Incidentes
Concepto: incidente toda cuestión accesoria del juicio y que requiere un pronunciamiento
especial del tribunal.
Es una cuestión accesoria, luego supone la existencia de una principal que en este caso es un
juicio, no cabe pues confundir las cuestiones accesorias que son los incidentes que pueden
suscitarse en el curso del juicio con las cuestiones principales que constituyen el objeto o contenido
de este último.
Sin cuestión principal no cabe hablar de cuestiones accesorias en otros términos sin juicio tampoco
cabe hablar de incidentes.
Estas cuestiones accesorias llamadas incidentes pueden suscitarse en cualquier clase de juicio sea
ordinario ejecutivo especial etc.
El pronunciamiento especial del tribunal recaído en un incidente tendrá que ser una sentencia
interlocutoria o auto, jamás podrá hacerlo una sentencia definitiva puesto que sabemos que ella
pone término a la instancia resolviendo la cuestión o asunto que ha sido objeto del juicio.
Hay veces que el fallo de los incidentes se deja para la sentencia definitiva, pero siempre en esa
parte la sentencia definitiva revestirá el carácter de interlocutoria o auto.
El artículo 82 del Código de procedimiento civil dispone que toda cuestión accesoria de un juicio
que requiere pronunciamiento especial con audiencia de las partes se tramitará como incidente
y se ejecutará a las reglas del título y no tiene señalada por ley una tramitación especial.
Clasificación de los incidentes
Los incidentes admiten diversas clasificaciones, las cuales no tienen carácter doctrinario, sino que
fluyen de los preceptos contenidos en el título IX del libro I del Código de Procedimiento civil que
estamos estudiando.
1. La primera clasificación de los incidentes es conexos e inconexos.
Los incidentes conexos son aquellos que tienen relación directa con el asunto que es materia del
juicio.
Los incidentes inconexos a la inversa, son aquellos que no tienen relación alguna con el asunto,
que es materia del juicio.
Esta clasificación se desprende del artículo 84 del Código de Procedimiento Civil y su importancia
radica en la distinta actitud que deben asumir los tribunales frente a ellos. Los incidentes conexos
deben ser admitidos a tramitación y los inconexos pueden ser rechazados de plano.
2. La segunda clasificación de los incidentes es en ordinarios y especiales.
Incidentes ordinarios, son aquellos que tienen en su tramitación se ajustan a las reglas contenidas
en el título IX del libro I del Código de Procedimiento civil.
Incidentes especiales, son aquellos que en su tramitación están sometidos a reglas especiales
diversas.
La mayoría de los incidentes son ordinarios porque no tienen una tramitación especial diversa. Los
especiales se ajustan en su tramitación y en primer lugar, a estas reglas especiales diversas y en su
silencio se recurren a las reglas de tramitación de los ordinarios.
Ejemplo de incidentes especiales: acumulación de autos, cuestiones de competencia,
implicancias y recusaciones, costas, abandono del procedimiento y desistimiento de la demanda.
La importancia de esta segunda clasificación radica, pues, esencialmente en la diferente
tramitación de unos y otros.
3. La tercera clasificación de los incidentes es en previo y especial, pronunciamiento y de no previo
y especial pronunciamiento.
Incidentes de previo y especial pronunciamiento son aquellos sin cuya previa resolución no se
puede seguir sustanciando la causa principal.
Incidentes de no previo y especial pronunciamiento son aquellos sin cuya previa resolución puede,
No obstante, seguir substanciando la causa principal.
Esta clasificación emana de lo dispuesto en el artículo 87 del Código de Procedimiento Civil.
La importancia de la clasificación radica en que si se trata de un incidente de previo y especial
pronunciamiento, debe suspenderse la sustanciación de la causa principal y tramitarse en la
misma pieza de autos, esto es, en el cuaderno principal.
Si en cambio se trata de un incidente de no previo y especial pronunciamiento, puede continuarse
tramitando la causa y el incidente se substanciará en ramo separado.
Ejemplo típico de los incidentes de previo y especial pronunciamiento son las excepciones
dilatorias.
La cuestión de saber si un incidente es o no de previo y especial pronunciamiento debe ser resuelta
en cada caso en particular. No es posible dar normas de carácter general, pero hay veces en que
el propio legislador, para evitar dificultades, se encarga de señalar que un determinado incidente
debe tramitarse en la misma pieza de autos. Fue en un ramo separado, con lo cual implícitamente
se señala también el carácter del incidente. Ejemplo, las medidas precautorias.
Oportunidad para formular incidentes
Existe una regla general sobre el particular que dice que todo incidente debe formularse tan
pronto llega a conocimiento de la parte que lo promueve el hecho de que le sirve de fundamento.
Esta regla general se desprende de las siguientes disposiciones: “si el incidente nace de un hecho
anterior al juicio o coexistence con su principio como defecto legal, en el modo de proponer la
demanda, deberá promoverlo la parte antes de hacer cualquier gestión principal en el pleito” (art.
84 inc. 2º, CPC).
“Todo incidente originado de un hecho que acontezca durante el juicio deberá promoverse tan
pronto como el hecho llegue a conocimiento de la parte respectiva” (art. 85 inc, 1º, CPC)
“Todos los incidentes cuyas causas existan simultáneamente deberán promoverse a la vez” (art. 86
inc 1º, CPC).
La violación de esta regla general, o sea la promoción de un incidente fuera de la oportunidad
legal antes indicada, tiene su correspondiente sanción señalada en la misma ley. Si el incidente
formulado extemporáneamente es de aquellos que nacen de un hecho anterior al juicio o
coexistente con su principio, será rechazado de oficio por el Tribunal (ART 84 INC 3º, CPC).
Si es de aquellos originados de un hecho que acontece durante el juicio y consta en el proceso
este conocimiento y la parte ha practicado una gestión posterior a dicho conocimiento, será
rechazado de plano (ART. 85 CPC).
Y si es de aquellos que han debido promoverse simultáneamente, también serán rechazados de
plano (ART. 86 CPC).
Sin embargo, la regla general antes indicada tiene una importante excepción. Si el incidente
tiende a corregir un vicio que anula el proceso o se funda en la omisión de una circunstancia
esencial para la ritualidad o la marcha del juicio, podrá oponerse en cualquier momento (ART. 84
Y 85 CPC).
Ejemplos, la incompetencia absoluta, la falta de emplazamiento del demandado, etc.
Aún más, en estos casos, el Tribunal ordenará que se practiquen las diligencias necesarias para
que el proceso siga su curso legal (ART 84 CPC).
En relación con esta materia, que está íntimamente ligada con el problema de nulidad procesal,
la ley facultó al juez para corregir de oficio, los errores que observen la tramitación del proceso y
para tomar así mismo las medidas que tiendan a evitar la nulidad de los actos de procedimiento.
Por consiguiente, son medidas correctivas y preventivas tendientes a mantener en lo posible la
validez de la relación procesal. Tiene, eso sí, una importante limitación el juez en esta materia: No
podrás, sin embargo, subsanar las actuaciones viciadas en razón de haberse realizado. Estás fuera
del plazo fatal indicado por la ley (ART. 84 CPC).
Medidas tendientes a evitar la multiplicidad de los incidentes
Los incidentes por su naturaleza perturban la marcha regular del juicio y es por eso que el legislador
señaló expresamente la oportunidad en que ellos deben ser promovidos y la sanción para los
incidentes extemporáneos. Pero lo anterior no es suficiente, ha sido también necesario establecer
ciertas restricciones en su interposición.
En efecto, la parte que haya promovido y perdido dos o más incidentes en un mismo juicio no
podrá promover ningún otro sin que previamente deposite en arcas fiscales la cantidad que el
Tribunal fije la que fluctuará entre 1 y 10 unidades tributarias mensuales, la cual se aplicará a
beneficio fiscal por vía de multa, si se desecha también el nuevo incidente. El incidente que se
formula sin previa consignación, se tendrá por no interpuesto y se extinguirá el derecho de
promoverlo nuevamente (ART. 88 CPC).
Llamamos la atención acerca de que en estos casos debe tratarse de una misma parte que haya
promovido y perdido dos o más incidentes y de que no importa la naturaleza o clase de estos
incidentes. La consignación se perderá en favor del fisco por vía de multa, cuando también se ha
desechado el nuevo incidente, Pues bien podría ganarlo en esta parte y, por consiguiente, no
tendría aplicación la multa.
En la resolución que deseche el segundo de los incidentes, el Tribunal de oficio fijará la suma que
debe depositar el litigante para que pueda promover un nuevo incidente, el que deberá
tramitarse necesariamente en cuaderno separado. El juez podrá aumentar la cuantía del depósito
hasta por el duplo si observaré mala fe en las interposición de los nuevos incidentes que presente
dicho litigante (ART. 88 CPC).
Las resoluciones que ordenen el depósito y fijen su monto son inapelables (ART. 88 CPC).
Las restricciones anteriores no rigen respecto de la parte que goce de privilegio de pobreza en el
juicio, pero sí se estima de que en su interposición ha existido mala fe o el claro propósito de dilatar
el proceso. El Tribunal, de oficio o a petición de parte, podrá imponerle personalmente al abogado
o al mandatario judicial que lo hubiera promovido por vía de pena una multa a beneficio fiscal de
1 a 10 unidades tributarias mensuales (ART. 88).
Tramitación
1. Interposición:
Tan pronto se promueve un incidente, el Tribunal debe estudiar si es conexo, si se ha formulado en
tiempo oportuno, si es o no de previo y especial pronunciamiento y si ha sido promovido por alguna
de las partes litigantes que está obligada a consignar.
Sostenemos lo anterior porque sabemos que si el incidente es inconexo, el juez podrá rechazarlo
de plano. Si el incidente es extemporáneo, el juez debe rechazarlo de oficio o de plano, si es de
previo y especial pronunciamiento, debe deberá tramitarlo en la misma pieza de autos y en caso
contrario, en un cuaderno separado y si se formula sin la previa consignación, debiendo
consignarse, se tendrá por no promovido.
Pero en cambio, imaginemos que el incidente es conexo, ha sido promovido en tiempo oportuno
y que no hay problema de consignación. ¿Qué actitud asume entonces el juez? Debe proveer la
solicitud respectiva, concediendo un plazo de 3 días a la parte contraria para responder (ART. 89
CPC).
Si además el incidente no es de previo y especial pronunciamiento, o bien es promovido por un
litigante que tiene la obligación de consignar y cumplir con la consignación, el Tribunal no debe
contentarse con proveer traslado y auto, sino que debe también ordenar que se forme un
cuaderno separado.
Tenemos entonces que la parte contraria a aquella que promovió el incidente en el juicio dispone
del plazo de 3 días para responder, o sea, para exponer al Tribunal, lo que crea conveniente en
orden a su derecho. Este plazo de 3 días es de carácter fatal por tratarse de un plazo señalado en
el Código de procedimiento civil, de acuerdo a lo previsto en el artículo 64.
Vencido este plazo, haya o no contestado la parte contraria, resolverá el tribunal la cuestión si, a
su juicio, no hay necesidad de prueba (art. 89 CPC).
2. Prueba:
Una vez que la contraria ha respondido en el incidente o nada dicho en término legal de 3 días,
dos actitudes puede adoptar el Tribunal:
a) resolver la cuestión si, a su juicio, no hay necesidad de prueba.
b) Recibir el incidente a prueba, procediendo de acuerdo con lo establecido en el artículo 90
del Código de Procedimiento Civil (art. 89).
¿Cuándo el Tribunal debe o no recibir el incidente a prueba? Nada nos dice la ley sobre el
particular en este título IX del libro I, habrá entonces que recurrir a las reglas del juicio ordinario en
atención a lo que prescribe el artículo 3 del código de procedimiento civil, esto es, que se aplicará
el procedimiento ordinario en todas las gestiones, trámites y actuaciones que no tuvieran una regla
especial diversa, y en el juicio ordinario vamos a encontrar que el juez debe recibir la causa a
prueba cuando existen hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos.
La resolución que recibe a prueba el incidente determinará los puntos sobre qué debe recaer y su
recepción se hará en conformidad a las reglas establecidas para la prueba principal (art. 323).
Además, los jueces aprovechan esta misma resolución para indicar en ella las audiencias que han
de recibirse la prueba testimonial. La resolución que recibe a prueba el incidente se notifica por el
estado diario (art. 323 CPC).
Se puso así término por expresa disposición del legislador, la antigua discusión de si esta resolución
deberá notificarse por Cédula al igual que la recibe la causa a prueba principal o por el estado
diario, siguiendo las reglas generales de la notificación de las resoluciones judiciales.
A pesar de que existan hechos sustanciales y pertinentes controvertidos en el incidente, hay un
caso en que el juez puede fallar lo de plano, vale decir, sin necesidad de tramitarlo ni menos
recibirlo a prueba. Ello acontecerá cuando estos hechos consten del proceso o sean de pública
notoriedad (art. 89).
Se ha incorporado así a la provincia central la doctrina del hecho notorio, el cual no necesita ser
acreditado, bastando en su lugar que el Tribunal consigne en resolución respectiva aquellas
circunstancias.
La resolución que recibe a prueba el incidente no es apelable, por lo que dispone expresamente
el inciso final del artículo 90 del Código de Procedimiento civil, opinamos en cambio de acuerdo
con las reglas generales y ante el del legislador en este punto que la resolución en referencia es
susceptible del recurso de reposición.
Notificada la resolución que recibe el incidente a prueba, se abre un término probatorio de 8 días
para que dentro de él se rinda y se justifiquen también las tachas de los testigos si hay lugar a ella.
Dentro de los dos primeros días deberá acompañar cada parte una nómina de los testigos de que
piensa valerse con expresión del nombre y apellido, domicilio y profesión u oficio. Solo se
examinarán testigos que figuren en dicha nómina (art. 90).
En todo caso, ya lo hemos dicho anteriormente, la prueba se rinde en conformidad a las reglas
establecidas para la prueba principal (art. 323).
Este término probatorio de 8 días es el término probatorio ordinario en el incidente, pero también
hay término probatorio extraordinario, o sea, para rendir pruebas fuera del lugar en que se sigue
el juicio. Está contemplado en el inciso 3 del artículo 90 del Código de Procedimiento civil:
“Cuando haya de practicarse diligencias probatorias fuera del lugar en que se sigue el juicio,
podrá el Tribunal, por motivos fundados, ampliar una sola vez el término por el número de días que
estime necesario, no excediendo en ningún caso del plazo total de 30 días contados desde que
se recibió el incidente a prueba”.
La resolución que concede término probatorio extraordinario de prueba en el incidente también
es inapelable, en virtud de lo prescrito en el inciso final del artículo 90.
Y habrá término especial de prueba en los incidentes. Creemos que sí, en presencia de lo dispuesto
en el artículo 3 del Código de Procedimiento civil y ante el del legislador sobre este particular.
Luego habrá que aplicarse a este término especial todas las normas de los términos especiales de
la causa principal.
Fallos y recursos:
Vencido el término de prueba, hayan la o no rendido las partes, y aun cuando éstas no lo pidan,
fallará el tribunal inmediatamente o a más tardar dentro de tercero día de cuestión que haya
dado origen al incidente (art. 91 CPC).
En consecuencia, después del vencimiento del término probatorio, no hay ningún otro trámite que
observar y el Tribunal, por propia iniciativa, inmediatamente o a más tardar dentro del tercero día,
debe fallar el incidente pendiente.
Hay veces que, en la práctica, la parte interesada en la decisión del incidente debe recordárselo
al tribunal, solicitándole que dicte el fallo respectivo. Hay veces también que los jueces no fallan,
derechamente el incidente y dejan su resolución para definitiva, esto es, para ser resuelto en la
sentencia definitiva. Esta resolución no se ajusta a Derecho, pues. En cada ocasión que la ley
permite hacerlo, así lo ha dicho en forma expresa y para casos particulares. Por último, la resolución
que falla un incidente podrá ser un auto o una sentencia interlocutoria y en este caso podrá ser
interlocutoria que ponga término al juicio o algo imposible su prosecución o no.
La naturaleza procesal de esta resolución tiene suma importancia para los efectos de los recursos.
Así, si es auto, solo será susceptible de reposición. Si es sentencia Interlocutoria, en cambio, será
susceptible de apelación y todavía, si es sentencia, Interlocutoria que ponga término al juicio o
haga imposible su continuación, será susceptible de casación.