Martes 11/07/2023 CCF DAMAS
Martes 01/07/2025 CCF
Tema: Panes y peces
Texto: Juan 6:26-27 26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de
cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales,
sino porque comisteis el pan y os saciasteis. 27 Trabajad, no por la
comida que perece, sino por la comida que a vida eterna
permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló
Dios el Padre.
INTRODUCCIÓN
Juan 6:1-11 Jesús alimenta 5000 hombres sin contar mujeres ni
niños, con tan sólo 5 panes y 2 peces
Juan 6:12 a 15 La reacción al Milagro
12 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los
pedazos que sobraron, para que no se pierda nada. 13 Recogieron,
pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de
cebada sobraron a los que habían comido. 14 Aquellos hombres
entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este
verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo. 15 Pero
entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle
rey, volvió a retirarse al monte él solo.
La manera en que Jesús proveyó pan para una multitud al aire libre
(algo parecido a un desierto) le recordó a aquellos hombres como
Dios trabajó a través de Moisés para alimentar a Israel con Maná en
el desierto.
Esta multitud estaba dispuesta a apoyar a Jesús siempre y cuando
les diera lo que querían – pan. Es fácil criticar como la multitud
amaba a Jesús por el pan que les daba, pero con frecuencia
nosotros ¿qué hacemos cuando Él nos da lo que pedimos? Por
lógica le amamos por lo que nos da. Pero mucho más importante
es amarlo y obedecerlo simplemente por Quién es Él– Señor y Dios.
Estos pasajes me llevaron a leer los siguientes versículos:
Juan 6:25-51 Leer
DESARROLLO
Claves: 26 y 27 26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto
os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino
porque comisteis el pan y os saciasteis. 27 Trabajad, no por la
comida que perece, sino por la comida que a vida eterna
permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a este señaló
Dios el Padre.
Y estos versículos claves me llevaron a pensar que nosotros
también podemos ser como los judíos de esta historia, podemos
seguir a Cristo de manera equivocada.
¿Qué pasa cuando seguimos a Cristo por motivos
equivocados?: Nos convertimos en Creyentes Religiosos,
una Enfermedad Espiritual que si no detectamos sus
síntomas a tiempo nuestra alma morirá:
- Síntoma 1: Malgastamos nuestra vida. En vez de trabajar en
la obra del Señor gastamos TODA nuestra energía y tiempo en el
Trabajo terrenal:
v27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que
a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque
a este señaló Dios el Padre
Jesús hizo un contraste entre las cosas materiales y las espirituales.
Es casi universalmente verdad que las personas son más atraídas a
las cosas materiales que a las espirituales. Una señal que diga
dinero y comida gratis reunirá a una multitud más grande que la
que diga plenitud espiritual y vida eterna.
Is 55:2 2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro
trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y
se deleitará vuestra alma con grosura. 3 Inclinad vuestro oído, y
venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma;
- Síntoma 2: Somos carnales. Nuestra carnalidad aflora
V26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me
buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis
el pan y os saciasteis
La gente buscaba a Jesús por los milagros, “Nos dio de comer!! para
qué nos preocupamos, si total viene de arriba!!” Ni siquiera habían
escuchado el mensaje de Jesús!! no entendieron nada!! Carnales
Totales!! Leamos lo que Pablo nos dice en Ro 8:5-9 5 Porque los
que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que
son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de
la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios;
porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los
que viven según la carne no pueden agradar a Dios. 9 Mas vosotros
no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu
de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo,
no es de él.
- Síntoma 3: Somos incrédulos
v36 Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis
Cuando tenemos hambre, sentimos como si la comida fuera a
resolver todos nuestros problemas. Pasa lo mismo con todas las
otras dificultades prácticas en las que nos encontremos.
Buscamos a Jesús para que nos resuelva el problema en el que
estamos, y aunque en su inmensa misericordia ÉL lo hace, aún así
seguimos sin creer!!
Somos duros, no nos quebrantamos ante El. Es más si se soluciona
el problema decimos: “y si, esto se solucionó porque yo me moví,
yo busqué la solución, gracias a DIos que me dio fuerzas para
hacerlo eh” Qué cara duras que somos!!!
Lo único que Dios nos pide para heredar la vida eterna y escapar de
la condenación en el infierno es creer en su Hijo Jesucristo y esta es
nuestra mayor gloria en la cual está fundamentada toda nuestra
esperanza: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y
cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación,
mas ha pasado de muerte a vida”, (Juan 5:24).
- Síntoma 4: Murmuramos.
v41-44 41 Murmuraban entonces de él los judíos, porque había
dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo. 42 Y decían: ¿No es
este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros
conocemos? ¿Cómo, pues, dice este: Del cielo he descendido? 43
Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros. 44 Ninguno
puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le
resucitaré en el día postrero.
Los judíos no podían reconocer que Jesús era el Hijo de Dios porque
conocian que Jesús se habia criado con José y Maria.
No lo aceptaban por eso murmuraban de lo que enseñaba y de los
milagros que hacía Jesús.
La murmuración es hablar entre dientes, manifestando queja o
disgusto por alguna cosa.
Hoy en dia murmuramos y criticamos lo que conocemos por arriba.
“Ah bueno, mira esta hermanita hace tres meses que se congrega y
Dios le respondió todas sus oraciones, y yo hace 7 años que vengo
todos los cultos y todavia sigo esperando a que Dios se digne a
responderme”
Los judios murmuraban porque no conocían verdaderamente a
Jesús, y nosotros conocemos a Jesús?
¿Cuál es el antídoto para este tipo de "creyente religioso"
que malgasta su vida, que es carnal, incrédulo y
murmurador?
V47 a 51 47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene
vida eterna. 48 Yo soy el pan de vida. 49 Vuestros padres comieron
el maná en el desierto, y murieron. 50 Este es el pan que desciende
del cielo, para que el que de él come, no muera. 51 Yo soy el pan
vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá
para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por
la vida del mundo.
El que cree en mí, tiene vida eterna: lo que significa “creer” en
el sentido en el que Jesús se refería es: confiar en, depender de, y
aferrarse a.
Yo soy el pan de vida: Jesús repitió y continuó utilizando esta
metáfora. Así como el pan es necesario para la vida física, Jesús es
necesario para la vida espiritual y la vida eterna.
Hoy en día nos resulta difícil ver a Dios en momentos de crisis,
problemas, ansiedad, angustia, desesperación, enfermedad,
escasez, etc., y si no creemos en Jesús vamos a dudar de su
divinidad, de su poder, de su persona.
Para creer en ÉL debemos sentirnos atraídos por su persona,
amarlo para poder vivir a su estilo, para que nuestro corazón duro y
obstinado, lleno de murmuración y crítica cambie.
Para que eso ocurra debemos aprender a conocer a Jesús y amarlo,
todos los días debemos charlar con Jesús, leer la Biblia.
FIN 26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que
me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque
comisteis el pan y os saciasteis. 27 Trabajad, no por la comida que
perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el
Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.
Somos creyentes religiosos o cristianos convertidos?
Somos enfermos espirituales o estamos sanos?
Como decía el pastor el domingo, estamos ante nuestro médico,
Jesús, y aquí el nos diagnostica y nos da el remedio que
necesitamos.