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Universidad Mayor de San Andrés: Facultad de Ciencias Económicas Y Financieras Carrera de Economía

La tesis de Alejandra Paola Palenque Oroz investiga el impacto de la cartera de créditos en la estabilidad financiera de Bolivia entre 2011 y 2023. Se abordan aspectos metodológicos, teóricos y normativos, así como el análisis de factores determinantes y la formulación de hipótesis. El documento incluye conclusiones y recomendaciones basadas en los hallazgos de la investigación.

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Universidad Mayor de San Andrés: Facultad de Ciencias Económicas Y Financieras Carrera de Economía

La tesis de Alejandra Paola Palenque Oroz investiga el impacto de la cartera de créditos en la estabilidad financiera de Bolivia entre 2011 y 2023. Se abordan aspectos metodológicos, teóricos y normativos, así como el análisis de factores determinantes y la formulación de hipótesis. El documento incluye conclusiones y recomendaciones basadas en los hallazgos de la investigación.

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UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y FINANCIERAS


CARRERA DE ECONOMÍA

TESIS DE GRADO
Mención: ECONOMÍA FINANCIERA
“LA CARTERA DE CRÉDITOS EN LA ESTABILIDAD
FINANCIERA DE BOLIVIA, PERIODO 2011 – 2023”
POSTULANTE: ALEJANDRA PAOLA PALENQUE OROZ
TUTOR: Mg. DANTE ALEXANDER RIVADENEYRA MIRANDA
RELATOR: Lic. LUIS ADOLFO SUCUJAYO CHAVEZ

LA PAZ – BOLIVIA
2025
DEDICATORIA

A mis padres, mis primeros maestros. A mis


hermanos, por su constante apoyo.
A mis fieles y leales guardianes de alegría, Sam y
Laika, por su amor incondicional que ilumina mis
días.

i
AGRADECIMIENTOS

Agradezco a la Universidad Mayor de San Andrés y


a la Carrera de Economía por el apoyo brindado en
la consecución de esta investigación.

Mi reconocimiento a la dedicación de los profesores


que me formaron.

Agradecimiento especial al Lic. Dante Alexander


Rivadeneyra Miranda, mi tutor, por su guía, y al Lic.
Luis Adolfo Sucujayo Chavez, mi relator, por sus
aportaciones.

A mis seres queridos, especialmente a Bruno,


gracias por su paciencia y apoyo constante.

ii
TABLA DE CONTENIDO

1. MARCO METODOLÓGICO ...................................................................... 4

1.1. IDENTIFICACIÓN DEL TEMA DE INVESTIGACIÓN ............................... 4


1.2. DELIMITACIÓN DEL TEMA ..................................................................... 4

1.2.1. DELIMITACIÓN TEMPORAL ............................................................ 4


1.2.2. DELIMITACIÓN SECTORIAL ........................................................... 4
1.2.3. DELIMITACIÓN ESPACIAL .............................................................. 5
1.2.4. DELIMITACIÓN INSTITUCIONAL .................................................... 5
1.2.5. REFERENCIA HISTÓRICA ............................................................... 5
1.2.6. RESTRICCIÓN DE CATEGORÍAS Y VARIABLES ECONÓMICAS . 6

1.3. PLANTEAMIENTO DEL OBJETO DE INVESTIGACIÓN ........................ 7


1.4. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA...................................................... 7

1.4.1. PROBLEMATIZACIÓN ..................................................................... 7


1.4.2. IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA CENTRAL .............................. 8

1.5. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA DE INVESTIGACIÓN ................................ 8

1.5.1. JUSTIFICACIÓN ECONÓMICA ........................................................ 8


1.5.2. JUSTIFICACIÓN TEÓRICA .............................................................. 8
1.5.3. JUSTIFICACIÓN SOCIAL ................................................................. 9
1.5.4. JUSTIFICACIÓN DE LA MENCIÓN ................................................ 10

1.6. PLANTEAMIENTO DE OBJETIVOS ...................................................... 10

1.6.1. OBJETIVO GENERAL .................................................................... 10


1.6.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS ........................................................... 11

1.7. PLANTEAMIENTO DE HIPÓTESIS ....................................................... 11

1.7.1. FORMULACIÓN DE LA HIPÓTESIS DEL TRABAJO DE


INVESTIGACIÓN ........................................................................................... 11
1.7.2. OPERACIONALIZACIÓN ................................................................ 12

1.8. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN ............................................ 13

1.8.1. MÉTODO DE INVESTIGACIÓN EMPLEADA ................................. 13

iii
1.8.2. TIPO DE INVESTIGACIÓN UTILIZADA ......................................... 13
1.8.3. INSTRUMENTOS DE INVESTIGACIÓN ......................................... 14
1.8.4. FUENTES DE INFORMACIÓN ........................................................ 14
1.8.5. PROCESAMIENTO DE DATOS ...................................................... 15

1.9. FUNDAMENTOS TEÓRICO CONCEPTUALES DE LA INVESTIGACIÓN


16

1.9.1. MARCO CONCEPTUAL ................................................................. 16


1.9.2. MARCO TEÓRICO .......................................................................... 25

1.9.2.1. CALIDAD DE LA CARTERA DE CRÉDITOS Y SU RELACIÓN


CON LA ESTABILIDAD FINANCIERA ...................................................... 25
1.9.2.2. DIVERSIFICACIÓN DE LA CARTERA Y MITIGACIÓN DEL
RIESGO 26
1.9.2.3. INESTABILIDAD FINANCIERA ............................................... 26
1.9.2.4. TEORÍA DE LA INTERMEDIACIÓN FINANCIERA ................. 26
1.9.2.5. EL CANAL DEL CRÉDITO Y EFECTO ACELERADOR
FINANCIERO ............................................................................................. 26
1.9.2.6. RELACIÓN ENTRE FINANZAS Y CRECIMIENTO ECONÓMICO
27
1.9.2.7. SUPERVISIÓN PRUDENCIAL Y ESTABILIDAD FINANCIERA
27
1.9.2.8. TEORÍA DE LA INFORMACIÓN ASIMÉTRICA ....................... 27
1.9.2.9. TEORÍA DE LA SELECCIÓN ADVERSA ................................ 28
1.9.2.10. TEORÍA DEL RIESGO MORAL ............................................... 28
1.9.2.11. POLÍTICA MONETARIA Y ESTABILIDAD FINANCIERA ....... 28
1.9.2.12. MEDICIÓN Y MONITOREO DE LA ESTABILIDAD FINANCIERA
28
1.9.2.13. LECCIONES INTERNACIONALES SOBRE ESTABILIDAD
FINANCIERA ............................................................................................. 28

2. MARCO DE POLÍTICA, NORMA E INSTITUCIONAL ........................... 31

2.1. POLÍTICAS Y PLANES .......................................................................... 31

iv
2.1.1. PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2006 - 2011. "BOLIVIA
DIGNA, SOBERANA, PRODUCTIVA Y DEMOCRÁTICA PARA VIVIR BIEN".
31
2.1.2. PLAN DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL EN EL MARCO
DEL DESARROLLO INTEGRAL PARA VIVIR BIEN (PDES, 2016 - 2020) .. 32
2.1.3. PLAN DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL 2021-2025 .... 34
2.1.4. ESTÁNDARES DE BASILEA.......................................................... 35

2.2. REFERENCIA NORMATIVA .................................................................. 37

2.2.1. NUEVA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO ...................... 37


2.2.2. LEY N° 393 DE SERVICIOS FINANCIEROS .................................. 38

2.3. REFERENCIA INSTITUCIONAL ............................................................ 40

2.3.1. AUTORIDAD DE SUPERVISIÓN DEL SISTEMA FINANCIERO


(ASFI) 40
2.3.2. MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS PÚBLICAS ................ 41
2.3.3. BANCO CENTRAL DE BOLIVIA .................................................... 43
2.3.4. ASOCIACIÓN DE BANCOS PRIVADOS DE BOLIVIA .................. 44
2.3.5. VICEMINISTERIO DE PENSIONES Y SERVICIOS FINANCIEROS
45

3. FACTORES DETERMINANTES Y CONDICIONANTES DEL TEMA DE


INVESTIGACIÓN ............................................................................................. 47

3.1. FACTORES GENERALES ..................................................................... 47

3.1.1. ESTRUCTURA DEL SISTEMA FINANCIERO DE BOLIVIA........... 47


3.1.2. CARTERA DE CRÉDITOS .............................................................. 47

3.1.2.1. TIPOS DE CRÉDITOS.............................................................. 48

3.2. EXPLICAR LA VARIACIÓN EN LA CALIDAD DE LA CARTERA DE


CRÉDITOS DE LA BANCA MÚLTIPLE MEDIANTE EL ÍNDICE DE
MOROSIDAD. .................................................................................................... 59
3.3. CONTRASTAR LA VARIACIÓN DE LA LIQUIDEZ DE LA BANCA
MÚLTIPLE USANDO EL RATIO CORRESPONDIENTE. ................................. 62

v
3.4. DETERMINAR SI LA LIQUIDEZ DE LA BANCA MÚLTIPLE ES
SENSIBLE A CAMBIOS EN LA TASA DE INTERÉS ACTIVA. ....................... 65
3.5. IDENTIFICAR LOS PATRONES ESTACIONALES MENSUALES DE LA
TASA DE INTERÉS PASIVA DE LA BANCA MÚLTIPLE. ............................... 69
3.6. MODELO ECONOMÉTRICO .................................................................. 74

3.6.1. ENFOQUE DEL MODELO .............................................................. 74


3.6.2. ESPECIFICACIÓN DEL MODELO .................................................. 75
3.6.3. JUSTIFICACIÓN DEL MODELO ..................................................... 76
3.6.4. DESARROLLO DEL MODELO ECONOMÉTRICO ........................ 76
3.6.5. ESTIMACIÓN DEL MODELO VAR ................................................. 78
3.6.6. RAÍCES INVERSAS ........................................................................ 80
3.6.7. PRUEBAS DE AUTOCORRELACIÓN Y HETEROCEDASTICIDAD
81
3.6.8. ANÁLISIS DE IMPULSO-RESPUESTA .......................................... 83

4. CONCLUSIONES ................................................................................... 87

4.1. CONCLUSIONES GENERALES ............................................................ 87


4.2. CONCLUSIONES ESPECÍFICAS .......................................................... 87
4.3. RECOMENDACIONES ........................................................................... 89

5. BIBLIOGRAFÍA ...................................................................................... 92
6. ANEXOS ................................................................................................. 97

vi
ÍNDICE DE GRÁFICOS

GRÁFICO 1. RATIO DE LIQUIDEZ DE LA BANCA MÚLTIPLE, 2011-2023....... 15


GRÁFICO 2. ÍNDICE DE MORA, 2011-2023. ....................................................... 16
GRÁFICO 3. ESTRUCTURA DEL SISTEMA FINANCIERO REGULADO........... 17
GRÁFICO 4. ETAPAS DEL PROCESO DE LA GESTIÓN INTEGRAL DE
RIESGOS. ............................................................................................................. 22
GRÁFICO 5. EJEMPLO DE UN PROCESO DE GESTIÓN DE RIESGOS EN UNA
EIF. ........................................................................................................................ 22
GRÁFICO 6. TIPOS DE CRÉDITOS. .................................................................... 47
GRÁFICO 7. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE CRÉDITO EMPRESARIAL EN
PORCENTAJES. .................................................................................................. 49
GRÁFICO 8. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE MICROCRÉDITO EN
PORCENTAJES. .................................................................................................. 51
GRÁFICO 9. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE CRÉDITOS DE VIVIENDA, EN
PORCENTAJES. .................................................................................................. 54
GRÁFICO 10. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE CRÉDITOS DE CONSUMO, EN
PORCENTAJES. .................................................................................................. 56
GRÁFICO 11. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE CRÉDITOS PYME, EN
PORCENTAJES. .................................................................................................. 58
GRÁFICO 12. EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE MOROSIDAD DE LA BANCA
MÚLTIPLE (2011-2023). ....................................................................................... 60
GRÁFICO 13. EVOLUCIÓN DEL RATIO DE LIQUIDEZ DE LA BANCA MÚLTIPLE
(2011–2023). ......................................................................................................... 63
GRÁFICO 14. VARIACIÓN MENSUAL DEL RATIO DE LIQUIDEZ .................... 64
GRÁFICO 15. EVOLUCIÓN DE LA TASA DE INTERÉS ACTIVA (2011–2023). 66
GRÁFICO 16. DIAGRAMA DE DISPERSIÓN DE LIQUIDEZ Y TASA ACTIVA CON
LÍNEA DE TENDENCIA (2011–2023). ................................................................. 67
GRÁFICO 17. EVOLUCIÓN DE LA TASA DE INTERÉS PASIVA (2011-2023). . 69
GRÁFICO 18. ÍNDICE ESTACIONAL DE LA TASA DE INTERÉS PASIVA. ...... 71
GRÁFICO 19. DISTRIBUCIÓN MENSUAL DE LA TASA PASIVA (2011–2023). 72
GRÁFICO 20. RESIDUOS DEL MODELO VAR. .................................................. 77

vii
GRÁFICO 21. DIAGRAMA DE RAÍCES INVERSAS DEL POLINOMIO
CARACTERÍSTICO AR PARA EVALUAR LA ESTABILIDAD DEL VAR. .......... 80
GRÁFICO 22. FUNCIONES DE IMPULSO–RESPUESTA DEL VAR. ................. 83

viii
ÍNDICE DE TABLAS

TABLA 1. CATEGORÍAS Y VARIABLES DE LA INVESTIGACIÓN. .................... 6


TABLA 2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS. ............................................................... 11
TABLA 3. OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLES. ....................................... 12
TABLA 4 CRITERIOS DE REZAGOS ÓPTIMOS PARA EL MODELO. .............. 77
Tabla 5. ESTIMACIÓN DEL MODELO VAR. ....................................................... 79
TABLA 6. RESULTADOS DE LA PRUEBA DE AUTOCORRELACIÓN DE
BREUSCH–GODFREY PARA LOS RESIDUOS DEL MODELO. ........................ 81
TABLA 7. RESULTADOS DE LA PRUEBA DE HETEROCEDASTICIDAD DE
WHITE PARA LOS RESIDUOS DEL VAR (NIVELES Y CUADRADOS). ............ 82

ix
ÍNDICE DE ANEXOS

ANEXO 1. PLANILLA DE CONSISTENCIA METODOLÓGICA .......................... 97


ANEXO 2. PRUEBAS DE DICKEY – FULLER PARA LAS VARIABLES. ........... 99
ANEXO 3. DATOS DE TASA ACTIVA ............................................................... 101
ANEXO 4. SELECCIÓN DE ORDEN EN EL MODELO VAR ............................. 102
ANEXO 5. DATOS DE MORA. ........................................................................... 102
ANEXO 6. DATOS DEL INDICADOR DE LIQUIDEZ. ........................................ 104
ANEXO 7. DATOS DE LA CARTERA DE CRÉDITOS DE LA BANCA MÚLTIPLE.
............................................................................................................................ 105
ANEXO 8. DESCOMPOSICIÓN DE LA VARIANZA. ......................................... 107

x
RESUMEN

La presente investigación tiene como objetivo principal analizar el efecto de la


cartera de créditos sobre la estabilidad financiera del Estado Plurinacional de Bolivia
en el periodo comprendido entre 2011 y 2023. Para tal fin, se emplea una
metodología cuantitativa con un enfoque no experimental de tipo longitudinal,
sustentada en la utilización de herramientas estadísticas y econométricas aplicadas
a datos provenientes de fuentes secundarias confiables, como la Autoridad de
Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), el Banco Central de Bolivia (BCB) y el
Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP).

El estudio se centra en la banca múltiple como agente clave de intermediación


financiera, abordando dimensiones tales como la evolución de la cartera de créditos,
la morosidad y la liquidez. Los hallazgos evidencian que una asignación ineficiente
del crédito —caracterizada por un inadecuado análisis de riesgos y una escasa
diversificación— incide negativamente en la estabilidad del sistema financiero,
aumentando la exposición a riesgos de insolvencia y reduciendo la capacidad de
financiamiento del sector bancario. La investigación contribuye al entendimiento de
los vínculos estructurales entre el crédito bancario y la estabilidad macroeconómica,
proporcionando elementos teóricos y empíricos que pueden orientar la formulación
de políticas públicas en materia financiera.

Palabras clave: Estabilidad Financiera, Sistema Financiero, Ratio de Liquidez,


Mora, Banca Múltiple.

1
INTRODUCCIÓN

La presente investigación plantea como objetivo general evaluar la incidencia de la


cartera de créditos en la estabilidad financiera del sistema bancario boliviano, con
énfasis en el desempeño de la banca múltiple durante el periodo 2011-2023.
El estudio se justifica en virtud de la necesidad de comprender los mecanismos
mediante los cuales una inadecuada asignación del crédito puede derivar en
desequilibrios financieros, manifestados en un incremento de la morosidad, una
disminución de la liquidez y una mayor exposición al riesgo sistémico. Bajo un
enfoque metodológico de carácter cuantitativo y de corte longitudinal, se recurre a
la estimación de un modelo econométrico que permite identificar las relaciones
causales entre las principales variables económicas involucradas.

2
3
1. MARCO METODOLÓGICO

1.1. IDENTIFICACIÓN DEL TEMA DE INVESTIGACIÓN


El tema está enfocado en la “Cartera de Créditos” y la “Estabilidad Financiera”.
Siendo el título “LA CARTERA DE CRÉDITOS EN LA ESTABILIDAD
FINANCIERA DE BOLIVIA, PERIODO 2011-2023.”

1.2. DELIMITACIÓN DEL TEMA


1.2.1. Delimitación Temporal
El desarrollo de la investigación se realizará en un periodo de 12 años, que
contempla de 2011 hasta 2023. Tomando en cuenta la disponibilidad de datos
por parte de las instituciones encargadas.

1.2.2. Delimitación Sectorial


La presente investigación está delimitada en el Sector Financiero,
específicamente en el sector de Intermediación Financiera, tomando en cuenta
los bancos múltiples y bancos con participación mayoritaria del Estado,
conformados por:
o Banco Unión S.A.
o Banco Nacional de Bolivia S.A.
o Banco Mercantil Santa Cruz S.A.
o Banco Bisa S.A.
o Banco Crédito de Bolivia S.A.
o Banco Ganadero S.A.
o Banco Económico S.A.
o Banco Solidario S.A.
o Banco de la Nación Argentina
o Banco para el Fomento a Iniciativas Económicas S.A.
o Banco Fortaleza S.A.
o Banco Prodem S.A.

4
1.2.3. Delimitación Espacial
Dentro del ámbito espacial, el presente trabajo de investigación se desarrollará
en el territorio del Estado Plurinacional de Bolivia.

1.2.4. Delimitación institucional


Se tomará en cuenta las entidades de intermediación financiera que realizan
actividades orientadas y enfatizadas en la estabilidad del sistema financiero
boliviano. Tomando en cuenta la entidad del Banco Central de Bolivia (BCB), el
Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) y la Autoridad de
Supervisión del Sistema Financiero (ASFI).

1.2.5. Referencia Histórica

Algunos hechos importantes para la investigación son:

 1956. Plan de estabilización económica (Plan Eder): El Plan Eder fue


implementado el 15 de diciembre de 1956 por el presidente Hernán Siles
Zuazo. Fue diseñado por el consultor estadounidense Jackson Eder y
especialistas del FMI y EE. UU. Sus medidas principales incluyeron la
estabilización del boliviano, eliminación de subvenciones y controles de
precios, y controles rígidos sobre créditos
 1998. Ley 1864 De Propiedad Y Crédito Popular (PCP): Fue promulgada el
15 de junio de 1998, buscaba ampliar las oportunidades para los ciudadanos
bolivianos en cuanto a propiedad y acceso al crédito. Normaba la
participación en empresas capitalizadas, movilización del ahorro e inversión
popular, y fortalecimiento del sistema financiero
 2000. Ley complementaria y modificatoria a la Ley de reactivación
económica: Esta ley, en el Título II - Sector financiero y régimen de
pensiones, incluye disposiciones sobre Bonos de Reactivación y Líneas de
crédito para desarrollo.

5
 2001. La ley de Bancos y Entidades Financieras estableció que la cartera de
créditos es el activo más importante de las entidades financieras, ya que es
la principal fuente generadora de ingresos. Por ello, las operaciones de
crédito deben basarse en análisis de riesgo y realizarse de acuerdo con
normativas específicas.
 2001. Decreto Supremo N° 26390 (8 de noviembre de 2001) para la creación
de la Unidad de Fomento de Vivienda (UFV) como unidad de cuenta
reajustada según el IPC para todos los créditos de vivienda, lo que implica
un mecanismo de ajuste de montos e intereses en la cartera hipotecaria .
 2006. Decreto Supremo N° 28794 (12 de julio de 2006) para la creación del
Programa de Vivienda Social y Solidaria (PVS), orientado a otorgar créditos
hipotecarios de interés social y solidario a sectores de bajos ingresos,
influyendo directamente en la estructura y condiciones de la cartera de
créditos.
 2007. Creación del Banco de Desarrollo Productivo (BDP) para financiar a
pequeños productores y trabajadores a tasas preferenciales, y de exigir a las
instituciones financieras destinar al menos 60 % de sus recursos a préstamos
productivos o de vivienda social, afectando tanto el volumen como la
composición de la cartera crediticia y los tipos de interés.

1.2.6. Restricción De Categorías Y Variables Económicas


TABLA 1. CATEGORÍAS Y VARIABLES DE LA INVESTIGACIÓN.

CATEGORÍAS VARIABLES
C.E.1. Cartera de Créditos.  V.E.1.1. Calidad de la Cartera de Créditos
de la Banca Múltiple (Índice de
Morosidad).
C.E.2. Estabilidad Financiera.  V.E.2.1. Indicador de Liquidez de la
Banca Múltiple.
 V.E.2.2. Tasa de Interés Activa.
 V.E.2.3. Tasa de Interés Pasiva.
Fuente: Elaboración propia

6
1.3. PLANTEAMIENTO DEL OBJETO DE INVESTIGACIÓN

LA INCIDENCIA DE LA CARTERA DE CRÉDITOS EN LA


ESTABILIDAD FINANCIERA, PERIODO 2011-2023.

1.4. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA


1.4.1. Problematización
La banca múltiple desempeña un rol crucial al canalizar recursos financieros
hacia diversos sectores productivos, facilitando el crecimiento económico. No
obstante, una deficiente gestión en la asignación de créditos puede derivar en
un deterioro significativo de la calidad de la cartera crediticia, afectando
directamente la estabilidad del sistema financiero y la liquidez de las entidades
bancarias.
Una cartera de créditos deteriorada se caracteriza por altos índices de
morosidad, lo que incrementa la necesidad de las entidades de constituir
mayores provisiones para cubrir pérdidas potenciales. Esto afecta directamente
su rentabilidad y reduce notablemente su capacidad para otorgar nuevos
créditos, generando un efecto restrictivo sobre la liquidez bancaria y limitando el
flujo de financiamiento hacia el mercado.
La situación se agrava porque una mala calidad de cartera puede derivar en
riesgos sistémicos, donde los problemas financieros en una entidad pueden
contagiarse rápidamente a otras instituciones y sectores de la economía. Este
contagio puede generar crisis de liquidez generalizadas, poniendo en riesgo no
solo la estabilidad individual de los bancos, sino también la integridad del sistema
financiero en su conjunto.
Además, la asignación inadecuada de créditos limita la disponibilidad de
recursos para sectores estratégicos como las pequeñas y medianas empresas
(PYMES), fundamentales para la dinamización del crecimiento económico y la
generación de empleo. En situaciones extremas, una crisis derivada de la mala
gestión de créditos podría llevar al colapso de entidades financieras clave,
afectando severamente al conjunto del mercado financiero y al bienestar
económico y social.
7
1.4.2. Identificación del Problema Central

LA INEFICIENTE GESTIÓN DE LA CARTERA DE CRÉDITOS EN


LA ESTABILIDAD FINANCIERA DE BOLIVIA.

1.5. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA DE INVESTIGACIÓN


1.5.1. Justificación Económica
El sistema financiero juega un papel clave en cualquier economía al facilitar el
movimiento de dinero desde quienes tienen excedentes hacia quienes necesitan
financiamiento. Esta función de intermediación es crucial porque permite que los
recursos lleguen a actividades que impulsan el crecimiento económico, crean
empleos y mejoran el nivel de vida de la población.
La calidad en la gestión de créditos es particularmente importante, ya que una
asignación adecuada garantiza que los préstamos apoyen proyectos realmente
productivos y viables. Sin embargo, cuando esta gestión falla, aparecen
problemas como la morosidad, lo que debilita la salud financiera de los bancos
y puede provocar crisis de liquidez. Estas situaciones terminan afectando no solo
a los bancos, sino también al desarrollo económico general y al bienestar de las
personas.
Así, esta investigación busca aclarar la relación entre la calidad en la gestión de
créditos y la estabilidad financiera, resaltando la importancia de implementar
prácticas adecuadas para evitar riesgos innecesarios. Los resultados del estudio
son importantes porque ofrecen información útil para diseñar políticas y medidas
que fortalezcan el sistema financiero y aseguren un flujo constante y saludable
de recursos hacia sectores clave, beneficiando así a toda la economía.

1.5.2. Justificación Teórica


Esta investigación aporta al avance teórico en el campo de la economía
financiera, particularmente en los ámbitos de la teoría monetaria y la
intermediación financiera. Desde la perspectiva de Kalecki (1962), la gestión del

8
crédito implica un análisis detallado del riesgo del prestatario, resaltando que a
mayor volumen de inversión financiada con recursos externos, mayor es el
riesgo de que el capital invertido no alcance la rentabilidad esperada. Esta
situación puede provocar un efecto adverso sobre la demanda de financiamiento
externo, generando fragilidad en el sistema financiero.
Adicionalmente, desde el enfoque del Banco Central de Bolivia, la
intermediación financiera resulta crucial para dinamizar la economía, ya que
actúa facilitando la transferencia de recursos desde sectores con excedentes
hacia aquellos con necesidades de financiamiento. En este contexto, la calidad
de la asignación crediticia juega un rol determinante en la estabilidad financiera,
impactando directamente sobre la liquidez y el crecimiento económico del país.
Asimismo, estudios recientes como el de Luis Brandao Marques (2019) y
colaboradores subrayan la importancia de la calidad del crédito asignado a
empresas con distintos niveles de solvencia financiera. Estos estudios muestran
que el riesgo asociado con la distribución del crédito puede ser un indicador
temprano de crisis bancarias y recesiones económicas, validando la necesidad
de profundizar en investigaciones que permitan comprender mejor estos
vínculos y proponer políticas prudentes que mitiguen tales riesgos.
Por tanto, esta investigación refuerza y amplía los fundamentos teóricos
existentes sobre la intermediación financiera y el manejo eficiente del crédito,
contribuyendo al entendimiento integral de los mecanismos económicos que
sustentan la estabilidad financiera y el crecimiento económico.

1.5.3. Justificación Social


El sistema financiero tiene un papel clave en el desarrollo social porque ayuda a
que tanto familias como empresas puedan acceder al crédito necesario para
realizar sus proyectos personales y empresariales, lo cual se traduce en una
mejora concreta en sus condiciones de vida. Una buena gestión del crédito no
solo impulsa la creación de empleo, sino que también fortalece pequeñas
empresas y promueve una mayor inclusión financiera, lo que beneficia
directamente a la sociedad.

9
No obstante, cuando la gestión del crédito en la banca múltiple presenta
deficiencias, los impactos negativos suelen ser inmediatos y perjudiciales para
la población, especialmente para los grupos más vulnerables. Una mala
administración puede provocar falta de liquidez y limitar la disponibilidad del
crédito, aumentando los costos de financiamiento, disminuyendo el consumo y
generando pérdidas de empleos. Esto agrava las diferencias económicas
existentes, afectando directamente el bienestar general de las personas.
Por eso, esta investigación es importante desde un punto de vista social, porque
analiza aspectos claves para mantener la estabilidad del sistema financiero y
asegurar que los recursos lleguen adecuadamente a quienes más los requieren.
Los hallazgos obtenidos ayudarán a proponer medidas prácticas y efectivas para
lograr un sistema financiero más justo y accesible, impulsando un crecimiento
económico equitativo y duradero.

1.5.4. Justificación de la Mención


La carrera de Economía en la Universidad Mayor de San Andrés ofrece una
especialización en Economía Financiera. La mención aporta a la formación
integral del investigador al proporcionar herramientas analíticas y metodológicas
especializadas para examinar en profundidad el comportamiento del sistema
financiero y su papel en la economía. En particular, capacita para evaluar
indicadores clave, como ser la liquidez y la cartera de créditos para y aplicar
marcos teóricos sobre riesgo.

1.6. PLANTEAMIENTO DE OBJETIVOS


1.6.1. Objetivo General

ESTIMAR LA INCIDENCIA DE LA CARTERA DE


CRÉDITOS EN LA ESTABILIDAD FINANCIERA DE
BOLIVIA EN EL PERIODO 2011 – 2023

10
1.6.2. Objetivos Específicos

TABLA 2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS.

O.E.1.1. EXPLICAR la variación en la calidad de la cartera de créditos de la


banca múltiple mediante el índice de morosidad.
O.E.2.1. CONTRASTAR la variación de la liquidez de la banca múltiple
usando el ratio correspondiente
O.E.2.2. DETERMINAR si la liquidez de la banca múltiple es sensible a
cambios en la tasa de interés activa
O.E.2.3. IDENTIFICAR los patrones estacionales mensuales de la tasa de
interés pasiva de la banca múltiple.
Fuente: Elaboración propia.

1.7. PLANTEAMIENTO DE HIPÓTESIS


1.7.1. Formulación De La Hipótesis Del Trabajo De Investigación
El Sistema Financiero posee un papel muy importante dentro de una economía
de cualquier país. Ya que su estabilidad permite alcanzar altos niveles de
crecimiento económico, como también mejora el nivel de bienestar de la
población disminuyendo de esta forma la brecha de la desigualdad económica.
La estabilidad financiera depende, en gran medida, de la calidad de los activos
que poseen las entidades bancarias, entre los cuales la cartera de créditos
representa una proporción significativa.
Cuando la asignación de créditos no se realiza de manera eficiente, es decir, sin
una adecuada evaluación de riesgos, sin diversificación sectorial o sin
considerar la capacidad de pago de los prestatarios, se genera un aumento en
los niveles de morosidad. Esto no solo afecta la rentabilidad de las instituciones
financieras, sino que también incrementa su exposición al riesgo de insolvencia.
A medida que la cartera deteriorada crece, las entidades deben destinar más
recursos a provisiones, lo que limita su capacidad de otorgar nuevos créditos y
restringe el acceso al financiamiento para empresas y consumidores.

11
El planteamiento de hipótesis del trabajo de investigación posee la característica
de ser una Hipótesis del tipo causal, planteada de la siguiente forma:

LA INEFICIENTE GESTIÓN DE LA CARTERA DE


CRÉDITOS INCIDE NEGATIVAMENTE EN LA
ESTABILIDAD FINANCIERA.

1.7.2. Operacionalización

TABLA 3. OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLES.

Variable Definición de la variable


Definición Definición Operativa
Conceptual Dimensión Indicador Instrumento

Cartera de Representado por Índice de mora. Morosidad de la Información


Créditos el ratio entre la banca múltiple secundaria,
(Calidad de la cartera en mora y (Cartera Vencida proveniente de
Cartera de la cartera total. Total + Ejecución la Autoridad de
Créditos) Muestra el Total /Cartera). Supervisión del
porcentaje de la Sistema
cartera que se Financiero.
encuentra en
incumplimiento.
Estabilidad La estabilidad del Liquidez de la Indicador de Información
Financiera sistema banca múltiple, liquidez de la secundaria,
financiero es la tasa de interés banca múltiple proveniente de
situación en la activa y tasa de (Disponibilidades/ la Autoridad de
cual los fondos interés pasiva. Obligaciones a Supervisión del
prestables que Corto Plazo). Sistema
tienen las Financiero

12
entidades de Tasa de interés (ASFI), el Banco
intermediación activa efectiva. Central de
financiera del Tasa de interés Bolivia (BCB) y
sistema bancario pasiva efectiva. el Ministerio de
se canalizan Economía y
eficientemente. Finanzas
Públicas
(MEFP).
Fuente: Elaboración propia

1.8. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN


1.8.1. Método de Investigación Empleada
Este estudio se basa en el enfoque del método científico de Investigación
Cuantitativa (también conocido como método tradicional). Este trabajo empleará
el método deductivo. Inicia con la observación de fenómenos económicos
relacionados con las categorías económicas para posteriormente ser explicadas
por las variables.
El Método Cuantitativo se basa en la medición de las características de los
fenómenos sociales. (“Métodos de la Investigación Científica: Método
Cuantitativo y Cualitativo”) Esto implica la construcción de un marco conceptual
pertinente al problema de investigación, a partir del cual se derivan una serie de
relaciones entre las variables estudiadas. Dichas relaciones se establecen de
forma deductiva, es decir, partiendo de lo general (el marco conceptual) para
llegar a lo particular (la hipótesis).

1.8.2. Tipo de Investigación Utilizada


Este estudio adopta un diseño no experimental de carácter longitudinal, pues se
analizan las variables a lo largo del periodo 2011–2023 sin intervención del
investigador. Asimismo, la investigación se encuadra en un enfoque descriptivo-
explicativo, dado que por un lado caracteriza los comportamientos de la cartera

13
de créditos y de la estabilidad financiera, y por otro determina la incidencia
causal de una sobre la otra.

1.8.3. Instrumentos de Investigación


Los instrumentos de investigación empleados en este estudio son la matemática,
la estadística descriptiva y la econometría. A través del uso de promedios,
porcentajes y un modelo econométrico se busca explicar los fenómenos
económicos relacionados con el tema de estudio.

1.8.4. Fuentes de Información


La investigación se realiza utilizando información de fuentes secundarias, que
incluye datos documentales, estadísticos y teóricos.

a) Información Documental

Se recopilan documentos como papers y artículos científicos de plataformas


como Dialnet y la Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe
(REDALYC), así como de la Biblioteca Central de la carrera de Economía.
También se utilizan planes de desarrollo, memorias institucionales, notas de
prensa e informes de datos estadísticos de la Autoridad de Supervisión del
Sistema Financiero (ASFI), el Banco Central de Bolivia (BCB), y el Ministerio de
Economía y Finanzas Públicas (MEFP).

b) Información Estadística

Para la elaboración de cuadros y gráficos, se emplea información estadística del


Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) y la Autoridad de
Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) como fuentes principales. Esta
información se complementa con datos del BCB, asegurando un respaldo
documental y teórico sólido.

14
1.8.5. Procesamiento de datos
Se realizó la Elaboración del Perfil de Investigación Científica, siguiendo la Guía
Metodológica y acatando el Reglamento del Proyecto de Investigación Científica
del programa académico de Economía. Posteriormente, se realizó la elaboración
de la tesis, iniciando con el Capítulo 2, el Capítulo 3 y para concluir, se redactará
el Capítulo 4 y 5. Además, se realizó una investigación bibliográfica para analizar
y sintetizar información relevante sobre el tema, considerando las problemáticas
planteadas por diversos autores e instituciones. Se identificaron variables
económicas, se utilizaron técnicas estadísticas y se construyó un modelo
econométrico.

GRÁFICO 1. RATIO DE LIQUIDEZ DE LA BANCA MÚLTIPLE, 2011-2023.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Autoridad de Supervisión del Sistema


Financiero (ASFI).

15
GRÁFICO 2. ÍNDICE DE MORA, 2011-2023.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Autoridad de Supervisión del Sistema


Financiero (ASFI)

1.9. FUNDAMENTOS TEÓRICO CONCEPTUALES DE LA INVESTIGACIÓN


1.9.1. Marco Conceptual

 C.E.1. CARTERA DE CRÉDITOS.

El crédito, en general, es para la ASFI “un activo de riesgo, cualquiera sea la


modalidad de su instrumentación, mediante el cual la entidad de intermediación
financiera, asumiendo el riesgo de su recuperación, provee o se compromete a
proveer fondos u otros bienes o garantizar frente a terceros el cumplimiento de
obligaciones contraídas por sus clientes”.
Según el glosario de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI),
la cartera de créditos es el “saldo deudor de los créditos otorgados por una
entidad de intermediación financiera a terceros, que constituye la actividad
principal de intermediación financiera, sin considerar el estado actual de
recuperación”. Así, la cartera de créditos se define como el conjunto de montos
efectivamente entregados a los acreditados, incluyendo los intereses
correspondientes.

16
Un banco múltiple es una entidad de intermediación financiera que ofrece una
variedad de productos, servicios y operaciones dirigidos tanto a clientes
individuales como a empresas de cualquier tamaño. Este modelo busca atender
diversas necesidades financieras bajo un mismo marco institucional,
promoviendo la eficiencia y el acceso a servicios financieros integrales.

GRÁFICO 3. ESTRUCTURA DEL SISTEMA FINANCIERO REGULADO.

INTERMEDIACIÓN
AUTORIDAD DE FINANCIERA
SUPERVISIÓN DEL
SISTEMA FINANCIERO

SISTEMA FINANCIERO

VALORES
REGULADO

SEGUROS
AUTORIDAD DE FISCALIZACIÓN
Y CONTROL DE PENSIONES Y
SEGUROS
PENSIONES

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Autoridad de Supervisión del


Sistema Financiero (ASFI).

Es dentro del sector de la Intermediación Financiera donde este se subdivide en:

 Bancos Múltiples.
 Entidades Financieras del Estado o con Participación Mayoritaria del
Estado
 Bancos PYME
 Entidades Financieras de Vivienda
 Cooperativas de Ahorro y Crédito abiertas y societarias
 Instituciones Financieras de Desarrollo

Esta cartera, también, se puede dividir por tipo de crédito:

17
 Créditos Empresariales.

Según el glosario de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI),


el crédito empresarial es el “crédito otorgado a una persona natural o jurídica
con el objeto de financiar actividades de producción, comercialización o
servicios, y cuyo tamaño de la actividad económica se encuentre clasificado en
el índice de Gran Empresa.”

 Créditos PYME.

Según el glosario de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI),


el crédito empresarial es el “crédito otorgado a una persona natural o jurídica
con el objeto de financiar actividades de producción, comercialización o servicios
y cuyo tamaño de la actividad económica se encuentre clasificado de acuerdo
con el índice de tamaño de actividad económica del prestatario como pequeña
o mediana empresa”.

 Créditos de Consumo.

Según el glosario de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI),


los créditos al consumo son “créditos concedidos a una persona natural, con el
objeto de financiar la adquisición de bienes de consumo o el pago de servicios,
amortizable en cuotas sucesivas y cuya fuente principal de pago es el salario de
la persona o ingresos provenientes de su actividad, adecuadamente verificados.
Esta definición incluye las operaciones realizadas a través del sistema de
tarjetas de crédito de personas naturales”.

 Microcréditos.

Según el glosario de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI),


el microcrédito se define como el “crédito otorgado a personas con actividades
de autoempleo, microempresas y pequeñas unidades económicas, con la
aplicación de tecnologías crediticias especializadas para este tipo de clientes y
cuya fuente de repago son los ingresos generados por dichas actividades.”

18
 Créditos a la Vivienda.

El crédito de vivienda está conformado por:

 Crédito Hipotecario De Vivienda. Según ASFI: “Crédito otorgado a personas


naturales destinado exclusivamente para: a) adquisición de terreno para la
construcción de vivienda; b) compra de vivienda individual o en propiedad
horizontal; c) construcción de vivienda individual; d) refacción, remodelación,
ampliación, mejoramiento de vivienda individual o en propiedad horizontal.
 Crédito De Vivienda Sin Garantía Hipotecaria. Según ASFI: “Crédito otorgado
a personas naturales destinado exclusivamente para: a) construcción de
vivienda individual, b) refacción, remodelación, ampliación, mejoramiento de
vivienda individual o en propiedad horizontal, y c) anticrético de vivienda.”
 Crédito De Vivienda Sin Garantía Hipotecaria Debidamente Garantizado.
Según la ASFI, este tipo de crédito se refiere a un tipo de financiamiento que
no utiliza la vivienda como garantía hipotecaria. En lugar de eso, se basa en
la capacidad de pago del prestatario y en la evaluación de su situación
financiera. Este tipo de crédito es destinado a personas que no tienen una
vivienda propia o que no desean utilizar su vivienda como garantía, pero que
necesitan financiamiento para refaccionar, mejorar o comprar una vivienda

A partir del 2014 se agrega vivienda de interés social y vivienda de interés social
sin garantía hipotecaria.

C.E.2. ESTABILIDAD FINANCIERA.

“Estabilidad Financiera es la adopción de una definición operativa que sirva de


guía para la acción de los agentes involucrados. Que consiste en identificar
amenazas para la estabilidad financiera, consiste en detallar las precondiciones
para un sistema financiero estable”. (Jorge Ponce y Magdalena Tubio, 2010)
“Estabilidad financiera puede definirse como una situación en la que el sistema
financiero (que se compone de intermediarios financieros, mercados e
infraestructuras de mercado) es capaz de resistir perturbaciones y una

19
corrección brusca de los desequilibrios financieros”. (Banco Central Europeo,
2022).

V.E.1.1. ÍNDICE DE MOROSIDAD.

La mora es un incumplimiento de pago y se define por la ASFI como “el


incumplimiento en el pago de los montos adeudados de capital o intereses,
según el plan de pagos pactado, considerándose como incumplido el saldo total
de la operación desde el día de vencimiento de la cuota atrasada más antigua
hasta el día en que ésta sea puesta totalmente al día, tanto en capital como en
intereses. En concordancia con lo establecido en el Artículo 794° del Código de
Comercio, los créditos que no tengan una fecha de vencimiento se consideran
vencidos desde su origen”. Por otro lado, define al índice de morosidad como el
“ratio entre la cartera en mora (vencida y en ejecución) y la cartera total. Refleja
el porcentaje de la cartera que se encuentra con incumplimiento del pago.”

V.E.2.1. INDICADOR DE LIQUIDEZ

Para la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), un indicador de


liquidez se define como una medida que refleja la capacidad de una entidad
financiera para hacer frente a sus obligaciones a corto plazo, asegurando que
dispone de los recursos necesarios para cumplir con los compromisos adquiridos
con sus clientes, depositantes y otros actores del sistema financiero. Una
adecuada gestión de la liquidez permite garantizar la continuidad de sus
operaciones sin recurrir a financiamiento de emergencia o a la liquidación
forzada de activos en condiciones desfavorables.
Sin embargo, la liquidez no solo depende de los flujos de efectivo disponibles,
sino también de la estructura y calidad de los activos líquidos de la entidad, la
estabilidad de sus fuentes de financiamiento y la confianza del mercado en su
solvencia.

20
V.E.2.2. TASA DE INTERÉS ACTIVA
La tasa de interés activa corresponde al porcentaje que las entidades financieras
cobran a sus clientes por los préstamos otorgados, reflejando el costo del
financiamiento para empresas y hogares. Este indicador incorpora el riesgo
crediticio del deudor, los costos operativos de la banca y el margen de
rentabilidad requerido por la institución (Mishkin, 2019). Su nivel depende de
factores como la política monetaria del Banco Central, la estructura de costos de
los bancos, el perfil de riesgo de los prestatarios y las expectativas de inflación
(Fernández & Pérez, 2018). En el contexto boliviano, la tasa activa influye
directamente en la demanda de crédito productivo y en la capacidad de inversión
de los distintos sectores económicos, por lo que es un determinante clave de la
intermediación financiera y del dinamismo económico (Banco Central de Bolivia,
2020).

V.E.2.3. TASA DE INTERÉS PASIVA

La tasa de interés pasiva representa la remuneración que las entidades


financieras pagan a los depositantes por sus saldos en cuentas de ahorro,
depósitos a plazo y otros instrumentos de captación de recursos. Este tipo de
tasa refleja el costo que asume el banco para obtener los fondos que luego
presta al sector real (García, 2017). Su variación obedece a la oferta y demanda
de liquidez en el mercado interbancario, a la política cambiaria y a las
condiciones macroeconómicas prevalecientes (Mishkin, 2019). Una tasa pasiva
competitiva incentiva la captación de recursos internos, lo cual mejora la
capacidad de crédito de las instituciones financieras y fortalece la estabilidad del
sistema bancario (Banco Central de Bolivia, 2020). Por tanto, el comportamiento
de la tasa pasiva es un elemento esencial en el análisis de la liquidez y de la
estructura de financiamiento de las entidades múltiples.

 GESTIÓN INTEGRAL DE RIESGOS

La gestión integral de riesgos es un proceso estructurado, consistente y continuo


que implica identificar, medir, monitorear, controlar, mitigar y divulgar todos los

21
riesgos a los que se expone una entidad, alineado con sus objetivos, políticas,
procedimientos y acciones establecidos. Este enfoque busca proteger activos,
cumplir normativas y garantizar la sostenibilidad mediante estrategias adaptadas
a su contexto operativo.
Las etapas principales del proceso de gestión integral de riesgos son:

GRÁFICO 4. ETAPAS DEL PROCESO DE LA GESTIÓN INTEGRAL DE


RIESGOS.

IDENTIFICACIÓN MEDICIÓN CONTROL MONITOREO MITIGACIÓN DIVULGACIÓN

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Autoridad de Supervisión del


Sistema Financiero (ASFI).

GRÁFICO 5. EJEMPLO DE UN PROCESO DE GESTIÓN DE RIESGOS EN


UNA EIF.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Autoridad de Supervisión del Sistema


Financiero (ASFI).

22
 RIESGO CREDITICIO

El riesgo de crédito es el peligro que enfrenta una entidad financiera cuando


presta dinero y existe la posibilidad de que los clientes no lo devuelvan en el
tiempo acordado o no lo devuelvan por completo. Esto es problemático porque
afecta directamente las ganancias del banco y, si muchos clientes fallan en sus
pagos, puede poner en riesgo la salud financiera de la institución. Para reducir
este riesgo, los bancos analizan la capacidad de pago de sus clientes y
establecen políticas para asegurar que el dinero prestado regrese a la institución
sin causar pérdidas.
Es decir, el riesgo de crédito es la posibilidad de que un cliente no cumpla con
los pagos de su deuda, lo cual puede tener consecuencias graves, como la
pérdida de capital y la disminución de la rentabilidad del banco. Este riesgo
puede surgir por factores como la incapacidad del prestatario para generar flujo
de caja suficiente o por factores externos como cambios en el entorno
económico.

 RIESGO DE LIQUIDEZ

El riesgo de liquidez es un concepto fundamental en la gestión financiera,


especialmente para las entidades bancarias, ya que se relaciona directamente
con su capacidad de cumplir con las obligaciones de pago en el tiempo requerido
y a un costo razonable. Diferentes definiciones permiten comprender este riesgo
desde varias perspectivas, resaltando su relevancia en la estabilidad y operativa
del sistema financiero.
Según el Banco Central de Bolivia (BCB), el riesgo de liquidez se entiende como
la probabilidad de que una entidad financiera no pueda devolver a sus ahorristas
sus depósitos cuando estos lo requieran. Esta definición subraya el impacto
directo que tiene la disponibilidad de liquidez sobre la confianza de los
depositantes y la solidez de las instituciones financieras. Un manejo deficiente
de este riesgo puede derivar en problemas de solvencia, afectando la estabilidad
del sistema financiero en su conjunto.

23
Por su parte, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea amplía esta visión al
definir la liquidez como la capacidad de un banco para financiar aumentos en el
volumen de sus activos y cumplir con sus obligaciones de pago al vencimiento,
sin incurrir en pérdidas inaceptables. Este enfoque destaca el papel crucial de
los bancos en el proceso de transformación de vencimientos, ya que captan
depósitos a corto plazo y otorgan créditos a largo plazo. Este descalce natural
en los plazos hace que los bancos sean intrínsecamente vulnerables al riesgo
de liquidez, especialmente durante períodos de estrés financiero, cuando la
demanda de fondos líquidos aumenta drásticamente. (BIS/BCBS, 2008, p.1).
Desde la perspectiva de Fernández (2015), el riesgo de liquidez está
particularmente presente en las entidades de crédito debido a su estructura de
plazos, que generalmente involucra derechos a largo plazo y obligaciones a
corto plazo. Este riesgo se define como la probabilidad de que la entidad incurra
en pérdidas al no poder obtener los fondos necesarios para cumplir con sus
obligaciones en el momento en que estas vencen y a un costo razonable. Este
análisis enfatiza cómo una gestión deficiente de la liquidez no solo afecta la
capacidad de pago, sino que también puede llevar a la entidad a asumir costos
financieros elevados, comprometiendo su rentabilidad y estabilidad.

 RIESGO DE MERCADO

El riesgo de mercado se define como la posibilidad de que los cambios adversos


en las condiciones del mercado afecten negativamente el valor de los activos,
los pasivos o los ingresos de una institución financiera. Este tipo de riesgo puede
surgir de fluctuaciones en las tasas de interés, tipos de cambio, precios de
commodities o de otros factores externos que impactan directamente en la
estabilidad financiera de una entidad.

 RIESGO OPERATIVO

La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero define el Riesgo Operativo


como la posibilidad de que una entidad supervisada incurra en pérdidas
derivadas de diversos factores, tales como fraude interno o externo, fallas en las
personas, procesos y sistemas, así como eventos internos de orden estratégico

24
y operativo y otros eventos externos. Este concepto abarca una amplia gama de
situaciones que pueden afectar tanto la operación diaria de la entidad como su
capacidad para cumplir con sus objetivos estratégicos.
Además de los riesgos asociados con los procesos internos, como los errores
humanos, el mal funcionamiento de sistemas y eventos externos o fraudes, el
Riesgo Operativo también incluye aspectos igualmente cruciales como el riesgo
legal, el riesgo tecnológico, el riesgo estratégico y el riesgo reputacional. En este
contexto, el riesgo legal implica las consecuencias legales adversas que pueden
derivarse de las actividades operativas del banco, tales como litigios o sanciones
regulatorias. La falta de cumplimiento con las normativas financieras, las leyes
locales o internacionales, o incluso la gestión inadecuada de los contratos
pueden generar importantes costos legales y afectar la reputación del banco.
El riesgo reputacional es un aspecto de creciente preocupación para cualquier
institución financiera en el mundo actual. Este riesgo está relacionado con la
posibilidad de que la imagen y la reputación de una organización se vean
dañadas debido a acciones percibidas como poco éticas, escándalos, mala
calidad de productos o servicios, entre otros factores.

1.9.2. Marco Teórico


1.9.2.1. Calidad de la Cartera de Créditos y su Relación con la Estabilidad
Financiera

Según Espinoza y Vega (2019), una cartera de créditos con altos niveles de
morosidad incrementa el riesgo de insolvencia bancaria y puede generar efectos
sistémicos adversos en el sector financiero. Además, la proporción de cartera
reestructurada o vencida es un indicador clave para medir la vulnerabilidad de
las entidades financieras ante choques macroeconómicos (Gertler & Kiyotaki,
2010).

25
1.9.2.2. Diversificación de la Cartera y Mitigación del Riesgo

Diamond y Dybvig (1983) sostienen que los bancos cumplen un papel


fundamental al canalizar ahorros hacia inversiones productivas, aunque ello
implica riesgos debido a la transformación de vencimientos. León y Espinoza
(2018) indican que diversificar la cartera de créditos en términos de sectores
económicos y tipos de prestatarios ayuda a reducir riesgos específicos y
aumenta la resiliencia del sistema financiero. Markowitz (1956) advierte que
aunque la diversificación reduce riesgos combinando activos poco
correlacionados, su eficacia puede disminuir durante crisis financieras debido a
que las correlaciones entre activos aumentan.

1.9.2.3. Inestabilidad Financiera

Minsky (1986) sostiene que la estabilidad financiera es inherentemente frágil, ya


que periodos prolongados de estabilidad económica conducen a que los agentes
económicos asuman mayores riesgos, creando condiciones propicias para
burbujas financieras y crisis económicas.

1.9.2.4. Teoría de la Intermediación Financiera

Diamond y Dybvig (1983) explican que el papel clave de los bancos en la


intermediación financiera los expone a pánicos bancarios derivados del
desajuste entre la liquidez de corto plazo y los préstamos a largo plazo.
Bernanke y Gertler (1995) enfatizan la importancia de una supervisión rigurosa
para mantener la estabilidad ante estas vulnerabilidades estructurales.

1.9.2.5. El Canal del Crédito y Efecto Acelerador Financiero

Bernanke y Gertler (1995) explican cómo los shocks económicos, como cambios
en las tasas de interés, afectan la economía real a través de la restricción
crediticia. Este "efecto acelerador financiero" amplifica los ciclos económicos

26
negativos, destacando la importancia de una gestión prudente y diversificada del
crédito.

1.9.2.6. Relación entre Finanzas y Crecimiento Económico

Lucas (1988) minimiza el rol del sector financiero en el crecimiento, mientras que
Schumpeter (1934), Hicks (1969) y Bagehot (1873) argumentan que un sistema
financiero eficiente es fundamental para movilizar el capital e impulsar la
innovación. Según Schumpeter (1934), el crédito bancario es esencial para el
desarrollo económico, aunque la sobreexpansión crediticia puede derivar en
crisis financieras.

1.9.2.7. Supervisión Prudencial y Estabilidad Financiera

Di Noia y Di Giorgio (1999) identifican tres pilares fundamentales para


mantener la estabilidad financiera: supervisión prudencial efectiva,
infraestructura robusta del mercado financiero y mecanismos adecuados de
resolución de crisis.
Schinasi (2004) afirma que un sistema financiero es estable cuando facilita
eficientemente el desempeño económico y maneja eficazmente los
desequilibrios financieros.

1.9.2.8. Teoría de la Información Asimétrica

Akerlof (1970), Stiglitz (2002) y Spence (1973) destacan cómo la información


asimétrica genera ineficiencias financieras al provocar problemas como la
selección adversa y el riesgo moral, afectando negativamente la calidad del
crédito y la estabilidad financiera.

27
1.9.2.9. Teoría de la Selección Adversa

Stiglitz y Weiss (1981) explican que la selección adversa ocurre cuando los
bancos no pueden distinguir adecuadamente entre prestatarios, lo que los lleva
a elevar tasas de interés, atrayendo así prestatarios de mayor riesgo,
deteriorando la calidad crediticia.

1.9.2.10. Teoría del Riesgo Moral

Holmström (1979) señala que el riesgo moral surge cuando los prestatarios, tras
recibir financiamiento, adoptan comportamientos más arriesgados al asumir que
pueden ser rescatados por entidades gubernamentales o financieras en caso de
problemas.

1.9.2.11. Política Monetaria y Estabilidad Financiera

Espinoza y Vega (2019) y el Banco Mundial (2018) mencionan que las políticas
monetarias expansivas, aunque aumentan la liquidez y fomentan la inclusión
financiera, deben complementarse con una supervisión prudencial efectiva para
prevenir riesgos derivados del sobreendeudamiento.

1.9.2.12. Medición y Monitoreo de la Estabilidad Financiera

Indicadores como tasas de morosidad, ratios de capital, enfoques de pérdida


sistémica (Banco Internacional de Pagos, 2009) y métricas compuestas (Cihak,
Demirgüç-Kunt, Feyen & Levine, 2012) son herramientas clave para medir y
monitorear la estabilidad financiera, permitiendo identificar vulnerabilidades
oportunamente.

1.9.2.13. Lecciones Internacionales sobre Estabilidad Financiera

Kindleberger (2005) observa que las crisis financieras siguen patrones


repetitivos de expansión crediticia, especulación, pánico y contracción. Las crisis

28
en economías emergentes refuerzan la importancia de la regulación prudencial
y el monitoreo constante para prevenir desequilibrios financieros significativos
(Kindleberger, 2005).

29
30
2. MARCO DE POLÍTICA, NORMA E INSTITUCIONAL

2.1. POLÍTICAS Y PLANES


2.1.1. Plan Nacional de Desarrollo 2006 - 2011. "Bolivia digna, soberana,
productiva y democrática para Vivir Bien".

El Plan Nacional de desarrollo, presentado en junio de 2006 bajo el eslogan


de "Bolivia digna, soberana, productiva y democrática para Vivir Bien",
implementó el principio del “Vivir Bien”.
El Plan Nacional de Desarrollo (PND) se enfocaba en los siguientes pilares1:
 BOLIVIA DIGNA. Orientada erradicar la pobreza y la inequidad en
Bolivia, buscando lograr una distribución equitativa de ingresos,
riqueza y oportunidades.
 BOLIVIA DEMOCRÁTICA. Orientada a cimentar una sociedad y
un Estado socio-comunitario en el que el pueblo participe
activamente en las decisiones sobre su propio desarrollo y el del
país.
 BOLIVIA PRODUCTIVA. Orientada a transformar y diversificar la
matriz productiva, desarrollando complejos productivos integrales
para generar excedentes, ingresos y empleo, y así cambiar el
patrón primario exportador.
 BOLIVIA SOBERANA. Orientada a consolidar al Estado como un
actor internacional soberano y autodeterminado, con una identidad
propia.

Dentro de los actores económicos se mencionan ocho, entre los cuáles se tiene

 Estado con soberanía


 Grandes empresas nacionales
 Medianas empresas

1 Bolivia. (2007). Decreto Supremo N° 29272.

31
 Micro y pequeñas empresas
 Empresas extranjeras
 Asociaciones, comunidades y campesinos
 Organizaciones sociales
 Cooperativas y artesanías

Entre estos actores se priorizaron las medianas empresas, micro y pequeñas


empresas, entre otros, donde se tomarán principalmente estas debido al
enfoque de la investigación.
Se puede observar que dentro del Plan Nacional de Desarrollo se menciona la
nacionalización, recuperación e industrialización, tomando como parte
importante de las propuestas la industrialización de distintos sectores. Sin
embargo, las propuestas llegan a estar más enfocadas para los recursos
naturales (sector hidrocarburos y sector minero).
Además de lo anteriormente mencionado, se implementa el Sistema Nacional
de Financiamiento para el Desarrollo (SINAFID), con el propósito de coordinar y
canalizar los recursos financieros hacia proyectos y programas de desarrollo
económico y social. Este priorizaba la atención a: artesanos, micro, pequeñas y
medianas empresas, productores campesinos, indígenas y organizaciones
económicas

2.1.2. Plan de Desarrollo Económico y Social en el marco del Desarrollo


Integral para Vivir Bien (PDES, 2016 - 2020)

Este Plan está planteado en trece pilares:

 Erradicación de la pobreza extrema.


 Socialización y universalización de los servicios básicos con
soberanía para Vivir Bien.
 Salud, educación y deporte para la formación de un ser humano
integral.
 Soberanía científica y tecnológica con identidad propia.

32
 Soberanía comunitaria financiera sin servilismo al capitalismo
financiero.
 Soberanía productiva con diversificación y desarrollo integral
sin la dictadura del mercado capitalista.
 Soberanía sobre nuestros recursos naturales con
nacionalización, industrialización y comercialización en
armonía y equilibrio con la Madre Tierra.
 Soberanía alimentaria a través de la construcción del Saber
Alimentarse para Vivir Bien.
 Soberanía ambiental con desarrollo integral y respetando los
derechos de la Madre Tierra.
 Integración complementaria de los pueblos con soberanía.
 Soberanía y transparencia en la gestión pública bajo los
principios de no robar, no mentir, no ser flojo y no ser adulón.
 Disfrute y felicidad plena de nuestras fiestas, de nuestra
música, nuestros ríos, nuestra selva, nuestras montañas,
nuestros nevados, de nuestro aire limpio, de nuestros sueños.
 Reencuentro soberano con nuestra alegría, felicidad,
prosperidad y nuestro mar
Para el sector financiero se enfoca en promover la inclusión financiera,
fortalecer la estabilidad del sistema financiero, y fomentar el acceso
equitativo a los servicios financieros. El PDES busca ampliar la cobertura de
las instituciones financieras en áreas rurales y promover el uso de
tecnologías digitales para facilitar el acceso a servicios bancarios. Además,
se pone énfasis en el desarrollo de productos financieros que respondan a
las necesidades de los sectores más vulnerables, como pequeños
productores, emprendedores y poblaciones rurales. El plan también destaca
la importancia de una gestión prudente del sistema financiero, con
regulaciones que aseguren la transparencia, la protección al consumidor, y
la solvencia de las instituciones financieras, todo ello con el fin de apoyar la
estabilidad económica y contribuir al crecimiento inclusivo del país.

33
2.1.3. Plan de Desarrollo Económico y Social 2021-2025
El PDES 2021-2025 se articula en varios pilares estratégicos. Primero, se centra
en la reconstrucción económica, buscando restablecer la estabilidad
macroeconómica y social. También impulsa la industrialización del país,
promoviendo la sustitución de importaciones por productos nacionales. La
seguridad alimentaria con soberanía es otro de sus ejes, garantizando que todos
los ciudadanos tengan acceso a alimentos suficientes y de calidad. A su vez,
fomenta la exportación de productos con valor agregado, así como el desarrollo
turístico para aprovechar el potencial cultural y natural del país.
El plan no se olvida de aspectos fundamentales como la educación, la ciencia,
la tecnología y la investigación, reconociendo su papel clave en la creación de
una sociedad más innovadora y competitiva. En salud, se busca un acceso
universal y de calidad, mientras que, en el ámbito de la justicia, se compromete
con una reforma que promueva la equidad y la transparencia. Además, se
plantea una gestión pública más eficiente, digitalizada y transparente, para
mejorar la relación entre el Estado y sus ciudadanos. En materia ambiental, el
PDES destaca la necesidad de proteger los recursos naturales en armonía con
la Madre Tierra, promoviendo un desarrollo que respete el medio ambiente.
El plan también se enfoca en fortalecer las relaciones internacionales desde una
posición de soberanía, y en promover la descolonización y despatriarcalización
cultural, para construir una sociedad más justa e inclusiva.
Entre sus objetivos principales, el PDES busca aumentar la inversión pública,
mejorar el acceso a financiamiento externo y optimizar la gestión y evaluación
de estos recursos, asegurando que cada centavo invertido realmente beneficie
a la población. Asimismo, promueve una soberanía productiva basada en la
diversificación de la economía y el uso responsable de los recursos naturales,
acompañado de una gestión pública transparente para fomentar la confianza de
los ciudadanos en las instituciones.

34
2.1.4. Estándares de Basilea
Los estándares de Basilea han evolucionado para fortalecer la regulación del
riesgo crediticio y la gestión de la liquidez en la banca, con implicaciones directas
sobre la cartera de créditos y la estabilidad financiera de las entidades bancarias.
Basilea I estableció por primera vez un requisito mínimo de capital del 8% sobre
los activos ponderados por riesgo (APR), lo que incluía la cartera de créditos.
Para ello, clasificó los activos bancarios en diferentes categorías de riesgo (0%,
10%, 20%, 50% y 100%) y exigió que los bancos mantuvieran un capital
equivalente al 8% del valor de los APR. Sin embargo, este estándar tenía
limitaciones, ya que no diferenciaba suficientemente los riesgos específicos de
cada tipo de préstamo dentro de la cartera de créditos.
Basilea II refinó la medición del riesgo crediticio con un enfoque más detallado y
flexible. Se basó en tres pilares clave:

 Cálculo del Capital Regulador

Se introdujeron nuevos métodos para calcular el requerimiento de capital por


riesgo crediticio. Además del enfoque estándar, basado en calificaciones
externas, se permitieron los modelos internos (IRB), donde los bancos podían
estimar las probabilidades de incumplimiento y las pérdidas esperadas en su
cartera de créditos.
Esto permitió que los bancos con sistemas avanzados redujeran su
requerimiento de capital si podían demostrar un mejor control del riesgo
crediticio.

 Supervisión Bancaria

Se exigió a los bancos realizar evaluaciones internas del riesgo crediticio,


incluyendo estrés financiero y análisis de concentración en la cartera de créditos.
Los reguladores obtuvieron más poder para exigir capital adicional a las
entidades con carteras de alto riesgo.

35
 Disciplina de Mercado

Se exigió mayor transparencia y divulgación sobre la exposición al riesgo de la


cartera de créditos y la calidad de los activos bancarios.
Tras la crisis financiera de 2008, Basilea III endureció los requisitos de capital y
liquidez para evitar nuevos colapsos financieros.
Se introdujo un colchón de conservación de capital del 2.5% adicional sobre el
mínimo regulador, diseñado para absorber pérdidas inesperadas en la cartera
de créditos.
Se estableció un colchón anticíclico, que podía llegar hasta un 2.5%, para
contrarrestar el crecimiento excesivo del crédito en tiempos de bonanza.
Se incrementaron los requisitos sobre el capital de mayor calidad, priorizando el
capital ordinario (CET1) en lugar de deuda híbrida.
Se implementó el Ratio de Cobertura de Liquidez (LCR), que exige que los
bancos mantengan activos líquidos de alta calidad (HQLA) suficientes para
cubrir sus salidas netas de efectivo en un horizonte de 30 días, asegurando que
puedan enfrentar crisis de liquidez sin depender del mercado.
Se introdujo el Ratio de Financiación Estable Neta (NSFR), que exige que los
bancos mantengan fuentes de financiamiento estables en función de la
estructura de sus activos y pasivos a más de un año, lo que limita la exposición
de la cartera de créditos a riesgos de refinanciamiento.
Basilea IV es una evolución de Basilea III, que busca mejorar la comparabilidad
y solidez en la medición del riesgo crediticio.
Se revisó el cálculo de los APR para reducir la variabilidad entre los modelos
internos utilizados por los bancos, estableciendo un output floor del 72.5%. Esto
significa que los modelos internos no pueden reducir el capital requerido por
riesgo crediticio por debajo de este umbral.
Se modificó el enfoque estándar para el riesgo de crédito, introduciendo más
sensibilidad al riesgo en la clasificación de préstamos según factores como la
calificación crediticia del deudor y el tipo de exposición.

36
Se aumentó la rigurosidad en la estimación de las pérdidas esperadas en la
cartera de créditos, exigiendo mayores reservas de capital para préstamos sin
garantías adecuadas o con mayor exposición a incumplimiento.

2.2. REFERENCIA NORMATIVA


2.2.1. Nueva Constitución Política del Estado
La Constitución Política del Estado (CPE) de Bolivia fue promulgada en 2009,
marca un momento clave en la historia del país, gracias a la creación de un
Estado Plurinacional. Este documento nace como resultado de un largo proceso
de demandas sociales y políticas que exigían un cambio profundo, avanzando
hacia un Estado más inclusivo, justo y democrático.
Desde su introducción, la CPE subraya la urgencia de superar las desigualdades
históricas que han marcado a Bolivia en términos sociales, económicos y
políticos. Se propone construir un país que respete y celebre su diversidad
cultural, étnica y lingüística, y se compromete a construir un Estado que sea
unitario, social, democrático y comunitario. Este nuevo enfoque se fundamenta
en la interculturalidad y la pluralidad, asegurando la dignidad y los derechos
fundamentales de todas y todos los bolivianos, al mismo tiempo que promueve
la justicia y la equidad en todos los aspectos de la vida nacional.
La Constitución reconoce a Bolivia como un Estado Plurinacional. Este
reconocimiento implica garantizar los derechos de los pueblos indígenas
originarios campesinos, permitiéndoles autonomía y un papel activo en la toma
de decisiones. Asimismo, se prioriza la justicia social, no solo en términos de
derechos, sino también a través de políticas que buscan redistribuir la riqueza,
reducir las desigualdades y asegurar el acceso a derechos económicos, sociales
y culturales para todos.
Otro pilar fundamental de la CPE es el concepto de "Vivir Bien" o "Buen Vivir",
que ofrece una alternativa al desarrollo tradicional. Este concepto promueve una
visión del progreso que va más allá del crecimiento económico, buscando un
equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, y fomentando una vida comunitaria
en armonía con el entorno. De esta manera, se rechaza la explotación
37
desmedida de los recursos naturales y se prioriza un modelo de vida que respete
tanto a la tierra como a las personas que la habitan.
La CPE refuerza la descentralización del poder, transfiriendo competencias y
recursos a los gobiernos subnacionales, fortaleciendo así la autonomía regional
y permitiendo que las soluciones a los problemas locales puedan gestionarse de
manera más directa y efectiva.
Referente a la política financiera, el artículo 330, parágrafos II y IV, de la CPE
establece que: “El Estado, a través de su política financiera, priorizará la
demanda de servicios financieros de los sectores de la micro y pequeña
empresa, artesanía, comercio, servicios, organizaciones comunitarias y
cooperativas de producción”. Asimismo, determina que “El Banco Central de
Bolivia y las entidades e instituciones públicas no reconocerán adeudos de la
banca o de entidades financieras privadas. Éstas obligatoriamente aportarán y
fortalecerán un fondo de reestructuración financiera, que será usado en caso de
insolvencia bancaria”.
El artículo 331 complementa estas disposiciones al señalar que: “Las actividades
de intermediación financiera, la prestación de servicios financieros y cualquier
otra actividad relacionada con el manejo, aprovechamiento e inversión del
ahorro, son de interés público y sólo pueden ser ejercidas previa autorización
del Estado, conforme con la ley”. Finalmente, el artículo 332, parágrafo I,
establece que: “Las entidades financieras estarán reguladas y supervisadas por
una institución de regulación de bancos y entidades financieras. Esta institución
tendrá carácter de derecho público y jurisdicción en todo el territorio boliviano”.

2.2.2. Ley N° 393 de Servicios Financieros


La Ley N° 393 de Servicios Financieros, establece un marco regulatorio integral
para las actividades de intermediación financiera y la prestación de servicios
financieros en Bolivia. Esta ley no solo regula la organización y funcionamiento
de las entidades financieras, sino que también garantiza la protección del
consumidor financiero y refuerza la participación del Estado como rector del
sistema financiero. Además, define el papel del Estado en la regulación y

38
supervisión del sistema financiero a través de la Autoridad de Supervisión del
Sistema Financiero (ASFI) y la creación del Consejo de Estabilidad Financiera
(CEF) para asegurar la estabilidad y eficiencia del sector.
Dentro del cuerpo de la ley, el Capítulo V, titulado "Control de Tasas de Interés,
Comisiones, Otros Cobros y Asignaciones Mínimas de Cartera", establece
directrices claras sobre los niveles mínimos de cartera de créditos que las
entidades financieras deben cumplir. En la Sección II (Niveles Mínimos de
Cartera de Créditos), el artículo 66 señala que el Estado, a través de un Decreto
Supremo, definirá los niveles mínimos de cartera que las entidades de
intermediación financiera deberán cumplir, con el objetivo de orientar el crédito
hacia sectores estratégicos de la economía conforme a las políticas
gubernamentales. Además, la ASFI podrá establecer niveles máximos de
cartera para preservar la estabilidad del sistema financiero, y estos niveles
deberán ser revisados al menos una vez al año. La definición de estos niveles
tomará en cuenta la cartera de créditos tanto directa como indirecta, siempre
que el destino de los fondos pueda ser verificado y se generen nuevos
desembolsos de acuerdo con la normativa establecida por la ASFI.
El artículo 67 complementa estas disposiciones al establecer que los niveles
mínimos de cartera deben priorizar la asignación de recursos para vivienda de
interés social y el sector productivo, enfocándose especialmente en los
segmentos de la micro, pequeña y mediana empresa, tanto urbana como rural,
así como en los artesanos y las organizaciones económicas comunitarias. Esta
priorización busca fomentar el desarrollo inclusivo y sostenible de estos sectores
estratégicos, considerados vitales para la economía nacional.
Por su parte, el artículo 68 de la ley permite que las entidades de intermediación
financiera que no cuenten con tecnologías especializadas para proveer
financiamiento a los sectores productivos —particularmente a las micro,
pequeñas y medianas empresas, artesanos y organizaciones económicas
comunitarias— puedan establecer alianzas estratégicas con otras entidades
financieras para cumplir con los niveles mínimos de cartera establecidos. Esta

39
disposición refleja un enfoque flexible y colaborativo para asegurar que se
cumplan los objetivos de inclusión financiera y desarrollo económico.
Finalmente, el artículo 69 establece que la ASFI será responsable de definir los
mecanismos y procedimientos necesarios para la aplicación y control de estos
niveles mínimos y máximos de cartera, garantizando la transparencia y
efectividad de las políticas de regulación financiera. Este marco normativo busca
crear un sistema financiero más justo, eficiente y equitativo, que promueva el
acceso al crédito y el desarrollo económico inclusivo en Bolivia

2.3. REFERENCIA INSTITUCIONAL


2.3.1. Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)
La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) es una entidad
pública de derecho administrativo en Bolivia, cuya misión es regular y supervisar
el sistema financiero del país. Su objetivo central es garantizar la estabilidad,
solidez, transparencia y eficiencia del sistema, al mismo tiempo que protege los
derechos de los usuarios de servicios financieros. Entre sus funciones
principales, la ASFI regula y supervisa a todas las entidades que conforman el
sistema financiero boliviano, como bancos, cooperativas de ahorro y crédito,
entidades de microfinanzas, aseguradoras, y otras organizaciones que
gestionan recursos financieros.
La ASFI establece normativas y directrices que aseguran la estabilidad,
solvencia y liquidez de estas entidades, supervisando permanentemente su
cumplimiento. Asimismo, defiende los derechos de los consumidores
financieros, sembrando la transparencia y la equidad en las relaciones entre las
entidades y sus clientes. También mitiga los riesgos del sistema financiero como
los riesgos de crédito, de mercado, de liquidez y operativos. También promueve
la inclusión financiera, facilitando el acceso a servicios financieros a poblaciones
vulnerables, apoyando iniciativas de educación financiera y fomentando
productos financieros adecuados a diferentes segmentos de la población.
La ASFI está organizada de manera jerárquica. Su estructura institucional
incluye un Director General Ejecutivo, quien es la máxima autoridad encargada
40
de dirigir todas las actividades de la entidad y de implementar las políticas y
normativas financieras del país. También cuenta con un Consejo de Dirección
que aprueba normas y políticas internas y toma decisiones estratégicas, y
diversas Direcciones Técnicas y Operativas especializadas en áreas como
supervisión bancaria, microfinanzas, protección al consumidor financiero, entre
otras.
El marco legal que regula la ASFI se basa en la Ley N° 393 de Servicios
Financieros, la cual define su mandato, funciones y competencias en términos
de estabilidad financiera, protección al consumidor, supervisión de entidades
financieras y prevención de riesgos. Este marco se complementa con decretos
supremos, resoluciones administrativas y reglamentos internos que establecen
directrices operativas y normativas para su funcionamiento.
La ASFI emplea un enfoque basado en riesgos que permite priorizar la
supervisión en áreas de mayor riesgo para la estabilidad financiera o la
protección del consumidor. Este enfoque incluye auditorías, inspecciones y
monitoreos tanto in situ como extra situ, así como la exigencia de reportes
financieros periódicos e indicadores de riesgo por parte de las entidades
financieras. En caso de incumplimiento de la normativa, la ASFI puede imponer
sanciones administrativas, que van desde multas hasta la intervención o
liquidación de las entidades infractoras.

2.3.2. Ministerio de Economía y Finanzas Públicas


La misión del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas se centra en
establecer políticas económicas y financieras que aseguren la estabilidad
macroeconómica, la sostenibilidad fiscal y un crecimiento económico inclusivo.
Su visión es ser una institución eficiente, transparente y moderna, que fomente
un desarrollo económico equilibrado y equitativo, en concordancia con el modelo
de economía plural establecido por la Constitución Política del Estado.
El Ministerio está organizado en varios viceministerios, cada uno con funciones
específicas que contribuyen a su misión general. El Viceministerio del Tesoro y
Crédito Público gestiona los ingresos del Tesoro General de la Nación, formula

41
políticas fiscales, administra la deuda pública y programa las finanzas del sector
público, con el objetivo de asegurar el financiamiento adecuado del gasto público
y mantener la sostenibilidad financiera del Estado. El Viceministerio de
Presupuesto y Contabilidad Fiscal se encarga de la formulación, ejecución y
evaluación del presupuesto del sector público, promoviendo la transparencia y
eficiencia en la gestión de los recursos. Por su parte, el Viceministerio de Política
Tributaria diseña y evalúa las políticas fiscales, buscando fortalecer el sistema
tributario y asegurar una distribución equitativa de las cargas impositivas. El
Viceministerio de Pensiones y Servicios Financieros regula y supervisa los
sistemas de pensiones y las entidades financieras, promoviendo la inclusión
financiera y protegiendo los derechos de los consumidores. Finalmente, el
Viceministerio de Inversión Pública y Financiamiento Externo se encarga de la
formulación y ejecución de la política de inversión pública y la gestión del
financiamiento externo, con el objetivo de movilizar recursos para proyectos
estratégicos que impulsen el desarrollo económico y social del país.
Las principales funciones del Ministerio incluyen la formulación y ejecución de
políticas económicas y financieras en línea con la Constitución y el Plan de
Desarrollo Económico y Social, la administración eficiente de los recursos
públicos para asegurar la sostenibilidad fiscal, la implementación de políticas
fiscales y tributarias que maximicen la recaudación y aseguren una distribución
justa, la promoción de la inversión pública para reducir la pobreza y las
desigualdades, y la regulación del sistema financiero y de pensiones para
fomentar la inclusión financiera y proteger a los consumidores.
El funcionamiento del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas está
respaldado por un marco normativo que incluye la Constitución Política del
Estado, que establece las bases del modelo económico plural y define el papel
del Estado en la economía; la Ley N° 2042 de Administración Presupuestaria,
que regula el presupuesto público; la Ley N° 843 de Reforma Tributaria, que
define el sistema tributario nacional; la Ley N° 393 de Servicios Financieros, que
regula el sistema financiero y promueve la inclusión financiera; y diversos

42
decretos supremos y resoluciones ministeriales que regulan las áreas de
competencia del Ministerio y facilitan la implementación de políticas públicas.

2.3.3. Banco Central de Bolivia


El BCB fue creado bajo la Ley N° 1670 de 1995, que estableció sus principales
roles y objetivos en el sistema económico de Bolivia. Este marco legal se
complementa con la Ley de Bancos y Entidades Financieras (Ley N° 393 de
2013) y la Constitución Política del Estado (CPE) de 2009, que refuerzan su
autonomía y delinean sus responsabilidades en la política monetaria y
financiera.
Entre los objetivos primordiales del BCB se destacan la preservación del poder
adquisitivo de la moneda nacional mediante políticas monetarias efectivas para
controlar la inflación, la promoción de un entorno estable para la inversión y el
desarrollo económico, y la regulación y supervisión del sistema financiero para
asegurar su estabilidad y cumplimiento normativo.
El Banco Central está dirigido por un Consejo de Gobierno, que actúa como el
máximo órgano decisional y administrativo. Este consejo está encabezado por
el Presidente del Banco Central, quien es designado por el Presidente de la
República y confirmado por la Asamblea Legislativa Plurinacional. El Presidente
es responsable de la dirección general del BCB y su representación tanto a nivel
nacional como internacional. Junto al Presidente, el Consejo de Gobierno incluye
a los Vicepresidentes de Política Monetaria y de Política Financiera, quienes
colaboran en la implementación de políticas específicas y en la gestión diaria del
banco. Además, el Directorio del BCB, compuesto por el Presidente y otros
miembros del Consejo de Gobierno, toma decisiones estratégicas y supervisa la
gestión de la institución.
El BCB goza de una autonomía técnica y administrativa esencial para el ejercicio
efectivo de sus funciones. Esta autonomía le permite implementar políticas
monetarias y financieras sin influencias externas que puedan afectar su misión
de mantener la estabilidad económica.

43
La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) supervisa y regula
las entidades financieras para garantizar el cumplimiento de las normativas,
mientras que el BCB colabora con la ASFI para asegurar la estabilidad y
eficiencia del sistema financiero.
Las atribuciones del BCB, según la Constitución Política del Estado, son:

1. Determinar y ejecutar la política monetaria.


2. Ejecutar la política cambiaria.
3. Regular el sistema de pagos.
4. Autorizar la emisión de la moneda.
5. Administrar las reservas internacionales

Además, el Consejo de Estabilidad Financiera (CEF), creado por la Ley N° 393,


actúa como un organismo consultivo que coordina las políticas financieras y
económicas para prevenir y gestionar riesgos que puedan afectar al sistema
financiero.

2.3.4. Asociación de Bancos Privados de Bolivia


La Asociación de Bancos Privados de Bolivia (ASOBAN) es una entidad que
agrupa a diversas instituciones bancarias. Su propósito es servir como un puente
entre el sector financiero y los organismos encargados de su regulación, como
la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), facilitando el diálogo
y la cooperación entre ambos.
Entre sus principales funciones, ASOBAN ofrece apoyo técnico y asesoría a los
bancos que la conforman, ayudándolos a cumplir con las normativas vigentes y
a gestionar riesgos. Además, colabora con los entes reguladores para diseñar
estrategias que contribuyan a la estabilidad del sistema financiero y garanticen
la protección de los clientes bancarios.
En el ámbito social, ASOBAN impulsa iniciativas para ampliar el acceso a los
servicios financieros, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En
esencia, su labor se centra en equilibrar los intereses del sector bancario con la
estabilidad económica del país y la protección de los usuarios del sistema.

44
2.3.5. Viceministerio de Pensiones y Servicios Financieros
El Viceministerio de Pensiones y Servicios Financieros, adscrito al Ministerio de
Economía y Finanzas Públicas de Bolivia, es el organismo responsable de definir
y ejecutar políticas relacionadas con el sistema de pensiones y la regulación del
sector financiero. Su labor busca garantizar la sostenibilidad del sistema
previsional y promover un entorno financiero estable, accesible y transparente.
En el ámbito de pensiones, se encarga de supervisar y fortalecer el Sistema
Integral de Pensiones (SIP), asegurando su correcto funcionamiento y
ajustándolo a las necesidades de los ciudadanos. En lo que respecta a los
servicios financieros, el viceministerio impulsa estrategias para consolidar un
sistema bancario sólido y fomentar la inclusión financiera en todo el país. A
través de normativas y medidas de control, busca equilibrar el crecimiento del
sector con la protección de los usuarios, asegurando que las instituciones
financieras operen con responsabilidad y eficiencia.

45
46
3. FACTORES DETERMINANTES Y CONDICIONANTES DEL TEMA DE
INVESTIGACIÓN

3.1. FACTORES GENERALES


3.1.1. Estructura del Sistema Financiero de Bolivia
Para el caso de Bolivia, tanto la intermediación financiera como el mercado de
valores son regulados por la ASFI. Por otra parte, el sistema integral de
pensiones y seguros tiene su propio regulador, la Autoridad de Fiscalización y
Control de Pensiones (APS). Así ambos conforman el Sistema Financiero
Regulado.

3.1.2. Cartera de Créditos


La cartera de créditos es el conjunto de préstamos otorgados por las entidades
financieras a diferentes sectores económicos y tipos de clientes. Para el objeto
de la investigación se tomará la clasificación de la cartera de créditos por tipo de
crédito.
La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y el Ministerio de
Economía y Finanzas Públicas son los organismos encargados de regular y
supervisar la cartera de créditos en Bolivia.

GRÁFICO 6. TIPOS DE CRÉDITOS.

CARTERA DE CRÉDITOS

Unidades Económicas Hogares

 Empresarial  Vivienda
 PYME  Consumo
 Microcrédito

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la Autoridad de Supervisión del


Sistema Financiero (ASFI).

47
3.1.2.1. Tipos de Créditos

El sistema financiero clasifica los créditos en cinco tipos principales: crédito


PYME, crédito de vivienda, crédito empresarial, crédito de consumo y
microcrédito. Cada uno cumple una función específica dentro de la economía y
aporta distintos niveles de rentabilidad y riesgo a las entidades financieras. está
diseñado para pequeñas y medianas empresas formales que ya cuentan con
una estructura organizativa y operativa más consolidada. Este tipo de
financiamiento permite cubrir necesidades de capital de trabajo, adquisición de
maquinaria o ampliación del negocio. A diferencia del microcrédito, se requiere
la presentación de documentación financiera más detallada, como balances y
proyecciones.
Por otro lado, el crédito de vivienda está destinado a permitir a las personas
financiar la adquisición, construcción o refacción de una vivienda. En Bolivia
existe una distinción entre el crédito de vivienda social, que está regulado por el
Estado y ofrece condiciones preferenciales (como tasas de interés bajas y plazos
largos) para sectores de bajos ingresos, y el crédito de vivienda no social, con
condiciones de mercado para quienes tienen ingresos medios o altos.
El crédito empresarial está destinado a grandes empresas que requieren montos
importantes para desarrollar proyectos de inversión, expansión o innovación
tecnológica. Estos créditos implican evaluaciones rigurosas por parte de las
entidades financieras, que analizan la situación financiera de la empresa, su
capacidad de pago y la viabilidad del proyecto a financiar. Las garantías exigidas
suelen ser reales, como hipotecas o prendas industriales, y las tasas de interés
son más bajas que en los créditos anteriores, reflejando un menor riesgo
financiero percibido.
Por otro lado, el crédito de consumo está enfocado en personas naturales que
buscan financiamiento para adquirir bienes o servicios no productivos, como
electrodomésticos, vehículos, vacaciones o gastos personales. Este tipo de
crédito depende en gran medida del ingreso mensual comprobado del
solicitante, y sus plazos suelen ser cortos o medianos. Las tasas de interés
varían según el perfil del cliente y la entidad financiera.

48
Finalmente, el microcrédito está dirigido principalmente a personas naturales o
pequeñas unidades productivas, muchas veces informales, que necesitan
financiamiento para actividades comerciales, agrícolas o de servicios en
pequeña escala.
Una cartera de créditos diversificada que incluya adecuadamente estos cinco
tipos permite a las entidades financieras reducir su exposición a riesgos
específicos, estabilizar sus flujos de ingresos, cumplir con las regulaciones de la
Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), y atender tanto a
objetivos financieros como sociales.

GRÁFICO 7. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE CRÉDITO EMPRESARIAL


EN PORCENTAJES.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

La evolución de la participación de los créditos empresariales en el sistema


financiero boliviano ha mostrado fluctuaciones interesantes a lo largo de los
años, reflejando las dinámicas y desafíos del sector productivo, así como las
estrategias de financiamiento adoptadas por las empresas. En 2010 y 2011, los
créditos empresariales representaban aproximadamente el 20% de la cartera
total de créditos. Este nivel sugiere que las empresas mantenían una demanda
49
relativamente constante de financiamiento para sus operaciones, expansión e
inversiones, considerando estos años como un periodo en el que los créditos
bancarios eran vistos como una fuente importante de capital.
Sin embargo, a partir de 2012, se observó una caída significativa en la
participación, que descendió al 17.3% y continuó bajando al 16.3% en 2013.
Esta disminución podría estar relacionada con varios factores, como la decisión
de algunas empresas de optar por otras fuentes de financiamiento, como la
emisión de bonos o recursos propios. La incertidumbre económica durante esos
años también pudo haber llevado a una menor demanda de créditos. Además,
cambios en las políticas de regulación financiera y variaciones en las tasas de
interés podrían haber influido en esta tendencia.
A partir de 2014, la participación de los créditos empresariales comenzó a
recuperarse. En ese año, la participación subió al 18%, y en 2015 alcanzó el
19.9%, volviendo a los niveles observados al inicio de la década. Esta
recuperación puede haber sido impulsada por una mejora en las condiciones
económicas del país y por incentivos financieros que facilitaron el acceso al
crédito para las empresas. Un mayor crecimiento del sector privado también
pudo haber generado una necesidad más acentuada de financiamiento para la
expansión de operaciones y nuevas inversiones.
Entre 2016 y 2019, la participación se estabilizó entre el 20% y el 22%, lo que
sugiere una consolidación del crédito empresarial como parte relevante de la
cartera crediticia. Esto indica que las empresas continuaban dependiendo del
crédito bancario para financiar sus proyectos, reflejando una recuperación
sostenida y una confianza renovada en el crecimiento económico.
La pandemia de COVID-19 en 2020 generó una ligera expansión en los créditos
empresariales, alcanzando una participación del 22.7%. Este aumento puede
explicarse por la necesidad urgente de liquidez que muchas empresas
enfrentaron para mantener sus operaciones durante la crisis sanitaria. En este
contexto, los créditos empresariales se convirtieron en una herramienta crucial
para muchas compañías que buscaban sostenerse o reinventarse.

50
En los años siguientes, tanto en 2021 como en 2022, la participación se mantuvo
estable alrededor del 22.5% y el 22.2%, lo que muestra una normalización en el
comportamiento crediticio del sector empresarial tras el impacto inicial de la
pandemia. Sin embargo, en 2023 se observó una leve reducción al 21.8%, lo
que podría reflejar un ajuste natural en la demanda de crédito por parte de las
empresas, ya sea por una mayor prudencia financiera o porque algunas
compañías comenzaron a reducir su dependencia del crédito bancario.
Los créditos empresariales han experimentado oscilaciones notables a lo largo
del tiempo. Tras una caída importante en 2012 y 2013, el sector volvió a adoptar
el crédito bancario como herramienta clave para su financiamiento,
especialmente a medida que mejoraron las condiciones económicas y creció la
necesidad de capital. Durante la pandemia, se observó un aumento significativo
en su participación, destacando la importancia del crédito para sostener a las
empresas durante momentos críticos. Posteriormente, se ha visto una
estabilización en los años recientes que refleja un ajuste continuo dentro del
sector financiero.

GRÁFICO 8. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE MICROCRÉDITO EN


PORCENTAJES.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

51
El gráfico que muestra la evolución de la participación de la cartera de
microcrédito en Bolivia entre 2006 y 2023 presenta varias tendencias que
reflejan importantes fenómenos económicos y financieros. En primer lugar,
desde 2006 hasta 2009, se observa un crecimiento acelerado, alcanzando un
punto máximo del 25%. Este crecimiento puede atribuirse a las políticas de
inclusión financiera impulsadas por el gobierno boliviano, con el objetivo de
proporcionar acceso al crédito a los sectores productivos y a las microempresas,
facilitando su expansión y mejorando el acceso al financiamiento para
actividades de subsistencia y autoempleo. Durante este período, los sectores
informales de la economía se beneficiaron de las políticas que promovieron el
crédito como un medio para impulsar las pequeñas empresas, uno de los
motores clave de la economía boliviana.
A partir de 2010 y hasta 2017, el gráfico muestra una estabilización en la
participación de la cartera de microcrédito, con una participación constante
cercana al 30%. Esto sugiere que el acceso al crédito en este segmento se
consolidó, reflejando que una buena parte de la población económicamente
activa ya había accedido al crédito microempresarial o que las empresas que
inicialmente dependían del microcrédito han comenzado a acceder a líneas de
crédito convencionales, permitiendo una estabilización en este sector. También
es importante destacar que esta estabilidad coincide con una fase de expansión
económica en Bolivia, donde sectores como los hidrocarburos y la minería
impulsaron el crecimiento del PIB, lo cual proporcionó un entorno favorable para
la concesión de créditos.
Sin embargo, entre 2018 y 2020 se observa una ligera disminución en la
participación de la cartera de microcrédito. Esta caída puede estar vinculada a
la desaceleración económica experimentada por Bolivia en ese periodo, junto
con las crecientes tensiones políticas internas y factores internacionales como
la caída de los precios de los recursos naturales. Además, el endurecimiento de
las condiciones de crédito y las tasas de interés también podrían haber jugado
un papel en esta caída, dificultando el acceso a los créditos para los sectores
más vulnerables. La reducción en la demanda de microcréditos puede haber

52
sido una respuesta al aumento de la incertidumbre económica y política en el
país.
A partir de 2021, se percibe una recuperación en la participación de la cartera
de microcrédito, que podría atribuirse a la implementación de políticas de
recuperación económica postpandemia. El gobierno boliviano, al igual que
muchos otros países, probablemente implementó medidas de apoyo financiero
a las microempresas para reactivar el tejido productivo afectado por la crisis
sanitaria global. Esta recuperación sugiere que las microempresas, que habían
sido duramente golpeadas por la pandemia, comenzaron a tomar nuevamente
microcréditos para retomar sus actividades económicas.
Este gráfico subraya la importancia del microcrédito en la estructura financiera
boliviana, donde gran parte de la economía sigue siendo informal. El
microcrédito ha jugado un papel crucial en la dinamización de las
microempresas, en la creación de empleo y en la mejora de los ingresos de miles
de familias. No obstante, también es importante mencionar que la expansión del
microcrédito no está exenta de riesgos. Si bien es una herramienta poderosa
para la inclusión financiera, el rápido crecimiento del crédito en el sector informal
puede llevar a un aumento en los niveles de morosidad, lo que podría poner en
riesgo la estabilidad financiera del país. Las instituciones financieras deben
gestionar adecuadamente los riesgos asociados con la concesión de
microcréditos, especialmente en un entorno de mayor incertidumbre económica.
En términos de perspectiva futura, el microcrédito continuará siendo una
herramienta clave para promover la inclusión financiera y apoyar a los pequeños
empresarios en Bolivia. Sin embargo, factores como la evolución de la tasa de
interés activa, el crecimiento del PIB y las políticas de riesgo crediticio serán
fundamentales para asegurar que este sector crezca de manera sostenible.

53
GRÁFICO 9. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE CRÉDITOS DE VIVIENDA,
EN PORCENTAJES.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

La participación de los créditos de vivienda en el sistema financiero boliviano ha


mostrado una evolución interesante a lo largo de los años, reflejando cambios
tanto en la demanda habitacional como en las políticas crediticias de las
entidades financieras. En los primeros años del periodo analizado, entre 2006 y
2012, la participación de estos créditos se mantuvo relativamente estable,
oscilando entre el 21.9% y el 19.2%. Este periodo se caracterizó por un
crecimiento contenido en el acceso al crédito para vivienda, probablemente
debido a condiciones macroeconómicas moderadas y a una demanda constante
de vivienda sin grandes variaciones en el mercado inmobiliario. Aunque se
registraron ligeras fluctuaciones, como una leve disminución entre 2007 y 2009,
donde la participación descendió de 20.4% a 19.3%, este rango parece haber
sido un tiempo de relativa estabilidad en las preferencias de financiamiento de
la población.
A partir de 2013, se observa una tendencia al alza en la participación de los
créditos de vivienda. Comenzando con un 19.5% en ese año, estos créditos
empezaron a ganar relevancia, alcanzando un 22.4% en 2015 y superando el
25% en 2017. Este aumento puede atribuirse a varios factores: la mayor

54
urbanización y la creciente demanda de viviendas en las principales ciudades
del país generaron una necesidad de financiamiento más accesible. Además, el
mejor acceso al crédito por parte de la población, junto con políticas
gubernamentales que promovieron la adquisición de vivienda, impulsaron esta
tendencia.
El año 2018 marcó un pico del 26% en la participación de créditos de vivienda,
sugiriendo un auge en la compra de viviendas, probablemente acompañado por
mejores condiciones crediticias y una demanda habitacional creciente. Sin
embargo, los años siguientes mostraron una ligera corrección, con un leve
descenso al 25.9% en 2020 y al 25.6% en 2022. Esta desaceleración podría
estar relacionada con los impactos económicos de la pandemia de COVID-19,
que afectó tanto el mercado inmobiliario como la capacidad de endeudamiento
de las familias.
A pesar de esto, en 2023 los créditos de vivienda volvieron a alcanzar el 26.3%,
señalando una recuperación del sector que parece estar impulsada por una
reactivación económica y un incremento en la demanda de inmuebles. Esta cifra
es significativa porque representa un retorno al nivel máximo de participación
alcanzado previamente, lo que sugiere que el financiamiento para la adquisición
de vivienda sigue siendo un componente clave dentro de la cartera de créditos
del sistema financiero.
La participación de los créditos de vivienda ha atravesado un periodo inicial de
estabilidad moderada, seguido por un crecimiento sostenido a partir de 2013,
impulsado por una mayor demanda habitacional y políticas crediticias más
favorables. La recuperación observada en 2023 tras una ligera desaceleración
muestra que el crédito para vivienda continúa siendo una prioridad para muchas
familias bolivianas y un sector robusto dentro del sistema financiero.

55
GRÁFICO 10. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE CRÉDITOS DE
CONSUMO, EN PORCENTAJES.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

La evolución de la participación de los créditos de consumo en el sistema


financiero boliviano desde 2006 hasta 2023 revela una dinámica particular,
caracterizada por altibajos y una relativa estabilidad en la última década. En los
primeros años, entre 2006 y 2008, los créditos de consumo representaban una
participación modesta, alrededor del 6.2% del total de créditos, lo que reflejaba
un crecimiento limitado. Sin embargo, en 2009 se produjo un aumento
significativo, alcanzando el 10.7%. Este incremento probablemente se debió a
cambios económicos y financieros que facilitaron la disponibilidad de crédito
para los hogares, así como a una mejora en las condiciones de acceso al
financiamiento personal, lo que generó un aumento en la demanda de este tipo
de préstamos.
En 2010, la participación subió aún más, alcanzando su punto máximo del
periodo analizado con un 13.3%. Este aumento puede interpretarse como un
boom en el consumo interno, impulsado por una mayor confianza de los
consumidores y una mejora general en las condiciones económicas del país. Sin

56
embargo, tras este pico, la participación de los créditos de consumo comenzó a
mostrar una tendencia de ajuste. En 2011 y 2012, descendió levemente a un
12.7% y un 12%, respectivamente. Este descenso podría ser el resultado de
cambios en las políticas crediticias o de un mayor control en la concesión de
préstamos por parte de las entidades financieras.
A partir de 2014, se inició una fase descendente más marcada en la participación
de los créditos de consumo, pasando del 11.8% ese año al 10% en 2016, cifra
que se mantuvo hasta 2017. Este periodo refleja una posible moderación en la
demanda de crédito para consumo, posiblemente relacionada con un
crecimiento más lento de la economía o con medidas de prudencia financiera
adoptadas por las instituciones bancarias ante un entorno económico más
incierto.
En los años recientes, la participación se estabilizó alrededor del 9%, alcanzando
un 9.8% en 2019 y 2020, manteniéndose casi sin cambios hasta 2022, donde
representó el 9.7%. Este comportamiento relativamente estable sugiere que los
créditos de consumo han encontrado un punto de equilibrio, donde tanto los
bancos como los consumidores han ajustado sus expectativas y
comportamientos en función de las condiciones económicas y el acceso al
crédito.
En 2023, se observó una ligera recuperación con un aumento al 10%, lo que
podría reflejar una reactivación del consumo tras las dificultades económicas
provocadas por la pandemia. Este leve repunte indica que, aunque el consumo
sigue siendo un componente importante dentro del sistema financiero boliviano,
no está creciendo tan rápidamente como lo hizo en los primeros años del
análisis.
La participación de los créditos de consumo ha atravesado fases de crecimiento
y estabilización, con un punto álgido en 2010 seguido por una moderación y una
relativa estabilidad en los últimos años. Esta evolución refleja las oscilaciones
en la confianza de los consumidores, las condiciones macroeconómicas y la
prudencia financiera tanto de los hogares como de las entidades crediticias.

57
GRÁFICO 11. EVOLUCIÓN DE LA CARTERA DE CRÉDITOS PYME, EN
PORCENTAJES.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

Se observa una tendencia de disminución gradual en su porcentaje dentro del


total del crédito otorgado por el sistema financiero. En 2010, los créditos para las
PYME representaban un 21.5% del total, lo que evidenciaba su importancia en
la economía y en la estrategia de financiamiento del sector productivo en ese
momento. Durante 2011 y 2012, esta participación aumentó levemente hasta
alcanzar un 23.3%, lo que podría interpretarse como un periodo de mayor apoyo
a las PYMES o un entorno económico favorable para su expansión.
Sin embargo, a partir de 2013, se inicia una tendencia descendente más
marcada, con una participación que cae a un 22.7%. En 2014, los créditos
destinados a las PYME sufrieron una contracción significativa, bajando al 19.6%,
y esta caída se aceleró en los años siguientes: en 2015, la participación se redujo
al 16.6%, y en 2016, se situó en solo un 15%. Este descenso continuo puede
reflejar diversos factores, como cambios en las políticas crediticias o un entorno
económico menos favorable para las PYMES.
La disminución continuó durante el resto de la década, alcanzando un 13% en
2017 y 2018, manteniéndose en ese nivel hasta 2019. Este estancamiento
podría indicar que las PYMES enfrentaron dificultades estructurales para
acceder al financiamiento o que hubo una mayor competencia por el crédito

58
proveniente de otros sectores de la economía. En los años siguientes,
específicamente en 2020 y 2021, la participación se estabilizó alrededor del
12.3%, mostrando una ligera pero constante baja. Esta estabilización puede
estar relacionada con el impacto de la pandemia de COVID-19, que afectó
gravemente.
Finalmente, en 2023, el porcentaje de participación de las PYMES en los créditos
cayó al 10.8%, marcando el valor más bajo del periodo analizado. Esta situación
subraya la necesidad urgente de repensar las estrategias de apoyo financiero a
este sector clave para la economía boliviana. Este panorama revela una
reducción significativa en el rol de las PYMES dentro del crédito total en Bolivia,
lo que podría estar vinculado tanto a factores internos del sector como la falta de
acceso a garantías y una alta competencia como a factores externos, incluyendo
cambios en las políticas financieras o la preferencia del sistema financiero por
financiar a empresas más grandes o sectores considerados menos riesgosos.

3.2. EXPLICAR LA VARIACIÓN EN LA CALIDAD DE LA CARTERA DE


CRÉDITOS DE LA BANCA MÚLTIPLE MEDIANTE EL ÍNDICE DE
MOROSIDAD.

Para poder medir “calidad de cartera” se tomará el principal indicador, el índice


de morosidad, que figura en los indicadores financieros por entidad, dentro del
boletín informativo mensual que proporciona la Autoridad de Supervisión del
Sistema Financiero (ASFI).
La ecuación para medir este indicador se usa:

𝑪𝒂𝒓𝒕𝒆𝒓𝒂 𝑽𝒆𝒏𝒄𝒊𝒅𝒂 𝑻𝒐𝒕𝒂𝒍 + 𝑬𝒋𝒆𝒄𝒖𝒄𝒊ó𝒏 𝑻𝒐𝒕𝒂𝒍


Í𝒏𝒅𝒊𝒄𝒆 𝒅𝒆 𝑴𝒐𝒓𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅 =
𝑪𝒂𝒓𝒕𝒆𝒓𝒂 𝑻𝒐𝒕𝒂𝒍

Posteriormente, para poder analizar la variación de este indicador se presenta


un gráfico a continuación, donde se podrán apreciar claramente las tendencias,
picos y valles a lo largo del tiempo.

59
Gráfico 12. EVOLUCIÓN DEL ÍNDICE DE MOROSIDAD DE LA BANCA
MÚLTIPLE (2011-2023).

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

Se puede observar que a lo largo del periodo analizado se registraron cinco


momentos de menor presión sobre la cartera crediticia. En primer lugar, en
diciembre de 2012 el índice de morosidad descendió hasta 1,47 %, cifra
explicada por un entorno macroeconómico favorable y por una política de
bolivianización que fortaleció la moneda nacional, mientras las provisiones para
incobrables cubrían más del doble del saldo en mora. Posteriormente, en
diciembre de 2014, la mora volvió a situarse en un mínimo de 1,48 % gracias a
la solidez de las provisiones de las cooperativas y a las moderadas ratios de
mora reportadas por los bancos PYME. A fines de 2015, en un contexto de
crecimiento de la cartera en moneda nacional del 21,5 % y caída de la cartera
en moneda extranjera en 24,2 %, la mora se mantuvo en 1,47 % debido a la
combinación de criterios conservadores de calificación crediticia y provisiones
prudentes. Durante la emergencia sanitaria de 2020, la adopción de medidas de
diferimiento de cuotas y reprogramación de créditos permitió un descenso
adicional hasta 1,46 %, a pesar de la contracción económica. Finalmente, para
diciembre de 2021, el índice de mora se ubicó en 1,49 % como resultado de las

60
políticas de reactivación económica y del fortalecimiento de las provisiones
voluntarias establecidas por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero,
garantizando la solvencia del sistema ante eventuales alzas de la mora (Banco
Central de Bolivia, Memoria Anual).
Al contrario, en los momentos de mayor presión se identificaron dos principales.
El primero tuvo lugar en febrero de 2011, cuando el indicador alcanzó 2,38 %,
un pico transitorio que refleja el buen desempeño económico de la época, la
política de bolivianización orientada a fortalecer la moneda nacional y los
elevados niveles de provisiones para préstamos incobrables, elementos que,
tras ese punto máximo, impulsaron una trayectoria descendente sostenida en
los años siguientes. El segundo momento de tensión crediticia se produjo en
2023, cuando el índice cerró en torno al 2,9 % tras una sucesión de aumentos:
en febrero subió a 2,58 %, en abril a 2,73 % y en julio a 2,92 %, para culminar
con el máximo histórico de octubre en 2,98 %. Estos repuntes, si bien mitigados
en su impacto global gracias a la ampliación de plazos y montos de cuotas
mediante los programas de diferimiento y reprogramación de créditos
implementados tras la pandemia, provocaron un notable incremento de la
proporción de cartera reclasificada en mora en bancos múltiples, cooperativas y
entidades de desarrollo. Adicionalmente, la dinámica de recuperación
económica post-COVID favoreció la demanda de nuevos créditos, lo que
aumentó temporalmente el stock de cartera vencida. No obstante, la robustez
del sistema se mantuvo por la amplia cobertura de provisiones, que superó en
promedio el 120 % del saldo en mora, garantizando la solvencia de las entidades
frente a estos choques puntuales (Banco Central de Bolivia, Memoria Anual).

61
3.3. CONTRASTAR LA VARIACIÓN DE LA LIQUIDEZ DE LA BANCA
MÚLTIPLE USANDO EL RATIO CORRESPONDIENTE.

De la misma manera que se definió el indicador de calidad de cartera, es


necesario aclarar las variables que componen el ratio de liquidez, el cual se
calcula como:

𝑫𝒊𝒔𝒑𝒐𝒏𝒊𝒃𝒊𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔
𝑹𝒂𝒕𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑳𝒊𝒒𝒖𝒊𝒅𝒆𝒛 =
𝑶𝒃𝒍𝒊𝒈. 𝒂 𝑪𝒐𝒓𝒕𝒐 𝑷𝒍𝒂𝒛𝒐

En este contexto, las “Disponibilidades” incluyen el efectivo en caja; los saldos a


la vista en el Banco Central de Bolivia, en la oficina matriz y en sucursales en el
exterior; los depósitos en bancos y corresponsales nacionales e internacionales;
la tenencia de metales preciosos; y los cheques u otros instrumentos de cobro
inmediato. En cambio, las “Obligaciones a corto plazo” agrupan los depósitos a
la vista, las líneas de crédito interbancarias y pasivos con vencimiento inferior a
un año. Este ratio proviene de los boletines informativos de la Autoridad de
Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), cuya metodología homogénea
asegura la comparabilidad entre entidades y lo convierte en un referente oficial
clave para evaluar la capacidad de las instituciones de afrontar sus compromisos
inmediatos.
El siguiente gráfico muestra con claridad las oscilaciones mensuales de la
liquidez de la banca múltiple en Bolivia entre enero de 2011 y diciembre de 2023.
A pesar de los frecuentes picos de fin de año y los episodios puntuales de
presión sobre los depósitos, la línea de tendencia apunta a un ligero descenso
en el nivel promedio de liquidez a lo largo del periodo.

62
GRÁFICO 13. EVOLUCIÓN DEL RATIO DE LIQUIDEZ DE LA BANCA
MÚLTIPLE (2011–2023).

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

El análisis de la variación mensual del coeficiente de liquidez de la banca múltiple


entre enero de 2011 y diciembre de 2023 revela que, si bien la liquidez se
mantiene relativamente estable en el largo plazo, cada mes puede experimentar
oscilaciones pronunciadas debido a factores estacionales, fiscales y de política
monetaria.

63
GRÁFICO 14. VARIACIÓN MENSUAL DEL RATIO DE LIQUIDEZ
(2011-2023).

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

En abril de 2011, la liquidez registró una caída de –19,65 % en un solo mes como
consecuencia del pago de impuestos y la redención de títulos por parte de las
entidades, junto con una fuerte demanda de divisas tras el cierre de las
ventanillas de venta de dólares del Banco Central a finales de 2010 (Banco
Central de Bolivia, 2023). Un patrón similar se observó en enero de 2014 (–19,22
%), cuando el cierre de ejercicio y el pago anticipado de cargas fiscales
coincidieron con una desaceleración de la captación de depósitos, que pasó del
21,7 % interanual en 2013 al 16,7 % en 2014 (Banco Central de Bolivia, 2023).
Por el contrario, los picos de recuperación más relevantes se produjeron en
diciembre de 2013 (+21,10 %) y marzo de 2020 (+20,25 %), asociados al
reforzamiento de coeficientes de liquidez para cierre de ejercicio y a las
inyecciones extraordinarias de recursos que el Banco Central implementó al
comprar títulos de largo plazo a las AFP durante la pandemia. Asimismo, en
mayo de 2023 se registró el mayor repunte mensual (+22,78 %), impulsado por

64
el repunte de la actividad económica y campañas agresivas de captación de
depósitos en moneda nacional tras la relajación de las restricciones sanitarias.
La media mensual de variación (+0,24 %), junto con una desviación estándar
alta (≈ 7,3 %), confirma un patrón de “equilibrio inestable”, en el cual los bancos
ajustan sus recursos a la baja en periodos de contracción crediticia o
incertidumbre y, más adelante, los elevan mediante inyecciones del Banco
Central o estrategias comerciales. Por tanto, resulta necesario complementar
con un monitoreo mes a mes que permita anticipar tanto tensiones abruptas
como recuperaciones pronunciadas.

3.4. DETERMINAR SI LA LIQUIDEZ DE LA BANCA MÚLTIPLE ES


SENSIBLE A CAMBIOS EN LA TASA DE INTERÉS ACTIVA.

En el período 2011–2023 la tasa de interés activa de la banca múltiple boliviana


experimentó fluctuaciones marcadas por cambios en el entorno global y local,
desde la caída de los precios internacionales de los hidrocarburos en 2015 hasta
los choques derivados de la pandemia de COVID-19 y las sucesivas
modificaciones de la política monetaria a nivel mundial. Para evaluar si la liquidez
de la banca múltiple, entendida como el ratio de activos líquidos sobre pasivos
totales, responde de manera sensible a esos cambios de la tasa activa, se siguió
un procedimiento que combinó un análisis temporal, un diagrama de dispersión
y una regresión lineal simple.
Primero, se muestra la evolución de la tasa activa, refleja aumentos durante los
episodios de ajuste monetario global (por ejemplo, tras la moderación en los
estímulos de la Fed y el BCE en 2015) y caídas puntuales durante las fases más
agudas de la crisis sanitaria en 2020.

65
GRÁFICO 15. EVOLUCIÓN DE LA TASA DE INTERÉS ACTIVA (2011–2023).

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

Durante el período estudiado, la tasa de interés activa de la banca múltiple


boliviana mostró una trayectoria que reflejó tanto la orientación de la política
monetaria interna como los choques del entorno internacional. A inicios de 2011,
la tasa activa se ubicaba en torno al 7,2 %, sustentada en un régimen
relativamente contractivo diseñado para contener presiones importadas tras la
crisis financiera global. Entre 2012 y 2015, el Banco Central de Bolivia (BCB)
rebajó gradualmente su Tasa de Referencia y aprovechó la moderación de las
presiones inflacionarias globales, producto de la caída de los precios de los
hidrocarburos y otros commodities, para impulsar la recuperación del crédito, lo
que se tradujo en un descenso sostenido de la tasa activa hasta un mínimo
cercano al 5,1 % a mediados de 2015.
Desde 2016 hasta finales de 2019, la tasa activa se mantuvo bastante estable
en un rango apretado de 5,5 %–6,5 %, en línea con una postura neutral del BCB
que buscaba equilibrar el crecimiento del crédito con la estabilidad de precios en
un contexto de recuperación global moderada. Con la llegada de la pandemia en
2020 observamos cierta volatilidad transitoria , la tasa osciló entre 6,4 % y 6,8 %
durante el primer semestre, pero cerró el año en alrededor de 6,75 % a medida

66
que la banca reajustó sus condiciones de fondeo ante la contracción de la
demanda crediticia y las medidas regulatorias de emergencia.
En 2021, la reactivación de la economía impulsó un ligero repunte de la tasa
activa hacia niveles previos a la pandemia (entre 6,7 % y 7,0 %), reforzado
además por los incrementos de la Tasa de Referencia destinados a anclar
expectativas inflacionarias. Durante 2022, ante el traslado de las alzas de tasas
en las economías avanzadas y la persistencia de presiones de precios a nivel
global, el BCB elevó su Tasa de Referencia en varios tramos, lo cual empujó la
tasa activa a cerrar el año cerca del 7,0 %.
Finalmente, en 2023 la tasa activa se mantuvo estable en torno al 7 %, reflejo
de un entorno macroeconómico más calmado, un marco regulatorio de liquidez
sólido.
A continuación, se presenta el diagrama de dispersión que relaciona
directamente cada observación mensual de tasa activa (eje X) con su
correspondiente nivel de liquidez (eje Y). La nube de puntos revela una
correlación moderada y positiva entre ambas variables.

GRÁFICO 16. DIAGRAMA DE DISPERSIÓN DE LIQUIDEZ Y TASA ACTIVA


CON LÍNEA DE TENDENCIA (2011–2023).

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

67
El coeficiente de correlación de Pearson resultó 𝑟 = 0,4564, lo que indica que
existe una asociación lineal moderada entre la tasa activa y la liquidez.
La ecuación de la regresión lineal que se usó fue:
𝑳𝑰𝑸𝒕 = 𝜶 + 𝜷𝑻𝑰_𝑨𝑪𝑻𝒕 + 𝜺
En la regresión lineal simple, la pendiente estimada 𝛽 = 2,988 señala que, en
promedio, un aumento de un punto porcentual en la tasa activa se asocia con un
incremento de casi 3 puntos porcentuales en la liquidez bancaria. El intercepto
𝛼=0,0897 sitúa en 8,97 % el nivel de liquidez cuando la tasa activa es cero,
aunque esta situación es meramente teórica. El coeficiente de determinación
𝑅 2 = 0,2083 implica que el 20,8 % de la variación en la liquidez queda explicado
por los cambios en la tasa activa, mientras que el resto corresponde a factores
no incluidos en el modelo, como el crecimiento de depósitos, la calidad de la
cartera de créditos o las exigencias regulatorias.
En conjunto, estos resultados confirman que la liquidez de la banca múltiple es
sensiblemente dependiente de la tasa activa: ante periodos de tasas más altas,
los bancos tienden a acumular mayor liquidez, posiblemente para reforzar su
capacidad de respuesta ante mayores costos de fondeo y volatilidad crediticia.
Sin embargo, el 𝑅 2 moderado sugiere que sería recomendable en trabajos
futuros ampliar el modelo incorporando variables de control, por ejemplo,
evolución de depósitos y cartera y realizar pruebas de estacionariedad y
cointegración para validar la robustez de esta relación.

68
3.5. IDENTIFICAR LOS PATRONES ESTACIONALES MENSUALES DE LA
TASA DE INTERÉS PASIVA DE LA BANCA MÚLTIPLE.

Gráfico 17. EVOLUCIÓN DE LA TASA DE INTERÉS PASIVA (2011-2023).

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

El gráfico refleja cómo la tasa pasiva de la banca múltiple ha respondido a los


vaivenes de la política monetaria y los choques económicos en Bolivia entre
2011 y 2023. Al inicio del periodo, las tasas se mantuvieron en un rango muy
bajo (alrededor del 1 %–1,5 %), producto de una postura expansiva del Banco
Central que buscaba impulsar la liquidez sin presionar la inflación; esta fase de
tasas contenidas se prolongó hasta 2012, cuando incluso las tasas en moneda
extranjera convergieron a niveles mínimos.
A partir de 2013, el BCB aplicó operaciones de mercado abierto para enfriar
presiones inflacionarias, y las tasas pasivas ascendieron gradualmente hasta
tocar cerca del 4 %–4,5 % a mediados de 2014, para luego moderarse al cierre
de ese año en niveles inferiores a los de diciembre de 2013, en coherencia con
una política más contractiva. Durante 2015 y 2016, la contracción de la base
monetaria y la menor emisión de títulos redujo la liquidez del sistema, haciendo

69
caer las tasas por debajo del 2 %, su punto más bajo en todo el período
estudiado.
En 2017 comenzaron a relajarse las condiciones monetarias y la tasa pasiva se
recuperó rápidamente hasta situarse en torno al 3 %–4 % entre 2017 y 2019,
favoreciendo un fondeo bancario más costoso pero necesario para reactivar el
crédito. Con el estallido de la pandemia en 2020, el BCB inyectó liquidez de
forma excepcional, lo que llevó las tasas por encima del 4,5 % a lo largo de ese
año; ya en 2021, las tasas de depósito a plazo fijo cerraron el ejercicio en 4,37 %,
tras un incremento de 50 pb, mientras que las tasas de cajas de ahorro bajaron
50 pb por la mejora en la liquidez del sistema.
Durante 2022, las tasas pasivas se estabilizaron alrededor del 4 %, con
depósitos a plazo fijo en 4,41 % y cajas de ahorro en 1,50 %, reflejo de una
política monetaria que buscó anclar expectativas sin grandes oscilaciones.
Finalmente, en 2023 se observa un pico excepcional en mayo, cuando la tasa
llegó al 6 % tras la retirada gradual de estímulos y la normalización de las
condiciones monetarias, antes de volver a descender hacia el 3 % en los meses
finales del periodo de estudio.
Para medir el índice estacional se utilizó:

Donde:
𝐼𝑚𝑒𝑠 = Í𝑛𝑑𝑖𝑐𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑒𝑙 𝑚𝑒𝑠
𝑇𝑚𝑒𝑠 = 𝑃𝑟𝑜𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑚𝑒𝑛𝑠𝑢𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑡𝑎𝑠𝑎 𝑝𝑎𝑠𝑖𝑣𝑎
𝑇 = 𝑃𝑟𝑜𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑎𝑛𝑢𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑡𝑎𝑠𝑎 𝑝𝑎𝑠𝑖𝑣𝑎
100 = 𝐹𝑎𝑐𝑡𝑜𝑟 𝑑𝑒 𝑛𝑜𝑟𝑚𝑎𝑙𝑖𝑧𝑎𝑐𝑖ó𝑛
En el gráfico siguiente se presenta el Índice estacional mensual de la tasa pasiva
de la banca múltiple en Bolivia para el periodo 2011–2023, donde el valor 100
representa la media anual de toda la serie. Se observan claramente dos picos

70
estacionales: mayo alcanza un índice de 109,7 y octubre 106,3, mientras que
enero registra el nivel más bajo (85,9).

Gráfico 18. ÍNDICE ESTACIONAL DE LA TASA DE INTERÉS PASIVA.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

La explicación detrás de estos picos responde, en buena medida, a la dinámica


de la política monetaria y a las estrategias de captación de depósitos. Por
ejemplo, en mayo de 2014 las tasas pasivas en moneda nacional llegaron a tocar
niveles cercanos al 4 % como parte del endurecimiento de la política monetaria
que buscaba enfriar presiones inflacionarias, para luego moderarse al cierre de
ese año (Banco Central de Bolivia, 2014). Esa misma lógica de dar más
rendimiento al cierre de semestre se repite en los años posteriores, generando
este primer gran pico de captación.
El segundo repunte, en octubre, coincide con la preparación de las entidades
para el cierre de ejercicio anual. En 2021, por ejemplo, los depósitos a plazo fijo
cerraron en 4,37 %, tras un incremento acumulado de 50 pb impulsado por la
abundante liquidez post-COVID y las medidas de emergencia, lo que también
elevó temporalmente las tasas pasivas en los meses finales del año.
En contraste, enero (85,9) se ubica por debajo del promedio anual: tras las
fiestas de fin de año los bancos afrontan una holgura de liquidez gracias a la

71
menor demanda de créditos y, por tanto, reducen el precio que pagan por los
depósitos. Este comportamiento guarda relación con el giro expansivo que
adoptaron las economías emergentes a mediados de 2011, cuando las
autoridades recortaron tasas para evitar el estancamiento global, lo que derivó
en abundante liquidez en los primeros meses de cada año (Banco Central de
Bolivia, 2014).
Entre estos extremos, los meses de abril, junio y noviembre muestran valores
cercanos al promedio (Índices 98,9; 96,1; 97,5), reflejo de fases intermedias en
las que la liquidez bancaria permanece estable y los bancos no realizan ajustes
fuertes de tasas.
Este patrón de descenso tras el inicio de año, alza para cierres de semestre,
ligero ajuste en junio y nuevo repunte en el último trimestre evidencia cómo la
banca múltiple sincroniza su oferta de tasa pasiva con los ciclos de inyección y
retiro de liquidez del Banco Central.

GRÁFICO 19. DISTRIBUCIÓN MENSUAL DE LA TASA PASIVA (2011–


2023).

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

72
El anterior diagrama de cajas muestra cómo se distribuye, la tasa de interés
pasiva. Cada caja abarca el rango intercuartílico (50 % central de las
observaciones mensuales), la línea interior marca la mediana y los “bigotes”
llegan hasta las observaciones no atípicas más extremas (sin puntos fuera, lo
que indica ausencia de valores anómalos).
En enero y febrero vemos cajas estrechas y con medianas en torno al 1,5 %–
2%: durante estos meses el sistema suele tener abundante liquidez tras la
rotación de cartera del cierre de año, por lo que el costo de los depósitos
permanece bajo. A partir de marzo la mediana empieza a subir, alcanzando su
punto más alto en mayo (aunque con gran dispersión, reflejo de la fuerte
variabilidad de ese mes), cuando los bancos elevan sus tasas para capturar
recursos antes del cierre de semestre.
Tras ese pico, la mediana se modera ligeramente en junio, pero se mantiene en
niveles elevados (alrededor del 3 %) hasta octubre, mes en que se repite el
repunte asociado a la preparación del cierre de ejercicio anual. De julio a
septiembre las cajas muestran rangos intercuartílicos similares, lo que sugiere
una estacionalidad consistente en la oferta de tasa pasiva durante el segundo
semestre. Finalmente, en noviembre y diciembre las medianas descienden
nuevamente, acercándose a los niveles de inicios de año, cuando la liquidez
vuelve a aumentar tras pagarse los créditos de fin de ejercicio.
Este patrón de tasa pasiva baja y estable a principios de año, dos picos de
captación en mayo y octubre, y moderación al cierre, coincide con las fases de
inyección y retiro de liquidez que describe el Banco Central: política monetaria
más laxa al inicio del año, endurecimiento para contener la inflación y asegurar
fondeo en fines de semestre, y luego nueva apertura de efectivo al terminar el
ciclo anual (Banco Central de Bolivia, 2015).

73
3.6. MODELO ECONOMÉTRICO
En el análisis de la relación entre la estabilidad financiera, representada a través
de la liquidez del sistema financiero, y una serie de variables económicas
relevantes, es fundamental utilizar herramientas econométricas que permitan
evaluar las posibles influencias de los factores explicativos. En este caso, el
modelo econométrico se centra en determinar cómo las características de la
calidad de la cartera de créditos, medida por el índice de mora, incide en la
liquidez, considerada un indicador clave de estabilidad financiera.
El período analizado comprende de 2011 a 2023, una etapa caracterizada por
importantes fluctuaciones en el panorama económico global y regional. Estas
circunstancias hacen que la estabilidad financiera y sus determinantes sean
temas críticos para el diseño de políticas públicas y estrategias financieras.
La variable dependiente, liquidez, se mide como un porcentaje representativo de
la capacidad de la banca múltiple, para cubrir sus obligaciones de corto plazo.
Las variables independientes seleccionadas incluyen:

 Índice de mora: Proporción de los créditos que presentan


incumplimientos, una variable clave para evaluar el riesgo crediticio.
 Tasa de interés activa
 Tasa de interés pasiva

3.6.1. Enfoque del Modelo


Se estimó un modelo de Vector Autorregresivo con dos rezagos para estimar la
incidencia de la morosidad en la estabilidad financiera, además de estimar cómo
afecta a otras variables relevantes para la estabilidad financiera, como ser la
tasa de interés activa y la tasa de interés pasiva.
El modelo VAR(2) propuesto estima de forma simultánea la evolución de la
liquidez y las variables explicativas, incorporando dos rezagos de cada serie
para reflejar efectos dinámicos y retroalimentación entre ellas. Además, el
VAR(2) es ampliamente utilizado por su capacidad de modelar
interdependencias sin imponer restricciones estructurales ex ante y por facilitar

74
el análisis de impulso–respuesta y la descomposición de la varianza de los
errores de predicción (Lütkepohl, 2005). No obstante, la validez del modelo
depende de que las series sean estacionarias (incluyendo, de ser necesario,
ajustes por estacionalidad mensual), de la correcta especificación del orden de
rezagos y de que los residuos sean ruido blanco multivariante (Enders, 2015).
Esta especificación VAR(2) permite analizar cómo un choque en cualquiera de
las variables impacta en la liquidez a lo largo de los dos años siguientes, y
examinar la persistencia de dichos efectos mediante funciones impulso–
respuesta.

3.6.2. Especificación del Modelo


En la presente investigación se especificó un modelo Vector Autorregresivo de
orden dos, VAR(2), con el objetivo de capturar de manera simultánea las
interrelaciones dinámicas entre los principales determinantes de la liquidez y el
crédito bancario. El sistema endógeno quedó conformado por las primeras
diferencias de la tasa de liquidez (𝛥𝑙𝑖𝑞𝑡 ) y de la tasa de morosidad (𝛥𝑚𝑜𝑟𝑎𝑡 ),
junto con los niveles de la tasa de interés activa (𝑖𝑡act) y de la tasa de interés
pasiva (𝑖𝑡pas), incorporando dos rezagos de cada serie. Las dos primeras
variables se diferenciaron para asegurar la estacionariedad de las series,
validada mediante pruebas de raíz unitaria ADF y KPSS, tal como recomienda
Enders (2015).
Para controlar perturbaciones ocasionales derivadas de eventos regulatorios y
choques macrofinancieros específicos, se añadieron como variables exógenas
dos dummies temporales:

 𝐷2021-02
 𝐷2023-05

La selección del orden de rezagos se fundamentó en los criterios de información


de Akaike (AIC), confirmando que dos rezagos ofrecían el mejor ajuste
(Lütkepohl, 2005).

75
3.6.3. Justificación del Modelo
El propósito de este modelo es evaluar la incidencia de la cartera de créditos
sobre la estabilidad financiera, entendida en términos de liquidez. Este enfoque
se justifica debido a la importancia de la cartera de créditos como principal activo
generador de ingresos y, a la vez, como fuente potencial de riesgos para las
instituciones financieras (IMF, 2018). La literatura económica también sugiere
que los depósitos y las tasas de interés son determinantes críticos de la liquidez
bancaria, al influir en la capacidad de las instituciones financieras para gestionar
sus obligaciones de corto plazo (Diamond y Dybvig, 1983).
Al incluir variables adicionales como el índice de mora, el modelo busca capturar
los efectos del riesgo crediticio sobre la estabilidad financiera, en línea con
investigaciones previas que destacan el impacto de los incumplimientos en la
resiliencia del sistema bancario (Laeven y Valencia, 2013). Este diseño permite
no solo identificar relaciones estadísticamente significativas, sino también
proporcionar información relevante para el diseño de políticas públicas y
estrategias de gestión de riesgos en el sector financiero.

3.6.4. Desarrollo del Modelo Econométrico


En el presente apartado se describe paso a paso la construcción y estimación
del modelo VAR(2) empleado para analizar la dinámica conjunta de las variables
de liquidez, morosidad y tasas de interés.
Primero, se definieron las series a incluir. Las primeras diferencias de liquidez y
de la mora, con el fin de garantizar la estacionariedad; y los niveles de la tasa de
interés activa y de la tasa de interés pasiva
Para cada serie se aplicaron pruebas Dickey-Fuller, confirmando la necesidad
de diferenciar las dos primeras.
A continuación, se incorporaron dos variables exógenas tipo dummy: una para
febrero de 2021 y otra para mayo de 2023. Estas dummies permiten aislar el
efecto de estos choques puntuales sobre la evolución de las demás variables.

76
GRÁFICO 20. RESIDUOS DEL MODELO VAR.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

La elección del orden de rezagos se basó en los criterios de información de


Akaike (AIC), arrojando que dos rezagos (VAR(2)) ofrecían el mejor equilibrio
entre ajuste y parsimonia. Con esta especificación, el sistema quedó integrado
por cuatro ecuaciones.

TABLA 4 CRITERIOS DE REZAGOS ÓPTIMOS PARA EL MODELO.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

De esta manera, el modelo VAR(2), quedaría en forma compacta:

77
Donde:

 𝐴1 y 𝐴2 son matrices 4 × 4 de coeficientes de los rezagos 1 y 2.


 𝐵 es una matriz 4 × 2 de coeficientes de las dummies.
 𝑢 es el vector de innovaciones.

Donde:

 ∆𝑙𝑖𝑞𝑡 = Ratio de liquidez en primera diferencia


 ∆𝑚𝑜𝑟𝑎𝑡 =Índice de mora en primera diferencia
 𝑖𝑡𝑎𝑐𝑡 = Tasa de interés activa
 𝑖𝑡𝑝𝑎𝑠 = Tasa de interés pasiva

En forma desarrollada:

3.6.5. Estimación del modelo VAR


Los coeficientes estimados revelan que, en la ecuación de Δliq, el segundo
rezago de su propia variación resulta negativo y estadísticamente significativo,
lo que apunta a un efecto correctivo de la liquidez en el segundo mes. Asimismo,
el primer rezago de Δmora aparece con signo positivo y altamente significativo,

78
lo que indica que un aumento en la morosidad tiende a agravar la contracción
de liquidez al mes siguiente.

Tabla 5. ESTIMACIÓN DEL MODELO VAR.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.


En contraste, la tasa activa muestra un impacto contractivo sobre la liquidez y la
pasiva tiende a expandirla, aunque en ambos casos la significancia se alcanza
solo al nivel del 10 %.
Los choques puntuales confirmaron su rol esperable: la dummy de febrero de
2021 arroja un efecto ligeramente contractivo sobre Δliq, mientras que la dummy

79
de mayo de 2023 refleja un repunte transitorio de la liquidez, en línea con la
respuesta del sistema bancario a la depreciación cambiaria.
En la ecuación de Δmora, se observa persistencia: el segundo rezago mantiene
un coeficiente positivo y significativo, mientras que el primer rezago corrige
moderadamente la variación. La tasa activa incrementa la morosidad a corto
plazo, y la pasiva actúa en sentido opuesto, lo que sugiere un traslado de costos
a los prestatarios. Las dummies también tienen efectos relevantes, capturando
desvíos puntuales en la morosidad.
Las ecuaciones de las tasas activa y pasiva presentan dinámica propia marcada
por sus rezagos y muestran un buen nivel de explicación (R² por encima de 0,64
y 0,82, respectivamente). Los ajustes en las ecuaciones de diferencia, con R²
más bajos (0,10 Δliq y 0,23 para Δmora), son consistentes con la naturaleza
volátil de estas series.

3.6.6. Raíces Inversas


Para asegurarnos de que el modelo VAR(2) funciona correctamente, se trazaron
las “raíces inversas”.

GRÁFICO 21. DIAGRAMA DE RAÍCES INVERSAS DEL POLINOMIO


CARACTERÍSTICO AR PARA EVALUAR LA ESTABILIDAD DEL VAR.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.


Todas las raíces caen dentro de ese círculo, lo cual significa que cualquier
choque, como un repunte inesperado en la morosidad o una variación brusca de

80
las tasas de interés, se irá atenuando con el tiempo en lugar de amplificarse.
Gracias a esta condición, podemos confiar en que las funciones impulso–
respuesta y las descomposiciones de varianza que obtengamos reflejarán un
comportamiento razonable.

3.6.7. Pruebas de Autocorrelación y Heterocedasticidad


Se aplicaron dos pruebas de diagnóstico a los residuos del VAR(2) para verificar
el cumplimiento de los supuestos clásicos. En primer lugar, la prueba LM de
correlación serial (Edgeworth-corrected LRE*) evaluó la hipótesis nula de
ausencia de autocorrelación hasta el rezago 3. Para los rezagos individuales 1,
2 y 3 se obtuvieron p = .1704, p = .1212 y p = .5094, respectivamente, y en el
test conjunto χ²(48) = 61.84, p = .0872. Estos resultados indican que, al nivel de
significancia del 5 %, no hay autocorrelación remanente; incluso al 10 % solo
aparece un indicio débil que no compromete la validez del modelo.

TABLA 6. RESULTADOS DE LA PRUEBA DE AUTOCORRELACIÓN DE


BREUSCH–GODFREY PARA LOS RESIDUOS DEL MODELO.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

En segundo lugar, la prueba de heterocedasticidad en niveles y cuadrados arrojó


χ²(180) = 182.50, p = .4339, y ningún componente individual resultó significativo.
Esto descarta la presencia de varianza no constante en los residuos.

81
TABLA 7. RESULTADOS DE LA PRUEBA DE HETEROCEDASTICIDAD DE
WHITE PARA LOS RESIDUOS DEL VAR (NIVELES Y CUADRADOS).

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

En conjunto, ambas pruebas confirman que los errores se comportan como ruido
blanco, lo que respalda la consistencia de las estimaciones. Para reforzar la
robustez del análisis dinámico, las funciones impulso–respuesta se estimarán
mediante bootstrap, de modo que las bandas de confianza resultantes
incorporen cualquier posible desviación de estos supuestos.

82
3.6.8. Análisis de Impulso-Respuesta

GRÁFICO 22. FUNCIONES DE IMPULSO–RESPUESTA DEL VAR.

Fuente: Elaboración propia en base a datos de la ASFI.

La reacción inmediata a un choque positivo de liquidez es notoriamente elevada


(0,021), indicando un aumento significativo y repentino de recursos disponibles
en el sistema financiero. Este comportamiento refleja la teoría planteada por
Schinasi (2004), donde un sistema financiero estable debe gestionar
eficazmente los desequilibrios transitorios. Luego del primer impacto, se observa
una corrección rápida en los siguientes meses, sugiriendo que el sistema
financiero logra disipar el choque inicial de manera eficiente, estabilizándose
nuevamente hacia el equilibrio.
Inicialmente, la morosidad no reacciona inmediatamente a un aumento en
liquidez, permaneciendo estable en el primer mes. En el segundo mes se registra
un pequeño incremento (0,004), sugiriendo que mayores niveles de liquidez

83
podrían inducir una relajación inicial en los criterios de otorgamiento de créditos,
generando potencialmente mayores riesgos, alineándose con la hipótesis de
riesgo moral propuesta por Holmström (1979). La rápida reversión del efecto
hacia cero en meses posteriores indica ajustes rápidos en políticas crediticias y
provisiones bancarias.
La tasa activa muestra una reacción ligera y retrasada a cambios en la liquidez.
En los primeros meses, se percibe un leve ajuste transitorio en los costos del
crédito, mostrando que el sistema bancario modula cuidadosamente sus tasas
activas frente a variaciones en liquidez, una práctica consistente con la teoría
del efecto acelerador financiero de Bernanke y Gertler (1995), donde ajustes en
la liquidez influencian parcialmente la disponibilidad y el costo del crédito.
La tasa pasiva prácticamente no muestra reacción significativa, sugiriendo que
el sistema financiero no traslada inmediatamente aumentos de liquidez hacia
mejores condiciones de depósitos. Esta prudencia está relacionada con la
estabilidad estructural defendida por Diamond y Dybvig (1983), quienes resaltan
la importancia de gestionar cuidadosamente las tasas pasivas para prevenir
desajustes que podrían llevar a corridas bancarias.
La liquidez reacciona con una caída inmediata pero limitada ante un aumento
repentino en la morosidad. Esto evidencia que el deterioro en la calidad crediticia
afecta rápidamente la percepción del riesgo y la disponibilidad de liquidez en el
sistema financiero. Tal comportamiento confirma la importancia de la calidad de
cartera descrita por Espinoza y Vega (2019), donde aumentos en morosidad
deterioran rápidamente la estabilidad financiera.
Ante un choque propio, la morosidad muestra ajustes inmediatos en los primeros
meses, con variaciones negativas que sugieren respuestas rápidas en términos
de reestructuración de cartera, provisiones y controles prudenciales. Este
comportamiento dinámico refleja la necesidad de una supervisión efectiva tal
como la plantean Di Noia y Di Giorgio (1999).
La tasa activa aumenta notablemente en respuesta al incremento en la
morosidad, indicando claramente cómo el riesgo crediticio adicional se transfiere
parcialmente a los clientes mediante costos más elevados del crédito. Esta

84
reacción respalda la teoría del canal del crédito expuesta por Bernanke y Gertler
(1995), enfatizando cómo los bancos ajustan sus tasas activas en respuesta al
riesgo incrementado.
La tasa pasiva muestra escasa sensibilidad ante variaciones en la morosidad,
sugiriendo que la confianza del depositante y las tasas ofrecidas por depósitos
no son significativamente afectadas a corto plazo por deterioros leves en la
cartera crediticia. Esto resalta una estrategia de estabilidad estructural y
prevención de riesgos sistémicos descrita por Diamond y Dybvig (1983).
La liquidez exhibe respuestas moderadas y rápidamente disipadas frente a
aumentos en la tasa activa. Esto sugiere una limitada y breve reacción del
sistema ante cambios en costos de financiamiento, mostrando una capacidad de
ajuste veloz que evita mayores desequilibrios, coherente con el modelo de
estabilidad financiera de Schinasi (2004).
Se observa un leve incremento inicial en la morosidad tras un aumento en la tasa
activa, evidenciando un impacto negativo temporal sobre la calidad crediticia.
Este fenómeno refleja parcialmente los efectos adversos descritos por Stiglitz y
Weiss (1981), donde mayores costos del crédito incrementan riesgos al atraer
prestatarios con peor calidad crediticia.
La tasa activa muestra una persistencia moderada ante choques propios,
indicando que cambios iniciales en esta tasa tienen efectos prolongados, lo cual
evidencia rigidez en la transmisión de cambios en costos del crédito hacia la
economía real.
Se observa una limitada reacción de la tasa pasiva, indicando que los bancos
ajustan mínimamente los costos del fondeo frente a cambios en tasas activas.
Esta limitada transmisión muestra prudencia en mantener estabilidad estructural
en depósitos, alineada con la teoría de intermediación financiera propuesta por
Diamond y Dybvig (1983).
Las reacciones ante cambios en la tasa pasiva son débiles y de corta duración,
sugiriendo que ajustes en fondeo tienen efectos temporales y limitados sobre
liquidez, calidad de cartera y tasas activas.

85
86
4. CONCLUSIONES

4.1. CONCLUSIONES GENERALES


 Un deterioro en la calidad de la cartera, reflejado en incrementos de la
morosidad, obliga a las entidades financieras a inmovilizar recursos líquidos,
lo cual disminuye su capacidad de atender obligaciones inmediatas y atenta
contra la estabilidad del sistema.
 Si bien la liquidez responde con cierta inercia a sus propios choques, dichas
perturbaciones se corrigen en un plazo breve, lo que denota resiliencia
estructural y capacidad de adaptación ante desviaciones temporales.
 Las variaciones en la tasa activa impactan principalmente sobre la propia
tasa y, en menor medida, sobre la liquidez y la morosidad. Esto sugiere que
el encarecimiento del crédito, si bien es una herramienta de política, debe
gestionarse con cautela para no generar tensiones innecesarias en el fondeo
ni en la calidad de la cartera.
 Ajustes en la tasa pasiva funcionan como un incentivo para la captación de
depósitos, contribuyendo a mejorar la liquidez. No obstante, este estímulo
puede suavizar los criterios crediticios si no se acompaña de controles
adecuados, por lo que resulta crucial equilibrar incentivos y supervisión.
 La rápida convergencia de todas las respuestas hacia el equilibrio confirma
la solidez del sistema bancario boliviano frente a choques moderados. Sin
embargo, la persistencia relativa de los efectos de la morosidad resalta la
necesidad de reforzar el monitoreo permanente de la cartera de créditos,
optimizar las provisiones y afinar las políticas de fondeo para prevenir que
deficiencias en la gestión crediticia deriven en crisis de liquidez.

4.2. CONCLUSIONES ESPECÍFICAS


 La calidad de la cartera crediticia de la banca múltiple, medida a través del
índice de morosidad, experimentó dos episodios de presión al alza: el primero
en febrero de 2011, vinculado a un entorno económico favorable y a la
87
política de bolivianización que, acompañado de elevados niveles de
provisiones, generó un pico transitorio antes de una fase de mejora continua;
y el segundo a lo largo de 2023, con picos en febrero, abril, julio y octubre,
originados en la reprogramación masiva de créditos y el dinamismo de la
recuperación postpandemia. Entre estos extremos, los valles de menor mora,
especialmente en diciembre de 2012, 2014 y 2020, reflejan periodos de
moderación crediticia, solidez de provisiones y medidas regulatorias
preventivas. En conjunto, estas fluctuaciones responden a la interacción
entre políticas macroeconómicas, cambios normativos y prácticas de gestión
de riesgo, mostrando que tanto los choques externos como las decisiones
internas de los bancos determinan la evolución de la morosidad más allá de
la simple expansión o contracción de la cartera.
 En promedio, la liquidez de la banca múltiple se ha mantenido prácticamente
estable, pero tras esta aparente tranquilidad subyace una elevada volatilidad
que refleja oscilaciones bruscas en respuesta a factores estacionales,
fiscales y de política monetaria. Las caídas extremas coinciden con cierres
de ejercicio y pago de impuestos, mientras que los repuntes más intensos
responden a inyecciones de liquidez o a agresivas campañas de captación
de depósitos. Este comportamiento de “equilibrio inestable” indica que,
aunque no existe una tendencia sostenida al alza o a la baja, resulta
imprescindible complementar el análisis con un seguimiento mensual que
permita anticipar episodios de tensión o recuperación.
 La banca múltiple boliviana responde de forma positiva y estadísticamente
significativa a las variaciones de la tasa de interés activa: un incremento de
un punto porcentual en dicha tasa se asocia, en promedio, con un aumento
de aproximadamente 2,99 puntos porcentuales en el ratio de liquidez.
Aunque la relación explica cerca del 20,8 % de la variación observada en la
liquidez (R² = 0,2083), el hecho de que la pendiente sea robusta confirma
que el canal de la tasa activa actúa como un mecanismo relevante de
acumulación de activos líquidos ante mayores costos de fondeo. El R²
moderado sugiere que otros determinantes, como el crecimiento de los

88
depósitos, la calidad de la cartera crediticia y los requerimientos regulatorios,
también juegan un papel importante.
 Los datos muestran un patrón estacional muy claro: a comienzos de año
(enero–marzo) la tasa pasiva se ubica por debajo de su promedio anual,
reflejo de la holgura de liquidez tras el cierre anterior; a mediados de cada
semestre (mayo y octubre) alcanza sus máximos, cuando los bancos suben
la oferta para asegurar fondeo antes de los cierres de ejercicio; y a
continuación modera ligeramente sus niveles en junio y noviembre, para
volver a descender hacia fin de año.

4.3. RECOMENDACIONES
En base a las conclusiones de la investigación se formulan las siguientes
recomendaciones:

 Capacitar a las unidades de riesgo en el uso de analítica avanzada (scoring


de crédito, machine learning) para ajustar políticas de provisiones y límites
de concentración sectorial.
 Promover líneas de crédito hacia sectores con bajo coeficiente de correlación
frente a choques externos, reduciendo la exposición simultánea a ciclos
internacionales de minería o hidrocarburos.
 Antes de subir la tasa activa, simular impactos en cartera, liquidez y nivel de
depósitos usando ejercicios de estrés.
 Al ofrecer rendimientos atractivos en la tasa pasiva, acompañarlo de
cláusulas de revisión de calidad crediticia para evitar relajar criterios de
otorgamiento.
 Mantener reservas líquidas equivalentes a al menos un mes de vencimientos
de cartera, con activos High-Quality Liquid Assets fácilmente reembolsables
en el mercado local.
 Incrementar la frecuencia de reportes y análisis de calidad de cartera liquidez
y captación de depósitos, incorporando indicadores de desviación respecto
a tendencia estacional.

89
 Fortalecer comités de riesgo con miembros independientes y expertos en
finanzas cuantitativas que revisen una vez al mes los indicadores clave
(mora, liquidez, concentración).
 Documentar procesos de aprobación de créditos en un manual de gestión de
riesgos, que se actualice tras cada desviación significativa de los modelos
internos.
 Fomentar la educación financiera y la inclusión responsable
 Desarrollar plataformas de autoevaluación crediticia en línea que ayuden a
prestatarios a entender su perfil de riesgo y prepararse antes de solicitar un
crédito.

90
91
5. BIBLIOGRAFÍA

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crecimiento económico de Bolivia. Periodo 1998-2019 (Doctoral
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95
96
6. ANEXOS

Anexo 1. Planilla de Consistencia Metodológica

PLANILLA DE CONSISTENCIA METODOLÓGICA

1. TEMA DE LA La Cartera de Créditos en la Estabilidad


INVESTIGACIÓN Financiera de Bolivia.

La Cartera de Créditos en la Estabilidad


2. TÍTULO DEL TEMA
Financiera de Bolivia Periodo 2011-2023.

LA INCIDENCIA DE LA CARTERA DE CRÉDITOS


3. OBJETO DE LA
EN LA ESTABILIDAD FINANCIERA, PERIODO
INVESTIGACIÓN
2011-2023.

4. PREGUNTA DE LA La Cartera de Créditos INCIDE en la Estabilidad


INVESTIGACIÓN Financiera de Bolivia en el periodo 2011 - 2023

5. PLANTEAMIENTO 6. OBJETIVO 7. PLANTEAMIENTO


DEL PROBLEMA GENERAL DE LA HIPÓTESIS
ESTIMAR LA
INCIDENCIA DE LA
LA INEFICIENTE
LA INEFICIENTE CARTERA DE
GESTIÓN DE LA
GESTIÓN DE LA CRÉDITOS EN LA
CARTERA DE CRÉDITOS
CARTERA DE CRÉDITOS ESTABILIDAD
INCIDE NEGATIVAMENTE
EN LA ESTABILIDAD FINANCIERA DE
EN LA ESTABILIDAD
FINANCIERA DE BOLIVIA. BOLIVIA EN EL
FINANCIERA.
PERIODO 2011 –
2023
8. CATEGORÍAS 9. VARIABLES 10. OBJETIVOS
ECONÓMICAS ECONÓMICAS ESPECÍFICOS

97
V.E.1.1. Calidad de O.E.1.1. EXPLICAR la
C.E.1 CARTERA DE la Cartera de variación en la calidad de
CRÉDITOS. Créditos (Índice de la cartera de créditos de
Morosidad). la banca múltiple
mediante el índice de
morosidad.

O.E.2.1. CONTRASTAR la
V.E.2.1. Indicador de variación de la liquidez de
Liquidez de la la banca múltiple usando
Banca Múltiple. el ratio correspondiente.

O.E.2.2. DETERMINAR si
la liquidez de la banca
C.E.2 ESTABILIDAD V.E.2.2. Tasa de múltiple es sensible a
FINANCIERA. Interés Activa cambios en la tasa de
interés activa.

O.E.2.3. IDENTIFICAR los


patrones estacionales
V.E.2.3. Tasa de mensuales de la tasa de
Interés Pasiva interés pasiva de la
banca múltiple.

98
Anexo 2. Pruebas de Dickey – Fuller para las variables.

. dfuller TasaPasiva

Dickey-Fuller test for unit root Number of obs = 155

Interpolated Dickey-Fuller
Test 1% Critical 5% Critical 10% Critical
Statistic Value Value Value

Z(t) -3.507 -3.492 -2.886 -2.576

MacKinnon approximate p-value for Z(t) = 0.0078

. dfuller LIQ

Dickey-Fuller test for unit root Number of obs = 155

Interpolated Dickey-Fuller
Test 1% Critical 5% Critical 10% Critical
Statistic Value Value Value

Z(t) -4.110 -3.492 -2.886 -2.576

MacKinnon approximate p-value for Z(t) = 0.0009

. dfuller TasaActiva

Dickey-Fuller test for unit root Number of obs = 155

Interpolated Dickey-Fuller
Test 1% Critical 5% Critical 10% Critical
Statistic Value Value Value

Z(t) -4.977 -3.492 -2.886 -2.576

MacKinnon approximate p-value for Z(t) = 0.0000

. dfuller M

Dickey-Fuller test for unit root Number of obs = 155

Interpolated Dickey-Fuller
Test 1% Critical 5% Critical 10% Critical
Statistic Value Value Value

Z(t) -0.900 -3.492 -2.886 -2.576

MacKinnon approximate p-value for Z(t) = 0.7879

MacKinnon approximate p-value for Z(t) = 0.7879

. dfuller CC

Dickey-Fuller test for unit root Number of obs = 155

Interpolated Dickey-Fuller
Test 1% Critical 5% Critical 10% Critical
Statistic Value Value Value

Z(t) -0.948 -3.492 -2.886 -2.576

MacKinnon approximate p-value for Z(t) = 0.7719

99
. dfuller DEP

Dickey-Fuller test for unit root Number of obs = 155

Interpolated Dickey-Fuller
Test 1% Critical 5% Critical 10% Critical
Statistic Value Value Value

Z(t) -1.188 -3.492 -2.886 -2.576

MacKinnon approximate p-value for Z(t) = 0.6786

. dfuller d_mora

Dickey-Fuller test for unit root Number of obs = 154

Interpolated Dickey-Fuller
Test 1% Critical 5% Critical 10% Critical
Statistic Value Value Value

Z(t) -12.996 -3.492 -2.886 -2.576

MacKinnon approximate p-value for Z(t) = 0.0000

. dfuller d_liquidez

Dickey-Fuller test for unit root Number of obs = 154

Interpolated Dickey-Fuller
Test 1% Critical 5% Critical 10% Critical
Statistic Value Value Value

Z(t) -12.696 -3.492 -2.886 -2.576

MacKinnon approximate p-value for Z(t) = 0.0000

100
Anexo 3. Datos de tasa activa
TASA ACTIVA MENSUAL 2011-2023
ene-11 7,24 ene-12 7,22 ene-13 7,29
feb-11 5,67 feb-12 7,76 feb-13 7,14
mar-11 6,24 mar-12 7,52 mar-13 7,13
abr-11 5,93 abr-12 6,48 abr-13 6,52
may-11 5,93 may-12 6,28 may-13 6,28
jun-11 6,19 jun-12 6,39 jun-13 6,74
jul-11 6,30 jul-12 6,60 jul-13 6,95
ago-11 6,98 ago-12 6,91 ago-13 6,98
sep-11 7,97 sep-12 7,27 sep-13 6,62
oct-11 7,31 oct-12 6,83 oct-13 7,15
nov-11 7,64 nov-12 7,48 nov-13 6,61
dic-11 7,60 dic-12 7,02 dic-13 7,69

ene-14 7,61 ene-15 6,51 ene-16 5,97


feb-14 7,51 feb-15 6,59 feb-16 6,20
mar-14 6,51 mar-15 6,10 mar-16 6,07
abr-14 6,48 abr-15 5,92 abr-16 5,59
may-14 6,37 may-15 5,15 may-16 5,38
jun-14 6,92 jun-15 6,04 jun-16 6,27
jul-14 6,62 jul-15 5,94 jul-16 6,22
ago-14 6,52 ago-15 6,26 ago-16 5,92
sep-14 6,33 sep-15 6,01 sep-16 5,63
oct-14 6,40 oct-15 6,22 oct-16 5,98
nov-14 6,22 nov-15 6,09 nov-16 5,82
dic-14 6,01 dic-15 6,19 dic-16 5,83

ene-17 6,16 ene-18 6,14 ene-19 6,05


feb-17 5,85 feb-18 6,28 feb-19 6,47
mar-17 5,58 mar-18 5,66 mar-19 6,06
abr-17 5,63 abr-18 5,37 abr-19 6,09
may-17 5,45 may-18 5,88 may-19 6,34
jun-17 5,89 jun-18 5,76 jun-19 6,13
jul-17 6,17 jul-18 6,22 jul-19 6,03
ago-17 6,19 ago-18 6,24 ago-19 6,28
sep-17 5,60 sep-18 6,07 sep-19 6,30
oct-17 6,27 oct-18 6,09 oct-19 6,42
nov-17 6,45 nov-18 6,48 nov-19 6,59
dic-17 6,38 dic-18 5,94 dic-19 6,81

ene-20 6,74 ene-21 6,73 ene-22 6,53


feb-20 6,75 feb-21 6,62 feb-22 6,30
mar-20 6,46 mar-21 6,55 mar-22 6,32
abr-20 6,58 abr-21 5,98 abr-22 5,69
may-20 6,77 may-21 6,19 may-22 5,49
jun-20 6,48 jun-21 6,38 jun-22 6,33
jul-20 6,60 jul-21 6,45 jul-22 6,01
ago-20 6,48 ago-21 6,46 ago-22 6,12
sep-20 6,66 sep-21 6,57 sep-22 6,24
oct-20 6,39 oct-21 6,42 oct-22 6,18
nov-20 6,45 nov-21 6,41 nov-22 6,29
dic-20 6,42 dic-21 6,25 dic-22 6,00

ene-23 6,37
feb-23 6,04
mar-23 6,45
abr-23 6,64
may-23 7,12
jun-23 6,95
jul-23 6,73
ago-23 6,97
sep-23 7,03
oct-23 6,92
nov-23 7,02
dic-23 6,85

101
Anexo 4. Selección de Orden en el Modelo VAR

Anexo 5. Datos de Mora.

MORA DE LA BANCA MÚLTIPLE


ene-11 2,36% ene-12 1,72% ene-13 1,53%
feb-11 2,38% feb-12 1,79% feb-13 1,61%
mar-11 2,33% mar-12 1,72% mar-13 1,59%
abr-11 2,22% abr-12 1,74% abr-13 1,58%
may-11 2,07% may-12 1,70% may-13 1,57%
jun-11 1,92% jun-12 1,68% jun-13 1,59%
jul-11 1,95% jul-12 1,68% jul-13 1,60%
ago-11 1,87% ago-12 1,70% ago-13 1,63%
sep-11 1,85% sep-12 1,72% sep-13 1,63%
oct-11 1,88% oct-12 1,65% oct-13
nov-11 1,80% nov-12 1,63% nov-13 1,66%
dic-11 1,65% dic-12 1,47% dic-13 1,52%

ene-14 1,52% ene-15 1,53% ene-16 1,59%


feb-14 1,62% feb-15 1,67% feb-16 1,75%
mar-14 1,64% mar-15 1,71% mar-16 1,69%
abr-14 1,59% abr-15 1,67% abr-16 1,67%
may-14 1,61% may-15 1,65% may-16 1,75%
jun-14 1,51% jun-15 1,57% jun-16 1,62%
jul-14 1,52% jul-15 1,64% jul-16 1,66%
ago-14 1,62% ago-15 1,65% ago-16 1,66%
sep-14 1,61% sep-15 1,64% sep-16 1,62%
oct-14 1,61% oct-15 1,65% oct-16 1,66%
nov-14 1,63% nov-15 1,66% nov-16 1,66%
dic-14 1,48% dic-15 1,47% dic-16 1,52%

ene-17 1,56% ene-18 1,80% ene-19 1,76%

102
feb-17 1,76% feb-18 1,93% feb-19 1,83%
mar-17 1,72% mar-18 1,86% mar-19 1,87%
abr-17 1,72% abr-18 1,91% abr-19 1,86%
may-17 1,73% may-18 1,90% may-19 1,82%
jun-17 1,66% jun-18 1,84% jun-19 1,77%
jul-17 1,80% jul-18 1,91% jul-19 1,85%
ago-17 1,81% ago-18 1,89% ago-19 1,88%
sep-17 1,80% sep-18 1,87% sep-19 1,95%
oct-17 1,81% oct-18 1,90% oct-19 2,05%
nov-17 1,83% nov-18 1,81% nov-19 2,05%
dic-17 1,64% dic-18 1,67% dic-19 1,79%

ene-20 1,94% ene-21 1,51% ene-22 1,61%


feb-20 2,11% feb-21 1,96% feb-22 1,76%
mar-20 2,12% mar-21 1,82% mar-22 1,81%
abr-20 1,91% abr-21 1,77% abr-22 1,86%
may-20 1,82% may-21 1,76% may-22 1,98%
jun-20 1,79% jun-21 1,66% jun-22 1,93%
jul-20 1,91% jul-21 1,67% jul-22 2,06%
ago-20 1,84% ago-21 1,64% ago-22 2,10%
sep-20 1,67% sep-21 1,58% sep-22 2,10%
oct-20 1,63% oct-21 1,54% oct-22 2,17%
nov-20 1,58% nov-21 1,52% nov-22 2,23%
dic-20 1,46% dic-21 1,49% dic-22 2,12%
ene-23 2,34%
feb-23 2,58%
mar-23 2,48%
abr-23 2,73%
may-23 2,65%
jun-23 2,64%
jul-23 2,92%
ago-23 2,92%
sep-23 2,87%
oct-23 2,98%
nov-23 2,94%
dic-23 2,87%

103
Anexo 6. Datos del Indicador de Liquidez.

LIQUIDEZ DE LA BANCA MÚLTIPLE


ene-11 34,81% ene-12 35,32% ene-13 34,44%
feb-11 35,79% feb-12 35,36% feb-13 33,26%
mar-11 34,97% mar-12 35,23% mar-13 29,54%
abr-11 28,10% abr-12 30,77% abr-13 27,34%
may-11 25,26% may-12 27,28% may-13 26,42%
jun-11 27,56% jun-12 28,00% jun-13 27,60%
jul-11 28,18% jul-12 26,23% jul-13 27,92%
ago-11 29,63% ago-12 27,54% ago-13 28,23%
sep-11 31,37% sep-12 30,19% sep-13 25,37%
oct-11 33,34% oct-12 28,48% oct-13 25,37%
nov-11 36,62% nov-12 32,44% nov-13 24,88%
dic-11 38,34% dic-12 37,22% dic-13 30,13%

ene-14 24,34% ene-15 27,99% ene-16 34,79%


feb-14 23,28% feb-15 27,00% feb-16 32,26%
mar-14 22,90% mar-15 23,96% mar-16 29,79%
abr-14 24,56% abr-15 23,73% abr-16 26,93%
may-14 24,42% may-15 24,87% may-16 26,84%
jun-14 25,46% jun-15 26,83% jun-16 26,09%
jul-14 26,50% jul-15 28,00% jul-16 27,51%
ago-14 27,00% ago-15 27,80% ago-16 27,58%
sep-14 26,09% sep-15 31,42% sep-16 28,46%
oct-14 29,36% oct-15 33,23% oct-16 27,84%
nov-14 28,33% nov-15 34,06% nov-16 27,20%
dic-14 31,06% dic-15 37,79% dic-16 28,69%

ene-17 25,32% ene-18 27,58% ene-19 23,97%


feb-17 25,52% feb-18 27,10% feb-19 23,52%
mar-17 23,24% mar-18 27,86% mar-19 22,46%
abr-17 22,70% abr-18 24,66% abr-19 25,54%
may-17 23,71% may-18 26,29% may-19 25,32%
jun-17 26,49% jun-18 26,78% jun-19 26,13%
jul-17 26,21% jul-18 25,04% jul-19 24,20%
ago-17 26,77% ago-18 25,21% ago-19 24,41%
sep-17 27,88% sep-18 24,62% sep-19 24,89%
oct-17 28,27% oct-18 24,39% oct-19 25,13%
nov-17 27,27% nov-18 23,78% nov-19 26,64%
dic-17 29,49% dic-18 26,90% dic-19 27,90%

104
ene-20 25,75% ene-21 29,63% ene-22 26,84%
feb-20 26,07% feb-21 29,54% feb-22 27,67%
mar-20 31,35% mar-21 31,37% mar-22 27,02%
abr-20 30,89% abr-21 29,43% abr-22 25,62%
may-20 29,03% may-21 27,72% may-22 24,01%
jun-20 28,82% jun-21 28,97% jun-22 26,10%
jul-20 27,72% jul-21 28,59% jul-22 25,99%
ago-20 28,37% ago-21 29,62% ago-22 24,65%
sep-20 28,81% sep-21 29,21% sep-22 25,97%
oct-20 28,13% oct-21 27,70% oct-22 24,99%
nov-20 28,02% nov-21 26,61% nov-22 25,34%
dic-20 31,93% dic-21 29,50% dic-22 29,18%

ene-23 25,11%
feb-23 24,22%
mar-23 23,82%
abr-23 26,29%
may-23 32,28%
jun-23 31,58%
jul-23 31,83%
ago-23 31,87%
sep-23 33,10%
oct-23 32,34%
nov-23 32,21%
dic-23 33,56%

Anexo 7. Datos de la Cartera de Créditos de la Banca Múltiple.

CARTERA DE LA BANCA MÚLTIPLE


ene-11 35946316,64 ene-12 44881369,4 ene-13 54594529,6
feb-11 36279311,33 feb-12 44987232,4 feb-13 55075314,6
mar-11 36947268,23 mar-12 45597844,7 mar-13 70480469
abr-11 37930069 abr-12 46847120 abr-13 57252054,4
may-11 39420531,21 may-12 47905363,5 may-13 58692785,4
jun-11 40384190,61 jun-12 48670954 jun-13 75218873,3
jul-11 41292390,01 jul-12 49664829,7 jul-13 60751597,4
ago-11 41956485,95 ago-12 50717573,1 ago-13 61578409,6
sep-11 42602235,74 sep-12 51098657,7 sep-13 62284914,2
oct-11 43042249,12 oct-12 51976971,1 oct-13 62284914,2
nov-11 43784823,59 nov-12 52764014,9 nov-13 64673410,2

105
dic-11 44823547,81 dic-12 68683029,6 dic-13 65280763,3
ene-14 64643568,5 ene-15 80367190,5 ene-16 96906746,9
feb-14 64995438,04 feb-15 81156185,3 feb-16 97589364
mar-14 66015467,84 mar-15 82383229,5 mar-16 99105625,2
abr-14 68036011,18 abr-15 84402652,3 abr-16 100995177
may-14 69555124,72 may-15 86104373,9 may-16 103486578
jun-14 70363709,62 jun-15 87339807,6 jun-16 104700651
jul-14 74861882,05 jul-15 88754009,7 jul-16 105916832
ago-14 75222370,03 ago-15 90135242,4 ago-16 107173830
sep-14 76580114,13 sep-15 91258798,8 sep-16 108584946
oct-14 77537268,09 oct-15 92882921,3 oct-16 109830029
nov-14 79062112,51 nov-15 94673601,5 nov-16 111501419
dic-14 80615313,35 dic-15 96617671,5 dic-16 112970388

ene-17 113183845,4 ene-18 132799027 ene-19 148663404


feb-17 118356847,8 feb-18 133444376 feb-19 149721761
mar-17 119951378,6 mar-18 134578378 mar-19 151466851
abr-17 121786777,3 abr-18 136723032 abr-19 152099740
may-17 123324763,1 may-18 138359793 may-19 153753630
jun-17 124489496,8 jun-18 139812165 jun-19 154756116
jul-17 125493254,2 jul-18 141069077 jul-19 156047481
ago-17 127116953 ago-18 142399788 ago-19 156911318
sep-17 128715657,8 sep-18 143683046 sep-19 157780435
oct-17 129882215,9 oct-18 145462186 oct-19 157892059
nov-17 131003789,4 nov-18 146999225 nov-19 157702375
dic-17 132373806,9 dic-18 148385510 dic-19 159469160

ene-20 159151510,9 ene-21 170837238 ene-22 180617663


feb-20 159495680,6 feb-21 170634262 feb-22 181403626
mar-20 158991475,2 mar-21 170558426 mar-22 182391633
abr-20 160949448,9 abr-21 172150541 abr-22 183775278
may-20 164203296,2 may-21 173137708 may-22 185181624
jun-20 164277233,5 jun-21 173604836 jun-22 186388853
jul-20 165290239,1 jul-21 174181393 jul-22 187008585
ago-20 166324706,7 ago-21 176046749 ago-22 188143388
sep-20 167287377,9 sep-21 177308959 sep-22 189186180
oct-20 169328088,1 oct-21 178844795 oct-22 190059246
nov-20 171239865,1 nov-21 179985509 nov-22 190913219
dic-20 172099929,4 dic-21 180713268 dic-22 192141357

106
ene-23 192064402
feb-23 193096405
mar-23 194039346
abr-23 174784099
may-23 183965305
jun-23 183700317
jul-23 184210699
ago-23 184964285
sep-23 184896077
oct-23 185974854
nov-23 186978059
dic-23 187357344

Anexo 8. Descomposición de la Varianza.

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