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Este documento presenta un estudio sobre la migración uruguaya y el desarrollo del asociacionismo de inmigrantes uruguayos en España, analizando factores que influyen en su integración. Se destaca que Uruguay, históricamente un país de inmigración, ha experimentado flujos migratorios significativos hacia España, especialmente en contextos de crisis. La investigación se basa en entrevistas y datos estadísticos, revelando el crecimiento de la población uruguaya en España y el papel crucial de las asociaciones en la vida de los migrantes.

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Este documento presenta un estudio sobre la migración uruguaya y el desarrollo del asociacionismo de inmigrantes uruguayos en España, analizando factores que influyen en su integración. Se destaca que Uruguay, históricamente un país de inmigración, ha experimentado flujos migratorios significativos hacia España, especialmente en contextos de crisis. La investigación se basa en entrevistas y datos estadísticos, revelando el crecimiento de la población uruguaya en España y el papel crucial de las asociaciones en la vida de los migrantes.

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EL ASOCIACIONISMO INMIGRANTE COMO ESTRATEGIA DE

INTEGRACIÓN: UN ESTUDIO DEL ASOCIACIONISMO URUGUAYO EN


ESPAÑA
Natalia Morales Mena
Universidad de Granada

1.- Introducción

El objetivo de esta comunicación es presentar un avance de los resultados de una


investigación más amplia que estamos desarrollando sobre Migración,
Transnacionalismo e Identidad1. Analizaremos aquí la migración uruguaya y el
desarrollo del movimiento asociativo de inmigrantes uruguayos en España.

Uruguay es un pequeño estado-nación del cono sur latinoamericano marcado por los
flujos migratorios. Por su condición histórica de territorio “frontera” entre dos imperios
coloniales y después de la independencia, de país pequeño y bisagra entre los dos más
grandes de América del Sur, los procesos de migración internacional han estado
históricamente relacionados con el país. La inmigración europea de los siglos XIX y
principios del XX, ha ido de la mano de la emigración protagonizada tanto por
uruguayos como por aquellos migrantes pobladores del Uruguay.

A pesar de que el país durante años se ha percibido a sí mismo como un país de


inmigración, numerosos estudios han demostrado que la emigración ha sido una
característica estructural de la sociedad uruguaya con momentos de auge específicos
ante situaciones de crisis. La crisis económica y política de finales de los setenta
provocó un importante “éxodo” de uruguayos hacia el exterior. La recesión económica
de fines de los noventa ha vuelto a reactivar este fenómeno.

Los lazos culturales y las redes sociales hacen de España uno de los principales países
receptores de la emigración uruguaya. Sobre todo en los últimos años, y ante las
variaciones del contexto internacional, España se ha convertido en el principal destino
elegido por los migrantes. Diversas fuentes estadísticas españolas atestiguan este hecho.

1
Este trabajo se enmarca en una investigación que está siendo realizada gracias a una beca del Programa
de Formación de Profesorado Universitario del Ministerio de Educación de España, para el desarrollo de
mi Tesis Doctoral.

1
Según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística en base al Padrón
Municipal, entre el año 2001 y el 2003 la población nacida en Uruguay que reside en
España se ha casi duplicado.

Es en este contexto en el que comienzan a surgir con más fuerza diversas asociaciones
de inmigrantes uruguayos. Buscamos reflexionar aquí sobre los factores que han
influido y que están influyendo en el desarrollo de estas asociaciones. Nos interesa
conocer qué papel juega el movimiento asociativo y qué es lo que lleva a los migrantes
a juntarse y a participar en movimientos que los agrupan en función de su origen
nacional.

Nuestra investigación ha consistido en entrevistas en profundidad con los líderes de las


asociaciones de uruguayos e integrantes de las mismas y entrevistas con personal del
consulado uruguayo en España. Hemos realizado también grupos de discusión con
miembros de las asociaciones en varias ciudades españolas. Los datos provienen además
de la observación de las reuniones, fiestas y asambleas.

En este trabajo, comenzaremos repasando la historia migratoria del Uruguay, pasaremos


luego a presentar los datos sobre los uruguayos residentes en España, para terminar
analizando las características del movimiento asociativo y su papel en la integración de
los migrantes en la sociedad española.

2.- El impacto de la migración internacional

Antes de comenzar a analizar la emigración uruguaya es necesario repasar la historia


migratoria del país. Esta historia nos dará pistas para comprender la emigración actual.

Uruguay ha sido uno de los países de América Latina que ha recibido mayor cantidad de
inmigrantes durante el siglo XIX y comienzos del XX. El porcentaje de extranjeros
sobre el total de la población era del 33.5% en 1860 y de 17.4% en 1908. En
Montevideo, la capital del país, este porcentaje era aún mayor, del 47.7% en 1830 y del
30.8% en 1908 (Camou, 1997).

2
Si analizamos la nacionalidad de los inmigrantes en la Tabla 1, observamos que la
mayoría de la corriente provenía del sur de Europa.
Tabla 1. Porcentaje de cada nacionalidad
en el total de Extranjeros
1860 1908
Españoles 23,8 30,3
Italianos 13,0 34,3
Franceses 11,7 4,6
Otros 51,5 30,7
Fuente Camou 1997, en base a Censos Nacionales.

En cuanto a la procedencia de los españoles llegados a Uruguay, como lo muestra la


Tabla 2 es significativa la predominancia de gallegos, vascos y catalanes.
Tabla 2. Procedencia de españoles por regiones
1860-1880
Montevideo
Galicia-Asturias 60.5
P. Vascos 17.7
Cataluña 11.3
Andalucía 4.1
Baleares 3.1
Canarias 1.4
Valencia 1.1
Castilla 0.5
Aragón 0.2
Total 100
Fuente Camou, 1997

Pero a este impacto cuantitativo de la inmigración hay que añadirle un aspecto


cualitativo relevante. Los inmigrantes tuvieron una gran influencia en el ámbito
económico, cultural y político. Entre ellos encontramos buena parte de los primeros
industriales, de los obreros calificados, de los sindicalistas y de los intelectuales y
políticos de la época. Los inmigrantes ejercieron por tanto, un papel importante en la
consolidación del Estado-nación y en la construcción de la identidad nacional.

El papel que han tenido los inmigrantes en la sociedad uruguaya ha contribuido a


convertir la inmigración en mito. La idea del “aluvión” inmigratorio y de ser un “país de
inmigrantes”, llegó a formar parte, y considero continúa formando parte, del imaginario
colectivo nacional.

La existencia de este mito provocó que se prestara poca atención a la emigración y que
“…la historiografía moderna consolidará el mito de “aluvión” inmigratorio olvidándose
completamente de su contracara” (Aguiar, 28:1992). A pesar de que, como ha

3
demostrado Aguiar en sus investigaciones, ésta había sido una constante desde finales
del siglo XIX. Los emigrantes no solamente eran uruguayos sino también pobladores
del país. Al cabo de un tiempo, muchos de los inmigrantes que llegaban al Uruguay, o
bien retornaban a su país de origen, o bien continuaban su proceso migratorio al fracasar
su intento de radicación. Los países vecinos se convertirían desde ese momento y hasta
fines de siglo veinte, en los principales destinos de la emigración2.

Pero tienen que pasar más de cincuenta años para que el país empiece a reconocer la
importancia del fenómeno emigratorio. Como apunta Aguiar, esta conciencia empieza a
renacer con bastante fuerza, sobre todo a nivel periodístico, en los años sesenta y como
consecuencia de los procesos migratorios que desde esos años comienzan a afectar a los
sectores profesionales e intelectuales. (Aguiar, 1992).

A fines de los años sesenta y comienzos de los setenta se empieza a reconocer la


existencia de un importante flujo migratorio hacia el exterior producto de la crisis
política, alcanzando entre 1963 y 1985 al 12% del total de la población del país.
Uruguay se empieza a convertir así en el país sudamericano con la tasa de emigración
más alta. (Pellegrino, ca 1995). Algunos autores sostienen que entre los determinantes
de la emigración uruguaya de esos años, más que motivos económicos o políticos puros,
se debía considerar el deterioro general que tuvo lugar, a partir de los años sesenta, de
una imagen de país fuertemente interiorizada en grandes sectores de la población, como
sociedad abierta, de fácil movilidad social, participativa e igualitaria. “Más importante
que la crisis en sí, el detonante de la emigración fue la conciencia de esa crisis”
(Filgueira 1987:11).

Parte de esa emigración retornó una vez finalizada la dictadura militar. Pero la voluntad
de emigrar no cesó con la restauración democrática. A principios de los noventa, existía
una alta propensión migratoria en la población, especialmente entre los jóvenes. La
predisposición a la emigración alcanzaba al 33% de los jóvenes de Montevideo y al
16% de los del interior del país. Estos datos, llevaron a considerar la existencia de una
“cultura emigratoria” (Pellegrino, 1995:25).

2
Argentina hasta hace pocos años ha sido el principal destino de la emigración uruguaya. La tasa de
crecimiento de los uruguayos en Argentina a principio de siglo XX era un 25% mayor que la tasa de
crecimiento de la propia población en Uruguay.

4
A partir de 1999, con la crisis económica, se produce nuevamente un flujo importante
de migrantes. Es difícil cuantificar este flujo reciente, ya que a nivel estatal no se han
realizado investigaciones específicas al respecto. Los datos que se poseen proceden del
cálculo de las entradas y salidas del aeropuerto, y de la Encuesta de Caracterización
Social3.

Según los datos de entradas y salidas del aeropuerto se estima que en el 2000 y 2001 el
saldo negativo que correspondería a la emigración sería de 20.000 personas y en el año
2002 cerca de 29.000 personas. Estos son datos importantes, porque indican que la
emigración ya ha superado al crecimiento poblacional. Según los datos aportados por
Pellegrino y Vigorito del análisis de la Encuesta de Caracterización Social, entre marzo
y diciembre de 2002, el 3,86% de los hogares urbanos manifestaba que al menos un
miembro del hogar había emigrado en ese periodo. Extrapolado a la población urbana,
esto representaría a 33.000 personas. La proporción de madres que declaraban tener
descendencia viviendo fuera del país era del 7%. Un análisis comparativo de los datos,
ha llevado a los expertos a estimar un saldo neto migratorio cercano al 13% del total de
la población del país, superando incluso al registrado entre las décadas del sesenta y del
ochenta.

Los datos extraídos de esta encuesta muestran también diferencias y similitudes en la


emigración reciente con respecto a la de décadas anteriores. La mayor diferencia del
flujo reciente es el cambio en los países de destino. El contexto internacional ha
cambiado. Producto de la crisis que vive la región, los principales destinos antes
formados por los países vecinos, se trasladan ahora a Estados Unidos y a España. Según
los datos de la encuesta realizada, la emigración uruguaya continúa estando compuesta
principalmente por hombres y jóvenes adultos y así como en años anteriores, la
migración reciente es relativamente más cualificada que la población que reside en
Uruguay.

Este análisis de la historia migratoria nos permite observar como la migración ha estado
siempre presente en el país. Compartimos la idea de Pellegrino de que la emigración es

3
Efectuada por el Banco Mundial en diciembre del 2002 en la que se incluían algunas preguntas a
familiares de emigrantes con el fin de recoger dicho fenómeno (Pellegrino y Vigorito, 2004).

5
un problema estructural de la sociedad uruguaya y que se reactiva ante las crisis.
(Pellegrino, ca.1995, 2004). La emigración es vivida por los uruguayos como una
estrategia viable para enfrentar estas situaciones.

Los flujos de inmigrantes de principios de siglo XIX y XX, pero sobre todo, el mito
conformado en torno a este fenómeno y el hecho de considerarse un “país de
inmigrantes”, ha sentado las bases para que la migración sea percibida como una
estrategia posible y necesaria en determinados momentos. Por otro lado, los lazos y las
redes migratorias conformadas en estos procesos contribuyen a que a la idea de migrar
como estrategia para enfrentar las dificultades, se presente como una alternativa válida.

3.- Uruguayos en España

Para conocer la cantidad de uruguayos que residen en España hemos recurrido a tres
grupos de datos de fuentes estadísticas distintas: El Censo de población (INE), el
Padrón Municipal de habitantes (INE y Ayuntamientos) y la Estadística de Población
Extranjera con permiso de residencia en vigor (la Dirección General de la Policía del
Ministerio del Interior). Hemos querido comparar las tres fuentes para poder tener un
conocimiento más profundo de la migración de uruguayos a España y para contrarrestar
las debilidades de cada una de estas fuentes4. Esta tarea es compleja debido a la
ausencia de un apartado conceptual consensuado que defina lo que estamos estudiando.
Las fuentes de datos ofrecen en general cifras sobre población extranjera y no migrante.
Generando confusión, ya que no todo inmigrante es extranjero (como la segunda
generación de migrantes nacionales o los migrantes extranjeros nacionalizados) y no
todo extranjero es inmigrante (como las personas nacidas en España con padres
extranjeros) (García Castaño, 2003).

Para nuestro estudio nos ha interesado conocer no sólo la población formada por los
extranjeros nacidos en Uruguay, sino también por aquellos uruguayos que además
poseen la nacionalidad española. Teniendo como hipótesis de que parte de los migrantes

4
El Censo es considerado como la fuente de mayor riqueza de información pero su principal
inconveniente es el período de tiempo tan amplio en que se efectúa. Los datos del Padrón puede suponer
duplicidades. El registro de residentes extranjeros tiene el principal inconveniente de que al mostrar
únicamente los datos de permisos de residencia en vigor, hay una parte significativa de los extranjeros de

6
podrían tener la nacionalidad española como consecuencia de la historia migratoria y de
la existencia de segundas y terceras generaciones de españoles que residen allí. Todos
ellos son para nosotros inmigrantes, porque no viven donde han nacido.

De acuerdo al Censo de población, en el 2001 había 24.631 personas en España cuyo


país de nacimiento era Uruguay. El 55,7% tenían nacionalidad española y el 44,3%
tenían nacionalidad no española. Si lo comparamos con el último censo uruguayo que
registraba una población de 3.163.763 habitantes, las personas nacidas en Uruguay
residentes en España en el año 2001 correspondían a un 0,8% de la población de
Uruguay.

Para tener una idea de la evolución del fenómeno tenemos que recurrir a otras fuentes
que nos permitan apreciar los datos de los últimos tres años. A través de los datos del
Padrón Municipal podemos apreciar el crecimiento explosivo de la población nacida en
Uruguay entre 2001 y 2003, llegando casi a duplicar su número.
Tabla 3. Población nacida en Uruguay
2001 20.407
2002 27.161
2003 40.524
Fuente: Elaboración propia en base al INE
(Explotación Padrón Municipal)

Si comparamos estos datos con el último censo de Uruguay, las personas nacidas en
Uruguay residentes en España en el año 2003 representarían un 1,3% de la población
del Uruguay.

También observamos a través de esta fuente, el importante porcentaje de uruguayos con


nacionalidad española. Aunque apreciamos cómo el peso relativo de esta población va
disminuyendo en los últimos años.

Tabla 4. Población nacida en Uruguay según nacionalidad


Año Personas con Porcentaje con Personas con Porcentaje con
nacionalidad nacionalidad nacionalidad no nacionalidad no
española española española española
(Extranjeros) (Extranjeros)
2001 12.907 63,2 7.499 36,8
2002 14.446 53,2 12.715 46,8
2003 16.697 41,2 23.827 58,8

los que no se tiene ninguna información por encontrarse en trámite de regularización. (García Castaño,
2003)

7
Fuente: Elaboración propia en base al INE , (Explotación Padrón Municipal)

Si analizamos los datos del Anuario Estadístico de Extranjería observamos algunas


diferencias. Aunque esta fuente registra los residentes extranjeros no en función de su
país de nacimiento sino en función de su nacionalidad.

Como podemos ver en la Tabla 5, la cantidad de extranjeros con nacionalidad uruguaya


que se encuentran con permiso de residencia en vigor es mucho menor al de los
extranjeros nacidos en Uruguay. Esto se puede deber a dos factores, en primer lugar
porque entre los extranjeros nacidos en Uruguay puede haber personas que posean otra
nacionalidad distinta a la uruguaya. Y en segundo lugar, esto puede deberse a la
existencia de uruguayos en situación irregular. A pesar de ello, estos datos nos
confirman la tendencia registrada por las otras fuentes, ya que nos permiten observar
como se mantiene la tendencia de crecimiento de este colectivo. Del 2001 al 2003
aumenta un 86% la cantidad de residentes con nacionalidad uruguaya y con permiso en
vigor.
Tabla 5. Residentes extranjeros de nacionalidad uruguaya
con permiso en vigor según régimen
Año Cantidad de Régimen general Régimen
personas comunitario
2001 4.754 2.631 2.123
2002 5.995 3.232 2.763
2003 8.852 4.423 4.429
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Anuario Estadístico de Extranjería

Si comparamos ahora en la Tabla 6, los datos de los extranjeros con nacionalidad


uruguaya de las tres fuentes, observamos que la diferencia entre ellas es considerable.
Podemos estimar que en España habría en el año 2001 entre 4.992 y 2.074 personas con
nacionalidad uruguaya que se encuentran en situación irregular5.

Tabla 6. Extranjeros con nacionalidad uruguaya en 2001


Censo 9.746
Padrón Municipal 6.828
Anuario Estadístico 4.754
(Con permiso en vigor)
Fuente: Elaboración propia en base a datos del INE, (Explotación
Padrón Municipal), del Anuario Estadístico de Extranjería y del
Censo de población.

5
Este dato es simplemente una aproximación, ya que entre otros aspectos puede ocurrir que haya muchos
más inmigrantes que no estén empadronados y que no posean tampoco permiso de residencia o lo tengan
en trámite. También puede haber otros que teniendo permiso de residencia no estén empadronados.

8
Otro aspecto que nos interesa analizar es el lugar de destino de los migrantes uruguayos
en España. Tanto los datos del Censo como los del Padrón nos permiten observar que
son cuatro las comunidades autónomas en donde viven mayor cantidad de personas
nacidas en Uruguay. Estas son: Cataluña (donde reside cerca de un 30% de los
uruguayos), Galicia, Madrid y la Comunidad Valenciana.

Mientras que Madrid y Galicia comienzan a ser menos atractivas para los uruguayos, ya
que disminuye levemente el porcentaje de residentes en estas comunidades entre el 2001
y 2003, Cataluña y la Comunidad Valenciana en cambio muestran una tendencia
ascendente. En cuanto a la nacionalidad, mientras que la mayoría de las comunidades
autónomas registran porcentajes similares a los del total del país, es decir,
aproximadamente un 50% de los nacidos en Uruguay poseen nacionalidad española.
Esta cifra se dispara tanto en Galicia como en el País Vasco, alcanzando entre un 80% y
un 70% respectivamente.

4.- Movimiento asociativo de los uruguayos en España

El notable incremento de la cantidad de uruguayos que residen en España es sin duda


uno de los elementos que puede explicar el rápido desarrollo que han tenido en los
últimos años las asociaciones de uruguayos. Este asociacionismo parece haberse
desarrollado siempre en los momentos de mayor flujo migratorio. Si nos remontamos a
la década del setenta, con la migración formada fundamentalmente por exiliados
políticos, y especialmente en Madrid y Barcelona, observamos que ya habían surgido
una serie de organizaciones y asociaciones de uruguayos. Cada una de ellas tenía
diferentes “estrategias de acción” (Coraza, 2003). En el estudio de Coraza sobre el
exilio uruguayo se destaca la existencia de tres tipos de acciones vinculadas al
movimiento asociativo de la época, la acción cultural, la acción sindical y política de
solidaridad y denuncia, y la acción sindical y política de reorganización de las
principales fuerzas de izquierda y movimientos obreros proscritas en Uruguay. Con la
restauración democrática y el retorno de miles de exiliados, la mayoría de estas
asociaciones desaparecieron.

9
Como iremos viendo en este trabajo, el nuevo movimiento asociativo presenta algunas
diferencias con respecto al de décadas anteriores.

4.1.- Características generales del movimiento asociativo

El movimiento asociativo de uruguayos en España es dinámico y está en pleno


desarrollo. Actualmente existen más de veinte asociaciones formales6 y unas cuántas
más en proceso de formación.

Una de las principales diferencias con respecto al asociacionismo de décadas anteriores


es su descentralización. El movimiento asociativo ya no posee importancia sólo en
Madrid y Barcelona, sino que comienzan a surgir asociaciones prácticamente en cada
una de las Comunidades Autónomas de España. Hay más asociaciones en aquellas
ciudades en donde residen mayor número de uruguayos. Las Comunidades en donde
existen mayor cantidad son: Madrid, Valencia, Galicia, Canarias y Cataluña. Esta última
es la que posee mayor número. Sólo en la provincia de Barcelona existen cinco
asociaciones.

La mayoría de las asociaciones se han formado entre el 2003 y el 2004 y han surgido de
iniciativas personales de grupos de uruguayos. En general, los primeros pasos han
estado marcados por encuentros informales y actividades lúdicas y recreativas. Como
profundizaremos más adelante, el juntarse con otros uruguayos es para algunos de los
actuales miembros de las asociaciones “casi una necesidad”. Con este fin, han
desarrollado todo tipo de estrategias, como publicar notas en periódicos locales
solicitando tomar contacto con otros uruguayos, realizar convocatorias a través de
portales de internet destinados a la diáspora uruguaya, hasta ir al estadio, en ocasión de
un partido de fútbol entre un equipo español y otro uruguayo, con una pancarta en la
que se anunciaba “Pro Casa de Uruguay en Madrid”.

Un aspecto interesante del movimiento asociativo, que coincide con el asociacionismo


de décadas anteriores, está relacionado con las características de sus líderes. La mayoría
de los líderes de las asociaciones que existen actualmente tienen experiencia en

6
Inscriptas en los Registros Oficiales de Asociaciones de cada Comunidad o en proceso de aceptación de
la inscripción.

10
militancia política y sindical. Muchas de las personas que conforman las comisiones
directivas han desarrollado actividad sindical en Uruguay o han participado activamente
en partidos políticos, principalmente de la izquierda uruguaya. Otro aspecto interesante
está relacionado con la nacionalidad de sus miembros. En las asociaciones participan
tanto personas con nacionalidad uruguaya como personas nacidas en Uruguay que
poseen por descendencia fundamentalmente o por residencia, la nacionalidad española o
de otros países de la Unión Europea. Lo más llamativo es que muchos de los miembros
más activos y de los directivos de las asociaciones poseen la nacionalidad española.

Los miembros de la mayoría de las asociaciones, tanto directivos como demás


integrantes, son migrantes recientes. Sólo muy pocos de los dirigentes forman parte de
los migrantes de la década de los setenta. Esto no quiere decir que los “históricos”7 no
participen del movimiento asociativo actual. A pesar de ser menor en número, en toda
asociación existe algún miembro que lleva muchos años residiendo en España. Pero
hemos podido observar la existencia de algunos conflictos entre los “veteranos” y los
recién emigrados. Conflictos que en algunos casos han llevado a que los “veteranos”
“históricos” participen únicamente en las pocas asociaciones creadas por los exiliados
que aún existen o que decidan formar nuevas asociaciones. Estos conflictos según sus
protagonistas, obedecen a “formas diferentes de trabajar”. Sin embargo, en nuestra
investigación hemos podido observar que fundamentalmente las divergencias están
relacionadas en primer lugar, con la vinculación y las acciones que se quieren
desarrollar con el país de origen8, y en segundo lugar con las luchas internas por el
liderazgo9. Estas divergencias inciden a la hora de decidir qué aspectos deben ser
prioritarios para la asociación y qué tipo de actividades deben ser promovidas y
desarrolladas.

Es difícil estimar la cantidad de personas que forman parte de estas asociaciones.


Primero, porque si bien las asociaciones tienen un número de socios determinado10, la

7
A los migrantes exiliados algunos los denominan “históricos” y ellos se definen como “veteranos”.
8
Los migrantes exiliados políticos que llevan años residiendo en España desarrollan prácticas
trasnacionales más estables.
9
No podemos profundizar este punto en este trabajo, pero es interesante, ya que nos muestra como el
formar parte de la directiva de estas asociaciones genera un mayor estatus para sus líderes,
fundamentalmente porque está asociado a un mayor reconocimiento en el país de origen, y a una mayor
capacidad de influencia en su entorno tanto en España como en Uruguay.
10
La mayoría de las asociaciones consideran socios a quienes pagan cuotas mensuales o realizan algún
tipo de contribución económica.

11
participación en las diversas actividades realizadas es variable y depende
fundamentalmente del tipo de actividad. Algunas asociaciones realizan actividades en
las que participan cerca de quinientas personas. Otras asociaciones, son más pequeñas y
no logran convocar a más de quince. El poder de convocatoria está relacionado, en
algunos casos, con la existencia de un lugar de encuentro, una “Casa”11. El contar con
un espacio propio “en donde se pueda poner al menos una bandera” marca una
diferencia sustancial en la forma que los integrantes tienen de vivir la asociación y en el
tipo de actividades que allí se desarrollan12.

En cuanto a la estructura organizativa de las asociaciones, podemos decir que la


mayoría cuenta con una comisión directiva compuesta por los miembros más activos de
la asociación. Algunas de ellas, si bien poseen comisiones directivas, funcionan
fundamentalmente a través de comisiones de trabajo. Son éstas las que llevan adelante
las actividades desarrolladas por la asociación. Los nombres de estas comisiones
reflejan, como veremos más adelante, las principales actividades realizadas. Algunas de
estas comisiones son: Finanzas, Trabajo, Documentación, Vivienda, Cultura, Deporte y
Fiestas, Relaciones Públicas y Comunicaciones.

La participación parece ser un tema que preocupa a los integrantes más activos de las
asociaciones y a sus líderes. En general, son sólo ellos los que participan en las
asambleas, en la gestión y en la organización de las actividades formando así parte de
los miembros “comprometidos”, mientras que la gran mayoría participa únicamente “de
lo que les interesa” y no está “comprometida” con la asociación. Esto ha generado, en
algunas asociaciones interesantes debates internos.

Otro tema muy debatido es la forma de obtener recursos. Si bien la mayoría de las
asociaciones cobran una cuota a sus socios, ésta es mínima y no alcanza para cubrir los
gastos básicos. La mayoría de las asociaciones logran recaudar fondos a través de las
actividades que realizan. Las comidas, los encuentros, las fiestas, etc. son una forma de
obtener dinero para mantener los locales y para permitir que la asociación continúe
funcionando. Otro medio de ingresos es la publicidad que ofertan en los medios de

11
Algunas asociaciones se denominan “Casa de Uruguay en (ciudad)”
12
La “Casa” se convierte en referente, un lugar de encuentro y un espacio de socialización diferente al
que existe en las asociaciones que no poseen local propio.

12
comunicación que poseen13. La mayoría de las asociaciones no reciben subvenciones
estatales. En algunos casos, la asociación ha definido como política no solicitar
subvenciones, argumentando que “la Casa Uruguay debe ser bancada14 por los propios
uruguayos”, concibiendo la autofinanciación como un compromiso moral de sus
miembros.

4.2.- Objetivos y actividades de las asociaciones

Entre los objetivos definidos en los estatutos de la mayoría de las asociaciones


encontramos: relacionar a los uruguayos entre sí, preservar la identidad uruguaya,
brindar asesoramiento en temas de residencia y trabajo, promover la solidaridad con la
colectividad y con el Uruguay, participar en actividades solidarias y culturales
organizadas por la comunidad local, dar a conocer Uruguay y contribuir a la integración
de los uruguayos en la sociedad española.

Las actividades que llevan a cabo pueden agruparse en torno a dos ejes fundamentales:
las acciones de carácter reivindicativo, desarrolladas con el fin de mejorar la situación
de los uruguayos en España y las actividades de carácter festivo, lúdico y cultural con el
fin de preservar la identidad uruguaya.

Con respecto al primer aspecto, la mayoría de las asociaciones se han movilizado para
intentar influir en el gobierno uruguayo y conseguir que éste tome una posición activa
ante el gobierno español para la defensa y protección de los migrantes uruguayos. Las
asociaciones juntaron firmas que presentaron al gobierno e hicieron presión en los
medios de comunicación de Uruguay para la convalidación de la libreta de conducir
uruguaya en España. Pero la movilización fundamental está relacionada con el Tratado
firmado por Uruguay y España en el año 1870. Este tratado de paz, reconocimiento y
amistad entre Uruguay y España establece la igualdad de trato de los nacionales en
ambos Estados, mediante la Cláusula de Nación más favorecida. Si bien no es
reconocido como válido por el gobierno español, su vigencia ha sido reconocida por tres
sentencias de tribunales españoles. La defensa de este tratado se ha convertido en la

13
Casi todas las asociaciones realizan pequeños boletines que reparten entre sus miembros. En éstos,
como en las páginas web, tienen anunciantes que generalmente son comercios de uruguayos o negocios
de empresarios étnicos.

13
“bandera de batalla” de la mayoría de asociaciones. Observamos cómo la estrategia de
las asociaciones de intentar influir en el gobierno uruguayo para que éste a su vez
influya en el gobierno español es una estrategia producto del reconocimiento de ser una
colectividad minoritaria en España y, por tanto, no poder ejercer presión como colectivo
ante las representaciones políticas de este país.

Entre las acciones de carácter reivindicativo también encontramos las que tienen que ver
con el reclamo de una participación política en Uruguay. A pesar de que este no es un
asunto prioritario para las asociaciones, algunas de ellas se han movilizado y han
colaborado con diversos movimientos, principalmente con la sindical obrera uruguaya,
en la junta de firmas entre los migrantes en pro del plebiscito para derogar la ley de
privatización de ANCAP (la empresa nacional de combustibles) y para la Reforma
Constitucional del Agua. Las movilizaciones por el voto desde exterior han sido escasas
y promovidas fundamentalmente por los migrantes que llevan más tiempo en España.
Algunos otros directivos manifiestan estar de acuerdo con la posibilidad de ejercer el
voto desde el exterior, pero no han promovido ningún tipo de acción colectiva. Pero si
bien a nivel colectivo no se ha desarrollado ninguna movilización, sí se promueve una
participación individual, ya que en algunas asociaciones se incentiva el retornar al país
este año para votar.

En cuanto a las actividades lúdico, festivas y culturales, la mayoría de las asociaciones


desarrollan una gran cantidad de eventos y encuentros con este fin. En general, los
encuentros están asociados a comidas o a actos musicales y artísticos, dos de los medios
a través de los cuales se intenta preservar las costumbres y tradiciones del país.

4.3.- La asociación como estrategia de integración

Una de las principales conclusiones de esta investigación está relacionada con el papel
que tienen las asociaciones en la integración de los inmigrantes uruguayos en la
sociedad española. El trabajo de campo nos ha permitido observar cómo las
asociaciones son un espacio a través del cual los inmigrantes van reconstruyendo su
lugar. El asociacionismo es un recurso estratégico para la integración. Pero antes de

14
Mantenida.

14
seguir profundizando en este tema debemos hacer algunas reflexiones sobre este
complejo concepto. ¿Qué entendemos por integración?. En primer lugar, la integración
no es para nosotros un estado, sino un proceso. Integrarse puede entenderse como unirse
a un grupo para formar parte de él. ¿Pero cuándo podemos decir que alguien comienza a
formar parte de un grupo? ¿Qué aspectos debemos tener en cuenta? ¿Los económicos?
¿Los sociales? ¿Los políticos? ¿Los jurídicos?, ¿Los culturales? ¿Todos ellos?.

Desde nuestra perspectiva debemos tener en cuenta todos estos factores, pero a la luz de
cómo definen los propios inmigrantes la situación en la que actúan. Es decir, la posición
que pasan a ocupar los inmigrantes en los países receptores y cómo se adaptan a esa
situación. En este sentido, las asociaciones se convierten en un medio a través del cual
se logran paliar algunas deficiencias de la integración. Las asociaciones intervienen en
cuatro aspectos fundamentales: en lo social, en lo jurídico o legal, en lo cultural y en lo
que tiene que ver con los recursos económicos, laborales y habitacionales. Las
entrevistas, pero fundamentalmente la observación participante, nos han permitido
conocer cómo los inmigrantes viven la asociación. Hemos observado cómo su
participación está determinada por lo que cada uno ha ido a buscar.

Para algunos, la asociación viene a suplir esas redes sociales que tanto cuesta construir
en el nuevo país: “…vos cuando estás acá buscas a los amigos que tenías allá”(E2-A2-
L2)15. “…lo que hice cuando llegué a España fue buscar siempre encontrar uruguayos,
fue como una cosa natural…aunque sea para tomar un café y para hablar de fútbol,
porque en definitiva, te falta eso” (E1-A2-L1). En las asociaciones, los inmigrantes se
encuentran con personas con las que comparten experiencias e información. Este
intercambio de experiencias permite vivir mejor la ausencia y asumir la lejanía. “La
gente que se olvida de donde viene, entonces, no es nadie. Yo no me olvido” (E1-A5-
L3). La asociación se convierte, según los migrantes, en una “terapia de grupo de
mucha gente”. Para algunos, el día a día se hace más fácil al participar en la asociación
“…si voy a la Casa me parece como que extraño menos”(E2-A2-L2).

Para otros la asociación es un medio a través del cuál se espera poder lograr la
legalidad. Las movilizaciones realizadas, la información que se recibe sobre los trámites

15
Las citas de entrevistas han sido codificadas por entrevistado E o Grupo de discusión G, por asociación
A y por localidad L)

15
necesarios para regularizar su situación, y la lucha en la defensa del tratado de 1870, se
convierten en la principal motivación para formar parte de ella.

Otros viven la asociación como un espacio que contribuye a seguir manteniendo las
costumbres y las tradiciones, y en donde los más pequeños las pueden aprender.
“…nosotros queremos mantener las raíces, las costumbres, no el olvido…es decir, que
puedas seguir con el mate, con el vos, con esas cosas”. (E1-A2-L1) “Yo quiero que
hagamos una revista para que vengan nuestra canciones, nuestro himno, porque mis
nietos no conocen eso” (G1-A6-L4).

Para otros el asociacionismo permite acceder a una serie de recursos como contactos
laborales, ayuda en la búsqueda de vivienda, etc. necesarios para integrarse en la
sociedad de acogida.

Lo que se busca en la asociación dependerá de la situación de cada migrante en lo


social, lo económico, lo legal como de las expectativas que había generado la
migración, y los proyectos migratorios. Estos proyectos condicionan la clase de
integración que los inmigrantes quieren conseguir y por ende, las motivaciones para
participar en la asociación.

Pero desde nuestro punto de vista, no sólo son estos factores los que hacen del
asociacionismo una estrategia para la integración. La asociación y las redes sociales
generadas a partir ella, ayuda a los migrantes a redefinir su propia identidad y a
encontrar el sentido de pertenencia a pesar de la ausencia. La asociación se convierte en
un capital para afrontar la situación de vulnerabilidad social, ya no sólo porque en
algunos casos les proporcionan ayuda y contactos, sino porque les otorga el sentido de
pertenencia perdido al migrar, indispensable para lograr para algunos reanudar su vida.
“Rotas las posibilidades de continuidad física y enrraizamiento con el lugar de
nacimiento, la vinculación social con personas del mismo origen – vía las redes de
relaciones – proporciona el sentimiento de continuidad, de identidad y de pertenencia
comunitaria, necesario para “permanecer” pese a haber emigrado” (Duany, 1994 en
Ariza , 2002:58)

4.4.- La identidad: crisis y afirmación

16
Uno de los hallazgos más interesantes de la investigación tiene que ver con el papel de
las asociaciones frente a la crisis de identidad y la reconstrucción del propio lugar.
Entendemos las identidades como narrativas, narrativas que se construyen en
interrelación, se construyen con el Otro, en constante diálogo con el Otro (Taylor
1997:293), es en este sentido una “coproducción” (García Canclini 1990:114).
Compartimos la idea de Barth de que la identidad es algo que se construye, se inventa, y
se vuelve a inventar permanentemente, por sujetos que cambian constantemente. (Barth
1976:47). Las identidades son dinámicas, flexibles, están en constante cambio, se
definen y redefinen una y otra vez con los Otros, con las Otras sociedades, que nos
miran, que nos reconocen, que nos ven de una determinada manera. Porque “la
identidad está moldeada por el reconocimiento o por su ausencia” (Taylor 1997:293).
Pero ¿qué pasa cuando los Otros nos miran de una forma que no esperamos?

Es esa nueva mirada la que genera una crisis de identidad. Pero para los migrantes
uruguayos es una crisis doble. Por un lado, una redimensión de lo que es el país ante el
tambaleo de los pilares fundamentales que sostenían la identidad nacional: “…el choque
más grande cuando vos salís de Uruguay, pensas que sos el ombligo del mundo,
después te das cuenta que no, que no es como te lo han vendido…sentí ese choque,
gente que no supiera dónde estaba Uruguay, que no supiera si hablábamos español…te
sorprendía”(G1-A5-L3). Pero por otro lado, crisis marcada fundamentalmente por ese
imaginario del que hablábamos antes de “país de inmigración”. “Conocemos a los
españoles desde siempre”, “…nosotros les abrimos las puertas a todos los gallegos
cuando fueron allá”. “Nosotros creemos que la gente (los uruguayos) vino a España
como cuando los españoles fueron a Uruguay...los españoles e italianos iban a hacerse
la América…hoy nos toca a nosotros venir a hacernos la Europa, la España, la
Valencia” (E1-A1-L2).

Esta crisis doble es producto de la proyección que de él, como inmigrante, hace la
sociedad española. Esa mirada que los estereotipa como inmigrantes, genera además de
crisis de identidad, resentimiento. Un resentimiento marcado por una imagen
distorsionada. La sociedad española no le devuelve al uruguayo la imagen de país
transplantado, de país formado por descendientes de europeos. En nuestra investigación
hemos observado como los migrantes uruguayos se comparan permanentemente con

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otros colectivos de inmigrantes, afirmando en todo momento su singularidad. “El
uruguayo es una mezcla de muchas…muchas culturas…cuántas culturas hay en
Uruguay…si yo me crié con un italiano, con un armeño, con un judío, con un
español…por favor”. (E2-A1-L1)

Es ante esta crisis que la asociación juega un papel fundamental. El encuentro con otros
uruguayos les devuelve la mirada necesaria para reconstruir su identidad fuera de su
país de origen. Es una estrategia defensiva. No sólo para luchar contra la asimilación en
la sociedad de acogida sino contra la mimetización con otros colectivos de inmigrantes.
El uruguayo busca en el espejo de sus nacionales, una nueva imagen que le permita
reconstruir su identidad, para poder así integrarse en la sociedad española desde la
diferencia, superando el resentimiento. La asociación no sólo se convierte en un medio
de integración por el papel que cumple en relación a los aspectos económicos, sociales,
culturales y jurídicos, sino que también es un ámbito en donde se redefine la identidad.
Ya no se es inmigrante, se vuelve a ser uruguayo. Se necesita una nueva mirada que
recoja lo que se es además de inmigrante. La asociación es entonces, una estrategia de
resistencia a una integración que los segrega y categoriza como inmigrantes. Es el
medio a través del cual se busca una integración en la diferencia. Es este tipo de
integración que defienden los miembros de la asociación. “…lo fundamental es la
integración, pero mutua, no es integración de esa que te metes de cabeza en la sociedad
española…integración completa, de doble vía...integrarse no quiere decir…hablar a lo
gallego…no tiene sentido. (Integrarse es) Vivir como sos vos, en otro medio”(E1-A1-
L1). Pero ese vivir como se es no sólo tiene que ver con aspectos culturales, sino
también identitarios, intentando de esta forma recuperar la identidad nacional perdida.

Hasta aquí hemos intentado reflexionar sobre los factores que están influyendo en el
rápido desarrollo del movimiento asociativo de inmigrantes uruguayos en España.
Desde nuestro punto de vista son varios los aspectos que motivan este desarrollo. En
primer lugar, el surgimiento de las asociaciones parece estar asociado al mayor número
de migrantes uruguayos que residen en España. En segundo lugar, el hecho de que
muchos migrantes cuenten con experiencia de participación política y sindical ha
contribuido a que busquen promover asociaciones para la reivindicación de sus
derechos. En tercer lugar, pensamos que el movimiento asociativo puede estar
relacionado con el intento de reproducción de las experiencias migratorias de los

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españoles en Uruguay fundamentalmente en lo referente a la fundación de asociaciones
de españoles. Estos tres factores pueden haber sentado las bases para el desarrollo del
movimiento asociativo, pero no explican el fondo de la cuestión ni qué es lo que lleva a
miles de uruguayos a participar en él.

Creemos que el desarrollo del movimiento asociativo se debe a que se ha convertido en


una estrategia para la integración en la sociedad española. La asociación se convierte en
un recurso estratégico para la integración y para la reconstrucción de la identidad. La
asociación es un medio a través del cual los migrantes buscan la integración desde la
diferencia.

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