Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios
Organización, Competencia, Funciones y Recursos de los Ayuntamientos
Participación Ciudadana y Presupuesto Participativo
Asignatura: Gestión Municipal
Estudiante: [Tu Nombre]
Profesor(a): [Nombre del Profesor]
Fecha: 8 de agosto de 2025
Índice
Introducción .......................................................... 2
1. Organización, Competencia y Funciones de los Ayuntamientos .......... 3
2. Recursos y Autonomía Municipal ....................................... 5
3. Participación Ciudadana en la Gestión Municipal ..................... 7
4. Presupuesto Participativo ............................................ 9
Conclusión ............................................................. 11
Referencias ............................................................ 12
Introducción
La Ley No. 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios, promulgada en julio de 2007,
representa un hito en la modernización del régimen municipal en la República Dominicana. Su
objetivo central es dotar a los gobiernos locales de un marco jurídico que fortalezca su autonomía
administrativa, financiera y política, permitiéndoles actuar con independencia en la gestión de los
asuntos comunitarios, siempre dentro del marco legal establecido. Esta ley busca garantizar una
gestión municipal eficiente, transparente y orientada a la participación activa de los ciudadanos.
El presente trabajo aborda, en primer lugar, la estructura organizativa, competencias y funciones
asignadas a los ayuntamientos; en segundo término, examina sus recursos y el alcance de su
autonomía; posteriormente, analiza los mecanismos de participación ciudadana y, finalmente,
detalla el presupuesto participativo como herramienta para democratizar la toma de decisiones y
la inversión pública.
1. Organización, Competencia y Funciones de los Ayuntamientos
La Ley 176-07 establece que los ayuntamientos son órganos colegiados de gobierno local,
integrados por el alcalde o alcaldesa, quien actúa como máxima autoridad ejecutiva, y un consejo
de regidores encargado de la función normativa y de fiscalización. El artículo 19 precisa que los
ayuntamientos tienen competencias exclusivas en materias como la planificación urbana, la
administración de los bienes municipales, la regulación del uso de suelo, el manejo de residuos
sólidos, el ordenamiento del tránsito local y la promoción del desarrollo económico y social de su
demarcación.
En cuanto a la organización interna, los ayuntamientos se dividen en dependencias o direcciones
administrativas, técnicas y operativas, tales como: Dirección de Obras Municipales, Dirección de
Planeamiento Urbano, Dirección de Servicios Públicos, Dirección Financiera y Dirección de
Desarrollo Comunitario. Esta estructura busca garantizar la cobertura de todos los servicios y
áreas de gestión contempladas en la ley.
Las funciones municipales incluyen tanto la prestación de servicios básicos (agua potable,
recolección de basura, alumbrado público, mantenimiento de parques y cementerios), como la
implementación de políticas de desarrollo social, cultural y ambiental. A modo de ejemplo, un
ayuntamiento puede establecer programas de apoyo a emprendedores locales, organizar ferias
artesanales o implementar proyectos de arborización urbana.
2. Recursos y Autonomía Municipal
La Ley 176-07 reconoce diversas fuentes de ingresos para los ayuntamientos. Entre ellas
se incluyen las transferencias del Presupuesto General del Estado, que por mandato de la Ley
166-03 deben representar al menos el 10 % de los ingresos nacionales; ingresos propios
derivados del cobro de tasas por servicios, arbitrios municipales y derechos por licencias o
permisos; así como donaciones y financiamientos externos debidamente autorizados.
La autonomía municipal implica que los ayuntamientos tienen libertad para elaborar y ejecutar
sus presupuestos, priorizar proyectos y contratar servicios, siempre con sujeción a las leyes
vigentes y bajo los principios de transparencia y rendición de cuentas. El artículo 83 especifica
que los recursos deben destinarse prioritariamente a inversión en obras y servicios, procurando
una distribución equitativa en todo el territorio municipal.
En la práctica, esta autonomía permite que un municipio con vocación turística, por ejemplo,
pueda destinar más recursos a infraestructura vial y embellecimiento urbano, mientras que otro de
vocación agrícola puede priorizar caminos vecinales y sistemas de riego.
3. Participación Ciudadana en la Gestión Municipal
La participación ciudadana es reconocida por la Ley 176-07 como un derecho
fundamental y una obligación de los ayuntamientos. Esta se canaliza a través de mecanismos
como los cabildos abiertos, las consultas populares, los comités de seguimiento y las audiencias
públicas. Según el artículo 236, la ciudadanía tiene el derecho de intervenir en la planificación y
supervisión de las políticas municipales, así como en la fiscalización del uso de los recursos
públicos.
Por ejemplo, un cabildo abierto puede convocarse para discutir el trazado de una nueva vía o para
decidir el destino de un terreno municipal. De esta manera, se fortalece la democracia local y se
promueve la corresponsabilidad entre autoridades y ciudadanos.
4. Presupuesto Participativo
El presupuesto participativo es uno de los mecanismos más innovadores incorporados por
la Ley 176-07, regulado entre los artículos 236 y 249. Este proceso consiste en que un porcentaje
del presupuesto municipal sea asignado directamente por decisión de la comunidad, a través de
asambleas y consultas en los diferentes barrios y comunidades.
El procedimiento incluye la convocatoria pública, la presentación de propuestas, la priorización
de proyectos y la inclusión de los seleccionados en el presupuesto anual. Esto garantiza que la
inversión responda a necesidades reales, tales como la construcción de un centro comunitario, la
rehabilitación de una cancha deportiva o la instalación de luminarias en calles sin alumbrado.
El presupuesto participativo ha demostrado ser una herramienta eficaz para fortalecer el vínculo
entre la población y sus autoridades locales, al tiempo que fomenta la transparencia y la equidad
en la distribución de los recursos.
Conclusión
En síntesis, la Ley 176-07 dota a los municipios de un marco legal sólido que les permite
ejercer sus competencias con autonomía, gestionar sus recursos de forma eficiente y promover la
participación activa de la ciudadanía en la toma de decisiones. La implementación del
presupuesto participativo constituye una vía efectiva para democratizar la gestión pública y
garantizar que las inversiones respondan a las verdaderas prioridades comunitarias.
Referencias
Congreso Nacional de la República Dominicana. (2007). Ley No. 176-07 del Distrito
Nacional y los Municipios.
Congreso Nacional de la República Dominicana. (2003). Ley No. 166-03 que establece el
porcentaje de transferencia a los ayuntamientos.
Constitución de la República Dominicana. (2015).
Secretaría de Estado de Interior y Policía. (2008). Manual de gestión municipal.