100% (2) 100% encontró este documento útil (2 votos) 95 vistas 116 páginas Muy Interesante - El Oro Maldito de Cortes
El documento explora diversos temas históricos, desde los tesoros malditos y la Revolución Rusa hasta la vida de figuras como Julio César y Martin Luther King Jr. También se discuten aspectos de la filosofía contemporánea a través de la obra de Byung-Chul Han, así como la salud y adicciones de Adolf Hitler. La historia se presenta como un mapa del tesoro lleno de enigmas y lecciones sobre la humanidad.
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Un Viaje que revolucionaria
por completo. Ja‘ciencia
at: 2B,
El largo camino hacia P
la Revoluci6n rusa
El general que cambié
el destino de Roma
HEE Tet teal
una Alemania herida aS
Helenos contra aqueménidas:
la Grecia clasica frente al
poderoso Imperio persa
TESOROS MALDITOS:
Lo) Roe) a Coleg At WW Ree eee UN a) aye seeGRANDES
ef i CIVILIZACIONES
O Vodafone TV
EN EXCLUSIVA DEL 1AL 31 DE JULIO DIAL 25ENTRE MITOS Y MALDICIONES
fre de la la Historia se ha ido llenando, a lo largo de los siglos, de enig-
mas, misterios y relatos alimentados de mitos. En esta revista abrimos
precisamente uno de esos cofres: el de los tesoros malditos. Codiciados por
aventureros, piratas y sofiadores, muchos de estos botines —reales 0 forja-
dos a golpe de leyenda— forman parte de nuestra memoria colectiva y de
la cronica de civiizaciones enteras. Desde la mitica fortuna de Moctezuma
buscada incansablemente en tierras americanas hasta cofres cifrados que
prometen lingotes imposibles, la busqueda de estos tesoros ha llevado a los
mas aguerridos a selvas, mares y desiertos.... y a veces, como veremos, co-
brandose su precio en vidas humanas.
Pero la Historia no se detiene en cofres enterrados. Nos lleva también a los
albores de la Revolucién Rusa, donde zares y siervos, filésofos y obreros,
plantaron la semilla que cambid el mapa del siglo Ȣ a la siniestra liturgia de
los Autos de Fe, aquel teatro del miedo con el que la Inquisicién encendia
hogueras y conciencias; a caminar, entre jazz y totalitarismo, de la frag luz
de la Republica de Weimar a la oscura ascension del Tercer Reich en Ale-
mania; a ese Renacimiento, donde el arte de matar florecié entre conjuras y
venenos; a revivir la odisea de Darwin en su Viaje de! Beagle o el pulso épico
‘entre helenos y aqueménidas; a conocer mejor a Julio César y Martin Luther
King Jr, simbolos de ambicién y esperanza; y a
entrar asombrados en Altamira, la primera gale-
a ria de arte de la humanidad.
Sin duda, la Historia, con sus luces y sombras,
sigue siendo el mejor mapa del tesoro.
Disfruta de la lectura.
N © podemos negar que, junto a los hechas histéricos rigurosos, el co-
Carmen Sabalete
irectora (csabaleteG
EDITO
MAS MUY EN
TU QUIOSCO
GUST TILEG
Dia en
eel eT
Pew
may
NEUROCIENCIA DE SISTEMA
NERVIOSO A‘SUMARIO
Tesorosmaiditos [Il]
Ellargo camino hacia la Revolucién Rusa
Autos de fe
Elcongreso antimasénico de 1896
Las consecuencias de una Alemania herida
Elatte de matar en el Renacimiento
La expedicién espanola a Escocia de 1719
2 Helenos contra aqueménidas
La cueva de Altamira
ANuy HISTORIA
Cayo Julio, César
Mattin Luther King Jr
Darwinen el Beagle
SECCIONES
Historias de la filosofia
Entrevista: Eric Frattini
‘Mujeres: Maria Mitchell
BibliotecaLapiedraque
cruzé el mar. Una
pila megalitica Gnica
Tevelaun transporte
maritime prehistérico
insospechado ena
peninsula ibérica,
Por Erica Couto
Laotra cara dela era
victoriana. Estudios
revelan que la vida
de los pobres en el
siglo mx era menos
sombriay mas digna
de lo esperado.
Por Christian Pérez
Eltesoro del San
José. Monedas de
oro haliadas.a gran
profundidad confirman
la ubicacién del galeén
hhundido frente a
Cartagena
Por Eugenio M. Fernandez
Colén y Cortés frente
al Nuevo Mundo. Asi
describieron alos
pueblos indigenas
en sus primeros
encuentros en
América.
Por Vicenta Pesutic,
MUY HISTORIA SHISTORIAS DELA FILOSOFIA
BYUNG-CHUL HAN,
SUS MAS Y SUS MENOS
En un mundo que ya es su propia parodia, criticar parece inutil. Pero aun asi,
necesitamos hacerlo. El éxito de Byung-Chul Han encarna esa paradoja.
JORGE DE LOS SANTOS
Faosofo
ste mundo la deja botando.
E torrente crim
tarlaccritica del suelo parare-
matarla con acierto. Es todo tan ex-
ito, tan hortera y tan contrario
araz6n, tan barbaro, en esta reali-
dad que hemos engendrado, que
cualquier ejercicio [Link] casi
pretender hacer evidente o evi-
dente. La dificultad estriba en que
no se puede hacer una parodia de
loque ya es en siuna parodia. No
se puede utilizar siquiera elrecur-
so critico de la parodia cuando es-
tanuneapondra en evidencia las
estupideces delo parodiado. De
hacerla,resultaré inocua, insustan-
Cial, sin mordiente nifil. neficaz.
Esees el primer problema. Pero no
hacerla yno participar de ella es
no saciar el rectamo de nuestras
conciencias. Tenemos que hacer,
aungue yaino creamos ni un pice
en loque hacemos. Tenemos que
concienciamos, aunque sea un
ratito, aunque esa sea la inicacon-
Ciencia que nos quede. El éxito de
Byung-Chul Han refieja esanece-
sidad de balsamo moral, de purga
trasla gula, de zumo depurativo
paraelresacén. Las penitencias.
Han, este profesor de flosofiaen
la Universidad de Artes de Berlin,
recientemente galardonado con
el Premio Princesa de Asturias de
Comunicacién y Humanidades,
tiene ademas un buen zurdazo.
Especialmente cuando se la dejan
botando.
LACRITICA AL CRITICO
Elfundamento de su critica es po-
llédrico y reiterativo (a veces hasta
la extenuacién, a veces hasta pen-
sar que no hay notita en un pésit
queno le acabe dando derechos
de auton). Han es mis un cronis-
ta que un autor, con mayisculas,
filos6fico. Sus obras mas conoc-
das son una narraci6n incisiva de
nuestro tiempo propia de un ert-
co dela cultura que despliega so-
bre ia cotidianidad diversos ejes
de movilidad tanto sobre la pro-
pia subjetividad contemporanea
como las relaciones que tejemos
con el otro onuestros modos de
entender y construir mundo, Sus
constataciones son variadas: su-
jelos esclavizados sin que exista
esclavista (ya es el propio indivi-
duo el que asume esa responsa-
bilidad) que por ello enferman
desde dentro de exceso de obe-
dienciay de rendimientoa tiempo
completo (no hay peor tirano que
Se calcula que Han ha vendido en
la ultima década mas de dos millones
de ejemplares de sus titulos
eMuy HISTORIA
tuno mismo). En un encuadre pa-
tologizante y enfermizo que no tie-
ne exterioridad, en el que el todo
se homogeniza bajo la apariencia
de lo distinto, acogido ala positi-
vidad mis completa pues nunca
se puede interponer a suspen-
sién critica que [Link] «no»
Donde ia libertad deviene hoy el
mecanismo no por el que el sujeto
serealiza sino porel que explota
y latransparencia esa forma de
pacar nuestro estar en relacién
con el mundo, os otros seres hu-
manos y las cosas. Donde el tiem-
po, el rgano gerital del sentido,
yan es lo que era porque no hay
tiempo para el tiempo. Un mundo
inmundo que fabrica sujetos que
yanose sujetan. Que se quiebran
al haber perdido el sentido que los
religa a lo sagrado, el que arrastra
y proyecta lo simbélico oel que
ampara y engendralaética que
posibiltalo colectivo.
Existe una perversa conviecién
en filosofia que suele actuar co-
mo enunciado performativo: los
libros de filosofia no pueden te-
ner éxito. Silo tienen, inmedia~
tamente son sospechosos, Sos-
echosos principalmente de no
serun libro de flosotia. De haber
banalizado los contenidos, de
acercarlos tanto al gentil, de ha-
berlos hechos tan asequibles que
desnaturalizan lo propio de laf
losofia. Lo que equivaldria a de-
cirque lafilosofia oes abstrusaLas observaciones de Han incomedan, consuelan y se venden bien.
ono es. Que divulgar es degra-
dar. Han (que es menos sencillo
de leer parael gentil de lo que el
gentil suele creer) se calcula que
ha vendido en la ultima década
mas de dos millones de ejem-
plares de sus titulos. Nietzsche,
antes de desaparecer en su ensi-
mismamiento, no alcanz6 los mil
ejemplares vendidos en ninguna
de sus obras. En algunas apenas
aleanz6 el centenar. Han entra en
la sospecha. Los reproches sobre
sus obras, especialmente desde
el mundo académico, se conso-
lidan. ta critica del eritico se la
dejan botando. Sele reprocha,
por ejemplo, que silas cosas no
fueran tal mal, ono se mostraran
tan malen sus valoraciones, Han
no existiria, No tendria éxito al
menos. Que cabalga sobre lo que
critica. Que su éxito radica en que
hace lo que critica criticando lo
que critica. Han tiene una pues-
ta enescena peculiar. Todo en él
parece calculado, medido, sope-
sado: desde su inaccesibilidad
hasta su propia imagen, desde la
estrategia editorial que maximi-
zabeneficios sin dejar ninguna
‘esquina sin barrerhasta el estilo
de su escritura que sin decir pa-
rece que dice, que pontifica sin
mostrarse pontifical, que aporta
novedad mas apoyado en el neo-
logismo que en el nuevo concep-
to, o desde su particular biografia
formativa hasta su cosmopolits-
mo que mantiene, de oriente a
‘occidente, un pie en cada mun-
do. También se le reprocha el que
no dice nada nuevo yno siempre
parece sabero tener la amabili-
dad de mostrar que lo que dice
no es nuevo. Que no tiene ideas
originales 0 las que parece tener
no sonmas que adaptaciones de
otras. Los que nos manejamos
eneste terreno adquirimos cierta
madurez cuando comprendemos
algo: tener una idea no es en rea~
lidad nada mas que haber por fin
entendido la idea de otro. Aunque
ni siquiera tengamos concien-
clade ello, En el caso de Han es
Palmario que las referencias pa-
raellector avezado se muestran
claras, en ocasiones demasiado
claras y sin que el autor les pres-
te el merecido reconocimiento. ¥
see echa también en cara que lo
reiterativo de lo dicho hace inter-
cambiables sus textos cuando
has leido buena parte de ello:
este capitulo puede estar en es-
te librito pero también en aquel o
aquel otro, ese sujeto yaha sido
abordado aqui, alla y aculla. Aun
asi, Han tiene un rasgo diferencial
de aquellos que hacen de una ti-
tulacién en filosofia su negocio:
una autenticidad pulcramente
presentada, una habilidad esti-
mulantey un valor que debe ser
reconocido en su capacidad de
sintesis y en el talento en la divul-
gacién del que muchos otros, por
esnobismo o torpeza, carecen.
MERECIDA OVACION
Pablo de Tarso lo tenia claro: «si
no se contienen, que se casen,
porque mejor es casarse que ar-
der», Siendo para él un mal el ma-
trimonio, por lo menos que tenga-
mos los pecadores un acotado
espacio que legitime nuestra
condicién sexuada. Un «pipican»
donde dejar al perro meartran-
quilo. Han es mas que eso, pero
aunque solo fuera eso, bienveni
do sea. Los terrenos en el pensa-
miento son ya tan escasos y ari-
dos que saber construir uno don-
de el lector pueda congraciarse
con su condicién humana 0 sofo-
car el malestar de una inclinacién
de sentido de la que se le priva,
hacen que lo de Byung-Chul Han
merezca un aplauso. El que reci-
be el delantero cuando mete un
gol. Por mas que se la hayan deja-
do botando. EI
MUY HISTORIA 7ENTREVISTA
ERIC FRAT TINI
Eric Frattini indaga en la historia clinica de
Adolf Hitler y revela las adicciones, fobias y
enfermedades que marcaron su decadencia
En el centro, su enigmatico
médico personal Theodor
Morell, tan omnipresente
en la vida de Fuhrer como
olvidado por la historiografia.
GEMA BOIZA
Pervdista
el Pacienty A
OSM sMiOnee (oO)
cuenta de la importancia
(oH (OCS IRCIN NTO CEC CcMallt(sIba
BMUy HISTORIA
ric Frattini fue corresponsal
E on Ort Madore
en Beirut (Libano) y Jeru-
salén (Israel), Es autor de treinta
ensayos, traducidos a dieciséis
idiomas y publicados en cuaren-
tay dos paises. Ahora, acaba de
publicar Ef Paciente A. La historia
‘médica de Adolf Hitler (Espasa,
2025), su cuarta obra sobre el na-
cionalsocialismo. Hablamos con
61 sobre las enfermedades del
lider del Tercer Reich y los mis-
terios que rodean a sus titimos
dias de vida.
En 1974 el historiador Joa-
quim C. Fest, uno de sus mas
celebrados bidgrafos, afirms
a Der Spiegel que no habria
nuevas revelaciones sobre
Hitler que no fuesen ya de
dominio ptiblico. Sin duda se
equivocaba...
Sin duda alguna. Desde 1974 se
han publicado cientos de biogra-
fias de Hitler, sobre las mujeres
del nacionalsocialismo, sobre
sus generales, sobre sus bata-
llas, todos los puntos de vista,
pero nadie habia escrito sobre la
salud del Fuhrer. Sus adicciones,
sus fobias, sus psicopatias, sus
enfermedades. Yo realmente he
escrito un pequetio capitulo de la
gran historia de un paciente lla-
mado Adolf Hitler pero tambign
he demostrado que atin queda
mucho por escribir sobre el lider
aleman.
Hace 80 aiios del fin de la Se-
gunda Guerra Mundial y se
siguen publicando cada afio
cientos de trabajos enfoca-dos en esta, y principalmente
en el Tercer Reich y sus man-
damases. 2A qué crees que
‘80 debe osta fascinacién por
un periodo histérico tan oscu-
ro tantos afios después?
Yo creo que hay una gran cu-
riosidad sobre esta etapa, pero
més antes de la Segunda Guerra
Mundial que ya la etapa bélica,
porque a los ciudadanos del si-
‘glo xy m1 les €s dificil entender
‘c6mo un tipo mediocre, que era
‘casi un vagabundo en su etapa
austriaca, un vago absoluto, pu-
do «narcotizar» a toda una culta
naci6n como era la alemana y
‘conseguir que se suicidaran jun-
toa élen una guerra que ya a fi
nales de 1940 sabian que seria
imposible ganar. A mi me llama
més la atencién cémo unos ciu-
dadanos cultos, de profesiones
liberales, incluso académicos,
ppudieron no solo seguir a un ti-
po come Hitler sino también en
muchos casos formar parte de la
‘gran maquinaria que conformaria
la Soluci6n Final.
4Cémo es posible que Theo-
dor Morell apenas haya sido
hasta ahora una nota a pie de
pagina de los estudios sobre
el Tercer Reich y Hitler si est
atestiguado que este no daba
édico?
Probablemente los historiadores
no se dieron cuenta del poder 0
importancia de Morell en la vi-
da de Hitler o los personajes del
Reich que escribieron memorias
no quisieron dar un papel impor-
tante a ese hombre que era la
‘sombra del Fuhrer por el senci-
llo motive de los «celos». Solo el
NKVD, el antecesor del KGB, de-
tecté la importancia de Morell. En
el «Informe Hitler» redactado para
Stalin, lo citan hasta en 41 oca-
siones. Los soviéticos si sabian
quién era Morell.
«Morell pasé a
ser el “camello”
de Hitler, al que
administraba hasta
82 sustancias:
metanfetaminas,
oxicodona,
somniferos...»
2Qué supuso para Morell, en
‘sentido econémico y de esta-
tus social, trabajar al servicio
del Fiihrer? ¥ a nivel moral,
mostré algiin tipo de reserva
en los anos que sirvio a Hitler?
Morell y su mujer eran unos opor-
tunistas y utilizaron el cargo que
tenia Morell para hacerse con ne-
gocios farmacéuticos que perte-
necian incluso a familias judias 0
con ideas politicas contrarias al
nazismo. Nadie rechistaba a Mo-
rell cuando se presentaba. Nadie
rechisté a Morell cuando el Alto
Mando de la Wehrmacht descu-
brié que el polvo contra los piojos
que vendia Morell al ejército no
servia absolutamente para nada
Y que los «piojos al probar el pol-
Vo de Morell se ponian a bailar
ssegiin indica un informe del de-
partamento de salud del Reich.
Morell y su mujer solo querian
hacerse ricos y nada més. Pero
al finalizar la guerra Morell mutié
en 1948, en un catre asqueroso y
vestido con un uniforme viejo de
los americanos, en la mas abso-
luta pobreza y soledad.
No obstante, el lider nazi no
era el nico de sus pacientes.
Entre ellos habia gente de la
farandula y del espectaculo, e
incluso deportistas, de la Ale
mania de Entreguerras.
Morell se habia hecho famoso en
Minich como experto en enfer-
medades venéreas y trataba de
ellas a la mayor parte de la élite
nazit militares, civiles, deportistas,
actores y altos miembros del parti-
do. Uno de sus pacientes mas im-
Portantes fue Heinrich Hoffmann,
€l fotégrafo oficial de Hitler y de!
Partido Nazi. Al parecer, Hoffmann
habia cogido una enfermedad ve-
nnérea en un club gay de Minich
y fue Morell quien le cur6. El mé-
dico era muy discreto, asies que
cuando Hitler tuvo un grave ec-
ema en las piernas que le impe-
dia ponerse las botas, Hoffmann
recomendé a Morell al Fuhrer. Le
Ccur6 en una semana, razén por la
que Hitler pensé que aquel obe-
80 médico tenia una varita magica
para sus dolencias. Ast se convir-
16 en su sombra, De médico pa-
86 a ser el «camello» de Hitler, al
que administraba metanfetaminas,
oxicodona, somniferos, vitaminas
hechas con semen de toro y asi
hasta 82 sustancias.
eCual ha sido la fuente princi-
pal para documentarte acer-
ca de la figura del doctor Mo-
rell y el entorno médico del
Fahrer?
Un magnifico documento redac-
tado por Walter Langer, un famo-
0 psicoanalista estadounidense.
En 1941, William J. Donovan, en-
tonces director de la OSS (Ofici-
na de Servicios Estratégicos) en-
cargé a Langer redactar un gran
informe sobre la psique de Hitler.
Para ello entrevisté a varios per-
sonajes que habian conocido al
Fuhrer. El informe es espectacu-
lary me lo facilit6 el NARA, el Ar
chivo Nacional de Estados Uni-
dos. Langer lo finalizé en enero
de 1943 y fue deciarado «secre-
to» hasta bien entrados los afios
setenta. Es muy preciso. Cada
capitulo habla de la relacin de
Hitler con las mujeres, con su fa-
mila, con los lideres del partido,
Muy HISTORIA 9sus fobias y filias, su amor por
las adolescentes y sus parafiias
y adicciones. Hace dos andlisis
en 1943 que se cumplieron ple-
namente. Dijo que probablemen-
te sufrirfa un gran atentando por
parte de sus altos mandos, y en
julio de 1944 ocurrié la Operacién
\Valkiria. Dijo también se no se
dejaria capturar y que probable-
mente se suicidaria: ocurri6, su-
puestamente, en 1945. Acert6,
Hablaste también de los te-
rribles experimentos nazis en
Los cientificos de Hitler.
Historia de la Ahnenerbe
EL AUTOR
ee ees
ccién, corresponsal de guerra on 17
eC eea RAae
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Pee een ela
nes Unidas y el Grupo Prisa, y fundado
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Pee ate cy
vital alimenta una obra rigurosa y tre
Pen cece eect
enumerate
2
|
.
4OMUY HSTORA
(Espasa, 2021). ¢Hay algiin
indicio de que alguna de
aquellas practicas estuviese
enfocada en buscar remedios
para la salud, bastante del
cada, del propio Fihrer?
No, no encontré nada sobre esto.
Hay un informe también que me
ha servido como documentacién
para este libro que se titula “Hitler
y sus médicos», redactado el 20
de noviembre de 1945, después
de los interrogatorios de agentes
del CIC (contrainteligencia militar
aliada) a varios médicos captura~
dos y que en algtin momento tra-
taron a Hitler. No hay indicios de
nada de esto.
En relacién con estos oscuros
experimentos llevados a ca-
bo por médicos de las SS en
los campos de concentracién,
éexisten datos, o al menos
indicios, que leven a pensar
que el doctor Morell colaboré
en ellos de alguna manera?
No, por eso a Morell lo ponen en
libertad en 1947. Los aliados des-
cubren que Theodor Morell no tu-
vo nada que ver con experimen-
tos, con el Holocausto 0 con la
SS y deciden ponerlo en libertad
‘ras pasar unos meses en el cam-
po de internamiento aliado para
risioneros de guerra de Dachau.
zCuadntas enfermedades, que
se sepa, padecia Hitler en los
laltimos afios de su vida?
La que mas se notaba era el
Parkinson. En su tiltima imagen
ppiblica en el jardin de la Canci-
lieria donde esta condecorando
anifios de las Juventudes Hitle-
rianas que combaten contra los
soviéticos en las ruinas de Ber-
lin se muestra a un Hitler total-
mente encorvado, sujetando su
mano izquierda afectada por un
fuerte temblor. Guderian, tras ser
¥ detenido por los aliados, des
cribe a un Hitler decrépito, con
fuertes temblores en sus manos,
babeando sobre los mapas y to-
talmente fuera de si, ordenando
movimientos de tropas que ya
habian dejado de existir.
2Fue el atentado del 20 de
julio de 1944, en el marco de
la Operaci6n Valkiria, un pun-
to de no retorno para Hitler?
Mucho antes del 44. Goebbels,
mministro de Propaganda, también
lo advirti6, escribiendo en su dia-
fio €l 20 de marzo de 1942: «El
aspecto del Fuhrer no coincide
ccon su estado de salud. A pri-
mera vista parece un hombre en
plenas facultades. Pero ese no es
el caso. En una conversacién in-
tima me conté que éltimamente
se habia sentido algo mal. Ahora
nuevamente tenia que luchar con
los vértigos mas violentos. Dice
{que el largo invierno (de 1941) le
afect6 el énimo tanto que le mer-
‘m6 considerablemente la salud»
‘A comienzos del aho 43, con las
pérdidas de Stalingrado y el norte
de Atrica, la salud de Hier co-
menzé a empeorar. En el mes de
enero, Morell not6 por vez prime-
+[Link] ligero tembior en el brazo y
pierna izquierda de Hitler, y se dio
Cuenta de que de vez en cuando,
amrastraba su pierna izquierda.
Tras «Vakkiria», Morell escribe en
su diario en el mes de octubre de
1944: «El (Hitler) dice que las se-
manas desde el 20 de julio han
sido las peores de su vida. Ha
librado y vencido una batalla ne-
roica que nadie, ningun alemén,
pueda nunca imaginar»
Narcisista, megalémano,
disociativo, desconfiado...
gera Hitler un demente como
titulas uno de los capitulos?
Ei catalogar a Hitler como un de-
mente es la gran defensa que tie-
ne el pueblo aleman para intentarexplicar cémo toda una culta na-
ccidn siguié a un tipo como Hit-
ler. Yo creo que no estaba loco.
Tal vez algo desequilibrado pero
nunca loco. Los psicoanalistas
Walter Langer y Henry Murray,
{que trabajaron en 1941 en el in-
forme para la Oficina de Servicios
Estratégicos (OSS) sobre la men-
te del lider alemién, destacaron
‘que sus caracteristicas positivas
eran la audacia, el valor ola per-
severancia, todos ellos signos de
‘. Si dio con el mismo nun-
ca se supo. La busqueda, no obstante, continué
siglos después. Sin demasiado éxito.
LA MALDICION DEL ORO DE UTAH
En la actualidad, el gedlogo forense nortea-
mericano Scott Wolter, al frente del programa
America Unearthed, centrado en sacar ala luz
MUYHISTORIA7
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