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Muy Interesante - El Oro Maldito de Cortes

El documento explora diversos temas históricos, desde los tesoros malditos y la Revolución Rusa hasta la vida de figuras como Julio César y Martin Luther King Jr. También se discuten aspectos de la filosofía contemporánea a través de la obra de Byung-Chul Han, así como la salud y adicciones de Adolf Hitler. La historia se presenta como un mapa del tesoro lleno de enigmas y lecciones sobre la humanidad.

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Muy Interesante - El Oro Maldito de Cortes

El documento explora diversos temas históricos, desde los tesoros malditos y la Revolución Rusa hasta la vida de figuras como Julio César y Martin Luther King Jr. También se discuten aspectos de la filosofía contemporánea a través de la obra de Byung-Chul Han, así como la salud y adicciones de Adolf Hitler. La historia se presenta como un mapa del tesoro lleno de enigmas y lecciones sobre la humanidad.

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eo | med dA ee Un Viaje que revolucionaria por completo. Ja‘ciencia at: 2B, El largo camino hacia P la Revoluci6n rusa El general que cambié el destino de Roma HEE Tet teal una Alemania herida aS Helenos contra aqueménidas: la Grecia clasica frente al poderoso Imperio persa TESOROS MALDITOS: Lo) Roe) a Coleg At WW Ree eee UN a) aye see GRANDES ef i CIVILIZACIONES O Vodafone TV EN EXCLUSIVA DEL 1AL 31 DE JULIO DIAL 25 ENTRE MITOS Y MALDICIONES fre de la la Historia se ha ido llenando, a lo largo de los siglos, de enig- mas, misterios y relatos alimentados de mitos. En esta revista abrimos precisamente uno de esos cofres: el de los tesoros malditos. Codiciados por aventureros, piratas y sofiadores, muchos de estos botines —reales 0 forja- dos a golpe de leyenda— forman parte de nuestra memoria colectiva y de la cronica de civiizaciones enteras. Desde la mitica fortuna de Moctezuma buscada incansablemente en tierras americanas hasta cofres cifrados que prometen lingotes imposibles, la busqueda de estos tesoros ha llevado a los mas aguerridos a selvas, mares y desiertos.... y a veces, como veremos, co- brandose su precio en vidas humanas. Pero la Historia no se detiene en cofres enterrados. Nos lleva también a los albores de la Revolucién Rusa, donde zares y siervos, filésofos y obreros, plantaron la semilla que cambid el mapa del siglo »¢ a la siniestra liturgia de los Autos de Fe, aquel teatro del miedo con el que la Inquisicién encendia hogueras y conciencias; a caminar, entre jazz y totalitarismo, de la frag luz de la Republica de Weimar a la oscura ascension del Tercer Reich en Ale- mania; a ese Renacimiento, donde el arte de matar florecié entre conjuras y venenos; a revivir la odisea de Darwin en su Viaje de! Beagle o el pulso épico ‘entre helenos y aqueménidas; a conocer mejor a Julio César y Martin Luther King Jr, simbolos de ambicién y esperanza; y a entrar asombrados en Altamira, la primera gale- a ria de arte de la humanidad. Sin duda, la Historia, con sus luces y sombras, sigue siendo el mejor mapa del tesoro. Disfruta de la lectura. N © podemos negar que, junto a los hechas histéricos rigurosos, el co- Carmen Sabalete irectora (csabaleteG EDITO MAS MUY EN TU QUIOSCO GUST TILEG Dia en eel eT Pew may NEUROCIENCIA DE SISTEMA NERVIOSO A ‘SUMARIO Tesorosmaiditos [Il] Ellargo camino hacia la Revolucién Rusa Autos de fe Elcongreso antimasénico de 1896 Las consecuencias de una Alemania herida Elatte de matar en el Renacimiento La expedicién espanola a Escocia de 1719 2 Helenos contra aqueménidas La cueva de Altamira ANuy HISTORIA Cayo Julio, César Mattin Luther King Jr Darwinen el Beagle SECCIONES Historias de la filosofia Entrevista: Eric Frattini ‘Mujeres: Maria Mitchell Biblioteca Lapiedraque cruzé el mar. Una pila megalitica Gnica Tevelaun transporte maritime prehistérico insospechado ena peninsula ibérica, Por Erica Couto Laotra cara dela era victoriana. Estudios revelan que la vida de los pobres en el siglo mx era menos sombriay mas digna de lo esperado. Por Christian Pérez Eltesoro del San José. Monedas de oro haliadas.a gran profundidad confirman la ubicacién del galeén hhundido frente a Cartagena Por Eugenio M. Fernandez Colén y Cortés frente al Nuevo Mundo. Asi describieron alos pueblos indigenas en sus primeros encuentros en América. Por Vicenta Pesutic, MUY HISTORIA S HISTORIAS DELA FILOSOFIA BYUNG-CHUL HAN, SUS MAS Y SUS MENOS En un mundo que ya es su propia parodia, criticar parece inutil. Pero aun asi, necesitamos hacerlo. El éxito de Byung-Chul Han encarna esa paradoja. JORGE DE LOS SANTOS Faosofo ste mundo la deja botando. E torrente crim tarlaccritica del suelo parare- matarla con acierto. Es todo tan ex- ito, tan hortera y tan contrario araz6n, tan barbaro, en esta reali- dad que hemos engendrado, que cualquier ejercicio [Link] casi pretender hacer evidente o evi- dente. La dificultad estriba en que no se puede hacer una parodia de loque ya es en siuna parodia. No se puede utilizar siquiera elrecur- so critico de la parodia cuando es- tanuneapondra en evidencia las estupideces delo parodiado. De hacerla,resultaré inocua, insustan- Cial, sin mordiente nifil. neficaz. Esees el primer problema. Pero no hacerla yno participar de ella es no saciar el rectamo de nuestras conciencias. Tenemos que hacer, aungue yaino creamos ni un pice en loque hacemos. Tenemos que concienciamos, aunque sea un ratito, aunque esa sea la inicacon- Ciencia que nos quede. El éxito de Byung-Chul Han refieja esanece- sidad de balsamo moral, de purga trasla gula, de zumo depurativo paraelresacén. Las penitencias. Han, este profesor de flosofiaen la Universidad de Artes de Berlin, recientemente galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicacién y Humanidades, tiene ademas un buen zurdazo. Especialmente cuando se la dejan botando. LACRITICA AL CRITICO Elfundamento de su critica es po- llédrico y reiterativo (a veces hasta la extenuacién, a veces hasta pen- sar que no hay notita en un pésit queno le acabe dando derechos de auton). Han es mis un cronis- ta que un autor, con mayisculas, filos6fico. Sus obras mas conoc- das son una narraci6n incisiva de nuestro tiempo propia de un ert- co dela cultura que despliega so- bre ia cotidianidad diversos ejes de movilidad tanto sobre la pro- pia subjetividad contemporanea como las relaciones que tejemos con el otro onuestros modos de entender y construir mundo, Sus constataciones son variadas: su- jelos esclavizados sin que exista esclavista (ya es el propio indivi- duo el que asume esa responsa- bilidad) que por ello enferman desde dentro de exceso de obe- dienciay de rendimientoa tiempo completo (no hay peor tirano que Se calcula que Han ha vendido en la ultima década mas de dos millones de ejemplares de sus titulos eMuy HISTORIA tuno mismo). En un encuadre pa- tologizante y enfermizo que no tie- ne exterioridad, en el que el todo se homogeniza bajo la apariencia de lo distinto, acogido ala positi- vidad mis completa pues nunca se puede interponer a suspen- sién critica que [Link] «no» Donde ia libertad deviene hoy el mecanismo no por el que el sujeto serealiza sino porel que explota y latransparencia esa forma de pacar nuestro estar en relacién con el mundo, os otros seres hu- manos y las cosas. Donde el tiem- po, el rgano gerital del sentido, yan es lo que era porque no hay tiempo para el tiempo. Un mundo inmundo que fabrica sujetos que yanose sujetan. Que se quiebran al haber perdido el sentido que los religa a lo sagrado, el que arrastra y proyecta lo simbélico oel que ampara y engendralaética que posibiltalo colectivo. Existe una perversa conviecién en filosofia que suele actuar co- mo enunciado performativo: los libros de filosofia no pueden te- ner éxito. Silo tienen, inmedia~ tamente son sospechosos, Sos- echosos principalmente de no serun libro de flosotia. De haber banalizado los contenidos, de acercarlos tanto al gentil, de ha- berlos hechos tan asequibles que desnaturalizan lo propio de laf losofia. Lo que equivaldria a de- cirque lafilosofia oes abstrusa Las observaciones de Han incomedan, consuelan y se venden bien. ono es. Que divulgar es degra- dar. Han (que es menos sencillo de leer parael gentil de lo que el gentil suele creer) se calcula que ha vendido en la ultima década mas de dos millones de ejem- plares de sus titulos. Nietzsche, antes de desaparecer en su ensi- mismamiento, no alcanz6 los mil ejemplares vendidos en ninguna de sus obras. En algunas apenas aleanz6 el centenar. Han entra en la sospecha. Los reproches sobre sus obras, especialmente desde el mundo académico, se conso- lidan. ta critica del eritico se la dejan botando. Sele reprocha, por ejemplo, que silas cosas no fueran tal mal, ono se mostraran tan malen sus valoraciones, Han no existiria, No tendria éxito al menos. Que cabalga sobre lo que critica. Que su éxito radica en que hace lo que critica criticando lo que critica. Han tiene una pues- ta enescena peculiar. Todo en él parece calculado, medido, sope- sado: desde su inaccesibilidad hasta su propia imagen, desde la estrategia editorial que maximi- zabeneficios sin dejar ninguna ‘esquina sin barrerhasta el estilo de su escritura que sin decir pa- rece que dice, que pontifica sin mostrarse pontifical, que aporta novedad mas apoyado en el neo- logismo que en el nuevo concep- to, o desde su particular biografia formativa hasta su cosmopolits- mo que mantiene, de oriente a ‘occidente, un pie en cada mun- do. También se le reprocha el que no dice nada nuevo yno siempre parece sabero tener la amabili- dad de mostrar que lo que dice no es nuevo. Que no tiene ideas originales 0 las que parece tener no sonmas que adaptaciones de otras. Los que nos manejamos eneste terreno adquirimos cierta madurez cuando comprendemos algo: tener una idea no es en rea~ lidad nada mas que haber por fin entendido la idea de otro. Aunque ni siquiera tengamos concien- clade ello, En el caso de Han es Palmario que las referencias pa- raellector avezado se muestran claras, en ocasiones demasiado claras y sin que el autor les pres- te el merecido reconocimiento. ¥ see echa también en cara que lo reiterativo de lo dicho hace inter- cambiables sus textos cuando has leido buena parte de ello: este capitulo puede estar en es- te librito pero también en aquel o aquel otro, ese sujeto yaha sido abordado aqui, alla y aculla. Aun asi, Han tiene un rasgo diferencial de aquellos que hacen de una ti- tulacién en filosofia su negocio: una autenticidad pulcramente presentada, una habilidad esti- mulantey un valor que debe ser reconocido en su capacidad de sintesis y en el talento en la divul- gacién del que muchos otros, por esnobismo o torpeza, carecen. MERECIDA OVACION Pablo de Tarso lo tenia claro: «si no se contienen, que se casen, porque mejor es casarse que ar- der», Siendo para él un mal el ma- trimonio, por lo menos que tenga- mos los pecadores un acotado espacio que legitime nuestra condicién sexuada. Un «pipican» donde dejar al perro meartran- quilo. Han es mas que eso, pero aunque solo fuera eso, bienveni do sea. Los terrenos en el pensa- miento son ya tan escasos y ari- dos que saber construir uno don- de el lector pueda congraciarse con su condicién humana 0 sofo- car el malestar de una inclinacién de sentido de la que se le priva, hacen que lo de Byung-Chul Han merezca un aplauso. El que reci- be el delantero cuando mete un gol. Por mas que se la hayan deja- do botando. EI MUY HISTORIA 7 ENTREVISTA ERIC FRAT TINI Eric Frattini indaga en la historia clinica de Adolf Hitler y revela las adicciones, fobias y enfermedades que marcaron su decadencia En el centro, su enigmatico médico personal Theodor Morell, tan omnipresente en la vida de Fuhrer como olvidado por la historiografia. GEMA BOIZA Pervdista el Pacienty A OSM sMiOnee (oO) cuenta de la importancia (oH (OCS IRCIN NTO CEC CcMallt(sIba BMUy HISTORIA ric Frattini fue corresponsal E on Ort Madore en Beirut (Libano) y Jeru- salén (Israel), Es autor de treinta ensayos, traducidos a dieciséis idiomas y publicados en cuaren- tay dos paises. Ahora, acaba de publicar Ef Paciente A. La historia ‘médica de Adolf Hitler (Espasa, 2025), su cuarta obra sobre el na- cionalsocialismo. Hablamos con 61 sobre las enfermedades del lider del Tercer Reich y los mis- terios que rodean a sus titimos dias de vida. En 1974 el historiador Joa- quim C. Fest, uno de sus mas celebrados bidgrafos, afirms a Der Spiegel que no habria nuevas revelaciones sobre Hitler que no fuesen ya de dominio ptiblico. Sin duda se equivocaba... Sin duda alguna. Desde 1974 se han publicado cientos de biogra- fias de Hitler, sobre las mujeres del nacionalsocialismo, sobre sus generales, sobre sus bata- llas, todos los puntos de vista, pero nadie habia escrito sobre la salud del Fuhrer. Sus adicciones, sus fobias, sus psicopatias, sus enfermedades. Yo realmente he escrito un pequetio capitulo de la gran historia de un paciente lla- mado Adolf Hitler pero tambign he demostrado que atin queda mucho por escribir sobre el lider aleman. Hace 80 aiios del fin de la Se- gunda Guerra Mundial y se siguen publicando cada afio cientos de trabajos enfoca- dos en esta, y principalmente en el Tercer Reich y sus man- damases. 2A qué crees que ‘80 debe osta fascinacién por un periodo histérico tan oscu- ro tantos afios después? Yo creo que hay una gran cu- riosidad sobre esta etapa, pero més antes de la Segunda Guerra Mundial que ya la etapa bélica, porque a los ciudadanos del si- ‘glo xy m1 les €s dificil entender ‘c6mo un tipo mediocre, que era ‘casi un vagabundo en su etapa austriaca, un vago absoluto, pu- do «narcotizar» a toda una culta naci6n como era la alemana y ‘conseguir que se suicidaran jun- toa élen una guerra que ya a fi nales de 1940 sabian que seria imposible ganar. A mi me llama més la atencién cémo unos ciu- dadanos cultos, de profesiones liberales, incluso académicos, ppudieron no solo seguir a un ti- po come Hitler sino también en muchos casos formar parte de la ‘gran maquinaria que conformaria la Soluci6n Final. 4Cémo es posible que Theo- dor Morell apenas haya sido hasta ahora una nota a pie de pagina de los estudios sobre el Tercer Reich y Hitler si est atestiguado que este no daba édico? Probablemente los historiadores no se dieron cuenta del poder 0 importancia de Morell en la vi- da de Hitler o los personajes del Reich que escribieron memorias no quisieron dar un papel impor- tante a ese hombre que era la ‘sombra del Fuhrer por el senci- llo motive de los «celos». Solo el NKVD, el antecesor del KGB, de- tecté la importancia de Morell. En el «Informe Hitler» redactado para Stalin, lo citan hasta en 41 oca- siones. Los soviéticos si sabian quién era Morell. «Morell pasé a ser el “camello” de Hitler, al que administraba hasta 82 sustancias: metanfetaminas, oxicodona, somniferos...» 2Qué supuso para Morell, en ‘sentido econémico y de esta- tus social, trabajar al servicio del Fiihrer? ¥ a nivel moral, mostré algiin tipo de reserva en los anos que sirvio a Hitler? Morell y su mujer eran unos opor- tunistas y utilizaron el cargo que tenia Morell para hacerse con ne- gocios farmacéuticos que perte- necian incluso a familias judias 0 con ideas politicas contrarias al nazismo. Nadie rechistaba a Mo- rell cuando se presentaba. Nadie rechisté a Morell cuando el Alto Mando de la Wehrmacht descu- brié que el polvo contra los piojos que vendia Morell al ejército no servia absolutamente para nada Y que los «piojos al probar el pol- Vo de Morell se ponian a bailar ssegiin indica un informe del de- partamento de salud del Reich. Morell y su mujer solo querian hacerse ricos y nada més. Pero al finalizar la guerra Morell mutié en 1948, en un catre asqueroso y vestido con un uniforme viejo de los americanos, en la mas abso- luta pobreza y soledad. No obstante, el lider nazi no era el nico de sus pacientes. Entre ellos habia gente de la farandula y del espectaculo, e incluso deportistas, de la Ale mania de Entreguerras. Morell se habia hecho famoso en Minich como experto en enfer- medades venéreas y trataba de ellas a la mayor parte de la élite nazit militares, civiles, deportistas, actores y altos miembros del parti- do. Uno de sus pacientes mas im- Portantes fue Heinrich Hoffmann, €l fotégrafo oficial de Hitler y de! Partido Nazi. Al parecer, Hoffmann habia cogido una enfermedad ve- nnérea en un club gay de Minich y fue Morell quien le cur6. El mé- dico era muy discreto, asies que cuando Hitler tuvo un grave ec- ema en las piernas que le impe- dia ponerse las botas, Hoffmann recomendé a Morell al Fuhrer. Le Ccur6 en una semana, razén por la que Hitler pensé que aquel obe- 80 médico tenia una varita magica para sus dolencias. Ast se convir- 16 en su sombra, De médico pa- 86 a ser el «camello» de Hitler, al que administraba metanfetaminas, oxicodona, somniferos, vitaminas hechas con semen de toro y asi hasta 82 sustancias. eCual ha sido la fuente princi- pal para documentarte acer- ca de la figura del doctor Mo- rell y el entorno médico del Fahrer? Un magnifico documento redac- tado por Walter Langer, un famo- 0 psicoanalista estadounidense. En 1941, William J. Donovan, en- tonces director de la OSS (Ofici- na de Servicios Estratégicos) en- cargé a Langer redactar un gran informe sobre la psique de Hitler. Para ello entrevisté a varios per- sonajes que habian conocido al Fuhrer. El informe es espectacu- lary me lo facilit6 el NARA, el Ar chivo Nacional de Estados Uni- dos. Langer lo finalizé en enero de 1943 y fue deciarado «secre- to» hasta bien entrados los afios setenta. Es muy preciso. Cada capitulo habla de la relacin de Hitler con las mujeres, con su fa- mila, con los lideres del partido, Muy HISTORIA 9 sus fobias y filias, su amor por las adolescentes y sus parafiias y adicciones. Hace dos andlisis en 1943 que se cumplieron ple- namente. Dijo que probablemen- te sufrirfa un gran atentando por parte de sus altos mandos, y en julio de 1944 ocurrié la Operacién \Valkiria. Dijo también se no se dejaria capturar y que probable- mente se suicidaria: ocurri6, su- puestamente, en 1945. Acert6, Hablaste también de los te- rribles experimentos nazis en Los cientificos de Hitler. Historia de la Ahnenerbe EL AUTOR ee ees ccién, corresponsal de guerra on 17 eC eea RAae ee ee eee ee ec oe ney SC at eer crc? Pee een ela nes Unidas y el Grupo Prisa, y fundado oats ene he ee Pee ate cy vital alimenta una obra rigurosa y tre Pen cece eect enumerate 2 | . 4OMUY HSTORA (Espasa, 2021). ¢Hay algiin indicio de que alguna de aquellas practicas estuviese enfocada en buscar remedios para la salud, bastante del cada, del propio Fihrer? No, no encontré nada sobre esto. Hay un informe también que me ha servido como documentacién para este libro que se titula “Hitler y sus médicos», redactado el 20 de noviembre de 1945, después de los interrogatorios de agentes del CIC (contrainteligencia militar aliada) a varios médicos captura~ dos y que en algtin momento tra- taron a Hitler. No hay indicios de nada de esto. En relacién con estos oscuros experimentos llevados a ca- bo por médicos de las SS en los campos de concentracién, éexisten datos, o al menos indicios, que leven a pensar que el doctor Morell colaboré en ellos de alguna manera? No, por eso a Morell lo ponen en libertad en 1947. Los aliados des- cubren que Theodor Morell no tu- vo nada que ver con experimen- tos, con el Holocausto 0 con la SS y deciden ponerlo en libertad ‘ras pasar unos meses en el cam- po de internamiento aliado para risioneros de guerra de Dachau. zCuadntas enfermedades, que se sepa, padecia Hitler en los laltimos afios de su vida? La que mas se notaba era el Parkinson. En su tiltima imagen ppiblica en el jardin de la Canci- lieria donde esta condecorando anifios de las Juventudes Hitle- rianas que combaten contra los soviéticos en las ruinas de Ber- lin se muestra a un Hitler total- mente encorvado, sujetando su mano izquierda afectada por un fuerte temblor. Guderian, tras ser ¥ detenido por los aliados, des cribe a un Hitler decrépito, con fuertes temblores en sus manos, babeando sobre los mapas y to- talmente fuera de si, ordenando movimientos de tropas que ya habian dejado de existir. 2Fue el atentado del 20 de julio de 1944, en el marco de la Operaci6n Valkiria, un pun- to de no retorno para Hitler? Mucho antes del 44. Goebbels, mministro de Propaganda, también lo advirti6, escribiendo en su dia- fio €l 20 de marzo de 1942: «El aspecto del Fuhrer no coincide ccon su estado de salud. A pri- mera vista parece un hombre en plenas facultades. Pero ese no es el caso. En una conversacién in- tima me conté que éltimamente se habia sentido algo mal. Ahora nuevamente tenia que luchar con los vértigos mas violentos. Dice {que el largo invierno (de 1941) le afect6 el énimo tanto que le mer- ‘m6 considerablemente la salud» ‘A comienzos del aho 43, con las pérdidas de Stalingrado y el norte de Atrica, la salud de Hier co- menzé a empeorar. En el mes de enero, Morell not6 por vez prime- +[Link] ligero tembior en el brazo y pierna izquierda de Hitler, y se dio Cuenta de que de vez en cuando, amrastraba su pierna izquierda. Tras «Vakkiria», Morell escribe en su diario en el mes de octubre de 1944: «El (Hitler) dice que las se- manas desde el 20 de julio han sido las peores de su vida. Ha librado y vencido una batalla ne- roica que nadie, ningun alemén, pueda nunca imaginar» Narcisista, megalémano, disociativo, desconfiado... gera Hitler un demente como titulas uno de los capitulos? Ei catalogar a Hitler como un de- mente es la gran defensa que tie- ne el pueblo aleman para intentar explicar cémo toda una culta na- ccidn siguié a un tipo como Hit- ler. Yo creo que no estaba loco. Tal vez algo desequilibrado pero nunca loco. Los psicoanalistas Walter Langer y Henry Murray, {que trabajaron en 1941 en el in- forme para la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) sobre la men- te del lider alemién, destacaron ‘que sus caracteristicas positivas eran la audacia, el valor ola per- severancia, todos ellos signos de ‘. Si dio con el mismo nun- ca se supo. La busqueda, no obstante, continué siglos después. Sin demasiado éxito. LA MALDICION DEL ORO DE UTAH En la actualidad, el gedlogo forense nortea- mericano Scott Wolter, al frente del programa America Unearthed, centrado en sacar ala luz MUYHISTORIA7

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