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El Ratón Tranquilo

El relato narra la historia de un ratón que vive feliz en el bosque hasta que se encuentra con un oso hormiguero que se burla de él. Tras un tiempo, el ratón ayuda al oso hormiguero cuando este es acosado por un elefante, lo que lleva al oso a reflexionar sobre su comportamiento. Al final, ambos personajes aprenden sobre la importancia de la empatía y el respeto mutuo.

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El Ratón Tranquilo

El relato narra la historia de un ratón que vive feliz en el bosque hasta que se encuentra con un oso hormiguero que se burla de él. Tras un tiempo, el ratón ayuda al oso hormiguero cuando este es acosado por un elefante, lo que lleva al oso a reflexionar sobre su comportamiento. Al final, ambos personajes aprenden sobre la importancia de la empatía y el respeto mutuo.

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El ratón tranquilo Fuente:

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Erase un pequeño ratoncito que vivía muy feliz y tranquilo dando vueltas por el bosque. Podía
correr de acá para allá con total libertad, y hasta los gatos que de vez en cuando pasaban por
allí le respetaban. Pero dicha tranquilidad quedó rota por completo el día en que el ratón se
topó con un extraño animal que jamás había visto. ¡Tenía una cabeza alargadísima!
El ratón no sabía que se había encontrado con un oso hormiguero, que a diferencia de él, no
parecía muy tranquilo, sino con muchas ganas de actividad y de reírse un poco. Al ratón
aquello no le hubiera parecido mal, si no fuese porque aquel oso hormiguero parecía tener
ganas de divertirse riéndose de él, que no le había hecho nada a nadie y correteaba siempre
tan tranquilo por el bosque.
 ¿Con lo insignificante que eres, triste ratoncito, aún nadie ha frenado tus carreras por este
bosque? ¡Sería tan fácil pisarte!- dijo muy ufano el oso hormiguero.
 ¿Por qué te metes conmigo? No creo haberte molestado, siempre voy a mi aire por el bosque
sin comprometer a nadie y espero lo mismo del resto- le respondió el ratón entristecido.
Pero lamentablemente el ratón no obtuvo ya ninguna respuesta del oso hormiguero, y ante
sus molestas risas, decidió poner rumbo a otra parte.
Mucho tiempo después el ratón iba, como de costumbre, paseando y correteando por el
bosque cuando, de pronto, escuchó unos ruidos muy fuertes. Rápidamente el ratón acudió a la
zona en la que se había escuchado aquella algarabía y pudo ver de nuevo a aquel oso
hormiguero que tiempo atrás se había cruzado con él para importunarle.
En esta ocasión era el oso hormiguero el que gritaba y se lamentaba, porque se había
encontrado con un gran elefante que había encontrado la diversión en meterse con él. Y el
ratón, sin dudarlo un minuto, se subió al lomo del elefante, que con su gran y torpona trompa
no lograba escaparse de él.
 ¿Cómo eres tan grande crees que puedes meterte con otros animales que no son de tu talla?
Pues ya ves que no, que de mí no consigues zafarte- exclamó el ratón.
El elefante, que tenía pánico a los ratones, comenzó a correr de un lado a otro despavorido
hasta que el pequeño ratoncito decidió dejarle en paz para que huyera, y cuanto más rápido
mejor.
Entonces el oso hormiguero, ya a salvo de las burlas del elefante, se sintió muy triste y
avergonzado consigo mismo y comprendió que había tenido la misma actitud con él, y hasta
pudo sentir su angustia en aquel día…
 Ojalá puedas aceptar mi perdón. Has decidido ayudarme después de mi mala actitud contigo
en el pasado y me has hecho comprender lo necio que fui.
 No te preocupes, amigo. Supongo que has aprendido que todos tenemos derecho a ser felices
y a habitar tranquilos en nuestro hogar, y todo aquel que lo entienda, será mi amigo.

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