Matías Irarrázaval y col, ¿Cuánto invierte la región en su futuro socioemocional?
Recursos y
programas de atención a la niñez temprana y desarrollo infantil en América Latina y el
CaribeREV. MED. CLIN. CONDES - 2022; 33(5) 520-528.
RESUMEN
Los primeros años de vida son importantes para un adulto sano, la falta de interés y atención
en esta etapa de desarrollo, produce no solo una pérdida de oportunidades para cada niño y
adolescente afectado, sino que también un costo significativo para la sociedad en su conjunto.
Los estudios económicos muestran que el costo de no hacer algo al respecto es muy alto. Por
ello, y múltiples otros motivos, es importante intervenir de manera oportuna y con calidad en
esta etapa de la vida para que todos los niños y niñas puedan alcanzar su máximo potencial.
Los beneficios a largo plazo de la intervención temprana y el compromiso de los países con el
desarrollo de la primera infancia, la mayor inversión en la infancia temprana es importante
para mejorar la salud, el bienestar a través del curso de vida.
Se obtuvo una muestra que incluye países de la zona andina, el cono sur, Centro América y el
Caribe y para cada país se cuantificó el nivel de gasto en infancia, y se analizó su evolución y
distribución. El gasto social en niñez (0-5 años) es provisto por el estado para garantizar los
derechos económicos, sociales y culturales, mejorar las condiciones de vida de la población y
promover el bienestar social. Entre los principales resultados se encuentra que el gasto social
en infancia (0 - 5 años, 2015) de los países mencionados representó en promedio el 0,4% del
PIB. Al integrar los servicios de cuidado infantil con estimulación temprana, educación,
alimentación, seguimiento nutricional y apoyo a los padres, este tipo de programas es variado
en cuanto a los servicios prestados.
Gran parte de los países de la región que promueven el desarrollo de la primera infancia tienen
programas con objetivos similares, tales como: (i) mejorar el desarrollo temprano de un niño;
ii) mejorar la atención prenatal de la madre con servicios e información para un bebé sano; y
(iii) educar a los padres y/o cuidadores sobre la mejora de los hábitos de crianza, salud e
higiene.
En la última década, la comunidad especializada en la primera infancia ha estado construyendo
un consenso en torno a la necesidad de invertir en la primera infancia para mejorar el
desarrollo socioemocional futuro. Se enfatiza la importancia de la familia en la comunicación,
el aprendizaje y la estimulación del desarrollo de los niños en los estilos de relación humana