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Economía Financiera

La tesis de Luz María Alanoca Ramos analiza el progreso y los desafíos de la inclusión financiera en el sistema financiero de Bolivia entre 2007 y 2024. Se aborda la metodología de investigación, el marco teórico y referencial, así como el análisis de variables financieras y la verificación de hipótesis. Finalmente, se presentan conclusiones y recomendaciones para mejorar la inclusión financiera en el país.

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Economía Financiera

La tesis de Luz María Alanoca Ramos analiza el progreso y los desafíos de la inclusión financiera en el sistema financiero de Bolivia entre 2007 y 2024. Se aborda la metodología de investigación, el marco teórico y referencial, así como el análisis de variables financieras y la verificación de hipótesis. Finalmente, se presentan conclusiones y recomendaciones para mejorar la inclusión financiera en el país.

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UNIVERSIDAD “MAYOR DE SAN ANDRÉS”

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y FINANCIERAS

CARRERA DE ECONOMÍA

TESIS DE GRADO

MENCIÓN: ECONOMÍA FINANCIERA

“PROGRESO Y DESAFÍOS DE LA INCLUSIÓN FINANCIERA EN EL SISTEMA

FINANCIERO DE BOLIVIA: PERÍODO 2007-2024”

POSTULANTE: ALANOCA RAMOS, LUZ MARIA

TUTOR: [Link]. YUJRA SEGALES, REYNALDO

RELATOR: [Link]. LIMPIAS CALANCHA, JESÚS ENRIQUE

LA PAZ- BOLIVIA

2025
DEDICATORIA

A Dios, fuente de mi fortaleza, sabiduría y guía en cada


paso de mi vida.
Gracias por iluminar mi camino en los momentos de duda,
por darme la perseverancia necesaria para superar los
desafíos, y por llenar mi corazón de paz y esperanza cuando
más lo necesitaba.

Esta tesis es el fruto de Tu gracia y Tu amor infinito.


Cada logro alcanzado, cada idea plasmada y cada
aprendizaje obtenido es una prueba de Tu presencia en mi
vida.
Sin Ti, nada de esto habría sido posible.

Te agradezco por darme la oportunidad de soñar,


por brindarme los talentos para cumplir mis metas
y por rodearme de personas que han sido una bendición en
este proceso.

i
AGRADECIMIENTOS

A la Universidad Mayor de San Andrés, por ser el pilar fundamental en mi formación

académica, por abrirme sus puertas y permitirme crecer como profesional y como persona.

A mi tutor, [Link]. Reynaldo Yujra Segales, expreso mi más profundo agradecimiento por

su guía constante, su compromiso inquebrantable y por compartir su valioso conocimiento. Su

dedicación y paciencia fueron clave para llevar a buen término esta investigación.

A mi relator, [Link]. Jesús Enrique Limpias Calancha, agradezco enormemente sus

observaciones, sugerencias y constante disposición, las cuales enriquecieron

significativamente este trabajo de investigación.

Al profesor Freddy Paz Teniente ( † ), de mi época escolar, quien, fue una figura clave

en mi formación inicial. Desde el cielo, su legado ha sido una guía y una motivación constante

para alcanzar este sueño.

A mi familia, agradezco su amor, apoyo y sacrificio constante durante todo mi proceso

de formación académica.

A mi novio Oscar, quiero expresar mi más sincero agradecimiento por su apoyo

incondicional y motivación constante durante este proceso. Su paciencia, comprensión y amor

han sido fundamentales para alcanzar este logro, y estoy eternamente agradecida por tenerlo

a mi lado.

A mis compañeros de carrera, Rubén Lequepi, Rainer Zizold, Adda Ibañez, Micaela

Quino y Michelle Cayoja, por compartir conmigo momentos inolvidables durante estos años. Su

apoyo, compañerismo y ánimo fueron esenciales en este viaje académico, convirtiéndolo en

una experiencia enriquecedora.

A todos ellos, les extiendo mi más sincero agradecimiento, pues su colaboración,

confianza y ayuda constante hicieron posible la realización de esta tesis y el cumplimiento de

este anhelado sueño.

ii
TABLA DE CONTENIDO

CAPÍTULO I ......................................................................................................................................3
MARCO METODOLÓGICO DE LA INVESTIGACIÓN ..............................................................................3
1.1. INTRODUCCIÓN ....................................................................................................................3
1.2. JUSTIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN ...................................................................................4
1.2.1. Justificación Económica .......................................................................................................... 4
1.2.2. Justificación Social .................................................................................................................. 5
1.2.3. Justificación Financiera ........................................................................................................... 5
1.3. DELIMITACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN ...................................................................................6
1.4. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA .........................................................................................7
1.4.1. IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA............................................................................................ 7
1.4.2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN .......................................................... 8
1.5. FORMULACIÓN DE LA HIPÓTESIS ...........................................................................................9
1.5.1. IDENTIFICACIÓN DE CATEGORÍAS Y VARIABLES ..................................................................... 9
1.6. DEFINICIÓN DE LOS OBJETIVOS .............................................................................................9
1.6.1. OBJETIVO GENERAL ................................................................................................................ 9
1.6.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS ....................................................................................................... 10
1.7. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN ................................................................................ 10
1.7.1. MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN.............................................................................................. 10
1.8. CARACTERÍSTICAS DE LA INFORMACIÓN .............................................................................. 12
CAPÍTULO II ................................................................................................................................... 13
MARCO TEÓRICO Y REFERENCIAL ................................................................................................... 13
2.1. MARCO TEÓRICO ................................................................................................................ 13
2.1.1. TEORÍA DE LA ESTRUCTURA FINANCIERA DE HYMAN MINSKY ............................................ 13
2.1.2. TEORÍA DE LA MODERNIZACIÓN FINANCIERA DE RONALD MCKINNON .............................. 13
2.1.3. SCHUMPETER: INCLUSIÓN FINANCIERA, DESARROLLO FINANCIERO Y DESARROLLO
ECONÓMICO ......................................................................................................................................... 14
2.1.4. LAS MICROFINANZAS COMO UN MODELO DE INCLUSIÓN .................................................. 15
2.2. MARCO REFERENCIAL ......................................................................................................... 16
2.2.1. SISTEMA FINANCIERO ........................................................................................................... 16
a) Servicios Financieros ..................................................................................................................... 17
b) Consumidor Financiero ................................................................................................................. 18
2.2.2. CUENTAS DE DEPÓSITO ........................................................................................................ 19

iii
2.2.3. PRESTATARIOS DE CRÉDITOS ................................................................................................ 19
2.2.4. ENTIDAD DE INTERMEDIACIÓN FINANCIERA ........................................................................ 20
2.2.5. SERVICIOS FINANCIEROS COMPLEMENTARIOS .................................................................... 21
CAPÍTULO III .................................................................................................................................. 23
MARCO INSTITUCIONAL Y REGULATORIO ....................................................................................... 23
3.1. MARCO INSTITUCIONAL........................................................................................................... 23
3.1.1. MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS PÚBLICAS ................................................................... 23
3.1.2. AUTORIDAD DE SUPERVISIÓN DEL SISTEMA FINANCIERO (ASFI) ............................................... 24
3.1.3. BANCO CENTRAL DE BOLIVIA (BCB) ............................................................................................ 27
3.2. MARCO REGULATORIO ............................................................................................................ 27
3.2.1. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO....................................................................................... 28
3.2.2. LEY N°393 DE SERVICIOS FINANCIEROS ...................................................................................... 30
3.2.3. OTRAS LEYES ............................................................................................................................... 32
3.2.4. DECRETOS SUPREMOS ................................................................................................................ 33
3.2.5. RESOLUCIÓN MINISTERIAL N° 092.............................................................................................. 34
3.2.6. REGLAMENTO DE MICROFINANZAS (Resolución ASFI 321/2014) .............................................. 35
CAPITULO IV .................................................................................................................................. 36
INCLUSIÓN FINANCIERA Y SUS FACTORES DETERMINANTES ............................................................ 36
4.1. INCLUSIÓN FINANCIERA........................................................................................................... 36
4.2. ACCESO A LOS SERVICIOS FINANCIEROS ................................................................................... 38
4.3. USO DE LOS SERVICIOS FINANCIEROS....................................................................................... 39
4.4. PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA ......................................................................................... 41
4.5. PROFUNDIZACIÓN FINANCIERA ............................................................................................... 42
4.6. COBERTURA FINANCIERA ......................................................................................................... 44
4.7. CALIDAD DE LOS SERVICIOS FINANCIEROS ................................................................................ 45
4.8. EDUCACIÓN FINANCIERA ......................................................................................................... 45
CAPITULO V ................................................................................................................................... 48
ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES VARIABLES FINANCIERAS ................................................................. 48
5.1. INTRODUCCIÓN ....................................................................................................................... 48
5.2. DEPÓSITOS DEL PÚBLICO ......................................................................................................... 48
5.2.1. Concepto del Depósito ............................................................................................................... 48
5.2.2. Características de los Depósitos ................................................................................................. 49
5.2.3. Análisis de los Depósitos............................................................................................................. 50

iv
5.3. CARTERA DE CRÉDITOS ............................................................................................................ 55
5.3.1. Concepto de la Cartera de Créditos ............................................................................................ 55
5.3.2. Análisis de la Cartera de Créditos ............................................................................................... 55
5.4. LIQUIDEZ ................................................................................................................................. 65
5.4.1. Concepto de Liquidez.................................................................................................................. 65
5.4.2. Análisis de la Liquidez ................................................................................................................. 65
5.5. SOLVENCIA .............................................................................................................................. 68
5.5.1. Concepto de Solvencia ................................................................................................................ 68
5.5.2. Análisis de la Solvencia ............................................................................................................... 68
5.6. RENTABILIDAD ........................................................................................................................ 72
5.6.1. Concepto de Rentabilidad .......................................................................................................... 72
5.6.2. Análisis de la Rentabilidad .......................................................................................................... 72
CAPITULO VI .................................................................................................................................. 75
MARCO PRÁCTICO ......................................................................................................................... 75
6.1. ASPECTOS GENERALES ............................................................................................................. 75
6.2. INDAGAR ACERCA DE LA ESTRUCTURA DEL SISTEMA FINANCIERO BOLIVIANO .......................... 75
6.2.1. Estructura del Sistema Financiero .............................................................................................. 76
6.2.2. Impacto de la Inclusión Financiera en el Sistema Financiero ..................................................... 79
6.3. DETERMINAR EL NIVEL DE ACCESO A LOS SERVICIOS FINANCIEROS POR PARTE DE LA POBLACIÓN
BOLIVIANA .................................................................................................................................... 81
6.3.1. Cobertura y distribución de Instituciones Financieras ............................................................... 82
6.3.2. Evolución del nivel de Acceso a Servicios Financieros (2007-2024) ........................................... 91
6.4. ESTABLECER LOS PRINCIPALES FACTORES DETERMINANTES DE LA INCLUSIÓN FINANCIERA ....... 99
6.4.1. Factores sociodemográficos y culturales .................................................................................. 100
6.4.2. Infraestructura y acceso geográfico a Servicios Financieros .................................................... 102
6.4.3. Impacto de la Regulación y Políticas Públicas en la Inclusión Financiera ................................. 107
6.4.4. Tecnología e Innovación como factores facilitadores de Inclusión Financiera ........................ 110
6.4.5. Educación Financiera y concientización sobre los Servicios Financieros ................................. 112
6.5. ESTUDIAR LAS BARRERAS Y OPORTUNIDADES PARA MEJORAR LA INCLUSIÓN Y EL ACCESO A LOS
SERVCIOS FINANCIEROS ............................................................................................................... 115
6.5.1. Acerca de las Barreras .............................................................................................................. 115
a. Limitaciones geográficas y de infraestructura bancaria ............................................................. 115
b. Barreras culturales y sociales que limitan la confianza en el Sistema Financiero ...................... 117
c. Falta de Educación Financiera y desinformación sobre los Servicios Financieros...................... 119

v
6.5.2. Acerca de la Oportunidades de mejora .................................................................................... 121
a. Uso de tecnología y plataformas Fintech ................................................................................... 121
b. Fortalecimiento de la Educación Financiera a nivel nacional ..................................................... 123
c. Políticas públicas y reformas regulatorias para fomentar la Inclusión Financiera ..................... 125
CAPÍTULO VII ............................................................................................................................... 127
VERIFICACIÓN DE LA HIPÓTESIS .................................................................................................... 127
7.1. MODELO ECONOMÉTRICO ..................................................................................................... 127
CAPÍTULO VIII .............................................................................................................................. 140
DISEÑO DE PROPUESTA................................................................................................................ 140
8.1. AJUSTES A LAS POLITICAS REGULATORIAS ......................................................................... 140
8.2. FOMENTO MEDIANTE LA EDUCACIÓN FINANCIERA COMUNITARIA .................................... 141
8.3. POLÍTICAS PÚBLICAS DE FOMENTO A LA INCLUSIÓN FINANCIERA ....................................... 141
8.4. ACCIONES INSTITUCIONALES ............................................................................................. 142
CAPÍTULO IX ................................................................................................................................ 144
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES......................................................................................... 144
9.1. CONCLUSIONES ..................................................................................................................... 144
9.1.1. CONCLUSIÓN GENERAL ............................................................................................................ 144
9.1.2. CONCLUSIONES ESPECÍFICAS .................................................................................................... 145
9.2. RECOMENDACIONES ............................................................................................................. 146
9.2.1. RECOMENDACIÓN GENERAL .................................................................................................... 146
9.2.2. RECOMENDACIONES ESPECÍFICAS ............................................................................................ 147
BIBLIOGRAFÍA .............................................................................................................................. 148
ANEXOS ....................................................................................................................................... 152

vi
ÍNDICE DE GRÁFICOS

GRÁFICO N°1: NÚMERO DE CUENTAS DE DEPÓSITO A NIVEL NACIONAL ............................................... 50


GRÁFICO N°2: CRECIMIENTO DE LOS DEPÓSITOS EN EL SISTEMA FINANCIERO ...................................... 52
GRÁFICO N°3: CARTERA DE CRÉDITOS...................................................................................................... 57
GRÁFICO N°4: NÚMERO DE PRESTATARIOS ÚNICOS POR ENTIDAD DE INTERMEDIACIÓN FINANCIERA 58
GRÁFICO N°5: PRESTATARIOS POR GÉNERO ............................................................................................ 59
GRÁFICO N°6: NÚMERO DE PRESTATARIO/POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA ............................ 60
GRÁFICO N°7: PRESTATARIOS/POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA POR DEPARTAMENTO ........... 61
GRÁFICO N°8: ÍNDICE DE SOLVENCIA PROMEDIO DE LAS ENTIDADES FINANCIERAS .............................. 70
GRÁFICO N°9: NÚMERO DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA (PAF) .................................................. 83
GRÁFICO N°10: PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA POR ÁREA RURAL Y ÁREA URBANA....................... 84
GRÁFICO N°11: NÚMERO DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIER (PAF) POR CADA 100.000 HABITANTES
.................................................................................................................................................................. 86
GRÁFICO N°12: CANTIDAD DE TARJETAS DE DÉBITO ............................................................................... 87
GRÁFICO N°13: CANTIDAD DE TARJETAS DE CRÉDITO ............................................................................. 89
GRÁFICO N°14: COMPARATIVA ENTRE TARJETAS DE DÉBITO Y CRÉDITO ................................................ 90
GRÁFICO N°15: NÚMERO DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERO POR TIPO ......................................... 93
GRÁFICO N°16: PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA EN EL ÁREA URBANA............................................. 95
GRÁFICO N°17: NÚMERO DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA DEL ÁREA URBANA .......................... 96
GRÁFICO N°18: PUNTOS DE ATENCIÓM FINANCIERA EN EL ÁREA RURAL ............................................... 97
GRÁFICO N°19: NÚMERO DE TIPOS DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA DEL ÁREA RURAL .............. 98
GRÁFICO N°20: COMPARATIVA DE COBERTURA DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA POR MUNICIPIO
................................................................................................................................................................ 105
GRÁFICO N°21: COMPARATIVA DE COBERTURA DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA POR
DEPARTAMENTO..................................................................................................................................... 106
GRÁFICO N°22: TEST DE NORMALIDAD MCO ......................................................................................... 130
GRÁFICO N°23: EVOLUCIÓN DE PROFUNDIZACIÓN FINANCIERA, ACCESO Y USO DE SERVICIOS
FINANCIEROS .......................................................................................................................................... 137

vii
ÍNDICE DE FIGURAS

FIGURA N°1: PRINCIPALES DIFERENCIAS ENTRE LAS LEYES 1488 Y 393 ................................................... 31
FIGURA N°2: ELEMENTOS DE LA INCLUSIÓN FINANCIERA ....................................................................... 37
FIGURA N°3: ASPECTOS RELEVANTES DEL ACCESO A LOS SERVICIOS FINANCIEROS ............................... 39
FIGURA N°4: ELEMENTOS DEL USO DE LOS SERVICIOS FINANCIEROS ..................................................... 41
FIGURA N°5: ASPECTOS RELEVANTES DE LA PROFUNDIZACIÓN FINANCIERA ......................................... 43
FIGURA N°6: ESTRUCTURA DEL SISTEMA FINANCIERO ............................................................................ 77

viii
ÍNDICE DE TABLAS

TABLA N°1: DATOS DEL MODELO MCO .................................................................................................. 128


TABLA N°2: TEST DE HETEROCEDASTICIDAD .......................................................................................... 132
TABLA N°3: TEST DE CORRELACIÓN ........................................................................................................ 133
TABLA N°4: CORRELOGRAMA ................................................................................................................. 135

ix
RESUMEN EJECUTIVO

La inclusión financiera es esencial para el desarrollo económico y social de cualquier


país. En Bolivia, entre 2007 y 2024, el gobierno, junto con instituciones financieras y organismos
internacionales, ha implementado diversas iniciativas para mejorar el acceso a servicios
financieros formales, especialmente para poblaciones tradicionalmente excluidas como las
comunidades rurales, las mujeres y los pequeños emprendedores. Este resumen ejecutivo
presenta un análisis detallado del progreso y los desafíos de la inclusión financiera en Bolivia
durante este periodo.

Bolivia es un país con una geografía diversa y una economía en desarrollo que enfrenta
desafíos significativos en términos de infraestructura, educación y desigualdad. Antes de 2007,
el acceso a servicios financieros formales era limitado, especialmente en áreas rurales y entre
grupos vulnerables. La inclusión financiera no solo se considera una herramienta para el
desarrollo económico, sino también un medio para promover la equidad social y reducir la
pobreza.

Dentro del periodo estudiado, se puede destacar los progresos de Inclusión Financiera que se
ha tenido:

- Expansión de Servicios Financieros: Durante este periodo, se ha observado un


incremento significativo en el número de cuentas bancarias, sucursales bancarias y
cajeros automáticos en todo el país. Las instituciones microfinancieras han jugado un
papel crucial en llegar a poblaciones rurales y marginalizadas.

- Innovaciones Tecnológicas: La adopción de tecnologías móviles y digitales ha


revolucionado el acceso a servicios financieros. La banca móvil y las fintech han
facilitado las transacciones financieras, permitiendo a las personas realizar pagos,
transferencias y acceder a créditos sin necesidad de desplazarse.

- Educación Financiera: Se han llevado a cabo programas de educación financiera para


mejorar el conocimiento y la confianza de la población en el sistema financiero. Estos
programas han sido especialmente importantes en áreas rurales y entre mujeres,
promoviendo una mayor participación en la economía formal.

- Políticas y Regulaciones: El gobierno boliviano ha implementado políticas y regulaciones


para fomentar la inclusión financiera. Esto incluye la creación de marcos regulatorios

1
que protegen a los consumidores y promueven la competencia entre las instituciones
financieras.

Por otro lado, así como la existencia de los progresos que existieron en dicho periodo, se
destacan los desafíos persistentes, los cuales son los siguientes:

- Desigualdad Regional: A pesar de los avances, persisten diferencias significativas en la


cobertura financiera entre los 9 departamentos de Bolivia. Departamentos más
desarrollados y urbanizados tienen una mayor penetración de servicios financieros en
comparación con áreas rurales y menos desarrolladas.

- Infraestructura: La falta de infraestructura adecuada en áreas remotas sigue siendo una


barrera importante. La conectividad a Internet y la cobertura de redes móviles son
limitadas en muchas regiones, dificultando el acceso a servicios financieros digitales.

- Cultura y Desconfianza: En algunas comunidades, persiste la desconfianza hacia las


instituciones financieras formales. Las prácticas financieras tradicionales y la falta de
conocimiento sobre los beneficios de los servicios financieros formales también limitan
la inclusión.

- Desigualdad de Género: Las mujeres, especialmente en áreas rurales, enfrentan


barreras adicionales para acceder a servicios financieros, incluyendo la falta de
documentos de identidad, restricciones culturales y una menor alfabetización financiera.

Conjuntamente el tema de investigación nos refleja el impacto en el desarrollo económico y


social que pueda tener, ya que la inclusión financiera ha tenido un impacto positivo en el
desarrollo económico y social de Bolivia. Ha permitido a más personas ahorrar, invertir y
manejar mejor sus recursos financieros, contribuyendo a la reducción de la pobreza y la mejora
del bienestar. Además, un sistema financiero más inclusivo ha fortalecido la estabilidad y
resiliencia del sector financiero, diversificando la base de clientes y promoviendo una mayor
competencia.

2
CAPÍTULO I

MARCO METODOLÓGICO DE LA INVESTIGACIÓN

1.1. INTRODUCCIÓN

En el contexto dinámico del sistema financiero boliviano, el análisis de la Inclusión


Financiera emerge como un elemento crucial para comprender el desarrollo que tiene éste,
dentro del Sistema Financiero de Bolivia. Éste desempeña, de hecho, un papel esencial en el
Sistema Financiero y en el desarrollo económico en general.

En las últimas décadas, la inclusión financiera ha emergido como un componente


fundamental para el desarrollo económico y social de los países. Este concepto no solo abarca
el acceso a servicios financieros formales1, sino también su uso efectivo y la calidad de los
mismos.

En Bolivia, un país con una diversidad cultural y geográfica significativa, los desafíos y
avances en esta área presentan características únicas que merecen un análisis detallado.
Desde el año 2007 hasta el 2024, Bolivia ha experimentado importantes transformaciones en
su sistema financiero, influenciadas tanto por políticas públicas como por innovaciones
tecnológicas. Durante este período, se han implementado diversas iniciativas orientadas a
mejorar el acceso a servicios financieros para poblaciones tradicionalmente excluidas, como las
comunidades rurales, mujeres y pequeños emprendedores. Estas acciones han sido
impulsadas por el gobierno, instituciones financieras y organismos internacionales, con el
objetivo de promover un desarrollo más equitativo y sostenible.

El análisis del progreso y los desafíos de la inclusión financiera en Bolivia entre 2007 y
2024, revela un panorama complejo. Por un lado, se observan avances significativos en
términos de penetración de servicios financieros, con un incremento notable en el número de
cuentas bancarias, el uso de tecnologías móviles para transacciones financieras2 y la expansión
de la cobertura de instituciones microfinancieras. Por otro lado, persisten barreras estructurales
y culturales que limitan el acceso pleno a estos servicios, tales como la falta de infraestructura

1 Los servicios financieros formales son aquellos servicios proporcionados por entidades financieras que están
debidamente reguladas y supervisadas por la ASFI.
2 La tecnología móvil para transacciones financieras se refiere al uso de dispositivos móviles, como teléfonos

inteligentes y tabletas, para realizar diversas operaciones financieras.

3
en zonas remotas, el desconocimiento o desconfianza hacia el sistema financiero formal y las
desigualdades de género.

Este periodo también ha sido testigo de la implementación de marcos regulatorios que


buscan fomentar la inclusión financiera y proteger a los consumidores, así como de la
introducción de productos y servicios financieros adaptados a las necesidades específicas de
la población boliviana. Sin embargo, la efectividad de estas medidas y su impacto real en la vida
de los ciudadanos requieren una evaluación continua para identificar áreas de mejora y nuevas
oportunidades.

En esta línea, la presente investigación propone analizar de manera exhaustiva los


avances logrados y los desafíos persistentes en la inclusión financiera en Bolivia durante los
últimos dieciséis años. A través de un enfoque multidimensional, se examinarán los factores
que han facilitado el progreso, las políticas implementadas, las innovaciones tecnológicas
adoptadas y las barreras que aún deben superarse. Este análisis es crucial para diseñar
estrategias futuras que no solo amplíen el acceso a servicios financieros, sino que también
aseguren su uso efectivo y beneficioso para toda la población boliviana.

El presente estudio se propone investigar los “Procesos y desafíos de la Inclusión


Financiera en el Sistema Financiero de Bolivia; Periodo 2007 – 2024”. A lo largo de este estudio,
a través de un análisis de datos cuantitativos y cualitativos, junto con la revisión de la literatura
pertinente, esta investigación busca destacar y darle mayor interés a dicho tema crucial para el
desarrollo del Sistema Financiero y proporcionar información valiosa para formuladores de
políticas, reguladores, profesionales de las microfinanzas y académicos interesados en el área
de estudio.

1.2. JUSTIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN

Las justificaciones que sustentan el desarrollo de esta investigación, se basan en lo siguiente:

1.2.1. Justificación Económica

Desde el punto de vista económico, la inclusión financiera se ha considerado como uno


de los caminos por los cuales pueden ser mejorada los servicios financieros, tener acceso a
financiación es un importante requisito para el crecimiento y desarrollo económico, ya que
conduce a una mayor inversión, a un aumento el ingreso y a una mayor autonomía de los
hogares, al liberarlos de los círculos de pobreza. Adicionalmente, podemos señalar que las

4
políticas de inclusión financiera son herramientas promotoras de la inclusión social y el
desarrollo económico.

Además, este contribuye con la estabilidad financiera, un sistema financiero más


inclusivo puede contribuir a la estabilidad financiera al reducir la vulnerabilidad de ciertos
segmentos de la población y mejorar la supervisión y regulación del sistema financiero en su
conjunto.

1.2.2. Justificación Social

La inclusión financiera es un componente esencial para el desarrollo social y económico


de Bolivia, particularmente entre 2007 y 2024, un periodo de importantes transformaciones en
el sistema financiero del país. Durante estos años, se han implementado diversas políticas y
programas dirigidos a integrar a las comunidades rurales, las mujeres y los pequeños
emprendedores en el sistema financiero formal.

Evaluar el progreso y los desafíos en esta área es fundamental para entender cómo
estas iniciativas han contribuido a mejorar la calidad de vida y el bienestar de la población,
proporcionando acceso a servicios financieros que permiten ahorrar, invertir y manejar mejor
las finanzas personales, como también la identificación de los desafíos o complicaciones que
se tuvo y si es que persisten dentro del Sistema Financiero. Además, un análisis detallado de
estos avances puede revelar las barreras estructurales y culturales que aún persisten, como la
falta de infraestructura en zonas remotas, la desconfianza hacia las instituciones financieras y
las desigualdades de género, las cuales limitan la participación plena de todos los ciudadanos
en el sistema financiero.

Comprender estos desafíos es esencial para diseñar estrategias más efectivas y


equitativas que promuevan la inclusión social, la justicia económica y la cohesión social,
contribuyendo así a la construcción de una sociedad más justa e inclusiva en Bolivia, donde
todos los ciudadanos tengan la oportunidad de participar y beneficiarse del desarrollo
económico. Por tanto, el análisis de la inclusión financiera, desde el punto de vista social, es de
vital importancia.

1.2.3. Justificación Financiera

La inclusión financiera es crucial para el desarrollo económico y social de Bolivia,


especialmente entre 2007 y 2024, un periodo marcado por significativas transformaciones en el
sistema financiero. Este estudio es vital para evaluar cómo el acceso a servicios financieros ha

5
impactado la reducción de la pobreza, fomentado el emprendimiento y mejorado la estabilidad
del sistema financiero. Además, permite analizar la efectividad de las políticas públicas y las
innovaciones tecnológicas adoptadas, como la banca móvil, en la expansión de la cobertura
financiera. Entender estos progresos y desafíos no solo fortalecerá la economía boliviana, sino
que también promoverá la equidad de género y la inclusión social, asegurando un desarrollo
más equitativo y sostenible para toda la población.

Un sistema financiero inclusivo es más robusto y resiliente. Al ampliar la base de


clientes, las instituciones financieras pueden diversificar sus riesgos y mejorar su estabilidad.
Este estudio permitirá evaluar cómo la inclusión financiera ha contribuido a la estabilidad del
sistema financiero boliviano y cuáles son los desafíos que aún deben abordarse para asegurar
su sostenibilidad a largo plazo.

1.3. DELIMITACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN

El desarrollo del presente trabajo de investigación ha considerado límites adecuados a


los objetivos, en cuanto a los aspectos temporal, espacial y temático. A continuación, se
presentan los detalles de cada uno de estos aspectos delimitados:

Delimitación temporal: El horizonte de tiempo específico que se ha tomado en cuenta para el


desarrollo de la investigación en relación a la inclusión financiera en el sistema financiero
corresponde al período del 2007 al 2024, en razón que en dicho periodo se presentaron
escenarios destacados para la Inclusión financiera y el mismo Sistema Financiero, estos fueron:
desafíos en la expansión de la infraestructura financiera digital, implementación de la Ley N°393
de Servicios Financieros, crisis políticas y económicas de 2019, entre otros.

Delimitación espacial: El ámbito geográfico específico en el cual se llevó a cabo la


investigación comprende todo el territorio nacional, por cuanto el sistema financiero tiene
alcance en los nueve departamentos de Bolivia.

Delimitación temática: Los aspectos específicos del tema de investigación, que se abordaron
en el presente trabajo, corresponden a las actividades relacionadas con la inclusión financiera
en el sistema financiero boliviano.

6
1.4. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

1.4.1. IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA

La inclusión financiera es crucial para el desarrollo económico y social de Bolivia, ya que


permite a la población acceder a servicios financieros esenciales. Sin embargo, durante el
periodo 2007-2024, Bolivia ha enfrentado desafíos significativos en ampliar la cobertura y el uso
de estos servicios, especialmente en las zonas rurales y entre los sectores más vulnerables. A
pesar de las políticas gubernamentales y avances tecnológicos implementados para mejorar la
inclusión financiera, persisten barreras estructurales, culturales y económicas que limitan el
acceso equitativo al sistema financiero, afectando el desarrollo inclusivo y sostenible del país.
Por tal razón se desarrolla los siguientes puntos más relevantes, con relación a lo mencionado:

o Existe una brecha notable en el acceso a los servicios financieros, calculados por el
número de Puntos de Atención Financiera (PAF), por departamento, en el período
estudiado, en el cual los departamentos de Santa Cruz y La Paz encabezan con el 30,9%
y 30,6%, respectivamente, seguido por Cochabamba (17,7%), Chuquisaca (5,0%),
Tarija (4,6%), Oruro (4,1%), Potosí (3,7%), Beni (2,5%) y, finalmente, Pando con el
mínimo porcentaje de acceso con 0,7%.

o En el período estudiado, la banca digital y las constantes innovaciones tecnológicas


financieras logran llevar a un desarrollo progresivo al sector bancario, sin embargo, con
ella dejo atrás a grupos socioeconómicos que no tuvieron este alcance o capacitación.

o A pesar de los avances en la inclusión financiera, las mujeres continúan enfrentando


desafíos significativos en el acceso a servicios financieros y en su participación en la
economía formal. Las normas sociales restrictivas, la falta de propiedad de activos y la
discriminación en el acceso al crédito son algunos de los factores que contribuyen a
estas brechas de género. Además, las responsabilidades de cuidado no remuneradas
que recaen desproporcionadamente en las mujeres pueden limitar su capacidad para
participar plenamente en la economía y acceder a servicios financieros.

o La falta de educación financiera es una barrera significativa para la inclusión financiera.


Muchas personas no comprenden completamente los productos financieros disponibles,
los términos y condiciones asociados, o cómo gestionar sus finanzas de manera
efectiva. La educación financiera puede ayudar a empoderar a las personas para que
tomen decisiones informadas sobre el uso de servicios financieros, administren sus

7
finanzas de manera responsable y protejan sus activos contra el fraude y el abuso
financiero.

o Las regulaciones financieras a menudo pueden ser complejas o restrictivas, lo que


dificulta el acceso a servicios financieros para ciertos grupos de personas o para
aquellos que operan en la economía informal. Las políticas regulatorias pueden
necesitar ajustes para fomentar la inclusión financiera de manera efectiva. Por ejemplo,
los requisitos de identificación estrictos pueden excluir a personas que no tienen acceso
a documentos de identificación formales, mientras que las regulaciones sobre la apertura
de cuentas bancarias pueden ser demasiado onerosas para las personas con bajos
ingresos. Además, la falta de claridad regulatoria o la aplicación inconsistente de las
regulaciones pueden socavar la confianza en el sistema financiero y obstaculizar los
esfuerzos para promover la inclusión financiera.

o Se tiene un notable decrecimiento en la cartera de créditos entre la gestión 2022 y 2023,


disminución que se debe a que no se incluye información del Fideicomiso del ex Banco
Fassil S.A. en Intervención, entidad intervenida según lo dispuesto por la Autoridad de
Supervisión del Sistema Financiero - ASFI. Asimismo, ocurre similar situación con los
depósitos.

1.4.2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN

A pesar de los significativos avances logrados en la expansión de la cobertura financiera


y la implementación de políticas públicas, persisten desigualdades en el acceso y uso de
servicios financieros formales entre diferentes regiones y grupos demográficos del país,
especialmente en áreas rurales y entre mujeres y pequeños emprendedores, debido a barreras
estructurales, culturales y educativas que limitan el potencial de la inclusión financiera como
motor de desarrollo económico y social.

Con base en los argumentos expuestos, el problema de la investigación se formula a


través de la siguiente interrogante:

¿Cuál es el grado de progreso de la Inclusión Financiera en Bolivia, y cuáles son los


principales desafíos para que el Sistema Financiero pueda lograr mayor avance en
términos geográficos y grupos demográficos, especialmente en áreas rurales y sectores
con vulnerabilidad de acceso?

8
1.5. FORMULACIÓN DE LA HIPÓTESIS

Considerado la pregunta de la investigación, la hipótesis se formula en los siguientes


términos:

“El grado de inclusión financiera en Bolivia está determinado por el acceso y uso de los
servicios financieros, la profundización financiera y la cobertura del sistema financiero.”

Sin embargo, la expansión geográfica y la atención a sectores con vulnerabilidad siguen


siendo desafíos clave para lograr un sistema financiero más inclusivo.

1.5.1. IDENTIFICACIÓN DE CATEGORÍAS Y VARIABLES

En concordancia con la formulación de la hipótesis, es posible plantear las siguientes


categorías y variables de investigación:

CATEGORÍA 1: Sistema Financiero

CATEGORÍA 2: Inclusión Financiera

VARIABLE ECONÓMICA 1.1.: Acceso a los Servicios Financieros

VARIABLE ECONÓMICA 1.2.: Uso de los Servicios Financieros

VARIABLE ECONÓMICA 2.1.: Profundización Financiera

VARIABLE ECONÓMICA 2.2.: Cobertura del Sistema Financiero

1.6. DEFINICIÓN DE LOS OBJETIVOS

1.6.1. OBJETIVO GENERAL

Conforme la problemática de la investigación y la hipótesis formulada, el objetivo general


se plantea de la siguiente manera:

“Analizar el progreso y los desafíos de la Inclusión Financiera en el Sistema Financiero


de Bolivia, evaluando las políticas públicas implementadas y los esfuerzos internos de
las entidades financieras, en materia de, acceso y uso de los servicios financieros por
parte de la población.”

9
1.6.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Sobre la base del objetivo general, se plantea los siguientes objetivos específicos:

 Indagar acerca de la estructura del sistema financiero boliviano.

 Determinar el nivel de acceso a los servicios financieros por parte de la población


boliviana.

 Establecer los principales factores determinantes de la inclusión financiera.

 Estudiar las barreras y oportunidades para mejorar la inclusión y el acceso a los servicios
financieros.

 Diseñar una propuesta de políticas financieras orientadas a profundizar el grado de


desarrollo alcanzado en inclusión financiera.

1.7. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN

1.7.1. MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN

El desarrollo de la presente investigación ha requerido el uso de varios métodos de


investigación, siendo los principales los siguientes:

Método deductivo, caracterizado por su abordaje desde lo general hacia lo específico


o particular3; ha permitido que este método se desarrolle al tomar teorías económicas
ampliamente aceptadas, y aplicarlas a contextos específicos de la economía local. La razón por
la cual se utilizó el método deductivo fue para validar si las teorías económicas podían explicar
fenómenos observados en el estudio de caso, permitiendo así una conexión entre lo general y
lo específico o particular, asegurando una base teórica sólida sobre la que construir los análisis
empíricos.

En este estudio se emplea el método deductivo, partiendo de teorías económicas


ampliamente aceptadas sobre la inclusión financiera y el desarrollo del sistema financiero. Estas
teorías servirán como base para analizar su aplicación en el contexto boliviano durante el
período 2007-2024.

A partir del marco teórico sobre inclusión financiera, se examinará cómo los principios
generales de acceso, uso y calidad de los servicios financieros han influido en la estructura y

3 Hernández Sampieri, R., Fernández Collao, C., & Baptista Lucio, P. (2010). Metodología de la Investigación.

10
evolución del sistema financiero en Bolivia. Además, se contrastarán estos postulados con
datos cuantitativos y cualitativos del sector, permitiendo evaluar su validez y aplicabilidad en el
caso específico de Bolivia. Este enfoque garantiza una conexión entre lo teórico y lo empírico,
proporcionando una base sólida para la interpretación de los resultados y el análisis de los
factores determinantes de la inclusión financiera en el país.

Método cuantitativo, en el cual se recopila la información numérica según las diferentes


categorías y variables económicas, para poder lograr la verificación en el desarrollo de los
objetivos específicos de la presente investigación. Este método se aplicó mediante la
recolección de datos económicos, como número de puntos de atención financiera, cobertura de
puntos de atención financiera, número de cuentas de depósitos, entre otros. Estos datos fueron
analizados con el fin de probar las hipótesis establecidas previamente en la investigación. El
uso del método cuantitativo fue esencial para aportar rigor y objetividad al estudio, ya que
permitió medir con precisión las magnitudes de los efectos observados y realizar comparaciones
numéricas claras, aumentando la validez de las conclusiones obtenidas.

Método relacional, se centra más en el análisis de datos e información, tanto como en


la identificación de los mismos con la finalidad de ver su relación y como contribuyen unas con
otras. Este método se desarrolló al investigar las correlaciones y posibles causalidades entre
variables económicas. Se utilizó para identificar cómo el comportamiento de una variable influye
en otra y establecer patrones de interacción económica a nivel sectorial y nacional. Este enfoque
fue necesario porque permitió establecer conexiones que podrían no ser evidentes a simple
vista.

Método descriptivo, caracterizado por describir la información de aquellos fenómenos


o situaciones en las cuales se han desarrollado ciertos acontecimientos que puedan afectar al
sistema financiero y con ella al progreso o desafíos que tenga la inclusión financiera. Este
método fue empleado para describir la situación económica del país o región en cuestión,
proporcionando un panorama claro sobre el entorno económico. El uso del método descriptivo
fue crucial para proporcionar el contexto necesario que sustentó el análisis posterior,
permitiendo una comprensión detallada del marco en el cual se desarrolló la investigación.

Método explicativo, el cual posibilitará el establecimiento de relaciones de causa y


efecto entre variables clave, ofreciendo así una explicación integral de ciertos fenómenos o
circunstancias que se hallen durante el periodo estudiado. Este método fue desarrollado al
intentar explicar las razones detrás de los comportamientos observados en las variables

11
económicas. Este método se seleccionó porque permitió ir más allá de la simple observación
de datos, ofreciendo una comprensión profunda de las dinámicas económicas y sus
interrelaciones, lo cual fue fundamental para responder a las preguntas de investigación
planteadas en la presente investigación.

De esta manera, la delimitación de estos aspectos permitirá una mayor precisión y


rigurosidad en el análisis de las actividades del sector financiero en relación con la inclusión
financiera y su progreso o desafíos.

1.8. CARACTERÍSTICAS DE LA INFORMACIÓN

Inicialmente se señalará los tipos de fuentes de información, los cuales fueron utilizados
en la presente investigación. Se ha recurrido a información proveniente de fuente de información
secundaria correspondiente a informes y datos publicador por las siguientes entidades:

- Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)

- Banco Central de Bolivia (BCB)

- Ministerio de Economía y Finanzas Publicas (MEFP)

Estas fuentes fueron utilizadas para obtener un panorama económico y regulatorio, y


brindaron información confiable y estructurada sobre la evolución del sistema financiero, su
regulación y las políticas de inclusión implementadas a nivel nacional.

Además, se recurrió a literatura académica, estudios previos y documentos regulatorios


y normativos, de los cuales se revisaron artículos científicos, libros y estudios previos de
economistas y académicos tanto nacionales como internacionales que abordaron temas
relacionados con la inclusión financiera, el desarrollo económico y el sistema financiero. La
revisión de la literatura fue fundamental para contextualizar el marco teórico de la tesis y
respaldar los argumentos con investigaciones previas. Además, permitió identificar vacíos de
conocimiento en el ámbito local y global, lo que justificó la pertinencia del estudio.

En cuestión de documentos regulatorios y normativos se utilizaron leyes y regulaciones


clave como la Ley N°393 de Servicios Financieros de 2013, así como resoluciones de la
Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero, entre otras. Estas fuentes fueron esenciales
para analizar cómo las políticas regulatorias impactaron en la expansión o limitación del acceso
a los servicios financieros. La revisión de este tipo de documentos permitió evaluar el entorno
normativo y su evolución a lo largo del período de estudio.

12
CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO Y REFERENCIAL

2.1. MARCO TEÓRICO

Seguidamente, se hace referencia a las principales corrientes de pensamiento que


abordan la temática del sector financiero y que mantienen una estrecha relación con la Inclusión
Financiera.

2.1.1. TEORÍA DE LA ESTRUCTURA FINANCIERA DE HYMAN MINSKY

Minsky desarrolló la teoría de la inestabilidad financiera, que examina cómo las


diferentes estructuras financieras pueden afectar la estabilidad económica y la propensión a
crisis financieras. Su trabajo destaca la importancia de entender la estructura del sistema
financiero para prevenir crisis y promover la estabilidad económica.

Conocido por su influyente teoría de la inestabilidad financiera, ha dejado una marca


perdurable en el campo de la economía financiera con su profundo análisis de la estructura
financiera y su relación con la estabilidad económica. Minsky argumentaba que los sistemas
financieros pasan por ciclos de estabilidad e inestabilidad, y que estos ciclos están
intrínsecamente ligados a la forma en que se estructuran las finanzas en una economía.

Durante los periodos de estabilidad financiera, los agentes económicos tienden a asumir
cada vez más riesgos, lo que eventualmente conduce a la acumulación de deuda y a la fragilidad
del sistema financiero. Sus ideas revolucionarias desafiaron la noción convencional de que los
mercados financieros son inherentemente estables y demostraron cómo la estructura misma
del sistema financiero puede generar inestabilidad económica. Además, desarrolló la teoría de
las fases del ciclo financiero, que describe cómo la expansión del crédito y la inversión durante
los períodos de estabilidad pueden dar lugar a la toma de riesgos excesivos y, finalmente, a
una crisis financiera. Su trabajo ha tenido un impacto significativo en la comprensión de las
crisis financieras y en la formulación de políticas para prevenirlas, y su legado sigue siendo
relevante en el estudio de la economía financiera y la estabilidad económica.

2.1.2. TEORÍA DE LA MODERNIZACIÓN FINANCIERA DE RONALD MCKINNON

La Teoría de la Modernización Financiera sostiene que el desarrollo del sistema


financiero es un precursor crucial del crecimiento económico en los países en desarrollo.
Argumenta que el acceso a servicios financieros, como la banca, el crédito y los mercados de

13
valores, permite a las empresas y a los individuos movilizar el capital de manera más eficiente,
invertir en proyectos productivos y promover la acumulación de capital.

McKinnon enfatiza la importancia de las instituciones financieras sólidas y bien


reguladas en el proceso de modernización económica, así como la necesidad de políticas
gubernamentales que fomenten la estabilidad y la integridad del sistema financiero.

La teoría también destaca la relación entre la liberalización financiera y el crecimiento


económico, argumentando que una mayor liberalización puede impulsar el desarrollo
económico al facilitar la asignación eficiente de recursos y la innovación financiera.

Dicha teoría apunta a la importancia del desarrollo e innovación de la Inclusión


Financiera en todos sus aspectos, como ya se mencionaba esta es crucial para que los
productos financieros y la misma banca llegue a los lugares más recónditos y así tener
acumulación de capital y con ella el crecimiento económico del país.

2.1.3. SCHUMPETER: INCLUSIÓN FINANCIERA, DESARROLLO FINANCIERO Y


DESARROLLO ECONÓMICO

Define el desarrollo como la puesta en práctica de nuevas combinaciones: introducción


de un bien nuevo, un nuevo método de producción, un nuevo mercado, una nueva fuente de
producción (explotación de materia prima), una nueva forma organizativa. Los servicios
financieros son importantes para realizar estas combinaciones. Además, señala que el eficiente
funcionamiento de los bancos estimula la innovación tecnológica debido a sus funciones:
canalización del ahorro, evaluación de proyectos, diversificación del riesgo, monitoreo y
reducción de los costos de transacción.

Uno de los servicios financieros como el crédito posibilita que el empresario emprenda
la actividad necesaria para realizar las nuevas combinaciones, pero también hay una
capitalización de la empresa que ha generado por innovaciones previas con éxito que han dado
lugar a esa producción excedentaria. La producción innovadora es, pues, en cierto modo,
anterior al ahorro. El crédito se orienta al empresario, le proporciona capacidad de adquisición
de factores de producción para que con ellos establezca nuevas combinaciones. El empresario
es el típico deudor de la sociedad capitalista: recibe bienes de la corriente social antes de haber
contribuido a ella con la producción. Así pues, el crédito influye en la producción: "Sólo el
empresario en principio necesita crédito; y sólo para el desarrollo juega una parte fundamental"
(Schumpeter, 1934).

14
2.1.4. LAS MICROFINANZAS COMO UN MODELO DE INCLUSIÓN4

Las microfinanzas son un conjunto de servicios financieros diseñados para ofrecer


acceso al crédito, ahorro, seguros y otros productos financieros a personas de bajos ingresos
o pequeños emprendedores que no tienen acceso al sistema bancario tradicional. Su naturaleza
radica en la inclusión financiera, al enfocarse en sectores marginados del sistema financiero
formal, como poblaciones rurales, mujeres, y microempresas, con el objetivo de mejorar sus
condiciones económicas y fomentar el desarrollo empresarial. Las principales características de
las microfinanzas incluyen la provisión de créditos de pequeño monto, tasas de interés
accesibles, plazos de pago flexibles y una evaluación del riesgo menos estricta que los bancos
tradicionales. También suelen promover la responsabilidad social y el empoderamiento
económico de sus clientes a través de la educación financiera y el desarrollo comunitario. Este
modelo de financiamiento ha sido fundamental para impulsar el emprendimiento y la reducción
de la pobreza en diversas regiones del mundo.

Las microfinanzas juegan un papel crucial en la inclusión financiera al integrar a sectores


tradicionalmente excluidos del sistema financiero formal, como las personas de bajos ingresos
y los pequeños emprendedores. Ofrecen acceso a servicios financieros básicos como créditos,
cuentas de ahorro, seguros y transferencias, lo que permite a estas poblaciones invertir en
actividades productivas, mejorar sus condiciones de vida y enfrentar emergencias económicas.
Este modelo contribuye directamente a la reducción de la pobreza al fomentar el
emprendimiento, especialmente en economías informales y rurales. Además, las microfinanzas
impactan positivamente en grupos vulnerables, como las mujeres, quienes suelen estar
marginadas del acceso al crédito, promoviendo así la igualdad de género y el desarrollo
económico local. A través de estos mecanismos, las microfinanzas son una herramienta clave
para lograr una mayor inclusión financiera y fortalecer el tejido económico y social en áreas
desatendidas.

La inclusión financiera se describe mediante una mayor cantidad de clientes que


acceden a créditos provistos por las entidades microfinancieras, abarcando a una mayor
cantidad de población que demanda servicios financieros, mediante el incremento del número
de agencias. EI Área Rural se convirtió en un objetivo para las entidades microfinancieras

4BALDIVIA, J., BALDIVIA, A., OPORTO, H. Y SALAZAR, J. (2013). Microfinanzas, Reformas y Desarrollo Rural: Los
aportes de José "Chingo" Baldivia. La Paz: Fundación Milenio y Fundación Konrad Adenauer. Pág. 87-105.

15
especialmente para las Instituciones Financieras de Desarrollo, que formaban parte de las
Entidades de Intermediación Financiera no reguladas, hasta su acople en la gestión 2016.

Respecto a la Equidad de Género, las microfinanzas demostraron ser un medio


importante para que la mujer tome mayor relevancia, hacia una igualdad de género en lo que
respecta a demandar y percibir servicios financieros, llegando a superar a la cantidad de
varones que perciben servicios financieros.

2.2. MARCO REFERENCIAL

El Marco Referencial se ha estructurado de manera metódica y organizada con el propósito de


estandarizar la terminología y los enfoques empleados en la investigación.

2.2.1. SISTEMA FINANCIERO

Según la entidad reguladora financiera, el Sistema Financiero se refiere al conjunto de


entidades financieras debidamente autorizadas que ofrecen servicios financieros a la población
en general. Estas entidades desempeñan un rol fundamental en la intermediación financiera,
facilitando el acceso a productos y servicios que permiten tanto el ahorro como la inversión,
además de contribuir al crecimiento económico y a la estabilidad financiera en la sociedad5.

El sistema financiero, como sistema coordinador de los recursos económicos, abarca


una diversidad de instituciones y mercados. Las instituciones financieras, desde bancos hasta
fondos de inversión, desempeñan el papel de intermediarios cruciales, facilitando la
transferencia de fondos de aquellos con excedentes a aquellos con déficits. Los mercados
financieros, como el mercado de capitales y el mercado de dinero, son los foros donde estos
intercambios tienen lugar. Los activos financieros, en forma de acciones, bonos y otros
instrumentos, son los portadores de derechos de propiedad y herramientas para la gestión del
riesgo en este sistema complejo. A medida que evoluciona, el sistema financiero refleja la
dinámica cambiante de las economías y la interconexión global de los mercados financieros6.

En Bolivia se entiende por sistema financiero al conjunto de entidades financieras


autorizadas, que prestan servicios financieros a la población en general7.

El objetivo principal del sistema financiero es promover la eficiencia en la asignación de


recursos económicos, facilitando el acceso al financiamiento y optimizando el uso del capital

5 Glosario de Términos Económicos y Financieros (ASFI).


6 Brealey, R. A., Myers, S. C., & Allen, F. (2017). Principios de Finanzas Corporativas. McGraw-Hill Education.
7 Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero y Banco Central de Bolivia, op. cit., p. 110.

16
disponible. A través de sus múltiples mecanismos e instrumentos financieros, se busca
garantizar que los recursos sean dirigidos hacia actividades productivas que promuevan el
desarrollo económico y mejoren el bienestar social. Este objetivo implica, además, la necesidad
de reducir asimetrías de información, minimizar los riesgos financieros y fomentar la inclusión
financiera, de modo que todos los sectores de la sociedad puedan beneficiarse de los servicios
financieros. Además de tener un rol central en la economía, el sistema financiero actúa como
intermediario entre quienes tienen recursos excedentes y quienes necesitan capital para invertir,
lo que estimula el crecimiento económico y la creación de empleo. A través de esta
intermediación, el sistema financiero facilita la disponibilidad de crédito, la creación de riqueza,
y contribuye al incremento de la productividad en sectores clave de la economía. Además,
cumple una función esencial en la estabilidad financiera al gestionar riesgos y promover la
transparencia en las transacciones financieras, lo cual es fundamental para evitar crisis que
podrían afectar negativamente a la economía en su conjunto.

En síntesis, el sistema financiero es un pilar fundamental para el desarrollo económico


sostenible, actuando no solo como un facilitador de recursos financieros, sino también como un
estabilizador que fomenta la confianza y la eficiencia en los mercados financieros.

A continuación, se desglosarán conceptos fundamentales para el tema de investigación,


con relación al Sistema Financiero, su acceso, uso y como estos influyen en la Inclusión
Financiera:

a) Servicios Financieros

Los servicios financieros constituyen el conjunto de actividades esenciales para la


intermediación económica y la gestión eficiente de recursos financieros en el país. Estos
servicios son proporcionados por una red diversa de instituciones financieras que incluyen
bancos comerciales, cooperativas de ahorro y crédito, instituciones de microfinanzas y cada vez
más, fintechs8 y plataformas digitales.

Según el regulador del sistema financiero, los servicios financieros son los diversos
servicios ofrecidos por las entidades financieras autorizadas, cuyo propósito es satisfacer las
necesidades de las y los consumidores financieros9.

8 Glosario de Términos Económicos y Financieros (ASFI).


9 Las fintechs, o tecnologías financieras, son empresas que utilizan la tecnología para ofrecer servicios financieros
innovadores.

17
El objetivo principal de los servicios financieros es proveer acceso a instrumentos
financieros que permitan a los usuarios gestionar adecuadamente sus recursos, capitalizar
oportunidades de inversión y mitigar riesgos financieros. Además, cumplen funciones
fundamentales como el apoyo a la inclusión financiera, la reducción de desigualdades en el
acceso a capital y la promoción de un entorno económico más equitativo.

La oferta de servicios financieros abarca una amplia gama de productos diseñados para
satisfacer las necesidades variadas de los consumidores y empresas, desde cuentas de
depósito básicas hasta complejos instrumentos de inversión y seguros especializados. La
regulación y supervisión del sector recae en la entidad reguladora financiera, que se encarga
de asegurar la estabilidad y solidez del sistema financiero, promoviendo la transparencia y
protegiendo los intereses de los usuarios.

b) Consumidor Financiero

Según el regulador del sistema financiero, el concepto de consumidor financiero abarca


a todas las personas y entidades que utilizan productos y servicios ofrecidos por las instituciones
financieras reguladas. Estos consumidores engloban desde individuos que manejan cuentas de
ahorro y solicitan préstamos personales, hasta empresas que acceden a líneas de crédito o
invierten en instrumentos financieros más complejos.

Autoridad financiera tiene como objetivo fundamental proteger los derechos de estos
consumidores, asegurando que puedan tomar decisiones financieras informadas y conscientes.
Además, promueve la transparencia en la información financiera proporcionada por las
entidades supervisadas, garantizando que los consumidores tengan acceso a términos claros
y comprensibles sobre costos, condiciones y riesgos asociados a cada producto financiero.
También impulsa programas de educación financiera destinados a mejorar la alfabetización
financiera de la población. Estos programas buscan fortalecer las habilidades financieras de los
consumidores, ayudándoles a gestionar mejor sus recursos, tomar decisiones financieras más
acertadas y protegerse contra posibles fraudes o abusos.

El consumidor financiero no solo es un usuario de servicios financieros, sino un individuo


o entidad que debe estar debidamente protegido y empoderado mediante la información y
educación financiera, contribuyendo así a un sistema financiero más justo, transparente y
eficiente en Bolivia.

18
2.2.2. CUENTAS DE DEPÓSITO

Las cuentas de depósito son cuentas ofrecidas por instituciones financieras donde los
clientes pueden depositar fondos para su custodia y, a menudo, recibir intereses a cambio.
Estas cuentas son esenciales para la gestión diaria del dinero y pueden tener diferentes
características y beneficios según la institución y el tipo de cuenta.

Inicialmente el acceso a servicios financieros básicos, los cuales recaen en las cuentas
de depósito que se proporciona a los individuos y empresas, el cual es un medio seguro y
conveniente para guardar su dinero. Además, que permiten a las personas acceder a una
amplia gama de servicios financieros, como depósitos, retiros, transferencias y pagos de
facturas, lo que es esencial para la gestión diaria de las finanzas personales y comerciales.

Seguidamente el fomento del ahorro, el cual, al proporcionar un lugar seguro para


depositar dinero, las cuentas de depósito fomentan el hábito del ahorro. Esto es crucial para la
estabilidad financiera individual y familiar, así como para el crecimiento económico a largo plazo.
Además, muchas instituciones financieras ofrecen incentivos, como tasas de interés, para
motivar a las personas a ahorrar regularmente. La facilitación de transacciones, es fundamental
ya que las cuentas de depósito permiten realizar transacciones financieras de manera eficiente
y segura. Esto es especialmente importante para aquellos que no tienen acceso a servicios
financieros alternativos, como cheques o transferencias electrónicas, ya que les permite
participar en la economía formal y evitar el riesgo asociado con llevar grandes cantidades de
efectivo. Las cuentas de depósito son esenciales para la inclusión financiera al proporcionar
acceso a servicios financieros básicos, fomentar el ahorro, facilitar transacciones, integrar a las
personas en la economía formal y contribuir a la reducción de la pobreza. Por lo tanto, son una
parte fundamental del sistema financiero y del desarrollo económico sostenible.

2.2.3. PRESTATARIOS DE CRÉDITOS

Las cuentas de prestatarios son registros financieros que detallan los préstamos
otorgados a individuos o entidades, especificando los términos y condiciones asociados. Estas
cuentas incluyen información relevante, como el monto del préstamo, las tasas de interés, los
plazos de pago, el historial de pagos y cualquier incumplimiento. Cuando una persona o entidad
solicita y recibe un préstamo de una institución financiera, se abre una cuenta vinculada a ese
préstamo. En esta cuenta, se registran los pagos periódicos realizados para el reembolso del
préstamo y se aplican los cargos e intereses correspondientes. De este modo, el prestatario

19
gestiona la cuenta para asegurar que los pagos se realicen conforme a los términos acordados
en el contrato del préstamo.

Las cuentas de prestatarios desempeñan un papel fundamental en la inclusión financiera


a través de diversas funciones. En primer lugar, facilitan el acceso al crédito mediante la
construcción y el mantenimiento de un historial crediticio, lo cual resulta esencial para aquellos
prestatarios que carecen de antecedentes financieros formales. Esto permite a las instituciones
financieras evaluar de manera objetiva el comportamiento crediticio de los prestatarios y
ofrecerles productos financieros adaptados a sus necesidades y perfil de riesgo. Además, estas
cuentas promueven la educación financiera al proporcionar transparencia sobre las
obligaciones crediticias. Los prestatarios pueden conocer detalladamente el estado de sus
préstamos y las condiciones acordadas, lo cual les permite tomar decisiones informadas. A su
vez, la transparencia fomenta mejores prácticas financieras, incentivando a los prestatarios a
mantener un buen historial de pagos y gestionando responsablemente sus recursos. Además,
las cuentas de prestatarios contribuyen a reducir la brecha financiera al hacer más accesibles
los servicios financieros a poblaciones desatendidas, incluidas aquellas en áreas rurales o de
bajos ingresos. Esto no solo permite un acceso más equitativo al crédito, sino que también
impulsa el desarrollo económico al integrar a más personas y empresas en el sistema financiero
formal.

2.2.4. ENTIDAD DE INTERMEDIACIÓN FINANCIERA

Una entidad de intermediación financiera es una institución que actúa como


intermediaria entre ahorradores e inversores, facilitando el flujo de fondos en la economía. Estas
entidades cumplen un rol crucial en el sistema financiero al canalizar recursos de aquellos que
poseen un excedente de fondos, es decir, los ahorradores, hacia aquellos que requieren fondos
para inversión o consumo, es decir, los prestatarios.

Las funciones que desempeñan las entidades de intermediación financiera abarcan


diversas actividades clave en el sistema financiero. En primer lugar, la captación de fondos,
mediante la cual reciben depósitos de individuos y empresas a través de cuentas de ahorro,
depósitos a plazo y otros instrumentos financieros, asegurando la disponibilidad de recursos.
En segundo lugar, el otorgamiento de créditos, ya que proporcionan préstamos a consumidores,
empresas y gobiernos, financiando el consumo, la inversión y diversas actividades
gubernamentales. Otra función importante es la facilitación de pagos, mediante servicios como
cuentas corrientes, transferencias electrónicas y sistemas de pago móviles, que facilitan las

20
transacciones económicas. Además, estas entidades ofrecen asesoría financiera, orientando a
sus clientes en decisiones sobre inversiones, gestión de riesgos y planificación financiera.
Finalmente, se encargan de la gestión de riesgos, mediante mecanismos que evalúan y mitigan
riesgos crediticios, de mercado y operativos, promoviendo así la estabilidad financiera del
sistema.

Existen distintos tipos de entidades de intermediación financiera, cada una con una
licencia específica de funcionamiento y con características propias. Los bancos múltiples son
las entidades financieras más grandes y diversificadas, y ofrecen una amplia gama de servicios,
tales como cuentas de ahorro, depósitos a plazo, préstamos, tarjetas de crédito y servicios de
pago. Los bancos PYME están especializados en servicios financieros para pequeñas y
medianas empresas, facilitando el acceso al crédito y adaptándose a las necesidades
específicas de este sector. Los bancos de desarrollo productivo están orientados al
financiamiento de proyectos estratégicos para el desarrollo económico nacional, ofreciendo
créditos a largo plazo con condiciones favorables para sectores clave. Además, las cooperativas
de ahorro y crédito son entidades sin fines de lucro, propiedad de sus miembros, que ofrecen
servicios financieros con un enfoque en la comunidad local, promoviendo el ahorro y otorgando
préstamos a tasas competitivas. Existen también entidades financieras del Estado, como el
Banco Unión S.A. y el Banco de Desarrollo Productivo S.A.M., que prestan servicios financieros
a la población en general y cuentan con participación mayoritaria del Estado. Por último, las
entidades financieras de vivienda se especializan en ofrecer servicios de intermediación
financiera enfocados en préstamos para la adquisición, construcción, remodelación o
ampliación de viviendas, así como para proyectos relacionados con vivienda unifamiliar o
multifamiliar y microcréditos para vivienda familiar.

Estas entidades, con sus diversas funciones y especializaciones, forman la columna


vertebral del sistema financiero, promoviendo el crecimiento económico y facilitando el acceso
a recursos financieros en diferentes sectores de la sociedad.

2.2.5. SERVICIOS FINANCIEROS COMPLEMENTARIOS

Según ASFI, los servicios financieros complementarios incluyen el arrendamiento


financiero, factoraje, almacenaje, guarda y conservación temporal de bienes o mercancías de
terceros, así como la compensación y liquidación de operaciones. Estos servicios abarcan
también la administración y provisión de información sobre riesgos crediticios y operativos, el
transporte de dinero y valores, la gestión de tarjetas electrónicas, el cambio de divisas, giros y

21
remesas, y la oferta de servicios financieros a través de dispositivos móviles. Además, se
contemplan otros servicios que la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero determine
como pertinentes para incluir bajo el marco de regulación y supervisión10.

Los servicios financieros complementarios son aquellos productos y servicios auxiliares


que apoyan y amplían las funciones tradicionales del sistema financiero, sin constituir
actividades bancarias básicas. Incluyen operaciones como el arrendamiento financiero, el
factoraje, la guarda y custodia temporal de bienes, la compensación y liquidación de pagos, y
la administración de riesgos crediticios y operativos, entre otros. Su finalidad es cubrir
necesidades específicas de financiamiento y transacciones que no se atienden con productos
convencionales, facilitando así el acceso y la participación de usuarios en el sistema financiero
formal.

El objetivo de los servicios financieros complementarios es proporcionar soluciones


innovadoras y diversificadas que permitan una mayor adaptabilidad y flexibilidad para distintos
tipos de clientes y transacciones. Esto incluye la gestión de servicios como el cambio de divisas,
los giros y remesas, la administración de tarjetas electrónicas, y la prestación de servicios
financieros mediante dispositivos móviles. En conjunto, estos servicios se presentan como
herramientas esenciales para la inclusión financiera, al reducir barreras de acceso y costos de
transacción, y al promover la formalización de actividades económicas en sectores que
tradicionalmente han estado excluidos del sistema financiero formal.

La relación entre los servicios financieros complementarios y la inclusión financiera es


fundamental. Al ampliar las opciones de servicios y facilitar la disponibilidad de productos
financieros a un público más amplio, se fomenta la incorporación de sectores vulnerables o
excluidos dentro del sistema económico formal. Esto no solo contribuye al desarrollo económico
individual y comunitario, sino que también fortalece el sistema financiero al diversificar su base
de clientes y fomentar una mayor estabilidad y profundidad en los mercados financieros.

10 Glosario de Términos Económicos y Financieros (ASFI).

22
CAPÍTULO III

MARCO INSTITUCIONAL Y REGULATORIO

3.1. MARCO INSTITUCIONAL

3.1.1. MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS PÚBLICAS

El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) es una institución del sector


público que cumple con el rol de consolidar y profundizar el Modelo Económico Social
Comunitario Productivo, basado en la concepción del Vivir Bien, a través de la formulación e
implementación de políticas macroeconómicas soberanas que preserven la estabilidad como
patrimonio de la población boliviana, y promuevan la equidad económica y social; en el marco
de una gestión pública acorde con los principios y valores del nuevo Estado Plurinacional.

El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia juega un papel crucial en el


diseño y la implementación de políticas orientadas a la inclusión financiera, con el objetivo de
promover el acceso universal a los servicios financieros formales y mejorar la calidad de vida
de la población, especialmente de los sectores más vulnerables.

En coordinación con la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), ha


desarrollado estrategias para ampliar el acceso a los servicios financieros a poblaciones
tradicionalmente excluidas, promoviendo la bancarización y el uso de instrumentos financieros
adaptados a las necesidades locales. Esto incluye la creación de productos financieros
accesibles, la promoción de tecnologías móviles para facilitar transacciones en zonas rurales,
y el desarrollo de programas de educación y alfabetización financiera. Estos esfuerzos están
alineados con los objetivos del gobierno de fomentar un crecimiento económico inclusivo que
facilite la inserción de todos los sectores en la economía formal.

En términos institucionales, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas actúa como


el ente rector que supervisa y coordina las políticas macroeconómicas, incluyendo las
vinculadas al sistema financiero. A través de su Dirección General de Servicios Financieros,
monitorea la correcta aplicación de las normativas financieras y la ejecución de programas de
apoyo a la inclusión financiera, tales como los que favorecen el acceso al microcrédito y el
crédito productivo.

El marco institucional también incluye el establecimiento de normas de transparencia y


responsabilidad en la gestión de recursos financieros, garantizando la estabilidad del sistema
financiero y promoviendo el bienestar general. En este sentido, el Ministerio asegura que las

23
entidades financieras actúen dentro de los parámetros regulatorios establecidos, con el objetivo
de proteger los derechos de los usuarios financieros y fomentar una cultura de ahorro y uso
eficiente de los recursos.

Asimismo, esta cartera de Estado tiene la responsabilidad de supervisar, en conjunto


con el órgano de regulación financiera, el cumplimiento de las regulaciones financieras por parte
de las entidades de intermediación financiera. Esta supervisión incluye asegurar que se
respeten las normas de inclusión financiera, que las instituciones ofrezcan productos adecuados
para diferentes sectores de la población, y que se garantice la protección de los consumidores
financieros. El regulador del Sistema Financiero también se encarga de la educación financiera,
un componente clave para que los usuarios comprendan los productos a los que acceden.

Adicionalmente, junto con el órgano de regulación financiera, promueve la educación


financiera como un medio para aumentar la inclusión. Las actividades de alfabetización
financiera buscan informar a la población sobre cómo acceder y utilizar de manera eficiente los
servicios financieros, lo que contribuye a reducir el riesgo de sobreendeudamiento y fomenta el
ahorro.

3.1.2. AUTORIDAD DE SUPERVISIÓN DEL SISTEMA FINANCIERO (ASFI)

La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), es una institución de


derecho público y con jurisdicción en todo el territorio nacional, encargada de regular, controlar
y supervisar los servicios financieros prestados por las entidades financieras, incluyendo
aquellas que participan en el mercado de valores.

La entidad reguladora financiera fue creada en el marco de la nueva Constitución


Política del Estado mediante Decreto Supremo N°29894 del 7 de mayo de 2009, en reemplazo
de la Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras (SBEF), y asumiendo las funciones
de supervisión de entidades que participan en el Mercado de Valores.

Sus principales funciones son:

 Proteger los ahorros colocados en entidades de intermediación financiera autorizadas,


fortaleciendo la confianza del público en el Sistema Financiero Boliviano.

 Promover el acceso universal a los servicios financieros.

24
 Asegurar que las entidades financieras proporcionen medios transaccionales financieros
eficientes y seguros, que faciliten la actividad económica y satisfagan las necesidades
financieras del consumidor financiero.

 Controlar el cumplimiento de políticas y metas de financiamiento establecidas por el


órgano Ejecutivo del nivel central del Estado.

 Proteger al consumidor financiero e investigar denuncias en el ámbito de su


competencia.

 Controlar el financiamiento destinado a satisfacer las necesidades de vivienda de


personas, principalmente la vivienda de interés social para la población de menores
ingresos.

 Promover una mayor transparencia de información en el Sistema Financiero, como un


mecanismo que permita a los consumidores financieros de entidades supervisadas
acceder a mejor información sobre tasas de interés, comisiones, gastos y demás
condiciones de contratación de servicios financieros que conlleve, a una mejor toma de
decisiones sobre una base más informada.

Las tareas esenciales de ASFI son:

 Emitir normas para regular las actividades de intermediación financiera y de valores.

 Supervisar el cumplimiento efectivo de dichas normas por parte de entidades de


intermediación financiera que están bajo el ámbito de control y regulación.

La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) de Bolivia tiene como uno
de sus principales objetivos promover la inclusión financiera en el país. Para ello, establece y
ejecuta diversas políticas, regulaciones y programas destinados a aumentar el acceso y uso de
servicios financieros por parte de toda la población, especialmente de los sectores más
vulnerables y desatendidos.

Los objetivos específicos del órgano de regulación financiera en relación con la inclusión
financiera son los siguientes:

 Ampliar el Acceso a Servicios Financieros: Incrementando la cobertura geográfica de


las entidades financieras, especialmente en áreas rurales y regiones menos

25
desarrolladas. Además de fomentar la apertura de nuevas sucursales, cajeros
automáticos y puntos de atención financiera en todo el territorio nacional.

 Promover la Diversificación de Productos Financieros11: Incentivando a las entidades


financieras a desarrollar productos y servicios adaptados a las necesidades de distintos
segmentos de la población, como microcréditos, seguros accesibles, cuentas de ahorro
y productos de financiamiento para pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs).

 Fortalecer la Educación Financiera12: A través de programas de educación financiera


para mejorar la alfabetización financiera de la población, ayudando a los ciudadanos a
tomar decisiones informadas y responsables sobre el uso de productos financieros.
Colaborando con instituciones educativas y organizaciones comunitarias para difundir
conocimientos financieros básicos.

 Proteger a los Consumidores Financieros13: Estableciendo mecanismos de protección


al consumidor que aseguren la transparencia, equidad y seguridad en las transacciones
financieras. Además de facilitar canales de comunicación y resolución de disputas entre
consumidores y entidades financieras.

 Promover la Inclusión de Grupos Vulnerables: Desarrollando políticas específicas para


incluir financieramente a grupos tradicionalmente excluidos, como mujeres, jóvenes,
personas de bajos ingresos y poblaciones indígenas. Adicionalmente, incentivar a las
entidades financieras a ofrecer productos y servicios adaptados a las necesidades de
estos grupos.

 Facilitar el Acceso al Financiamiento Productivo: Promoviendo el acceso a crédito y


otros servicios financieros para sectores productivos, con el objetivo de impulsar el
desarrollo económico y la generación de empleo.

 Monitorear y Evaluar el Progreso de la Inclusión Financiera: A través de estudios y


encuestas periódicas para evaluar el nivel de inclusión financiera en el país y medir el

11 Instrumentos que dan la posibilidad de obtener un rendimiento del dinero a través del ahorro e inversión.

12 ASFI: Fortalece el conocimiento, informa y procura herramientas para el accionar de las personas con las entidades
financieras, con lo cual se fortalece la confianza del público en el sistema financiero, favoreciendo a la estabilidad
financiera y fomentando el respaldo a las políticas económicas.
13 Persona natural o jurídica que utiliza los servicios financieros de entidades financieras, mediante la suscripción de
contratos.

26
impacto de las políticas implementadas. Además de publicar informes y estadísticas que
reflejen el avance en la inclusión financiera y sirvan como base para futuras decisiones
políticas.

3.1.3. BANCO CENTRAL DE BOLIVIA (BCB)

El Banco Central de Bolivia (BCB) es una institución pública que coadyuva al Ministerio
de Economía y Finanzas Públicas con la administración y redistribución de recursos
económicos del Estado, su principal misión es: mantener la estabilidad del poder adquisitivo
interno de la moneda nacional, para contribuir al desarrollo económico y social, y tiene la
siguiente visión: El Banco Central de Bolivia es una entidad líder, institucionalizada, reconocida
por su excelencia y transparencia en el cumplimiento de su misión, que presta servicios con
calidad, tecnologías de información adecuada y con personal idóneo, íntegro y comprometido
con los valores institucionales, en el marco del desarrollo integral para el vivir bien.

El Banco Central de Bolivia (BCB) tiene como objetivos principales preservar la


estabilidad económica y promover la inclusión financiera para el bienestar de la población y el
desarrollo del país. En cuanto a la estabilidad de precios, implementa políticas monetarias
eficientes para proteger el poder adquisitivo de la moneda nacional, utilizando estrategias como
perfeccionar la política monetaria para controlar la inflación y fomentar el dinamismo económico,
así como ejecutar una política cambiaria coherente con los objetivos monetarios. En relación
con la política fiscal, este ente asegura una coordinación efectiva con el Órgano Ejecutivo
mediante la firma anual del Acuerdo del Programa Fiscal y Financiero, estableciendo estrategias
como elaborar el cierre macroeconómico y las proyecciones sectoriales, desarrollar el acuerdo
fiscal en colaboración con el gobierno y proponer políticas dentro de instancias de coordinación
con el Ejecutivo. De esta manera, el Banco Central de Bolivia no solo mantiene la estabilidad
económica, sino que también promueve la inclusión financiera, facilitando el acceso a servicios
financieros para todos los sectores de la población, lo cual es fundamental para el desarrollo
sostenible del país.

3.2. MARCO REGULATORIO

Para los ideólogos detrás de la Nueva Constitución Política del Estado, a principios de
2009, el objetivo principal del nuevo Estado es establecer un modelo de desarrollo que se apoye
en la explotación de los recursos naturales como motor de crecimiento, generando empleo y
bienestar tanto para las zonas rurales como urbanas.

27
Además, se destaca la Ley N°393 de Servicios Financieros la cual da forma a la presente
investigación, debido al desarrollo y evolución que tuvo al implementar ciertas medidas en favor
del consumidor financiero, las cuales serán desarrolladas en este capítulo.

3.2.1. CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO

La constitución política del estado (CPE) en la sección tercera de su artículo 330 establece los
siguientes aspectos en relación al sistema financiero:

 El Estado regulará el sistema financiero con criterios de igualdad de oportunidades,


solidaridad, distribución y redistribución equitativa.

 El Estado, a través de su política financiera, priorizará la demanda de servicios


financieros de los sectores de la micro y pequeña empresa, artesanía, comercio,
servicios, organizaciones comunitarias y cooperativas de producción.

 El Estado fomentará la creación de entidades financieras no bancarias con fines de


inversión socialmente productiva.

 El Banco Central de Bolivia y las entidades e instituciones públicas no reconocerán


adeudos de la banca o de entidades financieras privadas. Éstas obligatoriamente
aportarán y fortalecerán un fondo de reestructuración financiera, que será usado en caso
de insolvencia bancaria.

 Las operaciones financieras de la Administración Pública, en sus diferentes niveles de


gobierno, serán realizadas por una entidad bancaria pública. La ley preverá su creación.

Las actividades de intermediación financiera, la prestación de servicios financieros y


cualquier otra actividad relacionada con el manejo, aprovechamiento e inversión del ahorro, son
de interés público y sólo pueden ser ejercidas previa autorización del Estado, conforme con la
ley. Además, que cabe recalcar que las entidades financieras estarán reguladas y supervisadas
por una institución de regulación de bancos y entidades financieras, institución supervisora del
sistema financiero. Esta institución tendrá carácter de derecho público y jurisdicción en todo el
territorio boliviano. En la cual, la máxima autoridad de la institución de regulación de bancos y
entidades financieras será designada por la Presidenta o Presidente del Estado, de entre una
terna propuesta por la Asamblea Legislativa Plurinacional, de acuerdo con el procedimiento
establecido en la ley.

28
Las operaciones financieras realizadas por personas naturales o jurídicas, bolivianas o
extranjeras, gozarán del derecho de confidencialidad, salvo en los procesos judiciales, en los
casos en que se presuma comisión de delitos financieros, en los que se investiguen fortunas y
los demás definidos por la ley. Las instancias llamadas por la ley a investigar estos casos
tendrán la atribución para conocer dichas operaciones financieras, sin que sea necesaria
autorización judicial.

En el marco de la Política Financiera:

 El Estado regulará el sistema financiero con criterios de igualdad de oportunidades,


solidaridad, distribución y redistribución equitativa.

 El Estado, a través de su política financiera, priorizará la demanda de servicios


financieros de los sectores de la micro y pequeña empresa, artesanía, comercio,
servicios, organizaciones comunitarias y cooperativas de producción.

 El Estado fomentará la creación de entidades financieras no bancarias con fines de


inversión socialmente productiva.

 El Banco Central de Bolivia y las entidades e instituciones públicas no reconocerán


adeudos de la banca o de entidades financieras privadas. Éstas obligatoriamente
aportarán y fortalecerán un fondo de reestructuración financiera, que será usado en caso
de insolvencia bancaria.

 Las operaciones financieras de la Administración Pública, en sus diferentes niveles de


gobierno, serán realizadas por una entidad bancaria pública.

 Las actividades de intermediación financiera, la prestación de servicios financieros y


cualquier otra actividad relacionada con el manejo, aprovechamiento e inversión del
ahorro, son de interés público y sólo pueden ser ejercidas previa autorización del Estado,
conforme con la ley.

De esta manera, la Regulación Financiera experimenta un cambio fundamental al


incorporar criterios sociales y redistributivos, lo que permitirá que los ciudadanos bolivianos
accedan a los servicios financiero sen igualdad de condiciones. Este es un aspecto crucial que
marca una diferencia significativa con respecto a la Constitución anterior.

29
3.2.2. LEY N°393 DE SERVICIOS FINANCIEROS

La Ley N°393 de Servicios Financieros, promulgada en fecha 21 de agosto de 2013,


reemplazó a la Ley N°1488 de Bancos y Entidades Financieras, y a todas las disposiciones
contrarias a dicha norma. La promulgación de la nueva Ley ha significado un cambios
trascendental y estructural al marco regulatorio de la intermediación financiera boliviana, dando
lugar al inicio de una etapa renovada de la regulación financiera, con una orientación
absolutamente distinta del esquema que se tenía en la década de los noventa, misma que
estaba adherida a un régimen de libertad de mercado, cuál era la característica principal del
modelo económico que introdujo el icónico Decreto Supremo 21060, a finales del primer
quinquenio de los ochenta, el cual constituyó el principal instrumento normativo que implementó
del gobierno del Dr. Paz Estenssoro para sanear la economía boliviana, después que ésta
atravesara la peor crisis de hiperinflación de la historia boliviana.

Además de destacar una política financiera enfocada en transformar el sistema


financiero, con énfasis en la equidad, la atención de la demanda de sectores excluidos del
acceso a servicios financieros, el nuevo marco regulatorio establece que las entidades
financieras sujetas a su ámbito de aplicación deben cumplir la función social de impulsar la
inclusión financiera, como parte del fundamento constitucional de lograr la inclusión económica
y social de sectores de la población tradicionalmente marginados y excluidos, además de
fomentar la prestación de servicios financieros con calidad y calidez, y promover la creación de
entidades financieras no bancarias con fines de inversión socialmente productivas.

Para una mejor comprensión de los cambios introducidos por esta Ley al marco
regulatorio, a continuación, se expone un esquema que muestra las principales diferencias que
se pueden identificar entre la Ley N° 1488 y la Ley N° 393 de Servicios Financieros.

30
FIGURA N°1: PRINCIPALES DIFERENCIAS ENTRE LAS LEYES 1488 Y 393

De la Ley de Bancos y Entidades Financieras a la Ley de Servicios Financieros

Ley N°1488 de Ley N°393 de Servicios


Bancos y Entidades Financieros (2013)
Financieras (1993)

SUPERVISIÓN Y CONTROL
SUPERVISIÓN Y
CONTROL Supervisión a través de la
Autoridad de Supervisión del
Supervisión a través de la Sistema Financiero (ASFI). Se
Superintendencia de amplían las facultades de
Bancos y Entidades supervisión del Estado.
Financieras.

ACCESO A SERVICIOS ACCESO A SERVICIOS


FINANCIEROS FINANCIEROS
No hace un énfasis Promueve explícitamente la
explícito en la inclusión inclusión financiera, garantizando
financiera. el acceso universal y equitativo a
servicios financieros.

PROTECCIÓN AL
CONSUMIDOR PROTECCIÓN AL
Protección limitada, con un CONSUMIDOR
enfoque más en la Introduce derechos específicos
estabilidad del sistema para los usuarios de servicios
financiero que en los financieros, incluyendo
derechos del consumidor. mecanismos de resolución de
disputas y protección al cliente.

Fuente: Gaceta Oficial del Estado Plurinacional


Elaboración: Propia

La Ley N°393 de Servicios Financieros tiene por objeto regular las actividades de
intermediación financiera y la prestación de los servicios financieros, así como la organización
y funcionamiento de las entidades financieras y prestadoras de servicios financieros, la
protección del consumidor financiero y la participación del Estado como rector del sistema
financiero, velando por la universalidad de los servicios financieros y orientando su
funcionamiento en apoyo de las políticas de desarrollo económico y social del país.

31
Respecto al tema de inclusión financiera, en la Ley N°393 de Servicios Financieros se
mencionan los siguientes aspectos más destacados:

 Los servicios financieros deben cumplir función social de contribuir al logro de objetivos
de desarrollo integral para el vivir bien, eliminar la pobreza y la exclusión social y
económica de la población.

 Facilitar el acceso universal a todos sus servicios.

 El Estado en ejercicio de sus competencias privativas sobre el sistema financiero,


atribuidas por la Constitución Política del Estado, es el rector del sistema financiero que,
a través de instancias del Órgano Ejecutivo del nivel central del Estado, definirá y
ejecutará políticas financieras destinadas a orientar y promover el funcionamiento del
sistema financiero en apoyo principalmente, a las actividades productivas del país y al
crecimiento de la economía nacional con equidad social; fomentará el ahorro y su
adecuada canalización hacia la inversión productiva; promoverá la inclusión financiera
y preservará la estabilidad del sistema financiero. El Órgano Ejecutivo del nivel central
del Estado, a través del Consejo de Estabilidad Financiera a la cabeza del Ministerio de
Economía y Finanzas Públicas, es el rector del sistema financiero y asume la
responsabilidad de definir los objetivos de la política financiera en el marco de los
principios y valores establecidos en la Constitución Política del Estado.

 Como órgano rector, definir, proponer y ejecutar políticas financieras destinadas a


orientar y promover el funcionamiento del sistema financiero en apoyo principalmente,
a las actividades productivas del país y al crecimiento de la economía nacional con
equidad social; fomentar el ahorro y su adecuada canalización hacia la inversión
productiva; promover la inclusión financiera y preservar la estabilidad del sistema
financiero.

3.2.3. OTRAS LEYES

Ley N° 065 de Pensiones (2010): Aunque centrada en el sistema de pensiones, esta ley
también tiene implicaciones en la inclusión financiera al facilitar el acceso de los trabajadores a
cuentas de ahorro previsional y al fomentar la cultura del ahorro. El Ministerio de Economía y
Finanzas Públicas, en su rol de coordinador de políticas macroeconómicas, supervisa la
implementación de esta ley, que contribuye a la inclusión financiera mediante la formalización
de trabajadores en el sistema financiero.

32
Ley N° 164 de Telecomunicaciones, Tecnologías de Información y Comunicación (2011):
Aunque es una ley que regula el sector de telecomunicaciones, tiene un impacto importante en
la inclusión financiera, ya que facilita el uso de tecnologías móviles para servicios financieros.
El Ministerio trabaja en coordinación con otras instituciones del Estado para impulsar la
interoperabilidad de los servicios financieros a través de las tecnologías de la información y la
comunicación (TICs), con el fin de aumentar el acceso financiero en zonas alejadas.

Ley N° 331 de Economía Plural (2013): Esta ley fomenta el desarrollo de la economía plural
en Bolivia, donde el Estado asume un rol activo en la creación de condiciones favorables para
que todos los sectores, incluidos los actores económicos más pequeños, puedan acceder al
sistema financiero. El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, en este contexto, tiene la
misión de impulsar políticas que promuevan la igualdad de oportunidades en el acceso a
financiamiento, contribuyendo así al desarrollo económico inclusivo.

3.2.4. DECRETOS SUPREMOS

a. Decreto Supremo N° 3033

El Decreto Supremo N° 3033 de 2016, emitido por el Gobierno de Bolivia, tiene como
objetivo fundamental promover la inclusión financiera a través de la expansión de los puntos de
atención financiera (PAF) en zonas rurales y de difícil acceso. Este decreto responde a la
necesidad de garantizar que más ciudadanos bolivianos tengan acceso a servicios financieros,
lo que se considera una herramienta clave para el desarrollo económico y la reducción de la
pobreza.

El decreto tiene varios objetivos claros y específicos. En primer lugar, busca fortalecer
la infraestructura financiera del país mediante la creación de más sucursales bancarias, cajeros
automáticos, y otros puntos de atención en áreas rurales y urbanas marginadas. Este esfuerzo
es fundamental para mejorar la accesibilidad a servicios bancarios, permitiendo que personas
de sectores tradicionalmente excluidos puedan acceder a créditos, seguros, cuentas de ahorro,
entre otros productos financieros.

En segundo lugar, el decreto impone a las entidades financieras reguladas por la entidad
reguladora financiera, la obligación de cumplir con metas anuales de expansión geográfica. Esto
tiene como propósito, reducir las desigualdades territoriales en términos de acceso a servicios
financieros, incrementando la presencia de instituciones financieras en municipios con baja o

33
nula cobertura. De esta manera, se fomenta la equidad en el acceso a servicios financieros en
todo el país, un aspecto crucial para la cohesión económica y social.

Una de las características más importantes del Decreto Supremo N°3033 es la definición
de los Puntos de Atención Financiera (PAF). Estos pueden incluir:

- Sucursales fijas y móviles.

- Corresponsales financieros.

- Cajeros automáticos.

Estos puntos deben cumplir con criterios de calidad, seguridad y accesibilidad, alineados
con las normativas emitidas por el órgano de regulación financiera. Además, el decreto
establece que las entidades financieras deben implementar tecnologías adecuadas para
asegurar que los puntos de atención financieros funcionen de manera eficiente y continua,
contribuyendo así a la estabilidad y confianza en el sistema financiero.

b. Decreto Supremo N° 1842

Este Decreto Supremo reglamenta la Ley N° 393, estableciendo lineamientos


específicos para el acceso al crédito productivo. Uno de los objetivos del Ministerio es promover
el financiamiento a sectores productivos, particularmente a pequeñas y medianas empresas
(PyMEs) y a actores de la economía rural, que tradicionalmente han tenido dificultades para
acceder a servicios financieros. El crédito productivo tiene un papel central en la inclusión
financiera al fomentar el desarrollo económico local y nacional.

c. Decreto Supremo N° 2055

Este Decreto Supremo establece incentivos para el uso de tecnologías financieras,


como los servicios móviles de pago. El Ministerio apoya la adopción de tecnologías móviles
para facilitar el acceso financiero en zonas rurales, lo que ayuda a reducir las barreras
geográficas y aumenta la bancarización en poblaciones que no cuentan con acceso físico a las
entidades financieras tradicionales.

3.2.5. RESOLUCIÓN MINISTERIAL N° 092

La Resolución Ministerial N° 092 emitida por el Ministerio de Economía y Finanzas


Públicas de Bolivia, en mayo de 2022, establece el Programa de Educación Económica-
Financiera y Acceso a los Servicios Financieros. Este programa tiene como objetivo central

34
mejorar el conocimiento financiero de la población, fomentar el acceso a productos financieros
(como seguros y pensiones), y contribuir a la eficiencia y solidez del sistema financiero nacional.

El programa fue impulsado debido a las brechas significativas en el acceso y el


entendimiento de los servicios financieros identificadas en la Encuesta Nacional de Servicios
Financieros (ENSF) de 2021. Según este estudio, la población boliviana presentaba dificultades
en la interacción con productos financieros, tanto en términos de operatividad como de
conocimiento. La resolución también busca mejorar la calidad de los servicios financieros
mediante la reducción de los tiempos de atención, optimización de las plataformas digitales y
mejora en la colocación de créditos. Además, se plantea la implementación de actividades
educativas sobre las políticas públicas y sus beneficios, con especial énfasis en las áreas
rurales, donde la inclusión financiera es más limitada.

Este programa es un esfuerzo integral para enfrentar la exclusión financiera, un


problema estructural que limita el desarrollo económico en Bolivia. El enfoque en la educación
financiera es relevante no solo como herramienta de inclusión social, sino también como
estrategia para consolidar la estabilidad financiera del país.

3.2.6. REGLAMENTO DE MICROFINANZAS (Resolución ASFI 321/2014)

Este Reglamento establece directrices específicas para las entidades microfinancieras,


que son fundamentales para facilitar la inclusión financiera en áreas rurales y entre poblaciones
de bajos ingresos. Estas entidades especializadas en el sector microfinanciero son reguladas y
supervisadas por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero – ASFI, instancia que se
encarga de asegurar que los microcréditos sean accesibles y que las instituciones que los
otorgan operen con solidez financiera.

35
CAPITULO IV

INCLUSIÓN FINANCIERA Y SUS FACTORES DETERMINANTES

4.1. INCLUSIÓN FINANCIERA

La inclusión financiera es el acceso universal y continuo de la población a servicios


financieros diversificados, adecuados y formales, así como a la posibilidad de su uso conforme
a las necesidades de los usuarios para contribuir a su desarrollo y bienestar, (Heimann, 2009).

Permite el acceso a ejercer mayores derechos sociales, a un empoderamiento de la


construcción de capital social en una comunidad, y a su vez, esa construcción - acceso a
productos sociales, servicios sociales, salud, educación – permite generar una nueva demanda
sobre la base de nuevos productos de servicios financieros.

Los organismos internacionales, como el Banco Mundial, el Fondo Monetario


Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), han destacado la inclusión
financiera como un pilar fundamental para la estabilidad económica y el crecimiento sostenible.
Además, enfatizan que la exclusión financiera representa un obstáculo al progreso económico,
al dejar a una gran proporción de la población sin los beneficios de una economía formal.

Su objetivo es integrar a todas las personas y empresas, especialmente a aquellas que


se encuentran en situación de vulnerabilidad, al sistema financiero formal, permitiéndoles
acceder a servicios como cuentas de ahorro, créditos, seguros, y sistemas de pago que faciliten
la gestión de su economía personal o empresarial. También permite que individuos y pequeñas
empresas cuenten con medios para administrar sus recursos, superar situaciones de
emergencia, invertir en el desarrollo de sus actividades productivas y mejorar su calidad de vida,
lo cual contribuye al desarrollo económico y a la reducción de la pobreza.

Un aspecto central en la promoción de la inclusión financiera es el desarrollo de


infraestructuras, regulaciones y políticas que incentiven a las instituciones financieras a
expandirse a sectores tradicionalmente marginados. Esto incluye la implementación de
tecnologías innovadoras como la banca móvil y las billeteras electrónicas, que permiten la
expansión de servicios financieros en zonas donde los bancos tradicionales tienen poca o
ninguna presencia. Asimismo, el fomento de la educación financiera es crucial para que los
individuos puedan utilizar y beneficiarse de estos servicios de manera efectiva y responsable.

36
FIGURA N°2: ELEMENTOS DE LA INCLUSIÓN FINANCIERA
• Capacidades para poder usar servicios financieros formales, por ejemplo barreras
mínimas para la apertura de cuentas.
• Proximidad Física
1. ACCESO
• Accesibilidad en precios

• Los productos y servicios financieros son realmente utilizados con regularidad,


frecuencia y durante una duración de plazo de uso.
2. USO

• Los atributos de los productos se ajustan a las necesidades de los clientes.


• El dessarrollo de productos tiene en cuentas las necesidades de los clientes.
3. CALIDAD

• Efectos sobre los medios de sustento de los clientes


• Bienestar/ consumo
4. BIENESTAR • Productividad personal/ empresarial

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero


Elaboración: Propia

La Inclusión financiera tiene cuatro directrices:

i) Acceso

ii) Uso

iii) Calidad

iv) Bienestar

En primer lugar, el acceso y la calidad, son las directrices que guardan relación con la
oferta, por mencionar algunas medidas positivas son las sucursales, cajeros automáticos,
mejorar el diseño y calidad de los productos. En segundo lugar, tanto el bienestar como el uso,
tienen relación con la demanda, como ejemplo de las medidas a tratar son la educación
financiera, indicadores de inclusión, las cuales permiten obtener una perspectiva de situación y
la protección al consumidor financiero.

En Bolivia, la inclusión financiera ha tomado un lugar prioritario en las políticas públicas


como un medio para promover el desarrollo económico y la equidad social. La Autoridad de

37
Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y el Banco Central de Bolivia (BCB) han desarrollado
políticas y programas que buscan mejorar el acceso y uso de los servicios financieros en
sectores poco atendidos. Entre estas iniciativas, destacan la promoción de cuentas de ahorro
simplificadas, créditos a pequeña escala, seguros inclusivos, y la implementación de
tecnologías como la banca móvil y las billeteras electrónicas. Según la entidad reguladora
financiera, en 2023 el 85% de los municipios bolivianos cuentan con algún tipo de acceso a
servicios financieros, aunque persisten brechas importantes en áreas rurales y comunidades
dispersas, donde la penetración de servicios financieros es aún limitada.

4.2. ACCESO A LOS SERVICIOS FINANCIEROS

El acceso se refiere principalmente a capacidades existentes para utilizar los servicios


y productos financieros disponibles ofrecidos por instituciones formales. Además, hace
referencia a la disponibilidad y posibilidad de que personas y empresas puedan utilizar
productos y servicios financieros de forma continua, adecuada y accesible. Este acceso implica
que los individuos puedan abrir cuentas bancarias, solicitar créditos, adquirir seguros, y realizar
transacciones de manera segura y conveniente, sin barreras económicas, geográficas o
sociales. A nivel macroeconómico, el acceso a estos servicios promueve la estabilidad
financiera y la inclusión económica, generando un entorno donde el ahorro, la inversión y la
gestión de riesgos son accesibles para todos los sectores de la población, incluyendo aquellos
en condiciones de vulnerabilidad.

Para lograrlo, el acceso requiere no solo la infraestructura y la presencia física o digital


de las entidades financieras, sino también políticas que fomenten la educación financiera y
protejan a los usuarios. En este sentido, es un elemento clave de la inclusión financiera, ya que
su propósito es integrar a todos los ciudadanos al sistema financiero, permitiéndoles participar
activamente en la economía formal y mejorar su bienestar económico y social.

38
FIGURA N°3: ASPECTOS RELEVANTES DEL ACCESO A LOS SERVICIOS FINANCIEROS

• Esencial para • Permite un acceso


garantizar que todas conveniente y seguro a
las personas, servicios financieros,
independientemente especialmente para
de su ubicación, aquellos que no
tengan acceso a pueden acceder
servicios financieros fácilmente a sucursales
básicos. físicas.
Acceso Acceso
geográfico digital

Amplitud de Inclusión de
productos y poblaciones
• Proporciona opciones servicios vulnerables • Promueve la equidad
adaptadas a las financiera y contribuye
necesidades y a reducir la pobreza y
preferencias individuales, la desigualdad social
promoviendo una gestión al garantizar que
financiera más efectiva y todos tengan acceso a
una mayor participación en oportunidades
la economía. económicas.

Fuente: Glosario de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero


Elaboración: Propia

Como se muestra en la Figura N°3, el acceso a los servicios financieros comprende


aspectos clave, tales como el acceso geográfico, el acceso digital, la diversidad de productos y
servicios, así como la inclusión de poblaciones vulnerables. Estos elementos constituyen pilares
fundamentales que impulsan el desarrollo del acceso a los servicios financieros, fortaleciendo
y promoviendo así el progreso de la inclusión financiera.

4.3. USO DE LOS SERVICIOS FINANCIEROS

El uso describe la adopción de servicios financieros haciendo énfasis en la permanencia


y la profundidad del uso de servicios y productos financieros. En otras palabras, para poder
determinar el uso es necesario contar con mayores detalles sobre la regularidad, frecuencia y
duración de la utilización en el tiempo. El uso también involucra determinar qué tipo de
combinación de productos financieros es utilizada por una persona o unidad familiar en
particular.

39
El uso de los servicios financieros se refiere a la frecuencia, intensidad y propósito con
el cual los individuos y empresas acceden y emplean productos y servicios financieros formales,
tales como cuentas de ahorro, créditos, seguros y medios de pago. A diferencia del acceso, que
hace referencia a la disponibilidad de servicios financieros, el uso involucra una adopción activa
y continua, indicando que las personas no solo tienen acceso a estos productos, sino que los
integran en sus actividades económicas y personales de manera efectiva y sostenida.

La importancia del uso de los servicios financieros radica en su papel para la inclusión
financiera y el desarrollo económico. Cuando las personas y empresas utilizan productos
financieros regularmente, esto les permite administrar mejor sus ingresos, ahorrar para el futuro,
financiar emprendimientos, mitigar riesgos a través de seguros y participar de manera más
plena en la economía formal. Según el Banco Mundial, el uso continuo y adecuado de servicios
financieros fomenta el crecimiento económico inclusivo, reduce la vulnerabilidad financiera de
los hogares, y promueve la estabilidad social y económica al permitir a las personas construir
un historial financiero y acceder a mejores oportunidades crediticias.

Para que el uso de los servicios financieros sea efectivo, es crucial que estos servicios
sean accesibles y adaptados a las necesidades de los distintos grupos sociales. La Autoridad
de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y el Banco Central de Bolivia (BCB) han trabajado
para diseñar productos financieros adecuados para diferentes segmentos, como las
microfinanzas para emprendedores y pequeños empresarios, y las cuentas de ahorro
simplificadas para personas de bajos ingresos. Esto permite que el uso de estos servicios se
ajuste a las capacidades y necesidades de cada usuario, promoviendo su integración en la
economía formal y su estabilidad financiera.

El uso también está estrechamente vinculado a la educación financiera, ya que los


individuos deben comprender las características y beneficios de los productos financieros para
utilizarlos adecuadamente. La falta de conocimientos financieros es una barrera significativa
para el uso de servicios financieros, especialmente en sectores vulnerables. Por ello, entidades
como la institución supervisora del sistema financiero y el Ministerio de Economía y Finanzas
Públicas, han impulsado programas de educación financiera para promover el uso responsable
y sostenible de los productos financieros, ayudando a los usuarios a tomar decisiones
informadas y a evitar problemas como el sobreendeudamiento.

Además, en el contexto actual de transformación digital, el uso de los servicios


financieros se ha expandido mediante canales digitales como la banca en línea, aplicaciones

40
móviles y billeteras electrónicas. En Bolivia, la digitalización ha facilitado el uso frecuente de
servicios financieros, permitiendo que las personas realicen transacciones, pagos y
transferencias de forma rápida y segura, especialmente en áreas con poca infraestructura
bancaria tradicional. No obstante, la expansión del uso digital requiere superar desafíos como
la conectividad, la alfabetización digital y la desconfianza en estos nuevos canales,
especialmente en zonas rurales y en sectores de bajos ingresos.

FIGURA N°4: ELEMENTOS DEL USO DE LOS SERVICIOS FINANCIEROS

• Indica la integración de los servicios financieros en la vida cotidiana de las


personas, lo cual puede ser crucial para la estabilidad financiera.
Frecuencia de Uso • La regularidad con la que una persona utiliza servicios financieros, como
realizar transacciones, hacer pagos, o solicitar créditos.

• La variedad de productos y servicios financieros utilizados por una


Diversidad de persona, como cuentas de ahorro, tarjetas de crédito, préstamos,
inversiones, entre otros.
Servicios Utilizados • Refleja la amplitud de la participación en el sistema financiero y la
diversificación de la gestión financiera personal.

• Los diferentes medios utilizados para acceder a servicios financieros,


como sucursales bancarias, cajeros automáticos, banca en línea,
Canales de Acceso aplicaciones móviles, entre otros.
• Muestra la adaptabilidad y la capacidad de aprovechar las distintas
tecnologías para acceder a servicios financieros de manera conveniente.

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero


Elaboración: Propia

Como se observa en la Figura N°4, los elementos que componen el uso de los servicios
financieros constituyen pilares esenciales para su desarrollo. Entre estos, destacan la
frecuencia de uso, la diversidad de servicios financieros empleados y los canales de acceso
disponibles para facilitar la llegada de estos servicios a toda la población. Estos elementos son
fundamentales para promover un acceso equitativo y asegurar una inclusión financiera efectiva
y sostenida.

4.4. PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA

Se define como un espacio físico establecido por una entidad financiera que cumple con
los requisitos necesarios para llevar a cabo operaciones de intermediación financiera y ofrecer

41
servicios financieros complementarios14. Estos puntos están diseñados para facilitar el acceso
de la población a los servicios del sistema financiero, permitiendo la realización de
transacciones tales como depósitos, retiros, pagos, consultas y otras gestiones financieras. La
habilitación de estos espacios responde al objetivo de ampliar la cobertura financiera,
especialmente en áreas con acceso limitado a sucursales bancarias y otros canales
tradicionales.

Estos puntos, que incluyen sucursales, agencias, cajeros automáticos, corresponsales


no bancarios y agentes bancarios, forman parte de una estrategia de inclusión financiera que
busca reducir las barreras geográficas y económicas que enfrentan personas en situación de
vulnerabilidad, particularmente en áreas rurales y comunidades dispersas.

4.5. PROFUNDIZACIÓN FINANCIERA

La profundización financiera se define como el proceso mediante el cual se amplía y


diversifica el acceso a los servicios financieros en una economía, así como la participación de
individuos y empresas en el sistema financiero. Esta definición se basa en la investigación de
destacados economistas, como Ross Levine, quien ha estudiado ampliamente el desarrollo
financiero y su impacto en el crecimiento económico. Además, se refiere al desarrollo y
expansión de servicios financieros que permiten a los individuos y empresas no solo acceder a
productos básicos, sino también beneficiarse de un conjunto más amplio de servicios que
apoyen la gestión y el crecimiento de sus recursos económicos. Este concepto se asocia a la
capacidad del sistema financiero de ofrecer productos variados y sofisticados, como créditos a
diferentes plazos, seguros, instrumentos de ahorro e inversión, y servicios de asesoría
financiera. La profundización financiera no solo implica la ampliación del acceso, sino también
el fortalecimiento del uso efectivo y adecuado de estos servicios.

En términos económicos, la profundización financiera es esencial para el crecimiento


sostenible de una economía. A medida que las personas y las empresas adquieren mayor
acceso a servicios financieros diversificados, tienen más oportunidades para invertir, consumir
y ahorrar. Esto, a su vez, fomenta la estabilidad económica, incrementa la productividad y
contribuye a la creación de empleo. En este contexto, la profundización financiera juega un
papel fundamental en la promoción de un entorno propicio para el desarrollo económico
inclusivo.

14 Glosario de Términos Económicos y Financieros (ASFI).

42
La profundización financiera se mide a menudo a través de indicadores como el volumen
de crédito otorgado en relación al Producto Interno Bruto (PIB), la proporción de cuentas de
ahorro activas, el uso de productos de seguros y otros instrumentos financieros por parte de la
población. La mejora en estos indicadores indica un sistema financiero más robusto y una mayor
inclusión de diversos segmentos de la población. A diferencia de la mera inclusión financiera,
que se centra en la disponibilidad de servicios, la profundización financiera se preocupa por la
calidad, variedad y profundidad del uso de dichos servicios.

FIGURA N°5: ASPECTOS RELEVANTES DE LA PROFUNDIZACIÓN FINANCIERA

Una mayor variedad de servicios financieros permite satisfacer una gama más amplia
Ampliaciónde necesidades financieras de individuos y empresas, lo que puede fomentar la inclusión
de Servicios financiera y estimular el crecimiento económico.

Innovación La innovación financiera puede catalizar el desarrollo del sistema financiero al mejorar
la eficiencia y la accesibilidad de los servicios financieros, promover la competencia y la
Financiera diversificación, y estimular la actividad económica y la creación de empleo.

Un mayor acceso a mercados financieros ofrece a los inversores y


Acceso a prestatarios más opciones de inversión y financiamiento, facilita la
Mercados diversificación de riesgos y puede aumentar la eficiencia de la
asignación de recursos en la economía.

Profundidad Una mayor profundidad de mercado es fundamental para promover la inversión a largo
plazo y financiar proyectos de infraestructura y desarrollo que son esenciales para el
de Mercado crecimiento económico y la mejora del bienestar social.

La inclusión financiera es un componente clave de la profundización financiera, ya que


Inclusión promueve la equidad y la estabilidad económica al permitir que todos puedan acceder
Financiera
a servicios financieros básicos, administrar sus finanzas de manera efectiva y participar
en la economía formal.

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero


Elaboración: Propia

En los aspectos desarrollados en la Figura N°5, se destacan cinco pilares fundamentales


para el desarrollo de la profundización financiera. En primer lugar, la ampliación de servicios
resulta crucial, ya que proporciona al consumidor financiero una gama más amplia de opciones
que satisfacen sus diversas necesidades. En segundo lugar, la innovación financiera es
esencial, ya que mejora la eficiencia y la accesibilidad de los servicios financieros, facilitando
su uso por parte de la población. Tercero, el acceso a mercados se erige como un pilar
fundamental, ya que ofrece mayores oportunidades de inversión y financiamiento. Cuarto, la
profundidad del mercado promueve la inversión a largo plazo, lo cual es vital para el crecimiento

43
económico sostenible. Finalmente, la inclusión financiera juega un papel decisivo en la
promoción de la equidad y la estabilidad económica. Estos cinco pilares son interdependientes
y contribuyen de manera integral al fortalecimiento de la profundización financiera en el contexto
actual.

4.6. COBERTURA FINANCIERA

La Cobertura Financiera se refiere a la medida en que los servicios financieros están


disponibles y accesibles para la población en general, así como la amplitud y profundidad de la
participación en el sistema financiero. Se utiliza para evaluar el alcance y la eficacia de los
servicios financieros en una determinada área geográfica o para un grupo específico de
personas. Es también, un indicador clave de la salud del sistema financiero de un país y se
relaciona estrechamente con la inclusión financiera.

En un contexto más amplio, la cobertura financiera implica la existencia de


infraestructuras, regulaciones y políticas que faciliten el acceso a servicios financieros en toda
la población, especialmente entre aquellos grupos que enfrentan barreras para acceder al
sistema financiero formal. La cobertura no se limita a la cantidad de servicios ofrecidos, sino
que también considera la calidad, la accesibilidad y la sostenibilidad de estos servicios. Por lo
tanto, una alta cobertura financiera sugiere no solo un amplio acceso, sino también la efectividad
de los productos en la mejora del bienestar económico de los usuarios.

Además, la diversidad de productos financieros disponibles en Bolivia también varía. Si


bien la oferta de microcréditos y servicios de ahorro ha crecido, otros productos como seguros
y servicios de inversión todavía son menos accesibles para la población. El Banco Central de
Bolivia (BCB) y el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas han implementado políticas para
fomentar la expansión de la cobertura financiera, priorizando el desarrollo de productos que se
adapten a las necesidades de los segmentos más vulnerables de la población.

La cobertura financiera también está influenciada por el avance tecnológico. La adopción


de tecnologías digitales, como la banca móvil y las plataformas de pago en línea, ha permitido
a las instituciones financieras llegar a sectores que previamente estaban excluidos. Esta
transformación digital ha sido impulsada por la regulación favorable y el crecimiento de la
infraestructura de telecomunicaciones en el país. Sin embargo, la alfabetización digital y
financiera es crucial para que los ciudadanos puedan beneficiarse de estas innovaciones.

44
4.7. CALIDAD DE LOS SERVICIOS FINANCIEROS

La calidad de servicios financieros se refiere a la medida en que los servicios ofrecidos


por instituciones financieras cumplen con las expectativas y necesidades de los clientes, así
como a la capacidad de estas instituciones para ofrecer productos y servicios que sean
confiables, accesibles y adaptados a las características de los usuarios. Este concepto es
crucial en un entorno financiero cada vez más competitivo, donde las instituciones buscan no
solo atraer nuevos clientes, sino también mantener la lealtad de los existentes a través de una
experiencia satisfactoria y diferenciada.

La calidad de los servicios financieros se puede evaluar a través de varios factores, entre
los cuales destacan la confiabilidad, la atención al cliente, la rapidez en la atención, la facilidad
de uso de los productos y la transparencia en las condiciones y costos asociados. Un servicio
financiero de calidad debe ofrecer garantías de seguridad y eficiencia, generando confianza en
el cliente. Por lo tanto, la calidad en este ámbito no solo abarca la naturaleza del producto
financiero en sí, sino también la experiencia global que el cliente tiene al interactuar con la
institución.

La digitalización de los servicios financieros ha introducido nuevos desafíos y


oportunidades en términos de calidad. Si bien las plataformas digitales han facilitado el acceso
a productos financieros, también han planteado cuestiones sobre la calidad de la atención al
cliente y la seguridad de las transacciones. Las instituciones financieras deben encontrar un
equilibrio entre la innovación tecnológica y la necesidad de ofrecer un servicio personalizado
que responda a las inquietudes de sus usuarios.

4.8. EDUCACIÓN FINANCIERA

La educación financiera es un proceso que implica la transmisión de conocimientos y el


desarrollo de habilidades, actitudes y valores relacionados con el funcionamiento del sistema
financiero. Este proceso es fundamental para comprender la incidencia y la importancia de los
servicios financieros en la vida cotidiana, así como para mejorar la administración de los
recursos económicos. Además, fomenta el uso adecuado y responsable de los productos y
servicios financieros, contribuyendo así a la formación de individuos capaces de tomar
decisiones informadas y efectivas en la gestión de su bienestar financiero15.

15 Glosario de Términos Económicos y Financieros (ASFI).

45
Además, se refiere al proceso de adquirir conocimientos y habilidades que permiten a
las personas tomar decisiones informadas sobre el manejo de sus recursos económicos. Este
concepto abarca una variedad de temas, incluyendo el ahorro, el presupuesto, la inversión, el
manejo de deudas, y el uso de productos financieros, con el fin de capacitar a los individuos
para gestionar su situación financiera de manera efectiva y responsable.

En un mundo cada vez más complejo y globalizado, la educación financiera se ha vuelto


esencial para empoderar a las personas y comunidades a fin de que puedan enfrentar los
desafíos económicos contemporáneos. Según la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE), una sólida educación financiera contribuye a la estabilidad
financiera de los hogares, fomenta el ahorro y la inversión, y mejora la capacidad de los
ciudadanos para resistir crisis financieras.

El objetivo principal de la educación financiera es empoderar a las personas para que


puedan gestionar sus finanzas de manera eficiente, promoviendo así una vida financiera
saludable y sostenible. Al proporcionar a los individuos las herramientas necesarias para
entender y manejar sus finanzas, se busca prevenir el endeudamiento excesivo, fomentar el
ahorro, y facilitar la planificación para el futuro, lo que resulta en un mayor bienestar económico
y una mejor calidad de vida.

Los aspectos centrales de la educación financiera abarcan el conocimiento de productos


y servicios financieros, la planificación financiera, la gestión del riesgo, y el fomento de un
comportamiento financiero responsable. En primer lugar, se trata de comprender las diversas
opciones disponibles en el mercado, lo que permite a los individuos elegir aquellos productos
que mejor se adaptan a sus necesidades. La planificación financiera se centra en la elaboración
de presupuestos y el establecimiento de metas financieras, facilitando una gestión adecuada
de los recursos económicos. Además, la educación financiera enfatiza la importancia de la
gestión del riesgo, ayudando a las personas a evaluar y mitigar los posibles inconvenientes de
sus decisiones financieras. Finalmente, promueve actitudes positivas hacia el uso del dinero,
alentando a los individuos a vivir dentro de sus medios, a ahorrar e invertir de manera
responsable, y a utilizar herramientas digitales que optimicen la gestión de sus finanzas
personales. Estos elementos son esenciales para empoderar a los ciudadanos, mejorar su
bienestar económico y contribuir a la estabilidad financiera.

En el contexto boliviano, la educación financiera ha sido reconocida como un


componente clave para promover la inclusión financiera. Instituciones como la Autoridad de

46
Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y el Banco Central de Bolivia (BCB) han
implementado diversas iniciativas para promover la educación financiera en el país. Estas
iniciativas buscan sensibilizar a la población sobre la importancia de gestionar adecuadamente
sus recursos y entender los productos y servicios financieros disponibles. Sin embargo, a pesar
de los esfuerzos realizados, la educación financiera en Bolivia enfrenta desafíos importantes.
Existen barreras culturales y estructurales que limitan el acceso a información financiera de
calidad, especialmente en comunidades rurales y áreas de bajos ingresos. La falta de confianza
en las instituciones financieras y el escaso conocimiento sobre el uso de tecnología financiera
también dificultan la adopción de prácticas financieras saludables.

47
CAPITULO V

ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES VARIABLES FINANCIERAS

5.1. INTRODUCCIÓN

El análisis de las principales variables financieras constituye una herramienta


fundamental para evaluar la situación económica y la estabilidad de una entidad o de un sistema
financiero en su conjunto. Estas variables, que incluyen indicadores clave como la liquidez,
solvencia, rentabilidad, cartera y depósitos, permiten examinar el rendimiento financiero y la
capacidad de una institución para enfrentar compromisos a corto y largo plazo. En el contexto
del sistema financiero boliviano, el estudio de estas variables no solo proporciona una visión
integral del funcionamiento de las instituciones financieras, sino que también contribuye a la
comprensión de factores críticos que afectan la inclusión y el desarrollo económico en el país.

Mediante el análisis de estos indicadores, es posible identificar patrones, riesgos y


oportunidades que influyen en la eficiencia operativa y la resiliencia del sistema financiero. Esta
revisión sistemática de las variables financieras ofrece una base sólida para la formulación de
políticas, la toma de decisiones estratégicas y el diseño de instrumentos regulatorios destinados
a asegurar la estabilidad y el crecimiento económico sostenible.

5.2. DEPÓSITOS DEL PÚBLICO

5.2.1. Concepto del Depósito

El concepto de depósito en el contexto financiero se refiere a la suma de dinero que un


individuo o entidad coloca en una institución financiera, como un banco, con el propósito de
resguardar sus ahorros o generar intereses16. Según la Autoridad de Supervisión del Sistema
Financiero (ASFI) y el Banco Central de Bolivia (BCB), el depósito tiene diversas implicaciones
y características que son esenciales para entender su rol en el sistema financiero.

El ente regulador financiero define el depósito como la cantidad de dinero que los
usuarios colocan en una entidad financiera bajo un contrato que permite al depositante
recuperar su dinero en un futuro, ya sea en su totalidad o en parte. Este contrato puede estar
asociado a diferentes tipos de cuentas, como cuentas de ahorro, cuentas corrientes y depósitos
a plazo. Los depósitos son fundamentales para la estabilidad del sistema financiero, ya que

16 Glosario de Términos Económicos y Financieros (ASFI).

48
permiten a las entidades financieras captar recursos que luego pueden ser utilizados para
otorgar créditos y financiar proyectos.

El Banco Central de Bolivia, como entidad responsable de la política monetaria y la


estabilidad financiera en el país, enfatiza que los depósitos son una de las principales fuentes
de financiamiento para el sistema financiero. Los depósitos constituyen una obligación para las
entidades financieras, ya que deben devolverlos a los depositantes según los términos
acordados. Esta característica los convierte en un pasivo para los bancos, pero también en un
activo en términos de la capacidad de las entidades para generar ingresos a través del
otorgamiento de préstamos. Además, el Banco Central de Bolivia resalta la importancia de los
depósitos en el control de la liquidez del sistema financiero, así como su influencia en la
formación de la base monetaria.

5.2.2. Características de los Depósitos

Los depósitos en el contexto financiero boliviano presentan una serie de características


fundamentales que son esenciales para comprender su funcionamiento y su impacto en el
sistema financiero. En primer lugar, los depósitos son considerados activos líquidos17, lo que
significa que son fácilmente convertibles en efectivo. Esta liquidez es crucial para los
depositantes, ya que les proporciona la seguridad de que podrán acceder a sus fondos cuando
lo necesiten. Según la entidad supervisora del sistema financiero, esta característica es una de
las razones por las cuales las personas y las empresas optan por mantener sus ahorros en
instituciones financieras, ya que les permite manejar sus recursos de manera más eficiente.
Otra característica importante de los depósitos es la garantía de recuperación de los fondos.
Los depósitos están protegidos por el Fondo de Protección al Ahorrista, que asegura que los
ahorros de los depositantes estén resguardados en caso de insolvencia de la entidad financiera.
Esta protección contribuye a aumentar la confianza de los usuarios en el sistema financiero, lo
que a su vez promueve la inclusión financiera. El Banco Central de Bolivia resalta que esta
confianza es fundamental para el desarrollo del sistema financiero, ya que fomenta una mayor
participación de la población en las actividades bancarias.

Adicionalmente, se caracterizan por su potencial para generar intereses. Las


instituciones financieras remuneran los depósitos a través de tasas de interés, las cuales varían
dependiendo del tipo de cuenta y de las condiciones del mercado. Esto significa que los

17 Son aquellos bienes o recursos que pueden convertirse rápidamente en efectivo sin perder significativamente su valor.

49
depositantes no solo resguardan su dinero, sino que también pueden obtener rendimientos
sobre sus ahorros. El órgano fiscalizador financiero, enfatiza que esta característica no solo
beneficia a los individuos, sino que también es crucial para el sistema financiero, ya que los
bancos utilizan estos fondos para otorgar préstamos y financiar diversas actividades
económicas.

5.2.3. Análisis de los Depósitos

En el contexto de la inclusión financiera, los depósitos bancarios representan uno de los


indicadores fundamentales para evaluar la penetración y el uso de servicios financieros en una
economía. Los depósitos no solo reflejan el nivel de confianza de la población en el sistema
financiero, sino que también permiten a las instituciones financieras expandir su capacidad
crediticia y operativa. En Bolivia, el crecimiento sostenido de los depósitos en el sistema
financiero desde 2007 ha sido un reflejo de las políticas implementadas para promover la
inclusión financiera, con el objetivo de ampliar el acceso a servicios financieros a sectores
excluidos, especialmente en zonas rurales y entre la población de bajos ingresos. Este
crecimiento ha contribuido a fortalecer la intermediación financiera y a mejorar la participación
de distintos segmentos de la población en el sistema formal.

GRÁFICO N°1: NÚMERO DE CUENTAS DE DEPÓSITO A NIVEL NACIONAL


(2007- 2024)

16,32
15,07
18.000.000
14,34
13,21

16.000.000
12,22
11,65
11,05

14.000.000
10,30

12.000.000
9,45
8,67
7,85

10.000.000
7,14
6,33
5,62

8.000.000
4,95
4,26

6.000.000
3,48
2,72

4.000.000

2.000.000

0
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024

Número de Cuentas de Depósito


Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)
Elaboración: Propia

50
El análisis de los datos correspondientes al periodo 2007 a 2024 evidencia un
crecimiento sostenido en el número de cuentas de depósito a nivel nacional. En 2007, la cifra
inicial era de 2.719.454 cuentas, mientras que para 2024 se proyecta un total de 16.323.316
cuentas, lo que representa un aumento significativo durante este periodo. Este crecimiento
significativo refleja una expansión constante, posiblemente asociada al incremento de la
actividad económica y a una mayor inclusión financiera.

Entre 2007 y 2016, el crecimiento fue gradual, con aumentos promedio que consolidaron
una tendencia sostenida. A partir de 2017, el crecimiento se torna más acelerado, alcanzando
10.295.336 cuentas ese mismo año y marcando un punto de inflexión hacia una expansión más
pronunciada. Este comportamiento podría estar vinculado a la implementación de políticas
públicas orientadas a fomentar la inclusión financiera, así como a un entorno macroeconómico
más favorable en esos años.

En los años 2020 y 2021, el ritmo de crecimiento se moderó debido a la crisis sanitaria
global causada por la pandemia de COVID-19. Sin embargo, a pesar de este contexto adverso,
las cifras continuaron en ascenso, registrándose 12.215.779 cuentas en 2020 y 13.214.819
cuentas en 2021, lo que sugiere la capacidad de adaptación de ciertos sectores económicos.

Para 2023, el total de cuentas ascendió a 15.068.376, y en 2024, la proyección de


16.323.316 cuentas confirma que la tendencia de crecimiento persiste. Sin embargo, este
incremento reciente es más moderado, lo que podría atribuirse a posibles ajustes en las
condiciones económicas locales o globales. En cualquier caso, la evolución positiva del número
de cuentas de depósito destaca la resiliencia y la transformación del sistema financiero en
Bolivia.

A continuación, se desarrollará los puntos más relevantes de los depósitos en el Sistema


Financiero de Bolivia y su influencia en la Inclusión Financiera:

a) Crecimiento de los Depósitos en el Sistema Financiero Boliviano

El crecimiento de los depósitos en el sistema financiero boliviano entre 2007 y 2024 ha


sido significativo, reflejando la evolución de la bancarización y la confianza en las instituciones
financieras. En 2007, los depósitos ascendían a 32.000 millones de bolivianos, cifra que
aumentó de manera sostenida en los años siguientes. Para 2010, los depósitos alcanzaron los
50.200 millones de bolivianos, reflejando el impacto positivo de la estabilidad macroeconómica
y las políticas financieras orientadas a la inclusión.

51
GRÁFICO N°2: CRECIMIENTO DE LOS DEPÓSITOS EN EL SISTEMA FINANCIERO

(2007- Jun/2024) (En Millones de Bs.)

180,0
190,5
199,0
169,0
200

157,0
148,5
180

140,3
131,0
160

120,5
Millones de Bolivianos

108,0
140

95,3
120

82,6
100

70,0
59,5
80 50,2
42,5
36,8
32,0

60
40
20
0
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
jun-24
Depósitos

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

Este crecimiento continuó en la siguiente década. En 2015, los depósitos sumaban


108.000 millones de bolivianos, más del triple del valor registrado en 2007. Este aumento se vio
favorecido por la expansión de la red bancaria, con la apertura de nuevas agencias y cajeros
automáticos, así como por la digitalización de los servicios financieros. La implementación de
plataformas de banca móvil permitió que sectores antes excluidos, especialmente en áreas
rurales, accedieran al sistema financiero formal.
Para 2020, los depósitos alcanzaron los 157.000 millones de bolivianos, impulsados por
una mayor confianza en la estabilidad del sistema financiero, así como por el crecimiento de la
cartera de créditos. Este aumento en los depósitos permitió a las entidades financieras
diversificar su oferta crediticia, beneficiando especialmente a las micro, pequeñas y medianas
empresas, el sector productivo y la vivienda social.
En 2023, los depósitos llegaron a 190.500 millones de bolivianos, consolidando el
impacto de las políticas de inclusión financiera y la mayor formalización de la economía.
Finalmente, en 2024, el sistema financiero registró un total de 199.000 millones de bolivianos

52
en depósitos, evidenciando la solidez del sector y su capacidad para captar recursos de la
población y las empresas.
El crecimiento constante de los depósitos refleja la combinación de factores como la
estabilidad económica, la expansión de los servicios financieros y la adopción de nuevas
tecnologías bancarias. Sin embargo, también plantea desafíos para la gestión de liquidez, ya
que las entidades financieras deben equilibrar la captación de recursos con su canalización
hacia el crédito productivo y la inclusión financiera. En este contexto, resulta fundamental que
el sistema financiero mantenga estrategias que fomenten tanto la seguridad de los ahorros
como la sostenibilidad del crédito, contribuyendo al desarrollo económico del país.
b) Composición de los Depósitos y Preferencias de los Depositantes

La estructura de los depósitos en Bolivia ha variado con el tiempo. En 2024, los


depósitos a plazo fijo constituían aproximadamente el 45% del total de depósitos en el sistema
financiero, seguidos por los depósitos de ahorro con un 35%, y finalmente los depósitos a la
vista con un 20%. Esta estructura es resultado de un cambio en la cultura financiera de la
población, la cual muestra una creciente inclinación hacia el ahorro a largo plazo, reflejando una
percepción de mayor seguridad en el sistema financiero y un compromiso de los depositantes
bolivianos con sus instituciones bancarias.

Este cambio en la estructura de los depósitos también puede atribuirse a las políticas de
incentivo y a las tasas de interés favorables para los depósitos a plazo fijo, lo cual fomenta el
ahorro en instrumentos a largo plazo, especialmente en un contexto de estabilidad económica
y financiera. En 2007, la proporción de depósitos a la vista era considerablemente mayor
(alrededor del 27%), lo que muestra un cambio en las preferencias de los depositantes hacia
formas de ahorro más estructuradas y comprometidas.

La composición de los depósitos en el sistema financiero boliviano ha mostrado una


transformación significativa en el período de estudio. Este cambio en la estructura de los
depósitos refleja las preferencias y el comportamiento de los depositantes en función de su
confianza en el sistema financiero, la disponibilidad de productos de ahorro y las tasas de interés
ofrecidas. Por otro lado, los depósitos de ahorro, que permiten mayor flexibilidad de retiro en
comparación con los depósitos a plazo fijo, representan el 35% del total de los depósitos en
2024. La popularidad de este tipo de depósitos puede estar relacionada con su accesibilidad,
ya que no requieren compromisos a largo plazo y suelen ser más utilizados por sectores de
ingresos bajos y medianos que buscan un ahorro seguro, pero con posibilidad de disponibilidad
inmediata. Este tipo de cuenta también se ha promovido en el marco de la inclusión financiera,

53
ya que permite que personas de sectores rurales o de bajos ingresos tengan acceso a una
cuenta de ahorro con bajos costos y flexibilidad en términos de retiro.

c) Distribución Geográfica y la Expansión de la Inclusión Financiera

La distribución geográfica de los servicios financieros y la expansión de la inclusión


financiera en Bolivia han experimentado avances notables entre 2007 y 2024. Durante este
período, el sistema financiero incrementó significativamente su presencia territorial, logrando
que el acceso a servicios financieros alcanzara al 89,7% de los municipios del país en 2024,
frente a cifras considerablemente más bajas en 2007. Este progreso se atribuye a la
implementación de políticas públicas que priorizaron la inclusión financiera y el desarrollo de
infraestructura bancaria en áreas rurales y periurbanas.

En 2007, los puntos de atención financiera estaban concentrados principalmente en


zonas urbanas, con baja penetración en áreas rurales. Para 2024, las entidades financieras
aumentaron su cobertura mediante la apertura de nuevas agencias, cajeros automáticos, y
canales digitales como la banca móvil. Este crecimiento ha permitido reducir brechas de acceso
y generar nuevas oportunidades económicas, especialmente para sectores históricamente
excluidos, como las mujeres y los pequeños productores agrícolas.

El desarrollo de productos financieros adaptados a las necesidades locales, como


microcréditos y cuentas de ahorro simplificadas, ha sido otro factor clave en la expansión. Entre
2007 y 2024, el número de cuentas bancarias creció exponencialmente, pasando de alrededor
de 3 millones a más de 15,5 millones. Este avance no solo refleja una mejora en el acceso, sino
también un cambio en la cultura financiera de la población.

La expansión de la inclusión financiera en estas áreas rurales no solo ha promovido un


mayor acceso a servicios de ahorro, sino que también ha tenido un impacto positivo en la
economía local. Al permitir que pequeños agricultores, comerciantes y otros trabajadores
rurales puedan acceder a cuentas de ahorro y realizar depósitos, se han creado nuevas
oportunidades para que estos actores económicos formalicen sus ingresos, mejoren su
planificación financiera y accedan a servicios de crédito en condiciones más favorables. Este
desarrollo ha sido fundamental para reducir las brechas de inclusión financiera entre zonas
urbanas y rurales, fortaleciendo la economía nacional y promoviendo un crecimiento más
inclusivo.

54
5.3. CARTERA DE CRÉDITOS

5.3.1. Concepto de la Cartera de Créditos

El concepto de la cartera de créditos en el contexto financiero boliviano, se refiere a la


agrupación de los préstamos que una institución, especialmente un banco, tiene en su balance
como resultado de la concesión de créditos a sus clientes. Según el glosario de la institución
supervisora del sistema financiero, la cartera incluye todos los préstamos otorgados a los
deudores, así como cualquier otro tipo de financiamiento que se espera recuperar en el futuro18.
Esta definición implica no solo la consideración de los préstamos, sino también la evaluación
del riesgo asociado a cada uno de ellos, dado que la salud financiera de una institución depende
en gran medida de la calidad de su cartera.

El Banco Central de Bolivia complementa esta definición al destacar que la cartera se


clasifica en diversas categorías según su calidad crediticia. Esto incluye la identificación de la
cartera normal, que se considera de bajo riesgo, y la cartera vencida, que representa créditos
que no han sido pagados en el plazo acordado. La clasificación de la cartera es esencial para
el análisis del riesgo crediticio y la gestión de la liquidez de las instituciones financieras. Además,
establece que el seguimiento y la evaluación de la cartera son fundamentales para garantizar
la estabilidad del sistema financiero, dado que una cartera de calidad deficiente puede
comprometer la solvencia y la capacidad de las entidades para operar de manera efectiva.

Desde una perspectiva más amplia, la cartera no solo se limita a los préstamos a
consumidores individuales, sino que también abarca financiamiento a empresas y proyectos, lo
que refuerza su papel en la intermediación financiera. El organismo regulador del sistema
financiero resalta que una cartera diversificada puede mitigar el riesgo crediticio y mejorar la
rentabilidad de la entidad, al mismo tiempo que contribuye al desarrollo económico al facilitar el
acceso al crédito para diferentes sectores de la economía.

5.3.2. Análisis de la Cartera de Créditos

La cartera de créditos es uno de los componentes más importantes en el sistema


financiero, pues representa la capacidad de las instituciones financieras para ofrecer recursos
que incentiven el crecimiento económico a través del acceso al financiamiento. En el contexto
de la inclusión financiera, la expansión de la cartera de créditos es crucial ya que facilita que

18 Glosario de Términos Económicos y Financieros (ASFI).

55
sectores de bajos ingresos y áreas tradicionalmente excluidas del sistema financiero formal
puedan acceder a créditos, permitiendo el desarrollo de actividades económicas y mejorando
las condiciones de vida de la población. En Bolivia, la inclusión financiera ha sido una de las
prioridades del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y de la entidad reguladora
financiera, en conjunto con políticas que buscan fortalecer el acceso a servicios financieros,
especialmente en sectores rurales y poblaciones vulnerables.

En el contexto de una economía en desarrollo, la inclusión financiera representa un pilar


fundamental para la reducción de la pobreza y la promoción de un crecimiento económico
sostenible y equitativo. La cartera de créditos, es decir, el conjunto de préstamos otorgados por
las instituciones financieras, juega un rol esencial en el sistema financiero, ya que posibilita el
financiamiento de sectores estratégicos y permite a los individuos y empresas acceder a
recursos que facilitan el emprendimiento y la expansión productiva.

En Bolivia, el incremento en la cartera de créditos ha sido uno de los motores de


inclusión financiera en los últimos años. Esta expansión crediticia no solo refleja un crecimiento
en la capacidad de las instituciones para otorgar financiamiento, sino también el impacto de
políticas públicas que han buscado mejorar la accesibilidad de los servicios financieros,
especialmente para los sectores tradicionalmente excluidos.

El periodo de análisis, es particularmente relevante, pues representa una etapa de


crecimiento en la participación de sectores rurales, microempresariales y agrícolas dentro del
sistema financiero formal boliviano, facilitado por el fortalecimiento de la normativa y políticas
específicas de fomento a la inclusión financiera. A partir de la Ley N°393 de Servicios
Financieros, que establece el acceso al crédito como un derecho de todos los ciudadanos,
Bolivia ha experimentado una transformación en la estructura de su sistema financiero,
promoviendo la diversificación de la cartera crediticia hacia sectores que impactan
positivamente en el desarrollo económico y social del país.

56
GRÁFICO N°3: CARTERA DE CRÉDITOS
(2007- Jun/2024) (En Millones de Bs.)

214.753
213.726
217.222
199.380
191.496
250.000

183.760
170.615
152.061
200.000

135.003
Millones de Bolivianos

114.304
97.320
150.000

83.676
70.193
58.305
46.966
100.000 39.031
34.716
31.877

50.000

0
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
jun-24
Cartera de Crédito

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

Como se aprecia en el gráfico en 2007, la cartera de créditos era de 31.877 millones de


bolivianos. En los años siguientes, se observó un crecimiento continuo, llegando a 70.193
millones en 2012, lo que implica un incremento de más del 100% en cinco años. Este aumento
puede atribuirse a políticas públicas orientadas al fomento de la inclusión financiera y al
dinamismo de los sectores productivos.

Para 2015, la cartera de créditos alcanzó los 114.304 millones de bolivianos, y en 2019
se registraron 183.760 millones, lo que representa un crecimiento promedio anual significativo.
El 2020 marcó una desaceleración en el crecimiento, alcanzando 191.496 millones,
posiblemente influenciada por los efectos de la pandemia de COVID-19, que impactó tanto la
oferta como la demanda de crédito.

En 2022, la cartera alcanzó su máximo histórico de 214.753 millones de bolivianos. Sin


embargo, en 2023 se evidencia una ligera disminución a 213.726 millones, lo cual podría estar
asociado a factores como ajustes en las políticas crediticias, menor dinamismo económico o un
incremento en el riesgo crediticio percibido por las entidades financiera. La evolución de la
cartera de crédito durante el período 2007-2024, refleja el papel crucial del sistema financiero

57
en la expansión del crédito, promoviendo el crecimiento de los sectores productivos y el
consumo en Bolivia.

Por otro lado, se tiene el análisis del número de prestatarios que se tiene, el cual tiene
una relación directa con el mismo.

GRÁFICO N°4: NÚMERO DE PRESTATARIOS ÚNICOS POR ENTIDAD DE


INTERMEDIACIÓN FINANCIERA

(2007- 2024)

1.519.829
1.570.980
1.658.258
1.657.820
1.759.127
1.898.819
1.931.886
1.937.614
1.482.618
2.000.000

1.303.876
1.293.891
1.268.200
1.800.000
1.600.000 1.117.387
Número de Prestatarios

964.261

1.400.000
860.443
830.756
760.048
728.068

1.200.000
1.000.000
800.000
600.000
400.000
200.000
0
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
Número de Prestatarios Únicos por Entidad Financiera

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

De acuerdo con los datos presentados, el número de prestatarios en Bolivia ha mostrado


un crecimiento constante entre 2007 y 2024, aumentando de 728.068 prestatarios a 1.937.614
prestatarios, lo que representa un incremento acumulado de aproximadamente 166%. Este
crecimiento refleja una mejora significativa en el acceso al crédito para la población,
consolidando el papel del sistema financiero como motor de inclusión financiera.

El periodo de 2011 a 2016 fue particularmente notable, ya que el número de prestatarios


creció rápidamente, alcanzando los 1.482.618 prestatarios en 2016. Este aumento acelerado
puede atribuirse a la implementación de políticas orientadas a fomentar el crédito y a la
expansión de las instituciones de microfinanzas, las cuales han sido fundamentales en facilitar
préstamos a sectores históricamente desatendidos.

58
Sin embargo, se identificaron ciertos periodos de estabilización en el crecimiento del
número de prestatarios, como entre 2014 y 2015, y nuevamente entre 2019 y 2020. Estos
periodos reflejan posibles impactos de factores económicos, tanto internos como externos, que
pudieron haber influido en la demanda o en la oferta de crédito. En particular, durante 2020, los
efectos de la pandemia de COVID-19 se hicieron evidentes, con una desaceleración en el
crecimiento del número de prestatarios e incluso una ligera reducción.

A partir de 2021, el sistema financiero comenzó a recuperarse, marcando un hito en


2023, cuando el número de prestatarios alcanzó un máximo histórico de 1.931.886 prestatarios.
Los datos disponibles para 2024 muestran un incremento marginal a 1.937.614 prestatarios, lo
que sugiere que el sistema financiero boliviano está transitando hacia una etapa de
consolidación en términos de inclusión crediticia.

Este comportamiento destaca los logros significativos en la expansión del crédito, con
un creciente número de prestatarios beneficiándose de los servicios financieros. No obstante,
aún persisten desafíos para integrar plenamente a los sectores de la población que permanecen
fuera del sistema formal, lo que subraya la importancia de continuar fortaleciendo las políticas
y estrategias de inclusión financiera en el país.

GRÁFICO N°5: PRESTATARIOS POR GÉNERO

(2007- 2024) (En Porcentaje)

Mujer
41% Varón
59%

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

Como se evidencia en la distribución de prestatarios por género, el 41% corresponde a


mujeres y el 59% a hombres, lo que refleja una brecha de género en el acceso al crédito en

59
Bolivia. Si bien esta participación femenina representa un avance hacia una mayor inclusión
financiera, aún persiste una desigualdad significativa que podría estar vinculada a factores
estructurales como las diferencias en el acceso a recursos económicos, la formalización laboral
y las restricciones culturales que limitan la participación de las mujeres en el sistema financiero.
Es importante resaltar que, en muchos casos, las mujeres tienden a ser prestatarias clave en el
ámbito de las microfinanzas, lo que puede tener un impacto positivo en sus hogares y
comunidades. No obstante, cerrar esta brecha requeriría políticas específicas orientadas a
promover el acceso igualitario al financiamiento, como programas de crédito diseñados para
mujeres emprendedoras y capacitaciones financieras que fortalezcan su inclusión en el sistema
financiero formal.

GRÁFICO N°6: NÚMERO DE PRESTATARIO/POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA

(2007- 2024) (En Porcentaje)

28%

28%
28%
28%

28%
28%

27%

27%
26%
30%
25%
24%
23%
22%

25%
18%
16%
16%

20%
15%
15%
Porcentaje %

15%

10%

5%

0%
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024

Número de Prestatarios / PEA

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

Como se observa en la relación entre el número de prestatarios y la población


económicamente activa (PEA), esta pasó del 14,8% en 2007 al 27,2% en 2024, lo que refleja
un notable avance en la inclusión financiera en Bolivia. Este crecimiento sostenido,
especialmente entre 2007 y 2016, alcanzó su punto máximo en 2017 con un 28,1%, impulsado
por políticas orientadas a ampliar el acceso al crédito y fortalecer las microfinanzas. Sin

60
embargo, en los años posteriores se evidencia una relativa estabilización, con fluctuaciones
leves que oscilan entre el 26,1% y el 28,2%, posiblemente como resultado de factores
económicos internos y externos, entre ellos el impacto de la pandemia en 2020. Para 2024, la
proporción se sitúa en 27,2%, indicando un ajuste moderado. Estos datos ponen de manifiesto
los avances logrados en la penetración financiera dentro de la Población Económicamente
Activa, aunque también resaltan la necesidad de implementar estrategias más inclusivas que
permitan alcanzar a los sectores aún excluidos del sistema financiero formal y consolidar los
logros obtenidos.

GRÁFICO N°7: PRESTATARIOS/POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA POR


DEPARTAMENTO

(2007- 2024) (En Porcentaje)

Pando 11%

Beni 16%

Potosí 17%
Porcentaje %

Santa Cruz 20%

Tarija 25%

Oruro 26%

Cochabamba 28%

Chuquisaca 28,7%

La Paz 29%

Número de Prestatarios / PEA Por Departamento

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

La relación entre prestatarios y población económicamente activa (PEA) por


departamento muestra diferencias significativas en el nivel de inclusión financiera en Bolivia.
Los departamentos de La Paz (29,4%), Chuquisaca (28,7%) y Cochabamba (27,6%) presentan
las tasas más altas, lo que sugiere un acceso relativamente consolidado al sistema financiero
en estas regiones. Este comportamiento podría explicarse por la mayor urbanización y
presencia de instituciones financieras en estas áreas, facilitando el acceso al crédito. Por otro

61
lado, departamentos como Pando (11,1%), Beni (16,4%) y Potosí (17,4%) registran los niveles
más bajos, reflejando importantes desafíos en la cobertura financiera, posiblemente debido a
factores como la dispersión geográfica, menores niveles de desarrollo económico o una
infraestructura financiera limitada. Santa Cruz, a pesar de ser un motor económico del país,
registra un porcentaje moderado (19,5%), lo que podría estar asociado a características de su
estructura productiva o a una mayor presencia de actividades informales. Estos datos
evidencian disparidades regionales en la inclusión financiera y subrayan la importancia de
diseñar políticas diferenciadas que atiendan las necesidades específicas de los departamentos
menos atendidos, promoviendo así un acceso equitativo a los servicios financieros en todo el
país.

A continuación, se analizará el desarrollo de la Cartera de Créditos en Bolivia en el


período de investigación:

a) Expansión y crecimiento de la Cartera de Créditos

El crecimiento de la cartera de créditos en Bolivia entre 2007 y 2023 ha sido sostenido,


impulsado tanto por el desarrollo económico del país como por políticas financieras inclusivas.
Las estadísticas del Banco Central de Bolivia (BCB) y de la Autoridad de Supervisión del
Sistema Financiero (ASFI) muestran que la cartera de créditos se incrementó a una tasa
promedio anual de entre el 10% y el 15%. Este incremento ha sido en gran medida el resultado
de políticas gubernamentales que incentivaron a las entidades financieras a canalizar recursos
hacia sectores productivos y segmentos de bajos ingresos, considerados claves para la
expansión de la inclusión financiera.

A partir de la promulgación de la Ley N°393 de Servicios Financieros, el gobierno


boliviano estableció metas de colocación obligatorias para las instituciones financieras,
promoviendo la canalización de recursos a sectores como la agricultura, la industria
manufacturera y las microempresas, sectores que son fundamentales para la generación de
empleo y el crecimiento económico. Así, mientras en 2007 la cartera de créditos en Bolivia
estaba concentrada principalmente en grandes empresas y el sector comercial, para 2023 se
observa una mayor distribución hacia sectores productivos y rurales.

Este crecimiento en la cartera de créditos ha permitido que miles de pequeños


emprendedores, productores agrícolas y trabajadores autónomos accedan a créditos formales,
lo que representa un avance significativo en términos de inclusión financiera. En particular, los
créditos destinados a actividades productivas han tenido un efecto multiplicador en la economía,

62
ya que han incentivado la generación de empleo y han dinamizado la economía en áreas
previamente desatendidas.

b) Distribución de la Cartera por Sector Económico

La distribución sectorial de la cartera de créditos en Bolivia es un reflejo del compromiso


del sistema financiero con la inclusión. Según los datos de la institución supervisora financiera,
en 2023 aproximadamente el 40% de la cartera total estaba destinada a sectores productivos,
en comparación con un 25% en 2007. Esta redistribución responde al esfuerzo gubernamental
y a las normativas que han establecido metas de colocación específicas, en particular para los
sectores de mayor impacto económico y social, como la agricultura, el comercio y la industria
manufacturera.

El crédito agrícola, en particular, ha sido una herramienta de inclusión financiera


importante. A través de programas de microcrédito y crédito agrícola, se ha facilitado el acceso
al financiamiento a pequeños agricultores y cooperativas, quienes previamente tenían
dificultades para acceder a préstamos en condiciones accesibles. En 2022, el crédito agrícola
representaba alrededor del 12% de la cartera de créditos productivos, un incremento notable
en comparación con el 5% de 2007. Este aumento en la disponibilidad de crédito para la
agricultura permite un desarrollo más equitativo, apoyando a una parte significativa de la
población rural de Bolivia.

c) Inclusión Financiera y Microcrédito

Uno de los elementos más destacados en la cartera de créditos en Bolivia es el papel


del microcrédito, una herramienta de inclusión financiera fundamental para el acceso de
personas de bajos ingresos y microempresas al financiamiento formal. Según datos del
supervisor del sistema financiero nacional, en 2024 el microcrédito representaba cerca del 30%
de la cartera total de créditos, con un crecimiento promedio anual de 7-9% desde 2015. Este
crecimiento es especialmente significativo en zonas rurales y para sectores de bajos ingresos,
donde las instituciones de microfinanzas han desempeñado un papel clave.

Las instituciones de microfinanzas, como Banco Sol y Pro Mujer, han liderado la oferta
de microcréditos en Bolivia, desarrollando productos financieros adaptados a las necesidades
de los pequeños emprendedores y negocios familiares. El microcrédito ha permitido que
sectores vulnerables y no bancarizados accedan a capital para el desarrollo de sus actividades

63
económicas, facilitando la expansión de pequeños negocios, mejorando el nivel de ingresos de
las familias y contribuyendo a la reducción de la pobreza.

El impacto de los microcréditos en la inclusión financiera es especialmente evidente en


las zonas rurales de Bolivia, donde el acceso a servicios financieros era históricamente limitado.
El microcrédito en estas áreas ha permitido a miles de familias rurales acceder a capital,
beneficiándose de tasas de interés reducidas y condiciones de financiamiento más flexibles.
Esta expansión del microcrédito ha facilitado que comunidades rurales puedan mejorar su
economía local, diversificar sus fuentes de ingreso y acceder a oportunidades de empleo más
formales.

d) Datos Cuantitativos Relevantes

Para comprender el impacto de la expansión de la cartera de créditos en la inclusión


financiera en Bolivia, se presentan algunos datos relevantes:

 Tasa de crecimiento de la cartera de créditos: entre 2007 y 2024, la cartera de


créditos en Bolivia ha crecido a una tasa promedio anual del 10-15%.

 Distribución sectorial: En 2024, la distribución sectorial de la cartera de créditos en


Bolivia muestra que el sector productivo sigue liderando, representando el 46,3% del
total de los préstamos otorgados, lo que equivale a Bs99.315 millones. Dentro de este
sector, la manufactura constituye el mayor porcentaje con un 36,5%, seguida de la
agricultura y ganadería con un 27,6%, la construcción con un 22,3% y el turismo con un
7,7%. Otros sectores, como la producción de energía y minerales, tienen participaciones
menores. Este crecimiento refleja el enfoque regulador hacia actividades productivas
establecido en la Ley N°393 y el Decreto Supremo N°2055.

 Microcrédito: representa aproximadamente el 30% de la cartera total de créditos en


2023, con un crecimiento promedio anual del 7-9% desde 2015, y una penetración
significativa en áreas rurales.

La expansión de la cartera de créditos en Bolivia entre 2007 y 2024 es una clara


manifestación de los esfuerzos por mejorar la inclusión financiera. Este crecimiento ha permitido
que sectores productivos y poblaciones previamente excluidas tengan acceso a financiamiento
formal, lo cual ha contribuido a reducir las desigualdades y a fortalecer el desarrollo económico.
Con políticas adecuadas y un sistema financiero comprometido, Bolivia ha logrado integrar a
sectores rurales y a emprendedores de bajos ingresos, promoviendo un crecimiento económico

64
más equitativo y sostenible. La inclusión financiera en el sistema boliviano es, sin duda, una de
las claves para avanzar hacia un modelo de desarrollo inclusivo.

5.4. LIQUIDEZ

5.4.1. Concepto de Liquidez

La liquidez, según las Directrices Básicas para la Gestión del Riesgo de Liquidez de la
Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) de Bolivia, es la capacidad de una
entidad financiera para satisfacer sus obligaciones de pago en los plazos previstos, tanto en
circunstancias normales como en situaciones de estrés financiero, sin incurrir en pérdidas
significativas que puedan comprometer su estabilidad.
La gestión del riesgo de liquidez implica prever y monitorear el flujo de efectivo para
garantizar que la entidad tenga acceso a recursos suficientes en el momento necesario. Esto
incluye no solo la disponibilidad de activos líquidos, sino también la capacidad de transformarlos
en efectivo de manera oportuna y con costos razonables.
Las directrices de ASFI enfatizan la necesidad de establecer políticas claras, controles
internos robustos y herramientas de medición adecuadas para evaluar la liquidez. También se
destaca la importancia de realizar pruebas de estrés y mantener colchones de liquidez
suficientes, que permitan a la entidad afrontar eventuales retiros de depósitos, fluctuaciones en
los mercados financieros o escenarios adversos.
Este enfoque integral busca proteger tanto a las entidades financieras como al sistema
financiero en su conjunto, asegurando su resiliencia frente a riesgos que puedan afectar la
confianza del público y la estabilidad del sector.

5.4.2. Análisis de la Liquidez

La liquidez es un componente crucial del sistema financiero que refleja la capacidad de


las instituciones para satisfacer sus obligaciones a corto plazo. Se entiende como la facilidad
con la que un activo puede convertirse en efectivo sin perder su valor. En el contexto de la
inclusión financiera en Bolivia, la liquidez adquiere una dimensión aún más significativa: no solo
asegura la estabilidad del sistema financiero, sino que también permite la disponibilidad de
recursos para la concesión de créditos a sectores tradicionalmente excluidos, como las
pequeñas y medianas empresas (pymes), los trabajadores informales y las comunidades
rurales. Desde 2007, el Gobierno boliviano ha implementado políticas y programas destinados
a fomentar la inclusión financiera, buscando transformar el acceso a servicios financieros en un
motor de desarrollo socioeconómico. Este enfoque resalta la importancia de una gestión

65
adecuada de la liquidez, que debe equilibrar la necesidad de mantener niveles de reserva con
el impulso del crédito inclusivo.

La relación entre liquidez y acceso al crédito es fundamental en este contexto. Una


gestión efectiva de la liquidez no solo garantiza la estabilidad de las instituciones financieras,
sino que también les permite responder a la creciente demanda de servicios financieros por
parte de nuevos usuarios. Este análisis explorará cómo la liquidez ha influido en la inclusión
financiera en Bolivia a lo largo de los años, evaluando su impacto en el crecimiento de depósitos,
el aumento de la cartera de créditos y el desarrollo de programas de financiamiento inclusivo.

A partir de 2007, Bolivia ha experimentado una transformación en su sistema financiero,


caracterizada por un aumento en la bancarización y la diversificación de servicios financieros.
La expansión de la red de instituciones financieras, incluyendo bancos, cooperativas y
microfinancieras, ha facilitado el acceso a servicios financieros en áreas rurales y en segmentos
de población anteriormente excluidos. Esta transformación ha estado respaldada por un marco
normativo que promueve la inclusión financiera, estableciendo estándares para la protección
del consumidor y fomentando la competencia entre instituciones. A continuación, se desarrollará
puntos destacados para el análisis de liquidez en el Sistema Financiero y su relación con la
Inclusión Financiera:

a) Gestión de la Liquidez

La liquidez en el sistema financiero boliviano ha estado sujeta a regulación por parte de


la institución supervisora del sistema financiero y el Banco Central de Bolivia. Estas instituciones
establecen requisitos de liquidez que buscan asegurar que las entidades financieras mantengan
un nivel mínimo de reservas para cubrir retiradas de depósitos y otras obligaciones. Este
enfoque regulatorio es esencial para la estabilidad del sistema, pero también plantea desafíos
en términos de la capacidad de las instituciones para expandir sus carteras de crédito.

La gestión de la liquidez se complica en un entorno de creciente demanda de crédito, ya


que un incremento en los depósitos no siempre se traduce en un aumento proporcional en la
capacidad de crédito disponible. Por tanto, las instituciones deben equilibrar su liquidez para
evitar sobreexposición al riesgo de incumplimiento de sus clientes. Este equilibrio es vital,
especialmente al dirigir recursos hacia sectores de mayor riesgo, donde el potencial de
morosidad puede ser más elevado.

66
b) Liquidez y Acceso al Crédito

Uno de los principales objetivos de las políticas de inclusión financiera en Bolivia es


aumentar el acceso al crédito, especialmente para aquellos sectores que históricamente han
estado excluidos del sistema financiero formal. La disponibilidad de liquidez se convierte, por
tanto, en un factor determinante en esta ecuación. La relación entre la liquidez del sistema
financiero y el acceso al crédito se puede observar a través de diversos indicadores.

c) Evolución de la Liquidez

Desde 2007, el índice de liquidez del sistema financiero boliviano ha mostrado una
tendencia general hacia la estabilidad, oscilando entre un 18% y un 22%. Esta estabilidad ha
facilitado el crecimiento de la cartera de créditos. Por ejemplo, entre 2010 y 2019, la cartera de
créditos creció a un ritmo promedio anual del 12%, evidenciando la capacidad del sistema
financiero para responder a la creciente demanda de financiamiento. En 2020, la cartera total
de créditos alcanzó aproximadamente 22.000 millones de bolivianos, con una tasa de
morosidad del 2,5%, lo que sugiere un manejo prudente de la liquidez por parte de las
instituciones.

d) Programas de Financiamiento Inclusivo

Durante el periodo 2007-2014, Bolivia experimentó un crecimiento sostenido de las


reservas internacionales netas, lo cual fue favorecido por el auge de los precios internacionales
de las materias primas, especialmente el gas natural. Este aumento en las reservas permitió
fortalecer la liquidez del sistema financiero boliviano, lo que a su vez facilitó la implementación
de políticas públicas orientadas a la inclusión financiera. En este contexto, los programas de
crédito dirigidos a sectores vulnerables, como los créditos para vivienda de interés social y los
créditos agrarios, fueron fundamentales para promover el acceso al financiamiento.

El Crédito de Vivienda de Interés Social fue una de las iniciativas clave, diseñada para
facilitar el acceso a la vivienda a los sectores de bajos ingresos mediante créditos con tasas de
interés preferenciales. La liquidez de las instituciones financieras permitió que estos créditos
fueran accesibles, brindando una respuesta a las necesidades de los ciudadanos que no podían
acceder a los productos tradicionales del mercado financiero. De esta manera, se fomentó una
mayor inclusión financiera, especialmente en áreas urbanas y periurbanas.

En el ámbito rural, el Crédito Agrario fue otra de las políticas implementadas para
fortalecer la inclusión financiera. Este programa proporcionó apoyo a los productores rurales,

67
quienes históricamente han tenido un acceso limitado al financiamiento formal. La liquidez
disponible en las entidades financieras permitió otorgar estos créditos a tasas preferenciales, lo
cual resultó en un impulso para la producción agrícola, la seguridad alimentaria y el desarrollo
económico de las comunidades rurales.

Asimismo, la disponibilidad de liquidez en el sistema financiero boliviano también


permitió que una parte significativa de la cartera de créditos se destinara a microempresarios y
pequeños emprendedores, un sector clave para la generación de empleo y el crecimiento
económico. Aproximadamente el 25% de la cartera de créditos del sistema financiero se
canalizó hacia estos sectores, lo que ayudó a fomentar el emprendimiento y a reducir la brecha
de acceso al financiamiento en las capas más vulnerables de la población.

La evolución de la liquidez en el sistema financiero de Bolivia durante este período jugó


un papel clave en la expansión de los servicios financieros, especialmente para los sectores
más necesitados, apoyando la inclusión financiera a través de programas de crédito accesibles.

5.5. SOLVENCIA

5.5.1. Concepto de Solvencia

La capacidad de una persona, ya sea natural o jurídica, para cumplir con sus
obligaciones de pago conforme a los plazos establecidos se refiere a su solvencia financiera19.
Esta capacidad implica que el individuo o entidad puede enfrentar y satisfacer sus deudas a
medida que estas se van venciendo, lo que es fundamental para mantener una buena
reputación crediticia y asegurar la estabilidad financiera a largo plazo.

5.5.2. Análisis de la Solvencia

La solvencia es uno de los principales indicadores que permiten evaluar la solidez y la


estabilidad de las instituciones financieras. Se define como la capacidad de una entidad para
cumplir con sus obligaciones a largo plazo, así como para absorber pérdidas, lo que resulta
esencial para garantizar la confianza de los depositantes y la estabilidad del sistema financiero
en su conjunto. En el contexto de Bolivia, un país donde la inclusión financiera ha sido un
objetivo estratégico de desarrollo económico, la solvencia adquiere una dimensión adicional.
Un sistema financiero solvente es crucial para fomentar el acceso a servicios financieros por
parte de grupos tradicionalmente excluidos, como las microempresas y las comunidades

19 Glosario de Términos Económicos y Financieros (ASFI).

68
rurales. Este análisis examina la evolución de la solvencia en el sistema financiero boliviano
entre 2007 y 2024, evaluando su relación con los esfuerzos de inclusión financiera y su impacto
en el desarrollo económico.

El ente encargado de la supervisión financiera, establece criterios de capital mínimo,


buscando asegurar que las instituciones mantengan una base de capital adecuada en relación
con el nivel de riesgo de sus activos. Esto es particularmente importante en el contexto de la
inclusión financiera, donde el riesgo puede ser mayor debido a la naturaleza de los clientes
atendidos. Desde 2007, la solvencia de las instituciones financieras en Bolivia ha mostrado un
aumento constante. Según datos del ente regulador financiero, el coeficiente de capital
promedio del sistema bancario se ha mantenido por encima del umbral del 10% establecido por
la normativa, lo que indica que las instituciones están bien capitalizadas para afrontar
eventualidades.

El Índice de Solvencia Promedio de las Entidades Financieras es un indicador clave que


refleja la capacidad de una institución financiera para hacer frente a sus obligaciones y cubrir
posibles pérdidas derivadas de sus actividades financieras. Este índice se calcula como la
relación entre el patrimonio neto de la entidad y sus activos ponderados por riesgo, lo cual da
una medida de su fortaleza y estabilidad.

En el contexto del sistema financiero de Bolivia, el comportamiento del Índice de


Solvencia Promedio entre 2007 y 2023 muestra una tendencia de mejora y estabilidad en
términos generales. En 2007, el índice se encontraba en un 13,50%, un nivel que indicaba que
las entidades financieras estaban cubriendo sus riesgos de manera adecuada, pero con un
margen de mejora en términos de robustez financiera. Durante los años siguientes, el índice
comenzó a incrementarse, alcanzando un 15,30% en 2008 y un 16,10% en 2009, lo que reflejó
una gradual mejora en la solidez del sistema financiero boliviano.

69
GRÁFICO N°8: ÍNDICE DE SOLVENCIA PROMEDIO DE LAS ENTIDADES FINANCIERAS

(2007-2023) (En Porcentaje)

17,00%

17,50%

18,00%

18,30%

18,00%

17,80%

17,00%
16,10%
15,30%
20%

13,50%
18%
16%
14%
Porcentaje %

12%
10%
8%
6%
4%
2%
0%
2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016-2023
Índice de Solvencia Promedio de las Entidades Financieras

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

Entre 2009 y 2013, el índice continuó su ascenso, alcanzando el 18,30% en 2013, lo


que sugiere que las entidades financieras estaban adoptando prácticas prudentes y eficaces en
la gestión de riesgos, mientras se beneficiaban de un entorno económico relativamente estable.
Este crecimiento en el índice también podría estar relacionado con la implementación de
políticas regulatorias más estrictas por parte de las autoridades bolivianas, como la Autoridad
de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), que buscaban asegurar la estabilidad y la
solvencia del sistema financiero.

A partir de 2014, el índice comenzó a mostrar una ligera caída. En 2014 y 2015, el Índice
de Solvencia Promedio se ubicó en 18,0% y 17,80%, respectivamente. Este descenso podría
interpretarse como una respuesta a diversos factores macroeconómicos, como la caída de los
precios de los commodities, que afectó negativamente a muchas economías emergentes,
incluido Bolivia. Además, durante estos años, las entidades financieras pudieron haber
incrementado sus activos ponderados por riesgo debido a la expansión del crédito, lo que,
aunque positivo desde una perspectiva de crecimiento económico, podría haber generado un
leve descenso en el índice de solvencia.

70
Sin embargo, a partir de 2016, el índice se estabilizó en torno al 17,0% y se mantuvo en
ese nivel hasta 2023. Esta estabilización puede interpretarse como un indicio de que el sistema
financiero boliviano alcanzó un equilibrio en términos de solvencia, adaptándose a un contexto
económico más complejo, pero manteniendo la capacidad de afrontar los riesgos inherentes a
sus operaciones. La estabilidad de este índice podría estar vinculada tanto a la consolidación
de los bancos y otras instituciones financieras, como a una mayor supervisión y regulación por
parte de las autoridades competentes.

En resumen, el comportamiento del Índice de Solvencia Promedio entre 2007 y 2023


refleja una evolución positiva y estable en la solidez del sistema financiero de Bolivia. La mejora
inicial, seguida de una ligera caída y posterior estabilización, evidencia la capacidad de las
entidades financieras para adaptarse a las condiciones económicas del país, asegurando la
confianza en el sistema y promoviendo un entorno más seguro tanto para los inversionistas
como para los usuarios de los servicios financieros.

La relación entre la solvencia y la inclusión financiera es multifacética. Un sistema


financiero que exhibe alta solvencia genera confianza en los depositantes, lo cual es
fundamental para fomentar el ahorro, especialmente entre aquellos grupos que históricamente
han estado excluidos. Esta confianza se traduce en un aumento del número de cuentas abiertas
y en la participación de la población en el sistema financiero formal.

A pesar de los logros alcanzados en términos de solvencia e inclusión financiera, existen


desafíos que deben abordarse para garantizar que el sistema continúe evolucionando de
manera sostenible. Uno de los principales desafíos es el riesgo de sobreexposición al crédito
en sectores vulnerables. A medida que las instituciones buscan expandir su cartera de créditos,
es fundamental que mantengan prácticas de otorgamiento de préstamos responsables,
evitando la creación de burbujas crediticias que puedan comprometer la solvencia en el futuro.

Otro desafío radica en la necesidad de fortalecer la educación financiera entre la


población. Aunque el acceso a productos financieros ha aumentado, la capacidad de los
individuos para gestionar adecuadamente sus finanzas sigue siendo limitada. Invertir en
programas de educación financiera es esencial para garantizar que los nuevos usuarios de
servicios financieros puedan tomar decisiones informadas que mejoren su bienestar económico.

71
5.6. RENTABILIDAD

5.6.1. Concepto de Rentabilidad

El concepto de rentabilidad, en el ámbito financiero boliviano, se refiere a la capacidad


de una entidad para generar ganancias en relación con sus inversiones, activos o capital. Según
la entidad supervisora del sistema financiero, la rentabilidad se mide comúnmente a través de
diferentes indicadores, siendo los más destacados el retorno sobre la inversión (ROI), el retorno
sobre activos (ROA) y el retorno sobre el patrimonio (ROE). Estos indicadores permiten evaluar
la eficiencia y efectividad con la que una institución utiliza sus recursos para generar beneficios
económicos.

El Banco Central de Bolivia también resalta la importancia de la rentabilidad como un


indicador clave de la salud financiera de las instituciones bancarias y financieras. En su análisis,
enfatiza que una rentabilidad sostenida no solo es un reflejo de una gestión eficiente, sino que
también es crucial para asegurar la solvencia y la continuidad operativa de las entidades. La
rentabilidad permite a las instituciones acumular capital, lo que a su vez les capacita para
enfrentar imprevistos y continuar financiando sus actividades y operaciones.

5.6.2. Análisis de la Rentabilidad

El análisis de la rentabilidad del sistema financiero boliviano es esencial para


comprender el desempeño de las instituciones financieras en un contexto económico
cambiante. La rentabilidad es un indicador clave que refleja la capacidad de las entidades para
generar beneficios con sus recursos y, en el caso de Bolivia, permite evaluar la eficiencia del
sistema financiero en el uso de los activos y del capital. Los dos indicadores principales para
medir la rentabilidad son la Rentabilidad sobre Activos (ROA) y la Rentabilidad sobre el
Patrimonio (ROE), los cuales ofrecen una visión clara sobre cómo las entidades logran
rentabilizar sus operaciones.

Durante el periodo comprendido entre 2007 y junio de 2024, el sistema financiero


boliviano experimentó variaciones en sus índices de rentabilidad, lo que refleja tanto el
comportamiento del mercado interno como los efectos de factores externos que afectaron la
economía global y nacional.

En 2007, el ROA del sistema financiero boliviano se situaba en aproximadamente 1,4%.


Este nivel inicial, aunque bajo, indicaba que las instituciones financieras se encontraban en una
etapa de consolidación. La rentabilidad generada por los activos era aún modesta, lo cual es

72
comprensible en un contexto donde el sistema financiero estaba ampliándose, con una
creciente inclusión de la población en los servicios bancarios y un incipiente aumento en la
oferta de créditos. A lo largo de los siguientes años, sin embargo, el ROA comenzó a mostrar
un crecimiento sostenido, alcanzando 1,8% en 2011, lo que reflejaba una mejora en la eficiencia
del sistema financiero. Este incremento en la rentabilidad se debió principalmente a la
expansión del crédito, impulsada por políticas favorables y una mayor confianza en las
entidades financieras.

Entre 2008 y 2011, el sistema financiero de Bolivia experimentó un crecimiento


económico robusto, lo que favoreció la rentabilidad de las entidades. Sin embargo, la crisis
financiera mundial de 2008 tuvo un impacto global, y aunque Bolivia no fue tan afectada como
otros países, los efectos de la recesión mundial aún se sintieron. Pese a este contexto de
incertidumbre económica, las instituciones financieras bolivianas lograron mantener márgenes
de rentabilidad relativamente altos debido a su estrategia conservadora en cuanto a la gestión
del riesgo y el control de los activos.

A partir de 2012, el ROA experimentó una ligera disminución, alcanzando un 1,6%. Esta
caída podría interpretarse como resultado de varios factores, entre ellos la desaceleración de
la economía global, la caída de los precios de los commodities y el inicio de una etapa de menor
crecimiento económico en Bolivia. A pesar de este descenso, las entidades financieras
bolivianas lograron mantener una rentabilidad positiva gracias a su capacidad para gestionar
eficientemente los riesgos y diversificar sus carteras de crédito. El ROA se estabilizó en torno
al 1,6% hasta 2015, lo que reflejaba una adaptación a las nuevas condiciones económicas sin
perder eficiencia operativa.

Entre 2016 y 2023, el ROA se mantuvo relativamente constante en 1,5%, lo que sugiere
que el sistema financiero de Bolivia había alcanzado un nivel de madurez. Este período estuvo
marcado por la consolidación del sistema financiero y la estabilidad en el entorno
macroeconómico. Aunque las tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fueron más
modestas en comparación con la década anterior, las entidades financieras lograron
mantenerse rentables, demostrando un control efectivo de los costos operativos y una
adecuada gestión de los activos. La estabilidad del ROA en torno al 1,5% refleja un equilibrio
entre la expansión del crédito y la preservación de márgenes de rentabilidad, manteniendo la
solidez del sistema financiero ante los desafíos externos.

73
En cuanto a la Rentabilidad sobre el Patrimonio (ROE), este indicador también mostró
una tendencia ascendente durante los primeros años del periodo analizado. En 2007, el ROE
era moderado, pero a medida que la economía boliviana creció y el sistema financiero se
consolidó, este indicador alcanzó su punto máximo en 2011, con un 17%. Este alto nivel de
rentabilidad sobre el capital reflejó una gestión eficiente del patrimonio de las entidades
financieras, así como una política de expansión exitosa que permitió a las instituciones generar
elevados rendimientos para sus accionistas.

Sin embargo, a partir de 2012, el ROE comenzó a mostrar una ligera disminución,
cayendo hasta un 14% en 2015. Esta disminución puede estar relacionada con la
desaceleración del crecimiento económico y la mayor competencia en el sector financiero, lo
que llevó a un ajuste en los márgenes de rentabilidad. A pesar de la caída, el ROE continuó
siendo positivo y relativamente alto, lo que indicaba que las instituciones financieras seguían
generando rendimientos atractivos para sus accionistas. Entre 2016 y 2023, el ROE se
estabilizó en torno al 14%, lo que sugiere que las entidades financieras de Bolivia habían
alcanzado un punto de madurez, con márgenes de rentabilidad más estables, pero aún
sostenibles. Este nivel de rentabilidad muestra que el sistema financiero pudo adaptarse a las
nuevas condiciones económicas y operativas sin sacrificar su capacidad de generar beneficios.

El análisis de rentabilidad del sistema financiero boliviano entre 2007 y 2024 muestra
una evolución positiva, aunque con algunas fluctuaciones debido a factores externos e internos.
Durante el periodo de estudio, el sistema financiero de Bolivia ha demostrado una notable
capacidad para generar beneficios tanto a partir de sus activos como de su patrimonio. Aunque
hubo algunos periodos de menor rentabilidad, estos fueron seguidos de fases de estabilidad, lo
que refleja la adaptabilidad y solidez del sistema ante los cambios económicos. En general, el
sistema financiero boliviano ha mostrado una rentabilidad sostenida, respaldada por una gestión
prudente y una constante innovación en sus productos y servicios, lo que le ha permitido
mantenerse competitivo en el contexto de un entorno económico cada vez más complejo.

74
CAPITULO VI

MARCO PRÁCTICO

6.1. ASPECTOS GENERALES

La inclusión financiera es un proceso fundamental que busca garantizar que todos los
sectores de la población, especialmente los más vulnerables, accedan a servicios financieros
formales de manera accesible, eficiente y segura, lo cual es esencial para promover el desarrollo
económico inclusivo y reducir las desigualdades. El análisis del nivel de acceso a estos servicios
por parte de la población objetivo implica evaluar no solo la disponibilidad de productos
financieros como cuentas de ahorro, créditos y seguros, sino también identificar las barreras
que limitan su utilización, tales como la falta de educación financiera, restricciones geográficas,
costos elevados y desconfianza en las instituciones financieras. Al mismo tiempo, es crucial
reconocer las oportunidades de mejora, que incluyen la implementación de tecnologías
financieras innovadoras, la promoción de la educación financiera, la adaptación de productos
financieros a las necesidades específicas de la población y el fortalecimiento del marco
regulatorio para facilitar la inclusión financiera de manera sostenible y equitativa.

Durante este periodo de estudio, se han implementado iniciativas como la Ley N°393 de
Servicios Financieros y la promoción de la banca móvil y digitalización, que han facilitado el
acceso a productos como cuentas de ahorro, microcréditos y seguros. Sin embargo, a pesar de
estos progresos, persisten barreras importantes, como la limitada infraestructura financiera en
áreas rurales, la falta de educación financiera adecuada y la desconfianza en el sistema
financiero formal. Las oportunidades de mejora se centran en la expansión de la cobertura
geográfica, el uso de tecnologías financieras (fintech) y la capacitación en educación financiera,
lo cual puede impulsar un mayor acceso y uso de los servicios financieros en Bolivia.

6.2. INDAGAR ACERCA DE LA ESTRUCTURA DEL SISTEMA FINANCIERO BOLIVIANO

Indagar acerca de la estructura del sistema financiero boliviano permite comprender su


evolución y el rol que desempeña en el desarrollo económico del país. A lo largo de los años,
este sistema ha sido moldeado por políticas gubernamentales, reformas estructurales y
estrategias de inclusión financiera que han buscado fortalecer su estabilidad y ampliar el acceso
a servicios financieros para la población.

Esta estructura está compuesta por diversas entidades, como bancos, cooperativas de
ahorro y crédito, microfinancieras y otras instituciones que operan bajo un marco regulatorio

75
definido, lo que permite que los recursos fluyan de manera eficiente hacia sectores productivos
y poblaciones previamente excluidas. Indagar en la configuración del sistema financiero
permitirá analizar cómo su estructura influye en la inclusión financiera y en la estabilidad
económica del país. Asimismo, ayudará a identificar las transformaciones impulsadas por la
digitalización de los servicios financieros y el impacto de las políticas estatales dirigidas a
fortalecer el acceso equitativo al crédito y otros instrumentos financieros.

El sistema financiero, como parte integral de la economía, tiene un papel crucial en la


intermediación financiera, es decir, en la canalización de los ahorros hacia la inversión. A lo
largo del tiempo, se ha buscado consolidar un sistema más inclusivo que permita a una mayor
proporción de la población acceder a los productos y servicios financieros. Este proceso ha sido
respaldado por la implementación de políticas públicas que buscan la estabilidad del sistema y
la inclusión de los sectores más vulnerables de la población, como las microempresas y las
zonas rurales. Además, la estructura del sistema financiero boliviano está marcada por una
diversidad de actores, lo que le confiere una flexibilidad para adaptarse a las necesidades
cambiantes del mercado y de los usuarios.

El análisis de la estructura del sistema financiero boliviano involucra, entre otros


aspectos, la identificación de las entidades que lo componen, sus funciones y objetivos, y el
impacto de las políticas públicas en su organización y en el acceso a los servicios financieros.
A continuación, se desarrollarán los puntos más destacados relacionados con la organización
y composición del sistema financiero, las funciones y objetivos de las entidades que lo integran,
y el impacto de la inclusión financiera en su estructura.

6.2.1. Estructura del Sistema Financiero

La estructura del sistema financiero de cualquier país se compone de varios elementos


interrelacionados que facilitan la correcta interconexión entre los recursos disponibles y los
sectores que demandan financiamiento. En el caso de Bolivia, este sistema es complejo y está
compuesto por mercados financieros, instituciones financieras, instrumentos y operaciones
financieras, un marco regulatorio robusto, organismos reguladores, y otros entes nacionales e
internacionales que aseguran su funcionamiento y estabilidad.

76
FIGURA N°6: ESTRUCTURA DEL SISTEMA FINANCIERO

Mercados

Cliente Financiero
Instituciones financieras
que dan sus servicios a
consumidores financieros
Financiero Usuario
Sistema
Instrumentos y
operaciones financieras

Marco Regulatorio

ASFI

Organismos Reguladores

APS
Otros entes nacionales e
internacionales

Fuente: Apuntes de clase – Gestión de Riesgo Financiero


Elaboración: Propia

A continuación, se desarrollarán cada uno de estos elementos, destacando su


importancia y funcionamiento dentro del sistema financiero:

a) Mercado Financiero. - Los mercados financieros son componentes clave en


cualquier sistema financiero, ya que facilitan el intercambio de recursos entre
quienes tienen excedentes de fondos (ahorradores e inversionistas) y quienes
requieren financiamiento (empresas, gobiernos y consumidores). Los mercados
financieros se dividen en varios submercados, tales como el mercado de dinero, el
mercado de capitales, el mercado de divisas y el mercado de crédito. Estos
mercados permiten la transferencia de fondos, proporcionando a las instituciones
financieras los recursos necesarios para la financiación de proyectos productivos,
así como la posibilidad de invertir en activos financieros, como bonos, acciones y
otros instrumentos. Los mercados financieros en Bolivia están regulados por la
institución supervisora del sistema financiero, que garantiza la transparencia y el
cumplimiento de las normas en las transacciones realizadas en estos mercados.

77
b) Instituciones Financieras. - Las instituciones financieras son entidades que
proporcionan servicios financieros a los consumidores, tales como depósitos,
préstamos, seguros, y otros productos. Estas instituciones pueden ser de distintos
tipos, como bancos, cooperativas de ahorro y crédito, entidades microfinancieras,
aseguradoras y fondos de pensiones. En Bolivia, la estructura institucional financiera
se caracteriza por una combinación de instituciones bancarias tradicionales y
entidades no bancarias que juegan un papel crucial en la inclusión financiera,
especialmente en áreas rurales y en segmentos de población de bajos ingresos.

Asimismo, las instituciones financieras prestan sus servicios a dos grupos distintos:
los clientes financieros y los usuarios. Los clientes financieros se definen por tener
un contrato formal, generalmente una póliza, con la entidad, lo que les permite
realizar una variedad de transacciones financieras. En contraste, los usuarios no
cuentan con un contrato formal con la institución, pero tienen acceso a una gama
más limitada de servicios, sin la posibilidad de realizar transacciones tan amplias
como las de los clientes financieros.

c) Instrumentos y operaciones financieras. - Los instrumentos financieros son


contratos que permiten a las instituciones financieras ofrecer productos como
créditos, ahorros y seguros a sus clientes. Los instrumentos más comunes incluyen
préstamos, depósitos a plazo, bonos, acciones y derivados financieros. Las
operaciones financieras, por su parte, son los actos mediante los cuales se llevan a
cabo las transacciones de estos instrumentos, como la emisión de deuda, la compra
y venta de valores, y la concesión de créditos.

d) Marco Regulatorio. - El marco regulatorio es parte del Sistema Regulador y es


esencial para garantizar la estabilidad y el funcionamiento adecuado del sistema
financiero. Este marco incluye las leyes, regulaciones y normativas que guían el
comportamiento de las instituciones financieras, así como la protección de los
consumidores y la prevención de riesgos financieros.

e) Organismos Reguladores. - Los principales organismos encargados de regular el


sistema financiero son la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y
la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS).

Entidad reguladora financiera, supervisa y regula las instituciones financieras, como


bancos y microfinancieras, con el objetivo de garantizar la estabilidad, transparencia

78
y solvencia del sistema. Además, promueve la inclusión financiera, facilitando el
acceso a servicios financieros para sectores excluidos, y vela por la protección de
los consumidores. La Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros,
por su parte, se encarga de regular y fiscalizar el sector de pensiones y seguros,
asegurando la correcta administración de los fondos de pensiones y la transparencia
en los productos aseguradores.

f) Otros entes nacionales e internacionales. - Además de los organismos


nacionales, el sistema financiero boliviano se ve influenciado por entes
internacionales que establecen acuerdos y normas para la cooperación financiera.
Instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y
la Corporación Andina de Fomento (CAF) proporcionan asistencia técnica, recursos
financieros y directrices que ayudan a la evolución del sistema financiero boliviano.

6.2.2. Impacto de la Inclusión Financiera en el Sistema Financiero

El impacto de la inclusión financiera en la estructura del sistema financiero en Bolivia ha


sido significativo y multifacético, especialmente a partir de la implementación de políticas
públicas y regulaciones enfocadas en la accesibilidad financiera desde 2007. En este contexto,
el organismo regulador del sistema financiero y el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas
han jugado roles clave al promover la inclusión de segmentos tradicionalmente excluidos del
sistema financiero, como las poblaciones rurales, personas de bajos ingresos y
microempresarios. Este enfoque ha impulsado una transformación estructural del sistema
financiero, afectando tanto la composición de las instituciones financieras como el diseño de
sus productos y servicios.

Desde la perspectiva estructural, uno de los efectos más notables de la inclusión


financiera ha sido el crecimiento de las instituciones microfinancieras y de las cooperativas de
ahorro y crédito. Estas entidades, bajo la supervisión del ente regulador financiero, han visto
una expansión significativa en su participación dentro del sistema financiero, debido a que se
han convertido en el vehículo principal para alcanzar a sectores desatendidos. Según informes
de la entidad supervisora del sistema financiero, el acceso a servicios financieros en áreas
rurales ha aumentado considerablemente, reflejando la penetración de estas entidades en
comunidades donde las entidades bancarias tradicionales tienen poca o ninguna presencia.

El acceso al crédito ha sido un área particularmente transformada debido a la inclusión


financiera. La expansión de los créditos de pequeña escala, o microcréditos, ha permitido a los

79
sectores marginados acceder a recursos que previamente eran difíciles de obtener. Este
crecimiento ha incentivado una diversificación en las carteras de crédito de las instituciones
financieras, promoviendo una estructura de cartera más heterogénea y menos dependiente de
grandes préstamos comerciales. Esto ha generado un impacto positivo en la estabilidad y la
sostenibilidad del sistema financiero, ya que una cartera de créditos más diversificada reduce
la exposición al riesgo y permite una mayor resiliencia ante posibles crisis financieras. A nivel
nacional, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas ha resaltado el papel de los
microcréditos como una herramienta crucial para la inclusión económica, apoyando la
generación de ingresos y empleo en áreas de economía informal y microempresarial.

Por otro lado, la inclusión financiera ha promovido un cambio en la oferta de servicios


financieros. Las instituciones financieras han adaptado sus productos y servicios para hacerlos
accesibles y relevantes para los nuevos segmentos de clientes, como los microempresarios,
agricultores y trabajadores informales. Esto incluye cuentas de ahorro de bajo costo, programas
de educación financiera y la introducción de tecnología financiera (fintech), que facilita el acceso
y uso de servicios financieros a través de plataformas digitales. Según datos de la ASFI, el
incremento en el uso de tecnologías móviles y la banca digital ha permitido que un mayor
número de personas acceda a servicios financieros sin necesidad de una infraestructura física
extensa, lo que ha transformado la estructura y el modelo operativo de muchas instituciones
financieras en Bolivia.

La inclusión financiera también ha generado un impacto en la normativa y regulación del


sistema financiero. Las políticas del Ministerio de Economía y el organismo regulador del
sistema financiero han establecido lineamientos específicos que obligan a las entidades
financieras a cumplir con metas de inclusión, como la apertura de puntos de atención en áreas
rurales y la adecuación de servicios a las necesidades de diferentes segmentos poblacionales.
Esto ha llevado a un rediseño del marco normativo, permitiendo que el sistema financiero
boliviano se oriente hacia una mayor democratización del acceso financiero. Además, la
creación de incentivos y facilidades para fomentar el acceso a créditos en sectores prioritarios
ha modificado la dinámica interna de las instituciones, orientándolas hacia una visión más
inclusiva y socialmente responsable.

A nivel macroeconómico, la inclusión financiera ha contribuido al crecimiento y


formalización de la economía. Al incorporar a más personas al sistema financiero, se ha
incrementado la base de ahorro formal y el volumen de transacciones dentro de los canales
oficiales. Esto no solo fortalece el sistema bancario en términos de liquidez, sino que también

80
permite una mayor captación de depósitos, ampliando las capacidades de financiamiento para
la inversión productiva en diversos sectores económicos. De acuerdo con reportes del Ministerio
de Economía, la ampliación de la inclusión financiera ha tenido un impacto positivo en la
recaudación fiscal y en la estabilidad económica, al fomentar una economía más inclusiva y
menos dependiente de transacciones informales. El impacto de la inclusión financiera en la
estructura del sistema financiero boliviano entre 2007 y 2024 ha sido trascendental, evidenciado
en la expansión de instituciones microfinancieras, la diversificación de las carteras de crédito,
el rediseño de productos financieros y la adaptación normativa. A través de una estrategia de
inclusión promovida por la institución supervisora financiera, el sistema financiero boliviano ha
avanzado hacia una estructura más inclusiva y accesible, promoviendo una economía más
equitativa y resiliente.

6.3. DETERMINAR EL NIVEL DE ACCESO A LOS SERVICIOS FINANCIEROS POR PARTE


DE LA POBLACIÓN BOLIVIANA

Determinar el nivel de acceso a los servicios financieros en Bolivia es fundamental para


analizar el grado de inclusión financiera en el país y las brechas existentes entre distintos
sectores de la población. A lo largo de los años, el sistema financiero boliviano ha evolucionado
con la implementación de políticas públicas y el desarrollo de nuevas tecnologías, lo que ha
permitido mejorar la cobertura de los servicios bancarios. Sin embargo, persisten desafíos que
limitan el acceso, especialmente en zonas rurales y en segmentos de bajos ingresos.

El acceso a los servicios financieros está determinado por diversos factores, como la
distribución geográfica de las entidades financieras, el nivel de educación financiera de la
población, la adecuación de los productos y servicios a las necesidades de los usuarios, y las
políticas implementadas por el gobierno y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero
(ASFI). A pesar de los avances en digitalización y la expansión de la banca móvil, la falta de
infraestructura en áreas remotas, las barreras culturales y la desconfianza en las instituciones
financieras siguen siendo obstáculos significativos para la inclusión financiera.

Determinar el grado de acceso a los servicios financieros permitirá evaluar el impacto


de las estrategias implementadas y detectar los principales desafíos que enfrentan los sectores
excluidos. Asimismo, este análisis contribuirá a proponer soluciones que fortalezcan la equidad
en el acceso a los servicios financieros, promoviendo una mayor integración de la población
boliviana al sistema financiero formal.

81
A continuación, se abordarán los principales factores que determinan el acceso a los
servicios financieros en Bolivia, analizando tanto los avances como las limitaciones en el acceso
y las políticas que buscan reducir las brechas existentes.

6.3.1. Cobertura y distribución de Instituciones Financieras

La cobertura y distribución de las instituciones financieras en Bolivia representan un


elemento fundamental para entender el nivel de acceso a los servicios financieros por parte de
la población. La ubicación geográfica de estas entidades y la accesibilidad a sus servicios han
influido directamente en la inclusión financiera en el país, marcando una clara distinción entre
las zonas urbanas y rurales. La presencia de sucursales bancarias, cooperativas, oficinas de
microfinancieras y cajeros automáticos está tradicionalmente concentrada en áreas urbanas, lo
cual limita significativamente el acceso en regiones rurales y en poblaciones dispersas. Esta
situación ha generado una desigualdad en la accesibilidad financiera, que afecta no solo a
individuos y familias, sino también a micro y pequeños emprendedores que, al no poder acceder
a servicios financieros en su localidad, ven limitadas sus oportunidades de desarrollo económico
y social.

La expansión de los servicios financieros hacia áreas rurales ha sido un reto constante
para el sistema financiero boliviano. El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y la entidad
reguladora financiera han implementado medidas y programas específicos para promover una
mayor cobertura en el territorio nacional, incentivando a las instituciones financieras a ampliar
sus puntos de atención en regiones menos atendidas. No obstante, la estructura geográfica, los
costos operativos y las limitaciones de infraestructura continúan siendo desafíos significativos
para lograr una distribución equitativa. Las cooperativas y microfinancieras, en particular, han
tenido un papel importante en la expansión de servicios hacia estas áreas, proporcionando
microcréditos y otros servicios básicos a poblaciones de bajos ingresos.

Asimismo, la incorporación de tecnologías financieras ha emergido como una solución


potencial para enfrentar las limitaciones geográficas y de infraestructura. La banca móvil, los
corresponsales no bancarios y las fintech han ampliado el alcance de los servicios financieros,
permitiendo que un mayor número de personas acceda a ellos sin necesidad de una
infraestructura física extensa. A pesar de estos avances, las zonas rurales continúan
enfrentando obstáculos, tanto en términos de conectividad como de educación financiera, que
limitan el uso de estas tecnologías por parte de la población.

82
GRÁFICO N°9: NÚMERO DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA (PAF)

(2007- 2024)

3.076

2.903
3.500
3.000

1.735
2.500
2.000
1.500 537
501

476

450

418
1.000

356
283

245
86

75
71

68
61
500

44

15
0

Beni
La Paz

Tarija

Pando
Potosí
Santa Cruz

Cochabamba

Chuquisaca

Oruro
2007 2024

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

En 2007, la distribución de los puntos de atención financiera en Bolivia reflejaba una


notable concentración en los departamentos más urbanizados y con mayor desarrollo
económico, como Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, mientras que los departamentos
periféricos y rurales presentaban una cobertura significativamente menor. Santa Cruz, siendo
uno de los principales motores económicos del país, contaba con 537 puntos de atención
financiera, lo que representaba una proporción considerable del total nacional. Para 2024, Santa
Cruz muestra un notable incremento, alcanzando 2.903 puntos de atención financiera, lo que
refleja un crecimiento de más de cuatro veces. Esta expansión resalta la importancia de Santa
Cruz como un pilar clave del desarrollo económico del país, vinculado al crecimiento industrial,
agrícola y urbano en la región.

La Paz también presenta un crecimiento significativo, pasando de 501 puntos de


atención financiera en 2007 a 3.076 en 2024. Este aumento podría estar relacionado con el
papel de La Paz como centro político, administrativo y económico de Bolivia. Aunque
considerable, la tasa de crecimiento de La Paz es menos pronunciada que la de Santa Cruz.

83
Por su parte, Cochabamba registra un incremento considerable, aumentando de 283
puntos de atención financiera en 2007 a 1.735 en 2024. Este crecimiento puede atribuirse a su
rol central en la agricultura y la industria manufacturera, consolidándose como un eje económico
importante en el país.

En los departamentos restantes, como Chuquisaca, Tarija, Oruro, Potosí, Beni y Pando,
los aumentos en el número de puntos de atención financiera son más modestos en comparación
con los tres departamentos principales. Por ejemplo, Chuquisaca pasó de 71 puntos de atención
financiera en 2007 a 476 en 2024, reflejando un desarrollo moderado. Pando, que presenta las
cifras más bajas, pasó de 15 puntos en 2007 a 68 en 2024, lo que evidencia un crecimiento más
gradual.

En todos los casos, los incrementos observados hasta 2024 reflejan una tendencia
positiva en la expansión de la cobertura financiera. Sin embargo, el ritmo de crecimiento varía
considerablemente entre los departamentos, con los centros urbanos más desarrollados
mostrando una dinámica de expansión mucho más acelerada en comparación con las regiones
más periféricas.

GRÁFICO N°10: PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA POR ÁREA RURAL Y ÁREA


URBANA

(2007- 2024)

8.546
7.644
9.000 7.603
6.648
6.426

8.000
6.013
5.570

7.000
5.123
4.869
4.430

6.000
4.062
3.672

5.000
3.276
2.919
2.450

4.000
2.088
1.784
1.537

3.000
1.181
1.057
1.013
925
850
801

2.000
716
652
586
505
478
419
348
301
218
197
150
136

1.000
0
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024

Rural Urbana

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

84
El crecimiento en la cobertura financiera en Bolivia ha sido notable, pero aún persisten
desigualdades importantes entre las áreas urbanas y rurales. A pesar del aumento en el número
de instituciones financieras en las zonas rurales, la disparidad en la cobertura entre ambos
entornos sigue siendo sustancial. Este fenómeno puede atribuirse a varios factores. En primer
lugar, la infraestructura en las áreas urbanas es mucho más desarrollada, lo que facilita la
instalación y operación de las instituciones financieras. Las ciudades tienen una mayor
concentración de población y, por lo tanto, una mayor demanda de servicios financieros, lo que
hace que las entidades financieras encuentren un mercado más atractivo en términos de
rentabilidad. En cambio, las áreas rurales enfrentan desafíos adicionales, como la dispersión
geográfica, la baja densidad poblacional y la falta de infraestructura básica, lo que hace que las
instituciones financieras consideren más costoso y menos rentable expandirse en estas zonas.
Sin embargo, el esfuerzo por parte del gobierno y de las entidades financieras en los últimos
años, especialmente con el uso de tecnologías móviles y digitales, ha permitido mejorar el
acceso a servicios financieros en áreas rurales, aunque aún queda mucho por hacer.

Además, el crecimiento sostenido de la infraestructura financiera en las zonas rurales


no siempre ha ido acompañado de un aumento proporcional en la educación financiera. A pesar
de los esfuerzos por promover la inclusión, muchas personas en áreas rurales aún desconocen
cómo acceder y utilizar los servicios financieros disponibles. Esto resalta la necesidad de
complementar la expansión de la infraestructura con programas de capacitación y
concientización sobre los beneficios de los servicios financieros, lo que garantizaría un uso
efectivo de los servicios y contribuiría a la reducción de la pobreza y la desigualdad.

El crecimiento de los servicios financieros en áreas rurales y urbanas en Bolivia entre


2007 y 2024 refleja una notable tendencia al alza en la inclusión financiera. Como se aprecia
en el Gráfico N°8, en 2007, las operaciones rurales representaban el 8,1% del total (136 frente
a 1.537 urbanas). Para 2024, estas cifras aumentaron a 1.181 en zonas rurales y 8.546 en
áreas urbanas. Este incremento muestra un crecimiento absoluto en las áreas rurales en
contraste con las urbanas.

El análisis por periodos sugiere que el ritmo de expansión fue más acelerado en zonas
rurales, especialmente entre 2011 y 2015, con un crecimiento promedio anual del 17,8%. Este
desempeño se asocia con políticas públicas orientadas a fortalecer la infraestructura financiera
en áreas rurales, como la promoción de entidades microfinancieras y el desarrollo de servicios

85
bancarios móviles. A pesar de esta mejora, el acceso urbano continúa siendo dominante, lo que
evidencia la persistencia de una brecha de inclusión financiera.

GRÁFICO N°11: NÚMERO DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIER (PAF) POR CADA


100.000 HABITANTES

(2007- 2024) (Por Departamento)


99

100
82

80
90

74
73
70
80
70
60

46

39
38
50
40
22
19

19
30
17

17
15
12

20

9
10
0

Beni
La Paz

Santa Cruz

Tarija

Pando
Potosí
Cochabamba

Chuquisaca

Oruro

2007 2024

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

El análisis del crecimiento de los puntos de acceso financiero por cada 100.000
habitantes en los departamentos de Bolivia entre 2007 y 2024 permite una evaluación más
precisa de la inclusión financiera relativa a la población.

En todos los departamentos, se observa un aumento importante en el acceso a


servicios financieros, destacándose La Paz, Santa Cruz y Cochabamba como los
departamentos con mayores avances absolutos.

En 2007, los puntos de atención financiera eran limitados en todos los departamentos,
oscilando entre 9 y 22 por cada 100.000 habitantes. Para 2024, estas cifras se incrementaron
de manera notable, con La Paz liderando con 99 puntos, seguido por Santa Cruz con 82 y
Cochabamba con 80. Este crecimiento está vinculado a la expansión de la infraestructura

86
financiera, impulsada por políticas gubernamentales y el desarrollo de tecnologías financieras
que facilitaron la llegada de servicios bancarios a poblaciones previamente desatendidas.

La variación en el crecimiento por departamento también puede explicarse por factores


socioeconómicos y geográficos. Departamentos como Beni, Pando y Potosí presentan menores
niveles de cobertura (46, 39 y 38 puntos, respectivamente), lo que podría deberse a su menor
densidad poblacional y mayores costos logísticos para establecer puntos de atención. Sin
embargo, el aumento sostenido en estas regiones sugiere un esfuerzo por reducir las brechas
históricas en acceso financiero.

El crecimiento desigual entre los departamentos subraya la necesidad de priorizar


estrategias diferenciadas según las características locales. Mientras que en los departamentos
más poblados se requiere consolidar la oferta de servicios diversificados, en las regiones menos
densas es fundamental promover tecnologías móviles y fortalecer la red de agentes
corresponsales para garantizar un acceso más equitativo. Esto permitirá avanzar hacia una
inclusión financiera más amplia y sostenible en el país.

GRÁFICO N°12: CANTIDAD DE TARJETAS DE DÉBITO

(2011- 2024)
6.750.863

6.983.786

6.715.600

7.153.086
5.605.817

8.000.000
5.071.193
4.752.090

7.000.000
4.155.675
3.597.396

6.000.000
3.104.264
2.701.417
2.454.335
2.327.588

5.000.000
2.102.195

4.000.000

3.000.000

2.000.000

1.000.000

0
2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

2023

2024

Tarjetas de Débito

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

87
El análisis de la información proporcionada sobre el número de tarjetas de débito
emitidas entre 2011 y 2024, según datos de la entidad supervisora del sistema financiero,
muestra un crecimiento sostenido en la emisión de tarjetas durante este período, salvo por una
disminución puntual en 2023. Desde 2011, la cantidad de tarjetas de débito emitidas ha
aumentado significativamente, pasando de 2.1 millones en 2011 a 7.15 millones en 2024, lo
que representa un crecimiento acumulado de aproximadamente 240% en 13 años. Este
incremento refleja la expansión de los servicios financieros en Bolivia y el avance de la inclusión
financiera, facilitados tanto por políticas públicas como por el impulso de la digitalización en el
sistema financiero.

Entre 2011 y 2015, el número de tarjetas de débito aumentó a razón de


aproximadamente un millón por año, con un crecimiento destacado en 2016, cuando el total
pasó de 3.59 millones a más de 4 millones, consolidando la tendencia al alza. Sin embargo,
después de 2017, el ritmo de crecimiento comenzó a moderarse, con incrementos más
pequeños en comparación con los primeros años del período analizado.

En 2023, se produjo una disminución notable en la cantidad de tarjetas de débito en


circulación, que pasó de 6.98 millones en 2022 a 6.71 millones, con una reducción de
aproximadamente 268,000 tarjetas. Según el ente regulador financiero, esta caída se explica
por la exclusión de los datos correspondientes al ex Banco Fassil S.A., una entidad intervenida
en abril de 2023. La intervención de esta institución, que gestionaba una parte significativa de
las tarjetas emitidas, provocó un ajuste metodológico que afectó el total reportado. No obstante,
esta disminución no refleja una reducción real en la demanda o uso de tarjetas en Bolivia, sino
que se relaciona directamente con la intervención de dicha entidad.

En 2024, el número de tarjetas de débito volvió a crecer, alcanzando 7.15 millones, lo


que sugiere una recuperación y estabilización de la tendencia positiva. Este aumento podría
estar relacionado con la expansión de la digitalización, la diversificación de los productos
financieros y el restablecimiento de la confianza en el sistema financiero. A pesar de las
fluctuaciones recientes, los datos demuestran que el mercado de tarjetas de débito en Bolivia
mantiene un dinamismo robusto, consolidándose como una herramienta clave para el acceso a
servicios financieros en el país.

88
GRÁFICO N°13: CANTIDAD DE TARJETAS DE CRÉDITO

(2011- 2024)

212.233

230.574
205.160

203.256

187.124

186.312
250.000

181.760
150.283
200.000

126.368
106.682
100.961
100.195

96.793
150.000
89.247

100.000

50.000

0
2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

2023

2024
Tarjetas de Crédito

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

En cuanto a las tarjetas de crédito, se observa una tendencia creciente en la emisión de


estas, similar a lo que ocurre con las tarjetas de débito, aunque con algunas fluctuaciones
significativas durante el período analizado. Desde 2011, el número de tarjetas de crédito en
Bolivia ha aumentado considerablemente, pasando de 89.247 tarjetas en 2011 a 186.312
tarjetas a 2024, lo que representa un incremento de aproximadamente el 108%. Esta expansión
refleja una mayor confianza en el sistema financiero y una mayor penetración de productos de
crédito en la población boliviana.

Entre 2011 y 2015, el número de tarjetas de crédito experimentó un aumento gradual,


destacando un incremento más notable en 2016, cuando el total pasó de 126.368 a 150.283,
consolidando el crecimiento de este segmento. El período entre 2017 y 2020 fue particularmente
importante, con un aumento sostenido que alcanzó 205,160 tarjetas en 2019, lo que sugiere un
crecimiento fuerte en el acceso al crédito por parte de los consumidores. Sin embargo, en 2020,
la emisión de tarjetas de crédito sufrió una ligera disminución (a 203.256), probablemente
debido a los efectos de la pandemia de COVID-19, que redujo la actividad económica y el
consumo general.

89
En 2021, se observa una recuperación en la emisión de tarjetas de crédito, con un
aumento a 212.233, y el crecimiento continuó en 2022, alcanzando 230.574 tarjetas. No
obstante, en 2023, se produjo una disminución significativa, con una caída a 187.124 tarjetas,
lo que representa una reducción considerable en comparación con el año anterior. Este
descenso en 2023 puede estar relacionado con varios factores, incluidos posibles cambios en
el comportamiento del consumidor, la morosidad en el crédito, o la exclusión de datos de
entidades financieras específicas que, al igual que con las tarjetas de débito, no fueron
reportadas debido a la intervención del Banco Fassil.

Para 2024, se observa una estabilización, con 186.312 tarjetas de crédito emitidas, lo
que indica que la tendencia negativa de 2023 no continuó en 2024, pero tampoco se ha logrado
recuperar el ritmo de crecimiento observado en años anteriores. Este comportamiento puede
reflejar una prudencia por parte de los consumidores o los bancos frente a un entorno
económico incierto, donde las políticas crediticias podrían haber sido más restrictivas.

GRÁFICO N°14: COMPARATIVA ENTRE TARJETAS DE DÉBITO Y CRÉDITO

(2011- 2024)
2.102.195

2.327.588

2.454.335

5.071.193
4.752.090
2.701.417

3.597.396

4.155.675

5.605.817
3.104.264

6.983.786
6.750.863

6.715.600

7.153.086
230.574
205.160

203.256
126.368
100.195

100.961

212.233
181.760

187.124
150.283

186.312
106.682
89.247

96.793
2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

2023

2024

Tarjetas de Crédito Tarjetas de Débito

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

90
La comparación entre las tarjetas de débito y crédito en Bolivia muestra diferencias
claras en su emisión y crecimiento, reflejando patrones distintivos en el comportamiento de los
consumidores y el sistema financiero.

En primer lugar, es importante observar que el número de tarjetas de débito ha crecido


de manera constante y más pronunciada que el de las tarjetas de crédito a lo largo del período
analizado. Desde 2011, las tarjetas de débito han experimentado un crecimiento acelerado,
pasando de 2.1 millones en 2011 a 7.15 millones en 2024. Esto representa un incremento de
más del 240%, lo cual es considerablemente más alto que el aumento de las tarjetas de crédito,
que pasó de 89.247 en 2011 a 186.312 en 2024, un crecimiento del 108%.

El principal motivo de esta diferencia radica en la naturaleza y accesibilidad de ambos


productos. Las tarjetas de débito son más accesibles para la población en general, ya que están
vinculadas directamente a las cuentas bancarias, las cuales son más comunes y fáciles de abrir
debido a políticas de inclusión financiera implementadas en los últimos años. La expansión de
los servicios bancarios y la mayor disponibilidad de cuentas bancarias en zonas rurales y
urbanas contribuyen a que las tarjetas de débito sean más ampliamente distribuidas entre los
bolivianos. Este fenómeno también está vinculado al fomento de la bancarización y la
digitalización financiera, que ha incentivado la apertura de cuentas y el uso de productos como
las tarjetas de débito, más que las de crédito.

Por otro lado, las tarjetas de crédito, aunque en crecimiento, enfrentan ciertas barreras
de acceso. A pesar de un aumento en la emisión de tarjetas de crédito, las entidades financieras
suelen ser más estrictas con los requisitos para acceder a ellas, tales como una calificación
crediticia favorable y un historial financiero adecuado. Además, las tarjetas de crédito implican
un mayor riesgo para los consumidores, quienes deben estar dispuestos a asumir el pago de
deudas a plazos, lo que puede generar una percepción de mayor complejidad y riesgo frente al
uso de las tarjetas de débito, que simplemente funcionan como un medio de pago directo con
los fondos disponibles.

6.3.2. Evolución del nivel de Acceso a Servicios Financieros (2007-2024)

La evolución del acceso a servicios financieros en Bolivia entre 2007 y 2024 refleja un
proceso continuo y multifacético de expansión de la inclusión financiera, impulsado tanto por
políticas gubernamentales como por la innovación en el sector financiero. Este período se
caracteriza por esfuerzos sistemáticos del Estado, a través las entidades reguladoras para
fortalecer el sistema financiero y extender sus beneficios a sectores históricamente excluidos,

91
como las comunidades rurales, las personas de bajos ingresos y los microempresarios. El
acceso a servicios financieros —entendido como la capacidad de la población para utilizar
productos y servicios bancarios tales como cuentas de ahorro, crédito, seguros y métodos de
pago— constituye un componente clave en el desarrollo económico inclusivo. La disponibilidad
de estos servicios permite a las personas y las empresas mejorar su capacidad de ahorro,
inversión y gestión de riesgos, facilitando su participación en la economía formal y promoviendo
un crecimiento más equitativo.

Durante estos años, Bolivia ha experimentado cambios significativos en el nivel de


acceso financiero, impulsados en gran medida por políticas de inclusión financiera y por la
introducción de tecnologías financieras innovadoras. Estas políticas han buscado reducir las
barreras físicas y económicas al acceso financiero mediante la expansión de redes de
sucursales y cajeros automáticos, la introducción de programas de educación financiera y la
implementación de plataformas digitales para pagos y transacciones bancarias. El desarrollo de
la banca móvil y las fintech han desempeñado un rol importante en este proceso, permitiendo
que personas en áreas remotas puedan acceder a servicios financieros sin necesidad de
infraestructura física extensa.

Asimismo, el gobierno boliviano ha establecido objetivos y metas de inclusión financiera


que han guiado tanto la regulación del sector como el apoyo a programas de expansión
financiera. La creación de instituciones como el Banco de Desarrollo Productivo (BDP) y la
implementación de programas específicos para fomentar el crédito en sectores productivos y
en la microempresa son ejemplos de las estrategias impulsadas para promover una economía
más inclusiva. Estos esfuerzos han permitido un aumento en el número de personas con acceso
a cuentas bancarias y servicios de crédito, promoviendo el ahorro y el financiamiento productivo
en diferentes sectores de la población. Sin embargo, a pesar de estos avances, persisten
desafíos en cuanto a la equidad del acceso a los servicios financieros, especialmente en áreas
rurales y entre sectores vulnerables. La evolución del acceso financiero durante este período
ha sido desigual, con brechas significativas que aún limitan la inclusión plena en algunas
regiones y segmentos de la población. Por tanto, la revisión de la evolución del nivel de acceso
a servicios financieros en Bolivia resulta fundamental para entender los logros alcanzados y los
retos pendientes en materia de inclusión financiera. Este análisis no solo permite evaluar la
eficacia de las políticas implementadas, sino que también proporciona una base para desarrollar
futuras estrategias que aseguren un acceso financiero más amplio y equitativo para toda la
población boliviana.

92
La evolución de los puntos de atención financiera en Bolivia entre 2007 y junio de 2024
refleja un crecimiento constante en los niveles de acceso a los servicios financieros,
evidenciando los esfuerzos realizados por el sistema financiero y las políticas de inclusión
implementadas en el país. Los puntos de atención financiera analizados incluyen sucursales,
agencias y otros tipos de oficinas, así como cajeros automáticos, que constituyen los principales
canales de acceso para la población.

GRÁFICO N°15: NÚMERO DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERO POR TIPO

(2007- 2024)
Número de Puntos de Atención Por Tipo

3456
3599
3773
1074

3447
3593
1303

3358
3160
897

1629
806

1896

3039
2188
2466

2979
2775

5.160
5.328
4.928
1.037
1.211

3.829
3.980
1.365

3.456
3.126
1.591
1.728

2.736
867

1.903
2.074

2.476
2.160
2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

2023

2024
Sucursales, agencias y otros Cajeros automáticos

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

En el caso de las sucursales, agencias y otros puntos físicos, se registra un crecimiento


significativo desde 2007, cuando se contabilizaban 867 puntos, hasta alcanzar 6.055 puntos en
2024. Este incremento representa un crecimiento en 17 años. Este aumento sostenido se debe
a la expansión de la infraestructura financiera en zonas urbanas y rurales, promovida por
regulaciones que exigen a las entidades financieras ampliar su cobertura geográfica para
fomentar la inclusión financiera.

Por su parte, los cajeros automáticos también muestran un incremento notable, pasando
de 806 en 2007 a 3.672 en 2024, lo que implica un crecimiento en este período. Si bien el

93
aumento en el número de cajeros automáticos es menor en comparación con el de las
sucursales y agencias, estos dispositivos han jugado un papel crucial en la automatización y
digitalización del acceso a servicios financieros, facilitando operaciones como retiros, consultas
de saldo y pagos en cualquier momento y lugar.

Entre 2007 y 2016, ambos tipos de puntos de atención experimentaron un crecimiento


constante, destacándose un aumento más pronunciado entre 2013 y 2016, cuando las
sucursales pasaron de 1903 a 2476, mientras que los cajeros automáticos aumentaron de 2188
a 2979. Este período coincide con el auge de las políticas de bancarización promovidas por el
gobierno boliviano y un mayor compromiso de las entidades financieras con la expansión de su
cobertura.

A partir de 2017, el crecimiento de los puntos de atención continúa, aunque con tasas
más moderadas. En 2020, a pesar del impacto de la pandemia de COVID-19, se observa un
incremento significativo en las sucursales (de 3456 en 2019 a 3829 en 2020), mientras que los
cajeros automáticos muestran un aumento más leve. Esto refleja el esfuerzo del sistema
financiero por mantener y ampliar los servicios durante una crisis global.

Un hecho destacado es el salto en el número de sucursales, agencias y otros puntos en


2022, que llegaron a 4928, superando los 5000 en 2023. Sin embargo, se observa una
disminución en el número de cajeros automáticos en 2023, pasando de 3773 en 2022 a 3456,
lo que podría estar relacionado con la intervención de ciertas entidades financieras como el
Banco Fassil, lo que afectó los registros operativos.

Para 2024, se mantiene el crecimiento en los puntos físicos, alcanzando 6.055, mientras
que los cajeros automáticos presentan una ligera recuperación, situándose en 3.672. Este
comportamiento sugiere una consolidación de la infraestructura física como un pilar clave en la
inclusión financiera, aunque también destaca la necesidad de complementar esta expansión
con innovaciones tecnológicas que permitan una mayor accesibilidad.

94
GRÁFICO N°16: PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA EN EL ÁREA URBANA

(2007- 2024)

8.546
7.644
7.603
9.000

6.648
8.000

6.426
6.013
5.570
7.000

5.123
4.869
6.000

4.430
4.062
3.672
5.000

3.276
2.919
2.450
4.000
2.088
1.784
1.537

3.000

2.000
1.000

0
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
Número de Puntos de Atención Financiera en el Área Urbana

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

En el área urbana, el acceso a servicios financieros ha experimentado un crecimiento


sostenido desde 2007, cuando se registraban 1.537 puntos de atención, hasta alcanzar 8.546
en 2024. Este aumento refleja los esfuerzos del sistema financiero boliviano por expandir su
cobertura en las ciudades, donde la concentración de actividades económicas y la demanda de
servicios formales han impulsado esta evolución.

El crecimiento fue especialmente marcado entre 2010 y 2016, coincidiendo con un


período de mayor impulso a la inclusión financiera y el fortalecimiento de las capacidades
operativas de las entidades financieras. A partir de 2022, se alcanzó un pico significativo con
7644 puntos, aunque se produjo una ligera disminución en 2023, posiblemente vinculada a la
reestructuración de instituciones financieras.

En 2024, la tendencia al alza se retoma, consolidando a las áreas urbanas como el


principal foco de la expansión financiera en Bolivia. Esto evidencia la respuesta del sistema
financiero a las necesidades crecientes de la población urbana y su papel clave en la inclusión
económica.

95
GRÁFICO N°17: NÚMERO DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA DEL ÁREA URBANA

(2007- 2024) (Por Tipo)


Número de Puntos de Atención Financiera en el

3.443
3.251
3.523
1.041

3.244
3.373
1.267

3.165
2.989
1.570
869

1.822

2.878
2.093
784

2.353

2.833
2.646
Área Urbana Por Tipo

5.103
4.352
4.121
1.047

3.182
3.275
1.183

2.848
915

2.581
1.349
1.454
753

2.245
1.579
1.709

2.036
1.784
2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

2023

2024
Sucursales, agencias y otros Cajeros Automáticos

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

El análisis de los puntos de atención financiera en el área urbana, específicamente


sucursales, agencias y cajeros automáticos, refleja un crecimiento significativo entre 2007 y
2024. Las sucursales y agencias pasaron de 753 en 2007 a 5.103 en 2024, lo que representa
un incremento. Este crecimiento sostenido se debe a la concentración de la actividad económica
en las ciudades y a la mayor demanda de servicios financieros por parte de la población urbana.

Por su parte, los cajeros automáticos, que se situaban en 784 en 2007, llegaron a 3.443
en 2024, con un crecimiento notable. Aunque su ritmo de expansión fue constante hasta 2019,
a partir de 2020 se observó una ralentización y una leve caída en 2023, cuando pasaron de
3523 en 2022 a 3251. Esta disminución podría estar vinculada a la reestructuración de algunas
entidades financieras.

El fortalecimiento de la infraestructura financiera en áreas urbanas destaca por su papel


clave en la inclusión financiera, consolidando a las ciudades como centros estratégicos para la
provisión de servicios financieros y el acceso a herramientas económicas formales.

96
GRÁFICO N°18: PUNTOS DE ATENCIÓM FINANCIERA EN EL ÁREA RURAL

(2007- 2024)

1.181
1.057
1.013
1.200

925
1.000

850
801
716
800

652
586
505
478
600

419
348
301

400
218
197
150
136

200

0
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
Área Rural

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

El acceso a servicios financieros en el área rural ha mostrado un crecimiento sostenido


desde 2007, cuando se registraban 136 puntos de atención, hasta alcanzar 1.181 en 2024, lo
que representa un incremento. Este avance refleja los esfuerzos de las instituciones financieras
y del Estado por reducir la brecha de acceso entre áreas urbanas y rurales, promoviendo la
inclusión financiera en comunidades con menor infraestructura económica.

El período de mayor expansión se dio entre 2010 y 2016, cuando los puntos de atención
en el área rural pasaron de 218 a 586, impulsados por políticas públicas dirigidas a mejorar la
cobertura financiera en zonas de difícil acceso. Este crecimiento también se explica por la
implementación de nuevas tecnologías y estrategias que permitieron llegar a comunidades
alejadas, como agentes corresponsales y cajeros automáticos móviles.

Sin embargo, en 2023 se observa una ligera reducción, de 1057 puntos en 2022 a 1013,
posiblemente relacionada con la reestructuración del sector financiero tras la intervención de
algunas entidades. Para 2024, los puntos de atención se recuperaron, alcanzando nuevamente
los 1.181. Este crecimiento constante resalta el compromiso del sistema financiero boliviano por

97
mejorar el acceso en áreas rurales, fortaleciendo su impacto en la economía local y en la
reducción de desigualdades territoriales.

GRÁFICO N°19: NÚMERO DE TIPOS DE PUNTOS DE ATENCIÓN FINANCIERA DEL


ÁREA RURAL

(2007- 2024) (Por Tipo)


Número de Puntos de Atención Financiera en el

229
22

205
36
33
28

59

113

250
220
171

203
193
161
146
74

129
95
Área Rural Por Tipo
114

182
164
122

952
242

808
274
324
365

807
705
545

647
608
491
440
376
2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

2023

2024
Sucursales, agencias y otros Cajeros Automáticos

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

En el área rural, el desagregado entre sucursales, agencias y otros puntos, junto con los
cajeros automáticos, confirma una notable expansión de la infraestructura financiera desde
2007. Las sucursales y agencias crecieron de 114 en 2007 a 952 en 2024, lo que refleja un
incremento notable. Este avance ha sido crucial para llevar servicios financieros formales a
comunidades tradicionalmente desatendidas. Por su parte, los cajeros automáticos, aunque con
un crecimiento más gradual, pasaron de 22 en 2007 a 229 en 2024, con un aumento
significativo. Esta expansión, aunque más lenta que en áreas urbanas, muestra el compromiso
por diversificar los canales de acceso en zonas rurales, donde los costos de operación son más
elevados.

El crecimiento más significativo ocurrió entre 2010 y 2018, cuando el número de


sucursales y cajeros se duplicó en ambos casos, reflejando las inversiones en infraestructura y

98
la implementación de tecnologías más accesibles. Sin embargo, al igual que en el área urbana,
se observó una reducción en 2023, con los cajeros automáticos cayendo de 250 en 2022 a 205.

El análisis detallado de los datos en cuestión del acceso a servicios financieros,


desglosado por tipos de puntos de atención (sucursales, agencias y cajeros automáticos) y por
áreas (urbana y rural), permite observar con precisión las diferencias y la evolución en la
cobertura financiera. Este enfoque integral no solo evidencia el notable crecimiento en ambos
entornos, sino que también resalta las desigualdades persistentes y los desafíos específicos de
cada área.

En las áreas urbanas, el incremento constante en los puntos de atención refleja un sólido
avance en la inclusión financiera, aunque con signos de saturación en los últimos años. Por otro
lado, el área rural muestra un progreso significativo, pero aún insuficiente en comparación con
las zonas urbanas, lo que pone de manifiesto la necesidad de continuar con políticas más
focalizadas en estas regiones. Asimismo, el análisis por tipo de punto de atención evidencia
que los cajeros automáticos, pese a su expansión, son más propensos a fluctuaciones, mientras
que las sucursales y agencias mantienen un crecimiento más estable.

Este enfoque desagregado no solo permite evaluar los avances alcanzados, sino
también identificar posibles fallas o debilidades en la estrategia de expansión financiera, como
la disminución puntual de puntos en 2023. En conjunto, este análisis reafirma la importancia de
un monitoreo continuo para garantizar que la inclusión financiera en Bolivia avance de manera
equitativa y sostenida, respondiendo a las necesidades tanto de las áreas urbanas como
rurales.

6.4. ESTABLECER LOS PRINCIPALES FACTORES DETERMINANTES DE LA INCLUSIÓN


FINANCIERA

Establecer los principales factores determinantes de la inclusión financiera es esencial


para comprender cómo se facilita o se limita el acceso de la población a los servicios financieros
en Bolivia. La inclusión financiera es un pilar clave para el desarrollo económico sostenible, ya
que permite a individuos y hogares acceder, utilizar y beneficiarse de una variedad de productos
y servicios financieros formales, como cuentas bancarias, créditos, seguros y mecanismos de
ahorro. Su fortalecimiento no solo contribuye a la reducción de la pobreza y el fomento del
emprendimiento, sino que también impulsa la estabilidad económica y la integración de la
población en el sistema financiero formal.

99
El nivel de inclusión financiera en un país está determinado por múltiples factores
interrelacionados que inciden en la capacidad de las personas para acceder y hacer uso de
estos servicios. Entre los más relevantes se encuentran la infraestructura bancaria disponible,
la penetración de tecnologías digitales, el nivel de educación financiera, la confianza en las
instituciones financieras, las condiciones socioeconómicas de la población y las políticas
públicas implementadas en el sector financiero. Estos factores pueden facilitar o restringir el
acceso a servicios financieros, afectando de manera diferenciada a distintos segmentos de la
población, especialmente a aquellos en situación de vulnerabilidad.

En este contexto, resulta crucial analizar y establecer los principales factores que
condicionan la inclusión financiera en Bolivia, con el fin de diseñar estrategias y políticas
efectivas que promuevan una mayor equidad en el acceso a los servicios financieros. A
continuación, se examinarán en detalle estos factores, considerando su impacto en el desarrollo
del sistema financiero y en la integración de sectores históricamente excluidos.

6.4.1. Factores sociodemográficos y culturales

La inclusión financiera en Bolivia, como en muchas otras naciones en desarrollo, está


profundamente influenciada por una serie de factores sociodemográficos y culturales. Estos
elementos, que engloban aspectos de la estructura social, los comportamientos y las creencias
de la población, pueden actuar como barreras o como facilitadores en el acceso y la utilización
de los servicios financieros. El reconocimiento de estos factores es esencial para desarrollar
políticas inclusivas que permitan una mayor integración de la población al sistema financiero
formal. A continuación, se analizan los principales factores sociodemográficos y culturales que
impactan la inclusión financiera en Bolivia:

a) Nivel de Ingresos

En Bolivia, la inclusión financiera está fuertemente condicionada por el nivel de


ingresos de los individuos y familias. Las personas con ingresos bajos, informales o inestables,
como las que pertenecen a sectores de la economía informal, encuentran mayores obstáculos
para acceder a servicios financieros formales. Las instituciones bancarias suelen exigir
garantías, historial crediticio o flujos de ingresos regulares, lo que limita las oportunidades de
crédito o ahorro para estos grupos.

La economía informal en Bolivia representa una gran proporción de la actividad


económica, lo que implica que muchas personas no cuentan con la documentación necesaria

100
o la estabilidad económica para abrir cuentas bancarias o acceder a créditos. Esta exclusión
económica refuerza la desigualdad y perpetúa la pobreza, ya que los servicios financieros
formales son herramientas clave para fomentar el desarrollo personal y empresarial.

b) Nivel Educativo y Alfabetización Financiera

El nivel educativo de la población es otro factor clave que influye en la inclusión


financiera. Las personas con menor nivel educativo, especialmente en las zonas rurales o en
sectores marginados, suelen tener dificultades para comprender los productos y servicios
financieros. Esto se debe a la falta de conocimiento sobre conceptos financieros básicos, como
la gestión del ahorro, el uso del crédito o el entendimiento de los términos de los préstamos.

Además, la alfabetización financiera es fundamental para permitir que los individuos


tomen decisiones informadas y responsables sobre el uso del dinero. En Bolivia, gran parte de
la población carece de educación financiera formal, lo que genera desconfianza o incluso miedo
hacia los servicios bancarios. Sin un conocimiento adecuado, muchas personas prefieren
utilizar mecanismos de ahorro informales o mantener su dinero en casa, lo que limita su
participación en el sistema financiero.

c) Género y Participación Femenina

Los factores de género son determinantes significativos en la inclusión financiera. En


Bolivia, las mujeres enfrentan barreras adicionales en términos de acceso a servicios
financieros, especialmente en áreas rurales o en comunidades indígenas. En muchos casos,
las mujeres tienen un acceso limitado a crédito o cuentas bancarias debido a factores culturales
y sociales que restringen su autonomía económica. A menudo, las mujeres carecen de
propiedades a su nombre, lo que les impide acceder a crédito o financiamiento en instituciones
financieras. Además, las expectativas sociales relacionadas con su rol en el hogar y la familia
a menudo limitan su participación en actividades económicas formales. Sin embargo, se ha
observado que, a medida que se implementan políticas que fomentan el empoderamiento de
las mujeres y su inclusión financiera, la participación femenina en el sistema financiero
comienza a aumentar.

El acceso a servicios financieros adecuados y diseñados específicamente para mujeres,


como microcréditos o servicios de ahorro, puede contribuir significativamente al
empoderamiento económico de las mujeres y al desarrollo de emprendimientos liderados por
ellas.

101
d) Distribución Geográfica y Accesibilidad

La distribución geográfica de la población boliviana también es un factor determinante


en la inclusión financiera. Bolivia es un país con una geografía diversa, que incluye regiones
urbanas densamente pobladas y áreas rurales o de difícil acceso. Las zonas rurales, que
albergan una gran parte de la población, a menudo carecen de infraestructura bancaria, lo que
dificulta que los habitantes accedan a los servicios financieros tradicionales.

Las sucursales bancarias se concentran principalmente en las ciudades más grandes,


dejando a las áreas más alejadas y rurales fuera del alcance del sistema financiero formal. En
respuesta a esta situación, se ha promovido el uso de banca móvil y plataformas digitales, que
pueden ayudar a superar estas barreras geográficas, permitiendo que las personas de zonas
remotas accedan a servicios financieros a través de sus teléfonos móviles. Sin embargo, la falta
de infraestructura tecnológica, como el acceso a internet en algunas áreas, sigue siendo un
desafío importante.

e) Cultura y Prácticas Tradicionales

Las prácticas culturales relacionadas con el dinero también juegan un rol crucial en la
inclusión financiera. En muchas comunidades rurales e indígenas de Bolivia, las personas
tienden a utilizar mecanismos informales de ahorro y crédito, como el préstamo entre familiares
y amigos, o sistemas tradicionales como el "tinkuna". Estas prácticas, basadas en la confianza
mutua, no requieren de intermediarios formales y a menudo son preferidas por aquellas
personas que desconfían del sistema financiero tradicional.

La desconfianza hacia las instituciones financieras también puede ser atribuida a


experiencias pasadas, como crisis económicas o el temor a ser estafados. Esta desconfianza
cultural genera una resistencia a la participación en el sistema financiero formal. Para superar
estos obstáculos, es necesario promover la educación financiera y diseñar productos que se
adapten a las necesidades y características culturales de la población, garantizando que los
servicios sean accesibles, transparentes y comprensibles para todos.

6.4.2. Infraestructura y acceso geográfico a Servicios Financieros

El acceso geográfico a los servicios financieros es uno de los factores más relevantes
para la inclusión financiera, especialmente en un país con una geografía diversa y dispersa
como Bolivia. La infraestructura financiera adecuada no solo incluye la disponibilidad de
sucursales bancarias, cajeros automáticos y otras oficinas de servicios financieros, sino también

102
la conectividad digital y la cobertura de plataformas tecnológicas que faciliten el acceso remoto.
La infraestructura y el acceso geográfico son determinantes clave que influyen en la posibilidad
de que los individuos, en especial aquellos que habitan en zonas rurales o alejadas de los
centros urbanos, puedan acceder a servicios bancarios y otros productos financieros.

a) Distribución de las Sucursales y Agencias Financieras

La presencia de sucursales bancarias y agencias financieras en el territorio es un factor


fundamental que determina el nivel de acceso a los servicios financieros. En Bolivia, la
concentración de estas entidades se encuentra principalmente en las áreas urbanas,
especialmente en las grandes ciudades como La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. Las zonas
rurales, a menudo dispersas y de difícil acceso, carecen de la infraestructura bancaria necesaria
para ofrecer servicios completos y eficientes a la población.

En 2023, por ejemplo, la red de sucursales, agencias y otros puntos de atención en


Bolivia ascendió a más de 5,000, con una marcada concentración en las ciudades más grandes.
Sin embargo, a pesar de esta expansión en términos absolutos, la distribución geográfica sigue
siendo un desafío, ya que gran parte de la población rural y de las áreas de difícil acceso no
tiene una proximidad fácil a estas entidades. En muchos casos, los habitantes de zonas
periféricas deben viajar largas distancias para acceder a los servicios financieros, lo que implica
costos adicionales en términos de tiempo y dinero.

b) Cajeros Automáticos y Red de ATMs

La red de cajeros automáticos (ATMs) también desempeña un papel crucial en el acceso


a los servicios financieros. Los cajeros automáticos permiten a los usuarios realizar
transacciones bancarias de manera rápida y eficiente, sin la necesidad de acudir a una sucursal.
Sin embargo, la cobertura de cajeros automáticos en Bolivia sigue siendo limitada en las zonas
rurales y de difícil acceso. En 2023, Bolivia contaba con más de 3,400 cajeros automáticos,
pero muchos de ellos están concentrados en las áreas urbanas y en las ciudades principales.

La distribución desigual de los cajeros automáticos dificulta el acceso de las personas


que viven en regiones alejadas, quienes, en muchos casos, deben desplazarse largas
distancias para acceder a un cajero o recurrir a servicios informales para realizar operaciones
financieras. Esta deficiencia en la infraestructura de cajeros automáticos genera un obstáculo
significativo para la inclusión financiera, ya que limita la capacidad de las personas en áreas
periféricas para acceder a sus fondos de manera autónoma y sin costos adicionales.

103
c) Acceso a la Banca Móvil y Servicios Digitales

En respuesta a los desafíos geográficos, la banca móvil y los servicios digitales se han
convertido en herramientas clave para facilitar el acceso financiero en áreas rurales o
apartadas. La expansión de la banca móvil ha permitido que las personas en regiones de difícil
acceso puedan realizar operaciones financieras básicas, como transferencias, pagos y
consultas, utilizando solo sus teléfonos móviles. Esto es particularmente relevante en un país
como Bolivia, donde muchas áreas rurales no cuentan con una infraestructura bancaria
adecuada pero sí tienen acceso a servicios de telefonía móvil.

En 2023, el aumento en el uso de plataformas digitales y aplicaciones de banca móvil


ha sido notable, ya que más personas en áreas remotas pueden acceder a productos
financieros de manera más directa y económica. A pesar de este progreso, la conectividad a
internet sigue siendo un desafío, ya que muchas comunidades rurales carecen de acceso a una
red estable, lo que limita el potencial de la banca digital en algunas áreas.

d) Desafíos Relacionados con la Infraestructura Financiera en Áreas Rurales

El acceso geográfico sigue siendo uno de los mayores obstáculos para la inclusión
financiera en Bolivia, especialmente en las zonas rurales y las regiones más alejadas. A pesar
de los avances en la infraestructura bancaria, muchas de las poblaciones rurales aún enfrentan
dificultades significativas para acceder a servicios financieros formales. Las barreras físicas,
como la distancia de las sucursales bancarias, junto con las barreras tecnológicas derivadas de
la falta de infraestructura de telecomunicaciones en ciertas áreas, dificultan la participación de
estos sectores en el sistema financiero formal.

La falta de infraestructura adecuada en zonas rurales también afecta la capacidad de


las personas para acceder a servicios como créditos, seguros y ahorros, limitando sus opciones
económicas. Esta realidad es aún más pronunciada en las comunidades indígenas y en áreas
de alta vulnerabilidad socioeconómica, donde la exclusión financiera es más prevalente.

e) Iniciativas de Expansión de la Infraestructura Financiera

En respuesta a estos desafíos, el gobierno y las instituciones financieras en Bolivia han


comenzado a implementar políticas para mejorar la infraestructura bancaria y ampliar el acceso
a los servicios financieros en áreas más remotas. La expansión de la banca móvil y
las plataformas digitales es una de las principales estrategias utilizadas para superar las
barreras geográficas. Además, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia ha

104
promovido la creación de sucursales móviles y ha incentivado la instalación de cajeros
automáticos en zonas rurales para mejorar la disponibilidad de los servicios financieros. Sin
embargo, para lograr una inclusión financiera plena, es necesario continuar con el
fortalecimiento de la infraestructura financiera en las áreas rurales y la integración de
tecnologías que permitan a la población rural acceder a servicios bancarios con mayor facilidad.
El uso de agentes bancarios, es decir, pequeñas oficinas de servicios financieros en lugares
estratégicos, también ha sido una estrategia adoptada para cubrir la brecha existente.

GRÁFICO N°20: COMPARATIVA DE COBERTURA DE PUNTOS DE ATENCIÓN


FINANCIERA POR MUNICIPIO

(2007- 2024) (En Porcentaje)

100% 100% 100% 100% 100% 100%


95%
90%
83%
Porcentaje %

54,5% 53%
46,4% 47,4%

27,7% 24,8%
20,7% 22,5%
14,9%
6,7%
2,9%

2007 2024

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

Los datos muestran un crecimiento notable en la cobertura de los municipios en todos


los departamentos del país. En 2007, solo el 24,8% de los municipios a nivel nacional contaban
con acceso a servicios financieros. Para 2024, esta cobertura aumentó a un 94,7%, reflejando
un esfuerzo significativo en la expansión de la inclusión financiera en Bolivia.

Entre los departamentos con mayor avance se encuentran Tarija, Cochabamba, La Paz,
Chuquisaca y Santa Cruz, los cuales pasaron de coberturas inferiores al 55% en 2007 a una
cobertura total del 100% en 2024. Esto evidencia una expansión que ha permitido el acceso

105
financiero en todos los municipios de estos departamentos. Beni, Potosí y Oruro presentan
coberturas menores en 2024, alcanzando el 94,7%, 90,0% y 82,9%, respectivamente. El
departamento de Pando, aunque duplicó su cobertura, es el que menos avance registró,
pasando del 6,7% en 2007 al 53,3% en 2024, lo que indica desafíos persistentes en la inclusión
financiera en esta región.

Este análisis refleja el impacto de las políticas de inclusión financiera implementadas en


Bolivia durante los últimos años, que han logrado una expansión sustancial de la cobertura en
los municipios, especialmente en departamentos con altas concentraciones urbanas y
productivas. No obstante, se identifican aún áreas de oportunidad en departamentos como
Oruro y Pando, donde la cobertura sigue siendo limitada. Estos resultados sugieren la
necesidad de continuar fortaleciendo las políticas de inclusión financiera, especialmente en
regiones rurales y menos desarrolladas, para garantizar el acceso equitativo a los servicios
financieros en todo el país.

GRÁFICO N°21: COMPARATIVA DE COBERTURA DE PUNTOS DE ATENCIÓN


FINANCIERA POR DEPARTAMENTO

(2007- 2024) (En Porcentaje)

100% 100% 100% 100% 100% 100% 99% 99% 100%


84,4% 87,1% 85,5% 85%
74,8% 73,5%
70,7%
58,7%
Porcentaje %

50,9% 49,1% 50,2%

2007 2024

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI)


Elaboración: Propia

106
La evolución de la cobertura de la población en el sistema financiero de Bolivia desde
2007 hasta 2024 revela un progreso notable hacia la inclusión financiera, reflejado en el
aumento de la cobertura en todos los departamentos del país. En 2007, la cobertura promedio
de la población a nivel nacional fue del 73,5%, mientras que, para 2024, esta cifra alcanzó un
99,7%. Este cambio significativo indica un esfuerzo sostenido para expandir los servicios
financieros a lo largo del territorio nacional, favoreciendo una mayor integración de las
poblaciones al sistema económico formal.

En términos departamentales, se observa una mejora sustancial en todos los casos,


destacando departamentos como Tarija, Cochabamba, La Paz, Santa Cruz, y Chuquisaca, que
alcanzaron el 100% de cobertura en 2024, lo que sugiere que estos departamentos han logrado
una cobertura universal, probablemente gracias a la consolidación de infraestructura financiera
y una mayor bancarización de la población. Por otro lado, Beni también presentan valores
cercanos al 100% (99,8%), lo que refleja un avance continuo en la cobertura financiera, aunque
con leves diferencias en comparación con los departamentos mencionados.

En contraste, Potosí, Oruro, y Pando continúan presentando coberturas menores, con


valores de 99,4%, 99,1%, y 85,3%, respectivamente. Especialmente en el caso de Pando, la
cobertura es significativamente más baja en comparación con el resto del país, lo que sugiere
posibles desafíos en la expansión de la infraestructura financiera en este departamento, ya sea
por barreras geográficas, falta de infraestructura adecuada o limitaciones en la oferta de
servicios financieros.

El aumento generalizado de la cobertura es un reflejo de las políticas públicas y las


estrategias del sistema financiero boliviano para mejorar la inclusión y llegar a poblaciones más
vulnerables y alejadas de los centros urbanos. Sin embargo, las disparidades entre los
departamentos subrayan la necesidad de continuar con intervenciones focalizadas,
especialmente en los departamentos con menor cobertura, para garantizar que la inclusión
financiera sea realmente equitativa en todo el país. La atención particular a Pando, por ejemplo,
podría mejorar mediante la implementación de nuevas tecnologías de acceso, como agentes
corresponsales, o la ampliación de redes de cajeros automáticos y sucursales móviles.

6.4.3. Impacto de la Regulación y Políticas Públicas en la Inclusión Financiera

La regulación y las políticas públicas son elementos esenciales en la promoción de la


inclusión financiera, especialmente en economías emergentes como la de Bolivia, donde el
acceso a los servicios financieros sigue siendo limitado para amplios sectores de la población.

107
La función del gobierno, a través de sus políticas públicas y marcos regulatorios, es establecer
las condiciones que faciliten el acceso universal a los servicios financieros y garantizar que
estos servicios sean equitativos, seguros y sostenibles. En este contexto, el impacto de las
políticas públicas y la regulación sobre la inclusión financiera es fundamental para reducir las
barreras existentes, tanto económicas como sociales, que impiden que las personas accedan
a servicios financieros formales.

En Bolivia, la inclusión financiera ha sido un objetivo clave para las autoridades


económicas y financieras en los últimos años. La Autoridad de Supervisión del Sistema
Financiero (ASFI) y el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas han implementado una serie
de reformas y medidas con el fin de mejorar la accesibilidad y la calidad de los servicios
financieros. Estas políticas están dirigidas no solo a ampliar la cobertura de las entidades
financieras, sino también a promover la educación financiera, el uso responsable del crédito, y
el desarrollo de productos y servicios diseñados específicamente para sectores vulnerables,
como las comunidades rurales, las mujeres y las poblaciones de bajos ingresos.

Uno de los pilares de la regulación financiera en Bolivia ha sido la Ley de Servicios


Financieros de 2013, que estableció el marco legal para la expansión de la inclusión financiera
en el país. Esta ley obligó a las entidades financieras a crear productos adaptados a las
necesidades de los sectores no bancarizados y a ampliar su presencia en áreas rurales y
periféricas, con el objetivo de reducir la brecha de acceso a los servicios financieros.
El Programa de Inclusión Financiera (PIF), impulsado por el regulador del sistema financiero,
ha promovido diversas medidas como la banca móvil, los agentes bancarios y
las microfinanzas, que han permitido a millones de bolivianos acceder a servicios financieros
en regiones donde antes no existía cobertura. Estas políticas han tenido un impacto positivo,
ya que han facilitado el acceso a productos financieros básicos, como cuentas de ahorro,
préstamos pequeños y seguros, en lugares donde los bancos tradicionales no tienen presencia
física.

A pesar de estos avances, el análisis crítico revela que las políticas y regulaciones aún
enfrentan varios retos. En primer lugar, aunque se han logrado avances significativos en
términos de cobertura geográfica, la desigualdad en el acceso sigue siendo un problema
importante. Las áreas rurales y las comunidades indígenas continúan enfrentando barreras
significativas en el acceso a los servicios financieros formales, debido a la falta de
infraestructura adecuada y a la escasa presencia de agentes bancarios. A pesar de los
esfuerzos por expandir la banca móvil y los agentes bancarios, el desequilibrio regional sigue

108
siendo notorio, lo que limita el alcance efectivo de las políticas públicas. Las entidades
financieras, motivadas por el beneficio económico, se concentran en áreas urbanas
densamente pobladas, dejando a las regiones rurales con una cobertura insuficiente.

Otro aspecto a considerar es el desajuste entre los productos financieros ofrecidos y las
necesidades reales de la población. Las políticas de inclusión financiera han impulsado el
desarrollo de productos como microcréditos y seguros accesibles, pero estos productos a
menudo no se ajustan a las capacidades de pago o las necesidades de los sectores más
vulnerables. Por ejemplo, muchas personas en áreas rurales tienen ingresos irregulares y no
disponen de propiedades que sirvan como garantía para acceder a crédito. Sin embargo, los
productos financieros ofrecidos por las instituciones financieras todavía requieren ciertos niveles
de garantías o estabilidad económica que muchos no pueden cumplir. Esto refleja una
desconexión entre la oferta de servicios financieros y las necesidades reales de la población de
bajos recursos. Además, la educación financiera es otro factor crítico que limita el impacto de
las políticas públicas. A pesar de los esfuerzos realizados por el gobierno y las entidades
financieras para promover la educación financiera, la mayoría de los bolivianos carecen de
conocimientos básicos sobre cómo utilizar los servicios financieros de manera efectiva. Las
personas sin educación financiera adecuada tienden a desconfiar de las instituciones bancarias
o a no comprender completamente los productos que se les ofrecen, lo que genera un uso
inadecuado de los productos financieros y un mayor riesgo de endeudamiento. A esto se suma
la falta de información sobre los derechos de los usuarios y las condiciones de los productos
financieros, lo que podría generar desconfianza en las entidades y perpetuar el uso de sistemas
financieros informales.

La banca móvil y las plataformas digitales han sido identificadas como herramientas
clave para aumentar la inclusión financiera, especialmente en zonas de difícil acceso. Sin
embargo, estas iniciativas requieren de una infraestructura tecnológica adecuada, algo que aún
está limitado en muchas regiones del país. La conectividad a internet sigue siendo un desafío
en las áreas rurales, y la falta de acceso a teléfonos inteligentes o a servicios de datos móviles
impide que muchos bolivianos aprovechen estas herramientas. A pesar de los esfuerzos por
promover la tecnología financiera, la brecha digital sigue siendo un obstáculo importante que
debe ser abordado para lograr una inclusión financiera plena. Además, el marco regulador debe
adaptarse a los cambios constantes en el entorno económico y tecnológico. Las políticas
públicas y las regulaciones deben ser flexibles y capaces de evolucionar para abordar nuevos
desafíos, como la aparición de fintechs, monedas digitales y nuevos métodos de pago, que

109
están transformando rápidamente el panorama de los servicios financieros. Si bien Bolivia ha
logrado avances en la integración de estas tecnologías, la adaptabilidad de la regulación será
crucial para mantener un entorno de inclusión financiera eficiente y seguro.

Las políticas públicas y la regulación juegan un papel crucial en la promoción de la


inclusión financiera en Bolivia, pero existen varios desafíos que deben ser superados para que
estas iniciativas sean realmente efectivas. A pesar de los avances, las barreras geográficas, la
desconexión entre los productos financieros y las necesidades de la población, y la falta de
educación financiera siguen siendo obstáculos significativos. Para que las políticas de inclusión
financiera tengan un impacto duradero, es necesario continuar con los esfuerzos de expansión
de la infraestructura, mejorar la oferta de productos financieros, y promover una educación
financiera integral que permita a la población hacer un uso más adecuado y eficiente de los
servicios financieros disponibles. La regulación debe seguir evolucionando para adaptarse a las
nuevas demandas tecnológicas y garantizar que los servicios sean accesibles y seguros para
todos los sectores de la sociedad.

6.4.4. Tecnología e Innovación como factores facilitadores de Inclusión Financiera

En el contexto de la inclusión financiera, la tecnología y la innovación juegan un papel


fundamental al proporcionar nuevas formas de acceso y servicios financieros, especialmente
en regiones donde las instituciones tradicionales no tienen presencia. A medida que las nuevas
tecnologías emergen, se generan oportunidades para reducir las barreras físicas, económicas
y sociales que han limitado el acceso de ciertos segmentos de la población a servicios bancarios
formales. En Bolivia, donde una gran parte de la población aún enfrenta dificultades para
acceder a los servicios financieros tradicionales, las soluciones tecnológicas y las innovaciones
en el sector financiero se presentan como una alternativa eficaz para mejorar la inclusión
financiera y aumentar la penetración de los servicios en las áreas más desatendidas.

El avance de la banca móvil y los servicios financieros digitales han permitido que
sectores de la población, tradicionalmente excluidos del sistema financiero formal, puedan
acceder a una amplia gama de productos y servicios. Las plataformas digitales y las
aplicaciones móviles ofrecen una manera sencilla y conveniente de realizar transacciones,
consultar saldos, realizar pagos y obtener información financiera, sin necesidad de acudir a una
sucursal física. En un país como Bolivia, con una vasta geografía y una infraestructura bancaria
limitada en áreas rurales, estas herramientas tecnológicas representan una solución importante
para eliminar las barreras de acceso y promover una mayor inclusión.

110
Uno de los principales impulsores de la tecnología financiera en Bolivia ha sido el uso
de banca móvil, que permite a los usuarios realizar transacciones financieras utilizando
dispositivos móviles, incluso sin necesidad de una conexión a internet. Los sistemas de agentes
bancarios, que funcionan como puntos de acceso para servicios bancarios en áreas donde no
hay sucursales, también han permitido acercar los servicios a zonas rurales y periféricas. La
inclusión de estas innovaciones ha sido un avance significativo, ya que se ha logrado extender
la cobertura de servicios bancarios en lugares donde las entidades financieras no tienen
presencia física. En el periodo 2007-2023, la penetración de los servicios de banca móvil y
los pagos electrónicos creció considerablemente, facilitando el acceso a los productos
financieros básicos y reduciendo la dependencia de las formas tradicionales de dinero en
efectivo.

No obstante, a pesar de estos avances, el análisis crítico revela que existen varios
desafíos asociados a la implementación de tecnologías financieras en el país. Uno de los
obstáculos más significativos es la brecha digital, especialmente en las áreas rurales, donde el
acceso a internet y la disponibilidad de dispositivos móviles adecuados siguen siendo limitados.
A pesar de la expansión de la cobertura de internet en las áreas urbanas, muchas zonas rurales
aún carecen de infraestructura tecnológica básica, lo que limita la adopción de servicios
financieros digitales en esas regiones. Aunque el acceso a dispositivos móviles ha aumentado
considerablemente, la falta de acceso a redes de datos móviles de calidad sigue siendo una
barrera para la expansión de la banca móvil en algunas áreas del país.

Por otro lado, la adopción de fintechs (empresas de tecnología financiera) en Bolivia ha


contribuido significativamente a la diversificación de los servicios financieros. Estos startups
tecnológicos han creado plataformas innovadoras que permiten a las personas acceder a
productos financieros de manera más rápida y conveniente, sin los trámites burocráticos que
suelen caracterizar a las instituciones financieras tradicionales. Las fintechs, que ofrecen desde
servicios de microcréditos hasta plataformas de ahorro y seguros, han permitido que sectores
desatendidos puedan acceder a financiamiento con menos requisitos. Estas plataformas
innovadoras han tenido un gran impacto en el acceso de la población a productos financieros,
especialmente en sectores vulnerables, como las mujeres y las personas que viven en áreas
rurales. Sin embargo, a pesar de las oportunidades que ofrecen las fintechs, también existen
riesgos asociados a su proliferación, principalmente en términos de seguridad y protección de
datos. La falta de regulación adecuada para las nuevas tecnologías financieras podría exponer
a los usuarios a fraudes o a la explotación de sus datos personales. La protección del

111
consumidor en el ámbito digital es un tema de creciente preocupación, ya que muchas
plataformas no están sujetas a los mismos estándares de supervisión y regulación que los
bancos tradicionales. En este sentido, ASFI y otras autoridades regulatorias deben establecer
marcos normativos que garanticen la seguridad de los usuarios y la transparencia de las
operaciones realizadas a través de plataformas digitales.

Otro aspecto relevante de la tecnología financiera es la educación digital. A medida que


los servicios financieros se digitalizan, es fundamental que la población tenga el conocimiento
necesario para utilizar estas tecnologías de manera segura y eficiente. La alfabetización
digital es clave para evitar que las personas se excluyan de los avances tecnológicos o caigan
en prácticas financieras peligrosas debido a la falta de conocimiento. Las instituciones
financieras y el gobierno deben promover iniciativas de educación financiera digital que
permitan a los ciudadanos entender cómo funcionan los servicios bancarios digitales, cómo
gestionar sus cuentas en línea y cómo proteger su información personal.

Las herramientas digitales, como la banca móvil, las fintechs y las plataformas de pagos
electrónicos, han permitido aumentar el acceso a los servicios financieros, especialmente en
zonas rurales y entre sectores vulnerables. Sin embargo, la brecha digital, la falta de
infraestructura adecuada en algunas regiones y los riesgos de seguridad y protección de datos
siguen siendo desafíos importantes que deben abordarse para garantizar que los beneficios de
la tecnología financiera lleguen a toda la población de manera equitativa. A medida que la
tecnología continúa evolucionando, es fundamental que las políticas públicas y la regulación
financiera se adapten para aprovechar las oportunidades que ofrecen estas innovaciones y
mitigar los riesgos asociados.

6.4.5. Educación Financiera y concientización sobre los Servicios Financieros

La educación financiera y la conciencia sobre los servicios financieros son factores


determinantes en la inclusión financiera, ya que influyen directamente en la capacidad de la
población para acceder, utilizar y aprovechar de manera efectiva los productos y servicios
ofrecidos por el sistema financiero formal. En el contexto de Bolivia, donde un segmento
significativo de la población aún se encuentra fuera del sistema bancario tradicional, la
educación financiera se convierte en una herramienta crucial para fomentar la confianza en los
servicios financieros y promover el uso responsable de los mismos.

En los últimos años, las autoridades bolivianas, a través de la Autoridad de Supervisión


del Sistema Financiero (ASFI) y el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, han

112
implementado diversas iniciativas para promover la educación financiera a nivel nacional. Estos
esfuerzos tienen como objetivo mejorar el conocimiento de la población sobre cómo acceder a
servicios financieros, la importancia del ahorro, el manejo responsable del crédito y la seguridad
en las transacciones. De manera particular, las campañas de educación financiera buscan
reducir la desinformación que existe en relación con los productos financieros y superar las
barreras psicológicas que las personas pueden tener frente a la banca formal, como la
desconfianza y la falta de comprensión.

El Programa de Educación Financiera del ente regulador financiero, que promueve


la alfabetización financiera en diferentes niveles educativos y en diversas regiones del país, es
uno de los principales esfuerzos en este sentido. La implementación de programas
de capacitación en escuelas, universidades, y a través de medios digitales, ha ayudado a crear
una mayor conciencia sobre los beneficios y riesgos asociados con el uso de productos
financieros. Esta iniciativa ha sido complementada por campañas masivas de sensibilización
sobre el ahorro, el acceso a créditos y el uso de seguros, especialmente dirigidas a las mujeres,
los jóvenes y las comunidades rurales, que históricamente han sido los sectores más excluidos
del sistema financiero formal.

A pesar de estos esfuerzos, el impacto de la educación financiera sigue siendo limitado


en algunos sectores de la población. La falta de alfabetización financiera básica es un obstáculo
persistente para una gran parte de los bolivianos. En muchas comunidades rurales y en los
sectores de bajos ingresos, la comprensión de conceptos financieros como las tasas de interés,
el crédito o los productos de inversión sigue siendo muy baja. Esta falta de conocimiento lleva
a una utilización incorrecta de los servicios financieros, lo que puede resultar en el
endeudamiento excesivo, el uso inapropiado de los productos o la desconfianza generalizada
hacia las instituciones financieras. Además, la conciencia sobre los servicios financieros es otro
desafío importante. Muchas personas, especialmente en áreas rurales o en sectores
empobrecidos, no están al tanto de los productos y servicios que pueden estar disponibles para
ellas, o bien, tienen una percepción negativa de los mismos. La falta de confianza en las
instituciones bancarias y el temor a las comisiones bancarias o al cobro de intereses elevados
son factores que dificultan el acceso de muchos ciudadanos a las alternativas de financiamiento
formal. En este contexto, el sistema financiero informal, que incluye prestamistas informales y
otras formas de crédito no reguladas, sigue siendo una alternativa más accesible para una gran
parte de la población, aunque a menudo con mayores riesgos y costos.

113
Otro aspecto importante que limita la educación financiera es la desigualdad de acceso
a la información. En un país como Bolivia, donde la brecha digital sigue siendo considerable, el
acceso a recursos educativos sobre finanzas personales a través de internet es limitado,
especialmente en las zonas rurales y en comunidades de bajos recursos. Las plataformas
de educación digital sobre servicios financieros, aunque han crecido en los últimos años, no
llegan de manera equitativa a todos los segmentos de la población, lo que perpetúa la exclusión
financiera. La educación financiera debe adaptarse no solo a las necesidades de aprendizaje
de la población, sino también a las realidades locales, incluidas las limitaciones tecnológicas,
para ser efectiva.

Se debe reconocer que el proceso de educación financiera no es un esfuerzo aislado,


sino que debe estar acompañado de un marco regulador que proteja a los consumidores y
fomente la transparencia en los productos ofrecidos. Si bien la educación financiera busca
mejorar la toma de decisiones individuales, también es esencial que las instituciones financieras
adopten prácticas transparentes en la información sobre los costos y condiciones de sus
productos. La falta de información clara y comprensible sobre las tarifas, las tasas de interés y
los requisitos de los servicios financieros contribuye a la desconfianza generalizada de la
población en el sistema financiero formal. Asimismo, la educación financiera debe ir más allá
del conocimiento básico sobre el manejo del dinero y los productos financieros. Debe incluir la
enseñanza de habilidades de toma de decisiones informadas, que permita a los individuos
evaluar los costos y beneficios de los productos financieros, identificar sus necesidades y decidir
de manera consciente y responsable. Es necesario que las campañas de educación financiera
fomenten la comprensión de los derechos del consumidor financiero y promuevan el uso de los
servicios en condiciones que protejan a los usuarios de prácticas abusivas o engañosas por
parte de las entidades financieras.

En cuanto al análisis de la conciencia sobre los servicios financieros, es evidente que, a


pesar de los avances en materia de educación financiera, aún persiste una desconfianza hacia
las entidades financieras, particularmente en los segmentos más vulnerables de la población.
Las políticas públicas deben seguir evolucionando en este sentido, no solo promoviendo el
conocimiento sobre los productos financieros, sino también mejorando la transparencia y
la seguridad en las transacciones financieras. Esto incluye mejorar la protección de los
derechos del consumidor y garantizar que las entidades financieras ofrezcan productos claros
y accesibles para todos los grupos sociales.

114
6.5. ESTUDIAR LAS BARRERAS Y OPORTUNIDADES PARA MEJORAR LA INCLUSIÓN
Y EL ACCESO A LOS SERVCIOS FINANCIEROS

Para realizar el estudio de las barreras y oportunidades para la mejora de la inclusión


financiera y el acceso a los servicios financieros, se tomaron en cuenta diversos parámetros
clave que impactan de manera significativa en la inclusión financiera, con base en
investigaciones previas, estudios realizados por la entidad supervisora del sistema financiero y
el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, y otras fuentes especializadas. Los parámetros
incluyen:

 Accesibilidad geográfica y física a las instituciones financieras, especialmente en


zonas rurales.

 Desigualdades sociales y culturales que afectan la confianza y la aceptación del


sistema financiero.

 Tecnología y acceso digital, cruciales para la inclusión financiera en el mundo actual.

 Factores regulatorios y legales que limitan o facilitan el acceso de ciertos segmentos


de la población a los servicios financieros.

 Educación financiera, un aspecto fundamental que influye en el uso y


aprovechamiento de los productos financieros disponibles.

 Oportunidades generadas por la innovación, que pueden facilitar el acceso a servicios


financieros en áreas desatendidas.

La combinación de estos factores permite estudiar tanto las barreras estructurales como
las oportunidades de mejora en el sistema financiero de Bolivia, en particular en el período
2007-2024, proporcionando un análisis integral y enfocado en la equidad y la accesibilidad para
todos los sectores de la población.

6.5.1. Acerca de las Barreras

a. Limitaciones geográficas y de infraestructura bancaria

Las limitaciones geográficas y la infraestructura bancaria insuficiente en áreas rurales


representan una de las barreras más significativas para la inclusión financiera en Bolivia. La
dispersión poblacional, combinada con dificultades de acceso físico, influye en la cobertura y
disponibilidad de servicios financieros en comunidades alejadas de centros urbanos, afectando

115
a una gran parte de la población rural. Estas limitaciones no solo restringen el acceso a servicios
bancarios básicos, sino que también limitan la capacidad de las personas para participar
plenamente en la economía formal, perpetuando ciclos de exclusión económica y financiera.

El acceso geográfico en Bolivia se encuentra condicionado por factores tales como la


topografía diversa, que incluye áreas montañosas, regiones amazónicas y extensas llanuras,
donde establecer infraestructuras de comunicación y transporte resulta complejo y costoso.
Esta realidad impone dificultades significativas para la expansión de sucursales bancarias,
cajeros automáticos y otros puntos de atención financiera en zonas rurales, especialmente en
comunidades pequeñas y dispersas. La falta de infraestructura adecuada implica que muchos
habitantes de estas zonas deban recorrer largas distancias para acceder a servicios financieros
básicos, lo que desincentiva el uso de dichos servicios. Este obstáculo físico es especialmente
relevante en Bolivia, un país caracterizado por una geografía que dificulta la conectividad y la
movilidad entre distintas regiones. Además de las barreras geográficas, la limitada presencia
de infraestructura bancaria en zonas rurales también se relaciona con factores económicos.
Desde la perspectiva de las instituciones financieras, establecer y operar sucursales en estas
áreas implica costos operativos elevados, que pueden no ser rentables debido a la baja
densidad de población y al bajo volumen de transacciones que podrían generarse. Como
resultado, los bancos y otras entidades financieras tienden a concentrar sus operaciones en
áreas urbanas donde los costos de infraestructura son más fácilmente recuperables, relegando
a las zonas rurales y profundizando la brecha de acceso.

Asimismo, la falta de infraestructura bancaria adecuada en áreas rurales implica una


mayor dependencia de mecanismos informales de financiamiento, como la autogestión de
recursos o los préstamos entre familiares y conocidos. Si bien estos mecanismos pueden ser
accesibles, no ofrecen las mismas ventajas ni seguridad que los servicios financieros formales,
limitando el crecimiento económico de los individuos y dificultando su inclusión financiera. En
Bolivia, estas prácticas informales son comunes en comunidades rurales y representan una
respuesta a la falta de servicios financieros, pero también perpetúan la exclusión del sistema
financiero formal y dificultan el desarrollo de un entorno económico más inclusivo.

En este contexto, los programas de inclusión financiera impulsados por el Estado y las
entidades reguladoras, como la institución supervisora financiera, han identificado la necesidad
de mejorar la infraestructura en áreas rurales. Sin embargo, aunque existen esfuerzos para
promover la inclusión financiera, el desafío geográfico y la rentabilidad económica siguen siendo
factores que dificultan la expansión efectiva de la infraestructura financiera en estas zonas.

116
Iniciativas como el uso de plataformas digitales y el desarrollo de redes de agentes bancarios
en comunidades rurales representan una alternativa para mitigar la falta de infraestructura
física. No obstante, estos enfoques dependen de la existencia de conectividad digital y de la
aceptación cultural de las tecnologías, lo cual plantea otro conjunto de desafíos que deben
abordarse de manera integral.

Las limitaciones geográficas y la falta de infraestructura bancaria en áreas rurales


constituyen una barrera considerable para la inclusión financiera. La dispersión poblacional, los
elevados costos de implementación de infraestructura y la dependencia de mecanismos
informales de financiamiento limitan la capacidad de muchos ciudadanos para acceder a
servicios financieros formales. Aunque existen iniciativas para mejorar el acceso financiero en
estas áreas, se requieren esfuerzos adicionales para superar las barreras físicas y económicas,
utilizando tanto innovaciones tecnológicas como el fortalecimiento de políticas públicas que
promuevan una mayor inclusión financiera. A continuación, se analizarán otros factores
determinantes en la inclusión financiera para proporcionar un enfoque integral sobre el tema.

b. Barreras culturales y sociales que limitan la confianza en el Sistema Financiero

Las barreras culturales y sociales que limitan la confianza en el sistema financiero


constituyen un obstáculo significativo para la inclusión financiera en Bolivia, afectando de
manera especial a las poblaciones rurales e indígenas, así como a otros sectores sociales que
mantienen una relación distante o desconfiada con las instituciones financieras formales. Estas
barreras no solo se basan en factores históricos y culturales, sino también en las percepciones
que la población ha construido en torno al sistema financiero, en muchos casos influenciadas
por experiencias de exclusión, trato desigual y falta de comprensión sobre los beneficios que
pueden ofrecer los servicios financieros.

Uno de los aspectos clave que sustentan estas barreras culturales es la percepción de
la banca como una entidad distante y poco accesible, que no se adapta ni responde a las
necesidades específicas de los distintos grupos sociales, especialmente aquellos en situación
de vulnerabilidad económica. En Bolivia, donde existe una gran diversidad étnica y cultural,
muchos individuos y comunidades prefieren confiar en métodos de financiamiento informales o
autogestionados antes que en los bancos u otras entidades financieras formales. Esto se debe
a una desconfianza acumulada en las instituciones financieras, percibidas muchas veces como
complejas y exclusivas, y a una falta de adaptabilidad del sistema financiero a las prácticas y
valores culturales locales. Por ejemplo, en ciertas comunidades indígenas, es común que las

117
personas prefieran apoyarse en sistemas tradicionales de ahorro y préstamo, como las "roscas"
o "pasanakus", que fomentan la colaboración y la reciprocidad comunitaria, valores que se
consideran fundamentales en estas culturas.

Otro factor cultural que incide en la desconfianza hacia el sistema financiero es el nivel
de educación financiera. En muchos casos, la población en zonas rurales y sectores urbanos
de bajos ingresos carece de una educación financiera adecuada, lo que limita su comprensión
sobre el funcionamiento de los servicios financieros y sobre cómo estos pueden beneficiarles.
La falta de conocimientos básicos en esta área lleva a que los individuos vean los productos
financieros con escepticismo o temor, temiendo que el uso de estos servicios pueda poner en
riesgo sus ingresos o bienes. En consecuencia, estas personas tienden a evitar la banca y otras
instituciones financieras formales, perpetuando un ciclo de exclusión que limita su capacidad
para mejorar su situación económica. En este sentido, la carencia de educación financiera es
una barrera que no solo impide el acceso a los servicios financieros, sino que también genera
una falta de confianza en el sistema.

Las barreras sociales también desempeñan un papel importante en la inclusión


financiera. En muchos casos, el trato diferencial y la discriminación que ciertos grupos han
experimentado en sus interacciones con el sistema financiero alimentan una actitud de
desconfianza y distanciamiento. Por ejemplo, algunos estudios en Bolivia indican que personas
de origen indígena o mujeres de bajos ingresos enfrentan obstáculos adicionales cuando
buscan acceder a productos financieros, debido a prejuicios que, directa o indirectamente,
afectan la oferta de servicios financieros. La percepción de que las instituciones financieras
pueden actuar de forma excluyente o injusta refuerza la idea de que estos servicios no están
diseñados para todos, sino únicamente para aquellos que cumplen ciertos perfiles o
condiciones, lo cual contribuye a la exclusión de amplios segmentos de la población.

Es importante destacar que las barreras culturales y sociales se ven agravadas por la
falta de adaptación de las instituciones financieras a las realidades locales. En lugar de diseñar
productos y servicios que respondan a las necesidades y expectativas de la población diversa
de Bolivia, muchas instituciones mantienen un enfoque estándar, sin tomar en cuenta las
particularidades culturales de sus clientes potenciales. Por ejemplo, la complejidad de los
contratos financieros, el uso de un lenguaje técnico y la falta de comunicación en idiomas
originarios son factores que excluyen de manera indirecta a ciertas poblaciones y refuerzan la
percepción de que el sistema financiero es inaccesible o no está diseñado para ellos. Esta falta

118
de adaptación cultural limita el interés de la población por acercarse a los bancos y otras
entidades financieras, que son vistas como ajenas a sus contextos y necesidades.

Las barreras culturales y sociales que limitan la confianza en el sistema financiero


boliviano representan un desafío importante para la inclusión financiera. La desconfianza hacia
las instituciones financieras, basada en experiencias de exclusión y la falta de adaptabilidad
cultural del sistema, constituye un obstáculo que impide que muchas personas puedan acceder
a los servicios financieros formales. Superar estas barreras requiere de una estrategia integral
que contemple la adaptación cultural de los servicios financieros, la mejora en la educación
financiera y la reducción de prácticas discriminatorias en el sector financiero. A continuación, se
analizarán otros factores que influyen en la inclusión financiera para proporcionar un enfoque
más completo sobre el tema.

c. Falta de Educación Financiera y desinformación sobre los Servicios Financieros

La falta de educación financiera y la desinformación sobre los servicios financieros


representan una barrera fundamental para la inclusión financiera en Bolivia. Esta barrera se
manifiesta a través de la falta de conocimientos básicos sobre cómo funcionan los productos
financieros y de la falta de comprensión sobre los beneficios que pueden ofrecer. La educación
financiera insuficiente limita la capacidad de los individuos para tomar decisiones informadas,
lo cual contribuye a la exclusión financiera y restringe sus oportunidades de desarrollo
económico y social.

La educación financiera comprende el conjunto de habilidades y conocimientos


necesarios para comprender conceptos como el ahorro, el crédito, la inversión y el presupuesto
personal, así como para utilizar de manera adecuada los servicios financieros disponibles. En
Bolivia, esta educación no ha sido históricamente una prioridad en los sistemas educativos ni
en las políticas públicas, lo que ha llevado a que amplios sectores de la población no cuenten
con los conocimientos necesarios para interactuar con el sistema financiero formal. Esta
carencia se observa especialmente en poblaciones rurales, personas de bajos ingresos y
grupos vulnerables, quienes enfrentan una mayor exclusión financiera debido a su limitada
capacidad para comprender y acceder a los servicios financieros.

La falta de educación financiera no solo impide que las personas puedan aprovechar las
oportunidades de ahorro e inversión, sino que también las hace más vulnerables a caer en
prácticas financieras que resultan perjudiciales o costosas. Sin una comprensión adecuada de
los términos y condiciones de los productos financieros, los individuos pueden no ser

119
conscientes de los costos asociados, como las tasas de interés, los plazos de pago o las
penalidades por incumplimiento. Este desconocimiento puede llevar a un uso ineficiente de los
productos financieros, como el crédito, que en lugar de ayudar al usuario a mejorar su situación
económica, puede llevarlo a una carga financiera insostenible. En este sentido, la falta de
educación financiera no solo reduce el acceso a los servicios financieros, sino que también tiene
consecuencias directas sobre la estabilidad económica de las personas y las familias.

Además de la falta de educación, la desinformación sobre los servicios financieros


constituye otro obstáculo importante. Muchas personas en Bolivia no conocen la gama de
productos y servicios financieros disponibles, ni comprenden los beneficios y protecciones que
estos pueden ofrecer. Esta desinformación genera una percepción negativa hacia las
instituciones financieras, que son vistas como entidades complicadas y de difícil acceso. La falta
de transparencia en la comunicación de los productos financieros, combinada con la
desconfianza hacia el sistema financiero, refuerza esta percepción y reduce el interés de la
población en utilizar estos servicios. De hecho, la desinformación suele llevar a que las personas
busquen soluciones informales o autogestionadas para satisfacer sus necesidades financieras,
como los préstamos entre familiares y amigos, que, aunque accesibles, no ofrecen las mismas
garantías ni protecciones que los servicios formales.

Las barreras educativas y de desinformación en el ámbito financiero requieren ser


abordadas mediante estrategias de educación financiera efectivas y accesibles para todos los
sectores de la población. Es fundamental que tanto las entidades públicas como las privadas
trabajen conjuntamente para implementar programas de capacitación financiera en escuelas,
comunidades rurales y sectores urbanos marginados, que permitan a las personas adquirir las
habilidades y conocimientos necesarios para comprender y utilizar los servicios financieros. En
este contexto, el rol de las entidades reguladoras, como la ASFI (Autoridad de Supervisión del
Sistema Financiero), es esencial para promover políticas que fomenten la educación financiera
y que exijan a las instituciones financieras una mayor transparencia y claridad en la
comunicación de sus productos.

La falta de educación financiera y la desinformación sobre los servicios financieros son


barreras críticas para la inclusión financiera en Bolivia, que limitan el acceso y la utilización
efectiva de los productos financieros, afectan la estabilidad económica de las personas y
reducen las oportunidades de desarrollo para las empresas. Superar estas barreras requiere un
esfuerzo conjunto entre el gobierno, las instituciones financieras y la sociedad civil, mediante
políticas y programas de educación financiera que promuevan una comprensión adecuada y

120
accesible de los servicios financieros. A continuación, se analizarán otras barreras que afectan
la inclusión financiera para ofrecer una visión integral de los desafíos que enfrenta el país.

6.5.2. Acerca de la Oportunidades de mejora

a. Uso de tecnología y plataformas Fintech

El uso de tecnología y las plataformas fintech representan una de las mayores


oportunidades para mejorar el acceso financiero en Bolivia, especialmente en áreas
geográficamente aisladas y entre poblaciones tradicionalmente desatendidas. En un contexto
donde la infraestructura bancaria física es limitada, las fintech y las soluciones tecnológicas
permiten que los servicios financieros lleguen a sectores de la población que, de otro modo, no
podrían acceder a ellos. Este avance resulta fundamental en la inclusión financiera, ya que
ofrece alternativas innovadoras y de bajo costo que superan barreras como la distancia
geográfica, la falta de infraestructura bancaria, y en muchos casos, la necesidad de una
educación financiera previa para utilizar servicios financieros complejos.

En primer lugar, la tecnología permite la creación de plataformas digitales accesibles


desde dispositivos móviles, lo cual es particularmente relevante en Bolivia, donde la penetración
de teléfonos móviles supera ampliamente a la de los servicios bancarios tradicionales. Según
datos del ente encargado de la supervisión financiera y del Ministerio de Economía y Finanzas
Públicas, el uso de dispositivos móviles se ha convertido en un canal esencial para el acceso a
servicios financieros en áreas rurales y urbanas. Las aplicaciones móviles de bancos y de
entidades fintech permiten a los usuarios realizar transacciones, consultar saldos, realizar
pagos, y acceder a servicios de microcrédito, sin la necesidad de acudir físicamente a una
sucursal bancaria. Este avance tiene un impacto transformador en áreas rurales y en sectores
de bajos ingresos, donde los costos asociados al transporte y al tiempo de traslado a una
sucursal bancaria constituyen barreras significativas.

Las plataformas fintech ofrecen productos financieros adaptados a las necesidades


específicas de poblaciones desatendidas. Entre estas soluciones destacan las billeteras
electrónicas y los servicios de microcrédito, los cuales son accesibles para personas que, por
la falta de historial crediticio o ingresos formales, quedarían excluidas del sistema bancario
tradicional. Las billeteras electrónicas, en particular, han ganado popularidad en Bolivia,
permitiendo que los usuarios puedan realizar transacciones de forma rápida y segura, así como
recibir remesas, realizar pagos de servicios y administrar sus finanzas sin requerir una cuenta
bancaria formal. Estas soluciones digitales promueven la inclusión financiera al facilitar una

121
transición progresiva hacia servicios financieros más sofisticados, al tiempo que mejoran la
comodidad y accesibilidad para los usuarios.

En el caso de los servicios de microcrédito a través de plataformas fintech, se observa


un avance importante en la democratización del crédito. A través de la tecnología, es posible
implementar sistemas de evaluación crediticia alternativos que no dependen únicamente del
historial financiero del solicitante. Los algoritmos de inteligencia artificial y big data permiten
analizar otros indicadores, como patrones de consumo y uso de dispositivos móviles, para
evaluar el riesgo de crédito de los solicitantes. Esta metodología innovadora abre las puertas
del crédito a sectores anteriormente excluidos, generando nuevas oportunidades económicas y
promoviendo el crecimiento de pequeños negocios, especialmente en zonas rurales y en
sectores con limitado acceso a servicios financieros convencionales.

Además, la adopción de fintech en Bolivia promueve una competencia saludable en el


sector financiero, incentivando a las entidades financieras tradicionales a mejorar sus servicios
y a adaptarse a las nuevas necesidades de los consumidores. Las fintech, al operar con
estructuras de costos más bajas y al estar basadas en tecnología digital, pueden ofrecer
productos financieros a menores costos que los bancos tradicionales, lo cual beneficia
directamente a los consumidores. Este nuevo entorno de competencia impulsa a los bancos a
innovar en sus servicios y a optimizar sus procesos, mejorando la experiencia del usuario y
ampliando la gama de opciones disponibles para los consumidores.

Sin embargo, para maximizar el impacto de la tecnología y las fintech en la inclusión


financiera, es fundamental que existan políticas regulatorias que fomenten su crecimiento y
garanticen la seguridad de los usuarios. En Bolivia, la regulación del sector fintech se encuentra
en una fase de desarrollo, y su adecuado marco normativo será crucial para consolidar la
confianza en estas plataformas, proteger a los consumidores y garantizar que estas soluciones
se implementen de forma segura y eficiente. El apoyo de las autoridades regulatorias, es
esencial para establecer normas claras que promuevan la innovación mientras se protege a los
consumidores frente a riesgos asociados a la seguridad digital y la privacidad de los datos.

El uso de tecnología y el desarrollo de plataformas fintech representan una herramienta


poderosa para mejorar el acceso financiero en Bolivia, con un potencial transformador para
ampliar la inclusión financiera a sectores previamente excluidos. Estas soluciones ofrecen
servicios accesibles, adaptados y eficientes, que reducen las barreras de acceso y promueven
la autonomía económica.

122
b. Fortalecimiento de la Educación Financiera a nivel nacional

El fortalecimiento de la educación financiera a nivel nacional constituye una oportunidad


significativa para promover la inclusión financiera y mejorar el bienestar económico de la
población boliviana. La educación financiera, entendida como el conocimiento, la habilidad y la
comprensión de conceptos y productos financieros básicos, es fundamental para que los
ciudadanos tomen decisiones informadas respecto a sus finanzas personales. En Bolivia, esta
área aún enfrenta desafíos críticos que, de ser abordados, pueden transformar la interacción
de las personas con el sistema financiero, mejorando sus niveles de ahorro, inversión y
planificación económica a largo plazo.

La educación financiera es particularmente relevante en el contexto de inclusión


financiera, pues permite reducir las desigualdades en el acceso y uso de los servicios
financieros. En el ámbito urbano y rural, muchas personas carecen de los conocimientos
necesarios para comprender cómo funcionan productos financieros básicos, como cuentas de
ahorro, créditos, seguros, entre otros. Este desconocimiento se convierte en una barrera, ya
que limita la capacidad de las personas para utilizar estos servicios y, en consecuencia, para
beneficiarse de sus ventajas. De acuerdo con el ente regulador financiero, existe una
correlación directa entre el nivel de educación financiera y la inclusión financiera, especialmente
en segmentos de la población que históricamente han sido excluidos o poco atendidos, como
las mujeres, los jóvenes y las comunidades rurales.

A nivel nacional, es crucial implementar programas de educación financiera que se


enfoquen en tres aspectos clave:

1. Integración de la educación financiera en el sistema educativo formal: Incorporar


contenidos de educación financiera en los planes de estudio de educación primaria y
secundaria puede tener un impacto duradero en la población. Desde una edad
temprana, los estudiantes pueden aprender a manejar conceptos financieros básicos,
familiarizándose con la importancia del ahorro, la elaboración de presupuestos y la
planificación para el futuro. Esta medida también ayuda a crear una base de
conocimiento financiero que se mantendrá en la adultez, facilitando la toma de
decisiones informadas.

2. Campañas de sensibilización y programas de capacitación para adultos: Para la


población adulta que no ha tenido acceso a educación financiera en su etapa escolar,
es fundamental establecer programas de capacitación y campañas de sensibilización a

123
través de diversos canales, como talleres presenciales, seminarios y medios digitales.
Estas iniciativas pueden ser realizadas en colaboración con instituciones financieras,
gobiernos locales y organizaciones comunitarias, facilitando la accesibilidad de
información en zonas urbanas y rurales. Estas campañas deben adaptarse a las
características demográficas y culturales de cada región para lograr un impacto efectivo
en la inclusión financiera.

3. Desarrollo de contenidos accesibles y adaptados a cada público objetivo: Una de


las principales limitaciones en la educación financiera es que, en muchos casos, los
materiales disponibles no son accesibles para toda la población. Es fundamental que los
contenidos se presenten en un lenguaje claro, sencillo y adaptado a cada grupo,
considerando aspectos como el nivel educativo y el contexto cultural. Por ejemplo, en
áreas rurales donde las prácticas informales prevalecen, es necesario promover una
educación financiera que valore y respete estas prácticas, incentivando la transición
hacia servicios financieros formales mediante ejemplos prácticos y adecuados.

La implementación de un plan de educación financiera integral y bien estructurado


también tiene beneficios adicionales para la economía en general. Una población con
conocimientos financieros tiene mayor capacidad para tomar decisiones informadas, lo cual se
traduce en una menor morosidad y un mayor uso de servicios financieros formales. Además, el
fortalecimiento de la educación financiera fomenta una cultura de ahorro e inversión
responsable, promoviendo el crecimiento económico a nivel familiar y comunitario, y
contribuyendo a la estabilidad financiera del país. Según el Ministerio de Economía y Finanzas
Públicas de Bolivia, el impacto de una mayor educación financiera se refleja también en una
reducción del sobreendeudamiento y en una mayor disposición a utilizar productos financieros
formales, tales como cuentas de ahorro y créditos productivos, en lugar de depender de
mecanismos informales y, a menudo, costosos o inseguros.

El fortalecimiento de la educación financiera es una herramienta esencial para mejorar


la inclusión financiera en Bolivia. A través de la implementación de programas específicos para
distintos sectores de la población, se puede lograr un acceso más equitativo a los servicios
financieros y promover la estabilidad económica. A continuación, se desarrollarán los
principales factores que pueden ayudar a que la educación financiera avance de manera
efectiva en el contexto nacional.

124
c. Políticas públicas y reformas regulatorias para fomentar la Inclusión Financiera

Las políticas públicas y las reformas regulatorias representan herramientas esenciales


para promover la inclusión financiera, especialmente en economías en vías de desarrollo como
la boliviana. Estas intervenciones, implementadas desde el gobierno y entidades regulatorias,
pueden reducir las barreras de acceso y ampliar el alcance de los servicios financieros hacia
los sectores de la población menos favorecidos, fomentando así el crecimiento económico
inclusivo y la equidad social.

Un aspecto clave de estas políticas es la regulación de tarifas y costos de los servicios


financieros, diseñada para garantizar que el costo de acceso a estos servicios no se convierta
en una barrera, especialmente para personas de bajos ingresos. En Bolivia, se han establecido
normativas específicas para limitar las tasas de interés en ciertos productos financieros,
especialmente en el sector de microcréditos, lo que facilita el acceso a financiamiento por parte
de sectores con menor poder adquisitivo. Al reducir los costos financieros, estas políticas
públicas ayudan a mitigar una de las barreras económicas más comunes que enfrentan los
usuarios, promoviendo la inclusión financiera al hacerlo más asequible para una mayor cantidad
de personas. Además, otro componente fundamental es la promoción de productos financieros
adaptados a las necesidades de diversos grupos de la población. En Bolivia, los programas de
microfinanzas han sido un ejemplo exitoso de políticas públicas orientadas a segmentos
específicos, como pequeños emprendedores y agricultores, quienes muchas veces no pueden
acceder a productos financieros tradicionales. Las reformas regulatorias han permitido que las
entidades financieras ofrezcan productos y servicios más flexibles y personalizados, adaptados
a las características socioeconómicas de la población. Esto no solo facilita el acceso, sino que
también promueve el uso adecuado de estos servicios financieros, aumentando la probabilidad
de que se conviertan en una herramienta de crecimiento y desarrollo.

Otro aspecto relevante de las políticas públicas para fomentar la inclusión financiera es
la mejora de la infraestructura tecnológica y el apoyo a la digitalización de servicios financieros.
Con el avance de la tecnología y el crecimiento de las plataformas digitales en Bolivia, las
autoridades han implementado normativas que buscan garantizar la seguridad y eficiencia de
estos sistemas. La implementación de estas plataformas reduce la dependencia de las oficinas
físicas y permite a los usuarios en áreas rurales acceder a servicios financieros a través de
dispositivos móviles y otros canales digitales. Este tipo de reformas regulatorias, enfocadas en
la expansión de la infraestructura digital, juega un papel vital en la inclusión de sectores
poblacionales que anteriormente carecían de acceso a estos servicios.

125
Las políticas y reformas regulatorias también se extienden al ámbito de la educación
financiera, que es esencial para que las personas puedan tomar decisiones informadas sobre
el uso de productos financieros. En este sentido, el gobierno boliviano y la ASFI han promovido
iniciativas de capacitación y concientización para la población, con el objetivo de educar a los
usuarios en temas como ahorro, crédito y administración financiera. La educación financiera no
solo facilita el acceso a los servicios, sino que también fortalece la confianza en el sistema
financiero, una condición necesaria para que las personas consideren a las entidades
financieras como una opción segura y útil.

Un enfoque inclusivo en las políticas públicas también implica protección al consumidor


financiero. La creación de regulaciones que protejan a los usuarios de prácticas abusivas,
fraudes y riesgos financieros es un componente importante en Bolivia para fortalecer la
confianza en el sistema financiero. La entidad supervisora del sistema financiero ha trabajado
en la implementación de marcos regulatorios que establecen derechos y obligaciones tanto para
las entidades financieras como para los consumidores, garantizando así que los usuarios estén
informados y protegidos al utilizar estos servicios.

Las políticas públicas y reformas regulatorias en Bolivia han sido fundamentales para
crear un entorno financiero inclusivo, accesible y justo. Estas políticas han ayudado a reducir
las barreras financieras, a fomentar la creación de productos adaptados a la realidad de
diferentes sectores de la población, y a impulsar la digitalización y la educación financiera. A
medida que el sistema financiero boliviano continúa avanzando en estos aspectos, se puede
prever una mayor inclusión financiera, contribuyendo de forma significativa al desarrollo
económico y social del país. A continuación, se desarrollarán los principales factores y
oportunidades que estas políticas y reformas han creado para impulsar aún más la inclusión
financiera en Bolivia.

126
CAPÍTULO VII

VERIFICACIÓN DE LA HIPÓTESIS

7.1. MODELO ECONOMÉTRICO

En este capítulo se aplica el modelo econométrico de Mínimos Cuadrados Ordinarios


(MCO), el cual se ha seleccionado debido a su capacidad para capturar las interacciones
bidireccionales entre variables y analizar las relaciones de corto plazo entre ellas. Este enfoque
es particularmente adecuado para estudiar cómo los cambios en una variable afectan a las
demás a lo largo del tiempo, lo cual es esencial para comprender la influencia de la inclusión
financiera en la estructura y funcionamiento del sistema financiero boliviano. El modelo MCO,
al basarse en la relación lineal entre las variables, permite estimar de manera eficiente los
parámetros que describen este impacto y proporciona una base sólida para la interpretación de
los resultados.
En la siguiente sección, se muestran los resultados derivados de la estimación del
modelo MCO. Estos resultados incluyen los coeficientes estimados, así como los estadísticos
de significancia y los indicadores de ajuste, como el R-cuadrado y el error estándar de los
coeficientes. Un análisis cuidadoso de estos elementos permite evaluar la validez de las
hipótesis planteadas y examinar la fuerza y dirección de las relaciones entre las variables
involucradas. Además, se realizan pruebas de robustez para garantizar que los resultados sean
consistentes y fiables.
Finalmente, se lleva a cabo una interpretación detallada de los hallazgos en el contexto
de la inclusión financiera en Bolivia. Se discuten las implicaciones de los resultados tanto para
los actores clave del sistema financiero, como para los formuladores de políticas públicas. En
particular, se analizan las posibles repercusiones de los cambios en la inclusión financiera sobre
la estructura del sistema financiero y las oportunidades que ofrece para mejorar el acceso a los
servicios financieros en Bolivia. Con base en estos análisis, se proponen recomendaciones
orientadas a fortalecer las políticas de inclusión financiera, contribuyendo a un sistema
financiero más inclusivo y eficiente en el país.
Este enfoque metodológico y los resultados obtenidos permiten un análisis exhaustivo
de cómo la inclusión financiera puede influir en la evolución del sistema financiero de Bolivia, lo
cual constituye un aporte clave para comprender los efectos económicos y sociales de la
inclusión financiera en el contexto boliviano.

127
Datos del Modelo de Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO)

El modelo de Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO) estimado busca explicar la relación


entre el acceso y uso de los servicios financieros, que actúa como la variable dependiente, y
dos variables independientes clave: cobertura del sistema financiero y profundización
financiera. Estos factores son esenciales para comprender la dinámica de la inclusión financiera
en Bolivia, ya que reflejan tanto la disponibilidad de infraestructura financiera como el grado de
intermediación del sistema financiero en la economía.

TABLA N°1: DATOS DEL MODELO MCO

Elaboración: Propia con el software EViews.

El coeficiente de la variable cobertura del sistema financiero es 1731.371, con un p-valor


de 0.0000, lo que indica que este factor tiene un impacto positivo y altamente significativo en el
acceso y uso de los servicios financieros. Este resultado sugiere que una mayor presencia de
entidades financieras en el territorio—medida posiblemente por la cantidad de sucursales,
cajeros automáticos o puntos de atención financiera—facilita que la población acceda a
productos y servicios financieros formales. En términos prácticos, esto significa que el
crecimiento de la infraestructura bancaria y microfinanciera genera una mayor inclusión
financiera, permitiendo a más personas utilizar instrumentos como cuentas de ahorro, créditos
o seguros.
En contraste, la variable profundización financiera, con un coeficiente de 110085.2 y un
p-valor de 0.4265, no resulta estadísticamente significativa. La profundización financiera suele

128
medirse a través de indicadores como el crédito al sector privado en relación con el PIB o la
relación entre depósitos y PIB. El hecho de que esta variable no sea significativa en el modelo
podría indicar que, aunque el sistema financiero haya aumentado su nivel de intermediación,
este fenómeno no ha impactado directamente en el acceso y uso de los servicios financieros
en la misma medida que la expansión de la cobertura. Una posible explicación es que el
crecimiento del crédito y los depósitos no necesariamente se traduce en mayor acceso para los
sectores más vulnerables o excluidos, sino que puede concentrarse en sectores con mayor
capacidad económica o en grandes empresas.
El ajuste del modelo es bastante alto, con un R-cuadrado de 0.9964, lo que implica que
el 99.64% de la variabilidad en el acceso y uso de los servicios financieros es explicado por las
variables independientes del modelo. Esto sugiere que la cobertura del sistema financiero y la
profundización financiera, en conjunto, son factores clave en la determinación de la inclusión
financiera. Sin embargo, un R-cuadrado tan elevado también puede ser indicativo de posibles
problemas de sobreajuste o multicolinealidad, por lo que sería recomendable realizar pruebas
adicionales, como el cálculo del Factor de Inflación de la Varianza (VIF), para evaluar si las
variables explicativas están altamente correlacionadas entre sí.
El R-cuadrado ajustado, con un valor de 0.9962, refuerza la idea de que el modelo tiene
un buen ajuste sin estar excesivamente influenciado por la cantidad de variables incluidas. El
error estándar de la regresión, de 255285.6, indica la magnitud de las desviaciones entre los
valores reales y los valores predichos por el modelo. Aunque este valor no es especialmente
alto en comparación con el tamaño de la variable dependiente, siempre es recomendable
evaluar la dispersión de los residuos para detectar posibles problemas de especificación.
Los criterios de información de Akaike (27.84259), Schwarz (27.94152) y Hannan-Quinn
(27.85623) permiten comparar el modelo con otras especificaciones alternativas.
Generalmente, valores más bajos en estos criterios indican un mejor balance entre la precisión
del modelo y la penalización por el número de variables incluidas.
Finalmente, el estadístico de Durbin-Watson (2.1106) sugiere que no hay
autocorrelación significativa en los residuos del modelo. Un valor cercano a 2 indica que los
errores del modelo no están correlacionados entre sí, lo que refuerza la validez de los
coeficientes estimados.
El análisis econométrico muestra que el acceso y uso de los servicios financieros está
fuertemente influenciado por la cobertura del sistema financiero, mientras que la profundización
financiera no parece ser un factor determinante en este contexto. Esto implica que las políticas
públicas destinadas a mejorar la inclusión financiera deberían enfocarse en la expansión de la

129
infraestructura financiera, especialmente en áreas rurales o desatendidas, más que en el simple
crecimiento de los niveles de crédito y depósitos. Sin embargo, sería recomendable realizar
pruebas adicionales para evaluar si existen otras variables que puedan complementar la
explicación del fenómeno y mejorar la precisión del modelo.

Test normalidad MCO

El Test de Normalidad es una herramienta estadística fundamental para evaluar si una


distribución de datos sigue una distribución normal. En este caso, se analiza la serie de
residuales de una muestra de 18 observaciones. Los resultados del Test de Normalidad indican
que la distribución de residuales es normal.
GRÁFICO N°22: TEST DE NORMALIDAD MCO

Elaboración: Propia con el software EViews.

La distribución normal es una distribución de probabilidad simétrica y continua que se


caracteriza por una curva en forma de campana. En un gráfico, una distribución normal se vería
como una curva simétrica con la mayoría de los datos concentrados alrededor de la media y
disminuyendo gradualmente hacia los extremos.
En el gráfico, se puede observar que la distribución de residuales sigue una curva
simétrica y continua, característica de una distribución normal. La media de los residuales es
de 25,576.66, lo que indica que el valor promedio de la serie de datos es cercano a cero. La

130
mediana de los residuales es de 64,267.16, lo que indica que el valor medio de la serie de datos
también es cercano a cero.
La desviación estándar de los residuales es de 246,261.1, lo que indica que la
variabilidad o dispersión de la serie de datos es moderada. El coeficiente de asimetría
(Skewness) de los residuales es de -1.404415, lo que indica que la distribución es ligeramente
asimétrica hacia la izquierda. Sin embargo, el coeficiente de curtosis (Kurtosis) de los residuales
es de 4.771077, lo que indica que la distribución es ligeramente más plana que una distribución
normal. A pesar de estas ligeras desviaciones, la prueba de Jarque-Bera indica que la
distribución de residuales es normal. El valor de la prueba es de 8.269679, y la probabilidad
asociada es de 0.016005. Esto sugiere que la distribución de residuales es consistente con una
distribución normal.
Los resultados del Test de Normalidad indican que la distribución de residuales es
normal. Esto sugiere que los errores o diferencias entre los valores observados y los valores
predichos por el modelo estadístico son aleatorios y siguen una distribución normal. Esto es un
resultado positivo, ya que indica que el modelo estadístico es adecuado para analizar los datos.

Test de Heterocedasticidad

El Test de Heterocedasticidad de White se utiliza para detectar la presencia de


heterocedasticidad en un modelo de regresión, es decir, si la varianza de los errores no es
constante a lo largo de las observaciones. En este caso, la hipótesis nula establece que los
errores son homocedásticos (es decir, tienen varianza constante), mientras que la alternativa
sugiere la presencia de heterocedasticidad.

131
TABLA N°2: TEST DE HETEROCEDASTICIDAD

Elaboración: Propia con el software EViews.

Los resultados del test indican un F-statistic de 1.810471 con una probabilidad asociada
de 0.1915, lo que sugiere que no hay suficiente evidencia para rechazar la hipótesis nula de
homocedasticidad al 5% de significancia. De manera similar, el estadístico Obs*R-squared tiene
un valor de 5.031308, con un p-valor de 0.1695, lo que también respalda la no existencia de
heterocedasticidad en los residuos del modelo. Además, el Scaled Explained Sum of Squares
presenta un valor de 6.249588, con una probabilidad de 0.1001, lo que refuerza aún más la
conclusión de que los errores no presentan varianza no constante.
En la ecuación auxiliar utilizada para el test, la regresión de los residuos elevados al
cuadrado sobre las variables explicativas y sus combinaciones muestra que ninguno de los
coeficientes estimados es estadísticamente significativo. Por ejemplo, el término cuadrático de
Cobertura del Sistema Financiero tiene un coeficiente de -65.55289 con un p-valor de 0.9680,
lo que indica que no contribuye de manera significativa a explicar la varianza de los residuos.
Lo mismo ocurre con la interacción entre Cobertura del Sistema Financiero y Profundización
Financiera, cuyo coeficiente es 41,203,873 y su p-valor es 0.3157, y con el término cuadrático
de Profundización Financiera, que presenta un coeficiente de -1.76E+11 y un p-valor de 0.4182.

132
El R-cuadrado de 0.2795 y el R-cuadrado ajustado de 0.1251 muestran que la regresión
auxiliar utilizada en el test no explica de manera significativa la variabilidad en los residuos al
cuadrado, lo que refuerza la idea de que no hay heterocedasticidad.
El estadístico Durbin-Watson de 2.8609 sugiere que no hay una fuerte correlación serial
en los residuos, lo cual es positivo para la validez del modelo.

Test de Correlación

El Test de Breusch-Godfrey es una prueba estadística utilizada para detectar la


presencia de correlación serial en los residuos de un modelo de regresión. La correlación serial
ocurre cuando los errores de un período están correlacionados con los errores de períodos
anteriores, lo que viola uno de los supuestos fundamentales del método de Mínimos Cuadrados
Ordinarios (MCO). La hipótesis nula del test establece que no existe correlación serial en los
residuos hasta un cierto número de rezagos (en este caso, hasta dos rezagos). Por otro lado,
la hipótesis alternativa indica que sí existe autocorrelación, lo que significaría que los errores
del modelo no son independientes, afectando la validez de los resultados econométricos.

TABLA N°3: TEST DE CORRELACIÓN

Elaboración: Propia con el software EViews.

133
El test proporciona dos estadísticas principales: el F-statistic, con un valor de 0.116779
y una probabilidad asociada de 0.8906, y el Obs*R-squared, que tiene un valor de 0.295360
con un p-valor de 0.8627. Ambos resultados muestran valores de probabilidad elevados, lo que
implica que no hay suficiente evidencia estadística para rechazar la hipótesis nula al nivel del
5% de significancia. Esto indica que los residuos del modelo no presentan un patrón sistemático
de correlación en el tiempo y, por lo tanto, no hay una preocupación inmediata de
autocorrelación en los errores.
Para evaluar la posible presencia de correlación serial, el test también utiliza una
ecuación auxiliar en la que los residuos se regresan sobre las variables explicativas originales
del modelo y sobre sus propios rezagos. Esta ecuación incluye los términos RESID(-1) y
RESID(-2), que representan los residuos de los períodos anteriores. El coeficiente del residuo
rezagado un período [RESID(-1)] es -0.081979, con un p-valor de 0.7660, mientras que el
coeficiente del residuo rezagado dos períodos [RESID(-2)] es 0.126424, con un p-valor de
0.7389. Dado que ambos coeficientes tienen valores de probabilidad muy por encima del umbral
de 0.05, se concluye que los residuos pasados no tienen un efecto significativo sobre los
residuos actuales, lo que descarta la existencia de autocorrelación en la serie de errores.
Otro elemento clave en la interpretación del test es el valor del R-cuadrado, que en este
caso es 0.0052, con un R-cuadrado ajustado de -0.2080. Esto indica que la ecuación auxiliar
prácticamente no explica ninguna variación en los residuos, lo que refuerza la conclusión de
que la autocorrelación no es un problema en este modelo. Además, el estadístico de Durbin-
Watson tiene un valor de 1.8825, lo que está cerca del valor ideal de 2. Este resultado es
consistente con la ausencia de correlación serial de primer orden, ya que valores cercanos a 2
sugieren independencia en los errores.
La ausencia de autocorrelación en los residuos es una buena señal para la validez del
modelo econométrico. Si hubiera autocorrelación, los errores estándar estarían sesgados, lo
que llevaría a errores en la inferencia estadística y a estimadores ineficientes. En este caso, al
no encontrar evidencia de correlación serial, se puede afirmar que los supuestos de MCO sobre
la independencia de los errores se cumplen, lo que permite confiar en la fiabilidad de los
coeficientes estimados y en la precisión de las pruebas de significancia aplicadas en el modelo.
Los resultados del Test de Breusch-Godfrey indican que no hay correlación serial en los
residuos del modelo. Esto significa que las predicciones e inferencias obtenidas a partir de este
modelo pueden considerarse confiables, ya que los errores no siguen un patrón sistemático en
el tiempo. La correcta especificación del modelo y la adecuada selección de las variables

134
explicativas contribuyen a este resultado favorable, asegurando que los supuestos del método
de estimación se mantengan y que las estimaciones sean eficientes y no sesgadas.

Correlograma

El correlograma es una herramienta estadística que permite analizar la estructura de


autocorrelación de los residuos de un modelo econométrico a través de distintos rezagos. Se
utilizan dos medidas clave: la autocorrelación simple (AC) y la autocorrelación parcial (PAC),
además de la prueba de Ljung-Box (Q-Stat), que evalúa si la autocorrelación conjunta en
múltiples rezagos es estadísticamente significativa.

TABLA N°4: CORRELOGRAMA

Elaboración: Propia con el software EViews.

En este caso, el correlograma muestra los valores de autocorrelación y autocorrelación


parcial hasta 12 rezagos. Se observa que todos los coeficientes de autocorrelación (AC) y
autocorrelación parcial (PAC) son relativamente pequeños, oscilando entre -0.130 y 0.120, lo
que indica que no hay una estructura clara de correlación en los residuos del modelo. Valores
elevados de autocorrelación en los primeros rezagos podrían haber sugerido la presencia de
correlación serial, lo que afectaría la validez de las inferencias estadísticas. Sin embargo, en
este caso, los valores observados sugieren que los residuos están distribuidos aleatoriamente
en el tiempo, lo cual es una condición deseable en la estimación econométrica.

135
El estadístico Q de Ljung-Box (Q-Stat) mide la acumulación de autocorrelación en varios
rezagos. Si la serie de residuos estuviera autocorrelacionada, se esperaría que los valores de
Q-Stat fueran altos y las probabilidades asociadas (Prob) fueran bajas (menores a 0.05). En
este caso, los valores de Q-Stat van desde 0.1214 hasta 3.2770, y las probabilidades asociadas
se encuentran en un rango de 0.728 a 0.993, todas muy por encima del umbral del 5%. Esto
significa que no hay suficiente evidencia estadística para rechazar la hipótesis nula de que los
residuos son incorrelacionados. En otras palabras, la prueba de Ljung-Box confirma la ausencia
de autocorrelación en los residuos, lo cual refuerza la confiabilidad del modelo estimado.
El hecho de que no se detecte autocorrelación en los residuos es una señal positiva
para la validez del modelo econométrico. Si los residuos estuvieran autocorrelacionados, esto
implicaría que la especificación del modelo podría estar incompleta, sugiriendo la omisión de
variables explicativas relevantes o una incorrecta forma funcional. Sin embargo, en este caso,
los resultados indican que los residuos siguen un comportamiento aleatorio y no presentan
patrones sistemáticos de correlación a través del tiempo, lo que permite confiar en la eficiencia
de los estimadores obtenidos mediante Mínimos Cuadrados Ordinarios (MCO).
El análisis del correlograma indica que no hay evidencia de autocorrelación en los
residuos del modelo. Tanto los coeficientes de autocorrelación simple y parcial como los valores
del test de Ljung-Box respaldan la independencia de los errores en diferentes periodos de
tiempo. Esto refuerza la solidez del modelo econométrico y su capacidad para generar
estimaciones confiables sobre la relación entre el acceso y uso de los servicios financieros y
sus determinantes, la cobertura del sistema financiero y la profundización financiera.

136
GRÁFICO N°23: EVOLUCIÓN DE PROFUNDIZACIÓN FINANCIERA, ACCESO Y USO DE

SERVICIOS FINANCIEROS

(2007-2024)

15,28

15,60
14,55
16

13,41
12,41
14

11,83
11,22
10,45
12

9,59

8,93
8,78

8,70

8,62
10

7,95

7,57
7,28
7,22

6,81
8
6,40

6,29
5,78
5,68

5,46
5,00

4,94
6
4,54
4,30

4,09
3,62
3,51

3,22
2,75

2,67

4
2,29
1,93
1,67

1,54

1,47

1,44

1,39
1,29
1,26
1,24
1,23
1,16
0,98
0,86
0,79

2
0,9
0,74

0,8

0,8
0,71

0
0

Uso de los Servicios Financieros Profundizacion financiera


Acceso de los Servicios Financieros

Elaboración: Propia

El análisis econométrico desarrollado a lo largo de este estudio proporciona una visión


integral del impacto de la inclusión financiera en Bolivia, destacando cómo la ampliación del
acceso a los servicios financieros ha actuado como un motor esencial para el crecimiento, la
profundización y la consolidación del sistema financiero. A lo largo del período de análisis, se
evidenció que la inclusión financiera ha generado un incremento significativo en el número de
puntos de atención financiera, lo que, a su vez, ha facilitado un acceso más amplio y un uso
más intensivo de los servicios financieros. Esto se refleja especialmente en el crecimiento
sostenido de las variables vinculadas a depósitos y cartera de crédito, medidas en millones de
bolivianos, lo que confirma una mejora en la integración financiera de sectores previamente
marginados.
La expansión del acceso a servicios financieros ha sido uno de los logros más
destacados, impulsado tanto por políticas públicas enfocadas en la democratización del sistema

137
financiero como por la consolidación de las instituciones financieras, especialmente aquellas
dedicadas a las microfinanzas. Este crecimiento no solo refleja una mayor participación de la
población en el sistema financiero formal, sino también un proceso de inclusión económica que
ha permitido a pequeños productores, emprendedores y familias de ingresos medios y bajos
acceder a herramientas clave para su desarrollo.
Con base en los resultados obtenidos del modelo econométrico aplicado, se confirma la
validez de la hipótesis planteada, evidenciando que.
La hipótesis planteada sobre la inclusión financiera en Bolivia implica un análisis
detallado de varios aspectos clave del sistema financiero en el país. Para verificarla, se realizó
un modelo econométrico MCO, que permitió evaluar de manera cuantitativa el avance de la
inclusión financiera, teniendo en cuenta el acceso, uso, profundización y cobertura del sistema
financiero.
Esta ha permitido evaluar la relación entre diversas variables que capturan el acceso,
uso, profundización y cobertura del sistema financiero en Bolivia. Los resultados obtenidos
confirman que, en términos generales, la inclusión financiera ha mostrado un avance
significativo en los últimos años, especialmente en lo que respecta al acceso y uso de los
servicios financieros en áreas urbanas y de mayor concentración poblacional.
Finalmente, el modelo consideró la interacción entre las políticas públicas y las
estrategias de las entidades financieras, evaluando su efectividad en la ampliación de la
cobertura y el uso de los servicios.
No obstante, a pesar de los progresos logrados, el análisis también ha identificado
desafíos y áreas de oportunidad que deben abordarse para garantizar que la inclusión financiera
sea verdaderamente efectiva y sostenible a largo plazo. Uno de los principales desafíos es la
infraestructura financiera, que aún presenta limitaciones en regiones rurales y alejadas, lo que
restringe la capacidad de alcanzar una cobertura universal. Además, si bien el acceso ha
mejorado considerablemente, la calidad de los servicios financieros y la oferta de productos
adaptados a las necesidades de la población más vulnerable sigue siendo insuficiente en
muchos casos.
Para maximizar los beneficios de la inclusión financiera, es crucial que las políticas
públicas y los esfuerzos de las instituciones financieras vayan más allá de la expansión del
acceso. Es necesario mejorar la calidad de los servicios financieros, garantizar la sostenibilidad
de las instituciones que los proveen y reforzar la capacitación financiera de la población,
particularmente de los sectores más vulnerables. La creación de productos financieros flexibles,
diseñados específicamente para atender las necesidades de emprendedores, pequeños

138
agricultores y trabajadores informales, es igualmente esencial para fomentar una mayor
inclusión.
En este contexto, se concluye que las políticas de inclusión financiera implementadas
hasta la fecha han sido efectivas en gran medida, pero requieren un enfoque más integral y
sostenido en el tiempo. La inclusión financiera no solo debe medirse en términos de acceso
físico o digital a los servicios, sino también en el impacto real que estos tienen en mejorar las
condiciones de vida de la población. Superar los desafíos estructurales, como las brechas de
infraestructura y educación financiera, será determinante para que la inclusión financiera se
traduzca en una inclusión económica y social plena. De esta manera, el sistema financiero podrá
consolidarse como una herramienta de desarrollo sostenible, capaz de contribuir al bienestar
general de la población boliviana.

139
CAPÍTULO VIII

DISEÑO DE PROPUESTA

La inclusión financiera en Bolivia ha avanzado significativamente en los últimos años,


pero aún existen múltiples desafíos que limitan el acceso de una parte importante de la
población a los servicios financieros formales. A pesar de las políticas implementadas, como la
Ley N°393 de Servicios Financieros, que busca democratizar el acceso al crédito y otros
productos financieros, persisten barreras estructurales que afectan principalmente a los
sectores rurales, informales y a los segmentos de población más vulnerables.

A fin de abordar estos retos, es esencial realizar ajustes en las políticas actuales y
adoptar nuevas estrategias que fomenten una mayor integración del sistema financiero en la
vida económica de los bolivianos.

8.1. AJUSTES A LAS POLITICAS REGULATORIAS

Para mejorar la inclusión financiera, es fundamental ajustar las políticas regulatorias que
actualmente limitan el acceso de ciertos sectores a servicios bancarios. Una de las áreas clave
de ajuste es la regulación de las tasas de interés, especialmente en los microcréditos. Si bien
la Ley N°393 de Servicios Financieros ha establecido límites en las tasas de interés para
proteger a los consumidores, estos límites, aunque necesarios para evitar el
sobreendeudamiento, han generado tensiones con las instituciones microfinancieras que
operan en el país. Las microfinancieras enfrentan altos costos operativos derivados de la
gestión de microcréditos, y la limitación de las tasas de interés puede dificultar su sostenibilidad
a largo plazo.

En este sentido, se sugiere realizar una evaluación periódica de la política de tasas de


interés establecida por la Ley N°393 de Servicios Financieros, tomando en cuenta las
condiciones económicas y las necesidades específicas de los prestatarios más vulnerables. Un
enfoque flexible permitiría ajustar los límites de las tasas de interés en función del tipo de crédito
(por ejemplo, créditos productivos o créditos de vivienda) y del perfil de los prestatarios.
Además, se debe considerar la implementación de un sistema de incentivos para las
microfinancieras que adopten tecnologías innovadoras y modelos de negocios más eficientes
que reduzcan los costos operativos. Esto también incluiría revisar la política sobre las tasas
máximas de interés y su impacto en las microfinancieras, evaluando si las restricciones actuales
están limitando el acceso al crédito en lugar de promoverlo.

140
8.2. FOMENTO MEDIANTE LA EDUCACIÓN FINANCIERA COMUNITARIA

La educación financiera se ha identificado como un pilar clave para promover la inclusión


financiera, especialmente en comunidades rurales y entre poblaciones con escaso acceso a
servicios bancarios. Sin el conocimiento adecuado sobre productos financieros y su uso
responsable, es difícil que las personas tomen decisiones informadas sobre ahorro, crédito y
seguros. En este contexto, es fundamental desarrollar estrategias que promuevan la educación
financiera a nivel comunitario, integrando este tipo de formación en las políticas públicas y en
las actividades de las instituciones financieras.

Se debe fomentar la creación de programas de educación financiera comunitaria en los


que participen tanto el Gobierno como las entidades financieras y organizaciones no
gubernamentales. Estos programas podrían estar orientados a mejorar la comprensión de los
servicios bancarios básicos, la gestión del dinero, el uso responsable del crédito, y la
planificación financiera a largo plazo. Se sugiere que estos programas se implementen en
asociación con líderes comunitarios, lo cual permitiría a los usuarios locales transmitir la
información de manera más efectiva, adaptada a los contextos socioeconómicos específicos de
cada comunidad. Además, se debe evaluar el impacto de estos programas en el
comportamiento de los usuarios con respecto a la utilización de productos financieros y ajustar
los contenidos para garantizar que se cubran las principales barreras informativas.

8.3. POLÍTICAS PÚBLICAS DE FOMENTO A LA INCLUSIÓN FINANCIERA

El fomento de la inclusión financiera no solo requiere ajustes regulatorios, sino también


la implementación de políticas públicas que faciliten el acceso de la población a los servicios
bancarios. Una de las principales barreras identificadas es la falta de acceso en zonas rurales
y entre los trabajadores informales, quienes a menudo carecen de documentos formales y no
tienen acceso a los productos tradicionales del sistema financiero. A este fenómeno se le suma
el bajo nivel de educación financiera, que limita la capacidad de la población para tomar
decisiones financieras informadas.

La promoción de la inclusión financiera debe ir acompañada de iniciativas educativas y


formativas que mejoren la cultura financiera en todos los niveles de la sociedad. En este sentido,
la implementación de programas de educación financiera en el ámbito escolar y en
comunidades rurales debe ser una prioridad. Estos programas deben ser apoyados por el
Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia y las Autoridades de Supervisión del
Sistema Financiero. Además, la digitalización de los servicios financieros puede jugar un papel

141
crucial, especialmente mediante el uso de la banca móvil y plataformas de pago electrónico,
que permiten superar las barreras geográficas y acercar los servicios a los lugares más remotos.

En este contexto, el fortalecimiento del sistema de corresponsales bancarios, también


promovido por la Ley N°393, debe ser una estrategia clave. Esto permitiría extender la cobertura
del sistema financiero en áreas rurales, utilizando agentes comunitarios que ofrezcan servicios
como el depósito de ahorros, la realización de pagos y la concesión de microcréditos de manera
más accesible.

8.4. ACCIONES INSTITUCIONALES

Para lograr una mejora sustancial en la inclusión financiera, es crucial que se


implementen acciones que no solo favorezcan el acceso, sino que también garanticen la
sostenibilidad y eficiencia del sistema financiero. En primer lugar, se debe garantizar que las
microfinancieras y otras instituciones de crédito cuenten con el apoyo técnico y financiero
necesario para superar las limitaciones operativas. Esto podría implicar la capacitación continua
de los operadores y la implementación de tecnologías que mejoren la eficiencia en la gestión
de las carteras de crédito.

Es necesario que el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, en coordinación con


la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), diseñen políticas públicas para
reducir la brecha digital y permitir que las instituciones financieras utilicen plataformas de
financiamiento más accesibles y económicas. A la par, es necesario revisar las normativas
sobre el uso de tecnología financiera (Fintech) para asegurarse de que las microfinancieras
puedan aprovechar las oportunidades que estas tecnologías ofrecen sin estar sujetas a una
regulación excesivamente restrictiva.

En cuanto a la mejora en los productos financieros, se recomienda que el Banco Central


de Bolivia y las microfinancieras diseñen productos financieros flexibles como microseguros,
microcréditos para la agricultura y la producción de pequeña escala, y cuentas de ahorro con
requisitos mínimos. Estos productos deben adaptarse a las características del mercado
boliviano, garantizando que no solo se brinde acceso, sino que respondan a las necesidades
de los sectores más vulnerables.

Además, se recomienda que el gobierno impulse políticas fiscales que favorezcan la


formalización de las pequeñas empresas y emprendimientos, creando incentivos para que los
trabajadores informales transiten hacia la economía formal. Este impulso debe venir de la
Superintendencia de Empresas, la entidad supervisora del sistema financiero y el Ministerio de

142
Trabajo, buscando simplificar los trámites de registro y crear un marco que incentive a las
microempresas a incorporarse al sistema financiero.

Finalmente, el fortalecimiento de la supervisión y regulación del sector microfinanciero


es crucial para garantizar que las instituciones cumplan con los estándares de transparencia,
protección al consumidor y sostenibilidad financiera. La creación de un organismo supervisor
especializado en microfinanzas podría ayudar a prevenir el sobreendeudamiento y garantizar
que las tasas de interés sean justas tanto para los prestatarios como para las instituciones.

La inclusión financiera en Bolivia requiere un enfoque integral que aborde tanto los
desafíos regulatorios como los sociales y tecnológicos. Es necesario un equilibrio entre la
protección de los consumidores y la sostenibilidad del sistema financiero, lo cual puede lograrse
mediante ajustes en las políticas de tasas de interés, la expansión de la infraestructura
financiera a través de la digitalización y la promoción de la educación financiera. Al mismo
tiempo, se deben diseñar productos financieros accesibles que respondan a las necesidades
de los sectores más vulnerables, y fortalecer las instituciones microfinancieras para que puedan
operar de manera eficiente y sostenible. Con estas acciones, Bolivia podrá avanzar hacia un
sistema financiero más inclusivo y accesible, contribuyendo al bienestar económico de toda su
población.

143
CAPÍTULO IX

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Al concluir la investigación, el desarrollo del marco práctico conduce a la obtención de


conclusiones y recomendaciones, que constituyen la parte final del trabajo.

9.1. CONCLUSIONES

9.1.1. CONCLUSIÓN GENERAL

La inclusión financiera constituye un pilar esencial para el desarrollo económico y social,


al facilitar el acceso equitativo a servicios financieros diversificados que promueven el bienestar,
la reducción de la pobreza y la integración económica de todos los sectores de la sociedad. En
Bolivia, este proceso ha sido impulsado por políticas públicas que priorizan no solo el acceso,
sino también el uso, la calidad y la profundización de los servicios financieros, logrando avances
significativos en la última década. Innovaciones como la banca móvil, el uso de tecnologías
digitales y la promoción de la educación financiera han jugado un papel crucial en este progreso,
acercando servicios esenciales a sectores previamente desatendidos.
Sin embargo, a pesar de los logros alcanzados, persisten desafíos importantes,
especialmente en áreas rurales y en sectores vulnerables de la población. Las barreras de
acceso físico, la limitada infraestructura bancaria y la falta de alfabetización financiera continúan
limitando el alcance y los beneficios de la inclusión financiera. Estas restricciones reflejan la
necesidad de un enfoque más integral, que incluya el fortalecimiento de infraestructuras, la
creación de productos financieros adaptados a las necesidades locales y una estrategia
nacional más robusta de educación financiera que fomente la confianza y el uso efectivo de los
servicios.
El marco normativo, representado por la Ley N°393 de Servicios Financieros, y la
adopción de tecnologías como la banca móvil y las fintech, han sido catalizadores de la inclusión
financiera. Sin embargo, la insuficiente infraestructura en áreas rurales, la desconfianza en el
sistema y la falta de educación financiera aún representan barreras importantes. Superar estos
desafíos requiere la expansión de la cobertura geográfica, el fortalecimiento de las capacidades
locales y la implementación de estrategias innovadoras que incorporen herramientas digitales
y metodologías inclusivas.
El impacto positivo de la inclusión financiera en Bolivia también se refleja en la
transformación del sistema financiero, que ha evolucionado para integrar a sectores vulnerables

144
y fortalecer instituciones como microfinancieras y cooperativas. Estas entidades han ampliado
la cobertura, llegando a comunidades previamente marginadas, y han demostrado la
importancia de enfoques personalizados para atender las necesidades de la población.
En conclusión, los hallazgos obtenidos a lo largo de esta investigación destacan la
relevancia de comprender los efectos de la inclusión financiera sobre el sistema financiero de
Bolivia. Los resultados evidencian una interacción dinámica entre estas variables, lo que
subraya la importancia de una infraestructura financiera sólida y accesible para fomentar la
inclusión financiera. Estos resultados pueden ser útiles para diseñar políticas públicas que
promuevan un acceso más equitativo a los servicios financieros, contribuyendo así al desarrollo
económico y social del país.

9.1.2. CONCLUSIONES ESPECÍFICAS

a) Indagar acerca de la estructura del sistema financiero boliviano

La estructura del sistema financiero boliviano ha evolucionado hacia una mayor


diversificación, con un protagonismo creciente de entidades de microfinanzas, cooperativas y
bancos múltiples. Esta transformación ha permitido una mejor cobertura territorial y una oferta
más variada de productos, pero también ha planteado retos regulatorios y operativos para
garantizar la sostenibilidad, solvencia y eficiencia del sistema en su conjunto.

b) Determinar el nivel de acceso a los servicios financieros por parte de la


población boliviana

Durante el período de estudio, el acceso a los servicios financieros en Bolivia ha


mejorado en términos cuantitativos, con un incremento en el número de cuentas bancarias,
cajeros automáticos y agencias en zonas urbanas y rurales. No obstante, persisten disparidades
marcadas en el acceso, especialmente en áreas rurales y poblaciones de bajos ingresos, lo que
evidencia que el alcance del sistema financiero aún no es equitativo ni plenamente inclusivo.

c) Establecer los principales factores determinantes de la inclusión financiera

Entre los factores determinantes de la inclusión financiera en Bolivia destacan el nivel


de ingresos, la educación financiera, la infraestructura tecnológica y la presencia física de
entidades financieras. Asimismo, el marco normativo, los programas estatales de bancarización
y las innovaciones digitales han influido positivamente en el proceso, aunque su impacto ha
sido desigual en función del contexto socioeconómico y geográfico.

145
d) Estudiar las barreras y oportunidades para mejorar la inclusión y el acceso
a los servicios financieros

Las principales barreras identificadas son el bajo nivel de alfabetización financiera, la


desconfianza en las entidades financieras, la falta de documentación legal en poblaciones
vulnerables y la limitada cobertura tecnológica en áreas rurales. Sin embargo, existen
oportunidades clave para mejorar la inclusión, como el fortalecimiento de la educación
financiera, el impulso a la digitalización de servicios, y el desarrollo de productos financieros
adaptados a las realidades locales y culturales del país.

9.2. RECOMENDACIONES

9.2.1. RECOMENDACIÓN GENERAL

Con base al análisis realizado en el capítulo anterior, para consolidar y ampliar la


inclusión financiera en Bolivia, se sugiere implementar diversas acciones que aborden tanto las
barreras regulatorias como las sociales y tecnológicas. Es fundamental ajustar las políticas
regulatorias actuales, revisando de manera periódica la política de tasas de interés establecida
por la Ley N°393 de Servicios Financieros. Se propone adoptar un enfoque flexible que
contemple las características específicas de los prestatarios y los tipos de crédito, además de
implementar incentivos para que las microfinancieras utilicen tecnologías innovadoras y
modelos operativos más eficientes.
En el ámbito educativo, se recomienda desarrollar programas de educación financiera
comunitaria en colaboración con el Gobierno, instituciones financieras y organizaciones no
gubernamentales. Estos programas deben adaptarse a las características socioeconómicas de
cada comunidad y ser integrados en políticas públicas, priorizando su implementación en zonas
rurales y poblaciones vulnerables.
Por otro lado, se deben fortalecer las políticas públicas mediante la digitalización de los
servicios financieros, promoviendo el uso de plataformas como la banca móvil y los
corresponsales bancarios para superar las barreras geográficas. También se deben fomentar
iniciativas que promuevan la formalización de pequeñas empresas, simplificando trámites
administrativos y ofreciendo incentivos fiscales que faciliten su acceso al sistema financiero.
A nivel institucional, se requiere fortalecer las capacidades técnicas y operativas del
sistema financiero, ofreciendo capacitación continua y adoptando tecnologías que mejoren la
eficiencia en la gestión de las carteras de crédito. Es fundamental diseñar productos financieros

146
accesibles y adaptados a las necesidades de sectores vulnerables, como microseguros y
microcréditos dirigidos a actividades agrícolas y de pequeña escala.

9.2.2. RECOMENDACIONES ESPECÍFICAS

a) Indagar acerca de la estructura del sistema financiero boliviano

Es recomendable fortalecer la supervisión y el acompañamiento técnico a las entidades


financieras que operan en sectores de bajos ingresos, especialmente las microfinancieras y
cooperativas, promoviendo su modernización y sostenibilidad. Además, se sugiere incentivar la
competencia y la innovación en la oferta de productos financieros adaptados a las necesidades
de diversos segmentos poblacionales.

b) Determinar el nivel de acceso a los servicios financieros por parte de la


población boliviana

Se recomienda implementar políticas diferenciadas para ampliar el acceso efectivo a


servicios financieros, especialmente en zonas rurales y regiones con menor desarrollo. Esto
incluye la expansión de corresponsales no bancarios, el uso de plataformas móviles, y la
simplificación de requisitos para abrir cuentas, con el objetivo de reducir las barreras operativas
y económicas que limitan la inclusión.

c) Establecer los principales factores determinantes de la inclusión financiera

Se recomienda diseñar e implementar programas integrales de educación financiera


desde la educación escolar hasta niveles comunitarios, con enfoque inclusivo y contextualizado.
Paralelamente, es necesario promover la inversión en infraestructura digital y mejorar la
conectividad para facilitar el uso de servicios financieros digitales, especialmente en áreas
alejadas de los centros urbanos.

d) Estudiar las barreras y oportunidades para mejorar la inclusión y el acceso


a los servicios financieros

Se recomienda desarrollar estrategias orientadas a reducir las barreras institucionales y


culturales, como la falta de documentación o la desconfianza hacia las entidades financieras.
Esto podría lograrse mediante campañas de sensibilización, mecanismos alternativos de
identificación y la creación de productos financieros culturalmente pertinentes. Asimismo, se
deben fomentar alianzas público-privadas para aprovechar las oportunidades de digitalización
y mejora en la infraestructura de servicios.

147
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151
ANEXOS

Anexo N°1: Planilla de Consistencia Metodológica

PLANILLA DE CONSISTENCIA METODOLÓGICA


PROGRESO Y DESAFÍOS DE LA INCLUSIÓN
TITULO DEL TEMA FINANCIERA EN EL SISTEMA FINANCIERO DE BOLIVIA:
PERÍODO 2007-2024
Progreso y Desafíos de la Inclusión Financiera en el Sistema
IDENTIFICACIÓN DEL TEMA
Financiero
PLANTEAMIENTO DE
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA OBJETIVO GENERAL
HIPÓTESIS
Analizar el progreso y los
El grado de inclusión financiera
desafíos de la Inclusión
en Bolivia está determinado por
¿Cuál es el grado de progreso de la Financiera en el Sistema
el acceso y uso de los servicios
Inclusión Financiera en Bolivia, y cuáles Financiero de Bolivia,
financieros, la profundización
son los principales desafíos para que el evaluando las políticas
financiera y la cobertura del
Sistema Financiero pueda lograr mayor públicas implementadas y
sistema financiero. Sin embargo,
avance en términos geográficos y los esfuerzos internos de
la expansión geográfica y la
grupos demográficos, especialmente las entidades financieras,
atención a sectores con
en áreas rurales y sectores con en materia de, acceso y
vulnerabilidad siguen siendo
vulnerabilidad de acceso? uso de los servicios
desafíos clave para lograr un
financieros por parte de la
sistema financiero más inclusivo.
población.
CATEGORIAS ECONÓMICAS VARIABLES OBJETIVOS ESPECÍFICOS
ECONÓMICAS
VARIABLE ECONÓMICA
• Analizar la estructura del
1.1.: Acceso a los
sistema financiero boliviano.
Servicios Financieros
CATEGORÍA 1: Sistema Financiero • Analizar el nivel de acceso a
VARIABLE ECONÓMICA
los servicios financieros por
1.2.: Uso de los Servicios
parte de la población boliviana.
Financieros
• Realizar la identificación de los
principales factores
determinantes de la inclusión
VARIABLE ECONÓMICA financiera.
2.1.: Profundización • Realizar la identificación de
Financiera barreras y oportunidades de
CATEGORÍA 2: Inclusión Financiera
VARIABLE ECONÓMICA mejora.
2.2.: Cobertura del • Diseñar una propuesta de
Sistema Financiero políticas financieras orientadas a
profundizar el grado de
desarrollo alcanzado en
inclusión financiera.

152
Anexo N°2: Número de Puntos de Atención Financiera (PAF)

Cajeros
Sucursales, agencias y otros automáticos
2007 867 806
2008 1037 897
2009 1211 1074
2010 1365 1303
2011 1591 1629
2012 1728 1896
2013 1903 2188
2014 2074 2466
2015 2160 2775
2016 2476 2979
2017 2736 3039
2018 3126 3160
2019 3456 3358
2020 3829 3447
2021 3980 3593
2022 4928 3773
2023 5160 3456
2024 6055 3672
Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

153
Anexo N°3: Puntos de atención financiera por área urbana y rural

Rural Urbana
2007 136 1537
2008 150 1784
2009 197 2088
2010 218 2450
2011 301 2919
2012 348 3276
2013 419 3672
2014 478 4062
2015 505 4430
2016 586 4869
2017 652 5123
2018 716 5570
2019 801 6013
2020 850 6426
2021 925 6648
2022 1057 7644
2023 1013 7603
2024 1181 8546
Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

Anexo N°4: Comparativa de Tarjetas de Débito y Tarjetas de Crédito

Tarjeta de Débito Tarjeta de Crédito


2011 2.102.195 89.247
2012 2.327.588 100.195
2013 2.454.335 100.961
2014 2.701.417 96.793
2015 3.104.264 106.682
2016 3.597.396 126.368
2017 4.155.675 150.283
2018 4.752.090 181.760
2019 5.071.193 205.160
2020 5.605.817 203.256
2021 6.750.863 212.233
2022 6.983.786 230.574
2023 6.715.600 187.124
jun-24 7.153.086 186.312
Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero

154
Anexo N°5: Número de Puntos de Atención Financiera por Departamento

Número de Puntos de Atención Financiera por Departamento


Departamento 2007 2024
Santa Cruz 537 2.903
La Paz 501 3.076
Cochabamba 283 1.735
Chuquisaca 71 476
Tarija 86 450
Oruro 44 418
Potosí 75 356
Beni 61 245
Pando 15 68
Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

Anexo N°6: Cobertura de Puntos de Atención Financiera por Municipio

2007 2024
Departamento Cobertura de los Cobertura de los
municipios municipios

Tarija 54,5% 100,0%


Cochabamba 27,7% 100,0%
Chuquisaca 20,7% 100,0%
Santa Cruz 46,4% 100,0%
La Paz 14,9% 100,0%
Beni 47,4% 94,7%
Potosí 22,5% 90,0%
Oruro 2,9% 82,9%
Pando 6,7% 53,3%
BOLIVIA 24,8% 100,0%
Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

155
Anexo N°7: Cobertura de Población de Puntos de Atención Financiera

2007 2024
Departamento Cobertura de Cobertura de
población población
Tarija 87,1% 100,0%
Cochabamba 70,7% 100,0%
Chuquisaca 58,7% 100,0%
Santa Cruz 84,4% 100,0%
La Paz 74,8% 100,0%
Beni 85,5% 99,8%
Potosí 50,9% 99,4%
Oruro 49,1% 99,1%
Pando 50,2% 85,3%
BOLIVIA 73,5% 99,7%
Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

Anexo N°8: Número de PAF por cada 100.000 habitantes por departamento

2007 2024
La Paz 19 99
Santa Cruz 22 82
Cochabamba 17 80
Tarija 19 73
Chuquisaca 12 70
Oruro 9 74
Beni 15 46
Pando 17 39
Potosí 9 38
Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

156
Anexo N°9: Número de prestatarios / Población económicamente activa PEA

Número de prestatarios /
Población
Año económicamente activa
2007 14,8%
2008 15,0%
2009 16,0%
2010 16,2%
2011 18,2%
2012 22,2%
2013 23,6%
2014 23,3%
2015 24,7%
2016 27,6%
2017 28,1%
2018 27,3%
2019 27,8%
2020 27,8%
2021 26,1%
2022 28,2%
2023 27,8%
2024 27,2%

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

Anexo N°10: Prestatarios / Población Económicamente Activa por departamento

Prestatarios/PEA por
Departamento
departamento
La Paz 29,4%
Chuquisaca 28,7%
Cochabamba 27,6%
Oruro 25,6%
Tarija 24,7%
Santa Cruz 19,5%
Potosí 17,4%
Beni 16,4%
Pando 11,1%
Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

157
Anexo N°11: Número de cuentas de depósito a nivel nacional

Número de
Año cuentas de
depósito
2007 2.719.454
2008 3.479.291
2009 4.259.456
2010 4.952.176
2011 5.622.853
2012 6.330.246
2013 7.139.597
2014 7.848.005
2015 8.668.983
2016 9.452.096
2017 10.295.336
2018 11.053.994
2019 11.645.861
2020 12.215.779
2021 13.214.819
2022 14.335.393
2023 15.068.376
2024 16.323.316

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

158
Anexo N°12: Tarjetas de débito

Año Tarjetas de Débito


2011 2.102.195
2012 2.327.588
2013 2.454.335
2014 2.701.417
2015 3.104.264
2016 3.597.396
2017 4.155.675
2018 4.752.090
2019 5.071.193
2020 5.605.817
2021 6.750.863
2022 6.983.786
2023 6.715.600
2024 7.153.086

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

Anexo N°13: Tarjetas de Crédito

Año Tarjetas de Crédito


2011 89.247
2012 100.195
2013 100.961
2014 96.793
2015 106.682
2016 126.368
2017 150.283
2018 181.760
2019 205.160
2020 203.256
2021 212.233
2022 230.574
2023 187.124
2024 186.312
Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

159
Anexo N°14: Cobertura de los Servicios Financieros por Municipio – Gestión 2007

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

160
Anexo N°15: Cobertura de los Servicios Financieros por Municipio – Gestión 2024

Fuente: Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

161

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