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Charla

La salud mental y los trastornos mentales son conceptos distintos; la primera se refiere al bienestar emocional y social, mientras que los segundos son condiciones que alteran el pensamiento y comportamiento. La salud mental es crucial para enfrentar el estrés, mantener relaciones saludables y contribuir a la comunidad, y puede verse afectada por factores biológicos, experiencias de vida y estilo de vida. Los trastornos mentales, que incluyen ansiedad, depresión y trastornos de la conducta alimentaria, requieren tratamientos personalizados y pueden ser prevenidos o manejados con intervención profesional.
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Charla

La salud mental y los trastornos mentales son conceptos distintos; la primera se refiere al bienestar emocional y social, mientras que los segundos son condiciones que alteran el pensamiento y comportamiento. La salud mental es crucial para enfrentar el estrés, mantener relaciones saludables y contribuir a la comunidad, y puede verse afectada por factores biológicos, experiencias de vida y estilo de vida. Los trastornos mentales, que incluyen ansiedad, depresión y trastornos de la conducta alimentaria, requieren tratamientos personalizados y pueden ser prevenidos o manejados con intervención profesional.
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Salud mental y enfermedad o trastorno mental no son lo mismo

Es bastante común escuchar que las personas utilizan estos términos como si fueran
sinónimos, sin embargo, salud mental y enfermedad mental son dos cosas muy diferentes. Le
explicamos:

La salud mental incluye el bienestar emocional, psicológico y social de una persona. También
determina cómo un ser humano maneja el estrés, se relaciona con otros y toma decisiones.

Las enfermedades o trastornos mentales representan el porcentaje más alto de problemas de


salud en Estados Unidos. Alteran la forma de pensar de una persona, su comportamiento y su
estado de ánimo. Las más conocidas son la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar.

¿Por qué es importante la salud mental?

La salud mental es importante porque puede ayudarle a:

 Enfrentar el estrés de la vida


 Estar físicamente saludable
 Tener relaciones sanas
 Contribuir en forma significativa a su comunidad
 Trabajar productivamente
 Alcanzar su completo potencial

Su salud mental también es importante porque puede afectar su salud física. Por ejemplo, los
trastornos mentales pueden aumentar su riesgo de problemas de salud física, como accidente
cerebrovascular, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas.

¿Qué puede afectar mi salud mental?

 Hay muchos factores diferentes que pueden afectar su salud mental, incluyendo:
 Factores biológicos, como los genes o la química del cerebro
 Experiencias de vida, como trauma o abuso
 Antecedentes familiares de problemas de salud mental
 Su estilo de vida, como la dieta, actividad física y consumo de sustancias
 También puede modificar su salud mental tomando medidas para mejorarla, como
hacer meditación, usar técnicas de relajación y ser agradecido.

¿Puede cambiar con el tiempo mi salud mental?

Con el tiempo, su salud mental puede cambiar. Por ejemplo, puede estar enfrentando una
situación difícil, como tratar de controlar una enfermedad crónica, cuidar a un pariente
enfermo o tener problemas de dinero. La situación puede agotarle y abrumar su capacidad de
lidiar con ella. Esto puede empeorar su salud mental. Por otro lado, recibir terapia puede
mejorarla.

¿Cuáles son las señales de tener un problema de salud mental?

Cuando se trata de sus emociones, puede ser difícil saber qué es normal y qué no. Pero los
problemas de salud mental tienen signos de advertencia, como:

 Cambios en sus hábitos alimenticios o de sueño


 Aislarse de las personas y actividades que disfruta
 Tener nada o poca energía
 Sentirse vacío o como si nada importara
 Tener dolores y molestias inexplicables
 Sentirse impotente o sin esperanza
 Fumar, beber o usar drogas más de lo habitual
 Sentirse inusualmente confundido, olvidadizo, enojado, molesto, preocupado o
asustado
 Tener cambios de humor severos que causen problemas en sus relaciones
 Tener pensamientos y recuerdos que no puede sacar de su cabeza
 Escuchar voces o creer cosas que no son ciertas
 Pensar en lastimarse a sí mismo o a otros
 No poder realizar tareas diarias como cuidar a sus hijos o ir al trabajo o la escuela

¿Cuáles son las causas de los trastornos mentales?

 Los trastornos mentales no tienen una única causa y hay diversos factores que pueden
influir en el riesgo de sufrirlas. Algunas son:
 Los genes y la historia familiar del paciente.
 Antecedentes de ansiedad, estrés o si el paciente ha sufrido abusos durante la
infancia.
 Factores biológicos, como desequilibrios químicos en el cerebro.
 Haber sufrido alguna lesión cerebral traumática.
 Exposición de la madre a virus o productos químicos durante el embarazo.
 Consumo de drogas o alcohol.
 Sufrir alguna enfermedad importante, como algún cáncer.
 Sentirse solo o aislado.

¿Se puede prevenir?

Es difícil prevenir los trastornos mentales. Si el paciente tiene antecedentes por problemas
mentales es importante acudir al especialista en Psicología o Psiquiatría, para poder establecer
un tratamiento lo antes posible, para que el problema no vaya a más y el paciente no se sienta
peor. Sí hay estrategias eficaces para prevenir los síntomas de algunos trastornos, como la
depresión.

Tratamientos para los trastornos mentales

El tratamiento de los trastornos mentales depende del tipo de problema que sufra el paciente
y la gravedad. El tratamiento debe ser 100% personalizado, por lo que es muy importante que
el especialista en Psicología o Psiquiatría tenga una entrevista con el paciente y establezca el
mejor tipo de terapia que, en algunos casos, se combinará con medicación, apoyo social o
educación en algunos aspectos. En casos graves en que el paciente sufra una enfermedad
mental grave o exista riesgo de hacerse daño a sí mismo o a otras personas, posiblemente
deba acudir a un centro psiquiátrico. Allí el paciente estará ingresado y recibirá consejos, hará
discusiones en grupo y terapia con profesionales expertos en patologías mentales.
¿Qué son los trastornos mentales?

La salud mental tiene muchas alteraciones que se conocen como enfermedades o trastornos
mentales, que afectan a los procesos afectivos y cognitivos, al estado de ánimo, el
pensamiento y el comportamiento. Muchas personas sufren problemas de salud mental de
tanto en tanto. En cambio, se convierte en enfermedad mental cuando los síntomas y signos
permanecen, provocan estrés en el paciente e impiden funcionar de forma normal.

Dentro de los trastornos mentales más comunes están:

TRASTORNOS DE ANSIEDAD.

Partimos del hecho que la ansiedad es normal en situaciones de estrés. Sin embargo, se
considera trastorno de ansiedad cuando los síntomas provocan demasiada angustia o un
deterioro funcional grave en la vida del paciente, impidiéndole funcionar en su vida. Dentro de
los trastornos de ansiedad hay:

Ataques de pánico. Aparición repentina de temor o terror, asociado a sentimientos de muerte.


Entre los síntomas hay falta de aire, dolor en el pecho, malestar y palpitaciones.

Fobias. Muchos pacientes sienten un miedo que no pueden tolerar ni controlar hacia
determinados hechos, objetos o animales. Así, sufren un miedo irracional hacia ese estímulo,
con un comportamiento de evitación. Hay muchas fobias, pero entre las más comunes se
encuentran: fobia a algunos animales (serpientes, arañas, perros…), fobia social (no tiene que
ver con la timidez y se traduce con un miedo ante situaciones de interacción social), agorafobia
(miedo a los espacios abiertos), fobia a volar en avión, a conducir algún vehículo, a los
ascensores, a los payados, a los dentistas, a las tormentas, a la sangre, entre muchas otras.

Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT). Se da cuando la persona ha sido sometida a una
situación traumática que le provoca una experiencia estresante psicológicamente. Entre los
síntomas hay pesadillas, ira, fatiga emocional, irritabilidad, etc.

Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC). Es una condición en la que la persona tiene


pensamientos, imágenes o ideas intrusivas. Se relaciona con la ansiedad y por asociarse
sensaciones de angustia, temor y estrés continuado. Los pensamientos que causan malestar y
obsesiones en el paciente hacen que la persona haga acciones o compulsiones para minimizar
la ansiedad. Entre estos movimientos obsesivos están comprobar continuamente alguna cosa,
contar, organizar mucho las cosas, lavarse continuamente, repetir palabras…

Trastorno de ansiedad generalizada. Preocuparse por las cosas es normal, pero no cuando es
algo que ocurre continuamente e interfiere en la vida de la persona. Las personas con este
trastorno suelen preocuparse por todo: estudios, trabajo, relación de pareja, salir de casa y
poder tener un accidente, etc. Esto, como consecuencia, provoca problemas de sueño, fatiga,
tensión muscular, náuseas…

TRASTORNOS DEL ESTADO DE ÁNIMO.

También se les conoce como trastornos afectivos. Uno de los más comunes es el trastorno
bipolar, que puede afectar a cómo actúa una persona, piensa y se siente. Va más allá de los
cambios de humor y afecta a muchos aspectos de la vida. Es difícil tratarlo sin medicación, ya
que es necesario estabilizar al paciente y su estado de ánimo. En los momentos de manía
puede incluso dejar de trabajar, aumentar sus deudas, sentirse lleno de energía aun
durmiendo solo dos horas, etc. En los momentos depresivos, el paciente puede incluso no
querer salir de la cama. Entre los trastornos del estado de ánimo también está el trastorno
depresivo. Aunque todos podemos sentirnos decaídos o tristes en algún momento, cuando
dichos sentimientos perduran durante meses y años, se considera un trastorno mental que
puede ser muy seria y debilitante para el paciente.

TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA.

Los más frecuentes son:

La anorexia nerviosa. Se caracteriza por una obsesión por controlar la cantidad de comida
ingerida, restringiendo la ingesta haciendo dieta, ayuno y ejercicio excesivo.

La bulimia nerviosa. Caracterizada por pautas anómalas de alimentación, con momentos de


ingesta masiva y otros de eliminación de esas calorías con vómitos, laxantes… Además, este
trastorno lleva asociadas alteraciones en el cerebro (degradación de la materia blanca, por
donde pasan muchos conjuntos de axones naturales).

Trastorno por atracón. Es grave y se caracteriza porque la persona ingiere grandes cantidades
de comida y siente que pierde el control mientras come. Tras el atracón aparece una angustia
severa por el peso.

Trastornos psicóticos. Son graves y la persona pierde el contacto con la realidad, teniendo
alucinaciones y delirios. Entre ellos están los trastornos delirantes o paranoias (la persona está
100% convencida de cosas que no son ciertas) y la esquizofrenia (la persona tiene
alucinaciones o pensamientos perturbadores, aislándole de la vida social).

TRASTORNOS DE PERSONALIDAD.

Son trastornos en el comportamiento del paciente que le generan malestar y dificultades en


sus relaciones.

El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) o borderline es uno de los más frecuentes,


afectando a personas con personalidad débil y cambiante, así como dubitativa. En ellos los
momentos de calma pueden convertirse en ira, desesperación o ansiedad. Los síntomas
característicos incluyen ira incapaz de ser controlada, esfuerzos por evitar el abandono (real o
imaginario), alternancia entre extremos de idealización y devaluación en relaciones
interpersonales, autoimagen inestable y sentimientos de vacío.

Otro trastorno común es el Trastorno Antisocial (TASP), psicopatía o sociopatía. Se caracteriza


porque el paciente tiene tendencia a no relacionarse con la sociedad. Entre los síntomas
incluyen: agresividad, tendencia a la soledad, violencia, mentir, etc. Además, suelen ser
personas tímidas, con tendencias depresivas y ansiedad social.

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