En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los
mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares
adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los
obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros
a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os envío como corderos en medio
de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a
nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Y si
allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no,
volverá a vosotros.
Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que
tengan: porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando
de casa en casa.
Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan,
curad a los enfermos que haya en ella, y decidles: “El reino de
Dios ha llegado a vosotros”.
Pero si entráis en una ciudad y no os reciben, saliendo a sus
plazas, decid: “Hasta el polvo de vuestra ciudad, que se nos ha
pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos
modos, sabed que el reino de Dios ha llegado”.
Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para
esa ciudad».
Los setenta y dos volvieron con alegría diciendo: «Señor, hasta los
demonios se nos someten en tu nombre».
Él les dijo: «Estaba viendo a Satanás caer del cielo como un rayo.
Mirad: os he dado el poder de pisotear serpientes y escorpiones y
todo poder del enemigo, y nada os hará daño alguno.
Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus;
En el Evangelio de la Liturgia de este domingo leemos que “el Señor
designó a otros setenta y dos [discípulos] y los envió de dos en dos
delante de él a todas las ciudades y lugares a los que iba a ir”
(Lc 10,1). Los discípulos son enviados de dos en dos, no
individualmente. Ir en misión de dos en dos, desde un punto de vista
práctico, pareciera tener más desventajas que ventajas. Existe el
riesgo de que los dos no se lleven bien, de que tengan un ritmo
diferente, de que uno se canse o enferme por el camino, obligando al
otro a detenerse también. En cambio, cuando uno está solo, parece
que el viaje se hace más expedito y sin obstáculos. Sin embargo, Jesús
no lo piensa así: no envía solitarios delante de él, sino discípulos que
van de dos en dos. Preguntémonos: ¿cuál es la razón de esta elección
del Señor?
La tarea de los discípulos es ir por delante a las aldeas y preparar a la
gente para recibir a Jesús; y las instrucciones que Él les da no se
refieren tanto a lo que deben decir, sino a cómo deben ser, es decir,
no acerca del “guion” che deben decir, no, sobre al testimonio de vida,
el testimonio que han de dar más que a las palabras que han de decir.
De hecho, los llama obreros: es decir, están llamados a trabajar, a
evangelizar por medio de su comportamiento. Y la primera acción
concreta con la que los discípulos llevan a cabo su misión es
precisamente la de ir de dos en dos. Los discípulos no son
‘francotiradores’, predicadores que no saben ceder la palabra a otro.
Es ante todo la vida misma de los discípulos la que anuncia el
Evangelio: su saber estar juntos, su respeto mutuo, su no querer
demostrar que son más capaces que el otro, su referencia unánime al
único Maestro.
Se pueden hacer planes pastorales perfectos, poner en marcha
proyectos bien elaborados, organizarse hasta el más mínimo detalle;
se pueden convocar multitudes y disponer de muchos medios; pero si
no hay disponibilidad para la fraternidad, la misión evangélica no
avanza. Una vez, un misionero contó que se había ido a África junto
con un hermano de comunidad. Sin embargo, al cabo de un tiempo se
separó de él, quedándose en una aldea donde llevó a cabo con éxito
una serie de actividades de construcción para el bien de la comunidad.
Todo funcionaba bien. Pero un día tuvo un sobresalto: se dio cuenta de
que su vida era la de un buen empresario, ¡siempre entre obras y
papeleo! Pero… y el “pero” se quedó allí. Entonces, dejó la gestión en
manos de otros, a los laicos, y volvió con su hermano. Así comprendió
Donativos de los fieles al
Santo Padre que se emplean
en obras misioneras,
iniciativas humanitarias y de
promoción social, así como
también a sostener las
actividades de la Santa Sede
Con el cristianismo nace la
práctica de ayudar
materialmente a quienes
tienen la misión de anunciar el
Evangelio, para que puedan
entregarse enteramente a su
ministerio, atendiendo
también a los menesterosos
(cf. Hch 4,34; 11,29).
Los anglosajones, tras su
conversión, a finales del siglo
VIII, se sintieron tan unidos al Obispo de Roma que
decidieron enviar de manera estable una contribución
anual al Santo Padre. Así nació el “Denarius Sancti Petri”
(Limosna a San Pedro), que pronto se difundió por los
países europeos.
Ésta, como otras costumbres semejantes, ha pasado por
muchas y diversas vicisitudes a lo largo de los siglos, hasta
que fue regulada de manera orgánica por el Papa Pío IX en
la Encíclica “Saepe Venerabilis” (5 de agosto de 1871).
Esta colecta se realiza actualmente en todo el mundo
católico, en la “Jornada mundial de la caridad del Papa”, el
29 de junio o el domingo más próximo a la solemnidad de
San Pedro y San Pablo.
El Óbolo de San Pedro hoy
San Juan Pablo II indicó a comienzos de su pontificado el
criterio general que inspira la práctica del Óbolo: “La base
primaria para el sostenimiento de la Sede Apostólica está
representada por los donativos que espontáneamente
hacen los católicos de todo el mundo, y eventualmente
también otros hombres de buena voluntad. Esto
corresponde a la tradición que tiene origen en el Evangelio
(cf. Lc 10,7) y en las enseñanzas de los Apóstoles (cf. 1 Co
9, 11)” (Carta al Cardenal Secretario de Estado, 20 de
noviembre de 1982).
Los donativos de los fieles al Santo Padre se emplean en
obras misioneras, iniciativas humanitarias y de promoción
social, así como también a sostener las actividades de la
Santa Sede.
“Conocéis las crecientes necesidades del apostolado, las
exigencias de las comunidades eclesiales, especialmente
en tierras de misión, y las peticiones de ayuda que llegan
de poblaciones, personas y familias que se encuentran en
condiciones precarias. Muchos esperan de la Sede
Apostólica un apoyo que, a menudo, no logran encontrar
en otra parte.
Desde esta perspectiva, el Óbolo constituye una verdadera
participación en la acción evangelizadora, especialmente si
se consideran el sentido y la importancia de compartir
concretamente la solicitud de la Iglesia universal”
(Alocución a los miembros del Círculo San Pedro, 28 de
febrero de 2003)
El Santo Padre, como Pastor de toda la Iglesia, se preocupa
también de las necesidades materiales de diócesis pobres,
institutos religiosos y fieles en grave penuria (pobres,
niños, ancianos, marginados, víctimas de guerras y
desastres naturales; promoción y ayuda a instrumentos de
comunicación social; ayudas particulares a Obispos o
Diócesis necesitadas, educación católica, ayuda a prófugos
y emigrantes).
0
Oh incomparable Señora del
Rosario de Chiquinquirá!
Madre de Dios, Reina de los
ángeles,
abogada de los pecadores,
refugio y consuelo de los
afligidos y atribulados.
Virgen Santísima, llena de
poder y de bondad,
lanzad sobre nosotros una
mirada favorable
para que seamos socorridos
por Vos
en todas las necesidades en
que nos encontramos.
Acordaos, ¡Oh clementísima
Señora del Rosario!,
que nunca se oyó decir que
alguien que haya recurrido a
Vos,
invocado vuestro Santísimo
nombre,
e implorado vuestra singular protección,
fuese por Vos abandonado.
Animados con esta confianza, a Vos recurrimos.
Os tomamos desde hoy y para siempre por Madre nuestra,
nuestra protectora, consuelo y guía,
esperanza y luz en la hora de la muerte.
Libradnos de todo aquello que pueda ofenderos
y a vuestro Santísimo Hijo, Jesús.
Preservadnos de todos los peligros del alma y del cuerpo;
dirigidnos en todos los negocios espirituales y temporales;
libradnos de la tentación del demonio,
para que andando por el camino de la virtud,
podamos un día veros y amaros en la eterna gloria,
por todos los siglos de los siglos.
Amén.
SER
VICI
O
DE
TER
PEREGRINACIÓN RELIQUIAS SAN JUAN PABLO II Y
BEATO CARLOS ACUTIS
PARROQUIAS FECHAS
SAN JUDAS TADEO - LUNES 07 DE JULIO AL MARTES 08 DE
NEIVA JULIO
SAN ANTONIO MARIA MIERCOLES 09 AL VIERNES 11 DE JULIO
CLARET - NEIVA
SANTISIMA TRINIDAD SÁBADO 12 AL LUNES 14 DE JULIO
- NEIVA
Recibieron el Bautismo:
Lunes, 7 de Julio
REUNIÓN DE COORDINADORES DE Matías Gabriel Olaya
GRUPOS Y MOVIMIENTOS PARROQUIALES González
7:30 p.m. – Salón Santísima Trinidad Arley Alejandro Dussán
Bolaños
Miércoles, 9 de Julio Clara Gisell Garzón Losada
REUNIÓN PASTORAL EDUCATIVA Noah Andrade Ramírez
2:30 p.m. – Casa Cural Gabriela García Rodríguez
Salvador Altamar Merchán
Viernes, 11 de Julio Annie Salome Trujillo
REUNIÓN DE CATEQUISTAS
Sábado, 12 de Julio Próximos a Contraer
TERCER SÁBADO EN HONOR A NUESTRA Matrimonio:
SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO
4:30 a.m.: Santo Rosario de Aurora Oscar Mauricio Vergel Vargas Y
5:00 a.m. Santa Eucaristía Lina Marcela Piñeros Horta
Sector: Sevilla Ángel Ancizar Gómez Arias Y
María Argenis Ñañez Samboni
ABIERTAS INSCRIPCIONES Juan Camilo Giraldo Grisales Y
CURSOS CASA DE EVANGELIZACIÓN Tania Marcela Sánchez Losada
SEGUNDO SEMESTRE
Obituario
Magda Yulieth Calderón
Luis María Cuellar Peña
Ludovinar Cifuentes
Rodrigo Charry Dussán
Mary Zamora Gutiérrez