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Criptoactivos

El documento analiza el impacto de los criptoactivos en el lavado de activos, destacando su naturaleza descentralizada que dificulta la regulación y control. Se discuten las características de los criptoactivos, su origen en la crisis financiera de 2008 y su funcionamiento basado en tecnología blockchain. Además, se examinan las regulaciones emergentes y se cuestiona si representan un cambio de paradigma en la lucha contra el lavado de activos o simplemente una actualización metodológica.

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Criptoactivos

El documento analiza el impacto de los criptoactivos en el lavado de activos, destacando su naturaleza descentralizada que dificulta la regulación y control. Se discuten las características de los criptoactivos, su origen en la crisis financiera de 2008 y su funcionamiento basado en tecnología blockchain. Además, se examinan las regulaciones emergentes y se cuestiona si representan un cambio de paradigma en la lucha contra el lavado de activos o simplemente una actualización metodológica.

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CriptoActivos y lavado de activos: Respuesta regulatoria y posicionamiento estrategico

Gonzalo Iglesias
Introducción
Las descripciones tradicionales respecto al lavado de activos establecen tres etapas
bien diferenciadas y sucesivas en la operatoria: ocultación, estratificación y blanco
propiamente dicho. De ellas, la primera es quizas la mas riesgosa para la empresa criminal,
al permitir una imputación directa entre los bienes que se intentan ingresar en el proceso
con las actividades ilícitas que les dan origen.
La introducción de los criptoactivos presenta un cambio en el paradigma de esta
operatoria. En primer lugar el carácter descentralizado de la adminsitración del recurso,
dificulta la aplicación de normas de control, toda vez que, a diferencia de los activos
financieros tradicionales, no se encuentran en principio respaldados por entidades
gubernamentales como bancos centrales ni su intercambio pasa exclusivamente por
agentes supervisados como en el caso de bonos o acciones. Al mismo tiempo su sistema
de imputación no a la persona sino a una posición virtual o monedero digital, hace que
anonimizar las transacciones sea relativamente fácil.
Frente a esta realidad, ya han surgido diferentes regulaciones ya sea como
recomendaciones de agencias dedicadas (soft law) como normativas a nivel regional y/o
local. En el año 2014, el GAFI comienza a emitir documentos sobre el tema culminando en
las Recomendación respecto a activos virtuales y sus proveedores del año 2019. En similar
sentido, la Unión Europea mediante la directiva UE 2018/843, obliga a sus paises miembros
a modificar su regulación de lavado incorporando previsiones respecto a los criptoactivos.
Estas regulaciones en el pasado no han estado exentas de críticas, centradas en la
mayoría de las veces en la hipotesis de financiamiento de terrorismo y/o crimen organizado,
dejando de lado la evasión fiscal y el ocultamiento de activos de las empresas
multinacionales. En este sentido, es el objetivo del trabajo analizar si la nueva regulació de
cripto activos implica un cambio de paradigma en el concepto de lucha contra el lavado de
activo o simplemente implica una actualización metodológica atento la existencia de una
tecnología disruptiva.

1.- Criptoactivos. Concepto, estructura y aspectos técnicos

1.1.- El concepto de cripto activos


Los criproactivos son valores virtuales o digitales que se construyen con una base
“criptográfica” sólida que los hace seguras e inmutables. La mayoría de las criptoactivos se
basan en la tecnología blockchain i
Los criptoactivos son, en realidad, una forma especifica de las monedas digitales Se
entiende por moneda digital a un mecanismo o producto informático que cumple funciones
de medio o instrumento de cambio y se caracteriza por ser intangible.
Por tanto, Moneda Digital es un término general utilizado para describir todas las
formas de dinero electrónico. El concepto mismo de monedas digitales se introdujo por
primera vez en 1983 en un trabajo de investigación de David Chaum, quien más tarde lo
implementó en la forma de Digicash.
La característica definitoria de las monedas digitales es que solo existen en forma
digital o electrónica y, a diferencia de los billetes físicos de las monedas fiduciarias (un
billete de un dólar, una moneda de un euro, etc), son intangibles. Solo se pueden poseer y
gastar en línea a través de billeteras electrónicas o redes conectadas designadas.
Normalmente, no hay intermediarios (ni bancos), por lo que las transacciones son
instantáneas y se aplica poca o ninguna tarifa. Esto constituye un diferencia fundamental
con el llamado dinero electrónico, que es la representación digital del dinero físico que el
sistema financiero utiliza para realizar operaciones de home banking o en aplicaciones de
monederos electrónicos. En estos casos, si bien se trata de intangibles, las sumas
acreditadas no son mas que la representación del saldo del cliente frente a entidad
financiera y no un valor autónomo.
Dentro del género de las monedas digitales también se pueden encontrar a las
llamadas monedas virtuales, productos que en los últimos años han mantenido un alto
crecimiento. El Banco Central Europeo definió por primera vez el término en 2012,
sosteniendo que una moneda virtual es "dinero digital en un entorno no regulado, emitido y
controlado por sus desarrolladores y utilizado como método de pago entre los miembros de
una comunidad virtual específica”
La diferencia esencial entre ambas es que mientras que las monedas virtuales son
utilizadas en un ámbito cerrado como un determinado servicio en línea1, los critpoactivos
poseen un valor comercial, al permitir realizar transacciones en el mundo real, Se trata
entonces de un activo de carácter intangible que puede ser utilizado como medio de cambio
o reserva de valor.

Los ejemplos mas típicos de esta aplicación lo encontramos en el concepto de “video juego como servcio” donde el
1

dinero virtual es la forma de adquisición de productos a utilizar dentro del juego, como una armadura de un juego de
rol o la compra del pase de un jugador en simulaciones de deportes como el FIFA o Winning Eleven. Si bien es
posible adquirir este dinero mediante acciones del juego es usual que el desarrollador permita hacerlo con dinero
real, generando una nueva fuente de beneficios economicos, mas allá del precio de la licencia de uso del sotfware.
Diferenciados entonces que son los criptoactivos de otras figuras similares, es
necesario establecer sus caracteres esenciales. En este sentido, se pueden señalar los
siguientes:
1.- Su emisión es llevada a cabo por personas de derecho privado. No existe una
autoridad monetaria que de respaldo o controle la emisión de los cripotoactivos, cuya
creación se deriva de procesos técnicos como la prueba de trabajo o participación en vez
de una política monetaria soberana. Esta ausencia de respaldo estatal fue el que llevó a
desechar el termino de cripto moneda en favor del de cripto activo, para dejar constancia
de su carácter eminentemente privado, reservando el primero para los casos en que el
sistema este respaldado por un estado soberano, como el Petro Venezolano
2.- La gestión de sistema tendrá un carácter parcial o totalmente descentralizado.
Desde su origen, en productos como bitcoin o sus derivados, los criptoactvos se manejaron
por redes usuario a usuario (peer to peer)2 en las que no existen un servidor central que
lleve cuenta de los titulares u operaciones. Esto implica que toda transacción puede llevarse
a cabo sin la intervención de un intermediario financiero como un banco o agente bolsa.
Esta característica, si bien reduce costos y tiempo de operación, al mismo tiempo presenta
serias dificultades para el control por parte de los estados y agencias internacionales atento
la inexistencia de un único responsable de las transacciones
3.- Desde un punto de viste técnico, la validación se realiza en forma criptografica A
diferencia de otros sistemas de valor, toda la autenticación del sistema se realiza mediante
mecanismos de cifrado mediante clave asimétrica, similar al utilizado en la firma digital. En
este sentido, los usuario cuentan con una clave pública que compartida con el resto de los
usuarios y una de su exclusivo control, las que se encuentran vinculadas. De esta forma el
sistema presumir la autoría de cada interacción, toda vez que solo la clave privada pudo
celebrar la operación que aparece autenticada con su correspondiente clave pública en el
blockchain. Al mismo tiempo, todo el mecanismo gana en seguridad ya que no existe un
ente centralizado que concentre toda la información privada que pueda ser vulnerado.
4.- Desde el punto de vista jurídico, no existe una transferencia de titularidad de los
activos a un intermediario: En una operación bancaria típica como el plazo fijo o una cuenta
corriente, el depósito implica una transferencia del dinero del cliente al banco,
convirtiéndose el primero en acreedor de la entidad financiera por el reembolso de los
valores depositados. En un sistema de criptoactivos, la inexistencia de una entidad

2
Una red peer to peer conecta a dos usuarios en forma directa evitando la existencia de un servidor central donde
realizar las operaciones o descargar los archivos. Este tipo de redes puede clasificarse en centralizadas en el caso que
exista un servidor que indexe el contenido o operaciones de los usuarios o descentralizadas cuando este ultimo
recurso no exista.
centralizada hace imposible esta operatoria, cambiando los valores de titularidad en forma
directa entre cedente y cesionario.

1.2.- Origines y funcionamiento del sistema de criptoactivos.


El origen de los criptoactivos se vincula en forma directa a la crisis del sistema
financiero derivada de los créditos hipotecarios sub prime del año 2008. Luego de las
millonarias pérdidas y subsecuentes rescates otorgados a los bancos de inversión por los
estados, una persona o grupo, en forma anónima y bajo el seudonimito de Satoshi
Natakamoto, publicó el 31 de octubre de 2008, un articulo llamado “Bitcoin: un sistema de
efectivo electrónico Usuario-a- Usuario”, también conocido como el libro blanco del bitcoin3.
En este articulo se sientan las bases teóricas del sistema y sus objetivos, básicamente la
creación de un sistema de pagos y transacciones autosuficiente que no dependa de la
intermediación de entidades financieras o estatales.
En el año 2009, el sistema se completa con la creación del primer eslabón de la block
chain y seis días después, la publicación del software . Esto da lugar a la creación de la
primera criptomoneda, el bit coin.
Este proceso esta atravesado por un carácter antisistema y colaborativo. La lista de
correo utilizada para la difusión del articulo se corresponde con el movimiento llamado
cypher punk, un grupo de activistas cercanos al anarquismo que venían trabajando en la
utilización de criptografía en mecanismos financieros alternativos. Al mismo tiempo, el
programa gestor del sistema se licenció mediante código abierto4, lo que permite que los
usuarios analicen el funcionamiento del sistema y elaboren sus propias versiones
modificadas del software de así considerarlo conveniente. Esto dio lugar en un corto lapso
a la proliferación de sistemas alternativos, todos basados en los principios y algoritmos
establecidos por el creador o creadores del bitcoin.
En directa relación con esta concepción colaborativa se encuentra la forma de
registro de todas las operaciones. Los criptoactivos generan en este respecto un cambio de
paradigma en la forma de contralor, suplantando el tradicional sistema basado en la
confianza por uno basado en el consenso de los miembros. Si anteriormente toda solución
registral se basada en la confianza depositada en una autoridad o ente que daba cuenta de
las operaciones ya sea este un oficial público como un escribano o la contabilidad de una

3
Disponible en [Link]
4
Las licencias de uso de código abierto, permite el acceso no solo a la versión ejecutable del programa licenciado
(llamado código objeto) sino también al código de programación utilizado para su creación (código fuente). De esta
manera, el usuario no solo obtiene la autorización para usar el software licenciado sino también de distribuir
trabajos derivados a partir del mismo, como nuevas versiones del programa original
entidad financiera, la irrupción de las soluciones basadas en el blockchain prescinden de
esta figura utilizando el consenso de la red de usuarios para asegurar la inalterabilidad del
sistema.
Simplificando el sistema para su comprensión, todo registro basado en un blockchain
funciona como un libro de contabilidad distribuido entre todos los miembros de la red. Toda
operación que se registra en el sistema, el equivalente a un asiento en el libro, conlleva la
existencia de fechado y una operación hash 5 que la identifica, la que se incorpora a la
operación siguiente. Por tanto con excepción de la primera y la última, cada asiento/bloque
estará asociado a dos hash, el de la operación anterior, que se incorpora al bloque, y el
propio, que se agrega a la próxima operación. De esta manera, los resultados hash cumplen
la función de la unión de los eslabones de una cadena, vinculando cada bloque con el
anterior y con el siguiente.
Es sistema resulta extremadamente resilente a los ataques y los fraudes. Si por
ejemplo, si se quisiera falsificar una operación histórica ya incluida en la cadena de bloques,
el atacante debería calcular y modificar todos y cada uno de los valores hash posteriores,
ya que no coincidirían con el nuevo hash fraudulento, lo que significaría modificar todos y
cada uno de los bloques que componen la cadena. Para un blockchain como el de bitcoin,
el poder de cómputo necesario excede el disponible en la actualidad.
A mayor dificultad, esta operación debe ser realizada en forma simultánea en todos
los miembros de la comunidad, quienes mantienen una copia de las operaciones realizadas.
Como la regla es el consenso, cualquier operación que no coincida con todas las copias
distribuidas de la cadena será rechazada por el sistema y el fraude fracasará.

1.3.- El criptoactivo como bien de cambio. Minería y transferencia de


criptoactivos.
Si bien los cripto activos no pueden ser considerados dinero en el sentido tradicional
de la palabra, si comparten dos problemas comunes con el dinero fiduciario. El primero es
la necesidad de escasez del bien y en segundo lugar, asegurar la transferencia de estos
una vez originados. La forma en que sistemas como Bitcoin realizan estas operaciones lo
diferencia de los mecanismos tradicionales y tiene consecuencias respecto a la trazabilidad
de las identidades de los involucrados en las transacciones.

5
Una operación hash implica un algoritmo que asigna un valor a cada carácter de un mensaje en función de su valor
intrínseco así como por la posición relativa dentro del mismo. De esta forma cualquier cambio en el mismo, ya sea
modificando el contenido o simplemente reordenándolo, genera un valor hash diferente. En la práctica, estos
algoritmos se utilizan para identificar mensajes o archivos, funcionando como una especie de “huella digital” del
mismo
Por definición el dinero debe ser un bien escaso ii . En el viejo sistema de dinero
mercancía esto se daba por la disponibilidad del bien utilizado como medio cambio: ya sea
este oro o sal, la emisión encuentra su límite en la existencia física del bien, no pudiendo
acuñarse más allá de estas cantidades por mera imposibilidad material.
En las soluciones de dinero fiduciario, es el estado quien controla la emisión
monetaria. Por tanto, existe la posibilidad que el estado emita por encima de las reservas
reales, riesgo que las escuelas económicas más ortodoxas ven como uno de los elementos
básicos de la inflación. Si bien no todos los autores ven este riesgo como determinante o
único factor, resulta claro que los procesos de emisión descontrolada pueden derivar en
procesos hiperinflacionarios como los vividos en la Alemania de Weimar durante los años
30.
Esta potestad estatal es criticada por los autores del sistema. En contraposición
presentan un sistema de emisión de nuevas monedas basados en el concepto de prueba
de trabajo. Similar a una exploración minera, el usuario que desee liberar un nuevo bloque
(el equivalente a emitir o acuñar moneda) deberá solucionar una ecuación matemática cuya
complejidad aumenta a medida que los activos son emitidos. Por tanto, para la liberación
de cada bloque, los mineros deben invertir tanto en procesamiento como en la energía para
llevarlo a cabo, costo que va creciendo en forma exponencial a medida que los bloques se
liberan y se vuelven cada vez escasos.
A esto se suma el hecho de que, una vez logrado, también las recompensas
disminuyen. En la red Bitcoin6, al 2019, la solución que habilitaba la creación de un nuevo
bloque daba lugar a la liberación de 12,5 bitcoins. Sn embargo, durante el 2020 se produjo
un fenómeno conocido como halving que limitó la recompensa a 6.25 bitcoins. Este
mecanismo permite mantener la escasez de los activos, los que sin embargo se entienden
que se agotaran aproximadamente en el año 2040iii.-
Al mismo tiempo que se asegura la escasez, los criptoactivos son fácilmente
transmisibles. Uno de los objetivos del sistema es permitir el intercambio de pequeñas
cantidades a grandes distancias, algo que en los sistemas financieros dificultan atento los
costos y comisiones involucradas. Cada bitcoin puede ser subdividido en fracciones más
pequeñas denominadas satoshi, equivalente a la cien millonésima parte de un bitcoin
(1/100.000.000), las que pueden ser transmitidas libremente. Asimismo, los activos pueden
ser intercambiados por dinero fiduciario, bienes o servicios.
Sin embargo, cualquiera de estos movimientos se realiza en una forma particular,

6
En la red Bitcoin, se utiliza el mismo vocablo para referirse al sistema, en cuyo caso se utilizan mayúsculas y los
activos que se transfieren, en cuyo caso se utilizan las minúsculas.
buscando el anonimato de los participantes. Cada transferencia se configura como un
bloque en la cadena de operaciones, utilizando un sistema de criptografía asimétrica, donde
la clave privada permite habilitar la transacción y la pública autenticar la operación en el
bloque7. Sin embargo y a diferencia de la firma digital, esta operación no identifica a una
persona determinada sino solo a una billetera dentro del sistema.
Existen varias formas de billeteras o wallets, pudiendo funcionar tanto en la nube
como mediante una aplicación en el celular o en una computadora. Incluso existen billeteras
denominadas frías que funcionan sin estar conectadas permentemente a internet, pudiendo
guardarse los datos en un pen drive. Si bien se habla de billetera, en verdad, los activos no
se depositan en este dispositivo, sino que el mismo solo habilita disponibilidad de los activos,
los que solo existen como asientos en la blockchain.
De esto se sigue que, si bien es posible realizar una trazado histórico de todas las
operaciones que sobre un activo quedaron registradas en un blockchain, este registro solo
vincula al activo con una serie de aplicaciones determinadas y no a personas físicas y/o
jurídicas las utilizaron. Este elemento, el anonimato de las transacciones resulta crucial para
entender la problemática del lavado de activos y de las regulaciones tendientes a combatirlo.

2.1. Lavado de activos. Concepto criminológico y etapas


Criminiologicamente debemos destacar que en principio no todo el dinero obtenido
ilícitamente termina en un sistema de lavado de activosiv. Quienes obtienen dinero sucio de
actividades delictivas reinvierten una parte de lo obtenido en actividades ilícitas, las cuales
nunca salen a la superficie. Como toda empresa, la actividad ilícita necesita destinar parte
de sus fondos al mantenimiento o ampliación de los medios que la componen. Al mismo
puede destinarlos a ejercer influencia sobre el entorno institucional por medio de la
corrupción o intimidación de terceros, ya sean funcionarios públicos o privados. Este dinero
no es destinado al lavado de activos ya que carece de sentido utilizar dinero legitimado,
costoso de obtener, cuando se disponen grandes cantidades de dinero negro que puede
cumplir el objetivo a costo cero.
Al mismo tiempo ciertos consumos particulares pueden ser realizados con dinero no
blanqueado, ya sea que los mismo también formen parte de un universo ilícito (drogas para
consumo personal, prostitución) o que por su monto no llamen la atención de las
autoridades (compras de comida, ropa u otros gastos diarios)

7
Todo sistema de criptografía asimétrica implica la utilización de dos claves para el envío del mensaje, las que se
encuentran vinculadas, de forma tal que una codifica el mensaje y la otra lo decodifica. Si se cifra el mensaje con la
clave privada de un sujeto, no se obtiene privacidad, ya que la clave para abrir el mensaje es pública pero si se obtiene
autoría porque solo el poseedor de la clave privada puede haber cifrado el mensaje.
Sin embargo, a medida que la empresa criminal evoluciona, la organización se
encuentra con grandes cantidades de dinero, las cuales no puede justificar, produciéndose
la oportunidad de invertirlos en bienes o servicios más caros y más llamativos (autos,
inmuebles, viajes) o de obtener de ellos una renta que permita vivir de sus frutos (compra
de acciones, depósitos bancarios, etc.). Sin embargo, la adquisición de estos bienes o
servicios en los mercados lícitos pone en evidencia a la organización e incrementa el riesgo
de decomiso y la posterior utilización de los bienes como prueba del ilícito cometido por
parte de las autoridades.
Un simple ocultamiento de los bienes no resulta suficiente para quien ha cometido el
delito ya que la finalidad de la realización del ilícito es obtener bienes que le permitan
satisfacer necesidades. Ya que una parte creciente de estas ya no pueden ser satisfechas
en los mercados clandestinos, resulta necesario que el delincuente, como actor
económicamente racional, acuda a una forma de invertir dichas ganancias que le permita
adquirir los bienes y servicios más variados y, al mismo tiempo, reducir los riesgos de
detección estatal.
Por tanto, es posible definir al lavado de activos como el proceso más o menos
complejo (dependiendo de las circunstancias) que trata con bienes de origen ilícito y que
tiene la finalidad de incorporar dichos bienes en la economía legal para transformar el poder
de adquisición potencial que tiene el capital de origen ilícito en poder de adquisición efectivo,
lo que implica ocultar dicho origenv
Carrara vi , siguiendo las directivas del GAFI, identifica tres etapas básicas en la
operatoria. La primera es conocida como ocultación o ubicación. Suele ser vista como la
etapa más vulnerable de la maniobra y donde existe una mayor probabilidad de que el
Estado detecte ilícito, ya que aquí es donde el dinero negro –que generalmente implica
sumas considerables en efectivo– se inserta en la economía formal, buscando transformarlo
en bienes que permitan menores sospechas y/o un manejo más fácil. Una modalidad muy
común consiste en el ingreso de esos activos al sistema financiero, a través de los bancos
u otras entidades financieras.
La segunda etapa consiste en la decantación o estratificación: la finalidad que se
persigue es distanciar a los bienes de su origen ilícito. Para ello, se recurre a distintas
operaciones, que pueden llegar a adquirir niveles de complejidad sumamente considerables.
En este punto, los paraísos fiscales cumplen un rol fundamental, ya que al hacer que el
dinero transite a través suyo se dificulta enormemente una eventual investigación, sobre
todo si se recurre a distintas figuras societarias e instrumentos financieros, atravesando
distintos paraísos fiscales.
Finalmente, la tercera etapa suele denominarse integración, o blanqueo propiamente
dicho. Aquí es donde se da la apariencia final de legalidad a los bienes para poder utilizarlos,
luego de que hayan sido introducidos en el sistema económico legal y se haya separado a
esos activos de su verdadero origen.
Debe tenerse en cuenta que si bien se las etapas se enuncian como separadas y
sucesivas, en la práctica pueden aparecer como simultaneas, pudiendo una operación
cumplir los objetivos de ocultación y estratificación simultáneamente. Al mismo tiempo, y
entrando en la regulación penal del fenómeno, no es necesario que el lavador transite las
tres etapas para que su conducta se convierta en un delito. Para el ordenamiento argentino,
cualquier acción comprendida en todo ese proceso ya configura el delito de lavado, sin
importar si la maniobra se sigue desarrollando posteriormente o no. En términos jurídico-
penales, esto implica que, si se ha completado la colocación, pero no la estratificación y la
integración –por ejemplo–, la conducta no configura una tentativa sino un delito consumado.

2.2.- Los criptoactivos como medios de lavado de activos. Sus ventajas


comparativas.
Siguiendo a Linaresvii y Tschederviii, los criptoactvos presentan una serie de ventajas
comparativas en contraposición a las formas tradicionales de lavado de activos. A este
respecto, y teniendo en cuenta las características técnicas explicadas en la primera parte
del trabajo, deben mencionarse las siguientes.
1.- Los criptoactivos resultan fácilmente trasladables atento su carácter
descorporizado. Una de las dificultades del lavado de activos es el almacenaje y/o
movimiento de grandes sumas de dinero a través de las fronteras hacia jurisdicciones con
una legislación más laxa en materia de controles. El dinero como objeto ocupa un espacio
y grandes cantidades lo ocupan aún más. La conversión a criptoactivos permite que el
dinero se mueva en forma electrónica a través de las jurisdicciones y su acceso puede ser
conservado en una aplicación de celular o un pen drive, elementos que no despiertan el
interés de las autoridades aduaneras.
2.- La gestión descentralizada del sistema dificulta el control estatal: Si en cambio,
se opta por utilizar el sistema financiero se corre el riesgo que las operaciones sean
detectadas por la autoridad estatal en función de un informe de actividades. La estructura
del sistema clásico de criptoactivos en principio elimina la entidad de confianza reduciendo
los actores que pueden estar obligados a informar la operación.
3.- Las operaciones están diseñadas con el anonimato en la mira: Los criptoactivos
permiten un mayor anonimato que los métodos tradicionales, toda vez que los registros de
las transferencias reflejan una billetera y no un individuo determinado.
Al mismo tiempo debe tenerse en cuenta que los criptoactivos pueden tener su origen
en servicios o bienes prestados mediante acuerdos vía web. En estos casos es usual que
la celebración y cumplimiento de los mismos, en muchos casos con un objeto ilícito, se
realicen en el espacio virtual conocido como Dark Web, una red diseñada para asegurar el
anonimato de los navegantes8 En este sentido, debe tenerse en cuenta que solo existiría
una conversión a dinero de curso legal una vez finalizado el proceso de lavado, lo que
dificulta la detección y prueba del ilícito
4.- El sistema permite mayores niveles de privacidad mediante técnicas adicionales:
Si es intención del usuario, puede obtener un número ilimitado de billeteras virtuales y
utilizar una diferente en cada operación dificultando aún más el rastreo de las mismas.
En el mismo sentido y desde el punto de vista de la estratificación, el proceso de
blanqueo puede utilizar mixers o tumbadores, el con el propósito de disfrazar aún más la
transacción. Dichos programas funcionan oscureciendo la cadena de transacciones
concentrado las mismas a una única cuenta y enviándolas luego a través de una serie de
transacciones no reales generadas al azar, haciendo casi imposible trazar las direcciones
originales de la transacción.
5.- El carácter distribuido del sistema conlleva dificultades desde el punto de vista
procesal. Todo el sistema depende de una infraestructura compleja que involucra varias
entidades, usualmente repartidas en varios Estados, para transferir fondos o ejecutar pagos,
lo que dificulta el acceso de la información por parte de los estados nacionales en forma
unilateral sin sobrepasar la soberanía de los países donde se alojen los datos o aplicaciones.
El reciente conflicto entre los Estados Unidos de América y la Republica de Irlanda respecto
de un imputado norteamericano cuyos datos se encontraban alojados en el país europeo,
da cuenta de la dificultad de acceder en un tiempo eficiente a los elementos de prueba ix
6.- El congelamiento, decomiso e incautación de los activos es sumamente complejo,
toda vez que el correspondiente valor monetario se encuentra codificado a través de un
sistema de claves simétricas. Asimismo, la volatibilidad de la cotización de los activos
conlleva un problema al momento valoración. Esto ha llevado a algunos autores como
Galvez Bravo x a sostener la conveniencia de su conversión a dinero fiduciario, lo que
presenta un problema respecto a posibilidad de disponer de los bienes incautados con

8
En estos casos se utiliza un software conocido como TOR o The onion ruter. Esta aplicación cumple las mismas
funciones que cualquier otro navegador comercial, con la salvedad que las dirección IP que identican las posiciones
de red de los usuarios pasan por una serie de saltos o proxis al azaer que oscurecen la dirección original. Si a esto le
sumamos que cada salto se encuentra codificado, ni siquiera los usuarios puede conocer mas allá de la primera
derivación, impidiendo por lo tanto definir la ubicación o identidad de los navegantes.
anterioridad a la sentencia condenatoria

3.- El lavado de dinero como delito penal. Modificaciones del sistema para la
persecución de los criptoactivos

3.1.- Sistema internacional sobre lavado de activos


En julio de 1989, los dirigentes de las grandes potencias económicas reunidos en la
cumbre del G7 en París decidieron establecer un Grupo de Acción Financiera Internacional
(GAFI) para luchar contra el blanqueo de capitales como estrategia eficaz contra el tráfico
de estupefacientes por parte de ‘cárteles’ delictivos. Con este paso, iniciaba su andadura
un régimen internacional de lucha contra el blanqueo de capitales (LBC). Desde entonces,
el régimen ha ampliado su alcance para abarcar también la lucha contra la delincuencia
organizada transnacional y la financiación del terrorismo.
La instauración del régimen de lavado de activos tuvo su origen en el recrudecimiento
en EE UU de la llamada “Guerra contra las drogas” durante el gobierno de Ronald Reagan.
El objetivo fundamental era perseguir las ganancias del tráfico de estupefacientes, en un
intento por acabar con el incentivo y los medios para cometer delitos, estrategia que se
conoció como el enfoque de ‘sigue la pista del dinero’ popular durante los años ochenta. En
términos concretos, esto se traducía en la identificación, el seguimiento, la inmovilización y
la confiscación de las ganancias procedentes de la delincuencia relacionada con los
estupefacientes. Se consideraba que la ocultación o el encubrimiento de la naturaleza, la
ubicación o el origen de los fondos procedentes de actividades delictivas a través de
canales financieros legítimos, representaba un obstáculo para su embargo y confiscación.
Se estimaba, asimismo, que al eliminar el sistema bancario y las instituciones financieras
de la fórmula del blanqueo de capitales se lograría cortar el suministro de estupefacientes
en las calles. A la luz del fracaso de las estrategias convencionales de aplicación de la ley
contra el tráfico y la delincuencia, la confiscación de los fondos delictivos se dibujaba como
una atractiva panacea. El Gobierno de Reagan reimpulsó este enfoque y el blanqueo de
capitales quedó definitivamente penalizado en 1986 en Estados Unidos con la aprobación
de la Ley de control de blanqueo de capitales (MCLA en inglés).
Con el aumento de las medidas de control, el blanqueo de capitales ganó en
sofisticación, por lo que se hicieron necesarias normativas cada vez más complejas. Dado
que el tráfico de drogas era un negocio transnacional, el régimen debía ampliarse a escala
internacional, en gran parte porque los bancos estadounidenses se sentían en desventaja
frente a la legislación más relajada de otras jurisdicciones. Países con regímenes más duros
podían perder negocios que podrían migrar hacia estados con legislaciones mas permisivas.
La posibilidad surgió en 1988, con las negociaciones en Viena para la Convención de las
Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas.
A pesar de la ausencia de referencias explícitas al ‘blanqueo de capitales’, en el
artículo 3 de la Convención se incorporaron disposiciones para luchar contra él. El
contenido y la formulación de este artículo le debe mucho a la legislación estadounidense.
Pero lo más destacable es que el blanqueo de capitales se convirtió, con carácter obligatorio
para todas las partes de la Convención, en un delito penal. Ese mismo año, el Comité de
Basilea de Supervisión Bancaria (CBSB), formado por representantes de bancos y
Gobiernos de diez grandes países industrializados, elaboró una declaración sobre la
‘Prevención de la utilización del sistema bancario para el blanqueo de fondos de origen
delictivo’, en que se detallaban los principios de actuación que debían seguir las entidades
bancarias. Entre las normas de diligencia debida, estaría la regla de ‘conozca a su cliente’,
que insta a los bancos a determinar la verdadera identidad de sus clientes.
Sin embargo, solo un año después, los dirigentes del G7, optaron por establecer un
organismo distinto, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), para encargarse de
la aplicación del régimen del lavado de activos. Como el G7 carecía de estructura, la oficina
del GAFI se creó en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE). El fundamento de este cambio fue el argumento de que la capacidad
de la ONU para luchar contra las drogas era poco eficiente. A diferencia del G7/8, la ONU
está integrada por miembros de todo el mundo, con intereses contrapuestos, por lo que
conseguir el consenso suele ser difícil. Esta decisión ha sido muy criticada por algunos
autores, como Dieterxi sobre la base de que implica la apropiación por parte de un grupo
reducido de países de un fenómeno multilateral. El consenso alcanzado, si bien resulta mas
sencillo de obtener, se logra mediante la adopción inconsulta de una agenda y limitaciones
vinculadas con los intereses soberanos de estos países, que pone en tela de juicio la
efectividad del sistema al largo plazo
En 1990, menos de un año después de su creación, el GAFI elaboró Cuarenta
recomendaciones para luchar contra el blanqueo de capitalesxii. En lugar de generar leyes
internacionales, las recomendaciones se centraban en la armonización de las legislaciones
nacionales a través de lo que se conoce como derecho indicativo o soft law. Estos
instrumentos cuasi jurídicos no tienen carácter vinculante, pero al ser adoptados por un
número suficiente de países, gozan del respaldo político e institucional para desarrollarse y
terminar convirtiéndose en normas internacionales. El papel del GAFI consiste en ir
emitiendo recomendaciones de sobre lavado de activos con el objetivo de fijar estándares
legislativos y normativos, y perfeccionar esas medidas a través de la investigación y el
establecimiento de directrices. En 1996, las Recomendaciones se revisaron para reflejar
los cambios registrados en los métodos de blanqueo de capitales. El régimen se amplió
para dejar de centrarse únicamente en el tráfico de estupefacientes e integrar también otras
cuestiones interrelacionadas, como la delincuencia organizada transnacional yla corrupción
gubernamental. Tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, las
competencias del GAFI se ampliaron aún más para incluir la lucha contra la financiación del
terrorismo
A la fecha, las Cuarenta recomendaciones emitidas en 2003 por el GAFI cuentan con
el apoyo de más de 170 jurisdicciones y funcionan actualmente como normativa
internacional en materia de lavado de activos. Respecto al contenido, el régimen impuesto
presenta dos vertientes. Por un lado las recomendaciones tendientes a establecer
mecanismos de prevención y detección temprana de las actividades de lavado. En segundo
lugar, la creación de mecanismos sancionatorios en el derecho penal, en el que la
consagración del delito de lavado como un tipo autónomo resulta la piedra de base de todo
el sistema.
En resumen, y sin que implique un agotamiento del tema, la normativa recomendada
sobre lavado de activos engloba un conjunto de medidas tendientes a garantizar los
siguientes puntos:
1.- La criminalización del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo
2.- El establecimiento de sistemas de inmovilización, embargo y confiscación de los bienes
sospechados
3.- Imposición de exigencias normativas sobre determinadas actividades o profesiones
4.- La obligatoriedad de las instituciones financieras y otros sujetos obligados de generar
información mediante los llamados reportes de operaciones sospechosas
5.- El establecimiento de una Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) como medio de
análisis de los datos generados por los actores obligados
6.- El establecimiento de mecanismos eficientes para el control del sistema y la cooperación
nacional e internacional.

3.2.- Estructura de prevención del lavado de activos en Argentina.

La regulación del lavado de activos en la Argentina se remonta a los años 80xiii. En


consonancia con las disposiciones emanadas de la Convención de Viena contra el Tráfico
Ilícito de Estupefacientes de 1988, nuestro país fue pionero en la región al tipificar el delito
de lavado de activos en el art. 25 de la ley 23.737, limitado al ámbito de la ley y con la salud
pública como bien jurídico protegido. Más de una década después, en aras de adecuar la
legislación nacional al proceso de estandarización en materia de políticas antilavado
propuesto por el Grupo de Acción Financiera , se sancionó la ley 25.246 . Esta ley estableció
un sistema integral para prevenir y sancionar el lavado de dinero, sin perjuicio de lo cual,
presentaba numerosas falencias y contradicciones conceptuales que obligaron a legislador
a modificarla en numerosas oportunidades a pesar de lo cual, se obtuvieron pocas
condenas por aplicación del tipo.
Finalmente, merced de la presión ejercida por el GAFI, se sancionó la ley 26.683, la
cual introdujo varias modificaciones a la ley 25.246 y respecto al tipo penal, incorporó un
nuevo título a la parte especial del código conocido como “Título XIII. Delitos contra el orden
económico y financiero”. Así, se incorporó la figura básica de lavado de activos en el art.
303 CP que en su texto expresa: 1): Será reprimido con prisión de tres (3) a diez (10) años
y multa de dos (2) a diez (10) veces del monto de la operación, el que convirtiere, transfiriere,
administrare, vendiere, gravare, disimulare o de cualquier otro modo pusiere en circulación
en el mercado, bienes provenientes de un ilícito penal, con la consecuencia posible de que
el origen de los bienes originarios o los subrogantes adquieran la apariencia de un origen
lícito, y siempre que su valor supere la suma de pesos trescientos mil ($300.000), sea en
un solo acto o por la reiteración de hechos diversos vinculados entre sí”.
De la lectura del nuevo tipo penal, se aprecia cambios relevantes como la
consagración del delito de análisis como una figura autónoma, y el reemplazo del término
delito por ilícito penal para referirse al hecho precedente generador de los bienes a los que
se quiere dar apariencia lícita
Respecto de la prevención de lavado de activos, en líneas generales, el sistema
adoptado por la república argentina sigue los lineamientos establecidos por las
recomendaciones de GAFIxiv. En agosto de 2012 la Unidad de Información Financiera (UIF)
emitió la Resolución N° 140/2012 culminando con el proceso de reglamentación necesario
para cumplir con los deberes dispuestos para los sujetos obligados, según la última reforma
de la Ley de Lavado de Activos 25.246.
A partir de las reformas normativas antes referidas, la Unidad de Información
Financiera quedó designada como el organismo rector del Sistema de Prevención y Control
Lavado de activos y Financiamiento del terrorismo. Esto significa que la UIF es el único ente
encargado del análisis, el tratamiento y la transmisión de información a los efectos de
prevenir e impedir dichos ilícitos, así como también, el único con facultades de regulación
y sanción por los incumplimientos en dicha materia.
La base del Sistema de Prevención y Control lavado de activos radica en el deber de
informar de los Sujetos Obligados consagrado en el artículo 20 bis de la ley 25.246. Esta
obligación legal establecida es la fuente de alimentación primaria de todo el sistema, ya que
en definitiva los sujetos obligados, por su actividad, conocimiento o facultades
institucionales, son los más aptos detectar posibles maniobras de lavado de activos
El contenido de este deber varían según las características de cada sujeto obligado
y son fijadas a través de Resoluciones dictadas por la UIF. En términos generales, los
sujetos deben desarrollar una Política de Prevención de Lavado de Activos y Financiación
del Terrorismo, que comprende la elaboración de un manual con los mecanismos y
procedimientos para prevenir, detectar y reportar operaciones que puedan estar vinculadas
a los delitos de lavado de activos y de financiación del terrorismo, la designación de un
Oficial de Cumplimiento, la realización de auditorías periódicas, la capacitación del personal,
la elaboración de un registro escrito del análisis y gestión de riesgo de las operaciones
sospechosas reportadas y la implementación de herramientas tecnológicas para la
aplicación eficaz del sistema
En segundo término, deben fijar una Política de Identificación del Cliente, conocida
como la Debida Diligencia en la Identificación del Cliente (DDC), de acuerdo a lo dispuesto
en el artículo 21, inciso a de la ley 25.246. Para ello, cada sujeto obligado debe llevar un
Legajo de Identificación del Cliente enumerándose los requisitos del mismo. Para algunos
casos, se han determinado umbrales a partir de los cuales debe presentarse una
Declaración Jurada de Origen y Licitud de Fondos y/o documentación respaldatoria de los
mismos. Además, se enumeran ciertos supuestos en los que deben realizarse medidas
reforzadas de identificación.
A partir de estas medidas, los sujetos deben verificar que las operaciones que
realicen los clientes se ajusten a las prácticas normales del mercado y sean acordes a su
perfil económico y profesional. De lo contrario, tales operaciones tendrán que ser
reportadas ante la UIF como sospechosas
. Un vez recibida la información, es labor de la UIF la realización de una evaluación
de los datos a través de la matriz de riesgo. Esta matriz permite detectar, por un lado, los
incumplimientos y, por otro lado, las alertas de supervisión basadas en riesgo. En caso de
entenderse que existe la posible comisión de un delito, se realiza la correspondiente
denuncia o en caso contrario, la información pasa a formar parte de los bancos de datos
del organismo. Las causas originadas a partir de la detección de maniobras de lavado de
activos y/o de financiación del terrorismo por parte de la UIF son remitidas directamente a
la Unidad Fiscal especializada en estos delitos dentro del Ministerio Público Fiscal para su
posterior investigación.

3.3 Respuesta de los sistemas de prevención del lavado a los criptoactivos


Atento el carácter descentralizado de los activos, no existe una entidad central a la
cual acudir con pedidos de informes o incluso intentar responsabilizar por los abusos del
sistema 9. Por otro lado, los registros históricos de cada blockchain, si bien llevan cuenta
de las operaciones, están diseñadas para vincularlas solo a una aplicación (billetera) y no
a una persona física e incluso esta vinculación es fácilmente eludible mediante técnicas de
ocultamiento.
Por tanto, la mayoría de las recomendaciones y reglamentaciones tienden a regular
la existencia de cambiadores de monedas virtuales y la aplicación de requisitos de
identificación y verificación de los registros del clientes por parte de estas empresas. En
otras palabras, ante la imposibilidad de realizar un seguimiento en línea, la política
antilavado pone el foco en la actividad de los intercambiadores de monedas virtuales
convertibles (exchangers), que constituyen un nodo de paso necesario cuando dichos
activos abandonan la virtualidad e ingresan al sistema financiero tradicional convertidos en
moneda de curso legal o fiduciaria.
Sin embargo, este esquema ha resultado insuficiente, por lo que recientemente, se
han elaborado recomendaciones con el fin de establecer nuevas sujetos responsables en
la figura de los proveedores de servicios de activos virtuales.
La primera mención de GAFi respecto a las monedas virtuales se remontan al año
2013 en que el organismo emite las Directivas sobre Nuevos Productos de Pagos y
Servicios donde fija recomendaciones antilavado con un enfoque basado en el riesgo en el
uso de nuevas tecnologías.
Posteriormente se emitieron nuevos documentos, entre los que cabe destacar la
modificación de la recomendación 15, denominada Nuevas tecnologías, generando dos
cambios de importancia: uno terminológico, abandonando el termino moneda virtual por el
activo virtual. El otro, es la inclusión de un nuevo sujeto, el proveedor de servicios de activos
virtuales como obligado del sistema de prevención
Vinculado con esta recomendación, el GAFI emitió en el año 2019 la guía
denominada “Orientación para un enfoque basado en riesgo para los activos virtuales y los
proveedores de servicios de activos virtuales”xv. Este texto establece en detalle la aplicación

9
Un caso similar se produjo con la violacion de los derechos de autor y las redes peer to peer. Si bien hubi existo
iniciales respecto de Napster, los sistema posteriores eliminaron el servidor centralizado, impidiendo en la práctica
que los gestores del sistema conocieran las activades de los usuarios y por lo tanto limitando su responsabilidad.
de los estándares de la GAFI a las transferencias de criptoactivos y a los proveedores de
servicios virtuales.
En este sentido, es necesario establecer el concepto de proveedores de servicios
virtuales, el cual resulta ser sustancialmente más amplio que el de exchanger. Es así que
el organismo define al nuevo sujeto como la empresa que realiza que realiza una o varias
de las siguientes operaciones ya sea para o en nombre de otra persona jurídica o jurídica:
1.- Intercambio de monedas fiduciarias y activos virtuales
2.- Intercambio entre una o más formas de activos virtuales
3.- Transferencia de un activo virtual
4.- Custodia y/o administración de activos virtuales o instrumentos que permitan el
control sobre activos virtuales
5.- Participación y prestación de servicios financieros relacionados con la oferta de
un emisor y/o venta de un activo virtual.
Por lo tanto, el concepto de sujeto obligado se amplía en la recomendación de los
sujetos obligados incluyendo no solo a quien realiza el intercambio por dinero fiduciario sino
asimismo las empresas que realizan operaciones, ofertas y/o depósitos exclusivamente con
cripto activos.
A partir de esta directiva y atento el riesgo asociado con estas actividades, se
recomienda a los países exigir a estos proveedores licencia o registro para operar como
tales. Como mínimo se recomienda exigir que los operadores tengan licencia en el lugar
donde se ubican sus negocios o donde se constituyeron como tales. Sin embargo, se
habilita a los países a exigir que los proveedores se registren en su jurisdicción antes de
realizar negocios hacia o desde dicho estado. Este mecanismo tiende a evitar la registración
en países de legislación laxa como forma de cumplir con la formalidad para luego operar
en plazas más exigentes en términos de control.
Asimismo, los operadores deben estar sujetos a sistemas efectivos de supervisión y
control para garantizar el cumplimiento de los requisitos nacionales sobre lavado de activos.
En este sentido, la autoridad de control de cada país llevará a cabo una supervisión desde
un enfoque basado en el riesgo, y deberá contar con poderes suficientes para garantizar el
cumplimiento por parte de los operadores, con inclusión de un régimen inspector y
sancionador disuasorio de índole civil, penal o administrativo aplicable tanto a los mismos
y como a sus órganos de administración y dirección.

Los sujetos obligados deben diseñar procesos que permitan el cumplimiento de sus
obligaciones de Diligencia Debida para cumplir con las Recomendaciones del GAFI y sus
legislaciones nacionales. La aplicación de medidas de diligencia debida permite la
identificación y conocimiento del cliente, incluidos los beneficiarios de las transferencias,
así como del titular real o beneficiario último con carácter previo al inicio de la relación de
negocio o a la realización de cualesquiera operaciones. Se establece un umbral cuantitativo
a partir del cual los proveedores de servicios deberán aplicar medidas de diligencia debida
para todo tipo de transacciones con activos virtuales, incluyendo transacciones ocasionales
por encima de 1.000 EUR/USD.

Adicionalmente, los países han de incluir entre dichas medidas la obtención de


información adicional sobre el cliente y el propósito e índole de la relación de negocio, así
como la obtención de información sobre el origen de los fondos, la motivación de las
transacciones previstas o realizadas y la realización de un seguimiento continuado de la
relación de negocio.

Asimismo, son de aplicación otros requisitos como la verificación de inclusión en


listas de sanciones y la aplicación de contramedidas financieras como la congelación y
bloqueo de fondos y la prohibición de transacciones con las personas y entidades
designadas, asi como la verificación de los clientes como personas políticamente expuestas
en los términos del régimen general

Por el elevado nivel de riesgo que comportan las distintas formas de intercambio
entre criptomonedas el GAFI insta a los países a adoptar medidas reforzadas de diligencia
debida como:

1.- comprobar la información aportada por el cliente relativa a su identidad, como el número
de su documento de identidad, contrastándolo con bases de datos de terceros u otras
fuentes fiables; 2.- rastrear la dirección IP del cliente;

3.- Realizar tareas de inteligencia en fuentes abiertas que permita corroborar la coherencia
de la actividad del cliente con su perfil de transaccional, respetando siempre la legislación
aplicable en materia de protección de datos.

Por otra parte, los países se deben asegurar de que los PSAV conserven todos los
registros de transacciones y medidas de diligencia debida al menos durante cinco años, de
tal manera que las transacciones individuales puedan ser reconstruidas quedando esta
información a disposición las autoridades competentes.
Ajeno al ámbito del softlaw la Unión Europea emitió la Directiva Europea 2018/843xvi
que modifica su régimen de prevención de lavado de dinero, creada por la Directiva
2015/849. Sin bien es anterior a las recomendaciones del GAFI mantiene ciertos puntos de
contacto con la ventaja de que, si bien no resulta operativa por si, obliga a los estados
miembros a adoptar la normativa a más tardar el 10 de enero del 2020 bajo pena de
sanciones.
Respecto de los sujetos obligados la directiva prevé además del exchanger la figura
del proveedor de servicios de custodia de monederos electrónicos definido como “la entidad
que presta servicios de salvaguarda de claves criptográficas privadas en nombre de sus
clientes, para la tenencia, el almacenamiento y la transferencia de monedas virtuales”
Respecto a los mecanismos de revisión y control la directiva obliga a los estados
miembros a la registración de los sujetos obligados, los que deberán informar y prestar la
debida diligencia respecto de la identificación de sus clientes y trazabilidad de sus
transacciones que es exigida al resto del sistema de prevención de lavado. Este sistema
será evaluado en forma periódica mediante informes, el primero a producirse en el año
2020, y sujeto a las revisiones derivadas de las objeciones y falencias detectadas.
Por ultimo, y respecto a nuestro ordenamiento, el único texto producido por la UIF
data del año 2014, la resolúción 300/2014xvii, un escueto texto de cinco artículos, siendo el
último de forma.
Respecto del contenido debe mencionarse que en el mismo no se refieren a los
proveedores de servicios de criptoactivos (lo cual resulta lógico atento se anterior a la
introducción de la figura por parte de la GAFI) ni tampoco a los exchangers. En lo puntual,
establece la obligación por parte de los sujetos obligados por el art 20 de la ley 25.246 a
informar las operaciones sospechosas realizadas con monedas virtuales, concepto que se
define en el art. 2, en forma genérica como la representación digital de valor que puede ser
objeto de comercio digital y cuyas funciones son la de constituir un medio de intercambio,
y/o una unidad de cuenta, y/o una reserva de valor, pero que no tienen curso legal, ni se
emiten, ni se encuentran garantizadas por ningún país o jurisdicción, definición más cercana
a la que la teoría otorga a la monedas virtuales que a los cripto activos.

4.- Conclusiones. Aplicación de las modificaciones. Límites propios y generales a los


mecanismos de prevención de lavado de cripto activos.
Las modificaciones descriptas quizás sean demasiado recientes a los efectos de
medir el impacto que su adopción pueda tener el tráfico de criptoactivos. Las
recomendaciones del GAFI atento su carácter de soft law serán más lentas en su adopción.
Triste testimonio de esto es la regulación del fenómeno en la Argentina, cuatro artículos de
hace seis años para tratar el todo el problema, sin existan visos de que pueda aparecer en
la agenda política en un futuro inmediato.
La directiva europea atento su carácter obligatorio para los estados miembros
presenta una adopción más veloz pero al mismo tiempo dispar. Mientras que algunos
países como Alemaniaxviii que aprobó la trasposición de la Directiva a su derecho interno en
el mes de noviembre de 2019 otros países europeos como Francia ya han regulado el
Sector Cripto a través de Autorité des Marchés Financiers (AMF), quién desde abril de 2019
ha regulado la actividad de los Proveedores de Servicios de Activos Digitales y publicado
desde el 20 de diciembre las nuevas normas que les afectan. Al mismo tiempo otros
Estados Europeos, aunque todavía no han aprobado las normas si se han pronunciado,
como el caso de Holanda que ha establecido que las empresas que regulen servicios de
cambio de monedas virtuales deberán registrarse en el Banco Central Holandés xix. A esto
debe sumarse una gran mayoría de estados que se encuentran en mora en su obligación
regulatoria. Tal es el caso de España España, quien recién en el mes de junio del 2020 ha
presentado un proyecto de transposiciónxx.
Sin embargo, estas directivas tienen un límite común basado en la misma naturelza
de la tecnología. En todos los casos, se asientan en la idea de que los autores van utilizar
terceros de confianza para el manejo de sus criptoactivos. Básicamente, implica la
ampliación de concepto tradicional de prevención establecido por el sistema financiero a un
nuevo tipo de sujetos intermediarios derivados de la irrupción de los criptoactivos
El problema de base con esta estrategia es que el sistema de cripto activos está
diseñado con el objetivo de eliminar la necesidad de un tercero de confianza. Como ya
vimos la existencia de los blockchain y los mecanismos de transferencia permiten la
identificación de las operaciones manteniendo la confidencialidad de las operaciones
mediante el consenso de los miembros del sistema sin la intervención de un tercero. En la
hipótesis de que los autores se posicionen originalmente en cripto activos, por ejemplo,
porque su actividad ilícita fue celebrada y pagado mediante la Dark Web, puede derivar en
dos cursos de acción posible. El primero que es se mantenga en criptoactivos, consumiendo
bienes o servicios dentro de este sistema sin ser detectado o que por el contrario, convierta
los mismo a moneda fiduciaria luego de un proceso estratificación, dificultando en forma
sustancial la prueba de la vinculación entre los activos detectados y la actividad ilícita que
le dio origenxxi.
Esto no pasó inadvertido por el parlamento Europeo, que en su propio proyecto
previa la posibilidad de que los usuarios realizaran una declaración de sus operaciones que
sucedieran fuera del control de los proveedores de servicios. En una opinión personal, esta
solución, obligar al titular de los activos ilícitos a autodenunciarse en forma voluntaria,
además de generar serios cuestionamientos respecto de derecho a no declarar contra si
mismo, resulta de un voluntarismo extremo, rayado en la inocencia.
Al mismo tiempo, todo el sistema se encuentra limitado por características propias
de sistema de prevención. La entrada en vigor de la Directiva, el pasado 10 de enero derivó
en que la plataforma Eribit, dedicada al intercambio de activos con sede en Amsterdam,
haya tomado la decisión de trasladarse a Panamá. El objetivo no es otro que evitar la nueva
normativa europea. Según informó la compañía, la empresa transferirá la gestión del
exchange a su filial en Panamá DRB Panama Inc. el próximo 10 de febrero. Algunos medios
de comunicación también informan que otras empresas como Binance y OkEx podrían ser
los próximos en abandonar la Unión Europeaxxii
El problema de los llamados paraísos fiscales demuestra la tensión entre el concepto
tradicional de soberanía y la realidad de la delincuencia trasnacional. Soluciones como las
propuestas ante una falta de consenso internacional generan un movimiento financiero
hacia los países renuentes que se benefician del capital e inversiones que buscan un
entorno más laxo para el desarrollo de la actividad. Este problema, ya grave de por sí,
empeora por el doble discurso de los miembros de GAFI
Si se analiza los indicies de opacidad de los distintos países respecto del lavado del
dinero, se puede observar que el primer lugar lo ocupa el estado de Delaware en los
Estados Unidosxxiii. Al mismo tiempo otro país miembro del grupo de los 7, Inglaterra, ocupa
tres puestos diferentes entre los 15 primeros puestos con la corporación del City de Londres
y los territorios de Ultramar de Jersey y Guernsey.
Este fenómeno resulta entendible cuando se lo correlaciona con el silencio que
guarda el Organismo respecto a cierto tipo de actividad financiera ilícita. En este sentido un
análisis de la composición de las actividades financieras offshore contradice a la versión
que ha sido impuesta a través de los medios masivos de comunicación e, incluso, de
muchos enfoques académicos. En general, la literatura generada en los organismos
multilaterales de crédito y de la acción de organizaciones como el GAFI son responsables
de la percepción hoy establecida: que estos flujos se originarían dominantemente en las
actividades criminales (con una significativa participación de la corrupción gubernamental).
En la práctica, y dentro de los parámetros de oscuridad que maneja la actividad, son las
maniobras comerciales ilícitas –principalmente ejecutadas por los grandes bancos, las
empresas transnacionales y “ricos globales”– son las que nutren alrededor del 63 por ciento
del total de flujos ilícitos globales. Del restante 37 por ciento, debido a actividades
estrictamente criminales de todo tipo, sólo 3 puntos estarían explicados por la corrupción
gubernamental a escala globalxxiv
Sin duda la mayor porción de este negocio es posible gracias a la existencia de las
guaridas fiscales promocionadas por los mismos “facilitadores”, que proveen regímenes
tributarios preferenciales (bajas o nulas tasas) y sistemas de secretismo financiero y fiscal,
logrando constituirse en “depositarios” de las riquezas de los ricos globales y en el “canal
de paso” de gran parte de las operaciones de las grandes empresas. Esto sumado a la
manipulación contable y a los complejos instrumentos financieros y estructuras jurídicas
que generan huecos en las legislaciones nacionales, termina permitiendo el derrame de
recursos desde economías “onshore”, como la argentina, que tanto precisan de la inversión
y las divisas como vía de desarrollo.
Sin intentar profundizar en el tema, resulta claro para quien escribe que un sistema
de estas características constituye un esquema similar al supuestamente combatido con la
legislación antilavado, diferenciándose solamente por el supuesto origen de los fondos.
Nada impide que esta estructura utilizada para evadir impuestos y remitir ganancias en
forma ilícita sea utilizada para el lavado de activos producto de actividades ilícitas. Esta
estrategia, equivalente a blindar la puerta de entrada pero dejar abiertas las ventanas de
par en par, resulta a todas luces destinada al fracaso.
Como conclusión debemos señalar que, con su creación, en 2008, las criptomonedas
intentaron un cambio de paradigma al poner en tela de juicio el papel y la necesidad de los
sistemas financieros tradicionales. En opinión del autor, la regulación antilavado del
fenómeno aparece como una oportunidad perdida, al consistir en una mera actualización
técnica con la intención de adecuarla a un sistema que, con el paso del tiempo, demuestra
cada días sus contradicciones y limitaciones. Esta idea, la de mantener la misma solución
y esperar un diferente resultado, no resulta la definición de una política criminal sino de la
simple locura.

i
Vanina Guadalupe Tschieder, Derecho y Criptoactivos, Ed La Ley, Buenos Aires, 2020, Cap I, pags 1 y sigs
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corrupción y transparencia : informe 2016-2017 / Alejandro Katz ... [et al.] ; compilado por Pablo Secchi ; Karina
Kalpschtrej ; Pilar Arcidiácono. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Eudeba, 2017, cap III, pag 89 y
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Tschieder, Vanina, Derecho y Criptoactivos, Editorial La Ley, Buenos Aires, 2020, Cap VIII, pags 165 y sigs
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Daniela dupuy, mariana keifer, La nueva ley «cloud act». Su impacto en investigaciones en entornos digitales,
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Toso Milos, Ángela, Rafael Gálvez Bravo. Los modus operandi en las operaciones de blanqueo de capitales. Técnicas
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Al respecto ver Roberto Durrieu Figueroa, La Presunción de inocencia y el delito de lavado de dinero, Revista del
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disponible en [Link]
xxiv
Fuente: Global Financial Integrity, “Illicit Financial Flows from Developing Countries: 2002-2006”, 2008 citado por
Jorge Gaggero, op cit

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