El libro que yo elegí para preservar en un baúl en la biblioteca Nacional es
1984, de George Orwell, esta es una novela política de ficción distopíca. Escrita
1949
Esta obra se desarrolla en 1984, un futuro Londres, en un gobierno totalitario
que controla excesivamente los movimientos de todos los ciudadanos, incluso
insiste en espiar el pensamiento para mantener el orden. El partido castiga
arrestando y haciendo desaparecer físicamente a quienes demuestren alguna
inconformidad. A la cabeza del Partido se encuentra El Gran Hermano, cuya cara se
encuentra en carteles y monedas. Todos los ciudadanos están bajo la obligación de
amar y ofrecer lealtad incondicional al Gran Hermano. Irónicamente, Orwell insinúa
la posibilidad de que el Gran Hermano ni siquiera sea una persona real, sino un
icono propagandístico.
El mundo en 1984 es un mundo sórdido de pobreza material y miseria moral, en
el que las largas jornadas de trabajo del Partido son la norma y conseguir artículos
de uso diario, como cuchillas de afeitar, es todo un logro. Las relaciones personales
libres están prohibidas, siendo el partido el que se encarga de concretar las mismas,
con el único fin de la procreación.
El personaje principal de la novela es Winston, que trabaja en el Ministerio de la
Verdad. Su cometido es reescribir la historia ironizando así el ideal declarado por el
nombre del Ministerio. Tales alteraciones a veces eliminan a una persona de la
historia, etc. El comienza a tener pensamientos que no van acorde a la alineación
del partido, sabe que es difícil engañar a los miembros, pues las telepantallas, uno
de los puntos por donde espían a la gente, están en todos sitios, hasta en su casa.
Winston, en contra de lo que dice el partido, comienza a tener una relación sexo
afectiva con una compañera del trabajo, la cual comparte su pensamiento. Desean
privacidad, intimidad, libertad y amor, pero saben que expresar libremente esto
podría llevarlos a la muerte. Concretan varios encuentros en lugares remotos de
Oceanía, y por secreto logran alquilar un pequeño monoambiente al señor
Charrington, quien “ilegalmente” le había vendido algunas cosas a Winston.
Ocurren a O'Brien para unirse a la hermandad, una asociación que va en
contra del partido. Él les da secretamente un libro copia del libro totalmente
prohibido de Goldstein, el principal enemigo de El Partido. No terminan de leerlo,
cuando son descubiertos por la policía del pensamiento. Todo el tiempo estuvieron
observados, el señor Charrington era un policía del pensamiento, y hasta el mismo
O'Brien formaba parte de El partido. Todo fue una trampa.
A partir de allí se desarrolla una serie de eventos desafortunados, donde
torturan a Winston y a su compañera, Julia. Los obligan a “amar” al partido. Y les
dicen que, si el partido dice que 2 más 2 son 5, así lo será. No sabe hace cuanto
tiempo está ahí, ya que las luces nunca se apagaban. Solo sabe que esta hecho un
saco de huesos deteriorado, no se reconoce. Pero sigue aferrándose a sí mismo y a
su humanidad, el cual es su amor por Julia. Finalmente, se lo fuerza a traicionarla,
luchó lo mas que pudo, pero no se resistió. Winston, una cáscara ya vacía,
cambiada y dañada, es nuevamente liberado al mundo. En su nueva vida, ve a Julia
una vez, de casualidad, pero ya no están enamorados. Al final, se lo muestra contra
sus principios, con lágrimas cayendo por su rostro, Winston se da cuenta de que
finalmente ha completado la rehabilitación que comenzó en el Ministerio del Amor.
Ama al Gran Hermano.
El terror en 1984 es la aniquilación del yo y la destrucción de la capacidad para
reconocer el mundo real.
Desde que la empecé a leer esta novela me atrapo completamente, nunca se
me hizo aburrido leerla, y siempre quería descubrir más y más. Quiero que se quede
en el baúl en la Biblioteca Nacional. Creo que, a pesar de ser una novela escrita en
1949, tiene muchas semejanzas con lo que vivimos día a día. Las redes sociales
recopilan cada compra, cada dato, cada gesto y alimenta una presencia omnisciente
capaz de descubrir nuestras elecciones. Una sociedad donde se deforma el
lenguaje a conformidad, se llega a fabricar la realidad para la conveniencia, la
intimidad de las personas se encuentra expuesta, en la que el sistema se encarga
de deformar la mente de las nuevas generaciones a su adecuación.
El libro es increíble, nos da una trama creíble, e inquietante por las numerosas
similitudes con la sociedad que esta hiperconectada de nuestro actual siglo. Orwell
tuvo una gran capacidad para imaginarse la sociedad del futuro, y le acertó
bastante. Lo que nos hace plantearnos si realmente Orwell escribió 1984 para la
sociedad de su época, o para la nuestra y futuras. Es una novela que no envejece.
Quizá la sociedad futura que lea 1984 encuentre aún más similitudes de las que
encontramos hoy en día, y les parecerá aún más curioso que nosotros, como han
podido plasmar tan verídicamente el futuro.