tema 4 conceptos básicos en
alcoholismo
David Cáceres Anillo y Ángel Ramiro Moya
1. INTRODUCCIÓN
En este tema se abordarán cuestiones básicas que permitan una comprensión
profunda de la enfermedad alcohólica, tanto en su conceptualización actual como en su
enfoque en el campo de la medicina y de la psicología.
Asimismo, se actualizarán los conceptos que definen el síndrome de dependencia
alcohólica en la actualidad, haciendo referencia a las aportaciones que los diferentes
investigadores han ido realizando a lo largo de la historia. Esta cuestión es fundamental ya
que permite ir superando terminología en desuso, para llegar a un “lenguaje común” bien
definido que permita el entendimiento entre los profesionales que trabajan en este campo
y facilite la “comparabilidad” y puesta en común de los resultados de la investigación.
Por otro lado, trataremos de recoger las definiciones actuales de las manifestaciones
físicas y psíquicas que conforman el síndrome de dependencia alcohólica y, que como
ocurre con otras enfermedades, permanecen aún sometidos a una revisión y actualización
permanente.
En la actualidad, el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales
en su cuarta edición (DSM-V) y la décima revisión de la clasificación internacional de
las enfermedades (CIE 11) constituyen los principales referentes para el acercamiento a
la conceptualización del alcoholismo, en un esfuerzo por aunar las aportaciones de los
diferentes investigadores.
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 109
En el DSM-V, el síndrome de dependencia alcohólica aparece recogido en el apartado
de trastornos relacionados con sustancias (181), concretamente en el subapartado de
trastornos relacionados con el alcohol (200) que incluye:
- Trastornos por consumo de alcohol:
• 303.90 Dependencia del alcohol (201).
• 305.00 Abuso de alcohol (202).
- Trastornos inducidos por el alcohol.
En la CIE10, se sitúa en el apartado de trastornos mentales y del comportamiento, en
el subapartado de trastornos debidos al consumo de alcohol (F-10), donde viene reflejado
como síndrome de dependencia al alcohol.
2. EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA CONCEPTUALIZACIÓN DEL
ALCOHOLISMO
– El concepto de dependencia es una aportación relativamente reciente, aunque la
percepción del trastorno ya se realizó en culturas antiguas como la egipcia, donde se elaboró
un listado de reglas para beber cerveza aplicable a aquellas personas que presentaban
problemas derivados de su consumo.
El concepto de alcoholismo como enfermedad o proceso patológico ha sufrido
importantes cambios a lo largo de la historia, y aún a pesar de los años transcurridos, no
existe unanimidad total en la definición del síndrome, aunque poco a poco ha mejorado
mucho su conceptualización, quedando por matizar algunas cuestiones de discusión que
podrían facilitar su aplicabilidad clínica.
– En el S. XVIII es cuando surge el interés por estudiar a aquellas personas que
abusan del alcohol. Se trataba de personas que habían perdido la capacidad de beber
moderadamente (se empezó a conocer el fenómeno de la pérdida de control sobre el
consumo) y que podrían presentar los estados relacionados con el síndrome de abstinencia,
que por aquel entonces se empezaron a describir. Se empiezan a vislumbrar aspectos de la
enfermedad, como el deseo de consumir y la voluntad de inhibir ese deseo.
– En el S. XIX surgen una serie de autores que aportan sus observaciones clínicas
sobre el fenómeno, acuñando una terminología con la que se trató de definir y describir
la enfermedad:
- Trotter y Rush describen el hábito de la embriaguez como una enfermedad
mental (“enfermedad de la mente”).
- Bruhl-Cramer acuñó el término de dipsomanía para explicar el fenómeno
de la embriaguez habitual como la consecuencia de una enfermedad del
sistema nervioso central que produciría un irresistible deseo por el consumo
110 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
de alcohol (Dipso= Sed). Es decir, se trataría de una apetencia patológica e
insaciable por el consumo de bebidas alcohólicas como manifestación de
una patología subyacente.
- Por su parte, Magnan aporta el término de oinomanía (oinos= vino), en la
misma línea que el autor anterior.
- El psiquiatra francés Esquirol, denominó a la proclividad por el consumo de
alcohol como monomanía del alcoholismo, enfermedad mental caracterizada
por una tendencia irrefrenable a consumir bebidas fermentadas y licores.
El deseo de beber es instintivo e imperioso, y persiste a lo largo de toda la
duración del paroxismo, tras el cual, el enfermo vuelve a estar sobrio y retoma
su vida normal.
- Gaupp, como otros psiquiatras alemanes, compartía esta visión del problema
y caracterizó el síndrome por la aparición de ataques durante los cuales tras
una fase de cambios de humor, aparecía el deseo irresistible de beber alcohol
seguido de excesos alcohólicos acompañados finalmente de pérdida de la
conciencia y que podía durar horas, días e incluso semanas. Se observó que
la enfermedad se acompañaba de depresión periódica y también se llegó a
pensar que podría tratarse de una enfermedad de naturaleza epiléptica.
- En esta época las dificultades para inhibir la tendencia al consumo compulsivo
de alcohol, se interpretaron como una “falta de voluntad”, que se consideró
como un rasgo de personalidad característico de la “insania moral”. La teoría
de la degeneración de Morel, basada en los adelantos sobre los efectos tóxicos
del etanol en el organismo y en la descendencia, explicaba que el alcohol era
la causa inicial de una cadena de taras que se transmitían de generación en
generación.
- Pero será un profesor de la Universidad de Estocolmo, Magnus Huss, el que
introduzca el término de alcoholismo entre 1848 y 1852. Con este término se
hacía referencia, no sólo a las secuelas neurológicas consecuentes al consumo
de alcohol, sino también a los trastornos de conducta que presentaban estos
pacientes y que, a su parecer no tenían una conexión directa con los cambios
morfológicos en el SNC. Observó que no existían límites bien definidos
entre los síntomas del alcoholismo y los de otros trastornos mentales. La
importancia de este autor radica en que promueve una medicalización
del síndrome. Es decir, con un término médico define un conjunto de
comportamientos asociados a la ingestión de alcohol, con lo que se aleja de
la perspectiva moralista vigente en su época, acercándonos al concepto de
alcoholismo como enfermedad.
- Durante el siglo XIX surgen diferentes movimientos de opinión y acción, como
reacción a los problemas derivados del consumo de alcohol y opio, en relación
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 111
a los factores sociales, culturales y políticos de la época. El movimiento
público de higiene y salud pública busca la prevención del alcoholismo como
un medio para evitar la degeneración de la especie, mediante campañas
educativas familiares encaminadas a impedir la descendencia de los
alcohólicos. Asociaciones de temperanza como el Ejército de Salvación junto
a gobiernos, instituciones, sindicatos y asociaciones científicas emprendieron
la “lucha” contra el alcoholismo con diferentes métodos y recursos. Y también
surgen acciones científicas y como vehículo de las mismas, publicaciones
como el “Bristish Journal of Inhebriety”, que actualmente persiste como
“Addictions”.
– Con este panorama, a finales del siglo XIX y comienzos de XX, el síndrome de
dependencia alcohólica incluía aspectos bien definidos:
- Surge el concepto de alcoholismo crónico para designar al sujeto que estaba
afectado principalmente por las consecuencias físicas del abuso continuado
de alcohol. Es el fruto de las investigaciones sobre las repercusiones del
alcohol sobre el SNC y otros órganos como consecuencia de su toxicidad. Se
describen los síntomas biológicos y los síntomas conductuales derivados
de las lesiones causadas por la ingesta excesiva de alcohol.
- La dipsomanía o tendencia irresistible a beber se considera una enfermedad
mental que predisponía al consumo excesivo y descontrolado de alcohol. Para
algunos se trataba de una enfermedad primaria y para otros era secundaria
a la epilepsia.
- Para otros autores, la causa del alcoholismo era la existencia de trastornos
en el SNC. En esta línea destacan Kraepelin (1905) y Bleuler (1924),
que consideraron la dipsomanía como la causa del alcoholismo crónico,
secundarios ambos trastornos, a su vez, a depresión y distimia.
Kraepelin, y también Kurtz, aplicaron el término adicción alcohólica a un
trastorno observado en personas, que según su opinión, no tenían voluntad
suficiente para dejar el alcohol, aún cuando les estaba causando serios
problemas de salud, económicos y sociales. Kraepelin centró sus descripciones
en los alcohólicos crónicos con síntomas físicos, psíquicos y sociales, pero
también describió el hábito: gusto progresivo por beber, debilidad de voluntad
ocasionada por el alcohol, grave peligro de recidivas y la debilitación de la
resistencia ante la tentación por el consumo de cantidades incluso muy
pequeñas. Para este autor, la dipsomanía era un estado secundario a un
trastorno distímico, interpretándolo como una variante de las epilepsias.
Bleuler definió el alcoholismo como un trastorno caracterizado por cambios
somáticos y del comportamiento. Le impresionaba el deterioro moral de los
alcohólicos y la incongruencia de sus reacciones afectivas. Consideraba que
112 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
“hay alcohólicos que por el alcoholismo se hacen dipsómanos”, es decir,
entendía la tendencia irrefrenable a beber como una “psicopatía” o bien
como consecuencia del propio consumo.
- Freud y Bumke desde las escuelas psicoanalíticas establecen las bases para la
comprensión dinámica de las toxicomanías y su tratamiento psicoterapéutico,
y defienden el carácter primario de la tendencia a beber. Consideran al
adicto como una persona constitucionalmente anormal en la que una
necesidad morbosa o “hambre de excitaciones” conduce a excesos de bebida
crecientes.
- En conclusión, el alcoholismo incluía, según los diferentes autores, las
complicaciones médicas de la alcoholización (alcoholismo crónico) y una
enfermedad mental primaria (dipsomanía) o secundaria a trastornos como
la epilepsia o la depresión.
- Un autor clave para entender la conceptualización actual del alcoholismo
es Jellinek, cuyos trabajos sentaron las bases para el estudio científico del
alcoholismo. Entre sus aportaciones podemos destacar:
- En 1946 establece su clasificación de las tipologías del alcoholismo
describiendo 5 tipos: alfa, beta, gamma, delta y epsilon.
- Consideró que alcohólico era todo enfermo que encajase en cualquiera de
cuatro de los cinco tipos que había definido en su tipología (excluye el tipo
beta).
- Definió el alcoholismo como una enfermedad progresiva es decir, dejada a su
libre evolución y sin dejar de beber, independientemente de la tipología inicial
se producirá un progresivo deterioro psicológico, físico y social conducente
a una vida centrada en la obtención y consumo de alcohol.
- Distinguió entre “alcoholismo crónico” y “adicto”: el alcohólico crónico
presentaba sobretodo consecuencias físicas y sociales derivadas del consumo.
Por su parte el adicto presentaba dificultad para controlar el consumo como
consecuencia del uso del alcohol. Para Jenillek y Bowman el alcoholismo
crónico podía presentarse sin adicción y la adicción a alcohol podía ir no
siempre acompañada por alcoholismo crónico.
- Distinguió el alcoholismo primario del secundario: el alcoholismo primario
se ocasionaba por la tendencia a la ingestión de la sustancia por el propio
“hábito” de beber, es decir, puso el acento en el hábito como causa primaria
de la adicción. El alcoholismo secundario se debía a la presencia de factores
previos como las enfermedades mentales.
- En 1960, Jenillek define el alcoholismo en su obra “The Disease Concept
of Alcoholism” como “todo uso de bebidas alcohólicas que causa daños de
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 113
cualquier tipo al individuo, a la sociedad o a ambos”, y señala que sólo puede
conceptualizarse como adicción alcohólica cuando los sujetos presentasen
tolerancia física, pérdida de control o incapacidad para abstenerse de
beber.
De lo cual se desprende que la adicción será susceptible de tratamiento
médico-psiquiátrico, mientras que otras formas de abuso o consumo podrán
tratarse con medidas de índole social.
La OMS en 1952 recogerá las aportaciones de Jenillek para introducir el
concepto de dependencia alcohólica y tipificó el alcoholismo sintomático,
fuese regular o irregular. En el mismo año la Asociación Psiquiátrica
Americana (APA) incluyó el concepto de adicción a alcohol en el DSM I.
- Posteriormente, los estudios se centrarán en consolidar y matizar los aspectos
anteriormente expuestos.
- Surgirá el término de problemas relacionados con el alcohol, que deriva del
término de alcoholismo propuesto por Magnus Huss y que fue incluido en
el término de alcoholismo crónico de Jellinek y Bowman. Hace referencia a
las consecuencias físicas, psíquicas y sociales del consumo de alcohol.
- La “manía de beber”, “dipsomanía” o “alcoholomanía” queda conceptualizada
como trastorno mental en sí mismo, y ha permitido líneas de investigación,
encaminadas a buscar una personalidad previa prealcoholómana, la relación
entre el alcoholismo y otros trastornos psiquiátricos (comorbilidad psiquiátrica
o patología dual) y la posibilidad de entender la adicción a alcohol como un
“trastorno del control de los impulsos”.
- A partir de entender, según los postulados de Jellinek, la dependencia como
una consecuencia de la conducta de beber, se ponen en marcha trabajos
de investigación para el estudio de la neuroadaptación al alcohol y la
conceptualización del síndrome de dependencia alcohólica y el trastorno
por abuso de alcohol recogidos en las diferentes revisiones de la CIE y del
DSM.
- Durante los años 60, surgen críticas a la conceptualización de Jellinek,
sobre todo acerca de la concepción crónica y progresiva de la enfermedad
(Davies, 1962, describe remisiones espontáneas del síndrome en un grupo
de pacientes) y en cuanto a la obligatoria presencia de la pérdida de control
(Mendelson y Mellor, 1966).
Santodomingo y Llopis (1963) establecen un sistema clasificatorio del
síndrome que incluye tres factores etiológicos (caracteropatías, patologías
psiquiátricas y ambiente social) y cuatro modos diferentes de beber, según
la presencia de pérdida de control sobre el consumo, incapacidad para la
abstinencia, ambas cosas a la vez o consumo intermitente (con pérdida
114 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
de control). También incluía las consecuencias somáticas, psicológicas,
familiares, laborales y sociales.
- A partir de los años 70 y hasta la actualidad la situación evoluciona muy
deprisa.
- El Consejo Nacional sobre Alcoholismo (1976) definió el alcoholismo como
un trastorno crónico en el que existía una dependencia progresiva y/o
alteraciones somáticas debidas al consumo de alcohol.
- La Asociación Médica Americana (1977) define el alcoholismo como una
enfermedad caracterizada por una alteración significativa en las áreas físicas,
psicológicas y funcionamiento social, como consecuencia directa del consumo
excesivo de alcohol.
- Edwars y Gross (1976) introducen el concepto provisional de Síndrome de
Dependencia al Alcohol (SDA): es la consecuencia de la neuroadaptación al
alcohol, destacando los conceptos de tolerancia y síndrome de abstinencia, y
una vez establecida la enfermedad, se desarrolla a través de un continuo de
severidad. Diferencian este síndrome del concepto de “trastornos relacionados
con el alcohol” en el que no se presupone necesariamente el fenómeno de
neuroadaptación al alcohol. Esta concepción se recogió en la novena edición
de la CIE.
- Posteriormente, el DSM III agrupa los síntomas y conductas habituales de los
pacientes alcohólicos en cuatro grupos y el diagnóstico se consideró positivo
cuando el sujeto presentaba uno o más síntomas de tres de esos cuatro
grupos. Este diagnóstico no sólo se basaba en los síntomas del síndrome
neuroadaptativo, sino también en los aspectos conductuales. A su vez,
permite la separación de dos diagnósticos en el contexto de “problemas por
alcohol”: abuso y dependencia. Pero no establecía conexión entre abuso y
dependencia de alcohol, ni se incidía en el concepto de severidad.
Es decir, perdía de vista el concepto de progresión dimensional (considerar
abuso y dependencia como dos dimensiones sucesivas de la progresión de
un mismo problema) y se decantaba por una visión categorial (problemas
separados que se diagnostican según la presencia o ausencia de determinados
criterios).
- El DSM III R, o versión revisada del anterior DSM III, introduce algunas
variaciones respecto a los criterios diagnósticos anteriores. Añade el criterio
temporal (presencia de los criterios para dependencia durante al menos un
mes, ya que si no aparecían durante este tiempo se consideraba abuso) y el
abuso pasa a considerarse como una categoría menor de la dependencia. Pero
lo más llamativo y novedoso fue que por primera vez se podía diagnosticar
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 115
dependencia sin que estuviera obligatoriamente presentes los criterios de
tolerancia y síndrome de abstinencia.
Por su parte la CIE 11, con gran paralelismo con el DSM, introduce el concepto
de uso perjudicial, entendido como una forma inicial de dependencia (visión
más dimensional que categorial) y en cierto modo equiparable al concepto
de abuso del DSM III R. No obstante, ambas clasificaciones presentaban
algunas diferencias, aunque los trabajos realizados revelan un elevado nivel de
concordancia entre ellas para la categoría de dependencia. Estas diferencias
no sólo están en el número de criterios diagnósticos (seis en el CIE 11 frente a
10 en el DSM III R) sino en que la CIE 11 no incluía las consecuencias legales
y sociales y se centraban sobre todo en los problemas físicos y psicológicos.
Además, la CIE 11 incluye como criterio “el deseo intenso o compulsivo de
beber alcohol” que no aparece en el DSM III R.
- Posteriormente, se edita el DSM V, en vigencia actualmente en el que como
veremos a continuación aparecen nuevas aportaciones para el diagnóstico
de la enfermedad.
3. CONCEPTUALIZACIÓN ACTUAL: TRASTORNOS POR USO DE
ALCOHOL
Como ya se ha referido, la evolución de la conceptualización de la dependencia al
alcohol, nos lleva actualmente a disponer de los criterios diagnósticos contenidos en el
Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su cuarta edición (DSM-V)
y en la 11 ª edición de la Clasificación Internacional de las Enfermedades Mentales.
En el DSM-V, incluido en el capítulo referente a los trastornos relacionados con
sustancias, encontramos el capítulo dedicado a los TRASTORNOS RELACIONADOS CON
ALCOHOL, que incluye dos subapartados:
1. Trastorno por consumo de alcohol:
• Leve
• Moderado
• Grave
2. Intoxicación por alcohol:
• Con trastorno por consumo leve
• Con trastorno por consumo moderado o grave
• Sin trastorno por consumo
3. Abstinencia de alcohol:
• Sin alteraciones de la percepción.
• Con alteraciones de la percepción
116 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
4. Otros trastornos inducidos por el alcohol
5. Trastorno relacionado con el alcohol no especificado
Es decir, el DSM-V, considera que la utilización del alcohol, su consumo habitual o
episódico, puede provocar abuso o dependencia, mientras que es la propia sustancia (el
alcohol) la que induce una serie de trastornos por sí misma.
Y actualmente, existen líneas de investigación que consideran que una parte de
los pacientes dependientes del alcohol pueden presentar una discapacidad en el control
de los impulsos como trastorno primario, que les predispone a la dependencia , lo que
originaría que futuras clasificaciones pudieran incluir el trastorno por dependencia dentro
del epígrafe “trastornos por descontrol de los impulsos”.
En la CIE 11 en el apartado de trastornos mentales y del comportamiento debidos al
consumo de sustancias o conductas adictivas aparece el tema dedicado a los TRASTORNOS
POR CONSUMO DE SUSTANCIAS (ALCOHOL) que incluye:
6C40.0 Episodio único de uso nocivo del alcohol.
6C40.1 Patrón nocivo de consumo de alcohol.
6C40.2 Dependencia del alcohol
6C40.3 Intoxicación por alcohol
C40.4 Extracción de alcohol
6C40.5 delirio inducido por alcohol
6C40.6 Trastorno psicótico inducido por alcohol.
6C40.7 Otros trastornos inducidos por el alcohol.
6C40.Y Otros trastornos especificados debido al uso de alcohol
6C40.Z Trastornos por consumo de alcohol, no especificados
TRASTORNO POR CONSUMO DE ALCOHOL:
A. Un modelo problemático de consumo de alcohol que provoca un deterioro o
malestar clínicamente significativo y que se manifiesta al menos por dos de los hechos
siguientes en un plazo de 12 meses:
1. Se consume alcohol con frecuencia en cantidades superiores o durante un
tiempo más prolongado del previsto.
2. Existe un deseo persistente o esfuerzos fracasados de abandonar o controlar
el consumo de alcohol.
3. Se invierte mucho tiempo en las actividades necesarias para conseguir alcohol,
consumirlo o recuperarse de sus efectos.
4. Ansias o un poderoso deseo o necesidad de consumir alcohol.
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 117
5. Consumo recurrente de alcohol que lleva al incumplimiento de los deberes
fundamentales en el trabajo, la escuela o el hogar.
6. Consumo continuado de alcohol a pesar de sufrir problemas sociales o
interpersonales persistentes o recurrentes, provocados o exacerbados por
los efectos del alcohol.
7. El consumo de alcohol provoca el abandono o la reducción de importantes
actividades sociales, profesionales o de ocio.
8. Consumo recurrente de alcohol en situaciones en las que provoca un riesgo
físico.
9. Se continúa con el consumo de alcohol a pesar de saber que se sufre un
problema físico o psicológico persistente o recurrente probablemente causado
o exacerbado por el alcohol.
10. Tolerancia, definida por alguno de los siguientes hechos:
a. Una necesidad de consumir cantidades cada vez mayores de alcohol para
conseguir la intoxicación o el efecto deseado.
b. Un efecto notablemente reducido tras el consumo continuado de la misma
cantidad de alcohol.
11. Abstinencia, manifestada por alguno de los siguientes hechos:
a. Presencia del síndrome de abstinencia característico del alcohol (véanse
los Criterios A y B de la abstinencia de alcohol.
b. Se consume alcohol (o alguna sustancia muy similar, como una
benzodiacepina) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.
Especificar si:
En remisión inicial: Después de haberse cumplido previamente todos los criterios
de un trastorno por consumo de alcohol, no se ha cumplido ninguno de ellos durante un
mínimo de 3 meses pero sin llegar a 12 meses (excepto el Criterio A4 “Ansias o un poderoso
deseo o necesidad de consumir alcohol”, que puede haberse cumplido).
En remisión continuada: Después de haberse cumplido previamente todos los
criterios de un trastorno por consumo de alcohol, no se ha cumplido ninguno de ellos
durante un periodo de 12 meses o más (excepto el Criterio A4 “Ansias o un poderoso deseo
o necesidad de consumir alcohol”, que puede haberse cumplido).
Especificar si:
En un entorno controlado: Este especificador adicional se utiliza cuando el individuo
está en un entorno con acceso restringido al alcohol.
Código basado en la gravedad actual: Nota para los códigos CIE10-MC: Si también
existe una intoxicación o abstinencia alcohólicas, o cualquier otro trastorno mental
inducido por el alcohol, no deben utilizarse los códigos siguientes para el trastorno por
118 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
consumo de alcohol. En lugar de ello, el trastorno concomitante por consumo de alcohol
viene indicado por el carácter en 4a posición del código del trastorno inducido por el
alcohol (véase la nota de codificación de la intoxicación o abstinencia alcohólicas, o de
un trastorno mental específico inducido por el alcohol). Por ejemplo, si existe un trastorno
por consumo de alcohol y una intoxicación alcohólica concomitantes, solamente se indica
el código de la intoxicación por alcohol, cuyo carácter en 4a posición indica si el trastorno
concomitante por consumo alcohólico es leve, moderado o grave: F10.129 para un trastorno
leve por consumo de alcohol con una intoxicación por alcohol, o F10.229 para un trastorno
moderado o grave por consumo de alcohol con una intoxicación por alcohol.
Especificar la gravedad actual:
305.00 (F10.10) Leve: Presencia de 2–3 síntomas.
303.90 (F10.20) Moderado: Presencia de 4–5 síntomas.
303.90 (F10.20) Grave: Presencia de 6 o más síntomas.
INTOXICACION POR ALCOHOL
A. Ingesta reciente de alcohol.
B. Comportamiento problemático o cambios psicológicos clínicamente significativos
(p. ej. comportamiento sexual inapropiado o agresivo, cambios de humor, juicio alterado)
que aparecen durante o poco después de la ingestión de alcohol.
C. Uno (o más) de los signos o síntomas siguientes que aparecen durante o poco
después del consumo de alcohol:
1. Habla pastosa.
2. Incoordinación.
3. Marcha insegura.
4. Nistagmo.
5. Alteración de la atención o de la memoria.
6. Estupor o coma.
D. Los signos o síntomas no se pueden atribuir a otra afección médica y no se pueden
explicar mejor por otro trastorno mental, incluida una intoxicación con otra sustancia. Nota
de codificación: El código del CIE-9-MC es 303.00. El código del CIE-10-MC dependerá
de si existe un trastorno concomitante por consumo de alcohol. Si existe un trastorno
concomitante leve por consumo de alcohol, el código CIE-10-MC es F10.129; si existe un
trastorno concomitante moderado o grave por consumo de alcohol, el código CIE-10-MC
es F10.229. Si no existe ningún trastorno concomitante por consumo de alcohol, entonces
el código CIE-10-MC es F10.929.
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 119
ABSTINENCIA DE ALCOHOL.
A. Cese (o reducción) de un consumo de alcohol que ha sido muy intenso y
prolongado.
B. Aparecen dos (o más) de los signos o síntomas siguientes a las pocas horas o pocos
días de cesar (o reducir) el consumo de alcohol descrito en el Criterio A:
1. Hiperactividad del sistema nervioso autónomo (p. ej. sudoración o ritmo del pulso
superior a 100 lpm). Abstinencia de alcohol 263
2. Incremento del temblor de las manos.
3. Insomnio.
4. Náuseas o vómitos.
5. Alucinaciones o ilusiones transitorias visuales, táctiles o auditivas.
6. Agitación psicomotora.
7. Ansiedad.
8. Convulsiones tónico-clónicas generalizadas.
C. Los signos o síntomas del Criterio B provocan un malestar clínicamente
significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
D. Los signos o síntomas no se pueden atribuir a otra afección médica y no se explica
mejor por otro trastorno mental, incluida la intoxicación o abstinencia por otra sustancia.
Especificar si:
Con alteraciones de la percepción: Este especificador se aplica en las raras
circunstancias en las que aparecen alucinaciones (habitualmente visuales o táctiles) con
una prueba de realidad inalterada, o aparecen ilusiones auditivas, visuales o táctiles, en
ausencia de síndrome confusional.
Nota de codificación: El código CIE-9-MC es 291.81. El código CIE-10-MC para la
abstinencia de alcohol sin alteraciones de la percepción es F10.239 y el código CIE-10-MC
para la abstinencia de alcohol con alteraciones de la percepción es F10.232. Obsérvese
que el código CIE-10-MC indica la presencia concomitante de un trastorno moderado o
grave por consumo de alcohol, lo que refleja el hecho de que la abstinencia alcohólica
solamente aparece en presencia de un trastorno moderado o grave por consumo de alcohol.
No es admisible codificar un trastorno concomitante leve por consumo de alcohol con
una abstinencia alcohólica.
Diferencias entre la CIE 11 y el DSM V.
En la CIE 11 los criterios de uso perjudicial son menos específicos que los de abuso
de sustancias de DSM V; de hecho, en estudios en los que se han utilizado ambos sistemas
clasificatorios se ha constatado la baja concordancia para este diagnóstico.
120 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
CUADRO DE CONCORDANCIA-DISCORDANCIA ENTRE LOS CRITERIOS
DSM V Y CIE 11 PARA DEPENDENCIA DEL ALCOHOL.
CRITERIOS DSM V CIE 11
TOLERANCIA:
a) Necesidad de aumentar las cantidades. SI SI
b) El efecto disminuye claramente. SI SI
SÍNDROME DE ABSTINENCIA:
a) Síntomas de abstinencia. SI SI
b) Bebe para aliviar la abstinencia. SI SI
PÉRDIDA DE CONTROL: (Craving/Priming)
a) Esfuerzos para controlar o interrumpir
SI NO
el consumo.
b) Beber más de lo esperado o antes de lo
SI SI
previsto.
c) Deseo intenso o vivencia de
NO SI
compulsión para beber.
NEGLIGENCIA EN ACTIVIDADES:
Reducción de la vida social, ocupacional o
recreativa (abandono de las fuentes de placer o SI SI
diversión).
SEGUIR BEBIENDO PESE A LAS
CONSECUENCIAS físicas, psicológicas,
SI SI
familiares, laborales y legales.
PASAR LA MAYOR PARTE DEL TIEMPO
BEBIENDO o intentando conseguir el alcohol o
SI SI
recuperándose de la intoxicación.
Tres o más de los
siete criterios
Tres o más de los
durante como
siete criterios en
mínimo un mes
NÚMEROS DE CRITERIOS Y DURACIÓN PARA algún momento
o repetición de
EL DIAGNÓSTICO. de u período
los episodios
continuado de 12
durante un
meses.
período de 12
meses.
CARACTERÍSTICAS:
a) Es posible hacer el diagnóstico SI SI
de dependencia sin los criterios
de tolerancia y de síndrome de
abstinencia.
b) Se distingue entre dependencia con y SI NO
sin dependencia física.
c) Especificaciones de curso. SI SI
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 121
Para el diagnóstico de dependencia son similares, ya que los criterios de DSM V están
contenidos en la CIE 11. En el DSM V no aparece el criterio relacionado con el “deseo intenso
o vivencia de compulsión para consumir la sustancia”. Además, el método para establecer
la significación clínica difiere entre ambos sistemas. En el DSM V se especifica que debe
existir un patrón maladaptativo del consumo de la sustancia que genere malestar clínico
importante o deterioro de la actividad del individuo, mientras que en la CIE 11 se requiere
una duración mínima de un mes o bien una repetición de los episodios durante 12 meses.
Los criterios para intoxicación son prácticamente iguales en ambas clasificaciones.
En relación a la abstinencia en el DSM V se especifica que los síntomas deben presentar
un malestar clínico significativo o deterioro de las actividades del sujeto, y por el contrario
en la CIE 11 únicamente se requiere la identificación de los síntomas.
Pero a pesar de los importantes avances en la conceptualización de los trastornos
relacionados con alcohol, aún persisten dificultades para la aplicación clínica de los criterios
actuales y cuestiones por matizar:
- Se trata de criterios muy subjetivos, sujetos a la interpretación del clínico
que realiza el diagnóstico por lo que se cuestiona su validez objetiva. La gran
proliferación de cuestionarios y test para el diagnóstico de los trastornos
por uso de alcohol trata de mejorar la objetividad de los diagnósticos y su
comparabilidad.
- Aún existen discrepancias entre los enfoques categoriales y dimensionales
de los conceptos. Y aunque parece lógico entender el abuso como un paso
previo para el desarrollo de la dependencia, esto no siempre es así y no existe
acuerdo en este sentido.
- Existen importantes carencias para la evaluación de la severidad del
trastorno.
- Aunque se ha avanzado mucho en la delimitación de los fenómenos
secundarios a la neuroadaptación y en la descripción de la sintomatología
psicosocial del trastorno, los criterios actuales carecen de implicaciones
causales y terapéuticas.
- Otra de las limitaciones es la homogeneización del diagnóstico, ya que todo
lo más, distingue entre si existe o no dependencia física. No establecen
criterios diferenciales para poblaciones como los adolescentes o los mayores.
Los primeros, por la escasez de criterios de abstinencia y los segundos, por
la importancia de los mismos aunque con menores consumos.
122 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
4. CONCEPTOS BÁSICOS PARA LA DESCRIPCIÓN DE LOS
TRASTORNOS POR USO DE ALCOHOL
Una vez revisados los criterios diagnósticos actuales para el diagnóstico de
los trastornos por uso de alcohol, dedicaremos este apartado para profundizar en el
entendimiento y comprensión clínica de aquellos más relevantes:
4.1. Consumo perjudicial y abuso.
a) Patrón nocivo de consumo de alcohol: concepto introducido en la CIE 11 que
incluye a aquellas personas que presentan problemas físicos o psicológicos
como consecuencia del consumo de alcohol, independientemente de la
cantidad consumida. Sería equiparable, a pesar de la discordancia aportada
por determinados estudios, al concepto de abuso de DSM V, pero incluye
también consecuencias familiares, laborales o sociales, secundarias al
consumo de alcohol.
b) Trastorno por consumo de alcohol: Incluido en el DSM V y definido como
un modelo problemático de consumo de alcohol que provoca un deterioro o
malestar clínicamente significativo y que se manifiesta al menos por dos de
los hechos siguientes en un plazo de 12 meses (Ya descritos en el apartado
anterior)
El curso de estos trastornos, superponibles en la práctica (a pesar de la discordancia
que los estudios han puesto de manifiesto, tras la aplicación de los criterios de ambas
clasificaciones) indica que suele iniciarse en la adolescencia o a comienzo de la vida adulta,
en relación a diferentes factores (baja tolerancia a la frustración, características antisociales
de personalidad, escasa capacidad para la intimidad y efectos reforzadores de la sustancia).
La progresión hacia el desarrollo de la dependencia podría venir definida por la
presencia de determinados factores de riesgo (antecedentes familiares de alcoholismo o
adicción a otras drogas, presencia de trastornos psiquiátricos o trastornos de personalidad
antisocial o límite, trastornos de ansiedad, afectivos o psicóticos y características
ambientales potenciadoras).
En las personas con abuso o consumo perjudicial de alcohol, parece efectivo el
tratamiento psicoterapéutico enfocado a la disminución del consumo (intervenciones
breves o programas de bebida controlada) y Naltrexona podría ser un apoyo farmacológico
eficaz durante los primeros meses de tratamiento.
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 123
4.2. Dependencia a alcohol.
Como ya se ha comentado, en la actualidad disponemos de los criterios DSM V y CIE
11 para establecer el diagnóstico de esta enfermedad. No obstante, es importante tener en
cuenta una serie de consideraciones para la comprensión en profundidad de este trastorno:
- Es una enfermedad bio-psico-social. Teniendo en cuenta el concepto de
salud de la OMS (“perfecto estado de bienestar físico, psicológico y social)”
debemos integrar los síntomas correspondientes a cada uno de estos tres
apartados a la hora de conceptualizar el síndrome.
- Es una enfermedad que pertenece al grupo de las adicciones a drogas. Y
aunque a nivel técnico nadie cuestiona que el alcohol es una droga (“sustancia
que introducida en el organismo tiene capacidad para producir modificaciones
en una o varias de sus funciones”) psicótropa (“con capacidad para acceder
al SNC y ejercer allí un triple efecto tóxico, adictivo y psicoactivo”), a nivel
social aún queda mucho por hacer para concienciar a la población acerca
de la verdadera naturaleza de esta droga legal y de sus riesgos potenciales.
- Es una enfermedad compleja si consideramos que no todo el que consume
alcohol desarrolla adicción, por lo que aún hay que profundizar mucho en
los aspectos etiológicos y de predisposición individual para su padecimiento.
- Es una enfermedad polimorfa, es decir, la presentación clínica puede ser muy
variada, lo que se deduce de la abundante proliferación de clasificaciones
que han tratado de establecer las diferentes tipologías, ninguna concluyente
hasta la fecha, presentando gran variabilidad en su presentación tanto en lo
referente a presencia y/o ausencia de factores etiológicos identificables, edad
de inicio, sintomatología específica a nivel físico, psíquico y social, curso y
evolución en activo o en tratamiento, patologías psiquiátricas acompañantes,
etc. Por lo que aún queda mucho por delimitar en este amplio y complejo
síndrome.
- Desde el punto de vista neurobiológico es una enfermedad crónica y
recidivante del cerebro, secundaria a una alteración en los circuitos de
recompensa del cerebro sobre la que ejercen a su vez un importante papel,
las circunstancias ambientales.
Ante este panorama, no es fácil dar una definición completa y concreta de la
enfermedad y como vimos en el desarrollo histórico del concepto, cada autor ha ido
aportando su propia visión para describirla. Aunque, basándonos en el sentido común y
en las vivencias de los enfermos, podríamos decir que alcohólico es “aquella persona que
ha perdido la libertad frente al alcohol” y presenta una serie de síntomas conductuales
y fisiológicos que indican que el sujeto no controla el uso que hace del alcohol y sigue
bebiendo a pesar de las variadas consecuencias negativas que le produce.
124 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
Quizás, Edwards y Gross 1.976 en su descripción del “síndrome de dependencia
alcohólica” esquematizan con bastante claridad los síntomas de la enfermedad:
1. Síntomas psicobiológicos: tolerancia, síntomas de abstinencia y reinstauración
del síndrome tras volver a beber (cronicidad de la enfermedad y tendencia
a la recaída).
2. Síntomas conductuales: representados por una disminución de los patrones
de bebida.
3. Síntomas subjetivos o equivalentes a “dependencia psicológica” que incluirían
la dificultad para controlar la bebida, el deseo de beber y el hecho de que el
alcohol fuese el centro de la vida del sujeto.
Consideraban que el síndrome se desarrollaba en un continuo de severidad
(enfermedad crónica y progresiva) y el rasgo fundamental era la incapacidad para controlar
la conducta de beber.
Y en relación a los criterios diagnósticos recogidos en la CIE 11 y DSM V vemos a
continuación:
a) Tolerancia: Es un concepto bien definido, reflejo de la adaptación física
del organismo a la presencia de alcohol. Se define como la necesidad de
ingerir cantidades marcadamente crecientes de alcohol para conseguir la
intoxicación o los efectos deseados, o una disminución de los efectos al
hacer uso continuado de las mismas cantidades de alcohol. El desarrollo
de tolerancia condiciona que haya muchos alcohólicos que no se intoxican
a pesar de beber en gran cantidad (“aguantan mucho alcohol”) lo que
interpretan como ausencia de problema (“¿cómo voy a ser alcohólico si
a mí el alcohol no me afecta?”). Y recoger este dato, puede ser difícil por
la frecuente negación del alcohólico: niegan que beban para conseguir
determinados efectos y minimizan el consumo. En la clínica podemos
encontrar alcohólicos que no han desarrollado tolerancia, que presentan una
tolerancia aumentada o que tras haberla desarrollado describen que ahora
ha disminuido (“aguantan menos alcohol que antes”) como consecuencia
del deterioro de los mecanismos de neuroadaptación y metabolización del
alcohol en las fases finales del proceso de alcoholización. El desarrollo de
tolerancia puede venir determinado por tres mecanismos diferentes:
- Tolerancia farmacocinética, como consecuencia de una mayor actividad
de los sistemas de metabolización del etanol, sobre todo del sistema MEOS
en alcohólicos de larga evolución.
- Tolerancia farmacodinámica, como consecuencia de los mecanismos de
neuroadaptación cerebral a los efectos psicoactivos del etanol.
- Tolerancia conductual, como consecuencia de la percepción del enfermo
de que su autoeficacia y manejo social son los adecuados cuando está
intoxicado.
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 125
Por desgracia, esta tolerancia a los efectos psicoactivos del alcohol no se
desarrolla frente a los efectos tóxicos, por lo que el sujeto sufrirá mayores
daños orgánicos como consecuencia del incremento de la ingesta de alcohol
consecuente al desarrollo de la tolerancia.
b) Síndrome de abstinencia: Lo constituye el conjunto de síntomas que
aparecen cuando el enfermo disminuye el consumo de alcohol de forma
importante o deja de beber sin tratamiento, cuyo máximo exponente sería
el cuadro conocido clásicamente como delirium tremens (actualmente,
delirium por abstinencia). El síndrome de abstinencia es la consecuencia
de la neuroadaptación a los efectos del alcohol, que ocasiona un estado
de hiperexcitabilidad del SNC que aparece al cesar la ingesta etílica:
hiperactividad autonómica (son los síntomas más precoces junto a las
náuseas matinales), temblor distal de miembros superiores, insomnio, vómitos,
alucinaciones visuales, táctiles o auditivas, ilusiones, ansiedad, irritabilidad,
agitación psicomotriz y crisis convulsivas generalizadas. Es muy significativo
que el síndrome sea matinal (tras la noche de abstinencia) lo que obliga
al enfermo a madrugar para tomar las primeras copas con la intención de
“calmar el síndrome” y el alcohólico se da cuenta de que sin ellas “no puede
funcionar”.
c) Disminución de la capacidad para controlar el consumo: aquí hemos de
considerar varios aspectos:
- Dificultad para controlar el inicio del consumo. Aquí se incluirían
conceptos como:
· Incapacidad para la abstinencia.
· Deseo o ansiedad de consumir (craving).
- Dificultad para finalizar el consumo o controlar la cantidad consumida.
Se refiere al concepto de pérdida de control sobre el consumo o el
denominado actualmente “Priming”.
1. Incapacidad para la abstinencia: este término hace referencia a la pérdida de
libertad frente al alcohol que presenta el enfermo. En unos casos, a pesar de la
intención de no beber y los esfuerzos repetidos para conseguirlo, el enfermo
acaba recurriendo al alcohol de forma irresistible, bien para evitar las desa-
gradables sensaciones del SDA o bien impulsado por un ansia irrefrenable
de consumirlo (craving). En la clínica podemos encontrar enfermos con una
incapacidad diaria para mantener la abstinencia y otros que experimentan
la incapacidad para mantenerse abstinentes de forma periódica (serían los
bebedores excesivos regulares y los bebedores intermitentes, respectivamente,
de la clasificación de Alonso Fernández).
126 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
2. Deseo de consumir o craving: el craving se ha definido como un deseo intenso
e irrefrenable de buscar y consumir alcohol para experimentar sus efectos
(para experimentar su efecto euforizante o evitar la desagradable sensación
asociada a la abstinencia). Podría ser equiparable al término de “dependencia
psicológica”, que describe la necesidad ansiosa de la sustancia, vivenciada
como irrefrenable. No obstante, los estudios neurobiológicos indican con gran
acierto que la división entre dependencia física y psíquica a las drogas, no es
sino una maniobra conceptual errónea, ya que ambos tipos de dependencia
no serían sino el reflejo de diferentes niveles de alteración en los circuitos
de recompensa cerebral y en los procesos de neuroadaptación a la sustancia.
En este sentido el fenómeno de craving estaría implicado en los procesos
de inicio y mantenimiento de la conducta de consumo y en el proceso de
recaída de alcohólicos en abstinencia.
3. Pérdida de control sobre el consumo o priming: este término hace referencia
a la incapacidad para controlar el consumo de alcohol tras las primeras
consumiciones. Los enfermos lo refieren como “se me calienta el pico tras
las primeras copas” y tras estas primeras copas no pueden dejar de continuar
bebiendo, en virtud a la aparición de un deseo compulsivo de continuar a
veces hasta la embriaguez. Este fenómeno puede aparecer tanto en sujetos
que no beben a diario en estadios iniciales de la dependencia, como en
sujetos dependientes. Puede ocurrir de forma episódica (no aparece en
todos los episodios de consumo pero sí en alguno) y agravarse en cuanto a
su frecuencia e intensidad con el paso de los años.
Y tras períodos de abstinencia cuando el enfermo vuelve a consumir, vuelve a
reaparecer, poniendo de manifiesto el carácter crónico de la enfermedad.
A nivel neuroquímico se ha descrito como consecuencia de una hiperreactividad
dopaminérgica secundaria al efecto de las primeras consumiciones de
alcohol.
En conclusión, aunque estos fenómenos van a tener importantes
repercusiones conductuales y psicológicas en los sujetos que los padecen,
tienen un correlato neuroanatómico que empieza a conocerse y que está
permitiendo una mayor comprensión de los mismos y abriendo vías de
abordaje que optimizan la combinación de las técnicas psicoterapéuticas
y farmacológicas, sobre todo en lo referente a la prevención y control del
proceso de recaída en el consumo.
d) Negligencia en actividades: es una consecuencia de la progresión de la
enfermedad en la que la necesidad de beber y sus consecuencias conductuales
condicionan un estilo de vida construido en torno al alcohol. El enfermo
pierde capacidad para mantener unas relaciones saludables a nivel familiar,
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 127
social, laboral y recreativo, abandonando dichas áreas de relación y optando
por aquellas relacionadas con el consumo. Es típico observar que el enfermo es
negligente en la realización de su trabajo (llega tarde o falta, se ausenta para
ir a beber, no rinde, etc), en la familia (abandona sus responsabilidades en la
organización de la vida familiar, el cuidado de los hijos, y pasa la mayor parte
del tiempo fuera de casa) y va progresivamente dejando de lado actividades
recreativas y aficiones.
e) Seguir bebiendo a pesar de las consecuencias: aunque el enfermo percibe
el daño que le ocasiona beber a todos los niveles, continúa manteniendo
el consumo, y esto es muy significativo ya que aunque intenta disminuir
dicho consumo o evitarlo, no puede conseguirlo. Es una consecuencia de
esa “pérdida de libertad” frente al alcohol que viene condicionada por la
dependencia y que no le permite elegir.
f) Pasar la mayor parte de tiempo bebiendo: o intentando obtener el alcohol
o recuperarse de las intoxicaciones. Cuando la dependencia progresa,
la necesidad de mantener unos niveles de alcoholemia que eviten la
aparición del síndrome de abstinencia y las sensaciones desagradables que
lo acompañan, puede ir condicionando que el enfermo necesite la mayor
parte de las horas del día para “atender” su enfermedad, llevando al deterioro
progresivo y abandono del resto de las áreas de interés de su vida.
g) Criterios de investigación: Hace referencia al hecho de que la adicción
a alcohol puede ir llevando a una disminución de los tipos de bebida
consumida, de tal forma que el enfermo opta por aquellas bebidas que
le permiten obtener más fácilmente o con mayor rapidez los efectos del
alcohol como droga. Y esto puede conllevar un alejamiento de las normas
sociales o culturales que regulan las normas de consumo (hay enfermos que
acaban bebiendo alcohol etílico de farmacia). Es decir, la disminución del
repertorio de bebidas lleva al enfermo a elegir aquellas con las que alcanza
antes los efectos del alcohol y acaba bebiendo en cualquier circunstancia y
por cualquier motivo u oportunidad.
4.3. Curso de la dependencia.
En nuestro medio, la forma cultural de consumo condiciona que las personas lo
inicien en la adolescencia, etapa en la que se suelen producir los primeros episodios de
intoxicación. Y hasta hace unos años, los síntomas de dependencia empezaban a aparecer
entre los 25 y 40 años. La importación de la forma de consumo anglosajona (de fin de
semana tremendamente regular, bebidas destiladas en grandes cantidades y buscando el
efecto psicoactivo del alcohol o “coger el punto”) y la incorporación al consumo a edades
128 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
más tempranas, puede en un futuro cambiar la situación y es esperable el diagnóstico de
dependencia a edades cada vez más precoces.
Se ha definido el curso crónico y progresivo de la enfermedad durante el cual se
produce un agravamiento continuado tanto de la sintomatología neuroadaptativa como
conductual y psicosocial del enfermo, aunque algunos autores se han referido a la aparición
de remisiones espontáneas hasta en un 20% de los casos.
En algún momento del proceso, el enfermo se plantea dejar de beber para
demostrarse a sí mismo que no padece adicción al alcohol, o motivado por la gravedad de
sus problemas médicos, psíquicos o sociales. Tras un período de abstinencia y con remisión
más o menos importante de estos problemas, intenta reanudar un consumo controlado
de alcohol, que progresivamente se descontrola en cuanto a su intensidad y frecuencia
volviendo a la situación problemática anterior (cronicidad de la enfermedad y tendencia
a la recaída).
Los estudios al respecto aportan los siguientes datos:
- El 65% de los enfermos que inician tratamiento consiguen superar el año
de abstinencia.
- El 20% conseguirá abstinencia de forma prolongada y se estima que el 2%
de los alcohólicos se recupera de forma estable cada año.
- Los factores que se han relacionado con la recuperación estable son: abuso
moderado, dependencia grave, y experiencias vitales de interés (aquellas que
compiten con la dependencia como fuentes de refuerzo, como pueden ser
nuevas relaciones, aficiones, supervisión forzosa, etc).
- La recaída es un fenómeno frecuente y esperable que no supone el fracaso
terapéutico y cuyo abordaje y adecuado control debe estar contemplado en
los programas de tratamiento. Muchos enfermos presentan algunas recaídas
en su proceso de tratamiento, pero en términos generales, la evolución a
largo plazo puede ser adecuada.
- Y como ya se ha comentado, según DSM V podemos clasificar la remisión de
la enfermedad en tratamiento en: temprana/mantenida y parcial/completa.
4.4. Trastornos inducidos por el alcohol.
Como hemos comentado, el DSM V diferencia entre trastornos por consumo,
intoxicación y abstinencia de alcohol y trastornos inducidos y relacionados por alcohol.
En este segundo apartado se recogen una serie de cuadros que serían ocasionados por el
alcohol “per se”, como consecuencia de su capacidad para acceder al SNC y ejercer allí
sus efectos tóxicos y psicoactivos. Es decir, estos trastornos podrán ser padecidos tanto
por sujetos dependientes como por sujetos que no padecen adicción a alcohol pero lo
consumen (pero es lógico pensar que aparecerán en mayor medida en los sujetos abusadores
o dependientes de alcohol, como complicación de su enfermedad).
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 129
5. CONCEPTOS EPIDEMIOLÓGICOS
Estos conceptos se han desarrollado en un intento por aunar criterios a la hora de
estudiar poblaciones y su relación con el consumo de alcohol y los problemas derivados
del mismo. Su aparición en el campo de la alcohología es relativamente frecuente. Y los
más destacables son los conceptos de unidad de bebida estándar –UBE— y las tipologías
de bebedor en función de la cantidad y frecuencia de alcohol ingerido.
5.1. Unidad de Bebida Estandar (UBE).
Este concepto se ha creado para intentar recoger de una forma rápida y práctica
los gramos de alcohol puro consumido en función de unas tablas de equivalencia que
relacionan el tipo de bebida (que puede ser muy variable de unas zonas geográficas a otras
en cuanto su graduación alcohólica, denominación, y volumen de las consumiciones) y los
gramos de alcohol que contienen.
En España, como en EEUU, una UBE equivale a 10 gramos de alcohol puro, mientras
que en Gran Bretaña es de 8 gramos de alcohol puro.
Aunque las tablas de equivalencia deberían de realizarse según las bebidas y el tipo
de consumo típico de la zona en la que el clínico desarrolla su labor asistencial, como
referencia podemos tener la siguiente:
Nº DE UNIDADES DE
TIPO DE BEBIDA VOLUMEN BEBIDA ESTÁNDAR
(UB)
- 1 vaso (100 cc). - 1.
Vino
- 1 litro. - 10.
- 1 caña (220 cc). - 1.
Cerveza
- 1 litro. - 5.
- 1 carajillo (25 cc). - 1.
- 1 copa (50 cc). - 2.
Destilados
- 1 combinado (50 cc). - 2.
- 1 litro. - 40.
- 1 copa (50 cc). - 1.
Generosos (Jérez, cava
- 1 vermut (100 cc). - 2.
y vermut)
- 1 litro. - 20.
5.2. Consumo de riesgo.
Se trata de un concepto subjetivo, que presenta variaciones en relación con la
consecuencia concreta del consumo de alcohol que se esté estudiando. Es decir, variará
según nos estemos refiriendo a consecuencias de tipo físico, laboral, conductual, conducción
de vehículos, etc, ya que la cantidad de alcohol consumida incide de forma diferente según
el problema que se trate.
130 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
Y aunque revisiones de múltiples estudios han tratado de establecer los límites de
este concepto, no se ha podido llegar a un consenso internacional en cuanto a cuál es
el límite de consumo de alcohol sobre el cual empieza el riesgo de sufrir consecuencias
negativas:
- En Europa se considera consumo de riesgo en el varón por encima de 40
gramos/día (más de 4 UBE al día) y en la mujer más de 24 gramos/día (2,5
UBE al día).
- En EE.UU., los límites son mayores: 60 gramos al día (o 420 gramos a la semana)
para el varón y 40 gramos al día (280 gramos a la semana) para la mujer.
- También se considera bebedor de riesgo aquel que consume más de 80
gramos de alcohol en un episodio de consumo (período corto de tiempo, de
horas), al menos una vez al mes.
Pero en general la mayoría de los investigadores prefieren los límites más
restrictivos (europeos) ya que se ha comprobado que a partir de estos límites
aumentan los riesgos para muchos problemas derivados del alcohol de forma
significativa:
- El riesgo de muerte es 5 veces mayor.
- El riesgo de cirrosis y esteatosis es 6 veces mayor.
- El riesgo de HTA es dos veces mayor.
- Aumenta considerablemente los niveles de colesterol (VLDL), obesidad,
ictus hemorrágico, y cardiopatía alcohólica.
Y partiendo de éstos criterios se pueden clasificar a las personas de una población
en relación a su consumo de alcohol como veremos a continuación.
5.3. Tipos de bebedores.
Inicialmente podemos clasificar a la población en bebedores y no bebedores. En los
bebedores, el riesgo vendrá condicionado por los aspectos de su consumo:
- La cantidad diaria consumida de forma continuada.
- La cantidad de alcohol consumida en ingestas importantes en breves períodos
de tiempo aunque el consumo no sea diario (por ocasión o en pocas horas).
- La combinación entre los dos aspectos anteriores.
Para los consumidores con un patrón muy irregular, es difícil determinar los aspectos
anteriores y concretarlos, por lo que es útil buscar un período de tiempo de referencia para
evaluar el consumo, por ejemplo, el último mes, los últimos tres meses o el último año.
En la clasificación que veremos a continuación, lo más concluyente es que abstemios
y bebedores ligeros (por debajo de los límites de riesgo establecidos ya sean europeos o
americanos) serían los menos expuestos a las consecuencias problemáticas del alcohol y los
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 131
que están por encima de estos límites, los más expuestos. En cuanto al grupo de bebedores
moderados es en el que hay menor acuerdo por estar entre los límites aportados por el
criterio restrictivo (40 gramos al día en varones) y los aportados por el criterio amplio (60
gramos al día en varones).
TIPO DE BEBEDOR VARONES MUJERES
G/DÍA UBE/DÍA G/DÍA UBE/DÍA
Abstemio. 0 0 0 0
Bebedor ligero. 8-20 1-2 8-20 1-2
Bebedor moderado. 21-60 3-6 21-40 3-4
Bebedor alto. 61-80 7-8 41-60 5-6
Bebedor excesivo. 81-120 9-12 61-80 7-8
Gran riesgo. > 120 > 13 > 80 >8
Fuente: Dirección General de Salud Pública.
a) Abstemio: nunca consume alcohol de manera habitual, aunque tome alguna
cantidad pequeña ocasionalmente.
b) Bebedor ligero: persona que consume alcohol de forma habitual, pero por
debajo del límite de riesgo (de 8 a 20 gramos al día en varones y mujeres).
c) Bebedor moderado: persona que consume alcohol de forma habitual por
debajo del límite de riesgo: -< 40 gramos/ día o < 280 gramos/semana en
varones -< 24 gramos/ día o < 168 gramos/semana en mujeres.
Para otros autores, el límite sería 60 gramos/día en varones y 40 gramos/día en
mujeres, como ya se ha comentado (criterio amplio). Y para otros, bebedores
moderados serían aquellos con un consumo de 1 a 12 UBE a la semana o
menos de 4 UBE por ocasión gramos/día en mujeres.
e) Bebedor excesivo: los criterios también son discutibles y dispares. En nuestro
país se usa el rango de entre 9-12 UBE al día. Lo más correcto sería considerar
como bebedor excesivo a todo aquel cuyo consumo se sitúe por encima de
los límites de consumo de riesgo ya definidos. Otros consideran bebedor
excesivo a todo aquel que consuma más de 10 UBE al día más de una vez al
mes.
f) Bebedor de gran riesgo: con consumo mayor/a 120 gramos al día en varones
o de 80 gramos/ día en mujeres.
6. OTROS CONCEPTOS
Enlazamos con lo ya comentado en los criterios diagnósticos de problemas por
alcohol. Estos conceptos no se basan en la cantidad de alcohol consumido, sino en las
132 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
manifestaciones y consecuencias que supone el consumo para el individuo, y en este
sentido existen dos tipos de bebedores:
1. Bebedor no problemático: se evita el término de bebedor normal, para no
generalizar la idea de que lo normal o lo razonable es beber alcohol. Este bebedor sería el
que consumiendo alcohol reúne los once criterios siguientes.
1. Mayor de 18 años (20 años en otros países).
2. Si es mujer, no está embarazada ni en periodo de lactancia.
3. Estado nutricional adecuado, dieta equilibrada.
4. Ingiere bebidas alcohólicas autorizadas por las autoridades sanitarias
vigentes.
5. No presenta borracheras anormales o embriagueces patológicas.
6. Ingiere alcohol sin consecuencias negativas para sí mismo o para los demás.
Sin problemas legales.
7. Consume bebidas alcohólicas sin perturbar la relación de pareja, la vida
familiar o el rendimiento laboral o escolar.
8. No necesita el alcohol o no depende de él para alegrarse, desinhibirse o
comunicarse.
9. No padece enfermedades que se agraven con el alcohol.
10. Si bebe no busca embriagarse.
11. Consume bebidas alcohólicas de forma habitual pero por debajo del límite de
riesgo restrictivo (menor de 40 gramos/día en varón, menor de 24 gramos/día
en mujer o menor de 35 UBE / semana en varón o menor de 21 UBE / semana
en mujer).
2. Bebedor problemático: es aquel que ha padecido o padece al menos algún
problema relacionado con el alcohol, como por ejemplo, haber conducido bajo los efectos
del alcohol, o presentar complicaciones médicas, familiares o conductuales, sin cumplir
criterios diagnósticos de abuso o de dependencia.
Algunos autores lo catalogan de bebedor problemático sin dependencia que podría
encontrarse en dos situaciones:
- Bebedor problemático en riesgo: presenta un consumo de riesgo sin
daño físico o mental, pero bebe transgrediendo algunos de los criterios
de bebedor no problemático.
- Bebedor problemático con consumo perjudicial o abuso: Si cumple
criterios CIE 11 o DSM V para estos trastornos.
Y lógicamente en este apartado quedarían incluidos todos los trastornos relacionados
con el alcohol contenidos en la CIE 11 y el DSM V ya descritos.
Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo 133
Resumen
- Las manifestaciones físicas y psíquicas que tipifican el síndrome de dependencia
alcohólica aún están sometidas a continuas revisiones y actualizaciones.
- El autor Magnus Huss es el que introdujo el término de alcoholismo, además,
este autor promueve una medicalización del síndrome.
- En la actualidad los referentes bibliográficos para el acercamiento a la
conceptualización del alcoholismo son el DSM V y el CIE 11.
- En el DSM V, entre los trastornos relacionados con el alcohol aparecen:
1. Trastorno por consumo de alcohol:
• Leve
• Moderado
• Grave
2. Intoxicación por alcohol:
• Con trastorno por consumo leve
• Con trastorno por consumo moderado o grave
• Sin trastorno por consumo
3. Abstinencia de alcohol:
• Sin alteraciones de la percepción.
• Con alteraciones de la percepción
4. Otros trastornos inducidos por el alcohol
5. Trastorno relacionado con el alcohol no especificado
- En la CIE 11, en los trastornos por consumo de alcohol nos encontramos con:
• 6C40.0 Episodio único de uso nocivo del alcohol.
• 6C40.1 Patrón nocivo de consumo de alcohol.
• 6C40.2 Dependencia del alcohol
• 6C40.3 Intoxicación por alcohol
• 6C40.4 Extracción de alcohol
• 6C40.5 delirio inducido por alcohol
• 6C40.6 Trastorno psicótico inducido por alcohol.
• 6C40.7 Otros trastornos inducidos por el alcohol.
• 6C40.Y Otros trastornos especificados debido al uso de alcohol
• 6C40.Z Trastornos por consumo de alcohol, no especificados
- La CIE 11 considera el síndrome de dependencia alcohólica como una situación
caracterizada por una serie de manifestaciones fisiológicas y psicológicas en las
que el consumo de alcohol adquiere la máxima prioridad para el sujeto.
134 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo
Resumen
- La dependencia alcohólica es una enfermedad bio-psico-social, que pertenece al
grupo de las adicciones a drogas, es compleja en su desarrollo y estudio, además
presenta una clínica muy variada y desde el punto de vista neurobiológico es
una enfermedad crónica y recidivante del cerebro.
- Los criterios diagnósticos recogidos en la CIE 11 y DSM V, son: tolerancia,
síndrome de abstinencia, disminución de la capacidad para controlar el consumo,
negligencia en actividades, seguir bebiendo a pesar de las consecuencias, pasar
la mayor parte del tiempo bebiendo y número de criterios y duración para el
diagnóstico.
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136 Tema 4. Conceptos básicos en alcoholismo