Biografía de Harry Stack Sullivan
Harry Stack Sullivan nació en Norwich, Nueva Yory, EE. UU., en 1892, e inició su carrera
médica, llegando a prestar importantes servicios al sector público.
A los 16 años egresó de la escuela secundaria y su primer año de estudio lo cursó en la
Universidad de Cornell. En 1911 fue transferido a la Facultad de Medicina y Cirugía de
Chicago, en donde obtuvo su título como médico, en 1917 y, al poco tiempo de
graduarse, comenzó a ejercer la medicina.
Previo a su ingreso al campo de la psiquiatría, Sullivan fue oficial médico, durante la
primera guerra mundial, y luego prestó apoyo a otras instituciones, incluido el servicio
de salud pública de Estados Unidos, por lo que se le reconoce su destacado rol como
médico.
El contacto con en neuropsiquiatra William Alanson White influyó en su vida, lo suficiente
como para motivarle a investigar sobre la esquizofrenia, dedicándose a la
psicopatología.
Harry Stack Sullivan ocupó importantes puestos como el de presidente de la
fundación William Alanson White, director de la escuela de psiquiatría de Washington y
otros. Para Stack Sullivan, era muy importante la influencia que los factores sociales
podrían ejercer en la salud mental, por lo que también procuró que su práctica
psicoterapéutica fuese más dinámica.
Trabajó con el antropólogo Edward Sapir, quien estaba interesado en el estudio lingüístico
de otras culturas, y esto llevó a Stack a valorar el papel de la comunicación dentro
del área psiquiátrica.
Así, Harry Stack Sullivan no solo estudió la comunicación entre las personas, sino los
problemas comportamentales en el ámbito social. Este interés en la esfera social y sus
efectos en el comportamiento es parecido al mostrado por otros psicoanalistas como
Frieda Fromm Reichmann, Erik Erikson, Karen Horney y Erich Fromm.
De modo que, a Harry Stack Sullivan se le considera como el fundador del
psicoanálisis interpersonal, una variante psicoanalítica que considera la interacción
entre los individuos como un factor importante en el desarrollo de la personalidad.
En su trayectoria, Stack Sullivan se interesó por la esquizofrenia e hizo investigaciones
novedosas, en comparación con las propuestas existentes de Sigmund Freud y otros
psicoanalistas.
Stack Sullivan creía que el psiquiatra debía ocupar una posición pasiva con respecto al
paciente, pues, es muy conocida su Entrevista psiquiátrica, en la que afirma: “durante la
entrevista, el psiquiatra debe ser no solo un observador. El psiquiatra más bien
debe ser un observador participante”.
Harry Stack Sullivan y los trastornos mentales
Harry Stack considera que los trastornos mentales resultan de una comunicación
poco adecuada. A su juicio, la ansiedad supone un obstáculo entre los procesos
comunicativos. Es decir, la ansiedad actúa como una fuerza que destruye las
relaciones interpersonales. La necesidad de alivio de la ansiedad, para Stack, era una
necesidad de seguridad interpersonal.
Teoría psiquiátrica
Harry Stack sostuvo lo siguiente en su teoría psiquiátrica:
En la infancia, distinguió tres modos: el prototáctico, o experiencia previa al uso de los
símbolos; el paratáctica, o experiencia del uso de símbolos de forma privada y el
sintáctico, el momento en el que una persona se puede comunicar con otra.
En cuanto al dinamismo propuesto por Harry Stack, cada persona se compromete con
un área interpersonal en si interacción con otros sujetos, más que verse como
entidades separadas. Los dinamismos pueden ser de dos tipos: los conjuntivos, que
integran una situación que reduce la tensión y los disyuntivos, que provocan la
desintegración de la situación.
Sullivan realizó varias publicaciones destacadas, tales como la Teoría interpersonal de
la psiquiatría, concepciones de la psiquiatría moderna, estudios clínicos de la psiquiatría,
la entrevista psiquiátrica, y otros artículos que vieron luz en la revista Psychiatry, de la cual
fue fundador.
Se le consideró una personalidad destacada y, casi al final de su vida, participó en una
conferencia de la UNESCO, así como en un congreso de salud mental, lo cual indica
que se mantuvo activo académicamente hasta los últimos días de su vida.
Seguía estrictamente los hechos observables y susceptibles a ser verificados
empíricamente.
Para Sullivan, lo más importante eran las relaciones entre las personalidades y no la
personalidad individual en sí misma, aislada, sino en relación con los demás. Incluso,
consideró que, algunas veces, el hombre puede hacer a un lado las necesidades
biológicas para satisfacer las del sistema social.
Los primeros años de vida de la persona son muy importantes para el desarrollo de su
personalidad. Conceptos propios de la teoría de Harry Stack Sullivan son los de sistema
de tensión, relaciones interpersonales, dinamismos, ansiedad, experiencias cognoscitivas
y personificación.
Stack Sullivan falleció el 14 de enero de 1949, en París. Más que por datos biográficos
concretos, Sullivan es recordado por sus postulados y aportes teóricos que le
diferenciaron de otros autores.
La teoría interpersonal de H. S. Sullivan
Harry Stack Sullivan (1892-1949) publicó en el año 1953 la obra “La teoría interpersonal
de la psiquiatría”; en esta desarrolló su modelo de la personalidad, que se enmarca
en el paradigma del psicoanálisis. De forma más concreta podemos clasificar a Sullivan
en el neofreudismo, junto con autores como Carl Jung, Karen Horney, Erik Fromm o Erik
Erikson.
Sullivan defendió una concepción de la psiquiatría según la cual esta ciencia debía tener
como objeto de estudio las interacciones entre seres humanos. De este modo destacó la
relevancia fundamental de las relaciones interpersonales (tanto las reales como las
imaginarias) en la configuración de la personalidad, y en consecuencia también de la
psicopatología.
Para este autor la personalidad se puede definir como un patrón de comportamiento
relativo a las situaciones de interacción con otras personas. Se trataría de una entidad
estable y compleja, determinada tanto por las necesidades fisiológicas e interpersonales
innatas como por el aprendizaje a través de experiencias tempranas y el proceso de
socialización.
En este sentido, la personalidad se formaría progresivamente en función del contacto con
el entorno social y de la propia capacidad para satisfacer las necesidades, así como la
tensión que estas causan tanto desde un punto de vista biológico como desde uno
psicológico. Los fallos en este tipo de aprendizajes y la falta de adaptación psicológica
llevarían a la patología.
La teoría de la personalidad de H. S. Sullivan, y en particular su focalización en las
interacciones sociales, llevaron al surgimiento de la escuela del psicoanálisis
interpersonal. Esta corriente también difiere de la variante freudiana en su interés por la
individualidad y por la importancia que da a la relación mutua entre terapeuta y paciente.
Factores estables que forman la personalidad
Según Sullivan, el constructo que conocemos como “personalidad” está compuesto por
tres aspectos estables: los dinamismos y las necesidades, el Sistema del Yo y las
personificaciones.
Todos ellos se desarrollan a partir de la interacción con otras personas y de cómo
resolvemos nuestros impulsos fisiológicos y sociales.
1. Necesidades y dinamismos
El psicoanálisis interpersonal define dos grandes conjuntos de necesidades humanas:
las de autosatisfacción y las de seguridad. Las primeras se asocian con la fisiología e
incluyen la alimentación, la excreción, la actividad o el sueño; las necesidades de
seguridad tienen un carácter más psicológico, como la evitación de la ansiedad y el
mantenimiento de la autoestima.
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Los dinamismos son patrones de conducta complejos y más o menos estables que
tienen la función de satisfacer una necesidad básica determinada -o, en palabras de
Sullivan, de “transformar la energía física del organismo”. Hay dos tipos de dinamismos:
los que se relacionan con partes específicas del cuerpo y los asociados a experiencias de
miedo y de ansiedad.
2. El Sistema del Yo
El Sistema del Yo se desarrolla a lo largo de la infancia a medida que experimentamos
ansiedad y la aliviamos a través de otras personas. Se trata de una estructura psíquica
que cumple la función de manejar la ansiedad, esto es, de lidiar con las necesidades
de seguridad. Con la edad adopta también la función de proteger la autoestima y la
imagen social.
3. Las personificaciones
Sullivan utiliza el término “personificación” para hacer referencia a los modos por los
cuales los niños interpretan el mundo: atribuyendo a personas y colectivos características
de otros, basándose tanto en experiencias de interacción como en creencias y fantasías
personales. Las personificaciones tendrán una gran importancia en las relaciones
sociales a lo largo de la vida.
Modos de experiencia: el desarrollo de la mente
Siguiendo los planteamientos de Sullivan, la personalidad se forma mediante el traspaso
de lo interpersonal a lo intrapsíquico. De este modo, si las necesidades de una persona
durante la infancia quedan cubiertas satisfactoriamente, logrará un sentido de
autoconfianza y de seguridad; si no, desarrollará una tendencia a sentir inseguridad y
ansiedad.
Los modos en que experimentamos nuestro entorno físico y social cambian en
función de la edad, del grado de dominio del lenguaje y de la correcta satisfacción de las
necesidades. En este sentido Sullivan describió tres modos de experiencia: la prototáxica,
la paratáxica y la sintáctica. Cada una de ellas se subordina a las que aparecen
posteriormente.
1. Experiencia prototáxica
Los bebés experimentan la vida como una sucesión de estados organísmicos no
relacionados entre ellos. No existe una concepción de causalidad ni un verdadero sentido
del tiempo. Progresivamente se irá tomando conciencia de las partes del cuerpo que
interactúan con el exterior, en las cuales se dan sensaciones de tensión y de alivio.
2. Experiencia paratáxica
Durante la infancia las personas nos diferenciamos del medio y obtenemos conocimientos
sobre los modos de satisfacer nuestras necesidades; esto permite la aparición de
símbolos personales a través de los cuales establecemos relaciones entre eventos y
sensaciones, como las de causalidad.
Sullivan habló de “distorsión paratáxica” para hacer referencia al surgimiento de
experiencias de este tipo en etapas más avanzadas de la vida. Consisten
fundamentalmente en relacionarse con otros de forma equivalente a la que se dio con
personas significativas en el pasado; esto se manifestaría en la transferencia, por
ejemplo.
3. Experiencia sintáctica
Cuando el desarrollo de la personalidad se produce de forma saludable aparece el
pensamiento sintáctico, que tiene un carácter secuencial y lógico y se modifica
constantemente en función de las nuevas experiencias. Además los símbolos son
validados a través del consenso con otras personas, lo cual da un sentido social al
comportamiento.
Alex Figueroba. (2017, septiembre 1). La teoría interpersonal de Harry Stack Sullivan.
Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/personalidad/teoria-interpersonal-
harry-stack-sullivan
William Ronald Dodds Fairbairn nació en Edimburgo el 11 de agosto de 1889, hijo
único de Thomas y Cecilia Fairbairn.
Fairbairn estudió teología y griego helénico en la Universidad de Edimburgo y en Kiel,
Estrasburgo y Manchester. Pertenecía a una familia religiosa y mantuvo su fe cristiana
durante toda su vida. Aparte de su tiempo de estudios en el extranjero y los años que
pasó luchando en la Primera Guerra Mundial, Fairbairn siempre vivió y trabajó en
Edimburgo. Ahora es ampliamente conocido como el "padre de las relaciones objetales",
debido a sus importantes innovaciones y desarrollos en esa rama de la teoría
psicoanalítica. También escribió de manera creativa e influyente sobre arte, educación,
religión, política y cuestiones sociales. A lo largo de la obra teórica de Fairbairn, la relación
y la afinidad siguen siendo el centro de la psicología y la experiencia humanas. Muchos
consideran que sus contribuciones al psicoanálisis son profundas y de inconmensurable
influencia, en particular sobre los desarrollos teóricos y clínicos de las últimas décadas.
Después de luchar en Palestina y el norte de África durante casi toda la Primera Guerra
Mundial, Fairbairn decidió dejar sus estudios teológicos y filosóficos para dedicarse a la
psiquiatría. Entró inmediatamente en la formación médica y se licenció en 1924. Las
experiencias de Fairbairn en la guerra habían tenido un profundo impacto en él y a lo
largo de su carrera trataría a muchos ex soldados que sufrían traumas y lo que se conocía
como "neurosis de guerra". Mientras estudiaba para convertirse en psiquiatra, Fairbairn
leyó la obra de Sigmund Freud y Carl Jung, y comenzó un análisis con el psicoanalista
australiano EH Connell, también un cristiano devoto. Poco después de graduarse,
Fairbairn comenzó a practicar el psicoanálisis. Escribió su primer artículo psicoanalítico
sustancial en 1927 y asistió al Congreso Internacional de Psicoanálisis en Oxford en
1929. Entre 1927 y 1935 dio clases de psicología en la Universidad de Edimburgo,
especializándose en psicología adolescente. Fairbairn también trabajó en la Clínica para
Niños y Jóvenes, parte de la Universidad de Edimburgo, donde trató a jóvenes
delincuentes y a quienes habían sido abusados sexualmente.
Entre 1928 y 1930 Fairbairn exploró los escritos de Freud en gran detalle, tomando notas
abundantes y exhaustivas, y comenzó a alejarse un poco de la explicación que Freud
daba de varios principios analíticos fundamentales: la estructura de la psique, la teoría de
los instintos y la represión. Fairbairn no estaba satisfecho con la estructuración de la
psique que hacía Freud, especialmente con su descripción de las relaciones entre el yo, el
superyó y el ello. Encontró cierta falta de lógica crucial en el modelo de Freud y, algunos
años después, haría su propia descripción de la estructura tripartita en uno de sus
artículos más influyentes, "Estructura endopsíquica considerada en términos de relaciones
de objeto" (1944).
En 1931 Fairbairn se convirtió en miembro asociado de la Sociedad Psicoanalítica
Británica en base a sus escritos psicoanalíticos hasta la fecha (se convirtió en miembro de
pleno derecho en 1939), y a mediados de los años treinta se retiró de su puesto
universitario para dedicarse por completo a la práctica psicoanalítica. Durante muchos
años fue el único analista que trabajaba en Edimburgo y tuvo poco contacto con la vida de
la Sociedad Británica en Londres. Presentó un breve artículo como parte de las
Discusiones Controvertidas a principios de los años cuarenta, pero en general trabajó en
un estado de aislamiento inusual y, de hecho, con un grado inusual de independencia.
Muchos creen que esta separación geográfica y profesional de la Sociedad contribuyó a la
sorprendente originalidad de los conceptos de Fairbairn. Sin embargo, sus ideas fueron
profundamente influenciadas por sus colegas en Londres y su trabajo, a su vez, continuó
teniendo una profunda influencia en la teoría británica de las relaciones objetales,
convirtiéndose en una de las figuras clave de la tradición independiente.
En la década de 1930, Fairbairn se sintió fascinado por las teorías de Melanie Klein, en
particular sobre el desarrollo infantil. El libro de Klein de 1932, El psicoanálisis de los
niños, tuvo un gran impacto en él, al igual que su artículo de 1935, "Una contribución a la
psicogénesis de los estados maníaco-depresivos". Varios años después, Fairbairn
escribió dos artículos sobre arte y creatividad, inspirados por la explicación de Klein sobre
los impulsos destructivos innatos y el deseo concomitante de reparación y restitución. A su
vez, Fairbairn comenzó a influir en el pensamiento de Klein y el de sus colegas. Su trabajo
innovador y audaz sobre las relaciones objetales allanó el camino para nuevos enfoques
teóricos y clínicos, aunque tal vez esta contribución no fue lo suficientemente reconocida
o reconocida en ese momento.
Uno de los principales desarrollos teóricos de Fairbairn fue la definición de un modelo
psicológico de la mente, que se apartaba de la teoría biológica de Freud, en la que el
supuesto central era que la libido es fundamentalmente una búsqueda de placer. Fairbairn
afirmaba, en cambio, que lo primordial en todos nosotros es nuestra búsqueda de
relaciones, y que esto es más urgente que el deseo de satisfacer los instintos. Fairbairn
describe un modelo en el que la libido no busca simplemente descargar energía mediante
el uso de un objeto, sino que busca el objeto en sí mismo y para sí mismo. En el
pensamiento de Fairbairn, los instintos ciertamente existen y el placer resulta de alcanzar
un objeto deseado, pero el placer no es el objetivo en sí mismo. Por lo tanto, la fuerza
impulsora de la psique humana no es de hecho el principio del placer, sino una necesidad
fundamental de relacionarse y conectarse con otros objetos, es decir, otras personas. El
énfasis de Fairbairn en la centralidad de las relaciones en la psique fue una gran
inspiración para John Bowlby y jugó un papel clave en el desarrollo de la famosa "teoría
del apego" de Bowlby.
Fairbairn también encontró que el método clásico de Freud era defectuoso en lo que
respecta al complejo de Edipo. En su experiencia, el análisis del complejo de Edipo en
sus pacientes no siempre conducía a la resolución de sus problemas, y esta insatisfacción
lo llevó a desarrollar la teoría de los fenómenos esquizoides. En 1940, Fairbairn completó
su primer artículo sobre este tema, "Factores esquizoides en la personalidad", y fue el
comienzo de un período inmensamente innovador y creativo. Fue este artículo, en el que
Fairbairn acuñó el término "esquizoide", el que más tarde inspiraría a Klein a cambiar su
"posición paranoide" por "posición esquizoparanoide", y que de manera similar tendría un
impacto considerable en el pensamiento de Donald Winnicott sobre los estados
esquizoides. Este artículo también marcó el comienzo del pensamiento pionero de
Fairbairn sobre los estados límite y sus orígenes en el proceso de "escisión", una defensa
contra el dolor de ser rechazado por padres insuficientemente atentos. La
conceptualización de Fairbairn de la escisión fue, y sigue siendo, una contribución muy
influyente a la teoría psicoanalítica. Describió cómo el niño separa el lado
emocionalmente receptivo de sus padres del lado no receptivo, creando así objetos
"buenos" y "malos", y a menudo también escindiendo el yo en "bueno" y "malo", un
proceso que a menudo conduce a estados limítrofes. Su desarrollo de un enfoque teórico
y clínico bastante nuevo para los estados limítrofes sigue siendo muy importante en el
tratamiento psicológico de estos pacientes en la actualidad.
Fairbairn murió en su ciudad natal, Edimburgo, en la víspera de Año Nuevo de 1964, a la
edad de setenta y cinco años.