0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas3 páginas

El Nazismo

el Nazismo

Cargado por

Ale Perez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
10 vistas3 páginas

El Nazismo

el Nazismo

Cargado por

Ale Perez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EL NAZISMO

Mientras Mussolini gobernaba Italia, Alemania no quedó al margen de la crisis de las


democracias liberales. Por el contrario, también se impuso en ese país un régimen
fascista mucho más terrible que el italiano y con características particulares.

Hasta finalizar la Primera Guerra Mundial, Alemania había sido gobernada por una
monarquía. Luego, y como consecuencia de la derrota, se estableció una república
federal, parlamentaria y democrática, conocida como República de Weimar. En esta
República, el Partido socialista alemán (SPD) era el que tenía mayor poder político: el
presidente y la mayoría de los diputados eran del SPD. Los socialistas de este partido no
estaban de acuerdo con una revolución similar a la que se había producido en Rusia.
Pensaban que el socialismo podía alcanzarse a través de un largo proceso de reformas.

Los primeros años de gobierno de estos socialistas se caracterizaron por una gran
agitación social. Obreros y soldados habían formado soviets y otro grupo de socialistas -
los que luego van a fundar el Partido Comunista Alemán- proponían el camino de la
revolución y el gobierno obrero.

Al poco tiempo, los dirigentes de este grupo fueron asesinados por bandas armadas
vinculadas a la policía sin que el gobierno hiciera nada para detenerlos. El gobierno
surgido en Weimar tuvo que enfrentar, además, serios problemas económicos. El
endeudamiento de guerra y la indemnización que Alemania tenía que pagar a los
vencedores originaron una gran inflación que fue acompañada por una espectacular
caída del valor del marco alemán.

Las personas que vivían de un salario o del cobro de alquileres se arruinaron y una
buena parte de las pequeñas empresas tuvieron que cerrar, lo que provocó un aumento
del desempleo. La crisis llegó a su máximo nivel a fines de 1923

Finalmente, la situación económica logró controlarse con la ayuda de los Estados


Unidos de Norteamérica, aunque los sectores medios y populares sufrieron importantes
pérdidas. En los años posteriores a 1924, Alemania vivió un período de relativa
estabilidad, pero una crisis económica mundial en 1929 y, relacionada con ésta, la
retirada de los capitales norteamericanos que estaban invertidos en Alemania, sumió al
país en una nueva crisis. El desempleo subió desmesurada mente, se pasó de un millón y
medio de desocupados en 1929 a 6 millones en 1931. El partido socialista y otros
partidos tradicionales comenzaron a perder apoyo. Los votantes se inclinaban por un
gobierno fuerte que impusiera el orden. Esa era la propuesta del Partido nazi y su líder,
Adolfo Hitler.

En 1920, Adolfo Hitler fundó el Partido Obrero Nacionalsocialista Alemán (Nazi), uno
de los tantos grupos de derecha y nacionalista que surgieron en la época. En sus
discursos, Hitler combinaba un violento nacionalismo con doctrinas racistas,
antidemocráticas y anticomunistas, culpaba a marxistas y judíos de ser los responsables
de los males que padecía Alemania y exigía que se desconociera el Tratado de
Versalles.

En 1923, en plena crisis económica, Hitler intentó tomar el poder por medio de un
golpe de Estado, pero todavía no contaba con apoyo suficiente. Su plan fracasó, fue
arrestado y condenado, pero permaneció sólo seis meses en la cárcel. Una vez liberado,
decidió reorganizar el partido para llegar al poder por la “vía legal”, es decir a través de
elecciones. Sin embargo, en ese momento no tuvo éxito. Recordemos que, a partir de
1924, la economía alemana se había estabilizado gracias al aporte de capitales
norteamericanos, y habían disminuido los conflictos sociales y la polarización política.
En situación de cierta calma, los ciudadanos preferían votar opciones más moderadas y
conocidas.

Recién en 1929, cuando Alemania comenzó a sentir los efectos de la crisis que es talló
en Estados Unidos, los nazis consiguieron resultados electorales importan tes. Las
clases medias, los campesinos arruinados y algunos obreros desespera dos por el
desempleo y la miseria, buscaron favorecer, por medio del voto, a quien les prometía
volver a un “pasado que había sido mejor”. El Partido Nazi también contó con el apoyo
económico de los dueños de la industria y las finanzas que esperaban que Hitler pudiera
terminar con los reclamos obreros y el peligro que significaba para ellos el partido
comunista.

Por otro lado, el nacionalismo agresivo de Hitler le hizo ganar seguidores entre los
militares y antiguos combatientes. Finalmente, en enero de 1933, por la cantidad de
votos que obtuvieron los nazis y por el apoyo de otros partidos, Hitler fue designado
canciller -una especie de jefe de gabinete- con amplios poderes.

También podría gustarte