0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas18 páginas

Gbss SG

La Guía para el estudio de la Biblia de Harvey Newcomb proporciona instrucciones prácticas para un estudio efectivo de las Escrituras, enfatizando la importancia de la preparación espiritual y la dedicación en la lectura. Se sugiere leer en un lugar tranquilo, buscar la guía del Espíritu Santo y estudiar sistemáticamente para obtener una comprensión más profunda de la Palabra de Dios. El curso está diseñado para ayudar a los estudiantes a aplicar los principios bíblicos en sus vidas diarias.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas18 páginas

Gbss SG

La Guía para el estudio de la Biblia de Harvey Newcomb proporciona instrucciones prácticas para un estudio efectivo de las Escrituras, enfatizando la importancia de la preparación espiritual y la dedicación en la lectura. Se sugiere leer en un lugar tranquilo, buscar la guía del Espíritu Santo y estudiar sistemáticamente para obtener una comprensión más profunda de la Palabra de Dios. El curso está diseñado para ayudar a los estudiantes a aplicar los principios bíblicos en sus vidas diarias.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Instituto Bíblico Monte Sión

Guía para el estudio


de la Biblia

Harvey Newcomb

GBSs (Completo)
Nombre: _______________________________ Identificación del alumno: ________ Fecha: _________
Instrucciones para este curso
El material de lectura para este curso consiste de esta guía de estudio y la Biblia.

Antes de cada lección: ore pidiendo a Dios que le dé entendimiento y un corazón


enseñable.
Comience la lección leyendo el capitulo relacionado en esta guía de estudio.

6
Conteste las preguntas para la lección correspondiente de esta guía de estudio.
Utilice el formato requerido en cada hoja de respuesta, escribiendo su
nombre e información sobre el curso en cada hoja. Use cualquier hoja de
papel de escribir (o en las hojas de respuestas, si es que se incluyen).
Deje un renglón en blanco entre respuestas.
Siempre use sus propias palabras en sus respuestas.
Trate de ser los más claro y conciso posible.
¡Por favor no se apure demasiado! Medite en lo que Dios quiere que
usted aprenda.
No pase a la próxima pregunta hasta haber contestado la presente.

Solo en caso de que esté tomando el curso como un estudio por correspondencia
(con retroalimentación por escrito de otros):
Después de completar las lecciones 1 al 2, envíe las hojas de respuestas
completadas a Instituto Bíblico Monte Sión.
Envíe únicamente sus respuestas, no incluya ningún otro material.
Todas las respuestas enviadas se manejarán confidencialmente.
Escriba al pie del sobre, en el lado izquierdo, su nombre, curso y númer-
os de las lecciones.

6
El límite para completar el curso son dos meses.
Es posible extender este plazo si lo solicita.
6
Sus hojas con las respuestas le serán devueltas después de ser corregidas.
Guarde juntos todos los materiales y las respuestas que le son devueltos
para futura referencia.
GUÍA PARA EL
ESTUDIO DE LA BIBLIA
Curso GBSs - Índice
Lección 1: Visión general y preparación
1. Introducción ........................................................................................ 3
2. Lee en un lugar tranquilo ................................................................... 4
3. Prepara tu corazón y mente ............................................................... 5
4. Busca la ayuda del Espíritu Santo ..................................................... 5
5. Lee con dedicación .............................................................................. 5
6. Lee las Escrituras con regularidad .................................................... 5
7. Estudia las Escrituras sistemáticamente .......................................... 6

Lección 2: Cómo estudiar la Biblia sistemáticamente


1. Considera el gran diseño .................................................................... 8
2. Intenta comprender el significado del escritor ................................ 8
3. No tengas prisa.................................................................................... 9
4. Lee en secuencia ................................................................................ 10
5. Pregunta sobre ciertos temas ........................................................... 11
6. Estudia a Jesús ................................................................................... 12
7. Historia y biografía ........................................................................... 12
8. Poesía e instrucción .......................................................................... 13
9. Los profetas........................................................................................ 13
10. Estudia desde un punto de vista ...................................................... 14

1
Ejemplo de hoja de respuestas
___________ ________ GBSs ______ _____
Nombre Id estudiante Curso Lección Fecha
número número

Pregunta Respuesta
___ ____________________________________________
____________________________________________
Saltar una línea entre preguntas

___ ____________________________________________
____________________________________________

De la Guía para el estudio de la Biblia de Harvey Newcomb. El texto ha sido ligeramente revi-
sado para los fines del curso. Todas las citas de las Escrituras son de la versión RV60. Chapel
Library no está necesariamente de acuerdo con todas las posiciones doctrinales de los autores
que publica.
Copyright 2024 Chapel Library. Impreso en EE. UU. Se concede permiso para reproducir
este material por cualquier medio, siempre que
1) no se cobre más allá de una suma nominal por el coste de duplicación, y
2) se incluya este aviso de copyright y todo el texto de esta página.
Chapel Library es un ministerio de fe que depende enteramente de la fidelidad de Dios. Por
lo tanto, no solicitamos donaciones, pero recibimos con gratitud el apoyo de aquellos que
libremente desean dar.
Descarga gratuitamente el material de nuestro sitio web, o ponte en contacto con Chapel
Library o el distribuidor internacional indicado para tu país para obtener copias impresos
de nuestros materiales Cristocéntricos de siglos anteriores.

CHAPEL LIBRARY
2603 West Wright Street
Pensacola, Florida 32505 EE. UU.
+1 850 438-6666 • chapel@[Link] • [Link]
Para más información sobre esta guía de estudio u otros materiales de estudio bíblico (a
menudo basados en textos de siglos anteriores), ponte en contacto con

MOUNT ZION BIBLE INSTITUTE


2603 West Wright Street
Pensacola, Florida 32505 [Link].
+1 850 438-6666 • chapel@[Link] • [Link]
Los cursos de Mt Zion Bible Institute (MZBI) pueden descargarse gratuitamente en todo el
mundo desde [Link].

2
GUÍA PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado…
2 Timoteo 2:15

Lección uno
Visión general y preparación
1. Introducción
Para un verdadero hijo de Dios, nada es tan precioso como la Santa Biblia
inspirada. Es como una mina de toda clase de metales y piedras preciosas
recubierta de oro y plata. Lo que es sumamente necesario para los propósitos
comunes de la vida yace en la superficie. Estas son las verdades simples del
evangelio que son esenciales para la salvación. Pero debajo de ellas están el
hierro, el estaño, el cobre: las verdades fuertes, las doctrinas, los principios
prácticos, cuya comprensión exige las facultades de la mente, pero que dan
fuerza y consistencia al carácter cristiano. Pero más allá hay un tesoro ilimi-
tado de piedras preciosas, cuya examinación expone nuevas joyas de sorpren-
dente belleza.
La Biblia es la constitución de las esperanzas del cristiano, la obra de su
herencia. ¿Es un caminante en tierra extraña? Este libro contiene una des-
cripción del país al que se dirige, con un mapa del camino en el que están
señalados todos los cruces y rutas secundarias.1 ¿Es un marinero en el tor-
mentoso océano de la vida? Esta es su carta de navegación y su brújula. Aquí
encuentra todos los bajíos y arrecifes claramente marcados, y señales coloca-
das en muchos lugares peligrosos donde otros han naufragado.
Por lo tanto, viendo que tenemos en nuestras manos un tesoro semejante,
no puede sorprendernos que se nos indique que busquemos las cosas precio-
sas que contiene, ni que a los cristianos les encante meditar en sus páginas
sagradas. «Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino» (Sal
119:105). Es como una linterna que ilumina nuestro camino en medio de la

1
Ver El progreso del peregrino, en el que un cristiano atraviesa muchas dificultades en este
mundo para llegar a la Ciudad Celestial. Escrito por John Bunyan y publicado por primera
vez en 1678, muchos creen que es el segundo libro más vendido de todos los tiempos des-
pués de la Biblia. Edición anotada disponible en CHAPEL LIBRARY.

3
oscuridad de la noche para dirigir los pasos de nuestros pies. Por eso, el cris-
tiano sincero buscará en la Palabra de Dios el conocimiento de Su voluntad,
con más afán que buscaría tesoros escondidos de oro y plata. En obediencia
al mandato de Dios, pondrá su corazón en esta tarea.
Después de la entrega de la Ley, Moisés dice: «Aplicad vuestro corazón a
todas las palabras que yo os testifico hoy» (Dt 32:46). Aplicar nuestro corazón
en cualquier objeto implica tal deseo de él, que nos lleva a estar decididos a
hacer todos los esfuerzos posibles para obtenerlo. Este debe ser el senti-
miento permanente de nuestros corazones con respecto al conocimiento de
la voluntad de Dios revelada en Su Palabra. Al obtener este conocimiento,
debemos imitar al salmista que dijo: «En mi corazón he guardado tus dichos,
para no pecar contra ti» (Sal 119:11). Su objetivo al guardar la Palabra en su
corazón era saber cómo regular su conducta para no pecar contra Dios. Así
debemos guardar la Palabra de Dios en nuestro corazón, y por la misma ra-
zón. Debemos estudiarla como directorio de la vida. Cada vez que abrimos
este bendito libro, esta debe ser la sincera pregunta de nuestro corazón: «Se-
ñor, ¿qué quieres que yo haga?» (Hch 9:6). Acerquémonos a la Palabra con
este espíritu de niño obediente, y no dejaremos de aprender la voluntad de
Dios.
Pero cuando hemos aprendido nuestro deber en la Palabra de Dios, lo si-
guiente es cumplirlo sin demora. Primero, debemos desear sinceramente co-
nocer nuestra presente obligación, y luego estar decididos a cumplirla tan
pronto como la conozcamos; la presión de la obligación descansa sobre el
momento presente. Y cuando se comprende el deber presente, la demora de
un solo momento es pecado.
Con estas observaciones, presento algunas instrucciones prácticas para la
lectura y el estudio provechosos de las Sagradas Escrituras.

2. Lee en un lugar tranquilo


Lee la Biblia en un lugar privado donde no seas interrumpido, ni por la
conversación de los demás ni por la atracción de otros objetos. No intentes
llenar pequeños intervalos de tiempo con la lectura de la Palabra de Dios.
Deja estos intervalos para lecturas más ligeras. Leer las Escrituras es conver-
sar con Dios, que nos habla cuando leemos Su santa Palabra. Su ojo que todo
lo ve se posa sobre nuestros corazones; Él sabe si estamos ocupados en so-
lemnes trivialidades. Si leemos Su Palabra tan descuidadamente que no com-
prendemos su significado ni bebemos de su espíritu, le tratamos como no
nos gustaría ser tratados por un amigo terrenal. Por lo tanto, acerquémonos
a la Palabra de Dios con sentimientos de reverencia y temor piadoso.2

2
Temor piadoso: Diligencia cautelosa, respeto y cuidado; no un temor servil y acobardado.

4
3. Prepara tu corazón y mente
Acércate a la Palabra de Dios con una preparación del corazón. Si fuéra-
mos a visitar a una persona importante cuyo favor quisiéramos asegurar, ten-
dríamos cuidado de ajustar todo sobre nosotros de la manera más atractiva.
Así debe ser con nuestras mentes cuando venimos a conversar con Dios. Ale-
jemos todos los pensamientos mundanos y esforcémonos por conseguir un
estado de ánimo tranquilo, santo y tierno, para que las verdades en que pen-
samos se graben en nuestro corazón.

4. Busca la ayuda del Espíritu Santo


Cristo prometió a Sus discípulos que, cuando viniera el Espíritu Santo,
«él [los] guiará a toda la verdad» (Jn 16:13). (a) Solo con Su influencia guia-
dora podemos entender la Palabra de Dios; y (b) solo con Sus influencias mi-
sericordiosas querremos obedecerla. Y tenemos un gran aliento para buscar
la ayuda de este Instructor divino. Cristo nos asegura que Dios está más dis-
puesto a dar Su Espíritu Santo a los que se lo piden, que los padres terrenales
a dar buenas dádivas a sus hijos (Mt 7:11). Antes de abrir la Palabra de Dios,
por lo tanto, debemos orar para que Él (1) nos muestre la verdad, que es la
norma de nuestro deber, y (2) haga que nuestros corazones deseen obede-
cerla; y mientras procedemos, (3) mantengamos nuestros corazones silen-
ciosamente elevados a Dios con el mismo propósito.

5. Lee con dedicación


Cada vez que descubras una verdad, pregúntate qué relación tiene con tu
deber actual. Si se refiere a los afectos espirituales, compara con ella el estado
de tu corazón. Si se relaciona con la comunión cristiana o con nuestra obra
en el mundo, compárala con tu conducta. Si se relaciona con algún deber
ordenado, pregúntate si lo has cumplido.
Y, dondequiera que te encuentres fallando, trata de buscar el perdón por
medio de la sangre de Cristo, con la gracia que te capacita para corregir lo
que está mal.

6. Lee las Escrituras con regularidad


Un refrigerio diario es tan necesario para el alma como para el cuerpo. La
Palabra de Dios es el pan de vida eterna, «el alimento del alma». Toma, pues,
tus provisiones regulares para que tu alma no se muera de hambre. Escoge
para este propósito aquellos momentos en los que tengas menos probabilida-
des de ser interrumpido, cuando puedas apartarte del mundo, cuando puedas
dominar mejor las energías de tu mente. No hay momento más adecuado
para ello que la mañana. Así la mente está clara, vigorosa, no agobiada y pre-
parada para aprender. También es apropiado consultar la Palabra de Dios al

5
final del día, pero esto depende mucho del estado del cuerpo. Si uno queda
exhausto y apagado después de las fatigas del día, yo recomendaría más bien
tomarse todo el tiempo por la mañana. Pero no te limites a estas horas. Siem-
pre que la naturaleza de tus actividades te permita el tiempo suficiente para
fijar tu mente en la verdad, puedes beber libremente de esta fuente inagota-
ble, el agua de la vida.

7. Estudia las Escrituras sistemáticamente


Si lees al azar, un poco aquí y otro poco allá, tu visión de la verdad divina
será limitada. Este método puede seguirse en lo que respecta a la lectura de-
vocional, pero solo cuando se toma otro tiempo para obtener una visión co-
nectada y una comprensión crítica de toda la Biblia. Las Sagradas Escrituras
son como un plato de sabrosas carnes. Hay casi todas las variedades de estilo
y materia. Hay historia, biografía, instrucción y poesía. Aunque estos diversos
tipos de escritura están contenidos en un gran número de libros, escritos por
varios autores, en diferentes momentos, y sin coordinación, sin embargo, hay
una notable unidad de diseño en todo el libro. Todo, desde el principio,
apunta al glorioso plan de salvación de Dios revelado en el evangelio.
Aunque a primera vista podamos sentir la falta de un sistema regular de
teología, una cuidadosa atención revelará la sabiduría divina en la presente
disposición. Tenemos aquí los principios de Su gobierno mostrados en ejem-
plos vivientes, que nos dan una visión más clara de la que podríamos obtener
del estudio de un sistema abstracto. En el estudio sistemático y minucioso
de la Biblia, pueden ser útiles los siguientes consejos.

Preguntas de estudio Lección uno


Visión general y preparación
Lee las secciones 1 a 7A antes de responder a estas preguntas. Por favor,
lee despacio para que entiendas lo que lees. Además, siempre es bueno orar
antes de cada lección pidiéndole al SEÑOR sabiduría para aplicar lo que
aprendas en tu vida y que te capacite para amarlo con toda tu mente, cora-
zón, alma y fuerzas... porque éste es el mayor mandamiento (Mr 12:30).
Nota muy importante: Te pedimos que utilices siempre tus propias pa-
labras en tus respuestas. Las respuestas a la mayoría de las preguntas
se encuentran en el texto de lectura, pero no te limites a citar el texto
para responder. Más bien, lee lo que dice el texto, piensa en el signifi-
cado de lo que dice y resume su significado con tus propias palabras
para tu respuesta. De este modo, aprenderás mucho más que el simple
método de «buscar, encontrar, citar» para responder a las preguntas.

Introducción (1)
1. ¿En qué se parece la Biblia a una mina?

6
2. a. ¿En qué se parece la Palabra a una luz o linterna?
b. ¿A qué lleva esto al cristiano?
3. a. ¿Cuál fue la razón del salmista para guardar la Palabra en su cora-
zón?
b. ¿Cómo se aplica esto a nosotros?
4. a. Enumera las dos cosas que «debemos» hacer en el estudio de la Pa-
labra de Dios.
b. Hacerlo personal. ¿En qué medida estas verdades coinciden con el
deseo de tu corazón?
Lee en un lugar tranquilo (2)
5. Describe brevemente las mejores circunstancias para leer la Palabra de
Dios con respecto a:
a. Lugar
b. Período de tiempo
6. Mateo 7:12 dice: «Así que, todas las cosas que queráis que los hombres
hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos» (la
«Regla de Oro»).
¿Cómo se aplica este principio cuando llegamos a leer la Palabra de
Dios?
Prepara tu mente y corazón (3)
7. a. ¿Cómo debemos preparar nuestras mentes cuando venimos a en-
contrarnos con Dios?
b. ¿Por qué debemos prepararnos así?
Busca la ayuda del Espíritu Santo (4)
8. En cuanto al estudio de la Palabra de Dios, ¿qué dos cosas resultan de
la influencia del Espíritu Santo?
Utiliza las letras (a) y (b) para marcar las dos partes de tu respuesta.
9. a. ¿Por qué tres cosas debemos orar cada vez que abrimos la Palabra
de Dios?
Usa los números (1) a (3) para marcar las tres partes de su respuesta.
b. Hacerlo personal. ¿Lo haces con regularidad? ¿Por qué sí o por qué
no?
Lee con dedicación (5)
10. a. ¿Cuáles son las tres áreas de la Palabra que tienen que ver con el de-
ber presente, y cómo debemos responder a cada una al leerla?
Usa los números (1) a (3) para marcar las tres partes de tu respuesta.
b. ¿Cómo debes responder cuando fallas?

7
Lee las Escrituras con regularidad (6)
11. ¿En qué sentido la Palabra de Dios es «alimento para el alma»?
12. ¿Qué hora del día se sugiere para la mayor parte del estudio? ¿Por qué?
Estudia las Escrituras sistemáticamente (7)
13. ¿Por qué es tan importante una «visión conectada» de las Escrituras?
14. a. ¿Qué es más útil en la Palabra de Dios: el arreglo sistemático o la va-
riedad?
b. ¿Por qué?

Lección dos
Cómo estudiar la Biblia sistemáticamente
A modo de repaso, la última orientación práctica para un estudio prove-
choso de la Biblia es leerla sistemáticamente [final de la lección uno]. En
el estudio sistemático, vemos más claramente la disposición ordenada de
los libros y los temas. Vemos el desarrollo progresivo del asombroso plan
de redención de Dios por medio de Jesucristo.
Además de su propia lectura devocional, cada creyente necesita dedicar
algún tiempo al estudio sistemático porque es muy provechoso. No es ne-
cesario tener formación de seminario para esto. El resto del curso está
dedicado a sugerencias prácticas para estudiar la Biblia. (Estos puntos
del 1 al 10 se presentan en el texto original como subpuntos bajo el punto
7 de la Lección uno: Estudia las Escrituras sistemáticamente).

1. Considera el gran diseño


Ten presente el gran diseño de las Escrituras, que es convencer a todos
los hombres en todas partes de su condición perdida y pervertida, dar a co-
nocer el camino de la salvación y persuadirlos a que lo abracen.

2. Intenta comprender el significado del escritor


Procura comprender siempre el sentido claro y evidente del autor, porque
esa es la mente del Espíritu. Para ayudarte en esto, sigue las siguientes pau-
tas.
1) Intenta familiarizarte con el estilo de cada escritor. Aunque las Escri-
turas fueron dictadas por el Espíritu Santo, cada escritor empleó su propio
estilo y manera de escribir. Esto no pone en duda su origen divino, sino que
muestra la sabiduría del Espíritu. Si toda la Biblia hubiera sido escrita en un
estilo uniforme, habría dado a los adversarios un argumento de peso contra
su autenticidad. La falta de uniformidad constituye una prueba concluyente

8
de que no pudo ser obra de un único impostor. Por otra parte, una continua
uniformidad de estilo haría tediosa y desagradable la lectura de un libro tan
extenso como la Biblia, pero la rica variedad que presentan los diversos auto-
res de este bendito libro hace que su lectura sea agradable y deleitosa.
2) Averigua el contexto de la escritura: el carácter, la situación y el oficio
del escritor; el tiempo, el lugar y la ocasión de su escritura; y las personas a
cuyo uso inmediato destinó su obra. Esto te permitirá comprender sus refe-
rencias a ciertas circunstancias y costumbres, y ver la aplicación práctica de
los principios que propone.
3) Considera el objetivo o propósito del autor al escribir el libro, su objeto,
designio o intención de lo que quería lograr. Fíjate también en el plan general
o método que ha utilizado. Esto te permitirá descubrir sus ideas principales,
si se trata de una obra instructiva; o ejemplos de la providencia de Dios, si es
histórica.
4) Cuando el lenguaje sea difícil de entender, presta estricta atención al
contexto, y generalmente encontrarás explicado el significado del autor. Pero
si no es así, considera si la frase difícil es una peculiaridad del estilo del es-
critor. Si es así, busca el lugar donde la ha utilizado en una conexión dife-
rente, y mira qué significado se le atribuye allí. Pero si esto no te satisface,
examina los pasajes en otras partes de las Escrituras que se relacionan con el
mismo tema, y compáralos con el que estás considerando. Esto generalmente
aclarará los pasajes más confusos.
Pero si todavía tienes dudas, puedes encontrar ayuda consultando a co-
mentaristas expertos en los detalles que he mencionado, los cuales, con un
conocimiento del idioma en que el libro fue escrito originalmente, pudieron
haber eliminado la dificultad. Pero al leer comentarios, ten siempre presente
que están escritos por hombres capaces de equivocarse, cuyas opiniones no
deben tomarse como la Escritura. Sin embargo, puedes aprender de ellos sin
tener que aceptar todo lo que dicen. De todos modos, tendrás que considerar
esto último, porque a veces las opiniones entre algunos comentaristas difie-
ren en muchos puntos.

3. No tengas prisa
No te pongas como meta leer cierta cantidad durante tus tiempos de es-
tudio bíblico. Esto puede llevarte a apresurarte, sin darte cuenta de su signi-
ficado o espíritu. Es mejor estudiar a fondo un versículo que leer media do-
cena de capítulos descuidadamente. El alimento recibido depende menos de
su cantidad y más de su perfecta digestión. Lo mismo sucede con la mente:
una idea clara es mejor que una docena de ideas confusas. Y la mente, al igual
que el estómago, puede estar sobrecargada de alimentos sin digerir. Piensa
en cada parte que leas hasta que tengas una visión completa y clara de la

9
verdad que enseña. Fija tu mente y tu corazón en ella como la abeja se fija en
la flor, y no la dejes hasta que hayas extraído la miel que contiene.

4. Lee en secuencia
Al estudiar toda la Biblia secuencialmente, obtendrás una visión más am-
plia de su contenido y percibirás más claramente su unidad de propósito.
Pero no quiero que te limites enteramente a la lectura regular de toda la
Biblia en secuencia. Algunas porciones de las partes históricas no requieren
tanto estudio como las que son más instructivas y doctrinales; y algunas par-
tes de la Palabra de Dios son más devocionales que otras, y por lo tanto más
adecuadas para el uso práctico diario.
Un plan muy bueno es leer el Antiguo y el Nuevo Testamento en secuen-
cia, una porción de cada uno cada día.3 Si comienzas por Génesis, Job y Ma-
teo, y lees un capítulo cada día en cada lugar, y lees tres Salmos en sábado,
leerás toda la Biblia en un año, teniendo una variedad adecuada cada día.
Además de esto, los libros más devocionales y prácticos deben leerse con
frecuencia. Los Salmos proporcionan una gran variedad de experiencias cris-
tianas, y se puede recurrir a ellos con provecho y consuelo en todas las cir-
cunstancias. Es el único libro de la Biblia que no debe leerse en secuencia.
Los Salmos están separados unos de otros, sin conexión necesaria.
En su mayor parte, los otros libros fueron escritos originalmente como
un sermón o una carta. Por comodidad, se han dividido en capítulos y ver-
sículos. Si se lee un capítulo solo, se pierde la conexión; como si se tomara
un sermón y se leyeran una o dos páginas: no se obtendría una visión com-
pleta del tema del autor. Por tanto, te recomiendo que, además de tu lectura
diaria del Antiguo y del Nuevo Testamento, estudies siempre uno de los libros
más difíciles y fructíferos de los escritos como carta. Sin embargo, si asistes
regularmente a un estudio bíblico, las lecciones allí estudiadas serán sufi-
cientes para este propósito.
Antes de comenzar el estudio de un libro, debes aprovechar la oportuni-
dad para leerlo rápidamente de una sentada, a fin de conocer el alcance y el
diseño del autor. Esta práctica te resultará provechosa siempre que dispongas
de tiempo para ello. Te interesará especialmente repasar, de este modo, los
libros que has estudiado. Cuanto más a fondo los hayas estudiado, más te
interesará el repaso.
El uso de una Biblia de referencia y de una concordancia te será de gran
utilidad. Buscando los pasajes paralelos a medida que avanzas, verás cómo

3
Una excelente guía para leer toda la Biblia en un año, incluyendo el Nuevo Testamento y
los Salmos dos veces, es M'Cheyne's Daily Bible Readings [Lecturas diarias de la Biblia de
M’Cheyne], disponible en Chapel Library en ingles.

10
una parte de las Escrituras explica a otra y lo maravillosamente que todas
armonizan.

5. Pregunta sobre ciertos temas


Al leer las Escrituras, hay algunos temas en los que debes estar pensando
constantemente.
1) ¿Qué encuentro aquí que apunte a Cristo? Si no tienes esto presente,
perderás la mitad del interés en muchas partes del Antiguo Testamento, y
gran parte de él te parecerá casi sin sentido. Está lleno de tipos4 y profecías
relacionadas con Cristo que por sí mismos pueden parecer áridos, pero que
al entenderlos son muy hermosos y llenos de instrucción.
2) La Biblia contiene una historia de la iglesia.5 Intenta, pues, conocer la
condición de la iglesia en la época de la que estás leyendo.
Desde el principio, verás un desarrollo gradual de los designios de mise-
ricordia de Dios, y una luz continuamente creciente. Fíjate en qué período
de la iglesia estás leyendo, y a partir de esto podrás juzgar el grado de obliga-
ción de sus miembros, pues este ha ido aumentando con el incremento de la
luz, desde la caída de Adán en Génesis 3 hasta el día de hoy, y continuará
aumentando hasta el fin de los tiempos. Observa también las diversas decli-
naciones y resurgimientos de la religión que han ocurrido en cada período
de la iglesia, y trata de aprender sus causas y consecuencias. De este modo
podrás familiarizarte con el método de Dios para tratar con Su pueblo, del
cual podrás extraer lecciones prácticas de precaución y estímulo para ti
mismo.
3) Pregunta qué verdad doctrinal se enseña, ilustra o aplica en el pasaje
que estás leyendo, y qué principio se reconoce. Grandes e importantes prin-
cipios del gobierno divino y del deber práctico están a menudo implícitos en
un pasaje de la historia que se refiere a un acontecimiento por lo demás sin
importancia. Ocúpate de extraer estos principios y aplicarlos a la práctica. Así
aumentarás diariamente tu conocimiento del gran sistema de la verdad di-
vina.
4) Observa cada promesa y cada predicción. Observa la fidelidad de Dios
al cumplir Sus promesas y Sus profecías. Esto contribuirá a fortalecer tu fe.
Te será provechoso, a medida que avanzas, tomar notas de estos asuntos. Al
final de cada libro, revisa tus notas y haz un esquema con encabezamientos
principales para las partes más importantes, y subencabezamientos para las

4
Tipos: Símbolos que representan otras cosas con características similares, como Jonás en el
vientre del gran pez (por ejemplo: Jonás 1:17 y Mateo 12:40).
5
Iglesia: Indica la creencia del autor de que hay un pueblo de Dios tanto en el Antiguo como
en el Nuevo Testamento, todos los cuales se salvan solo por la fe.

11
partes menos importantes. Un esquema ofrece una excelente visión general
de los temas y subtemas de cada libro.

6. Estudia a Jesús
Lee los Evangelios con gran atención con el propósito de estudiar el ca-
rácter del bendito Jesús. Reflexiona sobre cada una de las acciones de Su vida
y trata de comprender Sus motivos. Con este proceso, te sorprenderás al en-
contrar la Divinidad brillando a través de la masculinidad en pequeños inci-
dentes que a menudo puedes haber leído sin interés. Míralo en todo momento
en Su verdadero carácter de Mediador6 entre Dios y el hombre. Observa Sus
diversos oficios de Profeta, Sacerdote y Rey. Observa en cuál de estos perso-
najes actúa Él en diferentes momentos, y pregúntate qué relación tiene la
acción particular que estás considerando con Su rol de Redentor.7
Observa también los rasgos particulares del carácter que se destacan en
ciertas acciones ―como el poder, la energía, la audacia, la dignidad, la mise-
ricordia, la humildad, el amor, la mansedumbre, la piedad, la compasión, la
ternura, el perdón, etc.―. Toma notas, y cuando hayas terminado el estudio,
extrae de ellas por escrito una descripción detallada de Su carácter. Esto te
será de gran utilidad como modelo. Mediante este método, también verás una
belleza y aptitud inusuales en Cristo para el rol de Redentor que Él ha asu-
mido, que de otra manera no habrías descubierto. Pero no te detengas des-
pués de pasar una vez por un pasaje. Repítelo tantas veces como puedas, de
acuerdo con tu plan de estudio sistemático de las Sagradas Escrituras. Siem-
pre encontrarás algo nuevo, y con cada nuevo descubrimiento puedes revisar
tus notas anteriores.

7. Historia y biografía
Al leer las partes históricas y biográficas de las Escrituras, presta atención
a lo siguiente:
1) Las historias contenidas en la Biblia son las historias de la providencia8
de Dios. Observa Su mano en cada acontecimiento, e indaga qué principio o
ley de Su gobierno moral se muestra, observando cuidadosamente su aplica-
ción a naciones, comunidades e individuos.

6
Mediador: Persona que interviene entre dos partes con el fin de lograr la reconciliación; un
intermediario.
7
Redentor: Cristo paga la pena por los pecados de Su pueblo mediante el sacrificio sacerdotal
de Sí mismo en la cruz del Calvario.
8
Providencia: La santísima, sabia y poderosa preservación y gobierno de Dios sobre todas
Sus criaturas y las acciones de ellas. (Catecismo de Spurgeon, P. 11) El catecismo está dispo-
nible en Chapel Library.

12
2) Cuando leas acerca de misericordias o juicios particulares, busca la
causa. De este modo podrás descubrir los principios sobre los que Dios admi-
nistra Su más santo, sabio y justo gobierno.
3) En las biografías de la Biblia, estudia los motivos y la conducta de los
personajes descritos. Si se trata de hombres inconversos, aprenderás el fun-
cionamiento de la maldad humana, y descubrirás qué influencia tiene un
sentimiento público religioso correcto para refrenar esa maldad. Si son hom-
bres buenos, podrás ver en sus buenas acciones ilustraciones vivas de las
grandes doctrinas de la Biblia. Trata de aprender cómo progresaron tanto en
la santidad, y esfuérzate por imitarlos. Si alguna de sus acciones es mala,
mira hacia atrás y busca la causa de sus caídas. Si la descubres, encontrarás
una advertencia para evitar que caigas en el mismo pozo.

8. Poesía e instrucción
Las partes poéticas e instructivas de las Escrituras están esparcidas por
toda la Biblia. En ellas abundan las figuras retóricas. Esto se debe probable-
mente en parte a la incapacidad del lenguaje ordinario para expresar las ele-
vadas ideas presentadas a las mentes de los escritores por el Espíritu de ver-
dad (Jn 15:26), y en parte al método de comunicar ideas cuando un idioma
es más nuevo. Trata de entender las figuras literarias utilizadas. A menudo
están tomadas de los hábitos, costumbres y circunstancias de los países
donde se escribieron las Escrituras. Estos hábitos y circunstancias deben en-
tenderse, o no se verá la fuerza de las figuras del lenguaje.
Otras se toman de ciertas ocupaciones de la vida. Éstas también deben
estudiarse a fondo para comprenderlas. Pero cuando las figuras están toma-
das de cosas perfectamente familiares, no percibirás su sorprendente belleza
y su exacta adecuación para expresar la idea del escritor sagrado, hasta que
las hayas estudiado cuidadosamente para fijarte en los pequeños detalles.
Cuidado, sin embargo, de no llevar estas figuras tan lejos que te lleven a in-
terpretaciones imaginarias y extrañas.

9. Los profetas
Los libros de los profetas contienen amonestaciones, exhortaciones, ad-
vertencias, amenazas, predicciones y promesas. Estudiando cuidadosamente
las circunstancias y caracteres de aquellos para quienes fueron escritos, en-
contrarás los principios y leyes del gobierno de Dios expuestos en su aplica-
ción a naciones, comunidades e individuos. De ellos se pueden extraer reglas
prácticas sobre el deber, y también aprender a ver la mano de Dios en Su
providencia en las diferentes épocas del mundo.
Las predicciones contenidas en estos libros son las más difíciles de enten-
der de cualquier parte de la Biblia. Al leerlos notarás:

13
1) Aquellas predicciones cuyo cumplimiento está registrado en la Biblia,
y examinar diligentemente el registro de su cumplimiento. Verás cuán cui-
dadoso es Dios en cumplir cada pequeño detalle de Su Palabra.
2) Hay otras profecías cuyo cumplimiento está registrado en la historia, y
otras que aún no se han cumplido. Para comprenderlas, será necesario leer
la historia antigua y moderna, en relación con la explicación de las profecías
por aquellos escritores que las han estudiado. Prestar atención a esto será
útil para aumentar tu comprensión del reino de Cristo. Pero ten cuidado de
no involucrarte tan profundamente en estos asuntos que descuides los aspec-
tos prácticos, y especialmente, ten cuidado de no especular sobre el futuro.

10. Estudia desde un punto de vista


Ocasionalmente encontrarás que es un empleo interesante y provechoso
leer un libro determinado con el propósito de ver qué luz proyecta sobre al-
gún punto particular de la doctrina, el deber, la práctica o el carácter cristia-
nos. Por ejemplo, lee Hechos con la vista puesta en la doctrina de la divinidad
de Cristo. Repásalo una segunda vez, para ver qué luz proyecta sobre el tema
de los avivamientos de la religión. Sigue el mismo proceso con otros libros y
con respecto a otros temas. De este modo, a veces te sorprenderás al descu-
brir cuánto has pasado por alto en tu lectura anterior.
Estas sugerencias pueden parecer difíciles por el tiempo y el esfuerzo que
requieren. Pero recuerda que el joven cristiano tiene toda la vida por delante,
y que su máxima prioridad es aprender de las cosas divinas. Este plan no se
ha trazado esperando que todo se logre en un año, sino con la visión de que
el estudio de la Biblia se convierta en un hábito continuo para el resto de
nuestras vidas.

Preguntas de estudio Lección dos


Cómo estudiar la Biblia sistemáticamente
Lee las secciones 1 a 10 antes de responder a estas preguntas. Utiliza siem-
pre tus propias palabras para indicar que has comprendido.
Considera el gran diseño (1)
1. a. ¿Cuál es el gran diseño de las Escrituras?
b. Hazlo personal. En tus propias palabras, ¿qué quiere decir el autor
cuando afirma que «todos los hombres están en una condición de
ruina» aparte de Cristo? ¿ Estás de acuerdo ? (Y si no, ¿por qué
no?)
c. Hazlo personal. En tus propias palabras y brevemente, ¿cómo des-
cribirías «el camino de la salvación»?

14
Intenta comprender el significado del escritor (2)
2. ¿Por qué debemos tratar de entender el significado sencillo y obvio del
escritor?
3. ¿Por qué fue prudente que el Espíritu Santo empleara el estilo y la ma-
nera peculiar de cada escritor?
4. a. ¿Qué debemos tratar de entender con respecto al contexto del es-
crito?
b. ¿Qué beneficios aporta esto?
5. a. ¿Qué se entiende por «finalidad o propósito» del autor al escribir un
libro?
b. ¿En qué puede ser útil conocer esto?
6. «Cuando el lenguaje es difícil de entender», el autor da cuatro pasos
para lograr la comprensión. ¿Cuáles son?
Utiliza las letras (a) a (d) para marcar las cuatro partes de tu respuesta.
7. ¿Por qué hay que ser prudente al utilizar un comentario?
No tengas prisa (3)
8. ¿Por qué es mejor no tener prisa al estudiar la Biblia, es decir, preferir
la calidad sobre la cantidad?
Lee en secuencia (4)
9. ¿Cuáles son los beneficios de estudiar toda la Biblia consecutivamente
de principio a fin?
10. ¿En qué son únicos los Salmos?
11. Además de la lectura consecutiva de toda la Biblia, ¿por qué debemos
estudiar siempre uno de los libros escritos en forma de carta?
Pregunta sobre ciertos temas (5)
12. a. Enumera los cuatro «temas» en los que deberías estar pensando
constantemente, independientemente del libro de la Biblia que es-
tés leyendo.
Utiliza los números (1) a (4) para marcar las cuatro partes de tu respuesta.
b. ¿Qué beneficio se deriva de cada una?
Utiliza los números (1) a (4) para marcar las cuatro partes de tu respuesta.
Estudia a Jesús (6)
13. ¿Cuáles son las sugerencias, y sus beneficios, al estudiar la persona y la
obra de Cristo en los cuatro Evangelios?
Historia y biografía (7)
14. Enumera las dos sugerencias, y sus beneficios, para estudiar los libros
históricos de la Biblia.

15
Utiliza las letras (a) y (b) para marcar las dos partes de tu respuesta.
15. Enumera las sugerencias para estudiar las biografías personales de la
Biblia. ¿Qué beneficios se derivan de ello?
Poesía e instrucción (8)
16. Describe lo que debemos hacer cuando encontramos una figura litera-
ria en nuestra lectura.
Los profetas (9)
17. ¿Cuáles son los beneficios particulares de estudiar a los profetas?
18. ¿Cómo debemos estudiar las predicciones proféticas?
Estudia desde un punto de vista (10)
19. a. ¿Cuál es el propósito de estudiar desde un punto de vista particular?
b. ¿Cómo es estudiar desde un punto de vista particular?
20. Hazlo personal.
a. ¿Cuáles son las principales lecciones que has aprendido durante este
curso?
b. ¿Qué valor ha tenido para ti este curso?

_______________________________________

Gracias por completar este curso.


Contacta directamente a Mt Zion Bible Institute (MZBI)
para tu próximo curso.

Pon en práctica los nuevos conocimientos de tu estudio. Vuelve a leer


los encabezados principales y tus notas; luego repasa estas
lecciones principales con regularidad durante el próximo mes.
Y empieza esta semana un estudio de un libro
de la Biblia siguiendo estas sugerencias.

16

También podría gustarte