias recientes con
metodologías “experimentales” que son aplicadas heterogéneamente. Por otra parte, existen
grandes desafíos para lograr la eficacia de las políticas públicas para la ESS, dada su
fragilidad y vulnerabilidad institucionales en relación con las coyunturas políticas (França
Filho, 2006).

Cuadro 3.3: Políticas públicas para la ESS: acciones heterogéneas

Based on analyses of international experiences, public policies for the SSE generally
encompass:

• acciones para la cualificación profesional de los segmentos informales;

• iniciativas convencionales para diseminar el microcrédito;

• promoción de la incubación de las cooperativas populares;

• apoyo a la organización del asociativismo;

• establecimiento de centros públicos de ESS.

Estas “acciones heterogéneas” responden al hecho de que los diferentes gobiernos y sus
organismos son diversos en su comprensión y reconocimiento de este tema.

Cuadro 3.4: Problemas de la ESS que deben ser abordados

Esto crea algunos problemas, como los enumerados por Schiochet (2006):

• Cómo institucionalizar a la ESS en las estructuras gubernamentales

• La centralidad e interfaces de la ESS en otras políticas

• Cómo “territorializar” la acción del gobierno

• Cómo establecer mecanismos permanentes y eficaces para la participación de la ESS en la


gestión de políticas

Dado el carácter de construcción y experimentación en dichas políticas, es posible


identificar algunos instrumentos de políticas públicas para la ESS:
n Formación, educación básica y cualificación profesional

n Asistencia y asesoramiento técnicos para el

establecimiento, incubación y consolidación de las empresas dentro de la ESS

n Desarrollo de las tecnologías adecuadas y el acceso a ellas

n Acceso a créditos y financiamiento solidarios n Definición de los marcos jurídicos y


reguladores n Definición de las estructuras gubernamentales, a diferentes niveles, para la
acción de la ESS

n Definición de programas y políticas específicos y transversales para la ESS

n Constitución y organización de la oferta (logística e infraestructura) y la demanda


(compras públicas y mercado) en la producción del sector

Estos numerosos instrumentos revelan los diferentes “formatos” en que han sido diseñadas
e implementadas internacionalmente las políticas públicas para la ESS. Aunque este tema
todavía necesita más reflexión, puede preverse que las políticas públicas para la ESS
difieren en términos de:

n políticas que afectan directamente a las

organizaciones de ESS en sus imposiciones jurídicas y normativas, como las que establecen
las cooperativas y las sociedades mutuales;

n políticas macroeconómicas (fiscales y

financieras) que privilegian a las organizaciones de ESS, permitiéndoles, por ejemplo,


intereses subsidiados y acceso más fácil a los créditos;

n políticas diseñadas para ser implementadas en

diferentes niveles geográficos (por ejemplo, local, regional y/o nacional);

n políticas diseñadas para activar ciertos sectores de la economía y/o grupos específicos,
como las políticas para promover la agricultura, viviendas de bajos ingresos, generación de
empleo para los jóvenes, etcétera.

En muchos casos, como veremos, algunas de estas políticas ni siquiera son consideradas
como tal; sólo son instrumentos/mecanismos de apoyo para ciertas OESS.

Para tener una visión sistematizada de estos instrumentos, Neamtan & Downing (2005)
sugieren cuatro categorías principales para las políticas públicas de la ESS:
1) Política territorial: Tiene el objetivo de apoyar a las comunidades locales a crear redes,
procesos de planificación estratégica y proyectos colectivos. Algunos ejemplos incluyen las
Directrices Estratégicas Comunitarias en

España, la Community Interest Company

[Compañía de Interés de la Comunidad] en el

Reino Unido, la Low-profit Limited Liability

Company en los Estados Unidos, Desarrollo Local en Quebec, el Programa de


Asociaciones Regionales en Australia y Brasil Local.

2) Instrumentos genéricos para el desarrollo: Se emplean para permitir el acceso a


instrumentos apropiados de inversión, mercados adecuados, instrumentos de investigación
y desarrollo para asegurar prácticas de gestión eficaces y sistemas de formación y gestión.

3) Políticas sectoriales: Estas políticas apoyan el surgimiento o fortalecimiento de sectores


económicos particulares (incluyendo el entorno, servicios personales, vivienda, nuevas
tecnologías, comunicaciones, turismo, servicios alimentarios, cultura y muchos otros) y son
instrumentos importantes para el desarrollo de la ESS.

4) Políticas a favor de las poblaciones destinatarias: Estas políticas abren posibilidades para
integrar a los ciudadanos considerados improductivos en la fuerza laboral y poder apoyar la
integración socioeconómica de los grupos destinatarios (por ejemplo, jóvenes, personas
discapacitadas, inmigrantes recientes). Algunos ejemplos incluyen el Fondo para Atender a
Grupos Prioritarios en México, los Grupos de Interés Económico en Senegal y Segunda
Economía en Sudáfrica.

3.3 Construidas de abajo hacia arriba

Para ser más efectivas, un aspecto de las políticas públicas para la ESS es que sean
construidas sobre la base de la “coproducción”; o sea, tienen que ser concebidas como
resultado de la acción colectiva de los ciudadanos. Los gobiernos no tienen la misma
capacidad que los interlocutores de la sociedad civil para identificar las necesidades
emergentes y las nuevas prácticas para promover el desarrollo integrado.

Cuadro 3.5: Políticas públicas de la ESS: idea de abajo-arriba

Para que una política pública surja exitosamente, el gobierno tiene que apoyar y permitir
que los interlocutores sociales y económicos definan sus prioridades y negocien la
naturaleza y el alcance de las intervenciones del gobierno en el campo de la economía
social. Este proceso de coproducción de la política pública es una parte inevitable del
desafío de identificar la política adecuada (Neamtan & Downing, 2005: 19).
En otras palabras, no debe verse como el producto de una construcción “pública”, sino
“como el

DOCUMENTO DE TRABAJO

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

resultado de procesos de interacción entre las iniciativas asociativas y las políticas


públicas” (Laville, 2006:27). Existen políticas que deben ser diseñadas sobre la base de
“interacciones recíprocas” de “abajo hacia arriba”, ya que presuponen una relación
dinámica con la sociedad civil. Las organizaciones de la sociedad civil tienen un
conocimiento acumulado de la realidad práctica de la ESS y pueden aumentar la escala de
sus actividades sobre la base de la interacción con el poder público, ya sea en la concepción
o la aplicación de las políticas públicas para alentar, promover, apoyar, supervisar y
diseminar la ESS.

Es por eso que las políticas públicas eficaces para la ESS enfatizan las dimensiones no
económicas, como los aspectos de organización social de los grupos en sus territorios. Estas
políticas representan una forma específica de acciones de gestión para generar empleo e
ingreso, ya que están fundadas en el concepto estratégico del desarrollo territorial. Cuando
se planifican e implementan sobre estas líneas, las políticas públicas para la ESS son
políticas para la “organización de la sociedad”, con impactos sociopolíticos más amplios
que se articulan en un territorio específico (França Filho, 2006a).

Cuadro 3.6: La ESS y sus impactos territoriales

Tiene que ver con el intento de operar nuevas institucionalidades o marcos reguladores
territoriales, rediseñando el significado de las prácticas económicas que deben funcionar en
estrecha relación con la propia vida social, política, cultural y ambiental en sus respectivos
territorios. La economía comienza a tener sentido sólo en relación con otras esferas de la
vida social y como un modo de articulación asociativa entre los productores locales y los
consumidores para evitar los procesos de exclusión (França Filho, 2006 a: 266).

Este perfil de planificación e implementación para las políticas públicas es consistente con
las políticas territoriales descritas anteriormente. Las políticas para apoyar a las
comunidades locales (para crear redes, proceso estratégicos de planificación, etcétera) se
refieren a las políticas de alcance local/municipal. Los ejemplos incluyen:

n Brasil: Oportunidade Solidária [Oportunidad Solidaria], creada en 2001 por el


Departamento de Desarrollo, Trabajo y Solidaridad del gobierno de la ciudad de Sao Paulo,
y la Diretoria de Economia Popular e Solidária [Dirección de Economía Popular y
Solidaria], establecida por el gobierno municipal de Recife

n Francia: la implementación de políticas de ESS en Rennes y Nantes


n Canadá: la importante Canadian Community Economic Development Network, un
programa local para generar oportunidades económicas y mejorar las condiciones sociales
en las comunidades

n Estados Unidos: el New Market Tax Credit

[Programa de Créditos Fiscales para Nuevos Mercados], que ofrece créditos a los
inversionistas comunitarios

n Australia: las Area Consultative Communities, que trabajan en la “búsqueda de


soluciones locales a los problemas locales” como parte del

Programa de Asociaciones Regionales n Nueva Zelandia: el Community Economic


Development Action Research Project, que formula proyectos comunitarios locales.

3.4 Acciones transversales

La ESS tiene un carácter transversal, o sea, puede movilizar diferentes áreas de acción
pública. Además de sus objetivos económicos (generación de empleo e ingresos), objetivos
sociales (mejoramiento de las condiciones de sociabilidad, fortalecimiento de los lazos
territoriales) y objetivos políticos (creación de espacios públicos para analizar y solucionar
los problemas), la ESS puede movilizar una dimensión cultural y ambiental.

En realidad, este carácter transversal no es plenamente eficaz en la realidad actual porque


no existe una articulación entre los organismos del

Trabajadores agrícolas en la cosecha de la guayaba. Distrito de Kurunegal, Sri Lanka

gobierno en diferentes niveles. Existen muchas razones para que esto ocurra, incluyendo la
simple ignorancia, disputas políticas y fragilidad institucional. La propia novedad del tema
también tiene que ver, ya que necesita una mejor exploración por parte de los políticos y la
sociedad en su conjunto.

Sin embargo, es posible identificar algunas experiencias con políticas sectoriales en las
cuales se han desarrollado acciones basadas en los principios de la ESS para lograr otros
objetivos sociales y políticos. En el Canadá, por ejemplo, la Iniciativa de Desarrollo
Cooperativo es una actividad cooperativa conjunta del gobierno federal que, en asociación
con las organizaciones regionales, ofrece apoyo para establecer cooperativas que actúen en
áreas priorizadas, como la atención médica, cuidado familiar, integración de los
inmigrantes, desafíos ambientales, etcétera (Neamtan & Downing, 2005). Una serie de
gobiernos ofrecen apoyo para desarrollar las entidades de ESS que generen empleo: en la
Unión Europea para reciclar y ofrecer servicios sociales, en Nigeria para la educación
(Programme Décennal pour Le Développement de L´Éducation [Programa Decenal para el
Desarrollo de la Educación]), en Senegal para la vivienda (Bureau d'Assistance aux
Collectivités pour l'Habitat Social [Oficina de Asistencia a Proyectos Cooperativos de
Vivienda]), y en el Brasil para la sostenibilidad socioambiental (la aprobación de la
Política Nacional sobre Desechos Sólidos en 2010).

3.5 ¿Posibilidades de “emancipación”?

Otro tema que actualmente recibe mucha atención es el potencial para la emancipación de
los sectores marginados después del establecimiento de negocios basados en la ESS. Un
ejemplo de esto es la transformación de los programas de transferencia de efectivo en
programas “emancipadores”.

En los últimos diez años, los programas de transferencia de efectivo condicional han tenido
el objetivo de reducir la pobreza y romper su círculo intergeneracional. Estos programas
generalmente ofrecen transferencia de efectivo a las familias pobres, con la condición de
que sus hijos asistan a la escuela y que los niños y las mujeres embarazadas se realicen
chequeos médicos periódicos.

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

Soares et al. (2006) plantean que “estos programas han existido durante décadas y han
pasado por innovaciones y expansiones desde finales de la década de 1990". Estas
innovaciones están relacionadas con iniciativas más recientes que enfatizan una nueva
manera dinámica de abordar la pobreza ofreciendo apoyo a las familias beneficiarias para
que encuentren la ”puerta de salida" o se “emancipen” de su actual estado de pobreza. Para
Soares & Britto (2008), este enfoque implicaría la integración con otras políticas y
programas derivados de una estrategia para lograr un desarrollo más amplio que incluiría
oportunidades económicas, empoderamiento y actividades para generar empleo e ingresos.

En el ámbito internacional, se están realizando investigaciones más concluyentes sobre el


impacto de dichos programas. En un ejemplo en el Brasil, sin embargo, se puede prever que
existe un entorno favorable dentro de la ESS para el éxito de políticas y prácticas que
cumplan la idea de la “emancipación” de los beneficiarios (Morais &

Bacic, 2008; 2009).12

3.6 La ESS en países seleccionados

La creación y fortalecimiento de políticas públicas de apoyo es fundamental en la ESS. Es


importante que los gobiernos reconozcan que el fomento de la ESS contribuye al desarrollo
socioeconómico de un país.

Aunque no es posible analizar todas las experiencias en las políticas públicas para la ESS
en la arena internacional, presentamos aquí algunos ejemplos en países seleccionados.

3.6.1 África

Dada la historia de pobreza y exclusión social, así como la urgencia de proyectos de


desarrollo en una región marcada por serios conflictos sociales, políticos, culturales y
étnicos, las prácticas en la ESS están más bien relacionadas con la filantropía y las acciones
de organizaciones no gubernamentales (ONG). Sin embargo, actualmente en algunos países
existen avances en cuanto a la planificación de proyectos de desarrollo socioeconómico que
priorizan la paz, la participación democrática, la gobernanza y la cooperación regional.

Box 3.7: The SSE and international recognition

The social economy is absolutely vital to the recovery of African economies. (...) Its
importance is derived instead from the distinctive social goals and rationale of the social
economy.13

- Ebrahim Patel, Minister of Economic

Development, South Africa14

La mayoría de los gobiernos apoyan algunos aspectos de la ESS y han desarrollado


políticas y marcos jurídicos para su promoción. Por ejemplo, en el África anglófona
(Kenya, Tanzania y Uganda) existen políticas para apoyar el desarrollo del movimiento
cooperativo y las asociaciones mutuales para ofrecer seguro médico. Estos países también
han desarrollado leyes cooperativas y tienen instituciones para regular el desarrollo del
movimiento cooperativo.15 No existen políticas específicas para el desarrollo de las
sociedades mutuales, las organizaciones comunitarias y las empresas sociales en el África
anglófona, pero su promoción es abordada en políticas más amplias sobre problemas
transversales como el alivio de la pobreza, género, promoción de salud, conservación
ambiental, etcétera. También existen varios departamentos gubernamentales que apoyan el
desarrollo de estas organizaciones.

12 Se recomienda leer los estudios realizados por el Centro Internacional de Pobreza en


[Link] y específicamente para el caso del Brasil, datos del
Sistema de Informações da Economia Solidária–SIES [Sistema de Información de
Economía Solidaria] de la Secretaría Nacional de Economía Solidaria–SENAES en
[Link]

13 This recognition appears also in the “Outcomes of the Preparatory Meeting of Experts
on the 1st African Decent Work Symposium on ‘Together addressing the implications of
the financial and economic crisis on Africa’s people”: “The constituents should use the
potential of the social economy in creating alternative livelihoods, providing micro-finance
solutions, boosting fair trade and establishing solidarity-based protection” (Addis Ababa,
2009), according to material compiled by Poorter (2010).

14 ILO Regional Conference “The Social Economy – Africa’s Response to the Global
Crisis”, Johannesburg, 19-21 October 2009. 15 Para más información, consulte
[Link]/coopafrica

Algunos países, como Mali, Nigeria y el Senegal, han incorporado un comité para
desarrollar la ESS
en sus estructuras de gobierno. Mali, por ejemplo, creó el Departamento de Solidaridad
Económica y, desde 2003, ha contado con el apoyo de una red nacional para la
investigación y el desarrollo de estrategias para la ESS llamada Réseau National d’Appui à
la Promotion de l’Économie Sociale et Solidaire (RENAPESS) [Red Nacional para la
Promoción de la Economía Social y Solidaria].

Basado en los objetivos de la Estrategia Nacional contra la Pobreza, el Senegal, a través de


su Ministère de la Solidarité Nationale [Ministerio de Solidaridad Nacional], desarrolla
programas para reducir la pobreza y generar empleo y riquezas sobre la base de valores
colectivos, colaborativos y sostenibles. De la misma manera, Nigeria desarrolla la
“Estrategia de Desarrollo de Empoderamiento Económico”.

En el norte de África, países como Argelia, Marruecos y Túnez cuentan con proyectos de
ESS. El “Programa para el Mañana” de Túnez, que fue lanzado en 2004, da prioridad a las
organizaciones que promueven el “enfoque solidario”. En Túnez, los esfuerzos solidarios y
participantes del gobierno y la sociedad civil tienen el fin de crear mecanismos para
enfrentar la pobreza, la exclusión y la desigualdad.

Cuadro 3.8: Banco Solidario de

Túnez

Fundado en 1997, el Banco Solidario de Túnez (BTS) es una institución microfinanciera


establecida por el presidente tunecino Ben Ali para financiar microproyectos privados en
Túnez. El BTS aprueba préstamos de hasta 9 500 dólares de los Estados Unidos con una
tasa de interés anual del 5 por ciento, un cronograma de pago de hasta siete años y un
período de gracia flexible de tres a doce meses.18

En Marruecos, Solidaridad y Desarrollo, Marruecos (SDM) es una asociación local fundada


en 1998 por voluntarios para movilizar las habilidades de cada persona para lanzar una red
solidaria entre los habitantes de distritos discriminados. El Gobierno de Marrueco considera
que la SEE es una estrategia clave para luchar contra la pobreza y la exclusión social y
mejorar las condiciones de vida. El departamento de economía social dentro del Ministerio
de Asuntos Económicos estableció un marco estratégico de políticas que tiene en cuenta la
naturaleza transversal y multisectorial de la ESS y sus características regionales y locales.
La política del gobierno reconoce la importancia del respeto a las prioridades regionales.
Los programas del gobierno apoyan las iniciativas generadoras de ingreso a través del
financiamiento y el acompañamiento. Otras medidas relacionadas con la evaluación,
adaptación y marco jurídico, promoción y cooperación internacional son parte de la
iniciativa estratégica del gobierno para la ESS.

3.6.2 Estados árabes

Muchos en la región árabe han disfrutado de períodos de estabilidad que han apoyado el
desarrollo socioeconómico y el diálogo, mientras otros (como el Iraq, Líbano y el territorio
palestino ocupado) han padecido de descontento social y civil que pone en peligro el
progreso económico sostenible y el desarrollo social. Aunque la mayoría de las empresas
sufren en tiempos de conflicto, la forma cooperativa de empresas ha demostrado su
adaptabilidad a las crisis económicas, ya que las cooperativas “agrupan el poder de
mercado de personas que por sí mismas podrían lograr poco o nada y al hacerlo ofrecen
vías para salir de la pobreza y la impotencia” (Birchall & Ketilson, 2009, Esim & Omeira,
2009). En particular, las personas en las áreas rurales pueden establecer cooperativas para
compartir los riesgos, aunar recursos, acumular ahorros y ofrecer créditos. A pesar del
potencial de las cooperativas para responder a las metas sociales y económicas de sus
miembros y de la sociedad,

el desarrollo de las cooperativas en los Estados 3.6.3 Asia árabes ha enfrentado muchos
obstáculos.

Cuadro 3.9: La ESS en los países árabes

La reducción de los prejuicios urbanos en las políticas económicas y el cambio del centro
de atención para promover la generación de empleo rural, a través de mecanismos como las
cooperativas, pueden apoyar a las mujeres y los hombres en estas comunidades para
mejorar sus opciones de vida y la calidad de vida de sus familias y comunidades. Un
entorno que promueva las cooperativas necesita una mejor contextualización de las leyes
cooperativas, facilitando el establecimiento de federaciones de cooperativas, alentando la
investigación afín y la recopilación de datos, y la educación jurídica y económica sobre las
cooperativas para las comunidades locales. El apoyo a las cooperativas, sin embargo,
necesita estar basado en la igualdad de tratamiento con otras formas de organizaciones para
proteger la autonomía y la independencia cooperativas. (Esim & Omeira, 2009).

En Asia comúnmente se refieren a la ESS como la “economía de las personas”, la


“economía compasiva” o la “economía solidaria”. El primer foro asiático sobre la ESS se
celebró en Filipinas en 2007 con la participación de delegados de más de 26 países que
buscaban la articulación a favor de una economía solidaria asiática y la inclusión en las
decisiones políticas de sus países (Tremblay, 2009).

Entre los países asiáticos, Bangladesh es una referencia internacional con respecto a los
microcréditos y las formas de acceso a los recursos financieros para la población de bajos
ingresos. El Banco Grameen es un caso ejemplar, exitoso y conocido mundialmente por la
utilización de microcréditos para reducir la pobreza y generar oportunidades para millones
de personas social y económicamente vulnerables. Esta experiencia ha sido diseminada en
otras partes del mundo y ha servido de inspiración para la planificación de políticas
públicas en el campo de la ESS.

Un proyecto de cooperativa rural apoyado por la OIT reúne a mujeres del distrito de
Lahore, Pakistán

En el Japón, la ESS cubre a las empresas sociales, los negocios comunitarios y las finanzas
no lucrativas, incluyendo sistemas de microcréditos, el mercado justo, la promoción de la
economía local y vecinal, la defensa de las regulaciones sociales del sistema de mercado,
etcétera. Durante la “década perdida” de 1990, este nuevo estilo de práctica económica se
desarrolló considerablemente y dio lugar a la Ley sobre Organizaciones no Lucrativas
(ONL) de 1989, que por primera vez reconoció oficialmente a las ONL/ONG como sujetos
jurídicos. Desde entonces, las ONL en el Japón y sus actividades han aumentado
constantemente (NISHIKAWA, 2010).

3.6.4 Europa

En décadas recientes en Europa, han existido innumerables ejemplos de políticas públicas


dirigidas a la ESS. Esto refleja la visibilidad y reconocimiento social y político de la ESS
por parte de los políticos, quienes reconocen su importancia para el desarrollo
multidimensional (por ejemplo, económico, social, democrático y cultural) de sus países.

Estas políticas son heterogéneas como resultado de los diferentes contextos nacionales
(político, económico, histórico, social, cultural e institucional) en los cuales se
desarrollaron. Según Cháves (2002), las políticas públicas de la ESS en Europa pueden
dividirse en cinco tipos fundamentales:

n institucional: reconocimiento de la ESS como un interlocutor social y de diálogo;

n diseminación, educación e investigación: producción de conocimientos y diseminación


del sector;

n financiera: disponibilidad de fondos para

financiar proyectos;

n apoyo: información técnica, asistencia, etcétera; n demanda: provisión de servicios


contratados por la administración pública y prestados a la sociedad.

Aunque todavía hay falta de consenso sobre la conceptualización de la ESS y la definición


de sus entidades, resulta interesante observar que la ESS generó más de 11 000 000 de
empleos en la Unión Europea de 2002 a 2003, una cifra que ciertamente es incluso mayor
en la actualidad.

En muchos países europeos, las regiones apoyan activamente a la ESS. El enfoque regional
es facilitado por la gestión descentralizada de los fondos de la Unión Europea para el
desarrollo regional y la cohesión social. Las regiones normalmente financian las estructuras
de apoyo e iniciativas específicas para promover la economía social. En España, las
regiones pueden incluso mejorar con una legislación específica para complementar la ley
nacional de cooperativas. En Andalucía, el gobierno regional ha firmado un pacto con las
organizaciones de economía social y los sindicatos. Este acuerdo es reproducido por pactos
locales en Sevilla y Córdoba. El apoyo a la innovación, formación, inversiones, tasas de
interés, garantías de crédito, acceso a la tierra y facilidades, así como el apoyo a la empresa
social, son medidas concretas del pacto. En Irlanda del Norte, el gobierno regional tiene
una estrategia para el período 2008-2011 con el fin de apoyar a la economía social
desarrollada en sociedad con la Red de Economía Social. La estrategia se centra en el
desarrollo local y la empresa social en la cooperación con el sector público y la empresa
privada. En Francia, la región PACA es ilustrativa; su programa de Progreso incluye 20
medidas de apoyo como la puesta en marcha, financiamiento solidario, microcréditos,
compra de acciones por los trabajadores, formación con tutores, experimentación y agentes
de desarrollo.

La economía social en España tiene su propia definición consolidada, además de un alto


grado de reconocimiento jurídico, económico, político y social (Barea & Monzón, 2002;
Montolio, 2002). En 2010, el gobierno aprobó el Proyecto de Ley de la Economía Social,
que reconoce la importancia de promover, estimular y desarrollar las entidades de
economía social y sus organizaciones más representativas. El objetivo principal de esta ley
es establecer un hito legal para ofrecer mayor visibilidad y seguridad jurídica e institucional
al sector, reiterando su reconocimiento económico y social.

Francia fue el primer país en reconocer a la ESS en su estructura política y jurídica. En


1983, la Délégation Interministérielle à l’Économie Sociale [Delegación Interministerial
sobre Economía Social] fue creada y regulada por el Decreto No. 81-1125. Con la
aprobación del Decreto No. 2010-95, la

Delegación se fusionó en la Direction Générale de la

Cohésion Sociale [Dirección General de Cohesión Social]. La nueva entidad también se


encarga de las políticas sociales y médicosociales y la igualdad de género. En 2001, se
fundó el Comité National de Liaison des Activités Mutualistes, Coopératives et

Associatives (CEGES) [Comité Nacional de

Coordinación de las Actividades Mutuales, Cooperativas y Asociativas]22 con el objetivo


de inspirar el surgimiento y la operación de las organizaciones colectivas, además de
ofrecerles un entorno institucional y jurídico.

El parlamento italiano fue el primero en introducir la expresión “cooperativa social y


solidaria” en 1991, seguido por muchos otros países europeos como Finlandia, Grecia,
Hungría, Portugal y España.

Las agencias de desarrollo social de Suecia para la economía social (Coompanion) se


basaron en un ejemplo traído de Gran Bretaña (Agencias de Desarrollo Cooperativo) en la
década de 1980 como un instrumento para combatir el desempleo juvenil. El gran sector
cooperativo tradicional y el gobierno acordaron la nueva iniciativa, que se centró en la
empresa cooperativa a pequeña escala para el desarrollo local y los servicios sociales. Las
autoridades locales y regionales se convirtieron en promotoras, fundadoras y miembros de
las nuevas agencias, y otras organizaciones de ESS se incorporaron también. Después de
algunos años, el programa gubernamental se convirtió en una partida presupuestaria
permanente. Esta experiencia también llevó a varias regiones y autoridades

22 [Link]
locales a establecer planes de acción de economía social en asociación con el sector.

En el Reino Unido, el gobierno británico alienta y apoya la constitución de “empresas


sociales” como negocios con propósitos económicos y sociales que operan en varios
sectores económicos, como la industria, servicios sociales, reciclaje y agricultura, entre
otros. La mayoría de las empresas sociales obtienen ganancias y las invierten nuevamente
en sus propios negocios y/o en las comunidades donde operan. A diferencia de las empresas
comerciales, no están impulsadas por la necesidad de producir ganancias para los
accionistas y dueños, porque son negocios con objetivos sociales primarios.

Cuadro 3.10: La ESS en la Unión Europea

Según la Resolución del Parlamento Europeo, Social Economy Europe es la institución


representativa a nivel de la Unión Europea para la ESS, la cual fue creada en Noviembre de
2000 bajo el nombre de CEP-CMAF.23 A nivel europeo, la ESS representa
aproximadamente el 10 por ciento de todas las compañías europeas

(aproximadamente 2 000 000 de empresas) y el 6 por ciento del total de empleos. En estos
tiempos de crisis, resulta adecuado recordar que la ESS ofrece empleos estables (dificultad
para reubicarse como resultado de su anclaje territorial) y ofrece una oportunidad para
reintegrar a los grupos vulnerables en la sociedad y la vida laboral.24

3.6.5 América Latina y el Caribe

23 [Link]
social-economy

24 [Link]

En esta región, la importancia de la ESS y sus acciones prácticas van en aumento. Más
recientemente, las políticas gubernamentales en este campo han sido planificadas como un
mecanismo para enfrentar el desempleo, la pobreza, la exclusión social y la desigualdad,
que son características estructurales en la región.

En 2003 en la Argentina, existía un creciente número de programas para fomentar la ESS y


las iniciativas para fortalecer las estructuras que representan a sus movimientos. Entre las
principales actividades de apoyo, definidas como el “Compromiso para la ESS”, está un
sistema de asistencia técnica regional, programas de ayuda financiera y un programa de
educación y cualificación. Las acciones gubernamentales también se derivan de recursos
que ofrece la Ley No. 23.427, que creó un fondo para la educación y la promoción
cooperativas y para la promoción de la economía solidaria, centrada en los grupos
poblacionales más vulnerables. Para estos grupos, las cooperativas de trabajo asociado son
consideradas un instrumento de inclusión social y una respuesta al desempleo, la
informalidad y la precarización laboral (Vuotto, 2010).
El programa “Manos a la Obra” tiene el objetivo de apoyar las iniciativas de desarrollo
local en regiones con pocos recursos para mejorar sus condiciones socioeconómicas. Entre
sus instrumentos principales están el apoyo económico y financiero a la producción viable
y sostenible y las iniciativas comunitarias, el fortalecimiento institucional para las juntas
consultivas de las asociaciones y organizaciones de la sociedad civil y la asistencia técnica
y cualificación para sus participantes.

En Bolivia, las fuerzas de las iniciativas locales pueden ofrecer alternativas a las formas
convencionales de alivio de la pobreza. En este país, desde la Reforma Constitucional
realizada por Evo Morales, la ESS ha facilitado la participación de las personas
normalmente excluidas debido a la edad, género o discapacidad física. La ESS les ofrece
las ventajas de las redes sociales y el trabajo remunerado, que les ayudan a mantener a sus
familias. Además, la ESS facilita el rendimiento de los beneficios del trabajo a la
comunidad en general.

En el Brasil, las políticas públicas para la economía solidaria fueron legitimizadas en 2003,
con la creación de la Secretaria Nacional de Economia Solidária [Secretaría Nacional de
Economía

Solidaria] (SENAES), una agencia vinculada al Ministerio federal de Trabajo y Empleo. La


SENAES consolida una larga historia de movilización y articulación en el movimiento de
economía solidaria. El Fórum Brasileiro de Economia Solidária [Foro Brasileño de
Economía Solidaria] y los

Conselhos Estaduais e Nacional de Economia

Solidária [Consejos Estadual y Nacional de Economía Solidaria] sirvieron de apoyo a su


surgimiento y fortalecimiento. En consecuencia, el programa Economia Solidária em
Desenvolvimento [Economía Solidaria en Desarrollo] se fortaleció, marcando la
introducción de políticas públicas específicas para la economía solidaria a escala nacional.

Actualmente, la SENAES prioriza las siguientes áreas como políticas públicas para el
sector:

n desarrollo y asistencia técnica para las empresas

de economía solidaria y redes de cooperación en la economía solidaria;

n promoción del desarrollo local; n desarrollo de las finanzas solidarias; n educación de los
formadores, educadores y administradores públicos;

n organización del sistema nacional de comercio

justo y solidario;

n recuperación de las compañías por los trabajadores organizados en la autogestión.


Cuadro 3.11: Política pública para desarrollar la ESS

Entre los programas desarrollados por la SENAES en el Brasil, Brasil Local promueve la
organización de compañías gestionadas por los trabajadores, facilitando el acceso a las
políticas públicas de apoyo como cualificación, crédito comunitario y equipamiento. Este
programa está diseñado para los sectores más vulnerables de las áreas rurales y urbanas,
con énfasis en las mujeres, jóvenes, población tradicional y beneficiarios de los programas
de transferencia de ingresos.

En Colombia en 1998, la Ley 454 introdujo transformaciones extraordinarias en las


relaciones entre el Estado y la ESS, especialmente en cuanto a las funciones de la nueva
Superintendencia de Economía Solidaria, una agencia reguladora para las organizaciones
que la integran. En 2006, el Decreto 4588 reguló la organización y funcionamiento de las
políticas públicas relacionadas con las cooperativas de trabajo asociado y derogó el Decreto
468 de 1990. Esto significó algunos cambios en las organizaciones que representan al
sector cooperativo, que comenzaron a operar conjuntamente con la Presidencia de la
República, el Ministerio de Protección Social y la Superintendencia de Economía Solidaria
(Dávila & Medina, 2010).

En Colombia se ha avanzado en el proceso de concertación entre el sector cooperativo


financiero y el gobierno para reactivar Coopdesarrollo, que se fusionó con Coopecentral,
creando un programa como una nueva entidad, que opera sobre la base de una red
tecnológica unificada. Otro instrumento de política pública desarrollado en el país incluye
el programa Banca de Oportunidades, que promueve el acceso a créditos para los
ciudadanos con pocos recursos financieros y sin acceso a los servicios bancarios.

En el Ecuador, la Constitución de 1998 vinculó la economía a los principios de eficiencia,


solidaridad, sostenibilidad y calidad. Algunas provisiones fueron adoptadas para asegurar la
protección de los campesinos y los pequeños agricultores. El artículo 283 comienza: “El
sistema económico es social y solidario; reconoce al ser humano como un sujeto y un fin;
busca una relación dinámica y equilibrada entre la sociedad, el estado y el mercado, en
armonía con la naturaleza; y su objetivo es garantizar la producción y reproducción de las
condiciones materiales e inmateriales que hacen posible la buena vida.” La distribución de
la riqueza, el empleo pleno y el consumo responsable están entre sus objetivos; y la
estabilidad económica se define como el nivel sosteniblemente mayor de producción y
empleo. Estos principios son muy importantes para fomentar las políticas públicas en la
ESS.

En México, el fomento de la ESS ocurrió después de la Ley Federal de 2004, concebida


para promover las actividades desarrolladas por las organizaciones de la sociedad civil. Las
acciones de intervención del gobierno a favor de estas actividades pueden dividirse en
cuatro partes:

Cosecha de arroz en la provincia de Kandal, Camboya

fondo de desarrollo de la producción, fondo de desarrollo regional, fondo para atender a


grupos prioritarios y fondo de desarrollo comunitario.
Muchas iniciativas comunitarias en Venezuela se basan en el desarrollo endógeno y operan
con el apoyo de la legislación que fortalece las transformaciones sociales en el país. Esta
legislación incluye la Ley de Economía Popular y defiende la idea de integrar su potencial
económico, social y cultural a favor de la autonomía local y de generar redes de
colaboración entre las actividades de producción y consumo.

El Banmujer, el Instituto de Desarrollo Rural y el Instituto de Educación Cooperativa


fueron creados como resultado de esta legislación. Según la legislación, los Grupos de
Intercambio Solidario han sido establecidos “para desarrollar prácticas de intercambio
solidario de bienes, servicios y conocimiento con el fin de estimular una identidad comunal
y relaciones sociales dentro de las comunidades, fortalecer las comunidades en su relación
con las instituciones públicas y desarrollar proyectos productivos sostenibles,
especialmente la producción de alimentos”. Además, una de las mayores innovaciones de
esta legislación fue la introducción de una “nueva moneda comunal” que circula
exclusivamente entre los miembros del Grupo de Intercambio Solidario.

3.6.6 América del Norte

Esta región, especialmente el Canadá, muestra el importante papel de una sociedad civil
organizada en la creación de estrategias innovadoras para el desarrollo socioeconómico y la
dinamización de los territorios degradados.

El Canadá tiene una larga historia de apoyo al desarrollo cooperativo, particularmente en el


sector agrícola. En 2004, el Gobierno del Canadá lanzó una iniciativa de economía social
con cuatro componentes: creación de capacidades, capital de puesta en marcha para fondos
de inversión, investigación y adaptación de los programas de las PYME a las
especificidades de las empresas de economía social. Un cambio de gobierno provocó el fin
de estos programas. El entorno más dinámico de políticas públicas es la provincia de
Quebec, donde la ESS es reconocida como una parte integral de la infraestructura
socioeconómica. Una amplia gama de políticas sectoriales apoyan su desarrollo, incluyendo
la vivienda cooperativa no lucrativa, educación a edades tempranas, cuidado del hogar,
integración de la fuerza laboral de grupos marginados y reciclaje. El acceso a los préstamos
y la participación en el capital son apoyadas por la intervención directa del gobierno y la
política fiscal.

La ESS es considerada una parte importante del desarrollo regional y local. Un plan de
acción gubernamental, que involucra a ocho ministerios, fue adoptado en 2008 y es
coordinado por el Ministerio de Asuntos Municipales y Desarrollo Regional. El Gobierno
de Quebec trabaja en estrecha relación con el Chantier de l’Économie Sociale [Grupo de
Economía Social], una organización de la sociedad civil compuesta por empresas de ESS,
movimientos sociales y redes de desarrollo local.

Los Estados Unidos no tiene políticas específicas sobre ESS, aunque ha presentado leyes
para las cooperativas. Los recursos provienen principalmente de fuentes privadas, la
participación de los miembros y las actividades del mercado. Sin embargo, ciertos
instrumentos fiscales han creado un entorno favorable a la ESS: la Ley de Reinversión
Comunitaria, aprobada en 1977 y revisada en 1995, establece que las instituciones
financieras ayuden a satisfacer las necesidades de toda la comunidad donde realizan sus
negocios. Esta ley incentivó a las instituciones financieras a crear sociedades con las
asociaciones locales para gestionar fondos de inversión que beneficiaron a muchas
iniciativas de la ESS. Un Fondo federal de Instituciones Financieras de Desarrollo
Comunitario (CDFI) inyecta el capital en fondos locales que ofrecen subvenciones de
capital, inversión en acciones y asistencia técnica a iniciativas privadas y de ESS. La
Oficina de Innovación Social de la Casa Blanca, creada por la administración de Obama,
está explorando nuevas formas de apoyar a la empresa social.

3.7 Conclusiones fundamentales

n La ESS es una realidad y desde el punto de vista

económico, social, político y cultural, el papel desempeñado por la ESS es significativo; su


proporción está creciendo en términos de empleo, importancia económica y penetración
social.

n Si la principal preocupación inicial era la conceptualización del fenómeno, la interrogante


crucial en la actualidad es la relación con los poderes públicos.

n Es posible identificar algunos instrumentos de política pública para la ESS, incluyendo: la


definición jurídica y los marcos reguladores; definición de las estructuras gubernamentales,
en diferentes niveles, para las acciones de la ESS; definición de los programas y políticas
específicos y transversales para la ESS; formación, educación básica y cualificación
profesional; asistencia y asesoramiento técnicos para el establecimiento, incubación y
consolidación de las empresas dentro de la ESS; desarrollo de las tecnologías adecuadas y
el acceso a ellas; acceso a créditos y financiamiento solidarios; constitución y organización
de la oferta (logística e infraestructura) y la demanda (compras públicas y mercado) en la
producción del sector.

n Para ser más efectivas, las políticas públicas para

la ESS tienen que ser concebidas como resultado de la acción colectiva de los ciudadanos
(“coproducción”).

n La ESS tiene un carácter transversal y concierne a diferentes áreas de acción pública.

n El principal desafío para lograr un marco político

Estudio de caso 3.1: Secretaria Nacional de Economia Solidária SENAES (Secretaría


Nacional de Economía Solidaria) – Brasil

Principales interlocutores

• Trabajadores organizados en proyectos colectivos de producción; cooperativas populares;


redes de producción, comercialización y consumo; instituciones financieras dedicadas a las
empresas solidarias populares; compañías autogestionadoras; cooperativas agrícolas
familiares y cooperativas de servicio

• Representantes del Fórum Brasileiro de Economia Solidária – FBES [Foro Brasileño de


Economía

Solidaria] y el Conselho Nacional de Economia Solidária – CNES [Consejo Nacional de


Economía

Solidaria];

La situación

En décadas recientes, los cambios socioeconómicos han debilitado las relaciones laborales
estándares, provocando importantes consecuencias como un incremento en la informalidad,
precarización del trabajo y desempleo. Esta profunda crisis ha abierto el espacio para el
surgimiento y fomento de otras formas de organización laboral, como resultado de la
necesidad de los trabajadores de encontrar fuentes alternativas de ingreso.

Qué se ha hecho

El espacio para el debate nacional y la articulación de la ESS se abrió en el primer Foro


Social Mundial (FSM) en 2001 en Porto Alegre, RS, Brasil. Durante la organización del
tercer FSM en 2002, en una coyuntura que conducía a la elección del candidato del Partido
de los Trabajadores, se celebró una reunión nacional para debatir el papel de la ESS en el
futuro gobierno. Se le escribió una carta al presidente electo, sugiriendo la creación de una
Secretaría Nacional de Economía Solidaria y se organizó la primera Reunión Plenaria sobre
Economía Solidaria. Se consolidó una “plataforma política” (por ejemplo, un grupo de
prioridades relacionadas con las finanzas solidarias, marco jurídico, formación profesional,
redes de producción, comercialización y consumo y organización social de la ESS y las
“empresas recuperadas”) para fortalecer la ESS en el Brasil. Posteriormente, en junio de
2003, se creó el

FBES, en el mismo año que la SENAES en el Ministério do Trabalho e Emprego


[Ministerio de Trabajo y Empleo]. El FBES se convirtió en el interlocutor con la SENAES
para presentar demandas, sugerir políticas y supervisar la ejecución de las políticas públicas
para la ESS.

Actualmente, las actividades de la SENAES incluyen el apoyo y desarrollo de las empresas


de economía solidaria (EES), finanzas solidarias, incubadoras del desarrollo local y
cooperativas populares y programas de formación profesional.

y jurídico que apoye a la ESS requiere de: un importante papel institucional para la ESS;
legislación, regulaciones y normas adecuadas; instrumentos para evaluar el impacto; mejor
integración de las políticas entre los diferentes niveles del gobierno (sectorial y regional);
diálogo reforzado entre las organizaciones de la sociedad civil y los políticos.
También trabajan en la definición del marco jurídico y el registro de las EES y sus
entidades de apoyo en el país. En un esfuerzo por medir el sector, el Sistema Nacional de
Informações da Economia Solidária – SIES [Sistema Nacional de Información de la
Economía Solidaria], que está enfrascado en un proceso de actualización, ha registrado
unas 22 000 EES en el Brasil.

En la actualidad, la institucionalización de las políticas públicas para la ESS es una de las


estrategias principales para consolidar el tema en el programa político de diferentes esferas
del gobierno y garantizar su presencia como políticas del Estado. Estos esfuerzos
gubernamentales conjuntos han tenido un efecto amplificador en la implementación de
políticas públicas específicas para la ESS, incluyendo la promulgación de legislaciones
locales y estaduales y la creación de agencias gubernamentales locales y estaduales, como
secretarías y departamentos, y la institucionalización de espacios locales de interlocutores
con la sociedad civil (como los consejos).

Estas acciones tienen el objetivo de implementar, fortalecer y sistematizar las políticas


locales y regionales para la ESS y los espacios para la participación social y el diálogo
articulado con otras instancias de las políticas laborales y de ingreso.

Qué podemos aprender

Hemos escogido centrarnos en el entorno de las políticas para ilustrar el proceso innovador
de la formación de políticas en el Brasil que involucra el diálogo en curso entre los
interlocutores de la ESS y los diferentes niveles de gobierno.

La SENAES representa el fomento de las políticas públicas para el sector y es parte de la


historia de la movilización y articulación del movimiento de ESS existente en el Brasil.

Estudio de caso 3.2: El establecimiento de centros de desarrollo local (CDL) en Quebec,


Canadá

Principales interlocutores

• Movimiento asociasionista urbano y rural; gobierno regional y local; Chantier; miembros


de la

Caisse d'Épargne Desjardins [Cooperativa de Crédito Desjardins] y de la Réseau Québécois


du Crédit

Communautaire [Red de Crédito Comunitario de Quebec]

La situación

En las últimas dos décadas del siglo XX, un número de organizaciones de desarrollo local
fueron creadas en Quebec como resultado de la iniciativa de varios interlocutores sociales y
políticos que luchaban por la revitalización de su entorno (rural y urbano), por puestos de
trabajo y generación de ingresos y consecuentemente por mejores condiciones de vida.

Qué se ha hecho

En 1997, la política de desarrollo local y regional adoptada por el Gobierno de Quebec


permitió la implementación de una red de organizaciones de desarrollo local que cubre todo
el territorio de Quebec. El Gobierno de Quebec concibió y financió los centros de
desarrollo local (CDL) con la ayuda de los gobiernos municipales. Estos centros ofrecen
orientación básica o servicios de asistencia técnica a empresarios (individuales o
colectivos) que comienzan sus actividades.

Los CDL gestionan fondos dedicados a desarrollar pequeños negocios. Entre estos fondos,
dos específicamente fomentan la ESS: los Fondos de Desarrollo Local (FDL) y el Fondo de
Desarrollo de la Empresa de Economía Social (FDEES). Los FDL tienen el objetivo de
estimular a los negocios locales permitiéndoles acceder al capital para comenzar o ampliar
empresas tradicionales o de economía social. Sin embargo, en algunos centros, la prioridad
la tienen las empresas de ESS. El FDEES está dirigido específicamente a diseñar proyectos
de economía solidaria y apoyar la creación de empleos sostenibles. Los recursos provienen
del Gobierno de Quebec y, desde 2002, cada CDL puede determinar el monto dedicado a
financiar las empresas de economía social.

Como estos fondos locales son esenciales para el desarrollo de la ESS en Quebec, los CDL
utilizan fuentes suplementarias de financiamiento solidario, como la Red de Inversión
Social de Quebec (RISQ), el instrumento financiero del Chantier; la Cooperativa de Crédito
Desjardins, una cooperativa financiera con fuertes lazos territoriales, y la Red de Crédito
Comunitario de Quebec, establecida en 2000, que permite el agrupamiento de fondos
comunitarios que han estado activos desde mediados de la década de 1990.

Qué podemos aprender

El acceso al financiamiento es uno de los desafíos fundamentales del desarrollo de las


empresas de ESS. Este caso nos muestra la creación de instrumentos financieros que
contribuyen al desarrollo y consolidación de empresas individuales y colectivas que
difícilmente podrían existir a través de vías tradicionales de acceso al crédito. También nos
muestra que existe una garantía de ganancia por parte de los que reciben estos préstamos.

Este caso destaca la importancia de establecer instrumentos eficaces de acceso al crédito


para los que no tienen ingresos, pero presentan ideas y proyectos para desarrollar negocios
sostenibles con impactos positivos en su entorno. Estos instrumentos necesitan ser
apoyados por un aparato institucional, jurídico y regulador en los países, regiones o
municipalidades.

Capítulo 4: Creación de la ESS a través de asociaciones y redes

4.1 Introducción
Las OESS nacieron de la necesidad y/o la aspiración por un mundo más justo y equitativo.
A pesar de su diversidad, comparten ciertas características comunes sobre las que se
construyen asociaciones y redes.

Las asociaciones y redes son un factor clave de éxito para desarrollar la ESS. La
sostenibilidad de la ESS depende de su capacidad para afianzarse en la comunidad,
movilizar a varios participantes y crear fuertes alianzas con los interlocutores sociales y las
autoridades públicas. Este trabajo no pueden lograrlo las empresas u organizaciones
individuales. Necesita esfuerzos combinados a largo plazo y algunas veces un fondo común
de recursos. Por estas razones, las redes y asociaciones son un componente esencial de una
ESS fuerte.

Este capítulo explica el porqué, qué, dónde y cómo de las asociaciones y redes dentro de la
ESS en todo el mundo. A través de diversos ejemplos, demuestra la importancia y el
potencial de estas relaciones y estructuras de colaboración. Sus varios roles y mandatos son
explicados e ilustrados. También se presenta una lista parcial de las principales redes de
ESS, tanto nuevas como ya establecidas, como referencia y material didáctico adicionales.

4.2 La importancia de las asociaciones y redes

Las OESS han demostrado una gran capacidad para crear asociaciones y redes
constructivas y duraderas. Esto se debe a su compromiso de colaborar más que a la
competencia, a iniciativas

Una Cooperativa de Mujeres en Mtongani (Dar Es Salaam, Tanzania). El proyecto


(apoyado por la OIT) es dirigido de forma cooperativa para el cultivo de hongos y cría de
gallinas, fue propuesto como una alternativa a la actividad que solía ser la principal de la
mujer en la zona: quebrar piedras. Foto: Lazia (a la izquierda), de 50 años y 6 hijos, ahora
trabaja con el cultivo de hongos.

DOCUMENTO DE TRABAJO

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

colectivas de abajo-arriba (bottom-up) y a la respuesta a las necesidades de la comunidad


más que a las ganancias financieras. La adherencia a estos valores crea condiciones
favorables para la creación de estructuras de colaboración.

En 2009, la Organización para la Cooperación y el

Desarrollo Económico (OCDE) publicó “The Changing Boundaries of Social Enterprises”


(Los límites cambiantes de las empresas sociales), donde los autores plantean la hipótesis
de que la capacidad innata de las OESS de crear redes es un importante factor en su rápido
desarrollo:
“Entre las explicaciones presentadas (para el desarrollo de las empresas sociales (nota del
editor)) una en particular atribuye el desarrollo de las empresas sociales a su capacidad de
crear redes o definir estrategias y estructuras de apoyo adecuadas para la creación de
vínculos entre organizaciones que serán cada vez más generalizados, sólidos y articulados.”

Las asociaciones y redes son útiles para casi todos los tipos de empresas y organizaciones
pero son particularmente cruciales para la ESS. ¿Qué las hace tan importantes?

4.2.1 Reconocimiento de realidades específicas

La razón fundamental por la cual los interlocutores de la ESS crean redes es para ganar
reconocimiento por sus características específicas y sus contribuciones al desarrollo. Al
agruparse, los interlocutores de la ESS son capaces de crear su propia identidad y resistir
ser forzados a entrar en silos que no reflejan su compleja realidad. Su principal desafío es
ganar reconocimiento para la doble misión de la ESS: la ESS combina metas sociales y
económicas en un mundo que generalmente considera el desarrollo económico y social
como dos empeños separados. Por tanto, a pesar del hecho de que las OESS crean riqueza y
empleo mientras responde a las necesidades de sus miembros y la comunidad (resultado
social), su papel dual casi nunca es reconocido plenamente.

La necesidad de trabajar conjuntamente por el reconocimiento y el apoyo comenzó hace


más de un siglo. La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) fue creada en 1895.
Actualmente, en varios continentes, las cooperativas han logrado reconocimiento como
interlocutores económicos, pero su contribución al desarrollo social ha sido ignorada. En
muchos países, las organizaciones comunitarias y otras asociaciones han ganado
reconocimiento por su contribución al desarrollo social, pero su creciente papel económico
es generalmente subestimado o malinterpretado. Las redes son cruciales para promover las
características específicas de la ESS y las muchas dimensiones que comprende.

En Europa, existen organizaciones activas y establecidas que son representativas de las


cooperativas, asociaciones, sociedades mutuales y fundaciones. Además de estas redes
basadas en el estatus legal, en 2000 se creó una organización representativa de la economía
social a nivel de la Unión Europea.

Cuadro 4.1: Social Economy Europe

Social Economy Europe fue creada en 2000 bajo el nombre de Conferencia Europea
Permanente de Cooperativas, Mutualidades, Asociaciones y Fundaciones (CEP-CMAF). Su
objetivo es promover el papel y los valores de los interlocutores de la economía social en
Europa y reforzar el reconocimiento político y jurídico de la economía social y de las
cooperativas, sociedades mutuales, asociaciones y fundaciones dentro de la Unión Europea.

[Link]

Nuevas redes han sido creadas para representar las prácticas emergentes en la ESS en
América Latina. Además de las estructuras cooperativas tradicionales, se han creado fuertes
redes nacionales de economía solidaria en la última década en varios países, incluyendo
Bolivia, Brasil, Colombia y México. Algunas han logrado ganarse el reconocimiento de los
gobiernos y de los interlocutores sociales.

En África, algunas redes nacionales están surgiendo en países de África Occidental y


nuevas iniciativas están apareciendo en otros lugares.

En América del Norte, existen redes y federaciones, tanto establecidas como nuevas,
incluyendo la recién creada US Solidarity Economy Network.

Asia recién comienza a adoptar el nuevo vocabulario de la ESS, pero tiene una larga
historia de organizaciones cooperativas.

Cuadro 4.2: Una nueva red para Asia

El primer Foro Asiático sobre Economía

Solidaria se celebró en Filipinas en octubre de 2007. Cerca de 700 delegados de 26 países


participaron en el evento. Interlocutores de diferentes sectores y regiones se reunieron para
articular una economía solidaria únicamente asiática como una forma de gobernanza
centrada en las personas y la economía con respecto a la producción, finanzas, distribución
y consumo de bienes y servicios.

[Link]/cms2/

4.2.2 Mapa de su importancia económica

Otra importante motivación para crear organizaciones de colaboración dentro de la ESS es


ganar más visibilidad y reconocimiento de su poder dentro de las economías nacionales.
Durante décadas, se han compilado estadísticas y se han creado normas internacionales
para medir el alcance y el impacto de la empresa privada. Algunos países y asociaciones
internacionales mantienen sistemas de información para las cooperativas y las sociedades
mutuales. El tamaño del sector no lucrativo ha sido un sujeto de estudios internacionales,
pero estos estudios no identifican qué organizaciones no lucrativas desarrollan actividades
económicas. Muchas iniciativas emergentes en la ESS, en la frontera de la economía formal
e informal, son invisibles en las estadísticas oficiales. Debido a su diversidad, el alcance e
impacto de la ESS en su conjunto todavía es imposible de medir. Mediante la creación de
redes inclusivas, los interlocutores y promotores de la ESS están mejor capacitados para
trazar el mapa de su importancia económica y demostrar su contribución al desarrollo
socioeconómico.

Cuadro 4.3: Mapa de la economía solidaria en el Brasil

En 2009, mediante la movilización de sus miembros y socios, el Foro Brasileño de


Economía Solidaria (FBES) trazó un mapa de la economía social. Al involucrar a las redes
locales y regionales, el FBES pudo identificar 22 000 empresas de economía solidaria, de
las cuales un tercio no tenía estatus legal y nunca habría aparecido en las estadísticas
oficiales. El mapa está disponible en el portal del FBES y es actualizado continuamente a
través de la participación de los miembros.

[Link]

Debido a la falta de visibilidad, el Plan de Acción de la OIT para la ESS, adoptado en


Johannesburgo en 2009, ha llamado a la creación de un observatorio internacional para
ayudar a diseñar estas complejas realidades.

Cuadro 4.4: Reconocimiento estadístico de la ESS en Europa

Social Economy Europe y sus miembros están exigiendo el reconocimiento estadístico de la


economía social. Una resolución del Parlamento

Europeo llama a la Comisión y a los Estados Miembros a apoyar la creación de registros


nacionales de estadísticas para la ESS, establecer cuentas satélites nacionales para cada
sector institucional y rama de actividad y permitir que estos datos sean recopilados por
Eurostat y por las capacidades disponibles en las universidades.

[Link] le1006&var_recherche=statistics

DOCUMENTO DE TRABAJO

Desde su creación, Banca Etica ha sido un importante inversionista en la ESS y un


interlocutor clave en las redes internacionales dedicadas a financiar la ESS.

Entre los miembros fundadores están la ARCI

(Asociación Nacional de Promoción Social

Autónoma y Pluralista) y la ACLI (Asociación Cristiana de Trabajadores Italianos), las dos


grandes ONG italianas, el consorcio cooperativo social CGM (Consorcio Gino Matarelli) y
organizaciones de comercio justo y ecologistas. Banca Etica coopera en varios proyectos
con las instituciones financieras Legacoop y Confcooperative, cuya misión es financiar
nuevas iniciativas de la ESS.

[Link]

4.2.3 Respuesta a las necesidades específicas

Cuadro 4.6: Una asociación a favor de la ESS en Europa Central y Oriental

CoopEst es una nueva iniciativa financiera para el desarrollo de la economía social en


Europa Central y Oriental. Fue lanzada en 2006 a través de un préstamo en obligaciones de
17 000 000 de euros y sus miembros fundadores incluyen a Crédit Coopératif (Francia),
IDES

Investissements (Francia), MACIF (Francia), CFI

(Italia), SEFEA (Italia), Bank BISE (Polonia) y Soficatram (Bélgica). CoopEst intervendrá
a través de intermediarios financieros locales y se centrará particularmente en la producción
y comercialización de las industrias artesanales a pequeña escala y el pequeño desarrollo
empresarial, especialmente entre los desempleados o grupos desfavorecidos.

Cuadro 4.5: Una asociación para crear una nueva institución

financiera en Italia

Banca Etica, la primera institución de finanza ética en Italia, es el resultado de una


asociación entre las sociedades cooperativas MAG (Asociaciones Mutuales de
Autogestión) y 21 organizaciones no lucrativas. En 1994, crearon L’associazione Veso la
Banca Etica (Asociación hacia la Banca Etica). En 1995, se fundó una cooperativa con el
propósito de reunir 6 500 000 euros que se necesitaban para incorporar un banco popular
según la ley italiana. Después de una importante campaña de

recaudación de fondos en 1998, el Banco Central Italiano otorgó a Banca Popolare Etica la
autorización para comenzar las operaciones.

Además de la necesidad de reconocimiento, las redes y asociaciones tienen una importante


función en ayudar a las OESS a encontrar respuestas a sus necesidades específicas. Debido
a que siguen otro tipo de lógica, las OESS casi nunca pueden acceder a los instrumentos
tradicionales de desarrollo. Las políticas de desarrollo económico de los gobiernos tienden
a centrarse en las empresas privadas basadas en el modelo capitalista tradicional y buscan
aumentar el equilibrio comercial del país dentro del mercado mundial, mientras que la
mayoría de las empresas de ESS producen para satisfacer las necesidades locales. La
enseñanza de administración en las escuelas de comercio y la experiencia técnica están
fundamentalmente orientadas a los modelos privados de propiedad. El acceso al capital
para las ESS es crucial. Sin embargo, los circuitos de capital existentes están cerrados a las
empresas de ESS porque los inversionistas privados no pueden comprar votos en las
cooperativas, las sociedades mutuales y las asociaciones, ni pueden esperar un rendimiento
financiero máximo de la inversión. A través de las redes y asociaciones, las empresas de
ESS colaboran para crear instrumentos a la medida de sus realidades específicas.

4.3 Formas de colaboración

Los esfuerzos de colaboración adoptan formas muy diferentes dentro de la ESS. En


dependencia de sus objetivos, la cooperación entre los interlocutores se expresa a través de
la creación de asociaciones, redes o federaciones.

4.3.1 Asociaciones
Las asociaciones son creadas como relaciones cooperativas entre personas o grupos que
acuerdan compartir la responsabilidad por el logro de alguna meta específica. Pueden
adoptar muchas formas e involucrar a una gran variedad de interlocutores. Son cruciales
para la ESS, que debe ser capaz de recurrir a una serie de recursos y experiencias para su
desarrollo.

Cuadro 4.7: Una asociación entre un gobierno municipal e

interlocutores de la ESS en el

Canadá

En 2008, la ciudad de Montreal (Quebec, Canadá) firmó un acuerdo de asociación con


interlocutores de la economía social (Asociación para el Desarrollo Comunitario
Sostenible) y creó una división especial dentro del

Departamento de Desarrollo Económico para la economía social. Esta asociación reconoce


la capacidad social y económica de la economía social para contribuir al desarrollo de la
ciudad. La ciudad de Montreal se comprometió a apoyar el desarrollo de la economía social
mientras que los interlocutores de la ESS prometieron aumentar su contribución al
mejoramiento de la calidad de vida de la población de la ciudad en diferentes sectores.

[Link]

4.3.2 Redes

Las redes son estructuras no jerárquicas que reúnen a organizaciones o personas con
intereses o necesidades comunes. Frecuentemente son estructuras horizontales que vinculan
a los interlocutores y socios de la ESS en un territorio determinado.

Cuadro 4.8: Combinar los esfuerzos para combatir la pobreza y la exclusión social en

Mali

Creada en 2005, la Red Nacional para la

Promoción de la Economía Social y Solidaria

(RENAPESS) en Mali es una red que vincula a 57 organizaciones miembros, incluyendo


sociedades mutuales, cooperativas, asociaciones, organizaciones de microfinanza y finanza
solidaria y otras estructuras de la ESS. El objetivo de la RENAPESS es combinar los
esfuerzos para combatir la pobreza y la exclusión social y negociar la política pública a
favor de la ESS.

renapessmali@[Link]
4.3.3 Federaciones o confederaciones

Las federaciones o confederaciones son estructuras formales con claras líneas de autoridad
y de toma de decisiones. Predominan en el sector cooperativo como una manifestación del
sexto principio cooperativo adoptado por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), el
principio de cooperación entre las cooperativas. Los otros seis principios son membresía
voluntaria y abierta, control democrático de los miembros, participación económica de los
miembros, autonomía e independencia, educación, formación e información, y
preocupación por la comunidad. La ACI explica el sexto principio de la siguiente manera:
“Las cooperativas sirven a sus miembros más eficazmente y fortalecen el movimiento
cooperativo mediante el trabajo conjunto a través de las estructuras locales, nacionales,
regionales e internacionales.”

Cuadro 4.9: Las cooperativas de trabajadores trabajan

conjuntamente a nivel nacional

e internacional

La Confederación Europea de Cooperativas de

Trabajadores, Cooperativas Sociales y Empresas Sociales y Participativas (CECOP) es una


federación europea activa en la industria, los servicios y los oficios. Entre sus afiliados se
incluyen 25 federaciones nacionales en 15 países de la Unión Europea que representan
aproximadamente a 50 000 empresas que emplean 1 400 000 trabajadores. La CECOP
también agrupa a tres instituciones financieras. La CECOP es la sección europea de Cicopa,
la organización internacional de las cooperativas de trabajadores.

[Link]

4.4 Interlocutores fundamentales

Las OESS responden a las necesidades colectivas. Su rentabilidad no se mide por los
beneficios financieros de los inversionistas individuales sino por la ganancia social de sus
miembros o de la comunidad en general. Las OESS movilizan recursos del mercado,
voluntarios y públicos para lograr sus objetivos. Es por esto que involucran a una gran
variedad de interlocutores que apoyan el desarrollo de la ESS a través de asociaciones y
redes.

Las OESS representan el componente principal de las asociaciones y redes. Son los
principales beneficiarios y los principales interlocutores. Su principal motivación es tener
acceso a un mayor reconocimiento, recursos y oportunidades de desarrollo. Su
participación también es una expresión de sus valores fundamentales de solidaridad y
compartición.
Los gobiernos nacionales y regionales están participando cada vez más en las asociaciones
a favor de la ESS. La nueva política pública está surgiendo rápidamente a escala local,
nacional y regional en Europa, América Latina y algunas regiones de África, Asia y
América del Norte. Los gobiernos están interesados en la ESS debido a su capacidad de
movilizar recursos de la comunidad y dentro del mercado para lograr beneficios públicos.
Su capacidad de producir soluciones innovadoras a problemas complejos ha atraído la
atención de ciertas autoridades públicas, que se están percatando de que la ESS constituye
un poderoso instrumento para promover el crecimiento inclusivo.

Cuadro 4.10: Creación de redes para apoyar a los políticos y gerentes en el Brasil

En el Brasil, la Red Nacional de Gerentes de Política Pública de Economía Solidaria es una


red de directores de políticas de la economía social en el gobierno municipal, estadual y
federal. Su objetivo es ampliar el debate sobre los instrumentos más adecuados para los
diferentes niveles del gobierno con el fin de promover y estimular el desarrollo de la
economía solidaria. La red facilita la participación de los funcionarios públicos en el debate
sobre política pública.

[Link]

Las organizaciones de desarrollo local y los gobiernos locales están despertando ante la
importancia de apoyar las OESS para revitalizar las comunidades rurales y urbanas. Un
estudio realizado recientemente en Honduras mostró que las regiones y municipios donde
existe una ESS vibrante están obteniendo mejores resultados en la lucha contra la pobreza y
por el mejoramiento de los indicadores generales de desarrollo que en regiones similares
sin una fuerte presencia de la ESS (El Censo del Sector Social de la Economía, 2003,
COHDESSE).

Cuadro 4.12: Participación de los sindicatos en el desarrollo de la ESS en el Brasil

El sindicato brasileño Central Única de los Trabajadores (CUT) participa activamente en el


apoyo a la ESS. Desde 2001, la CUT ha apoyado a más de 100 cooperativas de trabajadores
que representan a 10 000 miembros. También apoya a varias cooperativas de ahorro y
locales, incluyendo ECOSOL, una red de 4 500 miembros que administra 1 200 000 dólares
de los Estados Unidos en préstamos. Esta organización desempeña un importante papel
junto con la CUT en ayudar a los trabajadores a lograr su independencia financiera.

[Link]

Cuadro 4.11: Las autoridades municipales y las OESS promueven la ESS

La Red Europea de Ciudades y Regiones para la Economía Social (REVES) es una red
europea única basada en la asociación entre autoridades locales y regionales y
organizaciones territoriales de economía social. Los miembros de la REVES, creada en
1996, provienen de 11 países e incluyen a autoridades locales u OESS que están
desarrollando o están dispuestas a desarrollar políticas para promover la ESS para una
sociedad justa, inclusiva, participativa y responsable. La REVES es una red que ofrece
innovación social en métodos y procedimientos basados en la construcción conjunta y las
capacidades compartidas de sus miembros y sus territorios.

[Link]

Cuadro 4.13: Federación laboral crea institución financiera única en Quebec

En 1971, sindicalistas de la Confederación Sindical Nacional (CSN) en Quebec, Canadá,


fundaron una cooperativa de crédito para responder a las necesidades de los sindicatos
locales pero también para contribuir a la transformación social. Conocida actualmente
como la Caisse d’économie solidaire, esta institución financiera única se ha centrado
exclusivamente en conceder préstamos a las OESS con resultados financieros
extremadamente exitosos. Con sus 2 500 miembros colectivos, empresas no lucrativas,
organizaciones comunitarias y sindicatos y su más de 7 000 miembros individuales, esta
institución financiera ha desempeñado un importantísimo papel en apoyar a la ESS y
fortalecer los vínculos entre el movimiento sindical y la economía social en Quebec e
internacionalmente. [Link]

Para las autoridades municipales, las ventajas de la ESS son fáciles de comprender. Estás
empresas crean empleos locales y son propiedad de los miembros de la comunidad, por lo
que sus excedentes circulan a nivel local. Frecuentemente satisfacen necesidades que el
sector privado ignora porque la ganancia financiera de la inversión es insuficiente. Operan
en sectores en los cuales las autoridades públicas no tienen la capacidad o la flexibilidad de
intervenir. Y no están a la venta para los inversionistas externos.

Los sindicatos en muchos países consideran que el camino para lograr el trabajo decente y
la justicia económica no puede estar limitado a la acción política y la negociación de
buenos acuerdos colectivos. Ellos demandan ser reconocidos como interlocutores
económicos plenos con opinión propia en la manera en que se administran los negocios, se
invierte el dinero del fondo de pensiones y se definen las políticas de desarrollo económico.
A medida que participan más activamente en el desarrollo económico, también se
convierten en socios importantes de la ESS. Los tres ejemplos siguientes muestran cómo y
por qué los sindicatos están participando en el desarrollo de la ESS.

Cuadro 4.14: Un dirigente sindical latinoamericano explica su compromiso con la ESS

En una reunión latinoamericana de redes de economía solidaria organizada por RIPESS-


LAC (Red Intercontinental para la Promoción de la

Economía Social y Solidaria-Latinoamérica y el

Caribe) en Medellín, Colombia, en julio de 2010,


Luis Alejandro Pedraza, presidente de la Unión Nacional Agroalimentaria de Colombia
(UNAC) y miembro del comité ejecutivo de la UITA en América Latina, la Unión
Internacional de

Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines, hizo


la siguiente declaración:

“El objetivo fundamental de la UNAC-UITA es la defensa y promoción de los derechos


humanos, la libertad de asociación, el desarrollo y fortalecimiento institucional del estado
de derecho y el logro de la justicia social y la paz.

La UNAC apoya la colaboración entre los sindicatos y las organizaciones agrícolas en la


creación e implementación de la reforma agraria a través del comercio y los negocios
agrícolas autogestionados.

Promovemos formas alternativas de organización de los campesinos desplazados, víctimas


de la violencia y la marginación, a través de empresas sociales basadas en la producción
agroecológica, en alianza con las comunidades indígenas en áreas urbanas y rurales de
Colombia. Por tanto, implementamos los objetivos estratégicos del modelo de economía
solidaria a través de cooperativas y asociaciones mutuales."

Luis Alejandro Pedraza, julio de 2010, Medellín, Colombia

Las asociaciones de empleadores a menudo incluyen a las OESS sin percatarse de ello. Las
OESS crean empleo y riqueza como cualquier otra empresa. En algunos países, han creado
o actuado como organizaciones de empleadores y son reconocidas como tal por otros
interlocutores sociales. En Francia, las estructuras de economía social presentan candidatos
en el proceso de elecciones prudhomales para representar a los empleadores en los debates
sobre relaciones laborales.

Debido a su preocupación por el desarrollo económico y social dentro de su país o región,


ciertas asociaciones de empleadores del sector privado y ciertas grandes corporaciones
están apoyando el desarrollo de la ESS.

Cuadro 4.15: Una federación de empleadores apoya a la ESS

en Italia

La Asociación para el Desarrollo Social de la Empresa (Sodalitas) es una organización no


lucrativa fundada en 1995 por la mayor federación de empleadores de Italia,

Assolombarda. Los miembros de la empresa incluyen a grandes multinacionales y 90


consultores voluntarios del sector privado, quienes trabajan gratuitamente como puente
entre los sectores no lucrativo y lucrativo y han apoyado a más de 80 organismos no
lucrativos. Su objetivo es mejorar las normas en el sector no lucrativo y promover los
vínculos entre la sociedad civil y las corporaciones, promoviendo la sostenibilidad y la
responsabilidad social y defendiendo el argumento comercial para lograr estos objetivos.
También alienta la inversión de empresa en metas sociales y comunica las mejores
prácticas empresariales. Promueve además la venta de bienes y servicios producidos por las
cooperativas sociales a los miembros de la empresa.

[Link]

Los movimientos sociales, incluyendo el movimiento de la mujer y el movimiento


ambientalista, se han convertido en fuertes aliados y socios de la ESS emergente. Debido a
que la maximización de la ganancia no es su objetivo, la ESS tiene un gran potencial para
reflejar el verdadero desarrollo sostenible. El Foro Social Mundial, que reunió a una amplia
gama de movimientos sociales, ha creado un importante espacio para la ESS en su
programa. La primera Marcha de Mujeres contra la Pobreza, celebrada en Quebec en 1995
y organizada por la Federación de Mujeres de Quebec, incluyó el apoyo a la ESS entre sus
ocho demandas y lanzó a la ESS al escenario político. Las organizaciones de mujeres en
otros países se sienten atraídas por la ESS porque sus valores básicos y formas colectivas
de propiedad resultan atractivos para muchas mujeres. Muchas nuevas empresas de ESS
surgen de estos movimientos sociales.

Cuadro 4.16: Red de movimientos sociales

españoles para desarrollar

la ESS

España tiene una larga historia de estructuras cooperativas que reflejan la fuerza y
profundidad de la economía social en el país. Sin embargo, quienes participan en las nuevas
iniciativas que surgieron de los movimientos vieron la necesidad de crear otra red. La Red
de

Redes de Economía Alternativa y Solidaria (REAS) está compuesta por más de 200
entidades organizadas en redes regionales y sectoriales.

Fundada en 1995, la REAS surgió de la necesidad común de facilitar y promover


alternativas económicas sostenibles en España. Entre sus iniciadores se encontraban
interlocutores de los movimientos ambientalista, de comercio justo y de

solidaridad internacional. Los miembros de la REAS son principalmente organizaciones y


empresas que han surgido a partir de la década de 1980. Están presentes en una amplia
gama de sectores, incluyendo el reciclaje, microcréditos, educación ambiental, integración
social y comercio justo.

[Link]

Históricamente, las ONG internacionales han desempeñado un importante papel en el


apoyo a la ESS. Muchos están convencidos de que una de las estrategias más eficaces para
lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) es el empoderamiento de las
comunidades locales a través de OESS sostenibles y muchos participan activamente en
asociaciones con las OESS.

Cuadro 4.17: El movimiento cooperativo sueco apoya a la ESS en América Latina

El Centro Cooperativo Sueco, una ONG no lucrativa creada por el movimiento cooperativo
de ese país europeo, trabaja en asociación con organizaciones en los países en desarrollo
para mejorar las condiciones de vida de los pobres.

Los ejemplos de este trabajo incluyen la formación de los coordinadores del Movimiento de
Trabajadores sin Tierra en Bahía, Brasil, para gestionar la tierra y mejorar su capacidad de
negociar con las autoridades locales; el empoderamiento de la mujer en Bolivia a través de
la creación de una organización femenina rural para combatir la pobreza; y el apoyo a una
cooperativa de viviendas para familias pobres en Asunción, Paraguay. Este último proyecto
tuvo tanto éxito que el Gobierno de Paraguay decidió financiar un programa de viviendas
más ambicioso.

[Link]

Las instituciones académicas y los investigadores, atraídos por la innovación social en el


centro de la mayoría de las iniciativas de la ESS, están invirtiendo más recursos para medir
y comprender la dinámica de la ESS emergente. Son importantes socios para ayudar a
comprender qué funciona, qué no funciona y por qué. Mediante la sistematización y
análisis de diferentes prácticas, crean la base para diseñar programas de formación y
educación que son tan importantes para el futuro de la ESS.

Tabla 4.1: Interlocutores en redes y asociaciones

Interlocutores principales Intereses Obstáculos

Empresas sociales y solidarias Ganar reconocimiento y acceso a los recursos y


oportunidades de desarrollo Las necesidades inmediatas y los recursos limitados tienen
prioridad con respecto a la creación de redes

Gobiernos nacionales y regionales Capacidad de la ESS de producir soluciones innovadoras


a los desafíos del desarrollo socioeconómico y movilizar una amplia gama de recursos
Tienden a trabajar en silos. Las políticas públicas no son ni económicas ni sociales.
Dificultad para situar a la ESS dentro de las estructuras gubernamentales existentes

Organizaciones de desarrollo local y gobiernos locales Contribución de la ESS al desarrollo


local: empleos locales, control local, productos y servicios locales, circulación de los
excedentes dentro de la

comunidad Falta de conocimiento sobre la ESS. Acostumbrados a depender de los modelos


de empresas privadas capitalistas para mantener el desarrollo económico
Organizaciones de trabajadores Contribución de la ESS a la justicia económica y la
creación de empleo. Estrategia para responder a las necesidades de los miembros La
concepción del papel de los sindicatos prioriza la negociación de los acuerdos colectivos y
la acción política

Asociaciones de empleadores Contribución de la ESS a la actividad económica y la


creación de riqueza Percepción de la ESS como competencia injusta

Movimientos sociales Contribución de la ESS a la lucha contra la pobreza y la exclusión


social Vacilación a participar en la actividad económica por temor a debilitar su papel
político o social

ONG Internacionales Contribución de la ESS al logro de los Objetivos de Desarrollo del


Milenio Los criterios de financiamiento a menudo están restringidos al trabajo de alivio o a
las iniciativas de desarrollo social y no al empoderamiento de las comunidades a través de
la ESS

Instituciones académicas e investigadores La innovación social dentro de la ESS crea la


posibilidad de crear conocimientos nuevos y útiles Las instituciones académicas no
reconocen plenamente a la ESS ni el trabajo en asociación con los interlocutores de la ESS

Cuadro 4.18: Una red internacional de investigación

sobre la ESS

El Centro Internacional de Investigación e

Información sobre la Economía Pública, Social y Cooperativa (CIRIEC) fue creado en


1947. Su sede se encuentra en Lieja, Bélgica, y tiene sucursales en 15 países. Sus miembros
incluyen a investigadores y OESS. El objetivo del CIRIEC es asegurar y promover la
investigación científica y las publicaciones sobre sectores económicos y actividades a favor
del bien común y colectivo. El CIRIEC organiza conferencias internacionales sobre
investigación en la economía social.

[Link]/ciriec/

La tabla 4.1 resume los intereses y obstáculos que enfrentan varios interlocutores en las
redes y asociaciones de ESS.

4.5 Diferentes tipos de redes y asociaciones

Las redes y federaciones dentro de la ESS son muy diversas y existen a escala local,
regional, nacional, continental, intercontinental e internacional.
Responden a una variedad de necesidades y persiguen objetivos muy diferentes. Algunas
son jóvenes y muy informales, otras se han institucionalizado con el paso de los años y
operan dentro de una estructura formal y a veces jerárquica.

A pesar de estas diferencias, pueden ser categorizadas según su composición y los


mandatos que les otorgan los miembros.

Las redes o federaciones territoriales son generalmente estructuras formadas por varios
interlocutores que reúnen a diferentes actores comprometidos con el desarrollo de su
comunidad, su región o su país a través de la ESS. Están motivados por su convicción de
que la ESS es una estrategia que beneficiará a su territorio. Pueden estar compuestas
exclusivamente por organizaciones y empresas de ESS, investigadores, asociaciones locales
e incluso el gobierno. A menudo participan en iniciativas estratégicas que llaman a una
gran variedad a interlocutores a apoyar el desarrollo de su territorio.

Las redes sectoriales reúnen a las empresas u organizaciones de ESS que participan en un
sector de actividad específico, como las cooperativas agrícolas, organizaciones mutuales de
salud, cooperativas financieras, instituciones de microcrédito, radios comunitarias o turismo
social. Los miembros de estas redes están motivados por la necesidad de desarrollar su
empresa a través de la colaboración con organizaciones similares y a través del
reforzamiento de todo el sector. Sus actividades frecuentemente están concentradas en
apoyar mejores prácticas de gestión y crear instrumentos comunes y condiciones
habilitantes para el desarrollo de cada empresa u organización.

Las redes o federaciones jurídicas reúnen a empresas que tienen un estatus legal común.
Las redes o federaciones de cooperativas, sociedades mutuales y organizaciones no
lucrativas coexisten

Un pequeño grupo de cooperativas sociales turísticas en un hermoso rincón de Sicilia

en algunos países con pequeña o ninguna colaboración, mientras que en otros participan
activamente en la promoción y desarrollo de una amplia visión de la ESS. Las redes de
empresa social están surgiendo en países que han creado un marco jurídico específico.

Los estudios de caso 4.1, 4.2 y 4.3 al final de este capítulo ofrecen ejemplos de redes
eficaces.

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

Cuadro 4.20: Una red nacional arraigada en el territorio en

el Brasil

El Foro Brasileño de Economía Solidaria (FBES) es una red joven y vasta que está
arraigada en los foros locales y regionales. El FBES fue fundado oficialmente en 2003,
después de un proceso de movilización y diálogo social con la recién creada Secretaría
Nacional de Economía Solidaria (SENAES) dentro del gobierno federal del Brasil. Doce
organizaciones nacionales que representan a las redes nacionales que promueven la ESS y
los movimientos sociales completan este comité nacional de coordinación. Los funcionarios
públicos que trabajan dentro de los gobiernos locales para apoyar la economía solidaria
también son parte de las estructuras locales, regionales y nacionales.

El FBES mantiene la comunicación entre los miembros a través de un portal dinámico y


organiza reuniones nacionales bianuales. Son reconocidos y apoyados por el gobierno
brasileño y representan al sector en el Consejo Nacional de Economía Solidaria, creado por
la SENAES.

[Link]

Cuadro 4.19: Creación de redes internacionales de radios comunitarias

A través del servicio a los miembros, la creación de redes y la implementación de


proyectos, la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) es una red de más de
4 000 radios comunitarias, federaciones e interlocutores de medios de comunicación en más
de 115 países. El principal impacto internacional de la AMARC, desde su creación en
1983, ha sido acompañar y apoyar el establecimiento de un sector de radios comunitarias en
todo el mundo que ha democratizado el sector de los medios de comunicación masiva. La
AMARC defiende el derecho a comunicar a nivel internacional, nacional, local y vecinal y
defiende y promueve los intereses del movimiento de radios comunitarias a través de la
solidaridad, la creación de redes y la cooperación.

[Link]

4.6 Papeles y funciones de las redes en el apoyo a la ESS

Las redes surgen como una respuesta a las necesidades que una empresa u organización
individual no puede satisfacer. Los miembros de la red identifican sus necesidades comunes
y crean el tipo de estructura que mejor pueda responder a esas necesidades. Algunas redes
tienen un mandato muy limitado, que a menudo está vinculado con recursos limitados.
Otras están más estructuradas con considerables recursos y realizan más actividades
operacionales, incluyendo servicios directos a los miembros. Las principales funciones de
las redes de ESS se describen a continuación.

Representación, promoción y defensa

Ganar el reconocimiento de la contribución actual y potencial de la ESS al desarrollo es un


gran desafío. Esto es cierto a escala local, nacional e internacional.

No es sorprendente que la mayoría de las redes de ESS existentes y emergentes participen


en la promoción de la ESS, representando sus intereses con otros interlocutores sociales y
negociando la política pública. Los dos ejemplos siguientes muestran cómo las redes
pueden llevar a cabo la defensa desde una perspectiva sectorial y territorial.
Servicios comunes

Muchas redes sectoriales y algunas territoriales ofrecen servicios directos a sus miembros.
La formación, asistencia técnica, promoción, mercadeo y otros servicios empresariales son
los servicios más frecuentemente desarrollados por las redes de ESS.

Cuadro 4.21: Las sociedades mutuales se benefician del trabajo conjunto

La Union Technique de la Mutualité Malienne (UTM) fue creada en 1996 para ofrecer
apoyo a las organizaciones mutuales de salud. Actualmente 32 organizaciones mutuales de
salud con un total de 40 000 beneficiarios son miembros de la UTM. Los servicios
ofrecidos incluyen el apoyo al desarrollo de nuevas organizaciones mutuales de salud,
estudios de factibilidad, supervisión, representación con el gobierno y aseguramiento de un
marco jurídico y regulador habilitante. La UTM lanzó su propio producto, el seguro de
salud voluntario, que ha atraído a muchos miembros de las áreas urbanas.

[Link]/[Link]

Intercambio de experiencias

Muchos gerentes o administradores de OESS se sienten aislados o malinterpretados por los


servicios de apoyo empresarial establecidos que les orientan hacia modelos lucrativos más
tradicionales. Por tanto, muchas redes de ESS se unen para aprender de sus propias
experiencias, porque todas comparten una meta común de combinar los objetivos sociales y
económicos para lograr resultados para sus miembros o la comunidad. Los gobiernos y
otros interlocutores de la ESS también están creando redes.

Cuadro 4.22: Una red para aprender de sus propias experiencias

En Polonia, donde el reconocimiento de la ESS acaba de comenzar, los interlocutores en la


región de Malopolskie crearon el Pacto de Economía Social (MSEP) en 2007. El pacto
comenzó sus operaciones informales en 2007 y fue oficialmente suscrito por 25 entidades
en 2008. El MSEP facilita el intercambio de información pero no desempeña ningún papel
en la toma de decisiones o la repartición del poder.

Creación de nuevos instrumentos de desarrollo

La mayoría de las OESS tienen grandes ideas e inmensas ambiciones para sus miembros o
comunidades. Sin embargo, todas carecen de la capacidad de realizarlas por sí mismas. Las
redes de ESS pueden ser importantes instrumentos estratégicos para ampliar las
operaciones porque ofrecen fondos comunes de recursos e ideas para desarrollar las
principales iniciativas. Los instrumentos de desarrollo más comunes que surgen de las redes
de ESS incluyen el desarrollo de nuevos instrumentos financieros, redes de información y
asociaciones estratégicas con los financiadores o gobiernos. Algunas redes de ESS están
trazando el mapa de la ESS en sus comunidades. Otras están creando los instrumentos para
el comercio electrónico.
Cuadro 4.23: Una asociación de varios interlocutores en

Quebec

La Chantier de l'économie sociale en Quebec, Canadá, es una red de redes integrada por
cooperativas, organizaciones comunitarias, movimientos sociales y organizaciones de
desarrollo local. A través de esta asociación de varios interlocutores, la Chantier ha creado
un fondo de préstamo de 15 000 000 de dólares canadienses (10 900 000 euros) para
empresas colectivas, un fondo de capital paciente de 53 800 000 dólares canadienses (39
000 000 de euros), un portal de información y creación de redes, una asociación
colaborativa de investigación e instrumentos de desarrollo de la fuerza laboral. Ha
negociado importantes políticas públicas para apoyar a la ESS con los gobiernos de Quebec
y del Canadá.

[Link]

Mejoramiento del acceso a los mercados

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

El mejoramiento del acceso a los mercados ha sido uno de los papeles más comunes de las
redes dentro del movimiento cooperativo, pero también lo están desempeñando otros tipos
de redes. Muchas federaciones cooperativas, particularmente las cooperativas de
productores, fueron creadas con este propósito específico. Con el transcurrir de los años,
han creado poderosas instituciones para apoyar esta función y son activas en los mercados
mundiales. Las redes emergentes a menudo se centran en los principios y circuitos del
comercio justo. Existe una creciente tendencia hacia el incremento de las transacciones “de
negocio a negocio” entre las empresas de ESS como una expresión de los valores e
intereses comunes.

Cuadro 4.24: Acceso a los mercados a través de la

creación de redes en

Burkina Faso

La Union des groupements de productrices de produits du karité des provinces de la Sissili


et du Ziro (UGPPK-S/Z) tiene su sede en Léo, Burkina Faso. La Unión de Léo agrupa a 2
884 mujeres diseminadas en 67 grupos en 39 aldeas y sectores. Una asociación con una
ONG canadiense (CECI) formó a 1 800 mujeres productoras para mejorar la calidad y la
higiene de su mantequilla. Además, 40 facilitadoras y 596 cultivadoras de karité recibieron
cursos de formación sobre técnicas de cultivo y sobre el procesamiento y preservación del
karité.

En 2007, esta Unión produjo 102 toneladas de mantequilla, de las cuales 95 toneladas
fueron exportadas al Canadá y Francia, mientras que en 2001 sólo habían exportado cinco
toneladas. Su capacidad total de producción actualmente se calcula en 250 toneladas
anuales y podría aumentar a 500 toneladas en el 2011.

[Link]

Desarrollo de investigaciones y creación de conocimientos

La ESS es un laboratorio para la innovación social. Esto crea muchos desafíos, incluyendo
la necesidad de una mejor comprensión de la ESS y su funcionamiento. Para responder a
esta necesidad, las redes de investigadores, que trabajan en asociación con los
interlocutores de la ESS, desempeñan un papel estratégico en la creación de nuevos
conocimientos. Estos conocimientos son esenciales para el desarrollo de la ESS.

Cuadro 25: Investigación colaborativa en el Canadá

El Canadian Social Economy Hub [Centro

Canadiense de Economía Social], con sede en la

Universidad de Victoria, en Columbia Británica,

Canadá, fue creado en 2005 con el apoyo del Social Science and Humanities Research
Council. Es una asociación entre más de 300

investigadores y cientos de profesionales de la ESS y sus socios en la comunidad. Este


centro actúa como facilitador en la promoción de la colaboración entre seis centros de
investigación regionales y la creación de oportunidades e intercambios con redes
internacionales. Más de 200 proyectos investigativos han sido realizados y numerosas
publicaciones, conferencias y eventos de formación han sido organizados, incluyendo
cursos a distancia.

[Link]

Planificación estratégica a escala local, regional y/o nacional

El desarrollo de la ESS no es un milagro que ocurre de la noche a la mañana. Requiere una


visión a largo plazo y un plan estratégico que permita a los diferentes interlocutores trabajar
juntos exitosamente. Algunas redes de ESS han tenido mucho éxito en ganar apoyo porque
su capacidad, a través de planes locales o nacionales, demuestra las contribuciones de la
ESS al desarrollo socioeconómico de su comunidad.

4.7 Creación de un plan de acción

Figure 4.1: Members of the Chantier de l’économie sociale


Un plan de acción para la ESS no puede ser creado por una persona u organización, ni
puede ser un ejercicio teórico preparado por expertos externos. El proceso de diseñar un
plan de acción es casi tan importante como su contenido. Para obtener resultados
significativos, un plan de acción tiene que estar arraigado en la movilización de la
comunidad y tiene que recurrir a una amplia gama de habilidades y recursos. Los siguientes
pasos sugeridos para crear un plan de acción se basan en varias experiencias exitosas de
redes de ESS:

1) Trazar el mapa de la SSE: Aun cuando el concepto de ESS pueda resultar nuevo, cabe la
posibilidad de que ya existan OESS en el área. ¿Quiénes son? ¿Hay estadísticas sobre su
papel en la economía? ¿Qué sectores abarcan? ¿Cuál es su impacto? ¿Cuáles son sus puntos
fuertes y débiles?

2) Examinar los desafíos del desarrollo: La ESS significa responder a las necesidades de la
comunidad. Un plan de acción tiene que estar dirigido a aumentar la capacidad de las OESS
para responder a estas necesidades. ¿Qué desafíos importantes del desarrollo enfrenta la
comunidad?

3) Analizar el papel potencial de la ESS para enfrentar estos desafíos: La ESS puede ser
una

PARTNERS

estrategia eficaz para responder a muchos desafíos, pero no a todos. ¿Dónde la ESS puede
ser más eficaz para responder a los desafíos sociales fundamentales? ¿Es posible consolidar
y ampliar las organizaciones existentes para enfrentar nuevos retos? ¿Cuáles son los nuevos
sectores con potencial para el desarrollo?

4) Determinar qué se necesita para crear un entorno habilitante: Las OESS necesitan
instrumentos de desarrollo y políticas públicas adaptadas a sus realidades específicas. ¿Qué
instrumentos necesita la ESS para responder a los desafíos identificados? ¿Qué existe ya y
donde están las brechas? Entre las posibilidades que se deben considerar están la
movilización de la comunidad, instrumentos financieros, acceso a los mercados, política
pública, redes, formación, investigación colaborativa y asistencia técnica.

5) Identificar a los interlocutores fundamentales: Muchas personas u organizaciones en un


área comparten un compromiso común con el

desarrollo de la comunidad y pueden contribuir, directa o indirectamente, al avance de la


ESS. Es importante establecer un diálogo con el mayor número de interlocutores e
identificar los argumentos para convencerlos a participar, incluso de forma modesta.

6) Desarrollar objetivos y prioridades a largo plazo: Este es el paso más excitante: visionar
el futuro de la comunidad con una ESS floreciente. ¿Cómo percibimos su papel en la
próxima década? ¿Qué sectores habrá desarrollado? ¿Qué resultados habrá creado? ¿Cuáles
son las prioridades en esta visión general?
7) Desarrollar objetivos y prioridades a corto plazo: El criterio más importante para
establecer objetivos y prioridades a corto plazo es su capacidad de éxito. Es mejor centrarse
en de tres a cinco objetivos prioritarios y triunfar. Los resultados positivos, no importa cuán
modesto sean, crean las condiciones para desarrollar objetivos más ambiciosos y una lista
más extensa de iniciativas. Ayudan a convencer a los escépticos y a atraer a nuevos socios
y financiadores. Recuerde que incluso en la ESS, el éxito atrae al éxito.

8) Coordinar y supervisar el plan: En una situación ideal, todos los interlocutores deberían
participar en la coordinación y supervisión de la implementación de un plan local o
nacional. En algunas comunidades y países, la sociedad civil y las autoridades públicas
trabajan conjuntamente en cada paso del proceso. El organismo coordinador debe tener la
autoridad moral para cuestionar a los distintos interlocutores y alentarles a cumplir sus
compromisos con la implementación del plan. De lo contrario, existe el peligro de que el
plan se convierta en un mero ejercicio teórico.

9) Evaluar el progreso: Podemos medir el número de organizaciones y empresas, el número


de empleos, la cantidad de productos o servicios vendidos o entregados, los excedentes
generados, el número de beneficiarios. La evaluación cualitativa tiene que responder a
interrogantes que son importantes para mejorar la práctica, como la calidad de los servicios
o productos o la eficacia de las prácticas de gobernanza y gestión dentro de la ESS. La
evaluación participativa, que involucra a los gerentes, beneficiarios y financiadores, es el
proceso ideal en la evaluación de la ESS.

4.8 Estructuras internacionales de la ESS

Las estructuras internacionales de la ESS han existido durante más de un siglo. La Alianza
Cooperativa Internacional (ACI) fue fundada en 1895. Con el paso de los años, varias
organizaciones se han convertido en importantes instituciones que participan activamente
en el diálogo social a escala continental o internacional. Representan, a través de sus
afiliados, a cientos de millones de miembros. Estas estructuras se basan generalmente en un
estatus legal común.

Algunas redes internacionales reúnen a OESS en el mismo sector. Otras redes están
compuestas principalmente por OESS pero tienen una misión más amplia relacionada con
su sector.

En la última década surgieron nuevas redes internacionales para darle voz a nuevas formas
y nuevos interlocutores de la ESS. Estas redes son generalmente más informales en sus
estructuras y tienen acceso a menos recursos. Defienden una visión amplia e inclusiva de la
ESS congregando a los interlocutores con una amplia gama de prácticas. Luchan por mayor
visibilidad para estas nuevas prácticas y crean alianzas con los movimientos sociales en
apoyo a la ESS emergente.

Varios organismos internacionales han comenzado a trabajar en el apoyo a la ESS en


respuesta a un renovado interés en su contribución al desarrollo. El Foro sobre Innovación
Social de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCED) apoya
activamente a los países de la OCED interesados en desarrollar políticas públicas a favor de
la ESS. La adopción de un plan de acción por la OIT para la ESS representa un importante
paso hacia el reconocimiento de su contribución potencial al desarrollo sostenible. La filial
de formación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) también ha
comenzado a trabajar en el tema de la economía social y el desarrollo local.

Las redes institucionalizadas más importantes son:

n La Alianza Cooperativa Internacional (ACI), fundada en 1895, promueve la identidad


cooperativa y trabaja para crear condiciones favorables para el desarrollo cooperativo. Sus
223 miembros son cooperativas nacionales e internacionales que operan en todos los
sectores de actividad. Están particularmente concentradas en la agricultura, seguros,
bancos, consumo, vivienda, industria, pesca, salud y turismo.

([Link]) n El Consejo Mundial de Cooperativas de Crédito (WOCCU) es la


estructura principal para las instituciones de economía social que operan en el sector de la
microfinanza. Está integrado por 54 000 cooperativas de ahorro y crédito con una
membresía total de 186 000 000 de personas en 97 países. Ofrece apoyo al sector,
particularmente en la supervisión y evaluación.

([Link]) n La Federación Internacional de Cooperativas y Seguros Mutuales


(ICMIF) es la mayor organización del mundo que representa a organizaciones cooperativas
y mutuales de seguro. Tiene 212 afiliados en 73 países.

([Link]) n La Association Internationale de la Mutualité (AIM), fundada en la


década de 1950, agrupa a 40 federaciones y asociaciones de sociedades mutuales
autónomas en la salud y la protección social en 26 países. Los afiliados de la AIM ofrecen
cobertura a más de 170 000 000 de personas en todo el mundo.

([Link])

Algunas redes internacionales están organizadas por sector de actividad. Algunos ejemplos
son:

n La Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) está formada por una red de
más de 4 000 radios comunitarias, federaciones e interlocutores de medios de comunicación
comunitarios en más de 115 países a través del servicio a los miembros, las creación de
redes y la realización de proyectos. El principal impacto mundial de la AMARC desde su
creación en 1983 ha sido acompañar y apoyar el establecimiento de un sector de radios
comunitarias en todo el mundo que ha democratizado el sector de los medios de
comunicación. ([Link])

n La Asociación Internacional de Inversores en Economía Social (INAISE) es una red


mundial de instituciones financieras social y ambientalmente orientadas. Creada en 1989, la
INAISE agrupa a inversionistas sociales de países europeos y no europeos para
intercambiar experiencias, diseminar información y demostrar que los inversionistas
pueden lograr cambios sociales y ambientales positivos. Los miembros de la INAISE, a
través de su política de inversiones, fomentan y promueven el desarrollo de las

OESS. ([Link]) n La Alianza Financiera para el Comercio Sostenible (FAST) es


una asociación mundial no lucrativa y liderada por sus miembros que representa a los
prestamistas y productores dedicados a suministrar productos sostenibles al mercado. La
FAST agrupa a este diverso grupo de interlocutores para trabajar colectivamente con el fin
de aumentar el número de productores organizados en cooperativas en las naciones en
desarrollo que no pueden acceder exitosamente a finanzas comerciales de calidad,
adaptadas a sus necesidades, cuando entran en los mercados sostenibles.
([Link])

n El Centro Internacional de Investigación e

Información sobre Economía Pública, Social y

Cooperativa (CIRIEC) fue fundado en 1947 en

DOCUMENTO DE TRABAJO

Suiza. Sus miembros son investigadores e interlocutores de la economía social que


colaboran para realizar investigaciones, organizar actividades y producir publicaciones
sobre la economía social y pública. ([Link])

n El Comité para la Promoción de la Acción Cooperativa (COPAC) es un comité


conformado por el movimiento cooperativo, organizaciones de campesinos y las Naciones
Unidas y sus organismos. Sus miembros incluyen a la Organización de las Naciones Unidas
para la

Agricultura y la Alimentación (FAO), la Alianza

Cooperativa Internacional (ACI), la Federación

Internacional de Productores Agrícolas (IFAP), la OIT y las Naciones Unidas. Los


miembros trabajan conjuntamente para promover y coordinar el desarrollo cooperativo
sostenible mediante la promoción y concienciación sobre las cooperativas. Sus principales
actividades son la cooperación técnica, defensa, diálogo sobre políticas y compartir el
conocimiento y la información. ([Link])

Nuevas redes mundiales están siendo creadas para responder a las necesidades y
aspiraciones de la ESS emergente. Estas incluyen los siguientes ejemplos:

n La misión general de la Red Intercontinental para


la Promoción de la Economía Social y Solidaria (RIPESS) es crear y promover la ESS.
Iniciada como una red informal en Perú en 1997, la RIPESS fue constituida en preparación
para la

Reunión de Dakar sobre Globalización de la Solidaridad en 2005, que congregó a


interlocutores de la ESS de más de 60 países. La RIPESS apoya la creación de redes
nacionales y continentales y trabaja para establecer vínculos entre los muchos
interlocutores y socios de la ESS. Organiza eventos intercontinentales cada cinco años. La
RIPESS está bien establecida en América Latina y América del Norte y ha comenzado a ser
estructurada en África, Asia y

Europa. ([Link]) n Basadas en la iniciativa de cinco directores ejecutivos de


grandes organizaciones de economía social francesas, las Reuniones de Mont Blanc
congregan a líderes de la economía social de diferentes países con el objetivo de desarrollar
proyectos internacionales y ayudar a crear una economía social más fuerte. El propósito

de esta nueva red, creada en 2003, es responder a los desafíos de la globalización


demostrando que es posible hacer negocios de una forma diferente y promover una
economía que respete a la humanidad y al medio ambiente. Las reuniones internacionales
se celebran cada dos años para debatir un tema de actualidad, pero el foro es también una
plataforma permanente de interlocutores y proyectos. ([Link])

4.9 Conclusiones fundamentales

n Debido a los valores compartidos, las OESS tienen una larga historia de creación de
redes, asociaciones y federaciones más formales. En cambio, estas estructuras apoyan a sus
miembros de muchas maneras diferentes.

n Los interlocutores de la ESS escogen las formas y

mandatos más apropiados para trabajar conjuntamente en un contexto histórico y


geográfico dado, pero es evidente que las redes emergentes son federaciones más
horizontales que institucionalizadas, que han desarrollado estructuras verticales para tener
en cuenta su tamaño, varios mandatos y tradiciones organizativas.

n Las diversas estructuras desempeñan un papel central en obtener reconocimiento para la


ESS a través de la defensa y promoción de los intereses inmediatos y a largo plazo de sus
miembros. En países donde existe un reconocimiento formal de la ESS (o de un
componente de la ESS basado en el estatus legal), estas redes desempeñan un importante
papel en el diálogo social. En algunos casos, las redes ayudan a construir puentes con los
movimientos sociales, incluyendo las organizaciones laborales.

n En la última década, las redes que practican la inclusividad han sido las más exitosas en
desarrollar una nueva política pública y crear instrumentos de desarrollo para la ESS
emergente. Debido a que son más capaces de mostrar el alcance y la profundidad de la ESS,
las redes que han agrupado a una mayor variedad de OESS y otros interlocutores han
podido iniciar el diálogo social con el gobierno y otros interlocutores sociales.

n Las diferentes experiencias nacionales muestran que el surgimiento de las nuevas redes es
a menudo el resultado de la falta de flexibilidad en las estructuras existentes de la ESS para
tener en cuenta las nuevas realidades y los nuevos enfoques. Las asociaciones entre la ESS
institucionalizada y la ESS emergente todavía son la excepción más que la regla.

n Construir de abajo hacia arriba es característico

de las redes y federaciones exitosas; las redes exitosas están arraigadas en las realidades
comunitarias y territoriales. Las redes más fuertes son las que se sustentan en estructuras
locales y regionales, ya que se benefician del apoyo de una amplia gama de interlocutores y
su contribución al desarrollo socioeconómico puede ser demostrado claramente en el
terreno.

n La fortaleza de las redes también está relacionada con su capacidad de responder a las
necesidades prioritarias de sus miembros. La mayoría de las redes comienzan como grupo
de defensa, pero rápidamente crean sus propios servicios y/o instrumentos de desarrollo
para lograr objetivos comunes. Estas iniciativas, en cambio, fortalecen a las redes y crean
mayor capacidad para actuar, ya que se hacen útiles o incluso indispensables para sus
miembros.

n La gobernanza transparente y participativa es una característica de las redes dinámicas,


particularmente en el caso de las nuevas redes. La participación de los miembros es la base
de las actividades de las redes emergentes y continúa siendo esencial para que las redes
establecidas puedan identificar las prioridades y llevar a cabo sus mandatos de
representación y promoción satisfactoriamente.

n Todas las redes desempeñan un papel en el reforzamiento de la ESS a través del


aprendizaje de las experiencias de sus similares o de las experiencias internacionales.
Aprender de otras experiencias de la ESS, local, regional o nacionalmente, ha sido
evidentemente un proceso enriquecedor para los interlocutores de la ESS en todo el mundo.

Shaw Trust es uno de los mayores proveedores, del tercer sector, de empleo para personas
con discapacidad en el Reino Unido. Proporcionando oportunidades de empleo y formación
en el mantenimiento de jardines, servicios de jardinería y horticultura. Foto de Londres,
Reino Unido

DOCUMENTO DE TRABAJO

Estudio de Caso 4.1: Construcción de una nueva red nacional de ESS en Bolivia

Principales interlocutores
• OESS, organizaciones comunitarias, pequeños productores, organizaciones de comercio
justo, ONG La situación

En 2005, los interlocutores bolivianos de la ESS participaron en la Reunión Intercontinental


sobre Globalización de la Solidaridad, organizada por la RIPESS en Dakar, Senegal y en
eventos regionales sobre la ESS en Cochabamba (2005) y La Habana, Cuba (2007).
Inspirados por lo aprendido de estas experiencias, la Red Nacional de Comercialización
Comunitaria (RENAC) inició un proceso para crear una red nacional de ESS.

Un importante factor habilitante para la creación de esta red fue la preocupación del nuevo
gobierno boliviano por la democratización económica. Fortalecida por este contexto
favorable, surgió la idea de crear una estructura nacional para las organizaciones de ESS y
comercio justo en Bolivia en una reunión nacional en 2007. En 2008 se creó oficialmente el
Movimiento de Economía Solidaria y Comercio Justo de Bolivia (MES y CJ).

Qué se ha hecho

Esta red multisectorial vincula a 75 organizaciones y 5 000 asociaciones comunitarias.


Juntas representan a más de 80 000 pequeños productores. Las organizaciones establecidas
(por ejemplo, la Unión Nacional de Arte Popular, la Federación de Caficultores
Exportadores de Bolivia y el Consejo Nacional de Productores de Quinua) son miembros
de la red. Su misión es promover, desarrollar y diseminar la economía solidaria y las
prácticas de comercio justo. Busca promover un diálogo nacional sobre políticas para la
ESS y el comercio justo. Su objetivo es convertirse en una referencia nacional e
internacional para Bolivia. La solidaridad, la transparencia y el respeto mutuo son los
principios y valores básicos de este movimiento.

A pesar de sus limitados recursos, el MES y CJ ha desarrollado numerosas iniciativas. Ha


organizado eventos para promover y despertar la conciencia, ha producido instrumentos de
comunicación y ha organizado reuniones para desarrollar la colaboración entre funcionarios
del gobierno y miembros de la red. Inspirado en la Secretaría Nacional de Economía
Solidaria (SENAES) del Brasil, el MES y CJ propuso crear un Departamento Nacional para
la Economía Social como parte del Ministerio de Pequeñas y Microempresas. Se desarrolló
un plan estratégico para aclarar las principales acciones y prioridades de la red.

El MES y CJ busca responder a las muchas dificultades que enfrentan los pequeños
productores para producir y vender sus productos. Más del 60 por ciento de las empresas
agrícolas son tan pequeñas que no están registradas oficialmente. Por tanto, son marginadas
e ignoradas por la política pública. Los miembros del MES y CJ identificaron a la ESS
como una oportunidad para ganar una política pública favorable y definir un marco jurídico
que les brinde acceso a los mercados de comercio justo.

En colaboración con los interlocutores (por ejemplo una ONG canadiense, el Centro de
Estudios y Cooperación Internacional (CECI) y el Ministerio de Producción y
Microempresas de Bolivia), se han organizado cursos de formación, incluyendo la
formación de los formadores cuyo papel es ayudar a las asociaciones de miembros a
comprender mejor los conceptos básicos y principios de la ESS. Un importante objetivo de
estas iniciativas es reforzar la capacidad interna para la defensa y el diálogo político.

La creación de una red nacional también ha permitido a los interlocutores bolivianos de la


ESS participar en las iniciativas regionales de ESS en América Latina. Ha reforzado la
capacidad de diálogo con el gobierno y otros interlocutores. Sus miembros han desarrollado
nuevas iniciativas, incluyendo la creación de una marca comercial común para exportar sus
productos (Sariwisa, que en la lengua indígena aymara significa “Nuestro camino, de donde
venimos, quienes somos y a donde vamos”). Esta marca comercial ha sido probada con
éxito en mercados canadienses para productos hechos de llamas y alpacas.

Qué podemos aprender

La creación de una red nacional en Bolivia es una ilustración vibrante de cómo la


colaboración entre las OESS puede reforzar su capacidad colectiva para contribuir a
combatir la pobreza y mejorar los medios de vida de las personas. La nueva red enfrenta
importantes desafíos para fortalecer la ESS en Bolivia. Sin embargo, la experiencia
boliviana ilustra que es posible estructurar una red significativa en un período relativamente
corto cuando existe un contexto favorable. La elección de un gobierno nacional que apoya a
la ESS fue un importante factor que aceleró el desarrollo de la red. El contacto con otras
redes nacionales en la región fue otro factor que contribuyó a dicho desarrollo.

Correo electrónico: movecosolidariabolivia@[Link]

Estudio de Caso 4.2: Fortalecimiento de la silvicultura comunal en Nepal

Principales interlocutores

• Grupos de usuarios de bosques comunales

La situación

La silvicultura comunal es una práctica extendida en Nepal. Ha tenido éxito debido a las
provisiones para la inclusión de grupos de usuarios comunales, su participación y la
devolución a través de dichos grupos. El capital social y físico generado por la sinergia de
la acción, la defensa de los derechos y los recursos colectivos ha desempeñado un papel
decisivo en la creación de un foro para darle una voz nacional a la ESS en el sector de la
silvicultura.

Los productos no maderables del bosque (PNMB), especialmente las plantas medicinales,
constituyen una amplia gama de recursos forestales con el potencial de mejorar los medios
de vida de la población rural. Muchas áreas de Nepal, en particular la región de altas
montañas y colinas medianas, están dotadas de valiosos PNMB. Algunos PNMB son
comercialmente rentables, con una cadena de mercado y producto establecida entre el
recolector, el comerciante y el productor. Sin embargo, la ganancia potencial de la mayoría
de los PNMB está sin explotar, debido a la falta de tecnología de valor agregado o capital,
impuestos o regalías excesivos y términos injustos de mercado para los recolectores locales.
Esta situación socava los incentivos locales para proteger y recolectar sosteniblemente los
PNMB.

Qué se ha hecho

Las semillas para formar una federación nacional fueron sembradas durante giras de estudio
y eventos de creación de redes y formación profesional. En 1991, algunos grupos de
usuarios de bosques comunales en el distrito de Dhankuta, en el este de Nepal, organizaron
un evento para todos los grupos de usuarios de bosques del distrito. Esta idea fue
reproducida posteriormente en otros distritos y finalmente se integró a los talleres sobre
creación de redes a nivel de distrito para la preparación de los planes de trabajo anuales de
las Oficinas Forestales del Distrito. El primer seminario nacional se celebró en 1993.

DOCUMENTO DE TRABAJO

El creciente número de talleres sobre creación de redes a nivel de distrito ayudó a impulsar
la creación de la red nacional en 1995.

La Federación de Usuarios de Bosques Comunales de Nepal (FECOFUN) es una


federación nacional de usuarios de bosques que defiende los derechos de los grupos de
usuarios de bosques comunales a nivel local, nacional y regional. La FECOCUN tiene unos
5 000 000 de miembros, incluyendo campesinos rurales (hombres, mujeres, ancianos y
jóvenes) de los 75 distritos de Nepal. Desde su establecimiento en 1995, la FECOCUN ha
desempeñado un importante papel en la representación de las preocupaciones de los grupos
de usuarios de bosques comunales en las deliberaciones sobre la formulación de políticas y
el futuro de los bosques. Trabaja para mejorar los medios de vida a través de la creación de
nuevas empresas comunitarias y cooperativas. La FECOCUN es una organización
autónoma, no partidista, socialmente inclusiva y no lucrativa. Es la mayor organización de
la sociedad civil en Nepal.

La misión de la FECOFUN es ambiciosa. Busca promover y proteger los derechos de los


usuarios de bosques comunales a través del fortalecimiento de la capacidad,
empoderamiento económico, gestión sostenible de los recursos, asistencia técnica, defensa
y cabildeo, desarrollo de políticas y creación de redes nacionales e internacionales.
Defiende los valores de la democracia inclusiva, la igualdad de género y la justicia social.

La FECOFUN se preocupa particularmente por el papel de la mujer en la silvicultura


comunal y por los grupos desfavorecidos, cuyo potencial no ha sido explotado en Nepal.
Las tradiciones patriarcales, jerarquía de castas, leyes discriminatorias, exclusión social de
los grupos étnicos y la pobreza se combinan para silenciar las voces y limitar las opciones.
Los grupos de usuarios de bosques comunales están formados por recolectores de productos
del bosque mutuamente reconocidos, pero no todos los usuarios de bosques son iguales en
términos de su acceso a los recursos privados o el grado de dependencia de los bosques
comunales. Dada las divisiones tradicionales, jerarquías y otras formas de exclusión
prevalecientes en la sociedad nepalesa, la FECOFUN considera que es esencial que los
diferentes tipos de usuarios, especialmente las mujeres, los más pobres, los sin tierra,
miembros de las castas bajas y grupos étnicos, sean empoderados para participar en las
deliberaciones y establecer procedimientos para el acceso y distribución equitativos de los
recursos forestales.

En su plan estratégico para 2010, la FECOFUN identificó una serie de acciones para
convertirse en una federación institucionalmente capaz, eficaz y económicamente
sostenible para asegurar los derechos de los usuarios y ayudarles a satisfacer sus
necesidades forestales básicas. Entre los objetivos estratégicos fundamentales están la
creación de una base de datos, fortalecimiento de la capacidad de gestión entre los grupos
de usuarios de bosques y creación o consolidación de cooperativas comunitarias y empresas
comunitarias basadas en los productos del bosque.

Qué podemos aprender

La formación de la FECOFUN como una organización de defensa de los usuarios de


bosques ha mostrado cómo las redes son instrumentos esenciales para representar los
derechos de la población local en los debates nacionales sobre asuntos estratégicos como la
gestión de los recursos. Como una organización representativa, el énfasis de la FECOFUN
en ser inclusiva, institucionalmente eficaz, independiente y democrática ha sido un factor
fundamental de su éxito. Ha sido reconocida por los interlocutores como una organización
innovadora y fuerte de la sociedad civil en la gestión de los recursos nacionales, las
campañas sociales y el desarrollo proactivo de políticas y prácticas.

[Link]

Estudio de Caso 4.3: De la creación de redes locales a la solidaridad internacional: el caso


de CGM, un consorcio de cooperativas

sociales italianas

Principales interlocutores

• Cooperativas sociales, el movimiento cooperativo italiano

La situación

En 1991, se aprobó una nueva ley italiana sobre las cooperativas sociales que condujo al
rápido desarrollo de esta forma innovadora de cooperativas. Una cooperativa social italiana
es una forma particularmente exitosa de cooperativa integrada por varios interlocutores.
Una cooperativa social del “tipo A” reúne a proveedores y beneficiarios de un servicio
social como miembros. Una cooperativa social del “tipo B” congrega a trabajadores
permanentes y personas antes desempleadas que desean integrarse al mercado laboral.
Actualmente existen aproximadamente 9 000 cooperativas sociales con más de 300 000
miembros, 30 000 voluntarios y 25 000 personas desfavorecidas que se están integrando.
Las cooperativas sociales están restringidas a ofrecer servicios o empleo en una sola
localidad. Por tanto son bastante pequeñas. Los estudios muestran una fuerza laboral típica
de 33 empleados por cooperativa. Esta condición creó ciertos obstáculos para ampliar y
obtener acceso a los servicios empresariales y el apoyo. La solución a este problema ha sido
la creación de consorcios geográficos que vinculan a todas las cooperativas sociales de una
localidad o región. Estas cooperativas sociales son casi siempre miembros de una de las
cuatro federaciones cooperativas italianas. Los consorcios difieren de las otras redes en que
se basan en un acuerdo conjunto entre los miembros con firmes compromisos de
cooperación.

Qué se ha hecho

El consorcio nacional CGM (Consorcio Gino Matarelli) fue creado en 1987 y es


actualmente el mayor consorcio italiano de cooperativas sociales. El CGM participa
activamente en la promoción y apoyo del desarrollo de las cooperativas sociales. Ofrece
apoyo al desarrollo de habilidades a través de la transferencia de las mejores prácticas y
compartir la información. Desarrolla investigaciones para estudiar y mejorar las
operaciones y el desarrollo de las cooperativas sociales. El CGM y sus miembros regionales
participan activamente en la apertura de nuevos mercados a través de negociaciones con las
autoridades públicas y las empresas privadas interesadas en comprar bienes y servicios de
las cooperativas sociales.

Con el transcurrir de los años, el CGM ha agrupado a 75 consorcios territoriales y ha


creado seis filiales especializadas. En 1998, el CGM creó el Consorcio Financiero CGM.
Sus actividades incluyen la financiación directa a los miembros a través de asociaciones
con miembros, instituciones financieras y entidades crediticias no lucrativas. Como
organización nacional, el Consorcio Financiero CGM puede apoyar a los miembros en
regiones donde las tasas de interés continúan siendo muy altas y el acceso a los créditos es
más difícil.

El consorcio solidario comunitario CGM reúne a miembros que ofrecen servicios a los
ancianos, discapacitados y personas con problemas de salud mental. Otras subredes están
organizadas alrededor de iniciativas ambientales y oficios.

El CGM se asoció con el Consorcio CTM Altromercato para el Comercio Justo y la


Federación de Organizaciones Cristianas de Servicios Internacionales Voluntarios
(FOCSIV) para crear SolidaRete, una fundación de solidaridad internacional. Basada en su
creencia en la necesidad de crear un movimiento mundial para la ESS, esta fundación
apoya activamente el desarrollo de la empresa social fuera de Europa.

DOCUMENTO DE TRABAJO

Qué podemos aprender

El CGM es un ejemplo interesante de cómo una red puede apoyar a sus miembros abriendo
el acceso a los mercados y creando instrumentos estratégicos para el desarrollo, a pesar del
hecho de que sus miembros son pequeñas empresas. También muestra cómo una red puede
practicar la solidaridad interviniendo, en un contexto nacional, en ciertas regiones donde el
contexto del desarrollo es menos favorable y a través de acciones de solidaridad
internacional.

[Link]

Capítulo 5: Contribuciones de la ESS al Programa de Trabajo

Decente de la OIT

5.1 Introducción

Cuadro 5.1: ¿Qué es el trabajo decente?

El trabajo decente resume “las aspiraciones de las personas en su vida laboral, aspiraciones
en relación a oportunidades e ingresos; derechos, voz y reconocimiento; estabilidad familiar
y desarrollo personal; justicia e igualdad de género. Las diversas dimensiones del trabajo
decente son pilares de la paz en las comunidades y en la sociedad. El trabajo decente refleja
las preocupaciones de gobiernos, trabajadores y empleadores, que dan a la OIT su singular
identidad tripartita.

El trabajo decente puede ser sintetizado en cuatro objetivos inseparables, interrelacionados


y estratégicos: principios y derechos fundamentales en el trabajo y normas laborales
internacionales; oportunidades de empleo e ingresos; protección y seguridad social; y
diálogo social y tripartismo. Estos objetivos tienen validez para todos los trabajadores,
mujeres y hombres, en la economía formal e informal, en trabajos asalariados o autónomos;
en el campo, industria y oficina; en sus casas o en la comunidad. La OIT considera que el
trabajo decente es fundamental en el esfuerzo por reducir la pobreza, y es un medio para
lograr un desarrollo equitativo. (…) La OIT desarrolla una agenda para la comunidad del
trabajo, representada por sus mandantes tripartitos, con el fin de movilizar sus
considerables recursos para crear esas oportunidades y colaborar en la reducción y
eliminación de la pobreza."

[Link]/global/About_the_ILO/Mainpillars/

WhatisDecentWork/lang—es/[Link]

A través de sus objetivos sociales y económicos combinados y sus principios de


funcionamiento, la ESS está bien ubicada para contribuir a las políticas y desafíos del
desarrollo (por ejemplo, las estrategias de reducción de la pobreza y los objetivos de
desarrollo del milenio) mediante el cumplimiento de diferentes funciones esenciales,
incluyendo la ayuda a las poblaciones vulnerables, prestación de servicios, representación
de varios grupos y cabildeo.
En este capítulo, nos concentraremos en cómo las OESS contribuyen o podrían contribuir
más a implementar un marco internacional específico, como el Programa de Trabajo
Decente de la OIT. Según la OIT, el Programa de Trabajo Decente ofrece una base para un
marco más justo y estable para el desarrollo mundial. A través de un análisis sistemático de
los cuatro pilares del Programa de Trabajo Decente, trataremos de demostrar que realmente
existe una clara congruencia entre los objetivos perseguidos por las OESS y las metas del
Programa de Trabajo Decente.

DOCUMENTO DE TRABAJO

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

5.2 Promoción y realización de las normas laborales y los derechos en el trabajo

Definir, promover y garantizar las normas laborales y los derechos en el trabajo es uno de
los cuatro pilares del Programa de Trabajo Decente. La OIT ha adoptado más de 180
convenios y más de 200 recomendaciones que abarcan todos los aspectos del mundo
laboral. En 1998, la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) adoptó la Declaración
sobre los principios y derechos fundamentales en el trabajo, que define un conjunto de
normas laborales fundamentales (por ejemplo, libertad de asociación y libertad del trabajo
forzoso, discriminación y trabajo infantil) que son considerados derechos humanos básicos
y un pilar fundamental del trabajo decente. Más globalmente, la Declaración sobre justicia
social para una globalización justa, aprobada por la OIT en 2008, plantea que el
compromiso de la OIT con el avance de la ESS está afianzado en la convicción de que en
un mundo globalizado “las empresas productivas, rentables y sostenibles, junto con una
economía social fuerte y un sector público viable, tienen una importancia crucial para el
desarrollo económico sostenible y las oportunidades de empleo.”

Las OESS, a través de sus valores sociales y operaciones participativas, pueden realmente
desempeñar un importante papel en la promoción de las normas laborales y la realización
de los derechos laborales. En los países del Sur, esta condición es particularmente cierta
para los trabajadores informales, quienes constituyen la mayor parte del mercado laboral.
Al organizar y ofrecer servicios a los trabajadores de la economía informal, las OESS,
frecuentemente en colaboración con las organizaciones de empleadores y de trabajadores,
enfrentan la falta de respecto a los derechos laborales de los trabajadores informales y
medidas inapropiadas y abordan algunos de los problemas individuales y colectivos
cotidianos de los trabajadores. Además, la promoción de las OESS por parte de la OIT
ofrece la oportunidad de ampliar y fortalecer aún más las normas laborales dentro de la
economía informal.

Cuadro 5.2: El Sindicato

Nacional de Conductores de

Taxi-Motos en Benin
Creado en 1995 en Benin, el Sindicato Nacional de

Conductores de Taxi-Motos (Union Nationale des Conducteurs de Taxi-Moto o


UNACOTAMO) es una organización independiente afiliada a la

Confederación de Sindicatos Benineses (CGTB), que también ayudó a fundar esta


organización. La UNACOTAMO tiene el objetivo de abordar los problemas laborales
fundamentales que enfrentan sus conductores miembros, incluyendo las malas condiciones
de trabajo (enfermedades profesionales), falta de formación y relaciones laborales entre los
conductores y los llamados “empleadores” (por ejemplo, dueños de las motos). La
UNACOTAMO enfrenta estos problemas a través de iniciativas sociales y solidarias (por
ejemplo, organizaciones mutuales de salud) y a través del cabildeo con autoridades públicas
y “empleadores” para mejorar los derechos laborales de los conductores.

Fuente: Social Alert, 2005

5.2.1 El papel de las cooperativas

Las cooperativas ofrecen una serie de ventajas para contrarrestar los difíciles desafíos en el
sector informal, que incluyen una gran competencia entre los trabajadores, malas
condiciones de trabajo, bajos salarios e insuficiente tiempo para participar en
organizaciones colectivas. Las estructuras cooperativas pueden unir las preocupaciones
económicas y comerciales de los trabajadores en el sector informal y también pueden
fortalecer las acciones de los trabajadores y apoyar sus demandas comunes a otros
interlocutores económicos y autoridades públicas.

En 2010, una encuesta general sobre las contribuciones de los estados miembros de la OIT
reafirmó que la promoción de las cooperativas esta en linea la Declaración del 1998 de la
OIT sobre los principios y derechos fundamentales en el trabajo y otros convenios. En
particular, la encuesta estableció claramente que la promoción del papel de las cooperativas
para lograr la inclusión social de todos sus miembros, incluyendo las personas
desfavorecidas, contribuye a los objetivos del Convenio No. 122 de la OIT sobre la política
de empleo.

Los trabajadores migrantes son un grupo particularmente vulnerable ya que a menudo son
obligados a aceptar empleos en condiciones de trabajo muy malas y/o en la economía
informal, especialmente en tiempos de crisis cuando los sistemas económicos están
trastornados. La coordinación entre los mandantes de la OIT y las organizaciones de
migrantes podría redoblarse para asegurar el cumplimiento de los Convenios Nos. 111
(sobre discriminación – empleo y ocupación) y 97 (sobre los trabajadores migrantes).

Cuadro 5.3: Una cooperativa de trabajadores migrantes en Indonesia

En Ciudad Malang, Indonesia, una de las principales áreas donde se concentran los
trabajadores migrantes en el país, un grupo de trabajadores migrantes retornados decidieron
en 2005 crear una cooperativa llamada Koperasi TKI Purna Citra Bumi Mandiri. Esta
cooperativa ofrece productos financieros y servicios a la medida de las necesidades de las
personas que no pueden acceder a las instituciones bancarias. En 2009, esta cooperativa
ofreció una gran gama de productos desde alimentos y productos agrícolas hasta
fertilizantes y microcréditos. Con un total de 29 miembros que cubren 100 familias
migrantes, la cooperativa posee actualmente activos por valor de 13 000 dólares de los
Estados Unidos. Su membresía sigue creciendo ya que se beneficia del uso productivo de
las remesas, créditos para la salud y la educación y actividades generadoras de ingresos.
Desde el año pasado, la cooperativa ha sido registrada formalmente en la Oficina
Cooperativa del Distrito de Malang.

[Link]
_and_public_information/Feature_stories/lang— en/WCMS_110094/[Link]

5.2.2 Erradicación del trabajo infantil

La erradicación del trabajo infantil es otra área en la cual las OESS pueden agregar valores.
El Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT ha estado
funcionando durante años en cooperación con OESS cuyas actividades marchan a la par del
enfoque multidimensional necesario para eliminar el trabajo infantil.

Cuadro 5.4: Papel de las cooperativas en la abolición

eficaz del trabajo infantil

Las cooperativas desempeñan un importante papel en la erradicación del trabajo infantil y


su capacidad debe fortalecerse para asegurar que puedan apoyar a sus miembros y
comunidades en la adopción de procesos productivos libres del trabajo infantil.

En particular, las cooperativas pueden ayudar a sus miembros a erradicar el trabajo infantil
despertando la conciencia y ofreciendo información y servicios técnicos y financieros. Las
cooperativas, a través de la participación democrática de sus miembros, pueden fortalecer
los procesos de diálogo social posibilitando que los pequeños campesinos alcen sus voces
para poder ser escuchados en la toma de decisiones que afecten la gobernanza de las
cadenas de producción y distribución y las políticas más amplias. A través del apoyo a las
cooperativas, las cadenas de producción y distribución pueden adoptar normas voluntarias y
asegurar que los procesos de producción estén libres del trabajo infantil.

Más allá de influenciar y apoyar a sus miembros, los movimientos cooperativos pueden
luchar por

la erradicación del trabajo infantil a escala nacional, regional e internacional, incluyendo el


cabildeo por la ratificación y aplicación de los convenios pertinentes de la OIT (por
ejemplo, el Convenio No. 138 sobre edad mínima y el Convenio No. 182 sobre las peores
formas de trabajo infantil). La OIT ha producido materiales didácticos para crear la
capacidad de las cooperativas para erradicar el trabajo infantil (por ejemplo, “Training
resource pack for agricultural cooperatives on the elimination of hazardous child labour”
(2009)).

Cuadro 5.4 (sigue): Papel de las cooperativas en la abolición

eficaz del trabajo infantil

Las cooperativas en todo el mundo se han distinguido entre sí a través de una gama de
iniciativas orientadas a erradicar el trabajo infantil. Algunos ejemplos de estas iniciativas
incluyen:

• mejorar los medios de vida de sus miembros y las personas en las comunidades en que
operan para evitar la utilización del trabajo infantil (por ejemplo, cooperativas de
comercialización de café en Costa Rica y Nicaragua, una cooperativa de comercialización
de cacao en Belice);

• ayudar a las comunidades donde están ubicadas a eliminar de raíz todas las formas de
trabajo infantil en colaboración con el sector privado y a través de las cadenas de
producción y distribución (por ejemplo, comercio justo de cacao en Bolivia, Farmapine
Ghana Limited en Ghana, MIGROS Switzerland y proyectos educacionales en la India, una
cooperativa de artesanías en Kenya, una cooperativa de tejido de alfombras en Pakistán,
cooperativas de costura en la India);

• asegurar que las cadenas de producción y distribución de sus productos estén libres del
trabajo infantil (por ejemplo, Mountain

Equipment Cooperative en el Canadá,

Cooperative Group en el Reino Unido, Coop

Italia en Italia, Coop Norden en Dinamarca, Toys Made without Child Labor (Juguetes
Fabricados sin Trabajo Infantil) en Sri Lanka.

Extraído del informe “Cooperating Out of Child Labor: Harnessing the untapped potential
of cooperatives and the cooperative movement to eliminate child labor” (OIT, 2009),
desarrollado por el Programa de Cooperación de la OIT en colaboración con el Programa
Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT y la Alianza
Cooperativa Internacional (ACI).

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

Cuadro 5.5: Un Nuevo modelo económico en Lima, Perú

En el Programa para Eliminar el Trabajo Infantil en el Sector de los Ladrillos en Huachipa,


cerca de Lima, el IPEC trabaja con una ONG denominada AIDECA, que está orientada al
desarrollo y que se centra en cuestiones sociales y tecnológicas y en forjar alianzas públicas
y privadas fuertes para ofrecer un nuevo modelo económico a las familias que fabrican
ladrillos. La AIDECA ha desarrollado un plan para un nuevo tipo de horno y de sistema de
producción que combina la eficiencia con la facilidad de funcionamiento con bajos costos
de mantenimiento y con un bajo consumo de energía. Se ha establecido una nueva ONG
comunitaria, administrada por los beneficiarios, para la gestión y administración
comunitarias de una “fábrica de ladrillos para el desarrollo social”, destinada a las familias
a cuyos niños no se les permite trabajar. El 50 por ciento de los beneficios se invierten de
nuevo y el otro 50 por ciento se destina a proyectos sociales y educativos. La AIDECA ha
establecido programas en materia de autoridad y de toma de decisiones para aumentar la
capacidad de los beneficiarios a fin de que puedan dirigir la fábrica de ladrillos.

[Link] [Link]

5.3 Garantizar el empleo decente y los ingresos

El segundo pilar del Programa de Trabajo Decente consiste en crear mayores oportunidades
para las mujeres y los hombres para garantizar el empleo decente y los ingresos. Según la
OIT, “nunca ha habido una mayor necesidad de poner el empleo en el centro de las
políticas económicas y sociales”. Con respecto al empleo, el informe de 2009 del Director
General de la OIT señala que “los países en desarrollo han sido particularmente afectados
por la pérdida de empleos en industrias formales y mayormente orientadas a las
exportaciones. Estas pérdidas de empleos tenderán a inflar más las filas de los trabajadores
informales, incluyendo la agricultura, incrementando así la competencia entre las
ocupaciones de bajos ingresos” (OIT, 2009, p.8).

La OIT calcula que aproximadamente el 73 por ciento de los trabajadores en África


Subsahariana trabajan en empleos vulnerables. La crisis económica y financiera representa
una seria amenaza a la inversión en infraestructura y bienes de producción,

la cual es vital si la región va a continuar desarrollándose. Además, el daño que el


proteccionismo global podría causar y la disminución de la inversión directa extranjera
como resultado de la crisis no pueden ser subestimados (OIT, 2009b). En Ghana, por
ejemplo, el número de puestos de trabajo generados por la inversión extranjera decreció en
126 por ciento entre 2007 y 2008 (Willem te Velde, 2009). En las áreas rurales, existe una
seria escasez de trabajo decente (OIT, 2008), un mercado laboral rural que funciona mal,
bajo nivel de organizaciones/representaciones de los trabajadores rurales, subempleo y
bajos ingresos. La feminización de las actividades agrícolas, como resultado de la
migración de los hombres en busca de actividades que generen mejores ingresos, está
aumentando. El informe Tendencias Globales de Empleo, publicado por la OIT en 2010,
confirma que a pesar de algunas señales de recuperación, los altos niveles de desempleo
continuarán en 2010 en todo el mundo, reflejando continua incertidumbre en el mercado
laboral, deterioro de las condiciones laborales y la calidad del empleo, incremento del
trabajo a tiempo parcial y mercados laborales desalentadores que conllevan a la reducción
de la participación (OIT, 2010, p. 42).

Como las OESS persiguen objetivos económicos y sociales, desempeñan un importante


papel en crear y garantizar el empleo decente y los ingresos. Dentro de la ESS, las
cooperativas han sido grandes empleadores durante años en varios países del Norte y del
Sur. Según la Alianza Cooperativa Internacional (Chávez, 2008):

“Las cooperativas son el mayor empleador privado en Suiza, el segundo mayor empleador
en Colombia; en la India, las cooperativas lecheras solamente generan aproximadamente 13
000 000 de empleos para las familias campesinas, mientras que en Francia e Italia generan
más de 1 000 000 de empleos por citar algunos hechos relevantes. A escala estadual,
provincial y local, también son importantes como por ejemplo en Quebec, Canadá, donde
una cooperativa financiera, el Grupo Desjardins, es el principal empleador, o en el estado
de Wisconsin, en los Estados Unidos, donde el 71 por ciento de todos los puestos de trabajo
son atribuidos al sector cooperativo.”

Las oportunidades para crear empleo y generar ingresos dependen en gran medida del
acceso a los recursos necesarios. Los servicios de microfinanza social ofrecidos por muchas
OESS (por ejemplo, grupos de autoayuda, cooperativas de crédito, asociaciones de
servicios financieros, cooperativas de acumulación de ahorro y crédito, y fondos rotatorios
y asociaciones crediticias) permiten que las personas con acceso limitado a los servicios
financieros clásicos ahorren, consigan y reciban préstamos en condiciones asequibles de
instituciones que ellas controlan o controlan parcialmente. Este mecanismo fue reconocido
en la resolución sobre el sector informal adoptada por la CIT en 2002 que presenta a la
microfinanza como un puente para ayudar a los operadores informales a encontrar su
camino hacia la economía dominante. Las instituciones de microfinanza social y solidaria
contribuyen al trabajo decente mediante la creación de condiciones para el salario y el
autoempleo, la reducción de la vulnerabilidad (por ejemplo, con estrategias de adaptación
reductoras e irreversibles) y el empoderamiento de las personas vulnerables a través de
procesos participativos de toma de decisiones.

Los empleos decentes también dependen de mercados existentes y potenciales. Esta es otra
área en la cual la ESS puede desempeñar un importante papel. El sector del comercio justo,
en particular, ha ofrecido un medio de crear no sólo nuevos mercados internos, sino
también mercados externos, y de crear empleos para cumplir las condiciones del trabajo
decente. Existen numerosas áreas en las cuales la ESS puede crear nuevos

Un trabajador en un negocio al por menor, que se ha beneficiado de los servicios de Shaw


Trust, uno de los mayores proveedores, del tercer sector, de empleo para personas con
discapacidad en el Reino Unido

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

mercados. Las OESS crean un gran número de “empleos verdes”, por ejemplo, empleos
orientados a atenuar y evitar las innumerables amenazas ambientales que penden sobre el
planeta. Las OESS deben ser apoyadas en este empeño no sólo porque ofrecen un medio de
compensar las pérdidas de empleo, sino también debido al valor agregado creado por dichas
actividades a largo plazo.

Cuadro 5.6: Organizaciones locales crean empleos en


Ghana y Nepal

Kuapa Kokoo en Ghana es un símbolo de éxito y esperanza. Esta empresa colectiva, que
fue fundada en 1993, tiene actualmente casi 40 000 miembros en 1 650 sociedades de
aldeas y emplea a más de 250 personas. Es una cooperativa de productores, una compañía
comercializadora de cacao (el cacao es producido por los miembros de la cooperativa) y
una compañía fiduciaria que administra los excedentes de las ventas en los canales del
mercado libre. Un rasgo muy especial de esta empresa colectiva es que fue lanzada durante
la liberalización de los mercados de cacao en Ghana, un proceso que los fundadores
identificaron como una oportunidad para crear una empresa rentable (Wanyama, 2008).

En otra parte del mundo, Nepal, Mahaguthi

(Artesanía con Conciencia) es una organización de comercio justo que produce,


comercializa y exporta artesanías nepalesas. Mahaguthi es un proveedor de los mercados
interno y internacional y tiene tres tiendas en el Valle de Katmandú. Esta organización
agrupa a más de 1 000 productores individuales, el 50 por ciento de los cuales viven en
áreas remotas y montañosas. Muchos de estos productores son mujeres a quienes se le dio
la oportunidad de emplear habilidades tradicionales en sus propios hogares, permitiéndoles
así generar ingresos extras. [Link]

El sector informal continúa siendo un gran desafío para el Programa de Trabajo Decente.
Como plantea el informe del 2002 de la CIT (OIT, 2002, p.4), “la manera más significativa
de ver la situación de quienes participan en la economía informal es en términos de los
déficits de trabajo decente; los empleos de poca calidad, improductivos y no remunerados
que no son reconocidos o protegidos por la ley, la ausencia de derechos en el trabajo, la
protección social inadecuada y la falta de representación y voz son más evidentes en la
economía informal, especialmente en el nivel más bajo entre las mujeres y los trabajadores
jóvenes”. Considerando los principios organizativos particulares de algunas unidades de la
economía informal (consulte el capítulo 1), existen oportunidades para ayudar a la
formalización de algunas unidades bajo formas organizativas sociales y solidarias.

Cuadro 5.7: Asociación de

Mujeres Trabajadoras por

Cuenta Propia en la India

En la India, la Asociación de Mujeres

Trabajadoras por Cuenta Propia (SEWA) es un sindicato que fue registrado en 1972. Es una
organización de trabajadoras pobres por cuenta propia que se ganan la vida a través de su
propio trabajo o pequeños negocios. Entre sus diversos servicios, la SEWA organizó 84
cooperativas (por ejemplo, cooperativas lecheras, cooperativas de artesanos, cooperativas
de servicio y trabajo, cooperativas agrícolas, cooperativas de comercio y venta) que
agrupan a 11 610 miembros. Las mujeres entregan el capital social a las cooperativas y
obtienen empleo de ellas. Una mujer puede ser miembro de una o más cooperativas. Cada
cooperativa es administrada por un comité de dirección de trabajadores elegidos
democráticamente. La mayor cooperativa es SEWA Bank con 125 000 miembros.

[Link]

La educación y la formación profesional son factores fundamentales para lograr los


objetivos del Programa de Trabajo Decente. Las OESS, como las cooperativas, pueden
desempeñar un papel específico (no sólo en la implementación del principio cooperativo de
educación/formación e información, sino también en el desarrollo de enfoques innovadores
en el terreno). El desarrollo de la ESS puede promoverse entre los futuros dirigentes y
empresarios. Los colegios cooperativos en el Reino Unido y en varios países africanos
anglófonos (por ejemplo, Etiopía, Kenya y Tanzania) y estructuras como la Universidad
Africana de Desarrollo Cooperativo (AUCD) – anteriormente conocida como el Institut
Supérieur Panafricain d’Economie Coopérative (ISPEC) en Cotonou – desarrolla cursos de
formación profesional vinculados a las cooperativas y un creciente número de cursos más
generales orientados a la economía social en su conjunto. Desde una perspectiva más
amplia, varias OESS ofrecen actividades de formación profesional para enriquecer las
oportunidades de los trabajadores para encontrar empleos.

Las OESS prestan particular atención a los grupos vulnerables (por ejemplo, mujeres,
personas con SIDA, trabajadores migrantes, personas discapacitadas) que encuentran
barreras en el acceso al mercado laboral. Por ejemplo, las empresas sociales pueden
desarrollar servicios para satisfacer las necesidades de los grupos vulnerables, pero también
pueden contratar a personas (temporal o permanentemente) que tengan mayor dificultad
para acceder al mercado laboral. Al hacer esto, las empresas sociales desempeñan un papel
esencial en la integración laboral.

Trabajo de reparaciones en una de las calles centrales de Moscú (sin medidas de seguridad
adecuadas).

El desarrollo local y la ESS son vistas como instrumentos complementarios que luchan por
la democracia, la asociación y el empoderamiento (Schwettman, 2006). Al igual que la
ESS, el desarrollo económico local ofrece oportunidades para implementar enfoques
innovadores para enfrentar la crisis de empleo. El desarrollo económico local se centra en
las ventajas competitivas locales. Ofrece medios para identificar nuevas oportunidades para
crear empleo y generar ingresos y ayuda a mejorar la calidad del empleo a través de la
participación de los interlocutores locales y la realización de una actividad económica en un
lugar dado. El rasgo distintivo del desarrollo económico local es que involucra procesos
participativos, en los cuales los interlocutores públicos y privados son invitados a
participar. Los efectos de este diálogo social se miden no sólo en términos de nuevas
asociaciones económicas sino también en términos de cohesión social y transparencia
institucional.

Cuadro 5.8: La Fundación Júpiter crea empleos en Finlandia


En Finlandia, la Fundación Júpiter (un centro de orientación laboral) fue fundada en 2001
por empresas de economía social, organizaciones no lucrativas, autoridades públicas, la
compañía regional de gestión de desechos y una parroquia, con el objetivo de reunir
diferentes experiencias, conocimientos, habilidades y otros recursos para desarrollar el
mejor empleo posible y la inclusión de servicios para los sectores desfavorecidos de la
población. El objetivo de “inclusión en la sociedad y en el mercado laboral” se combinó
con los principios del desarrollo ambientalmente sostenible. El reciclaje se convirtió en el
principal negocio de la fundación.

La misión de la Fundación Júpiter es apoyar a los jóvenes, desempleados de larga duración,


inmigrantes, personas que necesiten rehabilitación mental o física antes de incorporarse al
mercado laboral y otros que necesiten ayuda para encontrar empleo, formación profesional
o rehabilitación. Los departamentos de trabajo incluyen; el EKOCENTER
(desmantelamiento y reparación de equipos electrodomésticos y de oficina, reciclaje de
materiales de construcción, administración del punto de recepción de la ciudad para
desechos problemáticos y

Cuadro 5.8: La Fundación Júpiter crea empleos en Finlandia (sigue)

camiones de limpieza y otros vehículos), artesanías (por ejemplo, tapizado de muebles,


ropa reciclada, fabricación de productos textiles de la marca Júpiter y estampado de ropa),
carpintería y construcción (renovación de muebles de madera, fabricación de nuevos
productos de madera, construcción a pequeña escala y restauración de casas), gestión de la
Jupiter Recycling Boutique y el Café Jupiter (140 almuerzos y productos de cafetería para
el personal de Júpiter y para clientes externos) y servicios de limpieza.

[Link] ership_and_Recycling.pdf

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5.4 Mejoramiento y ampliación de la protección social

La crisis financiera de 1997 resaltó la importancia de la protección social en varios países


asiáticos donde los mecanismos de protección social habían sido desatendidos seriamente.
Se reconoció que si

Child fruit seller in the streets of Addis Ababa, Ethiopia.

dichos mecanismos hubiesen existido antes de la crisis, la recesión económica no habría


afectado a la población tan duramente. (Norton et al., 2001). Como resultado, en años
recientes se ha incrementado la atención a la protección social. ¿Qué le habría sucedido a
alrededor del 80 por ciento de la población mundial que no tiene acceso a beneficios
adecuados de seguridad social? Y ¿qué le habría pasado a las personas que sólo tienen un
mínimo de cobertura social y beneficios que están limitados solamente a los riesgos
ocupacionales, la maternidad y la pensión?
La OIT señala que la austeridad que se ha impuesto en muchos países puede afectar la
calidad y disponibilidad de los servicios públicos y que las mujeres y las niñas, en
particular, son propensas a sufrir las consecuencias en términos de beneficios sociales. Los
ingresos que perdieron las mujeres tendrán más efectos negativos a largo plazo que la
pérdida de ingresos de los hombres. Además, las medidas para combatir la pandemia de
VIH/SIDA podrían verse afectadas debido a los escasos esfuerzos de la comunidad
internacional (particularmente en cuanto al financiamiento del tratamiento contra el SIDA)
y, como resultado, la enfermedad es propensa a progresar donde ha cedido en los últimos
años (Banco Mundial, 2009).

La participación de la ESS en la protección social es fácil de comprender, ya que las OESS


a menudo se basan en los miembros y sus actividades se centran frecuentemente en las
personas que no tienen acceso a los bienes y servicios producidos por la economía
ortodoxa. Como organizaciones basadas en los miembros, a menudo están bien ubicadas
para detectar los problemas económicos y sociales que surgen, los grupos de riesgo
emergentes y las nuevas necesidades. La mayoría de las OESS que participan en esquemas
de protección social:

n gestionan mecanismos de seguro, como los esquemas de microseguros de salud

n facilitan el acceso de sus miembros a los

mecanismos de seguro, como las cooperativas (por ejemplo, cooperativas de salud),


sociedades mutuales (por ejemplo, seguro mutual de salud), asociaciones (por ejemplo,
sindicatos) e instituciones de microfinanza.

En muchos países del Norte, las OESS desempeñan un papel fundamental en ofrecer
esquemas de seguro de salud. Las sociedades mutuales ofrecen esquemas de seguro
competitivos (en comparación con el sector privado) y otros servicios adicionales, como
representación de los pacientes y servicios de prevención, educación para la salud,
información y asesoramiento para los miembros (AIM, 2008). Estos servicios adicionales
no sólo empoderan a los pacientes permitiéndoles tomar mejores decisiones, sino también
reducen los costos individuales y del fondo común relacionados con la salud.

En los países en desarrollo, es una prioridad encontrar vías para ofrecer cobertura relevante
y eficaz a los trabajadores informales y sus familias. La OIT considera que una estrategia
para ampliar la cobertura de la seguridad social debe basarse en dos tipos diferentes de
derechos individuales: i) un derecho que se transfiere del pago de contribuciones o
impuestos; y ii) derechos con un “umbral”, o seguridad social básica, para todos. Dicho
umbral puede consolidarse gradualmente como progresos del desarrollo económico y/o
cuando surjan nuevas necesidades. En colaboración con la Organización Mundial de la
Salud (OMS) y otros organismos de las Naciones Unidas, la OIT está liderando el
desarrollo del concepto de un piso de protección social para proteger a las personas durante
y después de una crisis. Un piso de protección social podría consistir en dos elementos
fundamentales para ayudar a realizar los derechos humanos:

n Servicios esenciales: asegurar la disponibilidad y


continuidad de los servicios públicos y su acceso a ellos (por ejemplo, agua y sanidad,
salud, educación y apoyo al trabajo social centrado en la familia);

n Transferencias sociales: un conjunto básico de transferencias sociales esenciales, en


efectivo o en especie, pagadas para ayudar a los pobres y vulnerables; estas aumentarían la
seguridad alimentaria y nutrición y ofrecerían una seguridad mínima de ingresos y acceso a
los servicios esenciales, incluyendo la educación y la atención médica.

Durante más de 20 años, las OESS en los países en desarrollo han ofrecido, por ejemplo,
esquemas de seguro de salud comunitarios, especialmente a trabajadores rurales e
informales que no están cubiertos por los sistemas nacionales de seguridad social. En
algunos países, estas iniciativas de seguro médico han sido integradas en esquemas
nacionales de seguro de salud. Otros grupos socioeconómicos (por ejemplo, los maestros)
también han creado organizaciones mutuales de salud para beneficiarse de los esquemas de
seguro médico complementarios. Este tipo de organizaciones se desarrollan en África
Central y Occidental. Un creciente número de estas iniciativas se organizan en redes y
federaciones para representar mejor a su movimiento y ofrecer servicios administrativos y
financieros de apoyo.

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Cuadro 5.9: Redacción de la legislación sobre organizaciones mutuales y sociales

Los países miembros de la Unión Monetaria y Económica de África Occidental (WAEMU)


han aprovechado la oportunidad que presenta la ESS para el futuro. En 2004, la WAEMU
lanzó un proyecto a gran escala, junto con la OIT y la Agencia Francesa de Cooperación
Internacional, para redactar la legislación sobre

“organizaciones sociales mutuales” (que cubren los riesgos de salud y no excluyen la


extensión a otros riesgos sociales como el seguro de vida y el seguro de retiro) para toda el
área de la

WAEMU.

La OIT realizó el trabajo preparatorio sobre este proyecto de legislación, adoptando un


enfoque participativo (incluyendo a las autoridades de salud, sociedades mutuales de salud
y sus estructuras de apoyo, así como a las autoridades públicas nacionales) con vistas a
identificar las necesidades en el sector y determinar qué esperaban los diversos
interlocutores de la legislación. Una vez que el proyecto estuvo terminado, el Consejo de
Ministros de la WAEMU adoptó los proyectos de regulaciones para las organizaciones
sociales mutuales dentro de la WAEMU en junio de 2009.

Cuadro 5.10: Esquemas de seguro de salud en Ghana (sigue)

Existen tres tipos principales de seguro de salud en el país: (1) esquemas de seguro médico
mutual distrital (o comunitario), que opera en todo un distrito con membresía abierta a
todos los residentes del distrito; (2) esquemas de seguro médico comercial privado
(esquemas lucrativos privados que no están restringidos a una región o distrito en
particular, pero cuya membresía está abierta a todos los residentes ghaneses); y (3)
esquemas de seguro médico mutual privado (comunitario), que beneficia a grupos
específicos de personas (por ejemplo, los miembros de un club, una iglesia o cualquier otra
organización).

Estadísticas de la sede del NHIS en Accra, Ghana, indican que en 2008, unos 12 500 000
ghaneses, o el 61 por ciento de la población nacional total de 20 400 000, se habían
registrado con el NHIS (NHIS, 2009). El mayor número de miembros, en términos
absolutos, son de las regiones de Ashanti (2 800 000), Brong Ahafo (1 500 000), Gran
Accra (1 400 000) y la región Oriental (1 400 000). Del total de personas registradas,
aproximadamente 6 300 000 (o un poco más del 50 por ciento) son menores de 18 años de
edad; 867 000 (o el 6,9 por ciento) tienen más de 70 años y 303 000 (o el 2,4 por ciento)
están clasificados como “indigentes”. Todos ellos, en principio, están exentos de pagar
contribuciones.

La experiencia ghanesa muestra que es posible para un país, cuya fuerza de trabajo en la
economía informal representa el 90 por ciento de la fuerza laboral total, abordar
exitosamente retos como la insuficiente financiación, mala calidad de los servicios y
exclusión, mediante la introducción y alineación progresiva de múltiples esquemas de
protección social de salud, que van desde esquemas comunitarios a un esquema nacional de
seguro médico para diferentes grupos de personas. La experiencia ghanesa indica que un
factor importante del éxito es asegurar el acceso de todos los ciudadanos mientras se
prioriza a los pobres simultáneamente. OIT, 2010, p.97

Cuadro 5.10: Esquemas de seguro de salud en Ghana

El seguro médico formal es relativamente nuevo en Ghana, aun cuando durante muchas
décadas se ha brindado apoyo en tiempos de necesidad (por ejemplo, para la atención
médica y la pérdida de un ser querido) a través de redes informales tradicionales basadas en
el capital social y la solidaridad. Aunque la atención médica ha estado disponible, en gran
parte sobre la base del pago en efectivo por los servicios, las crecientes desigualdades
inherentes al sistema han causado problemas y han conllevado más recientemente a la
implementación del Esquema Nacional de Seguro de Salud (NHIS).

La pandemia del HIV/SIDA es una gran preocupación en el terreno de la protección social


y en el contexto del Programa de Trabajo Decente. Es bien conocido que las organizaciones
de la sociedad civil han realizado grandes esfuerzos en respuesta a la pandemia. En
particular, las asociaciones y otras organizaciones comunitarias han creado instalaciones
generales de atención (psicosocial y médica) para las personas infectadas con el virus y que
viven con el VIH/SIDA. En muchos países, el sector público se ha inspirado en estas
prácticas innovadoras para diseñar políticas nacionales. Los vínculos entre estos
interlocutores públicos y privados deben fortalecerse para ofrecer atención a los pacientes
con VIH y combatir la enfermedad.

Cuadro 5.11: Ayuda para quienes tienen VIHA/SIDA en Uganda


La Organización de Apoyo al SIDA (TASO), la famosa organización ugandesa fundada en
1987, ha permitido que 20 000 personas que viven con el VIH reciban terapia
antirretroviral; esto se ha logrado principalmente a través de los esfuerzos de unos 1 500
trabajadores comunitarios que viven con el VIH/SIDA, quienes han sido formados para
ofrecer asesoramiento y promover la conciencia entre sus iguales sobre la importancia de
perseverar en el tratamiento. En vista del éxito de su acción, la TASO se ha convertido en
un interlocutor clave en las políticas nacionales para combatir el VIH/SIDA en Uganda e
indudablemente ha ayudado a reducir la tasa de prevalencia de seropositivos (que todavía
se calcula en el 6,7 por ciento de los adultos entre 15 y 49 años de edad).

UNAIDS, 2008; [Link] y

Sidaction/UNAIDS/WHO, 2005

5.5 Fortalecimiento y ampliación del diálogo social

La OIT define el diálogo social como todos los tipos de negociaciones, consultas o
intercambio de información entre representantes de los gobiernos, empleadores y
trabajadores sobre problemas de interés común relacionados con la política económica y
social. El objetivo principal del diálogo social es promover el consenso y la participación
democrática entre los principales interlocutores en el mundo laboral. Las estructuras y
procesos del diálogo social exitoso tienen el potencial de resolver importantes problemas
económicos y sociales, alentar la buena gobernanza, promover la paz social e industrial y la
estabilidad y fomentar el progreso económico. El diálogo social es un factor crucial de la
cohesión social entre los interlocutores de una sociedad. Especialmente en tiempos de
dificultades económicas, la cohesión social puede deteriorarse como resultado de una
competencia más fuerte entre los trabajadores.

Debido a que las OESS son a menudo organizaciones comunitarias y por tanto están cerca
de las preocupaciones de las personas y las comunidades, frecuentemente están bien
ubicadas para detectar problemas económicos y sociales emergentes, grupos de riesgo
emergentes y nuevas necesidades. Las prácticas de las OESS, que son inclusivas y
estimulan decisiones y métodos operativos transparentes, desarrollan una cultura de diálogo
que podría arrojar nueva luz sobre los problemas de gobernanza. Podría interesar a las
estructuras clásicas de diálogo social tripartito involucrar o consultar a las OESS, así como
a otros interlocutores de la sociedad civil que representan a las poblaciones vulnerables en
el mundo laboral (por ejemplo, mujeres, trabajadores migrantes, grupos que carecen de
protección social, personas que no tienen empleos decentes). Una mejor cooperación entre
las OESS (por ejemplo, las cooperativas) y otras organizaciones basadas en los miembros
(por ejemplo, los sindicatos o las organizaciones de empleadores) pueden promover las
ventajas mutuas. Por ejemplo, los sindicatos palestinos están estableciendo una
interrelación con las cooperativas porque están interesados en sindicalizar a los miembros
de las cooperativas. Al mismo tiempo, las cooperativas pueden abordar los problemas de
informalidad, un territorio todavía poco familiar para muchos sindicatos, ya que pueden
contribuir a lograr algo parecido a la protección del empleo y la seguridad social,
especialmente en las áreas rurales. (OIT, Oficina Regional para los Estados Árabes).
En cuanto a la OIT, la Alianza Cooperativa

Internacional (ACI) firmó un Memorando de Entendimiento (2003) y se beneficia del


estatus consultivo en los organismos de la OIT (el Consejo de Administración y la
Conferencia Internacional del Trabajo), como expresa la Constitución de la OIT

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(artículo 12, §3). A escala europea, Cooperative Europe (la Región Europea de la CIT) está
desarrollando varias acciones para mejorar la participación de las cooperativas en el diálogo
social europeo y ganar el reconocimiento de la Comisión Europea como interlocutor social
intersectorial europeo (Cooperative Europe, 2007).

Los períodos de crisis están acompañados de planes de recuperación y planes para reformar
los sistemas que contribuyeron a la crisis. Para asegurar que estas reformas sean relevantes,
estos planes deben ser elaborados con los interlocutores sociales, así como en consulta con
otros actores económicos, incluyendo los que participan en la ESS. Cuando las reformas
son diseñadas de esta manera, existe una mayor adherencia por parte de los diversos
interlocutores, que a la vez facilitarán la implementación. La asociación de los
interlocutores sociales y las OESS en las medidas para supervisar y evaluar estas políticas
públicas y otras negociaciones a nivel intersectorial, sectorial o de compañía puede mejorar
la valoración de los resultados y los ajustes que se realizarán. Los procesos lanzados
recientemente para redactar, implementar y evaluar las estrategias de reducción de la
pobreza demostraron que las OESS (y las cooperativas, en particular) no siempre han
participado en los procedimientos (Develtere & Pollet, 2008); esto puede explicarse porque
las cooperativas pueden enfrentar una falta de estructuras federativas (verticales). Sin
embargo, tiene particular importancia consultar a las OESS en las actuales negociaciones
sobre los planes de recuperación, ya que se centran en el desarrollo económico y social a
largo plazo, algunas veces en mayor medida que otros interlocutores de la sociedad civil, y
se sustentan en la confianza de sus miembros, beneficiarios y usuarios.

Finalmente, es importante ampliar el diálogo social mediante consultas con las OESS, más
allá del nivel nacional, a los niveles supranacionales e internacionales. Es a través de las
negociaciones a estos niveles, y a través de prácticas de diálogo social innovador, que
pueden encontrarse soluciones conjuntas a la crisis económica y financiera a corto y
mediano plazos.

5.6 Conclusiones fundamentales

n Las OESS, a través de sus objetivos sociales y económicos combinados y sus principios
de funcionamiento, están bien ubicadas para contribuir a las políticas y desafíos del
desarrollo, como las estrategias de reducción de la pobreza y los objetivos de desarrollo del
milenio.

n Las OESS contribuyen o podrían contribuir más a implementar un marco internacional


específico,
por ejemplo, el Programa de Trabajo Decente de la OIT y sus cuatro pilares: normas
laborales y derechos en el trabajo, empleo decente e ingresos, protección social y diálogo
social.

n Como empleadores, las OESS promueven las normas laborales y los derechos en el
trabajo mediante el establecimiento de mecanismos organizativos participativos. También
desempeñan un papel esencial con los grupos vulnerables a quienes los derechos laborales
están negados (por ejemplo, trabajadores informales, trabajadores migrantes y menores que
trabajan).

n Debido a que las OESS persiguen objetivos

económicos y sociales, desempeñan un importante papel en crear y garantizar el empleo


decente y los ingresos. Dentro de la ESS, las cooperativas han sido grandes empleadores
durante años en varios países del Norte y el Sur. Las OESS también contribuyen
significativamente al acceso a los recursos (finanza social) y la creación de mercados
(comercio justo, empleos verdes), la educación y la formación profesional. También existen
muchas oportunidades para ayudar a formalizar algunas unidades informales bajo
estructuras organizativas sociales y solidarias y mejorar el desarrollo de las economías
locales.

n En los países del Norte, las OESS ya son importantes interlocutores que ofrecen
esquemas de protección social (por ejemplo, seguro médico). En los países del Sur, donde
existe un inmenso déficit en términos de protección social, las OESS (por ejemplo, las
organizaciones mutuales de salud) luchan por la efectividad de esquemas de protección
social, que sean asequibles y accesibles a una amplia gama de personas que no están
cubiertas por los esquemas de seguridad social existentes. En algunos países, estos
esfuerzos están articulados con reformas generales de los sistemas de protección social a
escala nacional. En otros dominios también (por ejemplo, VIH/SIDA), las OESS ofrecen
servicios innovadores a las personas que viven con el VIH/SIDA y contribuyen a la
implementación de políticas públicas de salud.

n Los métodos operativos inclusivos y transparentes

de toma de decisiones que caracterizan a las OESS establecen una cultura de diálogo que
podría arrojar una nueva luz sobre los problemas de gobernanza y diálogo social. Podría
interesar a las estructuras clásicas de diálogo social tripartito involucrar y consultar a las
OESS, así como a otros interlocutores de la sociedad civil que representan a las poblaciones
vulnerables en el mundo laboral. La colaboración entre los interlocutores sociales clásicos y
las OESS podría mejorarse con esfuerzos conjuntos para solucionar los problemas
socioeconómicos.

Capítulo 6: Empresas sociales y trabajo decente

6.1 Resumen
El concepto de trabajo decente capta la meta de integrar los objetivos sociales y
económicos y destaca la importancia de las empresas sostenibles en la creación de mayores
oportunidades de empleo e ingreso para todos. No obstante, no todos los seres humanos
tienen las mismas posibilidades de trabajar. Dentro del mercado laboral, siempre existen
individuos y grupos cuyas características (físicas, sociales o demográficas) influyen en el
grado en que son capaces de participar (Smith y Twomey, 2002) y podrían evitar su acceso
pleno a las oportunidades de obtener ingresos.

Las crisis económicas y financieras han debilitado aún más la capacidad del modelo
socioeconómico principal de generar empleos decentes, incluyendo en aquellos sectores
económicos que tradicionalmente han sido dominados por las instituciones públicas (por
ejemplo, servicios sociales y atención comunitaria) que no son atractivas para las empresas
lucrativas. Estos campos de actividad se encuentran en un grave riesgo de ser absorbidos
por las familias y la economía informal.

Desde la perspectiva histórica, desde el mismo principio, la economía social ha


desempeñado un importante papel en el apoyo a los empleos decentes. No obstante, como
resultado del desarrollo de los estados de bienestar modernos, el papel de la economía
social en la promoción de los intereses de los grupos más desfavorecidos decreció y
permaneció marginal hasta la década de 1980, cuando se produjo una ralentización marcada
y persistente del crecimiento económico (Ranci, 2004). El resurgimiento de la economía
social fue estimulado por las crecientes limitaciones del estado de bienestar tradicional, que
fueron percibidas gradualmente y estimularon una reacción activa de la sociedad civil a
través del establecimiento ascendente de nuevos tipos de organizaciones (Borzaga y
Defourny, 2001).

El resurgimiento de la economía social ha estado unido a la evolución de la dinámica


empresarial innovadora, incluyendo el desarrollo de las empresas sociales. Esta nueva
forma de empresa se caracteriza por una orientación explícita hacia los intereses generales,
que supera el enfoque tradicional sobre los intereses de los miembros que distingue a la
economía social (por ejemplo, cooperativas y sociedades mutuales). La orientación
comunitaria declarada de las empresas sociales ha alentado su expansión en la provisión de
servicios de interés general que son dirigidos a toda la comunidad. Sobre la base de
recientes investigaciones centradas en las empresas sociales, el objetivo de esta ponencia es
evaluar el papel de las empresas sociales en la promoción de empleos decentes en las
sociedades contemporáneas.

6.2 Introducción

En la búsqueda de vías innovadoras de desarrollo económico que puedan apoyar la


inclusión social y el desarrollo económico equilibrado, la economía social es un paradigma
de desarrollo no convencional que depende en gran medida de la autoorganización de la
sociedad civil y por tanto muestra un significativo potencial de desarrollo. El principal
argumento de esta ponencia es que uno de los componentes de la economía social (las
empresas sociales) ofrece una base sólida para promover el trabajo decente y más
específicamente para adaptar e implementar el programa de trabajo decente a las
características específicas de los contextos locales.
ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

Históricamente, las empresas sociales han desempeñado un importante papel en el apoyo al


desarrollo y especialmente en la promoción de los intereses de los interlocutores más
débiles en la sociedad, quienes de lo contrario habrían corrido el riesgo de ser excluidos de
la vida económica predominante. El concepto de empresa social, como algo capaz de
abarcar las diferencias nacionales en Europa, fue desarrollado por la Red Europea de
Investigación EMES, que identificó un enfoque común para estudiar a las empresas
sociales. Propuso una definición de empresa social que arroja luz sobre la dinámica
empresarial centrada en las metas sociales dentro de la economía social y también capta las
tendencias evolutivas que incluyen al sector de los servicios sociales (Borzaga, Defourny,
2001).

La evidencia empírica muestra que las estrategias económicas solidarias implementadas a


escala local han desempeñado un importante papel en la emancipación de los grupos
desfavorecidos y las comunidades en desventaja en varias partes del mundo con
antecedentes geográficos, culturales y políticos totalmente diferentes. Por tanto, como
iniciativas sostenibles, las empresas sociales surgen como una dinámica estructural que
permite el desarrollo y la creación de ingreso, mejora la calidad de vida de las comunidades
locales y promueve el progreso social.

En términos generales, las empresas sociales podrían trabajar en cualquier campo de


actividad que sea de interés para la comunidad en general o para segmentos desfavorecidos
específicos de la población. Las empresas sociales participan en una serie de diferentes
campos, algunos de los cuales han experimentado fracasos en el mercado laboral que han
dado lugar a una exclusión social severa y un alto desempleo para algunos segmentos de la
sociedad. Además, las tendencias económicas mundiales y regionales han incapacitado a
los gobiernos nacionales y locales para lidiar con ciertos problemas de bienestar y desafíos
económicos. Para los excluidos y vulnerables, las empresas sociales han demostrado ser
fuerzas poderosas para el cambio social y el progreso económico. En realidad, en el
contexto de la incapacidad de las políticas laborales predominantes de asegurar una
distribución equilibrada de la fuerza laboral disponible, las empresas sociales han surgido
como soluciones institucionales innovadoras para el empleo subvencionado y han
favorecido a los trabajadores que son discriminados por las empresas convencionales.

Partiendo de un análisis de la literatura sobre las empresas sociales y sus vínculos con el
concepto de trabajo decente, esta ponencia presenta la experiencia italiana de empresas
sociales como un caso interesante que puede contribuir a los argumentos para reconocer y
apoyar el desarrollo de las empresas sociales en otros países. Una serie de estudios de caso
describen a las empresas sociales representativas que operan en varios contextos (por
ejemplo, Alemania, Italia, Polonia y Ucrania) y favorecen a diferentes tipos de
interlocutores (por ejemplo, las mujeres inmigrantes, personas con discapacidades y
jóvenes desempleados).

6.3 Adaptar el programa de trabajo decente a los contextos locales: el potencial de las
empresas sociales
Las empresas sociales han obtenido un impulso estable como una dinámica mundial a
través de los países que se caracterizan por tener niveles de desarrollo económico, sistemas
de bienestar y grados de democratización diferentes. Desde la perspectiva internacional, las
empresas sociales han interesado a los diseñadores de políticas y los expertos en diferentes
disciplinas debido a su capacidad de enfrentar de una manera innovadora los problemas y
desafíos actuales que tienen un gran impacto en la sociedad. Su atractivo lo confirman los
nuevos marcos legales y políticas de apoyo para regular el sector que han sido introducidos
recientemente (o están en proceso de discusión) en algunos países de la Unión Europea
como Francia, Italia, Polonia, Eslovenia y el Reino Unido (Galera y Borzaga 2009).

Sin embargo, como iniciativas ascendentes, las empresas sociales operan en una escala
relativamente pequeña y son fundamentalmente “criaturas de los contextos sociales”, cuyas
características dependen de la interacción de los factores económicos, sociales, políticos,
culturales y antropológicos. En consecuencia, es difícil elaborar una definición sintética que
pueda compartirse a escala internacional. Los análisis que contribuyan a señalar los factores
endógenos y exógenos habilitantes que tienen en cuanta el desarrollo de las empresas
sociales serían importantes.

A pesar de la existencia de varias definiciones de empresa social en la literatura


internacional, ha surgido una creciente convergencia en el significado en Europa, donde el
concepto de empresa social se utiliza cada vez más para identificar una “manera diferente”
de hacer negocios que ocurre cuando se crean estructuras institucionales para lograr metas
sociales específicas. Como tal, el carácter específico de las empresas sociales proviene del
tipo de productos y servicios que suministran a la comunidad, así como de los procesos de
producción y distribución que ofrecen a los grupos vulnerables.

Los debates académicos y de política se han centrado hasta ahora principalmente en los
principales productos generados y/o las modalidades de gestión adoptadas por la economía
social y las empresas sociales. La dimensión ocupacional de estos tipos de instituciones ha
sido ignorada ampliamente.

No obstante, cuando se analiza el potencial de las empresas sociales desde una perspectiva
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estos tipos de organizaciones parecen
tener una ventaja sobre otros tipos de estructuras institucionales (por ejemplo, las empresas
lucrativas y las instituciones públicas). Debido a su dimensión local, las empresas sociales
son especialmente apropiadas para abordar los problemas locales y hacer un inventario de
los recursos locales, incluyendo los económicos y no económicos que de lo contrario no
serían dirigidos a los problemas de bienestar y desarrollo. Además los conceptos y prácticas
de la empresa social trascienden las cuatro dimensiones estratégicas del Programa de
Trabajo Decente de la OIT, que incluyen: 1) creación de empleos; 2) derechos en el trabajo;
3) protección social; y 4) diálogo social. En particular, las empresas sociales ayudan a
implementar el programa de trabajo decente a escala local:

1) Creación de empleos: Las empresas sociales complementan la provisión de servicios de


interés general que las instituciones públicas y las empresas lucrativas no pueden ofrecer
debido a una serie de razones (por ejemplo, limitaciones presupuestarias, su incapacidad de
identificar las necesidades de la sociedad y las soluciones posibles, y los fracasos del
mercado como los inducidos por las asimetrías de la información o las externalidades
positivas). Las crecientes limitaciones del estado de bienestar tradicional estimularon la
expansión de las empresas sociales (Borzaga y Defourny, 2001). Este crecimiento fue
especialmente impresionante en países donde la provisión de estos servicios de interés
general era subdesarrollada y casi exclusivamente pública, como en Italia. En países donde
las organizaciones no lucrativas (principalmente asociaciones) ya estaban brindando
servicios sociales, ha existido un creciente cambio hacia una postura más empresarial y la
autonomía de las instituciones públicas (Bacchiega y Borzaga,

2003). Como resultado de sus nuevos servicios (por ejemplo los servicios sociales y
comunitarios que muestran gran potencial de empleo), las empresas sociales contribuyen a
crear nuevos empleos. En particular, las empresas sociales pueden emplear a trabajadores
desocupados, como las mujeres con hijos, que buscan empleos flexibles de medio tiempo.

2) Derechos en el trabajo y protección social: A pesar del alcance y número de las medidas
implementadas, las personas desfavorecidas en todo el mundo continúan siendo víctimas de
violaciones de sus derechos humanos. Las personas

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

con discapacidades son los seres humanos más desfavorecidos y olvidados en el mundo
(Sen 2006). Las estadísticas disponibles indican que las tasas de desempleo entre los
trabajadores con discapacidades tienden a ser dos o tres veces mayores que las de los demás
trabajadores, con los mayores niveles entre las personas con enfermedades mentales
(O'Reilly 2003).

Además, la globalización y los cambios en la división del trabajo han afectado


negativamente las oportunidades de empleo y los mercados laborales. A la vez que
incrementan el nivel de desempleo y hacen que el trabajo sea más precario, estas tendencias
también han aumentado las condiciones para la exclusión social de los trabajadores
desfavorecidos en el mercado laboral (Spear y Bidet, 2005). Al mismo tiempo, las políticas
tradicionales de empleo diseñadas para apoyar a los trabajadores desfavorecidos son menos
efectivas. Evidentemente, los fracasos del mercado laboral han estado acompañados de los
fracasos de las políticas, que han sentado las bases para nuevas iniciativas para los más
desfavorecidos (Aiken y Spear, 2005), incluyendo la creación de empresas sociales
específicamente dirigidas a integrar a las personas desfavorecidas en el trabajo (por
ejemplo, jóvenes con bajas calificaciones, grupos minoritarios, personas sin hogar,
presidiarios y expresidiarios). En contraste con otras medidas de política, las empresas
sociales que facilitan la integración laboral son nuevas iniciativas creadas explícitamente
para capacitar y emplear a los trabajadores desfavorecidos directamente, ya sea de manera
estable o temporal (Nyssens, 2006). Estas empresas tienen un carácter empresarial que
empodera a los trabajadores vulnerables, estimula su productividad (al menos para cubrir
sus costos laborales), tiene en cuenta el cumplimiento efectivo de sus derechos
fundamentales y promueve las condiciones decentes de trabajo.
3) Diálogo Social: Las empresas sociales contribuyen a los modelos innovadores de
relaciones industriales (Borzaga y Tortia, 2007; Borzaga y Depedri, 2005). El modelo de
empresa social desempeña un importante papel en el desarrollo de nuevas formas de

organización del trabajo que pueden ampliar la participación de los trabajadores en los
procesos de toma de decisiones. Las estructuras de gobernanza de las empresas sociales
permiten que los trabajadores participen y contribuyan activamente a definir políticas
eficaces sobre salarios y ganancias, horas y condiciones de trabajo. Una característica de las
empresas sociales de integración laboral es que los trabajadores desfavorecidos son
estimulados a participar activamente, lo que les da la oportunidad de reexaminar el papel
del trabajo en sus vidas y controlar sus propios proyectos personales. Este concepto implica
ayudar a los trabajadores desfavorecidos a desarrollar una ocupación y adquirir valores
específicos a través de estructuras democráticas de gestión (Borzaga et al. 2008). Además,
debido a sus motivaciones sociales y sistemas de gobernanza democrática, las empresas
sociales son percibidas como organizaciones en las que pueden confiar las comunidades,
instituciones públicas, firmas lucrativas y, en algunos casos, los sindicatos. Por esta razón,
estas empresas tienen la capacidad de recopilar recursos adicionales, como trabajo
voluntario, que pueden apoyar la viabilidad de la empresa

Las empresas sociales utilizan instrumentos, como redes, modelos de gobernanza


incluyente y asociaciones locales, para promover el diálogo social, crear consenso sobre las
estrategias de empleo y trabajo decente e influir en las políticas públicas. Una tendencia
emergente ha sido superar el modelo tradicional de cooperativas, que se basa en un sistema
de interlocutor único. Las empresas sociales a veces desarrollan modelos de gobernanza de
varios interlocutores que incluyen, por ejemplo, a las autoridades locales, empresas
lucrativas y algunas veces a los sindicatos (aunque en ocasiones pueden sospechar de la
actividad de las empresas sociales). En la mayoría de las cooperativas sociales participan
varios interlocutores (por ejemplo, miembros trabajadores, miembros usuarios, miembros
voluntarios, miembros subvencionantes y entidades legales, tanto públicas como privadas).
Esto facilita la adaptación de la oferta de servicios a las necesidades de los usuarios y
contribuye a fortalecer la inserción local de la empresa.

6.4 ¿Qué puede aprenderse de la experiencia italiana?

Una serie de factores hace que la experiencia italiana con la empresa social resulte
particularmente interesante, incluyendo:

n la utilización temprana del concepto de empresa social;

n la tan valorada historia de las empresas sociales en Italia;

n la disponibilidad de datos e investigaciones; y n la avanzada regulación legal que


caracteriza a las empresas sociales en Italia.

En Italia, las primeras empresas sociales surgieron a finales de la década de 1970,


principalmente de los esfuerzos de pequeños grupos de voluntarios y trabajadores
descontentos con la oferta pública y la provisión del mercado de servicios de atención
social y comunitaria. Estas nuevas iniciativas tenían el objetivo de satisfacer las
necesidades de grupos de personas que habían sido ignoradas por el sistema de bienestar
público.

El sistema de bienestar, establecido en Italia después de la Segunda Guerra Mundial, era


una mezcla de modelos corporativistas y universalistas; ofrecía servicios limitados, debido
a la gran prevalencia de beneficios en efectivo gestionados por el gobierno central. Después
de la crisis petrolera de 1973-1975, la ralentización del crecimiento económico incrementó
los niveles de desempleo y aumentó la demanda de apoyo a la renta. Al mismo tiempo,
creció la población de ancianos, aparecieron nuevas necesidades y disminuyó el papel de la
familia en la provisión de apoyo social, debido al aumento de la participación femenina en
el mercado laboral. Todo esto apenas pudo enfrentarse mediante la provisión de beneficios
en efectivo.

En esta situación, grupos de ciudadanos, que dependían en gran medida de los voluntarios,
intentaron reducir la brecha entre la oferta y la demanda de servicios sociales mediante la
creación de nuevos servicios y nuevas formas organizativas.

Muchas de esas iniciativas fueron establecidas como cooperativas. Estos nuevos tipos de
cooperativas fueron reconocidos en 1991 a través de la introducción de la Ley 381, como
resultado de la capacidad organizativa y de cabildeo de las nuevas cooperativas, su
indiscutible orientación social y el apoyo brindado por el movimiento cooperativo. La Ley
381 no sólo reconoció una nueva forma de cooperativa; introdujo un nuevo tipo de empresa
con un propósito distintivo, concretamente “la satisfacción del interés general de la
comunidad en la promoción humana y la integración social de los ciudadanos”.

En términos concretos, la Ley 381 reconoce dos tipos de cooperativa social: las que
gestionan el bienestar social y los servicios educativos (cooperativas sociales del tipo A) y
las que realizan otras actividades agrícolas, manufactureras o comerciales o proveen
servicios para la integración laboral de las personas desfavorecidas (cooperativas sociales
del tipo B). Las cooperativas del tipo A son empresariales en naturaleza, aunque pueden
operar solamente en los servicios sociales. Las cooperativas del tipo B se centran en
proveer ocupación a los 'trabajadores desfavorecidos', quienes deben constituir al menos el
30 por ciento de sus empleados. Los miembros desfavorecidos integrados por las
cooperativas sociales del tipo B están exentos de pagar contribuciones al seguro nacional.

A través de los años, las cooperativas sociales se han convertido en interlocutores


fundamentales en el sistema de bienestar italiano y en un importante sector de la economía
italiana.

La capacidad de las cooperativas sociales de promover los derechos en el trabajo puede


apreciarse desde varias perspectivas (Borzaga, Mongera y Giovannini 2009; Galera 2010):

n A pesar de la baja tasa de empleos femeninos que caracteriza a Italia, el 80 por ciento de
los trabajadores de las cooperativas sociales son mujeres, que buscan empleos flexibles. Un
alto porcentaje de las mujeres decide voluntariamente trabajar a medio tiempo.
n Los empleados de las cooperativas sociales tienen grandes motivaciones intrínsecas y
altruistas.

n La satisfacción en el empleo está determinada por los rasgos del trabajo (especialmente la
autonomía, poco control, interés intrínseco del empleo), el contexto (relaciones y efectos
organizativos) y las motivaciones y percepción de justeza de los trabajadores.

n El efecto de los salarios en la satisfacción en el empleo es bastante bajo y a menudo


insignificante, mientras que la estabilidad en el empleo es más importante.

n Existen diferencias entre las empresas sociales y otros tipos de organizaciones,


especialmente las organizaciones públicas, donde la satisfacción y la lealtad son menores
que en las cooperativas sociales.

n Los trabajadores “normales” (trabajadores que formalmente no son desfavorecidos)


empleados por las cooperativas sociales del tipo B a menudo son exdesempleados de larga
duración que no están altamente calificados (Depedri 2011).

Una de las estrategias principales adoptadas por las empresas sociales es agruparse en
organizaciones de segundo nivel (por ejemplo, consorcios y federaciones) como forma de
integración y promover asociaciones con diferentes interlocutores locales. Desde sus
primeros años de desarrollo, muchas cooperativas sociales han satisfecho la creciente
demanda de servicios mediante la implementación de nuevas iniciativas en vez de aumentar
el tamaño de las cooperativas. Este enfoque persigue una estrategia de especialización y
cosecha las ventajas del gran tamaño mediante la agrupación en consorcios locales. Estos
consorcios se forman principalmente en el nivel provincial y entonces nuevamente en el
nivel nacional. Se ha desarrollado un sistema empresarial integrado que sigue la
implementación de esta estrategia. En general, un consorcio puede definirse como un
“acuerdo entre organizaciones que requiere un nivel intermedio de coordinación entre las
empresas” (Pavolini, 2002). Es por tanto la forma principal de colaboración entre
cooperativas que se unen para lograr objetivos comerciales y productivos y beneficiarse de
las ventajas de las operaciones a pequeña y gran escalas.

Desde la aprobación de la Ley 381, que introdujo la forma legal de cooperativa social, estas
organizaciones han registrado una tasa promedio de crecimiento anual entre el 10 y el 20
por ciento. En 2008, 13 938 cooperativas sociales representaban el

19,5 por ciento del número total de cooperativas y el 0,3 por ciento de total de empresas
italianas. Estas cooperativas empleaban a 340 000 trabajadores (de los cuales 300 000
tenían contratos permanentes). Entre 40 000 y 45 000 trabajadores desfavorecidos fueron
integrados (por ejemplo, 7 por ciento del total de personas con discapacidades que
buscaban trabajo). Las cooperativas sociales ofrecieron entre el 40 y el 50 por ciento de
todos los servicios sociales, con una facturación (el valor de los bienes y servicios que
vende una compañía en un período particular) ascendente a 9 000 millones de euros.
Aunque impresionante, este desarrollo de las cooperativas sociales no ha evitado que otros
tipos de organizaciones del tercer sector desarrollen actividades empresariales sociales.
Recientemente se aprobó una ley sobre la empresa social (Ley 118/2005).
6.5 Estudios de caso de empresas sociales exitosas

La dinámica evolutiva de las empresas sociales tiene lugar en un contexto muy específico.
Los tipos de actividades realizadas y los problemas abordados por las empresas sociales
varían considerablemente de un país a otro, en dependencia del nivel de ingreso y el tipo de
sistema de bienestar presente. La breve descripción siguiente de cuatro estudios de caso
representativos, extraídos de contextos muy diferentes y que abordan problemas diferentes,
ofrecerá un panorama general de la diversidad y el potencial de las empresas sociales.

Estudio de caso 1 (Ucrania): Krasnianochka, una empresa social que integra a los jóvenes

Contexto

La empresa social Krasnianochka opera en un área rural seriamente afectada por el


subdesarrollo, una severa carencia de servicios sociales y alto desempleo. Ucrania presenta
un entorno bastante desfavorable para el desarrollo de las empresas sociales, aunque ha
sentado las bases para una serie de respuestas institucionales innovadoras para superar
inconsistencias y rigideces legales que obstaculizan las actividades de las empresas
sociales. Krasnianochka es un caso interesante sobre una ONG local que ha logrado crear
una iniciativa de empresa social. En este contexto de severos problemas estructurales que
afectan el área local, incluyendo la inestabilidad política y la falta de recursos financieros y
personal calificado, una ONG local, Avant Garde, fundó Krasnianochka con el objetivo de
apoyar el desarrollo local y especialmente el empleo juvenil.

Historia/antecedente

Avant Garde, para implementar sus metas estatutarias, fundó Krasnianochka en 2006 como
una unión de empresas de ciudadanos para proveer nuevos empleos y fondos estables que
pudieran apoyar las actividades de la ONG. Al principio, la empresa social ofreció servicios
de peluquería y talleres de sastrería. Con el tiempo, la demanda de estos tipos de servicios
disminuyó y estudios de mercado revelaron un gran deseo entre la población local de un
café. Krasnianochka se redireccionó para brindar los servicios de un café y constantemente
considera nuevas oportunidades de negocios, incluyendo la posibilidad de ampliarse a los
campos del turismo y la producción agrícola. Las actividades actuales incluyen un servicio
de catering, eventos juveniles organizados e iniciativas comunitarias de varios tipos.

La empresa social se desarrolla con sus propios fondos derivados de sus actividades
comerciales. Sus socios son interlocutores locales, incluyendo el ayuntamiento, el consejo
local y una organización que aglutina a varias empresas, SESP (ONG “Estrategias y
Asociaciones Socioeconómicas”), a la cual pertenece Avant Garde. Krasnianochka ofrece
una oportunidad a los habitantes locales de participar activamente en la solución de
problemas sociales y económicos cruciales. Atrae de 20 a 40 habitantes (miembros de las
categorías desprotegidas) que trabajan como voluntarios. Krasnianochka aún se encuentra
en una fase inicial de desarrollo y sin embargo se caracteriza por una fuerte inserción local
y el compromiso de varios interlocutores locales.
La facturación anual de la empresa social oscila entre 3 755 y 7 500 dólares de los Estados
Unidos. La mayor parte de su ingreso (97 por ciento) proviene de sus actividades
comerciales (por ejemplo, ingresos provenientes de las ventas) y el 3 por ciento restante lo
aporta el ayuntamiento. La empresa social dona dinero a Avant Garde, que ofrece servicios
sociales a la población local. Hasta ahora, Krasnianochka no ha podido generar empleos,
pero involucra activamente a las personas desfavorecidas, por lo que puede ser considerada
una empresa social en estado embrionario.

DOCUMENTO DE TRABAJO

Estudio de caso 2 (Polonia): Asociación EKON, una asociación que emplea a trabajadores
con discapacidades

Contexto

Uno de los principales problemas sociales en Polonia es el alto riesgo de pobreza y


exclusión social, provocado principalmente por el bajo nivel educacional y la alta tasa de
desempleo y discapacidad (el 14,3 por ciento de la población polaca es discapacitada)

Historia/antecedente

En 2003, se estableció la Asociación EKON para ayudar a las personas amenazadas por la
exclusión social, especialmente a las personas con problemas mentales. Desde 2004, la
asociación ha realizado sus actividades junto con dos talleres protegidos, en virtud de un
acuerdo de actividad comercial mutua. EKON fue empoderada por una enmienda a la Ley
sobre Rehabilitación Profesional y Social, que permite a las empresas obtener subsidios
para emplear y pagar a las personas con discapacidades. EKON creó la idea del trabajo
ecológico, cuyo objetivo es crear lugares de trabajo ecológicos para las personas con
discapacidades. Las principales actividades de la empresa son la gestión de desechos de
embalaje, bolsa de trabajo y contratación externa de la fuerza laboral, atención psicológica
y vocacional, y capacitación y servicios educativos.

El primer programa piloto de EKON fue subsidiado por el Fondo Regional de Gestión
Hidráulica y Protección Ambiental en Varsovia. El programa comenzó empleando a 56
personas con discapacidades y este número ha aumentado en los últimos tres años. En
2008, se empleó a 879 personas, de las cuales 469 eran mentalmente discapacitadas (los
discapacitados representan el 80 por ciento del total de la fuerza de trabajo). EKON
recolecta desechos de varias urbanizaciones de viviendas y municipios, y recolecta más del
31 por ciento de los desechos de embalaje reciclados en Varsovia.

Estas actividades agregan valor de dos maneras: (1) aumentan la conciencia ecológica de
los residentes de Varsovia y (2) ofrecen a la comunidad local la oportunidad de cambiar su
enfoque con respecto a las personas con discapacidades y especialmente las personas con
problemas mentales, quienes siguen siendo severamente estigmatizadas. En el lado
negativo, es de notar el alto porcentaje de trabajadores con discapacidades integrados por
EKON sobre el total de la fuerza de trabajo empleada (80 por ciento), que parece ser menos
eficaz en el empoderamiento de los trabajadores con discapacidades cuando se compara con
otras iniciativas con un umbral menor (por ejemplo, las cooperativas sociales del tipo B en
Italia tienen que emplear al menos el 30 por ciento de los trabajadores con discapacidades
sobre el total de la fuerza de trabajo). Estas actividades generan un ahorro de costos en la
recolección y almacenamiento de desechos y también reducen los costos de las
hospitalizaciones limitadas de las personas con problemas mentales empleadas.
Curiosamente, EKON no recibe remuneración alguna por recolectar desechos, ni de los
municipios ni de las urbanizaciones privadas que se benefician de sus servicios.

Estudio de caso 3 (Alemania): Graefewirtschaft, una empresa social que apoya el trabajo y
la integración social de las mujeres inmigrantes

Contexto

El asentamiento de Werner-Duettman-Siedlung se caracteriza por tener una alta tasa de


desempleo de larga duración. Casi el 57,5 por ciento de los arrendatarios vive de los
beneficios sociales y el 28 por ciento de la población tiene deudas. El 79 por ciento de la
población proviene de un entorno de inmigrantes, especialmente de los países árabes,
Turquía y la antigua Yugoslavia. La mayoría de las familias no tiene acceso a la formación
vocacional/educación o al empleo regular.

Las mujeres inmigrantes desempleadas de nueve países diferentes, quienes durante mucho
tiempo habían estado trabajando sólo en tareas a corto o mediano plazos, crearon una
empresa social. Su objetivo era promover la integración laboral de las mujeres y mejorar las
condiciones de vida del barrio mediante la provisión de los servicios necesarios.

Historia/antecedente

Desde 2007/2008, un grupo de mujeres inmigrantes se ha reunido periódicamente por


iniciativa propia para combinar sus capacidades en áreas como la costura, bordado, tejido y
cocina para encontrar trabajo útil con el fin de mejorar la calidad de vida en su barrio e
independizarse de los beneficios del estado de bienestar. La Agencia de Desarrollo de
Berlín para las empresas sociales y la economía de barrio (BEST) ayudó al grupo a crear
una empresa. En 2009, 14 personas, incluyendo nueve que estaban desempleadas (siete de
las cuales eran inmigrantes de diferentes países y dos eran alemanas) fundaron
Graefewirtschaft. Graefewirtschaft gestiona un restaurante que ofrece comida saludable,
multicultural y barata; ofrece servicios de catering intercultural para eventos (con comida
tradicional de, por ejemplo, los países árabes, Ecuador, Sri Lanka y Turquía); y ofrece
talleres de costura y formación vocacional.

Graefewirtschaft está asociada con “Die Weltküche” y trabaja con la asociación “Positive
Aktion” para apoyar a los inmigrantes con VIH. Todas estas empresas sociales tienen un
carácter local.

Graefewirtschaft emplea a un personal bien mezclado de personas discapacitadas y sin


discapacidades y depende de un financiamiento mixto de diferentes ingresos, incluyendo el
trabajo voluntario. La empresa utiliza un modelo de gobernanza de varios interlocutores
que incluye a habitantes interesados, comerciantes locales, departamentos municipales y
otras organizaciones. Las mujeres inmigrantes son las dueñas de la empresa y aprenden “en
el trabajo” cómo conducirla y administrarla. Graefewirtschaft ayuda a recobrar los empleos
informales, reducir las barreras idiomáticas y mejorar el capital social a escala local.

La empresa social tiene tres voluntarios y emplea a cinco trabajadores miembros, tres de los
cuales tienen un contrato fijo y dos de ellos son empleados sobre la base del llamado
“miniempleo” (un empleo con ganancias brutas mensuales de hasta 400 euros). El plan de
financiamiento para 2011 previó una facturación de 798 321 euros en dos años, de los
cuales 435 065 euros provendrán de las ventas de varias unidades empresariales.

DOCUMENTO DE TRABAJO

Estudio de caso 4 (Italia): In Concerto, una organización del segundo nivel formada por 21
cooperativas sociales

Contexto

Después de trabajar para rehabilitar y educar a personas con discapacidades psiquiátricas, la


cooperativa l’Incontro vio la necesidad de ofrecerles acceso al mercado laboral. En este
contexto, se comprometió a crear nuevas cooperativas, que posteriormente fueron
agrupadas en un consorcio. En 2010, el consorcio, In Concerto, empleaba a 1 350 personas,
de las cuales 350 eran trabajadores desfavorecidos. El consorcio ofreció atención y
rehabilitación a más de 1 000 personas, con una facturación anual de más de 44 000 000 de
euros. Actualmente, el consorcio está formado por cinco cooperativas del tipo A que
ofrecen servicios sociales, de salud y educativos; 15 cooperativas del tipo B que ofrecen
integración en la fuerza de trabajo; y un consorcio de inversión inmobiliaria llamado
“Quartieri della Solidarietà” (barrios de la solidaridad).

Historia/antecedente

El consorcio In Concerto fue establecido en 2002 para facilitar el acceso de personas que
habían sido beneficiarias de centros diurnos de atención ocupacional al mercado laboral. El
consorcio fue fundado para agrupar a cooperativas que habían estado trabajando en las
mismas líneas y principios con el fin de crear una red interna y externa de solidaridad y
servicios para la comunidad local. Con el tiempo, la filosofía del consorcio consolidó una
red unida que se aproxima mucho a un grupo industrial (“grupo social”). In Concerto ha
logrado desarrollar fuertes vínculos con las autoridades locales, sindicatos y organizaciones
privadas dedicadas a los servicios laborales. Ha contribuido a crear un mercado laboral real
que integra a interlocutores públicos y privados para satisfacer las necesidades crecientes de
la región, y ha desempeñado un importante papel en la creación de nuevas oportunidades de
colocación de empleos sociales.

Con el fin de incrementar su impacto ocupacional, el consorcio creó una agencia de empleo
social que actúa como un punto de contacto entre los servicios de empleo públicos y
privados, servicios sociales y negocios tradicionales. Sus socios son los servicios sociales
municipales, agencias de colocación, centros de empleo, negocios lucrativos, el Servicio
para la Integración Laboral y centros de formación ocupacional.
Dentro de este marco, se firmó un memorando de cooperación con la agencia de empleo
temporal UMANA spa para facilitar la colocación de algunos trabajadores desfavorecidos
con discapacidades físicas y mentales. Basado en su experiencia, el consorcio no necesita
limitarse a responder a las necesidades sociales identificadas por las agencias públicas;
también sugiere vías de asociación social centradas en las principales prioridades de la
comunidad.

A raíz de la crisis económica mundial, In Concerto promovió y obtuvo un acuerdo con los
sindicatos locales para un proyecto llamado “Nuevas Pobrezas”, desarrollado en
cooperación con siete municipios de la Región de Veneto y con la propia región. En este
proyecto, los municipios acordaron desarrollar actividades específicas que pudieran integrar
a las personas desempleadas que carecen de cualquier forma de protección social. El
proyecto es cofinanciado por la Región de Veneto, que comprometió 2 000

000 de euros en 2010 y 1 000 000 de euros en 2011. Otro acuerdo interesante fue
formalizado recientemente con los sindicatos, a raíz del cierre de una fábrica que empleaba
a unos 800 trabajadores. El consorcio reintegró a 30 personas que habían sido despedidas,
como resultado del lanzamiento de una nueva línea de productos.

6.6 Observaciones finales

La contribución de las empresas sociales a la promoción del trabajo decente es corroborada


por la historia de las empresas sociales, los datos desglosados (por ejemplo, la experiencia
italiana) y los estudios de caso específicos, que demuestran que las empresas sociales son
una tendencia estructural a través de países con diferentes características. Los estudios de
caso seleccionados confirman la diversidad y flexibilidad de estos tipos de instituciones e
ilustran su contribución al desarrollo económico local y la cohesión social. Describen a
organizaciones que operan en países que difieren en su reconocimiento del concepto de
empresa social, el contexto de desarrollo, los tipos de destinatarios y las estrategias de
empleo. Las empresas sociales surgen como estructuras institucionales innovadoras, a pesar
de la falta de políticas de apoyo y entornos habilitantes.

Las organizaciones seleccionadas también difieren en sus estrategias de integración. No


obstante parecen haber identificado vías innovadoras de integración laboral y políticas de
redes con los interlocutores públicos y privados (por ejemplo, instituciones públicas, firmas
lucrativas y sindicatos). Sin embargo, se necesitan nuevas investigaciones para comprender
plenamente el potencial de las empresas sociales, especialmente en cuanto a:

n las políticas y marcos legales adoptados para

facilitar el desarrollo de las empresas sociales;

n el impacto de las cláusulas sociales en la adquisición pública; y la efectividad de


incentivos específicos para emplear a los trabajadores desfavorecidos en el mercado laboral
tradicional.
Capítulo 7: Apoyo al desarrollo de la empresa social en África: la experiencia de un
proyecto piloto

de la OIT

7.1 Resumen

La empresa social es un concepto emergente que atrae un creciente interés en todo el


mundo como una manera de aplicar los enfoques empresariales a los desafíos sociales. En
resumen, una empresa social es una organización que es administrada como un negocio,
pero que tiene un propósito social. En octubre de 2009, una conferencia regional tripartita
sobre la economía social como una respuesta a la crisis económica en África identificó a las
empresas sociales como un componente de la economía social.

A pesar del creciente interés en todo el mundo, el concepto de empresa social todavía está
dando sus primeros pasos y su potencial apenas ha sido explotado. Existen algunos
ejemplos de marcos de política o instituciones de apoyo que se centran en la empresa
social; la conciencia y la comprensión públicas son muy limitadas; y las organizaciones y
redes representativas aún son emergentes y frágiles en muchas partes del mundo. Es en este
contexto que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) implementó un proyecto
piloto entre 2009 y 2011 en Sudáfrica (el primer proyecto de la OIT que se centra en la
empresa social y su contribución al programa de trabajo decente).

El proyecto utilizó un enfoque sistémico que reconoce la necesidad de intervenciones a


diferentes niveles que se reforzarían mutuamente. Estas intervenciones incluyeron
actividades con el objetivo de: crear conciencia y desarrollar la capacidad de las
instituciones locales para continuar celebrando y estimulando el debate informado; facilitar
el diseño y la implementación de un marco de política, legal, regulatorio e institucional
propicio para el desarrollo de la empresa social; y asegurar que las empresas sociales
tengan acceso a servicios de desarrollo y apoyo apropiados.

El proyecto parece haber tenido éxito en incluir a la empresa social en el programa nacional
de políticas y presentar un modelo de desarrollo que puede utilizarse para combinar
exitosamente los objetivos sociales y económicos. Un enfoque de desarrollo de la empresa
social ofrece un potencial significativo en la vinculación de al menos dos de los objetivos
estratégicos de la OIT, concretamente la creación de empleos y la protección social. El
proyecto desarrolló herramientas y enfoques que pueden reproducirse y que están
aplicándose en Sudáfrica y en otras partes de la región dentro del contexto de una estrategia
regional de economía social.

El proyecto también destacó la necesidad de: mayor claridad conceptual con respecto a la
empresa social y la economía social; mecanismos prácticos para identificar a las empresas
sociales; y un enfoque integrado sobre el desarrollo de la empresa social.
7.2 Introducción

La empresa social es un concepto emergente que atrae un creciente interés en todo el


mundo como una manera de aplicar los enfoques empresariales a los desafíos sociales. En
resumen, una empresa social es una organización que es administrada como un negocio,
pero que tiene un propósito social. Las empresas sociales ocupan el terreno intermedio
entre las organizaciones benéficas convencionales o las organizaciones no gubernamentales
(ONG) y los negocios convencionales.

Las empresas sociales se diferencias de las empresas convencionales en que tienen un


propósito social primario y consideran que el impacto social es más importante que
maximizar las ganancias. Realmente, la mayoría de la ganancia

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

generada por una empresa social es utilizada en un propósito social más que en generar
ingresos para sus dueños. Las empresas sociales se diferencian de las organizaciones
benéficas convencionales en que ganan una proporción substancial de su ingreso más que
depender de subvenciones.

En octubre de 2009, una conferencia regional tripartita sobre la economía social como una
respuesta a la crisis económica en África identificó a las empresas sociales como un
componente de la economía social. La definición sugiere que las empresas sociales son una
categoría diferente dentro de la economía social, separadas de las cooperativas, sociedades
mutuales, fundaciones y asociaciones. Este planteamiento es potencialmente engañoso, ya
que las empresas sociales pueden formarse con una variedad de formas legales y
organizativas, incluyendo todas estas. En esta ponencia, se propone un grupo de
características distintivas de la empresa social, que en la práctica también es importante
para la mayoría, si no todas, de las organizaciones de economía social.

En las últimas dos décadas, la empresa social ha recibido una mayor atención. Tres de los
factores que han alentado esta atención son:

1. Las ONG con misiones de propósito caritativo o social están bajo la presión de sus
donantes y simpatizantes para que sean más eficientes y financieramente sostenibles y
maximicen el

'rendimiento social de la inversión' (Alter, 2006: 206). Esto ha dado lugar a una nueva
generación de ONG que están adoptando operaciones y técnicas de tipo empresarial para
mejorar su eficiencia y/o están buscando maneras de generar al menos una porción de su
propio ingreso más que depender solamente de las subvenciones o donaciones. Algunos
financieros filantrópicos, que en el pasado fundaron ONG a través de subvenciones, están
comenzando a buscar inversiones en las empresas sociales de las cuales anticipan
rendimiento social y una gran oportunidad de rendimiento financiero, dándoles la
oportunidad de invertir nuevamente su capital en causas
más sociales. Dicha inversión es a veces descrita como 'inversión de impacto'.

2. Los gobiernos en todo el mundo se encuentran bajo la presión de mejorar la eficiencia y


eficacia de los servicios que ofrecen a sus ciudadanos. Esto ha dado lugar a debates sobre
los beneficios relativos de contratar algunos elementos de los servicios públicos a
suministradores externos. Las empresas sociales han sido propuestas como una respuesta
pragmática a esta interrogante, a menudo con una carga ideológica y política, ya que
pueden ofrecer la eficiencia de un proveedor de servicios del sector privado y una garantía
de servir a los intereses públicos, más que a los privados.

3. La reciente crisis económica y la crisis financiera que la precedió han desencadenado un


proceso de reflexión sobre los modelos empresariales que ha cuestionado la sostenibilidad
de los enfoques convencionales del sector privado y ha aumentado el interés en modelos
empresariales alternativos para buscar una combinación de las metas sociales y financieras.
Como plantea el Ministro de

Desarrollo Económico de Sudáfrica, Ebrahim Patel, los “mismos extremos del


fundamentalismo de mercado han distorsionado tanto las acciones e incentivos económicos
que el propósito esencial de las actividades económicas has sido subvertido. La sociedad
está pagando un alto precio por la falta de equilibrio, con la crisis económica. Existe el
reconocimiento de que dicho modelo no es sostenible… También existe actualmente un
marcado interés en una mejor mezcla entre las empresas privadas y sociales como una
respuesta ulterior a la falta de desarrollo en el pasado” (Patel, 2009: 14).

Las empresas sociales pueden contribuir al programa de trabajo decente de diferentes


maneras. Mediante la creación de soluciones sostenibles y basadas en el mercado a los
problemas sociales, pueden contribuir a crear empleos en empresas sostenibles. Algunas
empresas sociales buscan específicamente ofrecer el desarrollo de habilidades y
oportunidades de empleo para las personas que están alejadas del mercado laboral,
incluyendo a las personas con discapacidades, los desempleados de larga duración y las
minorías. Algunas se centran en el empoderamiento de las mujeres o los jóvenes. Algunas
sirven de puente para que las personas que operan en la economía informal avancen hacia
la economía formal, u ofrecen protección social básica donde de lo contrario no existiría
ninguna. Las empresas sociales enfrentan una gran gama de problemas sociales, incluyendo
los relacionados con el medioambiente, educación, salud, derechos humanos, cohesión
comunitaria y la protección de los animales, entre otros.

En algunos países, los gobiernos han realizado esfuerzos para alentar el crecimiento del
sector de la empresa social y han reconocido su importancia y el valor que aporta a la
sociedad. En países donde no ha recibido una significativo reconocimiento o apoyo de
política, la empresa social podría ser una nueva área de crecimiento que ofrece una
oportunidad políticamente atractiva en la que siempre se gana (nueva creación de empleos
y mejores servicios).

A pesar del creciente interés en todo el mundo, la empresa social todavía está dando sus
primeros pasos y su potencial apenas ha sido explotado. Existen algunos ejemplos de
marcos de política o instituciones de apoyo que se centran específicamente en la empresa
social; la conciencia y la comprensión públicas son muy limitadas; y las organizaciones y
redes representativas aún son emergentes y frágiles en muchas partes del mundo.

Es en este contexto que la OIT implementó un proyecto piloto entre 2009 y 2011 en
Sudáfrica (el primer proyecto de la OIT que se centra en la empresa social y su
contribución al programa de trabajo decente). El resto de esta ponencia describe el proyecto
y las lecciones que se pueden aprender del mismo.

7.3 Experiencias

El proyecto Emprendimiento Social Centrado en la Juventud en Sudáfrica (SETYSA) se


realizó de enero de 2009 a febrero de 2011. Fue diseñado como un proyecto piloto que
desarrollaría y probaría una serie de intervenciones con el fin de apoyar a los mandantes e
interlocutores de la OIT en Sudáfrica en sus esfuerzos para promover el desarrollo de la
empresa social. Operó a escala nacional, con actividades piloto en comunidades
seleccionadas en dos provincias (Cabo Oriental y Cabo Occidental). Fue apoyado
financieramente por el Gobierno de Flandes.

El proyecto utilizó un enfoque sistémico que reconoce la necesidad de intervenciones a


diferentes niveles que se reforzarían mutuamente:

Nivel de intervención Objetivo

Nivel meta: Las normas implícitas, valores y percepciones con respecto a la empresa social
Alentar una mentalidad que aprecie más el papel de las empresas

sociales en su contribución al

desarrollo social y económico

Nivel macro: El marco de política, legal, institucional y regulatorio que se aplica a la


empresa social Alentar un entorno habilitante más propicio para el desarrollo de la empresa
social

Nivel micro: El ‘mercado’ en el cual interactúan las empresas sociales y las organizaciones
individuales con sus miembros, clientes,

beneficiarios, proveedores de servicios y otros interlocutores Mejorar la eficiencia de estas


interacciones, dando lugar al establecimiento, crecimiento y mejor efectividad de las
empresas sociales

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

Actividades en el nivel meta


Como en otras partes del mundo, la empresa social en Sudáfrica es un concepto emergente
y poco conocido, pero el interés en ella crece rápidamente. Por supuesto, han existido
ejemplos de lo que podría describirse como empresas sociales en Sudáfrica durante
décadas, a menudo fuertemente vinculadas al movimiento cooperativo o a iniciativas de la
sociedad civil. Existen muchas organizaciones que no se consideran a sí mismas como
empresas sociales, pero podrían describirse como tal. En general, existe un nivel
relativamente poco profundo de comprensión pero, en muchos casos, existe un deseo de
profundizar en el conocimiento y la información sobre el tema.

El proyecto realizó esfuerzos concertados para elevar el nivel del debate informado sobre la
empresa social en Sudáfrica entre los representantes del gobierno, trabajadores,
empleadores, empresas sociales, académicos, facilitadores y proveedores de servicios de
desarrollo social y otras partes interesadas. Estos esfuerzos consistieron en investigaciones
nacionales y comunitarias, campañas de concienciación, una gira de estudio y otro diálogo
estructurado, como debates de grupos focales.

El proyecto también apoyó la producción y diseminación de una amplia gama de fuentes de


información relacionadas con la empresa social, incluyendo varios informes de
investigaciones y un conjunto de 25 estudios de caso de empresas sociales en Sudáfrica. El
proyecto apoyó el establecimiento de una plataforma de recursos y redes en línea en
[Link], que se utilizó para celebrar conferencias a distancia y compartir
información. También apoyó el hospedaje de este sitio, la Red de Empresarios Sociales
Africanos, para organizar una serie de seminarios desayuno y otros eventos en red, que ha
continuado realizándose desde la clausura del proyecto.

Al encargar la investigación, el proyecto apoyó el establecimiento de un nuevo Centro de


Emprendimiento Social y Economía Social en la Universidad de Johannesburgo. El Centro
organizó el Foro Mundial sobre Empresa Social en abril de 2011, la primera vez que este
evento internacional se celebró en África.

Estas actividades ayudaron a crear conciencia en varios niveles y desarrolló la capacidad de


las instituciones locales para organizar y estimular el debate informado. La evaluación final
del proyecto arrojó que “introdujo el concepto de empresa social y emprendimiento social
como un modelo de desarrollo que es importante para afrontar los desafíos del desarrollo
económico y social que enfrenta Sudáfrica.” (White, 2011: 25).

Actividades en el nivel macro

Cuando comenzó el proyecto, no existía una política sobre la empresa social o conceptos
afines en Sudáfrica. El proyecto encargó la investigación sobre política que confirmó la
existencia de varias políticas, regulaciones e iniciativas que afectan el entorno habilitante
para el desarrollo de la empresa social, incluyendo las relacionadas con el registro y las
obligaciones de las compañías y organizaciones no lucrativas; leyes impositivas,
empoderamiento económico de gran alcance de la población negra, inversión social de la
empresa y provisión de servicios de desarrollo empresarial.
Dada esta situación, las empresas sociales existen actualmente como un número de
diferentes tipos de entidades legales regidas por varias legislaciones y autoridades. La
investigación sobre política identificó las oportunidades para influir en la integración de
estas múltiples cadenas relacionadas con la empresa social, que mejorarían
significativamente el entorno habilitante para el desarrollo de la empresa social.

En octubre de 2009, se celebró una conferencia nacional sobre el entorno habilitante para el
desarrollo de la empresa social en Sudáfrica, la cual publicó una declaración que estableció
un programa para el diseño, institucionalización e implementación de un marco de política,
legal, regulatorio e institucional más propicio. Se creó un grupo técnico de trabajo
interdepartamental y de varios interlocutores para implementar este acuerdo.

El trabajo de este grupo estuvo crecientemente alineado con el desarrollo de la Nueva Vía
de Desarrollo del gobierno, que fue aprobada por el

Gabinete a finales de 2010. La Nueva Vía de Desarrollo identifica a la economía social


como impulsora de la creación de empleos y destaca la necesidad de una serie de
intervenciones para cumplir el objetivo de creación de empleos de 260,000 puestos de
trabajo en la economía social. La Agencia Nacional de Desarrollo de la Juventud incluyó el
emprendimiento social en su plan estratégico, con la intención de establecer un fondo de
emprendimiento social para los jóvenes, y el Gobierno Provincial de Cabo Occidental
comprometió recursos para promover el desarrollo de la empresa social.

La evaluación final del proyecto arrojó que “ayudó a los encargados de diseñar la política a
comprender mejor el peligro de los silos de política y presentó un modelo de desarrollo que
puede utilizarse para combinar exitosamente los objetivos sociales y económicos” (White,
2011: 26). A pesar de este progreso, todavía existen desafíos en el nivel macro. Los marcos
de política e institucionales permanecen divididos, y todavía no se han implementado las
intervenciones identificadas en la Nueva Vía de Desarrollo.

Actividades en el nivel micro

Existen algunas instituciones que brindan apoyo dedicado a las empresas sociales o los
empresarios sociales en Sudáfrica. Algunas son organizaciones internacionales,
particularmente Ashoka y la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social, ambas
ofrecen apoyo a empresarios sociales seleccionados a través de sus redes. Otras están
adscritas a instituciones académicas, particularmente la Red para el Emprendimiento Social
del Instituto Gordon de Ciencias

Comerciales, el Centro para el Emprendimiento

Social y la Economía Social de la Universidad de

Johannesburgo y un nuevo centro creado por la Escuela de Negocios de la Universidad de


Ciudad del Cabo. También existen organizaciones independientes, incluyendo la
incubadora de empresas sociales Heart, la Red de Empresarios Sociales Africanos (ASEN)
y la naciente UnLtd South Africa. Existen, por supuesto, muchas otras organizaciones cuyo
trabajo traslapa el espacio de la empresa social y que brindan apoyo a las empresas sociales,
incluso si no están catalogadas como tal.

Significativamente, existe un creciente interés entre los facilitadores establecidos y los


proveedores de servicios de desarrollo empresarial (SDE) convencionales en ampliar sus
servicios para incluir a quienes están adaptados para la empresa social. Entre ellos se
incluye la Agencia Nacional de

Desarrollo de la Juventud (NYDA) y la Agencia de Desarrollo de la Pequeña Empresa


(SEDA), cuyo interés en el asunto fue reflejado en la inclusión de la empresa social como
un tema en su llamado a presentar resúmenes para su publicación insignia, Small Business
Monitor. También incluyen a instituciones independientes o provinciales, como The
Business Place y Red Door.

El proyecto trabajó estrechamente con estas instituciones de SDE y exploró las vías para
promover la empresa social. Desarrolló una serie de herramientas y enfoques y los probó en
el lugar con instituciones asociadas. Estas herramientas incluyeron guías de financiamiento
y formas legales para la empresa social en Sudáfrica y materiales de capacitación para
empresarios sociales potenciales.

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

La intervención principal en el nivel micro desarrollada y probada por el proyecto fue un


concurso sobre el plan de negocio social (SBPC). Es un concurso en el que los planes de
negocio social presentados por los participantes son comparados y juzgados. Sin embargo,
un SBPC, como el desarrollado por el proyecto, es mucho más que una ronda única de
evaluación. Es un proceso que también involucra concienciación, creación de la capacidad
de los formadores, capacitación y preparación de los participantes y considerable asistencia
y apoyo a los ganadores. Por tanto contribuye al objetivo del nivel meta de cambiar la
mentalidad, crear conciencia y mejorar los servicios para las empresas sociales en el nivel
micro. Los concursos piloto también se utilizaron para desarrollar y probar los materiales
de capacitación de la empresa social antes mencionados. Los participantes en el concurso
fueron guiados por una serie de talleres de capacitación y recibieron apoyo para desarrollar
sus ideas y planes de negocio social.

Las razones para organizar un SBPC varían, pero típicamente el objetivo final es estimular
el potencial de la empresa social para crear valor social en la comunidad destinataria. Los
objetivos inmediatos incluyen:

n crear conciencia sobre la empresa social como

concepto entre las personas en la comunidad destinataria y alentar a los miembros de la


comunidad a presentar ideas viables de negocio social (soluciones empresariales a
problemas sociales reales);
n dar a los empresarios sociales potenciales la ayuda que necesiten para desarrollar planes
de negocio social que describan cómo pueden funcionar sus ideas;

n ayudar a los participantes exitosos a acceder al

financiamiento y otros servicios requeridos para poner en práctica sus planes;

n educar a las instituciones de SDE existentes que

actualmente sirven a la comunidad destinataria sobre la empresa social y brindarles las


herramientas apropiadas para que puedan apoyar tanto a las empresas sociales como a los
negocios convencionales. La intención es ofrecer a estas instituciones de SDE la
oportunidad de expandir sus servicios e incrementar su impacto en el desarrollo.

El proyecto ayudó a realizar tres SBPC piloto:

n Concurso sobre el Plan de Negocio Social en

Cape Flats en 2009, coordinado por The Business Place Philippi, se centró en los residentes
del área de la provincia de Cabo Occidental conocida comúnmente como Cape Flats
(llanuras del Cabo).

n Concurso sobre el Plan de Negocio Social en Bahía de Nelson Mandela en 2010,


coordinado por la Agencia Nacional de Desarrollo de la Juventud, se centró en los
residentes del municipio Bahía de Nelson Mandela.

n Concurso sobre el Plan de Negocio Empresarial Social en Ciudad del Cabo en 2010,
coordinado por el Departamento de Desarrollo Económico y Turismo del Gobierno
Provincial de Cabo Occidental, se centró en los residentes del área metropolitana de Ciudad
del Cabo, incluyendo Atlantis, Paarl y Stellenbosch.

Basado en la experiencia de estos concursos, el proyecto desarrolló un Manual de Concurso


sobre el Plan de Negocio Social para quienes deseen organizar un SBPC como vía para
crear conciencia sobre la empresa social y estimular su desarrollo.

Los concursos piloto señalaron un significativo nivel de interés en el desarrollo de la


empresa social entre las comunidades destinatarias. La noción de enfrentar los problemas
sociales utilizando un enfoque empresarial resultó ser atrayente. Los concursos atrajeron
igualmente a hombres y mujeres y en un menor grado a jóvenes, indicando la posible
necesidad de dirigirse específicamente a la juventud en futuros concursos si es un público
destinatario importante. Interesantemente, sin embargo, la mayoría de los finalistas y
premiados fueron mujeres. Esta tendencia es consecuente con alguna experiencia
internacional que sugiere que “las empresas sociales son un hábitat natural para las mujeres
empresarias” (Coalición de la Empresa Social, 2009: 7). El predominio de participantes de
más de 35 años de edad también resulta interesante y enriquece el debate internacional
sobre la importancia de la experiencia de vida en el perfil de la empresa social típica.
La experiencia del concurso sugiere la necesidad de intervenciones de apoyo por parte de
las instituciones de SDE en varias etapas. Primeramente, la respuesta positiva a los
concursos sugiere el valor de este tipo de divulgación y campañas de concienciación para
identificar y atraer a nuevos clientes. En segundo lugar, estos clientes potenciales necesitan
apoyo para comprender el concepto de empresa social. En tercer lugar, pueden beneficiarse
del apoyo para generar una idea viable de negocio social y convertir esa idea en un plan de
negocio social. Y finalmente, muchos clientes podrían necesitar preparación y orientación
constantes mientras establecen, consolidan y hacen crecer sus negocios sociales.

Los participantes incluyeron dos tipos diferentes de empresa social (las que tenían un
antecedente de organización comunitaria cuyos gerentes comprenden la necesidad de ser
autosustentables financieramente y las que se ajustan mejor a las nuevas empresas
convencionales pero tienen un propósito social). Las necesidades de cada grupo difieren
sobre la base de sus áreas de experiencia y los tipos de apoyo a que están acostumbrados.
Esto destaca la necesidad de integrar los tipos de apoyo ofrecido actualmente a las ONG
por las agencias que se centran en el desarrollo social y por las instituciones convencionales
de SDE, que tradicionalmente se centran en el desarrollo económico. Esto debería incluir la
ampliación del conocimiento de los asesores sobre el rango de opciones de registro,
posibles modelos de negocio y servicios financieros disponibles en todo el espectro de las
empresas sociales.

Los concursos expusieron exitosamente a las instituciones convencionales de SDE al


concepto de empresa social y fortalecieron su capacidad para identificar y servir a las
empresas sociales además de a su clientela tradicional. Los concursos también elevaron la
conciencia y el interés de la población destinataria en la empresa social. Como tal, el
enfoque de SBPC demostró ser muy adecuado y podría reproducirse fácilmente donde las
instituciones de SDE deseen explorar el potencial para ofrecer servicios a la medida a las
empresas sociales.

7.4 Potencial de reproducción

La evaluación final arrojó que el proyecto “tuvo un buen desempeño en la creación de


productos y efectos directos que pueden mantenerse más allá de la vida del proyecto…
trabajó con interlocutores y organizaciones interesadas existentes y pareció renuente a
establecer sus propios sistemas o estructuras, que pueden haber flaqueado a medida que el
proyecto llegaba a su fin” (White, 2011: 28).

Las herramientas y enfoques de desarrollo de la empresa social desarrollados por el


proyecto pueden reproducirse ampliamente. Las herramientas de capacitación y el Manual
de Concurso sobre el Plan de Negocio Social siguen un enfoque genérico y podrían
aplicarse en la mayoría de los contextos. Los estudios de caso, la guía de financiación y la
guía de formas legales necesitarían ser adaptadas a condiciones y regulaciones locales o
sectoriales específicas.

La oficina de la OIT en Pretoria trabaja actualmente con interlocutores para desarrollar las
herramientas y enfoques en toda Sudáfrica y en otros países de la región, en el contexto de
una estrategia regional emergente para el desarrollo de la economía social que está siendo
coordinada por la Oficina Regional para África.

7.5 Conclusiones

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

El proyecto tuvo éxito en desarrollar y probar una serie de intervenciones con el objetivo de
apoyar a los mandantes e interlocutores de la OIT en sus esfuerzos para promover el
desarrollo de la empresa social. Su enfoque sistémico, que combina intervenciones en los
niveles meta, macro y micro, demostró ser útil y su atención en crear la capacidad de las
instituciones y redes locales maximizó el potencial de sostenibilidad. La contribución
principal parece haber sido incluir a la empresa social en el programa nacional de política y
presentar un modelo de desarrollo que puede utilizarse para combinar exitosamente los
objetivos sociales y económicos. Como tal, el apoyo al desarrollo de la empresa social
ofrece un significativo potencial para vincular al menos dos de los objetivos estratégicos de
la OIT (la creación de empleos y la protección social). El proyecto también resaltó las
siguientes lecciones específicas de política:

7.5.1. La necesidad de claridad conceptual

La empresa social, y conceptos afines como el emprendimiento social y la economía social,


no son bien conocidos o comprendidos. Para ayudar a los mandantes de la OIT a
comprender estos conceptos, la terminología necesita ser precisa, consistente e intuitiva.
Por ejemplo, la definición de economía social de la OIT desarrollada en la conferencia
regional de octubre de 2009 sugiere que las empresas sociales son una categoría diferente
dentro de la economía social, separadas de las cooperativas, sociedades mutuales,
fundaciones y asociaciones. Este concepto es potencialmente engañoso, ya que las
empresas sociales puedes crearse dentro de una variedad de formas legales y organizativas,
incluyendo todas estas.

En algunos países, se han establecido formas legales especiales adaptadas a las necesidades
de las empresas sociales, pero incluso así, la mayoría de las empresas sociales en estos
países todavía prefieren registrarse como cualquiera de las entidades legales lucrativas o no
lucrativas existentes. Es importante destacar que las empresas sociales podrían registrarse
legalmente como cooperativas, sociedades mutuales, asociaciones o fundaciones (en
realidad, como cualquiera de las formas legales utilizadas por las empresas y
organizaciones de economía social). En realidad, uno podría argumentar que la mayoría (si
no todas) de las empresas y organizaciones de economía social podrían describirse como
empresas sociales, y viceversa.

14

En la mayoría de los casos, no es posible identificar una empresa social solo por su forma
legal; en realidad, para determinar si una organización es una empresa social, es necesario
comprender qué hace la organización y por qué y cómo lo hace. En particular, es necesario
conocer quién se beneficia de sus operaciones y qué impacto tiene en la sociedad. En la
práctica, por tanto, es importante tener un conjunto de características distintivas de las
empresas sociales, más que depender de la forma legal como identificador. Proponemos
utilizar las características distintivas siguientes:

n tiene un propósito social primario, que está claramente enunciado como su objetivo
fundamental. Esta característica diferencia a una empresa de economía social de un negocio
convencional, cuyo propósito primario es maximizar el valor financiero para sus
propietarios;14

n genera productos o servicios y, al hacerlo, gana

una proporción substancial de sus ingresos. Esta característica diferencia a una empresa de
economía social de una organización caritativa o no lucrativas, que depende de
subvenciones y donaciones para obtener sus ingresos;

n es independiente. Esta característica diferencia a una empresa de economía social del


sector público convencional, incluyendo las empresas estatales, y de un proyecto o
iniciativa dependiente de una corporación privada u otra entidad que no opera en la
economía social;

n rinde cuentas a sus interlocutores, con un

mecanismo adecuado para asegurar la rendición de cuentas a sus miembros o beneficiarios


y para medir e informar sobre si sus objetivos sociales están siendo cumplidos y en qué
forma.

menos el 50 por ciento de cualquier ganancia debe ser utilizada de acuerdo con el propósito
social). Otro indicador es qué le sucedería a los activos si la empresa fuera disuelta,
específicamente si serían distribuidos según el propósito social.

Hay que reconocer que algunas formas de empresa social tienen características o requisitos
específicos adicionales, incluyendo aquellos relacionados con la rendición de cuentas a las
partes interesadas, propiedad, distribución de las ganancias o gobernanza. Estas
características dependerán de la entidad legal particular y el contexto local. Por ejemplo,
uno de los principios cooperativos es el control democrático de los miembros, que
evidentemente va más allá de la rendición de cuentas a las partes interesadas.

En el futuro, sería útil para la OIT y sus mandantes considerar si las características
distintivas antes mencionadas podrían aplicarse a todas las empresas y organizaciones de la
economía social, en cuyo caso la definición podría ser aclarada en consecuencia.

7.5.2. La necesidad de mecanismos sencillos para identificar a las empresas sociales

Debido a que la forma legal solamente es un indicador insuficiente para identificar a las
empresas sociales, resulta difícil para los diseñadores de políticas, financieros, autoridades
reguladoras, proveedores de servicios y clientes identificar y reconocer a las empresas
sociales. Para que el sector crezca a su máximo potencial, se necesitan mecanismos
sencillos para ayudar a las partes interesadas a identificar a las empresas sociales; esto
promovería la visibilidad del sector y alentaría la aceptación del mercado. Dichos
mecanismos también pueden apoyar los objetivos de política que se relacionan con la
empresa social, incluyendo la recopilación de datos y los esfuerzos para alentar la
adquisición pública del sector.

Un posible enfoque es la certificación de terceros y el etiquetado de las empresas sociales.


La certificación y el etiquetado son un enfoque común en los mercados donde se requiere
una garantía de las partes interesadas con respecto a los atributos de un producto o servicio,
o cómo ha sido producido. Separa a los productos o productores certificados de los
competidores no certificados o no etiquetados en el mercado.

Existen ejemplos emergentes de certificación de la empresa social en todo el mundo que


podrían ofrecer lecciones a Sudáfrica y a otros países de la región. La experiencia de la OIT
en Sudáfrica sugiere el valor de desarrollar una iniciativa de identificación y certificación
de la empresa social en la región. Esta iniciativa facilitaría la implementación exitosa de
objetivos de política donde ya existen (particularmente los relacionados con la adquisición
pública y los vínculos dentro de la economía social, como en Sudáfrica) y estimularía el
desarrollo de políticas similares y el reconocimiento del mercado en otros países.

7.5.3. La necesidad de asegurar el apoyo integrado a la empresa social

Como se planteó anteriormente, los mecanismos de política y apoyo institucional están


divididos en Sudáfrica, particularmente entre las empresas lucrativas y no lucrativas, pero
también entre las cooperativas y otras formas de empresa social. La mayoría de las
instituciones de apoyo no son conscientes de la empresa social y es común escuchar
decirles a los empresarios locales que no se ajustan al molde lucrativo ni al no lucrativo, y
por tanto caen entre las grietas. Las instituciones de apoyo no comprenden el rango de las
formas legales que son posibles para la empresa social, ni sus implicaciones, por lo que no
pueden brindar asesoramiento informado. Las empresas sociales son a menudo empujadas
(o desincentivadas) a una forma legal que puede ser la menos adecuada. La misma alta tasa
de mortalidad de las cooperativas registradas en Sudáfrica es una prueba fehaciente.

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

Existe, por tanto, una necesidad imperiosa de asegurar un apoyo más equilibrado e
integrado a la empresa social. Aunque están surgiendo instituciones dedicadas de apoyo a la
empresa social en Sudáfrica, su capacidad y alcance podría ser limitado y es por tanto
necesario que las instituciones comerciales de apoyo ya establecidas y las agencias de
apoyo no lucrativas extiendan sus servicios para incluir a la empresa social.

La experiencia de este proyecto piloto indica que no es sólo posible, sino que dichas
instituciones

pueden estimular significativamente la demanda de servicios de apoyo a la empresa social.


El desafío entonces es asegurar que estas instituciones existentes tengan la capacidad y las
herramientas para identificar y servir a las empresas sociales junto con su clientela
tradicional, y lo hagan en un entorno de gran apoyo.

que esta tasa es en parte causada por cooperativas que tienden a “ser establecidas con el
propósito de acceder al dinero gratis (subvención del Esquema de Incentivo Cooperativo),
en vez de crear genuinamente un movimiento cooperativo” (DTI, 2011: 35).

Capítulo 8: Economía social y solidaria y la economía informal

8.1 Resumen

Ha existido gran interés en formalizar la economía informal, especialmente en los países en


desarrollo, como resultado de su persistencia y crecimiento. La Organización Internacional
del Trabajo (OIT) ha estado particularmente interesada en realizar esta transición, en gran
medida porque los déficits de trabajo decente son más comunes en la economía informal
que en la economía formal. Al debatir cómo puede ocurrir esta transición, la OIT ha
planteado que la economía social y solidaria (ESS) no es un fin en sí misma, sino un
instrumento para tender un puente entre los trabajadores y/o las empresas de la economía
informal hacia la economía formal. Sin embargo, esta visión no ha sido sustentada con
evidencia empírica. El objetivo de esta ponencia es ofrecer dicha evidencia a través del
ejemplo de las cooperativas ganaderas en Kenya. Dos estudios de caso (la Sociedad

Cooperativa de Ganaderos de Githunguri y la Sociedad Cooperativa de Ganaderos de


Limuru) muestran que las cooperativas, al crear plantas procesadoras de leche para proveer
un mercado para la leche producida por sus miembros, han contribuido significativamente a
transformar la comercialización de leche de la economía informal a negocios formales que
han creado y asegurado empleos. Estas firmas también se han aventurado a garantizar los
derechos en el trabajo e incrementar la representación de los trabajadores a través de la
promoción del diálogo social. Es evidente que la cooperativa que tuvo un mayor capital
inicial tiene un desempeño mejor que la que estuvo poco capitalizada. Esto implica que
aunque la ESS tiene el potencial de transformar la economía informal en negocios formales,
el capital inicial puede ser un factor determinante del éxito de esta transformación. Por
tanto, es necesario explorar los desafíos que ha enfrentado la ESS en sus esfuerzos por
integrar la economía informal en la economía formal y diseñar las intervenciones que
mantendrán dichas iniciativas.

8.2 Introducción

La heterogeneidad y complejidad de estos conceptos estrechamente relacionados (por


ejemplo, la economía social y solidaria (ESS) y la economía informal) ha provocado un
prolongado debate sobre el significado y relación de ambas en el proceso de desarrollo.
Durante años, los debates han ayudado a conformar el consenso emergente de que la ESS
denota a empresas y organizaciones voluntarias democráticamente controladas que
producen bienes, servicios y conocimiento, y a la vez tienen objetivos económicos y
sociales y promueven la solidaridad entre los miembros y la sociedad en general. En
particular, este concepto ha sido comprendido para referirse a las cooperativas, sociedades
mutuales, asociaciones, fundaciones y empresas sociales. Por otra parte, todavía no existe
consenso acerca de una definición más clara de la economía informal y necesitamos
referirnos a sus características para ampliar su apreciación.

El concepto de economía informal surgió en la década de 1970 y ha sido definido de


diferentes maneras a través de los años. Utilizamos el término aquí para referirnos a la
porción del mercado no regulada ni constituida en sociedad que produce bienes y servicios
para la venta u otras formas de remuneración (Becker, 2004). Esto incluye a las empresas y
oportunidades de empleo que no son, en el derecho o la práctica, suficientemente reguladas
por el estado y los convenios del mercado en situaciones donde actividades similares son
reguladas (Castells y Portes, 1989: 12). Algunas de las características fundamentales de la
economía informal incluyen:

n operaciones a pequeña escala y bajos ingresos; n poco capital de entrada y bajas


calificaciones profesionales;

n habilidades a menudo adquiridas fuera de la

educación formal y mayormente a través del aprendizaje de un oficio;

métodos de producción que utilizan mucha mano de obra y tecnología adaptada;

n pago irregular o no pago de salarios; n exclusión de los trabajadores del sistema de


seguridad social;

n falta de reconocimiento dentro de un marco jurídico y regulatorio;

n falta de organización, y por tanto de una voz, para los trabajadores;

n vulnerabilidad de los trabajadores al acoso

intermitente del gobierno con respecto a sus espacios de trabajo;

n falta de seguridad en el empleo y seguridad

ocupacional; y

n los trabajadores no tienen acceso a los beneficios y servicios públicos, como préstamos,
capacitación, información empresarial, etcétera.

Sobre la base de estas características y algunas de las contribuciones que rodearon a las
concepciones iniciales de la economía informal, pueden describirse cuatro atributos
fundamentales de la economía informal.

Primero, la economía informal incluye a negocios que son legales y ofrecen empleo, pero
que no están regulados. Las empresas, empleadores e individuos que trabajan por cuenta
propia no cumplen con las prácticas empresariales y de empleo, regulaciones y requisitos
de información estándares, pero no participan en actividades delictivas que podrían
convertirlos en ilegales. Aunque no forma parte de la economía subterránea, que puede
incluir el comercio de drogas y otros productos ilícitos, la economía informal opera a bajos
niveles de visibilidad. Las empresas pueden tener o no tener licencias, a menudo contratan
trabajadores ocasionales, pagan irregularmente o no pagan salarios, no reportan el ingreso,
pueden ser movidas, abiertas o cerradas fácilmente a voluntad y pueden esconderse de la
regulación (Edgcomb y Thetford, 2004: 12-13).

Segundo, la economía informal incluye tanto a los trabajadores empleados como a los
autónomos, con algunos de ellos que participan en ambos tipos de trabajo. La mayoría de
los participantes en la economía informal son empleados que trabajan para otros por un
salario, pero muchos trabajan por cuenta propia. Algunos de los trabajadores autónomos
son contratados irregularmente por otros o trabajan en el sector formal, pero mantienen sus
negocios a medio tiempo en la economía informal para complementar sus ingresos.

Tercero, las transacciones en efectivo son el medio más común de intercambio; también
ocurre el trueque. No se emiten recibos por la venta de bienes y servicios, y los
empleadores no guardan un registro del empleo. Esto les permite a los participantes evadir
la regulación y ocultar el ingreso del pago de los impuestos.

Cuarto, las condiciones de los trabajadores a menudo son inferiores a las encontradas en la
economía formal. Hay ganancias inferiores y menos seguridad y protección ambiental en el
trabajo. El horario laboral es prolongado, los equipos pueden ser inseguros o anticuados, los
trabajadores están menos sindicalizados y no están representados y tampoco están
protegidos de la explotación (Ibid.).

La economía informal incluye a los comerciantes callejeros, trabajadores de la


construcción, mecánicos automotores, trabajadores de microempresas, conductores de
triciclos, trabajadores metalúrgicos, carpinteros, buscadores de desechos y vendedores
ambulantes, entre otros. Incluye a hombres y mujeres (aunque las mujeres son la mayoría),
jóvenes y adultos, los menos educados y los que tienen alguna educación, personas con
discapacidades, los pobres y marginados y los miembros relativamente ricos de la sociedad.
La mayoría de los pobres trabajan en la economía informal (Becker, 2004). Aunque puede
decirse que la economía informal es incluyente, es menos empoderadora para sus
trabajadores. Los trabajadores son víctimas de una legislación laboral, protección y
esquemas de seguridad social inadecuados; sus ingresos son bajos e irregulares; tienen
poder de negociación limitado para mejorar sus salarios; existen numerosos riesgos
relacionados con el trabajo como contratos menos seguros; menores beneficios y malas
condiciones de trabajo, entre otros.

Evidentemente, algunos elementos de la ESS pueden pasar como la economía informal. Por
ejemplo, algunas empresas sociales en muchos países no están constituidas formalmente
como sociedad o reguladas estrictamente, y la mayoría de ellas son privadas. Igualmente,
las cooperativas en algunos países no están reguladas por el Estado. No obstante, no todas
las actividades de la economía informal comparten características con la ESS. Por ejemplo,
un rasgo fundamental de la ESS es la persecución de objetivos sociales y económicos, pero
no todas las empresas de la economía informal se preocupan por las metas sociales.
8.3 De la economía informal a la economía formal

La persistencia y desarrollo de la economía informal, especialmente en los países en


desarrollo, ha desafiado su concepción inicial como un fenómeno “sobrevivencialista” y
temporal que desaparecería finalmente después de su absorción en la economía formal
moderna. Con su potencial significativo para generar empleos e ingreso, que ha ayudado a
satisfacer las necesidades de los consumidores pobres ofreciéndoles bienes y servicios
accesibles y asequibles, la economía informal es considerada cada día más como parte de
un proceso continuo desde los fines tradicionales a los modernos, o formales, de la
economía (Becker, 2004: 8-10). Esto implica una evidente relación interdependiente entre
las economías informal y formal que puede operar en ambas direcciones. Por ejemplo,
mientras la economía informal produce, intercambia, ofrece servicios y distribuye para la
economía formal, un descenso de la economía formal (por ejemplo, una reducción del
empleo formal y la incapacidad de las firmas formales de absorber el trabajo y proveer
bienes y servicios) contribuye al crecimiento de la economía informal.

Ha existido un creciente interés en la transición económica de la “informalidad” a la


“formalidad”, en parte como resultado de las malas condiciones de trabajo y la
vulnerabilidad de los trabajadores de la economía informal. Después de la adopción del
Programa de Trabajo Decente para todos los trabajadores, la OIT ha estado particularmente
interesada en realizar esta transición en gran medida porque los déficits de trabajo decente
son más comunes en la economía informal que en la economía formal. La reducción de los
déficits de trabajo decente, especialmente en la economía informal, implica reducir el
desempleo mediante la creación de empleos, la garantía de los derechos en el trabajo, la
expansión de la protección social y el empoderamiento de los trabajadores a través de la
promoción del diálogo social. Una manera de aplicar estos aspectos del trabajo decente a
los trabajadores de la economía informal es formalizarla. Como se planteó en la 89a Sesión
de la Conferencia Internacional del Trabajo en junio de 2001, el desafío fundamental de la
economía informal es cómo integrarse en la economía formal.

A pesar de este interés en la “formalización” de la economía informal, no ha existido un


acuerdo sobre cómo puede realizarse la transición de la economía informal a la formal. El
pensamiento sobre este aspecto ha llevado a la OIT a considerar la ESS como un
mecanismo para promover la “formalización” de la economía informal. Desde este punto
de vista, la ESS no es un fin en sí misma, sino un instrumento para tender un puente a los
trabajadores y/o las empresas de la economía informal hacia la economía formal. Esta
visión no ha sido todavía sustentada con evidencia empírica sobre la contribución real de la
ESS a la formalización del trabajo y las empresas informales.

Para ofrecer dicha evidencia, presentamos el ejemplo de cooperativas ganaderas en Kenya.


Para poner esta contribución en un contexto, es útil describir el sector lechero en Kenya,
con el fin de delinear el alcance de la economía informal en la comercialización de leche. A
partir de ahí, exploraremos la contribución de las cooperativas a la formalización del
mercado informal de leche en Kenya.

8.4 El sector lechero en Kenya


El sector lechero en Kenya es uno de los mayores en el África Subsahariana. El sector
aporta aproximadamente el 6 por ciento del producto interno bruto (PIB) del país y apoya la
subsistencia de casi un millón de familias. El sector está compuesto por cuatro
interlocutores principales: pequeños ganaderos, grandes ganaderos, cooperativas y grupos
de autoayuda, y procesadoras y comerciantes de leche.

La producción de leche en Kenya está dominada por los pequeños ganaderos. Existen
aproximadamente 650 000 pequeños ganaderos principalmente en las tierras altas centrales
y en el Valle de Rift. Los pequeños ganaderos poseen 3,3 millones de los aproximadamente
3,5 millones de cabezas de ganado que componen el rebaño lechero nacional, y cada
pequeño ganadero tiene, como promedio, cuatro vacas lecheras. La Junta Lechera de Kenya
calcula la producción total en más de 3 800 millones de kilogramos al año, más del 80 por
ciento de la cual es producida por pequeños ganaderos (Omondi, 2009: 10). La producción
lechera es el ingreso principal de casi la mitad de los pequeños ganaderos en el sector, y la
consideran un negocio. No obstante, estos ganaderos forman un grupo diverso. Utilizan
diferentes prácticas de gestión y técnicas de producción, combinando la producción de
leche con otras actividades agrícolas. Debido a que poseen pequeños rebaños, la mayoría de
ellos aumenta la productividad mediante la compra de una res de alta calidad, el uso de la
inseminación artificial y servicios veterinarios, la compra de pienso para animales
estabulados e inversiones afines. Sólo comercializan aproximadamente el 64 por ciento de
su producción, pero muchos también producen para su autoconsumo y la venta a los
vecinos, comercios locales, comerciantes y la cooperativa. Al decidir cómo comercializar
sus productos, tienen en cuenta la ganancia por litro, la certeza de la compra, la inmediatez
del pago, el riesgo del no pago y la necesidad de mantener los registros de las transacciones
con la cooperativa para acceder a los servicios durante el período de máxima producción.

Los grandes ganaderos tienen grandes rebaños lecheros y comercializan sus productos y
maximizan la productividad de cada res. Debido a su mayor producción, tienen que
depender del mercado, por lo que producen primariamente para el gran mercado o las
procesadoras de leche. Los grandes ganaderos tienden a ser más vulnerables que los
pequeños ganaderos cuando disminuye la demanda de las procesadoras de leche, ya que
pagan por el trabajo, el pienso animal y otros servicios. Por tanto, no resulta inusual que los
grandes ganaderos también le vendan al segmento inferior del mercado.

Parcialmente en un esfuerzo por mejorar su productividad y comercialización, los pequeños


y grandes ganaderos han formado a menudo sociedades cooperativas y grupos de
autoayuda. Inicialmente fueron desarrolladas para abastecer de leche a Kenya Cooperative
Cremeries (KCC), pero muchas de las cooperativas iniciales fueron mal administradas.
Aunque sobrevivieron muy bien cuando eran la principal fuente de abastecimiento antes de
la liberalización del mercado a principios de la década de 1990, muchas han sufrido las
consecuencias de la creciente competencia de otros canales privados de comercialización,
los comerciantes y las procesadoras, que han absorbido gran parte de su entrada. Muchas
cooperativas se están adaptando mediante la comercialización de leche cruda directamente
en las ciudades. Aunque el número y tamaño de las cooperativas lecheras parece estar
creciendo, las estadísticas podrían reflejar a las nuevas cooperativas privadas y centradas
(mostrando el resurgimiento de los pequeños granjeros), pero no la desaparición de las
cooperativas tradicionales.
Existen 29 procesadoras de leche registradas en Kenya. Las ocho mayores procesadoras
elaboran aproximadamente el 80 por ciento de la leche procesada. Las grandes
procesadoras parecen estar incrementando su cuota del mercado a expensas de las pequeñas
procesadoras, que están obligadas a especializarse en un rango limitado de productos de
alto valor, como el yogurt y la leche fermentada. Las principales procesadoras de leche en
Kenya incluyen a Brookside, Spin Knit, Premier, KCC y otras procesadoras cooperativas
más pequeñas como Fresha Dairies y Limuru Milk. Mayormente procesan y venden
productos lácteos como leche fresca pasteurizada, yogurt, mantequilla, leche pasteurizada a
Temperatura Ultra Alta (TUA), mantequilla clarificada (ghee), queso y leche en polvo.

Finalmente, existen varias categorías de comerciantes de leche. Los grandes vendedores


minoristas sólo negocian con productos suministrados por las procesadoras, y por tanto
venden productos como leche fresca pasteurizada refrigerada y empacada, queso, yogurt,
mantequilla, leche pasteurizada a TUA y leche en polvo en grandes centros urbanos.
También existen vendedores minoristas especialistas (por ejemplo, bares de leche) en
muchas áreas urbanas que venden leche cruda, leche fermentada y yogurt en bolsas de
polietileno. Aunque requieren de licencias específicas de la Junta Lechera de Kenya (JLK)
para operar, parece que muchos no la tienen. La JLK ha otorgado licencias a unos 300 bares
de leche nacionalmente, pero en las áreas de barrios insalubres de Nairobi, existen muchos
más de estos vendedores minoristas de leche, así como pequeños quioscos que venden
leche cruda. Otro grupo de comerciantes son los vendedores móviles de leche que
transportan la leche de las áreas o granjas con excedentes al mercado o áreas donde escasea
la leche. Estos comerciantes normalmente venden leche cruda a los bares de leche,
quioscos, consumidores directos o vendedores ambulantes. Los vendedores ambulantes son
otra categoría de comerciantes de leche. Ellos venden leche cruda en el mercado y en las
áreas residenciales.

El 45 por ciento de la leche producida en el país es consumida en los hogares, mientras que
el restante 55 por ciento es comercializado a través de los canales formales e informales
descritos anteriormente (Basson, 2005: 29). El canal formal del mercado está integrado por
procesadoras de leche que venden alrededor del 15 por ciento de la leche cruda
comercializada, los grandes vendedores minoristas y algunas cooperativas que recolectan
leche cruda para las procesadoras. Los otros canales del mercado se encuentran en el
mercado informal, que está compuesto por comerciantes de leche que compran y venden
leche cruda. Ellos incluyen a los comerciantes móviles de leche, grupos de ayuda,
cooperativas, bares de leche, tiendas, quioscos y vendedores ambulantes en los mercados
locales. Algunos de los comerciantes móviles de leche y vendedores ambulantes son
realmente productores que toman su leche, compran más de otros y la venden a los bares de
leche o consumidores como hoteles y escuelas. Se calcula que el mercado informal
representa más del 70 por ciento de la leche cruda comercializada en Kenya (Sinja et al.,
2006). Por tanto, la economía informal está ayudando significativamente a promover la
industria lechera en el país. La economía informal en el sector lechero mantiene a
aproximadamente 350 000 personas empleadas a tiempo completo y a más de 40 000 en
empleos en el mercado de la leche (CTA, 2009: 9).

Los comerciantes móviles de leche comprenden a la mayoría de la economía informal en el


sector lechero, en gran medida debido a la fácil entrada y salida del negocio. La mayoría de
estos comerciantes comienzan con cantidades muy pequeñas de leche que transportan al
mercado a pie, en bicicleta o en el transporte público para venderla a los bares de leche,
tiendas, quioscos u otros intermediarios que recolectan leche para venderla a las
procesadoras. A medida que crece su negocio, la cantidad de leche aumenta y algunos de
estos comerciantes pasan de transportar la leche a pie o en bicicleta a utilizar transporte
alquilado y luego compran sus propios vehículos; finalmente, establecen sus propios bares
de leche (Sinja et al., 2006: 3-4).

8.5 l surgimiento de la economía informal en el sector lechero

El sector lechero en Kenya ha estado regulado por la JLK desde 1961, cuando fue creada
por el Gobierno a través de una ley del Parlamento. El papel principal de la Junta es
establecer y hacer cumplir las normas de producción y comercialización de leche.
Financiada a través de un gravamen que ha sido inadecuado, según algunos, ha tenido
recursos limitados y ha luchado para desarrollar su mandato. Hasta 1990, la Junta había
establecido que KCC

fuera la única procesadora de leche en el país. Esta medida convirtió a KCC en un


monopolio en la comercialización de leche; recolectaba leche principalmente de sociedades
cooperativas para procesarla y venderla a los consumidores. Existía poca venta informal de
leche y los pocos vendedores eran principalmente intermediarios que recolectaban leche de
los granjeros para entregarla a sociedades cooperativas lecheras para su entrega a KCC.

El florecimiento de la economía informal en sector lechero de Kenya comenzó a comienzos


de la década de 1990 debido a dos factores principales. El primero de estos, que es el más
importante, fue el pobre desempeño y colapso de KCC, que había monopolizado el
procesamiento y comercialización de leche hasta comienzos de la década de 1990. El mal
desempeño financiero de la gigantesca cooperativa a finales de la década de 1980 y
principios de la década de 1990 (que fue el resultado de mala gestión, ineficiencia en las
operaciones de recolección y procesamiento y las directivas políticas con respecto a los
precios de la leche para los productores y consumidores) conllevó a comenzar a pagarle a
las cooperativas (y posteriormente a los productores) precios que no se ajustaban al costo
de producción de la leche. Además, KCC demoró los pagos a las cooperativas, algunas
veces durante varios meses. Esta situación obligó a los productores a dirigir más ventas al
mercado local de leche cruda (Staal et al., 1997: 785; Owango et al., 1998: 174), lo cual
provocó el crecimiento de la economía informal en el sector lechero. El persistente mal
desempeño de KCC dio lugar a su venta a inversionistas privados políticamente conectados
en 2000, después de no poder pagar 220 millones de chelines de Kenya (unos 2,75 millones
de euros) a sus empleados y un préstamo bancario de 400 millones de chelines de Kenya
(aproximadamente cinco millones de euros). El Gobierno recuperó la posesión de KCC de
manos de los inversionistas privados en 2003 y está siendo rehabilitada como corporación
estatal antes de ser entregada nuevamente al movimiento cooperativo. Fue en estas
circunstancias en que algunas de las cooperativas lecheras (como las sociedades
cooperativas de ganaderos de Githunguri y Limuru) comenzaron a jugar con la idea de
crear sus propias plantas procesadoras de leche.
El segundo factor fundamental tuvo que ver con la liberalización de la economía a
principios de la década de 1990, que permitió a los productores vender sus productos al
mejor postor en el mercado. Esta medida puso fin a las tendencias monopolistas que habían
atado a los productores a compradores específicos. El impacto inmediato en el sector
lechero fue que mucho más leche cruda encontró su camino hacia el mercado local que
antes. Los precios relativamente mejores en el mercado local y los pagos inmediatos por la
leche aumentaron el crecimiento de la economía informal en la comercialización de leche
cruda en el país.

Aunque la comercialización de leche está legalmente regulada por la JLK, ésta no tiene la
capacidad de hacer cumplir sus reglas y regulaciones eficazmente en todo el país. Esta
situación dio a los vendedores de leche la oportunidad de comerciar fuera de las
regulaciones, lo cual también contribuyó significativamente al crecimiento de la economía
informal en el sector lechero.

Por tanto, aunque la economía informal ha sido dominante en la comercialización de leche


cruda en Kenya, el desafío es cómo transformar la informalidad en negocios formales que
puedan garantizar el trabajo decente para todos los trabajadores en el sector. Para explorar
cómo la economía social ha tratado este desafío, especialmente en la región central de
Kenya, presentamos dos ejemplos: la Sociedad Cooperativa de Ganaderos de Githunguri y
la Sociedad Cooperativa de Ganaderos de Limuru. Estos ejemplos ilustran cómo la
economía social ha contribuido al Programa de Trabajo Decente a través de la
formalización de la comercialización informal de leche para crear empleos, garantizar los
derechos en el trabajo, ampliar la protección social a más trabajadores y empoderar de los
trabajadores mediante la promoción del diálogo social.

Sociedad Cooperativa de Ganaderos de Githunguri

Antecedente

La Sociedad Cooperativa de Ganaderos de Githunguri fue creada en 1961 por 31 pequeños


ganaderos en la División de Githunguri, Distrito de Kiambu, en la región central de Kenya.
La cooperativa fue creada como una iniciativa para ayudar a los pequeños ganaderos a
comercializar su leche. Su negocio inicial era recolectar la leche de los miembros y
venderla a KCC. En 1965, la cooperativa vendía 4 275 litros de leche diariamente a KCC.
Mejoró su poder de negociación para vender leche cuando UNICEF donó neveras para
preservar la leche a cambio de que la cooperativa suministrara leche descremada para los
niños de un jardín infantil cercano. Con los nuevos equipos de enfriamiento, la cooperativa
pudo negociar mejores precios porque la calidad de su leche había mejorado. En 1975,
cuando la cooperativa introdujo servicios bancarios para dar créditos a sus miembros para
mejorar la productividad, la producción de leche aumentó significativamente. El creciente
negocio de la cooperativa atrajo posteriormente a más miembros que se incorporaron a la
sociedad.
Al igual que muchas otras cooperativas lecheras, Githunguri tuvo tiempos buenos y malos.
Mientras que las décadas de 1960 y 1970 fueron años de crecimiento, las dos décadas
siguientes resultaron ser sus peores tiempos. Durante la mayor parte de la década de 1980,
la cooperativa estuvo empantanada debido a la política local y la mala gobernanza. Al
mismo tiempo, KCC, el único comprador de la cooperativa, estaba enfrentando los
problemas descritos anteriormente (por ejemplo, comenzó a ofrecer bajos precios por la
leche y algunas veces demoró los pagos). Esta situación desmoralizó a los ganaderos que
trataban de aumentar su producción de leche. Algunos de los miembros de la cooperativa
comenzaron a vender su leche a intermediarios y en el mercado local donde su producto se
les pagaba al momento. El control del Estado sobre el precio de la leche y la gestión de las
cooperativas sofocó aún más las operaciones de Githunguri llevándola a un estado cercano
a la inactividad a mediados de la década de 1990.

A finales de los años 90, la cooperativa enfrentó muchos desafíos, incluyendo (1) la falta de
un mercado para su leche después que KCC cesó sus operaciones; (2) el riesgo de tener
cantidades inadecuadas de leche para atraer a las procesadoras privadas al negocio; (3) la
falta de instalaciones apropiadas para la recolección de leche y su transportación a la nevera
de la cooperativa en el pueblo de Githunguri; y (4) la incapacidad de la cooperativa de
ofrecer incentivos atractivos a los ganaderos de la zona para que se incorporaran a la
sociedad. Estos desafíos llevaron a la mayoría de los miembros a incorporarse al mercado
informal para vender su leche o abandonar la producción de leche completamente. Aunque
sus libros mostraban una membresía de aproximadamente 9 000 en 1998, sólo 600
participaban aún en las actividades de la cooperativa. Eso significa que si todos los
miembros estaban enfrascados en la producción de leche, unos 8 400 se habían convertido
en comerciantes de leche informales.

El establecimiento de la Planta Fresha Dairies

En 1997 se liberalizó el movimiento cooperativo y en 1999 asumió el poder un comité


administrativo bien intencionado; estos acontecimientos ayudaron significativamente a
cambiar completamente el desempeño de la Sociedad Cooperativa de Ganaderos de
Githunguri. El nuevo comité administrativo acordó revivir la cooperativa mediante la
racionalización de la gestión y el establecimiento de un mercado para vender la leche de los
miembros a través de la construcción de una planta procesadora de leche. Con nuevo poder
para contratar y despedir a los trabajadores, el comité contrató un nuevo personal
profesional para dirigir la gestión diaria de la cooperativa.

Con una gestión racionalizada, el comité administrativo se enfrascó en construir la planta


procesadora de leche que ofrecería un mercado para la leche producida por los miembros.
Organizó la comercialización con las procesadoras privadas que habían entrado en el
mercado a raíz de la liberalización del sector lechero y aprovechó esta oportunidad para
comenzar a recaudar fondos de los miembros para el proyecto. Se convenció a los
miembros para que aportaran un chelín de Kenya por cada litro de leche comercializado a
través de la cooperativa para la construcción de la planta procesadora de leche.

Además de estos aportes de los miembros, el comité también utilizó su poder para pedir
dinero contra la propiedad de la sociedad y obtener un préstamo de aproximadamente 70
millones de chelines de Kenya (880 000 euros) de OIKO Credit de los Países Bajos en 2003
para comprar los equipos para la planta procesadora de leche que posteriormente sería
renombrada Fresha Dairies. La cooperativa construyó su planta en 2004 y el incremento en
la oferta de leche alentó a la administración a seguir ampliando la capacidad de la planta.
En 2006, OIKO otorgó un segundo préstamo de 670 000 euros para financiar la compra de
equipos adicionales.

Se ha producido un gran incremento de la fortuna de la cooperativa desde que se construyó


la planta. Los miembros de la cooperativa ahora suman 17 000 y la demanda de nuevos
ganaderos es abrumadora. La cooperativa ha incrementado su capacidad al máximo, pero
está renuente a aceptar nuevos miembros, quienes deben cumplir con los requisitos de
membresía. La lealtad de los miembros a la cooperativa ha mejorado, porque ahora puede
suministrar sus productos a un mercado disponible, mejores precios para la leche producida
por los miembros y otros servicios atractivos.

La cooperativa tiene una facturación anual de 3 000 millones de chelines de Kenya (30
millones de euros) y recolecta un promedio de 170 000 litros de leche diariamente (de 25
000 litros en 1999). Posee varios vehículos para trasladar la leche desde 41 centros en toda
la División de Githunguri en el Distrito de Kiambu a su planta en el pueblo de Githunguri.
La leche es procesada en seis productos de marca (leche fresca en bolsas, yogurt,
mantequilla clarificada, mantequilla, crema, leche agria fermentada y leche de larga
duración) que se venden en Nairobi y otras ciudades. Los productos de la cooperativa
comparten el 30 por ciento del mercado en Nairobi y sus alrededores y el 14 por ciento del
mercado nacional. Cabe destacar que Githunguri fue la primera en comercializar la leche en
bolsas en Kenya, lo cual ha sido copiado desde entonces por la mayoría de las procesadoras
de leche que anteriormente sólo utilizaban la presentación Tetra Pack. Esto muestra que la
cooperativa está realmente revolucionando el procesamiento de leche en el país.

Githunguri también se convirtió en la primera procesadora de leche y sociedad cooperativa


certificada en junio de 2011 en cumplimiento del mundialmente reconocido Sistema de
Gestión de Seguridad Alimentaria basado en la norma ISO 22000:2005. La certificación de
la norma 22000:2005 significa que las operaciones de la cadena alimentaria de la
cooperativa cumplen con las más altas normas

internacionales de seguridad alimentaria mediante la identificación sistemática, evaluación,


anticipación y control de riesgos que surjan de peligros biológicos, químicos y físicos a lo
largo de la cadena alimentaria, desde la recepción de las materias primas hasta el
procesamiento, almacenamiento, distribución y venta. Esto es consistente con el deseo y el
compromiso de la cooperativa de entregar productos de alta calidad y seguros a sus clientes
y miembros.

Para asegurar un suministro constante de leche de calidad a la planta procesadora, la


cooperativa ofrece servicios productivos a sus miembros. Estos servicios incluyen
inseminación artificial, servicios de extensión lechera, educación y capacitación de los
miembros, un laboratorio de salud animal y suministro de pienso. La cooperativa tiene 46
almacenes en su área de captación, de los cuales los miembros obtienen pienso, productos
de salud animal, insumos agrícolas (por ejemplo, semillas, fertilizantes, cosechadoras) y
productos básicos para el consumo humano. Estos productos y servicios están disponibles
para los miembros a crédito, que es recuperado de las ventas de su leche mensualmente.
Estas actividades han mejorado considerablemente la producción de leche de los miembros,
a lo cual la cooperativa ha respondido mediante la oferta de precios competitivos y el pago
puntual por el producto de los miembros. La cooperativa ha llegado a un acuerdo con la
filial local de Kiambu Unity Finance Cooperative Union para que todos los miembros abran
cuentas a través de las cuales canalizar sus pagos. Esto ha ayudado a simplificar el pago a
los miembros por sus productos.

Las actividades de la cooperativa son gestionadas por un personal de aproximadamente 300


empleados contratados sobre la base de la política de empleo. El personal de menor
categoría es contratado dentro de la División y el personal administrativo se busca
nacionalmente y es nombrado según sus calificaciones profesionales. El Comité
Administrativo de la cooperativa tiene en cuenta la profesionalidad y excelencia de su
personal y ha invertido en algunos de los mejores gerentes del país. Todos los altos gerentes
ostentan Grados de Maestría en sus respectivas especialidades. También existe una
continua capacitación del personal para asegurar que produzcan excelentes resultados. El

Departamento de Recursos Humanos desarrolla un plan anual para la capacitación de todo


el personal.

Además de la capacitación del personal, la cooperativa también respeta los derechos y la


representación de los trabajadores a través de la promoción del diálogo social. Se les ha
permitido a los empleados organizarse en una asociación que opera como un sindicato que
ha llegado a un acuerdo de negociación colectiva con la administración de la cooperativa.
Esto ha permitido cada vez más que la cooperativa atraiga y retenga al personal
competente.

Con una membresía de 17 000 y un personal a tiempo completo de más de 300 empleados,
es evidente que la cooperativa ha asegurado 17 300 empleos decentes en la región: además
de los 300 empleos asalariados, todos los 17 000 miembros tienen la seguridad de vender su
leche fácilmente y recibir su pago a través de sus cuentas en la filial de Kiambu Unity
Finance Cooperative Union en Githunguri. Por primera vez en la región, los ganaderos
recurren a sus cuentas bancarias para cobrar los pagos mensuales por su leche como hacen
los trabajadores asalariados. Además de estos empleos directos, la cooperativa también ha
generado empleos indirectos, por ejemplo, los distribuidores de sus productos y los
proveedores de bienes y servicios necesarios en el procesamiento de la leche. Aunque
resulta difícil obtener estadísticas sobre los empleos indirectos creados de esta manera, el
hecho de que la cooperativa tenga distribuidores en Nairobi, Mombasa, Nakuru, Naivasha,
Kisumu y Eldoret implica que existe una cadena de vendedores minoristas en esas ciudades
que se ganan la vida realizado actividades de la cooperativa. Solamente Nairobi tiene más
de 150 distribuidores que suministran los productos procesados de la cooperativa a varios
vendedores minoristas. El gerente de la cooperativa calculó que aproximadamente 100 000
personas podrían estar obteniendo un ingreso como resultado de la distribución de los
productos de la cooperativa y el suministro de productos y servicios a la cooperativa.
En resumen, la Sociedad Cooperativa de Ganaderos de Githunguri ha desarrollado dos
operaciones independientes: la sociedad cooperativa principal que recolecta y comercializa
el producto de los miembros y ofrece bienes y servicios productivos; y una planta
procesadora de leche que opera de acuerdo con las normas internacionales. La planta ha
desempeñado un papel fundamental en la transformación de la economía informal en la
comercialización de leche a una economía formal, con una estructura de producción,
procesamiento y distribución de productos lácteos. La cooperativa ha contribuido al
Programa de Trabajo Decente de la OIT mediante la creación de más empleos; la garantía
de los derechos de los trabajadores; y el respeto a las opiniones de los trabajadores a través
de la promoción del diálogo social.

DOCUMENTO DE TRABAJO

Sociedad Cooperativa de Ganaderos de Limuru

Antecedente 4

Al igual que Githunguri, la Sociedad Cooperativa de Ganaderos de Limuru fue creada en


1961 por 76 miembros de la División de Limuru en el Distrito de Kiambu, en las afueras de
Nairobi, quienes buscaban un mercado para vender su leche. En esa época, KCC no había
establecido un centro de recolección de leche en la región y la motivación era atraer a KCC
al área para tener un mercado para sus productos. La actividad principal de la cooperativa
posteriormente fue recolectar y vender la leche producida por los miembros a KCC. Con el
paso del tiempad cooperativa. Al igual que en Githunguri, algunos miembros comenzaron a
vender su leche a intermediarios y en el mercado local donde se les pagaba al instante por
su producto. El control del Estado sobre el precio de la leche y la gestión de las
cooperativas sofocó aún más sus operaciones, llevándola a un estado cercano a la
inactividad a mediados de la década de 1990. Aunque la mayoría de los miembros se
habían convertido en comerciantes informales de leche, vendiendo leche cruda en el
mercado local, en Nairobi, y a intermediarios que la transportaban para venderla en
Nairobi, no estaban cómodos con la volatilidad de la economía informal que se manifestaba
en fluctuaciones del precio de la leche.

Establecimiento de Limuru Milk Processors Ltd.

Después de la liberalización del sector lechero y el movimiento cooperativo, la cooperativa


respondió al colapso de KCC con el establecimiento de su propia planta procesadora de
leche en 1997. Esto ocurrió después de consultas entre rativa no está utilizando plenamente
la capacidad de su planta de procesamiento. Aunque la planta puede procesar hasta 60 000
litros de leche diariamente, la cooperativa puede suministrar un máximo de sólo 36 000
litros por día. Para mejorar la capacidad productiva de los miembros, la cooperativa ha
introducido una serie de servicios y actividades adicionales.

Primero, el departamento de servicios de extensión de la cooperativa capacita a los


ganaderos para aplicar nuevos métodos de crianza de ganado lechero. Debido a que la
mayoría de los granjeros son pequeños ganaderos que utilizan sólo un cuarto de acre de
tierra para la crianza de animales, la capacitación se centra en la adquisición de pienso y la
preservación y modos de crianza de ganado. Además de visitar a los ganaderos
trimestralmente para ofrecerles capacitación en grupo y asesoramiento, la cooperativa ha
creado una granja de demostración donde los ganaderos aprenden más sobre cómo sembrar
forraje y utilizar eficazmente la pequeña superficie de tierra que poseen para incrementar su
producción de leche.

Segundo, el departamento veterinario de la cooperativa ofrece servicios de inseminación


artificial para mejorar las razas de ganado lechero. También educa a los ganaderos para
mejorar la cría de animales y ofrece otros servicios veterinarios a ganaderos individuales
cuando los necesitan.

Tercero, los almacenes de la cooperativa suministran pienso animal, productos de salud


animal, insumos agrícolas (por ejemplo, semillas, pesticidas y fertilizantes) y productos
básicos de consumo humano a los ganaderos. Estos bienes y servicios están disponibles
para los miembros a crédito, que se recupera de las ventas de su leche mensualmente.

Cuarto, con el apoyo del Proyecto COOPAfrica de la OIT, la cooperativa construyó una
planta procesadora de pienso animal en sus predios en el pueblo de Limuru en diciembre de
2010 para

procesar y suministrar pienso animal de calidad a precios asequibles. La cooperativa había


determinado que la baja productividad de algunos de sus miembros se debía en parte a que
el pienso animal era demasiado caro para los granjeros y algunas veces de baja calidad. Con
esta planta, la cooperativa puede suministrar pienso animal de mejor calidad y a menor
precio a los ganaderos, lo cual puede ayudarles a mejorar su producción de leche y generar
más ingreso para la cooperativa. Por ejemplo, una bolsa de 70 kilogramos de pienso animal
de baja calidad tiene actualmente un precio minorista de 1 700 chelines de Kenya (17
euros), pero la cooperativa les vende a los ganaderos la misma cantidad de pienso animal de
mejor calidad a 1 300 chelines de Kenya (13 euros). Además, los miembros pueden
comprar el pienso a crédito y ahorrar en costos de transportación porque el producto es
distribuido a los ganaderos a través de los 31 centros de recolección de leche de la
cooperativa.

Con 5 482 miembros activos y 141 trabajadores permanentes a tiempo completo, la


cooperativa ha creado 5 623 empleos decentes. Al igual que Githunguri, la cooperativa ha
llegado a acuerdos con la filial de Kiambu Unity Finance Cooperative Union en Limuru
para que todos sus miembros abran cuentas a través de las cuales canalizar sus pagos. Los
miembros de la cooperativa tienen la seguridad de vender su leche y pueden acceder a sus
cuentas bancarias para cobrar los pagos mensuales al igual que los trabajadores asalariados.
Además de estos empleos directos, la cooperativa ha generado empleos indirectos en la
forma de distribuidores de sus productos y proveedores de bienes y servicios necesarios en
el procesamiento de leche. Los distribuidores de Limuru están concentrados en Nairobi y
sus alrededores; el poblado más lejano es Naivasha, ubicado a 70 kilómetros de Limuru. El
gerente de la cooperativa calculó que aproximadamente 50 000 personas podrían estar
ganando un ingreso como resultado de la distribución de los productos de la cooperativa y
la oferta de bienes y servicios a la cooperativa.
En resumen, la Sociedad Cooperativa de Granjeros de Limuru ha desarrollado dos
operaciones independientes: la sociedad cooperativa principal que recolecta y comercializa
la leche producida por sus miembros y ofrece bienes y servicios productivos; y una planta
procesadora de leche que opera como una empresa independiente. La planta procesadora de
leche ha desempeñado un papel fundamental en la transformación de la comercialización
informal de leche en Limuru en un negocio formal, con una estructura de producción,
procesamiento y distribución de productos. Aunque la cooperativa todavía tiene que
abordar uno de los elementos esenciales del Programa de Trabajo Decente de la OIT (por
ejemplo, garantizar los derechos y la representación de los trabajadores mediante la
promoción del diálogo social), ha creado empleos más seguros.

8.6 Conclusiones

El objetivo principal de este debate ha sido diferenciar la economía informal y la ESS e


ilustrar la contribución de la ESS al Programa de Trabajo Decente mediante la
formalización de la comercialización informal de leche para crear empleos, garantizar los
derechos en el trabajo, ampliar la protección social a más trabajadores y empoderar a los
trabajadores a través de la promoción del diálogo social. Aunque la economía informal y la
ESS tienen características afines, como ser desreguladas tanto con trabajadores por cuenta
propia como empleados que disfrutan de menos protección social y seguridad en el trabajo,
los dos fenómenos son diferentes. La diferencia fundamental es que la ESS se basa en
valores sociales y opera sobre principios prescritos como la gobernanza democrática y la
membresía voluntaria, mientras que la economía informal solamente es impulsada por las
ganancias económicas para los participantes.

Esta diferencia ha guiado la relación entre las dos, con algunos observadores que plantean
que la ESS no es un fin en sí misma, sino un instrumento para tender un puente entre los
trabajadores y/o las empresas de la economía informal hacia la economía formal. Es en este
sentido que la ESS contribuye positivamente al Programa de Trabajo Decente de la OIT
mediante la creación de empleos, la ampliación de la protección social, la garantía de los
derechos en el trabajo y el incremento de la representación de los trabajadores a través de la
promoción del diálogo social.

Los estudios de caso de la Sociedad Cooperativa de Ganaderos de Githunguri y la Sociedad


Cooperativa de Ganaderos de Limuru parecen apoyar esta proposición. Es evidente que al
establecer plantas procesadoras de leche para proveer un mercado para la leche producida
por los miembros, las cooperativas han contribuido significativamente a transformar la
comercialización de leche de una economía informal a un negocio formal que ha
garantizado a más de 26 000 miembros un ingreso regular y estable de la venta de sus
productos. Estos miembros reciben dinero por su leche a través de filiales de una
cooperativa de ahorro y crédito donde tienen cuentas. Los negocios formales también han
creado oportunidades de empleo permanente para más de 450 personas, con salarios
regulares y otros beneficios. Los negocios también contratan ocasionalmente a trabajadores
temporales durante el pico de producción para apoyar sus actividades. Además, se calcula
que aproximadamente 150 000 personas podrían estar ganando un ingreso a través de la
distribución y comercialización de los productos de estas firmas y mediante la provisión de
bienes y servicios a las cooperativas. Evidentemente, los negocios formales que han sido
promovidos por estas cooperativas contribuyen significativamente a crear empleos.

Estas firmas no sólo crean empleos, sino también garantizan los derechos en el trabajo y
aumentan la representación de los trabajadores a través de la promoción del diálogo social.
Este es el caso particular de Githunguri, donde a los trabajadores se les ha permitido formar
su asociación de tipo sindical que participa en la negociación de acuerdos colectivos con la
administración de la cooperativa. Una administración profesional y un personal motivado
han conducido a la cooperativa a obtener la internacionalmente aclamada certificación de la
norma ISO 22000:2005. En realidad, esta certificación es un indicador de que la economía
social puede realmente promover negocios formales de reputación internacional que
respeten los derechos de los trabajadores y promuevan el diálogo social, desarrollando así
el Programa de Trabajo Decente.

No obstante, también es evidente que existe una gran diferencia en el desempeño de Fresha
Dairies y Limuru Milk Processors. A pesar del hecho de

Limuru Milk Processors fue establecida antes que Fresha Dairies, esta última ha surgido
como la mejor entre las cooperativas procesadoras de leche en el país. Aunque podrían
existir muchas explicaciones sobre la diferencia en el desempeño, el capital inicial parece
ser importante. Mientras Limuru dependió de las contribuciones de los miembros y sus
inversiones para establecer la planta procesadora de leche, Githunguri tuvo la suerte de
obtener un préstamo de más de 1,5 millones de euros en tres años para construir una
moderna planta procesadora de leche. El desempeño de Githunguri cambió para siempre y
continuó para sobrepasar la iniciativa de Limuru. La principal innovación de Limuru que
Githunguri todavía tiene que realizar es el establecimiento de la planta de pienso animal,
pero sólo era posible a través de una subvención de capital inicial. Esto sugiere que aunque
la ESS tiene el potencial para transformar la economía informal en negocios formales, el
capital inicial puede ser un obstáculo o un factor fundamental en el éxito de esta
transformación.

Por tanto, concluimos que la ESS puede desempeñar un papel esencial en la integración de
la economía informal en la economía formal y por tanto contribuir significativamente a
crear empleos, garantizar los derechos en el trabajo, ampliar la protección social a más
trabajadores y empoderar a los trabajadores a través de la promoción del diálogo social. Sin
embargo, la ESS enfrenta algunos obstáculos (como la falta de capital inicial adecuado)
para realizar su potencial plenamente. Es necesario explorar los desafíos que ha enfrentado
la ESS en sus esfuerzos por integrar la economía informal en la economía formal y diseñar
intervenciones que mantendrán dichas iniciativas para mejorar la realización del Programa
de Trabajo Decente.

Capítulo 9: Economía social y solidaria y empleos verdes: la búsqueda de la sostenibilidad

ambiental
9.1 Resumen

En los últimos años, ha habido un creciente número de organizaciones en las industrias de


los servicios productivos, sociales y personales que se basan en los principios de
cooperación, autogestión y asociación libre. En realidad, la expansión de estos tipos de
organizaciones ha dado lugar a programas y acciones tanto en los sectores públicos como
privados y a la consideración de promoverlas activamente como un medio para generar
ingresos y mejorar la calidad de vida (Morais y Bacic, 2009).

La economía social y solidaria (ESS) se refiere a formas específicas de organizaciones y


empresas, dentro de las cuales, las más comunes son las cooperativas, sociedades mutuales,
asociaciones, organizaciones comunitarias, empresas sociales y algunas fundaciones. La
ESS ofrece muchas ventajas para abordar los desafíos sociales, económicos y políticos en
todo el mundo, incluyendo la cohesión social, el empoderamiento y el reconocimiento de
una economía plural (Fonteneau et al, 2010). Es indudablemente un sector que vale la pena
estudiarse con mayor profundidad, teniendo en cuenta su contribución para enfrentar la
realidad socioeconómica actual y crear empleos verdes, ingresos, inclusión social y
conciencia ambiental.

En este contexto, este artículo analiza las posibles relaciones entre la ESS y la
sostenibilidad ambiental. La generación de empleos verdes es evidente dentro de la ESS y
contribuye al crecimiento económico con inclusión social y sostenibilidad ambiental.
Muchos programas tienen el objetivo de combatir la desigualdad, reducir la pobreza y,
como consecuencia, mejorar el nivel de vida de una gran parte de la población. El artículo
también menciona algunos problemas estructurales que impiden la aparición, fomento y
diseminación de prácticas que incluyen a la ESS y las acciones sostenibles.

9.2 Introducción

“Desde una nueva conciencia, puede surgir un mundo nuevo, más justo y sostenible. Nos
referimos a no menos que reinventarnos a nosotros mismos, reenfocar nuestras
percepciones, remodelar nuestras creencias y nuestro comportamiento, fertilizar nuestro
conocimiento, reestructurar nuestras instituciones y reciclar nuestras sociedades.” (Hazel
Henderson).

Dos enormes problemas del mundo contemporáneo (la exclusión social y la degradación
ambiental) componen el contexto para el análisis de las posibles relaciones entre la ESS y
el medio ambiente. El actual modelo hegemónico de producción y consumo ha pasado por
alto las consideraciones ambientales. Además, el progreso material, productivo y
tecnológico ha dado lugar, entre otras cosas, al surgimiento de una masa excluida y
agobiada por la pobreza. Por otra parte, los tiempos han cambiado y los gobiernos,
empresarios y trabajadores pueden tener que adoptar nuevas posturas.

Cuadro 1 – Desarrollo sostenible y erradicación de la

pobreza
“La transición a una economía verde tiene el potencial de lograr el desarrollo sostenible y la
erradicación de la pobreza a un nivel y a una velocidad que nunca se vieron antes. Este
potencial proviene fundamentalmente de dos desafíos simultáneos. Primero, existe un
nuevo panorama en el cual nuestro mundo y los riesgos a los que nos enfrentamos han
cambiado de forma sustancial. Estos cambios requieren un nuevo planteamiento general
para abordar aspectos esenciales de la economía. Segundo, existe un creciente
reconocimiento de que el entorno natural es la base de nuestros bienes físicos y tiene que
ser gestionado como una fuente de crecimiento, prosperidad y bienestar.”

Fuente: PNUMA, “Hacia una economía verde:

guía para el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza” (2011:622)

El grado de exclusión social puede apreciarse en estos dos hechos: a principios de este
siglo, el 75 por ciento de la producción mundial se concentraba entre sólo el 25 por ciento
de la población y menos de 250 000 familias (el 0,2 por ciento de la población)
representaba más del 50 por ciento de la riqueza mundial. Desde otro punto de vista, el 94
por ciento del ingreso mundial se destina al 40 por ciento de la población, mientras que el
restante 60 por ciento de las personas tiene que sobrevivir con sólo el 6 por ciento del
ingreso. La mitad de la población mundial vive con aproximadamente dos dólares de los
Estados Unidos al día (Yunus, 2008).

En cuanto a la degradación ambiental, nos impresionamos diariamente al ver escenas


recurrentes de catástrofes naturales y ambientales en todo el mundo. Todos sufren, pero
quienes viven en las condiciones más vulnerables experimentan los efectos en diferentes
esferas de sus vidas (por ejemplo, trabajo e ingreso, vivienda, salud, nutrición).

Cuadro 2 – Degradación ambiental y exclusión social: los grandes desafíos de nuestro siglo

“La degradación ambiental, en que se incluye la contaminación del agua, la tierra y el aire,
la pérdida irreversible de biodiversidad, el deterioro y agotamiento de los recursos naturales
como el agua, la tierra agrícola fértil y los peces, es una de las más graves amenazas para el
desarrollo económico y sostenible en términos más generales. Los costos ambientales y
sanitarios superan ya muchas veces los beneficios de la actividad económica que provoca el
daño."

“El desafío social es igualmente amenazador: nada menos que 1 300 millones de personas,
más del 40 por ciento de la mano de obra mundial, y sus familiares a cargo están
condenadas a una existencia de pobreza e inseguridad porque sus ingresos son demasiado
bajos y se ven relegadas a la economía informal. Hay 190 millones de desempleados y
decenas de millones de jóvenes en busca de empleo que no pueden encontrar un lugar en la
sociedad.”

Fuente: Empleos verdes: hacia el trabajo decente en un mundo sostenible y con bajas
emisiones de carbono (2008)5
Resulta cada vez más evidente que si deseamos sobrevivir, tenemos que desarrollar
maneras más inteligentes de conectar los objetivos económicos, sociales y ambientales y
colaborar entre los varios interlocutores que participan en la construcción social de estas
metas (Dowbor, 2007).

Es posible incorporar la sostenibilidad y las consideraciones ambientales como parte de las


propuestas y el modelo de desarrollo de la ESS. Un estudio reciente sobre este tema
realizado por

Crystal Tremblay afirma que está surgiendo la literatura para mostrar cómo la ESS podrá
contribuir a la sostenibilidad ambiental. Con cooperación, autogestión y solidaridad basadas
en intereses, objetivos y esfuerzos comunes, es posible fomentar las prácticas sostenibles,
capaces de incrementar la producción de bienes y servicios con responsabilidad social y
ambiental.

El logro de la solidaridad dentro de la ESS y en sus relaciones con la sociedad local,


regional y nacional será importante para mejorar el nivel de vida mediante la alineación del
trabajo y la generación de ingresos con el crecimiento económico, la distribución de los
ingresos y la conservación de los ecosistemas.

En las áreas urbanas en todo el mundo que enfrentan un crecimiento rápido,


desestructurado y caótico, hace falta un nuevo planteamiento del patrón de desarrollo, con
sus aspectos productivos y de consumo, para abordar el programa ambiental. El progreso
podría realizarse mediante la consideración de proyectos que incluyan:

n conservación y reutilización de componentes; n incentivos para utilizar sistemas de


energía que

utilicen los recursos locales (por ejemplo, energía eólica y solar);

n colocación de adjudicaciones comunitarias con el objetivo de estimular la agroecología,


observar aspectos de la seguridad alimentaria y reducir los circuitos de producción y
consumo;

n tecnologías sociales como objetivos incluyentes

y como respuesta a los problemas territoriales.

Estos proyectos deben concebirse desde la perspectiva de la gestión participativa e


integrada, de forma tal que combatan los desechos y abran espacios para la innovación
social y el aprendizaje con el fin de lograr la sostenibilidad ambiental.

9.3 Acciones prácticas de la ESS y sus consecuencias ambientales

“El mundo necesita una nueva era de justicia social inspirada por un ideal de desarrollo
sostenible. Una era en la que las políticas se formulen en función de las necesidades de las
personas, el cuidado de nuestro planeta y la equidad; una era en la que puedan compartirse
de manera equitativa los beneficios de la globalización; una era que pueda infundir
esperanza a nuestra juventud, generar creatividad en nuestras sociedades y dar credibilidad
a nuestras políticas e instituciones públicas y privadas; una era en la que se promueva y se
respete la dignidad del trabajo; una era en la que puedan prosperar la capacidad de poder
expresarse, la participación y la democracia." (OIT, 2011).

Muchos ejemplos de empresas en la ESS están ubicados en áreas rurales y todavía no son
bien conocidos o sistematizados; sin embargo, algunas experiencias ya están mostrando
resultados positivos para la sociedad.

Uno de esos ejemplos es escarbar en busca de materiales reciclables. Esta actividad genera
ingresos para muchas personas que viven en las ciudades y no encuentran empleo. Aunque
esta actividad es agotadora y tiene poco prestigio social, la consideración de la sociedad por
este tipo de trabajo está cambiando. Esa fue la experiencia hace unos 15 años con la
Asociación de Papel, Cartulina y Material Reusable (Associação dos Catadores de Papel,

Papelão e Material Reaproveitável)9 en la región de Belo Horizonte (MG), en el Brasil.


Hombres y mujeres, que anteriormente se consideraba que vivían en el lado equivocado de
la ley, realizaron un trabajo que se ha reestructurado gradualmente, ganando valor social y
generando un ingreso mensual. Desde el punto de vista ambiental, el trabajo de los
carroñeros beneficia tanto a la sociedad como a la naturaleza, ya que cada kilogramo que
extraen de las calles reduce la cantidad de basura, reduciendo así el riesgo de inundaciones
y contaminación del agua. Además, cada tonelada de papel reciclado evita la tala de
aproximadamente 22 árboles, economiza el 71 por ciento de electricidad y reduce la
contaminación del aire en el 74 por ciento (PNUMA, 2008).

Otro beneficio del trabajo de los carroñeros es que han desarrollado asociaciones con
negocios, escuelas y entidades públicas y han creado conciencia sobre la importancia de
recolectar material reciclable y su impacto socioambiental. La Asociación ha desarrollado
una serie de talleres sobre el reciclaje, así como temas económicos, sociales, políticos y
culturales. Estos talleres han calificado a personas, que anteriormente no tenían
perspectivas, para propagar la educación ambiental y recolectar basura en carpinterías,
papeleras y tiendas de ropa (Morais, 2010 ; Tuszel, 2010 ).

Según el PNUMA (2011), el reciclaje emplea a 12 millones de personas en sólo tres países
(Brasil, China y los Estados Unidos). El informe sugiere que si se invirtiera un promedio de
146 000 millones de dólares de los Estados Unidos, podrían crearse entre 25 y 26 millones
de empleos en el sector de los desechos, que representa entre 2 y 2,8 millones de empleos
más que los 23 millones proyectados en el escenario tradicional. Sin embargo, es
importante mejorar las condiciones de trabajo en el sector de recolección de desechos. Las
actividades de la recolección, procesamiento y redistribución de materiales reciclables son
realizadas a menudo por trabadores con pocas posibilidades fuera del sector. Por tanto, al
crear empleos, el sector también necesita asegurarse de cumplir con los requerimientos del
trabajo decente, como los aspectos relacionados con el trabajo infantil, salud y seguridad
ocupacionales, protección social y libertad de asociación.
En Bangladesh, donde más del 70 por ciento de la población carecía de acceso a la
electricidad, Grameen Shakti (GS) creó una alternativa social y ecológica en la red de
distribución de electricidad. Esta empresa de ESS instaló sistemas solares fotovoltaicos en
más de 100 000 establecimientos rurales en todo el país y su objetivo para 2015 es instalar
más de un millón de sistemas solares. Esta iniciativa contribuyó considerablemente a
mejorar la calidad de vida y a proveer oportunidades de generación de ingreso a personas
que anteriormente no tenían una fuente de energía o ingreso.

GS ofrece pequeños préstamos que permiten a las familias de bajos ingresos comprar un
sistema solar y aprender técnicas de instalación y mantenimiento. Las personas que
terminan los cursos técnicos ofrecidos por GS reciben un certificado que les permite reparar
y mantener los sistemas fotovoltaicos. La existencia de energía eléctrica también posibilita
que los empresarios locales abran nuevos negocios; esto genera empleos e ingresos
adicionales, como en las tiendas de equipos electrónicos, centros de telefonía celular que
funcionan con energía solar y talleres de reparación de equipos electrónicos.

Cuadro 3: Grameen Shakti y soluciones verdes

La electrificación rural a través de la tecnología solar fotovoltaica es cada día más popular
en Bangladesh. Los Sistemas Solares para el Hogar (SSH) están altamente descentralizados
y son particularmente apropiados para áreas remotas e inaccesibles. El programa solar de
GS está centrado principalmente en las áreas que no tienen acceso a la electricidad
convencional y tienen pocas oportunidades de ser conectadas a la red en los próximos cinco
a diez años.

Es uno de los programas más exitosos.

Actualmente, GS es una de las compañías rurales de energía renovable mayores y de más


rápido crecimiento en el mundo. GS también promueve pequeños SSH para hogares rurales
de bajos ingresos. Los SSH pueden utilizarse para alumbrar los hogares, tiendas, botes de
pesca, etcétera. También pueden utilizarse para cargar teléfonos celulares y hacer funcionar
televisores, radios y reproductoras de casetes. Los SSH han alcanzado gran popularidad
entre los usuarios porque presentan una alternativa atractiva a la electricidad convencional,
como es la ausencia de facturas mensuales, costos de combustibles, bajos costos de
reparación y mantenimiento, fácil instalación en cualquier lugar, etcétera.

GS ha desarrollado una estrategia eficaz para llegar a las personas en áreas remotas y
rurales con la tecnología solar fotovoltaica. Incluye: créditos blandos a través de plazos que
hacen que los SSH sean asequibles; defensa y promoción; participación de la comunidad y
aceptación social; servicio eficaz de postventa y combinación de la tecnología con las
fuerzas del mercado.

Fuente: Grameen Shakti

Además de la energía solar, GS también desempeña un activo papel en otras áreas que
involucran tareas de ESS y ecológicas, como el Programa de Cocinas Mejoradas (un
programa para promover mejores cocinas en Bangladesh para enfrentar la alta demanda de
combustibles de biomasa y la contaminación del aire en el interior de las viviendas causada
por cocinas tradicionales contaminantes);

el Programa de Biogás (un mecanismo financiero basado en el crédito, que hace que las
plantas de biogás sean asequibles a los aldeanos); y el Programa de Fertilizantes Orgánicos
(un programa para desarrollar fertilizantes orgánicos a partir de estiércol y comercializarlos
como un suplemento de los fertilizantes químicos a través de empresarios).

En Sudáfrica, un programa iniciado en Ciudad del

Cabo y llamado “Proyecto Programático CDM en Viviendas de Bajos y Medianos


Ingresos” permitió a los artesanos locales y jóvenes desempleados en el municipio de
Kuyasa recibir capacitación para realizar actividades relacionadas con: el aislamiento del
techo para evitar la necesidad de calefacción en el invierno; instalación de calentadores de
agua que funcionan con energía solar; y técnicas para instalar más bombillas ahorradoras de
energía. Estas actividades contribuyen al ahorro de energía, puestos de trabajo, generación
de empleos e ingresos y mejor calidad de vida para los habitantes de las regiones más
pobres.

Según SouthSouthNorth, el programa se extendió a más de 2,5 millones de hogares a través


del financiamiento del gobierno central de Cabo Verde, basado en el Programa de Reforma
Urbana de Ciudad del Cabo. Se creó un fondo comunitario que apoyó el desarrollo de una
empresa comunitaria sostenible para proveer servicios energéticos, la cual generó puestos
de trabajo permanentes y permitió el seguimiento de la reducción de las emisiones de gases.
El ingreso obtenido de la venta de certificados de reducción de emisiones de carbono, junto
con las contribuciones de los beneficiarios, expandió las operaciones del Fondo, que
permitieron la creación de pequeñas empresas y microempresas locales y el financiamiento
de iniciativas para el desarrollo de la comunidad.

Otras iniciativas de SouthSouthNorth son las siguientes:

a) Microhidroeléctrica Krueng Kala en Indonesia

electricidad a las personas que viven en esa

Este proyecto instaló sistemas hidroeléctricos de 30-40 kw en Krueng Kala para suministrar
aldea y en dos poblados cercanos, incluyendo a los refugiados del tsunami. Antes de la
instalación, los aldeanos crearon una cooperativa que contrató a dos operadores locales para
gestionar la planta eléctrica diariamente. La cooperativa vende la electricidad a los aldeanos
y la ganancia generada se utiliza para mejorar el bienestar de los pobladores en las maneras
que ellos decidan (por ejemplo, ofreciendo becas para los niños desfavorecidos o créditos
con bajos intereses para los granjeros y empresarios locales).

b) Microelectricidad para la electrificación de la aldea Zege en Tanzania


Este proyecto tiene el objetivo de producir electricidad en el arroyo Kidabwa en la aldea
Zege en las montañas de Usambara, unos 50 km al sureste de Lushoto. La aldea tiene 3 118
habitantes (según el censo de 2003). La planta eléctrica costará 231 000 dólares de los
Estados Unidos. Se espera que 300 hogares (de un total de 607) se conecten a la
hidroeléctrica y paguen mensualmente cuatro dólares. Según el estudio de factibilidad del
proyecto, aproximadamente el 60 por ciento de los aldeanos puede pagar facturas de
electricidad de hasta cinco dólares mensualmente. Esto significa que aunque el costo de la
inversión es actualmente prohibitivo para los habitantes de Zege, los costos de
mantenimiento y operación están a su alcance. El proyecto construirá una
microhidroeléctrica con una capacidad de 70 kw y líneas de distribución a los
consumidores (por ejemplo, hogares, instituciones de servicios sociales y pequeñas
empresas). Se instalará un metro contador en la línea principal y se obtendrán lecturas cada
24 horas para establecer la cantidad de electricidad utilizada. Los aldeanos utilizarán los
ingresos provenientes del suministro de electricidad para el mantenimiento de la planta y
actividades de desarrollo.

c) Biogás para suministrar energía a los hogares

en la provincial de Tete en Mozambique

El proyecto tiene el objetivo de utilizar el estiércol del ganado para generar energía para los
hogares en la provincia de Tete (distrito de Changara), donde abunda el ganado y escasean
los bosques. El combustible más comúnmente utilizado para iluminar los hogares es el
querosén, seguido por el diesel. Ambas fuentes de energía son combustibles fósiles
refinados que potencialmente emiten dióxido de carbono a la atmósfera. Por tanto, el
proyecto ayudará a evitar las emisiones de metano y óxido nitroso y sustituirá la utilización
cada vez más intensiva de leña y combustibles fósiles líquidos para cocinar y alumbrarse.

Debido a que el biogás es una fuente de energía renovable, no se producen emisiones netas
de dióxido de carbono y la referencia se considerará principalmente a partir de qué pasaría
en ausencia de esta iniciativa. En realidad, el escenario más probable sería reducir las
emisiones de metano (de la degradación anaeróbica del estiércol de los cerdos).

En el continente africano, otro programa de notable interés incluye a jóvenes de uno del los
mayores barrios insalubres del África Subsahariana: el Programa Juvenil de la Comunidad
Kibera. Este programa ofrece empleos a los jóvenes locales en una línea de producción de
paneles solares de bajo y mediano costos. La energía generada por estos paneles hace
funcionar radios y recarga teléfonos móviles en Kibera. Esta técnica se ha extendido a otras
partes de Kenya e incluso a otros países vecinos.

En Alemania se ha desarrollado un programa diseñado para ser extremadamente ambicioso,


sobre la base de la iniciativa de la Alianza Alemana para el Trabajo y el Medio Ambiente.
Esta asociación (entre el Gobierno alemán, trabajadores del sector de la construcción civil,
sindicatos y organizaciones no gubernamentales) comenzó como una consecuencia de la
recesión en la construcción civil que afectó al país en 2001. La Alianza lanzó un programa
en 2001 para ayudar a remodelar más de 300 000 apartamentos con mejor aislamiento para
los techos, ventanas y paredes,
mejores sistemas de calefacción y ventilación y nuevos equipos de energía renovable. Entre
2001 y 2006, el programa ayudó a crear unos 140 000 empleos y redujo las emisiones
anuales de los edificios en aproximadamente el 2 por ciento. El esquema recibió unos 5 000
millones de dólares de subsidios públicos, que estimularon una inversión de alrededor de 20
000 millones de dólares. Aproximadamente 4 000 millones de esta inversión se recuperó a
través de impuestos, y se evitó la necesidad de subsidios de desempleo. La remodelación de
edificios ha sido uno de los principales rasgos de la estrategia del Gobierno alemán para
reducir las emisiones de dióxido de carbono en el 40 por ciento en 2020.

9.4 Conclusiones

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los empleos verdes son aquellos
que reducen el impacto ambiental de las compañías y los sectores económicos a niveles que
son considerados sostenibles. Los empleos verdes pueden encontrarse en la acuicultura,
industria, servicios y administración pública. También pueden encontrarse en el suministro
de energía (en el reciclaje y en enfoques sobre construcción civil y transporte).

En sentido general, los empleos verdes reducen el consumo de energía, materias primas y
agua mediante la utilización de mecanismos más eficientes que conducen a la reducción de
los gases de invernadero y la minimización o prevención de ciertas formas de desechos y
contaminación. Todo esto contribuye a proteger y restaurar los ecosistemas y la diversidad.

Es importante tener en cuenta que “la noción de empleos verdes no es por tanto absoluta,
sino que existen 'matices' de verde y la noción evolucionará con el tiempo” (PNUMA,
2008). A pesar de la falta de datos y sistematizaciones más precisas en varios países, el
informe del PNUMA muestra que ya existen millones de empleos verdes en varios países,
con diferentes niveles de desarrollo. Según el informe del PNUMA (2011:622), “en un
número de importantes sectores, como la agricultura, construcción, silvicultura y transporte,
una economía verde genera más empleos a corto, mediano y largo plazos que los negocios
tradicionales”.

Cuadro 4: “Matices de verde”: empleos verdes potenciales en

los principales segmentos de la

economía

Suministro de energía: gasificación integrada; generación conjunta (combinada con


calefacción y electricidad); fuentes renovables (viento, sol, biocombustibles, geotérmica,
etcétera); • Transporte: más vehículos que obtienen mayor rendimiento del combustible;
vehículos híbridos eléctricos, eléctricos y de baterías celulares; transporte público;
transporte no motorizado;

• Manufactura: control de la contaminación (lavadores de gases y otras tecnologías de tubo


de escape); eficiencia energética y de materiales; técnicas de producción limpia
(evitación de tóxicos);

• Edificios: iluminación, equipos electrodomésticos y equipos de oficina ahorradores de


energía; calefacción y refrigeración solares, paneles solares; edificios verdes;

• Gestión de materiales: reciclaje; responsabilidad extendida del productor, devolución y


reelaboración del producto; durabilidad y posibilidad de reparación de los productos;

• Venta al detalle: utilización de etiquetas ecológicas; almacenamiento más cerca de las


áreas residenciales; minimización de las distancias de transportación (del origen de los
productos al almacén);

• Agricultura: conservación del suelo; eficiencia hidráulica; métodos orgánicos de cultivo;

reducción de la distancia entre la granja y el mercado;

• Silvicultura: proyectos de reforestación y forestación; agrosilvicultura; gestión de la


silvicultura sostenible y esquemas de certificación; detención de la deforestación.

Fuente: Informe del PNUMA (2008; 2011)

Dentro de la ESS, la posibilidad de generar empleos verdes es evidente y contribuye tanto


al crecimiento económico como a la inclusión social y la sostenibilidad ambiental. Muchos
programas incluyen medidas para combatir la desigualdad, reducir la pobreza y, como
consecuencia, mejorar el nivel de vida de la mayor parte de la población. Los empleos
creados, así como los negocios generados, pueden estar en los sectores de la tecnología
avanzada y la alta calificación, pero también pueden beneficiar a millones de jóvenes
desempleados sin perspectivas, mujeres, residentes de barrios insalubres y miembros de las
comunidades rurales más pobres, quienes se unen, ya sea formal o informalmente, en
asociaciones, cooperativas y empresas sociales.

El potencial y, en algunos casos, los empleos verdes existentes abarcan una selección de
perfiles ocupacionales, habilidades y capacitación educacional. En otras palabras, la
creación de empleos verdes es viable tanto para el trabajo manual más simple como para la
actividad laboral más especializada, desde artesanos a técnicos altamente calificados,
ingenieros y gerentes. Es una realidad que puede desarrollarse aún más, en muchos sectores
económicos, tanto en áreas urbanas como rurales, ya que algunos empleos verdes son
totalmente nuevos y otros se basan en profesiones y ocupaciones tradicionales, si bien es
cierto que sus competencias y contenido han sido modificados.

Este análisis ha sido confirmado por varios proyectos de ESS e iniciativas locales bien
conocidos como: (1) el suministro de energía renovable a personas que viven bajo la línea
de pobreza en Bangladesh, India, Sri Lanka, Kenya y Mali; (2) los proyectos de eficiencia
energética y reducción de la contaminación atmosférica con el uso de motores de dos
tiempos en Filipinas; (3) los proyectos de ahorro de energía que reducen la contaminación
del aire en entornos cerrados mediante el mejoramiento de las cocinas en el hogar, negocios
y/o restaurantes comunitarios; (4) los proyectos de transporte público limpio que generan
empleos en la India; y (5) métodos de reciclaje más eficientes en el Brasil que generan
empleos y estimulan un entorno laboral más limpio.

A pesar de estas empresas altamente exitosas, los niveles de inversión en estos programas
por parte de los sectores público y privado todavía son significativamente bajos. Para
intensificar estas prácticas se requerirá de mecanismos innovadores de financiamiento, un
sistema regulatorio más apropiado y un marco jurídico. Será importante aliar a los trabajos,
el empleo y la generación de ingresos dentro de la ESS en sectores que contribuyan a
mejorar la situación ambiental, y consecuentemente, el bienestar.

Desde esta perspectiva, es importante mencionar algunos problemas que impiden la


aparición, fomento y diseminación de prácticas que involucran a la ESS y las acciones
sostenibles, con vista a confrontar estas debilidades más eficazmente. Estas
vulnerabilidades incluyen:

n falta de mecanismos adaptados para financiar la producción;

n dificultad para mantener la productividad, calidad

y regularidad de la oferta de productos y servicios;

n conflictos que surgen en la gestión de las

empresas;

n limites para mantener vínculos a largo plazo con

los consumidores;

n tensiones entre la lógica de la operación de

ciertos circuitos de comercialización y los valores y principios que dan una identidad a la
empresa; y n poca capacidad para funcionar en una red.

Capítulo 10: Financiamiento social para la economía social

10.1 Resumen

El objetivo de esta ponencia es comprender mejor el financiamiento de las organizaciones


de economía social (OES). Este artículo examina los diferentes tipos de financiación
utilizados por las OES en tres estudios de caso. Se plantea que independientemente de la
ubicación geográfica, las OES necesitan diversificar su base financiera para mitigar el
riesgo. Además, las OES tienen que conocer los tipos de financiación apropiados para
satisfacer sus necesidades y saber cómo combinarlos. Los estudios de caso también
destacan el hecho de que las OES necesitan diferentes tipos de financiación en varias etapas
de sus ciclos de vida. Finalmente, se plantea que las disparidades en la oferta y la demanda
de financiamiento provocan desequilibrios en los mercados de valores y de préstamos para
las OES. Por tanto, existe una necesidad de examinar más ampliamente la oferta y la
demanda de fondos en la economía social, mediante la observación de las estructuras
jurídicas de estas organizaciones y los tipos disponibles de financiación.

10.2 Introducción

Existe un creciente interés en las organizaciones de economía social (OES) que persiguen
un objetivo doble o triple (metas económicas, sociales y ambientales). Estas organizaciones
no buscan maximizar las ganancias a expensas de los problemas sociales y ambientales.
Esto hace que las OES resulten relativamente poco atractivas para los inversionistas
comerciales. A la vez, el objetivo doble o triple dificulta el trabajo de las OES para
recaudar capital en el mercado de capital. Obviamente, esto trae a colación la interrogante
de cómo se autofinancian las cooperativas, sociedades mutuales, asociaciones, fundaciones
y empresas sociales para poder continuar desempeñando un papel en las sociedades de
varios países. En Europa, este papel es significativo: el sector representa cerca del 10 por
ciento de todas las compañías europeas (por ejemplo, alrededor de dos millones de
empresas) y el 6 por ciento del empleo total (Chaves y Monzon, 2007). En Quebec, más de
125 000 personas trabajan en la economía social, que anualmente genera más de 17 000
millones de dólares del Canadá (17 200 millones de dólares de los Estados Unidos), que
representan el 6 por ciento de producto interno bruto de Quebec (Chantier de l’économie
sociale, 2009). En el Reino Unido, existen aproximadamente 62 000 empresas sociales, que
aportan 24 000 millones de libras esterlinas (39 700 millones de dólares de los Estados
Unidos) a la economía y emplean a 800 000 personas.

Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la economía social es un elemento


esencial en su Programa de Trabajo Decente debido a su potencial para la creación de
empleos y la protección social. La Declaración de la OIT sobre la justicia social para una
globalización equitativa enfatiza la necesidad de una economía social fuerte: “ convencida
de que en un contexto mundial de interdependencia y complejidad crecientes, así como de
internacionalización de la producción: (…) las empresas productivas, rentables y
sostenibles, junto con una economía social sólida y un sector público viable, son
fundamentales para un desarrollo económico y oportunidades de empleo sostenibles” (OIT,
2008:3). Para garantizar el desarrollo de una economía social fuerte, es necesario tener
acceso adecuado a los recursos financieros.

El propósito de esta ponencia es comprender mejor las diferentes maneras de financiar a las
OES mediante el análisis de cómo utilizan realmente varios instrumentos financieros para
realizar sus operaciones. Se basa en un examen documental y estudios de caso e incluyó
informes anuales y financieros de las OES y sus financiadores Los datos utilizados en este
estudio abarcan el período entre 2000 y 2010. Los tres estudios de caso son: The

Wise Group en el Reino Unido, la Alimentation Coop

Port-Cartier en Quebec y la Cooperativa de Ganaderos de Githunguri en Kenya. Cada una


fue escogida debido a su creatividad para combinar las vías de financiamiento.
La ponencia analiza primeramente el acceso para financiar a las OES y luego presenta los
tres estudios de caso que ilustran los diferentes tipos de financiación que utilizan las OES y
cómo se combinan estos tipos de financiación para asegurar mejores resultados.

10.3 Organizaciones de economía social

La economía a social se refiere a las actividades económicas que en términos de propiedad


u objetivo no pueden atribuirse claramente a los sectores público o privado. El objetivo
general de las organizaciones que operan en la economía social es equilibrar la satisfacción
de las necesidades sociales y económicas más que maximizar la ganancia. El objetivo doble
es común a las varias organizaciones que conforman la economía social. La definición de
economía social adoptada por la Conferencia de la OIT “Economía social: la respuesta de
África a la crisis mundial” reconoce una serie de tipos institucionales que conforman la
economía social:

Tabla 1: Características principales de las organizaciones de economía social

Cooperativas • membresía voluntaria y abierta

• igualdad de derecho al voto (resoluciones aprobadas por mayoría)

• los miembros contribuyen al capital que es variable

• autonomía e independencia • sectores de la agricultura, manufactura, banca, venta


minorista y servicios particularmente importantes

Sociedades mutuales • membresía voluntaria y abierta

• igualdad de derecho al voto (resoluciones aprobadas por mayoría)

• cuota de asociado basada en los cálculos del seguro (donde resulte relevante), no hay
contribución al capital

• autonomía e independencia

• seguro médico, de vida y no de vida; esquemas de garantía; hipotecas de viviendas

Asociaciones / organizaciones voluntarias • membresía voluntaria y abierta

• igualdad de derecho al voto (resoluciones aprobadas por mayoría)

• cuota de asociado; no hay contribución al capital

• autonomía e independencia

• proveedores de servicios, trabajo voluntario, deportes y defensa/representatividad


• importantes proveedores en la atención médica, cuidado de los ancianos y niños y
servicios sociales

Fundaciones • administradas por fideicomisarios designados

• recursos financieros provistos a través de donaciones y regalos

• financiamiento y realización de investigaciones, apoyo a proyectos internacionales,


nacionales y locales;

• provisión de subvenciones para aliviar las necesidades de los individuos, financiamiento


del trabajo voluntario,

• atención médica y cuidado de los ancianos

Empresas sociales • definición no aceptada universalmente

• los objetivos sociales se combinan con el espíritu empresarial del sector privado

• se invierten nuevamente los excedentes para lograr un objetivo social o comunitario más
amplio

• registradas como compañías privadas, cooperativas, asociaciones, organizaciones


voluntarias, benéficas o mutuales; algunas no están constituidas en sociedad

Fuente: Comisión Europea, Dirección General de Empresa e Industria, Unidad E3


Artesanía, Pequeña

Empresa, Cooperativas y Mutuas.

“empresas y organizaciones, en particular cooperativas, sociedades mutuales, asociaciones,


fundaciones y empresas sociales, que se caracterizan por producir bienes, prestar servicios
y desarrollar conocimientos, al tiempo que persiguen objetivos económicos y sociales y
promueven la solidaridad.” (OIT, 2009:3).

Términos como “economía social”, “economía solidaria” y el “tercer sector” son a menudo
utilizados indistintamente. En América Latina, el término “economía solidaria” es más
común, en los países anglosajones, se utiliza el “tercer sector” y en Europa continental, el
término más utilizado es “economía social”.

10.4 Acceso al financiamiento para las organizaciones de economía social

Las OES (y las cooperativas en particular debido a su estructura gobernante en la cual todos
los miembros tienen iguales derechos al voto) tienen dificultad para acceder a los recursos
en el competitivo mercado financiero y por tanto necesitan recursos financieros internos y
externos para funcionar eficazmente. Aunque esta situación no excluye categóricamente a
las cooperativas y otras OES de obtener financiamiento externo, constituye una carga
adicional y a menudo conlleva costos de capital adicionales como resultado de primas de
riesgo cobradas por prestamistas prudentes. Las OES son organizaciones no lucrativas y su
objetivo principal es generar beneficios sociales y económicos, no maximizar las ganancias.
Esta lógica es a menudo ajena a los bancos comerciales. Estos problemas condujeron al
surgimiento de inversionistas sociales que están dispuestos a proveer los fondos que
necesitan las OES para permitirles lograr el objetivo doble o triple.

Otro desafío es que varios programas de financiamiento de subvenciones no permiten que


las OES generen excedentes que podrían crear suficientes niveles de capital de trabajo o
acumular reservas financieras. La falta de capital de trabajo y reservas financieras significa
que algunas OES están expuestas a fluctuaciones en la liquidez y no están protegidas contra
los efectos de una demora entre los programas financiados (Thake y Lingayah, 2009).

Además, la frágil sostenibilidad de las OES y su continuada dependencia de los subsidios y


subvenciones del sector público incrementan el desafío de asegurar recursos financieros
estables, asequibles y flexibles. Por tanto, el problema del financiamiento continúa siendo
una preocupación principal de las OES, independientemente del país en que operen, su
estructura jurídica o su línea de actividad.

10.5 Estudios de caso que ilustran los tipos de financiamiento utilizados por las
organizaciones de economía social

Más que analizar sistemáticamente cada tipo de OES o los instrumentos fundamentales de
financiación y cómo se ajustan a las diferentes OES, esta ponencia propone una
presentación ilustrativa basada en estudios de caso. Al hacerlo, partimos de lo abstracto y
vemos cómo las OES realmente utilizan varios instrumentos financieros para realizar sus
operaciones. Ejemplos concretos ilustran las oportunidades de innovación y mejoramiento.

Estudio de caso 1: The Wise Group

The Wise Group fue fundado en 1983 originalmente como una iniciativa de conservación
de energía. En los últimos 25 años, ha crecido de una OES pequeña en Glasgow a una
fuerte empresa social, con una facturación de 20 millones de libras esterlinas (33,1 millones
de dólares de los Estados Unidos) en 2009. Actualmente, es una de las principales empresas
sociales en el Reino Unidos. Ofrece servicios centrados en el empleo y apoyo a miles de
persona, emplea a más de 400 trabajadores y opera en más de 200 establecimientos en toda
Escocia y el nordeste de Inglaterra. Se centra en la provisión de tres servicios
fundamentales (empleabilidad y creación de habilidades, regeneración comunitaria y
desarrollo sostenible). En 2008, celebró su vigesimoquinto aniversario y ganó el Premio a
la Empresa Social del Año en el Reino Unido (The Wise Group, 2009).

Actualmente, The Wise Group no recibe grandes subvenciones del gobierno. Con el paso
de los años, ha combinado subvenciones de diferentes fuentes (por ejemplo, el Fondo
Europeo de Desarrollo Regional, subvenciones de los gobiernos central y local) y el
financiamiento de la deuda para realizar sus operaciones. A continuación, la Tabla 2
destaca ejemplos de sus vías de financiamiento.
Hemos tenido en cuenta varios criterios antes de seleccionar los estudios de caso. Primero,
con el objetivo de presentar un panorama equilibrado y hacer comparaciones, los estudios
de caso fueron seleccionados en países desarrollados y en desarrollo. Segundo, para tener
una perspectiva histórica, se examinaron OES “viejas” y “modernas”. Las OES “viejas”
ilustran la mezcla tradicional de medios de financiamiento que han predominado entre las
OES con más de 20 años de fundadas, mientras que las OES “modernas” ilustran las
innovaciones en la utilización de diferentes tipos de financiamiento. Tercero, se consideró
la salud financiera y el crecimiento potencial de las OES.

Los estudios de caso fueron seleccionados en el Reino Unido, Quebec y Kenya. El Reino
Unido ofrece un panorama de la estructura anglosajona de la economía social; Quebec
brinda una perspectiva de la antigua tradición de economía social dentro de los países
francófonos y el estudio de caso de Kenya describe la economía social desde la perspectiva
de un país en desarrollo. Después de haber seleccionado a los países, se analizó una lista de
OES en cada uno de ellos. Las OES fueron agrupadas según el número de años de
operación, los tipos de actividades que realizaban y los instrumentos financieros que
utilizaban. Esta división nos permitió seleccionar finalmente tres organizaciones que son
representativas del sector (The Wise Group, Alimentation Coop Port-Cartier y la
Cooperativa de Ganaderos de Githunguri en el Reino Unido, Quebec y Kenya,
respectivamente. Los estudios de caso ilustran la accesibilidad de diferentes tipos de
financiamiento (por ejemplo, fondos de membresía, subvenciones, deuda, capital propio y
cuasi-capital propio), cómo se combinan y cómo se utilizan.

Tabla 2: Vías de financiamiento utilizadas por The Wise Group

Subvenciones Financiador: The Big Lottery

Cantidad: 2 millones de libras esterlinas (3,3 millones de dólares de los Estados

Unidos)

Período: julio de 2008 a diciembre de 2010

Condicionalidades:

• Reconoce el uso de subvenciones en los informes y cuentas anuales;

• Presenta informes regularmente como se requiere; • Está disponible para reuniones con
los financiadores;

• Permite el acceso a los registros y oficinas.

Utilización: Utilizadas para financiar el proyecto Routes out of Prison. Fondos restringidos
a usos específicos como financiar parcialmente los costos de personal, gastos generales de
proyectos y otros costos de operación.
Créditos blandos Financiador: Scottish Investment Fund

Cantidad: 900 000 libras esterlinas (1,4 millones de dólares de los Estados Unidos) (junio
de 2009)

Período: 10 años

Condicionalidad: Es una mezcla de un préstamo y una subvención. Aunque la subvención


no es reembolsable, el préstamo es a más de diez años con una tasa de interés del 8 por
ciento.

Utilización: Puede utilizarse para casi todo lo que cree capacidad, aptitudes y sostenibilidad
financiera, permitiendo así que la institución firme más contratos y genere excedentes que
serán invertidos nuevamente en la institución para continuar su misión social.

Otros productos de la deuda Préstamos bancarios y sobregiros: 144 024 libras esterlinas
(239 191 dólares de los Estados Unidos) (diciembre de 2000)

Otros préstamos que vencen después de un año: 268 000 libras esterlinas (445 145 dólares
de los Estados Unidos) (diciembre 2000)

Venta a plazos: 113 413 libras esterlinas (188 417 dólares de los Estados Unidos)
(diciembre 2000)

Nota: Los datos fueron recopilados de declaraciones financieras y otros informes entre
2000 y 2009.

Durante la última década, The Wise Group ha tenido que depender considerablemente de
varias fuentes de financiación para realizar sus operaciones, incluyendo subvenciones del
gobierno y otras fuentes. Actualmente, recibe subvenciones de financiadores como el
Fondo Social Europeo y The Big Lottery UK. Estos fondos son destinados a proyectos
específicos y están restringidos a usos bien definidos, como se muestra en la Tabla 2. Por
ejemplo, las subvenciones del Fondo Social Europeo fueron destinadas a financiar su
proyecto de Empleo Transicional, mientas que las provenientes de

The Big Lottery fueron utilizadas para financiar el proyecto Routes out of Prison (RooP).
Estas subvenciones están limitadas a un período específico, por lo que se necesitan otras
fuentes de financiamiento. Para asegurar la flexibilidad y minimizar los efectos negativos
de las subvenciones, The Wise Group utilizó productos de la deuda como préstamos
bancarios, sobregiros (especialmente entre 2000 y 2005) y la venta a plazos. Utiliza la venta
de tierra, edificios y otros renglones a plazos, y estos arrendamientos operativos se
extienden durante varios años, lo que le permite a la empresa administrar mejor sus
recursos financieros. Los permisos de venta a plazos permiten a The Wise Group utilizar lo
que necesita sin gastar grandes sumas de dinero a la vez. La última vez que utilizó la
facilidad de sobregiro fue en 2006. Para asegurar su sostenibilidad, The Wise Group está
centrado actualmente en generar sus propios ingresos para depender menos de las fuentes
externas de financiamiento.

Esto explica por qué The Wise Group se presenta a licitación para ofrecer programas y
servicios al gobierno. Por ejemplo, en 2009, The Wise Group y sus socios ganaron un
contrato de cinco años por más de 120 millones de libras esterlinas (199 millones de
dólares de los Estados Unidos) para implementar el programa de empleo Flexible New
Deal del gobierno en Escocia. El contrato establece que The Wise Group implementará un
enfoque plenamente integrado sobre empleo y habilidades y brindará apoyo a la medida,
innovador y flexible a cada cliente en las comunidades destinatarias. El excedente generado
de estos contratos hace posible que The Wise Group pague sus deudas e invierta
nuevamente para continuar su misión. El 31 de diciembre de 2009, su excedente ascendía a
66 392 libras esterlinas (110 279 dólares de los Estados Unidos).

Figure 1: Capital grants received by The Wise Group

La trayectoria y sólida base de activos de The Wise Group le permiten obtener


continuamente los diferentes tipos de financiamiento que necesita para realizar sus
operaciones. En 2006, tenía activos tangibles por valor de 4 375 660 libras esterlinas (7 267
485 dólares de los Estados Unidos) que aumentaron a 6 925 326 libras esterlinas (11 501
840 dólares de los Estados Unidos) en 2009. Su eficiente combinación de subvenciones y
financiamiento de la deuda, unido a su creciente utilización de fondos contractuales,
asegura el crecimiento y la sostenibilidad a largo plazo. Esto también le ha permitido
establecer una relación estable con los financiadores y atraer nuevas inversiones.

En la última década, The Wise Group ha reducido gradualmente su dependencia de las


subvenciones. Actualmente, no recibe grandes subvenciones del gobierno; mientras que en
2000 recibió 1 032 892 libras esterlinas (1 715 371 dólares de los Estados Unidos) de esta
fuente. En 2000, subvenciones por valor de 14 469 443 libras esterlinas (23 964 732 dólares
de los Estados Unidos) constituyeron una vía fundamental de financiación; en realidad, las
subvenciones representaron alrededor del 90 por ciento de todos los fondos externos
recibidos. En la actualidad, las subvenciones constituyen un porcentaje menor de los
recursos financieros. The Wise Group ha cerrado esta brecha mediante la generación de sus
propios ingresos a través de la firma de varios contratos, como se describió anteriormente.
The Wise Group también experimentó un descenso gradual de las subvenciones de capital,
de 312 814 libras esterlinas (517 975 dólares de los Estados Unidos) en 2004 a 256 738
libras esterlinas (425 107 dólares de los Estados Unidos) en 2005, 66 780 libras esterlinas
(110 590 dólares de los Estados Unidos) en 2006 y finalmente 10 000 libras esterlinas (16
558 dólares de los Estados Unidos) en 2007 (Consulte la Figura 1).

Estudio de caso 2: Alimentation Coop Port-Cartier

Muchos residentes de Port-Cartier habían estado descontentos con los productos y servicios
ofrecidos por Provigo, un vendedor minorista de víveres en Quebec con más de 300 tiendas
y franquicias en toda la provincia. Es por esta razón que se fundó Alimentation Coop Port-
Cartier en 2004 para proveer mejores productos y servicios a los residentes de Port-Cartier.
Tiene más de 1 200 miembros y el 40 por ciento de ellos provienen de hogares dentro de
Port-Cartier. Sus proyectos hasta ahora han sido realizados en asociación con varias
instituciones como la Agencia de Desarrollo Económico de Port-Cartier, la Federación de
Cooperativas de Alimentos de Quebec, el Fiducie du Chantier de l’économie sociale,
Investissement Quebec, la Caisse d’économie solidaire y la Caisse populaire Desjardins de
Port-Cartier.

Alimentation Coop Port-Cartier, una cooperativa “moderna” con vías de financiamiento


innovadoras, utiliza la subscripción de miembros, subsidios, financiamiento de la deuda y
cuasi-capital propio para realizar sus actividades, como ilustra la Tabla 4 a continuación.

Tabla 4: Vías de financiamiento utilizadas por Alimentation Coop Port-Cartier

Fondos de membresía Cantidad: 450 000 dólares del Canadá (454 591 dólares de los
Estados

Unidos) (2007)

Período: Ininterrumpido

Utilización: Funcionamiento diario de la cooperativa

Financiamiento de la deuda Financiador: Caisse d’économie solidaire Desjardins

Cantidad: 900 000 dólares del Canadá (909 182 dólares de los Estados

Unidos)

Período: Pagado después de 8 años

Tasa de interés: 8,5 por ciento

Utilización: Compra de equipos

Cuasi-capital propio Financiador: Fiducie du Chantier de l'économie sociale

Cantidad: 750 000 dólares del Canadá (757 652 dólares de los Estados

Unidos)

Período: moratoria de 15 años para el pago del capital

Tasa de interés: 7,37 por ciento

Condicionalidad: Los préstamos son otorgados sobre la base de paquetes de financiamiento


en los cuales los préstamos representan no más del 35 por ciento de los costos relacionados
con el proyecto.
Utilización: Compra de tierras, construcción del supermercado y capital de trabajo

Financiador: Sobey’s

Cantidad: 700 000 dólares del Canadá (707 142 dólares de los Estados Unidos). 500 000
dólares del Canadá (505 101 dólares de los Estados Unidos) que serán pagados sin
intereses.

Período: Reembolsable después de 10 años

Utilización: Construcción del supermercado, compra de equipos

Subsidios Financiador: Centro de Desarrollo Local y Sobey’s

Cantidad: 20 000 dólares del Canadá + 91 652 dólares del Canadá (92 587 dólares de los
Estados Unidos), respectivamente

Período: Recibe subsidios por al menos 10 años

Utilización: Gastos operacionales, compra de equipos, apoyo al financiamiento de la


hipoteca

Fuente: Réseau d’Investissement Social du Québec para el Fiducie du Chantier de


l’Economie Sociale (2007).

Alimentation Coop Port-Cartier obtiene fondos de los miembros a través de una


subscripción de 200 dólares del Canadá (252 dólares de los Estados Unidos) por miembro.
En 2007, recaudó un total de 420 000 dólares del Canadá (424 285 dólares de los Estados
Unidos). Los fondos de esta fuente se utilizan en el funcionamiento diario de la
cooperativa. Los fondos de membresía son flexibles, fáciles de acceder y gestionar y no
están sujetos a informes complicados. Estos fondos le permiten realizar actividades
relacionadas con la venta de sus productos (por ejemplo, productos de panadería, carne,
pescado, alimentos elaborados, frutas y vegetales, vino y tabaco). Además, Alimentation
Coop Port-Cartier recibe subsidios del Centro de Desarrollo Local y Sobey's. Los subsidios
desempeñan un papel significativo ya que cubren parcialmente los gastos operativos.
Además de los fondos de membresía y los subsidios, la cooperativa utiliza el
financiamiento de la deuda. La mayoría de sus préstamos son subsidiados y necesitan ser
pagados al menos después de cinco años. En 2007, recibió un préstamo de 900 000 dólares
del Canadá (909 182 dólares de los Estados Unidos) de la Caisse d’économie solidaire
Desjardins para ser pagados después de ocho años con una tasa de interés de 8,5 por ciento.
Otros paquetes de préstamos tienen que ser pagados después de cinco o diez años. Los
préstamos a largo plazo aseguran la estabilidad y le dan a la cooperativa la capacidad de
hacer planes a largo plazo ya que tiene los recursos financieros.

Además de las vías de financiamiento antes mencionadas, Alimentation Coop Port-Cartier


utiliza cuasi-capital propio o capital paciente. El cuasi-capital propio o capital paciente es
una mezcla de subsidios y préstamos o capital propio, muy a menudo con términos de pago
flexibles. En 2007, recibió 750 000 dólares del Canadá (757 652 dólares de los Estados
Unidos) del Fiducie du Chantier de l’économie sociale en forma de capital paciente sin
pago de capital por 15 años. De esta suma, 500 000 dólares del Canadá (505 101 dólares de
los Estados Unidos) fueron ofrecidos como capital paciente de bienes raíces para financiar
los costos asociados directamente con la adquisición de edificios o la renovación de activos
de bienes raíces, mientras que los restantes 250 000 dólares del Canadá (252 550 dólares de
los Estados Unidos) fue ofrecido como capital paciente de operaciones para financiar los
costos vinculados con el capital de trabajo, el lanzamiento de nuevos productos o la compra
de equipos. La utilización del capital paciente asegura una mejor capitalización de la
cooperativa. Ese mismo año, también recibió 700 000 dólares del Canadá (707 142 dólares
de los

Estados Unidos) en forma de financiamiento de cuasi-capital propio de Sobey’s. De esta


cantidad, 500 000 dólares del Canadá (505 101 dólares de los Estados Unidos) está libre de
intereses, y la suma total tiene que pagarse después de diez años. La financiación de la
deuda y el cuasi-capital propio constituyen las principales vías de financiamiento utilizadas
por Alimentation Coop Port-Cartier.

Estudio de caso 3: Cooperativa de Ganaderos de Githunguri

Kenya tiene una trayectoria de desarrollo de cooperativas, caracterizada por un gran


crecimiento e importantes contribuciones a la economía nacional. Según el Ministerio de
Desarrollo Cooperativo y Mercadeo, el número de cooperativas registradas creció de 9 444
en 2000 a 11 968 en 2008.

Aproximadamente el 80 por ciento de los Kenyanos reciben sus ingresos directa o


indirectamente de actividades cooperativas (Ministerio de Desarrollo Cooperativo y
Mercadeo, 2009). En el sector agrícola, las cooperativas han gestionado más del 72 por
ciento de las ventas de café, el 95 por ciento de las ventas de algodón y el 76 por ciento de
las ventas de productos lácteos (Wanyama, 2009). Kenya tiene una de las mayores
industrias lácteas del África Subsahariana, lo que explica por qué decidimos centrarnos en
un estudio de caso sobre esta industria.

La Cooperativa de Ganaderos de Githunguri fue escogida debido a su larga historia en el


sector lechero de Kenya. Fue registrada en 1961 con una membresía de 31 pequeños
ganaderos en la División de Githunguri. Es representativa de una cooperativa de un país en
desarrollo que ha vencido muchas dificultades durante años y finalmente se ha establecido
exitosamente en el mercado. Según un informe de la USAID (2008), es la cooperativa de
ganaderos más exitosa de Kenya. Desempeña un importante papel en la comercialización
de la leche que producen sus miembros, la cual es procesada y empacada en forma de leche
fresca, yogurt, mantequilla, ghee y crema de la marca “Fresha”. En 2004, estableció su
propia planta procesadora de leche, que le permite acceder a un amplio mercado a través de
la adición de valor. La cooperativa se transformó en uno de los mayores procesadores de
productos lácteos en Kenya. La Cooperativa de Ganaderos de Githunguri ha crecido a 17
000 miembros registrados con una facturación anual de 3 000 millones de chelines de
Kenya (32,4 millones de dólares de los Estados Unidos).
Tabla 5: Vías de financiamiento utilizadas por la Cooperativa de Ganaderos de Githunguri

Fondos de membresía Financiador: Miembros de la cooperativa

Período: Ininterrumpido

Utilización: Construcción de una planta procesadora de leche

Financiamiento de la deuda Financiador: Oiko Credit

Cantidad: 1 367 524 dólares de los Estados Unidos (2002)

Período: Pagable en seis años

Tasa de interés: 9 por ciento

Utilización: Construcción de una planta procesadora de leche y compra de equipos para la


planta

Recibió más préstamos concesionales del mismo financiador en 2003 (1 266 936 dólares de
los Estados Unidos) y 2006 (964 599 dólares de los Estados Unidos). Este préstamo se
utilizó para comprar equipos adicionales.

Subvenciones Financiador: Clubes Rotarios (norte de los Países Bajos)

Cantidad: 115 176 de dólares de los Estados Unidos

Condicionalidad: Las granjas de destinatarios de subvenciones tienen que servir de granjas


de capacitación para otros granjeros en el distrito

Utilización: Mejoramiento de las instalaciones de las granjas

Fuente: USAID, Oiko Credit y Cooperativa de Ganaderos de Githunguri

Como se muestra en la Tabla 5, la Cooperativa de Ganaderos de Githunguri tiene acceso a


tres vías de financiamiento: fondos de membresía, subvenciones y financiamiento de la
deuda. Los miembros pagan cuotas de membresía y compran al menos 50 acciones
ordinarias a un valor nominal de 20 chelines de Kenya (0,2 dólares de los Estados Unidos)
cada una. También tiene acciones pagadas por los miembros para satisfacer necesidades
específicas de la cooperativa, que son liquidadas a los miembros después de un período
acordado. Los fondos de los miembros se utilizaron para construir su planta procesadora de
leche. Aunque la Cooperativa de Ganaderos de Githunguri data de 1961, su negocio
tangible adquirió forma en 2002 cuando, en medio de la incertidumbre, la Africa Project
Development Facility (AFDP), una iniciativa de apoyo a pequeña y mediana escalas del
Banco Mundial, ayudó a desarrollar un estudio de factibilidad y fuentes de financiamiento.
El financiador del AFDP,
Oiko Credit, una institución financiera con sede en los Países Bajos, ofreció un préstamo
blando de 950 000 euros (1 367 524 dólares de los Estados Unidos), pagable en seis años.
Desde entonces, esta cooperativa ha estado utilizando el financiamiento de la deuda
regularmente. En 2003, Oiko Credit ofreció otro paquete de préstamos de 880 000 euros (1
266 936 dólares de los Estados Unidos) para la compra de equipos para la planta
procesadora de leche. Estos préstamos le permitieron ampliar sus actividades. Debido al
crecimiento sin precedentes de la cooperativa, Oiko Credit desembolsó un préstamo
adicional de 670 000 euros (964 599 dólares de los Estados Unidos) en 2006 para financiar
la compra de equipos adicionales. Su alto grado de capitalización e ingresos generados de
la venta de sus productos lácteos le ha permitido ampliar las operaciones continuamente y
pagar los préstamos.

La cooperativa también se ha beneficiado de subvenciones de los Clubes Rotarios del norte


de los

Países Bajos. Los Clubes Rotarios apoyaron a 40 granjeros con 2 000 euros (2 879 dólares
de los Estados Unidos) para cada uno para que mejoraran las instalaciones de sus granjas.
Además, ofrecen la asistencia técnica y administrativa necesaria para la sostenibilidad de
las cooperativas.

10.6 Conclusiones

Estos estudios de caso arrojaron luz sobre los diferentes tipos de financiamiento utilizados
por las OES, cómo se combinan y cuán sostenible son.

Independientemente de su ubicación geográfica, las OES necesitan diversificar su base de


financiación para mitigar el riesgo. Además, las OES tienen que conocer los tipos de
financiamiento adecuados para satisfacer sus necesidades y cómo combinarlos mejor.

Estos estudios de caso también destacan el hecho de que las OES necesitan diferentes tipos
de financiamiento en varias etapas de sus ciclos de vida. Consciente de su etapa en el ciclo
de vida, Alimentation Coop Port-Cartier buscó fuentes a largo plazo para financiar su
crecimiento. El capital paciente de 750 000 dólares del Canadá (757 652 dólares de los
Estados Unidos) ofrecido por el Fiducie du Chantier de l’économie sociale con una
moratoria de pago de capital de 15 años asegura una base sólida que es vital para su
sostenibilidad. Los financiadores tienen que desarrollar una comprensión de las OES para
estructurar los fondos que mejor se adapten a ellas. Esto es precisamente lo que ha hecho el
Fiducie du Chantier de l’économie sociale en Quebec. El fracaso en tener esto en cuenta
obliga a las OES a sobrevivir “precariamente” y a adoptar medidas provisionales a corto
plazo y a menudo caras.

Todas las OES se centran en un objetivo doble, pero difieren en la estructura jurídica,
gobernanza,

función y necesidades de financiamiento. Estos factores entran en juego cuando analizamos


sus mecanismos de financiación. Generalmente, las OES con una base de miembros
generan algunos fondos de las cuotas de membresía y las acciones. Las cuotas de
membresía son una forma muy conveniente y simbólica de acceder al financiamiento y dan
a las OES más flexibilidad sobre cómo utilizar los fondos. Esto es porque la OES responde
a sus miembros, quienes creen en el trabajo de la organización. Sin embargo, las cuotas de
membresía son insuficientes para resolver las necesidades operativas. Se necesitan otras
fuentes de financiamiento, como las subvenciones, deuda, cuasi-capital propio y capital
propio. Sin embargo, la utilización de estas fuentes externas de financiación puede hacer
que las OES pierdan de vista su misión original y se inclinen más a satisfacer a sus
financiadores.

En la vida real, existen más desigualdades que igualdades entre la oferta y la demanda de
financiamiento. Por ejemplo, hay una suma sustancial de capital de préstamo disponible y
poco capital propio o cuasi-capital propio, lo cual provoca un desequilibrio en los mercados
de capital y préstamos para las OES. La oferta de capital de préstamo, especialmente en
términos de mercado, generalmente excede la demanda, y la oferta de capital propio
usualmente es menor que la demanda (OCED, 2009). Es necesario analizar más
profundamente la oferta y la demanda de fondos en la economía social mediante la
observación de las estructuras jurídicas y los tipos de financiamiento.

Capítulo 11: La economía social y el desarrollo local comunitario: lecciones de la


experiencia de

Quebec

11.1 Resumen

En las últimas décadas, han surgido en muchos países el desarrollo local y el apoyo a la
economía social como estrategias importantes para el desarrollo socioeconómico exitoso.
Los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil han adoptado una amplia gama de
políticas y prácticas para fomentar un enfoque descentralizado sobre el desarrollo que
integra variados medios y objetivos.

La experiencia en Quebec (Canadá) ha sido particularmente innovadora. Su enfoque ha


enfatizado estrategias ascendentes, la asociación entre la sociedad civil y los gobiernos
locales, la aplicación en contextos rurales y urbanos y la utilización de las empresas de
economía social como instrumento del desarrollo.

Los siguientes estudios de caso en Quebec ilustran el potencial de un enfoque comunitario


sobre el desarrollo local que incluye la contribución de la economía social. Muestran cómo
las asociaciones entre varios interlocutores han creado resultados tanto concretos como
intangibles. Describen la experiencia de Quebec en los entornos urbanos, con el
establecimiento de corporaciones económicas de desarrollo comunitario, y en los entornos
rurales, con una política de desarrollo rural elaborada en colaboración con las partes
interesadas.

Este artículo concluye con la presentación de algunas lecciones aprendidas y los desafíos de
los diseñadores de políticas y las organizaciones de la sociedad civil.
11.2 Antecedentes

Los desafíos planteados por el Programa de Trabajo

Decente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) son complejos y requieren de


una gran variedad de acciones e intervenciones en todos los niveles por parte de los
interlocutores públicos, privados y de la sociedad civil. Los objetivos del Programa de la
OIT (por ejemplo, la creación de empleos, garantía de los derechos en el trabajo, extensión
de la protección social y promoción del diálogo social) no pueden lograrse simplemente a
través de las intervenciones de los gobiernos, ni pueden dejarse exclusivamente a las
fuerzas del mercado con la esperanza de que los efectos del crecimiento económico se
extenderán poco a poco para mejorar la calidad de vida en las comunidades locales. Esto es
particularmente cierto para los grupos vulnerables, incluyendo los jóvenes, mujeres y
personas con discapacidades, quienes históricamente han sido excluidos de los impactos
positivos de las estrategias de desarrollo en las economías tradicionales y de los procesos de
desarrollo. El desarrollo local y la economía social ofrecen oportunidades para incluir y
empoderar a los grupos que han padecido la exclusión social y económica.

El papel de desarrollo socioeconómico sostenible surgió en el campo de la política pública


en la década de 1980 y se ha fortalecido desde entonces. Las estrategias de desarrollo local
han sido implementadas en muchos países, particularmente para apoyar la creación de
empleos a través de pequeños y medianos negocios para integrar a los desempleados y
descentralizar algunos servicios públicos. Estas estrategias han permitido la flexibilidad e
innovación requeridas para producir resultados concretos eficaces.

Además de los impactos medibles de estos procesos, el desarrollo local también ha


desempeñado un importante papel en la creación de la cohesión social y el fortalecimiento
del capital social. Más recientemente, la necesidad de responder a los

DOCUMENTO DE TRABAJO

ACADEMIA SOBRE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIAMY

problemas ambientales ha reforzado la importancia de las estrategias locales. En muchos


países, la importancia de las compras locales, la soberanía alimentaria local y el creciente
movimiento a favor de un mayor control local sobre los recursos han contribuido a subrayar
la importancia estratégica de los enfoques de desarrollo local.

Actualmente, la mayoría de los países de la

Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCED) y muchas


jurisdicciones africanas, asiáticas y latinoamericanas han adoptado estrategias de desarrollo
local como parte integral de las estrategias de desarrollo o los procesos de
descentralización.
¿Cuáles son las condiciones para el surgimiento de procesos exitosos de desarrollo social?
¿Cómo puede la economía social lograr su potencial pleno como instrumento para crear
comunidades saludables? La experiencia de Quebec es una interesante ilustración de este
fenómeno.

11.3 El papel de las organizaciones comunitarias de desarrollo local

La investigación y la práctica muestran que las organizaciones de desarrollo local


desempeñan un papel fundamental en la movilización de una gran variedad de recursos
para crear o consolidar empleos, integrar a los grupos marginados y crear la cohesión
social.

Las organizaciones de desarrollo local tienen diferentes formas de gobernanza, en


dependencia del contexto nacional. En algunos países, los funcionarios electos desempeñan
un papel fundamental y a veces exclusivo en la dirección de estas entidades. Sin embargo,
las lecciones aprendidas de la experiencia de Quebec han demostrado que las
organizaciones de desarrollo local más eficaces involucran la participación activa de
interlocutores no gubernamentales, incluyendo las asociaciones comunitarias, negocios
locales, empresas de economía social y movimientos sociales que pueden incluir a las
organizaciones de trabajadores y a otras instituciones locales. En consecuencia, estos tipos
de organizaciones son consideradas organizaciones comunitarias de desarrollo local
(OCDL)

En Quebec, como en cualquier parte, el mandato o misión de las OCDL está enfocado
generalmente a estimular la creación de empleos y el desarrollo socioeconómico general.
Sin embargo, estas organizaciones se diferencian de las agencias tradicionales de desarrollo
económico debido a su potencial para reforzar la cohesión social y movilizar los recursos
locales en un proceso de empoderamiento comunitario. Debido a su proximidad a las
realidades locales, están ubicadas estratégicamente para poder implementar enfoques
integrados de desarrollo, combinar los objetivos sociales, económicos y ambientales y
responder a las necesidades no satisfechas. En este sentido, las OCDL a menudo están
mejor equipadas para implementar estrategias verdaderas de desarrollo sostenible a favor
de medios de vida sostenibles y la reducción de la pobreza, porque los vínculos entre los
impactos ambientales, económicos, sociales y culturales del desarrollos resultan más fáciles
de identificar y reforzar en el nivel local.

11.4 El papel de la economía social en el desarrollo local

Históricamente, las organizaciones y empresas de economía social han sido un componente


fundamental del desarrollo local comunitario. Las cooperativas, sociedades mutuales y
asociaciones surgen en respuesta a las necesidades y/o aspiraciones colectivas de las
comunidades. Las características básicas de las organizaciones de economía social están en
armonía con los procesos de desarrollo local comunitario: propiedad colectiva, beneficios
para la gobernanza democrática de la comunidad y objetivos sociales y económicos
combinados. Las estrategias de desarrollo local dependen del desarrollo endógeno y el
emprendimiento local; la empresa colectiva está bien adaptada a estos procesos.
En dependencia del contexto nacional y local, las organizaciones y empresas de economía
social desempeñan diferentes papeles en el desarrollo local. Aunque estas empresas operan
en una amplia gama de sectores, algunos de los ejemplos más comunes son:

n satisfacer las necesidades básicas: asistencia médica, producción de alimentos, cocinas


colectivas, vivienda, cuidado de los niños, alfabetización, cuidado en el hogar;

n desarrollar recursos naturales: agricultura, silvicultura comunitaria, energía alternativa;

n mejorar la calidad de vida: cultura, recreación,

comercio local, medios de comunicación comunitarios;

n apoyar a los grupos marginados: integración

social y en el trabajo, servicios para las personas con discapacidades; y

n crear empleos y desarrollo económico: cooperativas de trabajadores, turismo social,


artesanía, cooperativas financieras y sociedades mutuales, manufactura, segunda y tercera
transformaciones de los recursos naturales.

Las OCDL han tenido éxito en revitalizar las comunidades cuando son capaces de estimular
el desarrollo endógeno a través de la movilización de los recursos locales. La economía
social está en el centro de esta estrategia de desarrollo. Sin embargo, para poder triunfar, es
necesario que las empresas de economía social tengan acceso a los instrumentos de
desarrollo adecuados, incluyendo los productos de financiamiento e inversión,
oportunidades de mercado, formación y creación de capacidades e investigación y
desarrollo.

En resumen, para que las organizaciones de economía social puedan florecer y asegurar un
impacto substancial en el desarrollo local, es esencial que exista un ambiente favorable de
política.

Estudio de caso: Desarrollo local y la economía social en la zona urbana de Quebec

A principios de la década de 1980, la ciudad de Quebec enfrentaba serias dificultades


económicas. La decadencia industrial, los impactos de la crisis económica y la expansión
urbana descontrolada habían provocado un severo incremento de la pobreza y el desempleo
en muchos barrios urbanos. Estaba surgiendo la nueva política social inspirada por el
trabajo a corto plazo para las estrategias de bienestar. A esta situación se oponían las
organizaciones comunitarias y laborales que demandaban empleo sostenible y decente para
la población local.

Los interlocutores sociales tradicionales comenzaron un proceso de desarrollo económico


comunitario que condujo a la creación de las primeras corporaciones económicas de
desarrollo comunitario (CEDC) en tres barrios. Estas organizaciones se opusieron a las
teorías económicas que prometían que un gran crecimiento económico 'se extendería poco a
poco' a las comunidades y resolvería los problemas socioeconómicos. Era evidente para los
iniciadores de este movimiento de desarrollo social que solo la acción comunitaria y los
nuevos tipos de asociaciones en el desarrollo económico podrían responder adecuadamente
a los desafíos locales, incluso en un entorno urbano. Les tendieron la mano a los
empresarios locales, instituciones locales y autoridades municipales, regionales y federales
para apoyar un proceso de revitalización comunitaria basada en la movilización de la
comunidad y las asociaciones.

Estas asociaciones colaborativas comunitarias representaron un gran cambio cultural en


Quebec. Al mismo tiempo, ocurrió un cambio similar y muy importante dentro del
movimiento sindical que dio lugar a la creación de fondos de pensiones respaldados por los
trabajadores. Actualmente, esos fondos gestionan más de 8 000 millones de dólares de
activos de fondo de pensión con el objetivo expreso de crear y mantener el empleo en las
PYME, incluyendo las empresas de economía social, en todo Quebec. Se celebraron
importantes debates antes de que la idea de que un sindicado podía hacer más que negociar
mejores acuerdos colectivos y debía participar en el desarrollo económico fuera aceptada
ampliamente.

DOCUMENTO DE TRABAJO

Más de 25 años después, estas organizaciones locales (iniciadas por grupos comunitarios
enfrascados en los asuntos de salud, vivienda, bienestar y otros temas) se han convertido en
importantes asociaciones no lucrativas con una membresía y gobernanza que incluyen a los
sindicatos, el sector privado, grupos comunitarios, interlocutores culturales, instituciones y
residentes locales. El modelo ha sido reproducido en todas las principales áreas urbanas de
Quebec. Las CEDC participan en diversas actividades, incluyendo el apoyo al desarrollo
empresarial a través de la economía social y las PYME tradicionales, gestión de los fondos
locales de inversión, planificación urbana, capacitación, integración social y apoyo al
desarrollo cultural.

Las CEDC reciben apoyo de los tres niveles del gobierno. El Gobierno del Canadá alienta
sus actividades en el campo del desarrollo de las PYME a través de su oficina de desarrollo
regional en Quebec, Développement économique Canada. El Gobierno (provincial o
regional) de Quebec ofrece apoyo substancial en colaboración con la ciudad de Montreal,
como parte de la política de desarrollo local de Quebec. Esta política, adoptada en 1997,
apoyó la creación de centros de desarrollo local (CDL) en todo Quebec. Los CDL ayudan a
formas tradicionales y colectivas de emprendimiento local a través de empresas de
economía social. La gobernanza de estos CDL está determinada por los funcionarios
locales electos; la ley requiere, como mínimo, la participación de representantes de los
sectores privado y de economía social. Sin embargo, las CEDC han podido mantener su
estructura original de gobernanza basada en la participación de varios interlocutores de la
sociedad civil.

Actualmente existen 13 CEDC en ciudades de Quebec que cubren territorios con una
población total de 1 600 000. Sus juntas voluntarias están compuestas por más de 400
personas de diferentes orígenes (por ejemplo, organizaciones comunitarias, negocios,
organizaciones culturales, sindicatos, instituciones financieras municipales y locales). Las
juntas son elegidas por los miembros a través de un proceso de colegios electorales.

Las CEDC apoyan el emprendimiento local mediante la provisión de asistencia técnica,


capacitación, asesoramiento y creación de redes. Apoyan el desarrollo empresarial en
colaboración con servicios especializados a escala regional. También han sido importantes
agentes de cohesión social a través de su participación en los procesos de desarrollo para
reconciliar preocupaciones e intereses diversos y mejorar la calidad de vida. Participan en
asuntos de planificación urbana, vitalidad cultural, etcétera. Un aspecto importante de su
trabajo es el desarrollo de la fuerza laboral y la integración de las poblaciones destinatarias,
lo cual desarrollan en colaboración con servicios públicos de empleo descentralizados.

El impacto de las CEDC fue evaluado en un estudio del período 2007-2008. Durante ese
tiempo, nueve CEDC en Montreal apoyaron a 2 250 empresas a través de servicios de
asesoramiento e invirtieron 7 053 000 dólares en 254 empresas, de los cuales 2 410 000
dólares se invirtieron en empresas de economía social. Estos fondos obtuvieron un total de
39 147 000 dólares y crearon 1 397 empleos. Las CEDC en otras cuatro ciudades pequeñas
apoyaron a 245 empresas y crearon 1 372 empleos.

La experiencia de Quebec en el desarrollo social en comunidades urbanas a través de las


CEDC se benefició de un contexto particularmente favorable para el diálogo social entre
una amplia variedad de interlocutores. Quebec es una pequeña nación francófona dentro de
América del Norte. Su

supervivencia ha dependido de su capacidad colectiva para reafirmar su identidad cultural


(que va más allá de los aspectos lingüísticos para abrazar una cultura política general
influenciada por tradiciones europeas y norteamericanas) e integrar olas de nuevos
inmigrantes y nuevas realidades culturales. En este contexto, el diálogo social se percibe
como una parte esencial de la cultural política.

Sin embargo, esta experiencia ofrece grandes lecciones a otras jurisdicciones debido a las
innovaciones sociales inherentes a su desarrollo. Los procesos iniciados por las
organizaciones y movimientos sociales, las amplias alianzas locales y formas de
gobernanza de múltiples interlocutores, el enfoque integrado de desarrollo, el apoyo de los
tres niveles del gobierno y los flexibles instrumentos financieros, técnicos y de capacitación
bajo el control local son todos elementos que pueden aplicarse y adaptarse a otros
contextos. Sin embargo, estas innovaciones dependen de la capacidad de las autoridades
públicas y los interlocutores sociales para abrirse a nuevas formas de colaboración y nuevos
enfoques de desarrollo.

DOCUMENTO DE TRABAJO

Estudio de caso: Desarrollo local y la economía social en la zona rural de Quebec

En Quebec, al igual que en muchas sociedades industrializadas, las comunidades rurales


decrecieron cuando la mecanización agrícola condujo a una reducción de la demanda de
mano de obra y a un subsecuente éxodo de las poblaciones rurales. Sin embargo, las
regiones rurales no han sido confinadas a la agricultura por muchos años. En efecto, la
población agrícola se convirtió en una minoría en el Canadá en 1956. La zona rural de
Quebec está compuesta por personas de diferentes perfiles, habilidades e intereses. La
infraestructura socioeconómica de estas comunidades ha cambiado y afronta muchos
desafíos, como enfrentar el éxodo de la población, particularmente los jóvenes; crear
empleos; mantener la vitalidad de los servicios de proximidad; y asegurar la coexistencia
exitosa entre los residentes y la naturaleza.

Al mismo tiempo, se produjo una drástica disminución en la influencia y el papel de la


iglesia en Quebec, que eliminó un importante pivote para las redes sociales. La zona rural
de Quebec fue obligada a reinventarse y afirmar su voluntad para mantener comunidades
rurales dinámicas. Este deseo encontró resistencia. En las décadas de 1960 y 1970, la zona
rural de Quebec estuvo marcada por el cierre de poblados cuando el gobierno clausuró los
servicios locales al considerarlos demasiado caros para la escasa población existente. Se
demolieron edificios para evitar el regreso de los residentes y las personas fueron
reubicadas en ciudades de mediano tamaño. Estos cierres dejaron profundas cicatrices y
condujeron a una movilización de ciudadanos sin precedentes llamada 'Operación
Dignidad'. Las comunidades rurales rechazaron los planes del gobierno y decidieron
responsabilizarse de su propio desarrollo, creando proyectos colectivos. Actualmente, estas
prácticas del gobierno han concluido, pero las comunidades rurales todavía tienen que
buscar las vías para revitalizar sus comunidades.

El gobierno también aprendió del fracaso de las drásticas soluciones adoptadas hace 40
años y ha adaptado su enfoque. Para acompañar a las comunidades rurales en su búsqueda
de soluciones promisorias de desarrollo, el Gobierno de Quebec, apoyado por los 'Socios de
la Ruralidad', creó una Política Nacional sobre Ruralidad (PNR). La primera versión de esta
política se implementó entre 2002 y 2007 y la segunda versión cubre de 2007 a 2014.

Los objetivos de la PNR 2007-2014 son:

1. Reforzar el papel de los funcionarios municipales electos y los Consejos Municipales


Regionales (CMR) a favor del desarrollo rural.

2. Asegurar que cada territorio tenga los medios para actuar.

3. Alentar el desarrollo dinámico de cada territorio.

4. Continuar el desarrollo multiforme de comunidades rurales.

5. Favorecer la cooperación y la complementariedad entre las áreas rurales y urbanas.

6. Promover el estilo de vida rural.

7. Ofrecer apoyo concreto al gobierno en los procesos, estrategias y proyectos en las


comunidades rurales.
Concretamente, la PNR representó una inyección de 280 000 000 de dólares por parte del
Gobierno de Quebec en siete años. La política abarca 1 011 municipios y 34 comunidades
de la Primera Nación con una población total de 1 913 910 en 2005.

Las empresas de economía social son importantes interlocutores en el desarrollo rural de


Quebec. Los empresarios privados a menudo juzgan el mercado rural como demasiado
pequeño para ser rentable. Las empresas de economía social que surgen de la movilización
de los ciudadanos son por tanto la única opción. Son reconocidas como particularmente
adecuadas para enfrentar los desafíos de las comunidades rurales. Las empresas de
economía social ayudan a revitalizar los poblados y permiten la participación de los
ciudadanos, haciendo que los poblados sean lugares atractivos para vivir. Permiten que las
poblaciones rurales accedan a los servicios de proximidad. Tienen una gran presencia en la
venta al detalle (por ejemplo, cooperativas de producción de alimentos, comercio de
servicios múltiples con tienda de víveres, restaurantes y gasolinera), cooperativas de salud,
guarderías, etcétera.

Las empresas de economía social también desempeñan un importante papel en ayudar a los
ancianos a permanecer en su entorno a través de servicios de atención en el hogar y
residencias de ancianos. Son esenciales para el turismo y la recreación, ya que contribuyen
a la calidad de vida. Están muy presentes en el sector cultural porque crean museos, centros
de interpretación, festivales, infraestructura para conciertos, etcétera. Estas iniciativas a
menudo son desarrolladas por artistas y grupos de ciudadanos y las infraestructuras
culturales frecuentemente son multifuncionales. En muchos poblados, un café cultural
funciona también como restaurante o lugar de reunión, o puede ofrecer acceso a servicios
de Internet de alta velocidad.

La economía social está activa en otros sectores también. En el sector de las


comunicaciones, la radio comunitaria es a menudo la única fuente de información local.
Las empresas de economía social también desarrollan proyectos para revitalizar el sector
forestal (por ejemplo, producción forestal no maderable, producción de energía con
biomasa forestal, recreación y turismo). A través de cooperativas y entidades no lucrativas,
también están disponibles viviendas a precios asequibles en las comunidades rurales.

Las empresas de economía social son consecuentemente una importante fuente de creación
de empleos. Por ejemplo, Multi-Services, una empresa de economía social en el sector de la
atención en el hogar (que forma parte de una red de 100 empresas de economía social que
emplea a más de 6 000 personas), emplea a más de 200 personas y es uno de los mayores
empleadores en el CRM de Côte-de–Gaspé.

Varias medidas en la PNR han contribuido a reforzar la capacidad de las empresas de


economía social en las comunidades rurales. En realidad, toda la política se basa en un
enfoque participativo donde los funcionarios electos y los ciudadanos desempeñan un
activo papel. Entre los varios instrumentos de desarrollo, la primera PNR creó 'pactos
rurales'. Estos pactos son acuerdos entre el Gobierno de Quebec y los CRM para fortalecer
la capacidad de las comunidades rurales para controlar su propio desarrollo. Un CRM,
compuesto por funcionarios locales electos de todos los municipios, tiene que
comprometerse a identificar las iniciativas de desarrollo más promisorias, que tienen que
ser abiertas y participativas. A cambio, el Gobierno ofrece fondos para apoyar estas
iniciativas. Los fondos del 'pacto rural' pueden utilizarse para apoyar proyectos municipales
o empresas de economía social. Los proyectos son seleccionados a través de un proceso

DOCUMENTO DE TRABAJO

descentralizado mediante el cual los funcionarios municipales locales estimulan la


participación de los ciudadanos en el desarrollo local. Las autoridades municipales también
tienen gran libertad para administrar estos fondos.

Desde 2007, los resultados de los pactos rurales incluyen:

n 5 011 proyectos apoyados; n 80 000 000 de dólares aportados por el Gobierno de Quebec,
que obtuvieron 680 000 000 de dólares en inversiones de otras entidades, incluyendo los
fondos de inversión en el desarrollo local, fondos de pensión laboral, subvenciones e
inversiones privadas tradicionales;

n 6 900 empleos creados o mantenidos; n 135 683 dólares de costo promedio por proyecto;
y n 17 402 dólares de contribución de los fondos del pacto rural por proyecto.

Otra parte de la PNR crea una red de 180 agentes de desarrollo rural. Su mandato es
movilizar y ofrecer asistencia técnica para el proceso de colaboración dentro de las
comunidades y apoyar a los promotores de proyecto para que desarrollen sus iniciativas.

Los laboratorios rurales fueron una nueva medida en la PNR 2007-2014. Estos laboratorios
son proyectos piloto que desarrollan iniciativas innovadoras en sectores que no han sido
suficientemente estudiados y que representan soluciones potenciales para las comunidades
rurales. Los laboratorios seleccionados tienen la misión de producir nuevos conocimientos
y experiencias que, cuando tienen éxito, pueden transferirse a otras comunidades rurales.
Los laboratorios rurales son gestionados por los municipios, las organizaciones de
desarrollo o las empresas de economía social. Quince de los 33 laboratorios rurales están
dirigidos por empresas de economía social y varios de ellos se centran en la movilización
de los ciudadanos; otros se centran en aspectos técnicos y nuevos sectores económicos,
mientras que algunos combinan ambos elementos. Varios territorios insisten en un fuerte
vínculo entre la participación de los ciudadanos y la creación de proyectos exitosos,
abriendo así las puertas al desarrollo de la economía social.

En conclusión, el enfoque general de la PNR se basa en la autonomía de las comunidades


locales y el empoderamiento de los funcionarios locales electos y los ciudadanos. Este
enfoque se corresponde con una visión de la economía social y solidaria y fortalece el
apoyo a la economía social y su reconocimiento. Mientras Quebec prepara su tercera PNR,
el papel de la economía social continuará creciendo indudablemente en la zona rural de
Quebec.

11.5 Los desafíos de los diseñadores de políticas


La creación de un entorno favorable para la economía social y las estrategias de desarrollo
local ha dado lugar a importantes desafíos para los diseñadores de políticas en Quebec. Sin
embargo, los esfuerzos han sido recompensados, ya que estas estrategias integradas de
desarrollo local han mejorado el desempeño de las políticas del gobierno en todos los
niveles. Han ayudado a eliminar la brecha entre la intención de los diseñadores de políticas
y la capacidad de lograr los resultados correspondientes. También han conducido a las
inversiones públicas que tienen la capacidad única de lograr los objetivos económicos y
sociales simultáneamente. Es interesante destacar que la economía canadiense, y
específicamente la de Quebec, ha sido la menos afectada por la reciente crisis económica en
todos los países de la OCED. Uno de los factores contribuyentes ha sido su economía
diversificada (en términos de sectores y tipos de economía, como pública, privada y social)
y el tamaño (un fuerte componente de PYME). Las estrategias comunitarias de desarrollo
local han contribuido a este éxito.

Sobre la base de la experiencia de Quebec, existen cuatro desafíos fundamentales para los
diseñadores de políticas que abordan el desarrollo local y la economía social:

n Debido a que el desarrollo local y la economía social están arraigados en un enfoque


integrado sobre el desarrollo y se basan en la creación de capacidad y el empoderamiento
de la comunidad, a menudo entran en conflicto con las estrategias de desarrollo económico
más tradicionales. El desarrollo local y la economía social crean la necesidad de definir un
nuevo paradigma para enfocar el desarrollo económico y social. Provocan un análisis más
amplio de la economía con una visión de una economía pluralista en la que cada forma de
organización tiene un papel que desempeñar (la economía pública, el sector privado y la
economía social) en la producción de bienes y servicios necesarios para el bienestar de las
comunidades.

n Un segundo desafío importante es la necesidad de un enfoque flexible y ascendente sobre


el desarrollo de políticas y de instrumentos de evaluación adecuados. La economía social y
el desarrollo local son enfoques comunitarios y ascendentes sobre el desarrollo. Debido a
que cada comunidad es diferente, es imposible utilizar un enfoque uniforme para definir las
iniciativas de política adecuadas. También es imposible establecer parámetros claros de
financiamiento, porque las iniciativas de economía social utilizan una combinación de
recursos privados o de mercado, fondos públicos y recursos voluntarios. Las proporciones
de estos diferentes tipos de recursos varían en los diferentes sectores y comunidades y
evolucionan con el tiempo. La utilización de instrumentos de evaluación adecuados es
esencial para este enfoque sobre el desarrollo de políticas.

n Un tercer desafío que aumenta la complejidad de

la política pública en el desarrollo local y la economía social es el hecho de que tiene que
incorporar a una amplia variedad de interlocutores del gobierno dentro de las jurisdicciones
municipales, regionales y federales, incluyendo los ministerios social, económico,
ambiental y cultural, así como otras instituciones públicas. Por esa razón, las iniciativas de
política pública exitosas tienen que basarse en una fuerte asociación entre la sociedad civil,
los representantes electos y los administradores públicos, y cada uno de ellos tiene que estar
de acuerdo en avanzar más allá del patrón tradicional de negociación hacia un proceso de
asociación constructiva e intersectorial.

n Un desafío final emana del contenido innovador de las iniciativas de economía social.
Tradicionalmente, los diseñadores de políticas públicas definen un problema, establecen un
programa para responder a dicho problema y luego diseñan el modelo de ejecución
apropiado. Sin embargo, la economía social es, de muchas maneras, un proceso continuo de
innovación dentro de las comunidades, basado a menudo en el aprendizaje por ensayo y
error. Nuevos enfoques sobre desarrollo económico, nuevas formas de asociación y nuevas
iniciativas sociales están a prueba, y constantemente están surgiendo y reproduciéndose las
mejores prácticas. Esto es extremadamente desafiante para los diseñadores de políticas y
los proveedores, quienes tienen que ser capaces de asegurar la utilización responsable de
los fondos

DOCUMENTO DE TRABAJO

públicos sin evitar el surgimiento de soluciones innovadoras. Mientras que la política


pública se aleja de la creación de precedentes, la innovación social y la economía social
necesitan establecer precedentes continuamente en el campo de la política pública.

11.6 Los desafíos de las organizaciones de la sociedad civil

El desarrollo local comunitario exitoso también trae consigo desafíos para las
organizaciones de la sociedad civil. Por ejemplo, estas organizaciones tienen que ir más allá
de las relaciones tradicionales de confrontación para convertirse en promotores activos.
Afortunadamente, este cambio cultural está progresando rápidamente en todos los
continentes a medida que surge la economía social como estrategia central para muchos
movimientos sociales que luchan contra la pobreza y la exclusión social. La creación de
redes nacionales y continentales emergentes de la sociedad civil, como la Red Asiática de
Economía Solidaria y la Red Intercontinental para la Promoción de la Economía Social y
Solidaria, Latinoamérica y Caribe (RIPESS LAC), son ejemplos de este creciente
movimiento civil.

Otro desafío de las organizaciones de la sociedad civil es crear la capacidad para iniciar y
gestionar iniciativas económicas, comprender problemas complejos y proponer soluciones
adecuadas utilizando una amplia variedad de instrumentos y recursos. A menudo, esto
significa aprender nuevas habilidades y conocimientos. Los investigadores, universidades
y, más ampliamente, las redes de educación formal e informal son cruciales para enfrentar
este desafío.

El importante desafío final que enfrentan las organizaciones de la sociedad civil es poder
crear los espacios intermediarios capaces de establecer una política constructiva y amplia y
el diálogo de desarrollo con los gobiernos. Donde existen estos espacios, los resultados han
sido muy positivos para ambas partes y más globalmente para el bien de todos. En un
creciente número de países, el apoyo a las redes de economía social y solidaria es una parte
integral de la política pública.
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